España participará en varios proyectos industriales de la OTAN con el A400M, minerales críticos y drones
Como intento de aplacar los ataques del presidente de EEUU, Donald Trump, durante el primer día de la cumbre de la OTAN en Ankara, el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, ha ido desgranando a lo largo de la mañana del martes los proyectos industriales de defensa donde los aliados van a gastar miles de millones de euros en los próximos años. Aunque España se ha negado a incrementar hasta el 5% del PIB el gasto militar, como exigen Trump y Rutte, sí que participará en varios proyectos industriales anunciados este martes: desde un nuevo proyecto multinacional del avión A400M a una iniciativa para asegurar la cadena de suministro de minerales críticos o el gasto conjunto de 40.000 millones en capacidades de lucha contra drones durante los próximos cinco años.
“Se trata de capacidades que realmente se crean en la OTAN, no por una sola nación, sino por varias que colaboran estrechamente. Así es como hacemos que nuestra Alianza sea más poderosa”, ha resaltado Rutte. El líder de la organización militar ha destacado que estos proyectos se van a convertir en “contratos por valor de miles de millones de dólares”, aunque no se ha especificado la cuantía total.
España va a participar en un nuevo proyecto multinacional sobre el avión Airbus A400M. Junto a Bélgica, Croacia, Francia, Polonia, Turquía y Reino Unido han iniciado el Proyecto Multinacional de Alta Visibilidad para crear una flota basada en el avión de transporte militar Airbus A400M. La iniciativa funcionará con el mismo concepto de “puesta en común y reparto”, mediante el cual los países participantes comparten los aviones y los costes, beneficiándose de las economías de escala.
El Airbus A400M, que se fabrica parcialmente en Sevilla y Cádiz además de en otras factorías en Europa, proporciona a la OTAN “flexibilidad operativa y facilita el transporte de personal y material militar por toda la Alianza tanto en tiempos de paz como durante conflictos o crisis”. “Los aliados ponen en marcha un nuevo proyecto multinacional centrado en el Airbus A400M. Se trata de una capacidad de transporte aéreo estratégico de primer nivel mundial”, ha indicado Rutte.
Por otro lado, España también colaborará en la apuesta de la OTAN por la industria europea frente a la estadounidense con los aviones Saab GlobalEye, dedicados al sistema de alerta temprana y control aerotransportado (AWACS) de la OTAN, que va a sustituir a la “envejecida flota de Boeing E-3”. Aunque nuestro país colabora en este proyecto no está entre los 11 aliados que anunciaron la adquisición conjunta de estas aeronaves.
Los drones se han convertido en un elemento fundamental en el campo de batalla como está demostrando la guerra que enfrenta a Ucrania con Rusia. De esta manera, España estará entre el grupo de aliados que invertirán más de 40.000 millones de dólares en capacidades de lucha contra drones durante los próximos cinco años. Los países han fijado el objetivo de formar a cinco veces más operadores de drones antes de que finalice 2027. Para agilizar las adquisiciones, la OTAN creará un mercado de sistemas antidrones que garantizará que los equipos sean compatibles con los estándares de la OTAN y estén disponibles para su compra.
Además, nuestro país también estará presente en el Proyecto Multinacional de Alta Visibilidad sobre materias primas críticas para la defensa. Esta iniciativa, en la que participan 12 aliados de la OTAN, se centra en la adquisición, el almacenamiento, el transporte y la gestión de materias primas críticas, componentes y materiales reciclados esenciales para la producción de defensa.
Contribución a la vigilancia por satélite
En el capítulo de operaciones espaciales de la Alianza, España se convirtió en el decimonoveno país en incorporarse a la iniciativa Alliance Persistent Surveillance from Space (APSS) de la OTAN, la mayor inversión multinacional en capacidades espaciales de la historia de la Alianza. España contribuirá reforzando la vigilancia costera mediante las imágenes proporcionadas por los satélites de su Constelación Atlántica.
Además, Rutte ha presentado la NATO Front Door for Industry, una plataforma diseñada para ofrecer a las empresas un punto de acceso a las oportunidades de contratación de la Alianza Atlántica y NATO Engine, un fórmula para dar a conocer la capacidad disponible en las fábricas y procurar la cooperación transfronteriza entre empresas europeas, canadienses y estadounidenses. “Ningún país dispone por sí solo de la capacidad industrial necesaria para satisfacer una demanda tan elevada y creciente”, ha apuntado el secretario de la OTAN.
En este sentido y para evitar las acusaciones por parte de Estados Unidos de que los aliados europeos no gastan dinero en compañías estadounidenses, el secretario general de la Alianza ha destacado la adquisición de cinco aeronaves no tripuladas MQ-4C Triton a la compañía Northrop Grumman, de Estados Unidos, por parte de Alemania, Dinamarca, Finlandia y Noruega.
Rutte ha destacado como prueba de la colaboración entre empresas a ambos lados del Atlántico que se ha creado un consorcio industrial donde Northrop Grumman fabricará los aviones y Airbus y otras empresas europeas se encargarán del segmento terrestre, los servicios de gestión de datos, los sistemas de mando y control, la infraestructura y el apoyo a las misiones.
A pesar de que el secretario general de la OTAN ha calificado como éxito la batería de proyectos industriales presentados en la cumbre, posteriormente el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha dado una conferencia en la que ha resaltado la necesidad de misiles Patriots, pero ha insistido en la necesidad de que Europa fabrique sistemas propios de defensa aérea contra misiles balísticos, un armamento que todavía la industria europea no ha sido capaz de desarrollar. De hecho, Rutte ha comentado que la OTAN va a comprar misiles Patriots, fabricados por la compañía estadounidense Lockheed Martin: 700 misiles del modelo PAC-2 y 200 del modelo PAC-3.
0