<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio-j-domingo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1036106/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Corea del Sur y Japón rememoran la crisis asiática y cambian el ‘chip’ de los activos IA y del ahorro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/corea-sur-japon-rememoran-crisis-asiatica-cambian-chip-activos-ia-ahorro_129_13386952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f3535c2-e43c-4169-b0e5-d6a06fa04ce0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y432.jpg" width="1200" height="675" alt="Corea del Sur y Japón rememoran la crisis asiática y cambian el ‘chip’ de los activos IA y del ahorro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Kospi surcorano, el índice más rentable de 2025, vive el episodio de volatilidad más intenso en tres décadas y pone en cuestión el mantra de la capacidad de la IA para sostener valores tecnológicos. Mientras, Tokio abandona la era del dinero gratis y revaloriza un bono soberano que ha encendido la mecha de las fugas de capital en el resto de Asia y ha reducido el atractivo de la deuda americana y europea</p><p class="subtitle">Corea del Sur aprueba una macroinversión de 830.000 millones de euros en fábricas de chips e IA</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas un mes, Corea del Sur simbolizaba el entusiasmo inversor por la IA. Durante todo 2025, de hecho. Pero algo huele en su emblem&aacute;tico &Iacute;ndice Kospi que recuerda a la crisis monetaria de 1997. La atm&oacute;sfera burs&aacute;til regional se ha deteriorado, hasta hacer cundir el nerviosismo desde comienzos de julio. Tras dispararse m&aacute;s de un 250% en un a&ntilde;o, el MSCI Korea (Morgan Stanley Capital International), que controla la evoluci&oacute;n de activos de compa&ntilde;&iacute;as surcoreanas accesibles a inversores internacionales y determina sus flujos de capital, se ha contra&iacute;do m&aacute;s del 30% desde sus m&aacute;ximos de junio. Con episodios de volatilidad desconocidos desde 1998. Ni siquiera unos beneficios r&eacute;cord de Samsung Electronics y SK Hynix han bastado para frenar una ola de ventas que cuestiona las valoraciones reales de las multinacionales del sector de los semiconductores.
    </p><p class="article-text">
        Pero si el mayor de los <em>tigres asi&aacute;ticos</em> &ndash;econom&iacute;a comparable en tama&ntilde;o a la espa&ntilde;ola&ndash; se est&aacute; desmarcando del <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/corea-sur-aprueba-macroinversion-830-000-millones-euros-fabricas-chips-e-ia_1_13341880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fervor inversor por la IA</a>, en el que los chips han pasado a ser la estrella de las cotizaciones con <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-normalidad-nvidia-gana-210-sube-1-bolsa_1_13238208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nvidia</a> ya destacada como la empresa con mayor capitalizaci&oacute;n, Jap&oacute;n est&aacute; protagonizando un viraje mucho m&aacute;s silencioso. Pero potencialmente m&aacute;s trascendental. 
    </p><p class="article-text">
        El rendimiento del bono soberano a 30 a&ntilde;os ha escalado a m&aacute;ximos en tres d&eacute;cadas mientras el Banco de Jap&oacute;n (BoJ) desmantela, sin prisa pero sin pausa, la pol&iacute;tica monetaria ultra-expansiva, con tipos pegados a cero, que instaur&oacute; hace treinta a&ntilde;os para combatir la deflaci&oacute;n y reanimar el gasto de un consumidor. Propenso hasta l&iacute;mites insospechados, al ahorro. 
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de registro ha generado un verdadero interrogante inversor. Y no solo en el parqu&eacute; japon&eacute;s. Tambi&eacute;n en las plazas internacionales. La cuesti&oacute;n no gira tanto en torno a averiguar cu&aacute;nto y en qu&eacute; momento el BoJ encarecer&aacute; el precio del dinero &ndash;asunto ya descontado&ndash; como en saber lo que ocurrir&aacute; si aseguradoras, bancos y fondos de pensiones japoneses comienzan a repatriar parte de los billones de d&oacute;lares invertidos en EEUU y Europa.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, ambos episodios no parecen conectados. Al fin y al cabo, el escenario burs&aacute;til en Asia podr&iacute;a entenderse como una correcci&oacute;n por un episodio febril agudo de la IA en un tel&oacute;n de fondo que augura el final del dinero barato en Jap&oacute;n. Pero el mercado empieza a consensuar que son dos actos de una misma pieza teatral: la de que el ahorro asi&aacute;tico &ndash;pilar neur&aacute;lgico del sistema financiero internacional de las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas&ndash;, ha emprendido un giro de guion que retrotrae a los inversores a la crisis financiera de 1997. Desencadenada por la ca&iacute;da libre del <em>bath</em> tailand&eacute;s y que contagi&oacute; a la pr&aacute;ctica totalidad de las divisas de los tigres asi&aacute;ticos de forma fulminante, en una especie de carrera competitiva por ganar atractivo monetario que hizo saltar por los aires las fr&aacute;giles costuras de sus econom&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Similitudes y diferencias de la crisis del 97</strong></h2><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n resulta inevitable, aunque, de momento, enga&ntilde;osa. Entonces, el problema fue la escasez de d&oacute;lares y la fragilidad de los mercados emergentes. En la actualidad, sin embargo, el riesgo es de otra &iacute;ndole. Asia acumula exceso de ahorro, <a href="https://www.eldiario.es/economia/japon-prepara-aterrizaje-economico-turbulencias-geopoliticas-decadas-rumbo-monetario_1_12876523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n sigue siendo el gran acreedor global</a> y Corea del Sur presenta un <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/corea-sur-creara-fondo-desigualdad-impuestos-negocio-ia_1_13358582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patr&oacute;n productivo s&oacute;lido,</a> alejado, aunque no del todo, de los viejos conglomerados industriales &ndash;<em>chaebols&ndash;</em> protegidos institucional y financieramente desde Se&uacute;l. De modo que la inquietud no reside ahora en un d&eacute;ficit de capital, como en los noventa, sino, m&aacute;s bien, en los da&ntilde;os colaterales de un cambio brusco de tim&oacute;n de esos flujos inversores.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la fragilidad del MSCI Korea ha impulsado la predicci&oacute;n de la volatilidad a 60 d&iacute;as hasta su cota m&aacute;s alta desde 1998; incluso por encima de los registros del colapso crediticio de 2008. Tanto, que los denominados mecanismos autom&aacute;ticos de suspensi&oacute;n de la negociaci&oacute;n (<em>circuit breakers</em>) se han activado siete veces este a&ntilde;o. Algo sin parang&oacute;n en el &uacute;ltimo cuarto de siglo. 
    </p><p class="article-text">
        El nerviosismo imperante resulta todav&iacute;a m&aacute;s llamativo porque llega cuando los resultados y los fundamentos empresariales son extraordinariamente s&oacute;lidos. Samsung acaba de multiplicar por 19 su beneficio trimestral y SK Hynix ha protagonizado la mayor salida a Bolsa de una empresa for&aacute;nea en EEUU con una captaci&oacute;n de 26.500 millones de d&oacute;lares, lo que ha propiciado que su CEO, Kwak Noh-Jung, aventure que la escasez mundial de memorias avanzadas para IA podr&iacute;a prolongarse m&aacute;s all&aacute; de 2030. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ni unas ganancias hist&oacute;ricas ni unas perspectivas de demanda excepcionales han impedido que los inversores cuestionen unas valoraciones que parec&iacute;an tener crecimientos sin l&iacute;mites. Por el contrario, esta semana ha ganado adeptos la consigna de mercado de diferenciar entre acciones de compa&ntilde;&iacute;as de circuitos integrados con modelos de IA realmente vanguardistas o con exceso de equipaje inversor. S&iacute;ntoma que se aprecia en el &iacute;ndice SOX norteamericano, que integra a firmas con el sello chip, y que revela una trayectoria plana desde finales de marzo. Los semiconductores han sustituido al software como el <em>enfant terrible</em> del <em>boom</em> tecnol&oacute;gico.  
    </p><p class="article-text">
        A m&aacute;s de mil kil&oacute;metros de Se&uacute;l, otro mercado aparentemente tranquilo, como el japon&eacute;s, env&iacute;a se&ntilde;ales de alerta. En este caso, por el rendimiento de su bono soberano a 30 a&ntilde;os, que ha rozado m&aacute;ximos in&eacute;ditos desde los noventa, lo que refleja la brusquedad del volantazo monetario del BoJ y que parece acu&ntilde;ar el epitafio a las compras masivas de deuda y renovar los controles de la curva de rendimientos en su mercado de deuda. El cambio es gradual, pero supone el final del mayor experimento monetario de la historia contempor&aacute;nea: tres d&eacute;cadas de dinero gratis, sin tipos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cambio de tercio inversor </strong></h2><p class="article-text">
        Este viraje tiene implicaciones cruciales. M&aacute;s all&aacute; de las fronteras de Jap&oacute;n. Durante d&eacute;cadas, el exceso de ahorro del <em>pa&iacute;s del sol naciente</em> ha avalado gran parte de la deuda federal americana y soberana europea. Aseguradoras, bancos y gigantes como el Government Pension Investment Fund (GPIF) &ndash;el mayor fondo p&uacute;blico de pensiones del mundo&ndash; mantienen billones de d&oacute;lares invertidos en bonos del Tesoro, deuda europea y otros activos internacionales. Pero si, como ocurre ahora, las rentabilidades del bono dom&eacute;stico nip&oacute;n contin&uacute;an aumentando, una porci&oacute;n de ese capital regresar&aacute; a Jap&oacute;n, elevar&aacute; el coste de financiaci&oacute;n de gobiernos y de empresas en Occidente y alterar&aacute; el equilibrio que durante a&ntilde;os ha sostenido los mercados globales.
    </p><p class="article-text">
        Esta coincidencia &ndash;una bolsa tecnol&oacute;gica con alteraciones extremas como la surcoreana, junto al despertar del mercado de deuda japon&eacute;s&ndash; es la que ha emitido el s&oacute;nar inversor hasta alterar el &aacute;nimo de gestores, bancos de inversi&oacute;n y bancos centrales. No parece que porque se avecine un episodio cr&iacute;tico inminente. Pero s&iacute; porque ambos casos se encaraman a una misma longitud de onda, la de que el ahorro asi&aacute;tico, m&aacute;s trascendental de lo que se interpreta en Occidente, est&aacute; virando sus hojas de ruta. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, no hay p&aacute;nico a otro estallido financiero como el de 1997 que, por otro lado, surgi&oacute; casi de la nada, sin que ning&uacute;n gendarme multilateral, como el FMI, o inversor de post&iacute;n, alertara de ello. Entre otras razones, porque los <em>tigres asi&aacute;ticos</em> &ndash;y Jap&oacute;n, China o India&ndash; no sufren ahora d&eacute;ficits exteriores ni deudas denominadas en d&oacute;lares o reservas insuficientes de divisas. Aunque Corea del Sur mantenga una banda de fluctuaci&oacute;n con cierta rigidez desde que se desplom&oacute; el won en 1997. Pero s&iacute; una percepci&oacute;n del riesgo que ha pasado del &aacute;mbito monetario al mercado de bonos. 
    </p><p class="article-text">
        Tokio y Se&uacute;l han reforzado su atractivo por las reformas en sus gobiernos corporativos, en sus sectores con la vitola de estrat&eacute;gicos tecnol&oacute;gicamente y altamente competitivos en el exterior y por unas divisas que se han depreciado moderadamente, pero lo suficiente para impulsar sus exportaciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y parad&oacute;jicamente, esa fortaleza les ha reportado otras vulnerabilidades. En Corea del Sur, Samsung Electronics y SK Hynix concentran cerca de dos tercios del &iacute;ndice MSCI Korea, de modo que cualquier correcci&oacute;n en sus cotizaciones amplifica autom&aacute;ticamente los temores del mercado. El auge de los ETF &ndash;fondos cotizados&ndash; que se centran en un &uacute;nico valor, el elevado grado inversor de los minoristas, y la extraordinaria concentraci&oacute;n del capital internacional en los semiconductores, han convertido la bolsa surcoreana en uno de los mercados m&aacute;s sensibles a cualquier cambio de expectativas sobre la IA.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera el comportamiento del won responde a c&aacute;nones tradicionales. Pese al espectacular ascenso de la renta variable, la moneda surcoreana permanece en su nivel m&aacute;s bajo en relaci&oacute;n con el d&oacute;lar desde 2009. Debido a que muchos fondos for&aacute;neos se ven obligados a reducir posiciones y rotar carteras y los inversores surcoreanos siguen suministrando miles de millones de d&oacute;lares a los &iacute;ndices tecnol&oacute;gicos de Wall Street. Atra&iacute;dos por <em>bigtechs</em> como Nvidia, Microsoft o Apple. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El capital retorna a Jap&oacute;n, pero huye de la regi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El resultado es un flujo constante de salida de capitales que mantiene bajo presi&oacute;n a las divisas. A ello se une el hecho de que, si los bonos japoneses ofrecen retornos altamente atractivos, el incentivo de conservar posiciones en deuda estadounidense, europea o australiana se diluir&aacute; de forma significativa.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, el mayor acreedor global &ndash;Jap&oacute;n&ndash; podr&iacute;a dejar de actuar como estabilizador precisamente cuando las necesidades de financiaci&oacute;n de las econom&iacute;as de rentas altas alcanzan niveles hist&oacute;ricos, y los ratings de deuda y solvencia de sus compa&ntilde;&iacute;as comienzan a atisbar unas necesidades de reajuste. Por si fuera poco, Indonesia, Filipinas, Malasia e India han certificado esta semana fugas de capital. Tambi&eacute;n los indicadores chinos, especialmente los tecnol&oacute;gicos. Imbuidos por la p&eacute;rdida de fuelle de su PIB en el tercer trimestre, que remont&oacute; un 4,3% a siete d&eacute;cimas del objetivo, ya oficios, de crecimiento, y las dudas sobre la estabilizaci&oacute;n de su sector inmobiliario y de los gastos de consumo de hogares y de inversi&oacute;n empresarial. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de una climatolog&iacute;a con nubes y claros por un d&oacute;lar que recupera su m&uacute;sculo perdido en 2025 y que ha vuelto a inaugurar un baile de divisas que, en Asia, despierta pesadillas ocultas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dinamismo de buena parte del continente tendr&aacute; que sortear presiones crecientes&rdquo; alerta el economista jefe para Asia de HSBC, Frederic Neumann, para quien las autoridades monetarias de la regi&oacute;n &ldquo;deber&aacute;n decidir entre subir los tipos para sostener sus monedas o proteger unas econom&iacute;as amenazadas por la desaceleraci&oacute;n&rdquo;. En sinton&iacute;a con Christopher Wong, estratega de divisas de OCBC, que advierte de que las intervenciones cambiarias de sus bancos centrales &ldquo;solo podr&aacute;n estabilizar temporalmente el mercado mientras persista el voltaje geopol&iacute;tico y la deuda de las potencias industrializadas siga atenazando sus coyunturas y presupuestos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia invita a la prudencia, dice Rob Subbaraman, economista jefe de Nomura, al recordar que tanto en la crisis asi&aacute;tica de 1997 como en la de la deuda europea de 2012 las reservas de divisas parec&iacute;an suficientes &ldquo;hasta que los mercados cambiaron de opini&oacute;n&rdquo;. Cuando aumenta la percepci&oacute;n del riesgo, las primas exigidas por los inversores pueden dispararse en cuesti&oacute;n de semanas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/corea-sur-japon-rememoran-crisis-asiatica-cambian-chip-activos-ia-ahorro_129_13386952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:41:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4f3535c2-e43c-4169-b0e5-d6a06fa04ce0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y432.jpg" length="1466268" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4f3535c2-e43c-4169-b0e5-d6a06fa04ce0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y432.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1466268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Corea del Sur y Japón rememoran la crisis asiática y cambian el ‘chip’ de los activos IA y del ahorro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4f3535c2-e43c-4169-b0e5-d6a06fa04ce0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y432.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Japón,Corea del Sur,Inteligencia artificial,Deuda pública,Bolsa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La independencia militar europea vale un arsenal: 800.000 millones de dólares adicionales cada año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/independencia-militar-europea-vale-arsenal-800-000-millones-dolares-adicionales-ano_129_13369693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6365c8c9-5e33-4116-bc06-65df27dcb067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147196.jpg" width="1897" height="1067" alt="El francés Emmanuel Macron y el alemán Friedrich ven pasar a Donald Trump, en la última cumbre de la OTAN"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde las latitudes europeas más conservadoras se repite como un mantra la urgente necesidad de configurar un ejército propio. Pero ha sido Trump quien ha puesto precio: un 5% del PIB. Tanto como la factura de los fondos Next Generation o el cheque que calculó Mario Draghi para situar la competitividad de la UE a la altura de la americana y la china</p><p class="subtitle">Los líderes de la OTAN intentan construir una falsa imagen de unidad tras los incendios de Trump</p></div><p class="article-text">
        Hasta el retorno de Donald Trump al Despacho Oval, la creaci&oacute;n de un ej&eacute;rcito europeo parec&iacute;a instalado en el limbo narrativo de Bruselas, aunque se reactivase con la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. Ahora, el objetivo de independencia militar que Washington ha inculcado a sus <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lideres-otan-construir-falsa-imagen-unidad-incendios-trump_1_13366295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">socios europeos de la OTAN </a>ha intensificado un debate de especial efervescencia para que los aliados atl&aacute;nticos suscriban el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-espanol-minimiza-criticas-trump-gasto-militar-asegura-cierre-bases-eeuu-no-tendra-consecuencias_1_13360382.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cheque del 5% del PIB</a> en gastos armament&iacute;sticos acordado el verano pasado. Justo en medio de otro periodo de displicencia presupuestaria, con la econom&iacute;a del euro al ralent&iacute; y el <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fantasma de la inflaci&oacute;n arreciando</a>. Incluso con un dinamismo productivo a medio gas y unas deudas soberanas desbocadas. Tanto de los socios comunitarios como &mdash;y sobre todo&mdash;, de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n Trump 2.0 ha encendido de nuevo la mecha del debate. Desde el retorno de Trump a la presidencia estadounidense, los informes geoestrat&eacute;gicos europeos se han cargado de unas recurrentes apelaciones a la &ldquo;autonom&iacute;a defensiva&rdquo; del Viejo Continente. Pese a que la totalidad de los miembros de su club pertenecen a la Alianza Atl&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s entusiastas defensores del artificioso objetivo de gasto del 5% del PIB que exige EEUU a sus socios atlantistas es su secretario general, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rutte-mira-lado-detenciones-turquia-cumbre-otan-ankara_1_13360129.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Rutte,</a> ex primer ministro holand&eacute;s especialmente cr&iacute;tico con la propensi&oacute;n al gasto de los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y Espa&ntilde;a) en la crisis de la deuda de 2012 como adalid de los contribuyentes netos de la UE. Rutte se opuso a distribuir a los socios del sur los 750.000 millones de euros de los fondos Next Generation que auparon el ciclo de negocios post-Covid, aunque se mostrara complaciente con los d&eacute;ficits fiscales del eje franco-alem&aacute;n al frente del ejecutivo de Pa&iacute;ses Bajos y escenifique sin rubor esos mismos halagos hacia Trump como m&aacute;ximo dirigente de la OTAN.
    </p><p class="article-text">
        El 5% del PIB no solo parece una cota puesta al azar. Es un l&iacute;mite surgido al antojo del l&iacute;der MAGA sin consultar a ning&uacute;n aliado. Sin embargo, en su empe&ntilde;o ha logrado transformar una aspiraci&oacute;n pol&iacute;tica en un examen de contabilidad estrat&eacute;gica. Porque, &iquest;hasta qu&eacute; cantidad deber&iacute;a ascender la factura europea que sufragar&iacute;a la independencia militar de EEUU? Casi todos los c&aacute;lculos giran en torno a los 800.000 millones de euros.  
    </p><h2 class="article-text">El cheque de los fondos Next Generation</h2><p class="article-text">
        Es, de hecho, casi el cheque que valor&oacute; Bloomberg Intelligence hace un a&ntilde;o, cuando Trump subi&oacute; por primera vez su &oacute;rdago del 2% al 5% del PIB a los socios de la OTAN. En concreto, sus expertos lo situaron en 720.000 millones de euros, cantidad que guarda una relaci&oacute;n casi mim&eacute;tica con los 723.000 millones iniciales de los fondos Next Generation, destinados a la reconstrucci&oacute;n de la econom&iacute;a europea tras la gran pandemia. Y con la cifra que desliz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/receta-mario-draghi-ue-no-quede-frente-eeuu-china-inversion-anual-800-000-millones_1_11638253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Draghi en su informe sobre competitividad</a> de hace casi dos a&ntilde;os para superar la brecha competitiva de la UE respecto a EEUU y China. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, Draghi habl&oacute; de entre 750.000 y 800.000 millones de euros. Desembolsos similares a los PIB de B&eacute;lgica, Irlanda o Taiw&aacute;n, y dirigidos a rivalizar con las dos superpotencias en una alocada carrera por la hegemon&iacute;a de la IA, la seguridad econ&oacute;mica, las tensiones geopol&iacute;ticas y la reconversi&oacute;n industrial. El exjefe del BCE englob&oacute; el gasto militar en dotaciones espec&iacute;ficas, dentro de este arsenal de recursos, para reconfigurar las cadenas de valor armament&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, con la cota del 5% encima de la mesa, esta cifra se ha convertido en una aportaci&oacute;n anual. Es decir, ha dejado de ser un cheque inicial, conformado a partir de los gastos del 2%, para poder configurar el pilar esencial sobre el que edificar el Ej&eacute;rcito europeo. De modo que Europa se ha visto inmersa, con los primeros desembolsos registrados en el &uacute;ltimo bienio, en el mayor ciclo de inversi&oacute;n militar desde la Segunda Guerra Mundial, con profundos efectos en sus finanzas y sus pol&iacute;ticas industriales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo atestigua el Kiel Institute for the World Economy. Sus investigadores calculan que, si todos los socios europeos de la OTAN cumplen los requerimientos de Trump hasta 2035, el esfuerzo adicional alcanzar&aacute; los 831.000 millones de euros anuales, casi un bill&oacute;n de d&oacute;lares. En el Kiel se subraya, sin embargo, que el principal obst&aacute;culo no ser&aacute; acumular el dinero, &ldquo;sino gastarlo con eficiencia&rdquo;. Porque Europa ostenta una industria militar muy fragmentada, con una decena de sistemas armament&iacute;sticos incompatibles, programas nacionales duplicados y cadenas de valor y de suministro dispersas que limitan las econom&iacute;as de escala.
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s<em> inri</em>, Fabrice Pothier, estratega de asuntos internacionales en Rasmussen Global, pone varias contradicciones geoestrat&eacute;gicas e interrogantes sin resolver en el club comunitario: &iquest;Qu&eacute; har&aacute; Europa en materia nuclear? &iquest;El comandante en jefe del Ej&eacute;rcito emplear&aacute; armas at&oacute;micas francesas en misiones exteriores? &iquest;Es posible un proyecto militar con retos de mantenimiento de la paz en tiempos de tan alta incertidumbre, cuando su aliado tradicional, EEUU, se desmarca de esta doctrina y China, Rusia o Ir&aacute;n han pasado a desarrollar pol&iacute;ticas exteriores ofensivas?
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Son necesarios tantos recursos?</h2><p class="article-text">
        El debate trasciende, pues, del mero aumento presupuestario. Pero, como apuntan Guntram Wolff, analista del Instituto Bruegel, de perfil paneuropeo, y Alexander Burilkov, su colega en el <em>think tank</em> Kiel, la cuesti&oacute;n que subyace de fondo es monetaria y trata de concretar el coste para Europa de sostener por s&iacute; sola la defensa convencional del continente si EEUU reduce sus tropas y sus compromisos de defensa conjunta. Sus c&aacute;lculos rebajan este esfuerzo financiero hasta los 250.000 millones de euros adicionales al a&ntilde;o, lo que induce a pensar que las partidas del 5% son descomunales. Si bien, al mismo tiempo, admiten que la factura &ldquo;podr&iacute;a dispararse&rdquo; si se ponen en liza &ldquo;una serie de transformaciones sin precedentes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, programas nucleares conjuntos. Pero tambi&eacute;n planes exigidos desde la OTAN como el despliegue de 300.000 soldados adicionales, la creaci&oacute;n de nuevas brigadas o la incorporaci&oacute;n de 1.400 carros de combate, de miles de veh&iacute;culos blindados o centenares de piezas de artiller&iacute;a y capacidades de ataque de largo alcance m&aacute;s potentes. O retos complejos como la unificaci&oacute;n de sus agencias de inteligencia, vigilancia, transporte estrat&eacute;gico o de las c&uacute;pulas de mando que en la actualidad dependen sobremanera de Washington. Todo ello, conllevar&iacute;a nuevas recursos y capitales. 
    </p><p class="article-text">
        Otros estudios apuntan en la misma direcci&oacute;n. Un informe de Bruegel estima que elevar el gasto europeo hasta el 3,7% del PIB &mdash;cuota planteada recientemente en la OTAN&mdash; exigir&iacute;a 275.000 millones de euros adicionales cada a&ntilde;o. El diagn&oacute;stico del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo (EPRS) sit&uacute;a este umbral en los 254.000 millones con desembolsos del 3,5%. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las cifras difieren seg&uacute;n el escenario analizado, todas confluyen en la idea de que el salto al 5% supone un cambio de escala en el esfuerzo financiero europeo y la estrategia de la Alianza. Rutte se ha afanado en presentar decenas de miles de millones de d&oacute;lares en contratos te&ntilde;idos de industriales; desde aviones de vigilancia GlobalEye hasta drones estrat&eacute;gicos MQ-4C Triton o programas de misiles de precisi&oacute;n. Sin reparar en que el sacrosanto principio del 3% del d&eacute;ficit que se instaur&oacute; en Maastricht y se aplica en el Pacto de Estabilidad surgi&oacute; de una charla informal entre Fran&ccedil;ois Mitterrand y su director de presupuestos Pierre Bilger, all&aacute; por 1981, para acotar la propensi&oacute;n al gasto de varios de los ministros de su gabinete.
    </p><h2 class="article-text">Riesgo de quiebras presupuestarias</h2><p class="article-text">
        En este contexto, no faltan voces cr&iacute;ticas con el uso de unos recursos que mermar&aacute;n las partidas de pensiones y servicios sociales, en el plano econ&oacute;mico, y que alertan contra una ruptura de los lazos transatl&aacute;nticos, desde la &oacute;rbita diplom&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Para muestra de las secuelas que dejar&iacute;a este rearme sin parang&oacute;n en las cuentas europeas, las de las tres grandes econom&iacute;as del continente. 
    </p><p class="article-text">
        Reino Unido aborda una senda fiscal insostenible, admite <a href="https://www.eldiario.es/internacional/andy-primer-burnham-favorito-suceder-starmer-ministro-reino-unido_1_13321153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nuevo l&iacute;der laborista Andy Burnham,</a> que se instalar&aacute; en el 10 de Downing Street con un margen presupuestario muy ajustado. De hecho, la Office for Budget Responsibility (OBR) alerta de que, con las pol&iacute;ticas actuales, la deuda remontar&aacute; de forma desaforada por la presi&oacute;n demogr&aacute;fica y al aumento del gasto en sanidad, dependencia y pensiones. Para frenar el endeudamiento &mdash;que se ha triplicado desde 2005&mdash; en torno al 95% del PIB a partir de 2030, ser&aacute;n preciso ajustes que excedan de los 100.000 millones de libras anuales, con recortes de gasto y aumentos de impuestos. 
    </p><p class="article-text">
        Paul Johnson, que dirige el prestigioso Institute for Fiscal Studies cree que &ldquo;Reino Unido no tiene un problema de d&eacute;ficit coyuntural, sino de presi&oacute;n permanente de gasto por el envejecimiento. Sin reformas de calado, cada presupuesto ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil que el anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francia, la otra potencia nuclear europea, mantiene sin despejar la inc&oacute;gnita de c&oacute;mo corregir su d&eacute;ficit sin ahogar el escaso dinamismo de su econom&iacute;a, reconocen en Fitch Rating, con unas previsiones oficiales del PIB a la baja y, por ende, una menor recaudaci&oacute;n tributaria, que obliga al Palacio de Matignon a lanzar correctivos fiscales desde hace un lustro. Christopher Dembik, analista de Saxo Bank, dice que la segunda econom&iacute;a del euro &ldquo;est&aacute; bajo vigilancia constante de los mercados y que cualquier desviaci&oacute;n presupuestaria puede traducirse en mayores costes de financiaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, quiz&aacute;s, el ejemplo de mayor enjundia sea el alem&aacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/economia/reformas-economicas-gobierno-merz-chocan-crisis-estructural-modelo-aleman_129_13366400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El canciller Friedrich Merz ha puesto en marcha el mayor giro fiscal de la historia</a> reciente del pa&iacute;s que inculc&oacute; el <em>austericidio</em> fiscal de 2012 al financiar a costa de unas emisiones de bonos superiores a los 800.000 millones de euros hasta 2030. Justo el coste de crear el ej&eacute;rcito europeo. Y entre las prerrogativas de esta agenda reformista se encuentra un ambicioso programa de rearme. Inaudito desde la Segunda Guerra mundial. Merz rompe as&iacute; con d&eacute;cadas de ortodoxia presupuestaria y con la tradicional doctrina del Schwarze Null (d&eacute;ficit cero). A trav&eacute;s de una reforma constitucional que permite excluir el gasto en defensa de los l&iacute;mites fiscales. La partida para Defensa alcanzar&aacute; los 109.000 millones de euros en 2027 y los 183.600 millones en 2030. Sin contar con el apoyo militar a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Gr&eacute;goire Roos, director en Chatham House, afirma que el rearme germano es &ldquo;una redefinici&oacute;n en toda regla del papel geoestrat&eacute;gico y econ&oacute;mico de Alemania en la UE&rdquo;. Apunte que suscribe Nathalie Tocci, su hom&oacute;loga en el Istituto Affari Internazionali (IAI), desde una &oacute;ptica geopol&iacute;tica. &ldquo;La alianza transatl&aacute;ntica ha entrado en una fase de quiebra hist&oacute;rica e irreversible, m&aacute;s all&aacute; del mandato de Trump&rdquo;, afirma. Porque EEUU ya no act&uacute;a como garante del sistema liberal, sino como potencia que cuestiona las reglas que cre&oacute;. Pese a lo cual, Washington seguir&aacute; exigiendo &mdash;avisa Carlyle&mdash;, un cheque de 14 billones de euros el pr&oacute;ximo bienio a la OTAN. Tanto, como el PIB conjunto de las cuatro mayores econom&iacute;as del Viejo Continente: Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/independencia-militar-europea-vale-arsenal-800-000-millones-dolares-adicionales-ano_129_13369693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6365c8c9-5e33-4116-bc06-65df27dcb067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147196.jpg" length="668597" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6365c8c9-5e33-4116-bc06-65df27dcb067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147196.jpg" type="image/jpeg" fileSize="668597" width="1897" height="1067"/>
      <media:title><![CDATA[La independencia militar europea vale un arsenal: 800.000 millones de dólares adicionales cada año]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6365c8c9-5e33-4116-bc06-65df27dcb067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147196.jpg" width="1897" height="1067"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inversiones,Defensa,Otan,Ejército,Gasto Militar,Europa,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oro pierde su 'mapa del tesoro']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/oro-pierde-mapa-tesoro_129_13354074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54ae236c-2631-47c3-9a49-291d68e05e3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oro pierde su &#039;mapa del tesoro&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desplome del oro en plena escalada de la inflación estadounidense rompe uno de los dogmas más arraigados de los mercados. La irrupción de la IA como imán del capital, las expectativas de una Reserva Federal más restrictiva y la recomposición de las reservas de los bancos centrales están alterando las reglas que durante décadas guiaron la cotización del metal precioso</p><p class="subtitle">El nuevo presidente de la Fed nombrado por Trump mantiene los tipos de interés sin cambios</p></div><p class="article-text">
        El oro ha dejado de responder a los c&aacute;nones del mercado. Durante d&eacute;cadas, el metal precioso ha ocupado un lugar casi m&iacute;stico en la praxis burs&aacute;til. Cuando la <a href="https://www.eldiario.es/temas/inflacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflaci&oacute;n</a> repunta, las tensiones geopol&iacute;ticas aumentan o la confianza en <a href="https://www.eldiario.es/temas/divisas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las divisas</a> se resquebraja, el manual cl&aacute;sico recomienda adquirir sus onzas. Sin apenas l&iacute;mites de gasto en las carteras de capital. Sin embargo, 2026 est&aacute; desmontando buena parte de ese relato. 
    </p><p class="article-text">
        El contexto es sumamente contradictorio y complica cualquier justificaci&oacute;n que trate de analizar los cinco meses que el oro lleva a la deriva, en los que su cotizaci&oacute;n se ha dejado un 28% de su registro hist&oacute;rico de enero, cuando el valor de su onza toc&oacute; los 5.600 d&oacute;lares. Despu&eacute;s de un 2025 de bonanza excepcional, esta semana se ha acomodado por debajo de los 4.000 d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        No son pocas las causas que explican este fen&oacute;meno paranormal. Pero, entre todas ellas, resalta una. La correcci&oacute;n, de especial calibre, comparable a la de 2013, se produce cuando la inflaci&oacute;n americana vuelve a m&aacute;ximos de tres a&ntilde;os y supera el 4%, se&ntilde;al de correcci&oacute;n en Wall Street que, sin embargo, a&uacute;n no se ha consumado.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="El oro vuelve a caer tras el récord histórico de precio" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-4kviA" src="https://datawrapper.dwcdn.net/4kviA/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="488" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Esta paradoja esconde un cambio estructural sobre la fijaci&oacute;n de los precios de los activos y de los tipos de inter&eacute;s en unos mercados que navegan al son de la inteligencia artificial (IA) y su narrativa de inversiones billonarias para ganar productividad y llegar al final de la carrera competitiva global con el cetro de la hegemon&iacute;a monetaria y econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En 2013, se adujeron motivos que, en la actualidad, pueden parecer peregrinos. Al menos, varios de ellos. Entonces, el nada articulado consenso del mercado hablaba de que la inflaci&oacute;n, despu&eacute;s del colapso crediticio de 2008 y de la crisis de la deuda europea de 2012, hab&iacute;a muerto y que los bancos centrales, con tipos pr&oacute;ximos a cero, imprim&iacute;an dinero a mansalva, lo que generar&iacute;a una inevitable escalada de precios. Otros expertos achacaron su reajuste al fin del p&aacute;nico financiero que sigui&oacute; a la quiebra de <a href="https://www.eldiario.es/temas/lehman-brothers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lehman Brothers</a> y, en consecuencia, al abandono inversor del metal precioso como valor refugio. 
    </p><p class="article-text">
        La ristra de causas asumi&oacute; teor&iacute;as manidas como la de una &ldquo;normal&rdquo; recogida de beneficios, una supuesta fragilidad de la econom&iacute;a china, que perdi&oacute; lustre, pero que segu&iacute;a con un dinamismo trimestral del 7,7% e incluso, tesis<em> conspiranoicas</em> que apuntaban al epitafio de la era del oro por el fulgurante despegue del PIB americano y de su d&oacute;lar. Aunque, por encima de todas, destac&oacute; el factor bitcoin, la divisa digital a la que se le empez&oacute; a colgar el cartel del oro cripto. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&uacute;ltiples causas, ninguna de especial calado</strong></h2><p class="article-text">
        Ninguna de estas valoraciones explic&oacute;, por s&iacute; misma, su debacle. Ahora, tampoco sobresale un argumentario fundamentado. Salvo ciertos vestigios de que ha perdido su or&aacute;culo geopol&iacute;tico. Ya no parece que est&eacute; a expensas de la evoluci&oacute;n del d&oacute;lar o de la pol&iacute;tica monetaria de una Fed que &mdash;como admite su ya expresidente, Jerome Powell&mdash; est&aacute; sometida a una &ldquo;prueba de estr&eacute;s&rdquo; por la injerencia de la Administraci&oacute;n Trump en su soberan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, tampoco sigue la estela del petr&oacute;leo, el otro patr&oacute;n que explicaba &mdash;al menos, hasta ahora&mdash; su comportamiento burs&aacute;til. As&iacute; lo admite Deutsche Bank: &ldquo;La correlaci&oacute;n entre el <em>oro amarillo</em> y el <em>oro negro</em> se ha difuminado&rdquo;. Y de esta forma igual de elocuente, lo sintetiza Nikolaos Panigirtzoglou, estratega de JPMorgan, al valorar su desacoplamiento del bitcoin, su <em>alma gemela</em> en el negocio cripto. &ldquo;No observamos un quebranto total entre ambos, pero s&iacute; el desmantelamiento simult&aacute;neo de la misma narrativa de inversi&oacute;n&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        Los inversores, en paralelo, est&aacute;n retir&aacute;ndose del llamado <em>debasement trade</em>, y ese repliegue &ldquo;se ha acelerado especialmente con la ca&iacute;da flotante del bitcoin&rdquo;, que ha firmado su peor mes, este pasado junio, desde la quiebra de la plataforma de negocio de criptodivisas FTX en 2022, con un retroceso del 20% en su valor. Por el empeoramiento del sentimiento inversor, la salida masiva de fondos desde Wall Street y las expectativas alcistas de los tipos de inter&eacute;s en EEUU. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="La evolución de la inflación en EEUU" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-23jCM" src="https://datawrapper.dwcdn.net/23jCM/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="473" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        El concepto <em>debasement trade</em> describe una estrategia de inversi&oacute;n basada en la idea de que los gobiernos, enfrentados a descomunales deudas y d&eacute;ficits, recurrir&aacute;n a unas t&aacute;cticas monetarias expansivas y tolerar&aacute;n umbrales de inflaci&oacute;n por encima de los estipulados en los estatutos de sus bancos centrales. Bajo este escenario, en el que tambi&eacute;n juega el actual baile de divisas, los inversores escogen activos escasos o no ligados a monedas, como el oro, la plata o el bitcoin. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, esta tendencia, ha saltado en pedazos. En especial por parte de la versi&oacute;n Trump 2.0 y su nuevo emisario en la Fed, Kevin Warsh, s&iacute;mbolo de la p&eacute;rdida de soberan&iacute;a monetaria. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el oro posee un ADN m&aacute;s complejo: &ldquo;No es un hedge (riesgo) autom&aacute;tico contra la inflaci&oacute;n, sino contra la p&eacute;rdida de credibilidad de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y monetaria de EEUU&rdquo;, dice Mark Fandetti, de Armstrong Advisory Group. &ldquo;Su cotizaci&oacute;n sube cuando la inflaci&oacute;n es demasiado alta y las autoridades monetarias son pasivas, y deja de hacerlo cuando reaccionan con rapidez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Panigirtzoglou, el bienio <em>trumpista</em> actual ha situado a ciertos activos bajo unos relatos similares de protecci&oacute;n frente a p&eacute;rdidas de riqueza derivadas del ajuste de divisas &mdash;sobre todo, del d&oacute;lar&mdash; y el aumento de la deuda soberana. Sin embargo, todo ha cambiado tras el giro de la Fed hacia posiciones restrictivas para frenar el <em>shock </em>de la energ&iacute;a por la guerra en Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El resultado es una fuga coordinada de capitales de ETF &mdash;veh&iacute;culos de inversi&oacute;n a caballo entre fondos y acciones&mdash; respaldados por el oro y criptoactivos como bitcoin&rdquo;, aclara Panigirtzoglou. Para Nicky Shiels de MKS PAMP, &ldquo;la historia del mercado ha virado 180 grados&rdquo;, ya que el dinero &ldquo;ha dejado de perseguir la protecci&oacute;n del metal precioso frente a la depreciaci&oacute;n de monedas&rdquo; y ahora se mueve &ldquo;por criterios de IA y salidas a bolsa como las de SpaceX, Anthropic u OpenAI&rdquo;. El relato <em>debasement trade</em> &ldquo;ha perdido fuerza&rdquo;, precisa. As&iacute; lo revela la correcci&oacute;n del oro en el segundo trimestre de 2026, en el que las hostilidades en Oriente Pr&oacute;ximo han impulsado los IPC en todo el mundo. Pese a lo cual, la onza cedi&oacute; un 14% desde abril, su peor ca&iacute;da trimestral. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Orden de prioridades: los tipos de inter&eacute;s de Warsh</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n contribuye a su retroceso otro factor catalizador, la designaci&oacute;n de Warsh. Tom Price, de Panmure Liberum, cree que el mercado ha asumido que la prioridad de la Fed vuelve a ser la derrota de la inflaci&oacute;n, perspectiva que eleva el rendimiento de la deuda y los costes de poseer un activo que, como el metal precioso, no genera intereses.
