El Papa resalta ahora el compromiso de la Iglesia en la lucha contra el Sida
El Papa Benedicto XVI resaltó este jueves el fuerte compromiso que la Iglesia católica desempeña en África en la lucha contra el Sida, la malaria y la tuberculosis, según declaró ante un grupo de enfermos en Yaoundé, la capital de Camerún.
El Romano Pontífice volvió así a abordar uno de los temas en los que se ha centrando la atención mediática en esta primera visita del Papa a África, después de que hace dos días, Benedicto XVI asegurara que el flagelo del Sida “no se puede resolver” con la distribución de preservativos sino a través de una “humanización” de la sexualidad.
Frente a un numeroso público integrado por enfermos, mutilados y discapacitados, el Papa manifestó su cercanía con todos los que sufren y dio testimonio de la “lucha eficaz” que lleva a cabo la Iglesia católica contra estos “terribles flagelos”.
“En presencia de sufrimientos atroces, nos sentimos desprevenidos y no encontramos las palabras justas. Ante un hermano o una hermana inmersos en el misterio de la cruz, el silencio respetuoso y compasivo, nuestra presencia apoyada en la oración, un gesto de ternura y de consuelo, una mirada, una sonrisa, pueden hacer más que muchos discursos”, afirmó.
Asimismo, el Papa recordó el ejemplo de Simón de Cirene, el hombre que ayudó a Jesucristo a cargar con la Cruz y de quien destacó su origen “africano”. Con su ejemplo, Jesucristo, recuerda que “el sufrimiento y la enfermedad no tendrán la última palabra en nuestras vidas humanas”, concluyó.
Rechazo a la violencia y el totalitarismo
El Papa Benedicto XVI recordó este jueves que toda “religión genuina” debe rechazar “cualquier forma de violencia y totalitarismo”, según declaró durante un encuentro con representantes musulmanes celebrado en Yaoundé, la capital de Camerún.
El Romano Pontífice, que se halla en el tercer día de su primer viaje apostólico a África, hizo estas declaraciones ante una delegación de 22 líderes musulmanes, a quienes invitó a trabajar junto a los cristianos “en la edificación de la civilización del amor”.
En este sentido, deseó que “la entusiasmante cooperación entre musulmanes, católicos y otros cristianos en Camerún sea para las demás naciones africanas un faro luminoso sobre el potencial enorme que implica el compromiso interreligioso para la paz, la justicia y el bien común”.
Otro de los temas que abordó ante los líderes de las comunidades musulmanas cameruneses es el de la relación que existe entre razón y fe, afirmando que ésta última, “lejos de perjudicar nuestra capacidad de comprendernos a nosotros mismos y al mundo, la dilata”.
De hecho, el Pontífice consideró que uno de los deberes más urgentes de la religión hoy en día es el de “poner en manifiesto el vasto potencial de la razón humana”. Ésta “va mucho más allá de lo que la matemática puede calcular, la lógica puede deducir o los experimentos científicos pueden demostrar”, añadió. Según el Papa, “lo razonable incluye la bondad y el atractivo intrínseco que conlleva vivir honestamente y según la ética”.
La delegación musulmana estaba encabezada por el presidente de la Asociación Cultural Islámica de Camerún, Amadou Bello, que también dirigió al Papa unas palabras. La reunión se celebró a primera hora de esta mañana en la Nunciatura Apostólica de Yaoundé.