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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio-j-domingo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El petróleo cotiza entre el riesgo geopolítico y la esperanza de un alto el fuego que desatasque el colapso de Ormuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/petroleo-cotiza-riesgo-geopolitico-esperanza-alto-fuego-desatasque-colapso-ormuz_129_13259764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6ba50fc-ccbd-4888-bbee-adbe34a84803_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El petróleo cotiza entre el riesgo geopolítico y la esperanza de un alto el fuego que desatasque el colapso de Ormuz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El riesgo de estanflación trasciende del combate por el control del estrecho sobre el que transita la quinta parte de los flujos de combustibles fósiles globales y del peligro asociado a una crisis energética. También pone en un brete la inclinación de los bancos centrales a estimular la economía, añade presión a los mercados y eleva al coste de la vida por todas las latitudes del planeta</p><p class="subtitle">Trump agrava la confusión en torno al acuerdo con Irán en otra jornada de mensajes contradictorios</p></div><p class="article-text">
        El mercado del <a href="https://www.eldiario.es/temas/petroleo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petr&oacute;leo</a> vuelve a instalarse en una arriesgada monta&ntilde;a rusa de emociones. Hace tres meses que est&aacute; sometido a estos movimientos oscilatorios. Justo desde el inicio de la guerra en Ir&aacute;n. Hasta entonces, viv&iacute;a una inusitada calma, dominada por un exceso de producci&oacute;n y una tendencia a cotizar en niveles pr&oacute;ximos a los 60 d&oacute;lares, calificados de moderados. Sin embargo, el conflicto armado en Oriente Pr&oacute;ximo ha llevado al <em>oro negro</em> a soportar escenas de volatilidad m&aacute;xima y a las autoridades econ&oacute;micas, monetarias y a los inversores de todo el mundo a tener que atravesar por una pesadilla tan recurrente como persistente. 
    </p><p class="article-text">
        Cada relato de Donald Trump, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-ataca-nuevo-iran-plenas-negociaciones-amenaza-volar-oman-e-israel-acelera-libano_1_13255881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada ataque selectivo en el P&eacute;rsico y cada amenaza</a> de nuevos y m&aacute;s herm&eacute;ticos cercos del Estrecho de Ormuz desencadenan escaladas violentas del barril. Por contra, las narrativas sobre distensi&oacute;n diplom&aacute;tica, emitidas sin orden ni concierto desde la Casa Blanca en su desesperado intento de recabar alg&uacute;n gui&ntilde;o de Teher&aacute;n para anunciar una tregua sostenible, empujan su valor por debajo de los triples d&iacute;gitos de manera fulgurante. El &uacute;ltimo intento, un supuesto acuerdo para prorrogar otros 60 d&iacute;as la tregua, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/negociadores-eeuu-e-iran-alcanzan-preacuerdo-prorrogar-tregua-60-dias-axios_1_13258031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue cortado de ra&iacute;z por Ir&aacute;n</a>: el memor&aacute;ndum existe, pero no est&aacute; finalizado.
    </p><p class="article-text">
        El negocio energ&eacute;tico se mantiene, pues, sin rumbo y oscilante. Los altos el fuego fallidos como los tres emitidos por la Administraci&oacute;n Trump esta semana sin ordenar siquiera interrumpir sus incursiones a&eacute;reas sobre Ir&aacute;n elevaron los barriles de Brent, de referencia en Europa, y WTI, en EEUU, por encima de los 100 d&oacute;lares. Por el otro, mensajes como el de Teher&aacute;n, con respaldo de China, que llevaba aparejado el reconocimiento de que la normalizaci&oacute;n de Ormuz requerir&iacute;a un largo mes. Desenredar el nudo gordiano de este enclave neur&aacute;lgico para el flujo del crudo y del gas p&eacute;rsicos no ser&aacute; f&aacute;cil, alertaba Teher&aacute;n. Por unas horas, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/compromis-ampliacion-puerto-valencia-evaluacion_1_1123157.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estos relatos desinflaron la cotizaci&oacute;n del oro negro</a> hasta los 80 d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de este combate dial&eacute;ctico por controlar el relato de la guerra aparecen los <em>halcones</em> de ambos bandos, que desean romper cualquier cauce de paz. 
