¿Dónde están las mujeres en los festivales de música de Canarias?: ''Es más difícil que a ellas se les reconozca un mérito''

Encontrar mujeres en los carteles de los principales festivales de música de Canarias es tarea difícil. Localizarlas entre las personas que encabezan la programación es casi imposible. El balance en materia de igualdad de los conciertos que tienen lugar este verano en las islas es desolador. Solo dos mujeres entre 19 cantantes o un cartel donde el 71% de los artistas principales son hombres son algunos ejemplos. Esta tendencia ocurre en todo el panorama nacional, ya que según un estudio de la asociación MIM, las mujeres solo ocupan el 22% de los carteles de los festivales.

“No nos dimos cuenta” o “no había mujeres disponibles” son las respuestas habituales cuando se denuncia la falta de paridad. Sin embargo, el mensaje que se traslada a la sociedad en realidad es, según la gestora cultural y socióloga Beatriz Bello, que “las artistas mujeres no tienen calidad suficiente como para que alguien pague una entrada”.

“Lo que no hay es el paso previo, que es dar el espacio a esas mujeres para que puedan ejercer su profesión”, subraya Bello. La gestora cultural apunta que esto se puede extrapolar a cualquier otro ámbito: “Para las mujeres, siempre es mucho más difícil que se les reconozca un mérito. En el ámbito cultural, el trabajo que tú haces es muy público. Entonces, si tú eres buena pero tu trabajo no se ve porque no estás programada, no tienes manera de demostrarlo”.

La falta de paridad responde a una falta de concienciación y de implementación de las leyes, pero también a que los principales festivales de Canarias están dirigidos por hombres. “Hay instalada una naturalidad en esta rueda de seguir privilegiando a los artistas masculinos, y cuando hablamos de mujeres también hablamos de disidencias. Todo el colectivo LGTBIQ+ también queda fuera de las principales programaciones de festivales”, añade Bello.

Para Nereida Vizuete, portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria y educadora social, los festivales y en general la cultura “siguen teniendo una mirada increíblemente machista y androcéntrica”. “Parece que hubo un momento en el que remontó un poco y empezó a haber cierta paridad en los carteles, pero este verano, por ejemplo, parece que deja de estar de moda y han vuelto a hacer carteles mayoritariamente masculinos o de grupos masculinos”, añade.

Ninguna artista quiere tener esa sensación de que la llamas por cuota o porque a una semana del festival os dais cuenta de que tenía que haber mujeres

Vizuete subraya que suele trabajar en puntos violeta de muchos eventos y percibe que el tipo de artistas que están en los festivales define también al tipo de público. “Sigue pareciendo que la música o el arte creada por chicos es para todo el mundo y que la música creada por chicas es de nichos”, apunta. “No podemos ser nichos si somos la mitad de la población, parece que a las mujeres solo las van a escuchar las mujeres, cuando hay mujeres que cantan increíblemente bien en todos los géneros, porque no hay géneros donde las mujeres no estén”, añade.

Análisis de los festivales de Canarias

El Granca Live Fest, que tuvo lugar en Gran Canaria entre el 2 y el 5 de julio, vendió 90.000 entradas y contó con el apoyo de diferentes administraciones públicas de Canarias. De los 28 artistas que componen su cartel, 21 eran hombres, un 67,8% del total. Entre los 14 cantantes y bandas colocados como artistas principales, solo hay cuatro mujeres.

El Tenerife Cook Music Fest, celebrado entre el 16 y el 18 de julio, solo incluyó a cuatro mujeres entre los 14 artistas previstos, un 28,5%. Este festival recibió 100.000 asistentes. Por otra parte, el Lava Live Lanzarote Music Festival protagoniza el ejemplo más grave, con solo dos mujeres en un cartel de 21 artistas.

A partir de septiembre se celebra en Lanzarote el festival Arrecife en vivo, al que aún le quedan artistas por confirmar. De los 23 grupos o artistas que hasta ahora se han confirmado, solo hay cinco mujeres o grupos donde hay integrantes mujeres además de hombres. En octubre tendrá lugar en Arucas una nueva edición del SUM Festival que, de 18 artistas, en su cartel cuenta solo con cinco mujeres o grupos que también integran mujeres además de hombres.

