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    <title><![CDATA[elDiario.es - Francisco Gámiz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/francisco-gamiz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Francisco Gámiz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hombres-lobos-vampiros-terrorifico-literatura-miedo-quedarte-casa_1_13378423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c9414e-5d8b-4e52-a67e-06bac19d7aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los libros sobre casas encantadas utilizan el problema del mercado inmobiliario o la crisis de la vivienda como metáfora del miedo, aprovechando que estas edificaciones "son hijas de su contexto y reflejan muchas inquietudes"</p><p class="subtitle">‘Jenny’, la novela de Sigrid Undset que desmontó el mito del amor romántico hace más de un siglo</p></div><p class="article-text">
        Alguien cierra la puerta de su piso, echa la cerradura y se queda a oscuras en el pasillo. Es entonces cuando entra en p&aacute;nico, pero no tiene miedo de que un fantasma salga del armario o de que los peluches cobren vida. Lo que de verdad le quita el sue&ntilde;o es la mancha de humedad en el techo que no puede pagar o la idea de que no llegar a fin de mes le deje en la calle. Un escenario tenebroso que bien podr&iacute;a ambientar una de las novelas de terror de Grady Hendrix, quien ha escrito sobre la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/yawners-sorpresa-rock-espanol-pone-voz-generacion-precaria-no-si-podre-comprar-casa_1_12194464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pesadilla del mercado inmobiliario</a> y ha reconocido que &ldquo;la ansiedad econ&oacute;mica es lo que alimenta las novelas de casas encantadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo peor que le puede pasar a alguien es quedarse sin casa&rdquo;. As&iacute; de tajante fue el autor de <em>C&oacute;mo vender una casa encantada</em> a trav&eacute;s de un <a href="https://www.instagram.com/reels/DMLA64fP7It/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo en Instagram</a> donde recomienda leer <em>Ofrendas de verano</em>. Se trata de una obra que demuestra que el miedo a que el propio hogar se convierta en una trampa de deudas no es nuevo. En la d&eacute;cada de los 70 en EEUU, miles de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/ana-penyas-dibujante-veces-cultura-ensimisma-problemas-clase-media-vez-destruida_1_12810332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familias de clase media</a> huyeron de la delincuencia de las grandes ciudades buscando el para&iacute;so en las afueras. Sin embargo, las id&iacute;licas construcciones que encontraron estaban levantadas junto a r&iacute;os contaminados o ten&iacute;an cuentas pendientes, un enga&ntilde;o que inspir&oacute; la novela de Robert Marasco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La casa encantada en s&iacute; misma no solo es un espacio de horror, sino que es tambi&eacute;n una protagonista, un monstruo en s&iacute;&rdquo;, declara Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo a elDiario.es. La fil&oacute;loga, profesora de la Universidad de Burgos, lleva a&ntilde;os analizando la figura del monstruo en la literatura contempor&aacute;nea. Sin embargo, mientras otros se centran en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/hombre-lobo-revision-sugerente-sosa-mito-licantropo_129_11970249.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres lobo</a>, zombis o vampiros, la experta se ha especializado en estas edificaciones porque &ldquo;las casas encantadas son hijas de su contexto y reflejan muchas inquietudes y miedos&rdquo;. Son lugares que, en lugar de cumplir siempre con su funci&oacute;n primordial de dar refugio y tranquilidad, se tuercen y se desv&iacute;an de manera fantasmag&oacute;rica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5bf81cac-f095-41cd-9ce0-58d8ac1e7c06_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras los zombis o los vampiros experimentan picos de popularidad irregularmente, yendo m&aacute;s all&aacute; de la literatura y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/quiero-salir-puedo-terror-reclusion_1_2267852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dominando la cartelera de los cines</a> durante periodos de tiempo concretos, las historias que giran en torno a viviendas malditas logran mantenerse estables a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Es algo que se debe, principalmente, a que la residencia es como la segunda piel del ser humano, el espacio &iacute;ntimo donde el individuo se muestra m&aacute;s vulnerable y oculta sus mayores dramas. &ldquo;La casa es un hogar y, por lo tanto, una protecci&oacute;n, pero a la vez alberga los mayores horrores reales, como abusos y maltratos. El morbo viene de eso&rdquo;, explica D&iacute;ez Cobo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de la vivienda, por ende, forma parte de la angustia que se percibe entre sus cuatro paredes, sobre todo en un momento en el que encontrar un piso digno se ha vuelto una misi&oacute;n imposible. En su ensayo<em> Infestaci&oacute;n</em>, la investigadora Erica Couto-Ferreira analiza c&oacute;mo los miedos econ&oacute;micos han ido moldeando la evoluci&oacute;n cultural de estos edificios tenebrosos. Un ejemplo es <em>La casa de al lado</em> (1978), obra en la que la escritora Anne Rivers Siddons presenta una vivienda de lujo reci&eacute;n construida en una urbanizaci&oacute;n de las afueras de la ciudad. El terror all&iacute; no procede de esp&iacute;ritus, sino de la ambici&oacute;n de las familias de clase acomodada y el horror a perder su posici&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">La casa que toma vida</h2><p class="article-text">
        Estas viviendas ins&oacute;litas tambi&eacute;n puede dividirse seg&uacute;n la forma en que son representadas en la literatura. Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo utiliza el t&eacute;rmino de &ldquo;casa consciente&rdquo; para referirse a aquellas que dotan de pensamientos y de voz propia. Un precedente en nuestro idioma es <em>La casa</em> (1954), escrita por el argentino Manuel Mujica Lainez, donde un palacete de Buenos Aires relata su propia demolici&oacute;n y evoca con melancol&iacute;a su pasado. Es una obra que inspir&oacute; a la autora barcelonesa Mercedes Abad en su novela ilustrada <em>Casa en venta</em> (2020), donde el apartamento protagonista sufre por su incapacidad para comunicarse con los due&ntilde;os o retener a inquilinos estables.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e913f405-0a62-4b10-b643-c873bbe2b42d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Lo interesante del libro de Mercedes Abad es que otorga vida a un piso ubicado en la periferia industrial de una ciudad, rodeado de solares y al lado de una central t&eacute;rmica. Esto permite reflejar los estragos que ha causado la burbuja inmobiliaria en los extrarradios de Barcelona y la consecuente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gentrificacion-arte-destruir-vida-barrios_1_3825528.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gentrificaci&oacute;n de los centros urbanos</a>, pues la casa sufre la tristeza de verse convertida en una simple mercanc&iacute;a especulativa a la que se le pone precio, perdiendo as&iacute; su alma. Mercedes Abad hace que el lector vea y sienta el mundo a trav&eacute;s del hormig&oacute;n, mostrando la deshumanizaci&oacute;n que dejan las leyes del mercado inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;ez Cobo sostiene que, debido a la crisis de la vivienda, los lectores contempor&aacute;neos interpretan las obras de forma m&aacute;s pol&iacute;tica que hace 20 o 30 a&ntilde;os. Sin embargo, es algo que ir&aacute; en aumento no solo por parte de quienes disfrutan de los libros, tambi&eacute;n por parte de quienes los escriben. &ldquo;Es un problema que no solo pasa en Madrid o en grandes capitales y no tardar&aacute; mucho en reflejarse en m&aacute;s obras art&iacute;sticas. Es un fen&oacute;meno que, aunque se viene fraguando desde hace a&ntilde;os, es ahora cuando est&aacute; explotando con fuerza: toda la crisis del alquiler, los precios y condiciones excesivas...&rdquo;, detalla la experta, asegurando que se publicar&aacute;n m&aacute;s historias sobre esto en un futuro no muy lejano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La casa, que es un sitio protector frente a la hostilidad social, es al mismo tiempo una cárcel de la que no se puede salir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rosa María Díez Cobo</span>
                                        <span>—</span> Experta en Estudios Literarios y Comparados de lo Insólito
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, echar un vistazo al interior de una vivienda hace imposible ignorar el sesgo de g&eacute;nero y la violencia machista que ocurren en ella. &ldquo;El espacio tradicional de una mujer es la casa, por lo que de alguna manera es su feudo, pero tambi&eacute;n su prisi&oacute;n&rdquo;, alega D&iacute;ez Cobo. &ldquo;Es el lugar que se le ha impuesto, por lo que este espacio, que puede ser un sitio protector frente a la hostilidad social, es al mismo tiempo una c&aacute;rcel de la que no se puede salir&rdquo;, se&ntilde;ala la experta, agregando que, &ldquo;dentro de ese espacio, la mujer no ha sido la voz poderosa, sino que ha sido una voz sometida por las voces masculinas de la sociedad patriarcal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta misoginia se refleja en <em>El empapelado amarillo</em> (1892), de la autora norteamericana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/libros-fantasia-mujeres_132_5868591.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Charlotte Perkins Gilman</a>. Se trata de un cuento que ya incluso en el siglo XIX pon&iacute;a el foco en los abusos que pueden darse dentro de una casa, en este caso a trav&eacute;s del encierro forzado de la protagonista por parte de su marido, lo que acaba derivando en que ella se obsesione con el espantoso papel tapiz amarillo de su habitaci&oacute;n y poco a poco pierda la raz&oacute;n. &ldquo;Ense&ntilde;a la ambivalencia de un espacio que te es asignado, que se te considera propio, pero que alberga todos los males de la sociedad y la posici&oacute;n secundaria que se espera de ti como mujer&rdquo;, indica Rosa Mar&iacute;a D&iacute;ez Cobo.
    </p><h2 class="article-text">De los libros a la gran pantalla</h2><p class="article-text">
        El relato <em>C&eacute;ntrico, dos habitaciones, fen&oacute;menos paranormales</em>, que el novelista sevillano Isaac Rosa <a href="https://www.eldiario.es/letrapequena_isaacrosa/centrico-habitaciones-fenomenos-paranormales_132_1553571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; en este mismo peri&oacute;dico</a> en 2019, tambi&eacute;n se&ntilde;ala c&oacute;mo la urbanizaci&oacute;n madrile&ntilde;a, que tanto encanto muestra hacia los turistas, esconde en el interior de sus hogares las consecuencias que este turismo produce para quienes viven all&iacute;. El texto aborda el problema de la turistificaci&oacute;n en las ciudades a trav&eacute;s de una casa encantada cuyos inquilinos, que llegan de visita a la capital, no saben cu&aacute;l es el motivo de los sucesos sobrenaturales que ocurren en ella. El texto se acabar&iacute;a adaptando a la gran pantalla a trav&eacute;s del cortometraje <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/centrico-corto-explora-turistificacion-crisis-vivienda-traves-historia-fantasmas_1_11857320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>C&eacute;ntrico</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/centrico-corto-explora-turistificacion-crisis-vivienda-traves-historia-fantasmas_1_11857320.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Luso Mart&iacute;nez</a>, nominado a los Goya.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aparte de la literatura, el cine tambi&eacute;n ha sabido captar la deriva de las grandes ciudades, utilizando los espacios dom&eacute;sticos como met&aacute;foras de la precariedad social. En la pel&iacute;cula de terror <em>Barbarian </em>(2022), del director Zach Cregger, la casa protagonista se sit&uacute;a en un barrio completamente abandonado de Detroit, una urbe que ha sufrido la desindustrializaci&oacute;n. La pel&iacute;cula muestra c&oacute;mo la degradaci&oacute;n de un vecindario entero da lugar a monstruos nacidos de la miseria m&aacute;s absoluta, convirtiendo la vivienda en un term&oacute;metro que mide la decadencia de una poblaci&oacute;n devorada por el sistema econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el a&ntilde;o pasado se estren&oacute; <em>Decorado</em>, una f&aacute;bula que refleja la &ldquo;crisis&rdquo; de una sociedad en la que &ldquo;es muy dif&iacute;cil escapar del dinero&rdquo;. Dirigida por Alberto V&aacute;zquez y expandiendo el cortometraje por el que gan&oacute; un Goya en 2017, la cinta explora desde la problem&aacute;tica laboral que impulsa la adicci&oacute;n al trabajo hasta el susto constante por no llegar a fin de mes para pagar el alquiler, como sucede al protagonista. En una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/decorado-combativa-fabula-refleja-crisis-sociedad-dificil-escapar-dinero_1_12704060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista para elDiario.es</a>, el cineasta se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;nuestro valor es lo que consigamos econ&oacute;micamente&rdquo;. Por ello, mientras la vivienda siga siendo un bien de lujo inalcanzable, el arte de lo ins&oacute;lito seguir&aacute; recordando que el peor de los miedos es quedarse sin un sitio en el que dormir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/hombres-lobos-vampiros-terrorifico-literatura-miedo-quedarte-casa_1_13378423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:27:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni hombres lobo ni vampiros: lo más terrorífico de la literatura es el miedo a quedarte sin casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Escritores,Vivienda,Turistificación,Cultura,Terror]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pipiolas, en la redacción de elDiario.es: “Las cuotas femeninas en los festivales se usan como un blanqueamiento”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pipiolas-redaccion-eldiario-utilizando-cuotas-femeninas-festivales-blanqueamiento_1_13386094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48340b7c-18b2-43bd-b2e2-9f893cc7d659_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147625.jpg" width="5472" height="3078" alt="Pipiolas, en la redacción de elDiario.es: “Las cuotas femeninas en los festivales se usan como un blanqueamiento”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dúo compuesto por Paula Reyes y Adriana Ubani ha abordado la situación de la mujer en la industria musical y las polémicas declaraciones de El Xokas sobre Ester Expósito en un evento donde ha interpretado varios temas de su nuevo disco</p><p class="subtitle">La música que todo el mundo escucha y baila en TikTok se llama ‘budots’ y reivindica a la clase obrera</p></div><p class="article-text">
        En un mundo que exige socialmente mostrarse inquebrantable, a veces la verdadera fortaleza reside en poder reclamar el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/shego-si-pp-no-llama-tocar-decir-pensamos-pena-hay_128_13251010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho a estar rota</a>, furiosa o confusa. Es un tipo de mentalidad que est&aacute; siempre merodeando por la m&uacute;sica de Pipiolas, una banda que prefiere sacudirse las expectativas ajenas y que canta sin pedir disculpas. As&iacute; lo han compartido Paula Reyes y Adriana Ubani este jueves en un encuentro con socias y socios en la redacci&oacute;n de elDiario.es, donde han reivindicado las canciones como un arte que invita a la liberaci&oacute;n y que no siempre debe ser un refugio complaciente para quien las escucha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rechazo mucho la poes&iacute;a relamida porque al final la veo mucho m&aacute;s vac&iacute;a, lo po&eacute;tico est&aacute; en la verdad&rdquo;, ha declarado Reyes. Una verdad por la que Pipiolas ha apostado durante la conversaci&oacute;n que ha mantenido con Laura Garc&iacute;a Higueras, redactora de Cultura. Y, puesto que el d&uacute;o no tiene miedo a se&ntilde;alar aquello a lo que se le sigue sin prestar la atenci&oacute;n suficiente, ha abordado directamente la dificultad que contin&uacute;a conllevando ser mujer en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/problemas-industria-musical-lugar-oscurece-alma-pasion-salud_1_12537037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mundo de la m&uacute;sica</a>. &ldquo;Por mucho que se quiera ver que no es as&iacute;, las mujeres tenemos un techo de cristal en la industria&rdquo;, ha apuntado la artista. 
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la cuota que se exige en algunos festivales para asegurar un n&uacute;mero determinado de mujeres en el festival, Paula Reyes ha alegado que esta &ldquo;discriminaci&oacute;n positiva&rdquo; es &ldquo;lo que hay que hacer&rdquo;, pero ha optado por poner el foco en el problema sistem&aacute;tica que existe en torno a ello. &ldquo;Los par&aacute;metros que hay hoy en d&iacute;a son estructuras patriarcales educacionales totalmente. No es una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/belen-gopegui-desigualdad-ficcion-oportunidades_128_5865567.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cosa de meritocracia</a>&rdquo;, ha indicado la cantante. &ldquo;Los gustos son aprendidos y adquiridos. Esto es lo complicado de hacer entender, y la manera de obligar a que encontremos nuestro hueco a partir de cuotas&rdquo;, ha agregado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pipiolas, en su encuentro con socias y socios del periódico                            </span>
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        Sin embargo, Adriana Ubani ha puesto el foco en el &ldquo;arma de doble filo&rdquo; que suponen las cuotas cuando dejas de ser novedad en la industria como mujer. &ldquo;Cuando dejas de ser cuota, hay seguramente otra persona a la que pueden utilizar como cuota porque es novedad. Esa discriminaci&oacute;n positiva todav&iacute;a est&aacute; en que solamente es una cuota y no hay un ejercicio ni una estructura de permanecer en ese espacio que te ha dado la cuota&rdquo;, ha argumentado la artista. Para ella, esto no soluciona nada de forma permanente: &ldquo;En muchos espacios te programan por esas razones y, despu&eacute;s, si te he visto no me acuerdo. Parece que crean un espacio para gente nueva, pero no hay una estructura que sostenga a las que estuvieron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta es, adem&aacute;s, una conversaci&oacute;n que ellas mismas mantienen con otros cantantes del sector. &ldquo;A nivel interno lo hacemos siempre cuando hablamos con compa&ntilde;eros. No todo se puede reducir a una cuesti&oacute;n de programar a grupos que te gusten y que todos acaben siendo hombres. Hay que pararse a reflexionar de d&oacute;nde viene esto. Estamos a favor de las cuotas, pero se est&aacute;n empezando a utilizar como un blanqueamiento&rdquo;, ha reflexionado Paula Reyes. De hecho, no solo es que las mujeres sigan sin haber logrado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/festivales-musica-siguen-incluir-mujeres-tres-artistas-son-hombres_1_12473031.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equidad en los carteles</a> de los festivales, sino que ahora hay una tendencia por parte de grupos masculinos de ponerse nombres femeninos que copan estos carteles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Paula Reyes y Adriana Ubani visitan la redacción de elDiario.es                            </span>
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        &ldquo;No programamos a mujeres, pero un grupo de hombres decide que es l&iacute;cito ponerse un nombre femenino&rdquo;, comenta Ubani. &ldquo;Es como: 'No s&eacute; muy bien por d&oacute;nde va esa narrativa. &iquest;Es que eres m&aacute;s moderno as&iacute;? &iquest;Es que cuela ponerte de cabeza de cartel y que piensen que eres una mujer?'&rdquo;, ha inquirido la componente de Pipiolas. Reyes, por su lado, ha dicho que les &ldquo;explota m&aacute;s la cabeza&rdquo; con las bandas recientes. &ldquo;Claro que hay grupos que podemos salvar porque cuando se crearon no hab&iacute;a esta conciencia, pero ahora, con todo lo que se dice y se se&ntilde;ala, no nos entra en la cabeza que haya hombres que decidan coger esos nombres. Esto va en detrimento de ayudar&rdquo;, ha declarado.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, tampoco han podido evitar hacer alusi&oacute;n a las excusas que escuchan por parte de los jefes de festivales. &ldquo;Te dicen que programan por los n&uacute;meros y por lo que vende, pero al grupo de siete t&iacute;os que tiene un nombre femenino con 300 oyentes mensuales dudo mucho que lo hayas metido en el cartel por las razones que me est&aacute;s intentando vender... para no programarnos a muchas mujeres en la industria&rdquo;, ha contado Adriana Ubani. El d&uacute;o, que debut&oacute; en 2023 con <em>No hay un Dios</em>, ha publicado este 2026 su disco <em>Pipiolas</em>. Tres a&ntilde;os han pasado entre un trabajo y otro, una &ldquo;factura&rdquo; que, seg&uacute;n alertan, han &ldquo;tenido que pagar&rdquo; por haber dejado de ser nuevas en la industria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pipiolas interpreta su nuevo disco                            </span>
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        &ldquo;Eres m&aacute;s f&aacute;cil de olvidar cuando sirves para rellenar un cupo y ya no eres la novedad&rdquo;, ha apuntado Paula Reyes. &ldquo;La m&uacute;sica necesita pausa y reposar. Fue arriesgado porque &eacute;ramos nuevas y normalmente se recomienda aprovechar la inercia de un buen comienzo, como fue el nuestro, pero es que no resonaba eso con nosotras. Se han pagado facturas, pero, a partir de ah&iacute;, que fuera lo que fuese siempre acorde con nuestra identidad y las decisiones que quer&iacute;amos tomar&rdquo;, ha a&ntilde;adido. Ubani ha detallado que &ldquo;esta generaci&oacute;n es la de la inmediatez y estamos acostumbrados a que tres a&ntilde;os nos parezcan mucho, pero para la composici&oacute;n de un disco no es tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su disco, con temas como <em>No tocar</em>, que han interpretado en la redacci&oacute;n del peri&oacute;dico con unos socios metid&iacute;simos de lleno en el concierto, Pipiolas invita a reflexionar sobre la impunidad que existe en los hombres para mirar o incluso tocar a las mujeres ya sea en persona o hasta desde la distancia con mensajes. Hace unos d&iacute;as, el creador de contenido El Xokas acapar&oacute; titulares por sus pol&eacute;micas declaraciones acerca de Ester Exp&oacute;sito en una transmisi&oacute;n en directo en Twitch, afirmando que &ldquo;no vale la pena&rdquo; salir con ella &ldquo;por su pensamiento pol&iacute;tico&rdquo;. &ldquo;Es mejor estar con un 6, te lo aseguro&rdquo;, expresaba El Xokas, por lo que la canci&oacute;n ha servido para abordar este asunto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una sociedad en la que las redes sociales tienen tanto valor que cualquier cosa tiene muchísima repercusión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adriana Ubani</span>
                                        <span>—</span> Cantante de Pipiolas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Qu&eacute; ganas de que saquen un men&uacute; con Ester Exp&oacute;sito&rdquo;, ha bromeado Adriana Ubani en relaci&oacute;n a la colaboraci&oacute;n que ten&iacute;a el creador de contenido con Burger King, que la empresa <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/burger-king-cancela-colaboracion-xokas-ultimas-polemicas-no-representa-valores_132_13385893.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha cancelado esta misma tarde</a> por sus declaraciones. &ldquo;Qu&eacute; ganas de McDonald's&rdquo;, ha rematado Reyes. Por su lado, Ubani ha explicado que &ldquo;vivimos en una sociedad en la que las redes sociales tienen tanto valor y peso que cualquier cosa vuela y tiene much&iacute;sima repercusi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Al Xokas no lo justifico, es fuerte, pero todo tiene una repercusi&oacute;n que no se puede controlar y que no es la que pretendes que tenga&rdquo;, ha aludido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No considero que sea complicado decir en alto las cosas que decimos porque considero que no decimos las cosas que dice El Xokas&rdquo;, ha incidido la artista. &ldquo;Ya me gustar&iacute;a a m&iacute; que dijera algo El Xokas sobre nosotras para devolv&eacute;rsela&rdquo;, ha dicho entre risas Paula Reyes. &ldquo;Pero la mitad de la argumentaci&oacute;n que le dar&iacute;amos no la entender&iacute;a&rdquo;, ha sentenciado su compa&ntilde;era. Frente a este tipo de pol&eacute;micas y las dificultades que hay en la industria musical, la sororidad sigue siendo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/ginebras-abrir-camino-bandas-tias-construyendo-puente-juntas_1_13082130.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las mejores armas</a>. &ldquo;Est&aacute; muy metido en la cabeza esto de que las mujeres nos pisamos&rdquo;, ha denunciado Ubani para desmentirlo. &ldquo;Motiva ver a otras mujeres, que se est&eacute; empezando a hacer espacio, ha a&ntilde;adido Reyes.
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil ver actuar a Pipiolas. Desde el lanzamiento de su segundo proyecto, muy pocos son los conciertos que han ofrecido. &ldquo;No nos est&aacute; disgustando el proceso, pero no solo queremos girar el disco en festivales. Es algo que va a acabar explotando de alguna forma, as&iacute; que estamos selectivas&rdquo;, ha reconocido Reyes sobre el auge de estos macroeventos. Por eso, su propuesta en la redacci&oacute;n de elDiario.es, donde tambi&eacute;n han tocado <em>NaNaNa</em> y <em>Soy una estrella!!!</em>, ha sido &uacute;nica y ha contagiado a los socios. Han sido, como ellas reclaman, escuchadas en vez de consumidas: &ldquo;La palabra 'consumir' va a favor de reducir lo que se hace a una cosa propiamente de consumo. Al final, no dejamos de ser productos, buscas ser consumido, pero preferimos decir que queremos ser escuchadas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">V&iacute;deo del encuentro</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Puedes <strong>escuchar este encuento en formato podcast</strong>, suscribi&eacute;ndote de forma gratuita en tu <strong>plataforma de audio favorita</strong>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/6YjaYHCYQcLWnhKgeTvitY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/en-la-redacci%C3%B3n-con/id1712322916" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-en-redaccion-con_sq_f12305513_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/shows/en-la-redaccion-con" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo</a></li>
                                    <li><a href="https://music.amazon.com/podcasts/520840fe-c384-4483-9f44-52f46441837c/en-la-redacci%C3%B3n-con" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/6025fb8c-8529-4f00-b0df-b09800c18cf7/78e062a8-9f11-4fbf-9f41-b09800c6adc7/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
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            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pipiolas-redaccion-eldiario-utilizando-cuotas-femeninas-festivales-blanqueamiento_1_13386094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:29:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pipiolas, en la redacción de elDiario.es: “Las cuotas femeninas en los festivales se usan como un blanqueamiento”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,elDiario.es,Industria musical,Música,Canciones,Conciertos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco películas para recordar a Sam Neill, desde ‘El piano’ hasta ‘La caza del Octubre Rojo’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cinco-peliculas-recordar-sam-neill-piano-caza-octubre-rojo_1_13375273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd1ae820-dd34-4615-844d-7e38e8fed587_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147325.jpg" width="1000" height="563" alt="Cinco películas para recordar a Sam Neill, desde ‘El piano’ hasta ‘La caza del Octubre Rojo’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor neozelandés, que ha fallecido este lunes a los 78 años, estuvo en tratamiento durante años por un cáncer del que informó en abril que estaba libre</p><p class="subtitle">Muere Sam Neill, actor de 'Jurassic Park', a los 78 años</p></div><p class="article-text">
        La vida se abre camino. Es una de las grandes ense&ntilde;anzas que nos dej&oacute; <em>Parque Jur&aacute;sico</em>, la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jurassic-park-anos-pelicula-estreno-dinosaurios_1_2622062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aclamada pel&iacute;cula</a> que hoy es imposible no asociar al rostro de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-sam-neill-actor-jurassic-park-78-anos_1_13375193.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sam Neill</a>, el paleont&oacute;logo que nos ense&ntilde;&oacute; a mirar con asombro el pasado mientras el futuro se descontrolaba ante nuestros ojos. El actor neozeland&eacute;s ha fallecido este lunes en S&iacute;dney, Australia, dejando al cine un enorme legado de pel&iacute;culas por las que perderse y recordarlo. El int&eacute;rprete ten&iacute;a 78 a&ntilde;os y durante a&ntilde;os estuvo con tratamiento por un c&aacute;ncer del que inform&oacute; en abril que estaba libre.
    </p><p class="article-text">
        Nigel John Dermot 'Sam' Neill naci&oacute; en Omagh, dentro del condado de Tyrone, en Irlanda del Norte, donde su padre estaba destinado en ese momento, sirviendo en la Guardia Irlandesa. Su nombre art&iacute;stico, Sam, surgi&oacute; en el colegio, puesto que en su clase hab&iacute;a otro ni&ntilde;o que se llamaba Nigel y decidieron que para evitar errores &eacute;l fuera conocido como Sam. Y tanto que se le acabar&iacute;a conociendo con ese nombre: tras trabajar en la compa&ntilde;&iacute;a de cine de Nueva Zelanda ya como actor y director, comenzar&iacute;a a destacar en la d&eacute;cada de los 80. No obstante, fue m&aacute;s adelante, en los 90, cuando llegar&iacute;an sus mejores trabajos. 