    </p><p class="article-text">
        Del lado americano, el &ldquo;acuerdo inminente&rdquo; que sugiri&oacute; Trump con el argumento de facilitar a Ir&aacute;n su salida de la asfixia financiera por un bloqueo naval que ha paralizado tambi&eacute;n sus ventas de crudo, dio paso a un intento del ala republicana y los lobbies armament&iacute;sticos de intensificar, como Israel en L&iacute;bano y Gaza, la maquinaria b&eacute;lica. En Ir&aacute;n, la facci&oacute;n ultraortodoxa Paydari ha criticado sin paliativos al presidente del Parlamento, Mohamed Bagher Ghalibaf, uno de sus mayores rivales internos, por sus supuestas concesiones hacia el programa nuclear, sobre el que ha impuesto sus l&iacute;neas rojas. Acusan a Ghalibaf de ir &ldquo;mucho m&aacute;s all&aacute;&rdquo; en el di&aacute;logo con EEUU que el mandato que le ha otorgado el l&iacute;der supremo, Mojtaba Jamenei. Entretanto, Washington pon&iacute;a precio de recompensa a quienes aportaran datos que ayudara a descabezar la c&uacute;pula de la Guardia Revolucionaria iran&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Una analista americana con pasado como alta funcionaria, Mona Yacoubian, lo expresa de forma elocuente. A su juicio, estas maniobras obedecen al incremento de la presi&oacute;n social por alcanzar un pacto que reduzca la inflaci&oacute;n e impulse el consumo, pero &ldquo;choca&rdquo; con la obsesi&oacute;n de Trump de &ldquo;lograrlo sin que parezca que Ir&aacute;n sale victorioso&rdquo;. Y eso &mdash;dice esta investigadora del Centro de Estudios Estrat&eacute;gicos Internacionales (CSIS, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s)&mdash; &ldquo;va a ser extraordinariamente dif&iacute;cil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta encrucijada explica las oscilaciones del barril, que se han interpretado como un vestigio de que <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-aleja-monarquias-golfo-labrada-imagen-refugio-inversor-oriente-proximo_1_13169098.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los pa&iacute;ses productores est&aacute;n dispuestos a invadir otra vez el mercado de crudo</a> y quitarse el opresor cors&eacute; de la OPEP+ cuando se libere Ormuz. El c&aacute;rtel por antonomasia est&aacute; cada vez m&aacute;s debilitado por la irrupci&oacute;n de m&aacute;s <em>petro-estados</em> &mdash;en especial, desde latitudes latinoamericanas&mdash; y la salida de Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU).&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Inflaci&oacute;n, tipos altos y deuda cara</h2><p class="article-text">
        Los mercados han lanzado una verdad inc&oacute;moda. La prolongaci&oacute;n del conflicto, que ha devuelto el barril a los 90 d&oacute;lares, no solo exporta inflaci&oacute;n, v&iacute;a energ&iacute;a, fertilizantes y alimentos, sino que ha distorsionado el mercado de bonos, donde se empieza a cuestionar la sostenibilidad fiscal de EEUU. Pese a la sorprendente capacidad de resiliencia de su consumo y su capacidad de empleo, los rendimientos de la deuda a 30 a&ntilde;os del Tesoro suben con virulencia, se&ntilde;al de que la confianza a largo plazo en la primera econom&iacute;a internacional pierde fuelle porque el inversor empieza a descontar una coyuntura m&aacute;s inflacionaria, endeudada y estructuralmente m&aacute;s cara. Con tipos al alza que encarecen las obligaciones de pagos de la versi&oacute;n Trump 2.0. 
    </p><p class="article-text">
        Para Mohamed El-Erian, presidente del Queens&rsquo; College de Cambridge y ex CEO de Pimco, este estado de tensi&oacute;n permanente en Oriente Medio demanda una prima de paciencia geopol&iacute;tica y garant&iacute;as fiables de que no se va a disparar m&aacute;s el coste de vida. Son, a su juicio, dos factores que el l&iacute;der republicano no puede prometer. Ni siguiera parando la guerra. Aunque lo intentar&aacute; debido a las exigencias del Grand Old Party (GOP) por atender con ciertas opciones las elecciones de medio mandato de noviembre. 
    </p><p class="article-text">
        El gran reto para Trump &mdash;aduce El-Eiran, <em>director</em> en el pasado del FMI&mdash; es eludir una &ldquo;segunda ola inflacionaria&rdquo; provocada por una energ&iacute;a que eleva de forma persistente sus costes y que engordar&aacute; los tres d&eacute;ficits &mdash;fiscal, comercial y corriente&mdash; de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo tiene la llave, pero no abre todas las puertas. La intensificaci&oacute;n de los ataques contra Ir&aacute;n catapulta el riesgo geopol&iacute;tico justo cuando las reservas de gasolina americanas descienden con fuerza. Daniel Hynes, del banco australiano ANZ advierte que el mercado detecta un d&eacute;ficit de oferta de crudo este verano que traer&iacute;a m&aacute;s inflaci&oacute;n y volatilidad y atrapar&iacute;a a los bancos centrales en su jerogl&iacute;fico energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que las autoridades monetarias del G-7 observan este panorama con inquietud. <a href="https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A&uacute;n no saben si sus estrategias</a> de <em>wait and see</em> inclinar&aacute;n sus balanzas hacia un mantenimiento de tipos, a bajarlos para espolear sus econom&iacute;as o elevarlos para frenar sus IPC en sus citas de junio. Con todos sus &iacute;ndices por encima del 2% que marcan sus estatutos como tope para frenar los costes de sus cestas de la compra. 
