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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio-j-domingo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El mundo vive endeudado, el FMI pide un ajuste y los gobiernos no se dan por aludidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mundo-vive-endeudado-fmi-pide-ajuste-gobiernos-no-dan-aludidos_129_13590463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c137d4d-3379-470f-b567-c8a88c055dff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x663y468.jpg" width="1200" height="675" alt="El mundo vive endeudado, el FMI pide un ajuste y los gobiernos no se dan por aludidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cheque del endeudamiento global (sumada la cuota soberana, financiera, empresarial y de hogares) supera los 365 billones de dólares, más de tres veces el PIB del planeta y los gobiernos, especialmente los del G-7, no parecen abordar una amenaza que atenta contra su prosperidad y la estabilidad financiera internacional</p><p class="subtitle">La espiral de deuda en la que se ahoga Francia puede contagiar a Europa</p></div><p class="article-text">
        Desde el colapso crediticio de 2008, gobiernos, empresas y hogares han podido endeudarse con un dinero barato que parec&iacute;a darles derecho de pernada financiera. Al cobijo de unos tipos de inter&eacute;s pr&oacute;ximos a cero para superar, primero, las embestidas y posteriores r&eacute;plicas el tsunami financiero de mayor virulencia y dimensi&oacute;n global de la historia y, segundo, los da&ntilde;os colaterales de la Gran Pandemia. En estos casi veinte a&ntilde;os, los inversores han adquirido bonos soberanos con avidez, mientras los d&eacute;ficits p&uacute;blicos &ndash;factura inicial de las obligaciones de pagos&ndash; parec&iacute;an un temor aplazable. 
    </p><p class="article-text">
        Pero esta excepcionalidad monetaria ha concluido; en una etapa inicial, tras el estallido de la guerra en Ucrania y, en una reedici&oacute;n posterior, por la de Ir&aacute;n. En ambos casos, a ra&iacute;z de escaladas de los precios energ&eacute;ticos que han propiciado inflaciones persistentes. Especialmente entre las potencias industrializadas. 
    </p><p class="article-text">
        La costumbre de gastar m&aacute;s de lo que se ingresa &ndash;la famosa displicencia presupuestaria a ojos de pa&iacute;ses que, como Alemania, instauraron una f&eacute;rrea austeridad fiscal en tiempos en los que el euro estuvo a punto de fenecer y surgi&oacute; una crisis de la deuda europea que apuntaba a quiebras soberanas&ndash; est&aacute; mostrando, sin embargo, claros s&iacute;ntomas de supervivencia. Pese a que el riesgo de que los <em>defaults </em>puedan irrumpir en alguno de los socios del G-7 y balancear la arquitectura financiera internacional, <a href="https://www.eldiario.es/economia/fmi-recorta-previsiones-advierte-guerra-oriente-medio-provocar-recesion-global_1_13140973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; en los escenarios que baraja el FMI en el &uacute;ltimo bienio. </a>
    </p><p class="article-text">
        Este viernes, la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, insist&iacute;a, durante las reuniones anuales del organismo y el Banco Mundial (BM) en Bangkok, en que &ldquo;demasiados pa&iacute;ses tienen excesiva deuda&rdquo;, y ha urgido a los bancos centrales a priorizar la estabilidad de precios. La cumbre celebrada en Tailandia ha estado marcada por los llamamientos a ajustes fiscales ante la elevada deuda y los l&iacute;mites de un crecimiento econ&oacute;mico desigual e inflado por las inversiones en IA.
    </p><p class="article-text">
        Los recientes diagn&oacute;sticos de la instituci&oacute;n multilateral por excelencia y el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), especie de patronal bancaria mundial, revelan casi al un&iacute;sono la magnitud del problema. El &uacute;ltimo Global Debt Monitor del IIF precisa que el montante de la deuda mundial super&oacute; los 365 billones de d&oacute;lares en el primer semestre de 2026, contando las obligaciones de pagos contra&iacute;das por gobiernos, empresas, hogares y entidades financieras, sus asociadas. El equivalente al 311% del PIB global y una acumulaci&oacute;n extraordinaria que refleja el gran soporte que el cr&eacute;dito supone para la actividad econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        El FMI, en su reci&eacute;n concluida cumbre oto&ntilde;al, acaba de poner el foco del temor financiero en las cuentas p&uacute;blicas, al calcular que el endeudamiento soberano alcanz&oacute; el 94% del PIB mundial en 2025 y que podr&iacute;a rebasar el 100% de la riqueza productiva del planeta antes de que termine la d&eacute;cada. Bajo advertencias de que los riesgos fiscales se han generalizado y de que los pasivos p&uacute;blicos podr&iacute;an remontar mucho m&aacute;s deprisa de lo previsto si se deterioran simult&aacute;neamente las condiciones financieras y las perspectivas econ&oacute;micas. Porque &ndash;explica el Fondo&mdash; &ldquo;cuando vence un bono emitido durante las etapas de tipos de inter&eacute;s laxos, los gobiernos en vez de pagar sus vencimientos, los han refinanciado a rentabilidades superiores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De modo que sus facturas repuntan al tiempo que devoran recursos que podr&iacute;an destinarse a inversi&oacute;n, sanidad, educaci&oacute;n o infraestructuras. La deuda, pues, ha pasado a ser un factor muy competitivo en los balances p&uacute;blicos en &eacute;poca de fondos presupuestarios escasos. As&iacute; lo deduce Rodrigo Vald&eacute;s, nuevo director del Departamento de Finanzas del FMI, quien resalta la casi nula preocupaci&oacute;n de los gobiernos por la disciplina fiscal; en especial, las econom&iacute;as de rentas altas. Con contagios irremediables en la esfera internacional. A su juicio, se trata de un riesgo sist&eacute;mico que puede agrietar los mercados financieros si no se introducen ajustes &ldquo;m&aacute;s dolorosos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El sector bancario privado apunta a otra vulnerabilidad. El IIF alerta de la creciente dependencia de los gobiernos de unos mercados que &ldquo;deben absorber emisiones cada vez m&aacute;s voluminosas&rdquo;, con serias presiones sobre los ratings de las agencias de calificaci&oacute;n y peligro de que se entre en un c&iacute;rculo vicioso, ya que cuanto m&aacute;s necesitan endeudarse los Estados, mayores intereses les podr&aacute;n exigir los inversores y m&aacute;s dif&iacute;cil les resultar&aacute; cuadrar sus contabilidades nacionales. Ray Dalio, fundador de Bridgewater, lo eleva a la categor&iacute;a de met&aacute;fora. &ldquo;La deuda es como la grasa que se acumula en las paredes de venas y arterias, que acaba colapsando el sistema circulatorio y provoca infartos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A esta licencia para gastar se unen facturas estructurales como las del paulatino envejecimiento demogr&aacute;fico, m&aacute;s acelerado en las econom&iacute;as avanzadas y que multiplica los cheques sanitarios y de pensiones, o las derivadas del alto voltaje geopol&iacute;tico, que dispara las partidas de defensa, as&iacute; como la modernizaci&oacute;n de infraestructuras tecnol&oacute;gicas o energ&eacute;ticas. Todas compiten por unos recursos cada vez m&aacute;s limitados y que elevan la presi&oacute;n social a las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas. 
    </p><h2 class="article-text">La doble trampa (fiscal y financiera) de los intereses</h2><p class="article-text">
        El excesivo endeudamiento puede inducir a confusi&oacute;n. Esencialmente, porque unos vol&uacute;menes de pagos soberanos desorbitados no tienen por qu&eacute; provocar impagos o quiebras inmediatas. Ni siquiera, a veces, presi&oacute;n sobre sus primas de riesgo. Los Estados pueden sobrevivir d&eacute;cadas con pasivos extraordinarios, siempre que sus econom&iacute;as crezcan, los inversores mantengan sus niveles de confianza en ella y los costes de financiaci&oacute;n sean asumibles. Pero todo pude cambiar si estos factores se deterioran. Y m&aacute;s si acontecen simult&aacute;neamente, como podr&iacute;a suceder en el futuro inminente. 
    </p><p class="article-text">
        Entre 2018 y junio de 2026, la ratio deuda-PIB global aument&oacute; en casi diez puntos porcentuales, pese a la espectacular acumulaci&oacute;n de nuevos pasivos. Tras alcanzar el 337% del PIB mundial al inicio de 2021, descendi&oacute; 27 puntos a la conclusi&oacute;n de 2023, por efecto de la inflaci&oacute;n. Al elevar el valor nominal de la producci&oacute;n y erosionar el peso relativo de las obligaciones de pago en liza, la escalada de precios, v&iacute;a energ&iacute;a, por la guerra en Ucrania alivi&oacute; las cotas m&aacute;s encrespadas de la monta&ntilde;a de endeudamiento global. Pero solo en t&eacute;rminos relativos. Porque, como reconoce el IIF, los desembolsos por intereses de las econom&iacute;as avanzadas han remontado en 1,5 puntos porcentuales del PIB entre diciembre de 2021 y agosto de 2026 y alcanzado hasta el 3,3% en el caso estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ha dado como resultado una constante transferencia de fondos presupuestarios hacia los acreedores. Justo cuando los estados se han enfrascado en desaf&iacute;os que precisan avales que satisfagan sus nuevas y urgentes prioridades econ&oacute;micas y sociales. Goldman Sachs precisa que &ldquo;el encarecimiento de la deuda soberana trasciende del repunte de la inflaci&oacute;n&rdquo; y apunta a una larga y continuada fase de desequilibrios fiscales y de necesidades de refinanciaci&oacute;n que se han manifestado en los &uacute;ltimos meses en los mercados de bonos, con el t&iacute;tulo del Tesoro americano a 30 a&ntilde;os c&oacute;modamente instalado por encima del 5%. 
    </p><p class="article-text">
        En el orden privado, las grandes corporaciones, sobre todo las vinculadas a la IA, aprovechan los tiempos de emisi&oacute;n de bonos a largo plazo para agrandar sus obligaciones de pago. El IIF estima que sus pr&eacute;stamos en marcha para tecnolog&iacute;a algor&iacute;tmica rozar&aacute;n al t&eacute;rmino de este ejercicio los 541.000 millones de d&oacute;lares. Frente a los 90.000 millones de hace tres a&ntilde;os con vencimientos promedio de 13,4 a&ntilde;os. A bastante distancia de los plazos de las nuevas emisiones del Tesoro, que rondan los 2,5 a&ntilde;os. Ir&oacute;nicamente, ciertas empresas firman avales financieros m&aacute;s extensos que la mayor potencia econ&oacute;mica mundial.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que enfatizan desde Barclays Private Bank, cuyos expertos destacan que el encarecimiento de la deuda soberana cohabita en un mercado de capitales donde tambi&eacute;n compiten empresas que necesitan financiar inversiones tecnol&oacute;gicas multimillonarias. La presi&oacute;n sobre los mercados de bonos no procede, por tanto, exclusivamente de los gobiernos, que, al final, como ocurri&oacute; en los a&ntilde;os que siguieron a la crisis de 2008, acaban absorbiendo gran parte de las deudas del sector privado. Para <em>m&aacute;s inri,</em> el FMI proyecta crecimientos moderados del 3,1% este a&ntilde;o y del 3,4% el siguiente, con inflaciones fuera del control estatutario de los bancos centrales: el 4,7% en 2026 y el 4,1% en 2027.
    </p><p class="article-text">
        La climatolog&iacute;a econ&oacute;mica en las potencias industrializadas sigue una pauta general. Resiliencia productiva con inflaci&oacute;n rampante y consumo titubeante que eleva la deuda de los hogares. 
    </p><p class="article-text">
        El gasto familiar estadounidense sigue creciendo como la espuma. La Fed de Nueva York avisa de que las obligaciones de las familias americanas alcanzaron los 18,8 billones de d&oacute;lares en el segundo trimestre de 2026, incluidos 1,26 billones en tarjetas de cr&eacute;dito. A pesar de la subida de tipos de septiembre y del retroceso de su poder adquisitivo, que se ceba especialmente en hogares de rentas medias y bajas. Mark Zandi, economista jefe de Moody&rsquo;s, advierte de que el estancamiento de los ingresos reales y el agotamiento del ahorro pueden provocar contracci&oacute;n del gasto, debilitar el dinamismo y ahondar el agujero fiscal.
    </p><h2 class="article-text">Las econom&iacute;as avanzadas, en la encrucijada</h2><p class="article-text">
        Las grandes potencias se mantienen atrapadas en su laberinto.<strong> </strong>La deuda federal americana en manos del p&uacute;blico ha pasado de 3,4 billones de d&oacute;lares en 2000 a m&aacute;s de 32 billones en 2026, desde aproximadamente el 34% hasta m&aacute;s del 100% del PIB. M&aacute;s inquietante a&uacute;n es la factura de sus intereses. Hace un cuarto de siglo absorb&iacute;a el 11% de la recaudaci&oacute;n fiscal; s&oacute;lo durante los diez primeros meses del ejercicio presupuestario de 2026 ya representaba el 21,5%. En otras palabras, m&aacute;s de uno de cada cinco d&oacute;lares recaudados se destina a remunerar a los acreedores. Sobre una losa de 34 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        JP Morgan ve un triple salto mortal en su trayectoria. Por un lado, una senda presupuestaria preocupante; por otro, grandes d&eacute;ficits primarios y, como colof&oacute;n, unos intereses crecientes con escasa disposici&oacute;n pol&iacute;tica para corregirlos. M&aacute;s que una crisis repentina de solvencia su an&aacute;lisis teme un deterioro gradual que eleve sus costes de capital y ahuyenten la inversi&oacute;n privada. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/espiral-deuda-ahoga-francia-contagiar-europa_1_13574722.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia es el enfermo de la zona del euro.</a> Con permiso de B&eacute;lgica. Su deuda supera el 119% del PIB en 2026, frente al 98% de 2019, mientras el d&eacute;ficit presupuestario se mantiene por encima del 5%, bajo los efectos de un c&oacute;ctel de crecimiento d&eacute;bil, envejecimiento demogr&aacute;fico y ruptura parlamentaria que dificulta cualquier ajuste duradero. Allianz dice que la rentabilidad del bono franc&eacute;s a diez a&ntilde;os ha aumentado 150 puntos b&aacute;sicos desde el comienzo de la crisis de Ormuz, frente a los 115 de EEUU y los 83 de Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        Un salto similar al de su prima de riesgo respecto al <em>bund</em> alem&aacute;n, pese a que Berl&iacute;n se aleja de su hist&oacute;rica austeridad y del veto constitucional a endeudarse en exceso para financiar su rearme y un plan de infraestructuras de 500.000 millones de euros, y respecto a Espa&ntilde;a, cuya deuda se sit&uacute;a en el 100% de su PIB con rentabilidades de sus bonos a diez a&ntilde;os inferiores a los galos por la solidez de su actividad y su correcci&oacute;n presupuestaria, aduce Diego Iscaro, de S&amp;P Global Market Intelligence. 
    </p><p class="article-text">
        Jap&oacute;n, en cambio, ofrece una variante singular. Su deuda p&uacute;blica bruta supera el 200% del PIB, la m&aacute;s elevada del G-7. Sin embargo, ha conseguido evitar crisis durante medio siglo gracias a una amplia base de inversores nacionales, notables activos financieros y decenios de intereses extraordinariamente reducidos. Ahora, las subidas de tipos, la debilidad del yen y la agenda fiscal expansiva de su gobierno podr&iacute;an elevar la deuda al 228% del PIB en 2025, alerta Allianz, que ve se&ntilde;ales de tirantez en Reino Unido y Canad&aacute;.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mundo-vive-endeudado-fmi-pide-ajuste-gobiernos-no-dan-aludidos_129_13590463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 22:28:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[FMI - Fondo Monetario Internacional,Deuda pública,PIB]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De K Street a Mar-a-Lago: los ‘lobbies’ se reajustan a las nuevas riendas del poder ‘trumpista’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/k-street-mar-lago-lobbies-reajustan-nuevas-riendas-trumpista_129_13573286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/502a798d-f476-4908-8e8d-ee48e6444253_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x933y323.jpg" width="1200" height="675" alt="De K Street a Mar-a-Lago: los ‘lobbies’ se reajustan a las nuevas riendas del poder ‘trumpista’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Washington DC nunca dejó de ser la capital del fenómeno lobby, pero con Donald Trump sus métodos están cambiando. Petróleo, IA, defensa, farmacéuticas, finanzas, comercio y alimentación multiplican su inversión para influir sobre una administración propensa a reinterpretar las reglas de juego. Solo en el primer semestre, las firmas que asesoran a grupos de presión americanos facturaron 2.740 millones de dólares, camino de otro récord anual</p><p class="subtitle">Los cuatro gigantes de la IA piden frenar desarrollos y Trump desprecia el riesgo</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/temas/washington/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Washington DC</a> siempre ha sido la capital internacional de los grupos de presi&oacute;n. El lugar donde se apilan de manera compulsiva. La Puerta del Sol de los privilegiados que buscan mantener sus <em>status quo</em>. O, en su defecto, alcanzar beneficios directos de forma fulgurante y subrepticia. De hecho, los <em>lobbies</em> tienen calle propia en DC, K Street, la arteria urbana en la que se congregan para ejercer su influencia en el <em>establishment</em> americano. Pero no es el &uacute;nico distrito de acceso al <em>lado Oeste </em>de la Casa Blanca, donde se supone que se cuecen a fuego m&aacute;s o menos lento los designios de industrias o movimientos sociales y pol&iacute;ticos como el Make America Great Again (MAGA). 
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump ha desplazado, en su segundo mandato, parte de sus pl&aacute;cets de ingreso hacia Mar-a-Lago, su residencia familiar en, una maniobra con la que el dirigente republicano pretende seguir labr&aacute;ndose una imagen alejada &mdash;de eso alardea&mdash; del viejo orden institucional estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y pese al empe&ntilde;o<em> trumpista</em> por desviar su atenci&oacute;n del c&iacute;rculo de Washington, los <em>lobbies</em> americanos, posiblemente los m&aacute;s activos y pudientes del planeta por su capacidad de interceder en la gestaci&oacute;n de normas o la puesta en liza de iniciativas oficiales y de trasladar sus intereses m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de EEUU, viven una etapa de esplendor. A rebufo de la agenda ultraconservadora MAGA. 
    </p><p class="article-text">
        La reciente reuni&oacute;n con los primeros espadas de las <em>Big Oils</em> sobre el veto exportador al di&eacute;sel y la exigencia a Europa para que libere sus reservas de gas y gas&oacute;leo, esenciales para que opere el mix energ&eacute;tico en una etapa de escaso almacenamiento en el Viejo Continente, con un invierno en ciernes y una escalada de precios energ&eacute;ticos surgida de la guerra de Ir&aacute;n instigada por el propio Trump, es un bot&oacute;n de muestra de la efervescencia que han tomado sus incursiones en el n&uacute;cleo duro del inquilino de la Casa Blanca. Pero no ha sido la &uacute;nica se&ntilde;al de que algo se cuece en la sala de m&aacute;quinas del ejecutivo americano a menos de un mes de las <em>midterms</em>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n las <em>Big tech</em> se han aproximado al Despacho Oval. En esta ocasi&oacute;n, a cenar, con luz y taqu&iacute;grafos. <a href="https://www.eldiario.es/economia/cuatro-gigantes-ia-piden-frenar-desarrollos-trump-desprecia-riesgo_1_13506750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para reclamar al presidente de la IA y los cripto-activos autorregulaci&oacute;n</a> en tiempos convulsos que les conceda inmunidad ante la hostil y archi-normativa Europa, que pretende, a los ojos de los jerarcas de Silicon Valley, alejarles del negocio tecnol&oacute;gico del viejo continente. O de las perversas y vetustas instituciones multilaterales, que instaurar supervisi&oacute;n a los avances de la IA. 
    </p><p class="article-text">
        En la lista de ilustres comensales, destacaron Mark Zuckerberg (<a href="https://www.eldiario.es/temas/meta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meta</a>), Sundar Pichai (<a href="https://www.eldiario.es/temas/google/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Google</a>), Greg Brockman (<a href="https://www.eldiario.es/temas/openai/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OpenAI</a>), Dario Amodei (<a href="https://www.eldiario.es/temas/anthropic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anthropic</a>), Jensen Huang (<a href="https://www.eldiario.es/temas/nvidia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nvidia</a>), Alex Karp (<a href="https://www.eldiario.es/temas/palantir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palantir</a>), Jeff Bezos (<a href="https://www.eldiario.es/temas/amazon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon</a>) y Elon Musk (<a href="https://www.eldiario.es/temas/twitter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">X</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/tesla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tesla</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/spacex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SpaceX</a>).
    </p><p class="article-text">
        Ambos c&oacute;nclaves ocurrieron en apenas 48 horas. Casi sin soluci&oacute;n de continuidad. No en balde, la cita con las urnas de noviembre, en la que el Grand Old Party (GOP) de Trump no disfruta del benepl&aacute;cito de los sondeos y varios de sus gobernadores y legisladores en ambas c&aacute;maras temen perder sus cargos, es ya inminente. Y los estrategas del partido admiten que el encarecimiento de los carburantes mengua la capacidad adquisitiva de los hogares y que la persistente inflaci&oacute;n relega o condiciona las decisiones de consumo en las familias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si, adem&aacute;s, estallara la burbuja burs&aacute;til de los valores tecnol&oacute;gicos y sus billonarias inversiones acordadas por sus <em>big tech</em>, el panorama para el inversor minorista en Wall Street ser&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s oscuro y da&ntilde;ar&iacute;a los intereses de un GOP absorto en la ideolog&iacute;a MAGA.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La vieja econom&iacute;a f&oacute;sil ataca de nuevo...</h2><p class="article-text">
        La liturgia de estos dos <em>lobbies </em>dur&oacute; apenas unos d&iacute;as, pero bast&oacute; para mostrar c&oacute;mo funcionan los mercaderes de los grupos de presi&oacute;n en el templo americano. El de <a href="https://www.eldiario.es/economia/vieja-economia-fosil-vez-riendas-economia-agita-ingresos-familias-empresas_129_13554863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vieja econom&iacute;a f&oacute;sil</a> se activ&oacute; a finales de septiembre, con el di&eacute;sel por encima de 6,50 d&oacute;lares el gal&oacute;n y con Trump mostrando su intenci&oacute;n de prohibir su exportaci&oacute;n para frenar el precio dom&eacute;stico y contener la creciente ira de agricultores, transportistas e industriales. 
    </p><p class="article-text">
        Los ejecutivos de las <em>supermajors</em> acudieron a velar por sus negocios internacionales. Le dijeron a Chris Wright, el zar de la Energ&iacute;a de Trump, que la idea de su jefe era descabellada porque toda intervenci&oacute;n en los flujos energ&eacute;ticos globales traer&iacute;a m&aacute;s inflaci&oacute;n a EEUU. Lo hicieron en boca de Darren Woods, CEO de ExxonMobil. Del encuentro sali&oacute; la petici&oacute;n a Europa de que liberara sus stocks de gas y di&eacute;sel, que finalmente acept&oacute; en el G-7 a instancias de Francia. Pese a los reproches de analistas que ven en la medida m&aacute;s presi&oacute;n sobre las cuentas europeas al tener que prorrogar subsidios a la energ&iacute;a en una &eacute;poca de retorno a la austeridad y con primas de riesgo al acecho por exceso de endeudamiento. Ir&oacute;nica y especialmente contra el bono franc&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &ldquo;los <em>lobistas</em> son la mejor fuente de informaci&oacute;n que el dinero puede comprar&rdquo;, como dec&iacute;a el difunto senador John McCain, adalid republicano, nada connivente con Trump. En <em>Pol&iacute;tico</em> ya describ&iacute;an los primeros movimientos del <em>lobby </em>f&oacute;sil a comienzos de septiembre en un elocuente reportaje titulado <em>All Hand On Deck</em>: las manos sobre la mesa. Despu&eacute;s de que el presidente acusara a ExxonMobil y Chevron de ganar demasiado dinero y ordenara investigar abusos de precios. 
    </p><p class="article-text">
        El nerviosismo del sector ten&iacute;a una n&iacute;tida base monetaria. Las exportaciones estadounidenses de crudo hab&iacute;an aumentado cerca de un 30% interanual, hasta unos 3,5 millones de barriles por d&iacute;a y las de productos refinados, incluido el di&eacute;sel, en un 20%, por encima de 8 millones diarios. 
    </p><p class="article-text">
        El American Petroleum Institute &mdash;el <em>lobby </em>por antonomasia de la <em>Big Oil</em>&mdash; y las firmas due&ntilde;as de las refiner&iacute;as insistieron en que cerrar esta v&aacute;lvula reducir&iacute;a producci&oacute;n, alterar&iacute;a el equilibrio entre combustibles y acabar&iacute;a encareciendo los precios dom&eacute;sticos. La Casa Blanca sostuvo que no preparaba restricciones, pero la campa&ntilde;a preventiva ilustra hasta qu&eacute; punto la industria trata de influir antes de que una opci&oacute;n pol&iacute;tica llegue siquiera a formalizarse.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n empresarial coincidi&oacute; con el sentimiento republicano. Su senador Chuck Grassley y otros representantes de estados agr&iacute;colas reclamaron medidas para frenar el precio del di&eacute;sel. Con advertencias de que el partido pod&iacute;a pagar la crisis en las urnas. La exigencia a los aliados europeos de hacer uso de sus reservas era el punto de encuentro entre dos grupos de inter&eacute;s pr&oacute;ximos al GOP. Agricultores, industriales y familias que demandan carburantes a costes bajos y petroleras y plantas de refino dispuestas a no dejar de recibir su cuota exterior del negocio. 
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que los expertos se afanen en situar el foco en la realidad. Como Bill Farren-Price, de Oxford Institute for Energy Studies, quien alerta de que generar un shock energ&eacute;tico mediante una guerra en Oriente Pr&oacute;ximo perjudica al consumidor estadounidense, a la econom&iacute;a mundial y al crecimiento de largo plazo de los propios mercados de petr&oacute;leo y gas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la<em> Big Oil </em>dispone de una maquinaria permanente para hacerse escuchar. El gasto declarado en <em>lobby</em> de su industria alcanz&oacute; los 32 millones de d&oacute;lares entre julio y septiembre pasados con American Petroleum Institute, Koch Industries, ExxonMobil y Chevron como protagonistas. 
    </p><h2 class="article-text">... y cede sus b&aacute;rtulos de influencia a la IA</h2><p class="article-text">
        La segunda se&ntilde;al de alarma de que los <em>lobbies</em> han estado en plena efervescencia este verano y lo estar&aacute;n este oto&ntilde;o procede de la IA y su &ldquo;moralmente vinculante&rdquo; autorregulaci&oacute;n que exige el tecno-feudalismo de Silicon Valley, seg&uacute;n afirma Trump. Frente a la barbarie del normativismo p&uacute;blico. Este pacto apela a controles internos, auditor&iacute;as externas y vigilancia desde los propios consejos de administraci&oacute;n. Sin sanciones ni mecanismos de cumplimiento por exigencia legal.&nbsp;La f&oacute;rmula &ndash;aducen defensores y detractores&ndash; permite a la Casa Blanca decir que responde as&iacute; a la creciente preocupaci&oacute;n social por los riesgos de la IA sin imponer a Silicon Valley un marco federal que frene su voracidad innovadora. 
    </p><p class="article-text">
        Tras esta <em>entente cordiale</em> se ha desplegado toda una maquinaria de influencia. El <em>lobby </em>de la IA, el nuevo K Street tecnol&oacute;gico, ha desembolsado 112 millones de d&oacute;lares a sus firmas de presi&oacute;n en el primer semestre de 2026; m&aacute;s de la mitad &mdash;unos 60 millones&mdash; en los meses estivales, su r&eacute;cord trimestral, seg&uacute;n datos de <em>Bloomberg Government</em> que cita a Meta Microsoft, Anthropic y Nvidia como sus principales clientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De momento, busca virar el rumbo del relato regulatorio desde un supuesto intervencionismo estatal &mdash;cu&aacute;nto pueden los poderes p&uacute;blicos vigilar a las tecnol&oacute;gicas y a su IA&mdash; hasta situarlo en un punto de gravedad nunca visto: qui&eacute;n debe escribir las reglas y verificar su cumplimiento. Tom Wheeler, del Center for Technology Innovation de Brookings y antiguo presidente de la Federal Communications Commission (FCC), el regulador del mercado de las telecomunicaciones americano, avisa de que el pacto permite a las compa&ntilde;&iacute;as dise&ntilde;ar sus propios controles, elegir a sus evaluadores y decidir si sus procedimientos resultan efectivos sin obligaci&oacute;n de entregar resultados a una autoridad p&uacute;blica ni de imposici&oacute;n externa a cualquier medida correctoras. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que las compa&ntilde;&iacute;as se convierten simult&aacute;neamente en legislador, inspector y &aacute;rbitro. En un momento en el que el propio Congreso americano empieza a explorar v&iacute;as distintas, con una serie de iniciativas bipartidistas para establecer responsabilidades civiles y penales por posibles da&ntilde;os provocados por la IA.
    </p><p class="article-text">
        Marcus Bokkerink, expresidente de la brit&aacute;nica Competition and Markets Authority, va incluso m&aacute;s all&aacute; al alertar de que &ldquo;no corresponde a las empresas que fabrican productos designar a sus propios evaluadores&rdquo; y, en una clara alusi&oacute;n a las bigtechs americanas, critica que &ldquo;unos pocos gigantes no deben dise&ntilde;ar reglas de juego que podr&iacute;an terminar consolidando sus posiciones de dominio y dificultando la entrada de nuevos competidores m&aacute;s peque&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un bumer&aacute;n de presiones</strong></h2><p class="article-text">
        Pero el petr&oacute;leo y la IA no son los &uacute;nicos focos de influencia latente en EEUU. OpenLobby, una plataforma de datos que rastrea el menudeo de los <em>lobbies,</em> cifra en 2.740 millones de d&oacute;lares en facturas declaradas por estas pr&aacute;cticas con m&aacute;s de 12.600 <em>lobistas</em> activos entre enero y junio. Camino de otro r&eacute;cord anual como en 2025. Desde movimientos para influir en la confecci&oacute;n de los presupuestos a otros dirigidos a dibujar el futuro mapa impositivo, la porci&oacute;n privada de la Sanidad y un amplio abanico de sectores. Todos, con mayor o menores arsenales monetarios. 
    </p><p class="article-text">
        Farmac&eacute;uticas, firmas manufactureras y de comercio, de las industrias militar, financiera o de la distribuci&oacute;n, alimentaci&oacute;n, agr&iacute;colas, automovil&iacute;sticas, transporte, telecos, inmobiliarias o entes profesionales compiten por un m&aacute;s r&aacute;pido acceso a una Casa Blanca capaz de alterar aranceles, contratos p&uacute;blicos, leyes o decisiones ejecutivas. En busca de metas y desaf&iacute;os concretos. 
    </p><p class="article-text">
        En esta arquitectura, K Street contin&uacute;a ejerciendo su poder. Hace uso del viejo <em>modus operandi</em> de influir desde despachos jur&iacute;dicos, asociaciones empresariales, comit&eacute;s del Congreso, agencias o funcionarios y reguladores. Ballard Partners, firma fundada por Brian Ballard, hist&oacute;rico aliado de Trump, ha declarado m&aacute;s de 30 millones de d&oacute;lares de ingresos por <em>lobby</em> federal en cada uno de los dos primeros trimestres de 2026, l&iacute;der del sector. Mientras firmas de colaboradores del universo <em>trumpista</em> captan cada vez m&aacute;s porciones del pastel. A cambio de conocimiento en Public Affairs. Aunque, sobre todo, por usar sus tent&aacute;culos con el c&iacute;rculo &iacute;ntimo del presidente.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Mar-a-Lago a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n distinta. La residencia de Trump en Florida funciona simult&aacute;neamente como espacio privado, negocio y escenario pol&iacute;tico. Organizaciones dedicadas a visar conflictos de inter&eacute;s han documentado decenas de actos de grupos pol&iacute;ticos y empresariales en ella. &ldquo;Cuando la diplomacia se vincula a la marca personal del presidente como si perteneciera a una administraci&oacute;n concreta, EEUU acaba erosionando su credibilidad&rdquo; alerta Stephen Wertheim, de Carnegie Endowment, sobre las procesiones a Mar-a-Lago antes de alejar cualquier v&iacute;nculo con Camp David, residencia federal y sede de acuerdos diplom&aacute;ticos de alto nivel durante m&aacute;s de medio siglo, al que quieren equiparar los ac&oacute;litos de la versi&oacute;n Trump 2.0.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/k-street-mar-lago-lobbies-reajustan-nuevas-riendas-trumpista_129_13573286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 20:10:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De K Street a Mar-a-Lago: los ‘lobbies’ se reajustan a las nuevas riendas del poder ‘trumpista’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump,Empresas,Empresarios,lobby,Petróleo,Diésel,Economía,Partido Republicano,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vieja economía fósil se hace (otra vez) con las riendas de la economía y agita los ingresos de familias y empresas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/vieja-economia-fosil-vez-riendas-economia-agita-ingresos-familias-empresas_129_13554863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c2e3580-581a-4e89-b903-6c118590c7eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vieja economía fósil se hace (otra vez) con las riendas de la economía y agita los ingresos de familias y empresas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El petróleo y el gas vuelven a atenazar la coyuntura global. ¿Crisis de oferta o de demanda? En absoluto: ambos combustibles fósiles podrían nadar en la abundancia y los pedidos de sus negocios siguen activos. Pero el colapso de Ormuz y de otras pasarelas marítimas han disparado la inflación y, con ella, la amenaza de unos tipos de interés persistentemente altos </p><p class="subtitle">La inflación de la eurozona se dispara al 3,8% en septiembre impulsada por los precios de la energía</p></div><p class="article-text">
        Los combustibles f&oacute;siles vuelven a invocar a Jeff Curry y su teor&iacute;a, que cal&oacute; en los mentideros econ&oacute;micos y burs&aacute;tiles de todo el mundo en el oto&ntilde;o de 2021 &ndash;el que precedi&oacute; a la guerra de Ucrania&ndash;, en la que alertaba de que la vieja econom&iacute;a del petr&oacute;leo y del gas volv&iacute;a a ejercer su dominio sobre otro nuevo ciclo de negocios. Uno m&aacute;s. Ininterrumpidamente desde comienzos del siglo XX. Curry era entonces estratega jefe de Goldman Sachs, firma que dej&oacute; para asumir un cargo ejecutivo en el fondo de inversi&oacute;n Carlyle. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella fue la primera oleada de un colapso energ&eacute;tico en toda regla que ya se sald&oacute; con escaladas de precios y encarecimiento del dinero. Sin embargo, aquella fue originada por una ruptura abrupta del crudo circulante y agravada por el elenco de sanciones a Rusia, centradas en sus exportaciones de petr&oacute;leo y gas y en el veto a realizar pagos en d&oacute;lares, la moneda de cambio incuestionable en los mercados de la energ&iacute;a. Ahora, en su segunda versi&oacute;n, no existe ni problema de oferta &ndash;podr&iacute;a inundarse otra vez de crudo el mercado&ndash; ni cuellos de botella en la demanda, dada la creciente necesidad de los centros de datos de alimentar con todo tipo de combustibles su voracidad competitiva de la IA. Incluso con reactores nucleares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, el <em>oro negro</em>, s&iacute;mbolo de la monarqu&iacute;a f&oacute;sil, oscila en torno a los triples d&iacute;gitos. Sin que haya visos de que los petroestados del Golfo, productores como Rusia, EEUU o Brasil y mucho menos el poderoso c&aacute;rtel de la OPEP+ vayan a cortar sus espitas. Tampoco de que un hipot&eacute;tico aterrizaje m&aacute;s o menos forzoso de las econom&iacute;as globales &ndash;descartada en el horizonte cercano por las instituciones multilaterales y la banca privada&ndash; vaya a coartar los flujos petrol&iacute;feros.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el barril vuelve a mandar. Por la ausencia de acuerdo en torno a Ormuz, bajo el doble control iran&iacute; y estadounidense, para impedir que opere el peaje de tr&aacute;nsito de Teher&aacute;n y por el colapso de Ban el-Mandeb, que ha sellado el Mar Rojo hacia el Canal de Suez, obstruyendo dos de las arterias navales m&aacute;s utilizadas por petroleros y metaneros. Pero tambi&eacute;n por el ataque al oleoducto saud&iacute; East-West, la escapatoria de Riad para eludir Ormuz, por parte de los rebeldes yemen&iacute;es y las refiner&iacute;as rusas inutilizadas por drones ucranianos. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ha generado una paradoja casi surrealista. No falta petr&oacute;leo ni gas, pero la factura de la electricidad rezuma y la inflaci&oacute;n retorna a m&aacute;ximos del bienio 2023. Y el temor a que su fantasma reaparezca con fuerza y alargue la reci&eacute;n iniciada senda de tipos de inter&eacute;s altos hasta contraer las rentas familiares por el paulatino encarecimiento de hipotecas, ha retornado al subconsciente colectivo de los hogares y de las empresas, muy en especial de las pymes, que temen una fase de vacas flacas crediticias.
    </p><h2 class="article-text">Los carburantes se disparan</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/intervencion-precio-gas-iva-luz-nuevas-ayudas-crisis-energetica-guerra-iran_1_13546367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un buen term&oacute;metro de situaci&oacute;n es el di&eacute;sel</a>. Porque la gran obstrucci&oacute;n energ&eacute;tica se descubre ahora en el refino. Motivo de que la plana mayor de las energ&eacute;ticas espa&ntilde;olas hayan puesto el grito en el cielo en varios foros recientes del sector por la carencia inversora en estas instalaciones, debido a la propensi&oacute;n a adquirir combustibles elaborados baratos del exterior. 
    </p><p class="article-text">
        El gas&oacute;leo ha contagiado el p&aacute;nico por Europa a un desabastecimiento o, en el mejor de los casos, a tener que sufragar un di&eacute;sel caro. El precio medio del litro de di&eacute;sel en la UE ha superado los 2,226 euros y, en Espa&ntilde;a, los 2 euros tras una escalada del 40% desde el inicio de la guerra en Ir&aacute;n. Con EEUU amenazando con no enviar m&aacute;s cargueros al viejo continente para tratar de aplicar pa&ntilde;os calientes a su tambi&eacute;n desmesurado gasto en las gasolineras. Para lo cual se acaba de convocar en el Despacho Oval una cita lobista de la industria petrolera americana para prohibir la exportaci&oacute;n de di&eacute;sel y movilizar el voto republicano en las <em>midterms</em>. Por supuesto con el benepl&aacute;cito del Grand Old Party (GOP), informa <em>Financial Times</em>. 
