Arranca el sondeo arqueológico de la Cueva Carías, última residencia benahoarita en Santa Cruz de La Palma

EFE

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El Gobierno de Canarias, en colaboración con el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y el Cabildo de La Palma, realiza el primer sondeo arqueológico en la Cueva Carías, ubicada en la capital palmera, para verificar la existencia o ausencia de vestigios en el subsuelo.

A través de catas se pretende recuperar la historia de esta cavidad, que se cree que fue la residencia de los últimos capitanes del cantón de Tedote, los hermanos Tinisuaga, Agacensie y Ventacayce, y sede de la primera administración insular, el Consejo de La Palma, tras la conquista.

La Cueva Carías lleva utilizándose durante más de quinientos años, de tal forma que la mayor parte de su estratigrafía prehispánica ha desaparecido o se encuentra revuelta, al menos en los estratos superficiales.

En el estado actual de la investigación arqueológica es imposible saber si la cavidad cuenta aún con algún tipo de relleno aborigen por lo que la única forma de conocerlo es mediante una intervención arqueológica en diferentes puntos del yacimiento.

El equipo de trabajo está conformado por el arqueólogo Jorge Pais y la arqueóloga Nuria Álvarez, quienes no descartan encontrar vestigios aborígenes, pero son conscientes de que “es complicado que pueda existir una potencia estratigráfica de cierta relevancia”, según ha aclarado Pais.

El objetivo principal e esta primera intervención es “contextualizar este yacimiento, verificar que aquí estuvieron los aborígenes y que también fue utilizada en época histórica”, según relata Álvarez.

La directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Nona Perera, ha comentado al respecto que “en Canarias existe un conjunto de lugares con unas condiciones naturales que permiten haber desarrollado en ellas cualquier tipo de actividad sea de carácter habitacional, cultural, funeraria y económica”.

En este sentido, Perera entiende “la necesidad de sondear esta cueva para conocer toda su historia, que está escrita en el subsuelo, y hacer compatible el proyecto expositivo del ayuntamiento”.

El concejal de Patrimonio Histórico de Santa Cruz de La Palma, Manuel Garrido, ha declarado que “a raíz de la intervención que va a realizar el ayuntamiento para poner en valor la cueva de Carías, ha solicitado que se haga una intervención arqueológica previamente” por si hubiera vestigios que se puedan ver afectados.

En el caso de que se localicen restos materiales, “habría que integrarlo en la actuación que se va a hacer de alguna manera para que sea visible y visitable”, sostiene Garrido.

La Cueva Carías tiene un con gran valor patrimonial desde el punto de vista arqueológico e histórico puesto que en ella vivieron los últimos señores del cantón de Tedote, además de, finalizada la conquista en 1493, esta cavidad se reunió el primer cabildo de la isla donde se dictaron las primeras leyes para el régimen de La Palma.

El Gobierno de Canarias, en colaboración con el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y el Cabildo de La Palma, realiza el primer sondeo arqueológico en la Cueva Carías, ubicada en la capital palmera, para verificar la existencia o ausencia de vestigios en el subsuelo.

A través de catas se pretende recuperar la historia de esta cavidad, que se cree que fue la residencia de los últimos capitanes del cantón de Tedote, los hermanos Tinisuaga, Agacensie y Ventacayce, y sede de la primera administración insular, el Consejo de La Palma, tras la conquista.

La Cueva Carías lleva utilizándose durante más de quinientos años, de tal forma que la mayor parte de su estratigrafía prehispánica ha desaparecido o se encuentra revuelta, al menos en los estratos superficiales.

En el estado actual de la investigación arqueológica es imposible saber si la cavidad cuenta aún con algún tipo de relleno aborigen por lo que la única forma de conocerlo es mediante una intervención arqueológica en diferentes puntos del yacimiento.

El equipo de trabajo está conformado por el arqueólogo Jorge Pais y la arqueóloga Nuria Álvarez, quienes no descartan encontrar vestigios aborígenes, pero son conscientes de que “es complicado que pueda existir una potencia estratigráfica de cierta relevancia”, según ha aclarado Pais.

El objetivo principal e esta primera intervención es “contextualizar este yacimiento, verificar que aquí estuvieron los aborígenes y que también fue utilizada en época histórica”, según relata Álvarez.

La directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Nona Perera, ha comentado al respecto que “en Canarias existe un conjunto de lugares con unas condiciones naturales que permiten haber desarrollado en ellas cualquier tipo de actividad sea de carácter habitacional, cultural, funeraria y económica”.

En este sentido, Perera entiende “la necesidad de sondear esta cueva para conocer toda su historia, que está escrita en el subsuelo, y hacer compatible el proyecto expositivo del ayuntamiento”.

El concejal de Patrimonio Histórico de Santa Cruz de La Palma, Manuel Garrido, ha declarado que “a raíz de la intervención que va a realizar el ayuntamiento para poner en valor la cueva de Carías, ha solicitado que se haga una intervención arqueológica previamente” por si hubiera vestigios que se puedan ver afectados.

En el caso de que se localicen restos materiales, “habría que integrarlo en la actuación que se va a hacer de alguna manera para que sea visible y visitable”, sostiene Garrido.

La Cueva Carías tiene un con gran valor patrimonial desde el punto de vista arqueológico e histórico puesto que en ella vivieron los últimos señores del cantón de Tedote, además de, finalizada la conquista en 1493, esta cavidad se reunió el primer cabildo de la isla donde se dictaron las primeras leyes para el régimen de La Palma.

El Gobierno de Canarias, en colaboración con el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y el Cabildo de La Palma, realiza el primer sondeo arqueológico en la Cueva Carías, ubicada en la capital palmera, para verificar la existencia o ausencia de vestigios en el subsuelo.

A través de catas se pretende recuperar la historia de esta cavidad, que se cree que fue la residencia de los últimos capitanes del cantón de Tedote, los hermanos Tinisuaga, Agacensie y Ventacayce, y sede de la primera administración insular, el Consejo de La Palma, tras la conquista.