Desarticulada una banda que operaba con 'narcopisos“ en varios barrios de Las Palmas de Gran Canaria
La Policía Nacional ha desarticulado una supuesta banda criminal que empleaba 'narcopisos' en los barrios de San Cristóbal, San José y La Suerte de Las Palmas de Gran Canaria tras detener a 17 personas en una operación contra el tráfico de drogas, principalmente heroína y crack.
En la actuación participaron más de 120 agentes y se desarrolló de manera simultánea durante la madrugada del pasado 24 de marzo, cuando se practicaron once entradas y registros en viviendas que eran utilizadas, presuntamente, como puntos de distribución y consumo de droga por los supuestos integrantes de la banda criminal, que ha quedado “totalmente desarticulada”, ha informado este viernes en un comunicado el cuerpo policial.
La investigación se inició tras detectarse un punto de venta muy activo de heroína y crack en el barrio de San Cristóbal y constatarse la existencia de varios clanes familiares que controlaban la venta de estas sustancias, tanto en vía pública como a través de viviendas habilitadas como 'narcopisos'.
La Policía Nacional ha detallado que en estos inmuebles se organizaban turnos de mañana y tarde para la venta, permitiendo además el consumo en su interior, y que uno de los pisos era custodiado de forma permanente por una persona con problemas de drogodependencia, que residía en condiciones muy precarias.
Además, los investigados ejercían amenazas e intimidaciones sobre vecinos de la zona para garantizar la continuidad de su actividad delictiva, indica la nota.
La actividad generaba una elevada conflictividad en el entorno, con la afluencia constante de consumidores y el incremento de diversos delitos, lo que provocaba una notable alarma social y sensación de inseguridad entre los residentes, encontrándose además uno de los puntos de venta próximo a centros educativos.
En el momento de la intervención, algunos de los investigados intentaron deshacerse de la droga arrojándola al sistema de saneamiento del inmueble, pero parte de la sustancia pudo ser recuperada.
Como resultado de los registros, los agentes intervinieron 3,3 kilogramos de heroína, 1,1 kilogramos de cocaína, 51 gramos de crack, 465 gramos de anfetamina, 57 gramos de MDMA, más de 1 kilogramo de hachís (polen y resina), 12,8 kilogramos de fenacetina y otras sustancias de corte, y 35.000 euros en efectivo.
También se incautaron chalecos reflectantes y placas identificativas falsas de la Guardia Civil, una pistola simulada, un dispositivo táser, pasamontañas, grilletes y herramientas de cerrajería, material presuntamente utilizado para la comisión de robos a otras organizaciones criminales (conocidos como 'vuelcos').
Los más de 120 agentes que participaron pertenecían a distintas unidades, entre ellas los Grupos Operativos Especiales de Seguridad (GOES), la Unidad de Intervención Policial (UIP), la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), la Unidad de Medios Aéreos, la Unidad de Subsuelo, la Unidad de Guías Caninos y la Brigada Provincial de Policía Judicial.
Una vez finalizadas las diligencias, los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, decretándose el ingreso en prisión de nueve de ellos.