    </p><h2 class="article-text">'Calma total' (1989)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nicole Kidman y Sam Neill protagonizan &#039;Calma total&#039;                            </span>
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        No es una de las pel&iacute;culas m&aacute;s conocidas de Sam Neill, pero s&iacute; es una de sus m&aacute;s inquietantes. Basada en una novela de Charles Williams, el terror y el suspense psicol&oacute;gico se entremezclan en esta tensa cinta liderada tambi&eacute;n por Nicole Kidman y Billy Zane. En ella, un matrimonio trata de recomponer su vida tras perder a su peque&ntilde;o hijo en un tr&aacute;gico accidente de coche. Como una terapia para superar el dolor, deciden emprender un viaje en su yate por el oc&eacute;ano, donde acaban rescatando a un &uacute;nico superviviente de una goleta en ruinas. Una vez que el marido decide ir a investigar el barco abandonado, el joven les explica que es el &uacute;nico superviviente de una intoxicaci&oacute;n alimentaria que ha acabado con toda la tripulaci&oacute;n. Pero no todo es lo que parece y el largometraje aprovecha el aislamiento del mar para generar p&aacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">'La caza del Octubre Rojo' (1990)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sam Neill actúa en &#039;La caza del Octubre Rojo&#039;                            </span>
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        Sam Neill, junto a Sean Connery y Alec Baldwin, protagoniza este filme ganador de un premio Oscar a mejores efectos sonoros. La pel&iacute;cula, basada en la novela de Tom Clancy, presenta a un analista de la CIA, Jack Ryan, al que se le encomienda descifrar las verdaderas intenciones del comandante de un moderno submarino sovi&eacute;tico. Se trata de un caso que, aparentemente, y dada la tensa situaci&oacute;n de la Guerra Fr&iacute;a, amenazaba con iniciar una III Guerra Mundial, pero que acaba demostrando un deseo desesperado de deserci&oacute;n hacia Occidente. El resultado, con Neill encarnando al leal segundo al mando, es un entretenido drama militar y de intriga que obliga al espectador a contener la respiraci&oacute;n bajo el agua.
    </p><h2 class="article-text">'Parque Jur&aacute;sico' (1993)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sam Neill, en un fotograma de &#039;Jurassic Park&#039;                            </span>
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        Es una de las mejores odas a la aventura cinematogr&aacute;fica, una de esas pel&iacute;culas que te devuelven la ilusi&oacute;n de la infancia y que hacen homenaje a la gran pantalla. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13288010.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Spielberg</a> dirige en este largometraje a unos inspirad&iacute;simos Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum, que tambi&eacute;n cuenta con Richard Attenborough y Samuel L. Jackson. Basado en la exitosa novela de Michael Crichton, escrita en 1990, relata la historia de un grupo de cient&iacute;ficos en una remota isla de Costa Rica donde los dinosaurios vuelven a la vida. Una historia que acab&oacute; cosechando tres premios Oscar: a mejor sonido, mejores efectos sonoros y mejores efectos visuales.
    </p><p class="article-text">
        La trama se convierte en un aut&eacute;ntico reto de supervivencia cuando una pareja de eminentes cient&iacute;ficos y un matem&aacute;tico visitan el parque tem&aacute;tico para comprobar la viabilidad del proyecto. Sin embargo, los animales prehist&oacute;ricos escapan de sus jaulas y se desata el caos, poniendo a prueba la codicia del ser humano y la fuerza de la naturaleza. La cinta dio lugar a una de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-jurassic-world-renacer-lado-nostalgia-afrontar-vacio-saga-deriva_129_12429763.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">franquicias m&aacute;s importantes</a> de la historia del cine. Muchas son las entregas de la saga que siguen estren&aacute;ndose en cartelera, pero hubo dos inmediatas sucesoras: <em>El Mundo Perdido</em> (1997) y <em>Parque Jur&aacute;sico III</em> (2001).
    </p><h2 class="article-text">'El piano' (1993)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;El piano&#039;, una de las películas más aclamadas de Sam Neill                            </span>
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        Estamos ante una de las pel&iacute;culas m&aacute;s aclamadas de los a&ntilde;os noventa. Escrita y dirigida por la cineasta Jane Campion, con Holly Hunter y Harvey Keitel como coprotagonistas, la pel&iacute;cula sigue a ambos personajes y a un fr&iacute;o terrateniente, interpretado por Sam Neill, en su viaje a la Nueva Zelanda colonial de mediados del siglo XIX. Ambos se conocen por un matrimonio concertado, pero pronto el valioso piano que ella trae de Escocia abre una brecha insalvable cuando &eacute;l decide vender el instrumento a un vecino. Esto propicia un pacto de encuentros &iacute;ntimos en torno al piano, un debate silencioso pero doloroso que marcar&aacute; la vida de los tres mientras intentan sobrevivir a sus propias pasiones.
    </p><p class="article-text">
        El filme fue reconocido, sobre todo, por el papel de Hunter, que gan&oacute; el premio Oscar a la mejor actriz principal tras haberse hecho con el Globo de Oro por el mismo motivo. Tambi&eacute;n hizo lo propio Anna Paquin, que forma parte del reparto, logrando la estatuilla a la mejor actriz de reparto. Campion, por su parte, obtuvo el Oscar al mejor guion original. Su &eacute;xito en la temporada de premios comenz&oacute; tras su victoria en el Festival de Cannes, donde <em>El Piano</em> triunf&oacute; en el palmar&eacute;s. 
    </p><h2 class="article-text">'En la boca del miedo' (1994)</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;En la boca del miedo&#039;                            </span>
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        El cineasta John Carpenter confi&oacute; en Neill para protagonizar esta asfixiante pel&iacute;cula para amantes del miedo psicol&oacute;gico en la que estuvo acompa&ntilde;ado por J&uuml;rgen Prochnow y Charlton Heston. El largometraje se inspira directamente en el universo literario de H.P. Lovecraft, mostrando c&oacute;mo un detective especializado en destapar fraudes es contratado por una editorial para localizar al famoso escritor de terror Sutter Cane, desaparecido misteriosamente antes del lanzamiento de su pr&oacute;xima novela en la que se presupone que es, err&oacute;neamente, una t&aacute;ctica de promoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta no es la &uacute;nica pesadilla cinematogr&aacute;fica que forma parte del cat&aacute;logo de Sam Neill. El int&eacute;rprete tambi&eacute;n forma parte de pel&iacute;culas de terror como <em>Horizonte </em>(1997), aunque esta se encuentra m&aacute;s cercana a la ciencia ficci&oacute;n. La trama comienza con la repentina reaparici&oacute;n de la nave experimental Event Horizon, desaparecida misteriosamente a&ntilde;os atr&aacute;s en Neptuno. Su dise&ntilde;ador, el doctor William Weir, se une a un equipo de rescate militar para recuperar el nav&iacute;o y descubrir qu&eacute; ocurri&oacute; a la tripulaci&oacute;n original, dando as&iacute; vida a un filme oscuro y casi claustrof&oacute;bico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cinco-peliculas-recordar-sam-neill-piano-caza-octubre-rojo_1_13375273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 09:43:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco películas para recordar a Sam Neill, desde ‘El piano’ hasta ‘La caza del Octubre Rojo’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cultura,Películas,Actores,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La música que todo el mundo escucha y baila en TikTok se llama ‘budots’ y reivindica a la clase obrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-mundo-escucha-baila-tiktok-llama-budots-reivindica-clase-obrera_1_13364313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/195daac2-af39-4206-a512-970b3355b12a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x528y394.jpg" width="1200" height="675" alt="La música que todo el mundo escucha y baila en TikTok se llama ‘budots’ y reivindica a la clase obrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jóvenes de su barrio hacían bailes para disimular su consumo de drogas y DJ Love decidió ponerles melodía, dando vida a un género musical que nace de la precariedad y ahora triunfa en redes sociales </p><p class="subtitle">El drama del solapamiento de conciertos en los festivales: pagar por grupos que no podrás ver
</p></div><p class="article-text">
        Una miniv&aacute;n avanza por las desordenadas calles de la ciudad de Davao, en el sur de Filipinas. Al volante va Sherwin Tuna, que recorre el territorio polvoriento y ruidoso donde comenz&oacute; a hacer m&uacute;sica, en tanto que su compa&ntilde;ero de viaje, su representante e investigador Jorge Juan B. Wieneke, contempla c&oacute;mo la vida de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/adriana-herreros-damos-espalda-barrios-hay-desastres-naturales-agradece-proximidad_128_12592797.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barrios m&aacute;s humildes</a> pasa zumbando ante sus ojos. Viajan rumbo a las playas de Mabini, donde les espera un festival masivo, pero lo que importa es lo que se escuchan durante el viaje. Se trata, en realidad, del portal de entrada al universo del <em>budots</em>, un g&eacute;nero musical que naci&oacute; en estos mismos suburbios marginados y que ha terminado explotando como uno de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/colegio-biblioteca-nuevos-lectores-forman-redes-tiktok-no-estaria_1_13283359.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes fen&oacute;menos de TikTok</a>.
    </p><p class="article-text">
        En ese simple trayecto con las ventanillas bajadas, ya se cruzan con el estilo callejero y casi espont&aacute;neo que caracteriza el <em>budots</em>. Ya sea que escuches el sonido de la bocina de un coche, las voces de vendedores ambulantes o los silbidos t&iacute;picos que caracterizan el ambiente de cualquier ciudad, cualquier elemento cotidiano puede acabar en una de las canciones de este g&eacute;nero. Sherwin Tuna lo sabe mejor que nadie: conocido art&iacute;sticamente como DJ Love, es el gran pionero del <em>budots</em>. Dio vida a esta m&uacute;sica en su modesto cibercaf&eacute;, donde experimentaba en su ordenador con ritmos acelerados que encajaran con los bailes que ve&iacute;a en su vecindario.
    </p><p class="article-text">
        Estos bailes se observaban en las zonas de gran pobreza de Davao. All&iacute;, la palabra <em>budots </em>se usaba para describir a una persona &ldquo;vaga&rdquo; que pasaba el d&iacute;a sin hacer nada. Eran personas, en su mayor&iacute;a adolescentes sin hogar, que consum&iacute;an pegamento industrial barato para intentar olvidar el hambre y sus problemas familiares. Estos muchachos eran llamados popularmente <em>rugby boys </em>por la marca de pegamento que utilizaban y, para camuflar su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/100-anos-experimento-fracasado-llegado-momento-despenalizar-drogas_1_9941888.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumo de drogas</a> ante la gente o la polic&iacute;a, recurr&iacute;an a estos bailes a los que se les empez&oacute; a poner melod&iacute;a. &ldquo;El <em>budots</em> se convirti&oacute; en una herramienta para el bien social de forma natural, no por decisi&oacute;n deliberada&rdquo;, explica DJ Love a elDiario.es.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xao11ai" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        &ldquo;Para las personas que viv&iacute;an con esa etiqueta, esta nunca reflej&oacute; la realidad. El <em>budots </em>surgi&oacute; del aburrimiento, la curiosidad y la supervivencia cotidiana&rdquo;, a&ntilde;ade el artista que reflexiona que, &ldquo;a trav&eacute;s de la m&uacute;sica, ese significado cambi&oacute;&rdquo;. &ldquo;Lo que antes se menospreciaba se convirti&oacute; en una fuente de orgullo, alegr&iacute;a y conexi&oacute;n&rdquo;, cuenta. Tanto es as&iacute; que, cuando suena la m&uacute;sica, la gente se re&uacute;ne, los j&oacute;venes bailan, experimentan con la mesa de mezclas o ayudan a montar equipos de sonido. DJ Love argumenta que &ldquo;les dio algo a lo que pertenecer, algo creativo en lo que centrarse en lugar de verse arrastrados a meterse en l&iacute;os&rdquo;: &ldquo;La m&uacute;sica se convirti&oacute; en un camino alternativo&rdquo;.
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                DJ Love, en la ciudad de Davao.                            </span>
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        El ruido cotidiano y los sonidos de la calle incorporados en los temas nunca se a&ntilde;adieron a prop&oacute;sito, pues &ldquo;simplemente estaban ah&iacute;&rdquo; cuando DJ Love se puso a crear estas canciones a inicios de siglo. &ldquo;El <em>budots </em>no intenta escapar de su entorno, sino que lo refleja&rdquo;, comenta el pionero. &ldquo;Con el tiempo, pasaron a formar parte de la identidad de la m&uacute;sica. La densa vida de los barangays [la divisi&oacute;n territorial y administrativa m&aacute;s peque&ntilde;a de Filipinas, equivalente a lo que en otros pa&iacute;ses conocemos como un barrio o una aldea] es ruidosa, comunitaria, repetitiva y compartida, y la m&uacute;sica es un reflejo de esa realidad&rdquo;, detalla.
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                DJ Love, en su zona de trabajo.                            </span>
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        De esta manera, el g&eacute;nero <em>budots </em>conecta directamente con aquellos que no tienen recursos. &ldquo;Lo que hace que sea tan poderoso es su conexi&oacute;n con la clase trabajadora y los pobres, no como p&uacute;blico, sino como su fuente. No habla de ellos, sino con ellos. Por eso resuena con tanta fuerza y sigue llegando mucho m&aacute;s all&aacute; de donde comenz&oacute;&rdquo;, celebra DJ Love. Es algo que sostiene Jorge Juan B. Wieneke, representante del artista. &ldquo;Es una m&uacute;sica que no requiere formaci&oacute;n acad&eacute;mica, gustos elitistas ni infraestructuras costosas para ser sentida o para participar en ella&rdquo;, alega el investigador.
    </p><h2 class="article-text">Una liberaci&oacute;n mucho m&aacute;s que f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        Wieneke afirma que, para muchas personas que viven en condiciones precarias, el <em>budots </em>&ldquo;ofrece una liberaci&oacute;n emocional y f&iacute;sica directa, comunitaria y sin pretensiones&rdquo;. &ldquo;Surge de los espacios cotidianos, del software pirata, de los estudios caseros improvisados, de la difusi&oacute;n por <em>bluetooth</em>, de las fiestas callejeras, de los mercados p&uacute;blicos, de los cibercaf&eacute;s y de los equipos de sonido montados con lo que haya a mano&rdquo;, expone el agente de DJ Love a elDiario.es, aseverando que &ldquo;es m&uacute;sica de baile creada a partir de la limitaci&oacute;n, pero que transforma esa limitaci&oacute;n en placer, humor, movimiento y presencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7616675183755070741"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Lo que llam&oacute; la atenci&oacute;n de Wieneke fue, precisamente, lo autosuficiente y descaradamente local que era la escena. &ldquo;El trabajo de DJ Love no parec&iacute;a tanto una imitaci&oacute;n como una documentaci&oacute;n de la realidad vivida&rdquo;, asegura. Aun as&iacute;, esta m&uacute;sica fue considerada de mal gusto durante mucho tiempo. Las canciones se propagaban de forma lenta y muy rudimentaria, comparti&eacute;ndose de tel&eacute;fono a tel&eacute;fono mediante conexiones bluetooth de baja calidad. Sin embargo, todo este aislamiento cambi&oacute; radicalmente con la llegada de las redes sociales y la expansi&oacute;n de la conexi&oacute;n de internet m&oacute;vil barata en las islas. 
    </p><h2 class="article-text">La viralizaci&oacute;n del g&eacute;nero</h2><p class="article-text">
        El <em>budots </em>encontr&oacute; en la plataforma TikTok el trampol&iacute;n perfecto para darse a conocer ante millones de personas gracias a la sencillez de su ritmo y el enfoque divertido de sus coreograf&iacute;as. Varios temas se han convertido en la banda sonora de infinidad de v&iacute;deos virales en todo el planeta. Entre ellos destaca la cl&aacute;sica canci&oacute;n <em>TiwTiw</em> de DJ Love, que se ha coronado como un himno fundamental del g&eacute;nero. Por otro lado, el remix <em>Paro Paro G </em>del productor DJ Sandy alcanz&oacute; la fama gracias a un baile colectivo que fue imitado incluso por las celebridades m&aacute;s famosas de la televisi&oacute;n filipina. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=10117723/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/track=1915381040/transparent=true/" seamless><a href="https://easternmargins.bandcamp.com/album/budots-world-reloaded">Budots World (Reloaded) de DJ Love (Sherwin Tuna)</a></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que el <em>budots </em>llega a un p&uacute;blico global, proteger la propiedad intelectual y el trabajo de Sherwin es una prioridad. Esto implica acuerdos claros, licencias adecuadas y garantizar que los colaboradores entiendan que esta m&uacute;sica es una obra cultural, no contenido gratuito o desechable&rdquo;, defiende Wieneke. &ldquo;La protecci&oacute;n no es solo legal; es &eacute;tica. Equilibrar la visibilidad global con la autenticidad significa negarse a suavizar las asperezas. No intentamos hacer que budots resulte m&aacute;s 'agradable'. Su car&aacute;cter local es precisamente la raz&oacute;n por la que conecta a nivel internacional. El objetivo no es exportar un producto, sino invitar a la gente a adentrarse en su contexto&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las artistas m&aacute;s importantes del momento han utilizado este tipo de m&uacute;sica para acompa&ntilde;ar sus v&iacute;deos, como sucedi&oacute; con Olivia Rodrigo en <a href="https://www.tiktok.com/@livbedumb/video/7396824371005820203?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de sus publicaciones</a> en TikTok durante su anterior gira. Una canci&oacute;n que no ven&iacute;a de un refinado estudio de Los &Aacute;ngeles, sino de los callejones m&aacute;s humildes de la ciudad de Davao. Por su parte, DJ Love se propone a seguir llevando &eacute;l mismo estas canciones a todos los rincones del planeta. &ldquo;Actuar a nivel internacional ha sido una lecci&oacute;n de humildad. Da igual d&oacute;nde sean los conciertos, ya sea en Europa o en Asia, mantenerse conectado con el hogar es esencial. La m&uacute;sica siempre lleva consigo a la comunidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-mundo-escucha-baila-tiktok-llama-budots-reivindica-clase-obrera_1_13364313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La música que todo el mundo escucha y baila en TikTok se llama ‘budots’ y reivindica a la clase obrera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Pobreza,Música,Canciones,TikTok,Filipinas,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mundial también se vive en el Mad Cool, pero España no deja a Kings of Leon en fuera de juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mundial-juega-mad-cool-espana-no-deja-kings-of-leon-fuera-juego_129_13371099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6056ffe-e427-4200-a94a-afa9b6134537_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147246.jpg" width="3000" height="1688" alt="El Mundial también se vive en el Mad Cool, pero España no deja a Kings of Leon en fuera de juego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni la selección española ni ninguno de los artistas del festival tuvieron que salir a remontar: Pixies, Twenty One Pilots y Halsey se suman a la fiesta de la Roja en una jornada para amantes de la música... y del fútbol</p><p class="subtitle">El sol de Lorde y la luna de Florence guían las constelaciones del Mad Cool</p></div><p class="article-text">
        16 a&ntilde;os. Si contamos hacia atr&aacute;s, 2010. Fue una de las veces que toc&oacute; en Madrid una de las bandas de rock m&aacute;s respetadas del g&eacute;nero. En aquel entonces, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/conor-oberst-douglas-dare-kings-of-leon-mono_1_3783423.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kings of Leon</a> asalt&oacute; el Palacio Vistalegre de la capital; ahora, repite actuaci&oacute;n en el Mad Cool frente a decenas de miles de personas. En un rinc&oacute;n del recinto, una de ellas observa emocionada lo que est&aacute; ocurriendo frente a sus ojos. Est&aacute; nerviosa, frustrada. Faltan tan solo 10 minutos y la cosa se acaba. Tiene cerca al admirado grupo, que est&aacute; regalando <em>Manhattan </em>a la multitud, pero tan solo puede ofrecerle sus o&iacute;dos. Su mirada, en cambio, pertenece a la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Fue tambi&eacute;n en 2010 cuando nuestro pa&iacute;s gan&oacute; su primer <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/himno-mundial-observacion-hogar-planes-culturales-mirada-feminista_132_13278026.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mundial de f&uacute;tbol</a>. De hecho, la Roja ya ten&iacute;a su estrella cuando Kings of Leon toc&oacute; en el Vistalegre, pues la banda no visitar&iacute;a la ciudad hasta diciembre y Espa&ntilde;a gan&oacute; el torneo tal d&iacute;a como hoy, entrada ya la madrugada del 11 de julio a la hora de escribir estas l&iacute;neas. El equipo no hab&iacute;a alcanzado los cuartos de final del campeonato desde aquella edici&oacute;n, por lo que, 16 a&ntilde;os despu&eacute;s, hay quien no es capaz de perderse el partido contra B&eacute;lgica que decide qui&eacute;n se enfrenta a Francia en semifinales. El Mad Cool, adem&aacute;s, lo pone f&aacute;cil: la enorme pantalla que se cierne en mitad del recinto, utilizada para mostrar los horarios, emite el encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Los segundos pasan y la selecci&oacute;n est&aacute; a punto de irse a la pr&oacute;rroga. 1-1 al minuto 88, mientras suena <em>Waste a Moment</em>. Sin embargo, aqu&iacute; nadie parece sentir que est&eacute; desperdiciando una entrada. Alrededor de la pantalla, much&iacute;simos aficionados se interesan por el desenlace, tumbados sobre el c&eacute;sped artificial y bebiendo como si el partido fuera lo que les ha tra&iacute;do al festival. La coincidencia del evento con el Mundial hace que el ambiente sea distinto. La ropa, por supuesto, tambi&eacute;n: fans con la equipaci&oacute;n de la Roja &mdash;la camiseta blanca parece haber calado bastante&mdash; superan en n&uacute;mero a aquellos con <em>merchandising </em>de alguno de los artistas del cartel. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xao9gku" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Y entonces se desata la locura: Mikel Merino marca el gol que concede la victoria a Espa&ntilde;a, apenas unos minutos antes del tiempo de descuento, y la selecci&oacute;n culmina su <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/espana-regresa-semifinales-16-anos-despues-espera-francia_1_13372710.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pase a la siguiente ronda</a>. Cuando el partido acaba, <em>Supersoaker</em> de Kings of Leon pone la banda sonora a la celebraci&oacute;n. Pero no es la &uacute;nica. El grupo detiene el concierto, felicita a Espa&ntilde;a por su triunfo en las pantallas y se hace con todo el recinto al cantar su himno <em>Use Somebody</em>. Es un momento de fervor que, aunque suele suceder un poco m&aacute;s al principio de su espect&aacute;culo, en este caso se lo reservan justo para el final del Espa&ntilde;a-B&eacute;lgica. Incluso Nathan Followill, el baterista, se pone la equipaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s Kings of Leon alcance a intuir una m&iacute;nima parte de lo importante que es el f&uacute;tbol para nuestra sociedad por el hecho de que EEUU est&eacute; sirviendo como sede. Aun con todo, lo demuestra sobre el escenario porque parece saber demasiado sobre nuestra cultura. &ldquo;Una de mis ciudades favoritas del mundo&rdquo;, dice su l&iacute;der, Caleb Followill, en alusi&oacute;n a Madrid. Quien sin duda es m&aacute;s discreto es Black Francis, que durante el show no es un hombre de muchas palabras. El pitido inicial del &aacute;rbitro, precisamente, coincide con su concierto, una fabulosa propuesta de Pixies que devuelve <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pixies-nostalgia-sabiduria_129_10024485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nostalgia y la sabidur&iacute;a</a> de la que ya impregnaron el Movistar Arena hace tres a&ntilde;os. 
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xao9gky" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Ha habido muchas reuniones musicales recientemente &mdash;la jornada del s&aacute;bado estar&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pulp-grupo-canto-romances-clase-obrera-culmina-regreso-retorno-britpop_1_12304039.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protagonizada por Pulp</a>, que se alej&oacute; de la industria en 2002&mdash;, pero la vuelta de la banda de Boston logra un equilibrio entre pasado y presente que se percibe en su propuesta en el Mad Cool. Casi sin interrupci&oacute;n y confiando en la efectividad de su cat&aacute;logo, el grupo encadena una veintena de canciones que brillan cada vez que llegan a sus estribillos. Temas como <em>Wave of Mutilation</em>, <em>Vamos </em>o la belleza de <em>Monkey Gone to Heaven</em> evidencian que Pixies no necesita apoyarse en la nostalgia para sonar como una banda vigente sobre las tablas. Aunque qu&eacute; maravillosa es <em>Isla de Encanta</em> en espa&ntilde;ol... o el cl&aacute;sico <em>Where Is My Mind?</em>.
    </p><h2 class="article-text">De una porter&iacute;a a otra</h2><p class="article-text">
        Si te detienes a pensarlo, lo cierto es que un Mundial de f&uacute;tbol tampoco se diferencia tanto de un festival. Sobre todo, teniendo en cuenta que la FIFA se ha obscecado en la instauraci&oacute;n de las pausas de hidrataci&oacute;n. Son dos minutos en mitad de cada uno de los dos tiempos que sirve a los jugadores para hablar con el entrenador y beber agua, pero que beneficia todav&iacute;a m&aacute;s a las televisiones permiti&eacute;ndoles incorporar <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/llamas-pausa-hidratacion-si-deberias-llamarla-pausa-publicitaria-infantino_129_13354530.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segundos publicitarios de oro</a>. Son pausas que observamos constantemente en los macrofestivales: tanto por parte de los artistas durante su concierto, como por los asistentes cuando cambian de un escenario a otro. Hay tantas porter&iacute;as que, con carteles repletos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/drama-solapamiento-conciertos-festivales-pagar-grupos-no-podras-ver_1_13323912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nombres que se solapan</a>, uno ya no sabe a cu&aacute;l mirar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pixies juega con el pasado y el presente en el Mad Cool 2026                            </span>
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        Una porter&iacute;a dispuesta a no dejar que entre ning&uacute;n gol es la de Twenty One Pilots. Ya bien entrada la noche en Madrid, el grupo no tiene que hacer frente a ning&uacute;n partido, pero Tyler Joseph s&iacute; que se acuerda: &ldquo;Felicidades por vuestra victoria&rdquo;. En su espect&aacute;culo no hay lugar para pr&oacute;rrogas o penaltis, tampoco para preocupaciones. La banda se hace con la audiencia al cantar <em>Heathens</em>, un tema que no hay quien no conozca a estas alturas sobre no juzgar a los dem&aacute;s. La versatilidad del d&uacute;o de Ohio resulta apabullante: ambos transitan con asombrosa naturalidad entre el hip-hop alternativo, el electropop y el rock.
    </p><p class="article-text">
        La puesta en escena no requiere demasiado, pues apuesta por poca iluminaci&oacute;n y hace uso de un micr&oacute;fono fluorescente que sigue la misma atm&oacute;sfera. No falta su hit <em>Stressed Out</em> para servir como la guinda del pastel, pero por faltar no faltan ni los petardos ni los fuegos artificiales. El concierto deambula de estruendo en estruendo y no permite a nadie quedarse dormido, aunque la m&uacute;sica tampoco invita a ello. M&aacute;s minimalista es el espect&aacute;culo de Interpol, que sucede de manera simult&aacute;nea en el segundo de los escenarios principales. Sumida en un filtro blanco y negro, la banda se anima con canciones nuevas como <em>Wings On Fire</em>.
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                Twenty One Pilots toma el escenario del Mad Cool 2026                            </span>
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        No obstante, ocurre algo bonito cuando el grupo echa la vista atr&aacute;s. Una pareja descansa sobre el c&eacute;sped mientras escucha el concierto, que presumiblemente no ve por la infinidad de gente de pie que tiene delante. Sin embargo, en cuanto suena el primer acorde de <em>Evils</em>, la joven no se lo piensa dos veces y se levanta. No contenta con ello, ofrece sus brazos al chico para que se incorpore y no se pierda tampoco el que es uno de los momentos m&aacute;s especiales del show. Ambos disfrutan de la actuaci&oacute;n en una escena que genera paz alrededor de tantas personas que utilizan sus m&oacute;viles para grabar.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de la presencia de A Perfect Circle, grupo formado por el m&uacute;sico Billy Howerdel y el vocalista de Tool, Maynard James Keenan, que tambi&eacute;n cuenta en su s&eacute;quito con James Iha, exguitarrista de The Smashing Pumpkins, la jornada destaca a la revelaci&oacute;n Holly Humberstone. Sin apenas m&uacute;sica pop en el cartel del viernes, el trabajo de la artista recuerda a la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/apagon-durante-concierto-gracie-abrams-fallos-tecnicos-iggy-pop-lastran-primera-jornada-mad-cool_129_12455904.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuesta que ofreci&oacute; Gracie Abrams</a> hace justo un a&ntilde;o, ensalz&aacute;ndola por la sencillez de su actuaci&oacute;n, que otorga todo protagonismo a las letras. M&aacute;s guerrera es Halsey, una &ldquo;chica en la torre&rdquo; que puede salvarse ella sola. Tanto, que se encarga de abrir la jornada con un sol que afortunadamente est&aacute; oculto tras las nubes.