    </p><p class="article-text">
        La pausa de las autoridades monetarias ha seguido par&aacute;metros de prudencia. A la espera de si la tregua en Ormuz y el mes de normalizaci&oacute;n que admite Teher&aacute;n logran calmar las vibraciones en los precios del crudo y se cumple la teor&iacute;a favorita &mdash;y excesivamente optimista&mdash; del mercado de un ajuste ordenado de la oferta y la demanda bajo un horizonte de alto el fuego acordado. Aunque la unanimidad brilla por su ausencia en esta predicci&oacute;n. Esencialmente, porque la <em>mano invisible</em> que se supone que rige en el orden capitalista-liberal ha dejado de ser el &uacute;nico as en la manga. Los vaivenes geopol&iacute;ticos reclaman diagn&oacute;sticos certeros sobre riesgo militar y c&aacute;lculos diplom&aacute;ticos para tomar decisiones burs&aacute;tiles. Y eso, de momento, parece una entelequia. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Presi&oacute;n sobre los bancos centrales</h2><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo por Ormuz nunca se ha detenido completamente, con Ir&aacute;n concediendo permisos soterrados a petroleros y metaneros y EEUU ejerciendo un cerco naval unilateral, por un lado. Y, por otro, con el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s ante la necesidad de continuar suministrando a sus clientes su <em>oro negro</em>, la pr&aacute;ctica totalidad de Asia con la urgencia de adquirir crudo del Golfo y EEUU tratando de frenar una inflaci&oacute;n que destroza la apuesta del dirigente MAGA de precipitar bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal. En un momento en el que asume las riendas de la instituci&oacute;n Kevin Warsh, designado a dedo por el propio Trump con la misi&oacute;n de abaratar el dinero a la menor oportunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso con una inflaci&oacute;n persistente y ascendente como la actual. El IPC americano se situ&oacute; en el 3,8% en abril, a solo a 2 d&eacute;cimas de la cota que el mercado establece para que se desencadene una especie de tormenta casi perfecta de precios desbocados, dinero propenso a encarecerse y bonos con rendimiento descontrolado o superiores al 5%. Con costes de vida sin control. El <em>shock</em> energ&eacute;tico ya golpea directamente a los salarios reales en las econom&iacute;as de rentas altas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; en EEUU evolucionan 2 d&eacute;cimas por debajo del punto de inflaci&oacute;n considerado cr&iacute;tico por los mercados y ya deteriora el poder adquisitivo de sus hogares. Para Diane Swonk, economista jefe de KPMG en Nueva York, dice que &ldquo;la guerra est&aacute; alterando las cadenas de suministro y seguir&aacute; empujando los precios del crudo al alza incluso si Ormuz reabre sus rutas&rdquo;. Igual que en Reino Unido, donde James Smith, del <em>think tank</em> Resolution Foundation, resalta que afronta el cuarto episodio de ca&iacute;da de n&oacute;minas desde 2008 con debilidad de empleo. O en la eurozona, a la que Claus Vistesen, de Pantheon Macroeconomics augura una subida salarial cercana a cero en 2026 y &ldquo;profundamente negativa&rdquo; en Francia, con la econom&iacute;a alemana resistiendo por el alivio fiscal a combustibles y la espa&ntilde;ola amortiguando el golpe con ayudas p&uacute;blicas y protecci&oacute;n salarial. 
    </p><p class="article-text">
        El temor pol&iacute;tico en el G-7 es que el encarecimiento energ&eacute;tico frene el consumo, el empleo y el dinamismo de sus PIB y que sus bancos centrales ataquen la inflaci&oacute;n en vez de estimular sus patrones productivos y mercados laborales. La <em>premier</em> japonesa, Sanae Takaichi, se ha sumado a las cr&iacute;ticas <em>trumpistas</em> por el alza de tipos del BoJ. Mientras en Europa, el repunte de los gastos militares y la fragilidad fiscal han elevado el peligro de colisi&oacute;n entre gobiernos y el BCE. Luis de Guindos, lanz&oacute; un c&oacute;ctel molotov cargado de <em>realpolitik</em> al dejar su cargo como vicepresidente: la combinaci&oacute;n de conflicto armado, inflaci&oacute;n energ&eacute;tica y tumbos arancelarios impulsados por Trump incrementa la amenaza de crisis financiera global, que &ldquo;ser&aacute; de m&aacute;s envergadura cuanto m&aacute;s se prorrogue la guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con los negros augurios del mercado. JP Morgan enfatiza que el shock actual carece de precedentes comparables en la historia moderna del crudo y Goldman Sachs alerta de que las reservas globales de petr&oacute;leo y derivados retroceden al ritmo r&eacute;cord de 8,7 millones de barriles diarios con el suministro severamente restringido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/petroleo-cotiza-riesgo-geopolitico-esperanza-alto-fuego-desatasque-colapso-ormuz_129_13259764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Irán,Mercados,Energía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mythos, la nueva IA de Anthropic, pone en jaque a Wall Street]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mythos-nueva-ia-antrhopic-pone-jaque-wall-street_129_13242802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bee5a0e2-3bfe-48b8-96d4-af9ed10f7661_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mythos, la nueva IA de Anthropic, pone en jaque a Wall Street"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gobiernos, bancos centrales y empresas aceleran auditorías y protocolos de defensa para implantar Mythos, la nueva IA de Anthropic que ha restablecido el temor a grietas sistémicas en la arquitectura financiero internacional por su capacidad de detectar vulnerabilidades</p><p class="subtitle">El FMI toma nota de la nueva IA de Anthropic y alerta de que se disparan los riesgos de inestabilidad financiera</p><p class="subtitle">Podcast - Tus datos, sus armas: llegan las guerras con IA</p></div><p class="article-text">
        <em>Gambito de Dama</em>. Mythos, modelo algor&iacute;tmico de ciberseguridad dise&ntilde;ado, generado y puesto en el mercado por Anthropic, parece haber emprendido su andadura como innovador escudo protector de e-crimes con la cl&aacute;sica y agresiva apertura de una partida de ajedrez que, en este caso, promete zarandear el orden tecnol&oacute;gico, econ&oacute;mico y financiero global. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-startup-planta-cara-trump-estilo-dictador-ia-guerra_1_13045909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La propia historia de su firma propietaria, Anthropic,</a> que ha pasado en apenas un lustro de estar catalogada como una start-up californiana de relativo prestigio por haber sido armada, en 2021 por varios antiguos fundadores de OpenAI, a una compa&ntilde;&iacute;a que coquetea con contabilizar su primer bill&oacute;n de d&oacute;lares de capitalizaci&oacute;n burs&aacute;til, es un bot&oacute;n de muestra del fulgurante ritmo que ha cobrado la carrera competitiva por asumir el cetro de la tecnolog&iacute;a IA.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, de vez en cuando, los ciclos de innovaci&oacute;n capaces de proclamar el inicio de revoluciones industriales a gran escala como el actual, ponen una cierta pausa a los intentos desaforados del sector privado por estar en la c&uacute;spide financiera. Por mucho que hist&oacute;ricamente hayan incitado a cambios del orden mundial imperante, teor&iacute;a que suscriben no pocos analistas, entre otros, George Friedman, presidente de Geopolitical Futures.
