Una plantilla “totalmente insuficiente” trabajando en un “castillo de los horrores”: Los Bomberos de Las Palmas de Gran Canaria llevan sus reivindicaciones a la calle
Los Bomberos municipales de Las Palmas de Gran Canaria se manifestaban a las puertas del ayuntamiento, durante el pleno municipal, provocando una sonora pitada que duró casi dos horas. Se habían sumado a la protesta de los servicios municipales de limpieza en su primera jornada de huelga. También les acompañaban trabajadores de Ayuda a Domicilio, y de Salvamento y Socorrismo. Todos comparten las mismas reivindicaciones fundamentales: falta de personal, precariedad laboral, y unas condiciones laborales que ponen en riesgo tanto a trabajadores como a la ciudadanía.
El Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) de Las Palmas de Gran Canaria llevan más de tres años advirtiendo que la plantilla de la ciudad es “totalmente insuficiente para una capital como esta”. Critican el “estado totalmente lamentable” del único parque de Bomberos que está operativo a diario en la ciudad.
En la capital de Gran Canaria hay tres parques de bomberos, pero sólo se suele utilizar uno. El de Vegeta lleva desde el año pasado cerrado. Desde el Ayuntamiento aseguran que “está reformado desde hace cuatro años”, pero al igual que ocurre con el parque de bomberos de la Isleta “se cierra cuando el personal no aparece”, según reconocen desde el consistorio.
“El Castillo de los horrores”
Los bomberos aseguran que todos van a trabajar al Parque Central, situado en el área de Miller Bajo. Está en un “estado totalmente lamentable”, hace años que no les visita nadie, ni siquiera sus hijos porque les da “miedo y vergüenza”.
Se aprecia a simple vista, desde la calle se ve la torre de bomberos llena de desconchones y con algunas terrazas envueltas en redes para que no se caigan trozos de cornisa. En el interior hay goteras, humedades, escombros, paredes y techos rotos, baños precintados por averías.
En esas dependencias trabajan las 24 horas del día, los 7 días de la semana, funcionarios públicos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) de la capital de Gran Canaria.
“Parece el castillo de los horrores. Parece, no sé, un psiquiátrico ruso de los años 60”, asegura Raúl Esclarín, cabo del Servicio de Extinción y Salvamento de los bomberos de las Palmas de Gran Canaria, y delegado sindical de UGT.
Desde el ayuntamiento se justifican recordando que “esta semana hemos sacado a licitación la renovación de estas instalaciones por 2.1 millones de euros”. Es la misma cantidad económica que hace dos años anunciaron conjuntamente la alcaldesa Carolina Darias y el presidente del Cabildo de Gran Canaria Antonio Morales.
Desde entonces, el expediente ha quedado bloqueado por trabas burocráticas durante dos años. La renovación contempla nuevos vestuarios, 20 habitaciones individuales, zonas de descanso y la renovación integral de la torre de maniobras y entrenamiento. El proyecto menciona incluso que el parque de bomberos tendrá “dos baños adaptados para personas con movilidad reducida”.
También está prevista la renovación de las instalaciones eléctricas, de fontanería, saneamiento, protección contra incendios y climatización, así como la sustitución de carpinterías y acabados interiores y exteriores. Si todo va bien, no estará listo hasta 2028.
Raúl Esclarín, cabo del Servicio de Extinción y Salvamento de bomberos del ayuntamiento no se muestra muy optimista con el anuncio. Considera que son las mismas promesas de hace años. “Con dos millones no dan ni para reformar la torre”, asegura.
Baile de cifras
Según datos de UGT, en la ciudad debería haber unos 175 bomberos trabajando cada día, según la relación de puestos de trabajo. Serían 135 bomberos y 40 mandos entre jefatura, suboficiales, sargento y cabos. Pero critican que ahora son unos 80 y en breve esperan varias bajas, por lo que serán menos de la mitad de los que deberían. “Nos vamos a quedar en 67 bomberos dentro de poco”, lamenta el cabo de bomberos y delegado sindical de UGT.
Fuentes del ayuntamiento aseguran que esas cifras “no se corresponden con la realidad”, y que actualmente cuenta con “109 bomberos, lo que supone aproximadamente el 80% de la plantilla prevista”.
Desde el Consistorio afirman que “han incorporado personal en los últimos años”. Y se refieren a la última promoción que “permitió la incorporación de 32 nuevos bomberos y posteriormente se han cubierto también siete plazas de cabo y tres de sargento, reforzando la estructura operativa del cuerpo, así como también ha nombrado un nuevo jefe de servicio”.
