Nuevo Ioniq 3: empezar por el principio
Después de que la mayoría de los fabricantes haya debutado en la movilidad eléctrica con modelos grandes y aún más costosos de lo habitual, generalmente de tipo SUV, en los últimos tiempos han comenzado lentamente a poner a la venta coches más pequeños y asequibles. En el caso de Hyundai, ha tardado seis años, los que hace que lanzó el Ioniq 5, en presentar un vehículo del segmento B, dirigido sobre todo al uso urbano para el que un eléctrico se supone que está mejor pertrechado. Nos referimos al Ioniq 3.
- Valoración Ioniq 3: diseño, 8,3; interior, 8; motor, 8; conducción, 8,9; global, 8,30
Hablamos técnicamente de un hatchback compacto de aire deportivo, especialmente en sus versiones N Line, y cuya zaga cortada a pico está rematada por un alerón que divide en dos la luna trasera. Mide 4,15 metros de largo con 2,68 m de distancia entre ejes que, seguramente por exigencias del diseño, da lugar a unas plazas posteriores más bien angostas, donde la sensación de apretura se ve reforzada por el pequeño tamaño de las ventanillas.
Por el contrario, el maletero de 441 litros es sobresaliente para un coche tan corto. Esa cifra se desglosa en los 322 litros del compartimento como tal y los 119 que añade un gran espacio ubicado bajo la moqueta. No existe un maletero delantero, o frunk, debido a que la caída del capó no lo permite.
En términos de diseño, el Ioniq 3 se inspira, según Hyundai, en la tensión en bruto y “la pureza” propias de la fabricación del acero, lo que llama Art of Steel. Tanto el frontal como la parte trasera adoptan un lenguaje de formas minimalista que incluye finos elementos de iluminación horizontales que resaltan la anchura de la silueta. Las luces diurnas de píxeles, distintivas de la firma coreana, refuerzan la identidad de la familia Ioniq y se completan con cuatro puntos centrales que hacen referencia a la letra H en código Morse.
Dependiendo del acabado, las llantas abarcan de las 16 a las 19 pulgadas, las más pequeñas centradas en mejorar la eficiencia y las mayores concebidas para transmitir deportividad. Como es habitual en la marca, las variantes N Line se centran en esta última cualidad incorporando detalles exteriores propios que subrayan su carácter más atrevido y dinámico. Entre ellos podemos mencionar, además de los emblemas, las molduras y las carcasas de los retrovisores en negro y los paragolpes, el difusor y el alerón trasero específicos.
La paleta de colores comprende 11 opciones. En el habitáculo, el modelo N Line se limita al color negro, combinado con ribetes y pespuntes rojos, en tanto que las versiones estándar se pueden elegir también en tono beis o gris azulado. El primero añade en este caso pedales metálicos, techo y cinturones en negro y manetas interiores oscurecidas, además de asientos, instrumentación y un volante exclusivos.
La filosofía que Hyundai aplica al interior del Ioniq 3 busca organizar sus elementos clave más como mobiliario que como componentes automovilísticos convencionales, a fin de que conductor y pasajeros se sientan como en casa. Esa atmósfera acogedora se conjuga con la última tecnología, que se desgrana en un estrecho cuadro de instrumentos de 9,9 pulgadas colocado encima del salpicadero y una pantalla central de 14,9“ que se complementa con una hilera de botones justo debajo de ella. El acabado básico de los cinco disponibles no lleva panel de instrumentos, que pasan a la pantalla central, aquí más pequeña, 12,9 pulgadas.
El benjamín de la familia Ioniq es el primer modelo de Hyundai en Europa en incorporar el nuevo sistema de infoentretenimiento Pleos Connect, desarrollado en torno a la experiencia de uso de un smartphone. El equipo se basa en Android Automotive OS (AAOS) y aúna una interfaz de usuario intuitiva con una integración fluida del teléfono móvil y actualizaciones de software continuas, todo con la intención de ofrecer acceso rápido a las funciones del vehículo, la navegación, el entretenimiento y los servicios conectados.
Cinco opciones para elegir
Para impulsar el Ioniq 3 se confía en una batería de 42 kWh que proporciona 344 kilómetros de autonomía y se combina con un motor de 147 CV, o bien en una de 61 kWh con la que el alcance es de 497 km. Curiosamente, esta última alimenta un motor que entrega menos potencia, 135 CV, pero en la práctica la respuesta es parecida en ambos.
La recarga puede realizarse con corriente continua de hasta 119 kW, con la que el paso del 10 al 80% de ambas baterías lleva alrededor de 30 minutos. En corriente alterna, el tope es 11 kW salvo que se solicite una opción denominada V2X, disponible solo en el acabado N Line superior (Evo) y que incluye, por 1.500 euros, cargador de 22 kW y función V2L para recargar dispositivos eléctricos externos.
En sus configuraciones más lujosas, el Ioniq puede incorporar equipamientos poco corrientes en vehículos de su tamaño, entre ellos la llave digital 2.0, asientos eléctricos relax y ventilados delante, plazas traseras provistas de calefacción y sistemas de aparcamiento asistido, entre otros.
Como hemos mencionado, las versiones entre las que elegir son cinco, tres para el modelo estándar -Select, Trend y Prime- y dos para el más deportivo: N Line y N Line Evo. Hyundai anuncia un precio de partida de 21.535 euros (con descuentos y ayudas del Plan Auto+), y oficial de 29.995 euros, para la versión Select, que cuenta con llantas de aleación de 16 pulgadas, faros full led con asistente de luces largas, pantalla Pleos de 12,9“, climatizador bizona, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos y actualizaciones OTA. En cuestión de seguridad, agrega control de crucero inteligente, asistente para prevenir colisiones en el ángulo muerto, sensores de aparcamiento y monitor de visión trasera.
El acabado Trend, desde 33.895 euros de lista, suministra llantas de 17“, bomba de calor y preacondicionamiento de la batería, cuadro digital de 9,9”, cargador inalámbrico, sensor de lluvia, retrovisores eléctricos plegables, cristales traseros oscurecidos y pantalla central de 14,9“. Tanto esta terminación como la primera pueden asociarse a la batería de 42 o a la de 61 kWh.
La denominada Prime, solo con batería de 61 kWh y precio de tarifa de 43.495 euros, suma a la dotación llantas de aleación de 18 pulgadas, faros led matriciales, iluminación dinámica de bienvenida, navegación integrada, control de velocidad inteligente basado en la navegación, asistente de conducción en autopista 2.0 y asientos de tela.
Con respecto a las versiones más deportivas, que solo pueden llevar la batería grande, el N Line a secas está a la venta desde 39.995 euros como oferta especial de lanzamiento, o bien por 195 euros mensuales, para las primeras 200 unidades. Aquí se dispone de paquete de diseño específico, incluidas llantas, asientos de ante combinados, navegación integrada y control de crucero inteligente basado en navegación, además de asistentes para carretera y de aparcamiento.
Por último, el N Line Evo, a partir de 44.795 euros, culmina la gama con llantas de 19“, faros matriciales, techo panorámico, carrocería bicolor, equipo de sonido premium Bose y bomba de calor.