    </p><p class="article-text">
        De esta reuni&oacute;n sali&oacute; una ocurrencia de lo m&aacute;s grotesca. Chris Wright, el zar energ&eacute;tico de Trump, ha pedido a Europa --en concreto, a Alemania y Francia-- que los socios de la UE liberen 120 millones de barriles de di&eacute;sel de sus stocks durante seis meses --un tercio de sus existencias-- en un intento de aumentar la oferta global y aliviar los precios. Francesco Sassi, profesor en la Universidad de Oslo, advierte de que una interrupci&oacute;n del di&eacute;sel americano a Europa &ldquo;provocar&iacute;a suministros m&aacute;s caros con costes adicionales a familias y empresas&rdquo; y que la medida &ldquo;obligar&iacute;a a los gobiernos de la Uni&oacute;n a emplear m&aacute;s escudos sociales&rdquo; sobre los carburantes. El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (AIE), Fatih Birol, tambi&eacute;n rechaz&oacute; la propuesta, aduciendo que todav&iacute;a hay un tercio de las reservas globales de emergencia para colocar en el mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Las pr&oacute;ximas entregas de di&eacute;sel se han encarecido en un 120% de su valor respecto a febrero. La UE y Asia, con meses de subsidios a la energ&iacute;a y cada vez m&aacute;s protestas sociales son, una vez m&aacute;s, las cabezas de turco de la tensi&oacute;n energ&eacute;tica por el voltaje geopol&iacute;tico en Oriente Pr&oacute;ximo. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Crisis energ&eacute;tica o solo vientos huracanados?</h2><p class="article-text">
        Puede que a&uacute;n no se pueda proclamar que haya otro <em>energy-crunch</em> como en 2022. Pero suscita pocas dudas entre los expertos que <a href="https://www.eldiario.es/economia/tormenta-perfecta-disparando-precios-energia-europa-son-tiempos-preocupantes_1_13547295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa vivir&aacute; un oto&ntilde;o y un invierno con riesgos</a> de que se interrumpan bruscamente los env&iacute;os de gas licuado y di&eacute;sel estadounidenses y de que su mostrada capacidad de almacenaje abra grietas de consumo y de producci&oacute;n. Por mucho que los <em>traders</em> del sector barajen desde hace semanas rutas navales alternativas que garanticen el flujo del petr&oacute;leo y del gas. El mercado energ&eacute;tico --recitan algunos&mdash;&ldquo;cada vez se parece m&aacute;s a una red de carreteras en la que existen desv&iacute;os, pero con menos itinerarios despejados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (IEA) ha emitido una de las se&ntilde;ales m&aacute;s reveladoras de este escenario. Los inventarios mundiales de petr&oacute;leo han disminuido en 507 millones de barriles desde febrero, a un ritmo medio de 2,8 millones diarios. S&oacute;lo en agosto cayeron otros 95 millones. Mientras la oferta mundial se redujo ese mes en 1,6 millones de barriles al d&iacute;a y en m&aacute;s de 10 millones de barriles si se comparara con la capacidad plena de los productores del Golfo de colocar crudo en el mercado. Toda una revelaci&oacute;n de que a&uacute;n existe un excedente fuera de servicio por los riesgos de seguridad. Pero, por encima de todo, la constataci&oacute;n de que el petr&oacute;leo no revela s&iacute;ntomas de agotamiento, sino que exhibe una brecha entre las tensiones geopol&iacute;ticas y el equilibrio econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        McKinsey Global Institute lo explica en t&eacute;rminos comerciales. Dos tercios de los flujos energ&eacute;ticos mundiales atraviesan estrechos mar&iacute;timos estrat&eacute;gicos y el 95% de la poblaci&oacute;n global vive en regiones que dependen de sus importaciones de carburantes. La econom&iacute;a ha resistido hasta ahora gracias a inventarios, cambios de proveedores, rutas alternativas y capacidad excedentaria. &ldquo;Pero resiliencia &mdash;alertan&mdash; no significa inmunidad&rdquo;, aunque explica que esta crisis es la primera que no necesita generar colas en las gasolineras, como en los a&ntilde;os setenta o, en menor medida, en d&eacute;cadas recientes, porque puede manifestarse de forma m&aacute;s silenciosa, con un barril por encima de los 100 d&oacute;lares que impulsa la inflaci&oacute;n al alza, propulsa los tipos de inter&eacute;s que hacen m&aacute;s caras las hipotecas y reducen el consumo y, en consecuencia, provocan r&eacute;moras de crecimiento y empleo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es como si la energ&iacute;a entrara en las econom&iacute;as familiares por las visitas a las gasolineras y terminar recorriendo todas las habitaciones del hogar. En septiembre, el eur&iacute;bor ha alcanzado al 3,25% en Espa&ntilde;a. Porque Europa es a&uacute;n muy sensible a este mecanismo de la Vieja Econom&iacute;a. Los socios de la Uni&oacute;n siguen adquiriendo buena parte de los hidrocarburos que consume. Entre otros motivos, porque conserva una industria intensiva en energ&iacute;a y afronta este nuevo shock con un dinamismo modesto y unas finanzas p&uacute;blicas menos holgadas que en la Gran Pandemia. Y la oligarqu&iacute;a petrol&iacute;fera global es maestra en impulsar subidas sostenidas del petr&oacute;leo y el gas, como enfatiza Curry, y en propiciar transferencias de rentas desde consumidores y empresas a firmas de energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        A su favor, sorprendentemente, tambi&eacute;n juega un inesperado impulso de la actividad econ&oacute;mica. En EEUU y en el Viejo Continente &mdash;incluido Reino Unido&mdash; el ritmo del primer semestre supera las expectativas privadas y la confianza empresarial augura otro trimestre, el tercero, de dinamismo creciente. Factor que aleja a todas las potencias industrializadas, pr&aacute;cticamente, de la temida <em>estanflaci&oacute;</em>n. <a href="https://www.eldiario.es/economia/inflacion-eurozona-dispara-3-8-septiembre-impulsada-precios-energia_1_13556116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La inflaci&oacute;n de la zona del euro ha escalado hasta el 3,8% en septiembre</a>, seis d&eacute;cimas m&aacute;s que en agosto, y la cota m&aacute;s alta en tres a&ntilde;os. Con datos del 3,3% en Alemania, del 3,4% en Francia, del 4,1% en Italia y del 4,9% en Espa&ntilde;a. La inflaci&oacute;n de las cuatro mayores econom&iacute;as de la divisa europea lejos del 2% del l&iacute;mite estatutario que gobierna el BCE. 
    </p><h2 class="article-text">Oto&ntilde;o caliente, invierno helado</h2><p class="article-text">
        El mes de septiembre ha encendido el carburador inflacionista y vuelve a a&ntilde;adir presi&oacute;n a Fr&aacute;ncfort para que decrete al menos otra subida de tipos antes de que finalice 2026. El consenso del mercado tambi&eacute;n se decanta por uno o, incluso, dos movimientos alcistas de la Reserva Federal en el &uacute;ltimo tramo del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque todo est&aacute; en el aire. Porque, pese a que hubiera bandera blanca en Ormuz y se superara el desacuerdo entre Washington e Ir&aacute;n para otro alto el fuego con tregua naval antes de las elecciones de medio mandato en EEUU quedar&iacute;a sin resolver la obstrucci&oacute;n en los flujos de los productos de refino. La gasolina, el queroseno y, sobre todo, el di&eacute;sel, mantienen un 50% menos de buques a flote por las dificultades para movilizar cargas de estos carburantes. En gran medida, porque una decena de refiner&iacute;as del P&eacute;rsico fueron atacadas al inicio de la contienda b&eacute;lica contra Ir&aacute;n y todav&iacute;a no est&aacute;n a pleno rendimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el <em>shock </em>energ&eacute;tico fuera m&aacute;s intenso y persistente y se transmitiera con mayor fuerza a salarios y precios internos, la inflaci&oacute;n de la eurozona podr&iacute;a llegar al 5,4% en 2027, mientras el dinamismo del PIB retroceder&iacute;a al 0,4%. No es la previsi&oacute;n central del BCE, sino su escenario severo. Pero no es descabellada su predicci&oacute;n sin un horizonte inflacionista despejado. De modo que la autoridad monetaria se enfrenta a una coyuntura que simult&aacute;neamente sube precios y resta vigor al PIB. 
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, el panorama no es mucho m&aacute;s alentador. Su econom&iacute;a sigue revelando resistencia, lo que permite a la Fed dedicarse a combatir los precios. Pero el c&oacute;ctel de petr&oacute;leo caro, actividad resistente y expectativas de IPC persistentes, aunque m&aacute;s moderadas en agosto de lo previsto, siguen dando alas a la rentabilidad de los bonos y, en consecuencia, dejan en perspectiva una senda de dinero excesivamente caro.
    </p><p class="article-text">
        Rob Kaplan, vicepresidente de Goldman Sachs y expresidente de la Reserva Federal de Dallas, observa ya una econom&iacute;a americana a <a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-impulsa-economias-geometria-variable-eeuu-china-crecen-brechas-desigualdad-forma-k_129_13431240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos velocidades</a>. Mientras la inversi&oacute;n en IA y defensa contin&uacute;a avanzando con enorme fuerza, sectores especialmente sensibles al precio del dinero, como la vivienda o el autom&oacute;vil, acusan mucho m&aacute;s el endurecimiento financiero. &ldquo;El <em>shock</em> energ&eacute;tico amenaza con recetar m&aacute;s tratamiento de choque, que empieza a tener efectos secundarios sobre el consumo&rdquo;, avisa. Aunque este factor de la demanda interna se ha mostrado vigoroso en agosto. Al igual que la productividad asociada a la IA, que ha generado 4 d&eacute;cimas al PIB cada trimestre de este a&ntilde;o, convienen en calcular varios estudios recientes.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Seema Shah, estratega jefe de Principal Asset Management, detecta nubarrones sobre los beneficios empresariales con tipos al alza si las billonarias inversiones en IA --en especial, de las <em>bigtechs</em>&ndash; empiezan a generar dudas e insuflan volatilidad. A escasos d&iacute;as del inicio de la campa&ntilde;a de resultados del tercer trimestre. Shah llama la atenci&oacute;n del binomio tecnolog&iacute;a-IA. Porque el desenfreno por crear centros de datos, adquirir chips y asegurar capacidades el&eacute;ctricas reivindica cantidades extraordinarias de capital y los llamados hiperescaladores (Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle) podr&iacute;an emitir m&aacute;s de un bill&oacute;n de d&oacute;lares de deuda adicional en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os para financiar esa expansi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Greg Peters, codirector de PGIM, tilda de hist&oacute;rico el volumen de deuda que llega al mercado. Y no solo desde las tecnol&oacute;gicas; tambi&eacute;n desde compa&ntilde;&iacute;as que est&aacute;n readaptando sus emisiones para captar inversores. De modo que la IA promete, por un lado, abaratar costes y aumentar la productividad futura, pero, por otro, sus entramados exigen, en la actualidad y a priori, capital y energ&iacute;a a raudales; precisamente, cuando ambos se encarecen sin remedio. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/vieja-economia-fosil-vez-riendas-economia-agita-ingresos-familias-empresas_129_13554863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vieja economía fósil se hace (otra vez) con las riendas de la economía y agita los ingresos de familias y empresas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Gas,Petróleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué las reformas liberales en Alemania no convencen a los votantes y las de Japón no convencen a los mercados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/reformas-liberales-alemania-no-convencen-votantes-japon-no-convencen-mercados_129_13534504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6de1c6a-12fe-4f78-8ad0-dd501c606f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x776y507.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué las reformas liberales en Alemania no convencen a los votantes y las de Japón no convencen a los mercados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dos enfermos económicos mundiales, Alemania y Japón, han apostado gran parte de su rédito político y financiero a restaurar su dinamismo con sus agendas reformistas. Pero sus jefes de Gobierno, el conservador Friedrich Merz y la liberal Sanae Takaichi, llevan cartas perdedoras de mano</p><p class="subtitle">Análisis - Cuánto más puede resistir Friedrich Merz al frente de Alemania
</p></div><p class="article-text">
        El canciller<strong> </strong>alem&aacute;n Friedrich Merz recibi&oacute; el pasado fin de semana una se&ntilde;al electoral n&iacute;tida que hace casi imposible interpretar la <em>realpolitik</em> germana con otra perspectiva que no sea la de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/resistir-friedrich-merz-frente-alemania_129_13525343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un cambio de rumbo.</a> Pero el atlantista y conservador Merz ha decidido, en otro arrebato que sus detractores siempre han valorado como un signo de su tozudez, frente a la peor derrota en las urnas de su partido, la CDU, en unas elecciones regionales, hacer caso omiso a estas advertencias y ha lanzado un &oacute;rdago para mantener su agenda de reformas estructurales. Pese a que su formaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/extrema-derecha-gana-nuevas-elecciones-regionales-alemania-partido-merz-obtiene-peor-resultado-historia-sondeos_1_13524492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qued&oacute; por debajo del 5% de los votos y fuera del parlamento</a> en los comicios del land oriental Mecklemburgo-Pomerania Occidental, mientras Alternativa para Alemania (AfD) lleg&oacute; al 38,2%.
    </p><p class="article-text">
        No fue un espejismo. Unas semanas antes, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultraderecha-cosechado-resultado-historico-sajonia-anhalt-significa-alemania_129_13493527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la AfD se hac&iacute;a con el 44% de los sufragios en Sajonia-Anhalt,</a> otro enclave del antiguo bloque del Este. Primera fuerza pol&iacute;tica. Y en Berl&iacute;n lograban su mejor resultado hist&oacute;rico, aunque en la capital federal la victoria fue para Die Linke, que podr&iacute;a forjar una alianza de izquierdas con Los Verdes y el SPD. La CDU consigui&oacute; el 18,8% del escrutinio.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, Merz insiste en que su diagn&oacute;stico sigue teniendo plena validez. Alemania &mdash;profetiza&mdash; necesita modificar su modelo econ&oacute;mico. Aquel que combin&oacute; durante a&ntilde;os recibos energ&eacute;ticos relativamente baratos con una potencia manufacturera indiscutible y un sector exterior vitalista y capaz de compensar las etapas de debilidad de su demanda interna. M&aacute;xima fidelidad alemana al ADN de la otrora locomotora europea. Por mucho que durante el &uacute;ltimo lustro haya quedado expuesto a una energ&iacute;a m&aacute;s cara &mdash;en concreto, desde el oto&ntilde;o que antecedi&oacute; a la invasi&oacute;n rusa de Ucrania, cuando el Kremlin, primero, y las sanciones de la UE, despu&eacute;s, cerraron el grifo de los carburantes f&oacute;siles siberianos&mdash; a una dura competencia china, a las tensiones arancelarias de EEUU y a una burocracia que las empresas tildan de losa pesada y anquilosada en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/reformas-economicas-gobierno-merz-chocan-crisis-estructural-modelo-aleman_129_13366400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La agenda del gobierno de coalici&oacute;n de Merz es un c&oacute;ctel reformista que toca las pensiones y las prestaciones sociales,</a> y que se mezcla con medidas de flexibilizaci&oacute;n laboral, una dr&aacute;stica rebaja de exigencias burocr&aacute;ticas, incentivos fiscales y abaratamiento de costes empresariales. Es decir, un viejo recetario neoliberal que se topa con un calendario electoral que puede poner en jaque sus objetivos. Entre ellos, algunos surgidos del carpetazo al f&eacute;rreo impedimento constitucional de la disciplina fiscal y al endeudamiento excesivo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde marzo de 2025, este viraje de su carta magna se ha trasladado al &aacute;mbito presupuestario. Para 2027 el gasto militar se dispara hasta los 144.900 millones de euros, casi la factura de la deuda federal, que roza los 200.000 millones. 
    </p><h2 class="article-text">Riesgo de par&aacute;lisis pol&iacute;tica alemana</h2><p class="article-text">
        Marcel Fratzscher, presidente del Instituto Alem&aacute;n de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica (DIW), advierte que Alemania corre el riesgo de atravesar una par&aacute;lisis pol&iacute;tica si la coalici&oacute;n trata de preservar su <em>statu quo</em> industrial con subsidios. Tras el avance de AfD, Fratzscher alert&oacute; que el resultado podr&iacute;a ser un &ldquo;desastre, tambi&eacute;n en t&eacute;rminos econ&oacute;micos&rdquo; sin descartar otro severo retroceso del PIB con aumento del desempleo. 
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, una reforma de las pensiones puede mejorar la sostenibilidad presupuestaria en veinte a&ntilde;os; la flexibilidad laboral, incentivar el empleo; reducir las trabas administrativas, crear productividad y, bajo este clima de los negocios, posibilitar que las empresas mejoren sus planes de inversi&oacute;n. Pero el elector percibe que el precio de trabajar m&aacute;s a&ntilde;os con menos prestaciones no le resulta alentador. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, atribuir este giro social en exclusiva a las reformas no ser&iacute;a consecuente. Los votantes del este alem&aacute;n muestran descontento con el <em>establishment</em> a cuenta del demag&oacute;gico y espinoso asunto de la inmigraci&oacute;n, capitalizado por AfD. Hasta generar una crisis de identidad nacional que se mezcla con una desconfianza institucional y diferencias econ&oacute;micas entre territorios. Sin olvidar su rechazo a una pol&iacute;tica exterior que ha cortado los lazos energ&eacute;ticos con Rusia. 
    </p><p class="article-text">
        A los que Reuters suma unos retos econ&oacute;micos cr&oacute;nicos de un envejecimiento demogr&aacute;fico, un ritmo de crecimiento anormalmente bajo y la p&eacute;rdida de una buena porci&oacute;n de su industria, que adolece de competitividad frente a la pujanza de China y que se vislumbra en el otrora poderoso sector automovil&iacute;stico, en fase de reconversi&oacute;n. Todo ello ha engendrado una feroz desafecci&oacute;n hacia los partidos tradicionales, especialmente, en los l&auml;nders orientales.
    </p><p class="article-text">
        Katja Hoyer, historiadora nacida en la ex RDA, introduce la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica que se minusvalor&oacute; tras la reunificaci&oacute;n. Perdieron activos, padecieron el desmantelamiento de su tejido productivo y vieron c&oacute;mo su estructura de poder fue ocupada por &eacute;lites <em>wessis</em>, los del oeste. Mientras en los <em>ossis </em>crec&iacute;a en el resentimiento, ahora heredado por las nuevas generaciones, que se sienten como ciudadanos de segunda categor&iacute;a. Oschmann, profesor en la Universidad de Leipzig, dice que la reunificaci&oacute;n fue, en la pr&aacute;ctica, una incorporaci&oacute;n unilateral de Alemania Oriental a las estructuras de la Rep&uacute;blica Federal. Hoyer sostiene que la sensaci&oacute;n de haber sido &ldquo;othered&rdquo; &mdash;es decir, convertidos en el otro alem&aacute;n&mdash; ofrece a AfD un terreno pol&iacute;tico particularmente f&eacute;rtil. 
    </p><p class="article-text">
        Entre otras razones, porque &mdash;aduce&mdash; en Sajonia-Anhalt, las solicitudes de asilo hab&iacute;an ca&iacute;do casi a la mitad desde el mandato de Merz y, aun as&iacute;, los neonazis obtuvieron el 44% y la CDU perdi&oacute; m&aacute;s de la mitad de su apoyo anterior.
    </p><p class="article-text">
        Alemania contin&uacute;a siendo la mayor econom&iacute;a de la UE y la tercera potencia global. As&iacute; como un basti&oacute;n industrial, con fuerte capacidad fiscal y fortaleza geopol&iacute;tica, y una solvente gesti&oacute;n de la deuda, capaz de captar inversi&oacute;n y sumar competitividad al bloque europeo. Pero la agenda de Merz y su propensi&oacute;n al gasto, acaba con el sacrosanto principio germano de la austeridad. Por mucho que la nueva permisividad constitucional al endeudamiento geoestrat&eacute;gico sea una premisa grabada a fuego en el informe de Mario Draghi para rivalizar con EEUU y China. 
    </p><p class="article-text">
        Clemens Fuest, presidente del Ifo Institute, dibuja esta colisi&oacute;n entre Berl&iacute;n y Bruselas. El desaf&iacute;o consiste en compatibilizar inversi&oacute;n p&uacute;blica, sostenibilidad fiscal y reformas con m&aacute;s recursos y reglas de endeudamiento m&aacute;s laxas, junto a una UE que tambi&eacute;n precisa avalar su ayuda militar a Ucrania, ganar competitividad, acelerar la transici&oacute;n energ&eacute;tica y consolidar la seguridad en el orden econ&oacute;mico. Si Berl&iacute;n traslada su margen fiscal a su gesti&oacute;n dom&eacute;stica, elevar&aacute; sin remedio la presi&oacute;n sobre sus socios para que acepten un presupuesto europeo limitado. De modo que la debilidad de Merz complica su liderazgo y deval&uacute;a su poder para imponer su criterio en Bruselas. 
    </p><h2 class="article-text">Los cambios en Jap&oacute;n disuaden al mercado</h2><p class="article-text">
        Las reformas estructurales del gabinete de Sanae Takaichi, que la primera ministra japonesa ha remodelado menos de un a&ntilde;o despu&eacute;s de tomar posesi&oacute;n del cargo, pero sin tocar a su equipo econ&oacute;mico, se enfrenta a una transformaci&oacute;n tan trascendental como la alemana. Aunque en el caso de Jap&oacute;n, sin el aval &mdash;al menos, de momento&mdash; de <a href="https://www.eldiario.es/economia/panico-credit-crunch-eeuu-japon-levantan-cortafuegos-sujetar-caida-yen_129_13427067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos mercados asolados por la debilidad del yen, una inflaci&oacute;n galopante y unos bonos soberanos en rentabilidades desconocidas desde 1996</a> y perplejos ante el intervencionismo del Tesoro americano para sujetar el valor de la divisa nipona frente al d&oacute;lar. 
    </p><p class="article-text">
        Los largos decenios de deflaci&oacute;n y demanda interna plana han dado paso a una escalada de precios que ha promovido la salida de los tipos de inter&eacute;s de su prolongada fase de proximidad a cero para impulsar el consumo de hogares y la inversi&oacute;n de empresas.
    </p><p class="article-text">
        Takaichi dispone de mayor margen pol&iacute;tico que Merz para ejecutar su programa, al que ha ligado su futuro en el Ejecutivo. La <em>Dama de Hierro</em> se mantiene fiel a una estrategia fiscal &ldquo;responsable y proactiva&rdquo; encaminada a que el Estado movilice capitales privados, aumente el dinamismo del PIB y modernice sectores estrat&eacute;gicos. Su Gobierno identifica 17 &aacute;reas de actuaci&oacute;n preferente entre las que destacan los semiconductores, la IA, la energ&iacute;a, el espacio y la Defensa, a las que destinar&aacute; unos 370 billones de yenes de inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada hasta 2041. Algo m&aacute;s de 2 billones de euros. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la <em>premier </em>nipona se enfrenta a un mercado agitado por unos tipos al 1,25%, un yen que no se libera de su debilidad frente al d&oacute;lar, pese al cortafuegos monetario del Tesoro americano en agosto, y una deuda que supone el 250% de su PIB, el cuarto del planeta, y la mayor del G-7. Takaichi formul&oacute; su dilema con una elocuencia precisa. &ldquo;Sin crecimiento no habr&aacute; sostenibilidad fiscal&rdquo;. Pero se olvida de otra acepci&oacute;n que describen expertos como Keiji Kanda, estratega jefe del Daiwa Institute of Research: &ldquo;La sensibilidad inversora hacia los riesgos presupuestarios sin una estabilizaci&oacute;n de los tipos de inter&eacute;s a largo plazo que pone trabas al crecimiento japon&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bono japon&eacute;s a 10 a&ntilde;os se ha convertido en el detector de tensi&oacute;n de Takaichi. Cada aumento de este coste de financiaci&oacute;n importa m&aacute;s en Jap&oacute;n que en cualquier otra potencia de rentas altas porque la deuda acumulada multiplica el efecto de cada movimiento de tipos y complica la vida de la llamada Sanaenomics, su agenda reformista. Tokio demanda est&iacute;mulo fiscal mientras su autoridad monetaria precisa retirar gradualmente sus est&iacute;mulos; sobre todo, el dinero gratis que ha imperado en el pa&iacute;s durante d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n el yen se resiste a ganar m&uacute;sculo por este dilema. Entre otras consideraciones, porque el diferencial de tipos con EEUU, que tambi&eacute;n acaba de encarecer el precio del dinero, sigue sin corregirse y el <em>carry trade</em> &mdash;estrategia burs&aacute;til que invierte en monedas con tipos bajos para invertir en otra sometida a unos intereses altos para obtener ganancias a corto&mdash;, contin&uacute;a ganando adeptos con el yen y el d&oacute;lar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Financial Times</em> calcula que el volumen de esta t&aacute;ctica podr&iacute;a superar los 2 billones de d&oacute;lares, cifra similar al PIB espa&ntilde;ol, entre hedge funds y empresas japonesas.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente cuando Takaichi tira del Estado para reconvertir la capacidad industrial japonesa, el BoJ trata de normalizar la pol&iacute;tica monetaria y los inversores exigen mayor disciplina fiscal, recuerda Naka Matsuzawa, estratega jefe de macroeconom&iacute;a de Nomura Securities y con &ldquo;unos costes de la deuda lejos de tener visos de estabilizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/reformas-liberales-alemania-no-convencen-votantes-japon-no-convencen-mercados_129_13534504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 21:06:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Friedrich Merz,Ultraderecha,Japón,Sanae Takaichi,Tipos de Interés,Deuda pública,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fed enfría el fervor por el bono americano, pero no sofoca los riesgos inversores ni la ira de Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fed-enfria-fervor-bono-americano-no-sofoca-riesgos-inversores-ira-trump_129_13520721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5170fdbd-d747-432a-94c3-65f22000e3a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x899y302.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fed enfría el fervor por el bono americano, pero no sofoca los riesgos inversores ni la ira de Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Reserva Federal ha subido los tipos un cuarto de punto para contener una inflación alimentada por el petróleo. Pero su decisión llega con un bono del Tesoro a 10 años en máximos de 2007 y un déficit fiscal desbordado. Bonos, deuda, escalada de precios y riesgo tecnológico asociado a la IA configuran ahora el nuevo y complejo cuaderno de bitácora de unos mercados sometidos a la dictadura de la geopolítica</p><p class="subtitle">Trump se revuelve contra la subida de tipos de interés de la Fed: “¡Tenéis que bajarlos y rápido!”</p></div><p class="article-text">
        Y Kevin Warsh cogi&oacute; su fusil. El presidente de la Reserva Federal recogi&oacute; el guante del duelo al que le ret&oacute; el mercado sobre la p&eacute;rdida de credibilidad del banco central estadounidense en caso de dejar sin cambios los tipos de inter&eacute;s y dispar&oacute; al aire una bala de corto calibre, apenas un cuarto de punto, que deja <a href="https://www.eldiario.es/economia/nuevo-presidente-fed-desoye-trump-sube-tipos-interes-cuarto-punto-escalada-inflacion_1_13515227.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el precio del dinero en EEUU en una franja entre el 3,75% y el 4%</a>. &iquest;Suficiente para frenar el intenso galope que ha tomado la inflaci&oacute;n? A buen seguro que no, si se tiene en cuenta la efectividad de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ofensiva-huties-yemen-desbaratar-planes-washington-tel-aviv-oriente-medio_129_13509563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las hostilidades que los hut&iacute;es han restablecido</a> contra las infraestructuras energ&eacute;ticas saud&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        En especial, contra el denominado oleoducto Este-Oeste, atacado para impedir la salida de crudo por el puerto de Yanbu, a orillas del Mar Rojo, utilizado por Riad a marchas forzadas para sortear el bloqueo de Ormuz. Pero tambi&eacute;n por la ocupaci&oacute;n de la milicia yemen&iacute; patrocinada por Ir&aacute;n de la Isla de Mayun o del puerto de Moca, en poder del Gobierno de Yemen. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el gatillo de Warsh ha servido para generar una calma &ndash;tensa, eso s&iacute;&ndash; en los bonos del Tesoro americanos. Al menos, una tregua moment&aacute;nea; un bal&oacute;n de ox&iacute;geno en medio de una tormenta casi huracanada que llev&oacute; a la deuda federal a cotas de rendimiento del 5,04% en los t&iacute;tulos o cupones a 10 a&ntilde;os. Signo inequ&iacute;voco de p&eacute;rdida de confianza inversora a largo plazo en la econom&iacute;a estadounidense que se agudiza con un IPC en el 3,4%, lejos del l&iacute;mite del 2% del mandato que se exige a la Fed. Los t&iacute;tulos de largo recorrido retrocedieron de inmediato hasta situarse justo por debajo de la psicol&oacute;gica barrera del 5%. Aunque por encima del tope del 4,5% que marca el riesgo y con los indicadores internos de la Reserva Federal marcando m&aacute;s presi&oacute;n sobre los precios a escasas cinco semanas de las elecciones <em>midterm</em> de medio mandato y con el barril en triples d&iacute;gitos. 
    </p><p class="article-text">
        El consenso del mercado se inclina por nuevos repuntes del precio del dinero. Uno o dos de otro cuarto de punto antes de que finalice 2026. Pese a la nueva embestida dial&eacute;ctica del presidente republicano:<a href="https://www.eldiario.es/economia/trump-revuelve-subida-tipos-interes-fed-hay-bajarlos-rapidamente_1_13516289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;Bajad los tipos y r&aacute;pido&rdquo;, replic&oacute; Donald Trump</a>, que design&oacute; a Warsh a dedo hace unos meses como sustituto de Jerome Powell y ha puesto en marcha una prolongada injerencia de la Casa Blanca en la autoridad monetaria estadounidense. Hasta el punto de que los expertos admiten que el ataque del l&iacute;der MAGA contra la Fed es un ejercicio directo contra la soberan&iacute;a y la credibilidad de la instituci&oacute;n emisora. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el guardi&aacute;n del dinero americano parece que tendr&aacute; nuevas batallas con su mentor en el futuro inmediato. Esencialmente, porque la deuda p&uacute;blica estadounidense ha alcanzado ya los 40 billones de d&oacute;lares y el d&eacute;ficit fiscal contin&uacute;a obligando al Tesoro a acudir masivamente al mercado para financiar las necesidades de las arcas federales y refinanciar vencimientos. Con unos tipos que catapultan los intereses de la deuda hasta el bill&oacute;n de d&oacute;lares netos en el actual a&ntilde;o fiscal 2026, que expira a finales de septiembre, seg&uacute;n la Oficina Presupuestaria del Congreso cuyo c&aacute;lculo no contempla, l&oacute;gicamente, la reciente subida de la Fed.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, los principales acreedores de EEUU, con Jap&oacute;n a la cabeza, empiezan a dejar su propensi&oacute;n a comprar bonos americanos. Tambi&eacute;n China, que se sum&oacute; a esta causa durante el<em> credit crunch</em> de 2008 y acentu&oacute; sus adquisiciones tras la Gran Pandemia. Al calor, en ambos episodios, de los programas monetarios expansivos o <em>quantitative easing</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Phoebe White, de UBS, sintetiza el sentimiento inversor al considerar &ldquo;limitado&rdquo; el margen para un descenso sostenido de las rentabilidades largas en los bonos americanos mientras conserve un ritmo econ&oacute;mico de entre el 1,5% y 2% con gran capacidad de resiliencia, alimentada por el impulso de la IA en productividad, que le viene reportando medio punto de dinamismo al mayor PIB del planeta desde comienzos de 2026. 
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de White dejan entrever que la subida de Warsh trasciende del mercado de deuda. El <em>Treasury</em> a 10 a&ntilde;os opera como referente de buena parte del coste de financiaci&oacute;n de hogares y empresas y tasa de descuento para valorar los activos financieros. Por eso, cuanto mayor sea su rentabilidad, mayor ser&aacute; tambi&eacute;n la exigencia del retorno de beneficios que deben afrontar las acciones y otros activos de riesgo. Jesse Marre, gestor s&eacute;nior de carteras de Hilbert Group, dice que el nivel del 5% empieza a resultar preocupante para los activos de riesgo. Y Padhraic Garvey, responsable de an&aacute;lisis para Am&eacute;rica de ING, apunta a un escenario m&aacute;s exigente si el rendimiento supera ese umbral y el mercado comienza a creer en una rentabilidad del 6%. Todo ello induce a pensar que habr&aacute; nuevas escaladas de tipos. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los bonos cambian el paso de Wall Street</strong></h2><p class="article-text">
        El mercado de deuda americano est&aacute; enviando, pues, se&ntilde;ales que trascienden de su tradicional foco inversor, el de la renta fija. Los tambores de rebeli&oacute;n en Wall Street apuntan al incremento de las expectativas de que habr&aacute; un precio del dinero cada vez m&aacute;s caro. En medio de una dura competencia por hacer rotar los capitales en las carteras de inversi&oacute;n en busca de refugios m&aacute;s o menos seguros.
    </p><p class="article-text">
        Aunque empieza a haber pocos. El petr&oacute;leo, por ejemplo, constituye ahora uno de los principales canales de transmisi&oacute;n de riesgos. <a href="https://www.eldiario.es/economia/petroleo-sigue-escalada-alcanza-107-dolares-medio-tensiones-iran_1_13507163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Brent acumula una subida pr&oacute;xima al 75%</a> desde inicio del a&ntilde;o y el bloqueo de infraestructuras estrat&eacute;gicas en torno al Estrecho de Ormuz y al Mar Rojo y Canal de Suez mantiene en estado de alerta a los inversores ante el peligro de perturbaciones a largo plazo en el suministro de crudo y gas. Algunas firmas atisban un Brent a 150 d&oacute;lares si los oleoductos, gaseoductos y plantas de extracci&oacute;n, almacenamiento o refino del P&eacute;rsico sufren da&ntilde;os graves o cierres permanentes. 
    </p><p class="article-text">
        Rebecca Babin, de CIBC Private Wealth Group, asegura que el inversor &ldquo;terminar&aacute; dando m&aacute;s importancia a la cotizaci&oacute;n del crudo y las infraestructuras que a las declaraciones diplom&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De modo que la inflaci&oacute;n vuelve a estar en el ojo del hurac&aacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/economia/airef-advierte-adoptar-nuevas-medidas-inflacion-pone-riesgo-compromisos-fiscales-bruselas_1_13516728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El shock energ&eacute;tico dificulta </a>que los bancos centrales relajen sus pol&iacute;ticas monetarias y obliga a los inversores a exigir una mayor rentabilidad para mantener sus emisiones de deuda a largo plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, en EEUU a esa exigencia se une a otra doble amenaza estructural que rozan la cat&aacute;strofe. Por un lado, un d&eacute;ficit presupuestario que cabalga en cotas del 5,8% del PIB, aunque la Oficina Presupuestaria del Congreso eleva su agujero hasta el 6,7% en diez a&ntilde;os (3,1 billones de d&oacute;lares) por los compromisos adquiridos por la Administraci&oacute;n Trump. Sobre todo, en gasto militar. Pero tambi&eacute;n por la merma de ingresos por rebajas fiscales a las clases m&aacute;s favorecidas. Y, por otro, una alarmante deuda federal que inquieta a Wall Street y que sigue engordando con intereses los servicios de pagos del Tesoro. 
    </p><p class="article-text">
        Esta acumulaci&oacute;n de d&eacute;ficit y compromisos de endeudamiento a tipos altos estimula la oferta de bonos por la dificultad del Departamento de Bessent a avalar gasto y refinanciar los plazos de los vencimientos federales. De hecho, los gestores de fondos detectan un triple foco que van en esta direcci&oacute;n. En su triada de peligros prioritarios se&ntilde;alan como primer peligro inversor el incremento desordenado de las rentabilidades de los bonos. Uno de cada tres as&iacute; lo considera. Por delante de la sobrevaloraci&oacute;n de activos vinculados a la IA y de los efectos de la nueva oleada inflacionista impulsada por el encarecimiento del gas y el crudo. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El &lsquo;tsunami&rsquo; afecta a la IA y se traslada a otras latitudes</strong></h2><p class="article-text">
        La presi&oacute;n sobre la deuda americana deja traslucir una dimensi&oacute;n internacional. Los inversores extranjeros destinan en la actualidad m&aacute;s capital a acciones estadounidenses que a bonos de su Tesoro. Algo excepcional fuera de periodos inmediatamente posteriores a crisis financieras. Los flujos hacia activos americanos han alcanzado el equivalente al 2,8% del PIB de EEUU en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, frente al 2% dirigido a su deuda federal. 
    </p><p class="article-text">
        George Saravelos, estratega de divisas de Deutsche Bank, interpreta este fen&oacute;meno como una transformaci&oacute;n profunda de Wall Street. &ldquo;Mientras el balance privado contin&uacute;a expandi&eacute;ndose, el p&uacute;blico se deteriora&rdquo;, alerta. Tesis que suscribe de alguna manera tambi&eacute;n James Turner, director de Renta Fija de BlackRock, quien cuestiona la &ldquo;consideraci&oacute;n tradicional&rdquo; de los bonos soberanos como activos &ldquo;completamente libres de riesgo&rdquo; ante la dimensi&oacute;n que han cobrado sus tres d&eacute;ficits &ndash;fiscal, comercial y por cuenta corriente&ndash;y su servicio de deuda
    </p><p class="article-text">
        Este descontrol de las cuentas federales tambi&eacute;n ata&ntilde;e al S&amp;P 500, que acumula alrededor de un 12% de subida este a&ntilde;o, impulsado por unos beneficios empresariales que mantienen una extraordinaria fortaleza. En el segundo trimestre arrojaron un repunte interanual del 52%. Pese a que se reduzca al 34% si se excluyen los ingresos extraordinarios de Amazon y Alphabet. 
    </p><p class="article-text">
        Las empresas, por tanto, siguen ofreciendo una historia de crecimiento capaz de competir con el atractivo creciente de una renta fija al 5%.<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/ia-no-rebela-hay-realmente-detras-ultimos-incidentes-openai_1_13517071.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Por obra y gracia de la IA.</a>
    </p><p class="article-text">
        Marija Veitmane, responsable de Renta Variable de State Street, destaca que &ldquo;los inversores institucionales est&aacute;n incrementando su exposici&oacute;n a acciones porque, frente al deterioro de las cuentas p&uacute;blicas, los fundamentos empresariales y el repunte de sus beneficios siguen siendo s&oacute;lidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en este escenario irrumpe otro riesgo: la IA y su espectacular ciclo de negocios que estimula la productividad y el crecimiento, pero que, al mismo tiempo, ha creado una enorme demanda de financiaci&oacute;n, infraestructuras e innovaci&oacute;n; por ejemplo, en software. &ldquo;Si el precio del dinero sigue aumentando en EEUU, la rentabilidad econ&oacute;mica de ese gigantesco esfuerzo de capital puede empezar a desmoronarse&rdquo;, resalta Veitmane. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kokou Agbo-Bloua, de Soci&eacute;t&eacute; G&eacute;n&eacute;rale, advierte de que una rentabilidad del <em>Treasury </em>entre el 5,5% y el 6%, sin una aceleraci&oacute;n equivalente del PIB nominal, podr&iacute;a romper la econom&iacute;a de las inversiones en IA financiadas con deuda. 
    </p><p class="article-text">
        Pareciera como si Trump conociera los entresijos de este castillo de naipes a punto de caer con su exigencia de rebajas urgentes de tipos a la Fed. Pero el mercado de deuda tambi&eacute;n afecta a las econom&iacute;as avanzadas. El volumen del cup&oacute;n a 10 a&ntilde;os americano absorbe casi el 5% del PIB, con el riesgo de que lleguen a 2,7 billones de d&oacute;lares anuales si los costes de financiaci&oacute;n siguen elevados. La necesidad de emitir m&aacute;s para cubrir d&eacute;ficits y refinanciar deuda a tipos superiores aumenta la vulnerabilidad fiscal. En un tiempo en el que la IA, recuerda <em>The Economist</em>, compite tambi&eacute;n por el capital. 
    </p><p class="article-text">
        Serdar Celik, responsable de Mercados de Capitales de la OCDE, dice que el comprador marginal de deuda es ahora m&aacute;s sensible al precio y que, si los tipos de la Fed superan persistentemente el crecimiento, EEUU &ldquo;afrontar&iacute;a una fuerte presi&oacute;n para ajustar sus cuentas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preocupaci&oacute;n se expande hacia otras latitudes. China, por ejemplo, est&aacute; reduciendo su exposici&oacute;n a <em>Treasuries</em>, hasta unos 618.000 millones de d&oacute;lares en julio, frente a los m&aacute;s de 1,3 billones en 2013, y diversificando hacia oro, deuda de agencias estadounidenses y otros activos. En paralelo, la subida de la Fed ha vuelto a poner al yen bajo presi&oacute;n. Su valor volvi&oacute; a caer hasta 156,4 unidades por d&oacute;lar y mostr&oacute; que el diferencial de tipos vuelve a favorecer al <em>billete verde</em>; justo cuando el Banco de Jap&oacute;n (BoJ) encareci&oacute; el dinero hasta el 1,25%, su tope en tres d&eacute;cadas. Tai Hui, estratega de JP Morgan cree que los inversores tendr&aacute;n que reevaluar las valoraciones de sus activos asi&aacute;ticos si la Fed mantiene un tono restrictivo hasta 2027.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fed-enfria-fervor-bono-americano-no-sofoca-riesgos-inversores-ira-trump_129_13520721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fed enfría el fervor por el bono americano, pero no sofoca los riesgos inversores ni la ira de Trump]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tipos de Interés,Inflación,Estados Unidos,Donald Trump,Deuda pública,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los lazos empresariales entre España y Marruecos: 1.000 empresas estables y un comercio de 23.000 millones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/lazos-empresariales-espana-marruecos-1-000-empresas-estables-comercio-23-000-millones_1_13501012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b43b2063-b41b-42ae-8716-c7a966264dc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1031y284.jpg" width="1200" height="675" alt="Los lazos empresariales entre España y Marruecos: 1.000 empresas estables y un comercio de 23.000 millones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Infraestructuras, automóvil, téxtil, banca, energía y turismo. El sector exterior español ha tejido en Marruecos una red de empresas con al menos el 10% del capital en sociedades de derecho marroquí y filiales que contribuye a hilvanar una integración comercial que moviliza casi 23.000 millones de euros anuales</p><p class="subtitle">Las exportaciones de alimentos españoles resisten el “tsunami proteccionista” y ya vendemos más a Marruecos que a EEUU</p></div><p class="article-text">
        La crisis migratoria que est&aacute; sacudiendo Ceuta ha devuelto los v&iacute;nculos bilaterales entre Madrid y Rabat al terreno de las arenas movedizas. La entrada de m&aacute;s de 70.000 personas por el paso fronterizo de El Tarajal en apenas 48 horas desbord&oacute; la capacidad de la ciudad aut&oacute;noma y provoc&oacute; una emergencia humanitaria, econ&oacute;mica e institucional cuyas consecuencias todav&iacute;a se prolongan. Pero, m&aacute;s all&aacute; de la tensi&oacute;n geopol&iacute;tica internacional, con implicaciones veladas y directas hacia potencias como EEUU, Israel o Rusia que subyace tras este episodio, y del elevado voltaje institucional en el plano dom&eacute;stico &ndash;con no pocas cargas demag&oacute;gicas e ideol&oacute;gicas en las rec&aacute;maras de los partidos espa&ntilde;oles&ndash; irrumpe otra duda. M&aacute;s vinculada al orden econ&oacute;mico, aunque tambi&eacute;n de indudable trascendencia: esta crisis fronteriza, &iquest;amenaza las relaciones comerciales entre Marruecos y Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        La fractura inmediata se concentra en Ceuta. La C&aacute;mara de Comercio de Ceuta, presidida por Karim Bulaix, calcula p&eacute;rdidas directas de m&aacute;s de 33 millones de euros en agosto, con ca&iacute;das de ingresos del comercio del 53% y de la hosteler&iacute;a del 50,7%. La cancelaci&oacute;n de las fiestas patronales y otros acontecimientos estivales elimin&oacute; ventas previstas, mientras el receso del turismo, la reaparici&oacute;n del miedo y la renovada incertidumbre obligaron a numerosas empresas a reorganizar turnos, reducir jornadas y aplazar contrataciones.
