Trump exhibe un gran moratón en su mano izquierda: “Me golpeé con una mesa y cuando tomas mucha aspirina te salen cardenales”
Donald Trump suele llevar una tirita grande en su mano derecha, disimulada con maquillaje, para ocultar heridas recurrentes que su equipo atribuye a las múltiples veces que el presidente de EEUU da la mano al día. Pero este jueves el hematoma estaba en su mano izquierda y no estaba tapado.
“Me golpeé con la mesa y me puse un poco de crema, pero me golpeé”, ha dicho el presidente de EEUU en el Air Force One de regreso de Davos (Suiza) a Washington DC: “Hay que tomar aspirina si quieres cuidar tu corazón, pero no la tomes si no quieres tener un pequeño moratón. Y yo tomo la aspirina grande. Y cuando tomas la aspirina grande, te dicen que te sale un moratón. El médico me dice: 'No tienes que tomarla, señor. Estás muy sano'. Y yo le digo que no quiero correr ningún riesgo. Pero ese es uno de los efectos secundarios de tomar aspirina”.
La Casa Blanca había hecho una declaración similar el jueves por la mañana, diciendo que Trump se golpeó la mano con la mesa de firmas durante un evento de la Junta de Paz en Davos, Suiza, a primera hora del jueves.
“En el evento de la Junta de Paz celebrado hoy en Davos, el presidente Trump se golpeó la mano con la esquina de la mesa de firmas, lo que le provocó un hematoma”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en un comunicado.
Al comienzo del acto de firma de la Junta de Paz, las imágenes de Trump no parecía mostrar hematomas importantes en la mano. Sin embargo, los hematomas se hicieron evidentes unos 10 minutos más tarde, después de que se sentara a la mesa y firmara varios documentos.
Trump lleva mucho tiempo con hematomas en la mano derecha, que, según ha informado la CNN, son anteriores a su regreso a la Casa Blanca. Pero llamaron más la atención después de que empezara a intentar cubrirlos con maquillaje y vendajes y a protegerlos de las cámaras con la otra mano. Y los hematomas en la mano izquierda que se observaron a finales del año pasado suscitaron más preguntas sobre su salud.
Trump declaró al Wall Street Journal en una entrevista publicada a principios de enero que toma una dosis diaria de aspirina más alta de la que le recomiendan sus médicos, argumentando que “la aspirina es buena para diluir la sangre”.
El médico de Trump, el doctor Sean Barbabella, declaró a ese mismo diario que Trump toma 325 miligramos de aspirina al día, justificando que eso le hace tener moratones con facilidad.
Según la Clínica Mayo, una dosis baja de aspirina, que “puede ayudar a prevenir ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares”, oscila entre 75 y 100 miligramos, y lo habitual es recomendar 81 miligramos.
La Clínica Mayo también afirma que, para la terapia con aspirina, la dosis diaria “suele estar entre” 75 y 325 miligramos.
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