Las dunas de Maspalomas, en riesgo de desaparición si no se interviene

Laura Bautista

Las Palmas de Gran Canaria —

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El director de la Reserva Natural de las Dunas de Maspalomas, Miguel Ángel Peña, ha advertido este miércoles de que la pérdida de arena que sufre este espacio del sur de Gran Canaria “no va a parar y se va a acelerar si no hacemos nada”, hasta su desaparición, que “puede ser cuestión de tiempo”.

En declaraciones a Efe, este técnico del Cabildo de Gran Canaria explica que las dunas de Maspalomas “pierden en torno a 40.000 metros cúbicos de arena cada año”, en un proceso de erosión que los diferentes estudios realizados muestran que “va en aumento” y con el agravante de que las boyas de Puertos del Estado han registrado que “las tormentas marinas han crecido en frecuencia e intensidad”.

Este es el principal motivo por el que se pone en marcha el proyecto Masdunas, una experiencia en dunas áridas pionera en el mundo que servirá como referencia para otras zonas del planeta y que cuenta con expertos y especialistas de diferentes países, empresas y universidades internacionales.

El proyecto contempla tres grandes movimientos de arena de 60.000 metros cúbicos en total, en un plazo de dos años, que se llevará a cabo no solo por primera vez, sino con la playa abierta al público, efectuando las acciones en horario nocturno.

Tal y como se explicará a partir de este jueves en la primera edición de las Jornadas Masdunas, el Cabildo de Gran Canaria ha puesto en marcha este plan de choque y prevención con el objetivo de paliar el deterioro de este enclave natural, recuperando parte de la arena del sistema y estudiando su comportamiento, para así analizar posibles soluciones junto a tres equipos de investigación internacional de Australia, México y Reino Unido.

El plan de acción ha sido articulado por especialistas internacionales, además de por universidades, empresas públicas y privadas, estudios de campos de viento, refracción, tomografía eléctrica, atlas de vegetación y de impacto, informes sociológicos, entre otros análisis, con vuelos de medición de alta precisión, láseres oblicuos y demás equipos de última tecnología en este campo.

En el caso de esta emblemática Reserva Natural del sur de Gran Canaria, intervienen más factores como “plantas invasoras, usos públicos desordenados, riesgo de incendio, eliminación de flora” y un “flujo constante de visitantes que impactan cada día sobre el entorno”, ha desglosado Peña.

La razón para abordar el proyecto Masdunas es “tratar un problema acreditado desde la rehabilitación del sistema dunar, incluida su parte submarina” para estudiar “cómo recuperar y prevenir la pérdida de arena cuando hay tormentas de sur”.

Este proyecto actuará sobre las cuatro hectáreas de arena superficial y más de nueve kilómetros cuadrados sumergidos del sistema“ desde el análisis ”de todos los aspectos que influyen“.

En este sentido, ha continuado el técnico del Cabildo, el proyecto “trata con todos los actores que intervienen” desde que “la arena entra por Playa del Inglés y sale por Maspalomas”, que en el caso de las tormentas “se pierde de esta zona para fugarse a la zona de la playa de La Bajeta, en la que desaparece en un veril submarino y se pierde para siempre”.

El proyecto retranqueará la zona de La Bajeta y “recuperará parte de esa arena antes de que se deposite en la zanja submarina” mediante el establecimiento de un sistema que “permita evitar esta pérdida irreparable” actuando en todos los puntos “desde cuando entra la arena con el primer cordón de vegetación de Playa del Inglés y los balancones (arbustos) que estructuran la duna”, con diferentes métodos de captadores de arena y la recuperación del sistema desde su origen, ha señalado el director del proyecto.

Esta primera experiencia piloto “recuperará la arena emergida que no se ha ido, que se trasladará 900 metros al norte”, ocasionando una “depresión de 50 centímetros de profundidad y varios metros cuadrados que se rellenará con la fuga de arena de las tormentas”, dándole al sistema “un margen de acción y frenando el avance de la erosión”.

Al tratarse de un proyecto pionero en el mundo “es preciso ver cómo reacciona la estructura de balancones y captadores, además de medir cómo se incorpora la reestructura en el sistema y medir el movimiento de ésta”, ha indicado.

La naturaleza, ha insistido el director de la Reserva, “no es una foto fija ni podemos hacer una previsión en datos y números” ya que “somos nosotros los que nos adaptaremos a ella” y “no sabemos cómo va a responder”. Por ello, el equipo de Masdunas estará acompañado de tres grupos internacionales especializados de seguimiento, tanto en lo relativo a la erosión sedimentaria en superficie y sumergida, ecosistema, vientos, etcétera.

“No podemos esperar a que el enfermo esté terminal para darle tratamiento”, ha argumentado este técnico cabildicio, y si “en nuestra generación no se hace nada nosotros mismos seremos testigos de una minoración muy significativa de la cantidad de arena de las dunas y las playas asociadas”.

“Cuanto más débil está el ecosistema, más rápidos son los efectos y más evidentes las consecuencias”, ha apuntado.

Este gran proyecto único en el mundo busca “establecer un modelo de trabajo que permita detener la perdida de arena y establecer un modelo para sea regular y efectivo”, con el que “no estará solucionado el problema pero estaremos caminando en la buena dirección”, lo que es “esperanzador no solo para Gran Canaria y Canarias sino para el planeta en general y todas las zonas de dunas áridas del mundo”.

Entre las acciones planteadas está la instalación de una serie de captadores de arena asociados a individuos de Traganum moquinii (arbustos dunares), vuelos de dron sobre la superficie, control de especies invasoras de flora y fauna y de estructuras ilegales en la reserva, entre otros aspectos, como la instalación de senderos.

Entre los ponentes que participarán en las primera Jornadas Masdunas destaca el profesor del Laboratorio de Estudios Costeros sobre Sistemas Dunares de la Universidad de Flinders de Australia, Patrick A. Hesp, además de expertos de Sevilla, Baleares, y especialistas locales para abordar casos de las islas como Corralejo o Jandía, en Fuerteventura.

“Contar con Hesp en la isla es un lujo y un honor que es muy difícil de vivir”, ha asegurado Peña, que resalta que se trata de “toda una eminencia”, sin duda “el que más sabe y conoce de los sistemas dunares del mundo”.