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Canarias arrastra un déficit en la escolarización de menores de tres años, una etapa clave para la prevención de desigualdades

Jennifer Jiménez

Las Palmas de Gran Canaria —
2 de mayo de 2026 20:15 h

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El Consejo Escolar de Canarias ha puesto el énfaisis esta semana en que el Archipiélago arrastra un déficit en la escolarización de menores de cero a tres años, una etapa que tiene un alto impacto educativo y social ya es clave para el desarrollo de la infancia y para la prevención de desigualdades.

El informe sobre la Realidad Educativa de Canarias del Consejo Escolar destaca que mientras que la tasa de escolarización en el conjunto nacional de menores de dos años es del 73,3%, en las Islas es del 45,6%, destacando en particular la provincia de Las Palmas con un 37,4%.

En concreto, el documento detalla que “la Educación Infantil de 0 a 3 años, subrayando su papel clave en el desarrollo integral de la infancia, la prevención de dificultades de aprendizaje y la compensación de desigualdades de origen social, cultural y económico. La falta histórica de una apuesta decidida por esta etapa ha tenido efectos negativos irreversibles en varias generaciones de niños y niñas, agravando las situaciones de vulnerabilidad y exclusión social”.

El documento incide en su papel clave en la compensación de las desigualdades sociales y culturales que inciden en el éxito educativo del alumnado más vulnerable. “En los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la escolarización entre los 3 y los 6 años es prácticamente universal; sin embargo, el acceso al primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años) presenta una notable heterogeneidad y depende en gran medida del nivel socioeconómico de las familias y del diseño de las políticas públicas”, detalla.

El Consejo cree que a pesar de los avances que se han dado en los últimos años, la falta histórica de una apuesta decidida por esta etapa ha tenido efectos negativos irreversibles en varias generaciones de niños y niñas, agravando las situaciones de vulnerabilidad y exclusión social.

Habla además de que “el reto actual se desplaza hacia la mejora de la calidad de la formación recibida y hacia la ampliación de las oportunidades educativas en etapas no obligatorias” y de “la importancia de impulsar políticas de conciliación, de organizar los servicios complementarios y compensadores en el ámbito municipal, y de ampliar la red de educación infantil de 0 a 3 años como herramienta clave tanto para favorecer la natalidad como para garantizar la igualdad de oportunidades desde edades tempranas”. Destacan también la optimización de las infraestructuras educativas para organizar actividades diversas en horarios no lectivos y días no laborables.

Para todo ello, es necesario alcalzar el mandato legal de destinar el 5% del PIB a Educación y que el Consejo Escolar de Canarias lleva años reclamando.

Todas las propuestas concretas del Consejo

El Consejo propone elaborar políticas de conciliación transversales que impliquen al conjunto de la sociedad canaria e incide en que esas políticas son una responsabilidad compartida que implica a las administraciones públicas, a las empresas, a los agentes sociales y, también, a las propias familias. Y menciona desde la organización de los horarios laborales, la disponibilidad de servicios de cuidado, las políticas sociales y la corresponsabilidad entre mujeres y hombres en el ámbito doméstico son factores decisivos que van más allá del sistema educativo.

Propone también promover la creación y consolidación de escuelas infantiles de 0 a 3 años, en coordinación con las administraciones locales, reforzando su papel como recurso educativo y como instrumento esencial para facilitar la conciliación mediante horarios racionales y flexibles adaptados a las necesidades laborales de las familias. Sugiere, de hecho, ampliar de forma progresiva la red pública de escuelas infantiles, priorizando los entornos más vulnerables y garantizando la equidad en el acceso, así como reforzar las ayudas a las familias.

Asimismo, se plantea desarrollar programas específicos de apoyo a la conciliación en los centros educativos, diseñando e implementando actuaciones ajustadas a las necesidades detectadas por los consejos escolares de centro, de manera que cada comunidad educativa pueda disponer de respuestas adaptadas a su realidad social.

Y entre sus propuestas se encuentra también dinamizar la optimización de las infraestructuras educativas, contando con el apoyo del tercer sector y de la iniciativa privada, para organizar actividades diversas en horarios no lectivos y días no laborables que ofrezcan alternativas de ocio saludable y favorezcan el desarrollo de vínculos socioafectivos en el entorno comunitario facilitando que los centros estén abiertos como mínimo hasta las cinco de la tarde.

El informe del Consejo Escolar de Canarias también ha hecho hincapié en otros aspectos como el alumnado con necesidades de apoyo educativo y los retos que se presentan así como el cierre de escuelas en algunas zonas de las Islas frente al crecimiento de población que sufren especialmente los sures del Archipiélago así como Fuerteventura y Lanzarote. Propone una reducción de ratios en aulas con mayor complejidad, el aumento y estabilidad del profesorado especializado y la mejora de la accesibilidad en los centros.