Munnar: un viaje a las legendarias montañas del té del sur de la India

Munnar no es un pueblo bonito. Es más, se podría decir que es un pueblo más bien feo. Pero aún así es uno de los destinos recurrentes para miles de viajeros que deambulan por el sur de La India . Enclavado en un valle frondoso del interior de Kerala a poca distancia de las playas que se suceden en kilométrica sucesión en el litoral de esta provincia. Para que te hagas una idea; el pueblo se encuentra (siempre hablando de distancias por carretera ya que hasta Munnar ya no llega el tren) a 444 kilómetros de Bekal; a 256 de Verkala; a 166 de Marari o 136 de Cherai, por nombrar sólo las más conocidas y frecuentadas por la tribu mochilera occidental. Apenas unas horas en autobús y un mundo nuevo. Lo primero que te va a sorprender del pueblo es el fresquito que se instala en los valles verdes cuando cae el sol. Nada que ver con los ardores de la costa. Si llevas mucho tiempo viajando por esta parte del país, los primeros días te va a costar salir del porche del hotel. Porque estar a la fresca es todo un lujo.

La gente llega hasta este lugar para ver de cerca los campos de té. Hectáreas y hectáreas de arbustos casi pegados al suelo que forman algo así como un mosaico de almohadones verde intenso entre los que trabajan arduamente cientos de mujeres que recolectan las mejores hojas en una cosecha perpetua. Un paisaje impactante. Un paisaje muy fotogénico que para el viajero es una bucólica representación de la campiña india. Los campos lo ocupan prácticamente todo. En las calles de Munnar, multitud de guías te asaltarán para ofrecerte excursiones a las mejores plantaciones. No les hagas caso. Camina por tu cuenta. La mejor caminata entre las plantaciones parte de las inmediaciones del Hospital (-ver mapa círculo rojo con senderista) un sendero que se interna en Tea Gardens. Los caminos suben y bajan por las colinas internándose entre las plantas de té. Aquí se puede ver cómo trabajan las mujeres que recolectan hojas sin parar bajo el sol inmisericorde.

Aunque hay diversos tipos de té, todos salen de la misma planta: la Camelia Sinensis. La diferencia entre el té verde, el rojo o el negro radica en el procesamiento, secado y fermentado de las hojas una vez recolectadas. Pero la recolección es clave en la calidad del producto final. Es un trabajo minucioso y hasta quirúrgico en el que se seleccionan los brotes más tiernos o las hojas de diferentes tamaños y maduración según el té que se quiere obtener. La página especializada Mistelánea nos lo explica al detalle. En el fine plucking –recolección fina- sólo se retiran los brotes tiernos y las hojas más próximas a éste en periodos de cinco días; en la recogida mediana, se retiran los mismos cortes que en la anterior pero con algunos días de diferencia, mientras que en la recogida crecida se retiran los brotes y hasta cuatro o cinco hojas por debajo del brote. Esta presión de recolección continua hace que el arbusto no crezca más allá del metro de altura y que presente esa apariencia de almohadón verde.

Miles de mujeres recolectan el té de las colinas de Munnar. Se calcula que cada una de ellas recoge unos 30 kilogramos de hojas al día. No es un trabajo fácil y aunque la mayoría de ellas brinda la mejor de sus sonrisas a los turistas las condiciones laborales de estas mujeres y sus sueldos (se calculan que ganan entre 1,5 y 2 euros al día) no les permiten tener una vida digna. Viajar es, también, toparse con esta realidad y tomar conciencia de lo que supone, por ejemplo, tomarse una taza de té en casa cuando termina el viaje. No es mala idea entrar en contacto con esta realidad antes o después del viaje y tomar decisiones que ayuden a cambiar esta situación (el sello Comercio Justo es un distintivo que se concede a empresas que desarrollan su actividad respetando aspectos como los derechos laborales y algunas marcas de té tienen este distintivo).

El Museo del Té (Munnar-685 612; Tel: (+91) 4868 255 000; Horario LD 9.00 – 17.00; E-mail: info@kdhptea.co.in) se encuentra en una de las muchas fábricas de té del pueblo. Si te interesa el tema no es una mala visita. El museo no es gran cosa, pero explica (en inglés eso sí) todo el proceso de elaboración del té y cómo ha evolucionado a lo largo de los últimos tiempos. Nos ayudará a comprender el lugar. Como te decíamos, en el pueblo en sí no hay gran cosa que ver –el Mercado es interesante y también hay un pequeño Jardín de Flores-. Un par de templos hindúes, hoteles caros, hostales baratos y, como medio escondidos entre los bosques y plantaciones, los pequeños poblados donde viven los que trabajan en la industria del té. La mejor opción para conocer los alrededores es tomar los servicios de algún Tuk Tuk o echarse a andar, que no es mala opción. Hay una buena cantidad de miradores en los alrededores del pueblo. Los hemos señalado en el mapa (Pothamedu, Karadipara o el famoso Photo Point y son una buena manera de aventurarse por los alrededores. Desde cualquiera de estos lugares es fácil volver al pueblo caminando. También hay varias cascadas interesantes de ver (también están señaladas en el mapa).