    </p><p class="article-text">
        El oro, pues, ha perdido varias de sus br&uacute;julas. Entre otras, su capacidad de amortiguaci&oacute;n frente a riesgos geopol&iacute;ticos o los impulsos del d&oacute;lar. En Deutsche Bank ven un giro de prioridades. En esta renovada jerarqu&iacute;a de factores, el mercado &ldquo;ha reordenado sus urgencias&rdquo;. La geopol&iacute;tica se ha vuelto secundaria y los tipos en EEUU, en la gran preocupaci&oacute;n inversora. &ldquo;Si el mercado descuenta un endurecimiento monetario futuro, el resto de factores se neutraliza&rdquo;. El oro, al fin y al cabo, tambi&eacute;n compite contra el bono americano. Especialmente, el de 10 a&ntilde;os, que rinde en torno al 4,5%. Es decir, rivaliza con un activo que ofrece beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Y Warsh, bien sea por quitarse el cartel de marioneta de Trump o por combatir una inflaci&oacute;n que se traslada al bolsillo de unos consumidores que votar&aacute;n en las <em>midterm</em> de noviembre, parece dispuesto a mover ficha al alza. 
    </p><p class="article-text">
        Goldman Sachs vislumbra escenarios diferenciados. Si la Fed mantiene tipos, el oro recuperar&aacute; el nivel de los 4.800; si se materializa un ciclo de tres o cuatro subidas, su valor se hundir&aacute; hacia los 3.800 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco hay que desde&ntilde;ar la resaca de una &ldquo;exuberancia irracional&rdquo; del mercado. Con un d&oacute;lar que ha recuperado parte de su valor perdido en 2025 por el impulso que le otorgan siempre las tensiones geopol&iacute;ticas como la guerra en Ir&aacute;n, el colapso de Ormuz y la escalada del petr&oacute;leo. &ldquo;Las bolsas llevan semanas corrigiendo estos excesos&rdquo; dice Chris Beauchamp, de IG Markets: &ldquo;es como si el valor de la onza sufriera la resaca de su propia efervescencia&rdquo;, tras su escalada vertical de 2025, con la revitalizaci&oacute;n del d&oacute;lar y las subidas de tipos como &ldquo;detonantes de sus ventas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta reconfiguraci&oacute;n ocupa otro lugar destacado el <em>excepcionalismo estadounidense</em>, suerte de principio sacrosanto en Wall Street que confiere mayores rentabilidades a activos americanos en el subconsciente inversor frente a cualquier valor for&aacute;neo. Es en este punto en el que juegan un papel protagonista las acciones vinculadas a la IA y su presunta burbuja especulativa. La bolsa surcoreana &mdash;y su &iacute;ndice Kospi, tecnol&oacute;gico&mdash; ha constatado varias ca&iacute;das que apuntan a que los activos con sello algor&iacute;tmico podr&iacute;an haber ido demasiado lejos y que han personificado firmas de chips y de alta tecnolog&iacute;a.  
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fiebre amarilla en los bancos centrales</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n surgen otros dos factores: el acopio de oro <a href="https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por parte de los bancos centrales</a> y la especulaci&oacute;n. Las autoridades monetarias est&aacute;n repatriando lingotes desde la invasi&oacute;n rusa de Ucrania de manera excepcional. Aducen que ya no se identifica el metal precioso como activo financiero, sino como un pl&aacute;cet de seguridad nacional en una era de fragmentaci&oacute;n geopol&iacute;tica y autonom&iacute;a estrat&eacute;gica. En medio de movimientos de riesgos de capital con sello IA que act&uacute;an como im&aacute;n burs&aacute;til. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="El principal índice de la bolsa estadounidense, en máximos" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-3FU7o" src="https://datawrapper.dwcdn.net/3FU7o/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="505" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Wall Street ha firmado entre abril y junio el mejor trimestre en renta variable desde 2020. Con tensiones b&eacute;licas, escalada del crudo y dudas sobre las valoraciones de la IA. Impulsado por la resistencia del PIB americano, beneficios empresariales s&oacute;lidos y el entusiasmo por el algoritmo. El S&amp;P 500 ha repuntado un 14,9%. &ldquo;Comportamiento que describe un mercado maduro&rdquo;, dice Jeff Buchbinder, de LPL Financial, pero que &ldquo;no explica que todos los activos vinculados a la IA justifiquen su valoraci&oacute;n&rdquo;, advierte Torsten Sl&oslash;k, economista jefe de Apollo. Para Jean Boivin, director del BlackRock Investment Institute, &ldquo;todos los cambios estructurales suelen crear focos de exuberancia en los mercados&rdquo; que demandan a los inversores distinguir los valores ganadores de los que se mueven por impulsos especulativos. 
    </p><p class="article-text">
        En este clima, los bancos centrales, seg&uacute;n el World Gold Council, elevaron en 2025 en un 19% sus <em>stocks</em> de oro, buscando precisamente rebajar su exposici&oacute;n a estos gestos especulativos. El porcentaje de autoridades monetarias que mantienen reservas en el Banco de Inglaterra (BoE) cay&oacute; del 64% al 57% en un a&ntilde;o, mientras la custodia de oro de la Fed descendi&oacute; del 17% al 14% en el primer trimestre de 2026. La Banque de France repatri&oacute; 129 toneladas del metal precioso de Nueva York entre julio de 2025 y enero de 2026 y el de la India ha reducido sus reservas de oro en el exterior del 55% en marzo de 2023 al 22% en marzo de 2026. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/oro-pierde-mapa-tesoro_129_13354074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/54ae236c-2631-47c3-9a49-291d68e05e3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="588258" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/54ae236c-2631-47c3-9a49-291d68e05e3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="588258" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El oro pierde su 'mapa del tesoro']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/54ae236c-2631-47c3-9a49-291d68e05e3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Bolsa,Tipos de Interés,Inflación,Divisas,Criptomonedas,Inteligencia artificial,Estados Unidos,Inversión,Fondos de inversión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuba viaja al centro del capitalismo chino bajo el asedio y la vigilancia de su vecino del norte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cuba-viaja-centro-capitalismo-chino-asedio-vigilancia-vecino-norte_129_13332722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4761f321-ce4b-43da-b6ec-eb8a0cb495de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuba viaja al centro del capitalismo chino bajo el asedio y la vigilancia de su vecino del norte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acorralada por el endurecimiento de las sanciones de la Administración Trump, excluida del orden multilateral de Bretton Woods y sin el auxilio financiero que en el pasado le brindaron Moscú o Caracas, Cuba ha emprendido un viraje histórico para adoptar el modelo de mercado chino sin demoler el monopolio del Partido Comunista. En este proceso, su presidente, Miguel Díaz-Canel, pone en liza la supervivencia política y económica de la revolución</p><p class="subtitle">El mundo al revés: Cuba abre el mercado y el Reino Unido quiere recuperar el Estado</p></div><p class="article-text">
        La supervivencia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de Cuba del &uacute;ltimo cuarto de siglo se entiende con nitidez si se acude a la biograf&iacute;a de Eusebio Leal Spengler (1942-2020), ensayista e investigador cubano, conocido como<em> El historiador de La Habana</em>. Su ciudad. La que le vio nacer y morir y, por encima de todo, la que le impregn&oacute; de su esp&iacute;ritu reformista indomable. Leal, disc&iacute;pulo de Emilio Roig, de quien hered&oacute; la nomenclatura de su cargo, hizo suyo tambi&eacute;n su reto, surgido en los ochenta, de restaurar &iacute;ntegramente La Habana Vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Pese a no tener acceso a cr&eacute;ditos multilaterales por el veto de EEUU a una Cuba sometida al m&aacute;s prolongado embargo de la era moderna por decisi&oacute;n unilateral de su vecino del norte, despu&eacute;s del triunfo de la revoluci&oacute;n comandada por Fidel Castro que acab&oacute;, en 1959, con el r&eacute;gimen de Fulgencio Batista. 
    </p><p class="article-text">
        Leal, figura de reconocido prestigio dentro y fuera de la isla, se las ide&oacute; para seguir la estela de su mentor a trav&eacute;s de una singular estrategia que combin&oacute; la lavada de cara de &aacute;reas como la del cintur&oacute;n mar&iacute;timo que rodea su puerto (El Malec&oacute;n) o las de las plazas Vieja, de Armas o de la Catedral mientras creaba servicios sociales y proyectos habitacionales. Con una mezcla de aperturismo econ&oacute;mico y emprendimiento privado que le report&oacute; una red de recaudaci&oacute;n de ingresos, principalmente recabados desde el negocio tur&iacute;stico. Haciendo uso, por ejemplo, de no pocos se&ntilde;uelos para captar divisas como el de los hoteles Ambos Mundos (donde se aloj&oacute; el escritor Ernest Hemingway, gran amante de la isla), Santa Isabel, palacio colonial transformado en estancia de lujo o Conde de Villanueva, mansi&oacute;n del XVIII convertida en boutique hotelera especializada en turismo cultural.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello form&oacute; parte del llamado modelo Habaguanex, de la Oficina del Historiador, la gestora que reinvert&iacute;a los beneficios larvados por el turismo en viviendas, escuelas, centros de mayores y servicios sanitarios del casco hist&oacute;rico. Sin pr&eacute;stamos del exterior, Leal tir&oacute; de ingenio y de la argucia cubana para revitalizar una ciudad que se mov&iacute;a entre la imagen decr&eacute;pita del paso del tiempo y la belleza decadente, pero a&uacute;n visible, de la Joya del Caribe. Al tiempo que demostraba que el r&iacute;gido r&eacute;gimen revolucionario pod&iacute;a dejar margen de maniobra a una administraci&oacute;n de la econom&iacute;a dotada de mayor pragmatismo privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Habana Vieja de Leal pudo ser un laboratorio del socialismo de mercado que en la actualidad parece inspirar las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cuba-aprueba-reforma-inedita-liberalizar-economia-plena-crisis_1_13316869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reformas liberalizadoras urgentes</a> que el sucesor de los hermanos Castro --de Fidel y de Ra&uacute;l-- ha impuesto para tratar de quitarse el yugo que le ha colocado la Administraci&oacute;n Trump y su vuelta a la Doctrina Monroe.<a href="https://www.eldiario.es/internacional/miguel-diaz-canel-trump-busca-asfixia-cuba-haya-estallido-social-tenga-pretexto-intervenir_128_13274186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El gobierno de Miguel D&iacute;az-Canel</a> desea importar ahora el modelo instaurado por China bajo el mandato de Deng Xiaoping. Mientras desde Washington se presiona para que se materialice un cambio del orden pol&iacute;tico en su archienemigo regional.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuba est&aacute; m&aacute;s acorralada que nunca. Incluso m&aacute;s que tras la extinci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/oi-fuegos-artificiales-temi-fuera-ataque-eeuu-tension-cuba-asfixiada-trump_1_13259049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El pa&iacute;s no recuerda unos episodios de alarma socio-econ&oacute;mica similares </a>desde el llamado Periodo Especial que sigui&oacute; a la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n y la ruptura de sus alianzas geoestrat&eacute;gicas con el Kremlin de la vieja URSS. El escenario, agravado por el cierre de los flujos energ&eacute;ticos de crudo venezolano tras la detenci&oacute;n de Nicol&aacute;s Maduro, es de suma emergencia. As&iacute; lo admite el propio D&iacute;az-Canel, cuando enfatiza que los problemas del pa&iacute;s &ldquo;no pueden atribuirse s&oacute;lo al bloqueo estadounidense, sino tambi&eacute;n a la burocracia, la ineficiencia y los obst&aacute;culos internos que frenan la producci&oacute;n&rdquo;. Todo un viraje de la narrativa oficial. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las palabras de D&iacute;az-Canel subyace un ejercicio de supervivencia. Cuba sigue alejada de las instituciones multilaterales, sin acceso a cr&eacute;ditos del FMI ni a financiaci&oacute;n de proyectos del Banco Mundial o instituciones regionales como el IADB, siglas en ingl&eacute;s del Interamericano de Desarrollo. Y sin rastro de que la oculta, aunque efectiva, diplomacia panda china, emita se&ntilde;al alguna de una cooperaci&oacute;n intensa con La Habana. Pese al estrangulamiento de Washington, que no ha tenido reparo alguno en enviar a su jefe del Pent&aacute;gono, Pete Hegseth, a Guant&aacute;namo como signo del rescate de la Doctrina Monroe en la versi&oacute;n Trump 2.0 y su inserci&oacute;n en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional americana de 2025. Cuba est&aacute; en su punto de mira. 
    </p><p class="article-text">
        La Monroe responde a la recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n hemisf&eacute;rica de la d&eacute;cada de los sesenta que eligi&oacute; a la comunidad latinoamericana como prioridad exterior estadounidense. Su patio trasero. Restablecida ahora por obra y gracia del secretario de Estado, Marco Rubio, originario de la isla, adalid de los exiliados cubano-americanos de Florida y obsesionado con el derrocamiento del r&eacute;gimen, aduce ahora el riesgo de que potencias extrarregionales --alusi&oacute;n velada a China y su mano invisible inversora, comercial, financiera e industrial-- hagan uso de su poder e influencia geoestrat&eacute;gica en el continente. 
    </p><h2 class="article-text">Diagn&oacute;stico de choque con tratamiento &lsquo;made in China&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de La Habana ante el cuello de botella energ&eacute;tico, el desabastecimiento de bienes y servicios --muchos de ellos, de primera y urgente necesidad, con riesgo de desnutrici&oacute;n de ni&ntilde;os y ancianos-- ha sido casi inmediata, con la aprobaci&oacute;n de un amplio recetario de 176 medidas que supone, <em>de facto</em>, la mayor liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica desde el triunfo de la revoluci&oacute;n. Bajo la inspiraci&oacute;n de las agendas reformistas del <em>gigante asi&aacute;tico</em> y, en menor medida, de Vietnam. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la de mayor enjundia sea la creaci&oacute;n de la banca privada y el fin del monopolio financiero del Estado. Por primera vez desde las nacionalizaciones de la d&eacute;cada de los sesenta. En busca de facilidades crediticias a empresas y hogares y de una mayor capacidad de atracci&oacute;n de capital dentro de un sistema productivo con serias dificultades para canalizar la inversi&oacute;n que demanda la modernizaci&oacute;n de su econom&iacute;a. En paralelo, se permitir&aacute; la entrada de accionariados privados en empresas p&uacute;blicas. Incluso for&aacute;neos. Todo un cambio de paradigma que rompe la esencia de la revoluci&oacute;n castrista y la aproxima al modelo chino, en el que el Estado conserva y se reserva el control de sectores estrat&eacute;gicos, pero comparte capital y gesti&oacute;n con socios privados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Canel tambi&eacute;n abrir&aacute; el sector inmobiliario. Mediante autorizaciones de proyectos privados que anticipan liberalizaciones de suelo y demandan flujos de capital para rehabilitaci&oacute;n urbana, construcci&oacute;n residencial y desarrollo tur&iacute;stico. Del mismo modo, la di&aacute;spora cubana dejar&aacute; de ser un fen&oacute;meno externo. Los varios millones de nacionales residentes fuera de la isla tendr&iacute;an seguridad jur&iacute;dica, seg&uacute;n La Habana, para repatriar fondos y realizar inversiones. La repatriaci&oacute;n de talento y de las tasas de ahorro de sus exiliados est&aacute;n detr&aacute;s de esta medida que se completa con ventajas para constituir pymes privadas porque --reconoce el ejecutivo cubano-- el Estado no dispone de recursos suficientes para seguir siendo el motor productivo del pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a estos giros econ&oacute;micos irrumpen ajustes y devaluaciones monetarias. Cuba flexibiliza la pol&iacute;tica cambiaria para acometer depreciaciones del peso, corregir su distorsi&oacute;n con las grandes divisas globales y acercar as&iacute; su valor oficial a la realidad econ&oacute;mica. Estas maniobras implican riesgos inflacionarios y posibles p&eacute;rdidas de poder adquisitivo. Adem&aacute;s de instaurar un proceso de reducci&oacute;n de las trabas burocr&aacute;ticas, uno de los grandes cuellos de botella estructurales que pesa sobre el tejido productivo cubano. La reforma tambi&eacute;n incluye docilidad regulatoria para quienes produzcan, exporten o inviertan. Esencialmente, mediante recortes de requerimientos y permisos del sistema centralizado vigente durante m&aacute;s de seis d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, la inversi&oacute;n extranjera se erige en la tabla de salvaci&oacute;n ante la falta de cr&eacute;ditos multilaterales y de financiaci&oacute;n internacional con la que suplir la escasez de divisas y modernizar las infraestructuras. Adem&aacute;s de revitalizar sectores estrat&eacute;gicos como el energ&eacute;tico, el industrial o el tur&iacute;stico. Un intento evidente de convertir la econom&iacute;a planificada en una de mercado que deja sin despejar la inc&oacute;gnita de si ser&aacute; factible la cohabitaci&oacute;n pac&iacute;fica entre el r&eacute;gimen pol&iacute;tico y la cambiante arquitectura productiva cubano y de si estas transformaciones se producir&aacute;n con o sin conflictividad social, alertan los expertos. 
    </p><h2 class="article-text">Visi&oacute;n panor&aacute;mica de los expertos</h2><p class="article-text">
        A diferencia de China, Cuba &ldquo;no emprende esta reconversi&oacute;n desde una posici&oacute;n de fortaleza de su econom&iacute;a&rdquo;, alerta Ricardo Torres, economista cubano y docente en la American University de Washington. Algo similar opina Carmelo Mesa-Lago, profesor en la Universidad de Pittsburgh y una de las voces m&aacute;s cr&iacute;ticas en el exilio hacia el sistema productivo de la isla. A su juicio, el aperturismo de D&iacute;az-Canel es un &ldquo;reconocimiento impl&iacute;cito&rdquo; de que el modelo estatal imperante no es capaz de crear prosperidad ni de disponer de divisas suficientes para sustentar su tejido productivo&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ted Henken, del Baruch College de Nueva York recalca que las nuevas medidas &ldquo;reconocen una realidad que existe sobre el terreno&rdquo;, la de que miles de pymes privadas &ldquo;se han convertido en actores esenciales para el abastecimiento, el empleo y la generaci&oacute;n de ingresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el &eacute;xito de la operaci&oacute;n del delf&iacute;n pol&iacute;tico de Ra&uacute;l Castro no depender&aacute; s&oacute;lo de su habilidad para sujetar las riendas de Cuba. &ldquo;La presi&oacute;n econ&oacute;mica estadounidense sobre la isla ha dejado de ser una estrategia sancionadora&rdquo; dice Stephen Walt, profesor de Asuntos Internacionales en la Harvard Kennedy School. Ahora, con la versi&oacute;n Trump 2.0, se ha transformado en &ldquo;una t&aacute;ctica de asfixia con profundas implicaciones geopol&iacute;ticas y humanitarias&rdquo;, explica en <em>Foreign Policy</em>. 
    </p><p class="article-text">
        En apenas unos meses, Trump, que ha dado v&iacute;a libre a Rubio para implantar la Doctrina Monroe, ha endurecido las multas a entidades vinculadas al conglomerado militar Gaesa, ha ampliado las restricciones financieras y energ&eacute;ticas y ha obtenido, adem&aacute;s, un importante respaldo jur&iacute;dico del Supremo estadounidense, al permitir a ExxonMobil reclamar compensaciones millonarias por activos expropiados tras la revoluci&oacute;n de 1959. 
    </p><p class="article-text">
        Walt apunta a que la combinaci&oacute;n de embargo, sanciones secundarias y presi&oacute;n sobre el sistema energ&eacute;tico es una versi&oacute;n moderna de cerco econ&oacute;mico. En l&iacute;nea con su colega Joseph Nye, que ostenta el estatus de profesor em&eacute;rito en Harvard, y que recuerda que la influencia de la Casa Blanca &ldquo;resulta m&aacute;s eficaz cuando contrarresta la coerci&oacute;n con poder para ordenar consensos&rdquo;. Nye admite que bajo la perspectiva del actual inquilino del Despacho Oval, se corre el riesgo de provocar el efecto contrario y castigar a una econom&iacute;a que trata de avanzar con mecanismos de mercado y precisa que refuerza la narrativa hist&oacute;rica del r&eacute;gimen sobre la hostilidad de EEUU y dificulta que las reformas generen los recursos necesarios para estabilizar el pa&iacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cuba-viaja-centro-capitalismo-chino-asedio-vigilancia-vecino-norte_129_13332722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 20:01:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4761f321-ce4b-43da-b6ec-eb8a0cb495de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="274739" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4761f321-ce4b-43da-b6ec-eb8a0cb495de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="274739" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuba viaja al centro del capitalismo chino bajo el asedio y la vigilancia de su vecino del norte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4761f321-ce4b-43da-b6ec-eb8a0cb495de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Miguel Díaz-Canel,Estados Unidos,Donald Trump,Raúl Castro,China,Xi Jinping,La Habana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tregua busca alterar las reglas del juego en Oriente Próximo, pero no resuelve los riesgos económicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tregua-busca-alterar-reglas-juego-oriente-proximo-no-resuelve-riesgos-economicos_129_13318472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fd7ec85-42e9-40ec-a751-9b2773c25033_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tregua busca alterar las reglas del juego en Oriente Próximo, pero no resuelve los riesgos económicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acuerdo entre EEEUU e Irán ha frenado una guerra que amenazaba con incendiar la región y colapsar los mercados energéticos. Pero la tregua, aún en el alero, deja sin resolver incógnitas como el futuro nuclear iraní, la gobernanza de Ormuz, la reconstrucción económica del régimen y el futuro equilibrio regional. Nadie sale derrotado; aunque tampoco nadie puede proclamarse vencedor</p><p class="subtitle">Qué piensan los expertos sobre el acuerdo de Irán y EEUU</p></div><p class="article-text">
        El acuerdo de paz sigue en el alero. EEUU, Ir&aacute;n y el pa&iacute;s anfitri&oacute;n (Suiza) admitieron la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/eeuu-retrasa-viaje-vance-reunion-iran-suiza-problemas-logisticos_1_13316633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suspensi&oacute;n de la r&uacute;brica</a> en la estaci&oacute;n invernal alpina de B&uuml;rgenstock y volvieron a situar en un limbo el en&eacute;simo intento de acabar con m&aacute;s de cien d&iacute;as de conflicto armado que <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-catapulto-ia_129_13297959.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sobrepasado los 100 d&iacute;as</a>. En este caso, sobre la campana. Con Donald Trump a un paso de territorio helv&eacute;tico y rodeado de sus hom&oacute;logos del G-7, el pacto, larvado tras unas arduas negociaciones, parec&iacute;a el epitafio definitivo. Tanto, que se le hab&iacute;a colgado el cartel de &ldquo;consenso de la gran transacci&oacute;n&rdquo;, porque sus 14 preceptos giraban en torno a la idea de intercambiar seguridad por prosperidad. 
    </p><p class="article-text">
        En una primera lectura, los observadores internacionales convinieron en precisar que hab&iacute;a en el tratado un <em>leit motiv </em>que hilvanaba las narrativas discrepantes de Washington y Teher&aacute;n sobre tres pilares. Por un lado, la estabilidad regional; por otro, los l&iacute;mites al programa nuclear iran&iacute; y, finalmente, la reinserci&oacute;n econ&oacute;mica del r&eacute;gimen chi&iacute; en los mercados exteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que inicialmente parec&iacute;a la <em>entente cordiale</em> m&aacute;s ambiciosa entre ambos pa&iacute;ses desde 1979 se convirti&oacute;, incluso antes de su firma, a medida que se conoc&iacute;an los detalles, en un oc&eacute;ano de suspicacias. 
    </p><p class="article-text">
        El memorando dise&ntilde;a una hoja de ruta de 60 d&iacute;as para convertir el alto el fuego en un marco de conveniencia geoestrat&eacute;gica. Con un objetivo prioritario, la desmilitarizaci&oacute;n del &aacute;rea, y una misi&oacute;n casi imposible, la ampliaci&oacute;n de una tregua permanente a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-hizbula-pactan-alto-fuego-libano-entrado-vigor-eeuu_1_13318379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escenarios como el del L&iacute;bano</a>, estado al que, a instancias de Teher&aacute;n, recib&iacute;a un compromiso de defensa hacia su soberan&iacute;a sin contar con el benepl&aacute;cito de Israel. Aunque el alto el fuego entre el gobierno de Benjamin Netanyahu y Hizbul&aacute;, seg&uacute;n ha declarado un alto cargo estadounidense a varios medios, podr&iacute;a facilitar las cosas. 
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica gran laguna diplom&aacute;tica de un acuerdo sujeto a&uacute;n a una negociaci&oacute;n posterior. Las inc&oacute;gnitas sobre si restablecer&aacute; el comercio, las inversiones y los negocios energ&eacute;ticos contin&uacute;an sin despejarse. EEUU enfatiz&oacute; que levantar&aacute; el bloqueo sobre Ormuz e Ir&aacute;n que garantizar&aacute; la plena reapertura mar&iacute;tima entre el Golfo P&eacute;rsico y el Mar de Om&aacute;n. Algo ineludible para devolver el tr&aacute;nsito naval a esta pasarela por la que fluye casi la quinta parte del petr&oacute;leo mundial y generar una m&iacute;nima previsibilidad a una arteria mar&iacute;tima trascendental. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la seguridad f&iacute;sica de la navegaci&oacute;n y las inciertas reglas del juego que deben regir el flujo naval --probablemente los dos factores que m&aacute;s preocupan a navieras, aseguradoras y operadores energ&eacute;ticos&mdash; siguen instaladas en un limbo geopol&iacute;tico. Con independencia de la firma del pacto. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la cuesti&oacute;n nuclear iran&iacute; arroja luz. M&aacute;s bien, al contrario. Estrepitosamente, la paz se ha firmado antes de la resoluci&oacute;n del asunto m&aacute;s espinoso para la delegaci&oacute;n estadounidense. Y eso aduce la Casa Blanca para cancelar la r&uacute;brica. El texto deja constancia del compromiso de Teher&aacute;n de renunciar a las armas at&oacute;micas, congelar <em>sine die</em> su programa nuclear si se cumple lo pactado y de abordar en un futuro el uso --o cancelaci&oacute;n, si el itinerario lleva a buen puerto-- de sus reservas de uranio enriquecido. Todo ello, supeditado a su formalizaci&oacute;n con supervisi&oacute;n y certificaci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay un tercer punto de colisi&oacute;n en las contrapartidas econ&oacute;micas reclamadas por Teher&aacute;n. Una claudicaci&oacute;n a los ojos del ala conservadora del partido republicano. Washington ha aceptado levantar progresivamente sus sanciones a Teher&aacute;n, desbloquear los activos iran&iacute;es congelados y facilitar sus exportaciones de crudo. Adem&aacute;s de dotar a Ir&aacute;n de ayudas financieras para su reconstrucci&oacute;n por valor de, al menos, 300.000 millones de d&oacute;lares. Medida que oblig&oacute; a Trump a circunscribir esta inyecci&oacute;n al &aacute;mbito privado y a la involucraci&oacute;n de los emiratos del Golfo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;resultan cre&iacute;bles los buenos augurios iniciales? O, por el contrario, el tradicional avispero de Oriente Pr&oacute;ximo desenterrar&aacute; de nuevo el hacha de guerra. La ausencia de firma no anticipa una tregua precisamente duradera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.- La diplomacia del cheque. </strong>Reconstrucci&oacute;n econ&oacute;mica a cambio de contenci&oacute;n nuclear<strong>.</strong> Esta es la receta que se formul&oacute; en las negociaciones desde la delegaci&oacute;n iran&iacute; y que se sustituir&iacute;a las multas coercitivas por incentivos financieros. En busca de que el otrora corrupto y cruel r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s retorne al capital internacional, recabe inversiones for&aacute;neas y obtenga alivio para sus arcas estatales. Todo, si abandona sus ambiciones at&oacute;micas en el terreno militar. Objetivo que la Casa Blanca no se crey&oacute; de camino a Suiza. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los expertos tampoco atisbaban la obligada seguridad jur&iacute;dica que debe rodear a estos planes de despliegue de capitales. Brian Katulis, del Middle East Institute, dice que esta condicionalidad brilla por su ausencia y que resta eficacia a los mecanismos financieros que se aplicar&iacute;an en las tareas de rehabilitaci&oacute;n de Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se un&iacute;a el coste pol&iacute;tico interno de este punto del acuerdo. La medida cogi&oacute; al Grand Old Party (GOP) con el pie cambiado. Pero la reacci&oacute;n de su ala m&aacute;s conservadora fue feroz. Lindsey Graham, senador desde 2003 y aliado del difunto John McCain, compar&oacute; la propuesta con un &ldquo;Plan Marshall para Alemania con los nazis todav&iacute;a en el poder&rdquo;. Pero tambi&eacute;n dej&oacute; traslucir una gran reticencia exterior: la falta total de empat&iacute;a de los emiratos p&eacute;rsicos con una letra peque&ntilde;a del pacto que apuntaba, sin citarlos, a la implantaci&oacute;n de veh&iacute;culos de financiaci&oacute;n provistos por el capital privado o fondos procedentes de los <em>petroestados</em> del Golfo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el respaldo de Arabia Saud&iacute; y Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU) no es <em>peccata minuta</em>. Sobre todo, despu&eacute;s de que Ir&aacute;n haya atacado, directamente --en esta contienda b&eacute;lica-- o de forma velada --patrocinando supuestos actos terroristas--, plantas energ&eacute;ticas y cadenas log&iacute;sticas. E Israel no se sumar&aacute; con Benjamin Netanyahu a una iniciativa as&iacute;, alertaban varias canciller&iacute;as occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Este giro dial&eacute;ctico asust&oacute; tanto a Trump que se apresur&oacute; a se&ntilde;alar que no dar&aacute; &ldquo;ni 10 centavos&rdquo; a ese hipot&eacute;tico Plan Marshall iran&iacute;, mientras su <em>n&uacute;mero dos</em>, JD Vance, a&ntilde;ad&iacute;a dudas, tan solo unas horas antes de anunciar la cancelaci&oacute;n de la firma del pacto, y explicar que la propuesta se ce&ntilde;&iacute;a a empresas y fondos de inversi&oacute;n interesados en el petr&oacute;leo iran&iacute; tras el levantamiento de sanciones. Y que, en cualquier caso, est&aacute; supeditado a la certificaci&oacute;n del final del sue&ntilde;o nuclear del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s. De nuevo, el argumento del desencuentro final. 
    </p><p class="article-text">
        Ali Vaez, director del programa sobre Ir&aacute;n en International Crisis Group, cree, sin embargo, que la idea de este fideicomiso financiero, puesto en tela de juicio, convertir&iacute;a a la reconstrucci&oacute;n del estado persa en el epicentro de una arquitectura de paz en Oriente Pr&oacute;ximo. Postura con un planteamiento inteligente a largo plazo. &ldquo;La <em>fumata bianca</em> busca convertir avales y cr&eacute;ditos en garant&iacute;as de seguridad regional&rdquo; siguiendo una l&oacute;gica que podr&iacute;a ser provechosa, la de &ldquo;sustituir la presi&oacute;n militar por un aperturismo en los negocios con vigilancia nuclear y bajo un clima de estabilidad capaz de sostener una paz duradera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.- Ormuz, la llave que sella la caja de los truenos.</strong> La reapertura del estrecho no impedir&aacute; que el petr&oacute;leo siga cotizando al riesgo. Al menos, durante semanas. El precio del <em>oro negro</em> virar&aacute; a la baja, porque la oferta supera con creces la demanda de barriles y gas licuado. Pero lo har&aacute; al ralent&iacute;. Entre otras razones, porque la prima de riesgo geopol&iacute;tico y las p&oacute;lizas de seguros del transporte mar&iacute;timo se mantendr&aacute;n en todos los contratos mercantiles. Con o sin acuerdo. El retorno a los 60 d&oacute;lares no ser&aacute; inmediato, pronostican los analistas. 
    </p><p class="article-text">
        El memorando contempla la restauraci&oacute;n del tr&aacute;fico en 30 d&iacute;as. Sin embargo, su normalizaci&oacute;n ser&aacute; lenta. Antes ser&aacute; necesario despejar minas, reincorporar petroleros a las rutas del Golfo y recuperar la capacidad de refino. Adem&aacute;s de restaurar la confianza de aseguradoras y agentes que intervienen en la operativa mar&iacute;tima y designar a la entidad gestora de Ormuz. Ir&aacute;n se ha apresurado a advertir que podr&iacute;a imponer peajes a buques y controles sobre el tr&aacute;fico mar&iacute;timo. Aunque la guerra concluya, el mercado seguir&aacute; descontando el temor a nuevas interrupciones.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Le&oacute;n, vicepresidente de An&aacute;lisis Geopol&iacute;tico en la consultora Rystad Energy, estima que la incertidumbre sobre &ldquo;la estabilidad futura del estrecho podr&iacute;a mantener una prima geopol&iacute;tica de hasta 10 d&oacute;lares por barril durante un periodo prolongado&rdquo;. Desde S&amp;P lo expresan de otra manera. Algo m&aacute;s optimista, pero tampoco exenta de peligros: &ldquo;el acuerdo elimina el riesgo de colapso energ&eacute;tico, aunque no devuelve al mercado al mundo anterior a la guerra. La reapertura de Ormuz reduce la escasez f&iacute;sica de petr&oacute;leo sin que se suprima el sobrecoste geopol&iacute;tico, que a&uacute;n perdurar&aacute; meses.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Para Morgan Stanley, el crudo registrar&aacute; un d&eacute;ficit notable de oferta durante el tercer trimestre, lo que mantendr&aacute; la presi&oacute;n alcista sobre los precios, pese a la tregua. En gran medida, porque &ldquo;muchos compradores seguir&aacute;n actuando con cautela, dado que la reapertura formal de Ormuz no equivale a una restauraci&oacute;n plena de la confianza comercial&rdquo;, explica Tom Reed, director en Argus Media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.- La nueva asimetr&iacute;a del comercio.</strong> Fragmentaci&oacute;n, cuellos de botella log&iacute;sticos y resiliencia en las cadenas de valor. Durante las semanas de hostilidades, compa&ntilde;&iacute;as industriales, navieras y operadores de transporte han redise&ntilde;ado sus modelos productivos. Tambi&eacute;n los estados, con la construcci&oacute;n urgente de carreteras transpeninsulares, puertos alternativos y v&iacute;as ferroviarias. Con Arabia Saud&iacute;, EAU y Om&aacute;n como protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        La reapertura de Ormuz recuperar&iacute;a rutas convencionales, pero se acelerar&iacute;an las alternativas log&iacute;sticas surgidas en los 100 primeros d&iacute;as de conflicto. Peter Sand, estratega de la plataforma de transporte mar&iacute;timo Xeneta, sostiene que la reanudaci&oacute;n del tr&aacute;fico naval por el estrecho ya no ser&aacute; igual. A su juicio, &ldquo;la fragilidad geopol&iacute;tica regional ha quedado incorporada de forma permanente a la planificaci&oacute;n log&iacute;stica mundial&rdquo; y el sector privado exigir&aacute; tr&aacute;nsitos fiables. 
    </p><p class="article-text">
        El alto el fuego preve&iacute;a negociaciones entre Ir&aacute;n, Om&aacute;n y otros Estados del Golfo sobre la futura &ldquo;administraci&oacute;n y servicios mar&iacute;timos&rdquo; de Ormuz, lo que ha activado las alarmas de las navieras ante la posibilidad de introducir aranceles similares a los del Estrecho de Malaca. Philip Belcher, director mar&iacute;timo de Intertanko, alerta de que el <em>chokepoint</em> del P&eacute;rsico &ldquo;debe permanecer libre de cargos&rdquo;. En parecidos t&eacute;rminos se manifiesta John Stawpert, de la International Chamber of Shipping, que cuestiona la creaci&oacute;n de grav&aacute;menes por &ldquo;servicios mercantes&rdquo; en una zona donde nunca hab&iacute;an existido. Seg&uacute;n datos analizados por el <em>Financial Times</em> y Kpler, m&aacute;s de 550 buques contin&uacute;an bloqueados en el Golfo, incluidos unos 200 petroleros. 
    </p><p class="article-text">
        Este escenario dibuja un p&oacute;ker geopol&iacute;tico en el que nadie puede proclamarse triunfador de la guerra, pero que pide &ldquo;nuevas cartas de juego&rdquo;. Es la tesis de Michael Froman, presidente del Council on Foreign Relations (CFR), para quien el conflicto en Oriente Pr&oacute;ximo &ldquo;demuestra los l&iacute;mites del poder militar en el siglo XXI&rdquo; y plantea una cruda realidad, la de que destruir las capacidades del enemigo puede resultar relativamente sencillo, pero convertir esa superioridad en ventajas pol&iacute;ticas duraderas &ldquo;es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de conseguir&rdquo;. En su opini&oacute;n, el acuerdo &ldquo;evita una derrota para todos, pero impide cantar una victoria plena a alguna de las partes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tregua-busca-alterar-reglas-juego-oriente-proximo-no-resuelve-riesgos-economicos_129_13318472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 19:33:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0fd7ec85-42e9-40ec-a751-9b2773c25033_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="393909" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0fd7ec85-42e9-40ec-a751-9b2773c25033_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="393909" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La tregua busca alterar las reglas del juego en Oriente Próximo, pero no resuelve los riesgos económicos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0fd7ec85-42e9-40ec-a751-9b2773c25033_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra que catapultó a la IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/guerra-catapulto-ia_129_13297959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f135ff7b-b697-4ce7-b66c-5f623410f0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra que catapultó a la IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cien días después del estallido del conflicto armado en Oriente Próximo, los grandes vencedores no hay que buscarlos solo en el negocio petrolífero o la industria militar. Los valores con sello IA han afianzado su estatus de motor económico y bursátil al absorber ingentes cantidades de capital</p><p class="subtitle">SpaceX, Anthropic y OpenAI quieren que sus salidas a bolsa les concedan el dominio tecnológico del siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        La guerra de Ir&aacute;n ha alterado cadenas de valor y de suministro, disparado los precios energ&eacute;ticos y obligado a los inversores a recalcular riesgos en pr&aacute;cticamente todos los sectores. Sin embargo, lejos de frenar el ciclo tecnol&oacute;gico, las hostilidades militares en Oriente Pr&oacute;ximo han reforzado la percepci&oacute;n de que la IA es el nuevo <em>El Dorado</em> al que acuden a la desesperada tanto empresas como gobiernos. 
    </p><p class="article-text">
        Los ataques unilaterales de EEUU e Israel contra el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s, a finales de febrero, parec&iacute;an firmar el epitafio del ciclo de negocios post-Covid. Pero no solo no ha sido as&iacute;, sino que el diagn&oacute;stico deja riesgos de enjundia. El aterrizaje, de momento no forzoso, trae consigo otra <a href="https://www.eldiario.es/economia/fragil-tregua-iran-prolonga-colapso-energetico-espiral-inflacionista-global-cierre-ormuz_1_13132902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escalada de precios</a> que anticipa una <a href="https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estanflaci&oacute;n latente</a> y deja otro factor preocupante, porque los flujos de capital, lejos de esfumarse, se han redirigido hacia infraestructuras de IA, centros de datos y fabricantes de semiconductores. 