    </p><p class="article-text">
        Porque la irrupci&oacute;n de Mythos <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-ia-anthropic-saltar-alarmas-eeuu-capacidad-explotar-brechas-seguridad_1_13132918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha propiciado una reacci&oacute;n en cadena</a> e inusual entre reguladores financieros, bancos centrales y expertos en ciberseguridad. La herramienta de Anthropic ha sido dise&ntilde;ada para detectar vulnerabilidades cr&iacute;ticas en sistemas inform&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-investiga-acceso-no-autorizado-inteligencia-artificial-capaz-realizar-ciberataques-masivos_1_13163350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La se&ntilde;al de alarma aument&oacute;</a> despu&eacute;s de que Anthropic asegurara hace un mes que Mythos hab&iacute;a identificado miles de brechas graves en sistemas operativos y navegadores usados globalmente por el sector privado. El impacto de este mensaje potencial ha movilizado en las &uacute;ltimas semanas al Financial Stability Board (FSB) que preside el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE) Andrew Bailey, que solicit&oacute; reuniones t&eacute;cnicas con la compa&ntilde;&iacute;a para evaluar los riesgos que la IA podr&iacute;a representar para la estabilidad financiera internacional. 
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, la inquietud alcanz&oacute; a sus organismos supervisores federales. La Casa Blanca comenz&oacute; a estudiar posibles controles sobre modelos avanzados de IA tras realizar numerosas pruebas de seguridad, mientras el Tesoro y la Reserva Federal impulsaban de urgencia medidas para reforzar infraestructuras cr&iacute;ticas frente a hipot&eacute;ticos ciberataques impulsados por la IA. Paralelamente, organismos de regulaci&oacute;n financiera y supervisi&oacute;n bancaria mantuvieron reuniones de urgencia con la gran banca para evaluar la exposici&oacute;n de sus sistemas a vulnerabilidades detectadas por Mythos. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s sea una reacci&oacute;n alarmista. Pero el debate entre ciberseguridad e innovaci&oacute;n est&aacute; servido. &nbsp;En el sector tecnol&oacute;gico y, dentro del mismo, en la comunidad de ciberseguridad han aparecido voces que rebajan los decibelios. Como la de Anthony Grieco, responsable global de seguridad de Cisco, que reconoce que Mythos supone un avance notable porque localiza vulnerabilidades con suma rapidez y reducir los falsos ciberataques, pero subraya que aprovechar plenamente su potencial requiere una enorme infraestructura computacional y personal altamente cualificado. &ldquo;Si tienes un F&oacute;rmula 1 pero solo has conducido una bicicleta, quiz&aacute; logres avanzar en l&iacute;nea recta, pero no sacar&aacute;s todo el rendimiento&rdquo;, resumi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la ex responsable de ciberseguridad del FBI Cynthia Kaiser, actual directiva de Halcyon, redunda en que las amenazas m&aacute;s sofisticadas dependen sobre todo de capacidades humanas y no solo de la IA. &ldquo;Nuestros adversarios ya eran extremadamente buenos antes de la IA&rdquo; cuando muchos ataques <em>ransomware</em> &ldquo;lograban comprometer sistemas en menos de una hora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n geopol&iacute;tica tambi&eacute;n entra en esta dial&eacute;ctica. Chris McGuire, analista del Council on Foreign Relations (CFR) y exasesor del Consejo de Seguridad Nacional americano, considera que herramientas como Mythos se han convertido, casi de repente, en &ldquo;las armas cibern&eacute;ticas m&aacute;s poderosas jam&aacute;s construidas&rdquo; y defiende endurecer las restricciones tecnol&oacute;gicas contra China para preservar la ventaja estrat&eacute;gica de Washington en IA. El problema es que esta dicotom&iacute;a se produce en plena carrera competitiva entre ambas superpotencias y con los valores de empresas que cotizan en Wall Street apostando por ingentes inversiones futuras en computaci&oacute;n cu&aacute;ntica. 
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de que una IA extremadamente avanzada descubra y ejecute vulnerabilidades, de forma simult&aacute;nea y combinada, en una multiplicidad de empresas, de instituciones y entidades bancarias que resultan estrat&eacute;gicas para el normal funcionamiento del comercio o de los centros burs&aacute;tiles <a href="https://www.eldiario.es/economia/fmi-toma-nota-nueva-ia-anthropic-alerta-disparan-riesgos-inestabilidad-financiera_1_13203445.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es un peligro a ojos de instituciones como el FMI</a>. En un comunicado oficial y severo en su contenido, advierte que los nuevos modelos de IA pueden provocar &ldquo;fallos sincronizados&rdquo; capaces de desencadenar perturbaciones sist&eacute;micas en la arquitectura financiera internacional. 
