La Laguna recupera la portada plateresca de la Casa del Corregidor tras casi diez años oculta detrás de un andamio

La histórica portada plateresca de la Casa del Corregidor de La Laguna vuelve a lucir este miércoles tras un “meticuloso” proceso de restauración impulsado por el Ayuntamiento y realizado por la Fundación Canaria General de la Universidad de La Laguna, y que desde 2017 se encontraba cubierta con un andamio para proteger su frágil estado de conservación.

El Consistorio ha invertido 133.750 euros en la recuperación del monumento, considerado “una de las fachadas monumentales de mayor valor patrimonial del Archipiélago”, detalla la Corporación local en un comunicado.

No obstante, el Ayuntamiento indica que, tras los trabajos de restauración, las medidas actuales de la fachada no se corresponden con las medidas originales, ya que en la zona inferior hay parte oculta cubierta por varios enfoscados.

Así, desde el suelo hasta la parte baja del alero alcanza los 8,80 metros, con un ancho desde los limites exteriores de 6 metros y con una superficie total de 52 metros cuadrados.

El edificio está ubicado en la calle Obispo Rey Redondo, y fue construido entre 1540 y 1545, “su portada constituye el ejemplo más antiguo del estilo plateresco en el Archipiélago”, subraya el Ayuntamiento.

La fachada, de piedra volcánica roja, es el único elemento original que aún conserva el inmueble, uno de los más antiguos de la ciudad.

Entre sus elementos más característicos se encuentran tres escudos de alto valor histórico-documental: el imperial de Carlos V, el de la ciudad, símbolo del Consejo, y el de armas de la familia Sotomayor, puesto que bajo ejercicio del gobernador Jerónimo Álvarez de Sotomayor se concluyó la obra.

El plateresco, también denominado “romano” en los textos de la época, resultó de la conjugación de las primeras influencias renacentistas con la tradición arquitectónica imperante hasta entonces, dominada fundamentalmente por el gótico y el mudéjar.

Esta portada combina elementos de filiación clásica, como las semicolumnas de orden compuesto y el dintel del primer cuerpo, con otras de influencia mudéjar, como el alfiz que enmarca el conjunto, o góticas, como las ménsulas atrepanadas.

Restauración y reapertura

Al acto de presentación han acudido el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez; el rector de la Universidad, Francisco García; el gerente de la Fundación, Julio Brito Santana; el equipo de restauración de la fachada; el concejal de Obras, Infraestructuras y Accesibilidad, Ángel Chinea; y numerosos miembros del grupo de Gobierno municipal, además del cronista oficial de La Laguna, Eliseo Izquierdo.

El alcalde de La Laguna destacó que esta misma semana quedará instalada en el interior una rampa de acceso para personas con movilidad reducida. “Reafirmamos nuestro compromiso no solo con la recuperación y conservación de nuestro patrimonio, sino con garantizar la accesibilidad necesaria para que cualquier persona pueda disfrutar de él”, ha afirmado el alcalde.

Por su parte, el rector de la Universidad de La Laguna, Francisco García, hizo hincapié en la importancia de esta fecha que pone el colofón “al magnífico trabajo que se ha realizado con mimo desde el equipo de la Facultad de Bellas Artes, en el grado de Restauración de Bienes Culturales, para recuperar una de las puertas más antiguas de Canarias” y remarcó igualmente “el grado de colaboración que tenemos Universidad y Ciudad de La Laguna, que goza de muy buena salud”, insistiendo en que “como universidad pública estamos donde tenemos que estar, al lado de nuestra sociedad, conservando nuestro patrimonio y poniéndolo en valor”.

En este sentido, la profesora de la Universidad de La Laguna y codirectora de las obras de restauración, Fernanda Guitián Garre, explicó que en proceso recuperación de la fachada ha intervenido un equipo multidisciplinar, incluyendo a los arquitectos Fernando Saavedra y Fernando Botel, y el profesor de la ULL, Antonio Sánchez, además de escultores, químicos, petrólogos y restauradores.

“En restauración no podemos inventar, sobre todo tenemos que conservar y eso es lo que se ha hecho, además de restaurar las partes más deterioradas”, explicó, incidiendo en que el “el proceso ha tenido muchas dificultades porque la portada estaba realmente en muy mal estado. Se encontraba disgregada, faltaba piedra original, y estaba llena de morteros de intervenciones anteriores hechos con cemento, que son muy perjudiciales para la piedra, y que se han eliminado manualmente. La piedra tenía también ataque biológico que se ha resuelto”.

La restauradora explicó que los llamativos casetones cuadrados que pueden verse en la fachada corresponden a los agujeros que se utilizaron originalmente para anclar el andamio de madera en el momento de construcción de la obra, por lo que se optó por dejarlos al descubierto como testigos históricos, en lugar de ocultarlos. Igualmente, se han realizado las reproducciones de los tres escudos que luce la fachada, y que pueden contemplarse en el interior de la Casa del Corregidor, con una leyenda explicativa, para que cualquier visitante pueda apreciarlos con mayor facilidad.