    </p><p class="article-text">
        Si la burbuja tecnol&oacute;gica existe, tardar&aacute; a&uacute;n en explotar. Porque en los 100 primeros d&iacute;as desde el inicio del conflicto armado con cierre de Ormuz de por medio, la IA se ha erigido en el valor refugio. Por encima del d&oacute;lar, el franco suizo o el oro. Wall Street ha oscilado entre el temor a una escalada militar y el riesgo de tipos de inter&eacute;s m&aacute;s altos y a una posible burbuja tecnol&oacute;gica. Pero el mercado sigue valorando la IA como la &uacute;nica fuerza motriz capaz de amortiguar todos los da&ntilde;os econ&oacute;micos e inversores colaterales. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La guerra redefine el mapa empresarial</strong></h2><p class="article-text">
        El bloqueo parcial o total de Ormuz, el encarecimiento de la energ&iacute;a y el regreso de las <a href="https://www.eldiario.es/economia/inflacion-dispara-eeuu-4-2-mayo-crisis-precios-energeticos-provocada-guerra-trump-iran_1_13291082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presiones inflacionistas</a> han alterado las perspectivas de numerosos sectores. Algunos se han beneficiado del aumento del gasto militar, que el Instituto Internacional de Estudios Estrat&eacute;gicos (IISS, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s) cifra en 400.000 millones de d&oacute;lares desde el primer ataque a Teher&aacute;n, casi la mitad, en manos del Pent&aacute;gono y que se sumar&iacute;an a los 2,6 billones de factura militar en 2025. 
    </p><p class="article-text">
        Otros, han sabido surfear por la ola burs&aacute;til o ponerse a resguardo de la seguridad energ&eacute;tica. Pero tambi&eacute;n hay industrias que han sufrido el impacto de unos costes m&aacute;s elevados y de unas expectativas de crecimiento m&aacute;s d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        Entre los primeros destaca el negocio energ&eacute;tico. Morningstar resalta que su &Iacute;ndice Global de Exploraci&oacute;n y Producci&oacute;n de Petr&oacute;leo y Gas ha avanzado un 11,4% desde el inicio de la guerra, mientras <a href="https://www.eldiario.es/economia/grandes-petroleras-ganan-73-000-millones-primer-trimestre-impulsadas-guerra-iran_1_13216861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las grandes petroleras</a> se han revalorizado un 8,6% por el encarecimiento del crudo. 
    </p><p class="article-text">
        Las <em>supermajors</em> han asumido el rol de receptoras de flujos defensivos. Al igual que la industria de Defensa. Su &iacute;ndice MSCI sobre valores aeroespaciales y armament&iacute;sticos, ha acumulado una rentabilidad del 32% interanual en el primer trimestre, superando el 18,9% del &uacute;ltimo tramo de 2025 en el que los cheques militares ya repuntaban notablemente. En especial, en Europa, que demanda principalmente pedidos de sistemas antimisiles, drones, munici&oacute;n y equipos militares. 
    </p><p class="article-text">
        Un tercer bloque, el financiero, completar&iacute;a el p&oacute;dium. La banca de inversi&oacute;n se ha aprovechado de la volatilidad imperante. Sean Dunlap, de Morningstar, lo explica de forma elocuente: &ldquo;los clientes quieren rotar sus carteras y operan con m&aacute;s frecuencia, lo que eleva la rentabilidad de los intermediarios financieros&rdquo;. Entre enero y marzo Morgan Stanley elev&oacute; su beneficio un 29%, Goldman Sachs un 19% y JPMorgan un 13%. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, han sido los valores vinculados a la IA los que han monopolizado casi por completo los flujos de capital. Por delante de las energ&iacute;as renovables que han experimentado un fren&eacute;tico resurgimiento por los deseos globales de reducir la crudo-dependencia. Ni uno ni otro se pueden considerar un sector en s&iacute; mismo. Pero resultan determinantes en la carrera competitiva por la hegemon&iacute;a tecnol&oacute;gica y geopol&iacute;tica. La demanda de chips --otro espacio donde la innovaci&oacute;n algor&iacute;tmica se mueve como pez en el agua-- sigue en estado de solidez. Al igual que las fuentes renovables, que han vuelto a captar el inter&eacute;s inversor. 
    </p><p class="article-text">
        Nick Marro, analista de Economist Intelligence Unit (EIU) considera que la guerra ha reforzado la tesis de la seguridad energ&eacute;tica, impulsado la transici&oacute;n limpia y diversificado sus canales de suministro. El &iacute;ndice S&amp;P Global Clean Energy Transition ha registrado por avances interanuales puntuales del 70%.
    </p><p class="article-text">
        Por contra, los sectores m&aacute;s sensibles a la fragilidad econ&oacute;mica y las subidas de tipos de inter&eacute;s como la miner&iacute;a o las materias primas met&aacute;licas encabezan las p&eacute;rdidas. Uno de sus indicadores m&aacute;s fiables, el que elabora Morningstar, pas&oacute; de ganar un 22,6% en los dos primeros meses del a&ntilde;o a caer un 22,8% tras el estallido del conflicto. Coeur Mining, Hecla Mining o Southern Copper sufrieron descensos de entre el 27% y el 34%.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n residencial y la financiaci&oacute;n hipotecaria tambi&eacute;n han sido v&iacute;ctimas directas de un mercado que descuenta que los bancos centrales deber&aacute;n instaurar pol&iacute;ticas m&aacute;s restrictivas, debilitando la demanda inmobiliaria, dice el analista de esta firma financiera, Jon Mills.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Empresas &lsquo;victoriosas&rsquo; de la volatilidad</strong></h2><p class="article-text">
        Desde la &oacute;rbita corporativa, las beneficiarias han sido las compa&ntilde;&iacute;as que, como las petroleras, han sabido monetizar las oscilaciones burs&aacute;tiles. BP, Shell y TotalEnergies generaron entre 3.300 y 4.750 millones de euros adicionales en el primer trimestre. En conjunto, esta triada petrolera elev&oacute; hasta un 69% sus beneficios. Repsol gan&oacute; 929 millones de euros en el trimestre, un 154% m&aacute;s respecto a enero-marzo de 2025. 
    </p><p class="article-text">
        Las dos grandes<em> supermajors</em> americanas --ExxonMobil y Chevron-- obtuvieron conjuntamente casi 6.400 millones de d&oacute;lares de beneficio neto, si bien los analistas coinciden en que el impacto positivo del conflicto ha sido &ldquo;proporcionalmente mayor&rdquo; para las petroleras europeas gracias al peso de sus negocios de comercializaci&oacute;n e intermediaci&oacute;n en el mercado del crudo.
    </p><p class="article-text">
        La segunda gran vencedora han sido las firmas de Defensa. M&aacute;s en concreto, los fabricantes de misiles, sistemas antia&eacute;reos y drones, principales receptores del aumento del gasto militar. As&iacute;, firmas como Lockheed Martin, RTX, Northrop Grumman o L3Harris Technologies han impulsado sus pedidos y sus valores burs&aacute;tiles por la urgencia en reponer arsenales y acelerar la producci&oacute;n de armamento. Bloomberg calcula que este auge sum&oacute; 28.000 millones de d&oacute;lares al patrimonio de grandes accionistas y familias en estos tres meses. 
    </p><p class="article-text">
        La tercera ganadora ha sido la cadena de valor de la IA, que ha ignorado pr&aacute;cticamente cualquier ruido geopol&iacute;tico. Seg&uacute;n <em>Fortune</em>, han sido las acciones m&aacute;s revalorizadas en 2026. En especial, fabricantes de memoria y almacenamiento como Micron Technology, SanDisk y Western Digital, impulsados por una demanda que crece muy por encima de la oferta. Micron elev&oacute; sus ingresos un 196% interanual, SanDisk un 97%. Ambos emporios mantienen planes de inversi&oacute;n cercanos a 670.000 millones de d&oacute;lares este a&ntilde;o. <a href="https://www.eldiario.es/economia/impacto-bloqueo-ormuz-amenaza-paralizar-taiwan-principal-fabricante-chips-planeta_1_13095122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TSMC, firma de chips taiwanesa</a>, increment&oacute; en un 58% sus beneficios trimestrales, se&ntilde;al de que la guerra no ha alterado el ciclo inversor en IA, sino que lo ha reforzado como apuesta a largo plazo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Econom&iacute;as con pies de barro </strong></h2><p class="article-text">
        El recibo energ&eacute;tico ha empeorado la coyuntura americana y global. El PIB de EEUU emite signos de resiliencia por el fuelle que le otorga unas inversiones pr&oacute;ximas al bill&oacute;n de d&oacute;lares en IA de su sector privado que aportar&aacute;n 4 d&eacute;cimas a la mayor econom&iacute;a global y otras varias a mercados como el mexicano, el surcoreano o el taiwan&eacute;s que se han valido del efecto bals&aacute;mico que este tr&aacute;nsito de capitales genera en las cadenas de valor. Sin embargo, su IPC, en el 4,2% en mayo, podr&iacute;a instalarse durante meses por encima del 4% que los analistas juzgan como tope para que Wall Street emprenda correcciones masivas. As&iacute; ha sucedido en los &uacute;ltimos ajustes con escalada de precios en EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        Para <em>m&aacute;s inri</em>, la actividad estadounidense, que emite dinamismo, lo hace a costa de necesidades de financiaci&oacute;n m&aacute;s caras, con una curva de rendimientos tensionada y mercado de deuda cada vez m&aacute;s sensible a cualquier sorpresa inflacionista. 
    </p><p class="article-text">
        El bono del Tesoro a 30 a&ntilde;os ha superado el 5%, riesgo inequ&iacute;voco de que la confianza inversora en el PIB americano a largo plazo se contrae por la carest&iacute;a crediticia. Ryan Crocker, experto del Carnegie Endowment, afirma que la guerra revela hasta qu&eacute; punto la econom&iacute;a mundial &ldquo;sigue siendo vulnerable al cuello de botella energ&eacute;tico de Ormuz&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Europa figura entre las regiones m&aacute;s da&ntilde;adas por el c&oacute;ctel de energ&iacute;a cara, menor crecimiento y endurecimiento financiero. Especialmente Alemania e Italia, por su dependencia industrial. En Asia, el impacto es a&uacute;n m&aacute;s severo. Jap&oacute;n ha sufrido reajustes burs&aacute;tiles y varios <em>tigres asi&aacute;ticos</em> importadores de energ&iacute;a, tensiones de abastecimiento con ca&iacute;da de inventarios y reservas. En JPMorgan advierten que varias naciones asi&aacute;ticas podr&iacute;an enfrentarse a d&eacute;ficits de suministro si las restricciones mar&iacute;timas en el Golfo se prolongan.
    </p><p class="article-text">
        Entre los estrategas econ&oacute;micos se otorga cada vez m&aacute;s credibilidad a una combinaci&oacute;n inaudita de petr&oacute;leo caro, inflaci&oacute;n persistente y tipos altos que drenen simult&aacute;neamente la actividad en EEUU, Europa y Asia. <a href="https://www.eldiario.es/economia/bce-sube-0-25-puntos-tipos-interes-2-25-pese-debil-situacion-economica-europa_1_13292447.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y el BCE ha iniciado la fase restrictiva del dinero.</a> En paralelo, adem&aacute;s, surge otro factor nunca visto. El ciclo inversor de la IA supera en velocidad y volumen de capital, a las fases de esplendor de la revoluci&oacute;n de internet o de la electrificaci&oacute;n. Nvidia vale tanto como el PIB de Alemania. Bajo un apetito feroz en Wall Street, que espera impaciente la triple salida a bolsa de SpaceX, Anthropic y OpenAI para poder expandir las ganancias. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista geopol&iacute;tico, &ldquo;el balance resulta mucho menos favorable para Occidente que para el mercado&rdquo;, dice el presidente em&eacute;rito del Council on Foreign Relation, Richard Haass. 
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, &ldquo;la mayor victoria estrat&eacute;gica se la llevan China y Rusia&rdquo;. Pek&iacute;n, por afianzar su estatus de socio indispensable para el Sur Global y reforzar su acceso preferente a recursos energ&eacute;ticos; Mosc&uacute;, por desviar la atenci&oacute;n sobre Ucrania y beneficiarse de un precio del crudo que le otorga liquidez en tiempos convulsos para su econom&iacute;a militarizada. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, EEUU e Israel pierden dividendos en el orden global. Washington ha exhibido poder&iacute;o militar a costa de reavivar la inflaci&oacute;n, complicar la tarea a la Fed y minar su liderazgo exterior; Tel Aviv no ha traducido sus &eacute;xitos militares en ventajas geopol&iacute;ticas y los emiratos han sufrido deterioro reputacional al mostrarse incapaces de influir decisivamente en el conflicto, pese a su relevancia energ&eacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/guerra-catapulto-ia_129_13297959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:44:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f135ff7b-b697-4ce7-b66c-5f623410f0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="696311" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f135ff7b-b697-4ce7-b66c-5f623410f0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="696311" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La guerra que catapultó a la IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f135ff7b-b697-4ce7-b66c-5f623410f0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Oriente Medio,Petróleo,Defensa,Inteligencia artificial,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[SpaceX, Anthropic y OpenAI quieren que sus salidas a bolsa les concedan el dominio tecnológico del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/spacex-anthropic-openai-quieren-salidas-bolsa-les-concedan-dominio-tecnologico-siglo-xxi_129_13278743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/200a0670-22a1-4f7a-a427-44656bc5f6a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="SpaceX, Anthropic y OpenAI quieren que sus salidas a bolsa les concedan el dominio tecnológico del siglo XXI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">SpaceX, Anthropic y OpenAI protagonizan una secuencia inédita de OPVs en la que, más que captar capital, se busca financiar las redes físicas llamadas a espolear la carrera por el liderazgo de la IA. Wall Street deberá calcular la factura de esta segunda oleada de la revolución digital y determinar a qué compañías otorga el control de unas infraestructuras críticas para gobernar el orden global</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, las revoluciones tecnol&oacute;gicas siguieron un patr&oacute;n reconocible. Primero llegaba la innovaci&oacute;n, despu&eacute;s el entusiasmo, m&aacute;s tarde el dinero. Sin embargo, la IA est&aacute; alterando esta normal evoluci&oacute;n de los acontecimientos, hasta el punto de constatar que las futuras batallas por el cetro tecnol&oacute;gico del planeta no se librar&aacute;n en laboratorios ni en centros de investigaci&oacute;n, sino en los mercados de capitales. 
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de semanas, tres multinacionales de nuevo cu&ntilde;o, surgidas en el &uacute;ltimo decenio, pero a las que Wall Street les ha concedido un papel digital estelar y reservado un lugar en el club de las Siete Magn&iacute;ficas &ndash;Nvida, Microsoft, Apple, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla&ndash; las emblem&aacute;ticas <em>bigtechs</em> estadounidenses, registrar&aacute;n sus actas de nacimiento como empresas cotizadas. Pese a que SpaceX, Anthropic y OpenAI no acuden al mercado para acaparar unos flujos de capital que, por su tama&ntilde;o, quedaban hasta ahora reservados a las partidas presupuestarias estatales. 
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n de SpaceX, por ejemplo, podr&iacute;a recaudar hasta 86.000 millones de d&oacute;lares, seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a de Elon Musk asumidos por la pr&aacute;ctica totalidad de firmas de inversi&oacute;n. Una cifra similar a las partidas anuales de ministerios de gasto como los que gestionan las infraestructuras en las potencias industrializadas y que supera con creces a los presupuestos anuales promedio de las naciones en desarrollo. Incluso de varios mercados emergentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si las planificaciones corporativas se cumplen, SpaceX debutar&aacute; presumiblemente el pr&oacute;ximo 12 de junio en el parqu&eacute; neoyorquino. Despu&eacute;s de fijar el precio de su oferta la jornada precedente, con una valoraci&oacute;n que el consenso valora en 1,8 billones de d&oacute;lares, cantidad algo por debajo del PIB espa&ntilde;ol. Anthropic, que ha iniciado los tr&aacute;mites regulatorios ante la SEC, aspira a superar el bill&oacute;n de d&oacute;lares, casi el calibre de la econom&iacute;a polaca. Mientras OpenAI prepara su operaci&oacute;n, en meses, tras calcular un valor de 850.000 millones; algo m&aacute;s que el PIB irland&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tomadas desde un prisma individual, cada una de estas salidas a bolsa ser&iacute;a hist&oacute;rica. Pero si se observa conjuntamente, ganan en relevancia, porque esta <em>Triple Corona</em> representa el gran salto transformador de la IA hacia una nueva clase de activos. La primera oleada de esta revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica estuvo dominada por aplicaciones capaces de crear texto, im&aacute;genes o c&oacute;digos. Pero la segunda exige construir la infraestructura que debe alimentar sus sistemas. Desde centros de datos gigantescos, hasta redes el&eacute;ctricas reforzadas, chips avanzados con elevadas capacidades de almacenamiento y conectividades universales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Triple salto burs&aacute;til y &iquest;primer billonario? </strong></h2><p class="article-text">
        La magnitud de este fen&oacute;meno en ciernes deja, sin embargo, una profunda paradoja. Esta triada de potenciales <em>bigtechs</em> no busca liquidez porque carezcan de ella, sino porque los cientos de miles de millones de d&oacute;lares de los que disponen no son suficientes para financiar la competitiva y m&aacute;s costosa carrera tecnol&oacute;gica de la historia moderna. De modo que sus inversores no desean avalar sus aplicaciones. M&aacute;s bien, pretenden invertir en la nueva arquitectura econ&oacute;mica global. 
    </p><p class="article-text">
        SpaceX saldr&aacute; a bolsa a un precio de 135 d&oacute;lares por acci&oacute;n. De subir apenas un 1,2%, hasta los 136,6 d&oacute;lares, la fortuna de Musk le convertir&iacute;a en el primer billonario de la historia. Hay muchas opciones de que lo consiga. JP Morgan ha convocado a 2.500 grandes patrimonios para acordar una oferta excepcional de adquisici&oacute;n de valores SpaceX en sus carteras y fondos de inversi&oacute;n. Mientras Anthropic ha elegido a Morgan Stanley y Goldman Sachs para liderar su OPV, prevista para octubre, al tiempo que estrecha sus lazos con Nvidia a trav&eacute;s de un acuerdo con SpaceX para usar unos 325.000 circuitos integrados de alta gama del fabricante de chips californiano en sus servicios de computaci&oacute;n para IA.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, desde China tambi&eacute;n se mueven fichas. DeepSeek, la <em>start-up</em> que logr&oacute; zarandear los mercados en febrero de 2025 por la calidad de su IA hasta generar una preocupaci&oacute;n general de las <em>bigtechs</em> americanas con Trump reci&eacute;n aterrizado en la Casa Blanca, est&aacute; en la fase final de un acuerdo para recaudar hasta unos 7.400 millones de d&oacute;lares. La mayor ronda de financiaci&oacute;n conocida en la historia burs&aacute;til del <em>gigante asi&aacute;tico</em>, informa <em>Bloomberg</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para Matthew Kennedy, estratega de OPVs (oferta p&uacute;blica de acciones, que es como se conocen las salidas a Bolsa) en Renaissance Capital, la cuesti&oacute;n central no gira en torno a cu&aacute;nto dinero recaudar&aacute;n, sino en sus pl&aacute;cets de mercado. Sus estrenos les dar&aacute;n impulso para marcar el rumbo y la velocidad que tomar&aacute; Wall Street con los valores vinculados a la IA, y condicionar&aacute; la narrativa de los inversores, inmersos en un mar de dudas sobre si sus billonarias inyecciones de capital recibidas justificar&aacute;n las predicciones de productividad y rendimiento de sus proyectos. Estas cartas de navegaci&oacute;n &mdash;asegura Kennedy&mdash; son relevantes porque, por primera vez desde el auge de Internet varias tecnol&oacute;gicas con unas capitalizaciones cercanas al bill&oacute;n de d&oacute;lares acceder&aacute;n simult&aacute;neamente a los grandes centros de negociaci&oacute;n de valores. En un momento en el que Wall Street rebosa apetito por el riesgo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De Marte a los centros de datos orbitales</strong></h2><p class="article-text">
        La m&aacute;s espectacular de estas operaciones ser&aacute;, previsiblemente, la de SpaceX. Fundada en 2002 por Elon Musk, forma parte de la mitolog&iacute;a de Silicon Valley. A ra&iacute;z de un viaje de Musk a Rusia para adquirir viejos misiles bal&iacute;sticos y convertirlos en lanzaderas espaciales de bajo coste. Pese a que la negociaci&oacute;n fracas&oacute;, durante su vuelo de regreso calcul&oacute; la factura de fabricar cohetes baratos. Varios a&ntilde;os de p&eacute;rdidas y lanzamientos fallidos despu&eacute;s, la firma sobrevivi&oacute;. Gracias a un contrato de la NASA en 2008, a la puesta en &oacute;rbita de Starlink, el principal operador mundial de viajes espaciales y a la integraci&oacute;n en su estructura de xAI, su firma de IA. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, a los ojos de los inversores, su emporio espacial combina sat&eacute;lites, IA y negocios vinculados a Defensa, telecomunicaciones y centros de datos orbitales. El mercado no s&oacute;lo est&aacute; comprando cohetes, sino la visi&oacute;n <em>muskiana</em> de la infraestructura tecnol&oacute;gica que reclaman los avances del Siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la OPV tambi&eacute;n destila incertidumbre. El folleto preliminar no descarta posibles p&eacute;rdidas multimillonarias asociadas al negocio de la IA y una concentraci&oacute;n de poder corporativo sin precedentes. Musk conservar&aacute; alrededor del 85% de los derechos de voto y recibir incentivos de hasta 760.000 millones de d&oacute;lares, lo que limita la influencia de los accionistas minoritarios. Adem&aacute;s de presuntos conflictos de intereses, ya detectados por <em>Bloomberg</em>, que apunta a varios altos cargos del Gabinete Trump que compraron participaciones en SpaceX o xAI mientras la firma acumulaba contratos federales millonarios. Por si fuera poco, el modelo que representan SpaceX, Anthropic y OpenAI acelera procesos de automatizaci&oacute;n que, para Boston Consulting Group, podr&iacute;an reducir miles de empleos t&eacute;cnicos y profesionales en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>OpenAI: el laboratorio que cambi&oacute; la historia</strong></h2><p class="article-text">
        Si SpaceX simboliza la infraestructura f&iacute;sica, OpenAI es el icono de la IA como fen&oacute;meno masivo y global. La compa&ntilde;&iacute;a naci&oacute; en 2015 de la mano de Sam Altman, Greg Brockman, Ilya Sutskever y... Elon Musk &ndash;entre otros&ndash; sin aparente pecado original. Porque se concibi&oacute; como entidad sin &aacute;nimo de lucro. Con la misi&oacute;n de evitar que la IA avanzada estuviera en manos de un ramillete de firmas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el altruismo dej&oacute; paso a la ambici&oacute;n. El dise&ntilde;o de modelos sofisticados requiere recursos financieros imposibles de obtener con m&eacute;todos tradicionales, justifican ahora sus ejecutivos. De ah&iacute; que OpenAI creara una estrategia de negocio h&iacute;brida capaz de captar miles de millones de d&oacute;lares y atraer socios estrat&eacute;gicos. Hasta el 30 de noviembre de 2022, fecha del lanzamiento de ChatGPT. Ninguna aplicaci&oacute;n hab&iacute;a alcanzado una devoci&oacute;n social tan fulgurante. En cuesti&oacute;n de meses, la empresa pas&oacute; de ser un laboratorio tecnol&oacute;gico a personificar la revoluci&oacute;n de la IA. Su salida a bolsa adquiere un significado especial. Ser&aacute; la primera vez que Wall Street valorar&aacute; directamente a la firma que hab&iacute;a provocado el cambio de paradigma de la IA. Aunque deber&aacute; demostrar que su liderazgo puede generar rentabilidades sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        Adrian Cox, analista de Deutsche Bank Research, y sus colegas de HSBC ponen el dedo en la llaga al se&ntilde;alar los pros y los contras de la maniobra burs&aacute;til de Altman. &ldquo;Una valoraci&oacute;n superior al bill&oacute;n convertir&iacute;a a OpenAI en una de las 15 compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s valiosas del mundo desde el primer d&iacute;a de cotizaci&oacute;n, un hito sin parang&oacute;n&rdquo;, admite Cox. Pero, al mismo tiempo &ndash;dicen en HSBC&ndash; OpenAI podr&iacute;a perder hasta 14.000 millones de d&oacute;lares y precisar otros 200.000 millones antes de 2030 para sostener su expansi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Anthropic: la escisi&oacute;n que desafi&oacute; al l&iacute;der</strong></h2><p class="article-text">
        La historia de Anthropic tambi&eacute;n tiene &iacute;nfulas de grandeza. Surgida en 2021 por exingenieros de OpenAI liderados por Dario y Daniela Amodei, que defend&iacute;an un enfoque de mayor prudencia en el desarrollo de modelos avanzados, su escisi&oacute;n de esta &uacute;ltima se calific&oacute; de distanciamiento intelectual. Los Amodei no dudaron del potencial de la IA, pero s&iacute; de su celeridad. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su apuesta cay&oacute; tambi&eacute;n en saco roto. Claude, su plataforma de IA de rendimiento inmediato, se propag&oacute; entre las grandes empresas, mientras Mythos, su nueva generaci&oacute;n de <em>ciberseguridad</em>, ha despertado un inusitado inter&eacute;s de gobiernos y entidades financieras.
    </p><p class="article-text">
        La reciente negociaci&oacute;n para facilitar el acceso de Mythos a empresas e instituciones de la UE refleja hasta qu&eacute; punto el valor de la compa&ntilde;&iacute;a trasciende del &aacute;mbito comercial. Bruselas teme que las <em>ciberamenazas </em>no procedan solo de grupos criminales o servicios de inteligencia, sino de sistemas de IA capaces de identificar vulnerabilidades y explotarlas en tiempo real. Mandeep Singh, director de investigaci&oacute;n tecnol&oacute;gica de Bloomberg Intelligence, alerta de que el principal riesgo reside en &ldquo;la creciente interconexi&oacute;n entre sistemas financieros, infraestructuras digitales y modelos avanzados de IA&rdquo;. En un escenario extremo, &ldquo;un ataque automatizado ser&iacute;a capaz de da&ntilde;ar simult&aacute;neamente redes de pagos, energ&iacute;a y banca, en una especie de &rdquo;cascada de alcance universal&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jay Ritter, director de la IPO Initiative de la Universidad de Florida, considera que el verdadero examen para Anthropic y OpenAI se producir&aacute; cuando se analicen sus cuentas de resultados en sus fases de madurez. A su juicio, ambas ostentan estructuras de costes gigantescas y demandas permanentes de capital. Advertencia que comparte Harrison Rolfes, de PitchBook: &ldquo;el mercado est&aacute; valorando unos negocios sin arquitectura visible y apostando por ingresos futuros&rdquo;, lo que rememora la crisis de las <em>puntocom</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/spacex-anthropic-openai-quieren-salidas-bolsa-les-concedan-dominio-tecnologico-siglo-xxi_129_13278743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:21:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/200a0670-22a1-4f7a-a427-44656bc5f6a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="367292" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/200a0670-22a1-4f7a-a427-44656bc5f6a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="367292" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[SpaceX, Anthropic y OpenAI quieren que sus salidas a bolsa les concedan el dominio tecnológico del siglo XXI]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/200a0670-22a1-4f7a-a427-44656bc5f6a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[SpaceX,Elon Musk,Anthropic,OpenAI,ChatGPT,Bolsa,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El petróleo cotiza entre el riesgo geopolítico y la esperanza de un alto el fuego que desatasque el colapso de Ormuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/petroleo-cotiza-riesgo-geopolitico-esperanza-alto-fuego-desatasque-colapso-ormuz_129_13259764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6ba50fc-ccbd-4888-bbee-adbe34a84803_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El petróleo cotiza entre el riesgo geopolítico y la esperanza de un alto el fuego que desatasque el colapso de Ormuz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El riesgo de estanflación trasciende del combate por el control del estrecho sobre el que transita la quinta parte de los flujos de combustibles fósiles globales y del peligro asociado a una crisis energética. También pone en un brete la inclinación de los bancos centrales a estimular la economía, añade presión a los mercados y eleva al coste de la vida por todas las latitudes del planeta</p><p class="subtitle">Trump agrava la confusión en torno al acuerdo con Irán en otra jornada de mensajes contradictorios</p></div><p class="article-text">
        El mercado del <a href="https://www.eldiario.es/temas/petroleo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petr&oacute;leo</a> vuelve a instalarse en una arriesgada monta&ntilde;a rusa de emociones. Hace tres meses que est&aacute; sometido a estos movimientos oscilatorios. Justo desde el inicio de la guerra en Ir&aacute;n. Hasta entonces, viv&iacute;a una inusitada calma, dominada por un exceso de producci&oacute;n y una tendencia a cotizar en niveles pr&oacute;ximos a los 60 d&oacute;lares, calificados de moderados. Sin embargo, el conflicto armado en Oriente Pr&oacute;ximo ha llevado al <em>oro negro</em> a soportar escenas de volatilidad m&aacute;xima y a las autoridades econ&oacute;micas, monetarias y a los inversores de todo el mundo a tener que atravesar por una pesadilla tan recurrente como persistente. 
    </p><p class="article-text">
        Cada relato de Donald Trump, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-ataca-nuevo-iran-plenas-negociaciones-amenaza-volar-oman-e-israel-acelera-libano_1_13255881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada ataque selectivo en el P&eacute;rsico y cada amenaza</a> de nuevos y m&aacute;s herm&eacute;ticos cercos del Estrecho de Ormuz desencadenan escaladas violentas del barril. Por contra, las narrativas sobre distensi&oacute;n diplom&aacute;tica, emitidas sin orden ni concierto desde la Casa Blanca en su desesperado intento de recabar alg&uacute;n gui&ntilde;o de Teher&aacute;n para anunciar una tregua sostenible, empujan su valor por debajo de los triples d&iacute;gitos de manera fulgurante. El &uacute;ltimo intento, un supuesto acuerdo para prorrogar otros 60 d&iacute;as la tregua, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/negociadores-eeuu-e-iran-alcanzan-preacuerdo-prorrogar-tregua-60-dias-axios_1_13258031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue cortado de ra&iacute;z por Ir&aacute;n</a>: el memor&aacute;ndum existe, pero no est&aacute; finalizado.
    </p><p class="article-text">
        El negocio energ&eacute;tico se mantiene, pues, sin rumbo y oscilante. Los altos el fuego fallidos como los tres emitidos por la Administraci&oacute;n Trump esta semana sin ordenar siquiera interrumpir sus incursiones a&eacute;reas sobre Ir&aacute;n elevaron los barriles de Brent, de referencia en Europa, y WTI, en EEUU, por encima de los 100 d&oacute;lares. Por el otro, mensajes como el de Teher&aacute;n, con respaldo de China, que llevaba aparejado el reconocimiento de que la normalizaci&oacute;n de Ormuz requerir&iacute;a un largo mes. Desenredar el nudo gordiano de este enclave neur&aacute;lgico para el flujo del crudo y del gas p&eacute;rsicos no ser&aacute; f&aacute;cil, alertaba Teher&aacute;n. Por unas horas, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/compromis-ampliacion-puerto-valencia-evaluacion_1_1123157.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estos relatos desinflaron la cotizaci&oacute;n del oro negro</a> hasta los 80 d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de este combate dial&eacute;ctico por controlar el relato de la guerra aparecen los <em>halcones</em> de ambos bandos, que desean romper cualquier cauce de paz. 
    </p><p class="article-text">
        Del lado americano, el &ldquo;acuerdo inminente&rdquo; que sugiri&oacute; Trump con el argumento de facilitar a Ir&aacute;n su salida de la asfixia financiera por un bloqueo naval que ha paralizado tambi&eacute;n sus ventas de crudo, dio paso a un intento del ala republicana y los lobbies armament&iacute;sticos de intensificar, como Israel en L&iacute;bano y Gaza, la maquinaria b&eacute;lica. En Ir&aacute;n, la facci&oacute;n ultraortodoxa Paydari ha criticado sin paliativos al presidente del Parlamento, Mohamed Bagher Ghalibaf, uno de sus mayores rivales internos, por sus supuestas concesiones hacia el programa nuclear, sobre el que ha impuesto sus l&iacute;neas rojas. Acusan a Ghalibaf de ir &ldquo;mucho m&aacute;s all&aacute;&rdquo; en el di&aacute;logo con EEUU que el mandato que le ha otorgado el l&iacute;der supremo, Mojtaba Jamenei. Entretanto, Washington pon&iacute;a precio de recompensa a quienes aportaran datos que ayudara a descabezar la c&uacute;pula de la Guardia Revolucionaria iran&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Una analista americana con pasado como alta funcionaria, Mona Yacoubian, lo expresa de forma elocuente. A su juicio, estas maniobras obedecen al incremento de la presi&oacute;n social por alcanzar un pacto que reduzca la inflaci&oacute;n e impulse el consumo, pero &ldquo;choca&rdquo; con la obsesi&oacute;n de Trump de &ldquo;lograrlo sin que parezca que Ir&aacute;n sale victorioso&rdquo;. Y eso &mdash;dice esta investigadora del Centro de Estudios Estrat&eacute;gicos Internacionales (CSIS, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s)&mdash; &ldquo;va a ser extraordinariamente dif&iacute;cil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta encrucijada explica las oscilaciones del barril, que se han interpretado como un vestigio de que <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-aleja-monarquias-golfo-labrada-imagen-refugio-inversor-oriente-proximo_1_13169098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pa&iacute;ses productores est&aacute;n dispuestos a invadir otra vez el mercado de crudo</a> y quitarse el opresor cors&eacute; de la OPEP+ cuando se libere Ormuz. El c&aacute;rtel por antonomasia est&aacute; cada vez m&aacute;s debilitado por la irrupci&oacute;n de m&aacute;s <em>petro-estados</em> &mdash;en especial, desde latitudes latinoamericanas&mdash; y la salida de Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU).&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Inflaci&oacute;n, tipos altos y deuda cara</h2><p class="article-text">
        Los mercados han lanzado una verdad inc&oacute;moda. La prolongaci&oacute;n del conflicto, que ha devuelto el barril a los 90 d&oacute;lares, no solo exporta inflaci&oacute;n, v&iacute;a energ&iacute;a, fertilizantes y alimentos, sino que ha distorsionado el mercado de bonos, donde se empieza a cuestionar la sostenibilidad fiscal de EEUU. Pese a la sorprendente capacidad de resiliencia de su consumo y su capacidad de empleo, los rendimientos de la deuda a 30 a&ntilde;os del Tesoro suben con virulencia, se&ntilde;al de que la confianza a largo plazo en la primera econom&iacute;a internacional pierde fuelle porque el inversor empieza a descontar una coyuntura m&aacute;s inflacionaria, endeudada y estructuralmente m&aacute;s cara. Con tipos al alza que encarecen las obligaciones de pagos de la versi&oacute;n Trump 2.0. 
    </p><p class="article-text">
        Para Mohamed El-Erian, presidente del Queens&rsquo; College de Cambridge y ex CEO de Pimco, este estado de tensi&oacute;n permanente en Oriente Medio demanda una prima de paciencia geopol&iacute;tica y garant&iacute;as fiables de que no se va a disparar m&aacute;s el coste de vida. Son, a su juicio, dos factores que el l&iacute;der republicano no puede prometer. Ni siguiera parando la guerra. Aunque lo intentar&aacute; debido a las exigencias del Grand Old Party (GOP) por atender con ciertas opciones las elecciones de medio mandato de noviembre. 
    </p><p class="article-text">
        El gran reto para Trump &mdash;aduce El-Eiran, <em>director</em> en el pasado del FMI&mdash; es eludir una &ldquo;segunda ola inflacionaria&rdquo; provocada por una energ&iacute;a que eleva de forma persistente sus costes y que engordar&aacute; los tres d&eacute;ficits &mdash;fiscal, comercial y corriente&mdash; de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo tiene la llave, pero no abre todas las puertas. La intensificaci&oacute;n de los ataques contra Ir&aacute;n catapulta el riesgo geopol&iacute;tico justo cuando las reservas de gasolina americanas descienden con fuerza. Daniel Hynes, del banco australiano ANZ advierte que el mercado detecta un d&eacute;ficit de oferta de crudo este verano que traer&iacute;a m&aacute;s inflaci&oacute;n y volatilidad y atrapar&iacute;a a los bancos centrales en su jerogl&iacute;fico energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que las autoridades monetarias del G-7 observan este panorama con inquietud. <a href="https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A&uacute;n no saben si sus estrategias</a> de <em>wait and see</em> inclinar&aacute;n sus balanzas hacia un mantenimiento de tipos, a bajarlos para espolear sus econom&iacute;as o elevarlos para frenar sus IPC en sus citas de junio. Con todos sus &iacute;ndices por encima del 2% que marcan sus estatutos como tope para frenar los costes de sus cestas de la compra. 
    </p><p class="article-text">
        La pausa de las autoridades monetarias ha seguido par&aacute;metros de prudencia. A la espera de si la tregua en Ormuz y el mes de normalizaci&oacute;n que admite Teher&aacute;n logran calmar las vibraciones en los precios del crudo y se cumple la teor&iacute;a favorita &mdash;y excesivamente optimista&mdash; del mercado de un ajuste ordenado de la oferta y la demanda bajo un horizonte de alto el fuego acordado. Aunque la unanimidad brilla por su ausencia en esta predicci&oacute;n. Esencialmente, porque la <em>mano invisible</em> que se supone que rige en el orden capitalista-liberal ha dejado de ser el &uacute;nico as en la manga. Los vaivenes geopol&iacute;ticos reclaman diagn&oacute;sticos certeros sobre riesgo militar y c&aacute;lculos diplom&aacute;ticos para tomar decisiones burs&aacute;tiles. Y eso, de momento, parece una entelequia. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Presi&oacute;n sobre los bancos centrales</h2><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo por Ormuz nunca se ha detenido completamente, con Ir&aacute;n concediendo permisos soterrados a petroleros y metaneros y EEUU ejerciendo un cerco naval unilateral, por un lado. Y, por otro, con el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s ante la necesidad de continuar suministrando a sus clientes su <em>oro negro</em>, la pr&aacute;ctica totalidad de Asia con la urgencia de adquirir crudo del Golfo y EEUU tratando de frenar una inflaci&oacute;n que destroza la apuesta del dirigente MAGA de precipitar bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal. En un momento en el que asume las riendas de la instituci&oacute;n Kevin Warsh, designado a dedo por el propio Trump con la misi&oacute;n de abaratar el dinero a la menor oportunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso con una inflaci&oacute;n persistente y ascendente como la actual. El IPC americano se situ&oacute; en el 3,8% en abril, a solo a 2 d&eacute;cimas de la cota que el mercado establece para que se desencadene una especie de tormenta casi perfecta de precios desbocados, dinero propenso a encarecerse y bonos con rendimiento descontrolado o superiores al 5%. Con costes de vida sin control. El <em>shock</em> energ&eacute;tico ya golpea directamente a los salarios reales en las econom&iacute;as de rentas altas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; en EEUU evolucionan 2 d&eacute;cimas por debajo del punto de inflaci&oacute;n considerado cr&iacute;tico por los mercados y ya deteriora el poder adquisitivo de sus hogares. Para Diane Swonk, economista jefe de KPMG en Nueva York, dice que &ldquo;la guerra est&aacute; alterando las cadenas de suministro y seguir&aacute; empujando los precios del crudo al alza incluso si Ormuz reabre sus rutas&rdquo;. Igual que en Reino Unido, donde James Smith, del <em>think tank</em> Resolution Foundation, resalta que afronta el cuarto episodio de ca&iacute;da de n&oacute;minas desde 2008 con debilidad de empleo. O en la eurozona, a la que Claus Vistesen, de Pantheon Macroeconomics augura una subida salarial cercana a cero en 2026 y &ldquo;profundamente negativa&rdquo; en Francia, con la econom&iacute;a alemana resistiendo por el alivio fiscal a combustibles y la espa&ntilde;ola amortiguando el golpe con ayudas p&uacute;blicas y protecci&oacute;n salarial. 
