La Hijuela del Botánico, una joya de Tenerife sumida en la desidia bajo el pretexto de la falta de presupuesto y su protección como BIC

Se trata de una de las joyas botánicas de Tenerife y, de hecho, por algo se le llama, de siempre, Hijuela del Botánico, del célebre Jardín Botánico de Puerto de la Cruz (antes, Orotava), que es uno de los más importantes y famosos de Europa desde 1788, cuando se crea por orden de Carlos III, y el segundo más antiguo de España. 

La Hijuela del Botánico se halla en pleno casco histórico orotavense, justo detrás del Ayuntamiento, en uno de los enclaves patrimoniales más bellos y completos de las Islas. Sin embargo, hay un gran pero: este jardín, de mucho menor tamaño que su padre, con lo que su mantenimiento no debería ser tan costoso ni complejo, presenta desde hace tiempo un estado poco edificante, por ser suaves, tal y como, en parte, reconocen los responsables de su conservación, el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA). Este organismo público depende de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, con Narvay Quintero de consejero, de AHI.

La Hijuela se creó a finales del siglo XIX, tras el derribo del convento de San José, en un terreno anexo que servía de huerto para las monjas, con el fin desde su concepción de convertirla en un vivero. Aunque ha tenido momentos de mayor esplendor, sigue maravillando a sus cada vez más numerosos visitantes diarios, entre otras cosas por su céntrica ubicación y su entrada gratuita. Este espacio natural, por no tener, no tiene ni control de entrada, si bien por las mañanas cuenta con un jardinero costeado por el ICIA. Por las tardes, hay un guardia de seguridad que asume el Consistorio villero.

A poco que se entre en la Hijuela, uno no sólo comprueba la riqueza y su variedad botánica, con especies de diversos continentes, sino que además se topa con tramos cortados, sobre todo en la parte más al norte, la que linda con el paseo de la trasera consistorial. También hay numerosos tubos de hierro que, con las lluvias, sobresalen demasiado en los caminos interiores y, a veces, hasta propician tropiezos. Las bocas de riego a su vez afloran y se convierten en un claro peligro para el visitante. Hay numerosos desperfectos en los muros y parterres, demasiadas especies o ejemplares sin identificar y una constante sensación de abandono, desidia o impotencia.

Impotencia, al menos, es la que traslada a Canarias Ahora la directora del ICIA, Janira Gutiérrez, que reconoce que el estado de la Hijuela no es el óptimo, aunque achaca la situación actual a las lluvias intensas de los últimos meses, lo que ha impedido, según explica, los habituales trabajos de mantenimiento. 

Además, insiste en que, al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC), no se les permiten los cambios que han planteado, con los que, según recalca, “se solventarían los problemas que afectan” a este espacio, vinculados a su inapropiado mantenimiento.

Por su parte, el director de ese jardín orotavense, Alfredo Reyes, ahonda en esas limitaciones, pero además reconoce que el estado no es el más aconsejable y explica los cortes de los caminos en la parte más al norte “por la inclinación del terreno y el efecto del agua”. También admite los problemas con las tuberías de hierro, con partes aéreas; la falta de señalética o de placas identificativas de los ejemplares de flora, en muchos casos, y el estado de abandono o los desperfectos en numerosos tramos. A ello se une el uso de cintas de precinto para que los cada vez más visitantes que acuden al lugar, un espacio de casi obligada visita en la ciudad, no pasen a ciertas partes o zonas de la Hijuela del Botánico.

Ampliación del horario de apertura a las tardes

Según subraya Reyes, el ICIA baraja un presupuesto de unos 60.000 euros para paliar la situación actual este año, y no vería mal un mayor control del espacio, con una caseta o personal permanente, para que no sea sólo el jardinero actual, y para controlar mejor a los visitantes, dado que la apertura se ha ampliado a las tardes, que es cuando la Hijuela la cuida un guardia de seguridad que costea el Ayuntamiento de La Orotava. Además, anuncia que ya cuentan con una nueva máquina para poder crear etiquetas para los ejemplares no identificados, aparte de que deben colocar bien algunos “desubicados”.

Tal y como insiste el director, la declaración como BIC de este jardín histórico los limita demasiado, aunque ese jardinero sigue con las labores diarias de mantenimiento durante su jornada de trabajo, siempre por la mañana.

Hace unos años, la Hijuela contó con una caseta para las entradas, pero se acabó optando por retirarla. Pese a sus pequeñas dimensiones en comparación con el Botánico portuense, se trata de uno de los pulmones verdes más relevantes de La Orotava. Lo delimita una reja creada por la fábrica Hermanos Pérez, de Sevilla, costeada en su momento con ayuda del Ministerio de Fomento. Entre sus elementos arquitectónicos más relevantes, sobresale la puerta de entrada, situada justo enfrente de uno de los accesos al célebre Jardín Victoria (el más importante de Europa entre los masónicos y eclécticos), al ejecutarse en forja y con un diseño complejo que simula las intrincadas formas de la variada flora del interior.

Desde luego, demasiados atributos para un estado actual poco acorde con esa relevancia.

El consistorio anuncia un nuevo convenio con el ICIA

El gobierno orotavense (CC), por su parte, culpa también del estado de la Hijuela “a las lluvias torrenciales acaecidas en estos más de dos meses, que han afectado al piso, descubriendo tuberías y piedras en un jardín que tiene una orografía con un importante desnivel”. Según recalca Luis Perera, concejal de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Lucha contra el Cambio Climático, entre otras áreas, han abordado esta situación “recientemente tanto con su director como la presidenta del ICIA, que nos han confirmado que actuarán cuanto antes”.

Asimismo, explica que se pretende renovar el convenio de colaboración con la consejería, de forma que el ayuntamiento asuma los horarios de lunes a domingo en lo que respecta al cierre (a las 20:00 horas), así como de la apertura durante los sábados, domingos y festivos (desde las 10:00). También anuncia que, una vez se suscriba el nuevo acuerdo, quieren ejecutar una rampa de acceso, la corporación local se encargará del pintado exterior (incluido el forjado) y el ICIA se ocupará del piso. A su vez, aclara que su área estudia junto a Patrimonio local la posibilidad de realizar una entrada accesible, “aunque no es fácil debido a la condición de BIC”.