El entrenador del CD Tenerife, Álvaro Cervera, espera que sus futbolistas estén acertados “en las dos áreas” ante la visita, este sábado, de Unionistas de Salamanca CF (17.30 horas, estadio Heliodoro Rodríguez López), en la octava jornada del grupo 1 de la Primera Federación de fútbol.
El técnico blanquiazul tiene claro el estilo de juego que emplea su rival, “que te puede gustar más o menos”, y confía en que el conjunto isleño acumule una nueva victoria en casa para mantener la cómoda distancia que mantiene con sus perseguidores al frente de la clasificación.
“Todos los equipos son peligrosos y en algún momento nos podemos atascar, como ha pasado en un partido anterior, pero la clave es estar acertados en las ocasiones que tengamos”, ha apuntado en conferencia de prensa.
Cervera ha confirmado que la única baja segura para ese choque será Marc Mateu, porque aunque “ha mejorado” de su problema de tobillo con un nuevo tratamiento al que está siendo sometido, el valenciano aún tendrá que esperar entre dos y cuatro semanas más para volver a jugar, por lo que está descartado también para el estreno en la Copa del Rey en Madrid ante la RSD Alcalá, el próximo día 28.
No se esperan muchos cambios en el once más habitual del técnico blanquiazul para recibir a Unionistas, o una modificación del sistema táctico, ya que la fórmula de los dos delanteros “no nos ha ido mal”.
Ahora bien, ha dicho que quizá Fran Sabina “en condiciones normales debería haber jugado más”, y el delantero tinerfeño no lo ha hecho porque, según ha reconocido el propio entrenador, ha tenido “miedo” de alinearlo en los primeros partidos, a pesar de tener marcadores “holgados” en casa.
También se ha referido al déficit en la parte derecha del centro del campo, donde le gustaría contar con un extremo rápido y profundo, y opina que los tiene en la plantilla “pero más acostumbrados a jugar en la izquierda, no son específicos de banda derecha”, como Alassan, Jeremy Jorge o Balde, de quien ha comentado que tiene “todas las condiciones atléticas para jugar al fútbol”, pero entiende que al jugador catalán le falta un sentido “colectivo” del juego.