    </p><h2 class="article-text">Acumulaci&oacute;n de endeudamiento tecnol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Este estado de incertidumbre, m&aacute;s o menos realista, describe una gran paradoja, porque aparece justo cuando las <em>bigtechs</em> de Silicon Valley atraviesan la oleada inversora de mayor intensidad de su historia reciente. Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta destinar&aacute;n este a&ntilde;o unos 725.000 millones de d&oacute;lares a proyectos vinculados a la IA y sus infraestructuras asociadas, seg&uacute;n c&aacute;lculos publicados por <em>Financial Times</em>. Tras un primer trimestre con resultados burs&aacute;tiles brillantes en casi la totalidad de las tecnol&oacute;gicas. Sin embargo &mdash;alerta el diario brit&aacute;nico&mdash;, sus vol&uacute;menes de gasto est&aacute;n erosionando los flujos de caja de unas compa&ntilde;&iacute;as acostumbradas a viajar ligeras de equipaje en cuanto a capital. En medio de otra amenaza latente, la del excesivo endeudamiento soberano; sobre todo, para las potencias de rentas altas, y muy en concreto, EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud de la inversi&oacute;n refleja hasta qu&eacute; punto la IA se ha convertido en una cuesti&oacute;n cuasi religiosa para las plataformas de los gigantes tecnol&oacute;gicos. Hasta el punto de haber adquirido en los &uacute;ltimos tiempos el estatus de activo estrat&eacute;gico por su capacidad computacional para la fabricaci&oacute;n de chips de alta gama, centros de datos o de redes <em>cloud</em> sobredimensionadas y cada vez m&aacute;s demandantes de energ&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anthropic quiere liderar precisamente esa carrera. La multinacional fundada y dirigida por Dario Amodei negocia una cartera de pr&eacute;stamos pr&oacute;xima a los 50.000 millones de d&oacute;lares que podr&iacute;a elevar su valoraci&oacute;n hasta casi un bill&oacute;n, por encima incluso de OpenAI. Sus ingresos anualizados rondan los 45.000 millones, impulsados por herramientas como Claude Code y, sobre todo, por la expectativa generada alrededor de Mythos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el ascenso de Anthropic deja en evidencia otra transformaci&oacute;n de calado. Casi un paradigma empresarial nuevo, que tiene que ver con el desplazamiento de los avances tecnol&oacute;gicos desde los bancos hacia las compa&ntilde;&iacute;as que controlan la infraestructura de IA y que genera una inc&oacute;gnita sin resolver: la de que las entidades financieras han pasado de depender &uacute;nicamente de sus entes reguladores y bancos centrales a la hora de proteger su estabilidad operativa y negocios, a hacerlo de empresas con habilidad para detectar vulnerabilidades de manera preventiva. 
    </p><p class="article-text">
        Es la nueva asimetr&iacute;a del mercado. Socios estrat&eacute;gicos de Anthropic como JPMorgan, Amazon o Microsoft reciben acceso temprano a los hallazgos de Mythos y a los parches derivados de esos descubrimientos. Mientras numerosas entidades europeas o emergentes permanecen fuera de ese per&iacute;metro de protecci&oacute;n. Todo ello, ha configurado un ecosistema defensivo desigual, donde algunas instituciones conocen antes que otras d&oacute;nde est&aacute;n las grietas del sistema.
    </p><h2 class="article-text">Activos t&oacute;xicos, &lsquo;momento Oppenheimer&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La historia econ&oacute;mica demuestra que las grandes crisis rara vez emergen del activo m&aacute;s visible. Surgen donde la complejidad supera a las habilidades e instrumentos de supervisi&oacute;n. En 2008, el colapso crediticio emergi&oacute; por derivados hipotecarios e interconexiones aparentemente nada visibles en los balances bancarios. Los denominados activos t&oacute;xicos. Swaps y productos de gran riesgo por su sofisticaci&oacute;n. En 2026, el detonador podr&iacute;a ser la concentraci&oacute;n tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        El FMI asume que las defensas cibern&eacute;ticas ser&aacute;n superadas. Es decir, que la cuesti&oacute;n no reside tanto en impedir el pr&oacute;ximo ataque, sino en evitar que esta patolog&iacute;a digital derive en epidemia financiera, lo que obligar&iacute;a a redefinir conceptos cl&aacute;sicos de estabilidad bancaria, desde el capital hasta la liquidez o los est&aacute;ndares de solvencia. La era Mythos apunta a que quien controle la IA y su infraestructura cr&iacute;tica dominar&aacute; el orden financiero. 
    </p><p class="article-text">
        Atravesamos el &ldquo;momento Oppenheimer&rdquo; de la IA. De esta manera tan elocuente compara este cambio de rumbo Rafe Pilling, director de inteligencia de Sophos, que ha definido en<em> FT</em> a Mythos como &ldquo;el descubrimiento del fuego&rdquo; por ser una tecnolog&iacute;a &ldquo;capaz de perfeccionar radicalmente la vida digital o provocar da&ntilde;os masivos si se gestiona mal&rdquo;. Pero Pilling lleva su analog&iacute;a a una etapa m&aacute;s cercana. El instante Oppenheimer &mdash;creador de la bomba at&oacute;mica de EEUU&mdash; ilustra el s&uacute;bito pasaje en el que una innovaci&oacute;n cient&iacute;fica deja de ser un avance t&eacute;cnico para convertirse en un conflicto geopol&iacute;tico estrat&eacute;gico. Pilling lo define como <em>dual use technology</em> o doble uso de la tecnolog&iacute;a que impulsa la innovaci&oacute;n tanto como los riesgos sist&eacute;micos. 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute;, en consecuencia, m&aacute;s ciberterrorismo, atentados m&aacute;s r&aacute;pidos y a precios m&aacute;s reducidos. Pero tambi&eacute;n un auge de <em>deepfakes</em> &mdash;material falso de gran calidad&mdash;, de fragilidades en torno al teletrabajo, actos contra cadenas de suministro e intrusiones automatizadas en las estructuras empresariales, de hospitales o redes el&eacute;ctricas. Jadee Hanson, directora de seguridad de Vanta, anticipa que las firmas que no secundan el ritmo de la IA &ldquo;estar&aacute;n, sencillamente, expuestas&rdquo; a ciberataques.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cicl&oacute;n de los negocios o exuberancia irracional?</h2><p class="article-text">
        El fulgurante ciclo de negocios de la IA &mdash;S&amp;P apunta a un beneficio cercano al 44% interanual del sector tecnol&oacute;gico en Wall Street&mdash;, que mantiene la resiliencia del PIB estadounidense y que se ha convertido en el principal vector del dinamismo corporativo, coquetea, sin embargo, con esa exuberancia irracional de los mercados de la que alert&oacute; en su d&iacute;a el expresidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. Antes y durante la inestabilidad burs&aacute;til de las <em>punto-com</em> en 2000 y del colapso crediticio de 2008. 
