El Gobierno español minimiza las criticas de Trump por el gasto militar y asegura que el cierre de bases de EEUU no tendrá consecuencias
Donald Trump comenzó calentando la cumbre de la OTAN, que se celebra este 7 y 8 de julio en Ankara (Turquía), atacando a España y a otros países con el beneplácito del secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, pero el Gobierno español va a responder rebajando la importancia de la opinión de ambos líderes y apoyándose en la consecución de España de las capacidades militares, que fueron aprobadas por la organización militar, como estrategia frente a las presiones del presidente de Estados Unidos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llegará este martes a Ankara para participar en la cena de líderes de países de la Alianza. Ante la posibilidad de castigos en forma de retirada de tropas o cierre de bases, desde el Gobierno de España se apunta que el cierre de las bases americanas de Rota o Morón no tendría consecuencias para la defensa de España por el artículo cinco de la OTAN.
Fuentes de Moncloa han insistido en que España ha sido el séptimo país de los 32 que componen la OTAN que más ha cumplido con los objetivos militares que le habían sido asignados, además de recordar que es la tercera nación de la Alianza Atlántica que más tropas tiene desplegadas en misiones de la organización militar.
Con estos argumentos, el Gobierno español pretende minimizar tanto los envites de Trump como a las opiniones de Rutte, del que se admite que sus palabras tienen poco peso en Moncloa, ya que tiene que encontrar un frágil equilibrio entre contentar al presidente de EEUU, con sus beligerantes posiciones con los aliados, y mantener la coherencia con el resto de los países dentro de la Alianza Atlántica. Además, se insiste en el Ejecutivo de Pedro Sánchez que hay un debate interesado para acusar a España en determinados ámbitos de país que no cumple, cuando la propia organización militar ya lo ha constatado.
El secretario general de la OTAN ya ha adelantado este lunes que Trump va a seguir presionando con su política de premios y castigos a los países europeos según la posición que tengan respecto a sus directrices, ya sea incrementar el gasto militar o respaldar sus decisiones políticas “Si todavía queda uno o dos aliados por convencer, tenemos formas de lograrlo”, ha asegurado Rutte mencionando a Alemania.
Tras las críticas del canciller alemán; Friedrich Merz, a la guerra de Irán, el presidente de EEUU anunció la retirada de 5.000 soldados de Alemania, pero decidió reforzar la presencia militar en Polonia, tras anunciar el Pentágono la retirada de 4.000 militares del país, con el argumento de su buena relación con el presidente polaco, del partido ultra PiS.
El artículo 5 de la Alianza como respaldo
Sin embargo, fuente de Moncloa han puntualizado que una retirada de tropas estadounidenses o el cierre de las bases americanas de Rota o Morón no tendría consecuencias para la defensa de España. Según miembros del Gobierno, España estaría protegida por el artículo cinco de la Alianza Atlántica, que obliga a la defensa común de sus miembros en caso de que uno de ellos sea atacado.
Además, el Gobierno está decidido a consolidar su postura contraria a llegar al gasto del 5% del PIB en Defensa, lo que le valió en la cumbre de la OTAN del año pasado en La Haya un fuerte enfrentamiento con Trump. En Moncloa subrayan que los técnicos de la organización militar ha confirmado y respaldado que España está cumpliendo con los objetivos de las capacidades militares que se les había designado y que seguirán cumpliendo en el futuro, sin tener que aumentar considerablemente el gasto militar ya alcanzado del 2,1% del PIB.
El argumento del Gobierno es claro: una organización como la OTAN, de carácter militar y defensivo, no tiene como objetivo el gasto, sino las capacidades armamentísticas y la disuasión que provocan. Por otro lado, en Moncloa se mira con cierto regocijo que una serie de países ya hayan avisado que no cumplirán con la senda para llegar al 5% del PIB en gasto militar, como Reino Unido, Italia, República Checa, Eslovenia y Hungría.
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