No siempre es el corazón o la tiroides: las glándulas desconocidas que controlan el peso o el estrés
No son seguramente de las que más se habla, pero las glándulas adrenales, una especie de sombrero de los riñones que adoptan una forma triangular o piramidal son, juntas, las responsables de liberar diferentes hormonas fundamentales para la vida humana. Estas hormonas controlan funciones vitales como el metabolismo diario, la regulación del equilibrio de sal y agua, la de la inflamación y el control de las respuestas básicas al estrés.
Es importante comprender su función y saber qué detectar si estas glándulas no funcionan correctamente. Algo en lo que trabajan desde la unidad especializada en patología adrenal del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, formada por urólogos, endocrinos y anestesistas para establecer un diagnóstico preciso y un tratamiento individualizado a cada paciente.
Glándulas adrenales: dónde se encuentran y qué funciones ejecutan
Para comprender un poco mejor qué son las glándulas adrenales y qué función tienen es clave tener presente el sistema endocrino, la red de control hormonal del cuerpo que incluye varias glándulas que liberan hormonas en el torrente sanguíneo para regular distintos procesos. Es como una especie de servicio de mensajería del cuerpo, donde cada glándula envía señales que indican a los órganos cómo tienen que funcionar.
Las glándulas adrenales forman parte de este sistema. Son pequeñas y están ubicadas en la parte posterior del abdomen, justo encima de los riñones, debajo de la caja torácico y hacia la espalda. Producen varias hormonas esenciales para el funcionamiento normal del organismo. Constan de una parte externa llamada corteza y una interna llamada médula. “La corteza produce hormonas como el cortisol, que ayuda a manejar el estrés; la aldosterona, que controla la presión arterial; y ciertas hormonas sexuales”, afirma el Doctor Alberto Hernando Arteche, especialista del Servicio de Urología del hospital citado.
La médula, en cambio, “produce adrenalina y noradrenalina, responsables de la respuesta del cuerpo ante situaciones de peligro o estrés (respuesta de lucha o huida)”, es decir, ayudan a responder ante situaciones estresantes, afirma el Doctor Hernando. El equilibrio hormonal de las glándulas adrenales es esencial para mantener diversas funciones corporales, como la regulación de la inflamación y el manejo del equilibrio de sal y agua.
Las glándulas adrenales secretan estas hormonas en las cantidades adecuadas. Pero si este equilibrio se altera pueden aparecer síntomas sutiles que es clave reconocer.
Fallos en las glándulas adrenales
Los trastornos de las glándulas adrenales aparecen cuando estas producen una cantidad excesiva o insuficiente de hormonas. Estos desequilibrios pueden provocar problemas de salud importantes. El efecto de un funcionamiento inadecuado depende de la parte de la glándula adrenal afectada y de la afección que la causa. Entre las enfermedades más comunes está el síndrome de Cushing, que “ocurre cuando el cuerpo produce demasiado cortisol”, afirma el Doctor Hernando. La forma en la que se manifiesta suele ser con un aumento de peso, sobre todo en la cara y el abdomen; adelgazamiento de la piel; debilidad muscular y presión alta.
Por el contrario, cuando la producción de cortisol es insuficiente, puede aparecer la Enfermedad de Addison, un trastorno que puede ser causado por enfermedades autoinmunes, infecciones u otros factores que dañan la corteza suprarrenal. Los síntomas suelen desarrollarse de forma lenta en forma de “fatiga extrema, pérdida de peso, presión baja, náuseas y oscurecimiento de la piel”, reconoce por su parte el Doctor Leslie Cuello, también especialista del Servicio de Urología de la Fundación Jiménez Díaz.
Otra afección es el hiperaldosteronimo, “que se produce cuando hay un exceso de aldosterona, lo que puede causar presión arterial alta y niveles bajos de potasio”, advierte el Doctor Cuello.
Aunque poco frecuente, también puede aparecer feocromocitoma, “un tumor de la médula adrenal que puede causar subidas repentinas de presión arterial, palpitaciones, sudoración excesiva y ansiedad”, explica el Doctor Cuello. La causa de este tumor es una sobreproducción de epinefrina y norepinefrina en las glándulas suprarrenales.
Problemas en las glándulas suprarrenales
Los problemas de las glándulas adrenales pueden manifestarse de varias maneras. Reconocer las primeras señales permite actuar antes de que se hagan más evidentes. Así, debe prestarse atención a síntomas que persisten o empeoran, como “una fatiga inexplicable sin causa aparente; mareos, especialmente al estar de pie; aumento o pérdida de peso repentina o cambios en la forma del cuerpo; presión arterial baja o muy alta; cambios en la piel en forma de oscurecimiento o adelgazamiento, sobre todo en pliegues o cicatrices; sudoración excesiva; palpitaciones o sensación de ansiedad sin razón clara; o dolor abdominal persistente”, afirma el Doctor Hernando.
El diagnóstico temprano que marca la diferencia
Los trastornos de las glándulas adrenales no siempre presentan síntomas distintivos o fácilmente identificables. De ahí que para confirmar un tratamiento de la glándula suprarrenal se requiera, en la mayoría de los casos, una serie de pruebas diagnósticas, como análisis de sangre, estudios de imagen y, en ocasiones, biopsias. Uno de los problemas es que se trata de pruebas que no siempre se realizan de forma rutinaria en pacientes con síntomas vagos o inespecíficos, de ahí que puedan producirse retrasos en el diagnóstico.