eldiario.es

Menú

¡A la calle, que ya es hora!

- PUBLICIDAD -

No somos mercancías en manos de políticos y banqueros. Toma la calle, por una democracia real ya. En dos frases tan sencillas y concretas se convoca a la gente a salir. A pasar del ordenador a la calle, del muro de Facebook a las plazas, de la solitaria ocurrencia en twitter al grito colectivo en las aceras de la ciudad. Se definen como gente común, desinquieta, con sus ideas progresistas o conservadoras, abanderadas o despistadas, bien situadas o sin empleo, pero que quieren compartir una preocupación común, la democracia no está haciendo honor ni al origen de su nombre: demo=pueblo cracia=gobierno.

En el manifiesto de la convocatoria denuncian el deterioro de la democracia, la aniquilación de los mecanismos de participación ciudadana, la desigualdad e injusticia provocada por la acumulación del poder por parte de unos pocos, una sociedad que despilfarra nuestros recursos naturales, genera más pobreza y provoca violencia, ellos rechazan la violencia pero dicen que hay que movilizarse porque nos dirigimos al colapso.

Ante lo que está pasando piden una revolución ética. Frente a la dictadura de los mercados plantean colocar al ser humano por delante del poder del dinero. Aunque el poder es fuerte nos dicen que las cosas se pueden cambiar "porque somos anónimos pero sin nosotros nada se movería".

No sé si lo han notado, pero a mí esta gente me cae bien. Tengo pocos datos de ellos: nacieron en la sociedad globalizada, conocen a más gente virtual que real, no están acostumbrados a pegar carteles por la noche (vaya mi profundo respeto a los que siguen haciéndolo), son esos jóvenes de los que solemos decir que están atontados frente al ordenador, enganchados a las redes sociales, ajenos a los periódicos de papel y los telediarios. Jóvenes que creíamos que habían cambiado la ortografía por un lenguaje de siglas simplonas y abreviaturas en sms.

Pero ya ves, parece que no. Escribieron su manifiesto con puntos en las íes y acentos en el ser humano, frente a los peligrosos discursos de "antipolíticos" ellos señalan con el dedo a todos los actores y nos dicen que les preocupa la corrupción de políticos, empresarios y banqueros. También critican el modelo de partitocracia bipartidista que intenta que no hayan alternativas políticas bien diferenciadas. Frente al paraíso rojo que anunció Karl Marx o el paraíso del dios mercado, ellos dicen que habrá que construir algo nuevo porque las formulas aplicadas hasta ahora no funcionan.

Veo en el manifiesto la combinación de dos grandes poemas. Se me entremezclan los versos de Celaya : A la calle que ya es hora , con los de Agustín Millares: No vale: aquí no cabe, esconder la cabeza bajo el ala , decir no sabía, estoy al margen, vivo en mi torre solo y no se nada. Por eso este domingo a las 5 pm en la plaza Weyler de Santa Cruz de Tenerife y a las 6 pm en la plaza de las Ranas de Las Palmas de Gran canaria estamos todos convocados.¡ A la calle, que ya es hora!

Juan García Luján

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha