Un taller participativo cierra la II Jornada Ciudad 360° con propuestas para el futuro urbano de Santa Cruz
La sesión de tarde de la II Jornada Internacional ‘Ciudad 360º’ se centró en la participación. Tras las ponencias de la mañana, el encuentro —organizado por Fundación Santa Cruz Sostenible con la colaboración de Fundación Moeve, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife— dio paso a un taller avanzado para las personas asistentes.
El objetivo era construir un diagnóstico compartido sobre la ciudad y plantear propuestas en torno a la cultura regenerativa, los lugares estratégicos para la regeneración y el diseño de una economía regenerativa. Se organizaron varios grupos de trabajo que, tras el debate, expusieron sus conclusiones al público.
Las mesas coincidieron en señalar algunos de los desafíos más urgentes. Entre ellos, la falta de vegetación percibida –a pesar de que los indicadores sitúan a la ciudad entre las más verdes del país-, las dificultades de acceso a la vivienda o las carencias en servicios básicos. El turismo y la presión demográfica también aparecieron como factores determinantes, especialmente en relación con el encarecimiento de la vivienda y la pérdida de oportunidades para la población local. A esto se suma una sensación de desconexión entre barrios y centro, y espacios clave como el puerto.
La identidad fue otro de los temas recurrentes. Algunos grupos apuntaron a una pérdida de orgullo y pertenencia, vinculada tanto a cambios sociales como a la transformación de tradiciones o del propio tejido urbano.
Además, se habló de las posibles soluciones, siendo una de las más repetidas la necesidad de activar procesos participativos reales, que impliquen a la ciudadanía y, especialmente, a la población joven. Entre las propuestas surgió la creación de iniciativas concretas, como concursos o proyectos colaborativos que conecten los problemas con soluciones innovadoras. También se planteó la importancia de generar espacios de encuentro entre sectores como empresarios, ecologistas o administraciones públicas.
La formación y la educación aparecieron como herramientas clave para afrontar el futuro desde la infancia y se insistió en la necesidad de adaptar los conocimientos a los nuevos retos, especialmente en ámbitos como la sostenibilidad o la innovación tecnológica.
Igualmente se hizo un análisis de los cambios que ya están ocurriendo en la ciudad, como la irrupción de la economía de plataformas, el envejecimiento de la población o los procesos de gentrificación. Aunque se aclaró que junto a estos problemas nacen nuevas oportunidades como el crecimiento de iniciativas vinculadas al consumo local, la sostenibilidad o la economía creativa. Ejemplos como la restauración y hostelería basada en el kilómetro cero o la llegada de empresas del sector audiovisual.
Gobernanza participativa y planificación: claves para el cambio
Las conclusiones, además, apuntaron a la necesidad de una mayor coordinación entre administraciones, especialmente en el área metropolitana. La colaboración entre municipios, la simplificación administrativa y la continuidad de las políticas públicas son fundamentales para avanzar.
El taller cerró con una mirada a largo plazo, en la que se introdujo la idea de una ciudad basada en valores humanos como la cooperación, la sostenibilidad o la equidad. Algunos grupos plantearon la necesidad de un cambio de paradigma que vaya más allá de lo técnico y aborde también el ámbito social y cultural.