    </p><p class="article-text">
        El Colegio de Economistas de Ceuta advierte que una prolongaci&oacute;n de la crisis &ldquo;puede provocar problemas de liquidez, frenar inversiones y destruir empleo en un marco productivo&rdquo; dominado por pymes y aut&oacute;nomos y reclama ayudas a Madrid para preservar &ldquo;la capacidad productiva y el empleo&rdquo; y permitir el despegue de la confianza empresarial perdida. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a y Marruecos intercambiaron bienes por valor de 22.757 millones de euros en 2025. Las exportaciones espa&ntilde;olas alcanzaron los 12.330 millones, frente a unas importaciones de 10.427 millones. Es decir, que Espa&ntilde;a conserva un super&aacute;vit de 1.903 millones, aunque con una tasa de cobertura &ndash;baremo que determina hasta qu&eacute; punto las ventas al exterior pueden financiar las compras en una balanza comercial&ndash; en descenso, desde el 130,8% hasta el 118,3%.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="¿Cómo ha evolucionado la relación comercial de España y Marruecos?" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-RvPty" src="https://datawrapper.dwcdn.net/RvPty/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="567" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Marruecos es, con creces, el principal mercado africano para Espa&ntilde;a al concentrar el 55% de los env&iacute;os espa&ntilde;oles al continente lo que otorga a Rabat un inter&eacute;s y empresarial de primer orden, y requiere estabilidad pol&iacute;tica y buena vecindad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La relaci&oacute;n con Marruecos que tienen las empresas espa&ntilde;olas es una relaci&oacute;n importante&rdquo;, afirmaba esta semana el vicepresidente y ministro de Econom&iacute;a, Carlos Cuerpo, quien comparaba las exportaciones con las ventas espa&ntilde;olas a EEUU: poco m&aacute;s de 16.000 millones. &ldquo;Nos da una idea de la importancia de la relaci&oacute;n de nuestras empresas con la econom&iacute;a marroqu&iacute;. De ah&iacute; la importancia de seguir desarrollando una pol&iacute;tica que permita fomentar cada vez m&aacute;s la presencia de productos y empresas espa&ntilde;olas en un mercado importante&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Integraci&oacute;n cada vez m&aacute;s industrial</h2><p class="article-text">
        La bilateralidad con Marruecos trasciende del mero intercambio de mercanc&iacute;as. Automoci&oacute;n, textil, alimentaci&oacute;n, energ&iacute;a, banca, transporte y log&iacute;stica conforman cadenas productivas que atraviesan el Estrecho en ambas direcciones. Espa&ntilde;a vende combustibles, maquinaria, tejidos, material el&eacute;ctrico y componentes. Marruecos, en cambio, aporta al mercado hispano cableado, confecci&oacute;n, veh&iacute;culos, piezas de autom&oacute;vil, pescado y productos agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        La industria automotriz ejemplifica estos lazos bilaterales. El pa&iacute;s vecino fabrica m&aacute;s de 700.000 veh&iacute;culos al a&ntilde;o y exporta el 90% de su producci&oacute;n, con Espa&ntilde;a adquiriendo la quinta parte de sus exportaciones. Renault opera sus plantas marroqu&iacute;es en conexi&oacute;n con sus centros espa&ntilde;oles y proveedores como Gestamp, Antol&iacute;n, CIE Automotive o Ficosa est&aacute;n inmersas en el ecosistema industrial de T&aacute;nger y Kenitra. Por proximidad geogr&aacute;fica, que confiere una ventaja competitiva dif&iacute;cil de sustituir, convienen en se&ntilde;alar los expertos. Los proveedores asi&aacute;ticos pueden ofrecer menores costes y los alemanes una elevada capacidad tecnol&oacute;gica, pero ninguno puede replicar la distancia f&iacute;sica, tiempos de entrega y conexi&oacute;n log&iacute;stica existente entre Espa&ntilde;a y Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Esa integraci&oacute;n explica la cautela empresarial ante cualquier escalada. Las compa&ntilde;&iacute;as necesitan estabilidad jur&iacute;dica, fronteriza y diplom&aacute;tica para adoptar decisiones de inversi&oacute;n a largo plazo aducen voces como la de Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores. Pero, adem&aacute;s, en este tejido productivo la interdependencia ha generado ya un poderoso incentivo para contener las crisis, porque deshacer unas cadenas de valor construidas durante dos d&eacute;cadas tendr&iacute;a unos costes cuantiosos para ambas econom&iacute;as. Bonet asegura en una tribuna en <em>El Confidencial</em> que Marruecos ser&iacute;a la peor parada en un deterioro prolongado de los v&iacute;nculos bilaterales. Si bien la econom&iacute;a espa&ntilde;ola sufrir&iacute;a la p&eacute;rdida de un mercado relevante, aunque dispone de un tama&ntilde;o, diversificaci&oacute;n productiva y capacidad para reorientar mejor sus exportaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Para Marruecos, Espa&ntilde;a es simult&aacute;neamente su primer socio comercial, su cauce esencial con la UE y pieza central de varias de sus cadenas industriales. Adem&aacute;s, esta pasarela empresarial ha contribuido a suturar algo su brecha socioecon&oacute;mica, la mayor entre vecinos del planeta. Pese a que la herida sigue muy abierta. En 2025 el PIB por habitante de Espa&ntilde;a alcanz&oacute; los 38.627 d&oacute;lares, frente a 4.673 en Marruecos, una diferencia de 8,3 veces. Por si fuera poco, su pol&iacute;tica comercial est&aacute; ligada a su estrategia de cooperaci&oacute;n con Europa
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Rabat ha fortalecido al mismo tiempo sus lazos con EEUU, Israel y Rusia, pa&iacute;ses que podr&iacute;an haber jugado un papel soterrado en esta crisis. A ra&iacute;z del reconocimiento de la Casa Blanca de la soberan&iacute;a alau&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental. Carlota Garc&iacute;a Encina y Charles Powell, del Instituto Elcano, admiten que el binomio Washington-Rabat podr&iacute;a alterar el tradicional tri&aacute;ngulo EEUU-Espa&ntilde;a-Marruecos. Donald Trump &ndash;dicen&ndash; percibe a Mohamed VI como socio especialmente &uacute;til para proyectar sus intereses en el Mediterr&aacute;neo y &Aacute;frica. Con una dimensi&oacute;n militar de por medio. Rabat ha reforzado sus adquisiciones de material b&eacute;lico <em>made in USA</em> y sus sinergias con Washington en el Sahel en materia de lucha antiterrorista o con las iniciativas de Trump en Gaza. Sin olvidar su capacidad para presionar a sus vecinos europeos.
    </p><p class="article-text">
        Rusia juega un papel similar. La presencia activa &ndash;y soterrada&ndash; de Mosc&uacute; en Sahel otorga a Rabat en bandeja una &ldquo;estrategia de diversificaci&oacute;n&rdquo; de alianzas tras la retirada francesa y americana de buena parte de su regi&oacute;n meridional. Mira Milosevich-Juaristi, del Instituto Elcano, dice que la t&aacute;ctica rusa es &ldquo;oportunista, pr&aacute;ctica e instrumental&rdquo;. No persigue construir un orden regional coherente, pero s&iacute; aprovechar los vac&iacute;os de poder para debilitar la influencia occidental. 
    </p><p class="article-text">
        El tercer emergente epicentro geopol&iacute;tico es Israel y el Acuerdo Abraham de 2020 que normaliza las relaciones de Rabat y Tel Aviv, con memorando de seguridad e inteligencia de por medio que abri&oacute; la puerta a transferencias tecnol&oacute;gicas ya la cooperaci&oacute;n industrial con Tel Aviv. 
    </p><p class="article-text">
        Israel, otrora <em>enemigo n&uacute;mero uno</em> en Oriente Pr&oacute;ximo de Marruecos, es otro proveedor militar relevante. Seg&uacute;n el <em>think-tank</em> SIPRI, acapar&oacute; el 11% de las importaciones marroqu&iacute;es de armas entre 2020 y 2024. Y los acuerdos incluyen el sistema de defensa a&eacute;rea Barak MX &ndash;un contrato de unos 500 millones de d&oacute;lares&ndash; y sistemas de artiller&iacute;a y lanzacohetes. 
    </p><h2 class="article-text">La armada espa&ntilde;ola en el vecino del sur</h2><p class="article-text">
        La implantaci&oacute;n empresarial espa&ntilde;ola al otro lado del Estrecho de Gibraltar resulta relevante, si bien todav&iacute;a no ha logrado alcanzar la intensidad registrada por los flujos comerciales. Seg&uacute;n el Registro Mercantil, 669 empresas espa&ntilde;olas poseen al menos el 10% del capital de sociedades de derecho marroqu&iacute;. Bajo este ecosistema, aparecen 527 filiales marroqu&iacute;es bajo control del capital hispano, por superar el 50% del accionariado. Aunque la Oficina Comercial Espa&ntilde;ola en Rabat asegura que son m&aacute;s de 800 las que mantienen negocios en Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        El stock de inversi&oacute;n espa&ntilde;ola en el pa&iacute;s alau&iacute; ascend&iacute;a a 2.508,5 millones de euros al cierre de 2024, &uacute;ltimo ejercicio contabilizado, y sosten&iacute;a 25.139 empleos. Marruecos concentra el 32% de los flujos de capital hispano en &Aacute;frica, su primer destino en el conjunto del continente. Pese a lo cual, las inyecciones de capital resultan en algunos a&ntilde;os modestos y variables. As&iacute;, el &uacute;ltimo dato de DataInvex, portal oficial que mide la evoluci&oacute;n inversora de Espa&ntilde;a en el exterior, de 2025, situaba el capital neto espa&ntilde;ol hasta junio del pasado ejercicio en cerca de 15 millones de euros, debido al amplio censo de pymes, muy diversificadas, pero con exiguos vol&uacute;menes inversores.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Así ha cambiado la inversion entre España y Marruecos" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-xjZ9s" src="https://datawrapper.dwcdn.net/xjZ9s/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="562" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, el desembarco de la armada empresarial hispana ha sido notable. As&iacute;, los negocios del agua y las infraestructuras han protagonizado buena parte de su presencia. Quiz&aacute;s uno de los casos m&aacute;s relevantes, seg&uacute;n la oficina comercial espa&ntilde;ola, sea el de Acciona, que lidera el consorcio adjudicatario de la desaladora de Casablanca, valorada en unos 613 millones de euros, con capacidad para producir 300 millones de metros c&uacute;bicos anuales y contrato operativo y de mantenimiento por 27 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto cuenta con cerca de 340 millones de euros de respaldo financiero estatal espa&ntilde;ol entre fondos FIEM, coberturas de riesgo de Cesce y Cofides. Acciona lleva m&aacute;s de 70 iniciativas en el mercado alau&iacute; en siete d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma CAF, que suministra 40 trenes interurbanos marroqu&iacute;es; tambi&eacute;n con el respaldo de m&aacute;s de 750 millones de euros de cr&eacute;ditos oficiales. Este proyecto est&aacute; llamado a modernizar la red ferroviaria de cara al Mundial de 2030. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, pues, opera de forma activa en las infraestructuras cr&iacute;ticas de su vecino; desde el agua, hasta el transporte o la energ&iacute;a. Pero tambi&eacute;n destaca en el terreno industrial; en especial, el ya comentado sector automotriz y textil. Inditex considera Marruecos uno de sus diez <em>clusters </em>globales. La firma de Amancio Ortega cuenta con 447 f&aacute;bricas en &Aacute;frica, casi todas en suelo marroqu&iacute;. Mientras El Corte Ingl&eacute;s y Tendam lo usan como plataforma de aprovisionamiento. 
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica del <em>nearshoring</em> &ndash;t&eacute;rmino que justifica la proximidad como aval de seguridad&ndash; as&iacute; como unos costes laborales bajos y la habilidad de Marruecos de extender cadenas de valor espa&ntilde;olas para exportar desde su territorio al mercado interior europeo, se ha impuesto en las estrategias corporativas hispanas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Banca, energ&iacute;a y tecnolog&iacute;a completan el rep&oacute;ker inversor. Santander y CaixaBank aportan sus l&iacute;neas financieras y servicios a compa&ntilde;&iacute;as de ambos pa&iacute;ses. Mientras Iberdrola, Naturgy y Repsol participan en plantas energ&eacute;ticas e Indra aporta la dimensi&oacute;n tecnol&oacute;gica en &aacute;reas vinculadas al transporte, la digitalizaci&oacute;n y las infraestructuras. 
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n hay m&aacute;s. A este entramado se suma el turismo, con grupos como Meli&aacute; y Riu, y una nueva generaci&oacute;n de oportunidades alrededor del Mundial de 2030. Desde la construcci&oacute;n, a la movilidad urbana y la conexi&oacute;n tecnol&oacute;gica. 
    </p><h2 class="article-text">La mano invisible privada: las pymes</h2><p class="article-text">
        En total, Comercio contabiliza m&aacute;s de 350 empresas espa&ntilde;olas instaladas permanentemente en Marruecos, cifra que no incluye a todas las compa&ntilde;&iacute;as que mantienen relaciones comerciales o cadenas de suministro con el pa&iacute;s. Con una contribuci&oacute;n creciente de pymes que son, a juicio de la oficina comercial, &ldquo;especialmente importantes porque muchas no aparecen en las estad&iacute;sticas de grandes inversiones, pero configuran escalas productivas en automoci&oacute;n, agroalimentaci&oacute;n, textil, log&iacute;stica, ingenier&iacute;a, construcci&oacute;n y servicios y ejercen una fuerte capilaridad para actuar en el tejido productivo alau&iacute;&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Clemente Gonz&aacute;lez-Soler, copresidente del Consejo Econ&oacute;mico Marruecos-Espa&ntilde;a (CEMAES) y CEO de Grupo Alib&eacute;rico --con sello tecnol&oacute;gico-- resalta que la inversi&oacute;n hispana remont&oacute; un 60% entre 2022 y 2024 y que los pr&oacute;ximos a&ntilde;os ser&aacute;n decisivos para una nueva fase de implantaci&oacute;n industrial europea con reorganizaci&oacute;n de cadenas de valor de proximidad. &ldquo;Marruecos es un socio geoestrat&eacute;gico complementario&rdquo;, cuyo salto industrial y portuario no debe contemplarse como amenaza. Todo lo contrario. &ldquo;Las nuevas instalaciones de T&aacute;nger Med est&aacute;n impulsando el tr&aacute;fico mercantil con Algeciras, M&aacute;laga y Almer&iacute;a tras una primera fase de desconfianza&rdquo; y las de Nador &ldquo;est&aacute;n adoptando un proceso semejante con firmas de Valencia y Alicante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n econ&oacute;mica combina, por tanto, cooperaci&oacute;n y competencia. Marruecos desea atraer industrias desde el sur de Europa y utiliza sus costes, incentivos, puertos y acuerdos comerciales para presentarse como plataforma hacia &Aacute;frica y EEUU. Espa&ntilde;a &ndash;recalca Gonz&aacute;lez-Soler&ndash; debe acompa&ntilde;ar esa transformaci&oacute;n sin ignorar que el dinamismo marroqu&iacute; tambi&eacute;n puede desplazar proveedores y captar capitales que compiten con emplazamientos espa&ntilde;oles. En este contexto, la estrategia espa&ntilde;ola debe combinar firmeza institucional y continuidad empresarial, precisa. 
    </p><p class="article-text">
        Su contraparte marroqu&iacute; en CEMAES, Adil Rais, due&ntilde;o de Plastex Maroc y de Siprof, y presidente de la CGEM --ente cameral de T&aacute;nger-Tetu&aacute;n-Alhucemas--, reconoce que la crisis de Ceuta ha demostrado que la frontera sigue siendo vulnerable y que la seguridad forma parte de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Pero tambi&eacute;n constata que la relaci&oacute;n comercial ha alcanzado una dimensi&oacute;n que aconseja aislarla de episodios pol&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a no solo vende a Marruecos; produce con Marruecos, financia infraestructuras, conecta sus puertos y usa nuestro mercado como plataforma hacia &Aacute;frica&rdquo;, enfatiza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/lazos-empresariales-espana-marruecos-1-000-empresas-estables-comercio-23-000-millones_1_13501012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 21:22:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los lazos empresariales entre España y Marruecos: 1.000 empresas estables y un comercio de 23.000 millones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresas,Ceuta,Marruecos,Comercio,Exportaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Stablecoins, la mano que mece al dólar para afianzar su hegemonía monetaria en la era digital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/stablecoins-mano-mece-dolar-afianzar-hegemonia-monetaria-digital_129_13484476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8cb32852-7713-44e3-b0de-d81a9512988f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Stablecoins, la mano que mece al dólar para afianzar su hegemonía monetaria en la era digital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las monedas digitales con valores vinculados a activos empiezan a concebirse como la nueva frontera de la soberanía monetaria: EEUU la dibuja con el e-dólar, mientras Europa y China la perfilan con las versiones electrónicas de sus divisas</p><p class="subtitle">El nuevo telón de acero: la 'guerra del chip' y los aranceles levantan la frontera tecnológica del siglo XXI
</p></div><p class="article-text">
        Durante siglos, el dinero fue una prerrogativa exclusiva de los Estados. Las monedas met&aacute;licas, los billetes emitidos por bancos centrales y, m&aacute;s tarde, el dinero electr&oacute;nico creado por la banca comercial conform&oacute; un sistema asentado sobre una misma premisa: cualquier euro, d&oacute;lar o yen mantiene id&eacute;ntico valor con independencia de qui&eacute;n lo custodie o del canal por el que circule. Este dogma, que el Banco de Pagos Internacionales (BIS, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s), denomina <em>singleness of money </em>(unidad del dinero), constituye el fundamento de la confianza en el sistema financiero moderno y explica por qu&eacute; hogares, empresas y gobiernos lo aceptan como medio de pago, dep&oacute;sito de valor y unidad de cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero la revoluci&oacute;n digital emprendida hace a&ntilde;os y catapultada por la IA ha introducido un nuevo resorte. La tecnolog&iacute;a <em>blockchain </em>permite crear activos que se transfieren de manera instant&aacute;nea y programable. En este contexto es en el que ha emergido las <a href="https://www.eldiario.es/economia/bancos-espanoles-suman-ola-stablecoins-si-hubiera-crisis-dara-liquidez_1_12751339.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">stablecoins</a> o monedas vinculadas a un activo de referencia, generalmente una divisa estable y con influencia global, versi&oacute;n monetaria de las criptomonedas tradicionales. Creadas con <em>tokens </em>cuyo precio permanece vinculado al d&oacute;lar, al euro u otra moneda fiduciaria gracias a una reserva de efectivo, dep&oacute;sitos bancarios o deuda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que comenz&oacute;, hace un pu&ntilde;ado de a&ntilde;os, como una herramienta para facilitar las operaciones en mercados de criptoactivos, se ha transformado en una infraestructura utilizada para pagos internacionales, remesas, e-commerce y acumulaci&oacute;n de ahorro; muy en especial, en las econom&iacute;as con monedas d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento ha sido vertiginoso. En apenas seis a&ntilde;os, las <em>stablecoins </em>han pasado tener un valor de mercado de menos de 10.000 millones de d&oacute;lares a superar los 300.000 millones. Casi el 98% de ese mercado est&aacute; denominado en d&oacute;lares. Tether y Circle, dos grandes emisores mundiales, poseen buena parte de sus reservas en letras del Tesoro estadounidense y otros activos l&iacute;quidos. Esta composici&oacute;n ha convertido a las stablecoins en un comprador estructural de deuda p&uacute;blica americana y ha abierto una conexi&oacute;n in&eacute;dita entre la innovaci&oacute;n financiera privada y la federal en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Para Eswar Prasad, profesor de Econom&iacute;a de la Universidad Cornell y autor de <em>The Future of Money</em>, el fen&oacute;meno trasciende del &aacute;mbito de las criptomonedas. A su juicio, las stablecoins suponen &ldquo;una nueva etapa en la evoluci&oacute;n global del d&oacute;lar&rdquo; y pueden modificar &ldquo;la competencia entre monedas de reserva, la transmisi&oacute;n de las estrategias monetarias y el funcionamiento de la arquitectura financiera internacional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>EEUU, Europa y China juegan al &lsquo;monopoly&rsquo; digital</strong></h2><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n Trump ha decidido aprovechar esa oportunidad. La aprobaci&oacute;n de la <em>Genius Act</em>, en verano de 2025, convierte a las <em>stablecoins </em>en parte del sistema monetario estadounidense al concretar requisitos de respaldo &iacute;ntegro de sus operaciones con activos l&iacute;quidos y reembolsos en sus transacciones.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje estrat&eacute;gico es n&iacute;tido: EEUU pretende que el d&oacute;lar siga siendo la moneda hegem&oacute;nica tambi&eacute;n en la econom&iacute;a tokenizada, en los pagos transfronterizos y en las futuras redes financieras construidas sobre las cadenas <em>blockchain</em>.
    </p><p class="article-text">
        Europa observa con perplejidad la maniobra de un presidente que se declara un apasionado de los criptoactivos y que admite haber ganado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-ingresado-2-000-millones-dolares-1-200-criptomonedas-regreso-casa-blanca_1_13346631.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1.400 millones de d&oacute;lares</a> en el primer a&ntilde;o de su segundo mandato en inversiones con sello cripto (m&aacute;s de 2.300 millones si el espectro se ampl&iacute;a al conjunto de su familia). El BCE teme que emisiones masivas de stablecoins denominadas en d&oacute;lares reduzca el papel de la divisa europea en los pagos digitales, desplace dep&oacute;sitos desde la banca comercial hacia emisores privados y dificulte su estrategia monetaria.
    </p><p class="article-text">
        Christine Lagarde, su presidenta, insiste en que la autoridad del euro no trata de impedir que las stablecoins existan. Pero s&iacute; evitar que la innovaci&oacute;n desemboque en una p&eacute;rdida de soberan&iacute;a monetaria. En alusi&oacute;n a que el <a href="https://www.eldiario.es/economia/tu-economia/euro-digital-cambiara_1_13326529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">euro digital</a> que opere en una infraestructura europea propia que permita hacer uso de los avances tecnol&oacute;gicos sin depender de plataformas gestionadas desde otras jurisdicciones, ser&iacute;a una alternativa de libre competencia indispensable frente al universo del d&oacute;lar.
    </p><p class="article-text">
        La reciente intervenci&oacute;n de EEUU vendiendo euros para apuntalar el yen, sin coordinaci&oacute;n previa con el BCE, concede credibilidad a la idea de que la pol&iacute;tica monetaria ha entrado en una nueva fase de rivalidad estrat&eacute;gica. Barry Eichengreen, profesor de Econom&iacute;a en Berkeley, comparte estas inquietudes europeas. A su juicio, Trump desea que las divisas se conviertan en armas de poder geopol&iacute;tico, mientras Lagarde insiste en que Europa posea una infraestructura monetaria hecha a imagen y semejanza del euro que evite una creciente dependencia del d&oacute;lar.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta tesitura, la posici&oacute;n del Banco de Pagos Internacionales (BIS, autoridad monetaria de los bancos centrales y regulador de las normas bancarias) a&ntilde;ade una tercera carta a este juego de naipes geoestrat&eacute;gico. Pablo Hern&aacute;ndez de Cos, su director general y <a href="https://www.eldiario.es/economia/carreras-internacionales-bce-oit-fao-marcan-ultimo-curso-legislatura_1_13470406.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el m&aacute;s serio aspirante a suceder a la presidenta francesa del BCE</a>, admite que la tokenizaci&oacute;n puede abaratar los pagos internacionales, acelerar la liquidaci&oacute;n de operaciones y aportar programabilidad al dinero. Sin embargo, el exgobernador del Banco de Espa&ntilde;a alerta de que las <em>stablecoins </em>no se liquidan en dinero del banco central y que, por tanto, no garantizan plenamente la convertibilidad al valor nominal durante episodios de tensi&oacute;n financiera.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno de los riesgos, De Cos tambi&eacute;n menciona el peligro sobre la integridad de los pagos, la prevenci&oacute;n del blanqueo y la eficacia de la pol&iacute;tica monetaria &ldquo;si una parte significativa de los dep&oacute;sitos migra a emisores no bancarios&rdquo;. En consecuencia, el BIS defiende una arquitectura basada en dinero de cada banco central, dep&oacute;sitos bancarios tokenizados y activos financieros interoperables dentro de plataformas comunes.
    </p><p class="article-text">
        China, por su parte, apuesta por una estrategia distinta. Apenas muestra inter&eacute;s en promover <em>stablecoins </em>privadas como instrumento de internacionalizaci&oacute;n del renminbi, la denominaci&oacute;n del yuan en los mercados cambiarios. Aunque su t&aacute;ctica se centra en un yuan digital que emita directamente su autoridad monetaria a trav&eacute;s de plataformas internacionales como el proyecto mBridge, concebido para facilitar pagos transfronterizos entre bancos centrales. Sin embargo, diversas entidades chinas y operadores vinculados a Hong Kong estudian f&oacute;rmulas para emitir <em>stablecoins </em>en yuanes que complementen la expansi&oacute;n internacional de la moneda china en los mercados digitales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las pistas regulatorias entran a escena</strong></h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de estas diferencias regulatorias se perfila una competencia feroz sobre el control de las infraestructuras monetarias del siglo XXI. EEUU apuesta por un modelo donde las empresas innoven sobre una base regulada y respaldada por activos p&uacute;blicos; Europa busca preservar el papel del banco central como emisor de referencia del dinero digital; y el BIS intenta evitar que la fragmentaci&oacute;n tecnol&oacute;gica erosione la unidad del sistema monetario internacional.
    </p><p class="article-text">
        China sopesa ambas alternativas. Mantiene, por un lado, el tr&aacute;nsito del dinero y de las redes de pago bajo estrecho control de su autoridad monetaria, as&iacute; como el fomento de la innovaci&oacute;n digital para adecuar los canales de circulaci&oacute;n del yuan. Pero al mismo tiempo permite que Hong Kong tenga un r&eacute;gimen propio con reglas espec&iacute;ficas para el uso de <em>stablecoins</em>, que abre una v&iacute;a de escape en las restrictivas leyes de Pek&iacute;n sobre criptodivisas.
    </p><p class="article-text">
        La trascendencia de este dilema crece porque la digitalizaci&oacute;n no afecta &uacute;nicamente al dinero. Bancos, gestoras y bolsas experimentan con la tokenizaci&oacute;n. Mientras las plataformas de pagos desarrollan redes capaces de liquidar operaciones casi en tiempo real y, en paralelo, compa&ntilde;&iacute;as como Circle, Stripe y Coinbase idean infraestructuras pensadas para un futuro en el que agentes aut&oacute;nomos de IA intercambien informaci&oacute;n, poder de computaci&oacute;n o servicios especializados.
    </p><p class="article-text">
        La moneda digital abandona as&iacute; su rol de instrumento de pago entre personas y empresas y se erige en un lenguaje operativo entre m&aacute;quinas. De ah&iacute; la importancia de concretar qui&eacute;n emite, supervisa y gobierna las transacciones monetarias a trav&eacute;s de redes financieras en mercados tokenizados. Y la primera meta volante es la que debe decidir su arquitectura digital. Aunque la segunda exige el redise&ntilde;o del sistema monetario mundial, en un mercado a a&ntilde;os luz de converger hacia un &uacute;nico modelo y en el que conviven distintas tecnolog&iacute;as y estrategias monetarias.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las stablecoins operan sobre redes p&uacute;blicas de blockchain como Ethereum, Solana o Base, donde todo usuario puede verificar sus operaciones y gestionar aplicaciones a trav&eacute;s de contratos inteligentes. Los expertos convienen en admitir que este <em>modus operandi</em> favorece la interoperabilidad, la innovaci&oacute;n y la programaci&oacute;n autom&aacute;tica de pagos, aunque a la vez alertan sobre sus desaf&iacute;os supervisores, de privacidad y de prevenci&oacute;n del blanqueo de capitales.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ese modelo descentralizado emerge otra corriente para tokenizar dep&oacute;sitos bancarios, bonos, acciones o fondos de inversi&oacute;n dentro de redes autorizadas (<em>permissioned blockchains</em>) con actores previamente identificados y sujetos a regulaci&oacute;n. El BIS cree que esta v&iacute;a no romper el v&iacute;nculo entre el dinero privado y el emitido por el banco central.
    </p><p class="article-text">
        Morgan Stanley comparte esta visi&oacute;n al precisar que la tokenizaci&oacute;n reduce costes operativos, acelera la liquidaci&oacute;n de operaciones y aumenta la eficiencia de la banca mayorista sin necesidad de sustituir el sistema financiero existente.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una segunda inc&oacute;gnita de calado sobre el ancla que debe sostener las divisas digitales. Con un claro vencedor: el d&oacute;lar, moneda a la que est&aacute;n vinculadas alrededor del 98% de las <em>stablecoins</em>. En esta tesitura, la UE ha instaurado el reglamento MiCA, que permite emitir <em>stablecoins </em>en euros. Pese al temor del BCE por su expansi&oacute;n, que sacar&iacute;a dep&oacute;sitos del sistema bancario y complicar&iacute;a su pol&iacute;tica monetaria. Aunque el FMI --y el BIS-- apoyan como tercera v&iacute;a la creaci&oacute;n de stablecoins respaldadas por una cesta de divisas internacionales en l&iacute;nea con la metodolog&iacute;a de los Derechos Especiales de Giro del Fondo, su unidad prestamista.
    </p><p class="article-text">
        Un activo digital vinculado al d&oacute;lar, euro, yen, libra esterlina y d&oacute;lar canadiense &ndash;recalcan sus expertos&ndash; &ldquo;reducir&iacute;a la dependencia respecto a una &uacute;nica divisa y ofrecer&iacute;a una referencia m&aacute;s estable para el comercio internacional y los mercados financieros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/stablecoins-mano-mece-dolar-afianzar-hegemonia-monetaria-digital_129_13484476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Stablecoins, la mano que mece al dólar para afianzar su hegemonía monetaria en la era digital]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Criptomonedas,Estados Unidos,BCE - Banco Central Europeo,Euros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo telón de acero: la 'guerra del chip' y los aranceles levantan la frontera tecnológica del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/nuevo-telon-acero-guerra-chip-aranceles-levantan-frontera-tecnologica-siglo-xxi_129_13479917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7f5d648-5e30-4c0a-a532-3258c46a2d16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo telón de acero: la &#039;guerra del chip&#039; y los aranceles levantan la frontera tecnológica del siglo XXI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">EEUU y China han tejido una red de guardarraíles y barreras para controlar la IA, el flujo de chips y ganar peso global. Tras 30 años de globalización en la que las empresas han producido atendiendo a costes, eficiencia y tamaño de los mercados, ahora aprenden a negociar con la geopolítica como variable ineludible</p><p class="subtitle">La IA inventa el 'despido permanente' en su desafío de sustituir salarios por capacidad computacional</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la globalizaci&oacute;n funcion&oacute; bajo la premisa empresarial de producir donde fuera m&aacute;s eficiente, con reglas de comercio, salvaguardas, aranceles bajos y tribunales de arbitrajes y resoluci&oacute;n de conflictos con dict&aacute;menes m&aacute;s o menos homog&eacute;neos y estandarizados. Pero <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/china-rompe-ia-prohibe-chatbots-emocionales-salvar-relaciones-humanas_1_13467950.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la IA y los semiconductores</a> han alterado esta l&oacute;gica. El chip se ha convertido en el recurso estrat&eacute;gico de la econom&iacute;a digital, el equivalente contempor&aacute;neo al petr&oacute;leo del siglo XX. Quien controle la capacidad de computaci&oacute;n controlar&aacute; una parte decisiva de la innovaci&oacute;n, de la industria y de la seguridad nacional.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de paradigma explica la aparici&oacute;n de un nuevo tel&oacute;n de acero que, a diferencia del edificado en torno al Muro de Berl&iacute;n tras la Segunda Guerra Mundial, no separa territorios con fronteras f&iacute;sicas, pero fragmenta ecosistemas tecnol&oacute;gicos, cadenas de suministro y mercados de capitales. Con los semiconductores como su zona cero de divisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos fue el primero en levantar los guardarra&iacute;les, t&eacute;rmino que en la jerga diplom&aacute;tica mundial identifica los obst&aacute;culos econ&oacute;micos, comerciales o financieros erigidos en defensa del cada vez m&aacute;s manido principio de la seguridad nacional. Desde 2022, Washington ha restringido las ventas a China de los chips m&aacute;s avanzados o de alta gama, indispensables para avanzar puestos en la carrera por la IA, limitado el acceso a los procesadores de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/maquina-dinero-nvidia-exprime-propia-dorada-ia-beneficios-record_1_13469549.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nvidia </a>o a su tecnolog&iacute;a que se precisa para su fabricaci&oacute;n. Con el &uacute;nico objetivo de ralentizar la capacidad del gigante asi&aacute;tico para desarrollar modelos de IA de frontera y preservar la ventaja tecnol&oacute;gica estadounidense. Y la Administraci&oacute;n Trump ha intensificado esta cruzada.
    </p><p class="article-text">
        Adam Thierer, investigador del R Street Institute, lo explica de modo elocuente: la versi&oacute;n 2.0 de Trump parte de la idea de que la regulaci&oacute;n multilateral preventiva al uso durante el proceso de globalizaci&oacute;n lleva a EEUU a una desventaja estrat&eacute;gica frente a China. De manera que &ldquo;impone la prioridad de sustituir las reglas generales del orden mundial por intervenciones muy concretas cuando exista &ndash;a su entender&ndash; un riesgo demostrable para la seguridad nacional&rdquo; y la IA, en su opini&oacute;n &ldquo;requiere, a los ojos del l&iacute;der del MAGA, la adopci&oacute;n de guardarra&iacute;les&rdquo;. En el sentido de eliminar cualquier restricci&oacute;n que lastre la innovaci&oacute;n en el mercado dom&eacute;stico y que se arrogue la capacidad de intervenci&oacute;n inmediata cuando estime que la tecnolog&iacute;a afecta a la seguridad nacional o a la competencia geoestrat&eacute;gica con el gigante asi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los guardarra&iacute;les estadounidenses, pues, buscan contener a los campeones tecnol&oacute;gicos chinos que, por otro lado, asumen el poder del estado para entrar en el circuito econ&oacute;mico y financiero de la superpotencia asi&aacute;tica, seg&uacute;n los criterios marcados por Xi Jinping en planes quinquenales e iniciativas legislativas por las que el r&eacute;gimen de Pek&iacute;n decide los actores que intervienen en un sector neur&aacute;lgico, extensivo y calificado de estrat&eacute;gico, al que se riega con subsidios.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, dos modelos que cruzan iniciativa privada con control e intervencionismo p&uacute;blico. M&aacute;s flagrante en el caso estadounidense. Al fin y al cabo, la primera econom&iacute;a mundial se juzga a s&iacute; misma como el adalid del capitalismo y el libre mercado. Aunque con Trump en el Despacho Oval la proliferaci&oacute;n de instrumentos del Tesoro para preservar la salud de su tejido empresarial resulta manifiesta, como lo revela la entrada del gobierno federal en el accionariado de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/intel-no-logra-salir-numeros-rojos-pese-ayuda-casa-blanca-nvidia_1_12929393.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Intel</a>, el debate sobre posibles participaciones p&uacute;blicas en empresas de IA como <a href="https://www.eldiario.es/economia/openai-revela-modelos-inteligencia-artificial-descontrolaron-piratearon-startup-cuenta_1_13398217.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OpenAI</a>, el veto a que Anthropic venda en el exterior su modelo de ciberseguridad Mythos o las presiones para que las <em>bigtechs</em> compartan beneficios con Washington.
    </p><p class="article-text">
        Revelaciones, todas ellas, de que las otrora infranqueables fronteras entre mercado y estrategia nacional se han difuminado.
    </p><p class="article-text">
        China, por su parte, ha respondido con una estrategia opuesta, la de acelerar su autosuficiencia tecnol&oacute;gica. Los controles americanos han terminado impulsando una movilizaci&oacute;n industrial de enormes dimensiones. Qingyuan Lin, analista de Bernstein Research, enfatiza que &ldquo;EEUU, muy probablemente, haya fortalecido el negocio tecnol&oacute;gico y de semiconductores mucho m&aacute;s que el propio Gobierno chino&rdquo;. Sentencia que precisa Kyle Chan, de Brookings Institution, para quien &ldquo;los controles de la Casa Blanca sobre su sector exterior no solo no han detenido el desarrollo tecnol&oacute;gico chino, sino que han acelerado una movilizaci&oacute;n nacional de talento, capital y pol&iacute;tica industrial encaminada a sustituir la tecnolog&iacute;a extranjera&rdquo;, lo que explica que &ldquo;la autosuficiencia haya pasado de ser un desaf&iacute;o a largo plazo a una prioridad estrat&eacute;gica inmediata&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El term&oacute;metro estrat&eacute;gico de Nvidia</strong></h2><p class="article-text">
        Hasta el retorno de Trump a la Casa Blanca, Nvidia dominaba casi la totalidad del mercado chino de chips para IA, con cerca del 90% de su demanda. Pero, en la actualidad, las grandes tecnol&oacute;gicas de Pek&iacute;n han puesto en liza sus alternativas propias. Alibaba y Baidu desarrollan procesadores internos, Huawei ha convertido sus chips Ascend en el n&uacute;cleo de su estrategia nacional y empresas como Cambricon han ganado protagonismo gracias a un mercado protegido de la competencia extranjera.
    </p><p class="article-text">
        El progreso digital chino resulta especialmente significativo en el dise&ntilde;o de chips. El pa&iacute;s dispone de miles de ingenieros. Muchos de ellos, formados durante a&ntilde;os en compa&ntilde;&iacute;as estadounidenses como Nvidia, durante su asalto al liderazgo empresarial global por capitalizaci&oacute;n burs&aacute;til &ndash;ronda en bolsa los 5 billones de d&oacute;lares, un tama&ntilde;o similar al PIB de Alemania, tras superar este list&oacute;n a finales de 2025, igual que Apple&ndash;, o como AMD.
    </p><p class="article-text">
        Esa acumulaci&oacute;n de talento permite avanzar en arquitecturas propias, optimizaci&oacute;n de modelos y software especializado.