    </p><p class="article-text">
        El temor pol&iacute;tico en el G-7 es que el encarecimiento energ&eacute;tico frene el consumo, el empleo y el dinamismo de sus PIB y que sus bancos centrales ataquen la inflaci&oacute;n en vez de estimular sus patrones productivos y mercados laborales. La <em>premier</em> japonesa, Sanae Takaichi, se ha sumado a las cr&iacute;ticas <em>trumpistas</em> por el alza de tipos del BoJ. Mientras en Europa, el repunte de los gastos militares y la fragilidad fiscal han elevado el peligro de colisi&oacute;n entre gobiernos y el BCE. Luis de Guindos, lanz&oacute; un c&oacute;ctel molotov cargado de <em>realpolitik</em> al dejar su cargo como vicepresidente: la combinaci&oacute;n de conflicto armado, inflaci&oacute;n energ&eacute;tica y tumbos arancelarios impulsados por Trump incrementa la amenaza de crisis financiera global, que &ldquo;ser&aacute; de m&aacute;s envergadura cuanto m&aacute;s se prorrogue la guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con los negros augurios del mercado. JP Morgan enfatiza que el shock actual carece de precedentes comparables en la historia moderna del crudo y Goldman Sachs alerta de que las reservas globales de petr&oacute;leo y derivados retroceden al ritmo r&eacute;cord de 8,7 millones de barriles diarios con el suministro severamente restringido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/petroleo-cotiza-riesgo-geopolitico-esperanza-alto-fuego-desatasque-colapso-ormuz_129_13259764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b6ba50fc-ccbd-4888-bbee-adbe34a84803_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="636714" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b6ba50fc-ccbd-4888-bbee-adbe34a84803_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="636714" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El petróleo cotiza entre el riesgo geopolítico y la esperanza de un alto el fuego que desatasque el colapso de Ormuz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b6ba50fc-ccbd-4888-bbee-adbe34a84803_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Irán,Mercados,Energía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mythos, la nueva IA de Anthropic, pone en jaque a Wall Street]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mythos-nueva-ia-antrhopic-pone-jaque-wall-street_129_13242802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bee5a0e2-3bfe-48b8-96d4-af9ed10f7661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mythos, la nueva IA de Anthropic, pone en jaque a Wall Street"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gobiernos, bancos centrales y empresas aceleran auditorías y protocolos de defensa para implantar Mythos, la nueva IA de Anthropic que ha restablecido el temor a grietas sistémicas en la arquitectura financiero internacional por su capacidad de detectar vulnerabilidades</p><p class="subtitle">El FMI toma nota de la nueva IA de Anthropic y alerta de que se disparan los riesgos de inestabilidad financiera</p><p class="subtitle">Podcast - Tus datos, sus armas: llegan las guerras con IA</p></div><p class="article-text">
        <em>Gambito de Dama</em>. Mythos, modelo algor&iacute;tmico de ciberseguridad dise&ntilde;ado, generado y puesto en el mercado por Anthropic, parece haber emprendido su andadura como innovador escudo protector de e-crimes con la cl&aacute;sica y agresiva apertura de una partida de ajedrez que, en este caso, promete zarandear el orden tecnol&oacute;gico, econ&oacute;mico y financiero global. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-startup-planta-cara-trump-estilo-dictador-ia-guerra_1_13045909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La propia historia de su firma propietaria, Anthropic,</a> que ha pasado en apenas un lustro de estar catalogada como una start-up californiana de relativo prestigio por haber sido armada, en 2021 por varios antiguos fundadores de OpenAI, a una compa&ntilde;&iacute;a que coquetea con contabilizar su primer bill&oacute;n de d&oacute;lares de capitalizaci&oacute;n burs&aacute;til, es un bot&oacute;n de muestra del fulgurante ritmo que ha cobrado la carrera competitiva por asumir el cetro de la tecnolog&iacute;a IA.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, de vez en cuando, los ciclos de innovaci&oacute;n capaces de proclamar el inicio de revoluciones industriales a gran escala como el actual, ponen una cierta pausa a los intentos desaforados del sector privado por estar en la c&uacute;spide financiera. Por mucho que hist&oacute;ricamente hayan incitado a cambios del orden mundial imperante, teor&iacute;a que suscriben no pocos analistas, entre otros, George Friedman, presidente de Geopolitical Futures.
    </p><p class="article-text">
        Porque la irrupci&oacute;n de Mythos <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-ia-anthropic-saltar-alarmas-eeuu-capacidad-explotar-brechas-seguridad_1_13132918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha propiciado una reacci&oacute;n en cadena</a> e inusual entre reguladores financieros, bancos centrales y expertos en ciberseguridad. La herramienta de Anthropic ha sido dise&ntilde;ada para detectar vulnerabilidades cr&iacute;ticas en sistemas inform&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-investiga-acceso-no-autorizado-inteligencia-artificial-capaz-realizar-ciberataques-masivos_1_13163350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La se&ntilde;al de alarma aument&oacute;</a> despu&eacute;s de que Anthropic asegurara hace un mes que Mythos hab&iacute;a identificado miles de brechas graves en sistemas operativos y navegadores usados globalmente por el sector privado. El impacto de este mensaje potencial ha movilizado en las &uacute;ltimas semanas al Financial Stability Board (FSB) que preside el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE) Andrew Bailey, que solicit&oacute; reuniones t&eacute;cnicas con la compa&ntilde;&iacute;a para evaluar los riesgos que la IA podr&iacute;a representar para la estabilidad financiera internacional. 
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, la inquietud alcanz&oacute; a sus organismos supervisores federales. La Casa Blanca comenz&oacute; a estudiar posibles controles sobre modelos avanzados de IA tras realizar numerosas pruebas de seguridad, mientras el Tesoro y la Reserva Federal impulsaban de urgencia medidas para reforzar infraestructuras cr&iacute;ticas frente a hipot&eacute;ticos ciberataques impulsados por la IA. Paralelamente, organismos de regulaci&oacute;n financiera y supervisi&oacute;n bancaria mantuvieron reuniones de urgencia con la gran banca para evaluar la exposici&oacute;n de sus sistemas a vulnerabilidades detectadas por Mythos. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea una reacci&oacute;n alarmista. Pero el debate entre ciberseguridad e innovaci&oacute;n est&aacute; servido. &nbsp;En el sector tecnol&oacute;gico y, dentro del mismo, en la comunidad de ciberseguridad han aparecido voces que rebajan los decibelios. Como la de Anthony Grieco, responsable global de seguridad de Cisco, que reconoce que Mythos supone un avance notable porque localiza vulnerabilidades con suma rapidez y reducir los falsos ciberataques, pero subraya que aprovechar plenamente su potencial requiere una enorme infraestructura computacional y personal altamente cualificado. &ldquo;Si tienes un F&oacute;rmula 1 pero solo has conducido una bicicleta, quiz&aacute; logres avanzar en l&iacute;nea recta, pero no sacar&aacute;s todo el rendimiento&rdquo;, resumi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la ex responsable de ciberseguridad del FBI Cynthia Kaiser, actual directiva de Halcyon, redunda en que las amenazas m&aacute;s sofisticadas dependen sobre todo de capacidades humanas y no solo de la IA. &ldquo;Nuestros adversarios ya eran extremadamente buenos antes de la IA&rdquo; cuando muchos ataques <em>ransomware</em> &ldquo;lograban comprometer sistemas en menos de una hora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n geopol&iacute;tica tambi&eacute;n entra en esta dial&eacute;ctica. Chris McGuire, analista del Council on Foreign Relations (CFR) y exasesor del Consejo de Seguridad Nacional americano, considera que herramientas como Mythos se han convertido, casi de repente, en &ldquo;las armas cibern&eacute;ticas m&aacute;s poderosas jam&aacute;s construidas&rdquo; y defiende endurecer las restricciones tecnol&oacute;gicas contra China para preservar la ventaja estrat&eacute;gica de Washington en IA. El problema es que esta dicotom&iacute;a se produce en plena carrera competitiva entre ambas superpotencias y con los valores de empresas que cotizan en Wall Street apostando por ingentes inversiones futuras en computaci&oacute;n cu&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de que una IA extremadamente avanzada descubra y ejecute vulnerabilidades, de forma simult&aacute;nea y combinada, en una multiplicidad de empresas, de instituciones y entidades bancarias que resultan estrat&eacute;gicas para el normal funcionamiento del comercio o de los centros burs&aacute;tiles <a href="https://www.eldiario.es/economia/fmi-toma-nota-nueva-ia-anthropic-alerta-disparan-riesgos-inestabilidad-financiera_1_13203445.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es un peligro a ojos de instituciones como el FMI</a>. En un comunicado oficial y severo en su contenido, advierte que los nuevos modelos de IA pueden provocar &ldquo;fallos sincronizados&rdquo; capaces de desencadenar perturbaciones sist&eacute;micas en la arquitectura financiera internacional. 
    </p><h2 class="article-text">Acumulaci&oacute;n de endeudamiento tecnol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Este estado de incertidumbre, m&aacute;s o menos realista, describe una gran paradoja, porque aparece justo cuando las <em>bigtechs</em> de Silicon Valley atraviesan la oleada inversora de mayor intensidad de su historia reciente. Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta destinar&aacute;n este a&ntilde;o unos 725.000 millones de d&oacute;lares a proyectos vinculados a la IA y sus infraestructuras asociadas, seg&uacute;n c&aacute;lculos publicados por <em>Financial Times</em>. Tras un primer trimestre con resultados burs&aacute;tiles brillantes en casi la totalidad de las tecnol&oacute;gicas. Sin embargo &mdash;alerta el diario brit&aacute;nico&mdash;, sus vol&uacute;menes de gasto est&aacute;n erosionando los flujos de caja de unas compa&ntilde;&iacute;as acostumbradas a viajar ligeras de equipaje en cuanto a capital. En medio de otra amenaza latente, la del excesivo endeudamiento soberano; sobre todo, para las potencias de rentas altas, y muy en concreto, EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud de la inversi&oacute;n refleja hasta qu&eacute; punto la IA se ha convertido en una cuesti&oacute;n cuasi religiosa para las plataformas de los gigantes tecnol&oacute;gicos. Hasta el punto de haber adquirido en los &uacute;ltimos tiempos el estatus de activo estrat&eacute;gico por su capacidad computacional para la fabricaci&oacute;n de chips de alta gama, centros de datos o de redes <em>cloud</em> sobredimensionadas y cada vez m&aacute;s demandantes de energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anthropic quiere liderar precisamente esa carrera. La multinacional fundada y dirigida por Dario Amodei negocia una cartera de pr&eacute;stamos pr&oacute;xima a los 50.000 millones de d&oacute;lares que podr&iacute;a elevar su valoraci&oacute;n hasta casi un bill&oacute;n, por encima incluso de OpenAI. Sus ingresos anualizados rondan los 45.000 millones, impulsados por herramientas como Claude Code y, sobre todo, por la expectativa generada alrededor de Mythos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el ascenso de Anthropic deja en evidencia otra transformaci&oacute;n de calado. Casi un paradigma empresarial nuevo, que tiene que ver con el desplazamiento de los avances tecnol&oacute;gicos desde los bancos hacia las compa&ntilde;&iacute;as que controlan la infraestructura de IA y que genera una inc&oacute;gnita sin resolver: la de que las entidades financieras han pasado de depender &uacute;nicamente de sus entes reguladores y bancos centrales a la hora de proteger su estabilidad operativa y negocios, a hacerlo de empresas con habilidad para detectar vulnerabilidades de manera preventiva. 
    </p><p class="article-text">
        Es la nueva asimetr&iacute;a del mercado. Socios estrat&eacute;gicos de Anthropic como JPMorgan, Amazon o Microsoft reciben acceso temprano a los hallazgos de Mythos y a los parches derivados de esos descubrimientos. Mientras numerosas entidades europeas o emergentes permanecen fuera de ese per&iacute;metro de protecci&oacute;n. Todo ello, ha configurado un ecosistema defensivo desigual, donde algunas instituciones conocen antes que otras d&oacute;nde est&aacute;n las grietas del sistema.
    </p><h2 class="article-text">Activos t&oacute;xicos, &lsquo;momento Oppenheimer&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La historia econ&oacute;mica demuestra que las grandes crisis rara vez emergen del activo m&aacute;s visible. Surgen donde la complejidad supera a las habilidades e instrumentos de supervisi&oacute;n. En 2008, el colapso crediticio emergi&oacute; por derivados hipotecarios e interconexiones aparentemente nada visibles en los balances bancarios. Los denominados activos t&oacute;xicos. Swaps y productos de gran riesgo por su sofisticaci&oacute;n. En 2026, el detonador podr&iacute;a ser la concentraci&oacute;n tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        El FMI asume que las defensas cibern&eacute;ticas ser&aacute;n superadas. Es decir, que la cuesti&oacute;n no reside tanto en impedir el pr&oacute;ximo ataque, sino en evitar que esta patolog&iacute;a digital derive en epidemia financiera, lo que obligar&iacute;a a redefinir conceptos cl&aacute;sicos de estabilidad bancaria, desde el capital hasta la liquidez o los est&aacute;ndares de solvencia. La era Mythos apunta a que quien controle la IA y su infraestructura cr&iacute;tica dominar&aacute; el orden financiero. 
    </p><p class="article-text">
        Atravesamos el &ldquo;momento Oppenheimer&rdquo; de la IA. De esta manera tan elocuente compara este cambio de rumbo Rafe Pilling, director de inteligencia de Sophos, que ha definido en<em> FT</em> a Mythos como &ldquo;el descubrimiento del fuego&rdquo; por ser una tecnolog&iacute;a &ldquo;capaz de perfeccionar radicalmente la vida digital o provocar da&ntilde;os masivos si se gestiona mal&rdquo;. Pero Pilling lleva su analog&iacute;a a una etapa m&aacute;s cercana. El instante Oppenheimer &mdash;creador de la bomba at&oacute;mica de EEUU&mdash; ilustra el s&uacute;bito pasaje en el que una innovaci&oacute;n cient&iacute;fica deja de ser un avance t&eacute;cnico para convertirse en un conflicto geopol&iacute;tico estrat&eacute;gico. Pilling lo define como <em>dual use technology</em> o doble uso de la tecnolog&iacute;a que impulsa la innovaci&oacute;n tanto como los riesgos sist&eacute;micos. 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute;, en consecuencia, m&aacute;s ciberterrorismo, atentados m&aacute;s r&aacute;pidos y a precios m&aacute;s reducidos. Pero tambi&eacute;n un auge de <em>deepfakes</em> &mdash;material falso de gran calidad&mdash;, de fragilidades en torno al teletrabajo, actos contra cadenas de suministro e intrusiones automatizadas en las estructuras empresariales, de hospitales o redes el&eacute;ctricas. Jadee Hanson, directora de seguridad de Vanta, anticipa que las firmas que no secundan el ritmo de la IA &ldquo;estar&aacute;n, sencillamente, expuestas&rdquo; a ciberataques.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cicl&oacute;n de los negocios o exuberancia irracional?</h2><p class="article-text">
        El fulgurante ciclo de negocios de la IA &mdash;S&amp;P apunta a un beneficio cercano al 44% interanual del sector tecnol&oacute;gico en Wall Street&mdash;, que mantiene la resiliencia del PIB estadounidense y que se ha convertido en el principal vector del dinamismo corporativo, coquetea, sin embargo, con esa exuberancia irracional de los mercados de la que alert&oacute; en su d&iacute;a el expresidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. Antes y durante la inestabilidad burs&aacute;til de las <em>punto-com</em> en 2000 y del colapso crediticio de 2008. 
    </p><p class="article-text">
        El segmento del software tambi&eacute;n ha emitido una doble se&ntilde;al de alerta. Frente a la opulencia de la IA en los mercados y frente a la profusi&oacute;n de un cr&eacute;dito privado de dudosa fiabilidad. Quiz&aacute;s el relato de Tony Yoseloff, CIO de Davidson Kempner Capital Management, sea premonitorio. En su opini&oacute;n, la IA amenaza modelos de negocios al mismo ritmo que empeora la deuda. &ldquo;Mi gran preocupaci&oacute;n es su potencialidad para recuperar activos y regenerar obligaciones de pagos, muy en especial, en la industria del software&rdquo;, el gran destino del capital privado en EEUU.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo esta climatolog&iacute;a adversa, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-deja-lado-bancos-europeos-acceso-ia-cambia-paradigma-seguridad_1_13196823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa ha trasladado su intenci&oacute;n de acceder a Mythos</a> como la herramienta con la que blindar su sistema financiero frente a la IA ofensiva. Ante el temor a que las empresas estadounidenses asuman con antelaci&oacute;n sus capacidades defensivas y ofensivas. El comisario de asuntos econ&oacute;micos, Valdis Dombrovskis, y el Eurogrupo insisten en que la UE debe integrar la gobernanza algor&iacute;tmica en su regulaci&oacute;n financiera en t&eacute;rminos de seguridad nacional y soberan&iacute;a digital. Es como si Mythos hubiera dado el pistoletazo de salida para incorporar estas novedades legislativas al acervo comunitario. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, analistas como Rowan Wilkinson, de Chatham House, atisban dificultades legales. La coordinaci&oacute;n internacional en torno a la IA &ldquo;est&aacute; pol&iacute;ticamente bloqueada y probablemente solo avanzar&aacute; tras una crisis grave&rdquo;. A su juicio, la rivalidad geopol&iacute;tica entre EEUU y China y los poderes desproporcionados de las <em>bigtechs </em>hacen inviable una gobernanza efectiva de la IA en un escenario de exuberancia burs&aacute;til como el que critic&oacute; Greenspan en su &eacute;poca al frente de la Fed. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mythos-nueva-ia-antrhopic-pone-jaque-wall-street_129_13242802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bee5a0e2-3bfe-48b8-96d4-af9ed10f7661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="330782" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bee5a0e2-3bfe-48b8-96d4-af9ed10f7661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="330782" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mythos, la nueva IA de Anthropic, pone en jaque a Wall Street]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bee5a0e2-3bfe-48b8-96d4-af9ed10f7661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Anthropic,Finanzas,Bancos,FMI - Fondo Monetario Internacional,Bolsa,Estados Unidos,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La intensiva economía de guerra pasa factura a Rusia y empieza a debilitar el liderazgo de Putin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/intensiva-economia-guerra-pasa-factura-rusia-empieza-debilitar-liderazgo-putin_129_13237201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88d8fb06-f995-4bed-bcb8-687f629459c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La intensiva economía de guerra pasa factura a Rusia y empieza a debilitar el liderazgo de Putin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro años después de invadir Ucrania, Rusia observa que su economía de guerra tiene topes de resiliencia: el empleo masivo en la industria armamentística ha creado una escasez crónica de trabajadores en el resto del patrón productivo que, además, subsiste con una inflación enquistada, un déficit rampante y con un ejército que, lejos de cantar victoria, empieza a ceder terreno a Kiev y agudiza el desgaste silencioso del modelo autárquico de Putin</p><p class="subtitle">Xi le dijo a Trump que Putin podría “arrepentirse” de invadir Ucrania, según el Financial Times</p></div><p class="article-text">
        Rusia entra en factura de guerra. Al encaminarse al primer lustro de enfrentamiento militar con Ucrania, Vlad&iacute;mir Putin sostuvo que el Kremlin pod&iacute;a librar una contienda b&eacute;lica larga y, al mismo tiempo, mantener su econom&iacute;a en un estado de estabilidad. En los albores de la invasi&oacute;n, la resistencia del rublo a las sanciones occidentales, el aumento de las exportaciones energ&eacute;ticas hacia Asia y el empleo de buques fantasma para negociar el precio del barril del petr&oacute;leo y gas siberiano al mejor postor o la catapulta del gasto militar sobre el dinamismo del PIB parec&iacute;an demostrar que el Kremlin hab&iacute;a encontrado una f&oacute;rmula inesperadamente eficaz para soportar el veto del G-7 a usar el d&oacute;lar como divisa en las transferencias internacionales o la vigilancia y el tope de venta del crudo que las potencias industrializadas le exigieron con posterioridad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las primeras se&ntilde;ales de fatiga empiezan a aparecer. Y lo hacen en el peor momento posible para Mosc&uacute;. The Economist acaba de certificar, por medio de un rastreador de guerra nutrido con sistemas satelitales que detectan en tiempo real la actividad b&eacute;lica y los trasladan a mapas del Institute for the Study of War (ISW), que el ej&eacute;rcito ruso encadena p&eacute;rdidas territoriales en Ucrania &ldquo;por primera vez desde octubre de 2023&rdquo;, despu&eacute;s de varios meses en los que su ofensiva se hab&iacute;a estancado. Una se&ntilde;al que corroborar&iacute;a la escasa presencia de veh&iacute;culos y armamento pesados y los pobres fastos del Desfile de la Victoria de 2026 en la Plaza Roja y que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/putin-dice-ahora-guerra-ucrania-llegando_1_13215623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a desvelar una inclinaci&oacute;n de la iniciativa militar en favor de Kiev.</a> A pesar del enorme coste humano desplegado por el Kremlin.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno econ&oacute;mico, el panorama tambi&eacute;n comienza a mostrar un horizonte desolador. Los precios no dejan de encarecerse, los salarios crecen a ritmos incompatibles con la productividad y el d&eacute;ficit presupuestario se expande tras m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os de econom&iacute;a de guerra. El Banco Central de Rusia (BCR) se ha visto obligado a sostener unos tipos de inter&eacute;s demasiado elevados para frenar la escalada inflacionista, lo que ha elevado los costes crediticios y frenando los flujos de capital privados. Al mismo tiempo, la escasez de mano de obra generada por la movilizaci&oacute;n intensiva de empleo en la industria armament&iacute;stica y la emigraci&oacute;n de varios cientos de miles de trabajadores cualificados fuera del pa&iacute;s, han incrementado los salarios en sectores estrat&eacute;gicos para la econom&iacute;a rusa. Novena del planeta, con 2,6 billones de d&oacute;lares, algo m&aacute;s de medio bill&oacute;n por encima del PIB espa&ntilde;ol y que apenas crecer&aacute; un 1% en 2026, seg&uacute;n el FMI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rusia ha logrado evitar el colapso, pero no ha eludido su desgaste&rdquo;, dice Alexandra Prokopenko, ex asesora del BCR e investigadora del Carnegie Russia Eurasia Center, para quien el dinamismo actual &ldquo;depende cada vez m&aacute;s del gasto militar y menos de una actividad econ&oacute;mica sostenible&rdquo;, lo que ha configurado una paradoja de dif&iacute;cil aceptaci&oacute;n para el Kremlin, ya que es precisamente el propio esfuerzo b&eacute;lico el que est&aacute; &ldquo;deformando la econom&iacute;a&rdquo;, aduce. O, dicho de otra forma: la industria de Defensa absorbe recursos, talento y financiaci&oacute;n mientras otros sectores de corte civil pierden competitividad. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, el consumo se sostiene artificialmente gracias al gasto p&uacute;blico y a los salarios vinculados al complejo militar-industrial, mientras la productividad permanece estancada. &ldquo;Es una econom&iacute;a que remonta por el propio impulso de la guerra&rdquo; resume un economista europeo especializado en Rusia. A su juicio, el gran problema es que este modelo &ldquo;resulta muy dif&iacute;cil de desmontar sin provocar una desaceleraci&oacute;n brusca&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Visita apresurada de Putin a China</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por esta p&eacute;rdida s&uacute;bita de musculaci&oacute;n, azuzada por el clima geopol&iacute;tico global y por el shock petrol&iacute;fero derivado del cierre del Estrecho de Ormuz, Putin ha dirigido sus pasos hacia el gigante asi&aacute;tico. Tan solo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/xi-afirma-china-estados-unidos-acuerdan-estabilizar-relaciones-comerciales_1_13223657.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos d&iacute;as despu&eacute;s de la visita de Donald Trump</a>. En Pek&iacute;n, el dirigente ruso, que debut&oacute; como primer ministro a finales de 1999, quiso reforzar la imagen de la alianza estrat&eacute;gica con Xi Jinping. Pero el contexto global es radicalmente distinto al de febrero de 2022, cuando ambos l&iacute;deres proclamaron &ldquo;una asociaci&oacute;n bilateral sin l&iacute;mites&rdquo; unas semanas antes de la invasi&oacute;n de Ucrania. Tanto, que seg&uacute;n Financial Times, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/xi-le-dijo-trump-putin-arrepentirse-invadir-ucrania-financial-times_1_13231559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xi habr&iacute;a sugerido a Trump</a> durante su reciente encuentro en Pek&iacute;n que Putin podr&iacute;a acabar &ldquo;arrepinti&eacute;ndose&rdquo; de la invasi&oacute;n y estar en disposici&oacute;n de negociar un alto el fuego definitivo. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje, cuidadosamente ambiguo como acostumbra a expresar la diplomacia china, refleja un viraje de rumbo que podr&iacute;a ser trascendental. China sigue necesitando a Rusia, pero empieza a percibir la guerra contra su vecino meridional como una fuente inagotable de incertidumbre y de costes geopol&iacute;ticos y econ&oacute;micos para Pek&iacute;n. Buena prueba de ello es la asimetr&iacute;a que, en el plano energ&eacute;tico, deja el acuerdo planteado casi a la desesperada por parte de Mosc&uacute; para sellar el proyecto del gasoducto Power of Siberia 2 que conectar&iacute;a las reservas gas&iacute;sticas rusas con el <em>gigante asi&aacute;tico</em>. Los analistas del mercado convienen en asegurar que esta iniciativa pretende paliar el cierre del grifo de este combustible hacia Europa. 
    </p><p class="article-text">
        El consenso habla de que Pek&iacute;n negocia con Putin desde una posici&oacute;n de fuerza, manteniendo sus compras de energ&iacute;a rusa barata, aunque sorteando cualquier compromiso que aumente en exceso sus v&iacute;nculos y dependencia con los combustibles f&oacute;siles rusos. 
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros tres a&ntilde;os, Putin convirti&oacute; la guerra en una demostraci&oacute;n de resistencia del modelo productivo nacional. Pero las contiendas militares largas rara vez terminan &uacute;nicamente en el frente. A menudo empiezan a perderse lentamente por presiones inflacionistas, los hondos desequilibrios fiscales y el agotamiento de un frenes&iacute; econ&oacute;mico dif&iacute;cil de consolidar, advierten los observadores internacionales. Todo ello deriva de unos ingresos petrol&iacute;feros y gas&iacute;sticos que han descendido en el primer trimestre del a&ntilde;o en un 38% en t&eacute;rminos interanuales. Al tiempo que la factura del conflicto se sigue disparando y obligando al Estado a absorber cada vez m&aacute;s recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que en una primera instancia funcion&oacute; como un gigantesco est&iacute;mulo fiscal, comienza ahora a parecerse a una econom&iacute;a sobrecalentada por su dependencia del gasto militar. As&iacute; lo considera Alexey Kovalev, periodista ruso en el exilio, en una pieza en Foreign Policy en la que describe a Rusia como &ldquo;econom&iacute;a bifurcada&rdquo; donde las f&aacute;bricas militares funcionan a tres turnos, absorben recursos humanos, salarios y subsidios mientras la agricultura, las infraestructuras o la industria manufacturera entran en &ldquo;una silenciosa contracci&oacute;n&rdquo;. El Kremlin ya normaliza el reclutamiento de adolescentes y trabajadores for&aacute;neos para fabricar drones, &ldquo;una se&ntilde;al inequ&iacute;voca --asegura-- de una escasez laboral extrema y probablemente irreversible por razones demogr&aacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, Putin ha sacrificado las bases del crecimiento ruso futuro para eludir el colapso de la econom&iacute;a, al reorientar la producci&oacute;n al terreno militar, multiplicar el gasto p&uacute;blico y usar el d&eacute;ficit fiscal como un instrumento estrat&eacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo bienio, las f&aacute;bricas de armamento trabajaban a pleno rendimiento, el desempleo retroced&iacute;a a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos del 2,2% y los salarios galopaban al calor de la demanda militar. Pero, ahora, la realidad ha terminado por emerger. Seg&uacute;n Bloomberg Economics, Rusia requiere, con urgencia, unos 1,5 millones de trabajadores adicionales para equilibrar la intensa demanda de su mercado laboral. La gran patronal rusa aumenta este diferencial respecto a los niveles de oferta incluso m&aacute;s all&aacute;, hasta los 3 millones, antes de 2030. Para <em>m&aacute;s inri</em>, esta rigidez socio-econ&oacute;mica tiene ra&iacute;ces estructurales. Al fin y al cabo, la guerra solo ha acelerado una crisis demogr&aacute;fica que era palpable antes de la invasi&oacute;n. Si bien, ya ofrece cifras devastadoras. Porque entre muertos, heridos y movilizados, el conflicto ha expulsado del mercado de trabajo a varios cientos de miles de hombres en edad productiva. 
    </p><p class="article-text">
        El <em>think tank</em> CSIS, especializado en geopol&iacute;tica y en an&aacute;lisis militar, estima las bajas rusas en el frente b&eacute;lico en 1,2 millones. Incluso las estimaciones m&aacute;s conservadoras sit&uacute;an el n&uacute;mero de muertos por encima de los 300.000. Cifra a la que hay que sumar la fuga de talento cualificado tras la movilizaci&oacute;n parcial de 2022 y el freno migratorio procedente de Asia Central. De modo que la econom&iacute;a rusa se enfrenta a un fen&oacute;meno poco habitual. Una escasez de trabajadores en una fase de plena desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        La gobernadora del BCR, Elvira Nabiullina, ide&oacute;loga de las exitosas r&eacute;plicas monetarias a las sanciones occidentales en los primeros a&ntilde;os de guerra, admite que la Rusia contempor&aacute;nea nunca hab&iacute;a experimentado una falta de mano de obra tan aguda. Al tiempo que reconoce que el problema ha trascendido a la esfera pol&iacute;tica. El Kremlin necesita mantener salarios elevados para sostener la legitimidad social de la contienda armada, pero esos incrementos salariales son los que alimentan una inflaci&oacute;n pertinaz que oscila entre el 5,5% y el 6% y obliga a situar los tipos de inter&eacute;s en estratos de altura (14,5%) que estrangulan el cr&eacute;dito privado y la inversi&oacute;n civil, al situarse en un promedio del 8,4% desde el inicio de la invasi&oacute;n rusa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su manera, Nabiullina asume que la industria militar absorbe la casi totalidad de los recursos mientras el resto de la econom&iacute;a cae en un escenario de baja productividad.
    </p><h2 class="article-text">La autarqu&iacute;a rompe las costuras productivas</h2><p class="article-text">
        El modelo aut&aacute;rquico impulsado por Putin agrava las deficiencias estructurales de la coyuntura rusa. Las sanciones occidentales obligaron a Rusia a reconstruir cadenas tecnol&oacute;gicas de valor m&aacute;s caras y menos eficientes, dependientes de intermediarios en Asia Central, China o el Golfo P&eacute;rsico. La supresi&oacute;n paulatina de importaciones se convirti&oacute; en doctrina econ&oacute;mica y redujo la capacidad de innovaci&oacute;n nacional que ha dado lugar a una econom&iacute;a cada vez m&aacute;s pertrechada, menos competitiva y subordinada a los pedidos manufactureros militares.
    </p><p class="article-text">
        Esta fragilidad ha irrumpido con especial nitidez en el sector energ&eacute;tico, la verdadera columna vertebral del Kremlin. Ucrania ha pasado de ataques simb&oacute;licos a operaciones quir&uacute;rgicas contra infraestructuras cr&iacute;ticas de refinado y distribuci&oacute;n. En Foreign Policy citan al ex comandante americano Ben Hodges para resumir esta l&oacute;gica de guerra ucraniana que pasa por destruir la infraestructura petrolera y gas&iacute;stica de su enemigo hasta hacer insostenible el esfuerzo b&eacute;lico. Reuters calcula que los ataques hab&iacute;an reducido un 40% la capacidad exportadora de petr&oacute;leo ruso.
    </p><p class="article-text">
        Ese deterioro habr&iacute;a sido severo y todav&iacute;a m&aacute;s sorprendente porque Kiev lo ha puesto en liza sin ayuda indirecta de Washington. La Administraci&oacute;n Trump acaba de renovar temporalmente las exenciones que permiten seguir comercializando cargamentos de petr&oacute;leo ruso embarcados, con el argumento de estabilizar el mercado energ&eacute;tico global tras el estallido de la contienda en Ir&aacute;n. La decisi&oacute;n revela hasta qu&eacute; punto el mercado petrolero global contin&uacute;a dependiendo del crudo ruso. Incluso en medio del r&eacute;gimen sancionador occidental. E ilustra una contradicci&oacute;n central de la estrategia occidental: la asfixia financiera a Mosc&uacute; provoca un <em>shock</em> energ&eacute;tico de dimensi&oacute;n universal. 
    </p><p class="article-text">
        Michael Kofman, del Carnegie Endowment, asegura sin tapujos que &ldquo;el tiempo no corre del lado de Rusia&rdquo;. Percepci&oacute;n que algunos analistas dicen que se extiende en el seno del propio aparato pol&iacute;tico. En el Kremlin est&aacute; calando la idea de que el auto-aislamiento de Putin y sus frecuentes desplazamientos restringidos, visitas frecuentes a b&uacute;nkeres y temores a un asesinato selectivo no son un ejercicio de ficci&oacute;n de las canciller&iacute;as occidentales. 
    </p><p class="article-text">
        El dirigente ruso muestra una mayor preocupaci&oacute;n por su seguridad que denota, seg&uacute;n anticipan en el centro Robert Lansing Institute de an&aacute;lisis de amenazas h&iacute;bridas, inteligencia y seguridad geopol&iacute;tica, una convicci&oacute;n &ldquo;m&aacute;s o menos consciente de que el equilibrio que le ha sostenido en el poder durante m&aacute;s de dos decenios y medio se est&aacute; erosionando&rdquo;. Aunque voces como las de Sean Wiswesser, antiguo oficial de inteligencia americano, sostienen que muchos rumores sobre miedo, purgas o fracturas internas en el Kremlin pueden estar siendo instrumentalizados por el propio aparato de seguridad ruso para justificar nuevas oleadas represivas. Wiswesser se hace eco de &ldquo;una creciente vigilancia digital y un endurecimiento represivo&rdquo; que responder&iacute;an a una &ldquo;l&oacute;gica cl&aacute;sica de supervivencia autoritaria&rdquo; por parte de Putin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/intensiva-economia-guerra-pasa-factura-rusia-empieza-debilitar-liderazgo-putin_129_13237201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 20:33:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88d8fb06-f995-4bed-bcb8-687f629459c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="721436" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88d8fb06-f995-4bed-bcb8-687f629459c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="721436" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La intensiva economía de guerra pasa factura a Rusia y empieza a debilitar el liderazgo de Putin]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88d8fb06-f995-4bed-bcb8-687f629459c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vladímir Putin,Xi Jinping,Donald Trump,Rusia,China,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bancos centrales se lamen las heridas de guerra antes de abordar la temida estanflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/802c4eef-b6c1-4430-8112-65b51bf47494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bancos centrales se lamen las heridas de guerra antes de abordar la temida estanflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los guardianes del dinero mantienen cautela ante la escalada de precios por el cierre de Ormuz, un retiro espiritual colectivo para decidir la táctica de combate contra una inflación importada que no asfixie a sus economías, con pulso débil. Washington, Fráncfort, Londres y Tokio han impuesto un compás de espera que recuerda la prudencia de los años setenta y se aleja del activismo monetario del último decenio</p><p class="subtitle">El BCE se mantiene en estado de vigilancia y deja los tipos al 2% pese a la amenaza de estanflación por la guerra de Irán</p></div><p class="article-text">
        El G-7 se encuentra ante una de esas encrucijadas de la que no suele salir bien parado. O, para ser m&aacute;s precisos, de la que le cuesta emerger. Los selectos socios de este club, otrora el m&aacute;s rico del planeta, no se sienten nada c&oacute;modos cuando sus coyunturas se debilitan sincronizadamente. Sus recesiones colectivas de 2009 tras el colapso crediticio --primera de su historia-- o de la Gran Pandemia --segunda y &uacute;ltima, hasta el momento-- se superaron con recetas aisladas y sin un ritmo sostenido en sus ciclos de negocios. Tampoco por casualidad, tres de ellos (Jap&oacute;n, Alemania y Reino Unido) han sido diagnosticados como enfermos econ&oacute;micos en los &uacute;ltimos decenios. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las potencias industrializadas se enfrentan a uno de sus peores enemigos: <a href="https://www.eldiario.es/economia/bce-mantiene-vigilancia-deja-tipos-2-pese-amenaza-estanflacion-guerra-iran_1_13183449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estanflaci&oacute;n.</a> Fen&oacute;meno que, por razones bien fundadas, atenaza a sus bancos centrales. Subir tipos de inter&eacute;s para contener repuntes dr&aacute;sticos de precios choca con la predisposici&oacute;n de sus autoridades a empujar el crecimiento y estimular el empleo. Es como una dicotom&iacute;a existencial. El objetivo de control inflacionista --quiz&aacute;s, el prioritario en su escalaf&oacute;n estatutario-- entra en colisi&oacute;n con sus otros dos principios sacrosantos: el dinamismo productivo y del mercado laboral, que reclaman un precio del dinero barato para proyectar prosperidad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante esta tesitura, la Reserva Federal es la que afronta un escenario m&aacute;s delicado. No solo por el alza de su IPC, que ha saltado al 3,8% en abril --cota m&aacute;xima del &uacute;ltimo trienio--, sino porque la Administraci&oacute;n Trump ha invocado el fantasma de la injerencia monetaria y ha provocado un conflicto b&eacute;lico en Oriente Pr&oacute;ximo que ha ocasionado la par&aacute;lisis del Estrecho de Ormuz, el colapso de los flujos de crudo y gas y, por efecto contagio, de fertilizantes y bienes alimenticios. A lo que se unen las perspectivas pesimistas sobre una tregua garantizada con el r&eacute;gimen iran&iacute;, que no invitan a pensar en un inminente control de los precios por debajo del 2%, sino, m&aacute;s bien a presenciar futuros intentos del l&iacute;der republicano para que la Fed baje tipos. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta estratagema est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/vive-rodeado-ricos-viene-wall-street-elegido-trump-kevin-warsh-nuevo-presidente-fed_1_13219704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nombramiento de Kevin Warsh</a> como relevo en la presidencia de la Fed de Jerome Powell, a quien ha perseguido pol&iacute;tica y judicialmente en los &uacute;ltimos meses. 
    </p><p class="article-text">
        Los cambios nunca suelen ser una garant&iacute;a irrebatible de estabilidad en los bancos centrales. Y menos cuando la gasolina se ha disparado m&aacute;s del 50% desde el inicio de la guerra en Ir&aacute;n en un pa&iacute;s en el que la inflaci&oacute;n despierta descontento en el subconsciente colectivo. Como sabe el propio Donald Trump, que supo tocar su tecla en campa&ntilde;a presidencial hasta situar al IPC --por encima del 2%, pero en descenso tras el shock energ&eacute;tico de la guerra de Ucrania-- en el centro del debate econ&oacute;mico. Ahora, con el indicador espoleado por otra contienda b&eacute;lica, el mercado descarta cualquier atisbo de recorte de tipos en EEUU este a&ntilde;o. 