    </p><p class="article-text">
        La cantante le echa agallas y hace un concierto reivindicativo que deja una pregunta: &iquest;por qu&eacute; la industria se ha olvidado de ella? Halsey grita, domina el escenario y se lo pasa de lujo con el p&uacute;blico. &ldquo;Si est&aacute;is cansados ahora, &iquest;qu&eacute; co&ntilde;o vais a hacer despu&eacute;s?&rdquo;, bromea refiri&eacute;ndose a la gente sentada al fondo. &ldquo;Levanta la mano si eres lesbiana&rdquo;, dice a continuaci&oacute;n para ganarse a su audiencia, que levanta la mano sin pensarlo. Su espect&aacute;culo no ignora t&aacute;cticas clich&eacute;, como la que emplea durante la rockera <em>Experiment on Me </em>al invitar a los asistentes a agacharse para levantarse todos juntos durante el &uacute;ltimo estribillo. Aun as&iacute;, funciona para abrir un viernes que deja felices a muchos: por lo menos, a los fans de la m&uacute;sica y tambi&eacute;n a los del f&uacute;tbol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/mundial-juega-mad-cool-espana-no-deja-kings-of-leon-fuera-juego_129_13371099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 02:14:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Mundial también se vive en el Mad Cool, pero España no deja a Kings of Leon en fuera de juego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Mundial de fútbol,Selección española,Música,Festivales de música,Canciones,Conciertos,Artistas,Mad Cool,Rock]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sol de Lorde y la luna de Florence guían las constelaciones del Mad Cool]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sol-lorde-luna-florence-guian-constelaciones-mad-cool_129_13365951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46f1101f-282a-414a-8e12-ef4035d42ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147167.jpg" width="3000" height="1688" alt="El sol de Lorde y la luna de Florence guían las constelaciones del Mad Cool"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda jornada del festival de música, protagonizada también por Jennie, Teddy Swims, Charlie Puth y Zara Larsson, ha estado marcada por el pop en todas sus formas </p><p class="subtitle">El rock de Foo Fighters ruge en la primera jornada de un Mad Cool que comienza contra Trump y con troleo de Arde Bogotá</p></div><p class="article-text">
        Son como la luna y el sol y, sin embargo, ambas podr&iacute;an convivir perfectamente en el mismo firmamento. Tanto, que parece que las dos controlan sus respectivos astros cada vez que sostienen el micr&oacute;fono. La primera de ellas, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cultura/planes-culturales-resistir-nostalgia-lorde-samantha-hudson-buenas-peliculas_132_12437998.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lorde</a>, jam&aacute;s hab&iacute;a actuado en Madrid hasta este preciso d&iacute;a. No es casualidad, por ende, que el sol se resistiese a abandonar el cielo mientras la artista permaneciera sobre el escenario del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-le-echa-agallas-reclama-seis-escenarios-mad-cool_129_12459325.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mad Cool</a>, como si el &uacute;nico motivo de su existencia se justificase con iluminarla durante este concierto. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/mad-cool-celebra-dia-orgullo-hetero-despues-rendir-culto-muse_1_9157839.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florence and the Machine</a>, en cambio, ya conoc&iacute;a de sobra la luna de la ciudad, por lo que el escondite del sat&eacute;lite no hac&iacute;a m&aacute;s que a&ntilde;adir misterio a la noche.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, tambi&eacute;n hab&iacute;a planetas pululando por la segunda jornada del festival: Jennie, esta vez sin sus compa&ntilde;eras de Blackpink girando a su alrededor, llegaba dispuesta a poner el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bts-blando-k-pop-herramienta-geopolitica-corea-sur_1_13008089.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">broche k-pop</a> ante su enorme s&eacute;quito de fans; Teddy Swims, por su lado, buscaba demostrar que el soul que triunfa en TikTok tambi&eacute;n puede hacerlo en directo; Charlie Puth, por su parte, que &ldquo;deber&iacute;a ser un artista m&aacute;s grande&rdquo;, y Zara Larsson, por la suya, que no hay fiesta si no hay pop chicle de por medio. Y cada uno de ellos ha intentado acometer su prop&oacute;sito a su manera &mdash;algunos con m&aacute;s fortuna que otros&mdash;, pero la sombra de un eclipse se ha cernido sobre ellos en el que ha sido el Mad Cool de Lorde y Florence Welch.
    </p><p class="article-text">
        Antes siquiera de que los primeros indicios del atardecer se empezaran a percibir en el distrito de Villaverde, los acordes de <em>Liability</em> ya hab&iacute;an sonado bien alto en el festival. &ldquo;Van a verme desaparecer en el sol / Todos me van a ver desaparecer en el sol&rdquo;, ha cantado Lorde en un cl&aacute;sico que alude a una sensaci&oacute;n de unidad con el universo. No es ninguna sorpresa: la artista ha dedicado mucho tiempo a comunicarse con la estrella madre. Lo ha hecho a trav&eacute;s de cartas y, por supuesto, m&uacute;sica. Una m&uacute;sica que se adue&ntilde;a de cualquier espacio cuando el mito, esa cantante que evita las redes y escribe a sus fans por correo electr&oacute;nico seg&uacute;n el calendario natural, es quien sale a defenderla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lorde actúa por primera vez en Madrid                            </span>
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        El concierto de la artista se llen&oacute; de magia desde el momento en el que la neozelandesa abandon&oacute; a Ella Marija Lani Yelich-O'Connor, la persona detr&aacute;s de la icono, y se transform&oacute; en la gu&iacute;a de las miles de personas que la vitoreaban a escasos metros. Es algo que Lorde hace sin pretenderlo, puesto que siempre se ha esforzado por no ser ese tipo de referente, evitando los focos y el ruido medi&aacute;tico, y optando por vivir lejos de las alfombras rojas de Hollywood tras descubrir lo que conlleva la fama. En el escenario, no obstante, es capaz de cambiar todas las facetas de s&iacute; misma. Es lo que hace que uno no pueda cambiar la direcci&oacute;n de la mirada. Todas las pupilas le pertenecen.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He sido el hielo, he sido la llama / He sido el premio, la bola, la cadena / He sido el dado, la bola m&aacute;gica&rdquo;, ha declarado Lorde en la interpretaci&oacute;n de su exquisita <em>Shapeshifter</em>, perteneciente a su &uacute;ltimo disco, <em>Virgin </em>(2025). La canci&oacute;n es uno de sus himnos m&aacute;s recientes, una realidad que se nota cuando la gente recibe el final como la m&aacute;xima de las confesiones de su &iacute;dolo: &ldquo;No, no me afecta / Pero esta noche solo quiero caer&rdquo;. Pero la fiesta no pod&iacute;a terminar sin las extraordinarias <em>Supercut </em>o <em>Ribs</em>, esta &uacute;ltima interpretada mientras era arropada por la audiencia y daba la mano a los fans de las primeras filas.
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                Florence Welch, la reina en la noche del Mad Cool                            </span>
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        El espect&aacute;culo de la artista ha estado marcado por las altas temperaturas, pero la religi&oacute;n que ha creado Lorde en torno a su trabajo ha sido suficiente para que cualquier gota de sudor mereciera la pena. &ldquo;Hace mucho calor&rdquo;, ha dicho Lorde en un perfecto espa&ntilde;ol. M&aacute;s adelante, la compositora ha aprovechado para criticar las gafas Ray-Ban Meta, patrocinadoras del festival, que sirven para capturar fotos y v&iacute;deos en primera persona, escuchar m&uacute;sica y realizar llamadas sin usar las manos. &ldquo;Cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil saber si algo es real. Ya no sabes si alguien lleva gafas de sol o si lleva esas jodidas gafas de mierda...&rdquo;, ha alegado. Lorde, la diosa que de adolescente le a&ntilde;adi&oacute; una 'e' al t&eacute;rmino masculino <em>Lord </em>para coronarse a su manera, invit&oacute; a sus seguidores a rezar... y claro que sus seguidores rezaron.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si la religi&oacute;n permaneci&oacute; en el recinto del Mad Cool es porque hubo m&aacute;s de una predicadora. La noche tiene ese sabor al misticismo de la iglesia, ese olor a lo sagrado de los libros. Y la noche tuvo como due&ntilde;a a Florence and the Machine. La banda, capitaneada por la ya legendaria Florence Welch, ha estado hasta cuatro veces en Madrid, la &uacute;ltima siendo en 2022 en el propio Mad Cool. No es de extra&ntilde;ar que apenas necesitaran de las estrellas, ocultas bajo las nubes durante gran parte de su actuaci&oacute;n, ya que no hubo instante durante el concierto del grupo que la audiencia no estuviera sumida en una profunda hipnosis.
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                Florence and the Machine, en el Mad Cool 2026                            </span>
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        La sola presencia de Florence Welch sobre las tablas lograba cortar la respiraci&oacute;n. Descalza y girando sobre s&iacute; misma como si fuese su &uacute;ltimo d&iacute;a sobre los escenarios, la brit&aacute;nica destil&oacute; presencia en un espect&aacute;culo que calificarlo como tal se queda hasta corto. Lo de la artista es un homenaje a la m&uacute;sica en todas sus formas. La inicial<em> Everybody Scream</em> ya era toda una declaraci&oacute;n de intenciones: o gritas o gritas. Y no &uacute;nicamente eso: &ldquo;Todos a bailar / Todos a cantar / Todos a moverse&rdquo;. Supuso un espl&eacute;ndido inicio antes de continuarlo con el himno <em>Shake It Out</em>, que todav&iacute;a en 2026 sigue invocando las l&aacute;grimas de quien lo escucha. As&iacute; es el torbellino de emociones de la banda.
    </p><p class="article-text">
        La cantante brill&oacute; con su tema <em>Spectrum</em>, aupada por una preciosa melod&iacute;a de viol&iacute;n y piano que encendi&oacute; los &aacute;nimos antes de provocar una pura catarsis colectiva durante <em>Hunger</em>, donde miles de personas respondieron al un&iacute;sono con palmadas. No obstante, la misa de Florence and the Machine no pod&iacute;a acabar sin su respectiva comuni&oacute;n: Welch, dej&aacute;ndose caer de rodillas, se carg&oacute; de dramatismo en <em>King </em>para reclamar su trono. &ldquo;No soy una madre, no soy una novia, soy un rey&rdquo;, ha asegurado al alcanzar el estribillo de la canci&oacute;n. La devoci&oacute;n lleg&oacute; a su punto de no retorno en <em>What Kind of Man</em>, un tema que explot&oacute; de forma salvaje tras la primera estrofa con un simple rasgueo del bater&iacute;a.
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                Charlie Puth, un &quot;artista más grande&quot;                            </span>
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        El ritual de la banda se consum&oacute; durante la puesta en escena de <em>Rabbit Heart</em>, cuando Welch invit&oacute; a los fans a subirse a los hombros de otros, llenando el horizonte de muchas cabezas sobre otras. No importaba que la persona de delante tapase durante varios minutos a la de atr&aacute;s o que quienes se sosten&iacute;an no se conocieran de nada, las canciones tienen estas cosas y su sacerdotisa sab&iacute;a prender la mella de la magia como ninguna otra. Este es el refugio de la m&uacute;sica contra la tormenta, y que haya quien lo saque a relucir con tanta proeza la misma jornada en la que ocurre el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-bonnie-tyler-voz-rasgada-eclipso-mundo_1_13206416.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallecimiento de la m&iacute;tica Bonnie Tyler</a> lo hace a&uacute;n m&aacute;s valioso.
    </p><h2 class="article-text">Un artista m&aacute;s grande</h2><p class="article-text">
        Canta Taylor Swift en <em>The Tortured Poets Department</em> (2024) que &ldquo;Charlie Puth deber&iacute;a ser un artista m&aacute;s grande&rdquo;. Como si quisiera demostrarlo, el cantante sali&oacute; tras el teclado dispuesto a jugar con &eacute;l como si se tratara de una mesa de mezclas. Es poco com&uacute;n ver a grandes estrellas cantar con las gafas de vista, pero el estadounidense parec&iacute;a no querer perderse ni un solo detalle de lo que ocurr&iacute;a en el foso. Tras apenas un tema, se puso una gorra para afrontar el calor y record&oacute; que, en efecto, hab&iacute;a &ldquo;pasado mucho tiempo&rdquo; desde su &uacute;ltima visita a la capital. En concreto, una d&eacute;cada. Pese a ello, el p&uacute;blico core&oacute; de memoria su memorable <em>We Don't Talk Anymore </em>y respondi&oacute; complacido a su show.
    </p><p class="article-text">
        Menos gracia tuvo el espect&aacute;culo de Jennie, aunque no precisamente por su enorme producci&oacute;n. La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-publica-colaboracion-lisa-cantante-surcoreanas-blackpink_1_11592039.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">integrante de Blackpink</a>, uno de los reclamos m&aacute;s fuertes de la jornada, otorg&oacute; un concierto que quedar&aacute; pronto en el olvido fuera de su base de fans. Apenas se la escuch&oacute;, con los coros sonando a todo volumen, y a sus bailes les falt&oacute; autenticidad. Era dif&iacute;cil creer lo que ve&iacute;as y no por admiraci&oacute;n, sino por la pretenciosidad que derrochaba. Los fans, eso s&iacute;, hac&iacute;an que el plato fuera m&aacute;s digerible gracias a su incre&iacute;ble pasi&oacute;n. La mayor&iacute;a acudi&oacute; con un martillo de coraz&oacute;n y estrellas, un tipo de barra de luz que se ha convertido en un accesorio fundamental para los seguidores de la banda, que utilizaron para iluminar el recinto.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a tambi&eacute;n acogi&oacute; el soul contempor&aacute;neo de Teddy Swims, soberbio en directo al desnudar su voz en la balada <em>Some Things I&rsquo;ll Never Know</em>, y la purpurina de Zara Larsson. Esta &uacute;ltima, ya considerada una diva del pop, se subi&oacute; a un coche rosa sobre el escenario, se hizo un selfie con la multitud a sus espaldas y se escud&oacute; en sus coreograf&iacute;as para divertir a la audiencia. Aunque su fen&oacute;meno solo ha explotado en Espa&ntilde;a con una o dos canciones, casi todo el p&uacute;blico &mdash;y no hab&iacute;a precisamente pocas personas&mdash; tarare&oacute; todos los temas, incluso los que no luc&iacute;an interesados en su espect&aacute;culo &mdash;un ejemplo de la gran cantidad de asistentes extranjeros, que se encamina a alcanzar el 40%&mdash;. Ambos tambi&eacute;n dejaron huella como constelaciones del Mad Cool, que no han tenido mejor gu&iacute;a que la luz del sol y la luna de Lorde y Florence and the Machine.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sol-lorde-luna-florence-guian-constelaciones-mad-cool_129_13365951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 01:55:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sol de Lorde y la luna de Florence guían las constelaciones del Mad Cool]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Mad Cool,Industria musical,Conciertos,Música,Canciones,Festivales de música,Artistas,Pop,Cultura pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pablo-und-destruktion-hay-identidad-casita-bad-bunny-conciencia-clase_128_13353740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/582a335d-beee-49cc-8537-39c6e88a14f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146636.jpg" width="6310" height="3549" alt="Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico y psicólogo social desentraña cómo la industria del pop de masas utiliza las canciones para jugar con nuestras emociones, destacando su importancia en la política y el relevo que ha intentado coger a la religión</p><p class="subtitle">Entrevista - Pepe Viyuela: “Las redes sociales ahora son tabernas infames donde lo mínimo que encuentras es un navajazo”</p></div><p class="article-text">
        Antes, los pueblos antiguos sub&iacute;an a altares de piedra para arrancar corazones a sus enemigos y as&iacute; ganarse el favor de sus dioses. Ahora, regalamos &ldquo;corazoncitos&rdquo; virtuales en la pantalla de nuestro m&oacute;vil con la esperanza de que Internet nos devuelva un poco de cari&ntilde;o y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/elio-pelicula-pixar-tiende-mano-chicos-raros-sienten-solos-culpa-redes-sociales_1_12443754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos cure la soledad</a>. La reflexi&oacute;n la hace Pablo Garc&iacute;a (Gij&oacute;n, 1984), musicalmente conocido como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/pablo-und-destruktion-reivindica-capitalismo_1_1071954.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Und Destruktion</a>, que lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os recorriendo carreteras con su guitarra a cuestas como trovador, pero a la vez es psic&oacute;logo social y ha estado dos d&eacute;cadas estudiando c&oacute;mo funciona nuestra imaginaci&oacute;n. Un an&aacute;lisis que le ha hecho darse cuenta de que, por mucho avance tecnol&oacute;gico que haya, los humanos seguimos respondiendo a los mismos rituales y miedos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n escritor ha plasmado todas estas reflexiones en <em>M&uacute;sica de carne: Pop, seducci&oacute;n y sacrificio</em>, una obra que invita a mirar la m&uacute;sica de una forma totalmente distinta. No como un simple entretenimiento para bailar, sino como la herramienta de control mental m&aacute;s antigua que existe. Pablo Und Destruktion indaga en c&oacute;mo la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/artistas-construyen-destruyen-imperio-traves-imagen-proyectan_1_13088707.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industria del pop de masas</a> utiliza las canciones para jugar con nuestras emociones, engancharnos a trav&eacute;s del cerebro y exprimir nuestro tiempo. Pero no solo eso: tambi&eacute;n la relevancia de la cultura en la pol&iacute;tica, el relevo que ha intentado coger a la religi&oacute;n y la cada vez mayor falta de conciencia de clase entre los artistas.
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                    alt="Pablo Und Destruktion presenta &#039;Música de carne&#039;"
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                Pablo Und Destruktion presenta &#039;Música de carne&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo la tecnolog&iacute;a ha ocupado el lugar que antes ten&iacute;a, por ejemplo, la religi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n esot&eacute;rica trata de conmoverte por medio de la apertura de tu coraz&oacute;n, por el sentimiento. Cuando te conmueve, produce esa apertura. Pero una nana ya no est&aacute; para dormir a un ni&ntilde;o por medio de entrar en &eacute;l y conseguir ese truco de magia. Ahora, una nana est&aacute; para tener muchas reproducciones y mucha repercusi&oacute;n. La l&oacute;gica cambia progresivamente hasta acabar siendo la de la tecnolog&iacute;a, que tiene sus propios planes, como estamos viendo ahora con el desarrollo de las inteligencias artificiales. Es como construir una segunda naturaleza. Sin entrar en un juicio moral de si es bueno, malo o regular, nos permite estar hablando de estas cosas y volver a replantearnos qu&eacute; conexi&oacute;n sutil y natural existe que nos conecta a todos sin falta de Internet.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las nanas solo sirven ahora para hacer dinero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es que la m&uacute;sica popular hasta hace muy poco s&iacute; era popular, realmente ven&iacute;a de abajo y, en todo caso, pod&iacute;a llegar hasta arriba cuando alg&uacute;n gran artista recopilaba canciones populares y hac&iacute;a un disco como Johnny Cash, que de repente se internacionaliza y se vende por todo el mundo. Ahora, en cambio, se propone como m&uacute;sica popular aquella que viene de arriba y va hacia abajo. La cuesti&oacute;n es visibilizar el poder que tiene la canci&oacute;n para con uno mismo y para con su entorno, sin necesidad de enmarcarla en un contexto ni pol&iacute;tico, ni mercantil, ni social. Se trata de ver c&oacute;mo la canci&oacute;n transforma en ti y en tu entorno la percepci&oacute;n de la realidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La izquierda ha tenido más presente la importancia del control cultural que la derecha, que ha dejado ese poder cultural a la religión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Und Destruktion</span>
                                        <span>—</span> Músico y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La m&uacute;sica es poderosa en la pol&iacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos se pegan por controlar la cultura, como vimos hace unos d&iacute;as con Pedro S&aacute;nchez corriendo para ir al Primavera Sound. Y es importante porque genera amores y, por lo tanto, amos. Y tanto unos como otros, de un lado o de otro del espectro pol&iacute;tico, forman parte de un proceso que es mucho m&aacute;s org&aacute;nico. La izquierda s&iacute; ha tenido much&iacute;simo m&aacute;s presente la importancia del control cultural que la derecha, que ha estado m&aacute;s torpe porque ha dejado ese poder cultural a la religi&oacute;n. Lo hemos visto estas semanas de Papa en Madrid y Primavera Sound. 
    </p><p class="article-text">
        Hay como cierta convergencia entre determinados postulados de la izquierda cultural y de la religi&oacute;n cat&oacute;lica. Ahora parece que convergen porque tanto unos como otros quieren utilizar la idea del bien para gobernar y, de esta manera, decidir qui&eacute;nes son los malos para poder as&iacute; pastorear. A m&iacute; me parece interesante la cultura independiente, la cultura popular, lo contracultural, aquello que trata de salir de estas tendencias tan moralistas en el uso de la cultura. Normalmente, siempre que te dicen &ldquo;esto es lo bueno&rdquo;, es la antesala de que te digan &ldquo;esto es lo malo, at&aacute;calo&rdquo;. Si no quieres vivir en esas guerrillas, est&aacute; bien utilizar todas las posibilidades que te da la m&uacute;sica como canalizaci&oacute;n de tu propia ira, para luego poder relajarte como algo meditativo, como creaci&oacute;n de lazos con personas con las que realmente quieres tenerlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si la derecha ha tendido m&aacute;s a la religi&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo se explica el auge de la religi&oacute;n en la cultura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el acercamiento a lo religioso, como siempre, hay una parte sincera y otra que es de ampliaci&oacute;n del campo de batalla mercantil y de meterse en parcelas en las que no se hab&iacute;a atrevido a meter. Primero hubo un <em>revival </em>m&aacute;gico, todo este rollo <em>witch</em> presente en Lady Gaga, Marina Abramovi&#263; y tant&iacute;simos artistas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Pero, cuando eso ya empieza a estar agotado, te metes en el catolicismo para utilizarlo y transformarlo. Tambi&eacute;n el catolicismo tiene esa capacidad: acogi&oacute; a los dioses paganos y los integr&oacute; dentro de su seno. Y ahora lo hace tambi&eacute;n con esto, por eso es una instituci&oacute;n que sobrevive durante tantos siglos. Lo ideal de este <em>revival </em>mercadot&eacute;cnico de lo religioso, m&aacute;s all&aacute; de los intereses mercantiles, es que traiga de vuelta lo verdaderamente art&iacute;stico. 
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            <span class="title">
                Pablo Und Destruktion visita la redacción de elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;Falta m&aacute;s conciencia de clase en las canciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conciencia de clase no es identidad de clase. Hay mucha identidad de clase, pero falta conciencia. Por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bad Bunny y la casita</a>. Hay identidad de clase, pero, &iquest;qu&eacute; conciencia de clase hay? Ninguna. Todo lo contrario, y ese es el problema de las identidades. Las identidades sirven para hacer exactamente lo contrario de lo que dicen. Si no hubiera sido por esta trampa de lo identitario, ser&iacute;a imposible algo como lo de la casita de Bad Bunny. La conciencia no es identidad, sino darte cuenta de que formas parte de un engranaje productivo en el que, organiz&aacute;ndote colectivamente, puedes intervenir en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Una canci&oacute;n con conciencia de clase es una canci&oacute;n que llame a la huelga, por ejemplo, y que haga que esa huelga se realice para lograr una intervenci&oacute;n directa en el sistema productivo. Y eso s&iacute; que falta. M&aacute;s all&aacute; de la canci&oacute;n con conciencia de clase, un acercamiento art&iacute;stico con conciencia de clase es el que hace que los sellos independientes sean verdaderamente independientes. Ahora casi nada lo es realmente porque llegas a distribuidores que no son independientes y no te queda otra que obedecer a fuerzas imperiales. TikTok, Instagram y Spotify lo son. &iquest;Uno puede mejorar las condiciones de la clase trabajadora de su comunidad si su comunidad es sierva a nivel internacional?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hackeo del poder político está en salir de las lógicas que vienen dadas por otros y que nos dicen quién es el malo y a quién tenemos que atacar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Und Destruktion</span>
                                        <span>—</span> Músico y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto Silicon Valley controla lo que escuchamos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De una forma evidente, por eso vemos c&oacute;mo todas las ideolog&iacute;as han cambiado desde que la tecnocracia ha entrado a jugar. La forma de salir de la polarizaci&oacute;n es entender que esa polarizaci&oacute;n no es m&aacute;s que el c&oacute;digo binario de ceros y unos. Se ha utilizado la hipersensibilizaci&oacute;n de un espectro de la sociedad para que la izquierda abandone luchas obreras concretas, cohesi&oacute;n comunitaria basada en el trabajo y en el vecindario real, e ir as&iacute; metiendo luchas identitarias para luego d&aacute;rselas a la ultraderecha. Es lo que est&aacute; haciendo ahora que en Francia uno de los mayores grupos de ultraderecha se llame Generaci&oacute;n Identitaria. 
    </p><p class="article-text">
        La lucha por las identidades siempre es una lucha que va a favorecer a la derecha nacional, a la derecha &eacute;tnica, que es al fin y al cabo la que est&aacute;n apoyando los tecn&oacute;cratas. Tanto aquellos de Meta, que tienen una orientaci&oacute;n m&aacute;s sionista, como Elon Musk y compa&ntilde;&iacute;a, que tienen una orientaci&oacute;n m&aacute;s propia del <em>apartheid </em>sudafricano, el supremacismo blanco y el imperialismo angloamericano. En el fondo son dos caras de la misma moneda. La cuesti&oacute;n es que tienen un monopolio tan grande que ya es imposible no llegar hasta el final del relato que nos han planteado. El hackeo de ese poder pol&iacute;tico est&aacute; precisamente en salir de las l&oacute;gicas que vienen dadas por otros y que siempre nos van a decir qui&eacute;n es el malo, a qui&eacute;n tenemos que atacar y de qui&eacute;n tenemos que tener miedo.
