Transición Ecológica revisará los mapas que abren la puerta a instalar parques de renovables en 3.000 hectáreas de Lanzarote
La Consejería de Transición Ecológica revisará los mapas que abren la puerta a instalar parques de renovables en más de 3.000 hectáreas de Lanzarote. Después de meses de desacuerdo, el Gobierno de Canarias y el Cabildo insular han pactado poner en marcha en el plazo de un mes una comisión técnico-política que se encargará de ''subsanar los errores materiales detectados en la impresión de los mapas y de revisar los espacios definidos''. Esta decisión llega después de que la corporación insular pidiera a Transición Ecológica paralizar el procedimiento de las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) porque los espacios reservados para parques de renovables no habían sido consensuados.
El consejero Mariano Hernández Zapata (PP) ha asegurado en un comunicado que las ZAR serán ''un instrumento al servicio de la transición energética de la isla, con la clara e irrenunciable protección del medio ambiente y de la identidad de Lanzarote''. Por su parte, el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort (CC), aseguró que desde la administración que dirige se pondrán en marcha comisiones sectoriales en las que estén representados los distintos agentes implicados de la isla, además de los ayuntamientos y los colegios profesionales de los diferentes sectores. ''El objetivo es definir de manera consensuada cuál debe ser la estrategia en materia de renovables y, sobre todo, cómo implementarla de forma ordenada, garantista y adaptada a la realidad de Lanzarote y La Graciosa'', ha dicho.
El Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote han celebrado este jueves un encuentro en el que han abordado las principales líneas de actuación en energías renovables, incluyendo cubiertas fotovoltaicas, espacios antropizados y las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR), con el objetivo de seguir avanzando en los objetivos de descarbonización de la isla fijados para 2030. Las dos administraciones defienden que las ZAR constituyen una herramienta de planificación para ordenar el despliegue de las energías limpias, facilitando la identificación de emplazamientos que presenten mejores condiciones desde el punto de vista técnico, territorial y ambiental.
Oswaldo Betancort presumió en julio de 2025 de que Lanzarote fuera la primera isla en contar con esta normativa, ''resultado de una planificación rigurosa y respetuosa con nuestro entorno'', aseguró. Aunque los objetivos de descarbonización de 2030 se cumplirían con un 0,23% del suelo, según el propio Gobierno, el Ejecutivo autonómico ha creado una bolsa de territorio que afecta al 3,75% de la isla. Esta cifra puso en guardia a la población, por lo que seis meses después del acuerdo, Betancort pidió al Gobierno canario paralizar el procedimiento y que se estudiara el uso de las cubiertas antes de plantear cualquier ocupación de suelo. El dirigente nacionalista pidió que la planificación se retomara con ''criterios técnicos, protección del territorio y participación ciudadana''.
La implantación de parques de energía eólica y fotovoltáica abrió un frente entre el Gobierno insular y el regional y provocó un “conflicto social evitable” en la isla, según el Cabildo, que ha afirmado que los mapas publicados por el Ejecutivo canario no fueron consensuados. La superficie reservada, alertaron, puede provocar una ''afección directa al territorio insular y a la soberanía energética de Lanzarote, así como un riesgo para el retorno económico de la explotación energética en la isla''.
Este mismo lunes, el presidente del Cabildo de Lanzarote y la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García (CC), en un comunicado conjunto, se posicionaron a favor de un ''modelo de transición energética adaptado a la singularidad de ambas islas'' y pidieron al Ejecutivo autonómico ''diálogo y reflexión''.