Hay instalada una naturalidad en esta rueda de seguir privilegiando a los artistas masculinos, y cuando hablamos de mujeres también hablamos de disidencias

“Esto es el síntoma de todo lo que todavía queda pendiente por hacer en el mundo de la música, que además es uno de los campos en los que más difícil está siendo meter un poco de perspectiva de género”, explica la musicóloga y coeducadora Laura Viñuela. Según la investigadora, lo que nos indica la ausencia de mujeres, sabiendo que no es que no existan mujeres haciendo música, “es que toda la línea de toma de decisiones que lleva al cierre de un cartel está ocupada en gran medida por hombres con una perspectiva androcéntrica”.

Viñuela también critica que se avise a las mujeres artistas con poco tiempo para “cumplir una cuota”. “Ninguna artista quiere tener esa sensación de que la llamas porque a una semana del festival os dais cuenta de que tenía que haber mujeres. A veces la única manera de que te metan en un cartel es que ya seas una superartista”, subraya.

La desigualdad en los festivales va más allá de los carteles. “Toda la parte tanto administrativa como técnica que permite que exista el concierto o el festival presenta una desigualdad clarísima, además de una segregación horizontal brutal”, indica Viñuela. La musicóloga pone como ejemplo al personal de limpieza o a quienes atienden en venta de entradas, donde hay muchas más mujeres. “Todo lo que tiene que ver con la parte técnica sigue siendo un campo muy masculinizado, cuando hay muchísimas mujeres formadas en ese campo también”, subraya.

Cuando el algoritmo premia a los hombres

Medir la calidad de los artistas por la cantidad de reproducciones que tienen en las plataformas digitales tampoco es un criterio libre de machismo. “Antes escuchabas música porque te la ponían en la radio, ibas a conciertos en tu ciudad o te comprabas un disco porque te gustaba la portada y no tenías ni idea de quién era. Ahora la música la elegimos menos porque se nos ofrece, y el algoritmo y la IA tienen cero perspectiva de género”, explica Viñuela. “La idea de que ahora cualquiera sube sus canciones y puede llegar a todo el mundo es mentira, porque hay muchos filtros invisibles”, añade.

“El problema es que estas plataformas, que funcionan con algoritmos, es que reproducen la propia cámara de eco. Entonces, si tú escuchas un tipo de género y sobre todo escuchas a artistas masculinos, lo que te va a ofrecer es más de eso”, ejemplifica Viñuela.

Sigue pareciendo que la música o el arte creada por chicos es para todo el mundo y que la música creada por chicas es de nichos. No podemos ser nichos si somos la mitad de la población

Ejemplos de festivales con perspectiva de género

Hay festivales que nacen con la intención de revertir esta situación de machismo en la industria. Un ejemplo de ello es HER feminist, un encuentro cultural que este año se celebrará del 22 al 26 de septiembre en Tenerife y que visibiliza el arte, el pensamiento y la música creados por mujeres, personas trans, no binarias y disidencias de género. “La idea nació hace años, desde la observación constante de un desierto y muchos años de trabajo en diferentes ámbitos de la industria cultural y los festivales”, destaca su directora, Alejandra Galo.

Para Galo, los datos que evidencian la falta de paridad aún en los festivales “no es falta de talento, es la demostración de un sistema que lo invisibiliza”. Apunta que HER nació para equilibrar esa balanza y demostrar que otro modelo de festivales y de narrativas culturales son posibles. Llevamos ocho ediciones y los datos han mejorado, lo cual confirma que el camino andado era una necesidad absoluta.

Sostiene que es fundamental crear un festival feminista en Canarias. “No es una cuestión de capricho, es de justicia y de necesidad social”. Y agrega que “no estamos creando un espacio segregado, estamos creando un espacio seguro que el sistema se ha empeñado en negarnos”.

“Es la contradicción en la que nos hemos visto obligadas a vivir”, señala Laura Viñuela, musicóloga y educadora. Lo ideal, señala la investigadora, sería no tener que diseñar un programa especial para las mujeres, pero añade que es la única forma de sortear todos los obstáculos con los que se topan las artistas en el resto de festivales. “Te ponen en horario infantil o en un horario terrible, te pagan menos,… Estos festivales a veces son la única manera de disfrutar de hacer música, de tocar, hacer red, que es lo que quiere todo el mundo que se dedica a esto, y te ahorras todo ese desgaste”, apunta.

