Osakidetza empezará a reducir en octubre el envío de abortos a clínicas privadas, ahora derivados en un 95%
El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) comenzará este mes de octubre a cumplir con recursos propios la cobertura del derecho al aborto de las mujeres, hasta ahora privatizadas en más de un 90% de los casos. El cambio se hará de manera progresiva en sus centros de salud y hospitales, arrancando con un proyecto piloto en las actuaciones farmacológicas con mujeres que lleven menos de diez semanas de gestación. Se extenderá al conjunto de la red pública a lo largo de 2027, informa Europa Press.
Dice Osakidetza que la iniciativa se enmarca en el compromiso de Osakidetza con los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y que da cumplimiento al denominado Pacto Vasco de Salud, pero la evidencia es que desde hace años era un servicio prácticamente enteramente privatizado. En este momento, más del 94% de las aproximadamente 4.000 interrupciones voluntarias del embarazo que se realizan cada año a mujeres residentes en Euskadi son derivadas a clínicas privadas autorizadas, aunque financiadas por el sistema sanitario público.
El pilotaje, que dará cobertura a los tres territorios históricos de Euskadi, se desarrollará entre los meses de octubre y diciembre en cinco OSI o comarcas de Osakidetza. Posteriormente, se desplegará en 2027 a toda la red. Como primer paso, el proyecto piloto estará orientado a incorporar a la red pública la atención a las interrupciones voluntarias del embarazo farmacológicas de menos de diez semanas de gestación. El pilotaje permitirá evaluar los resultados clínicos, la organización asistencial, las necesidades de recursos y la experiencia de las mujeres usuarias antes de extender el modelo al conjunto de Euskadi.
El nuevo modelo se ha diseñado a partir de los datos del Registro Vasco de Interrupciones Voluntarias del Embarazo, que reflejan que cerca de la mitad de los procedimientos se realizan actualmente mediante tratamiento farmacológico y que la mayoría de las interrupciones tienen lugar en etapas tempranas de la gestación, cuando este método constituye una alternativa clínica consolidada.
El protocolo diseñado por Osakidetza fija a las matronas como profesionales de referencia y puerta de entrada al proceso. Las mujeres que decidan solicitar una interrupción voluntaria del embarazo deberán acudir a su centro de salud y solicitar una cita prioritaria con estos profesionales. Durante la consulta, se ofrecerá información personalizada sobre las distintas opciones disponibles, los procedimientos, las garantías legales y los recursos asistenciales existentes. Posteriormente, se activará el circuito asistencial que corresponda.
El nuevo protocolo refuerza, asimismo, aspectos como la confidencialidad, la intimidad, la seguridad clínica y el respeto a la autonomía de decisión de cada mujer respecto a la interrupción de su embarazo. Osakidetza ha incidido también en la necesidad de continuar reforzando las políticas de educación sexual y el acceso a métodos anticonceptivos eficaces para prevenir embarazos no planificados. En 2024, más del 60% de las mujeres que solicitaron una interrupción voluntaria del embarazo no utilizaban ningún método anticonceptivo, mientras que aproximadamente un tercio de los procedimientos correspondieron a interrupciones de repetición.
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