    </p><p class="article-text">
        Pero su gran obst&aacute;culo contin&uacute;a siendo la fabricaci&oacute;n. La producci&oacute;n de los chips m&aacute;s avanzados depende de una cadena global dominada por empresas occidentales y asi&aacute;ticas. La neerlandesa ASML mantiene un monopolio, de <em>facto</em>, sobre la maquinaria de litograf&iacute;a ultravioleta extrema (EUV), imprescindible para confeccionar semiconductores sofisticados. Sin acceso a ella, China tiene dificultades para competir.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Pek&iacute;n ha decidido circunvalar este reto e iniciar otra jugada. M&aacute;s o menos maestra. En lugar de alcanzar inmediatamente la frontera tecnol&oacute;gica occidental persigue extraer el pleno rendimiento de sus tecnolog&iacute;as disponibles. Huawei trabaja con empaquetado avanzado, una t&eacute;cnica que permite combinar m&uacute;ltiples chips menos avanzados para obtener unas prestaciones superiores. Mientras DeepSeek ha demostrado que modelos de IA eficientes pueden reducir la dependencia de hardware puntero. Todo ello ha contribuido a cerrar la brecha digital, mediante ingenier&iacute;a, escala y adaptaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La carrera, en cualquier caso, tambi&eacute;n se libra en los parqu&eacute;s financieros. China precisa de ingentes cantidades de capital para financiar centros de datos, IA, rob&oacute;tica y semiconductores, por lo que el presidente Xi ha relajado parte del control sobre el sector tecnol&oacute;gico despu&eacute;s de las restricciones regulatorias de a&ntilde;os anteriores y ha orientado los recursos estatales a las industrias consideradas estrat&eacute;gicas. En consecuencia, fondos estatales, grandes compa&ntilde;&iacute;as y los centros burs&aacute;tiles vuelven a financiar <em>startups</em> tecnol&oacute;gicas. La reciente salida a bolsa de CXMT, la marca empresarial china de memorias avanzadas, cuyo estreno en el parqu&eacute; super&oacute; una revalorizaci&oacute;n del 500%, o el ascenso de firmas como <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/fabricante-chino-robots-humanoides-unitree-debuta-bolsa-shanghai-disparado-629_1_13454950.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unitree</a> ilustran el ingreso en esta nueva dimensi&oacute;n en la que el estado utiliza los mercados para acelerar la autonom&iacute;a tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Es como si EEUU y China, que han adoptado hojas de ruta divergentes, confluyeran en la misma meta volante de la carrera competitiva por la IA tras comprobar que la tecnolog&iacute;a geoestrat&eacute;gica requiere un escudo forjado con capital privado y poder p&uacute;blico y que la batalla por su hegemon&iacute;a se libra tanto en los laboratorios como en los mercados de deuda. La sensibilidad hacia el valor real de los chips que se ha despertado en el Kospi surcoreano desvela a la perfecci&oacute;n la profunda sensaci&oacute;n de riesgo que se ha instalado en la atm&oacute;sfera inversora.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que las <em>big tech</em> estadounidenses, con el benepl&aacute;cito de Wall Street, hayan iniciado una oleada hist&oacute;rica de capital. Amazon, Alphabet, Meta, Nvidia, Oracle ten&iacute;an comprometidos cerca de 700.000 millones de d&oacute;lares en 2026 en infraestructuras de IA, centros de datos, chips, redes y energ&iacute;a hasta este verano, seg&uacute;n estiman JP Morgan y Goldman Sachs, cuyos expertos coinciden en que esta cifra se ha incrementado en otros 173.000 millones tras los resultados del primer semestre del a&ntilde;o. Los <em>hiperescaladores</em> estadounidenses han apostado todo a la carrera de la IA. Tanto, que Morgan Stanley calcula que este volumen de capital supone un incremento cercano al 64% respecto a 2025, lo que convierte a este ciclo inversor de la IA en el mayor desde el despliegue de Internet y superior, en intensidad, al <em>boom</em> de las telecomunicaciones de finales de los noventa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La resiliencia del mercado entra en escena</strong></h2><p class="article-text">
        La guerra de los chips se combina, adem&aacute;s, con una nueva r&eacute;plica de escalada arancelaria por parte de la Administraci&oacute;n Trump y de nuevas embestidas del petr&oacute;leo por el alto voltaje que procede de Oriente Pr&oacute;ximo y las nuevas <a href="https://www.eldiario.es/economia/enquistamiento-conflicto-iran-inflama-precios-energeticos-propicia-peor-cuesta-septiembre-anos_1_13472069.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convulsiones inflacionistas</a> que se reflejan en un tira y afloja para no subir tipos por parte de los bancos centrales.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello equivale a un ataque sin precedentes contra la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n de mercados abiertos. Adem&aacute;s de al poder judicial estadounidense porque la reincidencia del l&iacute;der MAGA se produce despu&eacute;s de que su Tribunal Supremo limitara la autoridad presidencial para fijar aranceles unilaterales a mercados exteriores. Sin embargo, Trump no ha tenido reparo en reconstruir su muro comercial utilizando nuevas herramientas legales. De modo que m&aacute;s de sesenta socios comerciales, incluidos la UE, Jap&oacute;n, Corea del Sur, Taiw&aacute;n y M&eacute;xico, han recibido nuevos grav&aacute;menes de entre el 10% y el 12,5%.
    </p><p class="article-text">
        La justificaci&oacute;n oficial vuelve a combinar comercio y seguridad. El dirigente republicano afirma que busca con ellos combatir productos vinculados al trabajo forzoso mediante la aplicaci&oacute;n de la Secci&oacute;n 301 de la Ley de Comercio de 1974. Pero sus cr&iacute;ticos consideran que se trata de una nueva artima&ntilde;a para mantener una estrategia arancelaria que proh&iacute;ben los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n inmediata de los mercados fue moderada a lo largo de 2025 y la primera mitad del ejercicio en curso. Pero la calma se ha vuelto tensa desde mediados de julio. A la espera de que el impacto arancelario se materialice y de que los tipos de inter&eacute;s se adec&uacute;en a un horizonte que presagia tormentas borrascosas. Dice el mercado que las subidas de grav&aacute;menes al comercio, al igual que las de impuestos, tardan entre 6 meses y 1 a&ntilde;o en digerirse en el espectro inversor y que las monetarias reaccionan entre un trimestre y un semestre.
    </p><p class="article-text">
        Eswar Prasad, investigador en Cornell University, enfatiza que los aranceles son &ldquo;un impuesto a la competitividad&rdquo; y que, &ldquo;aunque pueden alterar flujos comerciales a corto plazo, dif&iacute;cilmente cambian las ventajas tecnol&oacute;gicas de una econom&iacute;a&rdquo;. M&aacute;s bien &ndash;a&ntilde;ade&ndash; &ldquo;terminan elevando el coste de empresas y consumidores del mercado que los impone&rdquo;. En l&iacute;nea con el planteamiento de Chad Bown, del Peterson Institute for International Economics, para quien &ldquo;las restricciones al comercio son eficaces para ganar tiempo, pero no sustituyen una estrategia industrial&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Llevado al sector de los chips, estos vetos est&aacute;n detr&aacute;s del peor registro en julio desde 2022 del SOX (Semiconductor Sector Index) el &iacute;ndice global de referencia de valores de semiconductores, mientras fabricantes como ASML, Samsung, SK Hynix, Micron o Intel sufr&iacute;an fuertes correcciones tras consignarse los avances chinos en equipos de litograf&iacute;a DUV y la fulgurante expansi&oacute;n de CXMT en memorias. Para Violeta Todorova, de Leverage Shares, el mercado &ldquo;ya est&aacute; ajustando unas expectativas que se hab&iacute;an vuelto casi infalibles&rdquo;, en una fase en la que &ldquo;las valoraciones no dejan margen a la decepci&oacute;n&rdquo;, lo que fomenta que &ldquo;el m&aacute;s m&iacute;nimo cambio en el sentimiento inversor pueda desencadenar correcciones profundas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta Mark Zuckerberg, due&ntilde;o y se&ntilde;or de Meta, se atreve a contradecir la narrativa<em> trumpista </em>y asegura en <em>Financial Times</em> que el veto tecnol&oacute;gico americano fortalece a Pek&iacute;n: &ldquo;No creo &ndash;avisa&ndash; que prohibir los modelos chinos de IA sea la forma correcta de reforzar la posici&oacute;n de EEUU; lo que debemos hacer es construir mejores sistemas y corregir nuestras propias debilidades&rdquo;. Para el CEO de Meta, existe el riesgo de que la medida acabe &ldquo;concentrando el mercado americano en unos pocos actores&rdquo; y que esta &ldquo;captura regulatoria&rdquo;, como califica a la iniciativa de la Casa Blanca, pase factura a laboratorios como OpenAI o Anthropic.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/nuevo-telon-acero-guerra-chip-aranceles-levantan-frontera-tecnologica-siglo-xxi_129_13479917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 20:23:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nuevo telón de acero: la 'guerra del chip' y los aranceles levantan la frontera tecnológica del siglo XXI]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Estados Unidos,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Warsh exhibe en Jackson Hole la vuelta del temor inversor a las ‘maniobras en la oscuridad’ de la Reserva Federal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/warsh-exhibe-jackson-hole-vuelta-temor-inversor-maniobras-oscuridad-reserva-federal_129_13441961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8783d60f-73b3-4982-b851-44586bf1c92f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x677y500.jpg" width="1200" height="675" alt="Warsh exhibe en Jackson Hole la vuelta del temor inversor a las ‘maniobras en la oscuridad’ de la Reserva Federal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo presidente de la Fed quiere romper cuatro décadas de pedagogía monetaria y obligar a los mercados a caminar sin brújula. Es un experimento con el que Warsh pretende recuperar discrecionalidad, pero que amenaza con elevar la volatilidad. Justo cuando la inflación, la deuda, el petróleo, los avances en IA y la presión política estrechan el cerco de la autoridad monetaria estadounidense</p><p class="subtitle">¿Pánico a otro 'credit crunch'? Por qué EEUU y Japón levantan un cortafuegos para sujetar la caída del yen</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/vive-rodeado-ricos-viene-wall-street-elegido-trump-kevin-warsh-nuevo-presidente-fed_1_13219704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el estreno de Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal (Fed) </a>en la cita anual de Jackson Hole (Wyoming, EEUU) &ndash;que re&uacute;ne a los responsables de los grandes bancos centrales, acad&eacute;micos, ministros de Finanzas y alg&uacute;n que otro directivo y empresario para diagnosticar, cada final de agosto, los retos de la econom&iacute;a mundial&ndash;, los inversores no estar&aacute;n pendientes &uacute;nicamente de una subida o una bajada de tipos. Tratar&aacute;n de augurar si el sustituto de <a href="https://www.eldiario.es/economia/powell-despide-reserva-federal-manteniendo-tipos-interes-pesar-presiones-trump_1_13183748.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jerome Powell</a> les seguir&aacute; proporcionando una hoja de ruta fiable &ndash;como su antecesor&ndash; sobre la toma de <a href="https://www.eldiario.es/economia/reserva-federal-vuelve-mantener-tipos-cambios-quinta-reunion-consecutiva_1_13416143.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decisiones de la Fed.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en d&eacute;cadas &ndash;este simposio se celebra desde 1978 en una reserva de pesca de mosca, el gancho que la Reserva Federal de Kansas, su instituci&oacute;n patrocinadora, emple&oacute; para atraer a su causa al entonces presidente del banco emisor estadounidense, Paul Volker&ndash; la estrategia de comunicaci&oacute;n de las autoridades monetarias tendr&aacute; un lugar reservado y prioritario. Porque la Fed consagrar&aacute; el retorno a la doctrina de ocultar gran parte del torrente informativo caracter&iacute;stico del mandato Powell que segu&iacute;a a pies juntillas el mercado en sus tomas de decisiones inversoras.  
    </p><p class="article-text">
        Warsh ya ha admitido su intenci&oacute;n de alterar la declaraci&oacute;n de intenciones que la Fed construy&oacute; en realidad en los &uacute;ltimos cuatro decenios. Pero ahora escenificar&aacute; ante sus hom&oacute;logos el viraje de su recetario. Se basa en el diagn&oacute;stico de que el banco central ha hablado tanto, proyectado tanto y guiado tanto las expectativas, que los mercados han dejado de valorar con fiabilidad los activos para limitarse a adivinar las intenciones de su Comit&eacute; de Mercados Abiertos, conocido por sus siglas en ingl&eacute;s FOMC. El favorito de Donald Trump para dirigir los designios de la Fed, a la que sigue hostigando para bajar los tipos de inter&eacute;s pese a que la econom&iacute;a estadounidense navega con una inflaci&oacute;n del 3,5%, desea revertir esta norma com&uacute;nmente aceptada, y que sean los bonos, las bolsas y las condiciones financieras los que proporcionen informaci&oacute;n a la Reserva Federal. Y no a la inversa. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio parece t&eacute;cnico, pero es una redistribuci&oacute;n de poder. La <em>forward guidance</em> &ndash;la br&uacute;jula que ha guiado el rumbo inversor y que Powell elev&oacute; a los altares&ndash; ha permitido a la Fed influir sobre los costes financieros futuros sin necesidad de modificar inmediatamente tipos y abaratar toma de decisiones a consumidores sobre hipotecas y a empresas sobre condiciones crediticias a largo plazo. Era la palabra del evangelio monetario de la Fed. Pero Warsh sospecha que ese poder evangelizador genera una falsa precisi&oacute;n inversora, reduce la capacidad de rectificaci&oacute;n para fijar el precio del dinero y alumbra un mercado excesivamente dependiente de las pol&iacute;ticas monetarias. Su revoluci&oacute;n, pues, pretende devolver riesgo a los parqu&eacute;s burs&aacute;tiles. Que vuelvan a creer, como si fuera un dogma de fe, en las<em> maniobras orquestales en la oscuridad </em>de la Fed.
    </p><h2 class="article-text">Tiempos de inflaci&oacute;n e incertidumbre global</h2><p class="article-text">
        El laboratorio de ideas de Warsh, sin embargo, irrumpe en un momento delicado. La inflaci&oacute;n estadounidense sigue claramente un punto y medio por encima del objetivo del 2%, la energ&iacute;a contin&uacute;a sometida a las consecuencias de la guerra con Ir&aacute;n, los aranceles a&ntilde;aden presi&oacute;n sobre los precios y las rentabilidades de la deuda han escalado hasta niveles que revelan una inquietud estructural y a largo plazo sobre el rumbo econ&oacute;mico y fiscal de EEUU. <a href="https://www.eldiario.es/economia/eeuu-destruye-23-000-empleos-julio-trump-insiste-bajen-tipos-interes_1_13434819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras, Trump ejercer&aacute; sin rubor su presi&oacute;n sobre Warsh</a> para que ponga en marcha el prop&oacute;sito para lo que lo eligi&oacute;: tipos m&aacute;s bajos. 
    </p><p class="article-text">
        Toda una paradoja, porque el nuevo presidente de la Fed lleva a&ntilde;os forj&aacute;ndose una reputaci&oacute;n de ortodoxia monetaria y criticando a la Reserva Federal de Powell por su tendencia demasiado expansiva. Pero ahora que ha tomado sus riendas, empieza a reclamar una pol&iacute;tica mucho m&aacute;s laxa. Una encrucijada total. Porque si abarata el dinero con un IPC en niveles inflacionistas, pone en jaque su credibilidad. Y si mantiene o endurece la pol&iacute;tica monetaria, desaf&iacute;a las expectativas de la Casa Blanca. Quiz&aacute;s por este cruce de trenes a punto de colisionar intenta escapar con ese retorno a una menor exposici&oacute;n p&uacute;blica de las deliberaciones del FOMC. Si bien corre el peligro de que un exceso de silencio se interprete como indefinici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los mercados han dado sobradas muestras de que no otorgan gratuitamente esa libertad. Despu&eacute;s de que la Fed mantuviera tipos en su reuni&oacute;n de julio y de que varios de los miembros del FOMC defendieran en sus actas encarecer el dinero, las rentabilidades de la deuda estadounidense se dispararon. El bono del Tesoro a 10 a&ntilde;os super&oacute; el 4,7% y se aproxim&oacute; a sus m&aacute;ximos en varios a&ntilde;os mientras las acciones, especialmente las tecnol&oacute;gicas, sufr&iacute;an. Warsh respondi&oacute; con una idea provocadora. Si los tipos aumentan y, en consecuencia, endurecen las condiciones financieras, quiz&aacute; el mercado est&eacute; haciendo parte del trabajo que corresponder&iacute;a al banco central.
    </p><p class="article-text">
        Pero su razonamiento encierra otra disyuntiva de suma complejidad. Warsh asegura querer o&iacute;r a unos mercados a los que previamente ha retirado una de sus principales rutas de navegaci&oacute;n, el <em>forward guidance</em>, en un oc&eacute;ano, el financiero, que no mana de la nada, sino que vive de la incorporaci&oacute;n permanente de expectativas sobre lo que har&aacute; la propia Fed. Y si el banco central m&aacute;s poderoso del planeta reduce deliberadamente la informaci&oacute;n, la atm&oacute;sfera burs&aacute;til pierde buena parte de su parte clim&aacute;tico, reduce tambi&eacute;n su capacidad de predicci&oacute;n y razonamiento.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, Warsh tiene defensores. Quiz&aacute;s una de las voces m&aacute;s rotundas sea la de Mohamed El-Erian, asesor econ&oacute;mico jefe de Allianz, con pasado en instituciones multilaterales, para quien los mercados se han acostumbrado demasiado a las &ldquo;ruedas de entrenamiento&rdquo; que les otorga la Fed con su <em>forward guidance</em>. Retirar ese Cuaderno de Bit&aacute;cora &ndash;afirma&ndash; &ldquo;puede obligar a los inversores a volver a valorar por s&iacute; mismos crecimiento, inflaci&oacute;n y riesgo&rdquo;, en lugar de intentar anticipar cada movimiento de la Fed. 
    </p><p class="article-text">
        El-Erian se ha convertido en un f&eacute;rreo aliado de Warsh por asegurar, adem&aacute;s, que este cambio de criterio vaya a elevar la volatilidad. O, al menos, una ola de fluctuaciones. El economista descuenta que vaya a provocar cierta volatilidad, ya que &ldquo;es el precio de recuperar disciplina de mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, son mayor&iacute;a sus detractores. Como Dario Perkins, director macro de TS Lombard, para quien el <em>delf&iacute;n </em>de Trump &ldquo;quiere sacar a la Fed de las portadas y los espacios televisivos y hacer que la pol&iacute;tica monetaria vuelva a ser aburrida&rdquo;. Aunque &ndash;alerta&ndash; &ldquo;al retirar informaci&oacute;n puede conseguir exactamente lo contrario&rdquo;, porque al retirar la <em>forward guidance</em>, Warsh &ldquo;no elimina las expectativas de los mercados, sino que las sustituye por interpretaciones privadas, rumores y movimientos m&aacute;s bruscos de los activos&rdquo;. Perkins tampoco comparte la ausencia de episodios de volatilidad. Es m&aacute;s &ndash;dice&ndash; &ldquo;el precio de esa incertidumbre puede terminar siendo una prima de riesgo permanente sobre los bonos del Tesoro americanos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos democr&aacute;ticos, manifiesta sus cr&iacute;ticas William Nordhaus, catedr&aacute;tico de Yale, quien en su ensayo <em>The New Fed Chair Wants Less Transparency. That's a Mistake </em>cree que reducir la comunicaci&oacute;n de la Fed amenaza la rendici&oacute;n de cuentas democr&aacute;ticas de una instituci&oacute;n que no solo debe ser independiente, sino aparentarlo. Porque su soberan&iacute;a &ldquo;la protege de la presi&oacute;n electoral&rdquo;. A cambio de esa autonom&iacute;a &ndash;enfatiza&ndash; asume como contrapartida la puesta en liza de una transparencia operativa suficiente para que ciudadanos, empresas y el Congreso puedan conocer los criterios que utiliza una entidad no elegida democr&aacute;ticamente para decidir sobre el precio del dinero. 
    </p><h2 class="article-text">Vuelta al pasado&hellip; &iquest;sin regreso al futuro?</h2><p class="article-text">
        Menos comunicaci&oacute;n significa menos orientaci&oacute;n a los mercados, pero tambi&eacute;n menos control p&uacute;blico sobre una instituci&oacute;n con un poder extraordinario. Y, sobre todo, un retorno al pasado. 
    </p><p class="article-text">
        La Fed de Paul Volcker se permiti&oacute; el lujo de hablar poco porque constru&iacute;a autoridad mediante decisiones brutales. Hasta que lleg&oacute; 1979 e irrumpi&oacute; un IPC superior al 13%, lo que le oblig&oacute; a situar los tipos en cotas excepcionales y abordar recesiones para restablecer la estabilidad de precios. <a href="https://www.eldiario.es/economia/alan-greenspan-expresidente-reserva-federal-muere-100-anos_1_13323316.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alan Greenspan convirti&oacute; la ambig&uuml;edad de Volcker en un lenguaje propio</a>, con frases deliberadamente cr&iacute;pticas &ndash;como su c&eacute;lebre &ldquo;exuberancia irracional&rdquo; o su &ldquo;directiva asim&eacute;trica hacia el endurecimiento&rdquo;&ndash;, que obligaban a los mercados a interpretar cada palabra como una se&ntilde;al sobre los tipos. La Fed de Greenspan no dec&iacute;a exactamente qu&eacute; har&iacute;a, pero insinuaba qu&eacute; estaba dispuesta a hacer y dejaba que los inversores completaran el mensaje. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/ex-presidente-fed-ben-s-bernanke-douglas-w-diamond-philip-h-dybvig-reciben-nobel-economia-2022_1_9610598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El posterior Nobel Ben Bernanke dio el salto definitivo durante el </a><a href="https://www.eldiario.es/economia/ex-presidente-fed-ben-s-bernanke-douglas-w-diamond-philip-h-dybvig-reciben-nobel-economia-2022_1_9610598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>credit crunch</em></a><a href="https://www.eldiario.es/economia/ex-presidente-fed-ben-s-bernanke-douglas-w-diamond-philip-h-dybvig-reciben-nobel-economia-2022_1_9610598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de 2008</a> con el precio del dinero en cero hacia una comunicaci&oacute;n confeccionada como herramienta monetaria, al avanzar el tiempo gen&eacute;rico de esa laxitud con los tipos u orientando las perspectivas de Wall Street. Janet Yellen transform&oacute; la transparencia en pedagog&iacute;a institucional y Powell culmin&oacute; el proceso con ruedas de prensa sistem&aacute;ticas, previsiones y gr&aacute;ficos de puntos con los que aventuraba los niveles futuros de los tipos de inter&eacute;s previstos. 
    </p><p class="article-text">
        La Fed pas&oacute; de administrar el misterio a administrar las expectativas. Ahora, Warsh quiere que deje de susurrar a los inversores y volver a la etapa Volcker. De todo ello se hablar&aacute; en Jackson Hole. En una reciente pieza informativa, Reuters aseguraba que la presi&oacute;n de la Casa Blanca y la comunicaci&oacute;n &ldquo;deliberadamente vaga&rdquo; de Warsh est&aacute;n alimentando el temor a una politizaci&oacute;n de la instituci&oacute;n y a un deterioro de su credibilidad. En alusi&oacute;n a que el Tesoro estadounidense depende de un gigantesco mercado de deuda para avalar d&eacute;ficits persistentes &ndash;fiscal, comercial y por cuenta corriente&ndash; y que una prima de incertidumbre sostenida termina reflej&aacute;ndose en mayores costes de financiaci&oacute;n para el Estado, las empresas y las familias. 
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, devolver el riesgo al mercado no es una abstracci&oacute;n acad&eacute;mica; significa decidir qui&eacute;n paga por &eacute;l. Y en los tiempos actuales, el riesgo de estallido de una hipot&eacute;tica burbuja de valores vinculados a la IA es patente. Del mismo modo que existe un temor al exceso de cr&eacute;dito privado. Con la curva de rendimiento de los bonos en ascenso y la deuda disparada. Pero la prueba del algod&oacute;n est&aacute; en la IA, cuyas acciones empiezan a mostrar signos de fatiga cuando las bigtechs afrontan la mayor apuesta de capital de su historia. Hasta 750.000 millones de d&oacute;lares este a&ntilde;o y un bill&oacute;n en el siguiente bienio dice el mercado que tienen comprometidas las tecnol&oacute;gicas en inversiones con el sello del algoritmo.  
    </p><h2 class="article-text">La prueba de la inteligencia artificial</h2><p class="article-text">
        El gran riesgo para el experimento de Warsh, pues, no es una inflaci&oacute;n perseverante y obstinada. M&aacute;s bien, su peligro radica en unos mercados que descubran demasiado tarde que han confundido productividad con exuberancia, como dir&iacute;a Greenspan. <a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-inventa-despido-permanente-desafio-sustituir-salarios-capacidad-computacional_129_13440118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La inversi&oacute;n de las </a><a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-inventa-despido-permanente-desafio-sustituir-salarios-capacidad-computacional_129_13440118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>big techs</em></a><a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-inventa-despido-permanente-desafio-sustituir-salarios-capacidad-computacional_129_13440118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en IA</a> ha alcanzado una escala que hace que una correcci&oacute;n deje de ser un asunto exclusivamente burs&aacute;til. En este punto es donde la estrategia de Warsh chocar&iacute;a con su propia l&oacute;gica, porque el mercado podr&iacute;a hacer parte del trabajo de la Fed. Aunque tambi&eacute;n podr&iacute;a hacerlo demasiado deprisa si la retirada de la <em>forward guidance</em> eleva las fluctuaciones de bonos y divisas y provoca errores de valoraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Goldman Sachs advierte sin tapujos de que una comunicaci&oacute;n menos predecible puede generar mayores oscilaciones. Y las propias investigaciones de la Reserva Federal revelan que las ruedas de prensa permiten a los mercados afinar sus expectativas monetarias y evitar que se desplacen los precios de los activos hacia coordenadas menos fiables. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la independencia ser&aacute;, en &uacute;ltima instancia, el gran h&aacute;ndicap para Warsh. Otros banqueros centrales han venido anunciando que la autonom&iacute;a monetaria exige resistencia a las injerencias de los gobiernos. Una encuesta de Brookings entre especialistas de la Fed sit&uacute;a a su soberan&iacute;a como el gran desaf&iacute;o de Warsh. Tres cuartas partes calificaban la amenaza con un 4 o un 5 sobre 5. Todo un &ldquo;test de resistencia&rdquo; en ciernes, como dej&oacute; Powell en su epitafio como presidente de la instituci&oacute;n a su sucesor. Con la experiencia que le confirieron 18 largos meses de resistencia frente al l&iacute;der MAGA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/warsh-exhibe-jackson-hole-vuelta-temor-inversor-maniobras-oscuridad-reserva-federal_129_13441961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:09:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Warsh exhibe en Jackson Hole la vuelta del temor inversor a las ‘maniobras en la oscuridad’ de la Reserva Federal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Banca,Dinero,Donald Trump,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IA inventa el 'despido permanente' en su desafío de sustituir salarios por capacidad computacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ia-inventa-despido-permanente-desafio-sustituir-salarios-capacidad-computacional_129_13440118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27c57f58-db18-4934-89f1-4c79b6b20159_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La IA inventa el &#039;despido permanente&#039; en su desafío de sustituir salarios por capacidad computacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los despidos han dejado de ser una señal asociada a las crisis. Las ‘bigtechs’ anuncian beneficios históricos mientras reducen plantillas para financiar centros de datos, chips y modelos de IA. Más de 150.000 trabajadores se han quedado sin empleo en EEUU en la primera mitad de 2026. La revolución tecno-laboral ha llegado... ¿para quedarse?</p><p class="subtitle">'AI washing': la profecía autocumplida del desempleo tecnológico</p></div><p class="article-text">
        El <em>collage</em> de la IA resulta, en ocasiones, desconcertante. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/microsoft-despedira-6-400-trabajadores-mitad-division-videojuegos-xbox_1_13360310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Microsoft suprime casi 5.000 empleos</a> pocos d&iacute;as despu&eacute;s de presentar unos resultados que vuelven a superar cualquier previsi&oacute;n del mercado. <a href="https://www.eldiario.es/economia/microsoft-ofrece-primera-vez-bajas-incentivadas-7-plantilla-eeuu-8-750-trabajadores_1_13168305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meta se desprende de miles de trabajadores</a> mientras acelera el fichaje de ingenieros especializados en IA con bonus retributivos millonarios. <a href="https://www.eldiario.es/economia/oracle-recorta-21-000-empleos-ia-advierte-llegar-reducciones_1_13327018.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oracle reconoce haber destruido m&aacute;s de 20.000 puestos</a> de su plantilla, a rengl&oacute;n seguido de anunciar flujos de capital sin precedentes en infraestructuras para IA. 
    </p><p class="article-text">
        Amazon, Cisco, Salesforce, Microsoft, Coinbase o Cloudflare recorren el mismo camino. Nunca tantas compa&ntilde;&iacute;as hab&iacute;an despedido trabajadores disfrutando simult&aacute;neamente de semejante fortaleza financiera. Microsoft anunci&oacute; 4.800 despidos, el 2,1% de su plantilla mundial, en julio; Cloudflare, m&aacute;s de 1.100 (el 20% de sus empleados) en mayo, pese a consignar ingresos del 34% superiores a 2025 en el ecuador de este a&ntilde;o; y Cisco, m&aacute;s de 1.100, casi el 5% de su censo de trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        No es como si el trabajo haya desaparecido, realmente. M&aacute;s bien, cambia de due&ntilde;o, funciones o responsabilidades. Durante d&eacute;cadas, el mercado laboral ha funcionado como una escalera en la que las empresas, que contrataban a j&oacute;venes para realizar tareas rutinarias, los convert&iacute;an con el paso del tiempo en empleados con experiencia y, m&aacute;s tarde, los ascend&iacute;an hasta asumir unas competencias que exig&iacute;an mayores niveles de responsabilidad y, por tanto, de retribuciones. <a href="https://www.eldiario.es/opinion/xente-xente-ia-ia_129_13434870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La IA, sin embargo, amenaza con demoler este castillo de naipes.</a> Desde su base. Y no precisamente porque est&eacute;n sobradas de talento. Todo lo contrario. La explicaci&oacute;n es meramente tecnol&oacute;gica y apunta a la revoluci&oacute;n del algoritmo y su facilidad &mdash;o programaci&oacute;n&mdash; para ejecutar actividades repetitivas que tradicionalmente serv&iacute;an como puerta de entrada a las profesiones cualificadas.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo cuadro de mando productivo encierra una estrategia surrealista. Las firmas compiten por contratar expertos en IA al tiempo que hacen mermar las ofertas de j&oacute;venes que aspiran a convertirse alg&uacute;n d&iacute;a en ellos.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud de este reajuste empieza a adquirir dimensiones estructurales. Seg&uacute;n la plataforma especializada TrueUp, las tecnol&oacute;gicas estadounidenses eliminaron cerca de 150.000 puestos de trabajo durante el primer semestre de 2026 a trav&eacute;s de 364 procesos de despido, una cifra que coincide con el mayor ciclo inversor de la historia de la industria de la IA americana. Para Joseph Fuller, profesor de la Harvard Business School, no es un episodio coyuntural, sino el pistoletazo de salida de nuevos m&eacute;todos de gesti&oacute;n del sector privado. Las empresas &mdash;dice&mdash;, &ldquo;han entrado en una fase de sintonizaci&oacute;n continua (<em>continuous tuning</em>) en la que reestructuran sus plantillas sin registrar ciclos recesivos, con regulaciones sine die de expiraci&oacute;n y con la &uacute;nica justificaci&oacute;n de las latentes y cambiantes prioridades estrat&eacute;gicas que marca la IA.
    </p><p class="article-text">
        Esta incertidumbre constante &mdash;aventura Fuller&mdash; &ldquo;har&aacute; que las empresas se inclinen a acometer excesos de despidos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Goldman Sachs admite haber detectado esta transformaci&oacute;n en tiempo real. Lo hace en la &uacute;ltima edici&oacute;n de su informe <em>AI Adoption Tracker,</em> donde muestra que, aunque el impacto neto de la IA sobre el empleo estadounidense se ha moderado &mdash;de unos 16.000 puestos destruidos al mes a alrededor de 11.000, gracias al auge de la construcci&oacute;n de centros de datos&mdash;, el deterioro sigue concentr&aacute;ndose en trabajadores j&oacute;venes y ocupaciones administrativas y t&eacute;cnicas. El fen&oacute;meno no refleja todav&iacute;a un aumento generalizado del desempleo, sino una creciente polarizaci&oacute;n del mercado laboral. Mientras electricistas, instaladores, especialistas en climatizaci&oacute;n o ingenieros civiles encuentran oportunidades ligadas al despliegue de infraestructuras digitales, dise&ntilde;adores gr&aacute;ficos, analistas juniors, programadores noveles, puestos de atenci&oacute;n al cliente o su personal administrativo ven que sus funciones comienzan a ser absorbida por modelos generativos.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia, adem&aacute;s, se ha instalado tambi&eacute;n fuera de Wall Street. El <em>AI Index 2026</em>, elaborado por un instituto tecnol&oacute;gico de Stanford, revela que el empleo de desarrolladores de software de entre 22 y 25 a&ntilde;os ha ca&iacute;do un 20% respecto a 2024, mientras el de sus profesionales s&eacute;nior progresa. El dato refleja que las empresas contratan ingenieros, pero buscan perfiles capaces de supervisar modelos, integrar sistemas complejos o redise&ntilde;ar procesos. No solo escribir c&oacute;digos rutinarios. La IA reduce el valor de las tareas repetitivas y demanda experiencia acumulada.
    </p><h2 class="article-text">Abducidos por el tecno-empleo digital</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/lider-anthropic-propone-gobiernos-puedan-vetar-modelos-ia-no-superen-pruebas-seguridad_1_13292857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dario Amodei, fundador y CEO de Anthropic,</a> es de los escasos ejecutivos tecnol&oacute;gicos dispuesto a describir abiertamente las consecuencias de esa transici&oacute;n. En su opini&oacute;n, la IA podr&iacute;a eliminar hasta la mitad de los empleos administrativos de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os si gobiernos y empresas no aceleran la readaptaci&oacute;n de sus trabajadores y sistemas educativos. Su advertencia rompe con el optimismo dominante en Silicon Valley y coincide con las conclusiones de Boston Consulting Group (BCG). La consultora estima que entre el 50% y el 55% de los empleos estadounidenses cambiar&aacute;n sustancialmente de contenido antes de finalizar la d&eacute;cada, aunque &uacute;nicamente entre un 10% y un 15% desaparecer&aacute;n por completo. Y hace suyo el argumentario de que la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica en ciernes no consistir&aacute; en una sustituci&oacute;n masiva de personas por m&aacute;quinas, sino en una redefinici&oacute;n profunda de las funciones que desempe&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma idea subyace en los an&aacute;lisis de McKinsey. Esta firma asegura que las compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s avanzadas utilizan la IA para automatizar tareas aisladas. Pero, sobre todo, para redise&ntilde;ar sus procesos de negocio al completo. Un matiz sustancial. Porque automatizar una tarea permite reducir costes y remodelar las cadenas de valor. De modo que los equipos y &aacute;reas productivas se vuelven m&aacute;s reducidos, desaparecen niveles intermedios de supervisi&oacute;n y la toma de decisi&oacute;n se concentra en un ramillete de directivos asistidos por sistemas inteligentes. El gran cuello de botella se genera por la necesidad de encontrar profesionales capaces de entender el negocio, interpretar el contexto y supervisar correctamente las decisiones de los algoritmos. Bienvenidos a la econom&iacute;a digital.
    </p><p class="article-text">
        Carrol Chang, CEO de Andela, mercado privado para seleccionar talento t&eacute;cnico, admite que los trabajadores aut&eacute;nticamente <em>nativos IA</em> son &ldquo;dif&iacute;ciles de encontrar y extraordinariamente caros&rdquo;, por lo que forman parte de profesionales que reciben ofertas salariales millonarias. Nunca se ha atisbado una brecha laboral entre el trabajo en cadena y el talento tecnol&oacute;gico tan profunda. Incluso entre empleados de una misma compa&ntilde;&iacute;a y de <em>bigtechs</em> como Microsoft, Meta u Oracle, que expulsan masa laboral mientras contratan especialistas en modelos fundacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Jeffrey Pfeffer, profesor de la Stanford Graduate School of Business, avisa de que este paradigma trasciende del mercado tecnol&oacute;gico. &ldquo;Es una herramienta de gesti&oacute;n dirigida a erosionar todo lo que las empresas no pueden automatizar; es decir, la confianza, el conocimiento acumulado y la capacidad de coordinaci&oacute;n entre equipos&rdquo;. Y la p&eacute;rdida de capital humano no siempre aparece reflejada en la cuenta de resultados, advierte. Aunque &ldquo;termina deteriorando la innovaci&oacute;n, la cultura corporativa y la productividad a largo plazo&rdquo;. Fuller coincide con esta visi&oacute;n al anticipar que, cuanto m&aacute;s se extienda la IA, m&aacute;s valiosos ser&aacute;n los profesionales con habilidades para la comprensi&oacute;n de clientes, regulaciones, cadenas de suministro o mercados espec&iacute;ficos. &ldquo;Hay que conservar a la gente que sabe de qu&eacute; est&aacute; hablando&rdquo;, resume el profesor de Harvard. Pese a que eso puede no detectarlo el algoritmo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia se extiende por otras latitudes. Incluida Europa. <a href="https://www.eldiario.es/economia/inteligencia-artificial-irrumpe-despidos-mercado-trabajo-dudas-impacto-real_1_13175570.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si bien a un ritmo m&aacute;s pausado.</a> SAP ha reorganizado miles de puestos para acelerar su transici&oacute;n digital; Siemens utiliza sistemas generativos para automatizar tareas de ingenier&iacute;a, mantenimiento y dise&ntilde;o industrial y firmas como Deutsche Telekom, BT, ING o Deutsche Bank intensifican la automatizaci&oacute;n de procesos administrativos y de atenci&oacute;n al cliente. Klarna, por ejemplo, tambi&eacute;n ha convertido la IA en uno de los pilares de su t&aacute;ctica operativa al demostrar que un solo asistente conversacional puede asumir el trabajo equivalente al de centenares de agentes. Telef&oacute;nica, por su parte, ha situado la IA en el centro de su transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica para simplificar operaciones, optimizar redes y automatizar funciones internas. 
    </p><p class="article-text">
        Europa avanza con mayor cautela, condicionada por una regulaci&oacute;n laboral m&aacute;s protectora y un marco normativo como el reglamento europeo de IA que opera en la misma direcci&oacute;n; gestiones corporativas m&aacute;s ligeras, automatizadas y con demanda creciente de perfiles especializados.
    </p><p class="article-text">
        La OCDE y el World Economic Forum (WEF), entidad organizadora de las cumbres de Davos, han conformado una misma radiograf&iacute;a de situaci&oacute;n: la IA no provocar&aacute; un colapso generalizado del empleo. Aunque engendrar&aacute; periodos prolongados de reasignaciones laborales. Esta transici&oacute;n exige formaci&oacute;n continua, reciclaje profesional y pol&iacute;ticas educativas capaces de preparar a una fuerza laboral que convivir&aacute; constantemente con sistemas inteligentes.
