La Fiscalía pide 12 años para un entrenador de voleibol acusado de violar a una joven cuando era menor en Gran Canaria
Una joven exjugadora de un equipo de voleibol de Gran Canaria ha afirmado este lunes ante la Audiencia de Las Palmas que sufrió tocamientos y fue violada cuando era menor de edad por su entrenador, para el que la Fiscalía y la acusación particular reclaman una pena de 12 años de cárcel por un delito continuado de agresión sexual y su letrado la absolución.
La joven, que se trasladó a Gran Canaria porque había sido fichada por el equipo para la temporada 2021-2022, ha declarado que el acusado R.M.F.S.F. fue “la única persona” que se preocupó por ella en la isla y que confiaba en él porque lo veía como a un hermano y que, tras comenzar a ir a su casa a estudiar, sucedieron los hechos, que fueron denunciados por la madre de un amigo a quien se los desveló meses después.
En una conversación del 22 de abril de 2022 que la Policía halló en el móvil del acusado, tras recuperar los mensajes que había enviado a la menor y eliminado posteriormente, el procesado le llegó a decir que sentía que había cometido “una violación” y “sé que tú no querías”, han indicado los dos agentes que investigaron el caso.
Y han apuntado que en otras conversaciones también le dice que se siente culpable y ella lo disculpa, lo que atribuyen a la relación de superioridad y a la estima que la menor sentía por su entrenador, según han explicado al tribunal de la Sección Sexta de la Audiencia de Las Palmas.
La víctima, que tenía 16 años cuando llegó a la isla, ha indicado que se quedaba “bloqueada” cuando se producían los tocamientos y que él solo paraba cuando se ponía a llorar: “Sabía lo que estaba haciendo y no era un error, como me decía”.
En esa época se sentía “muy vulnerable”, “no lo estaba pasando bien”, ha relatado la víctima, quien ha apuntado que el procesado “se aprovechó de eso”, al tiempo que ha asegurado que “nunca” quiso tener nada con él, que sabía que ella tenía novio.
Ha comentado también que no fue capaz de contar lo que le había ocurrido a nadie, salvo meses después, cuando ya se había ido de la isla y se lo desveló a un amigo que no iba a juzgarla.
Así mismo, ha referido, a preguntas del abogado de la acusación particular, que desde que ocurrieron los hechos no ha sido capaz de mantener relaciones sexuales, los estudios le fueron mal y sufre ansiedad.
La entonces menor ha indicado que conoció al acusado después de las navidades porque comenzó a ir a los entrenamientos de su equipo para elegir a jugadoras para competir en una liga superior, y que ahora cree que no la seleccionó por razones deportivas.
Interrogada por la defensa, ha detallado que los hechos ocurrieron entre marzo y junio de 2022 y que los más graves se produjeron antes de abandonar la isla, en junio.´
La joven reclama una indemnización al acusado, pero subraya que, sobre todo, lo que quiere “es que se haga justicia”.
Su madre, que conoció al entrenador e incluso lo alojó en su casa en la península en verano de 2022 al acudir a un curso, ha señalado que “en ningún momento” pensaron (ella y su marido) que su hija tuviera una relación con el procesado, y que se enteraron de los hechos por la orientadora del instituto que se lo “contó todo de golpe”.
En esta primera sesión del juicio ha declarado también la denunciante inicial, la madre del joven al que la víctima contó los hechos, que puso en conocimiento de la Policía al considerarlos graves, pues ella “no quería denunciar bajo ningún concepto” y se sentía culpable, ha referido.
Su hijo también ha manifestado que su amiga no quería declarar por su familia, y que le decía que el acusado era “muy insistente y la agobiaba”.
Otras dos compañeras con las que compartía piso en su estancia en Gran Canaria y han comparecido como testigos de la defensa han dicho que desconocían los hechos porque que nunca les llegó a contar nada.
Se enteraron a raíz de la denuncia, si bien “todo el mundo podíamos ver que ahí pasaba algo” por el interés que mostraba el entrenador por ella, ha apuntado una.
“Vimos la relación que tenía con ella en el campo” y en alguna ocasión parecía “incómoda cuando estaban juntos”, ha relatado esta testigo, que también ha manifestado que su compañera “no tenía interés sexual ni afectivo” por el procesado.
La relación laboral del acusado con el equipo cesó como consecuencia de la denuncia, ha indicado su presidente del equipo, quien ha comentado que “nunca notó nada raro”.
El juicio continuará este martes, con la declaración de los peritos y del acusado.