    </p><h2 class="article-text">La Fed se enreda en su laberinto</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/millon-jovenes-votan-andalucia-izquierda-no-ofrecerles_132_13219431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Warsh no lo tendr&aacute; f&aacute;cil.</a> La coyuntura no incita a decretar un dinero barato. Pese a lo cual, desde la Casa Blanca se siguen reclamando rebajas urgentes. Y su nombramiento le exige una narrativa que preserve la credibilidad de la Fed frente a las embestidas dial&eacute;cticas contra su soberan&iacute;a del inquilino del Despacho Oval. &ldquo;Est&aacute; entrando en una situaci&oacute;n imposible&rdquo; aduce David Wilcox, ex economista de la Fed y analista del Peterson Institute, sobre Warsh y las renovadas presiones a las que ser&aacute; sometido con una inflaci&oacute;n rampante.
    </p><p class="article-text">
        Mary Daly, responsable de la Reserva Federal de San Francisco, a&ntilde;ade m&aacute;s le&ntilde;a al fuego a esta transici&oacute;n presidencial al avisar de que las cadenas de suministro &ldquo;siguen atascadas&rdquo; y podr&iacute;an mantener la inflaci&oacute;n por encima del 2% durante bastante tiempo. Al igual que Austan Goolsbee, su hom&oacute;logo de Chicago, que rechaza la idea de que la eclosi&oacute;n de la IA vaya a permitir descenso de tipos por el supuesto efecto deflacionista de sus inversiones. Otro mantra que se ha instalado en el clima burs&aacute;til. El nuevo ciclo tecnol&oacute;gico &ndash;manifiesta sin tapujos Goolsbee-- &ldquo;tambi&eacute;n est&aacute; elevando costes y tensiones de inversi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. Goldman Sachs, en una nota a clientes, califica el panorama actual de Wall Street de &ldquo;episodio de espuma especulativa&rdquo;, insiste en un c&oacute;ctel de valoraciones elevadas, optimismo inversor casi un&aacute;nime y una complacencia excesiva hacia los riesgos geopol&iacute;tico y sist&eacute;micos. Sus expertos enfatizan que cuando el S&amp;P 500 super&oacute; la barrera de los 7.100 &ldquo;hicimos disparar las alarmas de un colapso burs&aacute;til [&hellip;] quiz&aacute;s no inminente, pero que deber&iacute;a entenderse como un aviso a navegantes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas crisis financieras --la punto.com, en 2000, y el colapso crediticio de 2008-- se saldaron con recesi&oacute;n del PIB americano. Pero los meses precedentes se emitieron signos de peligro con r&eacute;cords de capitalizaci&oacute;n, aducen en Goldman Sachs, desde donde recuerdan que es el inversor particular el que sale peor parado de las burbujas especulativas con secuelas inflacionistas. 
    </p><p class="article-text">
        El Nobel Paul Krugman tambi&eacute;n se ha apuntado a esta oleada de cr&iacute;ticas. &ldquo;EEUU empieza a oler a estanflaci&oacute;n&rdquo;, con un petr&oacute;leo disparado, una econom&iacute;a y un empleo en resiliencia activa, pero con malos augurios a medio plazo, y una Fed atrapada y sin margen para rebajar tipos sin avivar m&aacute;s los precios. Powell rechaza el paralelismo con los a&ntilde;os setenta, en los que la reacci&oacute;n tard&iacute;a de la Reserva Federal encareci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s los precios. Sin embargo, Krugman atisba &ldquo;demasiadas se&ntilde;ales similares&rdquo;. Desde una inflaci&oacute;n persistente previa al colapso<em> </em>energ&eacute;tico, hasta un voltaje geopol&iacute;tica intenso y un dinamismo que pierde vigor. Antes de se&ntilde;alar a los aranceles rec&iacute;procos y al excesivo coste de la vivienda como &ldquo;aceleradores silenciosos&rdquo; de esta compleja coyuntura.
    </p><h2 class="article-text">BCE, BoE, BoJ, la otra sopa de letras del G-7</h2><p class="article-text">
        En Europa tampoco hay mucho espacio para la complacencia. Ni para movimientos bruscos en su estrategia monetaria. Aunque la econom&iacute;a de la eurozona parte de una posici&oacute;n m&aacute;s fr&aacute;gil, con pulso productivo an&eacute;mico y aminoramiento de la demanda interna, el cierre de Ormuz ha elevado el nivel de amenaza de la estanflaci&oacute;n. Justo cuando el BCE confiaba en iniciar un ciclo de relajaci&oacute;n monetaria m&aacute;s profundo en 2027 para espolear la econom&iacute;a del euro. Hay quien, incluso, no descarta, desde el mercado, que Fr&aacute;ncfort otorgue mayor trascendencia al impulso del PIB y del empleo que a la inflaci&oacute;n. Sobre todo, si el futuro depara a corto plazo el final de las hostilidades en Oriente Pr&oacute;ximo. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el consenso se inclina por una subida del 0,25% en junio y otra similar en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el BCE tambi&eacute;n ha comenzado <a href="https://www.eldiario.es/economia/hernandez-cos-posiciona-preparado-sustituir-lagarde-bce-sondeo-expertos_1_13155982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la batalla por la sucesi&oacute;n de Christine Lagarde</a>, cuyo mandato expira en un a&ntilde;o y a la que ya se le atribuye el sill&oacute;n presidencial del World Economic Forum (WEF), entidad gestora de las cumbres de Davos. En esta carrera, <a href="https://www.eldiario.es/economia/pablo-for-president_129_13216261.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gana posiciones Pablo Hern&aacute;ndez de Cos</a>, ex gobernador del Banco de Espa&ntilde;a y una figura respetada tanto en Fr&aacute;ncfort como en los mercados globales por su perfil t&eacute;cnico. Todo ello a&ntilde;ade dosis de incertidumbre a la estrategia de la autoridad monetaria, en cuyo consejo de gobierno son habituales las luchas entre halcones y palomas; entre ortodoxos --escrupulosos con el mandato inflacionista, de perfil neoliberal-- y keynesianos, m&aacute;s partidarios de potenciar la econom&iacute;a y el empleo. 
    </p><p class="article-text">
        En este dilema, unos y otros velan armas antes de enterrar sus pol&iacute;ticas de <em>wait and see</em> de los &uacute;ltimos meses. Desde el inicio del conflicto en Ir&aacute;n. Con la inflaci&oacute;n armonizada en el 3% en abril --por debajo de las predicciones--, pero con un augurio de crecimiento de apenas 8 d&eacute;cimas para 2026. Y en retroceso por los da&ntilde;os colaterales de la guerra. De modo que las espadas monetarias est&aacute;n en alto en Fr&aacute;ncfort. Isabel Schnabel, miembro de su ejecutiva, ha dejado claro que el BCE &ldquo;tendr&aacute; que encarecer el dinero&rdquo; si la escalada energ&eacute;tica se traslada a la inflaci&oacute;n subyacente. Mientras su colega Boris Vujcic insiste en que &ldquo;el riesgo se est&aacute; moviendo hacia la estanflaci&oacute;n con nitidez&rdquo;, aunque matiza que &ldquo;subir tipos muy r&aacute;pido amenaza con asfixiar&rdquo; a una econom&iacute;a exhausta, con inflaci&oacute;n elevada, dinamismo d&eacute;bil y margen pol&iacute;tico muy limitado. 
    </p><p class="article-text">
        Casi el mismo dilema se reproduce en el Banco de Inglaterra (BoE). Londres se mantiene en ese comp&aacute;s de espera. Con un IPC de marzo revisado al alza, hasta el 3,4%, unos tipos en el 3,75% y una crisis abierta contra el a&uacute;n <em>premier</em>, Keir Starmer, que podr&iacute;a adquirir una dimensi&oacute;n de calado financiero y fiscal. La rentabilidad de los bonos a 30 a&ntilde;os se ha disparado a m&aacute;ximos en casi tres decenios y la losa de una p&eacute;rdida de valor de la libra en los mercados cambiarios como la que se llev&oacute; a la conservadora Liz Truss en 2022 ha vuelto a la arena pol&iacute;tica. Aunque de momento los economistas no aprecian retoques en el BoE, pese al temor de estanflaci&oacute;n y las vulnerabilidades en productividad, ingresos tributarios y gesti&oacute;n de la deuda. O las nuevas tierras movedizas en el 10 de Downing Street.
    </p><p class="article-text">
        Jap&oacute;n representa, quiz&aacute;s, el cambio m&aacute;s simb&oacute;lico. Tras d&eacute;cadas de deflaci&oacute;n y tipos negativos, el BoJ se ha visto forzado a normalizar su pol&iacute;tica monetaria precisamente por un <em>shock</em> externo que amenaza con desanclar las expectativas de inflaci&oacute;n. La autoridad monetaria japonesa dej&oacute; los tipos en el 0,75% en su &uacute;ltima cita, pero 3 de los 9 miembros del consejo votaron ya a favor de una subida inmediata. Kazuo Ueda, su gobernador, reconoce que la instituci&oacute;n deber&aacute; actuar si la energ&iacute;a genera una segunda ronda alcista de salarios y precios. La OCDE prev&eacute; que Jap&oacute;n eleve tipos hasta el 2% antes de 2027 tras d&eacute;cadas luchando contra la deflaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Horizontes lejanos con cumbres borrascosas</h2><p class="article-text">
        Las tensiones coyunturales actuales, sin embargo, no deber&iacute;an impedir ver un futuro a largo m&aacute;s complejo. El propio Hern&aacute;ndez de Cos, desde su posici&oacute;n ejecutiva en el Banco Internacional de Pagos (BIS, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s) viene advirtiendo de que los bancos centrales afrontan un cambio de r&eacute;gimen. De Cos lo achaca a los m&uacute;ltiples efectos de una deuda soberana desbordada, un comercio fragmentado, la financiaci&oacute;n de la transici&oacute;n clim&aacute;tica o la puesta en liza de divisas digitales. Si los gobiernos usan est&iacute;mulos fiscales permanentes para diluir tensiones energ&eacute;ticas o episodios de descontento social --alerta-- los bancos centrales aplicar&aacute;n estrategias de tipos de inter&eacute;s elevados durante periodos m&aacute;s prolongados. 
    </p><p class="article-text">
        El BCE, por ejemplo, se opone a las stablecoins que empiezan a forjar las bigtechs y los poderosos bancos de inversi&oacute;n estadounidenses. Es una de las bazas que tendr&aacute;n que jugar las autoridades monetarias m&aacute;s all&aacute; del precio del petr&oacute;leo. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Lagarde acaba de rechazar el modelo regulatorio estadounidense de las stablecoins. A pesar de que estos activos ya superan los 300.000 millones de d&oacute;lares, por estar vinculados al d&oacute;lar. Europa teme una p&eacute;rdida de soberan&iacute;a monetaria y peligros latentes en la fijaci&oacute;n futura de tipos fuera de la esfera de influencia del <em>billete verde</em>. Hern&aacute;ndez de Cos alerta, por su parte, de que pueden desestructurar el sistema financiero si no se someten a supervisi&oacute;n bancaria. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras todos ellos --la Fed, el BCE, el BoJ y el BoE-- llevan varios ejercicios incorporando el riesgo clim&aacute;tico a sus estrategias tras certificar unas p&eacute;rdidas aseguradoras de 140.000 millones en 2025. Funcas advierte de que el cambio clim&aacute;tico puede consolidar una inflaci&oacute;n m&aacute;s persistente y vol&aacute;til, encareciendo la energ&iacute;a, los alimentos y los seguros y estrechando la capacidad de los bancos centrales para hacer maniobrar sus estrategias monetarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 19:48:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/802c4eef-b6c1-4430-8112-65b51bf47494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="258402" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/802c4eef-b6c1-4430-8112-65b51bf47494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="258402" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los bancos centrales se lamen las heridas de guerra antes de abordar la temida estanflación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/802c4eef-b6c1-4430-8112-65b51bf47494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Tipos de Interés,Christine Lagarde,BCE - Banco Central Europeo,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ultrarricos aprovechan el riesgo geopolítico y la docilidad fiscal para elevar su fortuna desde la guerra en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ultrarricos-aprovechan-riesgo-geopolitico-docilidad-fiscal-elevar-fortuna-guerra-iran_1_13205463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c78141c0-48e0-4e56-9a92-657979d40a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ultrarricos aprovechan el riesgo geopolítico y la docilidad fiscal para elevar su fortuna desde la guerra en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vuelve el debate sobre gravar más a los altos patrimonios, con muchos de ellos reconfigurando sus inversiones hacia la Defensa entre sospechas de información privilegiada e ingeniería financiera</p><p class="subtitle">La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo
</p></div><p class="article-text">
        Fortunas internacionales est&aacute;n apostando por valores asociados al escenario geopol&iacute;tico imperante, con empresas y sectores estrechamente vinculados a la contienda militar en Oriente Medio. Las mutaciones del orden mundial est&aacute;n reconfigurando el enfoque de los inversores milmillonarios y con oscilaciones notables, una clara tendencia especulativa al alza est&aacute; catapultando sus rendimientos burs&aacute;tiles desde el inicio de la guerra en Ir&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bloomberg recoge tres altos patrimonios que han elevado sustancialmente sus beneficios en bolsa recientemente. Uno de ellos es Jaime Gilinski, la mayor fortuna de Colombia y ex accionista de Banco Sabadell, que ha incrementado su participaci&oacute;n en GeoPark, firma productora de petr&oacute;leo y gas en Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a su hijo, Gilinski ha invertido 107 millones de d&oacute;lares en esta compa&ntilde;&iacute;a desde marzo por considerarla una opci&oacute;n prioritaria en el reparto del suculento pastel del crudo venezolano desde la detenci&oacute;n ilegal de Nicol&aacute;s Maduro por parte de Estados Unidos, que propici&oacute; el cambio de poder pol&iacute;tico (sin alternancia ideol&oacute;gica) en Caracas. 
    </p><p class="article-text">
        A tenor del rumbo que han tomado sus inversiones, Gilinski conf&iacute;a en la reactivaci&oacute;n de la industria del oro negro de Venezuela, que cuenta con la mayor reserva de petr&oacute;leo del planeta y que, por designaci&oacute;n de Donald Trump, tendr&aacute; ahora mayor presencia del sector privado exterior (especialmente, estadounidense, aunque tambi&eacute;n de otras como la espa&ntilde;ola Repsol), tras levantar la Casa Blanca su veto a las exportaciones de crudo venezolano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s balas milmillonarias en este rev&oacute;lver inversor. El <em>family office</em> de los herederos del magnate sueco del petr&oacute;leo y la miner&iacute;a Adolf Lundin destin&oacute; en marzo unos 29,5 millones de d&oacute;lares a aumentar sus participaciones en empresas de cobre y diamantes con sede en Vancouver y aprovechar las restricciones en las cadenas de suministro. Los portafolios familiares tras la marca de autom&oacute;viles de lujo Ferrari o el emporio medi&aacute;tico estadounidense Cox vienen eligiendo firmas emergentes del sector de defensa como Hermeus, que construye el avi&oacute;n a reacci&oacute;n no tripulado m&aacute;s r&aacute;pido de la historia para el Pent&aacute;gono.
    </p><p class="article-text">
        El <em>&Iacute;ndice de Milmillonarios</em> de Bloomberg desvela que estas cuatro familias poseen un patrimonio neto conjunto de casi 90.000 millones de d&oacute;lares y carteras de inversi&oacute;n intergeneracionales que se remontan a 1898.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Varias de las mayores riquezas del planeta est&aacute;n impulsando sus apuestas en los mercados de capital hacia sectores y empresas involucradas en el elevado voltaje geopol&iacute;tico que ha dominado el escenario global desde finales de febrero, cuando comenzaron las hostilidades en Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esto evidencia la relaci&oacute;n directa entre la guerra y las fluctuaciones de activos con protagonismo b&eacute;lico, energ&eacute;tico o geoestrat&eacute;gico. Un fen&oacute;meno constante desde el inicio de la versi&oacute;n Trump 2.0, que extiende sus tent&aacute;culos hacia valores como el oro, que en los &uacute;ltimos meses ha experimentado revalorizaciones fulgurantes y cotas de precio hist&oacute;ricas, acompa&ntilde;ando los giros econ&oacute;micos, comerciales, financieros, regulatorios y geopol&iacute;ticos del l&iacute;der MAGA sobre el orden mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valores asociados a estos negocios se han visto alterados por los aranceles rec&iacute;procos, la debilidad del d&oacute;lar, las embestidas dial&eacute;cticas trumpistas para invadir Groenlandia, desintegrar la OTAN, amenazar a Cuba tras entrar ilegalmente en Venezuela o detonar otro conflicto militar en Oriente Pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Slim, primera fortuna mexicana, con una riqueza valorada en 125.000 millones de d&oacute;lares, el 6,7% del PIB de su pa&iacute;s, est&aacute; entre ellos y dispone de un curr&iacute;culum burs&aacute;til cargado de excelsas ganancias cuando irrumpen crisis financieras.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Altas rentabilidades</h2><p class="article-text">
        Solo en valores con sello de Defensa, un selecto club de ultrarricos ha acumulado m&aacute;s de 20.000 millones de d&oacute;lares en medio de perturbaciones energ&eacute;ticas y de otras materias primas como el cobre o los minerales cr&iacute;ticos, indispensables para la tecnolog&iacute;a de la IA, que hacen m&aacute;s visible la ganancia de pescadores en r&iacute;o revuelto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Expertos de Bloomberg cifran en 658.000 millones de d&oacute;lares el tesoro conjunto de estas fortunas. Su ranking detecta una concentraci&oacute;n masiva de capital en lo que denomina &ldquo;econom&iacute;a del conflicto&rdquo;, con ping&uuml;es beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Bancos de inversi&oacute;n como JP Morgan admiten que la geopol&iacute;tica se ha convertido en un factor de riesgo predominante en las din&aacute;micas inversoras. Empieza a perfilarse como su principal motivo de decisi&oacute;n en un contexto de mutaciones horarias de carteras. Las gestoras reconocen soterradamente que la fragmentaci&oacute;n del orden mundial ha convertido la Defensa en un activo estructural, lo que explica su entrada en startups militares y aeroespaciales. <em>Family offices</em> de fortunas del sector del lujo y la automoci&oacute;n han comenzado a diversificar hacia valores de tecnolog&iacute;a militar, tras decenios centrados exclusivamente en bienes de consumo.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello se une a la denuncia vertida desde Financial Times que documenta la sucesi&oacute;n de movimientos billonarios y opacos de capital en Wall Street previos a anuncios oficiales de la Casa Blanca sobre escaladas o distensiones del conflicto contra Ir&aacute;n. En algunos casos, asociados a un n&uacute;cleo cercano al l&iacute;der republicano que habr&iacute;a recibido alertas tempranas sobre decisiones de alto nivel que han condicionado la evoluci&oacute;n de las bolsas. 
    </p><p class="article-text">
        Apuestas por encima de los 1.000 millones de d&oacute;lares surgieron en varias plataformas predictivas (esencialmente en las dos m&aacute;s utilizadas, Kalshi y Polymarket) con un acuse de recibo claramente vinculado al desarrollo del conflicto. Muchas, seg&uacute;n el diario brit&aacute;nico, justo antes de eventos clave como ataques o anuncios de tregua. Este rotativo revel&oacute; el viernes <a href="https://www.ft.com/content/d73183b6-d610-4caa-949d-186cbd59c970?syn-25a6b1a6=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la apuesta milmillonaria de dos hijos de Trump por sectores apadrinados por el presidente</a>, como los drones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay cierto margen para la esperanza. En EEUU, la senadora dem&oacute;crata Elizabeth Warren ha vuelto a situar en la conciencia colectiva la necesidad de gravar a las grandes fortunas, al presentar un proyecto de ley que recaudar&iacute;a billones de d&oacute;lares en ingresos federales en una &eacute;poca marcada por un agujero presupuestario del 7% del PIB y una deuda que roza los 37 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa impondr&iacute;a un gravamen anual del 2% sobre los patrimonios netos de hogares que superen los 50 millones de d&oacute;lares y un tipo impositivo adicional del 1% sobre la riqueza de los multimillonarios.&nbsp;Afectar&iacute;a a unos 260.000 hogares.
    </p><p class="article-text">
        David Dayen asegura en <em>The American Prospect</em>, con citas a los trabajos de campo de Emmanuel Saez, profesor en la University of California, Berkeley, y de Gabriel Zucman, disc&iacute;pulo de Thomas Pikkety y director del UE Tax Laboratory, que la riqueza de los milmillonarios se ha duplicado con creces desde finales de la d&eacute;cada pasada. S&oacute;lo las 19 mayores fortunas de EEUU a&ntilde;adieron un bill&oacute;n de d&oacute;lares en 2024, m&aacute;s que el PIB suizo, mientras el 1% concentra 55 billones de d&oacute;lares (31,7% de la riqueza total).
    </p><h2 class="article-text">Algo se mueve</h2><p class="article-text">
        En este club de acceso restringido destacan nombres del <em>establishment</em> financiero y tecnol&oacute;gico estadounidense y figuras de la &eacute;lite energ&eacute;tica, inmobiliaria y de los fondos de inversi&oacute;n. Muchos radicados en Nueva York, cuyo alcalde, el progresista Zohran Mamdani, plantea el debate de la desigualdad social en EEUU sin pa&ntilde;os calientes y ha hecho de la fiscalidad de los grandes patrimonios su campo de batalla pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En su agenda prolifera el respaldo a nuevos impuestos sobre las propiedades de alto valor (como las segundas residencias de lujo), con la airada reacci&oacute;n de grandes inversores inmobiliarios y financieros como Ken Griffin, multimillonario gestor de <em>hedge funds</em> que compr&oacute; un &aacute;tico de 238 millones de d&oacute;lares en Manhattan; inversores como Bill Ackman o promotores como Alex Witkoff, que han advertido de que una fiscalidad m&aacute;s agresiva podr&iacute;a acelerar la salida de capital hacia otras jurisdicciones como Florida. 
    </p><p class="article-text">
        Mamdani ha puesto el dedo en la llaga y ha centrado el debate en el punto de ebullici&oacute;n justo: la necesidad de financiar servicios p&uacute;blicos en grandes ciudades altamente desiguales frente a la movilidad extrema del capital de alto nivel. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el senador dem&oacute;crata Bernie Sanders incide en que figuras como Elon Musk o Jeff Bezos pagan tipos efectivos muy inferiores a los de trabajadores medios, y ofrece propuestas impositivas para paliar esa asimetr&iacute;a y crear una estructura que obligue a la riqueza acumulada de forma fulgurante a afrontar grav&aacute;menes acordes. En una l&iacute;nea similar a la propuesta de Warren, critica que el sistema fiscal americano no capta adecuadamente el ascenso del capital financiero y que su propagaci&oacute;n por la &eacute;lite patrimonial de la gran potencia econ&oacute;mica global supera la capacidad redistributiva del Tesoro.
    </p><h2 class="article-text">Para&iacute;sos fiscales</h2><p class="article-text">
        Oxfam recuerda que los perjuicios no solo son morales, sino econ&oacute;micos y que suceden por la persistencia de para&iacute;sos fiscales y centros <em>offshore</em>. Seg&uacute;n esta ONG brit&aacute;nica, los milmillonarios de todo el mundo habr&iacute;an ocultado a sus autoridades tributarias hasta 3,55 billones de d&oacute;lares en el &uacute;ltimo bienio. Una porci&oacute;n de los m&aacute;s de 13 billones que atesoran en para&iacute;sos fiscales. El 80% de estos activos pertenecer&iacute;a al 0,1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        El propio Zucman alert&oacute; a comienzos de 2024 de que la monta&ntilde;a de activos en estos enclaves impositivamente da&ntilde;inos por su baja tributaci&oacute;n hab&iacute;a crecido desde la Gran Pandemia de 2020 un 25% hasta superar los 45 billones de d&oacute;lares. Cantidad similar al PIB conjunto de EEUU y China, que convertir&iacute;a a estas jurisdicciones (entre ellas, el estado de Delaware, en EEUU, o las del Mar del Norte bajo soberan&iacute;a brit&aacute;nica), en la primera potencia econ&oacute;mica global.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de rebajar a la m&iacute;nima expresi&oacute;n el principio de la progresividad impositiva, la existencia de para&iacute;sos fiscales distorsiona la medici&oacute;n real de la riqueza global, ya que una parte notable de los capitales en manos de ultrarricos no aparece en estad&iacute;sticas oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        Estudios recientes muestran que las decisiones de arraigo de los grandes patrimonios no responden &uacute;nicamente a factores personales o familiares, sino a consideraciones impositivas. La movilidad del capital a&ntilde;ade presi&oacute;n a los sistemas fiscales, con competencia entre jurisdicciones y trabas a la capacidad de mantener bases impositivas estables, difuminando la tenue l&iacute;nea entre optimizaci&oacute;n y evasi&oacute;n fiscal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, en paralelo, ha emergido una potente cruzada de gestores encargados de adelgazar las presiones tributarias sobre las ganancias de sus clientes. Herramientas de ingenier&iacute;a contable que bordean la legalidad y se ocupan de compensar p&eacute;rdidas o diferir pagos en busca de rentabilidad financiera.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el fiscalista Steve Rosenthal, del Tax Policy Center, &ldquo;los sistemas tributarios mundiales no han conseguido seguir el ritmo de la ingenier&iacute;a financiera moderna&rdquo; al permitir un ecosistema en el que la rentabilidad depende del dise&ntilde;o fiscal o del desempe&ntilde;o del activo bajo una atm&oacute;sfera de tensi&oacute;n geopol&iacute;tica, con altas expectativas de rentabilidad y baja propensi&oacute;n a cumplir las obligaciones tributarias. En especial, entre los m&aacute;s pudientes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ultrarricos-aprovechan-riesgo-geopolitico-docilidad-fiscal-elevar-fortuna-guerra-iran_1_13205463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c78141c0-48e0-4e56-9a92-657979d40a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2599930" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c78141c0-48e0-4e56-9a92-657979d40a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2599930" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los ultrarricos aprovechan el riesgo geopolítico y la docilidad fiscal para elevar su fortuna desde la guerra en Irán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c78141c0-48e0-4e56-9a92-657979d40a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Millonarios,Desigualdad económica,Impuestos,Donald Trump,Guerra en Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China da un golpe en el orden mundial frente a Trump con su músculo tecnológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-da-golpe-orden-mundial-frente-trump-musculo-tecnologico_1_13184839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62f1fbcd-fef8-42cb-b04d-eb6146a5738f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129463.jpg" width="4969" height="2795" alt="China da un golpe en el orden mundial frente a Trump con su músculo tecnológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro entre Trump y Xi Jinping previsto para este mes reflejará la reconfiguración silenciosa de poderes en el tablero global y la colisión entre dos modelos, con el gigante asiático ganando terreno 
</p><p class="subtitle">La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo
</p></div><p class="article-text">
        Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de sacudir la globalizaci&oacute;n con su ingreso en la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) y su avalancha de manufacturas baratas, China vuelve a alterar el orden mundial. Esta vez, el golpe en la mesa de Pek&iacute;n no procede de sus bajos costes, factor que le ha otorgado el estatus de Gran Factor&iacute;a Global, sino de una reconfiguraci&oacute;n deliberada, planificada y bien perge&ntilde;ada de su modelo productivo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo sorprendente es que este cambio de paradigma se est&aacute; vislumbrando con suma nitidez en pleno voltaje geopol&iacute;tico por la guerra en Ir&aacute;n. El conflicto ha encarecido la energ&iacute;a, tensionado el comercio y reordenado las cadenas de suministro y valor en todo el planeta, y ha dejado traslucir una inusitada capacidad de resiliencia en la segunda superpotencia econ&oacute;mica del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        El PIB chino ha retornado a la reci&eacute;n abandonada meta de crecimiento del 5% entre enero y marzo despu&eacute;s de acelerar una mutaci&oacute;n estructural que ha empezado a mostrar mayor musculatura e influencia internacional.
    </p><p class="article-text">
        El contraste de la coyuntura global es ya revelador. Mientras las potencias industrializadas temen por la denominada estanflaci&oacute;n (inflaci&oacute;n y estancamiento econ&oacute;mico) y otros mercados importadores de combustibles f&oacute;siles acusan el shock del oro negro, Pek&iacute;n est&aacute; amortiguando este impacto. Lo ha hecho gracias a a&ntilde;os de diversificaci&oacute;n energ&eacute;tica, con un aumento de la extracci&oacute;n de carb&oacute;n, proliferaci&oacute;n de reactores nucleares y, sobre todo, fuentes renovables, lo que ha elevado sus reservas estrat&eacute;gicas y reducido su dependencia del crudo del Golfo P&eacute;rsico. 
    </p><p class="article-text">
        China, en definitiva, ha reforzado sus escudos de seguridad energ&eacute;tica. Tanto, que ahora act&uacute;an como estabilizadores autom&aacute;ticos dentro de un entorno vol&aacute;til. La escalada b&eacute;lica no ha hecho descarrilar un patr&oacute;n de crecimiento que parece blindado ante shocks externos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el aut&eacute;ntico cambio de paradigma emerge bajo la superficie de estos datos agregados. El vigor del PIB sigue apoyado en la industria y las exportaciones, aunque ya no tanto en sectores tradicionales que definieron el llamado primer shock chino, en el inicio del milenio. Ahora son los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, las bater&iacute;as, los semiconductores y los negocios digitales los que propulsan la actividad. La producci&oacute;n de alta tecnolog&iacute;a crece a doble d&iacute;gito, la automatizaci&oacute;n industrial se acelera y la IA se integra en el tejido productivo con la aquiescencia del Estado y sus recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ha engendrado un nuevo escenario. China sigue compitiendo v&iacute;a precios. Pero tambi&eacute;n lo hace en la escala tecnol&oacute;gica y con f&eacute;rreos controles sobre sus cadenas de valor y de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Este viraje est&aacute; respaldado por una estrategia pol&iacute;tica expl&iacute;cita, adem&aacute;s de en sus planificaciones plurianuales. El liderazgo de Xi Jinping enfatiza la autosuficiencia tecnol&oacute;gica, la construcci&oacute;n de modelos industriales &ldquo;de gesti&oacute;n controlables&rdquo; y la expansi&oacute;n de la demanda interna, genuina definici&oacute;n de las econom&iacute;as de rentas altas, aunque a&uacute;n incipiente en el gigante asi&aacute;tico, como complemento a su motor exportador. Un modelo que no obstante muestra fuertes d&eacute;ficits, entre otros, un d&eacute;bil consumo de hogares, una inversi&oacute;n privada que fluct&uacute;a pero revela descensos, un mercado laboral con contracciones y episodios de deflaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La agenda reformista de Jinping no est&aacute; exenta de fricciones&rdquo;, anticipa el economista Hao Zhou, quien augura una transici&oacute;n con grandes vaivenes. En especial, porque el pulso competitivo y la rivalidad geoestrat&eacute;gica con EEUU puede pausar su itinerario.  
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la anunciada y no corroborada cita entre Donald Trump y Jinping de mediados de mayo deja varias inc&oacute;gnitas sin resolver y de especial enjundia. Las negociaciones entre las dos superpotencias no se reducen &uacute;nicamente a un acuerdo sobre aranceles o a una rivalidad geopol&iacute;tica <em>stricto sensu</em>. Washington y Pek&iacute;n revelan un choque de modelos econ&oacute;micos en una alocada carrera por la hegemon&iacute;a internacional. Mientras EEUU intenta contener el ascenso tecnol&oacute;gico de Pek&iacute;n con vetos comerciales, subsidios industriales y presi&oacute;n sobre sus aliados, China responde con m&aacute;s autonom&iacute;a, ingentes inversiones en innovaci&oacute;n, diversificaci&oacute;n productiva y refuerzo de su capacidad para sobreponerse a un horizonte de fragmentaci&oacute;n de mercados.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las pautas que definen el segundo shock chino, que rezuma una enorme habilidad para adecuar el boom tecnol&oacute;gico a su estrategia econ&oacute;mica planificada y a su tejido productivo. A diferencia de su anterior modelo, basado en exportar deflaci&oacute;n a costes reducidos, el actual combina sus excedentes industriales con un liderazgo creciente en sectores neur&aacute;lgicos para la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la digitalizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este salto adelante, adem&aacute;s, provoca da&ntilde;os colaterales a discreci&oacute;n, y no solo en adversarios como EEUU, que ve cuestionada su supremac&iacute;a tecnol&oacute;gica. Tambi&eacute;n en socios comerciales como la UE, que se enfrenta a una nueva oleada de competencia en energ&iacute;as verdes; y en sus vecinos asi&aacute;ticos, que rivalizan entre s&iacute; por integrarse en cadenas de valor dominadas por Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La guerra en Ir&aacute;n evidencia la resiliencia activa china a partir de una arquitectura econ&oacute;mica que ha empezado a no depender del orden liberal para prosperar y que marcar&aacute; el reencuentro entre Trump y Jinping. 
    </p><h2 class="article-text">La triple palanca IA-tierras raras-chips </h2><p class="article-text">
        El almirante estadounidense Brad Cooper lo resum&iacute;a con crudeza al describir el impacto de la IA en la guerra: &ldquo;Estos sistemas convierten procesos de horas o d&iacute;as en segundos&rdquo;. La aceleraci&oacute;n operativa define el nuevo campo de batalla econ&oacute;mico y China ha decidido dominarlo desde la base industrial hasta el control de insumos cr&iacute;ticos (bienes e instrumentos esenciales para crear escalas de valor).
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una demanda global creciente (y cada vez m&aacute;s inc&oacute;moda para Occidente) de tecnolog&iacute;a china. Es otro signo de identidad de la versi&oacute;n <em>made in China 2.0</em>: cat&aacute;logo de servicios y productos avanzados que combinan calidad, escala y precio. De sensores para veh&iacute;culos el&eacute;ctricos a robots industriales o bater&iacute;as, las empresas chinas est&aacute;n colonizando segmentos de alto valor a una velocidad que desconcierta a sus rivales. &ldquo;Las que sobreviven en el mercado del gigante asi&aacute;tico son imbatibles en cualquier lugar del mundo&rdquo;, admite un inversor del sector que subraya un ecosistema donde la competencia feroz comprime m&aacute;rgenes, pero multiplica la eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica no es casual. Responde a una sucesi&oacute;n de factores de dif&iacute;cil r&eacute;plica armada desde Pek&iacute;n con subsidios masivos, abundancia de ingenieros, integraci&oacute;n productiva vertical de cadenas de suministro y presi&oacute;n competitiva que obliga a innovar continuamente. El resultado es una deflaci&oacute;n tecnol&oacute;gica global articulada con un extenso cat&aacute;logo de ofertas sofisticadas a precios decrecientes que acaba expulsando a los competidores occidentales, incluso en sectores tradicionalmente protegidos.
    </p><p class="article-text">
        La batalla por la hegemon&iacute;a de los chips es el arma m&aacute;s precisa de esta guerra sin tregua por la soberan&iacute;a digital. China, lejos de quedar rezagada por las restricciones de Washington, ha logrado redoblar su capacidad de autosuficiencia. Programas de ayudas masivas como el de Shangh&aacute;i se han revelado excelentes en el desarrollo de chips dom&eacute;sticos, hasta el punto de que los componentes m&aacute;s famosos de los circuitos integrados podr&iacute;an representar el 55% del mercado nacional de aceleradores de IA en 2027, frente al 17% en 2023. &ldquo;Los controles a la exportaci&oacute;n han creado una oportunidad &uacute;nica para los fabricantes locales&rdquo;, se&ntilde;alan analistas de Bernstein. Incluso con limitaciones tecnol&oacute;gicas, firmas como Huawei est&aacute;n cerrando la brecha digital y consolidando un ecosistema menos dependiente de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el cambio de paradigma no se limita a vender m&aacute;s tecnolog&iacute;a, sino a controlar su difusi&oacute;n. Pek&iacute;n ha pasado de facilitar la transferencia tecnol&oacute;gica a restringirla con vetos a ventas al exterior, pero tambi&eacute;n con supervisi&oacute;n pol&iacute;tica a la concesi&oacute;n de licencias que buscan evitar que su <em>know-how </em>estrat&eacute;gico deje el pa&iacute;s. &ldquo;Es poco probable que China permita que salga algo realmente valioso&rdquo;, dice un funcionario comercial occidental. La paradoja resulta evidente para Financial Times: el mundo quiere tecnolog&iacute;a china, pero Pek&iacute;n decide qui&eacute;n puede acceder a ella y en qu&eacute; condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Este soft <em>power chino </em>se amplifica con su dominio de las tierras raras y su poder para estrangular los cuellos de botella de un mercado clave para la industria de los semiconductores, la defensa o la automoci&oacute;n el&eacute;ctrica. China concentra desde hace decenios su producci&oacute;n global, lo que le ha reportado un arma estructural que se ha convertido en palanca geopol&iacute;tica con el boom de la IA. 
    </p><p class="article-text">
        Un arma contra Occidente, que construy&oacute; sus industrias &ldquo;sobre bases inestables&rdquo; al beneficiarse de materiales baratos cuyo verdadero coste (ambiental y estrat&eacute;gico) no fue digerido por sus sistemas productivos, precisa Patrick Schr&ouml;der, investigador en Chatham House. Para Wendy Cutler, antigua negociadora americana con China, el encuentro Trump-Jinping de este mes va a ilustrar, de nuevo, la asimetr&iacute;a entre ambas superpotencias en chips avanzados. Pek&iacute;n &ndash;avisa&ndash; negocia cada concesi&oacute;n a cambio de un precio. E incluso cuando concede treguas, &ldquo;conserva intacta su capacidad de presi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bo Zhengyuan, socio de la firma de investigaci&oacute;n de mercados Plenum, anticipa que &ldquo;no habr&aacute; un ganador claro en la pr&oacute;xima d&eacute;cada&rdquo;. En su opini&oacute;n, est&aacute; en juego un desaf&iacute;o doble. Por un lado, por el liderazgo tecnol&oacute;gico y, por otro, por el dominio de la arquitectura del poder econ&oacute;mico global.
    </p><h2 class="article-text">Control comercial, energ&iacute;a verde y orden monetario</h2><p class="article-text">
        Pero los esteroides geoestrat&eacute;gicos de Pek&iacute;n no se reducen solo a la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica que inici&oacute; hace un decenio y aceler&oacute; tras la Gran Pandemia. Tambi&eacute;n se aprecia en su control sobre puertos y rutas comerciales. Es una piedra angular de su edificio multilateralista, en el que Pek&iacute;n desea instaurar su renovado poder econ&oacute;mico. China ha tejido estos a&ntilde;os una red inversora muy tupida e hilvanada de enclaves portuarios en m&aacute;s de 90 naciones con una factura financiera de unos 24.000 millones de d&oacute;lares que sigue una trayectoria geoestrat&eacute;gica n&iacute;tida: gestionar los cuellos de botella que atenazan el comercio mundial. Es decir, las pasarelas como Suez, Malaca o Panam&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Dylan Spencer, acad&eacute;mico especializado en el an&aacute;lisis de rutas e infraestructuras comerciales, cree que esta proyecci&oacute;n del capital chino en el exterior &ldquo;no es una f&oacute;rmula aleatoria, sino que se agrupa en torno a corredores de riesgo y valor elevados, donde el control log&iacute;stico equivale a influencia econ&oacute;mica sostenida&rdquo;. A ello, a&ntilde;ade, se suma la integraci&oacute;n de cadenas cr&iacute;ticas de suministro: desde puertos conectados a hubs productivos, de transporte, energ&iacute;a o rutas de exportaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Alexander Wooley, del laboratorio de investigaci&oacute;n AidData, a&ntilde;ade que Pek&iacute;n busca garantizarse &ldquo;la seguridad estrat&eacute;gica&rdquo; de flujos comerciales. &ldquo;Est&aacute;n tejiendo una arquitectura mar&iacute;tima que redefine la globalizaci&oacute;n desde las redes de infraestructura&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El pulso entre Pek&iacute;n y Washington tambi&eacute;n se libra en el orden monetario global. China busca internacionalizar el yuan &ndash;o el renminbi, su unidad en el mercado cambiario- sin renunciar al control estatal. Zongyuan Zoe Liu, investigadora en el Council on Foreign Relations, advierte, sin embargo, que la expansi&oacute;n de <em>stablecoins </em>vinculadas al d&oacute;lar &ndash;un negocio potencial que se valora en 1,75 billones&mdash;supone una amenaza para los intereses de Jinping. &ldquo;Abrir&iacute;a un canal de transacciones en billetes verdes americanos que Pek&iacute;n no podr&iacute;a fiscalizar y erosionar&iacute;a los pilares de su soberan&iacute;a financiera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin duda por ello &ndash;alerta en Foreign Policy&mdash;, China impulsa sus propias alternativas: desde el sistema de pagos CIPS hasta experimentos con el yuan digital y <em>stablecoins offshore </em>en Hong Kong. Eso s&iacute;, con protocolos que priorizan la trazabilidad y supervisi&oacute;n de los movimientos monetarios. Aun as&iacute; &ndash;sostiene Josh Lipsky, director en el Atlantic Council&ndash;, el auge internacional del yuan &ldquo;no puede ser una mera coincidencia&rdquo; con el surgimiento de crisis o la instauraci&oacute;n de sanciones occidentales a terceros pa&iacute;ses, que les obliga a diversificar transferencias. 
