Sobre periodistas y negociación con ETA
El mismo día del asesinato del exconcejal socialista Luis María Ansón escribía en el mismo periódico que “La banda tomó la decisión de no matar tal vez de forma espontánea o quizá porque los negociadores internacionales de Zapatero así lo acordaron con los terroristas”. Desde primeras horas este artículo fue citado por las emisoras amigas y se transformó en un sms que avisaba de un acuerdo de Zapatero con ETA. Pero el desmentido terrorista llegó horas después en forma de cruel asesinato. Por eso hubo que cambiar el guión, Zapatero no había logrado el acuerdo anunciado por Ansón, pero su política fue la causa de ese asesinato. Daba igual la petición de la hija del asesinado. El discurso se repitió el día de reflexión y la jornada electoral. Incluso algunos periodistas que trabajaron en el gobierno de un presidente que llamó a los etarras “Movimiento Vasco de Liberación Nacional” defendieron estas tesis. Se trata de periodistas que trabajaron en el gabinete de Mayor Oreja o en la Delegación del gobierno en Canarias, que siguieron en sus puestos de trabajo después de saber que el ejecutivo del que formaban parte había negociado con ETA en Suiza.
El uso de las negociaciones con ETA como arma arrojadiza de la derecha es viejo. En las Elecciones Generales de 1979 un hermano de Luis María Ansón tenía preparado unas viñetas que iban a salir en todos los periódicos para atacar al PSOE en el caso de que los socialistas contaran algún escándalo del gobierno en vísperas de los comicios del l de marzo. Rafael Ansón trabajaba para el ejecutivo de la UCD y tenía preparadas unos ripios y viñetas titulados “Aleluyas del 1 de marzo”. Lo cuenta (¡fitetú que casualidad) Pedro J Ramírez en su libro “Así se ganaron las elecciones de 1979”. Escribió el precoz Pedro J que “ Se trataba de una historieta, lista para salir en todos los periódicos del país, explicando lo que ocurriría en el caso de que los socialistas ganaran las elecciones. Entre otras ilustraciones, llamaban especialmente la atención la que mostraba a Txiqui Benegas negociando con los encapuchados de la ETA y la que representaba Luis Yánez rindiendo pleitesía al Ayatolaj Jomeini”. Al final el PSOE no atacó a la UCD y Rafael Ansón prefirió no disparar con esa delicada munición. La UCD logró 167 diputados y el PSOE 121.
Quién podía imaginar que treinta años después de aquella maniobra de Rafael Ansón su hermano Luis María iba a publicar en una víspera electoral otra columna hablando de un acuerdo del PSOE con ETA. Pero en lugar de rectificar, cuando la familia de Isaías velaba su cadáver en Mondragón, Ansón escribió en un diario digital “la atrocidad del crimen no puede hacernos olvidar, porque sería ofender a las víctimas del terrorismo, que a ETA le conviene que gane Zapatero”. Luis María no logró con su artículo lo que sí consiguió su hermano sin necesidad de sacar las viñetas: dejar al PSOE en la oposición. Que se prepare Rajoy, porque los mismos personajes que trabajaron para llevarlo a la Moncloa están ya en la tarea de sacarlo de su despacho de la calle Génova. Por eso Mariano Rajoy ha decidido venir a Mogán en Semana Santa para jincharse a comer aguacates de Paco González, quiere olvidarse Mariano del sabor de la medicina que ya le están dando sus antiguos periodistas aliados.
Juan GarcÃa Luján