Canarias mejora, como prácticamente todas las demás comunidades autónomas españolas, pero no lo suficiente como para pasar a una posición más ventajosa. Hay reducción del porcentaje de municipios isleños (con un total de 88) con rentas netas medias bajas entre sus residentes de los años 2022 a 2023, pero esta mejoría no es tan grande como para caer en un mejor puesto, en este caso para ir del quinto al sexto lugar por la cola, un salto que sería salvar un buen trecho.
Según las estadísticas conocidas este martes del Atlas de Distribución de Renta de los Hogares (2023), servidas por el INE y las más actuales de este servicio, en la comunidad autónoma de Canarias sigue habiendo casi uno de cada tres de sus municipios con habitantes que tienen una renta neta media considerada baja, en el rango de los 7.000 a los 12.500 euros anuales por residente.
Ello significa que las islas se mantienen en el mismo puesto en esa clasificación por comunidades autónomas, el quinto, aunque su resultado sea más positivo en casi seis puntos porcentuales, al pasar del 35,2% de los municipios en 2022 al actual 29,5%, siempre para la renta neta media por habitante definida como baja.
Pese a ese avance, el salto al sexto puesto por la cola, desde el quinto, parece muy poco probable en los próximos años, pues hay una gran anchura. Por detrás de Canarias, se hallan las regiones de siempre, estas enumeradas desde el último lugar al cuarto, siempre por la cola (el quinto es el de las islas), con Murcia, el 91,1%; Andalucía, el 82,7%; Extremadura, el 81,2%, y Castilla-La Mancha, el 46,2%. La siguiente es Canarias, con el mencionado 29,5% para 2023.
Hay que observar que los datos de Canarias distan mucho de los de Illes Balears, pese a ser economías muy análogas, extremadamente dependientes de la actividad turística.
En el archipiélago mediterráneo, el valor relativo de municipios con personas o habitantes dentro del rango de renta neta media baja es del 0% (no los hay), con el 7,5% en el segmento de renta media-baja; el 43,3%, en el de media-alta, y nada menos que el 49,3% en el superior: renta alta.
Esa misma secuencia en Canarias es la siguiente: el 29,5% (municipios entre 7.000 y 12.500 euros por año y residente), el 45,5% (entre 12.500 y 14.100), el 20,5% (entre 14.100 y 16.100) y el 4,5% (entre 16.100 y 30.500).
Atendiendo a estas mismas estadísticas, tres de cada cuatro municipios de Canarias tienen residentes con rentas netas medias en el grupo de las bajas o las medias-bajas. En Baleares, sin embargo, la dinámica es bien distinta: la máxima riqueza per cápita se da en más del 90% de sus municipios, estos con rentas medias en los rangos de medias-altas o altas.
Madrid, Barcelona, País Vasco y Navarra
En toda España, la renta neta media por persona aumentó el 6,9% en 2023 y se situó en 15.036 euros por habitante y año. Pozuelo de Alarcón (Madrid), Matadepera (Barcelona) y Boadilla del Monte (Madrid) volvieron a liderar los municipios de más de 2.000 habitantes con mayor renta anual media por habitante.
En cambio, fueron Iznalloz (Granada), El Palmar de Troya (Sevilla) y Huesa (Jaén), todos en Andalucía, los que se situaron como municipios de más de 2.000 habitantes con menor renta anual media por habitante.
En el ámbito de las provincias con mayor renta neta anual por habitante destacan Gipuzkoa, Bizkaia y Madrid. Las rentas más bajas, en cambio, se registraron en Almería, Jaén y Huelva, todos territorios de Andalucía.
Si se ordena la renta media por persona de los municipios de España de menor a mayor, se consiguen los cuartiles de la distribución que dividen a los municipios en cuatro grupos con el mismo número de ellos. Por localización geográfica, destacan los del País Vasco, donde el 90,9% de los municipios estaban entre el 25% con mayor renta de España (por encima de los 16.112 euros, la renta neta media alta por habitante), y la Comunidad Foral de Navarra, con el 69,1%.
En el lado contrario, está la Región de Murcia, con el 91,1% de sus municipios entre el 25% con menor renta (menos de 12.505 euros), y Andalucía, con el 82,7%.
El Atlas de Distribución de Renta de los Hogares es una operación estadística que proporciona indicadores de nivel y distribución de renta por persona y hogar: Estos se completan con información de tipo demográfico. Para la elaboración de los indicadores de ingresos, el INE utiliza datos fiscales de la Agencia Tributaria y de las Haciendas Forales.