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Montaña de Guaza

Arona recurre al Supremo para exigir ''garantías ambientales'' en la urbanización de una montaña protegida

Arona ha recurrido ante el Tribunal Supremo la sentencia que exime de evaluación ambiental a la promotora de una de las urbanizaciones planteadas sobre la Montaña de Guaza, un espacio protegido del sur de Tenerife. El Ayuntamiento ha anunciado en un comunicado oficial que el pasado 13 de enero presentó un recurso de casación contra el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) de 5 de noviembre de 2025. Esta resolución concluyó que la empresa madrileña Metrovacesa no necesitaba evaluación ambiental para avanzar en la construcción de 28 viviendas en este enclave declarado monumento natural y atravesado por la Red Natura 2000.

El Ayuntamiento, a través del recurso, solicita al Supremo que clarifique el criterio aplicable en actuaciones con posible incidencia en espacios protegidos para ''evitar interpretaciones que puedan suponer, en la práctica, una reducción de las garantías ambientales''. Desde la corporación municipal, gobernada por el Partido Popular, subrayan que la sentencia del TSJC ''no conlleva el otorgamiento automático de ninguna licencia y que cualquier resolución municipal debe adoptarse conforme a la normativa vigente y a los informes técnicos y sectoriales que correspondan''.

La alcaldesa, Fátima Lemes, ha señalado que ''existe una clara necesidad de ordenar, regular y proteger el territorio''. Además, ha reconocido que, ''si dependiera únicamente de ella, no se permitirían muchas de las situaciones que se están produciendo''. ''La legislación genera en ocasiones este tipo de conflictos, por lo que desde el Ayuntamiento seguiremos insistiendo, dentro del marco legal, en la protección del territorio, de los espacios y las zonas protegidas'', ha añadido.

El concejal de Urbanismo, Javier Baute, ha afirmado que ''en asuntos como este, Arona está del lado de la protección ambiental y de quienes reclaman que se actúe con el máximo rigor para preservar enclaves de alto valor natural''. ''En este caso nos encontramos ante un conflicto de qué ley aplicar y acabaremos aplicando lo que digan los tribunales, como siempre“, añade.

El proyecto 'Gara'

El proyecto de Metrovacesa contempla la construcción de 28 viviendas, cuatro locales comerciales, trasteros, garajes y una piscina comunitaria en la parcela 15-2. El terreno tiene una superficie de 3.200 metros cuadrados y está localizada en una de las laderas de la montaña de Guaza, declarada Monumento Natural por sus valores ambientales e históricos, y junto al núcleo turístico-residencial de Palm-Mar. 

En el expediente del proyecto, al que ha tenido acceso este periódico, consta hasta ahora solo un documento ambiental, encargado por la promotora a la consultora Bejeque Medio Ambiente. El estudio concluye que la urbanización ''no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente'', siempre y cuando se cumplan tanto las medidas ambientales propuestas en el mismo documento como las que establezca el órgano ambiental competente.

Según se desprende de este estudio, las actuaciones contempladas por Metrovacesa en la Montaña de Guaza se dividen en tres bloques: las obras para levantar el edificio Gara, los trabajos para la estabilización del talud (que incluyen la colocación de una malla y el uso de hormigón) y la restauración del hábitat de la especie Pimelia canariensis, un tipo de escarabajo en peligro de extinción. Esto provocará una ''afección colateral sobre el espacio protegido de 1.648,947 metros cuadrados''. 

El informe subraya que, debido a la ''ocupación directa del proyecto a esta superficie protegida'', puede producirse una afección ''apreciable'' sobre el espacio Red Natura 2000 y la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos. ''Deben extremarse las medidas preventivas y correctoras para evitar efectos directos e indirectos'' sobre la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) registrada en el lugar, indica el informe de Bejeque Medio Ambiente, que recuerda además que el proyecto estará a 125 metros de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Teno-Rasca. 

La licencia permanecía judicializada y sin resolver porque la corporación municipal entendía que no podía autorizarla sin la tramitación previa de la evaluación ambiental, al tratarse de una parcela afectada por la Red Natura 2000. La promotora no compartía este criterio, por lo que acudió a la vía contencioso administrativa.

El 5 de noviembre, una sentencia del TSJC concluyó que la legislación estatal, en concreto la Disposición Adicional Séptima de la Ley de Evaluación Ambiental, permite prescindir de la evaluación ambiental cuando el propio plan de gestión del espacio natural, en este caso las Normas de Conservación del Monumento Natural de la Montaña de Guaza (2008), contempla la actuación como un ''uso permitido'' del espacio.

Según la sentencia, el Ayuntamiento de Arona tampoco había ofrecido una explicación ''mínimamente aceptable'' de las razones por las que no tendría que aplicarse esta Disposición Adicional. Tras hacerse público el contenido del fallo, la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza (ATAN) advirtió en un comunicado de que, si el Ayuntamiento no recurría, ''la sentencia adquirirá firmeza y la protección efectiva de la Montaña de Guaza quedará gravemente debilitada''.

La obra de Los Menceyes

En una parcela contigua a la de Metrovacesa, el poderoso grupo belga 'Los Menceyes', liderado por el consul honorario de Países Bajos en Tenerife, Stan Weytjens, también prevé construir un bloque de viviendas de lujo. El proyecto, bautizado como The Cliff (El Acantilado), también permanece congelado en el Ayuntamiento de Arona a la espera de la documentación ambiental necesaria, al afectar a un espacio de la Red Natura 2000.

El solar donde se proyecta The Cliff está atravesado por la Red Natura 2000, impulsada por la Unión Europea para conservar la biodiversidad. Además, este enclave forma parte de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Rasca y Guaza, distinguida con esta categoría por ser una de las mejores áreas para las aves esteparias de Tenerife y por albergar algunas colonias de aves marinas como el camachuelo trompetero, la pardela cenicienta, el petrel de Bulwer o el guincho, en peligro de extinción. En la Montaña de Guaza también habita el lagarto gigante, otro animal en riesgo de desaparecer.