La Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias formará este año, a través del programa Bicáraro, a unos 3.000 docentes y familias en materia de igualdad y respeto a la diversidad afectivo sexual.
Una nota de este departamento explica que también como novedad en este curso escolar, el programa Bicácaro, que impulsa la Viceconsejería de Igualdad y Diversidad, pondrá en marcha un programa piloto de Educación Afectivo Sexual en Centros de Menores Migrantes
La consejera Candelaria Delgado indica en la nota que se está permitiendo a la comunidad educativa contar con nuevas herramientas para abordar en el aula, o en casa, la diversidad sexogenérica, la coeducación, las nuevas masculinidades, o incluso “fenómenos tan preocupantes que se están detectando en redes sociales como la machoesfera, a través del que se produce una exaltación de la masculinidad y la misoginia”.
El año pasado las herramientas que se facilitan con esta formación llegaron a 2.000 docentes de 88 centros educativos de todas las islas y de todos los niveles, desde colegios, institutos, centros de personas adultas o incluso escuelas oficiales de idiomas.
En muchos de estos centros la formación también se extendió a las familias.
Según la Consejería, este dato supuso un crecimiento exponencial respecto al curso 2023-24 en el que la intervención llegó a 700 docentes, ya que solo se aplicaba en los centros de infantil y ciclos formativos.
La nota recuerda que el programa Bicácaro es un programa para la igualdad y la diversidad dirigido a los centros educativos de Canarias e impulsado desde la Viceconsejería de Igualdad y Diversidad en el marco de la Estrategia Canaria de Transición Igualitaria.
Su primer objetivo es que tanto la igualdad como la diversidad entren a formar parte de la cultura y del proyecto educativo de cada centro de las etapas de infantil, primaria y secundaria.
Las acciones están relacionadas con la línea de trabajo prioritaria “Escuelas que suman”, descrita en la ECTI, que trata de incidir en la comunidad educativa, en un espectro que va de los equipos directivos de los centros a las familias, pasando por el personal tanto docente como no docente.
Los áreas formativas que se ofertan son la igualdad desde las masculinidades; la educación afectivo-sexual, una asignatura pendiente; la diversidad sexogenérica en las aulas: el alumnado trans y LGTBIQ+; la pornografía, retos y líneas de fuga, y la coeducación como camino hacia la igualdad; y retos y estrategias: Soluciones en igualdad.