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            <span class="title">
                Pablo Und Destruktion, en la redacción de elDiario.es                            </span>
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        <strong>&iquest;El devenir de la cultura siempre va a estar condicionado por lo que ellos decidan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre van a ir apareciendo personas que son conscientes de esos procesos y que luego son martirizadas y sacrificadas, como ha pasado a lo largo de la historia con m&uacute;ltiples figuras. La de Cristo es bastante evidente, pero con muchos revolucionarios ha ocurrido lo mismo cuando han sido capaces de generar el no imperio. El imperio es la voluntad de poder, de econom&iacute;a y la sed de sangre, mientras que el no imperio es lo que trata de resistir a esa deriva que trasciende lo ideol&oacute;gico, lo religioso y los siglos. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo tenemos delante de los morros y lo estamos viendo, puesto que la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica trasciende la ideolog&iacute;a y la sed de sangre trasciende los imperios. Es una fase muy apocal&iacute;ptica en la que estamos viendo el horror del poder pol&iacute;tico en todo su esplendor. Nunca se va a ganar, porque si se gana, entonces eres imperio. Entras dentro de la l&oacute;gica imperial, como ha ocurrido mil veces. Entonces te corrompes y acabas montando la marimorena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El silencio puede ayudarnos entre tanto ruido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me gustar&iacute;a, y lo digo para ped&iacute;rmelo a m&iacute; mismo para Reyes Magos. En el silencio habita un tipo de conocimiento que no est&aacute; en otro lado, que no est&aacute; ni los libros ni en los reels ni en los p&oacute;dcasts ni en los gimnasios. Est&aacute; &uacute;nica y exclusivamente en el silencio, y para tener ese silencio necesitamos tener la voluntad de no atender al resto de reclamos. Ese es el verdadero empoderamiento: que por mucho que te llamen, que por mucho que te chantajeen los medios de comunicaci&oacute;n para que ames u odies a tal, seas capaz de conquistar ese centro de gravedad permanente. Es un silencio de ser consciente de ese centro y mantenerlo independientemente de los bombardeos ajenos que tengamos. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, por supuesto, tratar de ir creando espacios seguros m&aacute;s all&aacute; de lo eclesi&aacute;stico para que pueda haber ese tipo de escucha. Los peque&ntilde;os conciertos, el underground y la m&uacute;sica independiente es eso. No necesito gente, no necesito la gran fiesta. Puedo ir a ver un concierto para 15 personas, estar tranquilo y salir renovado y conmovido. La obra de arte puro todav&iacute;a tiene la capacidad de llevarte a un lugar mental o espiritual en el que hay ese silencio, esa parada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/pablo-und-destruktion-hay-identidad-casita-bad-bunny-conciencia-clase_128_13353740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pablo Und Destruktion: “Hay identidad en la casita de Bad Bunny, pero ninguna conciencia de clase”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Industria musical,Canciones,Libros,Literatura,Música,Religión,Ultraderecha,Izquierda,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El drama del solapamiento de conciertos en los festivales: pagar por grupos que no podrás ver]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/drama-solapamiento-conciertos-festivales-pagar-grupos-no-podras-ver_1_13323912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34377a8c-1131-4898-963a-cda90207d27b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El drama del solapamiento de conciertos en los festivales: pagar por grupos que no podrás ver"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La incorporación de numerosos escenarios en los macroeventos musicales provoca que el público no pueda disfrutar de todo el cartel por el que compró su abono: “Es como si te vendiesen una entrada para un partido de fútbol en el que solo puedes ver una portería”</p><p class="subtitle">Festivales a los que no les salen las cuentas: una veintena han sido cancelados este año por problemas de viabilidad</p></div><p class="article-text">
        Llevas meses ahorrando, pagas los m&aacute;s de 150 euros que cuesta el abono de ese <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/decibelios-baja-limitadores-castigo-pasando-volumen-conciertos_1_13325139.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">festival de verano</a> al que tantas ganas ten&iacute;as de ir y por fin sostienes la entrada en tu mano. El cartel promete a varios de tus artistas preferidos en un solo fin de semana y todo parece id&iacute;lico. Sin embargo, unas semanas despu&eacute;s, llega el jarr&oacute;n de agua fr&iacute;a: la organizaci&oacute;n publica los horarios y las dos bandas por las que decidiste gastar el dinero tocan exactamente a la misma hora en dos escenarios situados en puntas opuestas del recinto. Se trata del temido solapamiento de conciertos, un drama frecuente en eventos de gran envergadura.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/antineutral-ensayo-revolucionario-cambiar-musica-directo-utopia-combustible-izquierda_1_12791454.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;sica en directo</a> ha pasado a encontrar su principal plataforma en los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/macrofestivales-musica-muestran-fatiga-no-hay-cabezas-cartel-llenar-recintos_1_10415029.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macrofestivales</a>. Los m&aacute;s importantes de nuestro pa&iacute;s llegan a incluir a m&aacute;s de 100 cantantes en su cartel, una cifra astron&oacute;mica para &uacute;nicamente tres o cuatro d&iacute;as de actuaciones que solo se logra llevar a cabo con la incorporaci&oacute;n de varios escenarios, donde los int&eacute;rpretes act&uacute;an a la vez. No obstante, hay quien lo considera incluso una &ldquo;publicidad enga&ntilde;osa&rdquo;. Entre ellos, Fran Checa, investigador de la Universidad de Almer&iacute;a, quien ha investigado el fen&oacute;meno de los festivales como reflejo de los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/almudena-heredero-festivales-no-aniquilar-salas-conciertos-necesitamos_128_9821244.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos paradigmas de ocio</a>: &ldquo;Te hacen la promesa de que podr&aacute;s ver a tus 20 artistas favoritos y luego es imposible materializarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como si te vendiesen una entrada para un partido de f&uacute;tbol en el que solo puedes ver una porter&iacute;a&rdquo;, alega el experto a elDiario.es, declarando que un cartel de nombres infinitos supone que no exista la &ldquo;posibilidad real&rdquo; de que puedas disfrutar de todos ellos. Aun as&iacute;, el comprador solo tendr&iacute;a derecho a reclamar la devoluci&oacute;n del dinero en el caso de que el festival no hubiese informado de que ofrece shows simult&aacute;neos. Rub&eacute;n S&aacute;nchez, secretario general y portavoz de Facua-Consumidores en Acci&oacute;n, advierte que &ldquo;lo que ocurre es que, muy habitualmente, no te aclaran desde el principio qui&eacute;n va a actuar un d&iacute;a o qui&eacute;n va a actuar el siguiente&rdquo;, siendo esta la clave del descontento.
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                Numerosas personas en uno de los escenarios del Arenal Sound.                            </span>
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        De hecho, muchos festivales utilizan la t&aacute;ctica de poner a la venta las entradas sin anunciar a todos los artistas, empleando la supuesta baza de que quedan nombres fuertes por anunciar. &ldquo;Crean <em>hype </em>y provocan que la gente compre con la expectativa de que puede que venga gente muy potente, pero igual no la acaba habiendo y se han gastado una pasta en una entrada&rdquo;, dice S&aacute;nchez. &ldquo;No han sido objeto de ning&uacute;n fraude porque no les han dicho qui&eacute;nes iban a ser los artistas, por lo que no est&aacute;n incumpliendo ninguna promesa, pero el consumidor tiene que poner pie en pared y frenar tomaduras de pelo de este tipo&rdquo;, a&ntilde;ade el principal responsable de Facua a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        El solapamiento en los conciertos se ha normalizado tanto que ha pasado a ser &ldquo;parte de la experiencia&rdquo;, como indica David Saavedra, periodista musical y escritor del libro <em>Festivales de Espa&ntilde;a</em> (2022). Y no es reciente: ya en 1998, recuerda que le coincidieron la banda James y Sinead O'Connor en el Guinness Fleadh, que fue un importante festival de m&uacute;sica irlandesa. &ldquo;Ves el cartel con un mogoll&oacute;n de letras y te vuelves loco asimilando todo lo que hay. Es evidente que sabes que no lo vas a poder ver todo&rdquo;, comenta. &ldquo;Cuando iba al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/primavera-sound-2022-polemicas-musica-piscina-vip_1_9054928.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primavera Sound</a>, parte de la experiencia previa suced&iacute;a cuando se publicaban los horarios y alguien hac&iacute;a un excel en el que se ve&iacute;a qui&eacute;n coincid&iacute;a con qui&eacute;n&rdquo;, afirma, reconociendo que ver los solapamientos que iba a haber ese a&ntilde;o era casi como algo consustancial al festival.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, detalla que ese ritual era algo propio de los &ldquo;frikis de la m&uacute;sica&rdquo;, que han pasado a ser una minor&iacute;a en estos eventos. Ahora, los macrofestivales tambi&eacute;n triunfan por la experiencia que venden y no solo por los cantantes que componen su programaci&oacute;n. No todo el p&uacute;blico decide estar atento a los conciertos, ya que hay gente que se monta en las atracciones, se toma alg&uacute;n c&oacute;ctel en las numerosas casetas del recinto u opta por disfrutar del ambiente. &ldquo;Ha cambiado la mentalidad del p&uacute;blico en ese sentido&rdquo;, apunta Saavedra, pues hay quien &ldquo;ya no se deprime tanto por el hecho de que coincidan dos de sus artistas favoritos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un festival sin solapamientos</h2><p class="article-text">
        El problema se agrava porque la oferta de grandes artistas nacionales e internacionales se ha concentrado en estos eventos, por lo que los fans se ven obligados a asistir a los festivales para verlos y a compartir espacio con personas que no est&aacute;n realmente interesadas en muchas de las actuaciones, algo que anta&ntilde;o era lo fundamental de la cita. David Saavedra apunta que, en la actualidad, &ldquo;a la mayor&iacute;a de los grupos importantes solo los puedes ver en un festival&rdquo;: &ldquo;No vienen a Espa&ntilde;a a tocar en salas o pabellones porque, desde hace muchos a&ntilde;os, los festivales los contratan en exclusiva y la &uacute;nica opci&oacute;n es verlos all&iacute;&rdquo;.
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                Asistentes del Mad Cool en 2025.                            </span>
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        Aunque los solapamientos se han convertido en la base de los grandes festivales, lo cierto es que s&iacute; podr&iacute;a ser posible un evento de esta &iacute;ndole sin que haya diversas actuaciones a la vez. El quid del asunto reside en que no siempre existe inter&eacute;s comercial en llevarlo a cabo, ya que la burbuja de eventos obliga a las promotoras a competir mediante la acumulaci&oacute;n masiva de artistas. En las dos primeras ediciones del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/operacion-corazon-abierto-festival-benicassim_1_9239273.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival Internacional de Benic&agrave;ssim (FIB)</a>, por ejemplo, no hubo coincidencias porque solo se mont&oacute; un escenario. Por su parte, el Visor Fest, un festival de m&uacute;sica de los a&ntilde;os 80 y 90, est&aacute; dise&ntilde;ado para quienes desean disfrutar sin solapamientos y sin correr de un escenario a otro.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, hay otros modelos que demuestran que es perfectamente viable programar sin coincidencias con dos escenarios. As&iacute; lo ha hecho el Vodafone Paredes de Coura, en Portugal, desde su edici&oacute;n de 2024. El festival ha alternado el escenario principal y el secundario de manera que, cuando un concierto termina, el del otro escenario empieza de inmediato. Esto no solo permite al espectador ver todo el cartel sin perderse nada, sino que da a los t&eacute;cnicos el tiempo necesario para montar y probar los instrumentos de la siguiente banda mientras la otra est&aacute; tocando. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de que s&iacute; se quieran utilizar m&aacute;s de dos escenarios, lo ideal ser&iacute;a que el festival mostrase la programaci&oacute;n en el momento en que los abonos se ponen a la venta. Pese a que a nivel de producci&oacute;n sea dif&iacute;cil saber los nombres y fechas completas demasiado tiempo antes, David Saavedra valora que, &ldquo;por contrato, es factible que se pueda saber con muchos meses de antelaci&oacute;n la hora en la que va a tocar cada grupo&rdquo;. No obstante, el experto alega que &ldquo;probablemente se guarde el secreto para que no haya quejas y la gente no quiera devolver las entradas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los nuevos &ldquo;consumidores de buf&eacute;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La masificaci&oacute;n de los festivales ha transformado radicalmente el consumo cultural, haciendo que se asemeje al estilo de un buf&eacute;: est&aacute;s 15 minutos en un concierto y corres al siguiente para no perderte nada. &ldquo;Tener m&aacute;s posibilidades de elecci&oacute;n genera la paradoja del consumidor de no saber si has elegido la mejor o la peor opci&oacute;n, ocasionando m&aacute;s estr&eacute;s y ansiedad y quedando siempre insatisfecho&rdquo;, cuenta Checa, que sostiene que esto se debe a la &ldquo;factorizaci&oacute;n de la cultura&rdquo;. &ldquo;Habla muy mal de los tiempos en los que vivimos y de c&oacute;mo consumimos cultura de forma voraz. Es como pasar de un <em>reel </em>a otro y otro. He visto a gente ir a un festival, grabar un v&iacute;deo e irse&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        El p&uacute;blico que huye de la masificaci&oacute;n puede buscar refugio en el circuito de las salas de conciertos, que son las que realmente han sostenido a los artistas locales, pero estos recintos viven una situaci&oacute;n de extrema debilidad econ&oacute;mica. Saavedra explica que &ldquo;las salas est&aacute;n en una situaci&oacute;n de tal precariedad que no pueden competir con los festivales&rdquo;, en tanto que &ldquo;los costes de una gira de este tipo son tan grandes que van a salir perdiendo porque no dan los n&uacute;meros&rdquo;. Esto desencadena que los promotores tampoco se atrevan a llevar a sus cantantes de gira por salas, apostando en su lugar por los macrofestivales.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera salida, seg&uacute;n comenta Fran Checa, est&aacute; en la resistencia del p&uacute;blico exigiendo &ldquo;espacios m&aacute;s amables&rdquo;. &ldquo;La soluci&oacute;n es intentar ser lo m&aacute;s sostenible posible y generar espacios verdaderamente respetuosos para todos: para los trabajadores, para los artistas y para nosotros como p&uacute;blico&rdquo;, afirma el experto, que recalca que se debe seguir apostando por &ldquo;espacios en los que no prime la l&oacute;gica capitalista y mercantilista&rdquo;. Para &eacute;l, &ldquo;la esperanza es generar iniciativas interesantes que, aparte de cuidar el medio ambiente, cuiden tambi&eacute;n los espacios comunitarios y tengan transparencia econ&oacute;mica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/drama-solapamiento-conciertos-festivales-pagar-grupos-no-podras-ver_1_13323912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 20:09:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El drama del solapamiento de conciertos en los festivales: pagar por grupos que no podrás ver]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Festivales,Música,Conciertos,Festivales de música,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La verbena de Évole, La Bien Querida y Hinds cierra un multitudinario FIC en Rivas que intentó cancelar la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/verbena-evole-querida-hinds-cierran-multitudinario-fic-rivas_1_13338991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12f4d1a4-d23b-40d8-90c3-5dcba85bbb01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La verbena de Évole, La Bien Querida y Hinds cierra un multitudinario FIC en Rivas que intentó cancelar la derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Plaza de la Constitución del municipio acoge tres espectáculos que llevan más allá el jolgorio y la celebración para recordar a las mejores fiestas de barrio</p><p class="subtitle">El festival que se impuso a la censura y consiguió reunir en torno a la cultura a miles de personas en Rivas
</p></div><p class="article-text">
        Unos palillos se deslizan entre los dedos de un m&uacute;sico en un rinc&oacute;n del escenario. Durante much&iacute;simos a&ntilde;os, esas manos han sostenido herramientas manuales y equipos mec&aacute;nicos en un taller de coches. Esta noche, en cambio, Jes&uacute;s Salas se aferra a sus dos palillos y hace de estos la chispa que desencadena la tormenta. El artista, que acab&oacute; dando nombre a Los Ni&ntilde;os Jes&uacute;s, forma parte de un grupo que cree con convicci&oacute;n que la m&uacute;sica es capaz de coexistir junto a otras profesiones. Para prueba, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jordi-evole-orgulloso-sidosa-cines-lado-peliculas-torrente-mario-bros_1_13182820.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su l&iacute;der, Jordi &Eacute;vole</a>, que demuestra en Rivas que es posible cambiar las preguntas dif&iacute;ciles por las canciones de toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy probando en esto de la m&uacute;sica porque con un cambio de Gobierno me podr&iacute;a ir a la mierda&rdquo;, dice entre risas el periodista. Junto a Salas y &Eacute;vole se encuentran Jacob Carrasco, Juan Carlos Patr&oacute;n, Javi L&oacute;pez y &Oacute;scar Huertas, quienes forman una banda de amigos que parece saber mejor que nadie los principales requisitos para divertirse. Hacen gala de estos nada m&aacute;s sonar el primero de los acordes, puesto que logran que personas de todas las edades se agolpen en la Plaza de la Constituci&oacute;n en un ambiente que recuerda a las mejores fiestas de barrio. Desde familias con ni&ntilde;os peque&ntilde;os hasta grupos de j&oacute;venes con sus refrescos, toda la zona est&aacute; abarrotada para despedir el FIC.
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                Jordi Évole, durante su actuación en el FIC                            </span>
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        El nost&aacute;lgico y divertido repertorio de Los Ni&ntilde;os Jes&uacute;s devuelve el brillo a himnos como <em>Pacto entre caballeros</em> de Joaqu&iacute;n Sabina, <em>Escuela de Calor</em> de Radio Futura o <em>Marta, Sebas, Guille y los dem&aacute;s</em> de Amaral, canciones que demuestran su poder atemporal al ser coreadas a todo pulm&oacute;n por los espectadores. &Eacute;vole lo pone todav&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil, puesto que es muy dif&iacute;cil no querer sumarse a su celebraci&oacute;n cuando parece que incluso el escenario se le queda peque&ntilde;o. Ya sea dando palmadas que el p&uacute;blico no tarda en replicar o apostando por hits m&aacute;s reconocibles por los adolescentes como <em>El Fin del Mundo</em> de La La Love You, el grupo se propone con &eacute;xito que nadie se quede sin bailar.
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; permitido en la verbena de &Eacute;vole y sus amigos. Todo, que hasta el periodista comienza su espect&aacute;culo con la equipaci&oacute;n de La Roja. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Que los de izquierdas no podemos ir con Espa&ntilde;a o qu&eacute;?&rdquo;, declara para despertar el clamor de la plaza de Rivas, a la que se mete en el bolsillo bastante r&aacute;pido. El m&uacute;sico, que reconoce que llevaba mucho tiempo queriendo formar una banda de rock, puede darse por satisfecho tras un espect&aacute;culo al que todo el mundo est&aacute; entregado. &ldquo;Si yo lo he podido hacer y cumplir as&iacute; mi sue&ntilde;o, vosotros lo pod&eacute;is hacer tambi&eacute;n&rdquo;, apunta &Eacute;vole, que transmite a la perfecci&oacute;n su uni&oacute;n con Jes&uacute;s Salas y el resto de amigos.
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            <span class="title">
                Un espectador graba con el móvil los conciertos del FIC                            </span>
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        Los palillos de Salas, de hecho, recuerdan tambi&eacute;n a los pinceles de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/querida-encuentro-socias-socios-eldiario-he-creado-propio-sello-hija-herede-canciones_1_12162572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Bien Querida</a>. Antes de convertirse en un referente en el pop independiente espa&ntilde;ol, la cantante era Ana Fern&aacute;ndez-Villaverde y se dedicaba a la pintura. Cualquiera podr&iacute;a pensar que poco queda de ese talento en la int&eacute;rprete que toma el relevo de Jordi &Eacute;vole y su grupo para ofrecer a Rivas un espect&aacute;culo m&aacute;s minimalista, pero lo cierto es que es algo que queda intr&iacute;nseco en ella. &ldquo;Todas las artes sirven para sacar lo que uno tiene dentro y, a m&iacute; parecer, tienen un punto de conexi&oacute;n. El creador saca sus miedos, sus frustraciones, sus deseos...&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/querida-cantante-celosos-libertad-capaces-renunciar-libertad-pasiones_128_9299181.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; a elDiario.es</a> en 2022. 
    </p><p class="article-text">
        Y todos sus miedos, frustraciones y deseos inundan la Plaza de la Constituci&oacute;n de Rivas en el que es un precioso homenaje a la verdad. Tanta verdad que, si por algo consigue brillar la artista, es precisamente por la honestidad de sus letras. &ldquo;Todo el mundo tiene restos de sue&ntilde;os / Y regiones de la vida devastadas / Todo el mundo tiene una infancia / Que resuena en las esquinas de su casa&rdquo;, canta la artista en su presentaci&oacute;n de <em>Los jardines de marzo</em>, uno de los temas m&aacute;s emotivos sobre el escenario y un punto de inflexi&oacute;n para el resto del concierto, que va metiendo a m&aacute;s y m&aacute;s gente dentro de su particular narrativa.
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                La Bien Querida conquista Rivas                            </span>
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        El fervor de la actuaci&oacute;n de La Bien Querida llega con la interpretaci&oacute;n de algunos de sus cl&aacute;sicos, como <em>De momento abril</em> o <em>Dinamita</em>. Sin embargo, la gente se conoce tambi&eacute;n las canciones de su &uacute;ltimo disco, <em>LBQ</em>. El mejor ejemplo es el de<em> Bar Dixie</em>, con su ya ic&oacute;nico &ldquo;No s&eacute; c&oacute;mo decirte lo mucho que me gustas t&uacute;&rdquo;. Aun as&iacute;, la artista ten&iacute;a guardada para el final una de las grandes sorpresas, que es su atractiva versi&oacute;n de <em>Porque te vas</em> de Jeanette. Probablemente porque no hay persona que no se sepa esa canci&oacute;n y porque la gente est&aacute; absorta en el espect&aacute;culo y no quiere que La Bien Querida abandone el escenario, la cantante regala as&iacute; una despedida por todo lo alto.
    </p><p class="article-text">
        La segunda jornada del FIC finaliza con el DJ set de Hinds. Carlotta Cosials y Ana Perrote, las almas detr&aacute;s del d&uacute;o, han conquistado la escena musical global llevando su inconfundible garage rock a escenarios tan imponentes como los de Glastonbury o Coachella. Aunque Perrote no acompa&ntilde;a en esta ocasi&oacute;n a su compa&ntilde;era, su sonido tambi&eacute;n hace mella bajo la luna casi llena de Rivas, derrochando energ&iacute;a y actitud con su destreza en la mesa de mezclas. Un &eacute;xito tremendo pese a que el PP intentara <a href="https://www.eldiario.es/madrid/festival-eldiario-sigue-adelante-pesar-cancelacion-pp_1_13333467.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cancelar el festival</a> a tan solo unos d&iacute;as de la inauguraci&oacute;n del mismo.
    </p><h2 class="article-text">Una jornada de reflexiones y canciones</h2><p class="article-text">
        El ambiente festivo y cercano que se respira en los conciertos no contrasta con los debates profundos que se han desarrollado en ese mismo espacio pocas horas antes, puesto que la m&uacute;sica no deja de ser otra forma de reivindicaci&oacute;n. El propio &Eacute;vole, que pone el broche de oro con su show, se sub&iacute;a a ese mismo escenario por la ma&ntilde;ana acompa&ntilde;ado por la periodista Silvia Intxaurrondo y el director de este medio, Ignacio Escolar, para <a href="https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/silvia-intxaurrondo-evole-escolar-saturacion-periodismo-decir-no_1_13338075.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analizar los grandes retos</a> a los que se enfrenta la sociedad actual y, en particular, el mundo de la comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En ese encuentro se ha debatido sobre la enorme saturaci&oacute;n de informaci&oacute;n que sufren los ciudadanos en su d&iacute;a a d&iacute;a. Ante semejante avalancha de datos y ruido en las redes, la tarea principal del periodismo riguroso es pararse a explicar qu&eacute; es verdad y qu&eacute; no lo es. &ldquo;No es normal que el se&ntilde;or que nos explicaba de d&oacute;nde ven&iacute;an los ovnis ahora nos est&eacute; explicando la corrupci&oacute;n del pa&iacute;s&rdquo;, ha ironizado &Eacute;vole en alusi&oacute;n al espacio de Iker Jim&eacute;nez. Asimismo, tambi&eacute;n ha alegado que, en el ejercicio del periodismo, &ldquo;es muy importante la resistencia a las grandes corporaciones&rdquo;. &ldquo;No dejar amedrentarnos por los que quieren que estemos callados, nosotros y vosotros&rdquo;, ha declarado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/verbena-evole-querida-hinds-cierran-multitudinario-fic-rivas_1_13338991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 22:55:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La verbena de Évole, La Bien Querida y Hinds cierra un multitudinario FIC en Rivas que intentó cancelar la derecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Conciertos,Rivas-Vaciamadrid,Pop,Música,Canciones,Jordi Évole]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Lucía Solla Sobral, en el FIC: “La precariedad te lleva a no poder dejar una relación por no tener a donde ir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-solla-sobral-fic-precariedad-lleva-no-relacion-no_1_13338982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0e7ebd4-8a0a-4d98-b13e-478618a82548_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Solla Sobral, en el FIC: “La precariedad te lleva a no poder dejar una relación por no tener a donde ir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de 'Comerás flores' ha aprovechado su conversación en el Festival de las Ideas y la Cultura para acercar al público la experiencia de mujeres que sufren violencia machista</p><p class="subtitle">‘Un Tema al Día’ sube el monstruo de la vivienda al escenario del Festival de elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil identificar la violencia cuando viene acompa&ntilde;ada de gritos, portazos o amenazas expl&iacute;citas, pero reconocerla se complica cuando llega disfrazada de atenciones constantes o una buena relaci&oacute;n con el entorno de la v&iacute;ctima. Dispuesta a desarmar los mecanismos invisibles de la sumisi&oacute;n y a reivindicar la importancia de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jaula-oro-podcast-muestra-violencia-genero-llega-altas-esferas_1_7387670.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dar voz a quienes sufren maltrato</a>, la escritora Luc&iacute;a Solla Sobral ha puesto el foco en los l&iacute;mites del dolor y la supervivencia emocional sobre el escenario del Festival de las Ideas y la Cultura en Rivas. &ldquo;Siempre nos hacen creer que somos las responsables como si no hubiese un agresor, y eso genera mucha culpa y verg&uuml;enza. Lo silencia&rdquo;, ha declarado.
    </p><p class="article-text">
        La autora de<em> Comer&aacute;s flores</em> (2025) ha aprovechado la conversaci&oacute;n con Laura Garc&iacute;a Higueras, redactora de Cultura, para acercar al p&uacute;blico la experiencia de mujeres que han sufrido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/violencia-machista-espectro-aterroriza-mujeres-llanto_1_11763594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia machista</a>. Es algo que hace en su novela a trav&eacute;s del personaje de Marina, pero para ello tuvo que documentarse previamente con personas que han pasado por ello. &ldquo;Creen que son las &uacute;nicas que est&aacute;n pasando por eso y se sienten tontas al creer que est&aacute;n solas, pero, en cuanto empec&eacute; a observar comportamientos, me di cuenta de que los de ellos se repiten much&iacute;simo. Parece que hay un manual no escrito para ser un maltratador&rdquo;, ha detallado la escritora. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, Solla Sobral ha se&ntilde;alado que el sentimiento que se repite en las mujeres es el de &ldquo;culpa&rdquo;, lo que la impuls&oacute; a escribir la obra &ldquo;con mucha rabia&rdquo;. Durante el proceso, la autora se dio cuenta de que sobre la v&iacute;ctima no solo afecta la violencia del abusador, ya que la clase social tambi&eacute;n tiene un papel importante. &ldquo;La precariedad influye en el hecho de que cuando quieras irte de una relaci&oacute;n, no puedas hacerlo porque no tener a donde ir, no solo porque el agresor fue capaz de romper tu red, sino porque quiz&aacute; no tienes dinero para alquilar un piso&rdquo;, ha apuntado, a&ntilde;adiendo que, &ldquo;cuantas m&aacute;s herramientas tengas, va a ser m&aacute;s f&aacute;cil detectarlo a tiempo o salir, pero no es igual salir de una relaci&oacute;n si no llegas a fin de mes que si tienes mucho dinero&rdquo;.  
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        Por otro lado, la escritora ha explicado c&oacute;mo las series y las pel&iacute;culas, independientemente de su &eacute;poca, pueden repercutir en la normalizaci&oacute;n del machismo. &ldquo;Hay mucho contenido que todav&iacute;a perpet&uacute;a ese amor rom&aacute;ntico que te da a entender que es la soluci&oacute;n a todos los problemas, haci&eacute;ndote ser de una forma que no eres&rdquo;, ha contado la autora de <em>Comer&aacute;s flores</em>. Su novela propone un discurso diferente: &ldquo;Siempre se dice que la escritura es terap&eacute;utica. Me divert&iacute; mucho escribiendo porque me lo paso genial con la escritura, pero lo que s&iacute; est&aacute; siendo terap&eacute;utico es la lectura. Que las mujeres lo lean y se sientan refugiadas o comprendidas hace que todo esto sea bienvenido&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la bulimia</h2><p class="article-text">
        Entre las consecuencias de quienes sufren violencia de g&eacute;nero est&aacute; la bulimia, uno de los temas esenciales de la obra. &ldquo;En una relaci&oacute;n de maltrato las mujeres son m&aacute;s propensas a sufrir un TCA. Es terrible la cantidad de tutoriales que consiguen saltarse las normas de las redes y que te dan trucos para vomitar. Tenemos la imagen social de que quienes sufren TCA son adolescentes y v&iacute;ctimas de las redes sociales, pero hay personas con 40 o 50 a&ntilde;os que estamos a un paso del TCA. Si piensas en la comida como un premio o una compensaci&oacute;n, algo est&aacute; mal, pero es tan sutil que no pensamos en ello&rdquo;, ha argumentado Solla Sobral. Esto se suma &ldquo;que te dejen sin energ&iacute;a como superviviente&rdquo;. &ldquo;Nos movilizamos menos porque llegamos a casa derrotadas&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la bulimia, la escritora ha puesto &eacute;nfasis en la gente que se queda a un lado porque no sabe gestionar que un ser querido est&eacute; pasando por esto. Esas personas son la familia y las amigas, y no siempre conocen que una situaci&oacute;n de violencia machista est&aacute; ocurriendo. &ldquo;Quer&iacute;a mostrar c&oacute;mo un maltratador no es tan evidente aunque desde fuera lo parezca, puesto que no sabes nada de esa persona, no lleva un letrero ni es un maltratador las 24 horas del d&iacute;a. Y no solo conquista a la pareja, tambi&eacute;n al entorno, por lo que la gente no tiene por qu&eacute; sospechar&rdquo;, ha dicho. &ldquo;La &uacute;nica forma de entender que algo va mal es ver cu&aacute;nto est&aacute; adelgazando la v&iacute;ctima, pero como socialmente est&aacute; bien vista la delgadez, nadie lo ve raro&rdquo;, ha agregado.