La presión sobre las mujeres artistas tampoco ha disminuido con los años. “Si lo haces bien te dicen que no se lo esperaban, y si no lo haces bien es porque este no es tu sitio. El fallo o la mediocridad es algo que a las mujeres todavía no se nos permite”, dice la experta.

Alejandra Galo ha incidido en otras entrevistas en que “no faltan mujeres en los festivales, sino que sobra machismo” y se reafirma en este periódico en que “es la frase que define nuestra razón de ser y que todo el sector debería tener grabada a fuego”. “Es un recordatorio de que el problema no es la oferta, sino la demanda y los sesgos de quienes programan. Mientras no se asuma que el problema es estructural,que sobra un machismo que invisibiliza, que perpetúa la desigualdad y que sigue poniendo barreras, los carteles seguirán siendo un reflejo de ese desequilibrio. No es una cuestión de cuotas, es una cuestión de hacer bien el trabajo”, apunta.

En HER, desde la organización hasta el cartel están liderados por mujeres y disidencias, “lo que nos permite tener una mirada completamente diferente sobre qué es relevante y quién merece un escenario”, apunta su directora.

Asimismo, en La Palma tendrá lugar Isla Bonita Love Festival y que se ha caracterizado por el “respeto a la diversidad afectiva y sexual”. Este año su cartel lo componen mujeres. El Festival Boreal también incide en sus comunicados en que garantiza “la paridad estricta” y la “igualdad de oportunidades” así como el veto a las canciones sexistas.

El papel de las administraciones públicas

Bajo el listado de nombres, es frecuente identificar en los carteles los logos de las administraciones públicas que apoyan estos festivales. Para las expertas, son precisamente las instituciones las que deben velar por el cumplimiento de la ley y citan, entre otros, el artículo 26 de la Ley 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. Esta normativa establece que las autoridades públicas deben velar por hacer efectivo el principio de igualdad de trato y de oportunidades en la creación y producción artística e intelectual y la difusión de la misma.

“Muchas veces el proyecto cumple sobre el papel pero en la realidad no”, apunta Beatriz Bello, que plantea que las administraciones supervisen y comprueben que los festivales que apoyan sean paritarios. “Como con todos los derechos, hasta que esto no esté naturalizado e instalado, sí que hay una responsabilidad de tener que revisar. No puedes esperar que por buena voluntad de repente los programas empiecen a ser igualitarios”, afirma.

No estamos creando un espacio segregado, estamos creando un espacio seguro que el sistema se ha empeñado en negarnos

Nereida Vizuete, portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria y educadora social añade que desde los movimientos feministas siempre han defendido la importancia de que la igualdad “se impulse desde aquellos festivales que tienen patrocinio público, porque para eso es que haya patrocinio público, e implica mejorar todas aquellas desigualdades que se producen de forma estructural y que se empuje en cierta manera a equilibrar la mirada”.

“Es superimportante porque es una forma de transmitir información al mundo y que no parezca que solo los hombres producen cultura o música de calidad suficiente para llamar la atención de un cartel. Que las mujeres estén de relleno o en pequeñito es cuanto menos curioso cuando somos la mitad de la población”, subraya. Por su parte, Bello insta a los artistas hombres a “acompañar a las mujeres en esta lucha” y que también reclamen la presencia de sus compañeras en los escenarios.

Alejandra Galo incide en que es necesario que las instituciones y los grandes festivales “implementen de forma real y efectiva criterios de paridad, no como una foto ni para conseguir más puntuación en la concurrencia competitiva a la hora de solicitar una subvención, sino como un compromiso firme y revisable”.

Por ello, recuerda que “la igualdad no es un camino que se recorre solo; necesita de medidas que allanen el terreno, que rompan los techos de cristal y que dejen de poner excusas”. “La administración debe entender que la rentabilidad no se mide solo en ingresos directos, sino en generación de comunidad, referentes, tejido cultural y cantera artística”, concluye.