“Las armas blancas ya no son excepcionales”: la advertencia de CSIF al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

Un nuevo y “grave” altercado con arma blanca ocurrido este martes en Las Palmas de Gran Canaria ha terminado con dos personas heridas y detenidas, una de ellas ingresada en la Unidad de Críticos del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, según ha relatado este miércoles el sindicato CSIF.

La organización explica que los hechos se produjeron cuando agentes de la Policía Local fueron requeridos por una pelea entre dos hombres en la zona de Luján Pérez con Ferreras. A su llegada, los policías localizaron a ambos implicados heridos, uno de ellos con una herida sangrante en el torso y el otro con una lesión en la cabeza.

Uno de los hombres emprendió la huida al percatarse de la presencia policial, haciendo caso omiso a las indicaciones de los agentes, prosigue CSIF, que añade que tras una persecución a pie, pudo ser alcanzado e inmovilizado.

Durante la intervención, resalta, fue localizado un cuchillo de cocina con una hoja de aproximadamente 13 centímetros, presuntamente relacionado con el altercado.

Ambos implicados tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios y quedaron detenidos, permaneciendo uno de ellos ingresado en la Unidad de Críticos del Hospital Doctor Negrín.

Tres graves episodios en apenas tres semanas

Según CSIF, este nuevo suceso se produce después de otros “graves episodios” con armas blancas registrados durante las últimas semanas en la capital.

Así, relata que el pasado 4 de agosto una violenta agresión en la zona de Las Canteras dejó imágenes “especialmente impactantes” en las que un individuo armado atacaba a otro e intentaba continuar agrediéndolo reiteradamente con un arma blanca.

Apenas dos semanas después, el 17 de agosto, dos policías locales sorprendieron a un individuo en el interior de un vehículo que había sido violentado. Tras emprender la huida y ser alcanzado por los agentes, el hombre extrajo un cuchillo de aproximadamente 33 centímetros y comenzó a esgrimirlo contra los policías, realizando movimientos amenazantes para impedir que pudieran aproximarse y detenerlo. Ambos agentes resultaron lesionados durante aquella intervención.

Ahora, poco más de una semana después, se produce este nuevo episodio con un cuchillo que termina con dos personas heridas y hospitalizadas.

Desde CSIF subrayan que estos tres casos no significan que las armas blancas hayan aparecido ahora en las calles de Las Palmas de Gran Canaria. Al contrario, el sindicato lleva tiempo advirtiendo de que su presencia en altercados e intervenciones policiales ha dejado de constituir una situación excepcional. Lo especialmente preocupante es el repunte de episodios de extrema gravedad observado durante las últimas semanas.

“La realidad de la calle ha cambiado, pero la respuesta no lo ha hecho al mismo ritmo”

Para Francisco Melián, delegado de CSIF en la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, el problema requiere una respuesta que vaya más allá de reaccionar ante cada nuevo suceso.

“Llevamos bastante tiempo advirtiendo de esta nueva realidad. Los policías nos encontramos cada vez con mayor frecuencia con armas blancas en nuestras intervenciones y no podemos asumirlo como algo normal. Lo que estamos viendo estas últimas semanas es especialmente preocupante por la sucesión de episodios graves en tan poco tiempo”, señala Melián.

Desde CSIF consideran que la respuesta de la Administración municipal no se ha adaptado suficientemente a esta realidad y reclaman una estrategia integral que combine prevención, presencia policial, formación y medios adecuados.

“La respuesta no puede comenzar cuando el cuchillo ya ha sido utilizado. También tenemos que trabajar para evitar que llegue a utilizarse”, sostiene el delegado sindical.

Prevención, más presencia policial, formación y medios

CSIF considera necesario, en primer lugar, analizar la evolución de las intervenciones relacionadas con armas blancas para conocer con datos objetivos la verdadera dimensión del fenómeno, detectar aquellos lugares, horarios o circunstancias en los que exista una mayor incidencia y poder orientar hacia ellos las actuaciones policiales.

El sindicato reclama además el desarrollo de estrategias y actuaciones preventivas, dentro del marco legal y basadas en criterios policiales, que permitan incrementar la detección e intervención de armas blancas antes de que sean utilizadas.

Para CSIF, esta labor preventiva debe ir acompañada de una presencia policial suficiente en las calles. La respuesta ante altercados en los que intervienen personas armadas exige disponer de un número adecuado de efectivos y de patrullas que permita afrontar estas situaciones con mayores garantías tanto para los agentes como para la ciudadanía.

A ello debe sumarse formación específica y periódica para intervenciones con personas armadas, así como la revisión y actualización de los protocolos operativos y de los medios de protección e intervención disponibles.

Dentro de esos medios, CSIF recuerda que la Policía Local dispone de cinco dispositivos electrónicos de control (DEC) que continúan inoperativos al no haberse impartido todavía la formación necesaria para habilitar a los agentes para su utilización, una situación que el sindicato lleva meses denunciando.

Precisamente a finales de julio, agentes de la Policía Nacional lograron neutralizar en Las Palmas de Gran Canaria mediante uno de estos dispositivos a un individuo armado con un cuchillo que amenazaba con apuñalar a los policías, demostrando la utilidad de disponer de alternativas intermedias ante determinadas situaciones de extrema peligrosidad.

CSIF insiste en que los DEC no son por sí solos la solución, sino una herramienta más dentro de una respuesta que necesariamente debe ser más amplia.

“No estamos pidiendo una medida aislada. Estamos reclamando que la Policía Local se adapte a una realidad que lleva tiempo presente en nuestras calles: prevención, suficientes policías, formación específica, protocolos adecuados y todos los medios disponibles. No podemos esperar a que un agente o un ciudadano pierda la vida para empezar a adoptar medidas”, concluye Melián.