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                Lucía Solla Sobral conversa en el FIC sobre la violencia machista                            </span>
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        En un momento del encuentro, Estefan&iacute;a, una espectadora, ha intervenido para preguntar a Luc&iacute;a Solla Sobral sobre por qu&eacute; la amiga de Marina desaparece. Ella mont&oacute; un club de lectura en 2024 y, algo que hicieron para ellas mismas, acab&oacute; siendo para una veintena de personas. &ldquo;Ten&iacute;a ganas de saltarme la realidad y que hubiese esa hero&iacute;na que te prepara para el final de la pel&iacute;cula, pero es que no funciona as&iacute;&rdquo;, ha contado la autora. &ldquo;Contrat&eacute; un psic&oacute;logo para trabajar en el personaje de Marina. A &eacute;l le llegu&eacute; a preguntar qu&eacute; podemos hacer como amigas la soluci&oacute;n es esperar. Pasarte 12 a&ntilde;os a que tu amiga logre dar una se&ntilde;al para que puedas decirle que est&aacute;s ah&iacute; y que no las vas a juzgar... Para ellas es m&aacute;s f&aacute;cil huir de ti que afrontar esa realidad&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Una de las experiencias m&aacute;s bonitas de Solla Sobral ha sido la de llevar<em> Comer&aacute;s flores </em>a la prisi&oacute;n, por lo que la artista ha animado a sus compa&ntilde;eros a ir a prisiones porque lo considera &ldquo;fundamental&rdquo;. &ldquo;[Los reclusas] est&aacute;n muy solos, abandonados. Te vas de all&iacute; sintiendo que no haces lo suficiente, pero fue muy especial. En un club de lectura con 20 hombres, ver c&oacute;mo entend&iacute;an la lectura y c&oacute;mo empatizaban o no juzgaban a la v&iacute;ctima fue incre&iacute;ble&rdquo;, ha comentado la escritora. &ldquo;En el caso del grupo con las mujeres tambi&eacute;n fue maravilloso, pero me fui con bastante tristeza. Cuentan sus historias, lo que vivieron, y te vas con el coraz&oacute;n encogido&rdquo;, ha declarado, destacando que &ldquo;e importante que no nos olvidemos de que tambi&eacute;n existen y de que tienen voz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el &eacute;xito de la obra, la autora ha confesado que no piensa mucho en el buen recibimiento que ha tenido. &ldquo;Lo escucho, pero lo olvido&rdquo;, reconoce. &ldquo;No me paro a pensar en todo lo que est&aacute; pasando porque entonces no lo disfrutar&iacute;a y me volver&iacute;a loca&rdquo;, ha alegado, pero piensa aprovechar la &ldquo;suerte&rdquo; que ha tenido en su incursi&oacute;n en el mundo editorial. &ldquo;Por supuesto que hay una parte de esfuerzo y de saber escribir, pero hay una parte de suerte: que el editor abra ese correo, que decida leer ese manuscrito... Hay muchos componentes que van m&aacute;s all&aacute; del trabajo&rdquo;, ha explicado. &ldquo;Lo m&aacute;s dif&iacute;cil, que es ese primer paso, ya est&aacute; dado, pero lo m&aacute;s dif&iacute;cil es hacer una carrera de esto. Lo voy a intentar&rdquo;, ha sentenciado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-solla-sobral-fic-precariedad-lleva-no-relacion-no_1_13338982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 20:07:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Solla Sobral, en el FIC: “La precariedad te lleva a no poder dejar una relación por no tener a donde ir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Escritores,Novela,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rock de Ariel Rot convive en Rivas con el gamberrismo de Señora! y las mezclas de Inés Hernand]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/melancolia-ariel-rot-convive-rivas-punk-senora-mezclas-ines-hernand_1_13337554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d98479ac-e8df-49b3-82b7-dbb53022fb10_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146239.jpg" width="5472" height="3078" alt="El rock de Ariel Rot convive en Rivas con el gamberrismo de Señora! y las mezclas de Inés Hernand"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera jornada del FIC ha dejado referencias a leyendas de la música e incluso ha servido como ejercicio de resistencia y reivindicación</p><p class="subtitle">Ignacio Escolar, en la inauguración del FIC: “El intento de cancelación de este festival es un aperitivo de lo que viene”</p></div><p class="article-text">
        Si la m&uacute;sica es un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/profanacion-arte-campo-batalla-politica-focos-museo-iluminan-escenario_1_13045779.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acto de reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica</a>, la Plaza de la Constituci&oacute;n de Rivas ha sido testigo de c&oacute;mo las canciones pueden transformarse en memoria colectiva, resistencia y espacio de encuentro ciudadano. Ni siquiera las altas temperaturas de junio han conseguido frenar lo que ha sido un ejercicio de celebraci&oacute;n y tambi&eacute;n de protesta. &ldquo;Estamos hasta las narices de que opinen de nuestros cuerpos&rdquo;, ha clamado Roc&iacute;o Zarzalejos desde el escenario de la nueva edici&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/alberto-san-juan-exhuma-restos-inmortales-lorca_1_13336127.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de las Ideas y la Cultura</a>. Y lo ha combatido con una de las grandes actuaciones de la jornada.
    </p><p class="article-text">
        Electrizando las &uacute;ltimas horas de calor con su peculiar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/libro-fotografio-punk-paso-decadas-descatalogado-vuelve-convertido-biblia-genero_1_12949259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jugueteo con el punk</a>, el grupo Se&ntilde;ora! ha abierto los conciertos de la primera jornada del festival. Lo ha hecho con un divertido espect&aacute;culo que recuerda a otras bandas como Cari&ntilde;o o Marlena y que ha culminado con una excelente interpretaci&oacute;n de <em>Guapa de cara</em>. El tema, un canto al empoderamiento femenino, responde a los comentarios que se pueden leer constantemente en redes sociales sobre los cuerpos de las mujeres. &ldquo;Estoy ya muy cansada y tambi&eacute;n cabreada / De esas frases de mierda que ya no dicen nada&rdquo;, ha cantado el grupo ante una audiencia enganchada desde la primera canci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El grupo ha interpretado temas in&eacute;ditos como <em>Mejor</em>, una pista &ldquo;para cuando has tocado fondo y empiezas a ver la luz&rdquo;. &ldquo;Yo que quer&iacute;a ser la reina del lugar / Y, a veces, no tengo fuerzas ni para hablar&rdquo;, confiesa Se&ntilde;ora! en el tema, aup&aacute;ndose por la guitarra el&eacute;ctrica de Mar&iacute;a L&oacute;pez Villodres, los agudos de Marta Santo y la bater&iacute;a de Luke Larraona. Asimismo, cargada de energ&iacute;a ha sido su interesante versi&oacute;n de <em>A m&iacute; ya me iba mal de antes </em>de Aiko el grupo. Aunque el inicio es tranquilo y casi a capela, pronto la banda rompe para regresar al sonido m&aacute;s potente que ha absorbido la mayor parte de su actuaci&oacute;n.
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                Los asistentes al FIC en la Plaza de la Constitución de Rivas                            </span>
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        A la fiesta del FIC se ha unido Ariel Rot, el que fuera fundador de grupos como Tequila y Los Rodr&iacute;guez, que ha regalado a Rivas un repertorio que ya es historia del rock espa&ntilde;ol. Su propuesta ha empezado con <em>Vals de los recuerdos</em>, que narra su exilio desde Argentina a Espa&ntilde;a en el verano de 1976. &ldquo;El fr&iacute;o agosto del 76 fue la fecha elegida / Pero, al final, nadie nos vino a buscar ni a darnos la bienvenida&rdquo;, canta el artista. En la misma l&iacute;nea del paso del tiempo y la memoria, el cantante ha ofrecido su tema <em>Hoja de ruta</em>, que comienza as&iacute; de contundente: &ldquo;En silencio por el recuerdo de los amigos que ya no est&aacute;n / Si no volvemos a casa, se acumula el equipaje&rdquo;.
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                El grupo Señora! abre los conciertos del FIC 2026                            </span>
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        Sobre el escenario han sonado cl&aacute;sicos de Ariel Rot como <em>Dos de corazones</em> o incluso ha habido referencias a otras leyendas de la m&uacute;sica. &ldquo;Muchos de los que est&aacute;n hoy aqu&iacute; conocen al se&ntilde;or Moris. &iquest;Se acuerdan de &eacute;l? Inolvidable&rdquo;, ha declarado el artista. A continuaci&oacute;n, ha interpretado <em>Bruma en la castellana</em>, que evoca la atm&oacute;sfera nocturna y madrile&ntilde;a retratada por Moris en sus canciones m&aacute;s memorables. El tema hace menci&oacute;n a lugares ic&oacute;nicos de la ciudad como el estadio Santiago Bernab&eacute;u, el barrio de Chueca y, como indica el t&iacute;tulo, el &aacute;rea de la Castellana. 
    </p><p class="article-text">
        La noche tambi&eacute;n ha tenido gui&ntilde;os para el Mundial, pues la Selecci&oacute;n Espa&ntilde;ola juega contra Uruguay esta madrugada y Ariel Rot no ha querido dejar escapar la oportunidad de desear suerte al equipo. Sin embargo, los gritos estaban reservados para<em> Baile de ilusiones</em>, <em>Mucho Mejor</em> o <em>Me est&aacute;s atrapando otra vez,</em> un himno que ha cerrado el propio p&uacute;blico cantando el ic&oacute;nico verso &ldquo;Nunca me podr&eacute; alejar de ti&rdquo;.
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                Inés Hernand, DJ en la primera jornada del FIC                            </span>
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        La jornada ha terminado con In&eacute;s Hernand en la mesa de mezclas, una cita que ha empezado por todo lo alto con los primeros acordes de <em>Berghain</em>, una de las canciones m&aacute;s emblem&aacute;ticas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/berghain-anatomia-club-inspira-rosalia-retuerce-mito-gentrificacion_1_12748144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lux</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/berghain-anatomia-club-inspira-rosalia-retuerce-mito-gentrificacion_1_12748144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Rosal&iacute;a</a>. No es la &uacute;nica diva del pop de nuestro pa&iacute;s que ha sonado durante su puesta en escena, pues la DJ tambi&eacute;n se ha acordado de <em>Superestrella </em>de Aitana o hasta del <em>Asereje </em>de Las Ketchup. No obstante, tambi&eacute;n han tenido hueco cl&aacute;sicos de la rumba flamenca como <em>Bambol&eacute;o</em>, el tema que lanz&oacute; a la fama mundial a los Gipsy Kings en 1987, o <em>Estrellita de Madrugada</em>, el popular merengue interpretado por Omega &ldquo;El Fuerte&rdquo; y Daddy Yankee.
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                Ariel Rot, fundador de Tequila y Los Rodríguez, devuelve nostalgia a Rivas                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/melancolia-ariel-rot-convive-rivas-punk-senora-mezclas-ines-hernand_1_13337554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 22:11:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El rock de Ariel Rot convive en Rivas con el gamberrismo de Señora! y las mezclas de Inés Hernand]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Canciones,Conciertos]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Los chistes contra Franco que usan el humor como herramienta de memoria histórica: “Fueron una venganza oculta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/chistes-franco-humor-herramienta-memoria-historica-venganza-oculta_1_13337267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b36ab8c-dc7f-43e4-ba8a-5821f9f85dff_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146217.jpg" width="5472" height="3078" alt="Los chistes contra Franco que usan el humor como herramienta de memoria histórica: “Fueron una venganza oculta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propuesta, que corre a cargo del historietista Darío Adanti, el artista Eugenio Merino y la actriz Eva Redondo, ha llevado al FIC los chascarrillos de la dictadura franquista para convertirlos en un arma de resistencia </p><p class="subtitle">Ignacio Escolar, en la inauguración del FIC: “El intento de cancelación de este festival es un aperitivo de lo que viene”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Franco visita el Principado de Andorra, el peque&ntilde;o pa&iacute;s vecino, y all&iacute; saluda a todos los ministros. Cada uno, antes de estrechar la mano del dictador espa&ntilde;ol, le anuncia su cargo. 'Aqu&iacute;, el ministro de Econom&iacute;a'. 'Aqu&iacute;, el ministro de Educaci&oacute;n'. 'Aqu&iacute;, el ministro de Guerra'. Al llegar a este &uacute;ltimo, Franco no puede disimular una sonrisita. Se vuelve a su ayudante y le comenta: 'Pero &iquest;un pa&iacute;s tan peque&ntilde;o para qu&eacute; necesita un Ministerio de Guerra?'. Su ayudante le responde: '&iquest;Y nosotros, general, para qu&eacute; necesitamos un Ministerio de Justicia?'. As&iacute; reza uno de los chistes que han inundado de carcajadas el Auditorio Pilar Bardem de Rivas.
    </p><p class="article-text">
        La broma forma parte del espect&aacute;culo <em>Chistes contra Franco</em>, uno de los m&aacute;s esperados de la nueva edici&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/festival-de-las-ideas-y-la-cultura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de las Ideas y la Cultura</a>, que supone un inteligent&iacute;simo homenaje a quienes se jugaron la libertad recurriendo al humor para desafiar la dictadura franquista. La propuesta corre a cargo del historietista Dar&iacute;o Adanti, fundador de <em>Mongolia</em>, el artista Eugenio Merino y la actriz Eva Redondo, que recuperan los chascarrillos populares que se contaban en la clandestinidad durante el r&eacute;gimen en un acto de memoria disidente.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; dice el primero de ellos, seleccionados de entre todos los que se escucharon en Espa&ntilde;a durante la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/iglesia-convirtio-apoyo-dictadura-franco-bailes-pecado-multaba-blasfemar_1_13065976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictadura franquista</a> y la Transici&oacute;n: &ldquo;Un gobernador civil visita un instituto de ense&ntilde;anza a los dos a&ntilde;os de terminar la guerra. Interroga a los alumnos que en el bachillerato estudian la nueva asignatura Formaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Nacional. El gobernador civil pregunta a uno de los alumnos: '&iquest;Qui&eacute;n es su padre?'. '&iexcl;Franco!', responde el chaval. '&iquest;Y qui&eacute;n es su madre?'. '&iexcl;La Falange!', responde el cr&iacute;o. 'Bien', sonr&iacute;e el gobernador. 'Y a ver, chaval, &iquest;qu&eacute; quieres ser de mayor?'. Y el cr&iacute;o responde: '&iexcl;Hu&eacute;rfano!'&rdquo;. 
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        &ldquo;El humor supuso una venganza oculta frente al poder onmipotente y una cr&iacute;tica radical a la figura del dictador&rdquo;, se ha se&ntilde;alado al comienzo del evento. Despu&eacute;s, Adanti ha ido recitando algunas de las ocurrencias m&aacute;s divertidas de la &eacute;poca, estructur&aacute;ndolas por temas y cronolog&iacute;a como la vida matrimonial del dictador, su ascenso al poder o su evoluci&oacute;n en la pol&iacute;tica, y ha aprovechado la cr&iacute;tica con ingenio que hacen de la figura de Franco para convertirlas en una arma de resistencia. Teniendo en cuenta que sus autores tuvieron que mantenerse an&oacute;nimos y que es posible que hubiera quien fuera castigado por alguno de estos chistes, se torna todav&iacute;a m&aacute;s relevante traerlos ahora de vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Las bromas sobre los abusos del franquismo han estado acompa&ntilde;adas de la intervenci&oacute;n de Eva Redondo, que se ha encargado de contextualizarlas con documentos y textos hist&oacute;ricos que recuerdan la violencia del r&eacute;gimen. &ldquo;&iexcl;Justicia!&rdquo;, ha gritado uno de los asistentes tras una de las explicaciones de la dramaturga. Entre ellas, la intensa propaganda del dictador dentro de su estrategia de control social y represi&oacute;n, ya que Franco &ldquo;fue consciente del valor instrumental del sello postal como un medio en el que pod&iacute;an configurarse mensajes ideol&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer sello de Correos con la cara de Franco apareci&oacute; en 1939 y mandar&iacute;a a hacer nuevas versiones en 1955. Su imagen contribuy&oacute; a la construcci&oacute;n simb&oacute;lica de la autoridad e intent&oacute; legitimar as&iacute; la violencia al r&eacute;gimen. Y, de ah&iacute;, otro de los chistes: &ldquo;Marchaba Franco por una calle cuando una apisonadora lo atropell&oacute; y le pas&oacute; por encima. El asustado conductor par&oacute; la m&aacute;quina y le dijo a su ayudante: 'Baja r&aacute;pido y mira la calzada, que creo que hemos aplastado algo'. El otro se apea, corre hasta detr&aacute;s de la m&aacute;quina, mira detr&aacute;s del &uacute;ltimo rodillo y regresa a su puesto tranquilo: 'No, no ha sido nada, era solo un sello'&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Eva Redondo contextualiza los chistes contra Franco                            </span>
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        Todos los chascarrillos aparecen en el libro <em>Los chistes de Franco</em>, editado por P. Garc&iacute;a en 1977. El volumen se describe como un recopilatorio de aquellos que fueron &ldquo;populares&rdquo; y, entre los que se plasman en sus p&aacute;ginas, algunos fueron ocasiados por la larga y dura posguerra marcada por la miseria y el hambre que vivi&oacute; Espa&ntilde;a. &ldquo;En cierta ocasi&oacute;n, Franco vuela sobre Espa&ntilde;a acompa&ntilde;ado en el avi&oacute;n por sus familiares m&aacute;s directos. Sobrevuelan pueblos y aldeas. Entonces, tiene una idea: '&iquest;Qu&eacute; te parece, Carmen, si ahora mismo cojo mil pesetas y los tiro por la ventanilla? Pueden caer en un pueblo y encontrarlas alguien. Habr&iacute;amos hecho felices a un espa&ntilde;ol', dice a su mujer&rdquo;, cuenta el chascarrillo.
    </p><p class="article-text">
        El chiste sigue as&iacute;: &ldquo;Do&ntilde;a Carmen mueve la cabeza asintiendo, pero sugiere una cosa mejor: 'Oye, Paco, &iquest;y si en vez de tirar un billete de mil tiras dos de 500? Lo encontrar&aacute;n dos personas y entonces har&aacute;s felices a dos espa&ntilde;oles'. [...] Entonces el piloto, que ha escuchado y guardado silencio, propone: 'Yo tengo una idea mejor, excelencia. &iquest;Por qu&eacute; no se tira usted del aparato y as&iacute; hace felices a todos los espa&ntilde;oles?'&rdquo;. Hasta los hay con m&aacute;s connotaci&oacute;n sexual. &ldquo;Franco y su mujer est&aacute;n acostados en la cama. El caudillo duerme a pierna suelta, pero su esposa se encuentra desvelada por el picotazo del gusanillo sexual. Do&ntilde;a Carmen se le acerca y le susurra: 'Anda, Paco, &iexcl;vamos a joder!'. Y Franco salta de la cama, corre a su despacho y se pone a firmar sentencias de muerte&rdquo;, narra otro.
    </p><h2 class="article-text">Un viaje hasta los &uacute;ltimos d&iacute;as del dictador</h2><p class="article-text">
        El espect&aacute;culo tambi&eacute;n ha repasado la historia de la pena de muerte de Espa&ntilde;a, que vivi&oacute; un proceso extraordinario en la dictadura con las 50.000 ejecuciones desde el 1 de abril de 1939 hasta 1950. &ldquo;Lo peculiar es que, una vez finalizada la guerra, Espa&ntilde;a prolong&oacute; los signos m&aacute;s brutales de lo que se consideraba incivilizado. La represi&oacute;n franquista de posguerra sigui&oacute; atormentando y destruyendo la vida de millones de ciudadanos. Franco convirti&oacute; una instituci&oacute;n penal excepcional, la pena de muerte, en un instrumento de guerra, terror, exterminio, castigo y venganza&rdquo;, lee Eva Redondo.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, casi medio mill&oacute;n de exiliados abandonaron forzosamente su tierra por el avance de las tropas de Franco y los pocos que regresaron antes de la muerte del dictador se encontraron con una realidad de persecuci&oacute;n pol&iacute;tica y marginaci&oacute;n social. Tambi&eacute;n hay chiste para esto: &ldquo;Un espa&ntilde;ol vuelve a Espa&ntilde;a al cabo del tiempo y charla con un familiar. '&iquest;Y por aqu&iacute; c&oacute;mo est&aacute;is?', pregunta. 'Bah, no nos podemos quejar', le responden. 'Ah, entonces bien, &iquest;no?'. 'No, no, que no nos podemos quejar'&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ya hacia el final del acto, se abordaron los &uacute;ltimos d&iacute;as de vida del dictador. &ldquo;Franco, a punto de morir en el hospital, se le aparece San Pedro y le dice: 'Francisco, que le dejo aqu&iacute; las llaves y ya sube usted cuando le venga bien'&rdquo;, dice una de las bromas que recita Dar&iacute;o Adanti. &ldquo;En sus &uacute;ltimos d&iacute;as, Franco est&aacute; internado en la habitaci&oacute;n de la residencia de La Paz. Est&aacute; en coma, entubado con el respirador artificial, con el reanimador card&iacute;aco, bolsas de plasma, tubos de anestesia... Entonces, para sorpresa de todos los presentes, Franco abre los ojos, ve tubos por todas partes y dice: 'Queda inaugurada la decimoprimera feria nacional del pl&aacute;stico'&rdquo;, reza el siguiente chiste. Y as&iacute; concluye otro: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo llaman a la carretera de El Pardo? La feria, porque al final est&aacute; el tiovivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los chistes contra Franco llegan a Rivas y forman parte del FIC gracias al apoyo del Comisionado para la celeraci&oacute;n de los 50 a&ntilde;os de Espa&ntilde;a en Libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/chistes-franco-humor-herramienta-memoria-historica-venganza-oculta_1_13337267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 19:48:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los chistes contra Franco que usan el humor como herramienta de memoria histórica: “Fueron una venganza oculta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Humor,Humoristas,Franquismo,Dictadura,Instagram,Transición,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hidrogenesse felicita el 87 cumpleaños a Álvaro Pombo con su nueva canción ‘Yo dije la verdad’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/hidrogenesse-felicita-87-cumpleanos-alvaro-pombo-nueva-cancion-dije_1_13325228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13f0c6b5-0d70-487a-9ef9-eece6bb5867e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145917.jpg" width="1194" height="671" alt="Hidrogenesse felicita el 87 cumpleaños a Álvaro Pombo con su nueva canción ‘Yo dije la verdad’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El icónico dúo, que ya celebró el año pasado la efeméride del escritor cantando una de sus poesías, publica el tercer avance de un disco que homenajea su literatura</p><p class="subtitle">Kase.O: “Si eres facha no puedes escuchar rap porque es un movimiento antifascista y antirracista”</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Pombo cumple hoy 87 a&ntilde;os y el ic&oacute;nico d&uacute;o de pop electr&oacute;nico <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hidrogenesse-populistas-tecnopop-no-entendemos-cantantes-triste_1_9818806.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hidrogenesse</a> ha puesto la guinda del pastel a la celebraci&oacute;n. Lo ha hecho con el lanzamiento de <em>Yo dije la verdad</em>, una canci&oacute;n en la que homenajea al c&eacute;lebre escritor y acad&eacute;mico de la RAE que fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-premio-cervantes-2024_1_11813372.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galardonado con el Premio Cervantes</a> en 2024. El tema forma parte del pr&oacute;ximo proyecto de Gen&iacute;s Segarra y Carlos Ballesteros, en el que viajan a trav&eacute;s de poemas del autor para darles vida musicalmente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es raro que la gente lea poes&iacute;a porque tiene el bloqueo de que es alta cultura&rdquo;, explica Gen&iacute;s a elDiario.es. &ldquo;Mucha gente dice que no sabe leerla o que solo les gusta una cita concreta. Pero la poes&iacute;a naci&oacute; siendo una expresi&oacute;n oral y tiene algo intr&iacute;nseco que, si lo devuelves a la oralidad, hace que sea m&aacute;s f&aacute;cil de comprender porque la est&aacute;s escuchando&rdquo;, alega el artista. Este cuenta que la poes&iacute;a de &Aacute;lvaro Pombo es &ldquo;muy declamativa&rdquo;: &ldquo;Parece hecha para que Pombo la declame, exagerando todos los giros y cambiando el tono cada tres versos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, eso es lo que Hidrogenesse trata de lograr con este homenaje al escritor. &ldquo;La manera de acercar la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hidrogenesse-canta-poesias-premio-cervantes-alvaro-pombo-le-regala-cancion-86-cumpleanos_1_12400506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poes&iacute;a de &Aacute;lvaro Pombo</a> a la gente es declamarla. Est&aacute; hecha para eso: no es una poes&iacute;a muy herm&eacute;tica o cerrada, est&aacute; muy viva, es muy exagerada y muy echada pa'lante&rdquo;, declara Gen&iacute;s Segarra. Esta canci&oacute;n, aupada por flautas, violines y tambores, utiliza como texto un fragmento del poema <em>Variaci&oacute;n 15&ordf;</em> de su libro <em>Variaciones</em> (1977), que consigui&oacute; el Premio El Bardo de poes&iacute;a ese a&ntilde;o.
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            </figure><p class="article-text">
        Aunque el poema no tenga una m&eacute;trica muy musical al estilo del Romancero, s&iacute; que el d&uacute;o considera que tanto el texto como la estructura era muy &ldquo;cancionable&rdquo;. &ldquo;Este en particular tiene una estructura que repite siempre lo mismo, pero ampliando el sentido y haci&eacute;ndolo m&aacute;s profundo hasta decirte la verdad&rdquo;, se&ntilde;ala Gen&iacute;s. &ldquo;Una verdad que es que uno no existe, que uno no es el centro del universo&rdquo;, agrega el m&uacute;sico. El tema se asemeja a su canci&oacute;n <em>Disfraz de Tigre</em>, que recurre a una estructura parecida.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, cuya publicaci&oacute;n puede esperarse para este a&ntilde;o, utiliza poemas que han sido elegidos cada uno por un motivo distintos. Algunos han sido seleccionados por lo bien que suenan en voz alta, mientras que otros por el significado de la letra. Esto les ha dado &ldquo;libertad&rdquo; para componer un disco en el que no solo tuvieran que decantarse por un poema, pues de esta forma han podido decantarse por varios del escritor.  &ldquo;Es mucho mejor porque te da m&aacute;s libertad para crear y para imaginar m&uacute;sica diferente para versos diferentes&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Hidrogenesse ha bromeado en Instagram con la manera en que los oyentes pueden compartir <em>Yo dije la verdad</em> en redes sociales, proponiendo una posible descripci&oacute;n: &ldquo;Est&aacute; muy bien. Nadie hace m&uacute;sica as&iacute;&rdquo;. El d&uacute;o, adem&aacute;s, presentar&aacute; el &aacute;lbum con dos conciertos que ya tiene programados: el primero de ellos ser&aacute; el 30 de octubre en la sala Cat de Gr&agrave;cia de Barcelona y el segundo tendr&aacute; lugar el 14 de noviembre en la sala Villanos de Madrid. Entre las canciones que podr&aacute;n escucharse, los adelantos ya publicados <em>Imaginado es todo</em> y <em>A la muerte</em>.
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      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/hidrogenesse-felicita-87-cumpleanos-alvaro-pombo-nueva-cancion-dije_1_13325228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 10:08:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hidrogenesse felicita el 87 cumpleaños a Álvaro Pombo con su nueva canción ‘Yo dije la verdad’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canciones,Cultura,Música,Industria musical,Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los juguetes de ‘Toy Story 5’ se rebelan contra las pantallas: “La infancia antes era más sencilla y tenía menos amenazas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/juguetes-toy-story-5-rebelan-pantallas-infancia-sencilla-tenia-amenazas_1_13307608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4af0f476-0940-4e96-9d5c-d16db78fc18f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los juguetes de ‘Toy Story 5’ se rebelan contra las pantallas: “La infancia antes era más sencilla y tenía menos amenazas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La quinta entrega de la icónica franquicia de animación invita a reflexionar tanto a los más jóvenes como a los adultos sobre el peligro del auge de las nuevas tecnologías entre los niños</p><p class="subtitle">Eleonora Duse, la actriz divina que Mussolini y el fascismo se quisieron apropiar</p></div><p class="article-text">
        Cuando se estren&oacute; la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/toy-story-nombre-rosa-peliculas-no-son-miedo-aterrorizan_1_6368735.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera pel&iacute;cula de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/toy-story-nombre-rosa-peliculas-no-son-miedo-aterrorizan_1_6368735.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Toy Story</em></a> en 1995, los tel&eacute;fonos fijos eran el centro de la comunicaci&oacute;n en la mayor&iacute;a de hogares en Espa&ntilde;a e incluso todav&iacute;a exist&iacute;an los de disco, aquellos en los que hab&iacute;a que girar la rueda n&uacute;mero a n&uacute;mero para marcar. Las cabinas formaban parte del paisaje urbano y empezaban a llegar los primeros ordenadores de sobremesa. Era un mundo repleto de cables y aparatos grandes que, si bien alcanzaba a dar un indicio de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/colegio-biblioteca-nuevos-lectores-forman-redes-tiktok-no-estaria_1_13283359.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacia d&oacute;nde nos dirig&iacute;a la tecnolog&iacute;a</a>, dista mucho del mundo de hoy: 31 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los <em>smartphones </em>y las <em>tablets </em>han alterado de forma radical la manera en la que nos relacionamos con los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hay cosas que nunca cambian y, a pesar del paso de las d&eacute;cadas, hay ni&ntilde;os que esta semana acudir&aacute;n a las salas de cine a ver una pel&iacute;cula de <em>Toy Story</em>, cuya quinta entrega irrumpe este mi&eacute;rcoles en cartelera. Sin embargo, la realidad de estos ni&ntilde;os poco se asemeja a la de quienes acudieron al estreno de la que se acabar&iacute;a convirtiendo en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/toy-story-emotiva-despedida-generacion_1_1494506.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">franquicia estrella de Disney y Pixar</a>. Mientras que en los 90 la &uacute;nica forma de demostrar fervor por Woody, Buzz y el resto de juguetes de la saga era compr&aacute;ndolos y jugando con ellos, hoy muchos j&oacute;venes transmiten su pasi&oacute;n hacia estos personajes convirti&eacute;ndolos en su fondo de pantalla del m&oacute;vil o us&aacute;ndolos como avatar en el juego <em>online </em>del momento.
    </p><p class="article-text">
        Tomando conciencia de la realidad de las nuevas generaciones, la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n m&aacute;s esperada del a&ntilde;o apuesta por mirar de frente al auge de las nuevas tecnolog&iacute;as en la infancia e invita a una reflexi&oacute;n conjunta que no solo alude a los ni&ntilde;os, tambi&eacute;n a los adultos. Pete Docter, director creativo de Pixar y productor ejecutivo de <em>Toy Story 5</em>, explica a elDiario.es que &ldquo;aunque hay m&aacute;s formas que nunca de estar en contacto unos con otros y estamos constantemente conectados, la iron&iacute;a es que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/elio-pelicula-pixar-tiende-mano-chicos-raros-sienten-solos-culpa-redes-sociales_1_12443754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos sentimos muy aislados</a>&rdquo;. Se trata de una situaci&oacute;n que afecta tanto a los m&aacute;s j&oacute;venes como a sus padres, cuya relaci&oacute;n con las pantallas puede llegar a ser &ldquo;intimidante y complicada&rdquo;.
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        El filme explora c&oacute;mo ha cambiado la realidad de los ni&ntilde;os desde que estos dispositivos se han vuelto esenciales en cualquier casa, y la trama arranca con la peque&ntilde;a Bonnie recibiendo como regalo a Lilypad, una tablet educativa con forma de rana. Lindsey Collins, productora de <em>Toy Story 5</em>, indica que en la &eacute;poca de Andy, el personaje principal de la primera pel&iacute;cula de la saga, &ldquo;la infancia era m&aacute;s sencilla y ten&iacute;a menos amenazas entrando en la habitaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;No s&eacute; si era m&aacute;s f&aacute;cil, pero sin duda me parece m&aacute;s sencilla, sobre todo desde el punto de vista de los juguetes. La tecnolog&iacute;a ha introducido un nivel extra de complicaci&oacute;n y de matices en el mundo. Eso es complicado de manejar&rdquo;, comenta la cineasta a este peri&oacute;dico. 
    </p><h2 class="article-text">El foco, en los j&oacute;venes... y en los adultos</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, estos problemas ocasionados por c&oacute;mo gestionamos las pantallas no solo recaen sobre los ni&ntilde;os, a los que se les tiende a culpar con frecuencia cuando algo se escapa de control. De hecho, Pete Docter indica que es una &ldquo;queja&rdquo; que &ldquo;viene de lejos&rdquo;: &ldquo;Encontr&eacute; una cita que dec&iacute;a que los ni&ntilde;os de hoy en d&iacute;a est&aacute;n malcriados, que no respetan a sus mayores y se escapan al bosque todo el tiempo... &iexcl;Y es de la antigua Grecia!&rdquo;. Por ello, Lindsey Collins considera que es fundamental reconducir la manera en que se encara este tema. &ldquo;Los ni&ntilde;os no conocen otra cosa, esta es una generaci&oacute;n que ha crecido con tecnolog&iacute;a. As&iacute; que se trata m&aacute;s bien de preguntarse: '&iquest;Qu&eacute; hacemos nosotros? &iquest;C&oacute;mo nos adaptamos a ello y qu&eacute; significa de cara al futuro?'&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la cineasta incide en que con esta cinta no pretenden &ldquo;emitir un juicio en un sentido u otro&rdquo; o valorar a qu&eacute; edad deber&iacute;an permitirse o no las tecnolog&iacute;as, sino simplemente &ldquo;abordar la realidad&rdquo;. &ldquo;Miramos a nuestro alrededor e intentamos representar lo que realmente est&aacute; pasando, que es que la tecnolog&iacute;a est&aacute; llegando a manos de ni&ntilde;os cada vez m&aacute;s j&oacute;venes. La historia trata de reflejar eso y de decir algo as&iacute; como: 'Vale, si es as&iacute;, &iquest;qu&eacute; significar&iacute;a eso para los juguetes? &iquest;C&oacute;mo lo afrontar&iacute;an?'. A los ni&ntilde;os y a los mayores nos cuesta definir cu&aacute;l es nuestra relaci&oacute;n con eso&rdquo;, confiesa Collins, que agrega que &ldquo;no hay ning&uacute;n padre que no est&eacute; alerta sobre este tema&rdquo;, pues est&aacute; &ldquo;muy presente&rdquo; en sus vidas. &ldquo;Ninguno de nosotros est&aacute; aqu&iacute; sentado en Pixar pensando: 'Lo tenemos resuelto'&rdquo;, reconoce.
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                &#039;Toy Story 5&#039; reflexiona sobre el uso de las nuevas tecnologías                            </span>
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        La pel&iacute;cula, que en esta ocasi&oacute;n sigue de cerca a la juguete vaquera Jessie, muestra el intento de estos personajes por conectar a Bonnie con otros ni&ntilde;os de la forma correcta, ya sea <em>online </em>o en persona. &ldquo;Puede darse una situaci&oacute;n h&iacute;brida, que obviamente es hacia donde nos dirigimos&rdquo;, dice Docter. <em>Toy Story 5</em>, adem&aacute;s, pone en el foco la repercusi&oacute;n que pueden tener los comentarios da&ntilde;inos en redes sociales. Collins asevera que &ldquo;el acoso, por desgracia, ha existido en todas sus formas desde siempre&rdquo;: &ldquo;La tecnolog&iacute;a representa otra oportunidad m&aacute;s f&aacute;cil y r&aacute;pida para que los ni&ntilde;os se hagan da&ntilde;o unos a otros, y esperemos que sin intenci&oacute;n, sin comprender las consecuencias. Abordarlo era importante porque es un efecto secundario muy, muy real de pasar tiempo frente a la pantalla sin supervisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la IA</h2><p class="article-text">
        Esta quinta entrega de <em>Toy Story</em> pone sobre la mesa el peligro de las nuevas tecnolog&iacute;as, por lo que es imposible no poner la vista en el futuro y pensar sobre las consecuencias que dejar&aacute; &mdash;y que ya est&aacute; dejando&mdash; la inteligencia artificial o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/perversion-algoritmos-internet-no-deja-azar-chat-gpt-hay-vacios-informacion-adrede-cat_128_12555659.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas como ChatGPT</a> en las j&oacute;venes generaciones. Lindsey Collins cuenta c&oacute;mo la gestionan desde Pixar: &ldquo;A&uacute;n no ha llegado a ese punto que nos haga decir: 'Vaya, esto es incre&iacute;ble'. As&iacute; que lo que estamos haciendo es intentar tener una visi&oacute;n m&aacute;s amplia al respecto, que sea totalmente coherente con la forma en que siempre hemos concebido la tecnolog&iacute;a en Pixar, que es una empresa tecnol&oacute;gica. Se basa en preguntarnos: '&iquest;Qu&eacute; podemos hacer con ella?'&rdquo;.
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                Fotograma de &#039;Toy Story 5&#039;                            </span>
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        Aunque Collins indica que han reflexionado sobre si la IA &ldquo;va a ayudar a hacer mejores pel&iacute;culas y que los artistas puedan subir su material m&aacute;s r&aacute;pido, o si el artista puede realmente hacer algo m&aacute;s con ella&rdquo;, apunta que &ldquo;nada de esto pasa por alto al artista&rdquo;. &ldquo;Lo que m&aacute;s nos gusta de Pixar es el hecho de que somos el &uacute;nico estudio que sigue siendo un lugar donde todos trabajamos juntos cada d&iacute;a, y por eso creamos con artistas. No hay ning&uacute;n cambio en esa filosof&iacute;a y es muy coherente con la forma en que siempre lo hemos abordado&rdquo;, detalla. Pete Docter, por su lado, declara que &ldquo;hay algo inherente al acto de crear&rdquo;: &ldquo;Cuando creas algo, buscas en tu interior y piensas: 'Vaya, no sab&iacute;a que ten&iacute;a eso que decir'. Pero, si simplemente te limitas a hacer una pel&iacute;cula, no consigues eso. Si usas [la IA] de esa manera, te est&aacute;s robando a ti mismo y al p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos conectar con la gente y estas pel&iacute;culas las hacemos para conectar con otras personas. Aunque se hagan con ordenadores, est&aacute;n hechas a mano, y as&iacute; ha sido desde la primera de <em>Toy Story</em>&rdquo;, se&ntilde;ala Docter. Asimismo, Collins cuenta que &ldquo;hay una parte genial en lanzar una pel&iacute;cula al mundo&rdquo;, pero no es lo que m&aacute;s les motiva. &ldquo;Lo que ves son cuatro o cinco a&ntilde;os en los que hemos estado creando algo juntos en el mismo edificio, d&iacute;a tras d&iacute;a, intentando dar con la idea. Es como un astronauta que dice que solo lo hace para estar en el espacio... Tienes que amar todo el proceso, todo lo que conlleva, porque solo est&aacute;s en el espacio durante una peque&ntilde;a porci&oacute;n de tiempo, si tienes suerte. Para nosotros es m&aacute;s o menos lo mismo&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        El estreno de<em> Toy Story 5</em> se dirige a alcanzar cifras de r&eacute;cord. Las <a href="https://deadline.com/2026/05/toy-story-5-box-office-projection-1236929392/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaciones de recaudaci&oacute;n</a> para el primer fin de semana de la pel&iacute;cula codirigida por Andrew Stanton y Kenna Harris ascienden hasta los 150 millones de d&oacute;lares en EEUU, lo que, de mantenerse, supondr&iacute;a el mejor estreno para la franquicia, superando los 120,9 millones de d&oacute;lares que hizo <em>Toy Story 4 </em>en 2019, y el m&aacute;s grande de lo que va de 2026. Asimismo, la pel&iacute;cula tambi&eacute;n cuenta con el impulso que conlleva tener una <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/taylor-swift-juega-corona-the-life-of-showgirl-reino-maxima-autoridad-entretenimiento_129_12639365.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canci&oacute;n de Taylor Swift</a> durante los cr&eacute;ditos finales. La preciosa <em>I Knew It, I Knew You</em> apunta ya a los Oscar y ha alcanzado el n&uacute;mero 1 en el Billboard Hot 100, convirti&eacute;ndose en la s&eacute;ptima canci&oacute;n de la historia vinculada a una cinta de animaci&oacute;n que logra dicha haza&ntilde;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/juguetes-toy-story-5-rebelan-pantallas-infancia-sencilla-tenia-amenazas_1_13307608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 20:02:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los juguetes de ‘Toy Story 5’ se rebelan contra las pantallas: “La infancia antes era más sencilla y tenía menos amenazas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Películas,Disney,Pixar,Estrenos de cine,Cine de animación,Animación,Taylor Swift]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muyaio, el “camello y yonki del algoritmo” que encuentra las grietas de la tiranía de Internet]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muyaio-camello-yonki-algoritmo-encuentra-grietas-tirania-internet_1_13293008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a267d2b3-2c83-4466-91bd-0878b4aa7fba_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145097.jpg" width="5108" height="2873" alt="Muyaio, el “camello y yonki del algoritmo” que encuentra las grietas de la tiranía de Internet"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cantante canario presenta 'Scroll infinito', un epé de canciones de pop alternativo tropical que lo llevan a ahondar en los 'no' de la industria musical y los problemas de las plataformas de streaming</p><p class="subtitle">Crítica - Olivia Rodrigo llora sus penas con Robert Smith para inventar la cura perfecta al desamor</p></div><p class="article-text">
        Abraza las nuevas tecnolog&iacute;as y luego las critica. Sergio Oramas, conocido art&iacute;sticamente como Muyaio, tiene una vida partida en dos. De d&iacute;a, se encierra entre c&oacute;digos analizando cat&aacute;logos musicales y dise&ntilde;ando los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/perversion-algoritmos-internet-no-deja-azar-chat-gpt-hay-vacios-informacion-adrede-cat_128_12555659.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">complejos algoritmos de recomendaci&oacute;n</a> de la plataforma de <em>streaming </em>Pandora. De noche, se sube a los escenarios para presentar su nuevo ep&eacute;, <em>Scroll Infinito</em>, y cantar sobre los problemas, precisamente, de las pantallas. &ldquo;Soy camello y yonki al mismo tiempo del algoritmo. Soy adicto y el primero que sufre todas estas cosas, pero por eso entiendo c&oacute;mo funcionan y todo lo que hay detr&aacute;s&rdquo;, confiesa. Y el artista aprovecha todos sus conocimientos para sumergirse en las bases de datos y hacer frente a una industria musical sumisa hoy al <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/le-interesa-spotify-elegir-canciones-escuchas_129_12260594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caos de las </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/le-interesa-spotify-elegir-canciones-escuchas_129_12260594.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>playlists</em></a><em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Las aplicaciones nos han vuelto perezosos como oyentes. Se trata de una situaci&oacute;n que, si bien puede recordar a la pasividad que supone encender una emisora de radio y que elijan por ti las canciones que escuchas, hoy se torna m&aacute;s sorprendente dada la ampl&iacute;sima infinidad de artistas que componen el cat&aacute;logo de Spotify o Apple Music. Y no toda la culpa recae sobre los usuarios. Muyaio afirma que las grandes plataformas lo ponen dif&iacute;cil porque &ldquo;los algoritmos se basan mucho en la popularidad y en lo que se denomina la coescucha&rdquo;. Si no hay un grupo de gente que te escuche, el sistema no tiene datos tuyos y te ignora. 
    </p><p class="article-text">
        Las empresas prefieren ir a lo seguro para proteger su modelo de negocio. Si intentan que el usuario descubra cosas muy distintas, las m&eacute;tricas bajan y la empresa sufre. &ldquo;Cuando abres ese descubrimiento y permites dar a conocer a m&aacute;s artistas, para el algoritmo es m&aacute;s dif&iacute;cil acertar y, por lo tanto, es m&aacute;s dif&iacute;cil que el usuario siga en la plataforma&rdquo;, explica Muyaio, que reconoce que lo sencillo es recomendar lo que la gente ya est&aacute; escuchando porque &ldquo;entiendes bien c&oacute;mo es el comportamiento de esa m&uacute;sica y a qui&eacute;n se la puedes recomendar y a qui&eacute;n no&rdquo;. &ldquo;Puedes hacer un algoritmo que sea m&aacute;s justo, pero a la empresa le interesa que el usuario pase el mayor tiempo posible en la app&rdquo;, cuenta el m&uacute;sico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Muyaio visita la redacción de elDiario.es                            </span>
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        Al final, el negocio triunfa si los oyentes contin&uacute;an dentro de la plataforma y consumen m&aacute;s publicidad, pero esto genera una monoton&iacute;a digital que nos afecta a todos. &ldquo;La mayor&iacute;a de los usuarios no quiere descubrir m&uacute;sica, quiere reincidir en lo suyo, y al final el algoritmo lo aprende&rdquo;, apunta el cantante. &ldquo;El algoritmo tambi&eacute;n puede ser optimizado para la persona que le gusta descubrir, pero supondr&iacute;a darle ese poder al usuario, dejarle que pueda definir c&oacute;mo quiere su algoritmo o brindarle posibilidades dentro de la plataforma que le permitan ir por un camino o por otro&rdquo;, agrega. 
    </p><h2 class="article-text">La b&uacute;squeda de un algoritmo sano </h2><p class="article-text">
        Aunque es posible crear din&aacute;micas m&aacute;s sanas dentro de las plataformas de <em>streaming</em>, lo cierto es que no siempre existe inter&eacute;s por llevarlas a cabo, sobre todo porque son desarrollos que cuestan bastante dinero y en la mayor&iacute;a de ocasiones no se priorizan. Incluso Muyaio se ha topado con esta situaci&oacute;n cuando propon&iacute;a mejoras internas dentro de Pandora que chocaban con las decisiones comerciales. &ldquo;Yo he dicho: 'Mira lo que puedo hacer con el algoritmo, mira la maravilla que se puede hacer'. Pero la gente te dice que no porque es muy complejo. A las plataformas, en teor&iacute;a, les gustar&iacute;a, pero tienen otras prioridades&rdquo;, detalla el experto.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente porque vive todo esto en primera persona, Muyaio ha usado la tecnolog&iacute;a para crear sus propias soluciones. En febrero de 2023, cuando lanz&oacute; su canci&oacute;n <em>El algoritmo</em>, program&oacute; una web llamada <a href="https://app.algoderitmo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Algoderitmo</em></a>. &ldquo;La idea era ver c&oacute;mo, como cient&iacute;fico, pod&iacute;a ayudarme a m&iacute; mismo como artista emergente&rdquo;. La web usaba una base de datos de m&uacute;sicos independientes y creaba un recomendador basado solo en el sonido. El usuario pod&iacute;a seleccionar a un artista famoso que le gustara y la web recomendaba artistas emergentes similares en el audio, creando as&iacute; una <em>playlist </em>alternativa. Se trat&oacute; de un proyecto puntual que por falta de tiempo no sigui&oacute; adelante.
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                Muyaio presenta su EP &#039;Scroll Infinito&#039;                            </span>
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        Asimismo, con su segundo disco, <em>Pop Pic&oacute;n</em>, fue todav&iacute;a m&aacute;s all&aacute; y mezcl&oacute; la inteligencia artificial con el juego interactivo. El m&uacute;sico cre&oacute; un fanzine en el que, mediante IA y un n&uacute;mero de WhatsApp, los oyentes pod&iacute;an chatear directamente con famosos. Se pod&iacute;a tener un consultorio amoroso con Shakira, hablar con Kurt Cobain o pedirle recomendaciones de pel&iacute;culas al director de cine Sorrentino. De hecho, cada canci&oacute;n del &aacute;lbum estaba inspirada en uno de estos personajes. Fue una idea muy avanzada para su momento, puesto que reconoce que no tuvo mucha repercusi&oacute;n, y despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/cultura/daniel-innerarity-chatgpt-pelota-cunado-pelota-cat_128_12272487.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se populariz&oacute; ChatGPT</a>, haciendo que un proyecto as&iacute; dejara de ser algo novedoso.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Muyaio tambi&eacute;n se atreve a hacer una valoraci&oacute;n del futuro hacia el que nos dirigimos, y considera que el abuso de las pantallas nos acabar&aacute; volviendo personas m&aacute;s solitarias. &ldquo;Cada vez estamos m&aacute;s solos y aislados. Hablamos con la IA, que es incre&iacute;ble porque parece que est&aacute; viva&rdquo;, comenta. Esta soledad, adem&aacute;s, terminar&aacute; afectando de lleno a la cultura, pues asevera que pronto las plataformas podr&iacute;an no recomendarnos canciones de otros seres humanos, sino m&uacute;sica que se cree de forma artificial solo para nosotros. &ldquo;Pasar&aacute;s a estar en un grupo contigo solamente y dejar&aacute;s de estar en comunidad, porque solo consumir&aacute;s m&uacute;sica hecha para ti&rdquo;, apunta, se&ntilde;alando que &ldquo;vamos hacia un individualismo radical&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El auge de las canciones hechas con IA</h2><p class="article-text">
        A esto se a&ntilde;ade la enorme cantidad de canciones autom&aacute;ticas hechas con IA que se suben a internet cada semana, un problema que est&aacute; saturando los servidores de empresas como Pandora o Spotify y encareciendo los costes t&eacute;cnicos. &ldquo;Para m&iacute; toda esa m&uacute;sica es <em>spam&rdquo;, </em>afirma, y explica que en su trabajo aplican filtros para frenarla. &ldquo;El algoritmo no te la va a recomendar, otra cosa es que t&uacute; la puedas buscar&rdquo;, comenta. &ldquo;Esas herramientas molan para hacer la m&uacute;sica del cumplea&ntilde;os de tu suegra y pas&aacute;rtelo bien con tu familia, pero no para subirla a la plataforma de <em>streaming&rdquo;, </em>reflexiona el cantante, que indica que &ldquo;la inteligencia artificial es la tiran&iacute;a del ciudadano medio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta experiencia es la que da vida a su nuevo ep&eacute;, <em>Scroll infinito</em>. Las canciones, de pop alternativo tropical, nacen de problemas de la vida moderna, como el tema <em>No me hagas ghosting</em>, que surgi&oacute; al ver c&oacute;mo funciona hoy en d&iacute;a el negocio de la m&uacute;sica. &ldquo;Me sali&oacute; hablar del <em>ghosting </em>porque estaba sufri&eacute;ndolo en la industria de la m&uacute;sica al tratar de conseguir conciertos, que te lleven a un festival o incluso que te contesten discogr&aacute;ficas&rdquo;, reconoce. Es lo que &eacute;l llama <em>&ldquo;ghosting </em>profesional&rdquo;, una mala costumbre donde la gente prefiere ignorarte antes que decir un &ldquo;no&rdquo;, y un concepto con el que juega para reivindicar que no solo puedes ignorar a alguien en el &aacute;mbito rom&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        En su nuevo proyecto tambi&eacute;n trata el FOMO, esa necesidad ansiosa de no perderte nada por culpa de las redes. &ldquo;El FOMO era parte habitual de mi vida... en Internet, en las redes sociales, hay millones de cosas que est&aacute;n pasando y no est&aacute;s tranquilo ni en tu casa&rdquo;, cuenta Muyaio, que a&ntilde;ade que &ldquo;est&aacute;s sometido a millones de est&iacute;mulos&rdquo;. Para presentar estas canciones, el cantante ha montado un show diferente donde mezcla sus temas con mon&oacute;logos de humor, algo para lo que se ha estado formando. &ldquo;El mon&oacute;logo puede ser la premisa y la canci&oacute;n el remate. Lo veo como un continuo&rdquo;, comenta sobre la estructura del espect&aacute;culo. Con este no pretende dar una lecci&oacute;n sobre tecnolog&iacute;a, sino hacer algo que se le da de maravilla: re&iacute;rse de sus propios problemas cotidianos como adicto a internet.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muyaio-camello-yonki-algoritmo-encuentra-grietas-tirania-internet_1_13293008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 20:13:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muyaio, el “camello y yonki del algoritmo” que encuentra las grietas de la tiranía de Internet]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria musical,Canciones,Música,Artistas,Cultura,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Olivia Rodrigo llora sus penas con Robert Smith para inventar la cura perfecta al desamor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-llora-penas-robert-smith-inventar-cura-perfecta-desamor_129_13294320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8175fd16-c90f-4751-8946-8669a54645ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Olivia Rodrigo llora sus penas con Robert Smith para inventar la cura perfecta al desamor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista publica su tercer álbum de estudio, ‘You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love’, el que también es su trabajo más maduro hasta la fecha </p><p class="subtitle">El inesperado regreso del disco más bello e influyente de la electrónica española</p></div><p class="article-text">
        La m&uacute;sica siempre ha sido uno de los mayores ant&iacute;dotos al desamor. Cuando una relaci&oacute;n se rompe, lo primero que hacemos es buscar canciones que nos hagan sentir que no estamos solos, que nos hagan empatizar con alguien que haya pasado por lo mismo. A sus solo 23 a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-le-echa-agallas-reclama-seis-escenarios-mad-cool_129_12459325.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olivia Rodrigo</a> se ha convertido en el refugio de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-chica-disney-supo-arrancarse-etiqueta-tiempo-record_1_10494907.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda una generaci&oacute;n</a>. Con dos discos a sus espaldas, sus letras han servido de abrazo para personas de su misma edad que lloran a problemas similares. Y la artista, que tampoco es ajena a este sentimiento tan universal, ha aprovechado su tercer disco, <em>You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love</em>, para hacer un homenaje a sus h&eacute;roes musicales.
    </p><p class="article-text">
        Dejarse cautivar por las letras desgarradoras de Olivia Rodrigo supone, irremediablemente, dejarse cautivar tambi&eacute;n por aquellas figuras que la acompa&ntilde;aron en sus peores momentos. Por aquellos cantantes que la inspiraron cuando, haciendo alusi&oacute;n al t&iacute;tulo del &aacute;lbum, estaba demasiado triste para tratarse de una chica tan enamorada. La ic&oacute;nica banda brit&aacute;nica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/fans-the-cure-dejan-solos-publicacion-single-alone_1_11685338.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Cure</a> y su l&iacute;der <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/the-cure-rober-smith-concierto-mad-cool-cronica_1_1439774.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Smith</a> forman parte de ese grupo de artistas a los que Olivia Rodrigo ha crecido escuchando. Quiz&aacute; por ello se pueda percibir un doble sentido en el t&iacute;tulo de una de las canciones del disco, <em>The Cure</em>, un tema en el que alude a las noches que pas&oacute; en su habitaci&oacute;n &ldquo;luchando contra los malos pensamientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta canci&oacute;n, la m&aacute;s seria de la int&eacute;rprete hasta la fecha, sostiene la crudeza de quien se da cuenta de que el amor no es suficiente para solucionar las ideas destructivas de la mente. Lo hace con una preciosa melod&iacute;a que recuerda a <em>Everlong</em> de Foo Fighters y que se deja aupar por cuerdas orquestales y piano durante el estribillo. Se trata de un tema que, pese a estar en la mitad del disco, marca la madurez del nuevo proyecto de Olivia Rodrigo, que se aleja de la pasional adolescencia que caracterizaban <em>Sour </em>(2021) y <em>Guts </em>(2023) en b&uacute;squeda de una reflexi&oacute;n sobre su propia mirada en el espejo y c&oacute;mo ello repercute en su mirada sobre los dem&aacute;s.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7648430600562543886"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Pero como cualquier oyente que busca una cura en su cat&aacute;logo, la cantante no hace sola las reflexiones y busca respuestas en sus referentes. Unas respuestas que llegan de la mano de Robert Smith, que adem&aacute;s colabora en el disco con la canci&oacute;n <em>What's Wrong With Me</em>. El tema, tambi&eacute;n como parte de la segunda mitad de la obra, describe un colapso f&iacute;sico y mental derivado de la ansiedad rom&aacute;ntica: &ldquo;Fui al m&eacute;dico y me dijo que estaba bien / Pero cada pel&iacute;cula que veo me hace llorar / Es como si alguien me hubiera puesto un peso en el pecho&rdquo;. La voz de Robert Smith empasta en una armon&iacute;a perfecta con la de Rodrigo. &ldquo;La cabeza sigue dando vueltas con el simple pensamiento / &iquest;Y si esto no es lo que quiero?&rdquo;, inquiere el l&iacute;der de The Cure.