    </p><p class="article-text">
        El segmento del software tambi&eacute;n ha emitido una doble se&ntilde;al de alerta. Frente a la opulencia de la IA en los mercados y frente a la profusi&oacute;n de un cr&eacute;dito privado de dudosa fiabilidad. Quiz&aacute;s el relato de Tony Yoseloff, CIO de Davidson Kempner Capital Management, sea premonitorio. En su opini&oacute;n, la IA amenaza modelos de negocios al mismo ritmo que empeora la deuda. &ldquo;Mi gran preocupaci&oacute;n es su potencialidad para recuperar activos y regenerar obligaciones de pagos, muy en especial, en la industria del software&rdquo;, el gran destino del capital privado en EEUU.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo esta climatolog&iacute;a adversa, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/anthropic-deja-lado-bancos-europeos-acceso-ia-cambia-paradigma-seguridad_1_13196823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa ha trasladado su intenci&oacute;n de acceder a Mythos</a> como la herramienta con la que blindar su sistema financiero frente a la IA ofensiva. Ante el temor a que las empresas estadounidenses asuman con antelaci&oacute;n sus capacidades defensivas y ofensivas. El comisario de asuntos econ&oacute;micos, Valdis Dombrovskis, y el Eurogrupo insisten en que la UE debe integrar la gobernanza algor&iacute;tmica en su regulaci&oacute;n financiera en t&eacute;rminos de seguridad nacional y soberan&iacute;a digital. Es como si Mythos hubiera dado el pistoletazo de salida para incorporar estas novedades legislativas al acervo comunitario. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, analistas como Rowan Wilkinson, de Chatham House, atisban dificultades legales. La coordinaci&oacute;n internacional en torno a la IA &ldquo;est&aacute; pol&iacute;ticamente bloqueada y probablemente solo avanzar&aacute; tras una crisis grave&rdquo;. A su juicio, la rivalidad geopol&iacute;tica entre EEUU y China y los poderes desproporcionados de las <em>bigtechs </em>hacen inviable una gobernanza efectiva de la IA en un escenario de exuberancia burs&aacute;til como el que critic&oacute; Greenspan en su &eacute;poca al frente de la Fed. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mythos-nueva-ia-antrhopic-pone-jaque-wall-street_129_13242802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mythos, la nueva IA de Anthropic, pone en jaque a Wall Street]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Anthropic,Finanzas,Bancos,FMI - Fondo Monetario Internacional,Bolsa,Estados Unidos,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La intensiva economía de guerra pasa factura a Rusia y empieza a debilitar el liderazgo de Putin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/intensiva-economia-guerra-pasa-factura-rusia-empieza-debilitar-liderazgo-putin_129_13237201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88d8fb06-f995-4bed-bcb8-687f629459c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La intensiva economía de guerra pasa factura a Rusia y empieza a debilitar el liderazgo de Putin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro años después de invadir Ucrania, Rusia observa que su economía de guerra tiene topes de resiliencia: el empleo masivo en la industria armamentística ha creado una escasez crónica de trabajadores en el resto del patrón productivo que, además, subsiste con una inflación enquistada, un déficit rampante y con un ejército que, lejos de cantar victoria, empieza a ceder terreno a Kiev y agudiza el desgaste silencioso del modelo autárquico de Putin</p><p class="subtitle">Xi le dijo a Trump que Putin podría “arrepentirse” de invadir Ucrania, según el Financial Times</p></div><p class="article-text">
        Rusia entra en factura de guerra. Al encaminarse al primer lustro de enfrentamiento militar con Ucrania, Vlad&iacute;mir Putin sostuvo que el Kremlin pod&iacute;a librar una contienda b&eacute;lica larga y, al mismo tiempo, mantener su econom&iacute;a en un estado de estabilidad. En los albores de la invasi&oacute;n, la resistencia del rublo a las sanciones occidentales, el aumento de las exportaciones energ&eacute;ticas hacia Asia y el empleo de buques fantasma para negociar el precio del barril del petr&oacute;leo y gas siberiano al mejor postor o la catapulta del gasto militar sobre el dinamismo del PIB parec&iacute;an demostrar que el Kremlin hab&iacute;a encontrado una f&oacute;rmula inesperadamente eficaz para soportar el veto del G-7 a usar el d&oacute;lar como divisa en las transferencias internacionales o la vigilancia y el tope de venta del crudo que las potencias industrializadas le exigieron con posterioridad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las primeras se&ntilde;ales de fatiga empiezan a aparecer. Y lo hacen en el peor momento posible para Mosc&uacute;. The Economist acaba de certificar, por medio de un rastreador de guerra nutrido con sistemas satelitales que detectan en tiempo real la actividad b&eacute;lica y los trasladan a mapas del Institute for the Study of War (ISW), que el ej&eacute;rcito ruso encadena p&eacute;rdidas territoriales en Ucrania &ldquo;por primera vez desde octubre de 2023&rdquo;, despu&eacute;s de varios meses en los que su ofensiva se hab&iacute;a estancado. Una se&ntilde;al que corroborar&iacute;a la escasa presencia de veh&iacute;culos y armamento pesados y los pobres fastos del Desfile de la Victoria de 2026 en la Plaza Roja y que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/putin-dice-ahora-guerra-ucrania-llegando_1_13215623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a desvelar una inclinaci&oacute;n de la iniciativa militar en favor de Kiev.