Los últimos enjambres sísmicos del Teide suponen “un pasito más allá” en la actividad volcánica en Tenerife

Agencias / Canarias Ahora

19 de febrero de 2026 15:19 h

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Los últimos enjambres sísmicos en Las Cañadas del Teide, tres en el plazo de una semana, sitúan “un pasito más allá” la actividad volcánica en Tenerife, según ha admitido este jueves el director del Instituto Geográfico de Canrias (IGN), Itahiza Domínguez.

Tras una nueva reunión del comité científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Domínguez ha indicado que esta mayor cadencia de eventos sísmicos llevan a “una fase nueva” que en todo caso los expertos no saben si se va a mantener en el tiempo o cesarán.

“No es de extrañar que tengamos más enjambres de este tipo, como tampoco si esto parara”, ha analizado Domínguez, que ha indicado que “la actividad volcánica que venimos registrando desde 2016, con un total de nueve enjambres sísmicos ha sufrido un aumento. Obviamente, estamos viendo mayor actividad, pero la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo sigue siendo la misma, no ha cambiado”, ha dicho.

Domínguez ha subrayado que para que eso cambiase tendrían que registrarse terremotos sentidos por la población, con magnitudes a partir de 2,5 mbLg.

“Sería a partir de ahí cuando podría ser preocupante, pero habría que evaluarlo en cada caso”, ha subrayado. 

Sobre los tres ejambres sísmicos recientes, explican los expertos que se tratan de eventos de “baja magnitud”, algunos incluso “difíciles de ver”. Sin embargo, el último de ellos, registrado este miércoles y que continúa en vigor, cuenta con una amplitud “ligeramente mayor”. Sin embargo, ha puntualizado, se tratan en general de eventos “muy pequeños”, con magnitudes inferiores a 0,7 y 0,8.

“A partir de una magnitud de 2,5 o superior, aproximadamente, estos terremotos podrían ser sentidos por la población y ya podrían ser preocupantes, si bien estos casos habría que evaluarlos caso a caso”, ha advertido Domínguez, que ha remarcado la importancia de “no comparar” siempre con lo ocurrido en las islas de La Palma o El Hierro, ya que se tratan de “sistemas volcánicos también distintos”.

“Tenerife tiene un sistema central que complica un poco las cosas. Tenemos una actividad que aguanta en la isla, que se mantiene ahí. Desde que tenemos constancia sabemos que se registran del orden de mil terremotos al año en la zona, cosa que no pasaba en las otras islas”, ha puntualizado.

Una posible “fase nueva”

En relación a la frecuencia de los últimos enjambres y que, en consecuencia, han generado un “aumento” en la actividad volcánica, el director regional del Instituto Geográfico Nacional la ha definido como una posible “fase nueva”, sobre la que se desconoce si se “mantendrá o no en el tiempo”, ya que puede ser que pare y que “en bastante tiempo” no se tenga un registro “tan continuo”.

“Tenerife, ahora mismo, súper bien monitorizada. Hay más de 100 estaciones de vigilancia entre el IGN, el Involcan y otras instituciones. Y tenemos una cantidad de datos sin precedentes en la isla de Tenerife también. Y eso hace que a lo mejor estemos viendo cosas que hace 15 años no podíamos ver”, ha agregado Domínguez.

Asimismo, el director regional del IGN ha subrayado como “importante” que, ante las desinformaciones que circulen en la red, la población acuda a fuentes oficiales: “Tratamos de trabajar para que la gente conozca lo que está pasando dentro de nuestras posibilidades, porque hay que entender que nosotros no tenemos la respuesta 100% de todo. Es ahí cuando, a veces, se generan bulos”.

Resumen de la reunón del Pevolca

Los expertos del Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos (CCES), previsto en el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo volcánico en la Comunidad Autónoma de Canarias, se reunieron este jueves para analizar la actividad sísmica registrada en Tenerife desde el pasado 7 de febrero. Los científicos coincidieron en señalar que los episodios detectados no implican un incremento de la probabilidad de una erupción volcánica a corto ni a medio plazo (semanas, meses) en la isla, aunque la actividad volcánica anómala registrada desde 2016 continúa en aumento.

Así, han precisado que desde el 7 de febrero se han detectado varias series de eventos sísmicos de baja frecuencia y tres enjambres sísmicos de cientos de eventos híbridos en Tenerife. En relación con esta actividad, los expertos señalan que no se han registrado cambios en otros parámetros de vigilancia (gases y deformación).

Respecto a la sismicidad de baja frecuencia, todos los eventos sísmicos -un centenar- fueron localizados en la zona oeste de Las Cañadas del Teide y a una profundidad de entre 10 y 12 kilómetros. Esta actividad, caracterizada por varias series de pulsos, no se había observado previamente con esta duración y continuidad, aunque en otras ocasiones se había producido de forma más esporádica.

Este tipo de eventos de baja frecuencia se había detectado en la isla desde 2016 y suele estar relacionado con movimiento de fluidos. El evento más significativo se produjo el martes 10 de febrero, cuando se registró una señal continua de baja frecuencia en Tenerife, cuya máxima intensidad se alcanzó entre las 8:45 y las 10:15 horas.

En cuanto a los tres enjambres de eventos sísmicos de carácter híbrido detectados en los últimos ocho días, el primero tuvo lugar entre las 17:00 horas del 12 de febrero y las 5:00 horas del 13 de febrero, con más de 400 eventos localizados de muy baja magnitud. El segundo se registró entre las 18:00 horas del 16 de febrero y las 8:00 horas del 17 de febrero e incluye al menos 1.400 eventos, con dos fases de actividad. El tercero, que comenzó a las 23:00 horas del 18 de febrero y no había terminado cuando el comité se reunió, llevaba contabilizados entonces más de 1.000 eventos.

Los tres enjambres se localizan al oeste de Las Cañadas, a una profundidad en torno a 8 o 9 kilómetros. Se trata de eventos de muy baja magnitud que no han sido sentidos por la población.

El Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos (CCES) continuará analizando en detalle la evolución de esta actividad y se reforzará la vigilancia volcánica.