    </p><h2 class="article-text">Del ERE masivo al ajuste continuo</h2><p class="article-text">
        Hasta hace muy poco, Silicon Valley velaba por el empleo. Era una de las se&ntilde;as de identidad de unas plataformas tecnol&oacute;gicas que compet&iacute;an por atraer talento en un mercado con escasez de ingenieros, que justificaba salarios desorbitados, oficinas convertidas en campus universitarios y plantillas que crec&iacute;an a doble d&iacute;gito a&ntilde;o tras a&ntilde;o. La pandemia llev&oacute; ese fen&oacute;meno al extremo. Con tipos de inter&eacute;s pr&oacute;ximos a cero y una demanda digital disparada, las <em>bigtechs</em> contrataron cientos de miles de trabajadores, convencidas de que aquella expansi&oacute;n ser&iacute;a permanente. Es el <em>continuous tuning</em> o ajuste continuo, por el que las compa&ntilde;&iacute;as tratan sus fuerzas laborales como una cartera que debe modificarse constantemente conforme cambia la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero la irrupci&oacute;n de la IA generativa ha plasmado otra realidad que busca dar con El Dorado de la productividad a marchas forzadas para justificar los milmillonarios desembolsos de capital a lo que les ha llevado la desaforada carrera por la competitividad global con sus contrapartes chinas. En un proceso que reclama una reconversi&oacute;n tecnol&oacute;gica, productiva, administrativa y, por supuesto, de personal. La firma de cazatalentos Challenger, Gray &amp; Christmas, precisa que la IA es la principal raz&oacute;n alegada por las empresas estadounidenses para justificar despidos. Al tiempo que AlphaSense, plataforma de b&uacute;squeda de talento en el mercado, revela un giro copernicano en la jerga corporativa. Mientras en 2022 apenas se pod&iacute;an encontrar referencias simult&aacute;neas a IA y despidos en las narrativas de resultados de empresas cotizadas, este a&ntilde;o son m&aacute;s de un centenar por trimestre las que admiten que sus variables de IA aconsejan regulaciones de empleo. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-impulsa-economias-geometria-variable-eeuu-china-crecen-brechas-desigualdad-forma-k_129_13431240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Varias de las </a><a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-impulsa-economias-geometria-variable-eeuu-china-crecen-brechas-desigualdad-forma-k_129_13431240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>bigtechs</em></a><a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-impulsa-economias-geometria-variable-eeuu-china-crecen-brechas-desigualdad-forma-k_129_13431240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> americanas le dan la raz&oacute;n</a>. Microsoft insiste en que sus &uacute;ltimos recortes no responden a la IA, sino a la necesidad de simplificar su organizaci&oacute;n. Pero los aborda. Meta mantiene un discurso de blanqueamiento similar, con expulsi&oacute;n de plantilla, mientras concentra miles de empleados en nuevas divisiones de modelos fundacionales. Cisco admite abiertamente que precisa desplazar inversiones a &aacute;reas con potencial de crecimiento a trav&eacute;s del algoritmo y Oracle va a&uacute;n m&aacute;s lejos al admitir en su informe regulatorio que la adopci&oacute;n de tecnolog&iacute;a IA es la causa de un recorte de plantilla de 21.000 personas desde el verano pasado y al avanzar que el proceso est&aacute; lejos de remitir en el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las propias hojas de ruta de las <em>bigtechs</em>, sus estrategias corporativas a corto y medio plazo, as&iacute; lo corroboran. Las cuatro tradicionales --Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta, ahora, con el permiso de Nvidia, la de mayor capitalizaci&oacute;n burs&aacute;til, con un PIB semejante al alem&aacute;n-- prev&eacute;n destinar 700.000 millones de d&oacute;lares a redes vinculadas a la IA a lo largo de todo 2026. De modo que el dinero liberado por los ajustes laborales no desaparece de sus libros contables. Tan solo cambia de destino. A trav&eacute;s de itinerarios y proyectos para financiar centros de datos, procesadores especializados, infraestructuras, contratos el&eacute;ctricos y capacidad de computaci&oacute;n. Con la inestimable ayuda del <em>IA washing</em> o blanqueo de expedientes de empleo por la IA por sus ejecutivos para ganar tiempo ante sus accionistas hasta que las milmillonarias inversiones en IA eleven m&aacute;rgenes y rentabilidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ia-inventa-despido-permanente-desafio-sustituir-salarios-capacidad-computacional_129_13440118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 19:48:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Microsoft,Siemens,OpenAI,Anthropic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ‘Odisea’ de Europa por crear ‘campeones empresariales’ que compitan contra EEUU y China: el mapa de las fusiones que vienen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/odisea-europa-crear-campeones-empresariales-compitan-eeuu-china-mapa-fusiones-vienen_129_13439952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a872f61-29ef-4099-bb58-803bc37162e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1241y487.jpg" width="1200" height="675" alt="La ‘Odisea’ de Europa por crear ‘campeones empresariales’ que compitan contra EEUU y China: el mapa de las fusiones que vienen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La UE lleva décadas defendiendo la competencia como pilar esencial de su mercado único. Pero la revolución tecnológica de Washington y el capitalismo de estado de Pekín han puesto en cuarentena los criterios económicos del club comunitario. La nueva hoja de ruta orilla el combate contra los monopolios</p><p class="subtitle">Letta: “Europa es una colonia de Estados Unidos en los sectores de tecnología y finanzas”</p></div><p class="article-text">
        De la UE regulada a la Europa de los emporios empresariales. El prudente, lento y excesivamente garantista club comunitario que tanto enfada a la versi&oacute;n Trump 2.0 parece haber proclamado una revoluci&oacute;n silenciosa que no se libra ni en la Euroc&aacute;mara, ni en sus parlamentos nacionales, ni en los parqu&eacute;s, sino en los despachos de Bruselas, donde la pol&iacute;tica industrial vuelve a ocupar el centro del debate econ&oacute;mico. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dependencias-ahogan-europa_1_13205219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por razones de seguridad. </a>Pero tambi&eacute;n, seg&uacute;n los dict&aacute;menes de los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y Enrico Letta, por &ldquo;exigencias competitivas&rdquo; de una nueva globalizaci&oacute;n, fragmentada en su dogma del libre tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as, servicios y capitales. Y que ahora reclama garant&iacute;as productivas y de suministro que han reverdecido los laureles nacionalistas y las alianzas con mercados amigos (<em>friendshoring</em>) para avalar las cadenas de valor.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello est&aacute; empujando a la UE a <a href="https://www.eldiario.es/economia/tamano-importa-europa-le-atraganta-competir-campeones-99-pequenas-empresas_1_11781022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">priorizar el tama&ntilde;o empresarial</a> --la necesidad de albergar a campeones empresariales paneuropeos-- frente a las reglas de la competencia. Bajo el objetivo rector de que el nuevo orden mundial estar&aacute; dominado por conglomerados estadounidenses y chinos y un ejercicio que se viste de realidad inc&oacute;moda y que asegura que la escala empresarial es un activo geoestrat&eacute;gico ineludible. <a href="https://www.eldiario.es/economia/draghi-avisa-europa-encuentra-situacion-dificil-modelo-crecimiento-desvanece_1_12605836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Draghi fue, quiz&aacute;s, quien mejor sintetiz&oacute; ese diagn&oacute;stico. </a>El informe del expresidente del BCE sobre competitividad apuesta por recuperar las capacidades inversoras europeas para engendrar conglomerados que rivalicen con EEUU y China. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/letta-europa-colonia-estados-unidos-sectores-tecnologia-finanzas_1_13097729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Letta completa</a> la grave radiograf&iacute;a de situaci&oacute;n emitida por Draghi y ahonda en la idea de que se complete --y complemente-- el mercado &uacute;nico. R&aacute;pidamente respaldada por economistas de <em>think tanks</em> como Bruegel, el Centre for European Reform (CER) o el Institut Montaigne, para los que el desacoplamiento empresarial constituye una de las mayores debilidades estructurales de la econom&iacute;a europea.
    </p><p class="article-text">
        Bruselas lleva meses moviendo fichas para remodelar el mapa empresarial europeo. En torno a una remodelaci&oacute;n de las leyes de competencia, el desmantelamiento de cargas burocr&aacute;ticas o la flexibilizaci&oacute;n de los requerimientos en procesos de fusiones transfronterizas. Adem&aacute;s de dar impulso a un aut&eacute;ntico mercado europeo del ahorro y la inversi&oacute;n que estimule las carteras de capital y responda al desaf&iacute;o de configurar firmas que rivalicen con Microsoft, Alphabet, Nvidia, Amazon --o el resto de<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/mangos-nuevo-club-gigantes-tecnologicos-quiere-dominar-ia_1_13309176.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las Siete Magn&iacute;ficas,</a> si se mira al espejo americano--, o con la tecnol&oacute;gica CATL o la automovil&iacute;stica BYD, con reflejo y ADN chinos. 
    </p><p class="article-text">
        Este viraje doctrinal, alentado desde la Casa Blanca republicana, explica que varias operaciones corporativas en marcha, dentro de una oleada de M&amp;A (fusiones y adquisiciones, por sus siglas en ingl&eacute;s) con cada vez mayor intensidad global, se vislumbren como &ldquo;cruciales&rdquo; para instaurar y alentar una genuina estrategia industrial. Hasta el punto de que <em>The Economist</em> acaba de seleccionar a Andrea Orcel, CEO de UniCredit, Xavier Niel, fundador de Iliad, o el inversor checo Daniel K&#345;et&iacute;nsk&yacute; &ldquo;s&iacute;mbolos&rdquo; de una hornada de visionarios con poder para construir grupos paneuropeos. Bien a trav&eacute;s de M&amp;A, participaciones estrat&eacute;gicas o complejas <em>swaps</em> de mercado. El semanario brit&aacute;nico les tilda de &ldquo;aut&eacute;nticos arquitectos del nuevo capitalismo continental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No dejan de ser elucubraciones. Pero tienen visos de realidad. O, al menos, de que Europa ha emprendido una senda de integraci&oacute;n corporativa como la que aconsejan Draghi y Letta. 
    </p><p class="article-text">
        Boston Consulting Group (BCG) lo expresa de manera elocuente. La UE --aseguran sus expertos-- &ldquo;est&aacute; cambiando el criterio con el que eval&uacute;a las fusiones&rdquo;. Hasta ahora, la estrategia era combatir posiciones de dominio; ahora, se empieza a reconocer que una mayor escala tambi&eacute;n puede ser beneficiosa para la competencia europea si permite invertir m&aacute;s, innovar, ganar en resiliencia y competir globalmente. Y aportan un dato: &ldquo;durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, operaciones de M&amp;A por al menos 70.000 millones de euros fueron prohibidas por la Comisi&oacute;n y otras muchas se retiraron o ni siquiera llegaron a plantearse por la incertidumbre regulatoria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El nuevo tablero industrial europeo</h2><p class="article-text">
        Si existe un sector donde la UE precisa crear campeones globales --apunta un notable consenso del mercado--, es el tecnol&oacute;gico. <a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-inaugura-nueva-guerra-fria-tecnologica-cotiza-baja-bolsa_129_13418899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La diferencia respecto a EEUU y China,</a> que acaba de poner en tela de juicio la supremac&iacute;a de Silicon Valley, en 2025 con DeepSeek y, en las &uacute;ltimas semanas, con Kimi K3, el modelo de c&oacute;digo abierto de la <em>startup</em> Moonshot, resulta abrumadora. A pesar de que el manido lema de las tres erres (EEUU, <em>researches</em>, China, <em>replicates</em> y Europa, <em>regulates</em>) no responda exactamente a la realidad. Puede que las <em>bigtechs</em> americanas se hayan adue&ntilde;ado de las principales plataformas digitales. Y Pek&iacute;n del talento innovador. Pero en la UE coexiste una tecnolog&iacute;a industrial menos visible, pero absolutamente decisiva.
    </p><p class="article-text">
        La neerlandesa ASML es un buen ejemplo. Su liderazgo global en litograf&iacute;a ultravioleta extrema convierte a la multinacional en pieza imprescindible para fabricar chips avanzados. Alrededor de su grupo gravitan otros actores como ASM International, BE Semiconductor Industries, Infineon, STMicroelectronics, NXP o Soitec. El consorcio sostiene todo un ecosistema de semiconductores y circuitos integrados <em>made in Europe</em> de alta fiabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el gran reto europeo trasciende del hardware. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/startups-europeas-quieren-plantar-cara-gigantes-ia-eeuu-china_1_12645599.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La pr&oacute;xima batalla se librar&aacute; en el software</a>, la IA y el big data. EEUU dispone de Palantir, OpenAI, Microsoft o Google. Mientras en Europa, se busca todav&iacute;a a sus equivalentes. Y no digamos a su Anthropic. Entre los candidatos destacan, por supuesto, SAP --su gran desarrollador de software empresarial--, aunque tambi&eacute;n Dassault Syst&egrave;mes, cuya plataforma digital domina buena parte del dise&ntilde;o industrial mundial; Siemens, inmersa en una profunda reconversi&oacute;n hacia la automatizaci&oacute;n generativa; Capgemini y Sopra Steria, especializadas en integraci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Adem&aacute;s de nuevas firmas como <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/europa-saca-bandera-carrera-ia-modelo-razonador-codigo-abierto_1_12378770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mistral AI</a>, Aleph Alpha, Helsing, IQM u OVHcloud, con dotes protagonistas en soberan&iacute;a digital europea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Europa no necesita crear emporios tecnol&oacute;gicos desde cero, sino dar a los que tiene una escala global&rdquo; aseguran desde McKinsey Global Institute que observa l&iacute;deres aventajados europeos en tecnolog&iacute;a industrial, chips, automatizaci&oacute;n, software empresarial y transici&oacute;n energ&eacute;tica. Pero sufre d&eacute;ficit estructural para convertir esa excelencia innovadora en gigantes corporativos por la fragmentaci&oacute;n del mercado, la escasez de capital para financiar su dinamismo y una merma inversora en I+D. &ldquo;Se requieren hiperescaladores [&hellip;], porque las tecnolog&iacute;as transversales como la IA, el cloud o la computaci&oacute;n avanzada dar&aacute;n el cetro competitivo en el futuro orden mundial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Especial atenci&oacute;n merece Helsing, convertida en referente continental en IA aplicada a defensa, &aacute;mbito donde debe confluir el software, los sensores y los sistemas aut&oacute;nomos que redefinen la industria militar. Porque la defensa se ha convertido en otro de los motores de la seguridad y soberan&iacute;a productiv a europea. El aumento del gasto militar favorece una r&aacute;pida concentraci&oacute;n de grupos como Airbus Defence&amp; Space, Leonardo, Thales, Rheinmetall, Saab, BAE Systems, KNDS, Dassault Aviation, Hensoldt o l<a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-adjudica-contrato-principal-proyecto-espacial-europeo-iris2-1-600-millones_1_13433727.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a espa&ntilde;ola Indra</a>, cuyo posicionamiento en electr&oacute;nica, radares, ciberdefensa y sistemas de mando la sit&uacute;a entre las empresas con mayor potencial para liderar futuras integraciones continentales.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica resulta evidente. Ning&uacute;n socio dispone individualmente de la dotaci&oacute;n estadounidense ni del respaldo industrial chino. La &uacute;nica alternativa es alumbrar campeones paneuropeos que rivalicen por contratos internacionales y desarrollen tecnolog&iacute;as duales con aplicaciones civiles y militares, constata el mercado. Nikolaus Lang, director de BCG, cree que Europa dispone de &ldquo;una base cient&iacute;fica e industrial de primer nivel&rdquo;, si bien le urge convertir ese conocimiento &ldquo;en capacidades militares desplegables&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;no lo conseguir&aacute; con un patr&oacute;n productivo quebrado y sin est&aacute;ndares homologables&rdquo;. A no ser que el rearme europeo que movilizar&aacute; hasta 800.000 millones de euros anuales desencadene un &ldquo;efecto tractor&rdquo; sobre sectores como el software, la electr&oacute;nica, las telecomunicaciones, la automoci&oacute;n o la log&iacute;stica.
    </p><h2 class="article-text">Primera oleada de &lsquo;posibles&rsquo; fusiones</h2><p class="article-text">
        Las telecos tambi&eacute;n est&aacute;n en proceso de transformaci&oacute;n. Deutsche Telekom, Orange, Vodafone, Iliad, Swisscom, Proximus y, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/murtra-abre-puerta-telefonica-amplie-capital-compras-fusiones-relevantes_1_12741042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente, Telef&oacute;nica aparecen como actores principales. </a>
    </p><p class="article-text">
        La operadora espa&ntilde;ola re&uacute;ne atributos valiosos: presencia global, <em>expertise</em> en redes digitales, capacidades en ciberseguridad con Telef&oacute;nica Tech y reorientaci&oacute;n a servicios empresariales de valor a&ntilde;adido. Si Bruselas flexibiliza las fusiones transfronterizas, la multinacional que preside Marc Murtra podr&iacute;a convertirse en uno de los catalizadores de la remodelaci&oacute;n de las <em>telecos </em>europeas, con su nueva consigna de menos Latinoam&eacute;rica, menos deuda y m&aacute;s Europa. Bajo un clima en el que, seg&uacute;n Pau Castells, jefe de An&aacute;lisis Econ&oacute;mico de GSMA Intelligence y autor del informe <em>Efficient Operator Scale in European Mobile Markets</em>, las operadoras de m&aacute;s tama&ntilde;o invierten un 48% m&aacute;s en redes m&oacute;viles, despliegan m&aacute;s r&aacute;pidamente el 5G y ofrecen m&aacute;s calidad de servicio sin precios m&aacute;s elevados a los consumidores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser&aacute;n las puntas de lanza de las M&amp;A continentales&rdquo;, sin olvidarse de firmas que, como Cellnex, se han labrado un estatus decisivo a ra&iacute;z de sus &ldquo;adquisiciones selectivas y acuerdos de cogesti&oacute;n de infraestructuras&rdquo;, apuntala.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ser&aacute; la banca, muy presumiblemente, el laboratorio donde germinar&aacute; este nuevo paradigma europeo. <a href="https://www.eldiario.es/economia/unicredit-47-65-commerzbank-cierre-oferta-compra_1_13364327.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ofensiva de UniCredit sobre Commerzbank</a>, las operaciones alrededor de Banco BPM, Monte dei Paschi, el debate sobre BBVA y Banco Sabadell o el creciente inter&eacute;s por crear verdaderos grupos bancarios paneuropeos reflejan hasta qu&eacute; punto Bruselas comienza a considerar que la integraci&oacute;n financiera constituye una condici&oacute;n indispensable para financiar la transformaci&oacute;n industrial del continente. Bien entre buques insignias o entre banca, fintechs y startups y firmas de venture capital. 
    </p><p class="article-text">
        La arquitectura bancaria europea del futuro girar&aacute; alrededor de entidades como Santander, que acaba de reincorporarse a las 100 mayores compa&ntilde;&iacute;as del mundo y que no descuida el mercado europeo tras adquirir la americana Webster. O BNP Paribas, UniCredit, Intesa Sanpaolo, ING, Deutsche Bank, BBVA o CaixaBank, todos bancos con una dimensi&oacute;n global internacional que las hace candidatas naturales a adquirir el galard&oacute;n paneuropeo. 
    </p><p class="article-text">
        Orcel cree que las fusiones transfronterizas son &ldquo;la v&iacute;a m&aacute;s eficaz para generar entidades con la escala suficiente para financiar la econom&iacute;a europea, invertir en tecnolog&iacute;a y competir con JPMorgan Chase o Goldman Sachs. En su opini&oacute;n, la prioridad de UniCredit es construir un banco verdaderamente europeo. 
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Segundo tiempo&rsquo; con &iquest;pr&oacute;rroga?</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/naturgy-ficha-ex-primer-ministro-italiano-enrico-letta-consejero-independiente_1_13315598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La energ&iacute;a</a> no podr&iacute;a faltar a este proceso de adquisiciones. Al fin y al cabo, es uno de los pilares de la futura industria europea. Soberana en materia de seguridad y suministro y autosuficiente. O, al menos, menos dependiente del exterior y de los f&oacute;siles. Desde la guerra en Ucrania, la UE ha revalidado, con m&aacute;s contras que pros, su reto de situarse a la vanguardia de la sostenibilidad mundial. Draghi impuso un doble criterio adicional: <a href="https://www.eldiario.es/economia/grandes-petroleras-obtienen-93-000-millones-dolares-beneficios-medio-guerra-iran_1_13429033.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acelerar la descarbonizaci&oacute;n</a> con empresas que avalen el abastecimiento y competan con los gigantes americanos y asi&aacute;ticos en sectores cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario aparecen grupos como Iberdrola, Enel, EDF, RWE, Engie, &Oslash;rsted, EDP o Acciona Energ&iacute;a, referentes mundiales en renovables, o Moeve en plena luna de miel con Galp. Pero las <em>supermajors</em> europeas tambi&eacute;n tienen algo que aportar. TotalEnergies, Shell, Eni, Repsol y OMV est&aacute;n redefiniendo su modelo de negocio para combinar hidrocarburos con gas natural licuado, hidr&oacute;geno, captura de carbono y electricidad limpia. La energ&iacute;a nuclear recupera protagonismo por el impulso de EDF, Framatome y Rolls-Royce SMR, mientras gestoras de redes como Redeia, Terna, Elia, National Grid o TenneT afrontan inversiones millonarias para electrificar la econom&iacute;a y responder al creciente consumo derivado de la digitalizaci&oacute;n y la IA.
    </p><p class="article-text">
        La misma l&oacute;gica opera en el terreno de las infraestructuras. Constructoras como ACS, Ferrovial, Vinci, Bouygues, Eiffage, Hochtief, Acciona o Webuild se aprestan a modernizar redes el&eacute;ctricas, o crear centros de datos, corredores ferroviarios o instalaciones industriales. Espa&ntilde;a parte con una posici&oacute;n especialmente s&oacute;lida gracias al m&uacute;sculo internacional de ACS, Ferrovial, Acciona y Cellnex, activo gestor europeo de infraestructuras de telecomunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        En el orden burs&aacute;til, Draghi y Letta coinciden en que completar la U<em>ni&oacute;n del Ahorro y la Inversi&oacute;n</em> ser&aacute; clave para catalizar el ahorro europeo. De ah&iacute; que operadores como Euronext, Deutsche B&ouml;rse, SIX o BME contemplen fusiones. Al igual que otra generaci&oacute;n de aspirantes a salir a bolsa. Entre otras, Mistral AI, Helsing, Isar Aerospace, <a href="https://www.eldiario.es/economia/revolut-obtiene-licencia-bancaria-francesa-controlara-paris-negocio-espana_1_13438763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revolut</a> o 1Komma5&deg;. 
    </p><p class="article-text">
        El reto es evitar que las startups europeas sean absorbidas prematuramente por competidores exteriores e ideen campeones continentales y que cada socio deje de proteger a sus compa&ntilde;&iacute;as nacionales, alerta Guntram Wolff, investigador del Instituto Bruegel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/odisea-europa-crear-campeones-empresariales-compitan-eeuu-china-mapa-fusiones-vienen_129_13439952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ‘Odisea’ de Europa por crear ‘campeones empresariales’ que compitan contra EEUU y China: el mapa de las fusiones que vienen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Unión Bancaria,Inteligencia artificial,Tecnología,Banca,Energía,Estados Unidos,China,Telefónica,Marc Murtra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IA impulsa economías de geometría variable: EEUU y China crecen con brechas de desigualdad, en forma de K]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ia-impulsa-economias-geometria-variable-eeuu-china-crecen-brechas-desigualdad-forma-k_129_13431240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/300b319c-0fb6-4a97-8b39-98211d860361_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La IA impulsa economías de geometría variable: EEUU y China crecen con brechas de desigualdad, en forma de K"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los ciclos en K cohabitan sectores y hogares que recogen pingües beneficios con otros que retraen su prosperidad. La IA está distorsionando los PIB de EEUU y China, inmersos en esta trayectoria. En la potencia americana fractura a sus empresas en función de la productividad. En el gigante asiático la desigualdad surge por los cuellos de botella que impiden a su demanda interna absorber su excedente industrial</p><p class="subtitle">¿Pánico a otro 'credit crunch'? Por qué EEUU y Japón levantan un cortafuegos para sujetar la caída del yen</p></div><p class="article-text">
        La desaforada <a href="https://www.eldiario.es/economia/ia-inaugura-nueva-guerra-fria-tecnologica-cotiza-baja-bolsa_129_13418899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carrera competitiva por la hegemon&iacute;a de la IA</a> est&aacute; reconfigurando las econom&iacute;as de las dos superpotencias hacia modelos m&aacute;s desiguales y trasladando sus variables geom&eacute;tricas de riqueza al resto del planeta. El crecimiento se ha distorsionado, los ciclos de negocios parecen no tener fin, pese a navegar por las turbulentas aguas de la estanflaci&oacute;n, los mercados registran cotas de inversi&oacute;n y ganancias hist&oacute;ricas bajo intensos episodios de volatilidad y elevados riesgos de correcciones y burbujas especulativas, y las rentabilidades de los bonos revelan rendimientos extraordinarios por el temor a un colapso en los pagos de las deudas soberanas. 
    </p><p class="article-text">
        EEUU y China muestran en sus coyunturas dos de los botones de muestra m&aacute;s n&iacute;tidos de este fen&oacute;meno, surgido tras la gran pandemia a ra&iacute;z del ciclo de negocios poscovid que se alumbr&oacute; con billonarios est&iacute;mulos fiscales y monetarios. Entonces, emergi&oacute; la figura en K en los PIB, fruto de unas r&uacute;bricas productivas que se encaramaron de inmediato a un tren que a&uacute;n mantiene una velocidad reducida, aunque de crucero. 
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento (o recuperaci&oacute;n) en forma de K ocurre cuando diferentes partes de la econom&iacute;a se mueven en direcciones opuestas despu&eacute;s de una crisis. Mientras un grupo de sectores o personas prospera (el brazo superior, ascendente), el otro (el inferior) contin&uacute;a empeorando.
    </p><p class="article-text">
        Pero seis a&ntilde;os despu&eacute;s de su pistoletazo de salida, la met&aacute;fora del crecimiento en K ha adquirido un significado m&aacute;s profundo que la de una recuperaci&oacute;n desigual entre sectores y hogares que remontaban el vuelo frente a los que se quedaban rezagados. Porque ha pasado de ser una mera descripci&oacute;n excepcional del inicio del ciclo &mdash;por el influjo de los extraordinarios despliegues presupuestarios, con tipos de inter&eacute;s cercanos a cero y programas de compra de deuda, tanto soberana como corporativa, a raudales&mdash; a conformar un patr&oacute;n de comportamiento habitual. 
    </p><p class="article-text">
        Al menos, en las dos superpotencias. Aunque tambi&eacute;n, y en menor medida, en Europa. Las tres avanzan a distintos ritmos, pero bajo una resiliencia permanente, en t&eacute;rminos agregados, que visibiliza al mismo tiempo unas industrias y empresas capaces de insertar la IA a sus cadenas de valor junto a sectores que no logran espolear su productividad. Precisamente el par&aacute;metro al que el algoritmo est&aacute; llamado a catapultar.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos hablan de que, a diferencia de ciclos precedentes, el actual, en el que la IA parece haberse erigido en el Santo Grial, est&aacute; protagonizando un aut&eacute;ntico cambio de paradigma. Con la construcci&oacute;n de nuevas arquitecturas productivas. Igual que ocurriera con la electricidad, el motor de combusti&oacute;n o internet, sus beneficios no se distribuyen de inmediato ni de una manera homog&eacute;nea, sino que se concentran primero en empresas que exhiben capital, datos, talento y capacidad organizativa para transformar sus procesos. Y solo despu&eacute;s, si el entorno institucional lo permite, esas ganancias se propagar&iacute;an al resto de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es la idea que defiende desde hace un lustro Erik Brynjolfsson, director del Digital Economy Lab de Stanford. A su juicio, la IA debe definirse como <em>general purpose technology</em> &mdash;una tecnolog&iacute;a de prop&oacute;sito general&mdash; cuyo impacto real &ldquo;depende menos de la calidad de los algoritmos que del poder de empresas e instituciones de remodelar por completo sus cadenas de valor&rdquo;. En sus investigaciones detecta que los primeros estadios de esta revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica suelen ampliar las brechas entre compa&ntilde;&iacute;as l&iacute;deres y rezagadas. &ldquo;Mucho antes de que desvelen productividad agregada&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        La OCDE se une a este diagn&oacute;stico. Sus expertos auguran que la IA se convertir&aacute; en &ldquo;el mayor motor de productividad en d&eacute;cadas&rdquo;. Sin embargo, &mdash;advierten&mdash; tambi&eacute;n ser&aacute; un <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/mangos-nuevo-club-gigantes-tecnologicos-quiere-dominar-ia_1_13309176.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;amplificador&rdquo; de brechas de eficiencia, rentabilidad e innovaci&oacute;n entre empresas, regiones y sectores. </a>El riesgo no reside tanto en que unas empresas &ldquo;innoven m&aacute;s que otras&rdquo;, sino que esos diferenciales &ldquo;se expandan a la totalidad de sus econom&iacute;as&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">EEUU: la K de la productividad</h2><p class="article-text">
        El mayor PIB global (32,3 billones de d&oacute;lares) sigue creciendo deprisa. Con permiso del espa&ntilde;ol, al ritmo m&aacute;s intenso de las potencias de rentas altas. Pese a los aranceles, la polarizaci&oacute;n interna, las tensiones geopol&iacute;ticas, los elevados tipos y la p&eacute;rdida de fuelle del consumo se mantiene a un ritmo pr&oacute;ximo al 2%, por encima del registro de sus socios industrializados, y con un m&uacute;sculo resiliente que sorprende al mercado. Aunque se dej&oacute; medio punto entre abril y junio.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, su senda de dinamismo oculta una transformaci&oacute;n de calado. La econom&iacute;a de EEUU se mueve a impulsos. Con sectores que absorben el <em>boom</em> de la IA con presiones inflacionistas a&uacute;n sin determinar, pero que ejercen de palancas de productividad, sin que, de momento, se pueda avanzar si destruir&aacute;n o crear&aacute;n realmente empleo neto. El mercado, en cualquier caso, asume que la agresiva etapa de inversiones en IA aporta cada trimestre 4 d&eacute;cimas al PIB americano.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de inversi&oacute;n ilustran esa divergencia. El gasto en centros de datos, chips avanzados y computaci&oacute;n en la nube, o en software e infraestructuras digitales, repunta a dobles d&iacute;gitos por el impulso de sus <em>bigtechs</em>. Pero esta devoci&oacute;n sin tregua por la IA contrasta con los reducidos flujos de capital, m&aacute;s prudentes, del resto del sector privado, donde los costes y las madejas normativas castigan su productividad. 
    </p><p class="article-text">
        Es lo que Brynjolfsson denomina la &ldquo;<em>curva en J de la IA&rdquo;</em>, que genera una fase inicial en la que las empresas m&aacute;s avanzadas ampl&iacute;an r&aacute;pidamente su ventaja competitiva, mientras el resto sigue sin recoger beneficios. A este fen&oacute;meno, Michael Feroli, economista jefe de JP Morgan en EEUU, a&ntilde;ade otra variable, la elevada crispaci&oacute;n interna. La fortaleza de EEUU contin&uacute;a siendo su poder de transformar innovaci&oacute;n en riqueza por la combinaci&oacute;n de mercados de capitales profundos, un ecosistema empresarial flexible y la movilidad de su talento. Pero la escalada arancelaria y las restricciones migratorias, junto a los ca&oacute;ticos cambios regulatorios de la versi&oacute;n Trump 2.0 acabar&aacute;n rebajando el potencial de crecimiento. &ldquo;Es un escenario que no altera los fundamentos de la econom&iacute;a, pero debilita su hegemon&iacute;a tecnol&oacute;gica en el mundo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En apoyo de su relato, The Economist calcula que la denominada <em>MAGA tax</em> -la combinaci&oacute;n de proteccionismo, expulsi&oacute;n de inmigraci&oacute;n cualificada e incertidumbre pol&iacute;tica- rest&oacute; casi tres cuartos de punto porcentual al PIB americano en 2025. Sin ese lastre, la expansi&oacute;n habr&iacute;a rozado el 3%. O, dicho de modo sarc&aacute;stico: &ldquo;La econom&iacute;a m&aacute;s din&aacute;mica se auto arroja palos en las ruedas de los molinos que le confieren ventaja competitiva global&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Austan Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago, avisa que &ldquo;el verdadero impacto econ&oacute;mico de la IA &rdquo;no depender&aacute; tanto de cu&aacute;ntos empleos sustituya como de la rapidez con la que eleve la productividad de millones de trabajadores en actividades cotidianas. Si se acelera, EEUU podr&iacute;a protagonizar su mayor fase expansiva desde internet. Pero si se concentra en un reducido n&uacute;mero de empresas, el PIB seguir&aacute; mostrando forma de K y creando una distribuci&oacute;n desigual de riqueza. 
    </p><p class="article-text">
        La Fed de Nueva York asegura que el consumo se concentra desde 2023 en hogares de ingresos altos, debido a la revalorizaci&oacute;n de sus carteras de capital. En concreto, los del 1% m&aacute;s rico, que incrementaron sus desembolsos en un 25% en el &uacute;ltimo trienio y medio. A diferencia del aumento de un d&iacute;gito del 40% de familias de rentas medias o bajas. Es decir, que la propensi&oacute;n al gasto de los m&aacute;s pudientes es la causante de que la inflaci&oacute;n se sit&uacute;e en el 3,5% y dificulte cualquier rebaja de tipos de la Fed.  
    </p><p class="article-text">
        Wall Street, alertan desde Axios, se pregunta por inter&eacute;s burs&aacute;til, si este debate es real. Samuel Tombs, de Pantheon Macroeconomics, es de los que arroja tierra a esta narrativa al afirmar que la participaci&oacute;n del 20% de hogares de ingresos altos en el consumo agregado apenas ha variado durante los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, situ&aacute;ndose alrededor del 40%. 
    </p><h2 class="article-text">China y Europa, dos f&oacute;rmulas de K </h2><p class="article-text">
        China simboliza una variante probablemente m&aacute;s compleja. Tambi&eacute;n crece en K, aunque por un dilema sumamente complejo de superar. El <em>gigante asi&aacute;tico </em>navega entre dos aguas: una oferta industrial extraordinariamente din&aacute;mica y una demanda dom&eacute;stica incapaz de seguir el mismo ritmo. El segundo PIB global (20,8 billones de d&oacute;lares) sorprende por la intensidad de su aparato manufacturero y su rampante liderazgo en IA, rob&oacute;tica, semiconductores, veh&iacute;culos el&eacute;ctricos o bater&iacute;as. Sin embargo, ese &eacute;xito industrial convive con unos hogares que contin&uacute;an ahorrando m&aacute;s de lo que consumen, un mercado inmobiliario desestabilizado y una inversi&oacute;n privada que se mantiene en cautela. 
    </p><p class="article-text">
        Varias cifras ilustran esa fractura. Mientras la producci&oacute;n industrial crece en torno al 6% anual y las exportaciones registran tasas de dos d&iacute;gitos por el ciclo mundial de inversi&oacute;n en IA, las ventas minoristas apenas aumentan alrededor del 2%, uno de los peores datos desde la Gran Pandemia. El PIB remont&oacute; un 4,3% entre abril y junio, el peor repunte en tres a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Xiangrong Yu, economista para China de Citigroup, considera que &ldquo;las divergencias en forma de K se ampl&iacute;an&rdquo;. Su diagn&oacute;stico apunta a la estrategia de los &uacute;ltimos planes quinquenales de Pek&iacute;n, especialmente vigilados por Xi Jinping que, en el &uacute;ltimo lustro, ha reorientado recursos p&uacute;blicos y privados hacia sectores estrat&eacute;gicos. Entre ellos, la IA, la rob&oacute;tica, la computaci&oacute;n avanzada, las energ&iacute;as limpias o los semiconductores. Con objeto de corregir la dependencia tecnol&oacute;gica del exterior y consolidar la autosuficiencia industrial. 
    </p><p class="article-text">
        Esta reconversi&oacute;n ha arrojado le&ntilde;a a la productividad, a pesar de que la sociedad ha reducido su generaci&oacute;n de renta disponible. M&aacute;s eficiencia manufacturera, pero menos eficacia consumista. 
    </p><p class="article-text">
        Frederic Neumann, de HSBC, enfatiza que &ldquo;la debilidad del gasto familiar no puede interpretarse ya como un da&ntilde;o temporal del interminable ajuste inmobiliario; es un colapso estructural del patr&oacute;n de crecimiento chino&rdquo;. Algo que suscribe Robin Xing, de Morgan Stanley, para quien la fortaleza de las exportaciones reduce la urgencia pol&iacute;tica de desplegar nuevos est&iacute;mulos fiscales o monetarios a gran escala y perpet&uacute;a la anemia del consumo y, con &eacute;l, el peligro deflacionista.
    </p><p class="article-text">
        Europa tambi&eacute;n dibuja un escenario similar, aunque con una K difusa por sus complejos en torno a la IA. Es la cr&iacute;tica que traslad&oacute; hace dos a&ntilde;os Mario Draghi al estamento comunitario. Para el <em>salvador del euro</em>, el vencedor de la carrera competitiva global &ldquo;ser&aacute; la potencia que inyecte sus ganancias de productividad a su tejido productivo&rdquo;, que creci&oacute; un 1,2% en el segundo trimestre en el conjunto del mercado interior, 2 d&eacute;cimas por encima del repunte de su espacio monetario. 
    </p><p class="article-text">
        La geometr&iacute;a variable de la UE (con un PIB conjunto de 23 billones que desciende hasta los 19,4 entre los socios del euro) se vislumbra en el distanciamiento entre una &eacute;lite empresarial capaz de absorber r&aacute;pidamente la IA y un inmenso tejido de pymes cuya transformaci&oacute;n digital avanza con lentitud. Draghi alerta de que Europa escala demasiado despacio a la cumbre tecnol&oacute;gica y Philip Lane, economista jefe del BCE, de que solo lograr&aacute; avanzar en la carrera competitiva de la IA si rompe con sus &ldquo;trabas regulatorias y burocr&aacute;ticas&rdquo; y expande la econom&iacute;a del algoritmo m&aacute;s all&aacute; de sus multinacionales tecnol&oacute;gicas, hasta sus pymes y sectores rezagados. Mientras Enrico Letta, el otro ex primer ministro italiano al que Bruselas le encarg&oacute; un informa para sacar a Europa de su letargo, se afana en reclamar &ldquo;m&aacute;s capitales dirigidos a la digitalizaci&oacute;n, redes computacionales y energ&eacute;ticas y financiaci&oacute;n empresarial&rdquo;, porque &ldquo;la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica corre el riesgo de confinarse en una parte relativamente reducida de la econom&iacute;a continental&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ia-impulsa-economias-geometria-variable-eeuu-china-crecen-brechas-desigualdad-forma-k_129_13431240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 20:22:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La IA impulsa economías de geometría variable: EEUU y China crecen con brechas de desigualdad, en forma de K]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Crecimiento económico,PIB,Estados Unidos,China,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Pánico a otro 'credit crunch'? Por qué EEUU y Japón levantan un cortafuegos para sujetar la caída del yen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/panico-credit-crunch-eeuu-japon-levantan-cortafuegos-sujetar-caida-yen_129_13427067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a152b77-d52d-4b1d-a8b8-257901cb0c66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x557y353.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Pánico a otro &#039;credit crunch&#039;? Por qué EEUU y Japón levantan un cortafuegos para sujetar la caída del yen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera intervención concertada de los bancos centrales de EEUU y Japón en quince años persigue la protección del mercado mundial de deuda. En concreto, la creación de un dique de contención frente a los riesgos de una peligrosa estrategia: 'carry trade', que es pedir prestado dinero en una divisa con trayectoria de tipos bajos, como el yen, para ganar rentabilidad en monedas fuertes como el dólar</p></div><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el yen ha sido un amortiguador esencial de la arquitectura financiero mundial. La estrategia monetaria de tipos pr&oacute;ximos a cero instaurada por el Banco de Jap&oacute;n (BoJ) para catapultar el consumo en una sociedad incre&iacute;blemente ahorradora y sacar al conocido como el enfermo econ&oacute;mico internacional de la UVI, por deflaci&oacute;n end&eacute;mica, ha acabado convirtiendo a la divisa nipona en uno de los avales inversores preferido de bancos, aseguradoras, fondos de inversi&oacute;n y <em>hedge funds</em>. Todo ellos, interesados en adquirir activos m&aacute;s rentables que las ratios de inflaci&oacute;n media en el resto del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero este cuadro de mando comenz&oacute; a resquebrajarse al acelerarse la inflaci&oacute;n japonesa, desde finales de 2024. Con los primeros vestigios de escalada de precios, el BoJ lleva un largo a&ntilde;o en el que ha sustituido paulatinamente su pol&iacute;tica ultra-laxa por una m&aacute;s restrictiva que ha llevado el precio del dinero hasta el 1%, tras el repunte de un cuarto de punto en la reuni&oacute;n de junio de la autoridad monetaria japonesa. Parece una subida modesta. Incluso envidiable para la mayor&iacute;a de las econom&iacute;as del planeta, industrializadas, emergentes o en desarrollo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta maniobra alcista ha propiciado que las rentabilidades de la deuda soberana hayan convertido al mercado de divisas en el epicentro de los riesgos internacionales. Porque la paulatina depreciaci&oacute;n del yen amenazaba con instaurar una carrera competitiva en los valores de las monedas que empezaba a recordar a la crisis asi&aacute;tica de 1997, centrada en <em>los tigres asi&aacute;ticos</em> y con Corea del Sur --ahora tambi&eacute;n con convulsiones burs&aacute;tiles--, a la cabeza de los quebraderos financieros, y atenazaban ya los flujos de capital transnacionales y dom&eacute;sticos. 
    </p><p class="article-text">
        Los bruscos repuntes del yen el pasado viernes y s&aacute;bado, que llevaron a la moneda japonesa a situarse en la franja media de las 157 unidades por d&oacute;lar un d&iacute;a frente a las m&aacute;s de 163 en las que se ven&iacute;a cotizando tras semanas de ca&iacute;das, hab&iacute;an desatado las especulaciones de una intervenci&oacute;n conjunta.