    </p><p class="article-text">
        El d&oacute;lar mantiene una ventaja estructural dif&iacute;cil de erosionar a corto plazo. Pero no es un aval eterno. El avance del yuan tiene visos de <em>realpolitik</em>. En marzo, super&oacute; el 56% de las transacciones vinculadas a China y su sistema CIPS ha procesado, con &eacute;xito, m&aacute;s de 1,2 billones de yuanes diarios. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-da-golpe-orden-mundial-frente-trump-musculo-tecnologico_1_13184839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:28:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/62f1fbcd-fef8-42cb-b04d-eb6146a5738f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129463.jpg" length="17356711" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/62f1fbcd-fef8-42cb-b04d-eb6146a5738f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129463.jpg" type="image/jpeg" fileSize="17356711" width="4969" height="2795"/>
      <media:title><![CDATA[China da un golpe en el orden mundial frente a Trump con su músculo tecnológico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/62f1fbcd-fef8-42cb-b04d-eb6146a5738f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129463.jpg" width="4969" height="2795"/>
      <media:keywords><![CDATA[China,Estados Unidos,Xi Jinping,Donald Trump,Geopolítica,Comercio,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-aleja-monarquias-golfo-labrada-imagen-refugio-inversor-oriente-proximo_1_13169098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc1db5cb-69a9-437b-813b-de1a991e6112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conflicto ha destruido parte de las infraestructuras de los ‘petroestados’ del Pérsico, amplificado sus riesgos bursátiles e inculcado dudas geopolíticas a su inquebrantable apoyo a EEUU y a su otrora archienemigo regional, Israel. Las monarquías del Golfo están detectando fugas de capital y se calculan contracciones del PIB de hasta dos dígitos en un escenario de conflicto prolongado</p><p class="subtitle">Trump ordena crear un fondo soberano que respalde los intereses geoestratégicos de EEUU</p></div><p class="article-text">
        El fuego cruzado azuzado por EEUU e <a href="https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel contra el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s</a> iran&iacute;es a finales de febrero ha cogido a los<em> petroestados</em> del Golfo P&eacute;rsico con el pie cambiado. Tanto, que quiz&aacute;s sean los pa&iacute;ses que m&aacute;s ans&iacute;an, desde el punto de vista inversor, una tregua permanente. No por casualidad, el conflicto armado contra el enemigo chi&iacute; ha sacudido los cimientos del cambio de paradigma productivo que Arabia Saud&iacute; y sus reinos vecinos han puesto en liza durante este &uacute;ltimo decenio para diversificar sus econom&iacute;as y captar flujos de capitales del exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Las monarqu&iacute;as del Golfo est&aacute;n detectando fugas de capital. Los da&ntilde;os en sus infraestructuras energ&eacute;ticas y en sus <em>hubs</em> tecnol&oacute;gicos y log&iacute;sticos propiciados por el conflicto armado han sido los detonantes de una crisis de identidad inversora que pone en tela de juicio el futuro de unas ambiciones geoestrat&eacute;gicas que el pr&iacute;ncipe heredero saud&iacute;, Mohammed bin Salman forj&oacute; a mediados la de pasada d&eacute;cada en su famosa Visi&oacute;n 2030. Y que en los a&ntilde;os posteriores ha sido emulada por sus <em>hermanos de sangre azul.</em> Especialmente, en Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU) que siempre ha seguido la estela geoestrat&eacute;gica de Riad. En el reto de transformar sus patrones de crecimiento en econom&iacute;as m&aacute;s diversificadas y basadas en servicios, industrias avanzadas y la alta tecnolog&iacute;a, con <em>megaplanes </em>digitales, y en el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/doble-bloqueo-estrecho-ormuz-atasca-trump-busqueda-salida-caotica-gestion-guerra-iran_1_13168241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaf&iacute;o de asentarse en el bando geopol&iacute;tico de EEUU en Oriente Pr&oacute;ximo. </a>
    </p><p class="article-text">
        Esta renovada arquitectura productiva ha dejado vestigios de cierta espectacularidad. Solo en la ciudad de Neom, paradigma de este viaje al futuro saud&iacute;, se suceden proyectos que superan los 100.000 millones de d&oacute;lares. Aunque, sobre todo, estos centros tecnol&oacute;gicos se han convertido en instrumentos diplom&aacute;ticos de primer orden para interceder en mercados exteriores. A partir del poder de su gran fondo soberano, que opera como arma de influencia global; especialmente, en Wall Street y en sus cada vez m&aacute;s efervescentes procesos de fusiones y adquisiciones (con o sin OPAs hostiles), dirigidos en gran medida a dominar la carrera tecnol&oacute;gica global de la IA, por un lado, y el espacio ideol&oacute;gico estadounidense, por otro. No en vano, <a href="https://www.eldiario.es/economia/opa-hostil-warner-bros-fondos-soberanos-reconfiguran-bazucas-financieros_1_12841825.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el dinero p&eacute;rsico, en este caso saud&iacute; y de EAU, ha fluido en apoyo de Paramount</a> para ganar la partida a Netflix en la toma accionarial de Warner Bros y as&iacute; hacerse con el relato de parte de la industria de Hollywood. 
    </p><p class="article-text">
        En las monarqu&iacute;as del Golfo no daban puntadas sin hilo. Hasta el inicio de las hostilidades contra Ir&aacute;n. Porque el desencadenamiento de las hostilidades contra su gran rival geoestrat&eacute;gico en la regi&oacute;n ha pausado las inversiones for&aacute;neas en los nodos tecnol&oacute;gicos, log&iacute;sticos y comerciales de estos <em>petroestados</em> y paralizado las operaciones en el exterior de sus fondos soberanos. <em>Hubs </em>como los de Dub&aacute;i o Riad han dejado de ser, al menos moment&aacute;neamente, refugios del capital en Oriente Pr&oacute;ximo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto ha sido severo, avisa el analista de Goldman Sachs Farouk Soussa. Sus c&aacute;lculos hablan de que Catar y Kuwait podr&iacute;an registrar contracciones de sus PIB de hasta el 14% en un escenario de conflicto prolongado, desplomes desconocidos desde los a&ntilde;os noventa. Y a Arabia Saud&iacute; y a EAU no les ir&iacute;a mucho mejor. Pese a que ya gozaban de una mayor capacidad de diversificaci&oacute;n log&iacute;stica, sus recesos productivos alcanzar&iacute;an un 3% y un 5%, respectivamente, anticipan en este banco de inversi&oacute;n con intereses en la zona, desde donde tambi&eacute;n se alerta de que, en t&eacute;rminos de reputaci&oacute;n, los da&ntilde;os colaterales pueden ser todav&iacute;a m&aacute;s profundos. &ldquo;Para las econom&iacute;as del Golfo, la guerra podr&iacute;a ocasionar un cortocircuito mayor que la Covid-19&rdquo;, admite Soussa antes de subrayar que las cicatrices en la confianza inversora &ldquo;podr&iacute;an perdurar varios ejercicios&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Adalides del capital instrumental</h2><p class="article-text">
        Las monarqu&iacute;as del Golfo han construido su creciente poder sobre lo que el mercado denomina capital instrumental. O uso estrat&eacute;gico de fondos soberanos, alianzas p&uacute;blico-privadas y grandes proyectos para sumar rentabilidades econ&oacute;micas e influencias geopol&iacute;ticas. No es un fen&oacute;meno marginal. Los recursos bajo gesti&oacute;n de las autoridades p&eacute;rsicas superan los 5 billones de d&oacute;lares, cantidad similar al PIB de Alemania, tercero del planeta, y podr&iacute;a aproximarse a los 8 billones en 2030, auguran varias consultoras. En 2025, estos veh&iacute;culos supon&iacute;an el 43% de sus inversiones estatales y consolidaron a la regi&oacute;n como focos de atracci&oacute;n preferente del capital internacional.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del alto voltaje en Oriente Pr&oacute;ximo en el &uacute;ltimo trienio, enclaves como Dub&aacute;i, Abu Dabi o Riad se han reinventado hasta casi aislarse del caos regional y ganar ventajas competitivas en un mundo cada vez m&aacute;s complejo. A trav&eacute;s de una tupida y efectiva red de <em>hubs</em> especializados. As&iacute;, por ejemplo, en el plano log&iacute;stico, puertos como Jebel Ali en Dub&aacute;i o las plataformas saud&iacute;es en el Mar Rojo se han integrado con aeropuertos de escala global --como los de Dub&aacute;i, Doha o Abu Dabi-- para crear corredores comerciales que conectan Asia, Europa y &Aacute;frica que acortan tiempos y costes en unas cadenas de valor y suministro cada vez m&aacute;s sensibles a la geopol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        A estas plataformas se suman zonas francas y parques industriales con una fiscalidad ventajosa y regulaciones flexibles, dise&ntilde;ados para atraer firmas transnacionales y de tecnolog&iacute;a avanzada. Sobre todo, centros de datos, computaci&oacute;n, e-commerce y empresas de distribuci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, sus nodos energ&eacute;ticos han evolucionado desde la venta directa del <em>oro negro</em> hasta complejos integrados que combinan refino, petroqu&iacute;mica, gas natural licuado y nuevas apuestas como el hidr&oacute;geno o las renovables, con el objetivo de capturar m&aacute;s valor a&ntilde;adido y posicionarse en la transici&oacute;n energ&eacute;tica global.
    </p><p class="article-text">
        En el orden financiero y tecnol&oacute;gico, los <em>petroestados</em> p&eacute;rsicos han impulsado distritos digitales para competir con las principales capitales globales. Zonas como el DIFC en Dub&aacute;i, el ADGM en Abu Dabi o el King Abdullah Financial District en Riad operan con leyes propias para atraer banca global, fondos y firmas de capital riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        Toda esta multiplicidad de <em>hubs</em> ha dotado a los emiratos y a Riad de unos instrumentos de alta diplomacia capaces de atraer talento y de reconfigurar el estatus del Golfo como nodo del capital e innovaci&oacute;n globales. Con el inestimable m&uacute;sculo financiero de sus fondos soberanos. Es lo que Soussa se&ntilde;ala como primer factor de estos cambios de estatus. De inversores pasivos a activos. Capaces de abanderar fusiones y adquisiciones (M&amp;A), moldear sectores enteros y competir en la econom&iacute;a digital. Arabia Saud&iacute;, EAU o Catar empezaban a dejar de depender exclusivamente del petr&oacute;leo para apostar por la IA, el Big Data, las fintechs o ciertas energ&iacute;as limpias. Solo en el primer semestre de 2025, la inversi&oacute;n en startups en Oriente Medio y Norte de &Aacute;frica alcanz&oacute; los 2.100 millones de d&oacute;lares; un repunte interanual del 134%. Mientras multiplicaban por cinco su financiaci&oacute;n en IA.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que los ataques con misiles y drones contra sus infraestructuras perforaron sus narrativas de &ldquo;oasis seguros&rdquo;. No pocas instalaciones en Qatar, Kuwait o Bahr&eacute;in han sufrido da&ntilde;os de un cierto calado; Arabia Saud&iacute; ha visto c&oacute;mo sus refiner&iacute;as y oleoductos se convert&iacute;an en objetivos recurrentes y varios de los emiratos que componen EAU, catalogados como los grandes <em>hubs</em> tecnol&oacute;gico de la zona, han sido golpeados con extrema intensidad por la guerra. Incluso activos de multinacionales occidentales --centros de datos y estructuras energ&eacute;ticas-- han entrado en la ecuaci&oacute;n del riesgo.
    </p><h2 class="article-text">P&eacute;rdida de atractivo inversor</h2><p class="article-text">
        Esta erosi&oacute;n de la confianza ha tocado de lleno al coraz&oacute;n del modelo, ya que Dub&aacute;i, Abu Dabi o Riad no solo compet&iacute;an por capital, sino por el talento, con empresas tecnol&oacute;gicas y cadenas de valor globales. Amazon ha admitido ataques contra sus centros de datos, mientras Nvidia, Microsoft o Google han sido se&ntilde;aladas expl&iacute;citamente por Teher&aacute;n como objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;ha desaparecido el atractivo de Dub&aacute;i y Abu Dabi? &ldquo;Tendremos que verlo&rdquo;, se&ntilde;alaba hace unas fechas Adam Farrar, analista de geoeconom&iacute;a en Bloomberg Economics y ex miembro del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU. La cuesti&oacute;n &ndash;a&ntilde;ade-- no ata&ntilde;e &uacute;nicamente a una ineludible reconstrucci&oacute;n, sino que debe responder a una disyuntiva clave, la de si estos estados podr&aacute;n seguir atrayendo el talento para sostener sus ecosistemas tecnol&oacute;gicos. O, dicho de otro modo: &ldquo;el riesgo no es coyuntural, sino estructural&rdquo; en un clima con vientos bidireccionales. Por un lado, los del capital extranjero, que procede casi en un 60% de la UE y EEUU. Por otro, los de los fondos soberanos ar&aacute;bigos, que se despliegan por casi todas las latitudes del planeta burs&aacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        Esta atm&oacute;sfera inversora supone, en ocasiones, una fortaleza, pero en otras, son unos canales de transmisi&oacute;n de riesgos, explica Farrar. En especial --apunta-- bajo el influjo de las armas, como en la actualidad. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, las reacciones de los fondos soberanos sugieren que sus capitales no se han retra&iacute;do. M&aacute;s bien, se est&aacute; adaptando. Desde el inicio de la guerra, sus recursos han protagonizado unas operaciones de M&amp;A que han rebasado los 47.000 millones de d&oacute;lares, un 120% m&aacute;s que en el primer trimestre de 2025. Todo un desaf&iacute;o en plena desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica global. 
    </p><p class="article-text">
        Abu Dabi, por ejemplo, ha continuado desplegando capital a trav&eacute;s de veh&iacute;culos como Lunate o Emirates International Investment, con participaciones en empresas de consumo y gesti&oacute;n de activos. Arabia Saud&iacute; y su Public Investment Fund (PIF), ha reforzado sus apuestas por sectores estrat&eacute;gicos, como sus nuevas inyecciones en el fabricante de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos Lucid. Y sus equivalentes Qatar Investment Authority y Kuwait Investment Authority mantienen su perfil de diversificaci&oacute;n de riesgos y exploran nichos en Europa, Asia y Am&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Toda esta actividad no debe entenderse como anecd&oacute;tica. Es el reflejo del ADN de este tipo de capital instrumental, dise&ntilde;ado para operar especialmente en contextos de incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no elimina ciertas tensiones inherentes al modelo. La guerra ha puesto de relieve divergencias estrat&eacute;gicas entre los pa&iacute;ses del Golfo. Qatar y Om&aacute;n apuestan por la contenci&oacute;n y la diplomacia. EAU muestra m&aacute;s agresividad y Arabia Saud&iacute; o Kuwait conf&iacute;an en su ambig&uuml;edad calculada. Estas discrepancias afectan a la imagen del bloque y a la percepci&oacute;n de &aacute;rea de riesgo inversor. Pese a que, de momento, los mercados muestran optimismo relativo en la gesti&oacute;n del <em>shock</em> petrol&iacute;fero que emana del control iran&iacute; del Estrecho de Ormuz y que les reporta ingresos adicionales por un barril que oscila en torno a los triples d&iacute;gitos seg&uacute;n como se revele la escalada militar. 
    </p><h2 class="article-text">Presi&oacute;n y distensi&oacute;n hacia la Casa Blanca</h2><p class="article-text">
        La guerra, pues, ha reconfigurado el equilibrio geopol&iacute;tico del Golfo con EEUU, erosionando, sin llegar a romper, su dependencia estrat&eacute;gica. As&iacute; lo cree Firas Maksad, de Eurasia Group, para el que &ldquo;los <em>petroestados</em> no tienen alternativas al paraguas de seguridad americano&rdquo;; China puede ser su primer socio comercial, pero &ldquo;no ofrece defensa militar&rdquo;. Sin embargo, los ataques iran&iacute;es exponen el coste de esa dependencia, enfatiza en <em>Foreign Policy</em>, ya que las bases militares y las alianzas que antes garantizaban estabilidad se han convertido en objetivos iran&iacute;es. &ldquo;Veremos en ellos ofensivas diplom&aacute;ticas, no militares&rdquo; en busca del respaldo europeo y de los mecanismos multilaterales para contener a Teher&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para el polit&oacute;logo Steven Cook, la guerra pone en jaque su modelo porque su pilar esencial --la seguridad-- ya no es un aval. 
    </p><p class="article-text">
        Estas tensiones tambi&eacute;n las desvela <em>Financial Times</em>. EAU --a trav&eacute;s de Abu Dabi--, Qatar y Kuwait han recurrido a colocaciones privadas de deuda por unos 10.000 millones de d&oacute;lares eludiendo mercados p&uacute;blicos para asegurar costes y rapidez en un clima de volatilidad e incertidumbre por el cierre de Ormuz y que les ha obligado a suspender exportaciones de sus combustibles f&oacute;siles. &ldquo;Los emiratos conservan su acceso a la financiaci&oacute;n, aunque en condiciones m&aacute;s exigentes&rdquo;, dice el diario brit&aacute;nico que resalta la petici&oacute;n de los emiratos --muy en concreto, la de EAU-- al Tesoro americano para abrir l&iacute;neas de <em>swaps</em> en d&oacute;lares, mecanismo de liquidez usado para estabilizar sistemas financieros. 
    </p><p class="article-text">
        El fortalecimiento del d&oacute;lar por el conflicto presiona a econom&iacute;as con unas divisas vinculadas al <em>billete verde</em> y las obligan a intervenir para evitar venta de activos. Aunque las autoridades de EAU rechazan que sus finanzas emitan vulnerabilidad por su dependencia del d&oacute;lar en el acceso a financiaci&oacute;n internacional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-aleja-monarquias-golfo-labrada-imagen-refugio-inversor-oriente-proximo_1_13169098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 20:09:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bc1db5cb-69a9-437b-813b-de1a991e6112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="620621" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bc1db5cb-69a9-437b-813b-de1a991e6112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="620621" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bc1db5cb-69a9-437b-813b-de1a991e6112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Guerra en Irán,Israel,Emiratos Árabes Unidos,Catar,Dubai,Arabia Saudí,Petróleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2312bfa9-5467-4d77-9989-b98165accafd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño del Gran Israel de Benjamin Netanyahu ha generado en la economía hebrea mecanismos de resiliencia que han eludido la recesión. Pero la elevada factura de los dos años de conflictividad bélica con Irán y Líbano ha provocado un deterioro fiscal del 8,5% de su PIB, un hundimiento de la demanda interna que amenaza con perpetuarse</p><p class="subtitle">La imagen de Israel se hunde al punto más bajo de su historia</p></div><p class="article-text">
        Hasta los recientes ataques iran&iacute;es con drones y misiles a territorio israel&iacute;, la narrativa econ&oacute;mica dominante en el pa&iacute;s hebreo era la de un patr&oacute;n de crecimiento capaz de absorber shocks con notable rapidez. En la actualidad, sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-busca-desesperada-salida-iran-sembrar-caos-rastro-objetivos-justifico-guerra_1_13132060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la guerra abierta desatada contra Ir&aacute;n</a> para afianzar el proyecto del Gran Israel que se ha propuesto imponer Benjamin Netanyahu ha mermado la confianza ciudadana, empresarial e inversora en el poder de resistencia de un PIB tasado en 666.400 millones de d&oacute;lares, similar al de Argentina, Suecia o Singapur, que empieza a mostrar fisuras profundas y cada vez m&aacute;s estructurales. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o de conflictividad geopol&iacute;tica y militar para expandir el sue&ntilde;o del gubernamental Likud y de otros partidos ultraortodoxos en Oriente Pr&oacute;ximo e instaurar la hegemon&iacute;a israel&iacute; en la regi&oacute;n ha dejado muestras de resiliencia, con un impactante repunte de la actividad del 3,1% en 2025. Muy por encima del 1% del ejercicio precedente, el peor dato en dos decenios, con la excepci&oacute;n de los primeros latidos del ciclo de negocios post-Covid surgido con f&oacute;rceps monetarios y fiscales en todo el mundo para sacar a la econom&iacute;a global de su hibernaci&oacute;n por la pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el dinamismo israel&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/imagen-israel-hunde-punto-historia_1_13141427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encierra un riesgo latente y cada vez m&aacute;s visible</a>. El cheque militar de abordar dos misiones b&eacute;licas simult&aacute;neas &ndash;ocupaci&oacute;n del sur de El L&iacute;bano y la aniquilaci&oacute;n del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s en Ir&aacute;n, su enemigo irreconciliable dentro de la regi&oacute;n m&aacute;s convulsa del planeta&ndash; empieza a alterar sus cuentas p&uacute;blicas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alerta no procede de ning&uacute;n agente antisemita. Ni de instituciones multilaterales de las que reniega Tel Aviv casi tanto como la Administraci&oacute;n Trump. Es el propio Banco Central de Israel el que ha emitido las se&ntilde;ales de alarma. El coste acumulado de la guerra equivale ya al 8,6% del PIB, unos 177.000 millones de shekels (57.000 millones de d&oacute;lares). Pero, adem&aacute;s, la coyuntura israel&iacute; deja un n&iacute;tido desequilibrio. &ldquo;La econom&iacute;a se ha asentado sobre el impulso reciente de su sector exterior, que sigue certificando un s&oacute;lido rebote que contrasta con un consumo familiar y una inversi&oacute;n empresarial cada vez m&aacute;s d&eacute;biles&rdquo; aduce Nicholas Farr, de Capital Economics. 
    </p><p class="article-text">
        De modo que el PIB contin&uacute;a instalado en una senda del crecimiento, aunque lo hace &ldquo;de forma distorsionada, muy dependiente de factores ajenos a su din&aacute;mica dom&eacute;stica y con la necesidad de recibir est&iacute;mulos extraordinarios para afrontar sus ascendentes gastos en Defensa&rdquo;, previene Farr.
    </p><p class="article-text">
        El FMI, que acaba de rebajar dos d&eacute;cimas (desde febrero) su predicci&oacute;n de crecimiento global en 2026, hasta el 3,1% por &ldquo;la contracci&oacute;n del flujo energ&eacute;tico por Ormuz, da&ntilde;os a infraestructuras energ&eacute;ticas por el conflicto armado y disrupciones en las cadenas de valor y de suministro&rdquo;, no ha pronosticado una valoraci&oacute;n sobre los efectos de la guerra en la econom&iacute;a israel&iacute;, que f&iacute;a a la revisi&oacute;n de los organismos oficiales del pa&iacute;s. Pero resulta elocuente su visi&oacute;n previa al comienzo de las hostilidades. En febrero, el Fondo emiti&oacute; su informe del Art&iacute;culo VI &ndash;diagn&oacute;sticos anuales a todos sus estados miembros&ndash; en el que auguraba un incremento del PIB del 3,5% con tendencia al alza, aunque &ldquo;condicionada&rdquo; a la inexistencia de conflictividad b&eacute;lica regional. 
    </p><p class="article-text">
        En caso contrario &ndash;alertaban sus expertos bajo un escenario en el que la dial&eacute;ctica geopol&iacute;tica ya hab&iacute;a elevado la tensi&oacute;n militar&ndash; &ldquo;se producir&aacute;n ca&iacute;das temporales de inversi&oacute;n y empleo&rdquo;, seg&uacute;n la duraci&oacute;n de contienda, y &ldquo;aumentos graduales y, en ocasiones, exponenciales, del gasto por los costes asociados a la factura b&eacute;lica&rdquo;. Tambi&eacute;n en los precios, que experimentar&iacute;an repuntes desde una inflaci&oacute;n &ldquo;relativamente controlada&rdquo; en el entorno del 2,6% antes de la guerra.
    </p><h2 class="article-text">Econom&iacute;a tecnol&oacute;gicamente avanzada con fuga de talento </h2><p class="article-text">
        &ldquo;El <em>shock</em> geopol&iacute;tico mantiene el dinamismo israel&iacute; por debajo de su potencial de crecimiento&rdquo;, al que contribuyen especialmente el alto componente tecnol&oacute;gico de su tejido productivo y su capital humano. El Fondo apostaba por un d&eacute;ficit del 3,9% en 2026, un objetivo loable, aunque insuficiente para reducir su deuda, del 67,2% del PIB al t&eacute;rmino de 2025, y que lleg&oacute; a suponer el 99% del PIB al inicio del milenio. 
    </p><p class="article-text">
        En sinton&iacute;a con el Banco de Israel, que proyectaba que la econom&iacute;a remontara un 5,2% este a&ntilde;o para estabilizar el endeudamiento soberano. Su gobernador, Amir Yaron, avisa ahora de que el incremento del desequilibrio presupuestario y la revisi&oacute;n a la baja del vigor del PIB van a elevar &ldquo;inevitablemente&rdquo; la ratio de deuda. La reciente aprobaci&oacute;n del gabinete de Netanyahu de un cheque extra de 13.000 millones de d&oacute;lares para financiar la guerra refuerza esa tendencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el conflicto armado no solo acarrea disfunciones fiscales contables. Tambi&eacute;n pone en un brete la inserci&oacute;n internacional de Israel. El deterioro de las relaciones diplom&aacute;ticas, en especial con ciertos socios europeos, tiene efectos tangibles en unas exportaciones que han descendido en 8 miembros de la UE m&aacute;s cr&iacute;ticos con la ofensiva de Tel Aviv en la regi&oacute;n. Ya en 2024, las ventas al mercado interior cayeron en 1.000 millones de d&oacute;lares, mientras que el a&ntilde;o pasado se contabilizaron 1.500 millones menos. El propio banco emisor israel&iacute; sugiere, no sin un poso de cautela, que &ldquo;las posiciones pol&iacute;ticas est&aacute;n influyendo en los vol&uacute;menes comerciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al desgaste externo, sost&eacute;n de momento del dinamismo econ&oacute;mico actual, se suman las dudas sobre la duraci&oacute;n de la guerra con Ir&aacute;n. Las mismas incertidumbres que el FMI menciona con insistencia para justificar la fragilidad de las treguas, la provisionalidad de sus predicciones y los riesgos de que el colapso energ&eacute;tico derive en una debacle financiera. Una nota de JP Morgan a clientes introduce una variable decisiva. &ldquo;El impacto econ&oacute;mico mundial y regional depender&aacute;, sobre todo, del tiempo&rdquo;. A partir del cual, sus analistas presentan un escenario base que var&iacute;a a medida que el conflicto armado se prolonga e introduce variables como una escalada militar de mayor entidad en Oriente Pr&oacute;ximo, cambios en los objetivos militares &ndash;como la renuncia tanto de la Casa Blanca como de Tel Aviv, forzado o no por las circunstancias, a un cambio de r&eacute;gimen en Ir&aacute;n&ndash; o, la m&aacute;s extendida en el calendario, una deriva hacia una guerra de desgaste.
    </p><p class="article-text">
        Las perspectivas sobre este &uacute;ltimo horizonte son sombr&iacute;as. M&aacute;s movilizaci&oacute;n de reservistas, una mayor disrupci&oacute;n productiva, presiones alcistas sobre los precios y menor margen para recortes de tipos de inter&eacute;s. Con independencia del panorama, el banco de inversi&oacute;n ha reducido su meta el crecimiento para Israel en 2026 al 4,1%, mientras anticipa la implantaci&oacute;n de una estrategia monetaria m&aacute;s restrictiva el resto del a&ntilde;o. Por la &ldquo;resiliencia operativa&rdquo; para conservar su ritmo de actividad &ldquo;parcialmente y bajo condiciones de guerra&rdquo; por su r&aacute;pida capacidad institucional, tecnol&oacute;gica y social a panoramas b&eacute;licos, con periodos de transici&oacute;n econ&oacute;mica y de flexibilidad productiva adecuados a los cambios coyunturales. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &ldquo;esta resistencia activa contiene l&iacute;mites&rdquo;, advierten en JP Morgan. Y son de calado estructural. Porque el c&oacute;ctel de conflictividad duradera, tensiones diplom&aacute;ticas y posibles fugas de talento preocupa cada vez m&aacute;s a las autoridades del pa&iacute;s y amenaza con erosionar una arista esencial de su modelo econ&oacute;mico: su marcado perfil innovador con una amplia inserci&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        El ecosistema de alta tecnolog&iacute;a israel&iacute; es el motor de las exportaciones, el gancho de la inversi&oacute;n extranjera y el acicate de la notable productividad registrada por Tel Aviv en tiempos de paz. O, dicho de otro modo: es el gran amortiguador frente a inestabilidades externas. Una guerra sin cuartel, sin fecha de alto el fuego y con una permanente movilizaci&oacute;n de reservistas deteriora la fuerza laboral, altamente cualificada, y eleva el riesgo de los inversores internacionales, con los inmediatos efectos reputacionales, de fugas de talento y de corrosi&oacute;n de la ventaja competitiva labrada por Israel en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El banco central habla de amenaza de <em>brain drain</em> (fuga de cerebros) por la guerra en su &uacute;ltimo informe de situaci&oacute;n. Es decir, de temor a salidas masivas de capital humano de alta cualificaci&oacute;n t&eacute;cnico-profesional que traer&iacute;an unos efectos destructivos multiplicadores. Entre otros, menor innovaci&oacute;n, arritmias en el crecimiento, d&eacute;ficits fiscal y comercial estructurales, encarecimiento del dinero e impulso de la deuda. Una bomba de relojer&iacute;a que se encargar&iacute;a de rebajar el atractivo financiero, poner en alerta a las agencias de ratings para reducir las calificaciones soberanas de Israel y limar la capacidad de respuesta gubernamental ante futuras crisis. &ldquo;La resiliencia israel&iacute; tiene un umbral temporal a partir del cual el deterioro se acelerar&aacute; de una forma no lineal, sino exponencial&rdquo;, alertan en JP Morgan. Farr, por su parte, enfatiza el probable aumento de los costes crediticios si la tensi&oacute;n b&eacute;lica y geopol&iacute;tica se perpet&uacute;a. &ldquo;Ser&iacute;a el detonante de una par&aacute;lisis de la actividad&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Privatizaciones en Defensa para costear la guerra</h2><p class="article-text">
        Este temor a la huida de talento y al agravamiento de las tensiones presupuestarias, financieras y tecnol&oacute;gicas por la escalada militar ha empujado ya al gabinete de Netanyahu a acometer una medida poco habitual en Israel. El pa&iacute;s digitalmente m&aacute;s avanzado de la regi&oacute;n ha decidido que tiene que competir fiscalmente por atraer y fidelizar la destreza profesional. Con incentivos para repatriar pericia tecnol&oacute;gica en plena carrera por la hegemon&iacute;a de la IA y la econom&iacute;a del dato y el algoritmo. Toda vez que la fuga de trabajadores cualificados ha repuntado en un 45% desde 2023. Dror Bin, de la Autoridad de Innovaci&oacute;n israel&iacute;, reconoce que &ldquo;el capital humano es lo que hace que el sector tecnol&oacute;gico, que representa la sexta parte del PIB y m&aacute;s de la mitad del sector exterior, tenga &eacute;xito&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desgaste econ&oacute;mico de la guerra tambi&eacute;n se vislumbra en el &aacute;mbito financiero. La Bolsa de Tel Aviv, tras un repunte inicial ante la expectativa de una guerra corta con Ir&aacute;n, ha perdido parte de las ganancias iniciales. El &iacute;ndice TA-125 ha retrocedido con fuerza en las &uacute;ltimas semanas, a pesar del pulso alcista de esta semana al calor de los vientos favorables a un acuerdo de alto el fuego. M&aacute;s all&aacute; de comportamiento puntuales, los mercados de capital israel&iacute;es reflejan con una meridiana nitidez el contagio por el impacto del encarecimiento energ&eacute;tico, la ralentizaci&oacute;n del turismo y los episodios de rampante incertidumbre global. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, subyacen comportamientos parad&oacute;jicos como el de la divisa israel&iacute;. En general, el shekel ha resistido. Incluso se ha apreciado por momentos, llegando a registrar niveles superiores a las 3 unidades por d&oacute;lar al comienzo de las operaciones militares. En gran medida, como fruto de la fortaleza de la confianza inversora en su industria tecnol&oacute;gica. Aunque tambi&eacute;n ha mostrado signos de debilidad. En funci&oacute;n de las revelaciones sobre el coste de la guerra que han surgido a cuentagotas. La mayor ca&iacute;da del peso monetario del shekel se produjo en Semana Santa, cuando Tel Aviv admiti&oacute; que el coste directo superaba ya varias decenas de miles de millones de d&oacute;lares y que las p&eacute;rdidas podr&iacute;an rebasar los 9.000 millones de shekels semanales bajo una climatolog&iacute;a adversa de movilizaci&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n del equipo econ&oacute;mico de Netanyahu ha llevado al gabinete a estudiar procesos de privatizaci&oacute;n de firmas estatales estrat&eacute;gicas como Israel Aerospace Industries. &ldquo;La necesidad de obtener recursos adicionales para Defensa obliga a monetizar activos p&uacute;blicos&rdquo;, justificaba hace varias jornadas Yali Rothenberg, alto cargo del Ministerio de Hacienda a <em>Financial Times</em>. Y a recibir cr&iacute;ticas del mercado por la falta de previsibilidad del gobierno. Eran Yashiv, profesor en la Universidad de Tel Aviv detecta riesgo de erosi&oacute;n en el modelo de &ldquo;startup nation&rdquo; de Israel, de una econom&iacute;a abierta a otra m&aacute;s cerrada por falta de planificaci&oacute;n de un gabinete al que le obsesiona la victoria militar a cualquier precio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En similares t&eacute;rminos contesta Daniel Byman, del Center for Strategic and International Studies (CSIS), para quien los conflictos en los que est&aacute; involucrado Tel Aviv no se ganan solo en el plano militar. Ir&aacute;n -alerta- est&aacute; logrando desplazar los costes al sistema global, encareciendo la energ&iacute;a y tensionando las econom&iacute;as. Incluso en un escenario de triunfo t&aacute;ctico-militar, &ldquo;podr&iacute;a darse una derrota econ&oacute;mica, aunque sea parcial, de Israel&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2312bfa9-5467-4d77-9989-b98165accafd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="548736" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2312bfa9-5467-4d77-9989-b98165accafd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="548736" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2312bfa9-5467-4d77-9989-b98165accafd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Benjamin Netanyahu,PIB,Deuda pública,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fragil-tregua-iran-prolonga-colapso-energetico-espiral-inflacionista-global-cierre-ormuz_1_13132902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd92efa0-2ef4-4149-80f3-154aee1fa34a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El frágil alto el fuego apenas ha alejado las dudas que se ciernen sobre la economía global ni apaciguado el fantasma de la estanflación: el mundo sigue expuesto a un shock energético que se ha propagado especialmente por Asia, amenaza a Europa y atenaza las estrategias monetarias de los bancos centrales</p><p class="subtitle">La guerra de Oriente Medio arrastra a Europa a la estanflación</p></div><p class="article-text">
        La tregua de dos semanas aceptada por EEUU e Ir&aacute;n y surgida con f&oacute;rceps bajo una sorprendente mediaci&oacute;n paquistan&iacute; con influencia soterrada de China, naci&oacute; herida de gravedad. En apenas unas horas, emergieron varias variables geoestrat&eacute;gicas de primer orden que advert&iacute;an de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/eeuu-e-iran-preparan-negociar-pakistan-salvar-tregua-e-israel-abre-dialogar-libano_1_13131178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la desconfianza entre Washington y Teher&aacute;n es profunda</a> y dif&iacute;cil de desenredar. La principal de ellas, para el r&eacute;gimen iran&iacute;, es la interrupci&oacute;n de los bombardeos israel&iacute;es en el sur del L&iacute;bano. Para el intimidador Donald Trump, la reanudaci&oacute;n del tr&aacute;fico mar&iacute;timo por el Estrecho de Ormuz, que desencaden&oacute; su amenazante mensaje de arrasar &ldquo;la civilizaci&oacute;n persa&rdquo; para forzar el alto el fuego. Podr&iacute;a parecer un nuevo episodio de su relato TACO. 
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>Trump Always Chickens Out</em> que se podr&iacute;a traducir como un &ldquo;siempre se achanta&rdquo; que, en esta ocasi&oacute;n, m&aacute;s que en sus escenificaciones en el &aacute;mbito comercial, contuvo el aliento de todo el planeta. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La aceptaci&oacute;n inicial de Teher&aacute;n de permitir el flujo naval por Ormuz</a> concedi&oacute; un fugaz bal&oacute;n de ox&iacute;geno energ&eacute;tico a una larga lista de pa&iacute;ses crudo-dependientes y un cierto respiro a la burbuja petrol&iacute;fera que empezaba a tomar cuerpo, bajo la estrecha vigilancia de los bancos centrales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en apenas unas horas, el voltaje geopol&iacute;tico y la inquietud econ&oacute;mica y burs&aacute;til se volvieron a hacer patentes y el <em>shock</em> energ&eacute;tico global que hab&iacute;a emergido las jornadas previas y posteriores a la Semana Santa cristiana volvi&oacute; a reaparecer. El pacto trabado a contrarreloj por la Administraci&oacute;n Trump y el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s era demasiado d&eacute;bil y exig&iacute;a, como admiti&oacute; la Casa Blanca el pasado jueves, negociaciones directas con los asuntos m&aacute;s espinosos sobre la mesa. Entre ellos, la reclamaci&oacute;n iran&iacute; del final de las hostilidades en territorio liban&eacute;s que, hasta entonces, estaba fuera del radar militar y diplom&aacute;tico estadounidense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hizo oscilar el precio del <em>oro negro</em> en torno a los triples d&iacute;gitos. Pero la cotizaci&oacute;n del barril y el exceso de crudo en el mercado no son los &uacute;nicos bar&oacute;metros de un <em>shock </em>energ&eacute;tico que tiene aristas m&aacute;s pronunciadas que limar. Entre otras, la seguridad del transporte mar&iacute;timo y de los centros productivos e infraestructuras de petr&oacute;leo y gas en Oriente Pr&oacute;ximo, castigadas por el largo mes de guerra &mdash;todav&iacute;a sin provocar el cierre del grifo energ&eacute;tico, precisan los analistas del mercado&mdash;, sin olvidarse de la gesti&oacute;n de los inventarios de crudo o de las primas de riesgo a las navieras y sobre las facturas de los combustibles f&oacute;siles en circulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una voz autorizada como la de Michael Singh, ex responsable del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, anticipaba a la agencia Bloomberg estas dificultades nada m&aacute;s proclamarse la tregua. &ldquo;No es una resoluci&oacute;n de paz, sino, m&aacute;s bien, un respiro en la escalada b&eacute;lica&rdquo; que atestigua que ambas partes &ldquo;est&aacute;n muy lejos de cualquier <em>entente cordiale</em>&rdquo; porque el escenario no apunta precisamente a una sustituci&oacute;n en la c&uacute;pula de poder iran&iacute;, la misi&oacute;n que activ&oacute;, te&oacute;ricamente, las hostilidades de la Casa Blanca en Oriente Pr&oacute;ximo y que escond&iacute;a la contribuci&oacute;n de Trump a la construcci&oacute;n del Gran Israel que persigue Benjam&iacute;n Netanyahu. 