CUATRO EXCURSIONES DESDE MUNNAR

1.- El Parque Nacional de Eravikulam .- Es uno de los últimos refugios del Thar de Nilgiri, una cabra montesa en peligro de extinción que aquí aún puede campar a sus anchas protegido de la expansión incontrolada de los campos de té. El parque nacional es pequeño, pero da para mucho. Es muy difícil verlos pero hay tigres de Bengala, elefantes y otros muchos bichos. En el camino a Eravikulan puedes hacer una parada en lugares interesantes como el Valle de Kannamalai o las Cascadas de Nayamakad.

2.- La carretera hasta Top Station Point.- La ruta 18 sube desde Munnar hasta Top Station Point, un pico situado justo en la divisoria de las provincias de Kerala y Tamil Nadu desde donde se puede ver un paisaje impresionante. Es una de las excursiones clásicas desde el pueblo y es fácil encontrar tours hasta allí. Por el camino pasarás por Photo Point, el ‘ Jungle Honey Bee Nest’ (un enorme árbol cuajado de panales), la presa de Matupetty Dam –donde es relativamente fácil ver elefantes en estado salvaje-, el preciosoLago Kundale y el impresionante Valle de Yellapetti, un lugar que a nosotros nos gustó mucho ya que perviven las prácticas agrícolas tradicionales como un punto de resistencia a la omnipresencia del té.

3.- Elephant Arrival Spot .- Se trata de una colina despejada a 18 kilómetros de Munnar donde es fácil ver elefantes en libertad. El Elephant Arrival Spot se encuentra a muy poca distancia de la presa de Matupetty Dam aunque puede ser una excursión independiente. Si tienes un coche de alquiler (cosa poco probable porque es opositar para un suicidio conducir en La India) puedes ver este lugar en tu camino hacia el alto de Station Point. Este prado es un lugar de paso habitual de los elefantes que se acercan a las orillas de la presa a tomar agua o bañarse. Ojo con las excursiones a supuestas reservas o santuarios de elefantes (como el Elephant Ride en lugares como el Carmelagiri Elephant Park que tratarán de venderte mil guías) donde los animales están en cautiverio. No somos partidarios de actividades que no tienen el más mínimo de respeto. Los bichos libres, que es como deben estar. Sé responsable. No solemos comentar este tipo de cosas, pero es que nos jode ver este tipo de movidas.

4.- Los Dólmenes de Idukki .- Para amantes de la arqueología y la antropología –lo que es nuestro caso-. Si no te gustan estos temas no vayas porque no hay nada más, pero si te gustan es una verdadera pasada. Se trata de un campo de tumbas megalíticas del Neolítico con dataciones que rondan el 3.000 antes de Cristo. Este campo de monumentos megalíticos (conocidos como Muniyaras) se encuentra en una colina desprovista de vegetación cercana a la población de Marayoor, a 55 kilómetros de Munnar.

COMO LLEGAR A MUNNAR : Hasta Munnar no llega el tren, por lo que la única manera de llegar es por carretera. Un taxi desde la ciudad de Cochi –la ciudad más importante de la provincia- cuesta unos 40 euros ( en esta página se pueden ver las tarifas a éste y otros destinos de Kerala). El bus público es mucho más barato. Desde Cochi (Estación de Ernakulam), el viaje dura unas cuatro horas (para 155 kilómetros) y el precio es de unos tres euros. La empresa Kyros Connect ofrece conexiones diarias entre Munnar y Cochi, Fort Cochi, Allepey y Vyttila (Sobre los cinco euros).

MOVERSE EN MUNNAR : En el pueblo vas a encontrar multitud de agencias que ofrecen excursiones y tours por los alrededores de la ciudad. Una opción más interesante es alquilar una moto o una bicicleta (aunque debes circular con muchísima precaución porque aquí la gente conduce como en un manicomio). El precio diario de un scooter promedia los cuatro euros. Hay servicios de buses públicos que se mueven entre los diferentes pueblos de la zona y tienen bastantes paradas pero son bastante irregulares; pensar en horarios es una locura. Los precios del billete rondan los cincuenta céntimos. Otra opción es el tuk tuk. Un tuk tuk trekking de unas cinco o seis horas cuesta alrededor de 8 euros. Eso sí hay que abrigarse bien.

Fotos bajo licencia CC:Rajib Ghosh; Dinesh Kumar (DK); e900; Yogendra Joshi; Raj; Stefano Ravalli