El comandante investigado en el caso Koldo insiste en que Leire Díez le ofreció ser asesor de Mercedes González
El comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba ha declarado este martes, en calidad de testigo ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que la exmilitante socialista le ofreció ser asesor de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, a cambio de que le diera trapos sucios de la Unidad Central Operativa (UCO). El comandante, que permanece imputado en el caso Koldo por facilitar teléfonos seguros a la trama del empresario Víctor de Aldama, del asesor Koldo García y del exministro José Luis Ábalos, ha ratificado, en líneas generales lo que ya declaró ante la UCO y ante la Audiencia Nacional en esa otra causa: dos encuentros con la presunta 'fontanera' del PSOE en marzo de 2025 de los que levantó acta.
Fuentes jurídicas consultadas por elDiario.es indican que Villalba ha destacado, una vez más, que Leire Díez le ofreció no solo ese destino cerca de la dirección del Instituto Armado sino otros ampliamente remunerados como una embajada en el extranjero. Además, ha confirmado que le propuso pagarle la defensa legal en el caso Koldo -quien le lleva en la actualidad es el mismo despacho que lleva la dfensa de Víctor de Aldama- y le indicó que ella estaba allí de parte “de los de arriba”, del 'One', del Gobierno y del PSOE porque quería obtener información que perjudicara a la UCO y al teniente coronel Antonio Balas. A cambio tendría que darle información de guardias civiles como el ex jefe de la UCO Manuel Sánchez Corbí, el ahora a sueldo de la Comunidad de Madrid Juan Vicente Bonilla o el teniente coronel de la UCO Antonio Balas.
Tras esa primera reunión en un restaurante de Leganés, hubo una segunda. Él tomó notas y hasta organizó grabaciones del encuentro. Según ha explicado ante Pedraz, esa vez ya sí iban con intención de 'pillarla'. En realidad, ha señalado que nunca tuvo en mente colaborar con la 'fontanera' y sí de destaparla. De hecho, ha explicado que pidió consejo a su abogado sobre si ir o no a esas reuniones, y este le dijo que no perdía nada. En esas actas que levantó Villalba acabaron en el caso Koldo, y ahora en el caso Leire Díez. En ellas daba cuenta de esos ofrecimientos. El más importante era el de recuperar su trayectoria profesional y colocarle “en puestos de máxima responsabilidad tras la purga que harían”.
Villalba ha explicado que la segunda reunión tuvo como objetivo, por su parte, tender una trampa a Leire Díez y dejar grabados sus ofrecimientos. Sobre este aspecto ha declarado también Alberto Ortega, que se ha presentado como un profesional de la seguridad privada que conoce a Villalba y a Koldo García desde sus tiempos de escolta en el País Vasco.
Ortega ha relatado, por ejemplo, cómo él recibió instrucciones de llevar a Leire hasta donde le llevara un coche al que debía seguir. Se encontró con que el punto de reunión era el mismo que la primera vez, una marisquería de Leganés. Ortega ha dicho que no sabía si las personas que había allí realizando una especie de control de seguridad eran guardias civiles: “No eran guardias civiles. La verdad es que no se qué eran, aunque esto pueda resultar contradictorio”.
Este testigo también ha dicho que hace tiempo que no habla con Leire Díez porque ella le llamaba continuamente para reprocharle que le había tendido una trampa. Ortega ha dicho que cuando Díez presumía de sus contactos lo hacía siempre de forma “muy genérica”.
La tercera testigo, una periodista que trabajó con Leire Díez en Crónica Libre, ha contado que el mismo equipo trabajó para las europeas de 2024 y cobraron 18.000 euros, IVA incluido. También se ha desvinculado de cualquier función del periódico que no fuera informar y ha añadido que fue un proyecto periodístico caracterizado por estar creado por mujeres.
8