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Avaricia sí, pero sin mis impuestos

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Los financieros están cediendo a la presión popular, que no demanda el comunismo sino la honradez y trasparencia del mercado y están devolviendo indemnizaciones, finiquitos, bonus, "stock options" y fondos de pensiones, que Obama va a gravar además con un 90% de impuestos. El reportaje cuenta que en España se está "a la espera" de algo similar tras la intervención de Caja Castilla la Mancha, pues las cajas de ahorro son públicas y no deben admitir este tipo de abusos en sus directivos. ¿Se imaginan que esa guagua turística pasara por Tafira o Playa del Hombre para señalar a los que se lo llevaron crudo?

Aquí tenemos los casos de Juan Francisco García, ex directivo de la Caja Insular, que recibió una indemnización de 271 millones de pesetas, más 80 millones de pesetas por un fondo de pensiones interno de la caja y otros 307 millones por otro fondo, en este caso externo, según denunció su propio amigo, José Carlos Mauricio, consejero de Economía, cuando se produjeron desavenencias entre ellos.

Otro consejero nacionalista, Julio Bonis, le atribuyó un "agujero" de 7.688 millones de las antiguas pesetas, tras la visita del inspector del Banco de España, Gorka Suárez, que también visitó Cajacanarias en Tenerife. Allí desenmascaró a Ignacio González (padre) por los créditos autorrecibidos como consejero para urbanizar Las Teresitas, cuestión por la que está imputado en el caso que lleva el mismo nombre y donde el alcalde, Miguel Zerolo, sigue en el punto de mira de los fiscales anticorrupción.

Como será la cosa, que la revista Interviú, a raíz del escándalo de CCM, me ha pedido un reportaje sobre los directivos de cajas de ahorro que han dejado "pufos" a sus espaldas y se preparan nuevas entregas sobre los sueldos e indemnizaciones de los ex directivos bancarios que hubieran hecho sonrojar al mismísimo y liberalísimo Rodrigo Rato. Cuestión de pudor, claro. Todos estos ex directivos se beneficiaron de una legislación laxa, que ahora va a modificarse, según la cual la hipervaloración de activos inmobiliarios y las pérdidas en compraventas o inversiones en bolsa no constituían infracciones y por ello no fueron a la cárcel. También se les permitía ponerse ellos mismos el sueldo, el finiquito y la indemnización. Pero ya que no han ido al trullo, que al menos devuelvan el dinero.

Siempre estimé demagógico comparar a un atracador que roba un banco con el propietario del mismo que esquilma a sus clientes. Y lo sigo pensando. Pero con los años me he dado cuenta que hay gente que se dedica a pedir créditos de muchos ceros a las entidades y no los devuelve o directivos que se ponen muchos ceros de sueldo para cuando se jubilen. Son de otro estilo, claro, se les llama "cuello blanco" por el almidón de sus camisas y corbatas. Por eso, parafraseo a Ramón Muñoz: "avaricia sí, pero sin mis impuestos".

Federico Utrera

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