    </p><p class="article-text">
        La sombra de otro <em>credit crunch</em>, en un mercado con pr&eacute;stamos privados por doquier, asaltaban los cuarteles generales de los principales bancos centrales. La ministra de Finanzas de Jap&oacute;n, Satsuki Katayama, afirm&oacute; este lunes que el archipi&eacute;lago y Estados Unidos intervinieron de forma conjunta en el mercado de divisas para frenar el declive del yen, que se encontraba en m&iacute;nimos de casi 40 a&ntilde;os antes de la primera acci&oacute;n de este tipo desde 1998. 
    </p><p class="article-text">
        En otro movimiento de keynesianismo --en este caso monetario-- que sol&iacute;an poner de los nervios a los neoliberales de tiempos no tan lejanos. De hecho, en el m&aacute;s importante desde la acci&oacute;n conjunta que sostuvo al euro en 2000, en plena cumbre extraordinaria del FMI en Praga. Y la m&aacute;s reciente desde 2011, cuando se instauraron los programas de compra de deuda corporativa y soberana para frenar la desaparici&oacute;n de la divisa europea. Est&iacute;mulos que volvieron durante la Gran Pandemia con el reto de alumbrar un ciclo de negocios, el post-Covid, que a&uacute;n persiste. 
    </p><p class="article-text">
        Estos movimientos s&oacute;lo irrumpen cuando las autoridades juzgan que existe un peligro sobre los mercados de capitales capaz de desencadenar un <em>tsunami</em> financiero. Como parece. Si se tiene en cuenta el relato de advertencia del secretario del Tesoro americano, Scott Bessent al afirmar que la Fed y su departamento volver&aacute;n a intervenir &ldquo;si fuera necesario&rdquo; y la confirmaci&oacute;n de la ministra japonesa de Finanzas, Satsuki Katayama, en la misma direcci&oacute;n que rompe con d&eacute;cadas de discreci&oacute;n en materia cambiaria y lanza un mensaje inequ&iacute;voco a los mercados. EEUU y Jap&oacute;n est&aacute;n dispuestos a &ldquo;elevar considerablemente el coste&rdquo; de cualquier ataque especulativo contra el yen. Las autoridades econ&oacute;micas cogen las riendas de la narrativa pol&iacute;tica, mientras los bancos centrales act&uacute;an en el supuesto libre mercado. 
    </p><h2 class="article-text">Tensiones en el sistema financiero internacional</h2><p class="article-text">
        El consenso del mercado, en cualquier caso, se acuerda de los Plaza Accord a la hora de explicar este nuevo escudo monetario entre Washington y Tokio. Ocurri&oacute; en 1985 y se denomina as&iacute; por haber sido forjado en el Hotel Plaza de Nueva York entre EEUU, Jap&oacute;n, Alemania, Francia y Reino Unido para debilitar un d&oacute;lar excesivamente fuerte y corregir los desequilibrios comerciales que su poder ocasionaba a la econom&iacute;a global. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel acuerdo modific&oacute; durante a&ntilde;os las expectativas sobre el mercado de divisas e inaugur&oacute; un prolongado ciclo de depreciaci&oacute;n del yen que acabar&iacute;a teniendo profundas consecuencias para la econom&iacute;a japonesa.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s, las circunstancias son distintas. Nadie plantea un pacto multilateral, ni una reordenaci&oacute;n del sistema monetario internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el impulso que inspir&oacute; la actuaci&oacute;n vuelve a ser el mismo. Cuando las autoridades perciben que un comportamiento extremo de una divisa del G-10, foro que alberga amenaza la estabilidad financiera, la coordinaci&oacute;n internacional sustituye temporalmente a la supuesta mano invisible que rige en los mercados. Entonces, en 1985 el riesgo era los desequilibrios comerciales. Ahora, en 2026, el verdadero temor emerge de un yen excesivamente d&eacute;bil que alimenta la inflaci&oacute;n importada en Jap&oacute;n, encarece la energ&iacute;a y los alimentos, deteriora el poder adquisitivo de los hogares y obliga al BoJ a endurecer antes de tiempo su pol&iacute;tica monetaria. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, apunta a una cadena de acontecimientos peligrosos, con ventas masivas de deuda estadounidense por parte de Tokio, desmantelamiento acelerado del <em>carry trade</em> --o uso del yen como moneda de cambio para ganar rentabilidades en el mercado cambiario--, y nuevas perturbaciones en los rendimientos de los bonos soberanos, que ya soportan excesos de d&eacute;ficits fiscales, elevados costes financieros y el enorme esfuerzo inversor asociado a la IA.
    </p><p class="article-text">
        Este es el <em>quid</em> de la cuesti&oacute;n que atemoriza a la Casa Blanca, cuya ayuda no se dirige en exclusiva a un aliado estrat&eacute;gico con tentaciones MAGA a la japonesa. Bessent y Kevin Warsh tratan ahora de proteger sus propios activos de deuda sobernana. Especialmente expuestos a los inversores japoneses que contin&uacute;an siendo los mayores tenedores extranjeros de deuda federal. Cualquier venta significativa de bonos del Tesoro americano para avalar compras de yenes tiene impactos inmediatos sobre las rentabilidades de la deuda norteamericana. En un momento en que el bono a 30 a&ntilde;os se mueve en m&aacute;ximos desde el <em>credit crunch </em>de 2008 y el coste de financiaci&oacute;n del Estado americano se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de la Administraci&oacute;n Trump.
    </p><p class="article-text">
        Neil Irwin, analista de Axios Macro, sostiene que &eacute;ste es precisamente el mensaje oculto tras la intervenci&oacute;n. A su juicio, &ldquo;los mercados han interpretado el episodio como una acci&oacute;n destinada a estabilizar el tipo de cambio, cuando en realidad refleja una inquietud mucho m&aacute;s profunda sobre la acumulaci&oacute;n de tensiones en el sistema financiero internacional&rdquo;. La participaci&oacute;n del Tesoro americano permitir&iacute;a a Jap&oacute;n sostener su moneda sin provocar nuevas presiones sobre los bonos de EEUU, explica. 
    </p><p class="article-text">
        La clave t&eacute;cnica de esa estrategia se encuentra en un instrumento pr&aacute;cticamente desconocido para el gran p&uacute;blico: la Foreign and International Monetary Authorities Repo Facility (FIMA) de la Reserva Federal. Creada durante las turbulencias provocadas por la pandemia de 2020, esta herramienta monetaria permite a los bancos centrales extranjeros obtener liquidez en d&oacute;lares utilizando sus bonos del Tesoro estadounidense como garant&iacute;a, sin necesidad de venderlos en el mercado.
    </p><p class="article-text">
        Para Shusuke Yamada, estratega de divisas de Bank of America, este mecanismo representa una aut&eacute;ntica ampliaci&oacute;n del arsenal de pol&iacute;tica financiera disponible para ambos gobiernos. &ldquo;Ya no se trata &uacute;nicamente de comprar yenes, sino de convencer al mercado de que las autoridades disponen de recursos suficientes para sostener esa estrategia durante m&aacute;s tiempo y con menor coste&rdquo;, asegura. Es decir, que el verdadero cambio &ldquo;no reside en la intervenci&oacute;n puntual, sino en el compromiso pol&iacute;tico que implica la participaci&oacute;n directa de Washington&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, &ldquo;si el d&oacute;lar volviera r&aacute;pidamente a situarse en torno a los 160 yenes, quedar&iacute;a cuestionada la credibilidad del Ministerio de Finanzas japon&eacute;s y la del Tesoro estadounidense. La divisa nipona inici&oacute; 2026 en los 152 yenes por d&oacute;lar. Pero la persistencia de tipos elevados por parte de la Fed, la cautela del Banco de Jap&oacute;n y las dudas sobre la pol&iacute;tica fiscal del Gobierno de Sanae Takaichi llevaron la cotizaci&oacute;n hasta superar los 160 yenes y rozar incluso los 163-164 yenes por d&oacute;lar la semana pasada, unos niveles in&eacute;ditos desde mediados de los a&ntilde;os ochenta y considerados una aut&eacute;ntica <em>l&iacute;nea roja</em> por las autoridades japonesas.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que justifica el compromiso de Bessent de volver a intervenir &ldquo;sin dudarlo&rdquo; y la respuesta de Katayama de que no se trata de una operaci&oacute;n puntual, sino de una aut&eacute;ntica estrategia de disuasi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La dimensi&oacute;n geopol&iacute;tica entra en escena</h2><p class="article-text">
        La <em>entente cordiale</em> entre EEUU y Jap&oacute;n posee una segunda capa de complejidad. El apoyo de la Administraci&oacute;n Trump se produce en un instante delicado para el Gobierno de Sanae Takaichi, presionado por el aumento del coste de la vida, la p&eacute;rdida de respaldo social y las dudas que suscitan sus ambiciosos planes fiscales. Un yen m&aacute;s fuerte reduce la factura energ&eacute;tica, contiene la inflaci&oacute;n importada y proporciona un valioso bal&oacute;n de ox&iacute;geno pol&iacute;tico a Tokio. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no parece que ese respaldo vaya a ser gratuito. Que la Casa Blanca presente de un modo notorio esta operaci&oacute;n reservada a las aparentemente prudentes autoridades monetarias deja a los observadores internacionales con la certeza de que Washington intentar&aacute; obtener contrapartidas en materias sensibles como la defensa, capitales estrat&eacute;gicos, comercio o alg&uacute;n tipo de maniobras orquestales en la oscuridad contra China.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las alianzas de EEUU nunca son gratuitas&rdquo;, precisa Sheila A. Smith, investigadora del Council on Foreign Relations (CFR). Cuando Washington invierte capital pol&iacute;tico o financiero para respaldar a un aliado, normalmente espera una mayor convergencia en sus prioridades estrat&eacute;gicas, avisa. En el caso de Jap&oacute;n, &ldquo;esa expectativa puede traducirse en mayores compromisos con los gastos en defensa, una coordinaci&oacute;n m&aacute;s estrecha frente a China y un apoyo m&aacute;s visible a la estrategia estadounidense en el Indo-Pac&iacute;fico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con Christopher Johnstone, ex director para Asia del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y socio de The Asia Group, para quien este reforzamiento de lazos bilaterales &ldquo;son cada vez m&aacute;s inseparables&rdquo; con la versi&oacute;n Trump 2.0. A su juicio, cualquier gesto extraordinario por parte del actual inquilino del Despacho Oval genera un elenco de contrapartidas a pedir en el terreno de la defensa, la seguridad tecnol&oacute;gica o la pol&iacute;tica hacia China. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n supone una reinterpretaci&oacute;n de guion en los mercados globales. Porque si el yen se estabiliza y los tipos contin&uacute;an subiendo, parte de ese ahorro podr&iacute;a regresar al mercado dom&eacute;stico, reduciendo la demanda de bonos estadounidenses y europeos y elevando el coste de financiaci&oacute;n internacional. &ldquo;Jap&oacute;n est&aacute; entrando en una nueva era crediticia y sus decisiones tendr&aacute;n repercusiones mucho m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras&rdquo;, anticipa Tim Adams, CEO del Institute of International Finance (IIF), lo que obligar&aacute; a las bolsas a &ldquo;adaptarse a un mundo en el que el ahorro japon&eacute;s deje de actuar como una fuente casi ilimitada de financiaci&oacute;n para el resto de las potencias industrializadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Harumi Taguchi, economista de S&amp;P Global Market Intelligence, cree que el &eacute;xito o el fracaso de la intervenci&oacute;n ser&aacute; determinante en las siguientes reuniones del comit&eacute; ejecutivo del BoJ. Muy en especial, la de septiembre. &ldquo;En caso de que las compras de yenes sostengan la moneda, el BoJ probablemente podr&aacute; aplazar otra subida de tipos&rdquo;; en cambio, la depreciaci&oacute;n reaparece, &ldquo;aumentar&aacute; la presi&oacute;n para endurecer la pol&iacute;tica monetaria antes de lo previsto&rdquo;. Para Taguchi, &ldquo;el mercado de divisas ha dejado de ser una consecuencia de la pol&iacute;tica monetaria; ahora se ha convertido en uno de sus principales condicionantes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/panico-credit-crunch-eeuu-japon-levantan-cortafuegos-sujetar-caida-yen_129_13427067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 10:32:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis financiera,Transferencias bancarias,Japón,Estados Unidos,Divisas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IA inaugura una nueva 'guerra fría' tecnológica que ya cotiza (a la baja) en la bolsa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ia-inaugura-nueva-guerra-fria-tecnologica-cotiza-baja-bolsa_129_13418899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb964489-16dc-4cc7-9881-32a1cffbc108_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La IA inaugura una nueva &#039;guerra fría&#039; tecnológica que ya cotiza (a la baja) en la bolsa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez que el PIB chino pierde fuelle, Pekín redobla su apuesta por la IA como motor económico y arma estratégica de influencia masiva, cuestionado el liderazgo de Silicon Valley e intensificado la rivalidad entre las dos superpotencias. Bajo esta lucha por el cetro de la IA se libra una batalla soterrada entre sistemas económicos, capacidades industriales y visiones del orden mundial</p><p class="subtitle">China ultima un desembarco en la IA similar al de los coches: “Va a llegar una ola para la que no estamos preparados”</p></div><p class="article-text">
        Durante cuatro a&ntilde;os, la Casa Blanca crey&oacute; haber encontrado la f&oacute;rmula para contener el ascenso tecnol&oacute;gico chino. Primero restringi&oacute;, bajo la Administraci&oacute;n Biden, la venta de chips y circuitos integrados de alta gama de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-normalidad-nvidia-gana-210-sube-1-bolsa_1_13238208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nvidia</a> y AMD. Con posterioridad, expandi&oacute; el veto a los equipos de litograf&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/economia/union-europea-eeuu-firman-acuerdo-romper-control-chino-minerales-criticos_1_13171009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASML</a>, con presiones a sus socios europeos, y endureci&oacute; los controles sobre varias de las herramientas indispensables para fabricar semiconductores de &uacute;ltima generaci&oacute;n. Pero la estrategia de dejar a Pek&iacute;n sin acceso al hardware m&aacute;s sofisticado y as&iacute; relegar al <em>gigante asi&aacute;tico</em> en la carrera por la hegemon&iacute;a de la IA ha ca&iacute;do en saco roto. La aparici&oacute;n en la escena inversora de Kimi K3 &ndash;modelo fundacional chino de IA de &uacute;ltima generaci&oacute;n&ndash; ha puesto en duda la t&aacute;ctica americana con un giro de 180 grados en las expectativas burs&aacute;tiles. 
    </p><p class="article-text">
        Wall Street &ndash;y bolsas como la surcoreana, la m&aacute;s rentable de 2025&ndash; han mostrado esta semana la debilidad del relato de que la IA es una licencia inversora exclusiva de las <em>bigtechs</em> de Silicon Valley. En apenas 48 horas, tres se&ntilde;ales burs&aacute;tiles han dado un ba&ntilde;o de <em>realpolitik</em> a este sue&ntilde;o americano. El Nasdaq 100, de marcado acento tecnol&oacute;gico porque excluye de su indicador a las firmas financieras, retrocedi&oacute; m&aacute;s de un 10% respecto a su m&aacute;ximo de junio; el SOX de Filadelfia, que engloba valores de semiconductores, acumul&oacute; una larga semana de sesiones consecutivas en descenso, y el fabricante surcoreano de chips <a href="https://www.eldiario.es/economia/caida-acciones-ia-agudiza-medida-inversores-deshacen-fabricantes-chips_1_13411449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SK Hynix, insignia de las memorias para IA llev&oacute; al Kospi a su segunda semana negra</a> de julio por decepcionar las expectativas inversoras con sus ingresos del segundo trimestre. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de nuevos latidos de tensi&oacute;n en el mercado del crudo por el recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Pr&oacute;ximo. Solo la descontada maniobra de contenci&oacute;n de tipos de Kevin Warsh en la Fed ha aliviado algo el<em> tsunami</em> que, sin embargo, muestra r&eacute;plicas preocupantes en la rentabilidad de los bonos del Tesoro. Aunque insufl&oacute; optimismo a Wall Street para cerrar en positivo la semana y al Kospi surcoreano para remontar un 17,9% el pasado viernes y recuperar parte de su capitalizaci&oacute;n mensual perdida.  
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de estos movimientos tel&uacute;ricos subyace la aparici&oacute;n de Kimi K3, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/inteligencia-artificial-potente-chatgpt-da-razon-jefe-nvidia-china-ganar-carrera-ia_1_12765005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nuevo prototipo de la startup china Moonshot AI</a>, que no s&oacute;lo est&aacute; tuteando, como avisan m&eacute;tricas independientes, a las plataformas m&aacute;s avanzadas de OpenAI y Anthropic, sino que est&aacute; obligando a inversores, reguladores y analistas a replantearse el equilibrio tecnol&oacute;gico mundial. Su bautismo burs&aacute;til de hace unas semanas hizo desplomarse a las acciones de varios desarrolladores chinos de IA hasta hacer perder un 8,6% en julio al &iacute;ndice CSI 300 del gigante asi&aacute;tico, la peor ca&iacute;da desde enero de 2016, por el temor a quedarse rezagados en la carrera tecnol&oacute;gica. Mientras Wall Street revisaba los rendimientos de los laboratorios americanos y Pek&iacute;n reforzaba los controles a la exportaci&oacute;n de modelos, chips y tecnolog&iacute;a estrat&eacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        Moonshot ni siquiera ha debutado en los parqu&eacute;s, aunque prepara una OPV en Hong Kong en los pr&oacute;ximos meses tras una exitosa ronda de financiaci&oacute;n con inversores que ha llevado a Kimi K3, su modelo de IA, a alterar una triple percepci&oacute;n del mercado: la de que las restricciones tecnol&oacute;gicas de EEUU a los chips frenar&iacute;an a China; la de que solo los laboratorios occidentales pod&iacute;an configurar modelos de frontera y la de que esa ventaja justificaba sus altas valoraciones burs&aacute;tiles. Es decir, que una habitual reuni&oacute;n de captaci&oacute;n de capital parece haber suturado la brecha de la IA china con las aspirantes a <em>bigtechs </em>americanas como OpenAI y Anthropic, ya con fechas de salida a bolsa en sus calendarios. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la reacci&oacute;n burs&aacute;til por Kimi K3 ha sido solo el primer cap&iacute;tulo. Diez d&iacute;as despu&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/economia/gigante-chino-chips-cxmt-dispara-530-debut-bolsa_1_13408562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debut&oacute; en el parqu&eacute; ChangXin Memory Technologies (CXMT), campe&oacute;n chino de memorias DRAM</a>, que confirm&oacute; el sumo inter&eacute;s inversor en comprar, adem&aacute;s de modelos de IA, valores de las cadenas de suministro chinas. Sus acciones, que se dispararon un 466% en su debut, la convirti&oacute; de forma fugaz en la empresa cotizada m&aacute;s valiosa del <em>gigante asi&aacute;tico</em> por el entusiasmo inversor hacia el hardware que construir&aacute; la siguiente generaci&oacute;n de IA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La IA es ya un imperativo de seguridad nacional&rdquo; asegura el presidente de la Comisi&oacute;n Nacional de IA americana (NSCAI), Eric Schimidt, y un requisito crucial para competir con China que &ldquo;est&aacute; reseteando las entra&ntilde;as de la Defensa y de la diplomacia, de la influencia econ&oacute;mica y del poder geopol&iacute;tico simult&aacute;neamente&rdquo;, matiza Ylli Bajraktari, presidente del Special Competitive Studies Project (SCSP). En un momento en el que &ldquo;la frontera que separaba a la IA estadounidense de la china se acaba de diluir dr&aacute;sticamente&rdquo;, enfatiza Mark Malek, director de inversiones de Siebert Financial, al explicar el brusco giro burs&aacute;til provocado por Kimi K3. Para Emory Tsai-Yi Wang, de otro <em>think-tank</em>, el DSET, &ldquo;la irrupci&oacute;n de CXMT en bolsa la ha convertido en el campe&oacute;n nacional elegido para garantizar una cadena de suministro autosuficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Malek incide en lo parad&oacute;jico de esta doble puesta en escena de la IA china. Porque se produce cuando China afronta la coyuntura m&aacute;s compleja en decenios. Con un mercado inmobiliario que sigue en par&aacute;lisis, un gasto de consumo an&eacute;mico y unos capitales for&aacute;neos asumiendo un perfil prudente. Sin embargo, esa misma debilidad &ndash;precisa&ndash; &ldquo;est&aacute; reforzando una estrategia de luces largas que conf&iacute;a recursos financieros, talento cient&iacute;fico y apoyo estatal a un reducido grupo de sectores capaces de redefinir la productividad y aportar m&uacute;sculo global&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Posiciones estrat&eacute;gicas del &lsquo;triunvirato&rsquo; mundial </h2><p class="article-text">
        Si durante los noventa China fue la gran f&aacute;brica mundial, en la d&eacute;cada pasada aspir&oacute; a erigirse en potencia industrial de alto valor a&ntilde;adido y econom&iacute;a de mercado, en estos a&ntilde;os veinte busca liderar la infraestructura intelectual de la econom&iacute;a digital.
    </p><p class="article-text">
        La r&eacute;plica de EEUU a esta maniobra confirma que el desaf&iacute;o trasciende del &aacute;mbito comercial. Las restricciones a sus exportaciones de chips, los vetos a firmas tecnolog&iacute;as cr&iacute;ticas, americanas o de otras latitudes del planeta, o el creciente escrutinio sobre las inversiones cruzadas reflejan que Washington tambi&eacute;n entiende la IA como un activo estrat&eacute;gico equiparable a la energ&iacute;a, el espacio o la defensa. Pek&iacute;n impone exactamente esta misma l&oacute;gica al barajar ahora prohibir que los pesos (<em>weights</em>) de sus modelos m&aacute;s avanzados se descarguen libremente en el extranjero, reforzar los controles sobre el dise&ntilde;o de sus semiconductores y evitar que compa&ntilde;&iacute;as calificadas de estrat&eacute;gicas terminen en manos inversoras occidentales.
    </p><p class="article-text">
        La carrera por la IA ha entrado as&iacute; en otra dimensi&oacute;n. Si la primera batalla se libr&oacute; por los chips y la segunda, por los modelos fundacionales, esta tercera, que acaba de emprender su marcha, decidir&aacute; los actores que modelar&aacute;n los futuros est&aacute;ndares tecnol&oacute;gicos de la econom&iacute;a global. Y esa tercera guerra resultar&aacute; m&aacute;s decisiva que las anteriores. 
    </p><h2 class="article-text">Las tres guerras tecnol&oacute;gicas del siglo XXI</h2><p class="article-text">
        La historia reciente de la IA, pues, ha redefinido las reglas de la competencia y ha desplazado el centro de gravedad de la creaci&oacute;n de valor. La irrupci&oacute;n de Kimi K3 no emprende otra revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, pero emprende la tercera y probablemente la m&aacute;s decisiva de estas contiendas.
    </p><p class="article-text">
        La primera fue la guerra del hardware. Tras el lanzamiento de ChatGPT en 2022, la convicci&oacute;n reinante consist&iacute;a en que la ventaja competitiva depender&iacute;a casi exclusivamente del acceso a los chips m&aacute;s avanzados. Nvidia se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo del modelo econ&oacute;mico al tiempo que desde Washington se desplegaba una compleja arquitectura de restricciones para impedir que Pek&iacute;n adquiriera procesadores de &uacute;ltima generaci&oacute;n o m&aacute;quinas de litograf&iacute;a para fabricarlos. Todo su prop&oacute;sito giraba en torno a limitar la capacidad de c&aacute;lculo y ralentizar el avance de sus modelos, cada vez m&aacute;s sofisticados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quien controle la capacidad de computaci&oacute;n controlar&aacute; gran parte del futuro de la IA&rdquo;, dec&iacute;a Dario Amodei, CEO de Anthropic, para explicar este proceso. Durante un tiempo, China encontr&oacute; obst&aacute;culos para acceder al hardware m&aacute;s avanzado y numerosos analistas interpretaron que su brecha tecnol&oacute;gica con Silicon Valley se ensanchara sin remedio. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la innovaci&oacute;n rara vez evoluciona de manera lineal. Esta escasez oblig&oacute; a los laboratorios chinos a alcanzar rendimientos con escasos recursos computacionales. China entendi&oacute; que, en vez de competir por la potencia bruta, era mejor hacerlo por eficiencia y acumulaci&oacute;n de talento.
    </p><p class="article-text">
        Kimi K3 simboliza este &eacute;xito. Su arquitectura abierta y avances en entrenamiento y prestaciones son equiparables a los que ofrecen de OpenAI o Anthropic, pero con unos costes muy inferiores, lo que cuestiona las extraordinarias valoraciones burs&aacute;tiles del sector y el relato de que s&oacute;lo una ingente inversi&oacute;n en computaci&oacute;n puede crear IA de frontera. De hecho, ha acu&ntilde;ado el lema de que &ldquo;OpenAI y Anthropic ser&aacute;n el iPhone y los modelos chinos, Android&rdquo;, lanzado por Kai-Fu Lee, fundador de Sinovation Ventures. 
    </p><p class="article-text">
        Leonid Mironov, gestor de Gavekal Capital, avanza que &ldquo;Kimi K3 constituye la mejor evoluci&oacute;n hasta la fecha en China&rdquo;, a lo que Kai-Fu matiza que es la industria de la IA del <em>gigante asi&aacute;tico</em> la que est&aacute; en condiciones ahora de arrebatar cuota de mercado a EEUU gracias a su flexibilidad y precios competitivos, aclara Aaron Levie, CEO de Box, para quien reducir los costes de la IA no rebaja su demanda, &ldquo;pero multiplica exponencialmente su uso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Justo en este punto es donde arranca la tercera guerra, la m&aacute;s decisiva, la de los est&aacute;ndares, que definir&aacute; los ecosistemas tecnol&oacute;gicos de gobiernos, empresas y millones de desarrolladores en pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Es decir, seleccionar&aacute; los actores que dise&ntilde;ar&aacute;n el lenguaje de la econom&iacute;a digital. Y no enfrentar&aacute; &uacute;nicamente a OpenAI con Moonshot, ni a Nvidia con Huawei. Pondr&aacute; en liza dos concepciones distintas del liderazgo tecnol&oacute;gico. Una, basada en plataformas cerradas y otra, de modelos abiertos, de r&aacute;pida difusi&oacute;n mundial y apoyos estatales masivos. 
    </p><h2 class="article-text">La UE, entre dos aguas geoestrat&eacute;gicas</h2><p class="article-text">
        Europa, como siempre, se ha inclinado por una tercera v&iacute;a. Antes, incluso, de que se formalicen las reglas del juego globales sobre los est&aacute;ndares de la IA. La irrupci&oacute;n de Kimi K3 ha reforzado la idea en Bruselas de que el algoritmo es geoestrat&eacute;gico y que estar&aacute; sometido a restricciones nacionalistas fuera de la &oacute;rbita comunitaria. Con Washington limitando hasta el exceso el acceso a modelos y semiconductores por motivos de seguridad nacional y Pek&iacute;n tratando de endurecer los controles a la exportaci&oacute;n de sus modelos, datos de entrenamiento y tecnolog&iacute;as cr&iacute;ticas con el prop&oacute;sito de que sus avances no refuercen a sus competidores. En este marco, la diplomacia de la UE ha situado a Pek&iacute;n en el centro de sus rivalidades geoestrat&eacute;gicas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La IA es un activo indudablemente estrat&eacute;gico; quienes la controlan dominan la econom&iacute;a, pero tambi&eacute;n disponen con ella de una herramienta de poder geopol&iacute;tico&rdquo;, admite Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisi&oacute;n y responsable de Soberan&iacute;a Tecnol&oacute;gica. Su relato incrusta en la jerga comunitaria la prioridad de regular la IA y garantizar que el mercado com&uacute;n disponga de modelos, centros de datos, nube y computaci&oacute;n avanzada con habilidades <em>made in EU</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Arthur Mensch, CEO de Mistral AI, defiende que &ldquo;Europa tenga su propia soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica en IA&rdquo;, porque &ldquo;no podemos conceder a plataformas for&aacute;neas una tecnolog&iacute;a tan cr&iacute;tica&rdquo;. Bajo esta premisa, Bruselas ha lanzado su estrategia en innovaci&oacute;n, que movilizar&aacute; fondos p&uacute;blico-privados para acelerar la construcci&oacute;n de AI Gigafactories, reforzar la capacidad de computaci&oacute;n europea y respaldar campeones tecnol&oacute;gicos como Mistral.
    </p><p class="article-text">
        Kimi K3 debe entenderse como &ldquo;un acicate, entre las <em>bigtechs</em> americanas y las <em>startups</em> chinas&rdquo;, enfatiza Mensch, quien incide en que la carrera competitiva global se decidir&aacute; entre empresas y ecosistemas tecnol&oacute;gicos nacionales. Y en esa nueva Guerra Fr&iacute;a digital, la amenaza para Europa es doble: quedarse rezagada frente a las dos superpotencias y convertirse en una especie de mercado cautivo de plataformas impuestas por ambos bloques y rivales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ia-inaugura-nueva-guerra-fria-tecnologica-cotiza-baja-bolsa_129_13418899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La IA inaugura una nueva 'guerra fría' tecnológica que ya cotiza (a la baja) en la bolsa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,China,Estados Unidos,OpenAI,ChatGPT,Nvidia,Anthropic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Petróleo a 120 dólares, inflación y tipos altos más tiempo: así es como te va afectar la escalada de la guerra en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/petroleo-120-dolares-inflacion-tipos-altos-tiempo-afectar-escalada-guerra-iran_1_13405256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba3ff44d-c853-4bd7-af94-2d313130ff86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Petróleo a 120 dólares, inflación y tipos altos más tiempo: así es como te va afectar la escalada de la guerra en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colapso del flujo energético de Ormuz se ha trasladado al Mar Rojo y amenaza con cerrar el Canal de Suez, el barril de Brent toca los tres dígitos y aumentan los riesgos de inflación y de tipos altos por más tiempo</p><p class="subtitle">La escalada del conflicto en Oriente Próximo dispara de nuevo el precio del petróleo hasta los 100 dólares</p></div><p class="article-text">
        El Brent &mdash;barril de referencia en Europa&mdash; traspas&oacute; la psicol&oacute;gica barrera de los 100 d&oacute;lares en una semana en la que redoblaron todas las campanas por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ofensiva-trump-iran-desencadena-escalada-regional-golfo-persico_1_13402464.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva escalada del conflicto entre EEUU e Ir&aacute;n</a>. Con tal ac&uacute;stica los expertos se vieron obligados a dar un giro copernicano a sus relatos y trasladar la idea de que la guerra ha dejado de ser una amenaza regional. El c&oacute;ctel explosivo de la reanudaci&oacute;n de &ldquo;ataques masivos&rdquo; a las infraestructuras estrat&eacute;gicas iran&iacute;es, la cada vez mayor militarizaci&oacute;n del Estrecho de Ormuz &mdash;por donde transitaba el 20% del petr&oacute;leo mundial&mdash; y la extensi&oacute;n del colapso de los flujos de crudo a otro cuello de botella, el de Bab el-Mandeb, bajo control de los hut&iacute;es yemen&iacute;es aliados de Teher&aacute;n, ha elevado el term&oacute;metro de una confrontaci&oacute;n que devuelve la preocupaci&oacute;n a los mercados, los observadores diplom&aacute;ticos y los economistas. 
    </p><p class="article-text">
        La interrupci&oacute;n de esta pasarela mercante recortar&iacute;a otro 7% los flujos petrol&iacute;feros y perjudicar&iacute;a seriamente los gas&iacute;sticos, con precios superiores a los 62 d&oacute;lares el MW/hora en Europa. As&iacute; como al oro negro, en m&aacute;ximos desde marzo, al inicio del conflicto contra Ir&aacute;n. Pero, adem&aacute;s, da&ntilde;ar&iacute;a la navegaci&oacute;n por el Canal de Suez, <em>chokepoint</em> esencial de mercanc&iacute;as transoce&aacute;nicas entre el &Iacute;ndico y el Atl&aacute;ntico por el atajo mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, la dial&eacute;ctica belicista de la Administraci&oacute;n Trump, las represalias iran&iacute;es sobre sus vecinos p&eacute;rsicos, la incontinencia militar israel&iacute; contra los territorios liban&eacute;s y palestino, y el aumento de los ataques contra el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo han vuelto a disparar las primas de riesgo geopol&iacute;tico. Justo cuando los inventarios globales de crudo permanecen en cotas especialmente reducidas y el margen de maniobra de los grandes productores es cada vez m&aacute;s limitado.
    </p><p class="article-text">
        Firmas como Goldman Sachs contemplan ahora un escenario en el que el Brent alcance los 120 d&oacute;lares por barril si las disrupciones en Ormuz persisten hasta el &uacute;ltimo trimestre del a&ntilde;o. Y no parece que vaya a proclamarse un nuevo alto el fuego. La Casa Blanca reconoce que el conflicto le ha ocasionado ya 132.000 millones de d&oacute;lares de factura militar y pide al Congreso una partida urgente de 67.000 millones para avalar una campa&ntilde;a de duraci&oacute;n incierta e impopular a cuatro meses vista de los comicios <em>midterm </em>(en noviembre).<em> </em>Mientras Trump amenaza con destruir Pickaxe Mountain, emplazamiento subterr&aacute;neo donde Benjam&iacute;n Netanhayu aduce que Ir&aacute;n alberga sus reservas de uranio enriquecido y centrifugadoras avanzadas para construir su supuesto arsenal at&oacute;mico y anuncia un acuerdo de colaboraci&oacute;n nuclear con Arabia Saud&iacute; supeditado a la normalizaci&oacute;n plena de relaciones entre Riad y Tel Aviv.  
    </p><p class="article-text">
        Esta gu&iacute;a podr&iacute;a contribuir a entender los resortes que la guerra ha vuelto a poner encima del complejo tablero de ajedrez de un orden mundial en constante estado de mutaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El petr&oacute;leo vuelve a ser el term&oacute;metro del enfermo econ&oacute;mico mundial</h2><p class="article-text">
        En apenas unas semanas, el Brent ha retornado a los tres d&iacute;gitos tras encadenar un salto del 30% propulsado por la interrupci&oacute;n efectiva del suministro y el incremento del riesgo geopol&iacute;tico. Al control de Ormuz se suma ahora otro foco de inestabilidad en el Mar Rojo, donde los hut&iacute;es han atacado los primeros buques con destino a puertos saud&iacute;es. La advertencia, con resultados tangibles, se sald&oacute; con varios petroleros cargados con crudo saud&iacute; y rumbo a Asia que bordearon la zona. El tr&aacute;fico mar&iacute;timo comienza a virar sus rutas. So pena de asumir mayores costes log&iacute;sticos y primas de riesgo de aseguradoras.
    </p><p class="article-text">
        Los analistas descuentan que Ormuz y Bab el-Mandeb sufrir&aacute;n obstrucciones simult&aacute;neas. As&iacute; lo alerta Helima Croft, de RBC Capital Markets, para quien el mercado &ldquo;ha dejado de cotizar por el petr&oacute;leo que falta en la actualidad y sit&uacute;a en sus c&aacute;lculos el que podr&iacute;a dejar de recibir a corto y medio plazo&rdquo;. La Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (AIE) avisa de un descenso de 143 millones de barriles en mayo y de que, desde el inicio de las hostilidades, el ritmo medio al que caen las reservas globales es de 3,8 millones de barriles al d&iacute;a, que se sit&uacute;an en sus cotas m&aacute;s bajas entre los socios de la OCDE desde diciembre de 1990. Y admite que generar&aacute;n impactos notables en el negocio del gas. Porque, pese al avance de las renovables, los combustibles f&oacute;siles contin&uacute;an aportando el 57% de la electricidad global y siendo la principal fuente del transporte y de las industrias pesadas. De modo que su interrupci&oacute;n contagia de inmediato a bolsas y econom&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text">Reservas desiguales frente al shock energ&eacute;tico</h2><p class="article-text">
        El impacto b&eacute;lico no ser&aacute; uniforme. Mientras EEUU afronta la crisis con un aumento coyuntural de sus stocks de gasolina, di&eacute;sel y destilados, seg&uacute;n su agencia Energy Information Administration (EIA) Europa encara el pr&oacute;ximo invierno en una posici&oacute;n delicada. El precio del gas de referencia TTF se ha disparado cerca de un 50% en un mes con sus inventarios muy por debajo de los objetivos fijados por pa&iacute;ses como Alemania, que alberga el 45% de su capacidad, cuando aspira a llegar al 70% antes de noviembre. 
    </p><p class="article-text">
        Equinor, el mayor proveedor de gas del continente, admite que Europa podr&iacute;a llegar al invierno sin las reservas previstas si contin&uacute;an las perturbaciones en el estrecho de Ormuz.
    </p><p class="article-text">
        Asia es la tercera inc&oacute;gnita de esta ecuaci&oacute;n. Las olas de calor han disparado el consumo de luz y sus mercados pagan primas superiores por el Gas Natural Licuado (GNL) por los desv&iacute;os de cargamentos inicialmente destinados a Europa. &ldquo;Nos acercamos al aprovisionamiento invernal con una volatilidad mucho m&aacute;s sensible que hace unos meses&rdquo;, dice Christoph Halser, analista de Rystad Energy, quien enfatiza que cualquier retraso en la normalizaci&oacute;n del tr&aacute;fico por Ormuz mantendr&aacute; tensionados tanto el mercado del gas como el del petr&oacute;leo. A medio plazo, adem&aacute;s, los expertos dirigen sus miradas a China. A la evoluci&oacute;n de su demanda que determinar&aacute; tambi&eacute;n si el barril de crudo se instala por encima de los 100 d&oacute;lares o vuelve a moderarse. Pek&iacute;n ser&aacute; el mercurio que module el term&oacute;metro petrol&iacute;fero. 
    </p><h2 class="article-text">Inflaci&oacute;n, bancos centrales y el riesgo de tipos altos por m&aacute;s tiempo</h2><p class="article-text">
        El conflicto reanuda el temor al espectro de la <em>estanflaci&oacute;n</em>. Tras varios meses de moderaci&oacute;n de los IPCs de EEUU y de la zona del euro &mdash;favorecidos en gran medida por la correcci&oacute;n de los precios energ&eacute;ticos bajo el fr&aacute;gil memor&aacute;ndum de paz&mdash;, tanto la Fed como el BCE hab&iacute;an readaptado sus estrategias de <em>wait and see</em>, convencidos de que dispon&iacute;an de margen para observar las facturas energ&eacute;ticas y eludir encarecimientos del dinero en verano. El banco europeo la mantiene; el americano tendr&aacute; que decidir esta pr&oacute;xima semana.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un barril instalado en los 100 d&oacute;lares y un gas europeo disparado vuelven a situar el horizonte monetario en zonas borrascosas. Los bancos centrales no pueden ignorar otro shock energ&eacute;tico persistente &ldquo;porque corren el riesgo de desanclar las expectativas de inflaci&oacute;n&rdquo;, avisa Mohamed El-Erian, presidente del Queens' College de Cambridge. En l&iacute;nea con Paul Donovan, economista jefe de UBS Global Wealth Management. A su juicio, las perturbaciones geopol&iacute;ticas act&uacute;an como &ldquo;un impuesto sobre el crecimiento&rdquo;, reducen el poder de compra de hogares y los m&aacute;rgenes empresariales y obligan a las autoridades monetarias a mantener unas condiciones restrictivas durante m&aacute;s tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        La guerra amenaza con devolver a la econom&iacute;a global al inc&oacute;modo equilibrio entre inflaci&oacute;n y tipos altos con crecimiento an&eacute;mico.
    </p><h2 class="article-text">Las cadenas de valor vuelven al riesgo geopol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Como en tiempos de la Gran Pandemia o de los bloqueos de los <em>chokepoints</em> navales y log&iacute;sticos. La ralentizaci&oacute;n de los flujos mercantes en Ormuz y el Mar Rojo implica una doble prima de riesgo &mdash;energ&eacute;tica y aseguradora&mdash; para dar salida al combustible f&oacute;sil del P&eacute;rsico, la primera, y proteger a los buques, la segunda. Todo ello, adem&aacute;s, encarece progresivamente las importaciones y retarda las entregas a industrias; sobre todo, a las m&aacute;s dependientes de las cadenas internacionales de suministro como la automoci&oacute;n, la electr&oacute;nica o la qu&iacute;mica. Cada desv&iacute;o supone m&aacute;s d&iacute;as de navegaci&oacute;n, m&aacute;s factura energ&eacute;tica y m&aacute;s costes log&iacute;sticos que se trasladan a fabricantes, distribuidores y consumidores. Es decir, m&aacute;s inflaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la crisis de la Covid-19, ahora no existe un problema de d&eacute;ficit productivo, sino de vulnerabilidad de las arterias del comercio global. M&aacute;s del 80% de los flujos de mercanc&iacute;as se transportan por v&iacute;a mar&iacute;tima. Las mercanc&iacute;as que conectan Asia, Oriente Pr&oacute;ximo y Europa atraviesan por alguno de los corredores afectados por el conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cadenas de valor ejercen una resistencia que se corresponde a la de su eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil, la geopol&iacute;tica&rdquo;, resume Peter Sand, analista jefe de Xeneta, plataforma mundial de inteligencia naval. Su advertencia reconoce un cambio de rumbo. Las empresas buscan proveedores m&aacute;s eficientes; aunque, por encima de todo, l&iacute;neas de suministro capaces de soportar hostilidades geopol&iacute;ticas frecuentes y prolongadas.