Desde UGT explican que en la relación de puestos de trabajo del ayuntamiento constan unos 100 bomberos, pero en realidad hay una decena de ellos que trabajan en otra administración donde también tienen plaza. Además, hay que añadir que “un 15% aproximadamente, 10, 12 compañeros que son bajas de larga duración”. Lo justifican por la edad media de la plantilla que “es muy alta, rondamos los 52 años para una profesión que es eminentemente física”, afirma Esclarín. Y añade que son profesionales que “probablemente ya no van a volver a trabajar”, ya que padecen “cardiopatías, o enfermedades graves como cáncer, o han requerido cirugías muy complicadas y no se van a recuperar” para trabajar.
Asegura que la Administración conoce el problema, pero no cubre esas bajas. “Un policía, un maestro, o un médico que está de baja más de cuatro, cinco semanas, ya le ponen un sustituto, tiran de la lista de reserva y le ponen un sustituto de interino, aquí no”, explica Esclarín.
Desde el Ayuntamiento reconocen que “el actual grupo de gobierno es consciente del reto que supone el relevo generacional” y aseguran que continúa trabajando en la planificación de futuras incorporaciones para garantizar la continuidad y la calidad presta el cuerpo de bomberos.
“En verano habrá 5 bomberos para toda la ciudad”
El cabo Escartín advierte de que “en verano el servicio va a colapsar, van a llegar días en los que va a haber cuatro o cinco bomberos para trabajar en toda la ciudad”. Con la plantilla menguada a casi la mitad, cuando cojan vacaciones de verano la reducción puede ser drástica.
“Eso va a ser un despropósito, un caos absoluto. Imagínate, además, con el riesgo que eso conlleva. O sea, una ciudad como Las Palmas, 400.000 habitantes, con que salga un incendio potente en una nave industrial, o un barco, un accidente de tráfico muy grave como los que hemos tenido. Y que haya solo cuatro, cinco, seis personas disponibles para toda la ciudad. Ya no te hablo, si salen dos servicios a la vez, sería increíble”, se lamenta Esclarín.
El servicio lo ha dirigido “un cortijo”
“Se ha creado como una especie de cortijo, en el que los mismos que dirigen el servicio son los que hacen absolutamente todo”, critica Esclarín. Asegura que hay un número de horas extras desproporcionadas, y que cuando dan formaciones se las pagan muy bien a quien las imparte, ya que las costea la Dirección General de Seguridad e Inteligencia del Gobierno de Canarias. “Bueno, es una especie de mafia la que dirige todo esto”, concluye Esclarín. Y señala a las anteriores jefaturas y “a sus acólitos”.
Desde el actual equipo de gobierno aseguran que estas acusaciones “carecen de fundamento”. Señalan que el actual jefe del Servicio fue seleccionado mediante un procedimiento abierto y transparente culminado en marzo de este año. Se trata de un profesional con una amplia trayectoria en el ámbito de las emergencias y apenas han transcurrido unos meses desde su incorporación.
Sobre el actual jefe, Mario Beltrán, desde UGT aseguran que “se ha dado cuenta de estos problemas y los está reclamando, pero ahora es muy difícil salir del pozo en el que nos han metido”. El cabo de bomberos Esclarín resume la situación que están viviendo como “dantesca”. Y aseguran que se les “ha faltado el respeto como profesionales”, en muchos sentidos.
El refuerzo del ayuntamiento en los bomberos
Desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria remarcan que durante este mandato han reforzado los medios del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento. “En el ámbito del parque móvil, desde el pasado año se han destinado 2,5 millones de euros a la incorporación de seis nuevos vehículos, con tres camiones de primera salida y un vehículo de mando”.
Para este año aseguran que tienen prevista la llegada de una nueva autobomba y ya se ha adjudicado la construcción de un camión bomba rural ligero. Recuerdan que el año pasado se incorporó el nuevo material de excarcelación para intervenciones en accidentes de tráfico, con una inversión cercana a los 580.000 euros, así como equipos de protección individual, con más de 2.000 prendas y complementos por un importe próximo a los 700.000 euros. Y añaden que hace dos años, dentro del convenio con la Autoridad Portuaria, incorporaron 135 equipos de respiración autónoma, y este año 70 equipos de protección acuática. “En conjunto, se han destinado más de 1,3 millones de euros en equipamientos”, afirman fuentes municipales.
Una cuantiosa cantidad de medios para una plantilla que reconocen envejecida, y aunque no lo reconozcan escasa, teniendo en cuenta que de los 3 parques de bomberos sólo funciona uno con normalidad, si a esas instalaciones se las puede llamar normales.
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