La prensa fascista ataca a Canarias Ahora
Anda la prensa fascista soliviantada porque no le terminan de salir las cuentas: si Vox no para de subir y el PP emula cada vez más a Vox, ¿por qué no estamos ya gobernando?, vienen a decirse a voz en grito en el momento de los chupitos y los cantos de exaltación patriótica. Alimentan la tesis de que el poder les pertenece y que cualquier palanca democrática que no se lo otorgue automáticamente pasa a ser ilegítima, okupa, ridícula y una felonía. La crispación y el caos les beneficia y cualquier periodista o comentarista de actualidad que tenga la ocurrencia de poner en entredicho sus principios (por llamarlos de algún modo) y sus métodos (cada vez más evidentes) es directamente insultado.
Ya hemos visto esta semana lo que han hecho en el programa de mayor audiencia de la televisión en España con Sara Santaolalla, a la que no solo insultaron y humillaron, sino a la que, por si fuera poco, también utilizaron para mantener vigentes los insultos y la humillación mediante unas disculpas que tuvieron más de marketing que de arrepentimiento.
Este viernes nos ha tocado a nosotros, un medio de comunicación de la ultraperiferia que se dedica desde hace 25 años a informar de lo que pasa aquí, en estas islas asirocadas, sin más pretensión que la que mercan los límites del periodismo. No tenemos miedo a nada ni a nadie, eso sí, y no tenemos detrás a ningún empresario ni a ningún grupo de presión que quiera influir en la opinión pública. Informamos siguiendo los cánones de la profesión periodística, ofreciendo a nuestras lectoras y a nuestros lectores todas las versiones en presencia y procurando ser lo más objetivos posible. Nos podemos equivocar, faltaría más, pero nunca mentimos.
Nos atrevemos con asuntos que ningún otro medio de la competencia se atreve, como las ayudas opacas a los damnificados por el volcán de La Palma, los chanchullos y las anomalías en la Policía Canaria o los atropellos urbanísticos que en nombre del becerro de oro del turismo se siguen cometiendo en Canarias, por mencionar tan solo algunos de los temas de más actualidad.
Y, de repente, un medio godo se atreve a insultarnos por hacer obligado seguimiento informativo de un asunto de relevancia pública como es la concesión a la reina Sofía de un doctorado Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Llevamos varios meses contando que hay un cada vez más numeroso grupo de profesores y profesoras que rechazan esa distinción por considerar que la reina emérita no ha atesorado mérito alguno como para hacerse acreedora de tal reconocimiento. Hemos ofrecido las versiones de los protestantes y del rectorado, como no podía ser de otro modo, no nos hemos inclinado por ninguna de las partes enfrentadas y el medio godo tira por la calle de enmedio reduciendo la polémica a que Canarias Ahora es un medio sanchista que hace el trabajo sucio a La Moncloa y al PSOE en contra de la monarquía. ¡El PSOE en contra de la monarquía!, información de alta calidad la que manejan los colegas.
A nosotros no nos va a asustar nadie con estos insultos, ni vamos a rebajar nuestro posicionamiento crítico hacia aquellos comportamientos de los responsables públicos que no se adecúen a las exigencias democráticas. Seguiremos informando con valentía y con responsabilidad, como hicimos cuando contamos las hazañas de aquel famoso ministro canario de apellido Soria; o aquel juez que que protagonizó el primer y hasta ahora único lawfare con condena de la historia de España. Y como hacemos cada día en nuestro compromiso por la igualdad, la transparencia de las instituciones y los servidores públicos, la defensa del medio ambiente canario, los derechos de las personas en movimiento y el cuidado a las personas menos favorecidas.