    </p><h2 class="article-text">La nueva geopol&iacute;tica del petr&oacute;leo </h2><p class="article-text">
        Arabia Saud&iacute; vuelve a convertirse en el productor decisivo para estabilizar &mdash;o tensionar&mdash; el mercado mediante su capacidad excedentaria; Rusia aprovecha unos precios m&aacute;s elevados para reabastecer sus arcas, con las que financia su contienda b&eacute;lica en Ucrania, y China gana influencia como gran comprador de crudo. Europa, en este escenario, se mantiene como actor vulnerable por su alta dependencia energ&eacute;tica exterior y EEUU combina su estatus de gestor del crudo como primer productor global con un aumento de protagonismo militar que alimenta su convicci&oacute;n de que garantizar la seguridad de los corredores mar&iacute;timos significa preservar su influencia econ&oacute;mica global.
    </p><p class="article-text">
        Christof R&uuml;hl, investigador del Center on Global Energy Policy y ex economista jefe de BP, precisa que el mercado del crudo resiste m&aacute;s que en crisis precedentes por la mayor diversificaci&oacute;n de sus suministros, sus nuevas infraestructuras y una econom&iacute;a menos intensiva en petr&oacute;leo. Pero advierte de que esa resiliencia activa &ldquo;puede inducir a los gobiernos a asumir riesgos cada vez mayores&rdquo;. En otras palabras, cuanta m&aacute;s habilidad muestran los mercados para absorber <em>shocks</em>, mayor puede ser la tentaci&oacute;n pol&iacute;tica de usar la energ&iacute;a como arma de presi&oacute;n geopol&iacute;tica. 
    </p><h2 class="article-text">EEUU exhibe su fortaleza energ&eacute;tica como ventaja estrat&eacute;gica</h2><p class="article-text">
        El conflicto contra Ir&aacute;n est&aacute; amplificando una de las grandes transformaciones geoecon&oacute;micas recientes. EEUU no afronta este shock energ&eacute;tico como importador de crudo y gas, sino como el mayor de sus proveedores. Eso s&iacute;, en funci&oacute;n de cu&aacute;ndo abra sus grifos productivos. Cada interrupci&oacute;n de flujos procedentes de Oriente Pr&oacute;ximo mejora su atractivo energ&eacute;tico a los ojos de Europa y Asia y las ganancias de sus <em>supermajors</em> y su industria f&oacute;sil. &ldquo;Existe una clara prima geopol&iacute;tica en el mercado que hace repuntar con suma celeridad sus precios&rdquo;, explica Torgrim Reitan, director financiero de Equinor. 
    </p><p class="article-text">
        La guerra refuerza una ventaja competitiva que Washington ha construido durante a&ntilde;os gracias a la revoluci&oacute;n del shale, el petr&oacute;leo no convencional extra&iacute;do a partir de esquistos y que reporta ping&uuml;es beneficios al sector estadounidense. 
    </p><h2 class="article-text">Un nuevo orden mundial fragmentado y que asume mayores riesgos </h2><p class="article-text">
        &ldquo;El mercado del crudo es mucho m&aacute;s fr&aacute;gil de lo que cree la Administraci&oacute;n Trump&rdquo;, asegura Ali Ahmadi, analista de <em>Foreign Policy</em>. A lo que Will Walldorf, profesor de Wake Forest University, suma un horizonte de tensi&oacute;n creciente, dado que &ldquo;la experiencia hist&oacute;rica demuestra que los dirigentes que inician una guerra rara vez la terminan&rdquo;, porque el coste pol&iacute;tico de reconocer un fracaso &ldquo;suele pesar m&aacute;s que el cheque econ&oacute;mico de prolongar el conflicto&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/petroleo-120-dolares-inflacion-tipos-altos-tiempo-afectar-escalada-guerra-iran_1_13405256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 20:46:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Petróleo a 120 dólares, inflación y tipos altos más tiempo: así es como te va afectar la escalada de la guerra en Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Inflación,Gas natural,Estados Unidos,Combustibles fósiles,Combustibles,Guerra en Irán,Yemen,Israel,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Corea del Sur y Japón rememoran la crisis asiática y cambian el ‘chip’ de los activos IA y del ahorro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/corea-sur-japon-rememoran-crisis-asiatica-cambian-chip-activos-ia-ahorro_129_13386952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f3535c2-e43c-4169-b0e5-d6a06fa04ce0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x928y432.jpg" width="1200" height="675" alt="Corea del Sur y Japón rememoran la crisis asiática y cambian el ‘chip’ de los activos IA y del ahorro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Kospi surcorano, el índice más rentable de 2025, vive el episodio de volatilidad más intenso en tres décadas y pone en cuestión el mantra de la capacidad de la IA para sostener valores tecnológicos. Mientras, Tokio abandona la era del dinero gratis y revaloriza un bono soberano que ha encendido la mecha de las fugas de capital en el resto de Asia y ha reducido el atractivo de la deuda americana y europea</p><p class="subtitle">Corea del Sur aprueba una macroinversión de 830.000 millones de euros en fábricas de chips e IA</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas un mes, Corea del Sur simbolizaba el entusiasmo inversor por la IA. Durante todo 2025, de hecho. Pero algo huele en su emblem&aacute;tico &Iacute;ndice Kospi que recuerda a la crisis monetaria de 1997. La atm&oacute;sfera burs&aacute;til regional se ha deteriorado, hasta hacer cundir el nerviosismo desde comienzos de julio. Tras dispararse m&aacute;s de un 250% en un a&ntilde;o, el MSCI Korea (Morgan Stanley Capital International), que controla la evoluci&oacute;n de activos de compa&ntilde;&iacute;as surcoreanas accesibles a inversores internacionales y determina sus flujos de capital, se ha contra&iacute;do m&aacute;s del 30% desde sus m&aacute;ximos de junio. Con episodios de volatilidad desconocidos desde 1998. Ni siquiera unos beneficios r&eacute;cord de Samsung Electronics y SK Hynix han bastado para frenar una ola de ventas que cuestiona las valoraciones reales de las multinacionales del sector de los semiconductores.
    </p><p class="article-text">
        Pero si el mayor de los <em>tigres asi&aacute;ticos</em> &ndash;econom&iacute;a comparable en tama&ntilde;o a la espa&ntilde;ola&ndash; se est&aacute; desmarcando del <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/corea-sur-aprueba-macroinversion-830-000-millones-euros-fabricas-chips-e-ia_1_13341880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fervor inversor por la IA</a>, en el que los chips han pasado a ser la estrella de las cotizaciones con <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-normalidad-nvidia-gana-210-sube-1-bolsa_1_13238208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nvidia</a> ya destacada como la empresa con mayor capitalizaci&oacute;n, Jap&oacute;n est&aacute; protagonizando un viraje mucho m&aacute;s silencioso. Pero potencialmente m&aacute;s trascendental. 
    </p><p class="article-text">
        El rendimiento del bono soberano a 30 a&ntilde;os ha escalado a m&aacute;ximos en tres d&eacute;cadas mientras el Banco de Jap&oacute;n (BoJ) desmantela, sin prisa pero sin pausa, la pol&iacute;tica monetaria ultra-expansiva, con tipos pegados a cero, que instaur&oacute; hace treinta a&ntilde;os para combatir la deflaci&oacute;n y reanimar el gasto de un consumidor. Propenso hasta l&iacute;mites insospechados, al ahorro. 
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de registro ha generado un verdadero interrogante inversor. Y no solo en el parqu&eacute; japon&eacute;s. Tambi&eacute;n en las plazas internacionales. La cuesti&oacute;n no gira tanto en torno a averiguar cu&aacute;nto y en qu&eacute; momento el BoJ encarecer&aacute; el precio del dinero &ndash;asunto ya descontado&ndash; como en saber lo que ocurrir&aacute; si aseguradoras, bancos y fondos de pensiones japoneses comienzan a repatriar parte de los billones de d&oacute;lares invertidos en EEUU y Europa.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, ambos episodios no parecen conectados. Al fin y al cabo, el escenario burs&aacute;til en Asia podr&iacute;a entenderse como una correcci&oacute;n por un episodio febril agudo de la IA en un tel&oacute;n de fondo que augura el final del dinero barato en Jap&oacute;n. Pero el mercado empieza a consensuar que son dos actos de una misma pieza teatral: la de que el ahorro asi&aacute;tico &ndash;pilar neur&aacute;lgico del sistema financiero internacional de las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas&ndash;, ha emprendido un giro de guion que retrotrae a los inversores a la crisis financiera de 1997. Desencadenada por la ca&iacute;da libre del <em>bath</em> tailand&eacute;s y que contagi&oacute; a la pr&aacute;ctica totalidad de las divisas de los tigres asi&aacute;ticos de forma fulminante, en una especie de carrera competitiva por ganar atractivo monetario que hizo saltar por los aires las fr&aacute;giles costuras de sus econom&iacute;as. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Similitudes y diferencias de la crisis del 97</strong></h2><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n resulta inevitable, aunque, de momento, enga&ntilde;osa. Entonces, el problema fue la escasez de d&oacute;lares y la fragilidad de los mercados emergentes. En la actualidad, sin embargo, el riesgo es de otra &iacute;ndole. Asia acumula exceso de ahorro, <a href="https://www.eldiario.es/economia/japon-prepara-aterrizaje-economico-turbulencias-geopoliticas-decadas-rumbo-monetario_1_12876523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n sigue siendo el gran acreedor global</a> y Corea del Sur presenta un <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/corea-sur-creara-fondo-desigualdad-impuestos-negocio-ia_1_13358582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patr&oacute;n productivo s&oacute;lido,</a> alejado, aunque no del todo, de los viejos conglomerados industriales &ndash;<em>chaebols&ndash;</em> protegidos institucional y financieramente desde Se&uacute;l. De modo que la inquietud no reside ahora en un d&eacute;ficit de capital, como en los noventa, sino, m&aacute;s bien, en los da&ntilde;os colaterales de un cambio brusco de tim&oacute;n de esos flujos inversores.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la fragilidad del MSCI Korea ha impulsado la predicci&oacute;n de la volatilidad a 60 d&iacute;as hasta su cota m&aacute;s alta desde 1998; incluso por encima de los registros del colapso crediticio de 2008. Tanto, que los denominados mecanismos autom&aacute;ticos de suspensi&oacute;n de la negociaci&oacute;n (<em>circuit breakers</em>) se han activado siete veces este a&ntilde;o. Algo sin parang&oacute;n en el &uacute;ltimo cuarto de siglo. 
    </p><p class="article-text">
        El nerviosismo imperante resulta todav&iacute;a m&aacute;s llamativo porque llega cuando los resultados y los fundamentos empresariales son extraordinariamente s&oacute;lidos. Samsung acaba de multiplicar por 19 su beneficio trimestral y SK Hynix ha protagonizado la mayor salida a Bolsa de una empresa for&aacute;nea en EEUU con una captaci&oacute;n de 26.500 millones de d&oacute;lares, lo que ha propiciado que su CEO, Kwak Noh-Jung, aventure que la escasez mundial de memorias avanzadas para IA podr&iacute;a prolongarse m&aacute;s all&aacute; de 2030. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ni unas ganancias hist&oacute;ricas ni unas perspectivas de demanda excepcionales han impedido que los inversores cuestionen unas valoraciones que parec&iacute;an tener crecimientos sin l&iacute;mites. Por el contrario, esta semana ha ganado adeptos la consigna de mercado de diferenciar entre acciones de compa&ntilde;&iacute;as de circuitos integrados con modelos de IA realmente vanguardistas o con exceso de equipaje inversor. S&iacute;ntoma que se aprecia en el &iacute;ndice SOX norteamericano, que integra a firmas con el sello chip, y que revela una trayectoria plana desde finales de marzo. Los semiconductores han sustituido al software como el <em>enfant terrible</em> del <em>boom</em> tecnol&oacute;gico.  
    </p><p class="article-text">
        A m&aacute;s de mil kil&oacute;metros de Se&uacute;l, otro mercado aparentemente tranquilo, como el japon&eacute;s, env&iacute;a se&ntilde;ales de alerta. En este caso, por el rendimiento de su bono soberano a 30 a&ntilde;os, que ha rozado m&aacute;ximos in&eacute;ditos desde los noventa, lo que refleja la brusquedad del volantazo monetario del BoJ y que parece acu&ntilde;ar el epitafio a las compras masivas de deuda y renovar los controles de la curva de rendimientos en su mercado de deuda. El cambio es gradual, pero supone el final del mayor experimento monetario de la historia contempor&aacute;nea: tres d&eacute;cadas de dinero gratis, sin tipos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cambio de tercio inversor </strong></h2><p class="article-text">
        Este viraje tiene implicaciones cruciales. M&aacute;s all&aacute; de las fronteras de Jap&oacute;n. Durante d&eacute;cadas, el exceso de ahorro del <em>pa&iacute;s del sol naciente</em> ha avalado gran parte de la deuda federal americana y soberana europea. Aseguradoras, bancos y gigantes como el Government Pension Investment Fund (GPIF) &ndash;el mayor fondo p&uacute;blico de pensiones del mundo&ndash; mantienen billones de d&oacute;lares invertidos en bonos del Tesoro, deuda europea y otros activos internacionales. Pero si, como ocurre ahora, las rentabilidades del bono dom&eacute;stico nip&oacute;n contin&uacute;an aumentando, una porci&oacute;n de ese capital regresar&aacute; a Jap&oacute;n, elevar&aacute; el coste de financiaci&oacute;n de gobiernos y de empresas en Occidente y alterar&aacute; el equilibrio que durante a&ntilde;os ha sostenido los mercados globales.
    </p><p class="article-text">
        Esta coincidencia &ndash;una bolsa tecnol&oacute;gica con alteraciones extremas como la surcoreana, junto al despertar del mercado de deuda japon&eacute;s&ndash; es la que ha emitido el s&oacute;nar inversor hasta alterar el &aacute;nimo de gestores, bancos de inversi&oacute;n y bancos centrales. No parece que porque se avecine un episodio cr&iacute;tico inminente. Pero s&iacute; porque ambos casos se encaraman a una misma longitud de onda, la de que el ahorro asi&aacute;tico, m&aacute;s trascendental de lo que se interpreta en Occidente, est&aacute; virando sus hojas de ruta. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, no hay p&aacute;nico a otro estallido financiero como el de 1997 que, por otro lado, surgi&oacute; casi de la nada, sin que ning&uacute;n gendarme multilateral, como el FMI, o inversor de post&iacute;n, alertara de ello. Entre otras razones, porque los <em>tigres asi&aacute;ticos</em> &ndash;y Jap&oacute;n, China o India&ndash; no sufren ahora d&eacute;ficits exteriores ni deudas denominadas en d&oacute;lares o reservas insuficientes de divisas. Aunque Corea del Sur mantenga una banda de fluctuaci&oacute;n con cierta rigidez desde que se desplom&oacute; el won en 1997. Pero s&iacute; una percepci&oacute;n del riesgo que ha pasado del &aacute;mbito monetario al mercado de bonos. 
    </p><p class="article-text">
        Tokio y Se&uacute;l han reforzado su atractivo por las reformas en sus gobiernos corporativos, en sus sectores con la vitola de estrat&eacute;gicos tecnol&oacute;gicamente y altamente competitivos en el exterior y por unas divisas que se han depreciado moderadamente, pero lo suficiente para impulsar sus exportaciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y parad&oacute;jicamente, esa fortaleza les ha reportado otras vulnerabilidades. En Corea del Sur, Samsung Electronics y SK Hynix concentran cerca de dos tercios del &iacute;ndice MSCI Korea, de modo que cualquier correcci&oacute;n en sus cotizaciones amplifica autom&aacute;ticamente los temores del mercado. El auge de los ETF &ndash;fondos cotizados&ndash; que se centran en un &uacute;nico valor, el elevado grado inversor de los minoristas, y la extraordinaria concentraci&oacute;n del capital internacional en los semiconductores, han convertido la bolsa surcoreana en uno de los mercados m&aacute;s sensibles a cualquier cambio de expectativas sobre la IA.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera el comportamiento del won responde a c&aacute;nones tradicionales. Pese al espectacular ascenso de la renta variable, la moneda surcoreana permanece en su nivel m&aacute;s bajo en relaci&oacute;n con el d&oacute;lar desde 2009. Debido a que muchos fondos for&aacute;neos se ven obligados a reducir posiciones y rotar carteras y los inversores surcoreanos siguen suministrando miles de millones de d&oacute;lares a los &iacute;ndices tecnol&oacute;gicos de Wall Street. Atra&iacute;dos por <em>bigtechs</em> como Nvidia, Microsoft o Apple. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El capital retorna a Jap&oacute;n, pero huye de la regi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El resultado es un flujo constante de salida de capitales que mantiene bajo presi&oacute;n a las divisas. A ello se une el hecho de que, si los bonos japoneses ofrecen retornos altamente atractivos, el incentivo de conservar posiciones en deuda estadounidense, europea o australiana se diluir&aacute; de forma significativa.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, el mayor acreedor global &ndash;Jap&oacute;n&ndash; podr&iacute;a dejar de actuar como estabilizador precisamente cuando las necesidades de financiaci&oacute;n de las econom&iacute;as de rentas altas alcanzan niveles hist&oacute;ricos, y los ratings de deuda y solvencia de sus compa&ntilde;&iacute;as comienzan a atisbar unas necesidades de reajuste. Por si fuera poco, Indonesia, Filipinas, Malasia e India han certificado esta semana fugas de capital. Tambi&eacute;n los indicadores chinos, especialmente los tecnol&oacute;gicos. Imbuidos por la p&eacute;rdida de fuelle de su PIB en el tercer trimestre, que remont&oacute; un 4,3% a siete d&eacute;cimas del objetivo, ya oficios, de crecimiento, y las dudas sobre la estabilizaci&oacute;n de su sector inmobiliario y de los gastos de consumo de hogares y de inversi&oacute;n empresarial. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de una climatolog&iacute;a con nubes y claros por un d&oacute;lar que recupera su m&uacute;sculo perdido en 2025 y que ha vuelto a inaugurar un baile de divisas que, en Asia, despierta pesadillas ocultas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dinamismo de buena parte del continente tendr&aacute; que sortear presiones crecientes&rdquo; alerta el economista jefe para Asia de HSBC, Frederic Neumann, para quien las autoridades monetarias de la regi&oacute;n &ldquo;deber&aacute;n decidir entre subir los tipos para sostener sus monedas o proteger unas econom&iacute;as amenazadas por la desaceleraci&oacute;n&rdquo;. En sinton&iacute;a con Christopher Wong, estratega de divisas de OCBC, que advierte de que las intervenciones cambiarias de sus bancos centrales &ldquo;solo podr&aacute;n estabilizar temporalmente el mercado mientras persista el voltaje geopol&iacute;tico y la deuda de las potencias industrializadas siga atenazando sus coyunturas y presupuestos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia invita a la prudencia, dice Rob Subbaraman, economista jefe de Nomura, al recordar que tanto en la crisis asi&aacute;tica de 1997 como en la de la deuda europea de 2012 las reservas de divisas parec&iacute;an suficientes &ldquo;hasta que los mercados cambiaron de opini&oacute;n&rdquo;. Cuando aumenta la percepci&oacute;n del riesgo, las primas exigidas por los inversores pueden dispararse en cuesti&oacute;n de semanas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/corea-sur-japon-rememoran-crisis-asiatica-cambian-chip-activos-ia-ahorro_129_13386952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:41:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Corea del Sur y Japón rememoran la crisis asiática y cambian el ‘chip’ de los activos IA y del ahorro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Japón,Corea del Sur,Inteligencia artificial,Deuda pública,Bolsa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La independencia militar europea vale un arsenal: 800.000 millones de dólares adicionales cada año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/independencia-militar-europea-vale-arsenal-800-000-millones-dolares-adicionales-ano_129_13369693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6365c8c9-5e33-4116-bc06-65df27dcb067_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147196.jpg" width="1897" height="1067" alt="El francés Emmanuel Macron y el alemán Friedrich ven pasar a Donald Trump, en la última cumbre de la OTAN"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde las latitudes europeas más conservadoras se repite como un mantra la urgente necesidad de configurar un ejército propio. Pero ha sido Trump quien ha puesto precio: un 5% del PIB. Tanto como la factura de los fondos Next Generation o el cheque que calculó Mario Draghi para situar la competitividad de la UE a la altura de la americana y la china</p><p class="subtitle">Los líderes de la OTAN intentan construir una falsa imagen de unidad tras los incendios de Trump</p></div><p class="article-text">
        Hasta el retorno de Donald Trump al Despacho Oval, la creaci&oacute;n de un ej&eacute;rcito europeo parec&iacute;a instalado en el limbo narrativo de Bruselas, aunque se reactivase con la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. Ahora, el objetivo de independencia militar que Washington ha inculcado a sus <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lideres-otan-construir-falsa-imagen-unidad-incendios-trump_1_13366295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">socios europeos de la OTAN </a>ha intensificado un debate de especial efervescencia para que los aliados atl&aacute;nticos suscriban el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-espanol-minimiza-criticas-trump-gasto-militar-asegura-cierre-bases-eeuu-no-tendra-consecuencias_1_13360382.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cheque del 5% del PIB</a> en gastos armament&iacute;sticos acordado el verano pasado. Justo en medio de otro periodo de displicencia presupuestaria, con la econom&iacute;a del euro al ralent&iacute; y el <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fantasma de la inflaci&oacute;n arreciando</a>. Incluso con un dinamismo productivo a medio gas y unas deudas soberanas desbocadas. Tanto de los socios comunitarios como &mdash;y sobre todo&mdash;, de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n Trump 2.0 ha encendido de nuevo la mecha del debate. Desde el retorno de Trump a la presidencia estadounidense, los informes geoestrat&eacute;gicos europeos se han cargado de unas recurrentes apelaciones a la &ldquo;autonom&iacute;a defensiva&rdquo; del Viejo Continente. Pese a que la totalidad de los miembros de su club pertenecen a la Alianza Atl&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s entusiastas defensores del artificioso objetivo de gasto del 5% del PIB que exige EEUU a sus socios atlantistas es su secretario general, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rutte-mira-lado-detenciones-turquia-cumbre-otan-ankara_1_13360129.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Rutte,</a> ex primer ministro holand&eacute;s especialmente cr&iacute;tico con la propensi&oacute;n al gasto de los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y Espa&ntilde;a) en la crisis de la deuda de 2012 como adalid de los contribuyentes netos de la UE. Rutte se opuso a distribuir a los socios del sur los 750.000 millones de euros de los fondos Next Generation que auparon el ciclo de negocios post-Covid, aunque se mostrara complaciente con los d&eacute;ficits fiscales del eje franco-alem&aacute;n al frente del ejecutivo de Pa&iacute;ses Bajos y escenifique sin rubor esos mismos halagos hacia Trump como m&aacute;ximo dirigente de la OTAN.
    </p><p class="article-text">
        El 5% del PIB no solo parece una cota puesta al azar. Es un l&iacute;mite surgido al antojo del l&iacute;der MAGA sin consultar a ning&uacute;n aliado. Sin embargo, en su empe&ntilde;o ha logrado transformar una aspiraci&oacute;n pol&iacute;tica en un examen de contabilidad estrat&eacute;gica. Porque, &iquest;hasta qu&eacute; cantidad deber&iacute;a ascender la factura europea que sufragar&iacute;a la independencia militar de EEUU? Casi todos los c&aacute;lculos giran en torno a los 800.000 millones de euros.  
    </p><h2 class="article-text">El cheque de los fondos Next Generation</h2><p class="article-text">
        Es, de hecho, casi el cheque que valor&oacute; Bloomberg Intelligence hace un a&ntilde;o, cuando Trump subi&oacute; por primera vez su &oacute;rdago del 2% al 5% del PIB a los socios de la OTAN. En concreto, sus expertos lo situaron en 720.000 millones de euros, cantidad que guarda una relaci&oacute;n casi mim&eacute;tica con los 723.000 millones iniciales de los fondos Next Generation, destinados a la reconstrucci&oacute;n de la econom&iacute;a europea tras la gran pandemia. Y con la cifra que desliz&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/receta-mario-draghi-ue-no-quede-frente-eeuu-china-inversion-anual-800-000-millones_1_11638253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Draghi en su informe sobre competitividad</a> de hace casi dos a&ntilde;os para superar la brecha competitiva de la UE respecto a EEUU y China. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, Draghi habl&oacute; de entre 750.000 y 800.000 millones de euros. Desembolsos similares a los PIB de B&eacute;lgica, Irlanda o Taiw&aacute;n, y dirigidos a rivalizar con las dos superpotencias en una alocada carrera por la hegemon&iacute;a de la IA, la seguridad econ&oacute;mica, las tensiones geopol&iacute;ticas y la reconversi&oacute;n industrial. El exjefe del BCE englob&oacute; el gasto militar en dotaciones espec&iacute;ficas, dentro de este arsenal de recursos, para reconfigurar las cadenas de valor armament&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, con la cota del 5% encima de la mesa, esta cifra se ha convertido en una aportaci&oacute;n anual. Es decir, ha dejado de ser un cheque inicial, conformado a partir de los gastos del 2%, para poder configurar el pilar esencial sobre el que edificar el Ej&eacute;rcito europeo. De modo que Europa se ha visto inmersa, con los primeros desembolsos registrados en el &uacute;ltimo bienio, en el mayor ciclo de inversi&oacute;n militar desde la Segunda Guerra Mundial, con profundos efectos en sus finanzas y sus pol&iacute;ticas industriales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo atestigua el Kiel Institute for the World Economy. Sus investigadores calculan que, si todos los socios europeos de la OTAN cumplen los requerimientos de Trump hasta 2035, el esfuerzo adicional alcanzar&aacute; los 831.000 millones de euros anuales, casi un bill&oacute;n de d&oacute;lares. En el Kiel se subraya, sin embargo, que el principal obst&aacute;culo no ser&aacute; acumular el dinero, &ldquo;sino gastarlo con eficiencia&rdquo;. Porque Europa ostenta una industria militar muy fragmentada, con una decena de sistemas armament&iacute;sticos incompatibles, programas nacionales duplicados y cadenas de valor y de suministro dispersas que limitan las econom&iacute;as de escala.
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s<em> inri</em>, Fabrice Pothier, estratega de asuntos internacionales en Rasmussen Global, pone varias contradicciones geoestrat&eacute;gicas e interrogantes sin resolver en el club comunitario: &iquest;Qu&eacute; har&aacute; Europa en materia nuclear? &iquest;El comandante en jefe del Ej&eacute;rcito emplear&aacute; armas at&oacute;micas francesas en misiones exteriores? &iquest;Es posible un proyecto militar con retos de mantenimiento de la paz en tiempos de tan alta incertidumbre, cuando su aliado tradicional, EEUU, se desmarca de esta doctrina y China, Rusia o Ir&aacute;n han pasado a desarrollar pol&iacute;ticas exteriores ofensivas?
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Son necesarios tantos recursos?</h2><p class="article-text">
        El debate trasciende, pues, del mero aumento presupuestario. Pero, como apuntan Guntram Wolff, analista del Instituto Bruegel, de perfil paneuropeo, y Alexander Burilkov, su colega en el <em>think tank</em> Kiel, la cuesti&oacute;n que subyace de fondo es monetaria y trata de concretar el coste para Europa de sostener por s&iacute; sola la defensa convencional del continente si EEUU reduce sus tropas y sus compromisos de defensa conjunta. Sus c&aacute;lculos rebajan este esfuerzo financiero hasta los 250.000 millones de euros adicionales al a&ntilde;o, lo que induce a pensar que las partidas del 5% son descomunales. Si bien, al mismo tiempo, admiten que la factura &ldquo;podr&iacute;a dispararse&rdquo; si se ponen en liza &ldquo;una serie de transformaciones sin precedentes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, programas nucleares conjuntos. Pero tambi&eacute;n planes exigidos desde la OTAN como el despliegue de 300.000 soldados adicionales, la creaci&oacute;n de nuevas brigadas o la incorporaci&oacute;n de 1.400 carros de combate, de miles de veh&iacute;culos blindados o centenares de piezas de artiller&iacute;a y capacidades de ataque de largo alcance m&aacute;s potentes. O retos complejos como la unificaci&oacute;n de sus agencias de inteligencia, vigilancia, transporte estrat&eacute;gico o de las c&uacute;pulas de mando que en la actualidad dependen sobremanera de Washington. Todo ello, conllevar&iacute;a nuevas recursos y capitales. 
    </p><p class="article-text">
        Otros estudios apuntan en la misma direcci&oacute;n. Un informe de Bruegel estima que elevar el gasto europeo hasta el 3,7% del PIB &mdash;cuota planteada recientemente en la OTAN&mdash; exigir&iacute;a 275.000 millones de euros adicionales cada a&ntilde;o. El diagn&oacute;stico del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo (EPRS) sit&uacute;a este umbral en los 254.000 millones con desembolsos del 3,5%. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las cifras difieren seg&uacute;n el escenario analizado, todas confluyen en la idea de que el salto al 5% supone un cambio de escala en el esfuerzo financiero europeo y la estrategia de la Alianza. Rutte se ha afanado en presentar decenas de miles de millones de d&oacute;lares en contratos te&ntilde;idos de industriales; desde aviones de vigilancia GlobalEye hasta drones estrat&eacute;gicos MQ-4C Triton o programas de misiles de precisi&oacute;n. Sin reparar en que el sacrosanto principio del 3% del d&eacute;ficit que se instaur&oacute; en Maastricht y se aplica en el Pacto de Estabilidad surgi&oacute; de una charla informal entre Fran&ccedil;ois Mitterrand y su director de presupuestos Pierre Bilger, all&aacute; por 1981, para acotar la propensi&oacute;n al gasto de varios de los ministros de su gabinete.
    </p><h2 class="article-text">Riesgo de quiebras presupuestarias</h2><p class="article-text">
        En este contexto, no faltan voces cr&iacute;ticas con el uso de unos recursos que mermar&aacute;n las partidas de pensiones y servicios sociales, en el plano econ&oacute;mico, y que alertan contra una ruptura de los lazos transatl&aacute;nticos, desde la &oacute;rbita diplom&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Para muestra de las secuelas que dejar&iacute;a este rearme sin parang&oacute;n en las cuentas europeas, las de las tres grandes econom&iacute;as del continente. 
    </p><p class="article-text">
        Reino Unido aborda una senda fiscal insostenible, admite <a href="https://www.eldiario.es/internacional/andy-primer-burnham-favorito-suceder-starmer-ministro-reino-unido_1_13321153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nuevo l&iacute;der laborista Andy Burnham,</a> que se instalar&aacute; en el 10 de Downing Street con un margen presupuestario muy ajustado. De hecho, la Office for Budget Responsibility (OBR) alerta de que, con las pol&iacute;ticas actuales, la deuda remontar&aacute; de forma desaforada por la presi&oacute;n demogr&aacute;fica y al aumento del gasto en sanidad, dependencia y pensiones. Para frenar el endeudamiento &mdash;que se ha triplicado desde 2005&mdash; en torno al 95% del PIB a partir de 2030, ser&aacute;n preciso ajustes que excedan de los 100.000 millones de libras anuales, con recortes de gasto y aumentos de impuestos. 
    </p><p class="article-text">
        Paul Johnson, que dirige el prestigioso Institute for Fiscal Studies cree que &ldquo;Reino Unido no tiene un problema de d&eacute;ficit coyuntural, sino de presi&oacute;n permanente de gasto por el envejecimiento. Sin reformas de calado, cada presupuesto ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil que el anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francia, la otra potencia nuclear europea, mantiene sin despejar la inc&oacute;gnita de c&oacute;mo corregir su d&eacute;ficit sin ahogar el escaso dinamismo de su econom&iacute;a, reconocen en Fitch Rating, con unas previsiones oficiales del PIB a la baja y, por ende, una menor recaudaci&oacute;n tributaria, que obliga al Palacio de Matignon a lanzar correctivos fiscales desde hace un lustro. Christopher Dembik, analista de Saxo Bank, dice que la segunda econom&iacute;a del euro &ldquo;est&aacute; bajo vigilancia constante de los mercados y que cualquier desviaci&oacute;n presupuestaria puede traducirse en mayores costes de financiaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, quiz&aacute;s, el ejemplo de mayor enjundia sea el alem&aacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/economia/reformas-economicas-gobierno-merz-chocan-crisis-estructural-modelo-aleman_129_13366400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El canciller Friedrich Merz ha puesto en marcha el mayor giro fiscal de la historia</a> reciente del pa&iacute;s que inculc&oacute; el <em>austericidio</em> fiscal de 2012 al financiar a costa de unas emisiones de bonos superiores a los 800.000 millones de euros hasta 2030. Justo el coste de crear el ej&eacute;rcito europeo. Y entre las prerrogativas de esta agenda reformista se encuentra un ambicioso programa de rearme. Inaudito desde la Segunda Guerra mundial. Merz rompe as&iacute; con d&eacute;cadas de ortodoxia presupuestaria y con la tradicional doctrina del Schwarze Null (d&eacute;ficit cero). A trav&eacute;s de una reforma constitucional que permite excluir el gasto en defensa de los l&iacute;mites fiscales. La partida para Defensa alcanzar&aacute; los 109.000 millones de euros en 2027 y los 183.600 millones en 2030. Sin contar con el apoyo militar a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Gr&eacute;goire Roos, director en Chatham House, afirma que el rearme germano es &ldquo;una redefinici&oacute;n en toda regla del papel geoestrat&eacute;gico y econ&oacute;mico de Alemania en la UE&rdquo;. Apunte que suscribe Nathalie Tocci, su hom&oacute;loga en el Istituto Affari Internazionali (IAI), desde una &oacute;ptica geopol&iacute;tica. &ldquo;La alianza transatl&aacute;ntica ha entrado en una fase de quiebra hist&oacute;rica e irreversible, m&aacute;s all&aacute; del mandato de Trump&rdquo;, afirma. Porque EEUU ya no act&uacute;a como garante del sistema liberal, sino como potencia que cuestiona las reglas que cre&oacute;. Pese a lo cual, Washington seguir&aacute; exigiendo &mdash;avisa Carlyle&mdash;, un cheque de 14 billones de euros el pr&oacute;ximo bienio a la OTAN. Tanto, como el PIB conjunto de las cuatro mayores econom&iacute;as del Viejo Continente: Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/independencia-militar-europea-vale-arsenal-800-000-millones-dolares-adicionales-ano_129_13369693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La independencia militar europea vale un arsenal: 800.000 millones de dólares adicionales cada año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inversiones,Defensa,Otan,Ejército,Gasto Militar,Europa,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oro pierde su 'mapa del tesoro']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/oro-pierde-mapa-tesoro_129_13354074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54ae236c-2631-47c3-9a49-291d68e05e3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oro pierde su &#039;mapa del tesoro&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desplome del oro en plena escalada de la inflación estadounidense rompe uno de los dogmas más arraigados de los mercados. La irrupción de la IA como imán del capital, las expectativas de una Reserva Federal más restrictiva y la recomposición de las reservas de los bancos centrales están alterando las reglas que durante décadas guiaron la cotización del metal precioso</p><p class="subtitle">El nuevo presidente de la Fed nombrado por Trump mantiene los tipos de interés sin cambios</p></div><p class="article-text">
        El oro ha dejado de responder a los c&aacute;nones del mercado. Durante d&eacute;cadas, el metal precioso ha ocupado un lugar casi m&iacute;stico en la praxis burs&aacute;til. Cuando la <a href="https://www.eldiario.es/temas/inflacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflaci&oacute;n</a> repunta, las tensiones geopol&iacute;ticas aumentan o la confianza en <a href="https://www.eldiario.es/temas/divisas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las divisas</a> se resquebraja, el manual cl&aacute;sico recomienda adquirir sus onzas. Sin apenas l&iacute;mites de gasto en las carteras de capital. Sin embargo, 2026 est&aacute; desmontando buena parte de ese relato. 
    </p><p class="article-text">
        El contexto es sumamente contradictorio y complica cualquier justificaci&oacute;n que trate de analizar los cinco meses que el oro lleva a la deriva, en los que su cotizaci&oacute;n se ha dejado un 28% de su registro hist&oacute;rico de enero, cuando el valor de su onza toc&oacute; los 5.600 d&oacute;lares. Despu&eacute;s de un 2025 de bonanza excepcional, esta semana se ha acomodado por debajo de los 4.000 d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        No son pocas las causas que explican este fen&oacute;meno paranormal. Pero, entre todas ellas, resalta una. La correcci&oacute;n, de especial calibre, comparable a la de 2013, se produce cuando la inflaci&oacute;n americana vuelve a m&aacute;ximos de tres a&ntilde;os y supera el 4%, se&ntilde;al de correcci&oacute;n en Wall Street que, sin embargo, a&uacute;n no se ha consumado.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="El oro vuelve a caer tras el récord histórico de precio" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-4kviA" src="https://datawrapper.dwcdn.net/4kviA/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="488" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Esta paradoja esconde un cambio estructural sobre la fijaci&oacute;n de los precios de los activos y de los tipos de inter&eacute;s en unos mercados que navegan al son de la inteligencia artificial (IA) y su narrativa de inversiones billonarias para ganar productividad y llegar al final de la carrera competitiva global con el cetro de la hegemon&iacute;a monetaria y econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En 2013, se adujeron motivos que, en la actualidad, pueden parecer peregrinos. Al menos, varios de ellos. Entonces, el nada articulado consenso del mercado hablaba de que la inflaci&oacute;n, despu&eacute;s del colapso crediticio de 2008 y de la crisis de la deuda europea de 2012, hab&iacute;a muerto y que los bancos centrales, con tipos pr&oacute;ximos a cero, imprim&iacute;an dinero a mansalva, lo que generar&iacute;a una inevitable escalada de precios. Otros expertos achacaron su reajuste al fin del p&aacute;nico financiero que sigui&oacute; a la quiebra de <a href="https://www.eldiario.es/temas/lehman-brothers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lehman Brothers</a> y, en consecuencia, al abandono inversor del metal precioso como valor refugio. 