    </p><p class="article-text">
        Los mercados &ldquo;se han tomado un descanso para tomar aire&rdquo;, aunque la econom&iacute;a mundial &ldquo;siga plenamente expuesta&rdquo;, alertaba Singh. Incluso tras el reinicio de las hostilidades posteriores, al que Ir&aacute;n puso otra pausa casi inmediata al suspender sus ataques ante la opci&oacute;n de di&aacute;logo con el nuevo emisario americano, el vicepresidente JD Vance. Pero para bancos de inversi&oacute;n como Goldman Sachs, <a href="https://www.eldiario.es/economia/efectos-petroleo-100-dolares-barrera-psicologica-rompe-previsiones-promete-inflacion_1_13053448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Brent, barril de referencia en Europa, promediar&aacute; ya los 100 d&oacute;lares </a>en 2026 si Ormuz permanece cerrado un mes m&aacute;s. Su estratega Daan Struyven precisa en una nota a sus clientes que la tregua &ldquo;seguir&aacute; siendo demasiado sensible&rdquo;, incluso con la mediaci&oacute;n del n&uacute;mero dos de la Administraci&oacute;n Trump, y que &ldquo;los riesgos futuros sobre el precio del crudo se inclinan al alza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, si la pasarela mar&iacute;tima controlada por Teher&aacute;n reanuda el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo, el Brent se situar&iacute;a en los 82 d&oacute;lares en el tercer trimestre y en los 80 en el &uacute;ltimo del a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/gasolina-diesel-fueloil-clave-comercio-mundial-jaque-guerra-oriente-medio_1_13109350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La descongesti&oacute;n naval, pues, sigue siendo una inc&oacute;gnita.</a> A&uacute;n contin&uacute;an hacinados en las aguas del Golfo P&eacute;rsico alrededor de 800 buques &mdash;la mayor&iacute;a, cargados de crudo, gas natural licuado o combustibles refinados, seg&uacute;n c&aacute;lculos del mercado&mdash; incapaces de seguir sus rutas mercantes. Solo una veintena de ellos llegaron a recibir custodia oficial de la Guardia Costera iran&iacute; durante las jornadas previas al final del ultim&aacute;tum de Washington.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, previo pago de peajes monetarios que han engrosado las arcas iran&iacute;es. Y con la exigencia de que cada naviera pagara sus peajes a trav&eacute;s de criptomonedas. As&iacute; lo asegura Hamid Hosseini, portavoz del Sindicato de Exportadores de Petr&oacute;leo, al Financial Times, arguyendo &ldquo;la necesidad de controlar el tr&aacute;fico de armas&rdquo; y alertando que estos procedimientos &ldquo;llevar&aacute;n su tiempo para supervisar buque a buque&rdquo;. Pero Ir&aacute;n &mdash;precisa&mdash; &ldquo;no tiene ninguna prisa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los instantes de tregua, la amplificaci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapso energ&eacute;tico y de las disrupciones log&iacute;sticas</a> parecieron relajarse. Reflejo de que las aguas inversoras eran turbulentas y que los mercados navegan sin apenas visibilidad. Y a pesar de las artima&ntilde;as que Teher&aacute;n lleva usando para sortear las sanciones occidentales a sus ventas de crudo y que son lo suficientemente extensas como para alterar el negocio petrol&iacute;fero.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Quejas petroleras, da&ntilde;os en pa&iacute;ses crudo-dependientes</h2><p class="article-text">
        Del lado de la oferta, los ejecutivos de las grandes petroleras, desde la saud&iacute; Aramco hasta Exxon Mobil, incid&iacute;an antes de la tregua en que, pese a los beneficios ca&iacute;dos del cielo durante semanas, el mercado del crudo no est&aacute; en condiciones de reajustar precios de forma sostenible en medio de una crisis geopol&iacute;tica de esta magnitud. Esencialmente, porque act&uacute;an dentro de horizontes de inversi&oacute;n de d&eacute;cadas, lo que limita su capacidad para reaccionar ante shocks de corto plazo. Incluso con precios elevados, las incertidumbres &mdash;agravadas por decisiones pol&iacute;ticas cambiantes y mensajes contradictorios desde Washington&mdash; frenan sus expectativas productivas y crean una paradoja compleja. El sector te&oacute;ricamente m&aacute;s beneficiado por la crisis es incapaz de ejercer de amortiguador del sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Aducen que los da&ntilde;os ocasionados a refiner&iacute;as, campos extractivos y plantas de exportaci&oacute;n han alterado su capacidad f&iacute;sica para suministrar energ&iacute;a y transformado la crisis en un problema de seguridad industrial y log&iacute;stica en toda regla. Algo que excede de los par&aacute;metros del mercado y que deja entrever que, en opini&oacute;n de las <em>supermajors</em>, las disrupciones de la guerra tendr&aacute;n unos efectos duraderos y que la reconstrucci&oacute;n de sus activos energ&eacute;ticos requerir&aacute; a&ntilde;os y miles de millones de inversi&oacute;n. Incluso despu&eacute;s de que cesen las hostilidades. Es decir, que la contienda no solo ha distorsionado sus perspectivas de acumulaci&oacute;n de reservas estrat&eacute;gicas o b&uacute;squedas de nuevas balsas energ&eacute;ticas y de fuentes alternativas y limpias, sino que ha puesto en el punto de mira la urgente necesidad de reconfigurar la arquitectura energ&eacute;tica global. En t&eacute;rminos de seguridad productiva y de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Chevron o ConocoPhillips, dos de las petroleras estadounidenses m&aacute;s expuestas a la guerra en el Golfo, han expresado directamente a la Administraci&oacute;n Trump mensajes de protecci&oacute;n de sus activos estrat&eacute;gicos en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en el lado de la demanda, la guerra abierta ha pasado facturas cuantiosas a los pa&iacute;ses altamente dependientes de los combustibles f&oacute;siles. El impacto m&aacute;s tangible se ha concentrado en Asia. En econom&iacute;as como las de Filipinas, Tailandia y Sri Lanka donde la restricci&oacute;n energ&eacute;tica se ha traducido s&uacute;bitamente en espirales inflacionistas con tensiones sociales. En Filipinas, con una intensa necesidad de importaci&oacute;n de crudo, su IPC salt&oacute; hasta el 4,1%, muy por debajo del 2,4% de febrero por el encarecimiento de la gasolina y el di&eacute;sel mientras el tipo de cambio de su peso se hund&iacute;a hasta registros hist&oacute;ricamente bajos respecto al d&oacute;lar, lo que oblig&oacute; a Manila a declarar el estado de emergencia energ&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Tailandia, por su parte, ha recurrido a subsidios y medidas de contenci&oacute;n para evitar un traslado completo a la inflaci&oacute;n general, mientras Sri Lanka &mdash;el mercado m&aacute;s vulnerable a los ojos del FMI, junto a Pakist&aacute;n, mediador en el alto el fuego&mdash;, reintrodujo racionamientos de combustible y limitaciones en las jornadas laborales y salarios. 
    </p><p class="article-text">
        Esta tr&iacute;ada de pa&iacute;ses asi&aacute;ticos componen un patr&oacute;n de comportamiento que deja como secuela el conflicto armado en Ir&aacute;n. Una energ&iacute;a m&aacute;s cara que implica un transporte m&aacute;s costoso y unas cestas de alimentos de primera necesidad que se han disparado y erosionado a una velocidad inaudita el poder adquisitivo de sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        India e Indonesia tambi&eacute;n se han enfrentado a presiones sobre sus divisas. Al igual que Corea del Sur a unos inusitados riesgos comerciales. O China a un desabastecimiento de sus sectores; especialmente, industriales. As&iacute; lo advierte Musa Kim Jong-do, director de la oficina de Trends Research &amp; Advisory en Se&uacute;l y profesor de Korea University. &ldquo;El encarecimiento sostenido de los flujos energ&eacute;ticos f&oacute;siles amenaza con erosionar la competitividad industrial y trasladar inflaci&oacute;n al resto del mundo a trav&eacute;s de las exportaciones chinas&rdquo; en el continente. 
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os colaterales, a su juicio, no van a ser lineales, ya que afectan tambi&eacute;n a los fertilizantes, el transporte mar&iacute;timo y las cadenas manufactureras completas, amplificando el impacto inicial del crudo, mientras dure el reajuste. No en vano, casi las tres cuartas partes de la poblaci&oacute;n del planeta &mdash;el 74%&mdash; habita en pa&iacute;ses importadores netos de combustibles f&oacute;siles, seg&uacute;n el grupo global de expertos en energ&iacute;a, con mercados como el japon&eacute;s, el surcoreano, el alem&aacute;n o el turco con m&aacute;s de las dos terceras partes de las fuentes f&oacute;siles de sus mix energ&eacute;ticos adquiridas del exterior. 
    </p><h2 class="article-text">Contagio a las coyunturas industrializadas</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n EEUU parece cercado, en cierto modo, por el <em>shock </em>energ&eacute;tico global. Algunos analistas situaban sus previsiones de IPC en el 4,1% en abril antes de la tregua con &ldquo;escasas posibilidades&rdquo; de que la Reserva Federal, como desea y presiona Trump, relaje el precio del dinero. Al menos, hasta el oto&ntilde;o, aunque algunos lo retrasan hasta diciembre. Toda vez que la creaci&oacute;n de empleo vuelve a emitir se&ntilde;ales de vitalidad en primavera. Pese a que en 2019 la primera potencia global mostr&oacute; su capacidad para convertirse en primer exportador neto de crudo, una tecla que Trump puede tocar para regar de nuevo de <em>oro negro</em> estadounidense el mercado haciendo uso de sus reservas estrat&eacute;gicas. La gasolina se ha disparado en EEUU un 36,7% desde el inicio de la guerra; el gas en Europa, un 46,9%. El BCE podr&iacute;a subir tipos ya este mes si los <em>halcones</em> ganan la batalla en su c&uacute;pula ejecutiva. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De igual modo, los <em>petroestados</em> del Golfo est&aacute;n reconsiderando a marchas forzadas desviar su flujo petrol&iacute;fero a trav&eacute;s de oleoductos transversales con destino al Mar Rojo. El llamado Este-Oeste de Arabia Saud&iacute; se considera un adelantado a los tiempos para paliar los cuellos de botella de Ormuz. Bajo gesti&oacute;n de Aramco, sufri&oacute; uno de los primeros ataques con drones iran&iacute;es en la falsa tregua, si bien su propietaria, la petrolera saud&iacute;, se mostr&oacute; optimista de poder reparar los da&ntilde;os ocasionados en varios puntos de sus 1.200 kil&oacute;metros de recorrido. Los emiratos barajan ahora varias tuber&iacute;as con destino al Mar Rojo que fueron rechazadas por sus autoridades por su elevado coste y los riesgos de ataques de hut&iacute;es yemen&iacute;es y piratas somal&iacute;es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde la estanflaci&oacute;n parece haberse instalado con m&aacute;s comodidad es en Europa.</a> &ldquo;Energ&iacute;a cara implica importaci&oacute;n de inflaci&oacute;n&rdquo;, recordaba estos d&iacute;as Fabio Panetta, miembro del Comit&eacute; Ejecutivo del BCE para quien la ruptura de las cadenas energ&eacute;ticas y da&ntilde;os en infraestructuras provocan que &ldquo;la normalizaci&oacute;n de los precios sea lenta&rdquo; y efectos &ldquo;potencialmente duraderos&rdquo; de estancamiento econ&oacute;mico con espiral inflacionista en la zona del euro. Un pesimismo que se traslada al &aacute;mbito pol&iacute;tico. El comisario de Energ&iacute;a, Dan J&oslash;rgensen, advierte de un shock &ldquo;de largo recorrido&rdquo; con precios elevados durante bastante tiempo que propician la aprobaci&oacute;n de medidas excepcionales como el uso de reservas estrat&eacute;gicas o el racionamiento de combustibles en tiempos de &ldquo;cautela presupuestaria&rdquo; que podr&iacute;an derivar en &ldquo;consecuencias fiscales graves&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fragil-tregua-iran-prolonga-colapso-energetico-espiral-inflacionista-global-cierre-ormuz_1_13132902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fd92efa0-2ef4-4149-80f3-154aee1fa34a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="181047" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fd92efa0-2ef4-4149-80f3-154aee1fa34a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="181047" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fd92efa0-2ef4-4149-80f3-154aee1fa34a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Petróleo,Consumo energético,Inflación,Irán,Combustibles fósiles,China,Asia,Arabia Saudí,Emiratos Árabes Unidos,Gas natural,Precios,IPC - Índice de Precios de Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed62cb4a-8d90-45fe-afff-e8e820da402a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El patrón productivo iraní no solo no ha colapsado tras el conflicto armado, sino que ha entrado en modo economía de guerra con signos de vitalidad pese al deterioro presupuestario de varios decenios de sanciones internacionales, escasez de divisas y una inflación crónica. La Casa Blanca ha rescatado al enfermo económico persa, que se lucra de un barril de petróleo de tres dígitos
</p><p class="subtitle">Ni la gasolina, ni el diésel: el fueloil es la clave para el comercio mundial y está en jaque por la guerra en Oriente Medio</p></div><p class="article-text">
        Ir&aacute;n ha convertido la guerra en un ping&uuml;e beneficio. En las mismas narices de sus dos agresores: Estados Unidos e Israel. Una tupida y eficiente red de negocios opacos vinculados al tr&aacute;nsito petrol&iacute;fero y gas&iacute;stico con peaje por el geoestrat&eacute;gico <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrecho de Ormuz</a>, bajo el estricto control del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s y vigilancia a&uacute;n m&aacute;s f&eacute;rrea de la Guardia Revolucionaria, ha sacado de la UVI a la maltrecha econom&iacute;a persa. Los ingresos ca&iacute;dos del cielo de un <a href="https://www.eldiario.es/economia/gasolina-diesel-fueloil-clave-comercio-mundial-jaque-guerra-oriente-medio_1_13109350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barril que se ha disparado hasta los triples d&iacute;gitos</a> y las regal&iacute;as adicionales solicitadas a buques bajo bandera de pa&iacute;ses a los que la c&uacute;pula dirigente iran&iacute; otorga el pl&aacute;cet de amistad diplom&aacute;tica &mdash;como India, que inici&oacute; el tr&aacute;fico de petroleros por la pasarela del Golfo P&eacute;rsico&mdash;, han proporcionado los balones de ox&iacute;geno que las arcas iran&iacute;es demandaban como agua de mayo para sanear las cuentas estatales. 
    </p><p class="article-text">
        Teher&aacute;n ha convertido la presi&oacute;n geopol&iacute;tica global en ventaja estrat&eacute;gica al cumplir <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/nombrar-nuevo-lider-menor-problemas-iran_129_13052088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mandato de Al&iacute; Jamenei</a> de regionalizar, primero, y globalizar, despu&eacute;s, las hostilidades armadas. El l&iacute;der espiritual asesinado por los ataques a&eacute;reos de EEUU e Israel al inicio del conflicto estaba en lo cierto. Su pa&iacute;s ten&iacute;a la capacidad de protagonizar un doble efecto bumer&aacute;n. Da&ntilde;ar, por un lado, a la econom&iacute;a mundial y sanear, al mismo tiempo, la suya propia en caso de guerra abierta con Washington y Tel Aviv. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema productivo persa ha entrado en una fase de r&aacute;pida y profunda transformaci&oacute;n. Desde una econom&iacute;a sometida al yugo de las sanciones internacionales por los avances en su programa nuclear &mdash;siempre declarado de uso civil por parte del r&eacute;gimen&mdash; hacia un modelo en emergencia de guerra sofisticado y capaz de extraer rentas extraordinarias del encarecimiento del oro negro. Ormuz ha devuelto recursos a las desangeladas arcas iran&iacute;es mientras <a href="https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaba en paralelo el orden internacional</a>. En varios frentes. Desde el temor de los principales bancos centrales a una <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estanflaci&oacute;n</a> que les obligar&iacute;a a retomar la senda restrictiva de tipos de inter&eacute;s y a formalizar ventas masivas de bonos del Tesoro americano para apuntalar sus econom&iacute;as y divisas, hasta el riesgo de un colapso energ&eacute;tico que el mercado, que viene de registrar un marzo negro, todav&iacute;a no descarta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la guerra, que para no pocos analistas tendr&iacute;a que haber precipitado a Ir&aacute;n a la quiebra t&eacute;cnica por su fragilidad productiva, la escasez de su cesta de divisas internacionales y una galopante y persistente inflaci&oacute;n provocada, en gran medida, por las sanciones y embargos occidentales, ha impulsado la mutaci&oacute;n hacia una econom&iacute;a militarizada a marchas forzadas que ha generado una sorprendente rentabilidad. As&iacute; lo subraya <em>The Economist</em> en un reciente an&aacute;lisis en el que asegura que el r&eacute;gimen puede estar siendo golpeado en el campo de batalla, pero est&aacute; ganando, al mismo tiempo, la contienda energ&eacute;tica. Esencialmente, por el <em>shock</em> de oferta en el crudo y el gas. 
    </p><p class="article-text">
        El bypass de Ormuz ha mermado las ventas de combustibles f&oacute;siles de sus vecinos p&eacute;rsicos &mdash;los emiratos y Arabia Saud&iacute;&mdash;, mientras Teher&aacute;n hace caja con su combinaci&oacute;n de peajes de tr&aacute;nsito, una sutil tolerancia del riesgo mediante permisos de tr&aacute;nsito a una selecta lista de petroleros y metaneros y la experiencia larvada en d&eacute;cadas para eludir las sanciones occidentales con cargos en alta mar que esperan contratos al mejor postor y rumbos sin definir. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una paradoja que, a buen seguro, no estaba en los esquemas de la Administraci&oacute;n Trump. Ni del Gobierno de Benjam&iacute;n Netanyahu: cuanto m&aacute;s se desestabiliza el mercado, mayor es la rentabilidad potencial para que Ir&aacute;n siga operando con sus m&aacute;rgenes de beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s <em>inri</em>, esta estrategia dista mucho de ser improvisada. Durante a&ntilde;os, Ir&aacute;n ha puesto en liza una estructura paralela a la que opera en los circuitos globales para comercializar su petr&oacute;leo sin represalia alguna. Formalmente, su venta la gestiona la todopoderosa Guardia Revolucionaria, que acapara cada vez m&aacute;s control sobre las finanzas estatales. Pero, en la pr&aacute;ctica, el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s ha configurado una arquitectura disgregada en una multiplicidad de actores que ejercen distintos poderes e influencias. Desde l&iacute;deres religiosos, hasta militares o miembros del <em>establishment</em> administrativo que se reparten las cuotas de crudo y las convierten en liquidez a trav&eacute;s de redes propias de negocios. 
    </p><h2 class="article-text">Una tupida y efectiva red de control econ&oacute;mico</h2><p class="article-text">
        Esta descentralizaci&oacute;n a golpe de bot&iacute;n energ&eacute;tico resulta ineficiente en tiempos de estabilidad geoestrat&eacute;gica, pero se muestra especialmente resistente con el ruido de las armas. 
    </p><p class="article-text">
        Desmantelar este <em>modus operandi</em> requerir&iacute;a para los agresores del r&eacute;gimen atacar de una forma simult&aacute;nea a decenas de nodos de poder dispersos, algo pr&aacute;cticamente inviable incluso con la superioridad a&eacute;rea estadounidense e israel&iacute;. Aunque sea la c&uacute;pula de la Guardia Revolucionaria la que marca el paso. Desde hace d&eacute;cadas este estamento militar acumula m&uacute;sculo econ&oacute;mico. Hasta el punto de operar como un conglomerado empresarial dentro y fuera de las fronteras de Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es este cuerpo de asalto del r&eacute;gimen chi&iacute; el que ejerce el dominio estricto de las rutas mar&iacute;timas, el que escolta a los buques, monetiza los peajes navales, ordena los ataques a las instalaciones energ&eacute;ticas de sus vecinos p&eacute;rsicos y maneja el caudal exportador con m&eacute;todos coercitivos. 
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n log&iacute;stica de esta transformaci&oacute;n es igualmente reveladora. Ante la vulnerabilidad de infraestructuras clave como la isla de Jarg, Teher&aacute;n ha diversificado sus terminales y rutas, distribuyendo riesgos y aumentando los ingresos monetarios. Este enfoque implica m&aacute;s costes, pero responde a la l&oacute;gica de supervivencia de todo conflicto b&eacute;lico que se precie, en los que la resiliencia sustituye a la eficiencia como criterio econ&oacute;mico. Y, en este sentido, la red de pagos a la sombra generada por la Guardia Revolucionaria y sustentada en miles de cuentas fiduciarias, empresas-pantalla y mini-bancos &mdash;sobre todo, asi&aacute;ticos&mdash; es un aval de garant&iacute;a demostrada. 
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, Ir&aacute;n emplea este mecanismo desde que soporta el r&eacute;gimen sancionador del exterior. Con &eacute;l canaliza ingresos petroleros a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples capas de intermediaci&oacute;n que dificultan tanto el rastreo internacional como dom&eacute;stico. <a href="https://www.eldiario.es/economia/conflicto-oriente-medio-aflora-pulso-geoestrategico-eeuu-china-sostienen-bambalinas_129_13067340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Con la inestimable cooperaci&oacute;n china.</a> Porque el <em>gigante asi&aacute;tico</em> no solo absorbe la inmensa mayor&iacute;a del crudo iran&iacute; mediante su cada vez m&aacute;s extensa constelaci&oacute;n de refiner&iacute;as independientes, sino que tambi&eacute;n ofrece un entorno financiero lo suficientemente flexible como para sostener estas operaciones. Como detalla <em>The Economist</em>, este artificio contable ha alcanzado tal densidad que incluso las autoridades iran&iacute;es tienen dificultades para rastrear completamente los flujos.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con China deja traslucir varias sinergias. Todas de calado. A Pek&iacute;n, el petr&oacute;leo iran&iacute; le resulta indispensable para abastecer su tejido productivo en tiempos disruptivos, mientras que, a Teher&aacute;n, el <em>gigante asi&aacute;tico</em> le aporta un comprador fiel y dispuesto a actuar fuera del sistema mundial. As&iacute; lo explica Ahmed Aboudouh, investigador de Chatham House: la aparente pasividad de China respecto a la guerra &ldquo;no debe confundirse como debilidad o abandono, sino que responde a una l&oacute;gica estrat&eacute;gica deliberada&rdquo;. Xi Jinping ha evitado implicarse en el plano militar y econ&oacute;mico porque prioriza mantener la estabilidad regional y preservar as&iacute; sus relaciones con m&uacute;ltiples actores, incluidos rivales de Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque &mdash;dice Aboudouh&mdash; deja un rasgo diferencial con la pol&iacute;tica exterior estadounidense. &ldquo;Mientras Washington tiende a actuar de una manera reactiva y coercitiva, la diplomacia china apuesta por una acumulaci&oacute;n gradual de influencia desde la prudencia&rdquo;. A corto plazo, puede parecer inacci&oacute;n, pero, a la larga, va a permitir a Pek&iacute;n &ldquo;posicionarse como actor imprescindible en cualquier escenario postconflicto y ganar competitividad global&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Ormuz act&uacute;a de marcapasos recaudatorio</h2><p class="article-text">
        A ello se suma que la demostrada capacidad iran&iacute; para sellar o restringir el tr&aacute;nsito de Ormuz le otorga una herramienta de presi&oacute;n directa sobre la econom&iacute;a global. M&aacute;s all&aacute; del crudo y el gas le concede la posibilidad de institucionalizar el cobro de peajes y, con ello, pasar de ser un mero exportador de energ&iacute;a a convertirse en un recaudador de rentas geopol&iacute;ticas derivadas del flujo energ&eacute;tico mundial. <a href="https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las dobles primas de riesgo</a> &mdash;sobre el barril y los seguros mercantes&mdash; ayudan a elevar la factura petrol&iacute;fera iran&iacute;. Pero, por encima de todo, la mayor contribuci&oacute;n a las arcas la aporta la veintena de barcos que han empezado a pasar a diario por el estrecho. Con pasajes y vetos discriminatorios de por medio. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio de relato de Donald Trump &mdash;del ultim&aacute;tum para destruir centros energ&eacute;ticos y redes de distribuci&oacute;n de agua a avanzar que la guerra terminar&aacute; &ldquo;en dos o tres semanas&rdquo; con la reserva de retirar al Ej&eacute;rcito estadounidenses incluso sin victoria militar&mdash; responde al inc&oacute;modo dilema que le ha creado su guerra ilegal. O aceptar un nuevo equilibrio en la regi&oacute;n con un r&eacute;gimen que permanece en el poder en Ir&aacute;n o arriesgarse a una escalada geopol&iacute;tica e inflacionista de dif&iacute;cil resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos analistas ya anticipan un IPC en EEUU del 4% este a&ntilde;o y el siguiente, lo que dejar&iacute;a sin opciones a sus nuevos delfines en la Reserva Federal, con su futuro presidente, Kevin Warsh, a la cabeza, sin margen para maniobrar a la baja los tipos como desea el l&iacute;der MAGA. A medio a&ntilde;o vista de las elecciones <em>midterm</em> para renovar el Congreso y gobernadores de estados de la Uni&oacute;n. Con la intenci&oacute;n de voto republicano a la deriva. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, en el lado iran&iacute;, la guerra, pese a consolidar una alternativa econ&oacute;mica adaptada a unos par&aacute;metros globales m&aacute;s inestables, fragmentados y competitivos, tambi&eacute;n engendra un patr&oacute;n menos transparente y eficiente y, por el contrario, con m&aacute;s capacidad coercitiva y basado en un precio del petr&oacute;leo caro y en una tela de ara&ntilde;a clientelar de puertas adentro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del ataque sin cuartel al alto el fuego</h2><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas, la balanza geoestrat&eacute;gica parece inclinarse del lado del alto el fuego. No es fruto de la casualidad que este clima en favor de la paz surja en las horas m&aacute;s bajas de Trump en las cinco semanas de conflicto. O que se haya dado relevancia en las canciller&iacute;as occidentales al plan conjunto de Pakist&aacute;n, mediador desde hace una quincena entre Washington y Teher&aacute;n, y China. Sin embargo, de formalizarse, el escenario en Ir&aacute;n tampoco invita al optimismo. Varias voces de observadores internacionales y analistas econ&oacute;micos alertan de un peligro de colapso postb&eacute;lico, con repunte del desempleo, interrupci&oacute;n de negocios y retrocesos del comercio con recortes salariales. Una especie de contracci&oacute;n en diferido que podr&iacute;a traducirse en un malestar social una vez desaparezca el riguroso control militar actual por la urgencia b&eacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Ali Ansari, profesor de Historia Moderna de la universidad escocesa de Saint Andrews, de origen iran&iacute;, recuerda a <em>Reuters</em> que su pa&iacute;s ya atravesaba por &ldquo;profundos problemas&rdquo; econ&oacute;micos con anterioridad al conflicto y que la guerra solo agravar&aacute; una crisis pol&iacute;tica y social previa. A su juicio &ldquo;reaparecer&aacute;n con m&aacute;s fuerza y generar&aacute;n inestabilidad interna&rdquo; porque su coyuntura &ldquo;no ser&aacute; capaz de absorber el <em>shock</em> sin consecuencias civiles e institucionales significativas&rdquo;. Tambi&eacute;n el director de Human Rights Watch Louis Charbonneau cree que &ldquo;si el deterioro de la actividad se acompa&ntilde;a de una intensificaci&oacute;n de la represi&oacute;n, con arrestos de disidentes y descontentos, los enfrentamientos estallar&aacute;n y volver&aacute;n a estar a la orden del d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo unas condiciones econ&oacute;micas d&eacute;biles, que acrecientan la amenaza de una reca&iacute;da. El FMI preve&iacute;a antes del conflicto armado que el PIB iran&iacute; creciera un 1,1% en 2026, lejos del 4% de los mercados emergentes en su conjunto, con una inflaci&oacute;n que super&oacute; el pasado a&ntilde;o el 40% anual, una depreciaci&oacute;n constante del rial y unas necesidades de financiaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico a trav&eacute;s de los ingresos petrol&iacute;feros demasiado elevadas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed62cb4a-8d90-45fe-afff-e8e820da402a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="497547" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed62cb4a-8d90-45fe-afff-e8e820da402a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="497547" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed62cb4a-8d90-45fe-afff-e8e820da402a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Estados Unidos,Israel,Donald Trump,Mojtaba Jamenei,Petróleo,Gas,Irán,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ano-i-despues-dia-liberacion-arancelaria-trump-comercio-global-navega-motor-rumbo_129_13114418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b39079e7-bc1a-4172-b246-b6cf0f04efb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114852.jpg" width="6000" height="3375" alt="Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Doce meses después del viraje proteccionista de la Casa Blanca, los flujos de mercancías y servicios emiten tantas vulnerabilidades como signos de resistencia. Entre otros, el coste del veto del Supremo americano a los gravámenes, los brotes inflacionistas del petróleo y las disrupciones de las cadenas de valor mundiales; ahora se suma la inestabilidad geopolítica de la guerra de Irán</p><p class="subtitle">Trump se enfrenta al descontento popular por la subida de precios en el primer año de su cruzada arancelaria</p></div><p class="article-text">
        El primer aniversario del proclamado a bombo y platillo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-anuncia-aranceles-reciprocos-mundo-hoy-america-empieza-rica-nuevo_1_12187318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n Arancelaria</a> deja un balance a medio camino entre el asombro y la inquietud. El experimento proteccionista de la Administraci&oacute;n Trump de reconstruir la supremac&iacute;a industrial de EEUU bajo un nuevo sistema global del comercio <a href="https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-pasaran-factura-comercio-mundial-2026-colchon-agotando_1_12894942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha infringido un parte de siniestros casi total</a> sobre el castigado entramado de intercambio de mercanc&iacute;as, servicios, capitales y trabajadores, Hasta hacerlo, si cabe, todav&iacute;a m&aacute;s fr&aacute;gil, impredecible e inestable.
    </p><p class="article-text">
        El mapa del comercio internacional se ha distorsionado. La imposici&oacute;n de aranceles rec&iacute;procos, articulada a trav&eacute;s de poderes de emergencia, ha erosionado la credibilidad de EEUU como socio fiable y garante del libre comercio. Porque m&aacute;s que redise&ntilde;ar el sistema, la versi&oacute;n Trump 2.0 lo ha desordenado.
    </p><p class="article-text">
        No tanto como para colapsarlo, porque por las arterias comerciales sigue fluyendo productos y servicios. Pero s&iacute; para ralentizar su fluidez. As&iacute; lo cree Gary Clyde Hufbauer, experto del Peterson Institute for International Economics, quien subraya que la balanza bilateral americana con sus socios estrat&eacute;gicos apenas cambi&oacute; en 2025, al tiempo que enfatiza que &ldquo;esta estabilidad resulta porque se produce en un contexto de aminoramiento del comercio mundial&rdquo;, se&ntilde;al inequ&iacute;voca de un deterioro relativo que podr&iacute;a agravarse. &ldquo;No es una ruptura inmediata, sino una erosi&oacute;n progresiva e ineludible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras razones &ndash;aduce&ndash; porque las cadenas de valor y suministro globales, profundamente integradas, &ldquo;no pueden reconfigurarse sin costes significativos&rdquo; y las empresas &ndash;incluso las que han reaccionado con estrategias defensivas como anticipaci&oacute;n de pedidos exportadores, desv&iacute;o de rutas mar&iacute;timas o presiones para obtener exenciones y ayudas estatales para amortiguar sus impactos a corto plazo&ndash; &ldquo;no podr&aacute;n evitar ineficiencias productivas&rdquo; por la interrupci&oacute;n de sus redes de abastecimiento. Y esas anomal&iacute;as, adem&aacute;s, acabar&aacute;n acumulando gastos innecesarios, precisa. El resultado ser&aacute; un comercio menos transparente, costoso y condicionado por pol&iacute;ticas vol&aacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        A este escenario se suma la incertidumbre jur&iacute;dica. <a href="https://www.eldiario.es/economia/claves-fallo-supremo-eeuu-aranceles-opciones-ahora-trump_1_13008785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La decisi&oacute;n del Tribunal Supremo americano de declarar ilegales</a> los aranceles rec&iacute;procos que ha ido forjando a golpe de amenazas coercitivas el l&iacute;der MAGA, lejos de restablecer la estabilidad, ha abierto un nuevo frente de conflicto. Desde la Casa Blanca se ha respondido al fallo judicial buscando resquicios legales alternativos &ndash;desde invocaciones normativas a la seguridad nacional hasta apelaciones a las desventajas comerciales externas&ndash; para reconstruir su muro arancelario. De modo que la resoluci&oacute;n de los magistrados del Supremo &ndash;de marcado signo conservador&mdash; ha convertido la pol&iacute;tica comercial de EEUU en un terreno de disputa permanente entre el poder ejecutivo y los l&iacute;mites legales.
    </p><p class="article-text">
        Este cuadro de mando ha conducido a 12 meses en los que la prometida tierra liberada de Trump ha dado paso a <a href="https://www.eldiario.es/economia/caos-arancelario-trumpista-agita-comercio-global-temor-doble-burbuja-tecnologica-crediticia_1_13027856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un orden comercial ca&oacute;tico</a>. Sin quiebra del transito de mercanc&iacute;as ni <em>decoupling </em>de la globalizaci&oacute;n en sentido estricto. Pero con reglas incoherentes y polarizaci&oacute;n geopol&iacute;tica que se ha acrecentado desde el 2 de abril de 2025. 
    </p><h2 class="article-text">1. Cuellos de botella crecientes y m&aacute;s agobiantes</h2><p class="article-text">
        En rom&aacute;n paladino, ineficiencia inestable. Es la percepci&oacute;n del Nobel de Econom&iacute;a Michael Spence. A su juicio, la fragilidad actual responde a un problema de dise&ntilde;o. Su tesis parte de una verdad inc&oacute;moda. &ldquo;La econom&iacute;a mundial no est&aacute; dise&ntilde;ada para ser resiliente, sino para ser eficiente&rdquo;. Durante d&eacute;cadas, empresas e inversores han optimizado costes, anulado redundancias y concentrado producci&oacute;n en nodos competitivos que alumbr&oacute; un sistema &ldquo;extraordinariamente &aacute;gil en condiciones de normalidad comercial, si bien muy vulnerable cuando algo deja de funcionar&rdquo;. Taras que no necesariamente tienen que ser extraordinarias. Basta con cerrar un estrecho mar&iacute;timo, con dejar una f&aacute;brica esencial fuera de servicio o restringir la exportaci&oacute;n de un insumo &ndash;o producto&ndash; cr&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El listado de riesgos sist&eacute;micos de Spence se refiere a factores que pueden llegar a desencadenar disrupciones en cascada. Desde la energ&iacute;a, hasta los semiconductores o tierras raras, pasando por las infraestructuras digitales. La globalizaci&oacute;n no ha eliminado los cuellos de botella; tan solo los ha redistribuido y, en muchos casos, los ha intensificado, <a href="https://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precisa en </a><a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/addressing-single-points-of-failure-across-the-global-economy-by-michael-spence-2026-03" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Project Syndicate</em></a><a href="https://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. </a>
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, la cuesti&oacute;n no es solo t&eacute;cnica, sino econ&oacute;mica. La resiliencia es un bien p&uacute;blico mal financiado, cuyos beneficios --evitar crisis sist&eacute;mica-- se reparten entre todos y sus costes --duplicar proveedores, mantener inventarios y sacrificar eficiencia&mdash; recaen sobre los actores particulares. En un sistema competitivo, el resultado es predecible porque se invierte poco en resiliencia. &ldquo;Sin embargo, nadie quiere pagar por un seguro cuyo beneficio principal lo disfrutan otros&rdquo;, apunta el tambi&eacute;n profesor em&eacute;rito de Econom&iacute;a de la Escuela de negocios de Stanford.
    </p><h2 class="article-text">2. &iquest;Corregir desequilibrios? Los aranceles acarrean gastos</h2><p class="article-text">
        Erica York, de Tax Foundation, avisa de que el incremento de la presi&oacute;n arancelaria hasta niveles no vistos desde mediados del siglo XX act&uacute;a como un impuesto regresivo al elevar las facturas de hogares y empresas sin que se corrijan con ellos los d&eacute;ficits &ndash;comercial y por cuenta corriente-- externos. La persistencia del agujero comercial de EEUU durante el segundo semestre de 2025 y enero pasado evidencia que los aranceles no atacan las heridas econ&oacute;micas profundas vinculadas al ahorro, la inversi&oacute;n y los flujos de capital. Ni acelera la relocalizaci&oacute;n productiva o el reforzamiento de la seguridad o la autonom&iacute;a geoecon&oacute;mica, acredita York. A partir de datos de este <em>think tank</em> que afirma tener como objetivo fundacional el escrutinio de los recursos federales.
    </p><p class="article-text">
        En 2025, los aranceles supusieron un coste de alrededor de 1.000 d&oacute;lares por hogar; en 2026, ser&aacute;n varios cientos adicionales. Para York, &ldquo;una subida de impuestos, indirecta, pero tangible, en toda regla&rdquo;. Los c&aacute;lculos de Tax Foundation revelan que el peaje promedio pas&oacute; de una cota del 2% a otra del 8% en el conjunto del a&ntilde;o --los aranceles entraron en vigor en agosto--, lo que devolvi&oacute; a la primera econom&iacute;a global al escenario comercial de entreguerras. Sin reajuste en la balanza comercial y con el peligro a&ntilde;adido de que sus costes m&aacute;s relevantes son acumulativos. 
    </p><p class="article-text">
        Las reducciones en el dinamismo del PIB, aunque sea de d&eacute;cimas, significa recortes de inversi&oacute;n, p&eacute;rdida de productividad y, en ultima instancia, de renta familiar e ingresos corporativos. As&iacute; como la p&eacute;rdida de recaudaci&oacute;n de 175.000 millones de d&oacute;lares por parte del Tesoro federal.
    </p><h2 class="article-text">3. Desorden global sin seguridad jur&iacute;dica</h2><p class="article-text">
        Tax Policy Center afirma que EEUU se ha adentrado en un terreno excepcional para una econom&iacute;a avanzada como ha plasmado la correcci&oacute;n del Supremo al invalidar los aranceles impuestos bajo la International Emergency Economic Powers Act. Su resoluci&oacute;n no solo redefine los l&iacute;mites del poder ejecutivo, sino que transforma los flujos financieros asociados al comercio en una escala sin precedentes. Porque lo que durante meses fue una fuente de ingresos p&uacute;blicos se convierte ahora en una obligaci&oacute;n de devoluci&oacute;n masiva. Bajo una l&oacute;gica aplastante --si los grav&aacute;menes son ilegales, el Tesoro no puede retener la cuant&iacute;a recaudada--, su mandato de rebajar los peajes a la importaci&oacute;n y la puesta en liza de mecanismos de compensaci&oacute;n autom&aacute;ticos que trasladen la carga al sistema administrativo y judicial, se abre una fase de litigios, procedimientos aduaneros y medidas pol&iacute;ticas a&uacute;n por definir y de recobros inciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Para las empresas, el fallo revela otra balanza de riesgo y oportunidades. Los importadores son los beneficiarios directos de las devoluciones. Pero el acceso efectivo a esos fondos depende de su capacidad para avanzar en un proceso t&eacute;cnico y exigente de revisi&oacute;n de entradas aduaneras, presentaci&oacute;n de protestas dentro plazos estrictos y reconstrucci&oacute;n documental de los pagos ya realizados, alertan los bufetes de abogados.