</a> A pesar del enorme coste humano desplegado por el Kremlin.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno econ&oacute;mico, el panorama tambi&eacute;n comienza a mostrar un horizonte desolador. Los precios no dejan de encarecerse, los salarios crecen a ritmos incompatibles con la productividad y el d&eacute;ficit presupuestario se expande tras m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os de econom&iacute;a de guerra. El Banco Central de Rusia (BCR) se ha visto obligado a sostener unos tipos de inter&eacute;s demasiado elevados para frenar la escalada inflacionista, lo que ha elevado los costes crediticios y frenando los flujos de capital privados. Al mismo tiempo, la escasez de mano de obra generada por la movilizaci&oacute;n intensiva de empleo en la industria armament&iacute;stica y la emigraci&oacute;n de varios cientos de miles de trabajadores cualificados fuera del pa&iacute;s, han incrementado los salarios en sectores estrat&eacute;gicos para la econom&iacute;a rusa. Novena del planeta, con 2,6 billones de d&oacute;lares, algo m&aacute;s de medio bill&oacute;n por encima del PIB espa&ntilde;ol y que apenas crecer&aacute; un 1% en 2026, seg&uacute;n el FMI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rusia ha logrado evitar el colapso, pero no ha eludido su desgaste&rdquo;, dice Alexandra Prokopenko, ex asesora del BCR e investigadora del Carnegie Russia Eurasia Center, para quien el dinamismo actual &ldquo;depende cada vez m&aacute;s del gasto militar y menos de una actividad econ&oacute;mica sostenible&rdquo;, lo que ha configurado una paradoja de dif&iacute;cil aceptaci&oacute;n para el Kremlin, ya que es precisamente el propio esfuerzo b&eacute;lico el que est&aacute; &ldquo;deformando la econom&iacute;a&rdquo;, aduce. O, dicho de otra forma: la industria de Defensa absorbe recursos, talento y financiaci&oacute;n mientras otros sectores de corte civil pierden competitividad. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, el consumo se sostiene artificialmente gracias al gasto p&uacute;blico y a los salarios vinculados al complejo militar-industrial, mientras la productividad permanece estancada. &ldquo;Es una econom&iacute;a que remonta por el propio impulso de la guerra&rdquo; resume un economista europeo especializado en Rusia. A su juicio, el gran problema es que este modelo &ldquo;resulta muy dif&iacute;cil de desmontar sin provocar una desaceleraci&oacute;n brusca&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Visita apresurada de Putin a China</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por esta p&eacute;rdida s&uacute;bita de musculaci&oacute;n, azuzada por el clima geopol&iacute;tico global y por el shock petrol&iacute;fero derivado del cierre del Estrecho de Ormuz, Putin ha dirigido sus pasos hacia el gigante asi&aacute;tico. Tan solo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/xi-afirma-china-estados-unidos-acuerdan-estabilizar-relaciones-comerciales_1_13223657.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos d&iacute;as despu&eacute;s de la visita de Donald Trump</a>. En Pek&iacute;n, el dirigente ruso, que debut&oacute; como primer ministro a finales de 1999, quiso reforzar la imagen de la alianza estrat&eacute;gica con Xi Jinping. Pero el contexto global es radicalmente distinto al de febrero de 2022, cuando ambos l&iacute;deres proclamaron &ldquo;una asociaci&oacute;n bilateral sin l&iacute;mites&rdquo; unas semanas antes de la invasi&oacute;n de Ucrania. Tanto, que seg&uacute;n Financial Times, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/xi-le-dijo-trump-putin-arrepentirse-invadir-ucrania-financial-times_1_13231559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xi habr&iacute;a sugerido a Trump</a> durante su reciente encuentro en Pek&iacute;n que Putin podr&iacute;a acabar &ldquo;arrepinti&eacute;ndose&rdquo; de la invasi&oacute;n y estar en disposici&oacute;n de negociar un alto el fuego definitivo. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje, cuidadosamente ambiguo como acostumbra a expresar la diplomacia china, refleja un viraje de rumbo que podr&iacute;a ser trascendental. China sigue necesitando a Rusia, pero empieza a percibir la guerra contra su vecino meridional como una fuente inagotable de incertidumbre y de costes geopol&iacute;ticos y econ&oacute;micos para Pek&iacute;n. Buena prueba de ello es la asimetr&iacute;a que, en el plano energ&eacute;tico, deja el acuerdo planteado casi a la desesperada por parte de Mosc&uacute; para sellar el proyecto del gasoducto Power of Siberia 2 que conectar&iacute;a las reservas gas&iacute;sticas rusas con el <em>gigante asi&aacute;tico</em>. Los analistas del mercado convienen en asegurar que esta iniciativa pretende paliar el cierre del grifo de este combustible hacia Europa. 
    </p><p class="article-text">
        El consenso habla de que Pek&iacute;n negocia con Putin desde una posici&oacute;n de fuerza, manteniendo sus compras de energ&iacute;a rusa barata, aunque sorteando cualquier compromiso que aumente en exceso sus v&iacute;nculos y dependencia con los combustibles f&oacute;siles rusos. 
