Un terremoto de 3,8 sacude a las Azores, al norte de Canarias, y avisa de una posible erupción volcánica
La isla de San Jorge, ubicada en las Azores, al norte de Canarias, viene registrando desde hace días un enjambre sísmico similar al reportado en La Palma antes de que el volcán de Cumbre Vieja comenzara a expulsar material magmático. De hecho, en la noche de este martes a miércoles, un terremoto de 3.8 y de intensidad V ha sacudido a todo el archipiélago, asustando a sus pobladores, especialmente a los que residen en San Jorge, al menos 10.000 personas.
Cabe recordar que en la isla bonita se reportaron terremotos de intensidad V, mientras que las magnitudes llegaron a 5 en varias ocasiones, sintiéndose en varias islas.
El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) confirmó hace unos días que el enjambre sísmico en la isla de San Jorge es de naturaleza volcánica. “Desde el pasado 19 de marzo, la isla está siendo afectada por un enjambre sísmico que ha registrado más de 400 terremotos con magnitudes hasta 3,3, según informaciones proporcionadas por el Centro de Información y Vigilancia Sismovolcánica de Azores (CIVISA). En la fase inicial de este reciente enjambre existía la duda de si los terremotos tenían un de origen volcánico o tectónico, dado que el archipiélago de las Azores es una región volcánica y tectónicamente activa”, arrancaban su explicación.
Involcan, a través del análisis de datos de radar de apertura sintética adquiridos por el satélite Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea, ha podido observar que durante las últimas semanas la isla ha experimentado una deformación del terreno compatible con “una fuente de naturaleza volcánica”. “En lo específico se ha utilizado una técnica conocida interferometría satelital que compara las imágenes radar obtenidas en dos diferentes fechas para detectar variaciones de fase que podrían estar asociadas con deformaciones en el relieve de la superficie terrestre”, continuaron en un mensaje compartido en sus redes sociales.
Asimismo, compartieron la existencia de una intrusión magmática a lo largo de una fractura subvertical (dique). El volumen estimado, según Involcan, para dicha intrusión es de alrededor de 20 millones de metros cúbicos, un valor comparable con lo que se observó por la deformación del terreno antes de la erupción de Cumbre Vieja en el 2021.