    </p><p class="article-text">
        La ristra de causas asumi&oacute; teor&iacute;as manidas como la de una &ldquo;normal&rdquo; recogida de beneficios, una supuesta fragilidad de la econom&iacute;a china, que perdi&oacute; lustre, pero que segu&iacute;a con un dinamismo trimestral del 7,7% e incluso, tesis<em> conspiranoicas</em> que apuntaban al epitafio de la era del oro por el fulgurante despegue del PIB americano y de su d&oacute;lar. Aunque, por encima de todas, destac&oacute; el factor bitcoin, la divisa digital a la que se le empez&oacute; a colgar el cartel del oro cripto. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&uacute;ltiples causas, ninguna de especial calado</strong></h2><p class="article-text">
        Ninguna de estas valoraciones explic&oacute;, por s&iacute; misma, su debacle. Ahora, tampoco sobresale un argumentario fundamentado. Salvo ciertos vestigios de que ha perdido su or&aacute;culo geopol&iacute;tico. Ya no parece que est&eacute; a expensas de la evoluci&oacute;n del d&oacute;lar o de la pol&iacute;tica monetaria de una Fed que &mdash;como admite su ya expresidente, Jerome Powell&mdash; est&aacute; sometida a una &ldquo;prueba de estr&eacute;s&rdquo; por la injerencia de la Administraci&oacute;n Trump en su soberan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, tampoco sigue la estela del petr&oacute;leo, el otro patr&oacute;n que explicaba &mdash;al menos, hasta ahora&mdash; su comportamiento burs&aacute;til. As&iacute; lo admite Deutsche Bank: &ldquo;La correlaci&oacute;n entre el <em>oro amarillo</em> y el <em>oro negro</em> se ha difuminado&rdquo;. Y de esta forma igual de elocuente, lo sintetiza Nikolaos Panigirtzoglou, estratega de JPMorgan, al valorar su desacoplamiento del bitcoin, su <em>alma gemela</em> en el negocio cripto. &ldquo;No observamos un quebranto total entre ambos, pero s&iacute; el desmantelamiento simult&aacute;neo de la misma narrativa de inversi&oacute;n&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        Los inversores, en paralelo, est&aacute;n retir&aacute;ndose del llamado <em>debasement trade</em>, y ese repliegue &ldquo;se ha acelerado especialmente con la ca&iacute;da flotante del bitcoin&rdquo;, que ha firmado su peor mes, este pasado junio, desde la quiebra de la plataforma de negocio de criptodivisas FTX en 2022, con un retroceso del 20% en su valor. Por el empeoramiento del sentimiento inversor, la salida masiva de fondos desde Wall Street y las expectativas alcistas de los tipos de inter&eacute;s en EEUU. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="La evolución de la inflación en EEUU" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-23jCM" src="https://datawrapper.dwcdn.net/23jCM/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="473" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        El concepto <em>debasement trade</em> describe una estrategia de inversi&oacute;n basada en la idea de que los gobiernos, enfrentados a descomunales deudas y d&eacute;ficits, recurrir&aacute;n a unas t&aacute;cticas monetarias expansivas y tolerar&aacute;n umbrales de inflaci&oacute;n por encima de los estipulados en los estatutos de sus bancos centrales. Bajo este escenario, en el que tambi&eacute;n juega el actual baile de divisas, los inversores escogen activos escasos o no ligados a monedas, como el oro, la plata o el bitcoin. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, esta tendencia, ha saltado en pedazos. En especial por parte de la versi&oacute;n Trump 2.0 y su nuevo emisario en la Fed, Kevin Warsh, s&iacute;mbolo de la p&eacute;rdida de soberan&iacute;a monetaria. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el oro posee un ADN m&aacute;s complejo: &ldquo;No es un hedge (riesgo) autom&aacute;tico contra la inflaci&oacute;n, sino contra la p&eacute;rdida de credibilidad de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y monetaria de EEUU&rdquo;, dice Mark Fandetti, de Armstrong Advisory Group. &ldquo;Su cotizaci&oacute;n sube cuando la inflaci&oacute;n es demasiado alta y las autoridades monetarias son pasivas, y deja de hacerlo cuando reaccionan con rapidez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Panigirtzoglou, el bienio <em>trumpista</em> actual ha situado a ciertos activos bajo unos relatos similares de protecci&oacute;n frente a p&eacute;rdidas de riqueza derivadas del ajuste de divisas &mdash;sobre todo, del d&oacute;lar&mdash; y el aumento de la deuda soberana. Sin embargo, todo ha cambiado tras el giro de la Fed hacia posiciones restrictivas para frenar el <em>shock </em>de la energ&iacute;a por la guerra en Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El resultado es una fuga coordinada de capitales de ETF &mdash;veh&iacute;culos de inversi&oacute;n a caballo entre fondos y acciones&mdash; respaldados por el oro y criptoactivos como bitcoin&rdquo;, aclara Panigirtzoglou. Para Nicky Shiels de MKS PAMP, &ldquo;la historia del mercado ha virado 180 grados&rdquo;, ya que el dinero &ldquo;ha dejado de perseguir la protecci&oacute;n del metal precioso frente a la depreciaci&oacute;n de monedas&rdquo; y ahora se mueve &ldquo;por criterios de IA y salidas a bolsa como las de SpaceX, Anthropic u OpenAI&rdquo;. El relato <em>debasement trade</em> &ldquo;ha perdido fuerza&rdquo;, precisa. As&iacute; lo revela la correcci&oacute;n del oro en el segundo trimestre de 2026, en el que las hostilidades en Oriente Pr&oacute;ximo han impulsado los IPC en todo el mundo. Pese a lo cual, la onza cedi&oacute; un 14% desde abril, su peor ca&iacute;da trimestral. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Orden de prioridades: los tipos de inter&eacute;s de Warsh</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n contribuye a su retroceso otro factor catalizador, la designaci&oacute;n de Warsh. Tom Price, de Panmure Liberum, cree que el mercado ha asumido que la prioridad de la Fed vuelve a ser la derrota de la inflaci&oacute;n, perspectiva que eleva el rendimiento de la deuda y los costes de poseer un activo que, como el metal precioso, no genera intereses.
    </p><p class="article-text">
        El oro, pues, ha perdido varias de sus br&uacute;julas. Entre otras, su capacidad de amortiguaci&oacute;n frente a riesgos geopol&iacute;ticos o los impulsos del d&oacute;lar. En Deutsche Bank ven un giro de prioridades. En esta renovada jerarqu&iacute;a de factores, el mercado &ldquo;ha reordenado sus urgencias&rdquo;. La geopol&iacute;tica se ha vuelto secundaria y los tipos en EEUU, en la gran preocupaci&oacute;n inversora. &ldquo;Si el mercado descuenta un endurecimiento monetario futuro, el resto de factores se neutraliza&rdquo;. El oro, al fin y al cabo, tambi&eacute;n compite contra el bono americano. Especialmente, el de 10 a&ntilde;os, que rinde en torno al 4,5%. Es decir, rivaliza con un activo que ofrece beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Y Warsh, bien sea por quitarse el cartel de marioneta de Trump o por combatir una inflaci&oacute;n que se traslada al bolsillo de unos consumidores que votar&aacute;n en las <em>midterm</em> de noviembre, parece dispuesto a mover ficha al alza. 
    </p><p class="article-text">
        Goldman Sachs vislumbra escenarios diferenciados. Si la Fed mantiene tipos, el oro recuperar&aacute; el nivel de los 4.800; si se materializa un ciclo de tres o cuatro subidas, su valor se hundir&aacute; hacia los 3.800 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco hay que desde&ntilde;ar la resaca de una &ldquo;exuberancia irracional&rdquo; del mercado. Con un d&oacute;lar que ha recuperado parte de su valor perdido en 2025 por el impulso que le otorgan siempre las tensiones geopol&iacute;ticas como la guerra en Ir&aacute;n, el colapso de Ormuz y la escalada del petr&oacute;leo. &ldquo;Las bolsas llevan semanas corrigiendo estos excesos&rdquo; dice Chris Beauchamp, de IG Markets: &ldquo;es como si el valor de la onza sufriera la resaca de su propia efervescencia&rdquo;, tras su escalada vertical de 2025, con la revitalizaci&oacute;n del d&oacute;lar y las subidas de tipos como &ldquo;detonantes de sus ventas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta reconfiguraci&oacute;n ocupa otro lugar destacado el <em>excepcionalismo estadounidense</em>, suerte de principio sacrosanto en Wall Street que confiere mayores rentabilidades a activos americanos en el subconsciente inversor frente a cualquier valor for&aacute;neo. Es en este punto en el que juegan un papel protagonista las acciones vinculadas a la IA y su presunta burbuja especulativa. La bolsa surcoreana &mdash;y su &iacute;ndice Kospi, tecnol&oacute;gico&mdash; ha constatado varias ca&iacute;das que apuntan a que los activos con sello algor&iacute;tmico podr&iacute;an haber ido demasiado lejos y que han personificado firmas de chips y de alta tecnolog&iacute;a.  
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fiebre amarilla en los bancos centrales</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n surgen otros dos factores: el acopio de oro <a href="https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por parte de los bancos centrales</a> y la especulaci&oacute;n. Las autoridades monetarias est&aacute;n repatriando lingotes desde la invasi&oacute;n rusa de Ucrania de manera excepcional. Aducen que ya no se identifica el metal precioso como activo financiero, sino como un pl&aacute;cet de seguridad nacional en una era de fragmentaci&oacute;n geopol&iacute;tica y autonom&iacute;a estrat&eacute;gica. En medio de movimientos de riesgos de capital con sello IA que act&uacute;an como im&aacute;n burs&aacute;til. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="El principal índice de la bolsa estadounidense, en máximos" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-3FU7o" src="https://datawrapper.dwcdn.net/3FU7o/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="505" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        Wall Street ha firmado entre abril y junio el mejor trimestre en renta variable desde 2020. Con tensiones b&eacute;licas, escalada del crudo y dudas sobre las valoraciones de la IA. Impulsado por la resistencia del PIB americano, beneficios empresariales s&oacute;lidos y el entusiasmo por el algoritmo. El S&amp;P 500 ha repuntado un 14,9%. &ldquo;Comportamiento que describe un mercado maduro&rdquo;, dice Jeff Buchbinder, de LPL Financial, pero que &ldquo;no explica que todos los activos vinculados a la IA justifiquen su valoraci&oacute;n&rdquo;, advierte Torsten Sl&oslash;k, economista jefe de Apollo. Para Jean Boivin, director del BlackRock Investment Institute, &ldquo;todos los cambios estructurales suelen crear focos de exuberancia en los mercados&rdquo; que demandan a los inversores distinguir los valores ganadores de los que se mueven por impulsos especulativos. 
    </p><p class="article-text">
        En este clima, los bancos centrales, seg&uacute;n el World Gold Council, elevaron en 2025 en un 19% sus <em>stocks</em> de oro, buscando precisamente rebajar su exposici&oacute;n a estos gestos especulativos. El porcentaje de autoridades monetarias que mantienen reservas en el Banco de Inglaterra (BoE) cay&oacute; del 64% al 57% en un a&ntilde;o, mientras la custodia de oro de la Fed descendi&oacute; del 17% al 14% en el primer trimestre de 2026. La Banque de France repatri&oacute; 129 toneladas del metal precioso de Nueva York entre julio de 2025 y enero de 2026 y el de la India ha reducido sus reservas de oro en el exterior del 55% en marzo de 2023 al 22% en marzo de 2026. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/oro-pierde-mapa-tesoro_129_13354074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El oro pierde su 'mapa del tesoro']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Bolsa,Tipos de Interés,Inflación,Divisas,Criptomonedas,Inteligencia artificial,Estados Unidos,Inversiones,Fondos de inversión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuba viaja al centro del capitalismo chino bajo el asedio y la vigilancia de su vecino del norte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cuba-viaja-centro-capitalismo-chino-asedio-vigilancia-vecino-norte_129_13332722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4761f321-ce4b-43da-b6ec-eb8a0cb495de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuba viaja al centro del capitalismo chino bajo el asedio y la vigilancia de su vecino del norte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acorralada por el endurecimiento de las sanciones de la Administración Trump, excluida del orden multilateral de Bretton Woods y sin el auxilio financiero que en el pasado le brindaron Moscú o Caracas, Cuba ha emprendido un viraje histórico para adoptar el modelo de mercado chino sin demoler el monopolio del Partido Comunista. En este proceso, su presidente, Miguel Díaz-Canel, pone en liza la supervivencia política y económica de la revolución</p><p class="subtitle">El mundo al revés: Cuba abre el mercado y el Reino Unido quiere recuperar el Estado</p></div><p class="article-text">
        La supervivencia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de Cuba del &uacute;ltimo cuarto de siglo se entiende con nitidez si se acude a la biograf&iacute;a de Eusebio Leal Spengler (1942-2020), ensayista e investigador cubano, conocido como<em> El historiador de La Habana</em>. Su ciudad. La que le vio nacer y morir y, por encima de todo, la que le impregn&oacute; de su esp&iacute;ritu reformista indomable. Leal, disc&iacute;pulo de Emilio Roig, de quien hered&oacute; la nomenclatura de su cargo, hizo suyo tambi&eacute;n su reto, surgido en los ochenta, de restaurar &iacute;ntegramente La Habana Vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Pese a no tener acceso a cr&eacute;ditos multilaterales por el veto de EEUU a una Cuba sometida al m&aacute;s prolongado embargo de la era moderna por decisi&oacute;n unilateral de su vecino del norte, despu&eacute;s del triunfo de la revoluci&oacute;n comandada por Fidel Castro que acab&oacute;, en 1959, con el r&eacute;gimen de Fulgencio Batista. 
    </p><p class="article-text">
        Leal, figura de reconocido prestigio dentro y fuera de la isla, se las ide&oacute; para seguir la estela de su mentor a trav&eacute;s de una singular estrategia que combin&oacute; la lavada de cara de &aacute;reas como la del cintur&oacute;n mar&iacute;timo que rodea su puerto (El Malec&oacute;n) o las de las plazas Vieja, de Armas o de la Catedral mientras creaba servicios sociales y proyectos habitacionales. Con una mezcla de aperturismo econ&oacute;mico y emprendimiento privado que le report&oacute; una red de recaudaci&oacute;n de ingresos, principalmente recabados desde el negocio tur&iacute;stico. Haciendo uso, por ejemplo, de no pocos se&ntilde;uelos para captar divisas como el de los hoteles Ambos Mundos (donde se aloj&oacute; el escritor Ernest Hemingway, gran amante de la isla), Santa Isabel, palacio colonial transformado en estancia de lujo o Conde de Villanueva, mansi&oacute;n del XVIII convertida en boutique hotelera especializada en turismo cultural.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello form&oacute; parte del llamado modelo Habaguanex, de la Oficina del Historiador, la gestora que reinvert&iacute;a los beneficios larvados por el turismo en viviendas, escuelas, centros de mayores y servicios sanitarios del casco hist&oacute;rico. Sin pr&eacute;stamos del exterior, Leal tir&oacute; de ingenio y de la argucia cubana para revitalizar una ciudad que se mov&iacute;a entre la imagen decr&eacute;pita del paso del tiempo y la belleza decadente, pero a&uacute;n visible, de la Joya del Caribe. Al tiempo que demostraba que el r&iacute;gido r&eacute;gimen revolucionario pod&iacute;a dejar margen de maniobra a una administraci&oacute;n de la econom&iacute;a dotada de mayor pragmatismo privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Habana Vieja de Leal pudo ser un laboratorio del socialismo de mercado que en la actualidad parece inspirar las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cuba-aprueba-reforma-inedita-liberalizar-economia-plena-crisis_1_13316869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reformas liberalizadoras urgentes</a> que el sucesor de los hermanos Castro --de Fidel y de Ra&uacute;l-- ha impuesto para tratar de quitarse el yugo que le ha colocado la Administraci&oacute;n Trump y su vuelta a la Doctrina Monroe.<a href="https://www.eldiario.es/internacional/miguel-diaz-canel-trump-busca-asfixia-cuba-haya-estallido-social-tenga-pretexto-intervenir_128_13274186.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El gobierno de Miguel D&iacute;az-Canel</a> desea importar ahora el modelo instaurado por China bajo el mandato de Deng Xiaoping. Mientras desde Washington se presiona para que se materialice un cambio del orden pol&iacute;tico en su archienemigo regional.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuba est&aacute; m&aacute;s acorralada que nunca. Incluso m&aacute;s que tras la extinci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/oi-fuegos-artificiales-temi-fuera-ataque-eeuu-tension-cuba-asfixiada-trump_1_13259049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El pa&iacute;s no recuerda unos episodios de alarma socio-econ&oacute;mica similares </a>desde el llamado Periodo Especial que sigui&oacute; a la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n y la ruptura de sus alianzas geoestrat&eacute;gicas con el Kremlin de la vieja URSS. El escenario, agravado por el cierre de los flujos energ&eacute;ticos de crudo venezolano tras la detenci&oacute;n de Nicol&aacute;s Maduro, es de suma emergencia. As&iacute; lo admite el propio D&iacute;az-Canel, cuando enfatiza que los problemas del pa&iacute;s &ldquo;no pueden atribuirse s&oacute;lo al bloqueo estadounidense, sino tambi&eacute;n a la burocracia, la ineficiencia y los obst&aacute;culos internos que frenan la producci&oacute;n&rdquo;. Todo un viraje de la narrativa oficial. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las palabras de D&iacute;az-Canel subyace un ejercicio de supervivencia. Cuba sigue alejada de las instituciones multilaterales, sin acceso a cr&eacute;ditos del FMI ni a financiaci&oacute;n de proyectos del Banco Mundial o instituciones regionales como el IADB, siglas en ingl&eacute;s del Interamericano de Desarrollo. Y sin rastro de que la oculta, aunque efectiva, diplomacia panda china, emita se&ntilde;al alguna de una cooperaci&oacute;n intensa con La Habana. Pese al estrangulamiento de Washington, que no ha tenido reparo alguno en enviar a su jefe del Pent&aacute;gono, Pete Hegseth, a Guant&aacute;namo como signo del rescate de la Doctrina Monroe en la versi&oacute;n Trump 2.0 y su inserci&oacute;n en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional americana de 2025. Cuba est&aacute; en su punto de mira. 
    </p><p class="article-text">
        La Monroe responde a la recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n hemisf&eacute;rica de la d&eacute;cada de los sesenta que eligi&oacute; a la comunidad latinoamericana como prioridad exterior estadounidense. Su patio trasero. Restablecida ahora por obra y gracia del secretario de Estado, Marco Rubio, originario de la isla, adalid de los exiliados cubano-americanos de Florida y obsesionado con el derrocamiento del r&eacute;gimen, aduce ahora el riesgo de que potencias extrarregionales --alusi&oacute;n velada a China y su mano invisible inversora, comercial, financiera e industrial-- hagan uso de su poder e influencia geoestrat&eacute;gica en el continente. 
    </p><h2 class="article-text">Diagn&oacute;stico de choque con tratamiento &lsquo;made in China&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de La Habana ante el cuello de botella energ&eacute;tico, el desabastecimiento de bienes y servicios --muchos de ellos, de primera y urgente necesidad, con riesgo de desnutrici&oacute;n de ni&ntilde;os y ancianos-- ha sido casi inmediata, con la aprobaci&oacute;n de un amplio recetario de 176 medidas que supone, <em>de facto</em>, la mayor liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica desde el triunfo de la revoluci&oacute;n. Bajo la inspiraci&oacute;n de las agendas reformistas del <em>gigante asi&aacute;tico</em> y, en menor medida, de Vietnam. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la de mayor enjundia sea la creaci&oacute;n de la banca privada y el fin del monopolio financiero del Estado. Por primera vez desde las nacionalizaciones de la d&eacute;cada de los sesenta. En busca de facilidades crediticias a empresas y hogares y de una mayor capacidad de atracci&oacute;n de capital dentro de un sistema productivo con serias dificultades para canalizar la inversi&oacute;n que demanda la modernizaci&oacute;n de su econom&iacute;a. En paralelo, se permitir&aacute; la entrada de accionariados privados en empresas p&uacute;blicas. Incluso for&aacute;neos. Todo un cambio de paradigma que rompe la esencia de la revoluci&oacute;n castrista y la aproxima al modelo chino, en el que el Estado conserva y se reserva el control de sectores estrat&eacute;gicos, pero comparte capital y gesti&oacute;n con socios privados. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Canel tambi&eacute;n abrir&aacute; el sector inmobiliario. Mediante autorizaciones de proyectos privados que anticipan liberalizaciones de suelo y demandan flujos de capital para rehabilitaci&oacute;n urbana, construcci&oacute;n residencial y desarrollo tur&iacute;stico. Del mismo modo, la di&aacute;spora cubana dejar&aacute; de ser un fen&oacute;meno externo. Los varios millones de nacionales residentes fuera de la isla tendr&iacute;an seguridad jur&iacute;dica, seg&uacute;n La Habana, para repatriar fondos y realizar inversiones. La repatriaci&oacute;n de talento y de las tasas de ahorro de sus exiliados est&aacute;n detr&aacute;s de esta medida que se completa con ventajas para constituir pymes privadas porque --reconoce el ejecutivo cubano-- el Estado no dispone de recursos suficientes para seguir siendo el motor productivo del pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a estos giros econ&oacute;micos irrumpen ajustes y devaluaciones monetarias. Cuba flexibiliza la pol&iacute;tica cambiaria para acometer depreciaciones del peso, corregir su distorsi&oacute;n con las grandes divisas globales y acercar as&iacute; su valor oficial a la realidad econ&oacute;mica. Estas maniobras implican riesgos inflacionarios y posibles p&eacute;rdidas de poder adquisitivo. Adem&aacute;s de instaurar un proceso de reducci&oacute;n de las trabas burocr&aacute;ticas, uno de los grandes cuellos de botella estructurales que pesa sobre el tejido productivo cubano. La reforma tambi&eacute;n incluye docilidad regulatoria para quienes produzcan, exporten o inviertan. Esencialmente, mediante recortes de requerimientos y permisos del sistema centralizado vigente durante m&aacute;s de seis d&eacute;cadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, la inversi&oacute;n extranjera se erige en la tabla de salvaci&oacute;n ante la falta de cr&eacute;ditos multilaterales y de financiaci&oacute;n internacional con la que suplir la escasez de divisas y modernizar las infraestructuras. Adem&aacute;s de revitalizar sectores estrat&eacute;gicos como el energ&eacute;tico, el industrial o el tur&iacute;stico. Un intento evidente de convertir la econom&iacute;a planificada en una de mercado que deja sin despejar la inc&oacute;gnita de si ser&aacute; factible la cohabitaci&oacute;n pac&iacute;fica entre el r&eacute;gimen pol&iacute;tico y la cambiante arquitectura productiva cubano y de si estas transformaciones se producir&aacute;n con o sin conflictividad social, alertan los expertos. 
    </p><h2 class="article-text">Visi&oacute;n panor&aacute;mica de los expertos</h2><p class="article-text">
        A diferencia de China, Cuba &ldquo;no emprende esta reconversi&oacute;n desde una posici&oacute;n de fortaleza de su econom&iacute;a&rdquo;, alerta Ricardo Torres, economista cubano y docente en la American University de Washington. Algo similar opina Carmelo Mesa-Lago, profesor en la Universidad de Pittsburgh y una de las voces m&aacute;s cr&iacute;ticas en el exilio hacia el sistema productivo de la isla. A su juicio, el aperturismo de D&iacute;az-Canel es un &ldquo;reconocimiento impl&iacute;cito&rdquo; de que el modelo estatal imperante no es capaz de crear prosperidad ni de disponer de divisas suficientes para sustentar su tejido productivo&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ted Henken, del Baruch College de Nueva York recalca que las nuevas medidas &ldquo;reconocen una realidad que existe sobre el terreno&rdquo;, la de que miles de pymes privadas &ldquo;se han convertido en actores esenciales para el abastecimiento, el empleo y la generaci&oacute;n de ingresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el &eacute;xito de la operaci&oacute;n del delf&iacute;n pol&iacute;tico de Ra&uacute;l Castro no depender&aacute; s&oacute;lo de su habilidad para sujetar las riendas de Cuba. &ldquo;La presi&oacute;n econ&oacute;mica estadounidense sobre la isla ha dejado de ser una estrategia sancionadora&rdquo; dice Stephen Walt, profesor de Asuntos Internacionales en la Harvard Kennedy School. Ahora, con la versi&oacute;n Trump 2.0, se ha transformado en &ldquo;una t&aacute;ctica de asfixia con profundas implicaciones geopol&iacute;ticas y humanitarias&rdquo;, explica en <em>Foreign Policy</em>. 
    </p><p class="article-text">
        En apenas unos meses, Trump, que ha dado v&iacute;a libre a Rubio para implantar la Doctrina Monroe, ha endurecido las multas a entidades vinculadas al conglomerado militar Gaesa, ha ampliado las restricciones financieras y energ&eacute;ticas y ha obtenido, adem&aacute;s, un importante respaldo jur&iacute;dico del Supremo estadounidense, al permitir a ExxonMobil reclamar compensaciones millonarias por activos expropiados tras la revoluci&oacute;n de 1959. 
    </p><p class="article-text">
        Walt apunta a que la combinaci&oacute;n de embargo, sanciones secundarias y presi&oacute;n sobre el sistema energ&eacute;tico es una versi&oacute;n moderna de cerco econ&oacute;mico. En l&iacute;nea con su colega Joseph Nye, que ostenta el estatus de profesor em&eacute;rito en Harvard, y que recuerda que la influencia de la Casa Blanca &ldquo;resulta m&aacute;s eficaz cuando contrarresta la coerci&oacute;n con poder para ordenar consensos&rdquo;. Nye admite que bajo la perspectiva del actual inquilino del Despacho Oval, se corre el riesgo de provocar el efecto contrario y castigar a una econom&iacute;a que trata de avanzar con mecanismos de mercado y precisa que refuerza la narrativa hist&oacute;rica del r&eacute;gimen sobre la hostilidad de EEUU y dificulta que las reformas generen los recursos necesarios para estabilizar el pa&iacute;s. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cuba-viaja-centro-capitalismo-chino-asedio-vigilancia-vecino-norte_129_13332722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 20:01:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuba viaja al centro del capitalismo chino bajo el asedio y la vigilancia de su vecino del norte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuba,Miguel Díaz-Canel,Estados Unidos,Donald Trump,Raúl Castro,China,Xi Jinping,La Habana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tregua busca alterar las reglas del juego en Oriente Próximo, pero no resuelve los riesgos económicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tregua-busca-alterar-reglas-juego-oriente-proximo-no-resuelve-riesgos-economicos_129_13318472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fd7ec85-42e9-40ec-a751-9b2773c25033_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tregua busca alterar las reglas del juego en Oriente Próximo, pero no resuelve los riesgos económicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El acuerdo entre EEEUU e Irán ha frenado una guerra que amenazaba con incendiar la región y colapsar los mercados energéticos. Pero la tregua, aún en el alero, deja sin resolver incógnitas como el futuro nuclear iraní, la gobernanza de Ormuz, la reconstrucción económica del régimen y el futuro equilibrio regional. Nadie sale derrotado; aunque tampoco nadie puede proclamarse vencedor</p><p class="subtitle">Qué piensan los expertos sobre el acuerdo de Irán y EEUU</p></div><p class="article-text">
        El acuerdo de paz sigue en el alero. EEUU, Ir&aacute;n y el pa&iacute;s anfitri&oacute;n (Suiza) admitieron la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/eeuu-retrasa-viaje-vance-reunion-iran-suiza-problemas-logisticos_1_13316633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suspensi&oacute;n de la r&uacute;brica</a> en la estaci&oacute;n invernal alpina de B&uuml;rgenstock y volvieron a situar en un limbo el en&eacute;simo intento de acabar con m&aacute;s de cien d&iacute;as de conflicto armado que <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-catapulto-ia_129_13297959.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sobrepasado los 100 d&iacute;as</a>. En este caso, sobre la campana. Con Donald Trump a un paso de territorio helv&eacute;tico y rodeado de sus hom&oacute;logos del G-7, el pacto, larvado tras unas arduas negociaciones, parec&iacute;a el epitafio definitivo. Tanto, que se le hab&iacute;a colgado el cartel de &ldquo;consenso de la gran transacci&oacute;n&rdquo;, porque sus 14 preceptos giraban en torno a la idea de intercambiar seguridad por prosperidad. 
    </p><p class="article-text">
        En una primera lectura, los observadores internacionales convinieron en precisar que hab&iacute;a en el tratado un <em>leit motiv </em>que hilvanaba las narrativas discrepantes de Washington y Teher&aacute;n sobre tres pilares. Por un lado, la estabilidad regional; por otro, los l&iacute;mites al programa nuclear iran&iacute; y, finalmente, la reinserci&oacute;n econ&oacute;mica del r&eacute;gimen chi&iacute; en los mercados exteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que inicialmente parec&iacute;a la <em>entente cordiale</em> m&aacute;s ambiciosa entre ambos pa&iacute;ses desde 1979 se convirti&oacute;, incluso antes de su firma, a medida que se conoc&iacute;an los detalles, en un oc&eacute;ano de suspicacias. 
    </p><p class="article-text">
        El memorando dise&ntilde;a una hoja de ruta de 60 d&iacute;as para convertir el alto el fuego en un marco de conveniencia geoestrat&eacute;gica. Con un objetivo prioritario, la desmilitarizaci&oacute;n del &aacute;rea, y una misi&oacute;n casi imposible, la ampliaci&oacute;n de una tregua permanente a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-hizbula-pactan-alto-fuego-libano-entrado-vigor-eeuu_1_13318379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escenarios como el del L&iacute;bano</a>, estado al que, a instancias de Teher&aacute;n, recib&iacute;a un compromiso de defensa hacia su soberan&iacute;a sin contar con el benepl&aacute;cito de Israel. Aunque el alto el fuego entre el gobierno de Benjamin Netanyahu y Hizbul&aacute;, seg&uacute;n ha declarado un alto cargo estadounidense a varios medios, podr&iacute;a facilitar las cosas. 
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica gran laguna diplom&aacute;tica de un acuerdo sujeto a&uacute;n a una negociaci&oacute;n posterior. Las inc&oacute;gnitas sobre si restablecer&aacute; el comercio, las inversiones y los negocios energ&eacute;ticos contin&uacute;an sin despejarse. EEUU enfatiz&oacute; que levantar&aacute; el bloqueo sobre Ormuz e Ir&aacute;n que garantizar&aacute; la plena reapertura mar&iacute;tima entre el Golfo P&eacute;rsico y el Mar de Om&aacute;n. Algo ineludible para devolver el tr&aacute;nsito naval a esta pasarela por la que fluye casi la quinta parte del petr&oacute;leo mundial y generar una m&iacute;nima previsibilidad a una arteria mar&iacute;tima trascendental. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la seguridad f&iacute;sica de la navegaci&oacute;n y las inciertas reglas del juego que deben regir el flujo naval --probablemente los dos factores que m&aacute;s preocupan a navieras, aseguradoras y operadores energ&eacute;ticos&mdash; siguen instaladas en un limbo geopol&iacute;tico. Con independencia de la firma del pacto. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la cuesti&oacute;n nuclear iran&iacute; arroja luz. M&aacute;s bien, al contrario. Estrepitosamente, la paz se ha firmado antes de la resoluci&oacute;n del asunto m&aacute;s espinoso para la delegaci&oacute;n estadounidense. Y eso aduce la Casa Blanca para cancelar la r&uacute;brica. El texto deja constancia del compromiso de Teher&aacute;n de renunciar a las armas at&oacute;micas, congelar <em>sine die</em> su programa nuclear si se cumple lo pactado y de abordar en un futuro el uso --o cancelaci&oacute;n, si el itinerario lleva a buen puerto-- de sus reservas de uranio enriquecido. Todo ello, supeditado a su formalizaci&oacute;n con supervisi&oacute;n y certificaci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay un tercer punto de colisi&oacute;n en las contrapartidas econ&oacute;micas reclamadas por Teher&aacute;n. Una claudicaci&oacute;n a los ojos del ala conservadora del partido republicano. Washington ha aceptado levantar progresivamente sus sanciones a Teher&aacute;n, desbloquear los activos iran&iacute;es congelados y facilitar sus exportaciones de crudo. Adem&aacute;s de dotar a Ir&aacute;n de ayudas financieras para su reconstrucci&oacute;n por valor de, al menos, 300.000 millones de d&oacute;lares. Medida que oblig&oacute; a Trump a circunscribir esta inyecci&oacute;n al &aacute;mbito privado y a la involucraci&oacute;n de los emiratos del Golfo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;resultan cre&iacute;bles los buenos augurios iniciales? O, por el contrario, el tradicional avispero de Oriente Pr&oacute;ximo desenterrar&aacute; de nuevo el hacha de guerra. La ausencia de firma no anticipa una tregua precisamente duradera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.- La diplomacia del cheque. </strong>Reconstrucci&oacute;n econ&oacute;mica a cambio de contenci&oacute;n nuclear<strong>.</strong> Esta es la receta que se formul&oacute; en las negociaciones desde la delegaci&oacute;n iran&iacute; y que se sustituir&iacute;a las multas coercitivas por incentivos financieros. En busca de que el otrora corrupto y cruel r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s retorne al capital internacional, recabe inversiones for&aacute;neas y obtenga alivio para sus arcas estatales. Todo, si abandona sus ambiciones at&oacute;micas en el terreno militar. Objetivo que la Casa Blanca no se crey&oacute; de camino a Suiza. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los expertos tampoco atisbaban la obligada seguridad jur&iacute;dica que debe rodear a estos planes de despliegue de capitales. Brian Katulis, del Middle East Institute, dice que esta condicionalidad brilla por su ausencia y que resta eficacia a los mecanismos financieros que se aplicar&iacute;an en las tareas de rehabilitaci&oacute;n de Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se un&iacute;a el coste pol&iacute;tico interno de este punto del acuerdo. La medida cogi&oacute; al Grand Old Party (GOP) con el pie cambiado. Pero la reacci&oacute;n de su ala m&aacute;s conservadora fue feroz. Lindsey Graham, senador desde 2003 y aliado del difunto John McCain, compar&oacute; la propuesta con un &ldquo;Plan Marshall para Alemania con los nazis todav&iacute;a en el poder&rdquo;. Pero tambi&eacute;n dej&oacute; traslucir una gran reticencia exterior: la falta total de empat&iacute;a de los emiratos p&eacute;rsicos con una letra peque&ntilde;a del pacto que apuntaba, sin citarlos, a la implantaci&oacute;n de veh&iacute;culos de financiaci&oacute;n provistos por el capital privado o fondos procedentes de los <em>petroestados</em> del Golfo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el respaldo de Arabia Saud&iacute; y Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU) no es <em>peccata minuta</em>. Sobre todo, despu&eacute;s de que Ir&aacute;n haya atacado, directamente --en esta contienda b&eacute;lica-- o de forma velada --patrocinando supuestos actos terroristas--, plantas energ&eacute;ticas y cadenas log&iacute;sticas. E Israel no se sumar&aacute; con Benjamin Netanyahu a una iniciativa as&iacute;, alertaban varias canciller&iacute;as occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Este giro dial&eacute;ctico asust&oacute; tanto a Trump que se apresur&oacute; a se&ntilde;alar que no dar&aacute; &ldquo;ni 10 centavos&rdquo; a ese hipot&eacute;tico Plan Marshall iran&iacute;, mientras su <em>n&uacute;mero dos</em>, JD Vance, a&ntilde;ad&iacute;a dudas, tan solo unas horas antes de anunciar la cancelaci&oacute;n de la firma del pacto, y explicar que la propuesta se ce&ntilde;&iacute;a a empresas y fondos de inversi&oacute;n interesados en el petr&oacute;leo iran&iacute; tras el levantamiento de sanciones. Y que, en cualquier caso, est&aacute; supeditado a la certificaci&oacute;n del final del sue&ntilde;o nuclear del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s. De nuevo, el argumento del desencuentro final. 
    </p><p class="article-text">
        Ali Vaez, director del programa sobre Ir&aacute;n en International Crisis Group, cree, sin embargo, que la idea de este fideicomiso financiero, puesto en tela de juicio, convertir&iacute;a a la reconstrucci&oacute;n del estado persa en el epicentro de una arquitectura de paz en Oriente Pr&oacute;ximo. Postura con un planteamiento inteligente a largo plazo. &ldquo;La <em>fumata bianca</em> busca convertir avales y cr&eacute;ditos en garant&iacute;as de seguridad regional&rdquo; siguiendo una l&oacute;gica que podr&iacute;a ser provechosa, la de &ldquo;sustituir la presi&oacute;n militar por un aperturismo en los negocios con vigilancia nuclear y bajo un clima de estabilidad capaz de sostener una paz duradera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.- Ormuz, la llave que sella la caja de los truenos.</strong> La reapertura del estrecho no impedir&aacute; que el petr&oacute;leo siga cotizando al riesgo. Al menos, durante semanas. El precio del <em>oro negro</em> virar&aacute; a la baja, porque la oferta supera con creces la demanda de barriles y gas licuado. Pero lo har&aacute; al ralent&iacute;. Entre otras razones, porque la prima de riesgo geopol&iacute;tico y las p&oacute;lizas de seguros del transporte mar&iacute;timo se mantendr&aacute;n en todos los contratos mercantiles. Con o sin acuerdo. El retorno a los 60 d&oacute;lares no ser&aacute; inmediato, pronostican los analistas. 
    </p><p class="article-text">
        El memorando contempla la restauraci&oacute;n del tr&aacute;fico en 30 d&iacute;as. Sin embargo, su normalizaci&oacute;n ser&aacute; lenta. Antes ser&aacute; necesario despejar minas, reincorporar petroleros a las rutas del Golfo y recuperar la capacidad de refino. Adem&aacute;s de restaurar la confianza de aseguradoras y agentes que intervienen en la operativa mar&iacute;tima y designar a la entidad gestora de Ormuz. Ir&aacute;n se ha apresurado a advertir que podr&iacute;a imponer peajes a buques y controles sobre el tr&aacute;fico mar&iacute;timo. Aunque la guerra concluya, el mercado seguir&aacute; descontando el temor a nuevas interrupciones.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Le&oacute;n, vicepresidente de An&aacute;lisis Geopol&iacute;tico en la consultora Rystad Energy, estima que la incertidumbre sobre &ldquo;la estabilidad futura del estrecho podr&iacute;a mantener una prima geopol&iacute;tica de hasta 10 d&oacute;lares por barril durante un periodo prolongado&rdquo;. Desde S&amp;P lo expresan de otra manera. Algo m&aacute;s optimista, pero tampoco exenta de peligros: &ldquo;el acuerdo elimina el riesgo de colapso energ&eacute;tico, aunque no devuelve al mercado al mundo anterior a la guerra. La reapertura de Ormuz reduce la escasez f&iacute;sica de petr&oacute;leo sin que se suprima el sobrecoste geopol&iacute;tico, que a&uacute;n perdurar&aacute; meses.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Para Morgan Stanley, el crudo registrar&aacute; un d&eacute;ficit notable de oferta durante el tercer trimestre, lo que mantendr&aacute; la presi&oacute;n alcista sobre los precios, pese a la tregua. En gran medida, porque &ldquo;muchos compradores seguir&aacute;n actuando con cautela, dado que la reapertura formal de Ormuz no equivale a una restauraci&oacute;n plena de la confianza comercial&rdquo;, explica Tom Reed, director en Argus Media.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.- La nueva asimetr&iacute;a del comercio.</strong> Fragmentaci&oacute;n, cuellos de botella log&iacute;sticos y resiliencia en las cadenas de valor. Durante las semanas de hostilidades, compa&ntilde;&iacute;as industriales, navieras y operadores de transporte han redise&ntilde;ado sus modelos productivos. Tambi&eacute;n los estados, con la construcci&oacute;n urgente de carreteras transpeninsulares, puertos alternativos y v&iacute;as ferroviarias. Con Arabia Saud&iacute;, EAU y Om&aacute;n como protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        La reapertura de Ormuz recuperar&iacute;a rutas convencionales, pero se acelerar&iacute;an las alternativas log&iacute;sticas surgidas en los 100 primeros d&iacute;as de conflicto. Peter Sand, estratega de la plataforma de transporte mar&iacute;timo Xeneta, sostiene que la reanudaci&oacute;n del tr&aacute;fico naval por el estrecho ya no ser&aacute; igual. A su juicio, &ldquo;la fragilidad geopol&iacute;tica regional ha quedado incorporada de forma permanente a la planificaci&oacute;n log&iacute;stica mundial&rdquo; y el sector privado exigir&aacute; tr&aacute;nsitos fiables. 
    </p><p class="article-text">
        El alto el fuego preve&iacute;a negociaciones entre Ir&aacute;n, Om&aacute;n y otros Estados del Golfo sobre la futura &ldquo;administraci&oacute;n y servicios mar&iacute;timos&rdquo; de Ormuz, lo que ha activado las alarmas de las navieras ante la posibilidad de introducir aranceles similares a los del Estrecho de Malaca. Philip Belcher, director mar&iacute;timo de Intertanko, alerta de que el <em>chokepoint</em> del P&eacute;rsico &ldquo;debe permanecer libre de cargos&rdquo;. En parecidos t&eacute;rminos se manifiesta John Stawpert, de la International Chamber of Shipping, que cuestiona la creaci&oacute;n de grav&aacute;menes por &ldquo;servicios mercantes&rdquo; en una zona donde nunca hab&iacute;an existido. Seg&uacute;n datos analizados por el <em>Financial Times</em> y Kpler, m&aacute;s de 550 buques contin&uacute;an bloqueados en el Golfo, incluidos unos 200 petroleros. 
    </p><p class="article-text">
        Este escenario dibuja un p&oacute;ker geopol&iacute;tico en el que nadie puede proclamarse triunfador de la guerra, pero que pide &ldquo;nuevas cartas de juego&rdquo;. Es la tesis de Michael Froman, presidente del Council on Foreign Relations (CFR), para quien el conflicto en Oriente Pr&oacute;ximo &ldquo;demuestra los l&iacute;mites del poder militar en el siglo XXI&rdquo; y plantea una cruda realidad, la de que destruir las capacidades del enemigo puede resultar relativamente sencillo, pero convertir esa superioridad en ventajas pol&iacute;ticas duraderas &ldquo;es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de conseguir&rdquo;. En su opini&oacute;n, el acuerdo &ldquo;evita una derrota para todos, pero impide cantar una victoria plena a alguna de las partes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 19:33:36 +0000]]></pubDate>
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