    </p><p class="article-text">
        Para Rodrigo, esta primera colaboraci&oacute;n a d&uacute;o en su carrera representa un hito del que se siente orgullosa, y dio el anuncio en la reciente edici&oacute;n del Primavera Sound en Barcelona. All&iacute;, la artista apareci&oacute; por sorpresa e interpret&oacute; por primera vez la canci&oacute;n junto a Smith. &ldquo;No puedo creer que esta canci&oacute;n exista y que exista la persona con la que existe&rdquo;, confes&oacute; sobre el escenario del festival. El l&iacute;der de The Cure, por su parte, <a href="https://www.instagram.com/p/DZVcNd0o7X2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la elogi&oacute; en una entrevista</a> para la <em>BBC</em>, afirmando que es &ldquo;realmente fant&aacute;stica como compositora, como cantante y como int&eacute;rprete&rdquo;: &ldquo;Me asombra lo f&aacute;cil que le resulta todo. No se puede comparar con mi forma de hacer las cosas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un canto a lo mejor y lo peor del amor</h2><p class="article-text">
        El &aacute;lbum se divide en dos partes, por lo que antes de que llegue la del desamor, a la que pertenecen estos temas, Olivia Rodrigo se permite enamorarse durante las siete primeras pistas. El disco abre con <em>Stupid Song</em>, una composici&oacute;n que arranca de forma minimalista, sostenida &uacute;nicamente por una balada a piano, para romper de manera abrupta a partir del segundo estribillo. Esta estructura recuerda a importantes himnos de su discograf&iacute;a como <em>Drivers License</em> y <em>Vampire</em>, pero en esta ocasi&oacute;n hay una inspiraci&oacute;n importante: la de la novela <em>Pura pasi&oacute;n</em> de Annie Ernaux. En el libro, la protagonista se consume en una aventura que la bordea con la locura, donde cada acci&oacute;n cotidiana le recuerda a la otra persona. 
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        Esta canci&oacute;n, adem&aacute;s, regala referencias a <em>Antes del amanecer </em>(1995), el cl&aacute;sico del cine de Richard Linklater. &ldquo;Si hay un Dios, es el v&iacute;nculo que existe entre nosotros dos&rdquo;, canta la artista replicando la frase que dice el personaje de C&eacute;line, interpretado por Julie Delpy. Ese tono casi confesional reaparece en <em>Honeybee</em>, en la que el piano toma el control absoluto arropado por una orquesta de fondo. &ldquo;El tiempo puede curar incluso las peores heridas / Y los clich&eacute;s que conoc&iacute;a / Parecen tan comunes desde que te vi&rdquo;, apunta Rodrigo. Lo m&aacute;s interesante a nivel de producci&oacute;n llega al final de la pieza, donde el estribillo se repite mediante un coro que emula la atm&oacute;sfera solemne de una misa, otorg&aacute;ndole un car&aacute;cter casi sagrado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el disco no se estanca en la solemnidad. <em>Maggots for Brains</em> introduce una producci&oacute;n de corte electr&oacute;nico que rompe con el sonido eminentemente rock de sus trabajos anteriores. En este tema, Olivia Rodrigo compara el mal de amores con tener un cerebro podrido. &ldquo;Todo se siente mohoso como la fruta que hay en mi frigor&iacute;fico / Y todo lo que es gracioso, desear&iacute;a poder cont&aacute;rselo a &eacute;l&rdquo;. La cosa va de referencias, pues el verso es una alusi&oacute;n a una escena de la serie <em>Sex and the City</em>, justo en el momento en que Miranda Hobbes y Steve vuelven a estar juntos. 
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;lbum se permite sonidos m&aacute;s r&iacute;tmicos y gamberros. <em>U + Me = &#706;3</em> es la canci&oacute;n m&aacute;s divertida, con un sonido rockero cl&aacute;sico en el que la compositora despliega su humor m&aacute;s directo. &ldquo;Y todas mis amigas ponen los ojos en blanco / Y me dicen que vaya despacio esta vez&rdquo;, ironiza sobre la rapidez de sus propios enamoramientos. &ldquo;Me gusta tu hermana mayor / Tiene tu misma cara / Y trato de conquistarla / Con mi humor c&iacute;nico y mi gusto por la m&uacute;sica yacht rock&rdquo;, agrega. Este pulso en&eacute;rgico contin&uacute;a en <em>My Way</em>, un tema marcado por la ira que dialoga directamente con su antiguo &eacute;xito <em>Good 4 U</em>. &ldquo;Tal vez sea una puta mezquina, pero me hiciste recurrir a esto&rdquo;, lanza sin rodeos. &ldquo;Aqu&iacute; es donde la chica se enfada / Y la chica soy yo, &iquest;entendiste la indirecta?&rdquo;, sentencia.
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            </figure><p class="article-text">
        Abander&aacute;ndose del color p&uacute;rpura que ha caracterizado su imagen desde el lanzamiento de su disco debut, Olivia Rodrigo se r&iacute;e de s&iacute; misma en la pista <em>Purple</em>, donde confiesa que s&iacute;, que ve el mundo en color p&uacute;rpura.<em> </em>En la canci&oacute;n, adem&aacute;s, relata la adaptaci&oacute;n a la ciudad de su pareja. &ldquo;Me derrito contigo hasta que todo se vuelve negro / &iquest;Estamos tan enamorados? / &iquest;Estamos demasiado apegados?&rdquo;, canta antes de dar la bienvenida a un outro instrumental muy cuidado. La producci&oacute;n m&aacute;s &iacute;ntima la proporciona <em>Begged</em>, que trae a la cabeza su bonita <em>Scared of My Guitar</em>. Con una guitarra ac&uacute;stica solitaria, Olivia Rodrigo se centra en la humillaci&oacute;n que supone mendigar atenci&oacute;n: &ldquo;Pero nada es suficiente / Cuando s&eacute; que para conseguirlo, rogu&eacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia el cierre, el &aacute;lbum sigue la calma con <em>Less</em>, una balada en la que el sacrificio se convierte en el asunto central. &ldquo;Si amarme significa dejarme ir y desearme lo mejor / Entonces supongo que desear&iacute;a, desear&iacute;a, desear&iacute;a que me amaras menos&rdquo;, canta en su elegante reflexi&oacute;n sobre el adi&oacute;s. Se trata de un tono que contrasta radicalmente con la energ&iacute;a descarada de <em>Expectations</em>, una pieza acelerada y &aacute;cida donde la cantante ajusta cuentas con las falsas expectativas y eleva sus est&aacute;ndares frente a parejas mediocres. &ldquo;Lo conoc&iacute; en una fiesta, creo que estaba drogado / No era inteligente ni gracioso, me convenc&iacute; de que s&iacute; / (...) Pens&eacute; que era perfecto, y ahora su n&uacute;mero est&aacute; bloqueado&rdquo;, canta. 
    </p><p class="article-text">
        El broche final lo pone <em>Cigarette Smoke</em>, una canci&oacute;n que evoca la atm&oacute;sfera melanc&oacute;lica y ac&uacute;stica de joyas de la escena indie como <em>Scott Street</em> de Phoebe Bridgers. Es un cierre marcado por la nostalgia y la aceptaci&oacute;n del fin de una era. &ldquo;Dime algo honesto para que los recuerdos se oscurezcan / Dijiste que hac&iacute;a que amar pareciera f&aacute;cil / Hasta que lo hice dif&iacute;cil / Devu&eacute;lveme mi tiempo y te devolver&eacute; tu coraz&oacute;n&rdquo;, concluye Olivia Rodrigo antes de cerrar la puerta de forma definitiva. Aunque no para las canciones: a su m&uacute;sica todav&iacute;a le quedan muchas puertas por abrir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/olivia-rodrigo-llora-penas-robert-smith-inventar-cura-perfecta-desamor_129_13294320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 22:26:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Olivia Rodrigo llora sus penas con Robert Smith para inventar la cura perfecta al desamor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Crítica,Música,Cine,Canciones,Industria musical,Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni el colegio ni la biblioteca, los nuevos lectores se forman en las redes: “Sin TikTok no estaría aquí”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/colegio-biblioteca-nuevos-lectores-forman-redes-tiktok-no-estaria_1_13283359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c96dd522-c029-49ab-8573-19cf5d3716b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144845.jpg" width="3500" height="1969" alt="Ni el colegio ni la biblioteca, los nuevos lectores se forman en las redes: “Sin TikTok no estaría aquí”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno de TikTok e Instagram como aplicaciones que fomentan la lectura entre los más jóvenes se palpa en la Feria del Libro de Madrid. "Mis padres me dicen que paso mucho rato en el móvil, pero saben que no estoy haciendo el tonto", dice una joven</p><p class="subtitle">Cornelia Funke, la escritora superventas que niega las estadísticas: “No reflejan la sed de libros de los jóvenes”</p></div><p class="article-text">
        Acaba de llegar al Parque del Retiro, mira la fila gigante de personas que tiene delante y se resigna a ponerse al final. Sabe que es muy probable que se vaya sin la firma de su escritora favorita porque el tiempo es limitado y las colas se cortan de golpe, pero aun as&iacute; est&aacute; dispuesta a esperar durante horas para intentarlo. Steisy Milei Le&oacute;n, de 14 a&ntilde;os, se mantiene en su sitio impulsada &uacute;nicamente por su admiraci&oacute;n hacia Inma Rubiales y la &ldquo;esperanza de poder conocerla&rdquo; en la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/la-feria-del-libro-de-madrid-de-2025-baja-ligeramente-en-ventas-pero-estima-haber-superado-el-millon-de-visitantes-unicos_1_12396526.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feria del Libro de Madrid</a>. Se trata de una autora que ha congregado alrededor de 300 personas en el que supone un fen&oacute;meno de masas que no se organiza a trav&eacute;s de los medios tradicionales ni en bibliotecas, sino en los m&oacute;viles de los adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que Milei Le&oacute;n viene de vivir una experiencia similar haciendo cola para Myriam M. Lejardi, otra escritora a la que conoci&oacute; mediante redes sociales y de la que se ha quedado sin firma despu&eacute;s de tres horas esperando, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/perversion-algoritmos-internet-no-deja-azar-chat-gpt-hay-vacios-informacion-adrede-cat_128_12555659.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inter&eacute;s por desvirtualizarlas</a> vence a la desilusi&oacute;n e incluso se ha presentado sola. &ldquo;Cuando esperas y no consigues verlas se hace complicado&rdquo;, confiesa a elDiario.es, pero merece la pena &ldquo;por los nervios que hay por ver c&oacute;mo son y hablar con ellas sobre sus libros&rdquo;. Para saciar esta incertidumbre hay que transportarse al principio de la fila &mdash;centenares de lectores de distancia con respecto al puesto que ocupa Milei Le&oacute;n&mdash;, donde hay quien lleva ya m&aacute;s de cinco horas soportando las altas temperaturas de junio.
    </p><p class="article-text">
        A falta de diez minutos para que empiece la firma, las primeras fans que ser&aacute;n las afortunadas en ver a Inma Rubiales miran el reloj impacientes. Lo hacen de pie, tras haber pasado sentadas todo el d&iacute;a en un rinc&oacute;n del Paseo de los Coches y haber recogido sus cosas. Para entretenerse hab&iacute;an montado sobre el asfalto un campamento improvisado en el que extienden sus mantas, sacan barajas de cartas, se ponen a leer sus novelas o hasta comparten entre ellas sus citas favoritas y las subrayan. No importa que la capital est&eacute; colapsada por cortes de tr&aacute;fico ni que a pocos kil&oacute;metros coincidan la visita del Papa y los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciertos de Bad Bunny</a>, pues aqu&iacute; lo &uacute;nico que guarda relevancia son los libros y todas las conversaciones giran en torno a estos.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xadytpy" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Para ellas, Inma Rubiales es una amiga. As&iacute; se lo transmite tambi&eacute;n la escritora cuando lo primero que hace al llegar al Retiro es pasarse a saludarlas, salt&aacute;ndose cualquier tipo de protocolo. La autora se acerca a las lectoras que se encuentran al inicio de la fila, las abraza y les pide que busquen los tramos de sombra para protegerse del calor. Adem&aacute;s, las anima a alzar sus ejemplares para un v&iacute;deo que publicar&aacute; en su perfil de Instagram y TikTok. Daniela Barrio, una fan de 15 a&ntilde;os que ha viajado desde Parla para estar en la Feria, es el ejemplo perfecto del &eacute;xito de esta t&aacute;ctica. Su pasi&oacute;n por los libros no naci&oacute; en el colegio, sino navegando por su aplicaci&oacute;n favorita: &ldquo;Sin TikTok no estar&iacute;a aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La lectora, que se aficion&oacute; a las historias de Rubiales el a&ntilde;o pasado, explica que ver el contenido que suben otras personas de su edad a Internet es lo que la empuja a consumir literatura. &ldquo;Me salen v&iacute;deos de TikTok de gente leyendo o recomendando libros, y entonces voy a comprarlos&rdquo;, se&ntilde;ala la joven. Pese al tiempo que pasa pegada a la pantalla buscando estas novedades, su familia ha terminado por comprender que hay un beneficio cultural detr&aacute;s de ese uso del tel&eacute;fono: &ldquo;Mis padres me dicen que paso mucho rato en el m&oacute;vil, que es verdad, y a veces dicen que estoy perdiendo el tiempo, pero normalmente saben que no estoy haciendo el tonto&rdquo;.
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                Las fans de Inma Rubiales esperan en la cola de su firma                            </span>
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        Sin embargo, los v&iacute;deos que se viralizan en TikTok e Instagram no solo son de recomendaciones, pues los j&oacute;venes se graban en casa reaccionando a pasajes de la novela, comentando sus impresiones, teorizando sobre las pr&oacute;ximas entregas u ordenando las estanter&iacute;as. Se trata de un mundo tan amplio dentro de estas aplicaciones que tienen sus propios nombres: BookTok y Bookstagram (quienes publican este contenido se llaman <em>booktokers </em>o <em>bookstagrammers </em>en vez de <em>tiktokers </em>o <em>instagrammers)</em>. Pero el impacto va mucho m&aacute;s all&aacute; de comprar o leer una novela; su verdadero poder est&aacute; en la capacidad de unir a adolescentes de distintas partes del mundo que no se conocen.
    </p><p class="article-text">
        Irene Reyes, de 17 a&ntilde;os, est&aacute; haciendo cola acompa&ntilde;ada de tres chicas a las que nunca antes hab&iacute;a visto en persona. &ldquo;Las conoc&iacute; de TikTok porque nos seguimos, tenemos contenido similar&rdquo;, se&ntilde;ala a este peri&oacute;dico. &ldquo;Al principio da un poquito de verg&uuml;enza, porque al final las conoces a trav&eacute;s de una pantalla, pero son muy buenas experiencias&rdquo;, afirma la lectora, que a&ntilde;ade que llevan mensaje&aacute;ndose por Internet varios meses. No es la &uacute;nica que ha vivido esto, pues Milei Le&oacute;n tambi&eacute;n tiene un grupo en WhatsApp con gente con la que empez&oacute; a escribirse a trav&eacute;s de las redes sociales. &ldquo;Hablamos sobre libros, sobre Inma... es muy bonito conectar con personas que te entienden&rdquo;, detalla.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7648310170874826006"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Por su parte, Ic&iacute;ar Pulido, de 17 a&ntilde;os, argumenta que estas comunidades le sirven para romper el hielo y conectar con otras personas de forma m&aacute;s inmediata. &ldquo;A m&iacute; me salen cuentas de chicas que hacen rese&ntilde;as de un libro o que debaten sobre <em>spoilers</em>&rdquo;, cuenta. Cuando llega a la Feria y se encuentra con fans que ven los mismos v&iacute;deos, entablar conversaci&oacute;n surge de manera natural: &ldquo;Al principio est&aacute;s nerviosa, pero como leen los libros de la misma autora que t&uacute;, pues comentas todo y se forma un v&iacute;nculo. Alguna amiga s&iacute; que he hecho as&iacute;&rdquo;. La interacci&oacute;n, como indica Daniela Barrio, sigue en Internet: &ldquo;Acabamos de conseguir contactos de gente que no conoc&iacute;amos de nada. Nos hemos puesto a hacernos fotos entre nosotras y luego nos hemos seguido en Instagram&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Al otro lado del fen&oacute;meno</h2><p class="article-text">
        Inma Rubiales se encuentra al otro lado de este gran fen&oacute;meno literario y conoce muy bien los mecanismos que mueven a su comunidad porque, adem&aacute;s de escribir historias de &eacute;xito, ha estudiado la carrera de Publicidad. Nacida en 2002, ha crecido con las redes sociales, por lo que para ella tienen la misma importancia que le dan sus lectores. A d&iacute;a de hoy acumula 250.000 seguidores solo en Instagram. &ldquo;Me sigue suponiendo un choque cuando 60.000 personas le dan <em>like </em>a un post. &iexcl;Eso es como un campo de f&uacute;tbol!&rdquo;, declara a este peri&oacute;dico. &ldquo;Luego, cuando esa gente viene a una firma, te das cuenta de que todo es real, que esa gente que me escribe a trav&eacute;s de Instagram tiene cara, boca, ojos y nariz y han venido desde donde sea&rdquo;, agrega.
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                Inma Rubiales firma a una lectora en la Feria del Libro de Madrid, en 2026                            </span>
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        Su forma de entender la literatura no es un caso aislado, sino que forma parte de una nueva generaci&oacute;n de j&oacute;venes escritoras espa&ntilde;olas que hacen pi&ntilde;a, se apoyan en las redes y celebran su triunfo. En este grupo de autoras se encuentran nombres como Emma Gil, que con solo 17 a&ntilde;os compagina sus estudios con la publicaci&oacute;n de sus novelas rom&aacute;nticas, o Cherry Chic, que arrastra a miles de seguidoras fieles gracias a su naturalidad en Internet. Todas ellas han construido un v&iacute;nculo basado en la confianza absoluta, hasta el punto de que los anuncios oficiales de las instituciones pasan a un segundo plano.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una editorial no puede conseguir que un libro sea un fenómeno de TikTok, es algo totalmente espontáneo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inma Rubiales</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hay veces que, cuando voy a hacer una firma en alguna ciudad, el Ayuntamiento se adelanta y anuncia la firma antes de que la anuncie yo. Las chicas cogen, me env&iacute;an captura de pantalla de la publicaci&oacute;n y me preguntan si es verdad. Es como: 'D&iacute;melo t&uacute;, que eres en quien realmente conf&iacute;o'&rdquo;, explica Inma Rubiales. Esta revoluci&oacute;n ha cambiado por completo las din&aacute;micas de la industria literaria, con mayor peso por parte de las j&oacute;venes lectoras. &ldquo;Ahora mismo entras en la Casa del Libro y en la puerta tienes una estanter&iacute;a que se llama 'Fen&oacute;menos de TikTok'. Son libros que se han hecho famosos gracias a las chavalas&rdquo;, cuenta. &ldquo;Una editorial no puede conseguir que un libro sea un fen&oacute;meno de TikTok, es algo totalmente espont&aacute;neo&rdquo;, a&ntilde;ade la autora.
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                La cola de Inma Rubiales en la Feria del Libro de Madrid de 2023                            </span>
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        Asimismo, Inma Rubiales defiende el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as para promover el h&aacute;bito lector, incluso si a las generaciones m&aacute;s adultas les cuesta comprenderlo. &ldquo;Me da cierta impotencia cuando me dicen que los j&oacute;venes no leen por culpa del m&oacute;vil&rdquo;, dice la escritora, aludiendo a que son el <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/literatura-futuro-generacion-z-hay-comunidad-enorme-lectores-escritores-jovenes_1_11303486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segmento de la poblaci&oacute;n que m&aacute;s lee</a>, seg&uacute;n los informes. &ldquo;De hecho, utilizan el m&oacute;vil para fomentar la lectura. Coge las redes sociales, m&eacute;tete en Bookstagram y ver&aacute;s millones de publicaciones de chicas que hacen rese&ntilde;as y suben frases de libros. Esas plataformas, tanto BookTok como Bookstagram, est&aacute;n revolucionando el mercado editorial&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Como sabe qui&eacute;n es el p&uacute;blico al que se dirige &mdash;el <a href="https://www.eldiario.es/spin/llama-romantasy-genero-editorial-conquistando-legion-jovenes-lectores-pm_1_12651451.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>romantasy</em></a>, el g&eacute;nero del que escribe, tiene un porcentaje abrumadoramente mayoritario de <a href="https://efe.com/cultura/2026-06-07/romantasy-feria-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lectoras menores de 16 a&ntilde;os</a>&mdash;, Rubiales asume su responsabilidad y apuesta por abordar en sus textos temas como la salud mental o las relaciones sanas. &ldquo;No escribo para ense&ntilde;ar a nadie, pero es cierto que es un p&uacute;blico muy influenciable y uno siempre tiene la presi&oacute;n de hacer las cosas bien y transmitir los mensajes de manera correcta&rdquo;, apunta la autora, que en su &uacute;ltima obra, <em>Un amigo gratis,</em> aborda el <em>bullying</em>. &ldquo;Mi madre, que es psic&oacute;loga, lo estuvo leyendo cap&iacute;tulo a cap&iacute;tulo para ir valorando si se estaba tratando bien&rdquo;, explica. &ldquo;Tambi&eacute;n he hablado sobre adicciones y he acudido a la Asociaci&oacute;n de Alcoh&oacute;licos Rehabilitados de Almendralejo, de mi pueblo, para hablar con el presidente y que me echara un cable&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Su mayor esfuerzo se concentra en los modelos afectivos que traslada a las adolescentes a trav&eacute;s de sus historias rom&aacute;nticas, intentando evitar que se normalicen conductas peligrosas o t&oacute;xicas dentro del noviazgo. Y parece que funciona. Ic&iacute;ar Pulido reconoce que &ldquo;son historias que ayudan a que veas la realidad y las cosas que est&aacute;n mal&rdquo;. &ldquo;A una amiga m&iacute;a le ha pasado. Ha le&iacute;do un libro suyo y gracias a esa historia ha podido salir de la situaci&oacute;n&rdquo;, celebra la joven. Steisy Milei Le&oacute;n est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Es muy importante poder definir qu&eacute; es una relaci&oacute;n sana porque as&iacute; te ayuda a no pasar por eso&rdquo;. Y, mientras tanto, ambas seguir&aacute;n dej&aacute;ndose apasionar por la lectura gracias al algoritmo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/colegio-biblioteca-nuevos-lectores-forman-redes-tiktok-no-estaria_1_13283359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 19:58:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni el colegio ni la biblioteca, los nuevos lectores se forman en las redes: “Sin TikTok no estaría aquí”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,TikTok,Instagram,Influencers,Jóvenes,Feria del Libro,Madrid,Libros,Literatura juvenil,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El negocio del ‘guardacolas’ en los conciertos de Bad Bunny: dos jóvenes se pegan el madrugón a diez euros la hora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62421d92-21d2-43e6-80c8-b65f708f9f57_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144513.jpg" width="4032" height="2268" alt="Javi Fresnada y José Luis Quintero, los guardacolas de conciertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¡Consigue primera fila en pista sin hacer cola! ¿Pasas de estar 10 horas pasando frío o calor en la calle? ¡Nosotros la hacemos por ti!", anuncian estos estudiantes en redes sociales para ganar dinero </p><p class="subtitle">Crónica - Bad Bunny reivindica la cultura puertorriqueña con un show majestuoso y callejero</p></div><p class="article-text">
        Dos botellas de agua de dos litros en el suelo, crema solar metida a toda prisa en la mochila y un paraguas por si el sol empieza a apretar. Javi Fresneda, de 19 a&ntilde;os, lleva en la calle desde las seis y media dispuesto a hacer cola para el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/bad-bunny-llega-espana-rey-pop-odiado-padres-ahora-une-generaciones_1_13237637.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concierto de Bad Bunny</a>, uno de los cantantes que m&aacute;s le gustan. Lo hace temblando de fr&iacute;o bajo la sombra del estadio Metropolitano de Madrid y vistiendo una &uacute;nica camiseta de tirantes. &ldquo;Pensaba que ser&iacute;a suficiente con el calor que est&aacute; haciendo &uacute;ltimamente&rdquo;, reconoce. Pese a ello, ha logrado situarse en el quinto puesto, una posici&oacute;n so&ntilde;ada para cualquier fan del artista que quiera verlo de cerca... y una recompensa que, sin embargo, sabe que no experimentar&aacute;. Cuando el reloj marque la hora de apertura de puertas, el joven no dar&aacute; un solo paso hacia el interior del recinto y volver&aacute; a casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero el trayecto de regreso no lo har&aacute; con los bolsillos vac&iacute;os. Antes de marcharse, Fresneda y su colega Jos&eacute; Luis Quintero, tambi&eacute;n de 19 a&ntilde;os y quien lo ha estado acompa&ntilde;ando durante todo el d&iacute;a, ceder&aacute;n su sitio de la cola a dos fans que s&iacute; tienen <a href="https://www.eldiario.es/spin/entrada-conciertos-bad-bunny-esten-agotadas-pm_1_13242179.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entradas para el espect&aacute;culo</a>. A cambio: 80 euros, 10 por cada hora sucedida guard&aacute;ndoles la posici&oacute;n. Se trata de una idea que nace tan solo cuatro d&iacute;as antes, con el mando de la videoconsola en la mano. &ldquo;Estaba tranquilamente en casa jugando a la Play y mi mejor amigo, Diego Mu&ntilde;oz, que no ha podido venir hoy, me dice: 'Oye t&iacute;o, que se me ha ocurrido una cosa con la que a lo mejor podemos sacar algo de dinero&rdquo;, cuenta Fresneda. &ldquo;Cuando me lo cont&oacute;, le respond&iacute;: 'Vaya idea m&aacute;s buena acabas de tener'&rdquo;, a&ntilde;ade, sum&aacute;ndose as&iacute; de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se pusieron manos a la obra. Quedaron al d&iacute;a siguiente, concretaron un precio inicial &ldquo;<em>low cost</em> para estudiantes&rdquo; de cuatro a cinco euros por hora, crearon una imagen promocional con IA y pusieron anuncios en todas las plataformas que encontraron, desde Wallapop hasta Vinted. &ldquo;&iexcl;Consigue primera fila en pista sin hacer cola! &iquest;Pasas de estar 10 horas pasando fr&iacute;o o calor en la calle? &iexcl;Nosotros hacemos la cola por ti!&rdquo;, reza el mensaje. &ldquo;Lleg&aacute;is descansados un rato antes de abrir puertas, os hacemos el relevo... &iexcl;y directos a la valla!&rdquo;, contin&uacute;a. El resultado fue casi 200.000 visualizaciones <a href="https://www.tiktok.com/@colaconciertos_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en TikTok</a> y m&aacute;s de 60 personas solicitando sus servicios, algo que Javi Fresneda describe a elDiario.es como una &ldquo;locura&rdquo;.
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                Javi Fresneda y José Luis Quintero, en los alrededores del Metropolitano                            </span>
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        El asombro de los j&oacute;venes los llev&oacute; r&aacute;pidamente a aumentar el precio hasta los 10 euros. &ldquo;Por cinco euros todo el mundo quer&iacute;a, es un regalo. Estamos dando nuestro tiempo, as&iacute; que intentamos sacar m&aacute;s beneficio&rdquo;, explica. Por su parte, Quintero alega que estar en la cola no es tan f&aacute;cil como parece: &ldquo;Esta ma&ntilde;ana se ha pasado muy mal con el fr&iacute;o&rdquo;. Y el prop&oacute;sito se torna m&aacute;s complicado cuando te encantar&iacute;a ser t&uacute; quien entrara al concierto. &ldquo;Lo piensas y dices: 'Mira, est&aacute;s haciendo esto por dinero'. Pero claro, si el artista del que est&aacute;s haciendo la cola te gusta, dices: 'Ostras, ojal&aacute; poder ir'. Encima [Bad Bunny] ha sacado diez fechas, y que no haya podido ir a ninguna pues duele&rdquo;, confiesa Fresneda.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el dinero es el principal motivo por el que no tienen entradas para ir al concierto. Los j&oacute;venes, que son de Rivas y han cursado un grado medio de T&eacute;cnico de Emergencias Sanitarias, planean opositar para bombero. No obstante, han intentado dedicarse a cualquier otro &aacute;mbito mientras tanto, aunque sin &eacute;xito. &ldquo;Estoy buscando trabajo, pero tampoco es que haya. No dan la oportunidad a los j&oacute;venes, as&iacute; que hay que buscarse un poco la vida&rdquo;, indica Diego Mu&ntilde;oz. 
