Canarias Ahora Opinión y blogs

Sobre este blog

La portada de mañana
Acceder
El Gobierno confía en una votación exprés por la tensión social
Datos - Quiénes son los casi tres millones de ahogados por el alquiler en España
Opinión - 'Dos decretos: uno para Junts y otro para Sumar', por Neus Tomàs

Razones para todos los gustos

Dicen los expertos en pepeblanquismo que nada de lo sucedido los últimos días en relación con López Aguilar es casual. El secretario de Organización del PSOE, el gallego Pepe Blanco, no es hombre de irresponsables improvisaciones, y algunos dirigentes del PSC dan por hecho que hace tiempo tiene en mente desplazar al ministro canario para garantizarse una victoria holgada en Canarias y colocar en algún ministerio a un propio. Esas mismas fuentes, pesimistas por más señas, resaltan que Pepiño nunca ha estado solo en esta estrategia y que hasta el mismísimo Zapatero ha mirado para otro lado a la espera de que la ejecución pareciera un accidente. De ser así esto último, parece confirmarse que Blanco se adelantó innecesariamente porque ha colocado al presidente en la necesidad de salir a desmentir cualquier atisbo de nueva crisis en el Consejo de Ministros. Luego están los optimistas, que se quedan con la teoría de que Pepiño tuvo un resbalón. Esas tesis mejor ni las alimentamos, que equivaldría automáticamente a la ineptitud del número dos socialista. ¿O sí?