Viera ve su convocatoria como un premio a su “trabajo” y “constancia”
El jugador de la UD Las Palmas, Jonathan Viera, ha dicho en los micrófonos de la emisora oficial del club que ser convocado para la selección española (al lesionarse Iniesta) es un premio a su “constancia” y a su “trabajo”, aunque matiza que no se lo esperaba.
“Me despierto hoy muy contento, esto me cogió de sorpresa”, ha dicho, pero a su vez aclarando que siempre ha tenido claro que a base de esfuerzo y sacrificio llegaría la oportunidad que ha ocurrido este lunes.
Numerosos compañeros han felicitado por algo que el futbolista siempre ha deseado y nunca ha escondido:
Vitolo, alejado de la selección por una lesión (pero un fijo desde que llegara Lopetegui), ha compartido una foto con su amigo
Roque Mesa, desde Inglaterra, ha tenido palabras para su compañero:
Un talento que brilla de amarillo
El talentoso atacante grancanario, formado en la prolífica cantera amarilla, es de esos jugadores que parecen hechos para un solo equipo, en el explotan todas sus cualidades, ayudados por su entorno más cercano, y por ello regresó en diciembre de 2014 a la isla para ayudar al ascenso de los amarillos a Primera división, consumado solo seis meses después.
Viera no había disfrutado del fútbol en sus experiencias fuera de Gran Canaria. En 2012 fue vendido al Valencia por 2,5 millones de euros y, tras pasar por el Rayo Vallecano -como cedido- y Standard de Lieja (Bélgica), volvió inicialmente a préstamo al club canario, hasta que la Unión Deportiva abordó su traspaso por 900.000 euros.
En las eliminatorias de ascenso a Primera, el futbolista isleño se convirtió en un jugador clave al disputar los cuatro encuentros, ante Valladolid y Zaragoza, y marcó un gol decisivo en el estadio La Romareda (3-1) que supuso, después, el ascenso de Las Palmas en el choque de vuelta al ganar por 2-0, en junio de 2015.
El jugador siempre ha dejado claro que fue el único responsable de no haber triunfado primero en Mestalla y más tarde en Vallecas.
En el Rayo estuvo a las órdenes de su gran valedor, Paco Jémez, el entrenador grancanario que lo hizo debutar en la UD Las Palmas en el fútbol profesional y por el que siempre ha mostrado una gran admiración: “Para mí es el mejor por su forma de entender el juego”, ha llegado a asegurar el jugador.
Tampoco tuvo reparos en reconocer que desde que llegó a Bélgica, donde no se adaptó a la cultura y al idioma, por su cabeza solo pasaba una idea: volver al sitio donde siempre ha sido feliz, en un entorno del que es muy difícil sacarle, ni siquiera con tentadoras ofertas del extranjero que solo han servido para propiciar una mejora de su contrato con la Unión Deportiva.
Viera, quien cumplirá 28 años este mes de octubre, ha insistido desde que regresó a Gran Canaria en que atraviesa por el “mejor momento” de su carrera deportiva, porque ha alcanzado esa madurez que no tenía antes como futbolista, y por ello nunca había perdido la esperanza de ser convocado por la 'Roja'.
Solo una día después de que Las Palmas jugase en el Camp Nou con una bandera española bordada en su camiseta y la inscripción del 1 de octubre -que tantos comentarios encontrados ha suscitado-, el heredero del mítico dorsal 21 de Juan Carlos Valerón recibe precisamente la llamada de la selección para poner su magia al servicio del combinado nacional.