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“Tanausú sigue esperando que su isla reconozca su valor y entrega”

El arqueólogo y Premio José Pérez Vidal asegura en este artículo que “ya es hora de que el capitán del cantón de Aceró sea reconocido y ocupe el lugar que le corresponde en la historia de Benahoare”.

A lo largo del tiempo ha habido algunos intentos de homenajear la figura de Tanausú. El episodio más antiguo y, seguramente, el más sentido hasta la fecha, se llevó a cabo el 17 de julio de 1891. Las referencias completas a este acto las pueden encontrar en la obra de Juan Bautista Lorenzo Rodríguez: Noticias para la Historia de La Palma, Tomo II, (Santa Cruz de Tenerife), 1997, págs. 92-93.

El acto consistió en la colocación de la lápida de mármol, de 43 centímetros de largo por 29 de ancho, y en él participaron autoridades y una serie de personas que firmaron en un acta hecha al efecto de este acontecimiento. El objetivo era “…proceder á la solemne colocación de una lápida conmemorativa como monumento á la memoria del inmortal Tanausú, Mencey de Aceró (La Caldera) muerto por la libertad é independencia del pueblo guanche en el año de 1492..." Se leyeron tres cartas, así como discursos y poesías de, entre otros,  D. Antonino Pestana Rodríguez, D. Antonio Rodríguez López, etc. La lápida se colocó “…en el risco del Roque de Los Muchachos, de cara á La Caldera, cuyo salvaje recinto fue testigo de las virtudes del ilustre guanche…” Entre el risco y la lápida, en un pomo de cristal, se dejó un ejemplar del acta.

Juan Bautista Lorenzo lamentaba “…como el que mas, no haber sido invitado á tomar parte en aquella importante ceremonia, hecha exclusivamente por el Cura Párroco y demás autoridades del pueblo de Garafía, como igualmente lo lamentan muchísimas otras personas, autoridades y corporaciones civiles de esta ciudad, de quienes impremeditadamente se hizo caso omiso.”

¡Cómo han cambiado los tiempos! A finales del siglo XIX algunos palmeros ilustres se molestaban por no haber participado en un acto de homenaje a Tanausú. Sin embargo, hasta el presente, nada menos que 125 años después, a nadie parece preocuparle el olvido consciente y sistemático de este personaje palmero, hasta el punto que parece como si no hubiese existido nunca.

Respecto a la lápida colocada en el Roque de Los Muchachos, desapareció sin dejar el más mínimo rastro. Nunca sabremos cuánto tiempo estuvo colgada en los riscos ni, por supuesto, quiénes la hicieron desaparecer. Seguramente, se halle en el fondo de Aceró, partida en mil pedazos. Teniendo en cuenta los avatares históricos que se han sucedido en este país, no hay que ser ningún lince para imaginarnos lo que pudo suceder.

Si analizamos el contenido de los tres trabajos publicados hasta la fecha de Tanausú en el olvido y lo que narraremos a continuación, podríamos empezar a hablar de la maldición de Tanausú y, sobre todo, si llegamos a presentar una cuarta parte en la que daríamos cuenta de una serie de intentos, infructuosos, por reivindicar la memoria de este personaje. Sólo así se explica que todos los intentos de realizarle un sentido homenaje, por diferentes circunstancias y razones, han quedado en agua de borrajas o no han tenido continuidad en el tiempo.

El 20 de septiembre de 1951, en sesión extraordinaria del Ayuntamiento de El Paso, se acordó erigir en la Fuente del Pino un monumento conmemorativo a los hechos históricos que allí acaecieron. Finalmente, el 3 de mayo de 1952 se llevó a efecto el acto institucional que consistió en la  colocación de la primera piedra en cuyo interior se colocaron unas monedas de curso legal y el acta levantada en el lugar. La comisión fue presidida por D. Miguel Jurado Serrano (alcalde) y fueron padrinos Don Braulio Martín Hernández y Matilde Monterrey Acosta, oficiando la bendición el párroco Salvador Miralles. En este acontecimiento participaron todos los niños y niñas de las escuelas de El Paso, para lo cual el consistorio puso las correspondientes guaguas.