    </p><h2 class="article-text">4. Readaptaci&oacute;n incierta de las cadenas de valor</h2><p class="article-text">
        Otro an&aacute;lisis, del Centre for Inclusive Trade (CfIT), incide en que las pol&iacute;ticas ineficientes como las arancelarias de Trump generan facturas adicionales. Las empresas se adaptan a los cambios con mayor celeridad de lo que los pol&iacute;ticos transforman. Ante los grav&aacute;menes y las amenazas, han desviado sus rutas, han reetiquetado sus productos, han buscado intermediarios o negociado exenciones, mientras tratan de amoldarse a la doble prima de riesgo, energ&eacute;tica y al transporte mercante. El comercio no ha desaparecido, pero ha mutado. Sigue funcionando con m&aacute;s fricci&oacute;n. Los investigadores del CfIT Nicol&ograve; Tamberi y Alan Winters aseguran que el impacto m&aacute;s relevante &ldquo;no es la destrucci&oacute;n del comercio, sino la incertidumbre que lo rodea&rdquo;, a la que tambi&eacute;n califican de &ldquo;impuesto&rdquo;; en este caso, &ldquo;particularmente corrosivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas --dicen-- no solo reaccionan a lo que ocurre, sino a lo que podr&iacute;a ocurrir. Si la pol&iacute;tica comercial es vol&aacute;til --aranceles que aparecen, se suprimen o cambian de base legal--, la inversi&oacute;n se ralentiza, las decisiones estrat&eacute;gicas se posponen, la planificaci&oacute;n a largo plazo se sustituye por ajustes t&aacute;cticos y el diagn&oacute;stico es un sistema reactivo e ineficiente. A ello se suma un efecto colateral: el sistema multilateral de comercio, con sus reglas, procedimientos y previsibilidad se ha debilitado. Cuando la primera potencia global act&uacute;a unilateral y err&aacute;ticamente, las normas importan menos. Otros mercados como el europeo buscan alternativas en acuerdos regionales de libre comercio -Mercosur, Canad&aacute;, India o Australia- para ganar en diversificaci&oacute;n y poner parches a su fragmentaci&oacute;n. Aunque el comercio &ldquo;depender&aacute; cada vez m&aacute;s de decisiones de soberan&iacute;a gubernamental&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">5. Mercanc&iacute;as al ralent&iacute; sin gobierno comercial</h2><p class="article-text">
        La OMC acaba de pronosticar su descenso. De un dinamismo del 4,6% en 2025 al 1,9% este a&ntilde;o y el 2,6% en 2027. Tambi&eacute;n el de servicios se retraer&aacute; hasta el 4,8% en 2026 desde posiciones cercanas ya al doble d&iacute;gito. Por el agotamiento importador, el impacto en diferido de los aranceles y la incertidumbre comercial. Incluso dibuja un panorama a&uacute;n m&aacute;s adverso --de medio punto a la baja, hasta el 1,4%-- si el caos arancelario o las tensiones geopol&iacute;ticas se agudizan. Con un diagn&oacute;stico n&iacute;tido: el comercio global resiste, pero readapt&aacute;ndose constantemente a un entorno menos cooperativo y sus cadenas de valor en estado de mutaci&oacute;n. Solo el comercio digital amortigua la desaceleraci&oacute;n, as&iacute; como los flujos ligados a la IA. Din&aacute;micas que operan pese al sistema multilateral, no gracias a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        La propia OMC admite que la ausencia de represalias ha evitado un deterioro mayor, aunque sin un marco normativo plenamente operativo, dif&iacute;cilmente habr&aacute; una regeneraci&oacute;n adecuada. Su papel de &aacute;rbitro y garante del comercio justo est&aacute; sometido a una crisis de identidad debido a la indiferencia de Trump y a la paralizaci&oacute;n de sus mecanismos de resoluci&oacute;n de disputa. En una &eacute;poca en la que sus estatutos resultan insuficientes para abordar distorsiones contempor&aacute;neas como los subsidios masivos, las restricciones tecnol&oacute;gicas o la coerci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        El desprestigio de la OMC es tan alarmante con la versi&oacute;n Trump 2.0 que Ignacio Garc&iacute;a Bercero, del Instituto Bruegel, apunta a una estrategia pragm&aacute;tica, la de reforzar el sistema reglado actual sin esperar a un consenso internacional pleno que combina la defensa de este ente multilateral con la firma de acuerdos globales y regionales en &aacute;reas como el comercio digital o instrumentos de facilitaci&oacute;n de inversiones y mecanismos alternativos de arbitraje. Una especie de equilibrio inestable en el que los aranceles dejar&iacute;an de ser meras barreras econ&oacute;micas para convertirse en s&iacute;ntomas de una transici&oacute;n m&aacute;s profunda. Mientras se decide si la OMC continuar&aacute; o no siendo el arquitecto del comercio mundial o si se idea su reemplazo bajo otro orden mundial. 
    </p><h2 class="article-text">6. La guerra de Ir&aacute;n atenaza la resiliencia activa</h2><p class="article-text">
        Otra pica sobre el desorden comercial. El cierre del Estrecho de Ormuz no solo ha interrumpido el tr&aacute;nsito de hidrocarburos. Tambi&eacute;n ha colapsado nodos log&iacute;sticos cr&iacute;ticos que conectan Asia, Europa y &Aacute;frica. El impacto inmediato se concentra en la energ&iacute;a, cuyo encarecimiento se transmite con rapidez a los costes del transporte y de los alimentos e importa inflaci&oacute;n; especialmente a los pa&iacute;ses crudo-dependientes. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n en este punto, los da&ntilde;os colaterales son mayores. Las disrupciones de crudo se amplifican a lo largo de cadenas de valor, sobre todo, las asi&aacute;ticas, donde grandes centros de refinado redistribuyen productos energ&eacute;ticos y petroqu&iacute;micos a escala global. La perturbaci&oacute;n inicial se convierte en una cascada que ahoga los insumos industriales, fertilizantes y bienes intermedios, elevan su producci&oacute;n y erosionan el comercio m&aacute;s all&aacute; del sector energ&eacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ano-i-despues-dia-liberacion-arancelaria-trump-comercio-global-navega-motor-rumbo_129_13114418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b39079e7-bc1a-4172-b246-b6cf0f04efb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114852.jpg" length="5747945" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b39079e7-bc1a-4172-b246-b6cf0f04efb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114852.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5747945" width="6000" height="3375"/>
      <media:title><![CDATA[Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b39079e7-bc1a-4172-b246-b6cf0f04efb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114852.jpg" width="6000" height="3375"/>
      <media:keywords><![CDATA[Aranceles,Donald Trump,Comercio internacional,Crecimiento económico,Inflación,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e90e13ab-f210-4da1-b52f-e029ddbdc6cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La volatilidad extrema reina otra vez en torno a un barril de crudo a 100 dólares bajo apuestas inversoras ganadoras que coinciden con relatos incoherentes de Donald Trump para que un selecto club de acólitos con información privilegiada se enriquezca en bolsa</p><p class="subtitle">Trump desata el pánico energético global con su guerra en Irán</p></div><p class="article-text">
        El presidente estadounidense ha vuelto a montar otro <a href="https://www.eldiario.es/economia/embargo-comercial-espana-amenaza-farol-trump-carece-base-legal-peligran-inversiones-eeuu_1_13040911.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>TACO</em></a>, acr&oacute;nimo acu&ntilde;ado con sorna en las firmas de inversi&oacute;n de los &uacute;ltimos meses para describir sus secuencias recurrentes de amenazas apocal&iacute;pticas seguidas de repliegues de postura del l&iacute;der MAGA. En 2025, utiliz&oacute; a destajo esta desconcertante dial&eacute;ctica a cuenta de la implantaci&oacute;n de los aranceles rec&iacute;procos de EEUU y sus posteriores tiras y aflojas con aliados y rivales geoestrat&eacute;gicos y culmin&oacute; con un rapapolvo del Supremo americano.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la arena donde se escenifica la estrategia comunicativa trumpista, a golpe de clic, se sit&uacute;a en el mercado del petr&oacute;leo, ecosistema ideal para trasladar casi sin soluci&oacute;n de continuidad las consignas geopol&iacute;ticas a la especulaci&oacute;n burs&aacute;til por el amplio abanico de par&aacute;metros que se conjuran para fijar el precio del barril.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        TACO responde a la apelaci&oacute;n <em>Trump Always Chickens Out</em> (algo as&iacute; como Trump siempre se acobarda) y, hasta ahora, antes de atestiguarse unos sospechosos movimientos de enriquecimiento r&aacute;pido con indicios de tr&aacute;fico de influencia en el c&iacute;rculo pr&oacute;ximo a Trump &ndash;a prop&oacute;sito de sus <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-exige-iran-ponerse-serio-plan-paz-no-haya-marcha-carga-nuevo-otan_1_13099771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazas y repliegues </a>sobre un alto el fuego en la guerra ilegal contra Ir&aacute;n que &eacute;l mismo inici&oacute;&mdash; reg&iacute;a en los c&iacute;rculos inversores la certeza de que &ldquo;la &uacute;nica posici&oacute;n perdedora es tomarse la ret&oacute;rica<em> </em>trumpista al pie de la letra&rdquo;. Lectura con claros tintes ir&oacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el negocio del petr&oacute;leo es m&aacute;s peliagudo. Suma factores m&aacute;s peligrosos a los mensajes coercitivos con rectificaci&oacute;n del mandatario americano que los de una reconfiguraci&oacute;n global de los entramados arancelarios que han sepultado el principio de la libre circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as y servicios.
    </p><p class="article-text">
        El crudo es el fertilizante m&aacute;s propicio para que germinen tomas de decisiones geopol&iacute;ticas en los mercados de capitales. Es donde campa a sus anchas la idea de que la volatilidad propicia incertidumbre, pero tambi&eacute;n oportunidades. As&iacute; lo constataba<em> Financial Times </em>en la ma&ntilde;ana de una de las jornadas clave de la pasada semana, cuando se ejecutaron operaciones en futuros de Brent y WTI &ndash;barriles de referencia en Europa y EEUU, respectivamente&ndash; por valor de 580 millones de d&oacute;lares. Apenas 15 minutos antes de que Trump anunciara avances en las conversaciones con Ir&aacute;n, que el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s se apresur&oacute; a desmentir.
    </p><p class="article-text">
        Pero el relato cumpli&oacute; su misi&oacute;n. Desencaden&oacute; una ca&iacute;da inmediata del petr&oacute;leo con repuntes de otros activos, lo permiti&oacute; capturar beneficios r&aacute;pidos y cuantiosos. &iquest;Tr&aacute;fico de influencias? Presumiblemente. Aunque no se hayan identificado a los operadores ni haya todav&iacute;a pruebas de ilegalidad, el cariz an&oacute;malo de estos movimientos concertados un d&iacute;a sin datos relevantes ni catalizadores evidentes alimenta la sospecha de que un selecto club de inversores pr&oacute;ximo al circuito personal del presidente opera con ventajas informativas de car&aacute;cter privado. &ldquo;Alguien se hizo mucho m&aacute;s rico en horas&rdquo;, asum&iacute;an varias voces del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de esta seria advertencia de los efectos que puede ocasionar la jerga TACO, esta alerta de s&uacute;bitos incrementos patrimoniales para unos pocos parece certificar que el precio del crudo ya no responde &uacute;nicamente a interrupciones del suministro o a cambios en la demanda, sino a la gesti&oacute;n &ndash;y anticipaci&oacute;n&ndash; de informaci&oacute;n geopol&iacute;tica de primera mano. As&iacute; lo asegura Robert Rennie, responsable de materias primas en Westpac Banking Corporation, para quien el negocio petrol&iacute;fero &ldquo;oscila entre escenarios de escalada y de final negociado sin criterios definidos sin inclinarse por ninguno&rdquo;. En parecidos t&eacute;rminos se manifiesta Charu Chanana, de Saxo Markets. En su opini&oacute;n, &ldquo;las recientes ca&iacute;das de precios responden a un recorte de la prima de riesgo, pero no a una normalizaci&oacute;n real de un mercado que descuenta la paz sin confiar de lleno en ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es una din&aacute;mica pendular. El Brent ha pasado de rozar los 120 d&oacute;lares a situarse por debajo de la psicol&oacute;gica barrera de los triples d&iacute;gitos en d&iacute;as, sin flujos de oferta y demanda que lo explique ni fundamentos econ&oacute;micos que lo sustenten. Ni siquiera <a href="https://www.eldiario.es/economia/impacto-bloqueo-ormuz-amenaza-paralizar-taiwan-principal-fabricante-chips-planeta_1_13095122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cierre del estrecho de Ormuz</a> justifica sus fluctuaciones. Entre otras razones, porque la actividad militar contin&uacute;a. Y cada vez con mayor intensidad. Pese a lo cual, parece bastar con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-exige-iran-ponerse-serio-plan-paz-no-haya-marcha-carga-nuevo-otan_1_13099771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una insinuaci&oacute;n de di&aacute;logo</a> para borrar miles de millones de d&oacute;lares en valor.
    </p><h2 class="article-text">La din&aacute;mica de fuerzas que mueve el petr&oacute;leo</h2><p class="article-text">
        A esta fragilidad se suma una inquietud creciente sobre el propio funcionamiento del mercado. Las oscilaciones extremas y ciertas operaciones de gran tama&ntilde;o han reavivado especulaciones sobre posibles intervenciones &ndash;directas o indirectas&ndash; en los mercados de futuros. Tim Skirrow, de Energy Aspects, admite que algunas transacciones recientes &ldquo;han sido inusualmente grandes para momentos sin factores econ&oacute;micos claros&rdquo; y alerta de que el &ldquo;riesgo de erosionar la confianza inversora se palpa en el ambiente&rdquo;. Terry Duffy, consejero delegado de CME Group, alerta de que cualquier percepci&oacute;n de intervenci&oacute;n gubernamental, por parte de la Casa Blanca o de otro productor, en la formaci&oacute;n de precios &ldquo;podr&iacute;a tener consecuencias sist&eacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un colapso energ&eacute;tico? En apariencia, los mercados creen en el dogma de fe neoliberal de que nadie juega con ventaja. Pero esta creencia se tambalea cuando la geopol&iacute;tica se convierte en el motor de los precios y el petr&oacute;leo, m&aacute;s que una mercanc&iacute;a f&iacute;sica, se comporta como un activo narrativo. El <em>efecto TACO</em> no es solo una etiqueta ingeniosa. Es el certificado de que la volatilidad ha dejado de ser una se&ntilde;al de incertidumbre para convertirse en un instrumento de oportunidad forjada por el tr&aacute;fico de influencias.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; interpretan los inversores? Y, sobre todo, &iquest;qu&eacute; factores intervienen en el clima de los negocios petrol&iacute;feros?
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Ir&aacute;n ha disparado su rango de fluctuaci&oacute;n, aunque sin generar, por ahora, un shock sostenido de oferta. Los inversores parecen m&aacute;s pendientes de la geopol&iacute;tica que de los da&ntilde;os reales en infraestructuras energ&eacute;ticas. As&iacute; como de la narrativa TACO. Pero al mismo tiempo, el conflicto ha propiciado sinergias cruzadas con otros activos. Entre otras, en el orden monetario. Los bancos centrales han optado por la cautela ante el repunte energ&eacute;tico, <a href="https://www.eldiario.es/economia/bce-mantiene-tipos-interes-2-pese-presion-precios-energia-guerra-iran_1_13077900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manteniendo tipos</a> mientras eval&uacute;an el impacto inflacionario. Tambi&eacute;n en terreno cambiario. El d&oacute;lar ha cobrado nuevos br&iacute;os, parece haber superado la aversi&oacute;n al riesgo que se hab&iacute;a instalado en el mercado al calor del encarecimiento del crudo y vuelve a coquetear con su estatus de valor refugio en tiempos en que los tipos de inter&eacute;s han entrado en territorio restrictivo por el peligro a una <em>estanflaci&oacute;n </em>en Europa y, posiblemente, en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, el <em>oro negro </em>y el<em> </em>gas vuelven a actuar como catalizadores de expectativas financieras. Como si la Vieja Econom&iacute;a f&oacute;sil nunca hubiera dejado su hist&oacute;rico dominio de los ciclos de negocios. Pese a los avances hacia la sostenibilidad y el tr&aacute;nsito energ&eacute;tico de fuentes renovables en la era post Covid. O la resistencia de los mercados emergentes a las embestidas burs&aacute;tiles exteriores. Desde estas latitudes se emiten rendimientos de valor moderadamente alcistas. Se&ntilde;al digna de menci&oacute;n especial, dadas las tiranteces en el cr&eacute;dito privado que atenaza a entidades bancarias americanas y al influjo de la burbuja especulativa ligada a los valores IA.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, el negocio petrol&iacute;fero contin&uacute;a operando con numerosas teclas geopol&iacute;ticas y especulativas que tocar. Se define como un sistema h&iacute;brido donde convergen la realidad f&iacute;sica y la anticipaci&oacute;n financiera. En su base est&aacute; el mercado spot, que determina precios para entrega inmediata de crudo, al reflejar las condiciones diarias de oferta y demanda. Pero sobre este, se superpone el de futuros, donde miles de contratos mercantiles estandarizados &mdash;normalmente, de 1.000 barriles&mdash; permiten a empresas e inversores cubrir riesgos o especular a precios futuros.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, sin intenci&oacute;n de recibir barriles f&iacute;sicos, ya que la gran parte de ellos se liquidan en efectivo antes del vencimiento.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, sus referencias globales &mdash;el Brent (Europa) o el WTI (EEUU)&mdash; act&uacute;an como anclas, pese a que en sus precios finales se incorporan expectativas, tensiones geopol&iacute;ticas y decisiones de c&aacute;rteles productores (especialmente la OPEP+), que ajustan la producci&oacute;n para influir en el crudo que sale al mercado. A menudo, con incumplimiento de sus cuotas acordadas.
    </p><p class="article-text">
        A este entramado se a&ntilde;ade otra losa. Los brokers intermedian entre productores y compradores sin poseer el crudo facilitando transacciones, aportando informaci&oacute;n y, en teor&iacute;a, asegurando el cumplimiento normativo. A cambio de comisiones. Para <em>m&aacute;s inri,</em> estos flujos f&iacute;sicos pueden adaptarse casi en tiempo real. Es cuando los petroleros cambian de destino en alta mar en busca de mejores precios a trav&eacute;s de arbitrajes, desv&iacute;os por primas de riesgo en pasarelas neur&aacute;lgicas para el tr&aacute;fico mar&iacute;timo como Ormuz o Suez o por decisiones forzadas por el encarecimiento de los seguros en zonas de conflicto. La congesti&oacute;n portuaria o las sanciones tambi&eacute;n alteran rutas y tiempos.
    </p><h2 class="article-text">Una bifurcaci&oacute;n de estrategias energ&eacute;ticas</h2><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n velada de Trump con su TACO petrol&iacute;fero la esboz&oacute; el primer ministro canadiense <a href="https://www.eldiario.es/internacional/primer-ministro-canada-reconoce-mentira-orden-internacional-amenazas-trump_1_12923278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Carney en la cita de Davos</a> de este a&ntilde;o, cuando advirti&oacute; que el orden internacional liberal hab&iacute;a terminado. Pero Nils Gilman, director del Instituto Berggruen, <em>think tank</em> con sede en Los &Aacute;ngeles, cree que el diagn&oacute;stico de Carney se queda corto. &ldquo;Lo que realmente est&aacute; en juego son los modelos energ&eacute;ticos&rdquo;, dice en <em>Foreign Policy</em>. Trump reconfigura alianzas para llevar el final de la civilizaci&oacute;n f&oacute;sil ante una transici&oacute;n conflictiva. El futuro orden mundial no se decidir&aacute; en instituciones multilaterales, sino por el control de energ&iacute;a, los minerales y la tecnolog&iacute;a, dando lugar a una &ldquo;Guerra Fr&iacute;a ecol&oacute;gica&rdquo; entre <em>petroestados</em>, con sangre f&oacute;sil en vena para hacer funcionar sus arterias productivas y <em>electroestados</em>, que se decantan por inyectar m&aacute;s fuentes renovables en sus mix energ&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        EEUU apuesta por mantenerse en el primer grupo, China por saltar al segundo. Mientras Europa, que acaba de realizar un alegato a favor de una agenda verde defenestrada por la ultraderecha que lanza sus tent&aacute;culos nacional-populistas hacia las jefaturas de gobierno por toda la UE, sigue sin perfilar su hoja de ruta. Pese a que el presidente del Consejo Europeo, Ant&oacute;nio Costa, acaba de volver a situar la transici&oacute;n energ&eacute;tica en el centro de la estrategia comunitaria tras definirla como &ldquo;nuestra principal tarea&rdquo; y vincularla de forma expl&iacute;cita &ldquo;a la seguridad energ&eacute;tica y a los avances en la carrera por la competitividad internacional&rdquo;. Junto a la integraci&oacute;n de mercados de capital. Los dos grandes retos marcados por los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y <a href="https://www.eldiario.es/economia/letta-europa-colonia-estados-unidos-sectores-tecnologia-finanzas_1_13097729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrico Letta</a>.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, Gilman describe a EEUU como l&iacute;der de un eje de petroestados que busca alargar la hegemon&iacute;a f&oacute;sil &mdash;la Vieja Econom&iacute;a que se resiste a manejar los hilos de los ciclos de negocio que describi&oacute; Jeff Curry, ex estratega jefe de materias primas durante la escalada energ&eacute;tica que surgi&oacute; el oto&ntilde;o previo a la invasi&oacute;n rusa de Ucrania&mdash;, mientras China encabeza un bloque de naciones que creen en una <em>electroindustria</em> basada en renovables, bater&iacute;as y cadenas minerales. Europa aparece como una hipot&eacute;tica tercera v&iacute;a. Una potencia regulatoria que intenta equilibrar descarbonizaci&oacute;n, seguridad energ&eacute;tica y gobernanza, pero cuya influencia global depender&aacute; de su capacidad para traducir normas en m&uacute;sculo industrial y en control de recursos en un entorno crecientemente competitivo.
    </p><p class="article-text">
        Estos virajes geoestrat&eacute;gicos se producen en medio de una fractura energ&eacute;tica global provocada por la guerra de Ir&aacute;n e ilustrada en el control del estrecho de Ormuz, que revela la ambig&uuml;edad entre Washington y Teher&aacute;n. Ambas capitales negocian, se supone, un alto el fuego. Aunque sin garant&iacute;as visibles de &eacute;xito y bajo unos cauces de di&aacute;logo, con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13098913_1120801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediaci&oacute;n pakistan&iacute;</a>, que se alejan de la diplomacia cl&aacute;sica y en los que cada movimiento militar o ret&oacute;rico impacta de inmediato en la oferta y en la psicolog&iacute;a de un mercado energ&eacute;tico convertido en el verdadero campo de batalla global. Pero que tambi&eacute;n deja secuelas dom&eacute;sticas. Porque la credibilidad de Trump se mide tambi&eacute;n en las gasolineras del pa&iacute;s y en un cada vez m&aacute;s complejo equilibrio entre presi&oacute;n militar, estabilidad de precios y coste pol&iacute;tico con elecciones <em>Midterm </em>en oto&ntilde;o y una Fed en la que ha retornado la visi&oacute;n de los <em>halcones</em> inflacionistas.
    </p><p class="article-text">
        Puede que esta vez su dial&eacute;ctica TACO deje de ser efectiva y su ret&oacute;rica coercitiva de efectos correctores retardados ejerza un efecto bumer&aacute;n dentro y fuera de las fronteras americanas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e90e13ab-f210-4da1-b52f-e029ddbdc6cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="941415" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e90e13ab-f210-4da1-b52f-e029ddbdc6cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="941415" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e90e13ab-f210-4da1-b52f-e029ddbdc6cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Petróleo,Bolsa,Energía,Tipos de Interés,Transición ecológica,Transición energética,Estados Unidos,Europa,UE - Unión Europea,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86699ab-dec6-46a5-82c2-a3d7c2be68df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado augura que la prima de riesgo energética puede sobrepasar el 20% del precio del barril y la comercial, rebasar el 1,5% del valor del buque que atraviesa este ‘chokepoint’ estratégico de las rutas mercantes. El Estrecho de Ormuz es mucho más que una pasarela marítima bajo control de Irán. </p><p class="subtitle">Gonzalo Escribano, experto en energía: “Aún no hay pozos de petróleo ardiendo, pero nos acercamos peligrosamente”</p></div><p class="article-text">
        Las guerras modernas no se libran tan solo con misiles o incursiones a&eacute;reas. Tambi&eacute;n se disputan en el orden econ&oacute;mico y en los mercados de capitales. El conflicto armado desatado por EEUU e Israel contra Ir&aacute;n ha desempolvado uno de los secretos a voces mejor guardado por los centros de an&aacute;lisis del negocio energ&eacute;tico: las primas de riesgo asociadas al barril de petr&oacute;leo. Capaces de aparecer o de brillar por su ausencia en funci&oacute;n de si el mercurio del term&oacute;metro geopol&iacute;tico global se dispara o, por el contrario, se hunde hacia el fondo. Es el precio a pagar por garantizarse el abastecimiento de los combustibles f&oacute;siles; en especial, <a href="https://www.eldiario.es/politica/gonzalez-laya-trabaja-venezuela-megafono_1_1120345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el oro negro, aunque tambi&eacute;n el gas.</a>
    </p><p class="article-text">
        El Estrecho de Ormuz se ha convertido en el bar&oacute;metro de estos acontecimientos. Hasta el punto de determinar el calibre de este doble impuesto revolucionario que grava en principio la energ&iacute;a, pero que tambi&eacute;n lanza sus tent&aacute;culos hacia el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo. Es decir, no solo a petroleros o metaneros, sino tambi&eacute;n a los buques mercantes que atraviesan por una de las zonas de mayor tr&aacute;fico naval, bajo la amenaza de dejar de ofrecer garant&iacute;as para alcanzar sus puertos de destino. Todo este <em>collage</em> amenaza con romper contratos mercantiles y encarecer cargos. 
    </p><p class="article-text">
        Son mecanismos suficientemente conocidos en el funcionamiento de los mercados energ&eacute;ticos. Sin embargo, las primas de riesgo asociadas al crudo siempre han sido un tributo invisible en un orden econ&oacute;mico mundial que ha vuelto a dominar, desde la Gran Pandemia, la vieja econom&iacute;a, la de los combustibles f&oacute;siles, seg&uacute;n preconiz&oacute; Jeff Curry, entonces estratega jefe de Goldman Sachs. Con objeto de restablecer su influencia en los ciclos de negocios ante la p&eacute;rdida de sus cuotas de mercado por la irrupci&oacute;n de las fuentes renovables y la avalancha de inversiones ESG que empezaba a emerger en las carteras de capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este diezmo petrol&iacute;fero, que no exige pasar por aduana alguna, irrumpe cada vez que el mercado percibe riesgos reales de interrupci&oacute;n en el suministro. A modo de sabotajes a infraestructuras, tensiones geopol&iacute;ticas o, como ocurre ahora, por el cierre casi herm&eacute;tico de un corredor naval de especial valor estrat&eacute;gico como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Estrecho de Ormuz</a>, <em>chokepoint</em> que separa Ir&aacute;n de Om&aacute;n y conecta el Golfo P&eacute;rsico con el Oc&eacute;ano &Iacute;ndico. De apenas 21 millas n&aacute;uticas de anchura es un punto neur&aacute;lgico por el que circulan a diario entre 18 y 20 millones de barriles de crudo, la quinta parte del consumo global. Toda perturbaci&oacute;n por ese paso crea volatilidad energ&eacute;tica inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de la guerra, el Brent &ndash;de referencia en Europa&ndash; oscila en torno a la barrera de los 100 d&oacute;lares por barril. Las jornadas que se asienta por debajo, los expertos del sector lo achacan a entregas de cargas de petroleros parias &ndash;la mayor&iacute;a rusos, bajo bandera de conveniencia&ndash; que vagan por los mares en busca del mejor postor para colocar barriles siberianos sometidos a los topes de 60 d&oacute;lares impuestos por el G7. Aunque ahora, estos l&iacute;mites acaban de ser liberados por EEUU. A instancias de la Administraci&oacute;n Trump, que teme desabastecimientos y escaladas del barril que impulsen la inflaci&oacute;n e <a href="https://www.eldiario.es/economia/reserva-federal-desoye-trump-mantiene-tipos-interes-cambios-caos-economico-guerra-iran_1_13079202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impidan bajar tipos como exige desde hace un a&ntilde;o a la Fed</a>. A media semana, con la intensificaci&oacute;n de los ataques, el crudo toc&oacute; los 119 d&oacute;lares. 
    </p><h2 class="article-text">El nerviosismo se instala en la Casa Blanca</h2><p class="article-text">
        De hecho, el l&iacute;der MAGA, acaba de aprobar una exenci&oacute;n temporal de 60 d&iacute;as de la Ley Jones, la normativa mar&iacute;tima vigente en EEUU desde 1920 y que obliga a que el transporte de mercanc&iacute;as entre puertos estadounidenses se realice en barcos construidos y registrados con pasaporte de EEUU. La medida permitir&aacute; a buques con bandera extranjera transportar petr&oacute;leo, gas y otros productos energ&eacute;ticos dentro del pa&iacute;s. Con la finalidad de reducir costes de transporte y frenar la subida de los combustibles, que ya empieza a retroalimentar un IPC que, por otro lado, nunca ha estado a raya, por debajo del 2%. Seg&uacute;n fuentes oficiosas americanas, el cierre de Ormuz ha blanqueado &ndash;permitido actos de pirater&iacute;a petrolera&ndash;alrededor de 15 millones de barriles diarios y acrecentado las tensiones energ&eacute;ticas globales. 
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (AIE) ha calificado la disrupci&oacute;n actual como la mayor en la historia del <em>oro negro</em>. El gal&oacute;n de gasolina en EEUU ha remontado un 22% desde el inicio de las hostilidades en Ir&aacute;n, hasta superar los 3,70 d&oacute;lares. El gran temor de Trump es que estos precios colapsen la actividad industrial y retraigan el consumo. Bancos de inversi&oacute;n como JP Morgan no descartan que el barril se eleve a los alteres de los 200 d&oacute;lares si Ormuz perpet&uacute;a su cierre. 
    </p><p class="article-text">
        Que el shock energ&eacute;tico empieza a tomar forma y que su evoluci&oacute;n no gusta precisamente a la Casa Blanca se revela en un informe del Consejo Nacional de Comercio que dirige Peter Navarro, uno de los m&aacute;s fieles delfines <em>trumpistas</em>, donde se sostiene que el riesgo vinculado a la guerra en la regi&oacute;n ha a&ntilde;adido hist&oacute;ricamente entre 5 y 15 d&oacute;lares por barril a su precio comercial. En sus c&aacute;lculos, el conflicto contra Ir&aacute;n ha llevado el crudo a una primera escala de subidas del 21%, cota que coincide el consenso del mercado sobre el montante del impuesto revolucionario que se ha exigido esta semana. 
    </p><p class="article-text">
        JP Morgan lo cifra ente el 15% y el 20%. Sin resquicios para el optimismo. Porque lo estipula as&iacute; pese a que productores como Arabia Saud&iacute; logren desviar sus flujos por su oleoducto East-West y embarcarlo a trav&eacute;s del Mar Rojo, aduciendo que esta canalizaci&oacute;n solo puede transportar un caudal de entre 3 y 4 millones de barriles diarios, muy por debajo de los cargos de la ruta Ormuz. Por si fuera poco Teher&aacute;n ha declarado objetivo militar a los centros log&iacute;sticos y de servicios que apoyan al portaaviones estadounidense Gerald R. Ford, que transita por el Mar Rojo. Entre otros, el oleoducto saud&iacute;. Pero incluso sin ataques iran&iacute;es, este enclave mar&iacute;timo, avisa David Oxley, economista en Capital Economics, &ldquo;no era precisamente un basti&oacute;n de estabilidad geopol&iacute;tica&rdquo; sin la presencia de la armada americana. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estimaciones de JPMorgan, incluso con estos desv&iacute;os por oleoducto, persistir&iacute;a una prima de riesgo de entre el 15% y el 20%. Ormuz es m&aacute;s trascendental que el Mar Rojo. Las previsiones de este banco de inversi&oacute;n son de un calibre bastante m&aacute;s pronunciado que el impuesto que se exigi&oacute; los a&ntilde;os que precedieron y sucedieron al colapso crediticio de 2008, estipulado en el 12%. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, con un barril que marc&oacute; su cota hist&oacute;rica, en los 147,50 d&oacute;lares, en julio de ese a&ntilde;o, justo tres meses antes de la quiebra de Lehman Brothers. Justificado, entonces, por la amenaza de los ataques yihadistas a instalaciones p&eacute;rsicas. Y, por supuesto, por encima de la cuota, algo menor, por <em>casus belli,</em> que fue a&ntilde;adida durante la invasi&oacute;n de Kuwait en 1990 o de Irak en 2003, en las que el petr&oacute;leo toc&oacute; techos que se moderaron una vez las cadenas de suministro superaron sus disrupciones. 
    </p><h2 class="article-text">Primas extraordinarias por traves&iacute;as mar&iacute;timas</h2><p class="article-text">
        Pero el conflicto armado actual presenta otra factura de riesgo adicional, la del transporte naval. La prima mar&iacute;tima es el seguro &ndash;en este caso, de nuevo, por amenaza b&eacute;lica&ndash; que los buques se deciden a pagar como cobertura de sus hojas de ruta. La aseguradora Lloyd&rsquo;s of London calcula que este <em>war risk insurance</em> ha pasado de significar aproximadamente el 0,25% del valor de cada barco mercante al 1,5%. Por traves&iacute;a. En t&eacute;rminos financieros, este salto es enorme. Porque para un superpetrolero valorado en 100 millones de d&oacute;lares, el seguro ha pasado de un coste de unos 250.000 d&oacute;lares &ndash;montante previo a la guerra&ndash; a alrededor de 1,5 millones por viaje. Y en ciertos desplazamientos de especial peligro, los brokers mar&iacute;timos estiman aumentos del 1000%.
    </p><p class="article-text">
        El Golfo P&eacute;rsico ha reconfigurado su calificaci&oacute;n en los cuadros de mando de las aseguradoras. Ahora, se la declara zona de guerra mar&iacute;tima, lo que implica renegociar p&oacute;lizas con frecuencia &ndash;en ocasiones, cada semana&ndash; por el incremento del riesgo financiero de armadores y compa&ntilde;&iacute;as de seguros. Por supuesto, este encarecimiento se traslada inmediatamente al precio del crudo y, por ende, a los ingresos de los hogares y a las cuentas de resultados de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma el p&aacute;nico a los fletes. Las tarifas diarias de los superpetroleros VLCC, capaces de transportar 2 millones de barriles, han alcanzado casi 800.000 d&oacute;lares al d&iacute;a, aproximadamente cuatro veces m&aacute;s que antes del conflicto. Y en algunos cargamentos por el Golfo, su transporte puede a&ntilde;adir una penalizaci&oacute;n de m&aacute;s de 20 d&oacute;lares por barril, un coste equivalente a una cuarta parte del precio del crudo. El 20% de sus 100 d&oacute;lares actuales. &ldquo;Son niveles de terror&rdquo;, empiezan a admitir analistas del sector, porque la tarifa del seguro &ldquo;no es el &uacute;nico problema&rdquo;, sino que se une la &ldquo;disponibilidad, cada vez menor, de barcos dispuestos a cruzar estas latitudes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las citas surgen de un informe de S&amp;P Global Commodity Insights que resumen con crudeza el panorama: &ldquo;conseguir una cobertura es una cosa; atravesar el Estrecho de Ormuz es otra muy distinta&rdquo;. Numerosos capitanes y armadores han decidido simplemente evitar el &aacute;rea por motivo de seguridad de la tripulaci&oacute;n. El da&ntilde;o colateral ha sido fulminante. El estrangulamiento log&iacute;stico ha llevado a que el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo haya ca&iacute;do dr&aacute;sticamente. Solo 47 buques lo realizaron en las dos primeras semanas de conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Reducci&oacute;n del tr&aacute;fico naval, retenci&oacute;n de buques y, por supuesto, interrupciones m&aacute;s o menos parciales de exportaciones energ&eacute;ticas. Impulsadas, adem&aacute;s, por unas intervenciones armadas que han puesto en el punto de mira iran&iacute; instalaciones petrol&iacute;feras y de gas en territorio de los emiratos y Arabia Saud&iacute; y, en el caso de los ej&eacute;rcitos americano e israel&iacute;, contra la isla de Jark, estrat&eacute;gica para el negocio de crudo de Teher&aacute;n, o contra el yacimiento de gas m&aacute;s importante del mundo, de copropiedad irano-catar&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Las autoridades monetarias, en alerta</h2><p class="article-text">
        Pero hay, adem&aacute;s, m&aacute;s efectos secundarios. <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/bce-vuelve-foco-inflacion-guerra-cuba-colapsa-escribano-atrinchera-indra_132_13080042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La decena de bancos centrales que se han reunido esta semana han aplicado una pol&iacute;tica de prudencia</a>. Solo el australiano ha encarecido el precio del dinero. El resto, han optado por esperar hasta ver el grado de importaci&oacute;n inflacionista que recala en sus econom&iacute;as a trav&eacute;s del barril de crudo y de los nuevos cheques del gas, que se ha instalado por encima de los 50 d&oacute;lares y ha llegado a superar los 70. 
    </p><p class="article-text">
        Para <em>m&aacute;s inri</em>, desde Goldman Sachs se advierte de que una prolongaci&oacute;n <em>sine die</em> del conflicto o superior a un mes- podr&iacute;a dar lugar a una escalada energ&eacute;tica de calado de los combustibles refinados &ndash;di&eacute;sel, queroseno o di&eacute;sel&ndash; porque &ldquo;dependen de crudos pesados del Golfo dif&iacute;ciles de sustituir&rdquo;. En algunas regiones asi&aacute;ticas, sus precios ya se han duplicado. No por casualidad, m&aacute;s del 80% del petr&oacute;leo que atraviesa Ormuz se dirige a China, India, Jap&oacute;n y Corea del Sur. A lo que hay que unir que el enclave del P&eacute;rsico es una arteria tambi&eacute;n esencial del comercio de fertilizantes, productos petroqu&iacute;micos o helio industrial. 
    </p><p class="article-text">
        En todos estos destinos, la doble prima &ndash;energ&eacute;tica y mar&iacute;tima&ndash; se traduce en inflaci&oacute;n galopante y presi&oacute;n sobre las balanzas comerciales. Pero tambi&eacute;n genera nuevas encrucijadas monetarias a sus bancos centrales. En general, <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-reavivado-temores-estanflacion-economia-mundial_1_13052626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fantasma de la estanflaci&oacute;n</a> &ndash;estancamiento econ&oacute;mico y precios disparados&ndash; es el escenario que los bancos emisores nunca desean abordar. 
    </p><p class="article-text">
        El conflicto iran&iacute; ha llegado a instalar en el mercado la idea de una transformaci&oacute;n internacional del negocio asegurador. As&iacute; lo cree Andrew Westlake, socio del despacho Kennedys. A su juicio, la guerra abre la puerta a una ola potencial de reclamaciones por violencia geopol&iacute;tica, da&ntilde;os a infraestructuras y p&eacute;rdidas comerciales en el Golfo. A ra&iacute;z de reclamaciones multimillonarias por p&oacute;lizas de da&ntilde;os a activos privados. &ldquo;Y abrir un frente legal entre armadores y fletadores&rdquo;, si los buques quedan atrapados meses al activarse las cl&aacute;usulas por ca&iacute;da de ingresos y detenci&oacute;n del buque. O incluso por p&eacute;rdida total si la retenci&oacute;n supera los plazos previstos en las p&oacute;lizas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f86699ab-dec6-46a5-82c2-a3d7c2be68df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="745241" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f86699ab-dec6-46a5-82c2-a3d7c2be68df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="745241" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f86699ab-dec6-46a5-82c2-a3d7c2be68df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Gas,Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Tipos de Interés]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
