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Festival de Cannes

Los Javis ganan el premio a la Mejor dirección en el Festival de Cannes por 'La bola negra'

Javier Ambrossi y Javier Calvo reciben el premio a Mejor Dirección por 'La Bola Negra' durante la 79ª edición del Festival de Cine de Cannes.

Javier Zurro

Cannes —
23 de mayo de 2026 21:19 h

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La bola negra llegó de tapadillo en las últimas jornadas del Festival de Cannes. Pocos conocían quiénes eran Los Javis, esos jóvenes directores españoles que habían aparecido casi por sorpresa en la Sección Oficial. Tras el pase oficial de su película, se convirtieron en la revolución del certamen. La crítica, aunque no unánime, quedó arrasada por sus tres historias enlazadas con Lorca como hilo conductor. El jurado ha confirmado el fenómeno y Javier Calvo y Javier Ambrossi se han hecho con el premio a la Mejor dirección. Un premio que, como el año pasado le ocurrió a Oliver Laxe, es un premio compartido. En esta ocasión el ex aequo fue junto a Pawel Pawlikowski, por Fatherland.

El jurado reconoce un trabajo excesivo, ambicioso, arriesgado y siempre al límite. Javier Calvo se acordó de su maestro, Pedro Almodóvar —que logró este galardón por Todo sobre mi madre— y recordó que La bola negra habla de “ver al otro”, y pidió empatía en estos momentos. “El arte es un vehículo para la empatía. La película habla de humanidad, de ver al otro como un ser humano, de entenderle, comprenderle, amarle”, reflexionó.  Su película es una mirada a los amores disidentes y a la Memoria Histórica que ha conquistado a la crítica de EEUU, que la colocan ya como una película fuerte de cara a la próxima temporada de los Oscar, destacando especialmente a una Penélope Cruz arrebatadora como una cupletista que anima a las tropas franquistas en la Guerra Civil. 

Este premio del jurado es la guinda perfecta al año histórico del cine español en Cannes, que también ha visto como Viva, de Aina Clotet, se hacía con el premio Rising Star de la Semana de la Crítica, y la coproducción española junto a República Checa Rehearsals for a revolution, el premio al mejor documental de todas las secciones, el Ojo de Oro. Una pena que ni Amarga Navidad ni El ser querido (que como La bola negra es una producción original de Movistar Plus) hayan podido completar el bingo perfecto. 

Cristian Mungiu besa a Tilda Swinton al recoger la Palma de Oro por 'Fjord'

Sorprende sobre todo en el caso de Javier Bardem, sin duda la mejor interpretación vista en toda la Sección Oficial, y que no ha podido hacerse con el galardón de Mejor actor, que fue a parar a unos emocionados Emmanuel Macchia y Valentin Campagne, la pareja de enamorados en la Primera Guerra Mundial que emocionaron a todos en Coward, de Lukas Dhont.

Precisamente de 'mirar al otro', como dijo Javier Calvo, habla la ganadora de la Palma de Oro, Fjord, del cineasta rumano Cristian Mungiu, que logra su segunda Palma tras la conseguida por 4 meses, 3 semanas y 2 días en 2007. Se une al selecto club de cineastas que cuentan con dos en su estantería. Fjord plantea el dilema moral de cómo encajar en la sociedad a familias cuyos valores religiosos rozan lo extremo, y cómo las normas de un país demócrata como Noruega puede chocar con la convivencia en una pequeña comunidad.

Por primera vez Mungiu trabaja con actores internacionales, en este caso Sebastian Stan, y Renate Reinsve. Con este galardón Neon, la distribuidora de EEUU logra su séptima Palma de Oro. “Viva la diferencia”, dijo Tilda Swinton antes de entregarles el premio como anticipando lo que el presidente del jurado iba a anunciar. “Las sociedades hoy están fracturadas, radicalizadas. Este filme es un compromiso contra toda forma de integrismo, es un mensaje de tolerancia, inclusión, empatía. Son palabras maravillosas que a todos nos gustan, pero hay que aplicarlas más a menudo”, dijo Mungiu al recibir su Palma.

Virginie Efira y Tao Okamoto, premio a mejor interpretación femenina de Cannes por 'Soudain'

No es un trabajo tan fino como los anteriores del cineasta rumano, pero desde su presentación fue una de las películas mejor recibidas por la crítica. La otra gran favorita, Minotauro, del director ruso exiliado Andrey Zvyagintsev, logró la plata, el Gran Premio del Jurado, gracias a un remake de La mujer infiel de Claude Chabrol que convierte en una crítica bestial a un país podrido y corrupto, así como a su presidente Vladimir Putin. Un filme de una solidez y una contundencia incuestionable. 

Zvyagintsev dedicó al premio a sus productores por atreverse a levantar una película que crítica duramente la corrupción en Rusia. Tras ello, el cineasta mandó un mensaje “a una persona concreta que seguramente tiene otras decisiones que tomar” en este momento y “que no tiene internet ni estará viendo esta gala”. “Sé que gente de su entorno le transmitirá este mensaje”, agregó y leyó un texto en su móvil en el que pedía “que las masacres acaben de una vez”. “Y la única persona que puede acabar con esa carnicería es Vladímir Putin, presidente de la Federación Rusa. Acaba con esa carnicería, el mundo entero lo espera”, agregó ante la ovación de la sala

La mejor película de la Sección Oficial, la humanista y monumental Soudain, de Riusuke Hamaguchi —que con Drive my car logró aquí el premio al mejor guion antes de llevarse al Oscar a la Mejor película internacional— se conformó con el premio a la interpretación femenina, que también fue compartido para sus dos protagonistas, Virginie Efira y Tao Okamoto. Es un premio que sabe a poco, pero que es entendible, ya que en la relación de ambas y en las largas charlas entre ellas asienta el director japonés su filme.

Dos de las sorpresas de esta edición también fueron reconocidas por el jurado. El filme de la directora alemana Valeska Grisebach, The dreamed adventure, un western moderno de ritmo pausado en un pequeño pueblo búlgaro asediado por la corrupción y los trapicheos contado a través del rostro inolvidable de Yana Radeva se llevó el Premio del Jurado. Emmanuel Marre, que trajo una de las propuestas más rompedoras con Notre Salut, se llevó el premio al Mejor guion. Una película donde a través de la historia real de su abuelo aborda el colaboracionismo de Francia con los nazis rompiendo las normas del academicismo del cine histórico. Ambos representan la savia nueva de un Cannes que con ellos y los Javis han introducido nombres que no suelen estar en sus selecciones oficiales, aunque finalmente su Palma de Oro haya sido para unoa de los nombres de toda la vida.

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