Acto institucional de colocación de la primera piedra del monumento conmemorativo a los acontecimientos históricos que tuvieron lugar junto a la Fuente del Pino (3 de mayo de 1952) (Foto cedida por Carlos Cecilio Rodríguez López)

Acto institucional de colocación de la primera piedra del monumento conmemorativo a los acontecimientos históricos que tuvieron lugar junto a la Fuente del Pino (3 de mayo de 1952) (Foto cedida por Carlos Cecilio Rodríguez López)

Estos datos han sido extraídos de un trabajo periodístico de D. Ismael González, titulado La piedra de la discordia,  publicado en el Diario de Las Palmas el 25 de octubre de 1974. Decía D. Ismael que “…esa piedra enterrada tan efusivamente por los pacenses, en las inmediaciones de la Fuente del Pino, como símbolo meritorio a los aborígenes muertos defendiendo su suelo patrio, ha quedado como un poema mudo de la recordación del estoicismo. Durante los discursos “… en el momento solemne de colocación de la primera piedra para erigirse el monumento…” se comentó que “…el hecho histórico necesita un lugar para producirse y la Fuente del Pino concedió el lugar y en él se produjo el hecho de resonancia histórica para la España de Isabel.” Sin embargo, D. Ismael se lamentaba, acertadamente, “…De cómo y por qué se produjo el hecho, no dijo nada. Silenció la cobarde traición de Fernández de Lugo, que dio lugar al apresamiento del bravo Tanausú, noble indígena que confió en la falsa palabra del Adelantado”.

De cualquier forma, hay que tener en cuenta la fecha en la que se produjeron los hechos: en plena época franquista. Pero es que han pasado más de 60 años y Tanausú sigue esperando que su isla reconozca su valor y su entrega a unos ideales de libertad y justicia que le costaron la vida.  D. Ismael González tuvo la clarividencia de considerar que ese monumento a Tanausú no podía ser obra del Ayuntamiento de El Paso, sino que debían participar otras instituciones como la Delegación de Cultura, el Cabildo Insular, la Delegación de Turismo, etc.  El 7 de febrero de 1975 publicó en el Diario de Las Palmas otro trabajo sobre la necesidad de levantar un monumento a Tanausú en la Fuente del Pino. Nos comenta que el Sr. Presidente del Excmo Cabildo Insular de La Palma se interesó por el asunto aunque, eso sí, sería un monumento a los héroes  de la conquista de la isla: “a ganadores y perdedores”. Obviamente, y a día de hoy, de estos últimos nadie se ha acordado.

Desgraciadamente, ese homenaje no tuvo continuidad en el tiempo y la plaza, en la actualidad, pasa completamente desapercibida porque ha sido “comida” por el pinillo y hasta los pinos han crecido entre las grietas de las lajas que formaron el piso. Cualquiera que visite el lugar, ni siquiera se dará de que allí existe una plataforma en la que hace más de 60 años se llevó a cabo uno de los pocos, y sentidos homenajes, que en esta Isla se ha dedicado al héroe Tanausú.

Gigantesco pino de tea, posiblemente sagrado para los benahoaritas, que da nombre al lugar, Fuente del Pino (Barranco del Riachuelo. El Paso), donde fue apresado, merced a una vil traición, Tanausú, capitán del cantón de Aceró (Caldera de Taburiente)

Gigantesco pino de tea, posiblemente sagrado para los benahoaritas, que da nombre al lugar, Fuente del Pino (Barranco del Riachuelo. El Paso), donde fue apresado, merced a una vil traición, Tanausú, capitán del cantón de Aceró (Caldera de Taburiente)

El 26 de marzo de 1985, en una sesión extraordinaria del pleno del Ayuntamiento de El Paso, se produce un acuerdo relacionado con una moción presentada por el grupo socialista, tendente a la consecución de un monumento conmemorativo del hecho histórico del 2 de mayo de 1493. Sin embargo, la Comisión de Cultura del Cabildo de La Palma desestimó esta petición. Este intento, al menos que nosotros sepamos, ha sido el último e infructuoso intento para resaltar estos acontecimientos. A partir de ese momento, la nada, y el silencio más absoluto por parte de las administraciones públicas.

Sin embargo, todo apunta a que la situación empieza a cambiar y Tanausú comienza a emerger del olvido. Los primeros pasos ya están dados y nos marcan el camino a seguir: Mirador de Tanausú, en Las Piedras (Villa de Garafía) y el impresionante Tanausú en el frente oriental de la Casa de la Cultura de El Paso. Rayos de esperanza se adivinan en el horizonte, puesto que el Ayuntamiento de El Paso está empeñado en reivindicar la figura de este personaje, así como el mundo aborigen, con varios proyectos que están en marcha y que, con toda probabilidad, serán una realidad a corto-medio plazo. Ya es hora de que el capitán del cantón de Aceró, Tanausú, sea reconocido y ocupe el lugar que le corresponde en la historia de Benahoare.

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