Hyundai da un giro radical al Tucson y pone al día el Bayon
El Salón del Automóvil de París ha sido el escenario elegido por Hyundai para mostrar dos de las principales novedades de su gama SUV. La marca coreana ha presentado la nueva generación del Tucson, uno de sus modelos de mayor éxito comercial en Europa, junto con el estreno mundial del Bayon, su propuesta para el segmento de los todocaminos urbanos. Ambos comparten un lenguaje de diseño renovado, avances en conectividad y una apuesta por la electrificación, aunque responden a necesidades y perfiles de utilización diferentes.
El Tucson ocupa un lugar especialmente relevante en la estrategia europea de Hyundai. Desde la aparición de su primera generación en 2004, el modelo ha superado los dos millones de unidades vendidas en el continente, y en 2025 encabezó las matriculaciones del segmento C-SUV entre particulares. Su nueva entrega introduce un cambio radical a nivel estético, además de una carrocería de mayores dimensiones, un interior completamente rediseñado y nuevas motorizaciones.
La transformación se aprecia especialmente en el exterior, que adopta el lenguaje estilístico Art of Steel de Hyundai. Frente a las formas del modelo anterior, el nuevo Tucson presenta superficies más limpias, pasos de rueda musculosos y una silueta que acentúa en general su condición de SUV. El frontal incorpora una firma luminosa denominada H-Edge, mientras que en la parte posterior destaca un nuevo diseño tridimensional de los pilotos. Entre las opciones de equipamiento figura también una tecnología de iluminación formada por 25.600 píxeles led, capaz de adaptar con precisión la distribución del haz luminoso.
El crecimiento de la carrocería contribuye a reforzar su presencia y mejorar la habitabilidad. El Tucson mide ahora 4,56 metros de longitud, 1,90 de anchura y 1,67 de altura, lo que supone incrementos de 35, 35 y 20 milímetros, respectivamente. La distancia entre ejes también aumenta en cuatro centímetros, con el consiguiente beneficio para el espacio interior. Además, las puertas traseras amplían su ángulo de apertura hasta los 83 grados para facilitar el acceso a las plazas posteriores.
La funcionalidad sigue siendo uno de sus principales argumentos. El maletero alcanza una capacidad de hasta 695 litros, y la banqueta posterior permite adaptar la distribución del espacio a distintas necesidades de transporte. Hyundai también ha prestado atención al confort de los ocupantes, con asientos que pueden incorporar funciones de masaje y relajación, climatización de tres zonas y un sistema de distribución del aire diseñado para evitar las corrientes directas sobre los pasajeros.
El salpicadero abandona la configuración de la generación anterior y apuesta por un diseño horizontal de dos niveles, con superficies acolchadas y nuevos espacios de almacenamiento. La instrumentación digital utiliza una pantalla de 9,9 pulgadas, situada por encima del volante, en tanto que el nuevo sistema multimedia Pleos Connect incorpora una pantalla central de hasta 17 pulgadas, una de las mayores disponibles en su segmento.
Esta plataforma, basada en Android Automotive, permite utilizar aplicaciones y servicios conectados, recibir actualizaciones inalámbricas e interactuar con el vehículo mediante el asistente de voz Gleo, dotado de inteligencia artificial. La incorporación de botones físicos para determinadas funciones busca facilitar su manejo sin depender constantemente de los menús táctiles. También se ofrece una llave digital que permite abrir y arrancar el coche con dispositivos compatibles.
En el apartado mecánico, Hyundai mantiene una gama amplia que combina motores convencionales y electrificados. La oferta comienza con el gasolina 1.6 T-GDI de 150 CV, disponible también con hibridación ligera de 48 voltios. Por encima se sitúa la versión híbrida de 245 CV, mientras que el híbrido enchufable alcanza los 292 CV de potencia conjunta.
Esta última variante incorpora una batería de 17,1 kWh y anuncia una autonomía eléctrica de hasta 81 kilómetros, todavía pendiente de homologación. La versión híbrida convencional estrena una función que permite mantener operativos el climatizador y otros sistemas auxiliares durante las paradas con el motor térmico apagado.
Las novedades se completan con asistentes de conducción más avanzados, entre ellos un dispositivo capaz de memorizar hasta 50 metros de recorrido para facilitar las maniobras marcha atrás. En París también ha debutado el Tucson N Line, una variante de estética deportiva con paragolpes específicos, llantas exclusivas de 20 pulgadas y un interior que combina tapicerías oscuras con detalles rojos. Estará disponible con motorizaciones de gasolina, híbridas e híbridas enchufables.
Primer motor ‘full hybrid’
La segunda gran novedad de Hyundai en París ha sido el Bayon, que estrena generación con una imagen más próxima a la de los SUV tradicionales. Aunque conserva unas dimensiones adecuadas para circular por ciudad, su diseño presenta una carrocería de líneas más angulosas, un frontal con iluminación horizontal y protecciones exteriores que refuerzan su apariencia de todocamino.
Con 4,25 metros de longitud y una distancia entre ejes de 2,60 metros, el Bayon busca aprovechar al máximo el espacio disponible. El crecimiento de la batalla favorece la habitabilidad posterior, y el maletero de las versiones de gasolina ofrece una capacidad prevista de 440 litros, notable sin duda para un vehículo de su tamaño.
Hyundai ha introducido además equipamientos poco habituales entre los SUV urbanos. Según la versión, puede disponer de asientos delanteros calefactados y ventilados, plazas posteriores reclinables con calefacción y salidas de ventilación específicas, así como un techo panorámico practicable. La conectividad también cobra más protagonismo mediante dos pantallas curvas de 12,3 pulgadas, integración inalámbrica de Apple CarPlay y Android Auto y llave digital.
En materia de seguridad, el nuevo Bayon incorpora sistemas de asistencia que permiten vigilar el ángulo muerto, detectar posibles colisiones y facilitar las maniobras de aparcamiento. Su gama contará igualmente con una versión N Line, caracterizada por llantas de 18 pulgadas, elementos exteriores en negro brillante y detalles interiores específicos.
La oferta mecánica comenzará con un motor de gasolina 1.0 T-GDI disponible con 90 y 115 CV. Sin embargo, una de las novedades más relevantes llegará en 2027, cuando se incorpore una variante híbrida autorrecargable con motor 1.6 y una potencia conjunta prevista de 138 CV. Esta versión dispondrá de frenada regenerativa adaptable mediante levas en el volante, solución que permite modificar la recuperación de energía durante las deceleraciones.
Con esta ampliación, Hyundai busca reforzar la competitividad del Bayon en un segmento donde las motorizaciones electrificadas tienen cada vez mayor presencia, sin renunciar a las dimensiones compactas y la facilidad de utilización que caracterizan a los SUV urbanos.
La presencia de Hyundai en el Salón se ha completado con la presentación del Staria Cargo, un vehículo comercial ligero completamente eléctrico que ofrece hasta 450 kilómetros de autonomía homologada y una carga útil de 1.040 kilos. Su arquitectura eléctrica de 800 voltios permite recuperar del 10 al 80% de la batería en unos 20 minutos.
Esta furgoneta amplía las posibilidades de uso profesional de una familia de vehículos que también ha dado recientemente el salto a la movilidad sin emisiones. El pasado enero, Hyundai dio a conocer el Staria eléctrico, una versión de pasajeros con configuraciones de siete y nueve plazas, batería de 84 kWh y autonomía de unos 400 kilómetros.