    </p><p class="article-text">
        Es una situaci&oacute;n que corrobora Fresneda: &ldquo;Hemos tirado por hosteler&iacute;a, por dependiente de tienda de ropa... lo que nos podemos permitir ahora. Hemos echado curr&iacute;culums en toda la ciudad, a lo mejor en 25 sitios&rdquo;. Pese a que en la cuenta de TikTok que crearon para anunciarse han recibido cr&iacute;ticas de gente que les manda a &ldquo;buscar un trabajo de verdad&rdquo;, prefieren quedarse con lo pr&aacute;ctico: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da eso? M&eacute;tete con nosotros, pero nosotros ganamos dinero&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La experiencia de quien &ldquo;compra&rdquo; la primera fila</h2><p class="article-text">
        Lejos todav&iacute;a de Madrid, hay quienes miran atentamente la ubicaci&oacute;n en tiempo real que un desconocido les ha enviado por WhatsApp. Joselin Aldaz, de 26 a&ntilde;os, y John Aguirre, de 30, s&iacute; tienen entradas para el concierto de Bad Bunny, pero viven en Alicante y la distancia que separa la ciudad de la capital hac&iacute;a muy dif&iacute;cil que pudieran llegar temprano a la cola para conseguir una buena posici&oacute;n. Aunque ya se hab&iacute;an gastado 160 euros cada uno en las entradas, el principal obst&aacute;culo resid&iacute;a en el hotel: no pod&iacute;an registrarse y dejar el equipaje hasta bien entrada la tarde, lo que los obligaba a cargar con las maletas a cuestas.
    </p><p class="article-text">
        De origen ecuatoriano pero residentes en Espa&ntilde;a desde ni&ntilde;os, los dos amigos han estado planificando el gran d&iacute;a desde que ocurriera la venta de entradas. &ldquo;Llevamos un a&ntilde;o pas&aacute;ndonos v&iacute;deos de TikTok sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/casita-bad-bunny-escenario-quieren-ver-enfado-dueno-original_1_13258524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que pasaba en los conciertos</a>, sobre la organizaci&oacute;n...&rdquo;, recuerda Aguirre a este peri&oacute;dico, a lo que Aldaz agrega que quer&iacute;an &ldquo;tener la experiencia completa lo m&aacute;s cercana posible y vivirla&rdquo;. Sin embargo, todo cambi&oacute; tres d&iacute;as antes del evento, cuando el algoritmo de la aplicaci&oacute;n les mostr&oacute; la publicaci&oacute;n de Diego Mu&ntilde;oz y Javi Fresneda. &ldquo;Al principio no me fiaba, parec&iacute;a que era un timo porque no te esperas que nadie haga eso&rdquo;, afirma Aguirre, pero se puso en contacto con ellos y se pusieron de acuerdo.
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                Joselyn Aldaz y John Aguirre, en primera fila del concierto de Bad Bunny                            </span>
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        Nada m&aacute;s llegar a la cola, Fresneda les env&iacute;a fotos desde el sitio, v&iacute;deos y un GPS activo por WhatsApp para que comprueben en todo momento que se encuentran en la zona. El joven tambi&eacute;n les ofrece la opci&oacute;n de hacer videollamada, en tanto que ellos solo tienen que pagar la primera hora por Bizum como se&ntilde;al. El trato consist&iacute;a en un horario partido: ellos les custodian la posici&oacute;n en la cola hasta las once de la ma&ntilde;ana, cuando Aldaz y Aguirre planean llegar al estadio, y vuelven a cogerles el relevo durante las horas que ellos pueden ir a hacer el <em>check-in</em> al hotel.
    </p><p class="article-text">
        En el momento acordado y cargando con sus maletas, los dos amigos se presentan en el estadio Metropolitano. All&iacute; conocen a Fresneda y Quintero, quienes les ceden su sitio y proceden a intercambiarse el dinero del resto de las horas. &ldquo;A m&iacute; me dio un poco de verg&uuml;enza, la verdad, porque hab&iacute;a gente delante y me cort&eacute; un poco&rdquo;, confiesa Aguirre, consciente de que &ldquo;se ve raro, no es algo normal&rdquo;. No obstante, la estrategia que les plantearon ayud&oacute; a que el relevo se hiciera de forma sim&eacute;trica. &ldquo;Si somos dos y guardamos el sitio para m&aacute;s personas... eso tiene que molestar&rdquo;, apunta Fresneda. Es por ello que fue junto a Quintero, para que as&iacute; la gente no reclamara que de pronto ten&iacute;an a m&aacute;s fans delante.
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                Javi Fresneda y José Luis Quintero hacen cola por ti en los conciertos                            </span>
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        Para Aldaz y Aguirre, pagar por ahorrarse el asfalto no admite remordimientos. &ldquo;Yo me siento superorgullosa. He dicho: 'Qu&eacute; idea tan genial, menos mal que encontramos la publicaci&oacute;n'&rdquo;, celebra ella. Aguirre, por su lado, se muestra igual de convencido de haber apoyado la iniciativa: &ldquo;Yo no me siento culpable. Ellos han ganado su dinero y nosotros hemos ahorrado tiempo que no ten&iacute;amos&rdquo;. Para la pareja, este servicio directo es mucho m&aacute;s &uacute;til y real que las estrategias de marketing con las que experimentan otras marcas, que hacen publicidad con la figura del guardafila. Dos ejemplos son una marca de tacos y otra de congelados, que hacen cola por ti mientras consumes sus productos.
    </p><p class="article-text">
        Con las reservas pr&aacute;cticamente completas para el mes de julio &mdash;incluyendo un encargo de 20 horas consecutivas de noche que les reportar&aacute; 300 euros&mdash;, los j&oacute;venes de Rivas defienden su actividad frente a posibles malentendidos con la seguridad del estadio. &ldquo;Lo hemos mirado y es totalmente legal, porque es como si tu amigo te reserva cola dos horas porque es tu amigo. Nosotros, como se lo hacemos a desconocidos, pues cobramos&rdquo;, argumenta Fresneda. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tom&aacute;rselo como un pasatiempo veraniego, ya proyectan su idea a gran escala y con conciertos de otros artistas. &ldquo;Queremos hacer unas camisetas para que nos distingan&rdquo;, detalla el joven. &ldquo;Y si esto lo peta en Espa&ntilde;a y conseguimos a much&iacute;sima gente, quiz&aacute; hacemos una web o una aplicaci&oacute;n en la que se puedan unir desde todas partes del pa&iacute;s para que no solo se haga en Madrid, sino tambi&eacute;n en Barcelona, por ejemplo&rdquo;, asevera. Este, que reconoce que &ldquo;todo est&aacute; inventado&rdquo; y que no es extra&ntilde;o que algo as&iacute; ya se haga fuera de Espa&ntilde;a o en otros lugares, asegura que jam&aacute;s lo hab&iacute;a visto antes. Adem&aacute;s, tampoco le asusta que alguien pueda robarles la idea: &ldquo;Est&aacute; todo pensado. Hay que ser los primeros y los mejores en ello&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/negocio-guardacolas-conciertos-bad-bunny-jovenes-pegan-madrugon-diez-euros-hora_1_13273238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El negocio del ‘guardacolas’ en los conciertos de Bad Bunny: dos jóvenes se pegan el madrugón a diez euros la hora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Conciertos,Industria musical,Estadio Metropolitano,Bad Bunny,TikTok]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[La literatura como refugio contra la “agresividad de la frontera”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/literatura-refugio-agresividad-frontera_1_13268000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3f1121e-6681-48fe-9181-83e8b933c9b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La literatura como refugio contra la “agresividad de la frontera”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Feria del Libro de Madrid se han reconocido los relatos escritos por migrantes en una convocatoria impulsada por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado</p><p class="subtitle">La exposición que repara la ausencia de arte sobre el dolor de las mujeres: “Lo hay en torno a las heridas de guerra y merece la misma atención”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A veces el deseo m&aacute;s grande no es cambiar el futuro, sino volver por un momento al pasado y vivir otra vez lo m&aacute;s querido&rdquo;. Se trata de una reflexi&oacute;n que ha acompa&ntilde;ado a Hanna Babylko desde que llegara a Espa&ntilde;a en 2024. La joven, de 25 a&ntilde;os, reside en Tenerife despu&eacute;s de haber tenido que abandonar Ucrania por la invasi&oacute;n rusa. Lo hizo vi&eacute;ndose obligada a separarse de su familia y, por ende, dejando toda su vida atr&aacute;s. &ldquo;Al principio fue muy dif&iacute;cil. Estaba sola, sin amigos. No conoc&iacute;a a nadie aqu&iacute;&rdquo;, confiesa a elDiario.es. Sin embargo, aunque la adaptaci&oacute;n fue complicada, pronto encontrar&iacute;a una v&iacute;a que le servir&iacute;a de apoyo: las palabras.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no conoc&iacute;a mucho del idioma a su llegada, Babylko ha encontrado un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/solvej-balle-narradora-analiza-vida-atrapada-bucle-temporal_1_13265122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amparo tan valioso en la literatura</a> que la ha llevado a convertirse en una de las ganadoras del concurso de relatos cortos de la Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado. Su propuesta, <em>El d&iacute;a que volver a verla</em>, no solo muestra sus logros con respecto al aprendizaje del espa&ntilde;ol, pues tambi&eacute;n pone en evidencia c&oacute;mo se puede encontrar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/unai-sordo-ficcion-trabajo-secundario-historias-comienzan-volver-casa_1_13251470.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compa&ntilde;&iacute;a a trav&eacute;s de las historias</a>. &ldquo;Nunca hab&iacute;a escrito, era mi primera vez&rdquo;, reconoce la joven, que considera que haber dado el paso a hacerlo ha sido &ldquo;muy importante&rdquo;. &ldquo;A trav&eacute;s de los relatos podemos decir todos los sentimientos que guardamos en el alma&rdquo;, a&ntilde;ade. La entrega de premios se ha celebrado en la Biblioteca P&uacute;blica Eugenio Tr&iacute;as, en el marco de la Feria del Libro de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que ahora tiene lejos a su familia, Hanna Babylko ha decidido homenajearla sobre el papel, acord&aacute;ndose especialmente de su abuela. &ldquo;La perd&iacute; cuando ten&iacute;a 15 a&ntilde;os y me gustar&iacute;a mucho poder hablar con ella. Usar la escritura para recordar el tiempo que pasaba con ella en la infancia me da calor y cari&ntilde;o&rdquo;, explica la joven. &ldquo;Me da seguridad y apoyo porque ella siempre estaba ah&iacute; para m&iacute;&rdquo;, agrega sobre la importancia de aludir a la infancia. Es algo que, adem&aacute;s, expresa en su relato, protagonizado por el personaje de Anna. &ldquo;Quer&iacute;a recordar cada detalle: su voz, sus manos, su sonrisa, c&oacute;mo caminaba. Cada minuto era precioso&rdquo;, escribe. 
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                Hanna Babylko y Mamadou Wague, en la Feria del Libro de Madrid                            </span>
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        Por su parte, Mamadou Wague tambi&eacute;n recurre a la literatura para mantener presente a su familia, inspir&aacute;ndose en este caso en su abuelo. El autor, de 26 a&ntilde;os, vive en Sevilla desde 2025, pues tuvo que irse de Mal&iacute; por razones de seguridad. Esto lo oblig&oacute; irremediablemente a aprender a estar a tanta distancia de sus seres queridos. &ldquo;Me gustar&iacute;a estar con mi familia, pero la situaci&oacute;n nos lo est&aacute; impidiendo y hay que aceptarlo&rdquo;, declara a este peri&oacute;dico, se&ntilde;alando que &ldquo;no es f&aacute;cil&rdquo; pero celebrando que existan personas que lo hayan ayudado en su nueva vida en el pa&iacute;s. &ldquo;Me encanta aprender siempre&rdquo;, indica sobre su inter&eacute;s por la literatura desde el primer d&iacute;a que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En tanto que Hanna Babylko ha sido la ganadora de relato en la categor&iacute;a intermedia, Wague ha hecho lo propio en la modalidad avanzada. Su texto, titulado <em>Aissata y el r&iacute;o seco,</em> aborda el &ldquo;esfuerzo&rdquo; y la &ldquo;convivencia&rdquo;. Son dos palabras que constantemente le ense&ntilde;aba su abuelo cuando era un ni&ntilde;o y que se han vuelto todav&iacute;a m&aacute;s significativas cuando mira todo con perspectiva desde el presente. La historia, de hecho, est&aacute; inspirada en todo aquello que le contaba su abuela durante la infancia. &ldquo;En este momento s&eacute; que &eacute;l estar&iacute;a orgulloso de m&iacute;, porque he podido contar ese relato que &eacute;l no pudo&rdquo;, apunta. &ldquo;Es una oportunidad para hablar y exponer lo que sentimos&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">La necesidad de mantener las puertas abiertas</h2><p class="article-text">
        El acto de entrega de premios del certamen ha contado como invitado con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/garcia-montero-critica-rae-manos-experto-llevar-negocios_1_12669804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Garc&iacute;a Montero</a>, director del Instituto Cervantes. &ldquo;Estamos en una sociedad en la que es muy importante ir quit&aacute;ndole agresividad a la frontera. Tenemos que ir conoci&eacute;ndonos a nosotros mismos, pero sabiendo que en ese nosotros las puertas est&aacute;n abiertas y que cualquier intento de cerrarla es un intento que va contra la dignidad humana&rdquo;, ha comentado, detallando que &ldquo;la literatura es mucho m&aacute;s que un diccionario&rdquo;. &ldquo;La literatura reconoce todo lo que cabe en las palabras: nuestros valores, nuestros recuerdos, nuestros sentimientos y nuestro compromiso con el mundo&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
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                Mamadou Wague lee su relato                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Luis Garc&iacute;a Montero ha abogado a la relevancia de &ldquo;comprender la diferencia que hay entre la propia soledad y el aislamiento&rdquo;: &ldquo;Cuando aprendemos a meditar lo que cabe en nuestra palabra, sabemos que no estamos aislados porque las palabras nos abren las puertas y las ventanas. Son un di&aacute;logo con el mundo, con la otra realidad&rdquo;. Este ha apuntado que cuando se viven &ldquo;situaciones de desarraigo&rdquo;, es necesario &ldquo;determinar las din&aacute;micas y poder participar o desarrollarse en otra lengua&rdquo;. &ldquo;No se trata de olvidarnos de nosotros mismos, sino tambi&eacute;n de sentirnos incluidos en un nosotros m&aacute;s abierto, distinto&rdquo;, ha alegado.
    </p><p class="article-text">
        El director del Instituto Cervantes ha argumentado que es &ldquo;muy importante&rdquo; que haya proyectos como este que inviten a aquellas personas que no han tenido el espa&ntilde;ol como lengua materna a escribir en espa&ntilde;ol y sentirse acogidos e integrados en la nueva realidad que viven. Por su parte, Carlos Berzosa, presidente de CEAR, agradece a los profesores &ldquo;el esfuerzo que supone ense&ntilde;ar el idioma&rdquo;. &ldquo;Hay muchos escritores catalanes que aprendieron a hablar catal&aacute;n en su casa, pero les cuesta escribir en catal&aacute;n porque no lo estudiaron durante la &eacute;poca en la que estaba prohibido estudiarlo en Espa&ntilde;a por la dictadura&rdquo;, ha declarado.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Ruiz, coordinadora estatal del &aacute;rea de Inclusi&oacute;n de CEAR, ha aseverado que &ldquo;aprender el idioma no es &uacute;nicamente aprender vocabulario, gram&aacute;tica o pronunciaci&oacute;n&rdquo;, sino que &ldquo;aprender una lengua nueva es tambi&eacute;n ganar autonom&iacute;a, poder expresar lo que se necesita, defender tus derechos, crear v&iacute;nculos y empezar, sobre todo, a construir un lugar propio en la nueva sociedad de acogida&rdquo;. Asimismo, Ruiz ha reivindicado el concurso porque &ldquo;convierte el aprendizaje del idioma en una experiencia creativa, emocional y colectiva&rdquo;: &ldquo;Cada relato nos recuerda que detr&aacute;s de cada proceso de aprendizaje hay una vida, una trayectoria, una p&eacute;rdida o una esperanza&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/literatura-refugio-agresividad-frontera_1_13268000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 17:04:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La literatura como refugio contra la “agresividad de la frontera”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Relato corto,Feria del Libro,Migraciones,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De acariciar el Goya a resistir como cantante: las lecciones de Cristalino en un momento en el que “la música es muy precaria”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/acariciar-goya-resistir-cantante-lecciones-cristalino-momento-musica-precaria_1_13265006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/200f5a81-efeb-43a5-8a82-d7dafbe02d06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De acariciar el Goya a resistir como cantante: las lecciones de Cristalino en un momento en el que “la música es muy precaria”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico, uno de los actores revelación en 2024 por su papel en 'Segundo premio', presenta su EP 'Destello, señal, hilo y alba', cuyo lanzamiento lo lleva a abordar los problemas del sector cultural en tiempos de algoritmos</p><p class="subtitle">Entrevista - Teo Lucadamo: “Claro que hay música para fascistas, los conciertos de esa peña son mítines de Vox”</p></div><p class="article-text">
        Nunca se hab&iacute;a plantado delante de una c&aacute;mara de cine ni se le hab&iacute;a pasado por la cabeza ser actor. La vida de Francisco Mart&iacute;n Ocete 'Cristalino' (Granada, 1989) cambi&oacute; radicalmente cuando Isaki Lacuesta lo eligi&oacute; para encarnar a Florent, el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/planetas-regresan-forma-triunfal-1994-celebrar-super-8-disco-propulso-indie-espanol_1_11812448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legendario guitarrista de Los Planetas</a>, en <em>Segundo premio </em>(2024). Aquel salto a ciegas al mundo de la interpretaci&oacute;n pronto se convertir&iacute;a en un viaje por alfombras rojas que llev&oacute; a la pel&iacute;cula a ser la representante de Espa&ntilde;a en su <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/segundo-premio-pelicula-planetas-isaki-lacuesta-representara-espana-carrera-oscar_1_11661750.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carrera hacia los Oscar</a>, a cosechar tres premios Goya y a brindarle al propio Cristalino una nominaci&oacute;n a Mejor Actor Revelaci&oacute;n. Sin embargo, detr&aacute;s de su papel en el filme hab&iacute;a una realidad simb&oacute;lica: lo que verdaderamente le mueve son las canciones.
    </p><p class="article-text">
        Evitando detenerse demasiado en la luz cegadora de la gran pantalla, la m&uacute;sica de Cristalino aboga por todo aquello que permanece cuando se apagan los flashes del foco medi&aacute;tico: los faroles de un bosque oscuro, las frutas de los &aacute;rboles, el viento que arremolina, los mimbres de las ciudades... Todo queda condensado en el tercer EP del artista, <em>Destello, se&ntilde;al, hilo y alba</em>, en el que reivindica la importancia de lo anal&oacute;gico en tiempos de algoritmos. Se trata de un proyecto al que ha tenido que hacer frente asimilando la enorme distancia que existe entre la opulencia del cine y la rutina de un m&uacute;sico de furgoneta.
    </p><p class="article-text">
        Este doble rol de actor y cantante le ha hecho reflexionar sobre la industria. A pesar de haber formado parte del elenco del que fue uno de los largometrajes del a&ntilde;o, el granadino insiste en que esto no sirve como atajo para captar oyentes. &ldquo;Ser actor no te asegura para nada que las personas que te ven en una pel&iacute;cula se tomen el tiempo de investigar qui&eacute;n eres o incluso de conocer tu nombre&rdquo;, explica el artista a elDiario.es. Este se&ntilde;ala que la velocidad a la que consumimos cultura boicotea nuestra capacidad de atenci&oacute;n: &ldquo;En general, es muy dif&iacute;cil que las personas prestemos atenci&oacute;n al arte. A todos nos pasa, vivimos superacelerados. Es muy dif&iacute;cil encontrar tiempo para escuchar con calma una canci&oacute;n o leer un libro&rdquo;.
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                Cristalino presenta su nuevo EP                            </span>
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        Antes de que el casting de <em>Segundo premio</em> llamara a su puerta en 2022, la vida del granadino consist&iacute;a en compaginar su arte con su trabajo. &ldquo;Estaba dando clases de guitarra en una escuela&rdquo;, rememora sobre sus inicios, marcados por el &ldquo;hartazgo de llevar tantos a&ntilde;os en una banda y no lograr vivir de ello&rdquo;. Para poder subsistir e independizarse, se vio obligado a priorizar la estabilidad econ&oacute;mica frente a la creaci&oacute;n. &ldquo;Dej&eacute; un poco de lado mi faceta art&iacute;stica para ganarme la vida de algo&rdquo;, indica, pero la necesidad de componer termin&oacute; imponi&eacute;ndose, oblig&aacute;ndole a recortar su jornada como docente. &ldquo;Ganaba lo justo para pagar el alquiler y comer, e iba solo de lunes a mi&eacute;rcoles a la escuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cantante reclama medidas de protecci&oacute;n reales para un sector que a menudo sobrevive en la cuerda floja, haciendo una comparaci&oacute;n con las pol&iacute;ticas culturales de otros pa&iacute;ses europeos: &ldquo;Tengo un amigo en B&eacute;lgica que, gracias al estatuto del artista, tiene un sueldo fijo como bailar&iacute;n. Tiene que cotizar tantos d&iacute;as, pero tiene un sueldo fijo. No hay nada parecido ni por asomo en la m&uacute;sica&rdquo;. Cristalino considera que la ausencia de estas redes de seguridad impide consolidar trayectorias estables. &ldquo;La m&uacute;sica es muy precaria. No hay nada s&oacute;lido a nivel institucional que te permita tener una carrera larga como creador musical, y se le podr&iacute;a dar una vuelta a esto como en otros pa&iacute;ses&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La obligaci&oacute;n de las redes sociales</h2><p class="article-text">
        Asimismo, esta inestabilidad econ&oacute;mica se ve agravada por la exigencia de la industria de obligar a los m&uacute;sicos a comportarse como expertos en marketing o influencers. Cristalino, por su parte, se niega a someter su arte al algoritmo, lamentando que se espera &ldquo;que tenga un perfil de Instagram o de TikTok superinteresante&rdquo;. De hecho, advierte de que el exceso de ruido en Internet no se traduce en calidad: &ldquo;Subir mucho contenido a redes de todo lo que haces como artista no asegura que eso te vaya a llevar al &eacute;xito. Es algo que se confunde por publicar demasiado o querer estar muy presente y tenemos que asumir que como artistas no podemos abarcarlo todo&rdquo;.
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                Cristalino, en su entrevista en elDiario.es                            </span>
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        Esta inercia acaba devorando el propio disfrute del ocio o incluso el descanso. &ldquo;Muchas veces nos autoexplotamos consumiendo ocio, haciendo que el arte se vuelva un trabajo&rdquo;, se&ntilde;ala el int&eacute;rprete, que prefiere luchar por recuperar los momentos de calma y autoobservaci&oacute;n. &ldquo;Es mejor parar una hora a estar contigo mismo para ver qu&eacute; hay en tu mente, en tus sensaciones y en tu cuerpo. Para procesar todo lo que has vivido&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        A contracorriente de una industria que est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/muerto-videoclip-reinventa-industria-musical-cierre-mtv-crisis-youtube_1_12979708.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relegando los videoclips</a>, Cristalino opta por ellos en vez de grabarlos en formato vertical. &ldquo;Cuando est&aacute;s publicando un v&iacute;deo en horizontal en Instagram o Tiktok, que no es el formato que se prioriza, haces de alguna manera una apuesta m&aacute;s preciosista, m&aacute;s cine&rdquo;, argumenta. Es su forma enfrentarse a las demandas del algoritmo: &ldquo;Casi nadie puede con todo. Yo intento hacer lo que pide la industria, pero hasta que siento que no hay una contradicci&oacute;n y que lo hago de una manera equilibrada que me permite expresarme como quiero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En colaboraci&oacute;n con el productor Jaime Beltr&aacute;n, con quien comparte andadura desde 2009 en la banda de folk P&aacute;jaro Jack, Cristalino ha recurrido a un sonido org&aacute;nico en <em>Destello, se&ntilde;al, hilo y alba</em>, defendiendo la imperfecci&oacute;n en un momento en el que todo tiende a la excelencia tecnol&oacute;gica. Tanto es as&iacute; que decidieron dejar tomas completas sin retocar artificialmente cada segundo en el estudio. &ldquo;Hay que tenerle menos miedo a fallar en general&rdquo;, afirma, apuntando que para &eacute;l era importante la &ldquo;espontaneidad&rdquo; y &ldquo;no limarlo todo tanto&rdquo;. La canci&oacute;n <em>Hilo</em>, por ejemplo, contiene una atm&oacute;sfera tranquila inspirada en la pel&iacute;cula <em>Call Me by Your Name</em>. 
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                Cristalino visita la redacción de elDiario.es                            </span>
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        El m&uacute;sico compuso el tema justo despu&eacute;s de ver el filme de Luca Guadagnino, dej&aacute;ndose llevar por los personajes y por la &ldquo;sensualidad de la naturaleza&rdquo;. &ldquo;Hay una sensaci&oacute;n de decir: 'Quiero estar ah&iacute; una hora, impregnarme de este espacio&rdquo;, detalla sobre la canci&oacute;n, que est&aacute; concebida bajo la idea de &ldquo;amar a las personas, a la humanidad, a los seres...&rdquo;. Es una de las piezas clave de un proyecto musical que naci&oacute; durante la cuarentena. Al principio firmaba con su apellido, Ocete, pero la alianza con Jaime Beltr&aacute;n le impuls&oacute; a buscar un pseud&oacute;nimo m&aacute;s evocador. 
    </p><p class="article-text">
        Fue una b&uacute;squeda obsesiva que dur&oacute; m&aacute;s de un mes y le llev&oacute; a devorar antolog&iacute;as po&eacute;ticas de Lorca y Miguel Hern&aacute;ndez. &ldquo;Me costaba dormir. Quer&iacute;a algo que sonara po&eacute;tico, pero que no fuera demasiado rocambolesco&rdquo;, relata. La soluci&oacute;n, el nombre de Cristalino, la encontr&oacute; en una expresi&oacute;n familiar: &ldquo;Mi abuelo usaba mucho la palabra 'cristalino' para decir: 'Esto me ha quedado claro, esto me ha quedado cristalino'. Es algo que me gustaba mucho porque se entiende y la gente lo sigue usando&rdquo;, alega. No es la &uacute;nica manera que emplea para mantener presentes sus ra&iacute;ces, pues otra de sus batallas personales ha sido el uso de su acento granadino, una se&ntilde;a de identidad que se niega a neutralizar a pesar del prejuicio hist&oacute;rico que arrastra el pop nacional.
    </p><p class="article-text">
        El proceso, seg&uacute;n explica, supuso un profundo cambio creativo: &ldquo;Te cambia la forma de escribir, porque te empieza a sonar todo distinto y algunas cosas no encajan en la sonoridad&rdquo;. Para el artista, incorporar la fon&eacute;tica andaluza al pop es una cuesti&oacute;n de justicia cultural, y se ha esforzado por no perder el acento hasta el punto de que ya es algo que ni piensa, pues le sale autom&aacute;tico. &ldquo;El pop en Granada siempre se ha castellanizado y yo de adolescente no ten&iacute;a referentes&rdquo;, lamenta, celebrando que las nuevas generaciones est&eacute;n perdi&eacute;ndole el miedo a no neutralizar el lenguaje. &ldquo;Hacen falta m&aacute;s referentes con nuestro acento en el arte&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/acariciar-goya-resistir-cantante-lecciones-cristalino-momento-musica-precaria_1_13265006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:35:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De acariciar el Goya a resistir como cantante: las lecciones de Cristalino en un momento en el que “la música es muy precaria”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Industria musical,Artistas,Canciones,Premios Goya]]></media:keywords>
    </item>
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