Las ventas de coches eléctricos, a punto de dar un salto histórico: la previsión de los ecologistas
La oferta de coches eléctricos asequibles se está multiplicando en Europa y, con ella, las ventas. El grupo ecologista Transport & Environment (T&E) anticipa un fuerte crecimiento de las matriculaciones en 2026, hasta el punto de que las ventas de los eléctricos con un precio inferior a 25.000 euros podrían multiplicarse por siete respecto a 2024.
El análisis de T&E sobre la evolución del vehículo eléctrico en Europa apunta a que el mercado ha entrado en una nueva fase, marcada por una mayor variedad de modelos y por la llegada de coches más asequibles. Casi 40 nuevos modelos eléctricos se lanzaron durante el primer semestre de 2026, elevando por encima de 150 la oferta de vehículos eléctricos de batería dirigidos al mercado de masas. La previsión es que se incorporen alrededor de otros 20 modelos hasta final de año, hasta alcanzar unos 60 lanzamientos en 2026.
Se trata de un ritmo de renovación muy superior al de los años anteriores. Según T&E, los cerca de 60 nuevos modelos previstos para este ejercicio multiplican casi por cuatro el promedio de 15 lanzamientos anuales registrado entre 2021 y 2025. Además, el número de modelos disponibles por debajo de los 25.000 euros se ha duplicado, precisamente uno de los segmentos que hasta ahora presentaba mayores carencias dentro de la oferta eléctrica europea.
Expectativa ante los nuevos eléctricos
El resultado, según las estimaciones del grupo ecologista, será un salto especialmente acusado en las ventas de estos vehículos asequibles, que podrían ser siete veces superiores en 2026 a las registradas en 2024. T&E considera que la evolución demuestra que la demanda de coches eléctricos existe cuando los fabricantes ofrecen productos adaptados a las necesidades y posibilidades económicas de los consumidores.
“Los conductores europeos por fin están viendo más coches eléctricos pequeños y asequibles, los que tanto esperaban”, señala Lucien Mathieu, director de la división de automóviles de T&E. A su juicio, el encarecimiento de los combustibles derivado de la crisis energética ha reforzado todavía más el interés por este tipo de vehículos.
El grupo pone como ejemplo el Volkswagen ID. Polo, que habría superado los 40.000 pedidos y acumularía una lista de espera de unos diez meses. Para Mathieu, este comportamiento demuestra que el principal problema que ha frenado hasta ahora la electrificación no era necesariamente la falta de interés de los compradores, sino la escasez de una oferta eléctrica pequeña y asequible.
Los eléctricos ya superan el 20% del mercado
El crecimiento de la oferta se está produciendo al mismo tiempo que las ventas de coches eléctricos alcanzan máximos históricos en Europa. Entre enero y agosto se matricularon 1,64 millones de vehículos eléctricos de batería en la Unión Europea, un 45% más que en el mismo periodo de 2025. Su cuota de mercado alcanzó el 22%, seis puntos más que un año antes.
Además, los eléctricos puros llegaron a superar por primera vez a los coches de gasolina en ventas durante un trimestre completo: ocurrió en el segundo trimestre de 2026, cuando los VEB alcanzaron ese 22% de cuota. Los fabricantes europeos concentran cerca del 60% de los modelos eléctricos disponibles en el mercado y añadieron 16 nuevos vehículos durante la primera mitad del año. Las marcas chinas, por su parte, representan alrededor del 21% de la oferta y sumaron otros 11 modelos.
Para T&E, los objetivos europeos de reducción de emisiones están desempeñando un papel decisivo en esta aceleración. El grupo prevé que los fabricantes cumplan los objetivos de CO₂ establecidos para el periodo 2025-2027, que estarían impulsando la introducción de nuevos modelos eléctricos después de unos años de menor presión regulatoria.
El precio del petróleo acelera el cambio
A la mayor disponibilidad de vehículos eléctricos se suma otro factor: el aumento del coste de utilizar un automóvil de combustión. Según el informe, la crisis del petróleo habría supuesto un coste de 53.000 millones de euros para los usuarios de las carreteras de la UE.
El diésel es uno de los combustibles más afectados. A mediados de septiembre, llenar un depósito de 50 litros costaba unos 30 euros más que antes del inicio de la guerra con Irán, según los cálculos de T&E. El grupo estima que un conductor que hubiese sustituido un vehículo de combustión por uno eléctrico al comienzo de la crisis habría ahorrado alrededor de 350 euros en costes de funcionamiento hasta mediados de septiembre.
T&E considera que esta combinación de precios elevados de la energía y una oferta eléctrica cada vez más amplia puede acelerar todavía más la transición hacia el vehículo eléctrico. Por ello, reclama que la Unión Europea mantenga la presión regulatoria sobre los fabricantes.
“Los objetivos de la UE en materia de automóviles están ampliando las opciones para el consumidor, reduciendo el coste de la electrificación y brindando a los fabricantes europeos la oportunidad de competir en la carrera mundial de los vehículos eléctricos”, sostiene Mathieu.
El grupo ecologista advierte, en este sentido, de que una relajación de los objetivos europeos podría frenar precisamente la llegada de los modelos pequeños y asequibles que están comenzando a transformar el mercado. Según sus cálculos, reducir el objetivo de 2030 podría limitar en casi tres cuartas partes la oferta de modelos asequibles y mantener a millones de conductores europeos expuestos a la dependencia de los combustibles fósiles.
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