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros tres a&ntilde;os, Putin convirti&oacute; la guerra en una demostraci&oacute;n de resistencia del modelo productivo nacional. Pero las contiendas militares largas rara vez terminan &uacute;nicamente en el frente. A menudo empiezan a perderse lentamente por presiones inflacionistas, los hondos desequilibrios fiscales y el agotamiento de un frenes&iacute; econ&oacute;mico dif&iacute;cil de consolidar, advierten los observadores internacionales. Todo ello deriva de unos ingresos petrol&iacute;feros y gas&iacute;sticos que han descendido en el primer trimestre del a&ntilde;o en un 38% en t&eacute;rminos interanuales. Al tiempo que la factura del conflicto se sigue disparando y obligando al Estado a absorber cada vez m&aacute;s recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que en una primera instancia funcion&oacute; como un gigantesco est&iacute;mulo fiscal, comienza ahora a parecerse a una econom&iacute;a sobrecalentada por su dependencia del gasto militar. As&iacute; lo considera Alexey Kovalev, periodista ruso en el exilio, en una pieza en Foreign Policy en la que describe a Rusia como &ldquo;econom&iacute;a bifurcada&rdquo; donde las f&aacute;bricas militares funcionan a tres turnos, absorben recursos humanos, salarios y subsidios mientras la agricultura, las infraestructuras o la industria manufacturera entran en &ldquo;una silenciosa contracci&oacute;n&rdquo;. El Kremlin ya normaliza el reclutamiento de adolescentes y trabajadores for&aacute;neos para fabricar drones, &ldquo;una se&ntilde;al inequ&iacute;voca --asegura-- de una escasez laboral extrema y probablemente irreversible por razones demogr&aacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, Putin ha sacrificado las bases del crecimiento ruso futuro para eludir el colapso de la econom&iacute;a, al reorientar la producci&oacute;n al terreno militar, multiplicar el gasto p&uacute;blico y usar el d&eacute;ficit fiscal como un instrumento estrat&eacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo bienio, las f&aacute;bricas de armamento trabajaban a pleno rendimiento, el desempleo retroced&iacute;a a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos del 2,2% y los salarios galopaban al calor de la demanda militar. Pero, ahora, la realidad ha terminado por emerger. Seg&uacute;n Bloomberg Economics, Rusia requiere, con urgencia, unos 1,5 millones de trabajadores adicionales para equilibrar la intensa demanda de su mercado laboral. La gran patronal rusa aumenta este diferencial respecto a los niveles de oferta incluso m&aacute;s all&aacute;, hasta los 3 millones, antes de 2030. Para <em>m&aacute;s inri</em>, esta rigidez socio-econ&oacute;mica tiene ra&iacute;ces estructurales. Al fin y al cabo, la guerra solo ha acelerado una crisis demogr&aacute;fica que era palpable antes de la invasi&oacute;n. Si bien, ya ofrece cifras devastadoras. Porque entre muertos, heridos y movilizados, el conflicto ha expulsado del mercado de trabajo a varios cientos de miles de hombres en edad productiva. 
    </p><p class="article-text">
        El <em>think tank</em> CSIS, especializado en geopol&iacute;tica y en an&aacute;lisis militar, estima las bajas rusas en el frente b&eacute;lico en 1,2 millones. Incluso las estimaciones m&aacute;s conservadoras sit&uacute;an el n&uacute;mero de muertos por encima de los 300.000. Cifra a la que hay que sumar la fuga de talento cualificado tras la movilizaci&oacute;n parcial de 2022 y el freno migratorio procedente de Asia Central. De modo que la econom&iacute;a rusa se enfrenta a un fen&oacute;meno poco habitual. Una escasez de trabajadores en una fase de plena desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        La gobernadora del BCR, Elvira Nabiullina, ide&oacute;loga de las exitosas r&eacute;plicas monetarias a las sanciones occidentales en los primeros a&ntilde;os de guerra, admite que la Rusia contempor&aacute;nea nunca hab&iacute;a experimentado una falta de mano de obra tan aguda. Al tiempo que reconoce que el problema ha trascendido a la esfera pol&iacute;tica. El Kremlin necesita mantener salarios elevados para sostener la legitimidad social de la contienda armada, pero esos incrementos salariales son los que alimentan una inflaci&oacute;n pertinaz que oscila entre el 5,5% y el 6% y obliga a situar los tipos de inter&eacute;s en estratos de altura (14,5%) que estrangulan el cr&eacute;dito privado y la inversi&oacute;n civil, al situarse en un promedio del 8,4% desde el inicio de la invasi&oacute;n rusa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su manera, Nabiullina asume que la industria militar absorbe la casi totalidad de los recursos mientras el resto de la econom&iacute;a cae en un escenario de baja productividad.
    </p><h2 class="article-text">La autarqu&iacute;a rompe las costuras productivas</h2><p class="article-text">
        El modelo aut&aacute;rquico impulsado por Putin agrava las deficiencias estructurales de la coyuntura rusa. Las sanciones occidentales obligaron a Rusia a reconstruir cadenas tecnol&oacute;gicas de valor m&aacute;s caras y menos eficientes, dependientes de intermediarios en Asia Central, China o el Golfo P&eacute;rsico. La supresi&oacute;n paulatina de importaciones se convirti&oacute; en doctrina econ&oacute;mica y redujo la capacidad de innovaci&oacute;n nacional que ha dado lugar a una econom&iacute;a cada vez m&aacute;s pertrechada, menos competitiva y subordinada a los pedidos manufactureros militares.
    </p><p class="article-text">
        Esta fragilidad ha irrumpido con especial nitidez en el sector energ&eacute;tico, la verdadera columna vertebral del Kremlin. Ucrania ha pasado de ataques simb&oacute;licos a operaciones quir&uacute;rgicas contra infraestructuras cr&iacute;ticas de refinado y distribuci&oacute;n. En Foreign Policy citan al ex comandante americano Ben Hodges para resumir esta l&oacute;gica de guerra ucraniana que pasa por destruir la infraestructura petrolera y gas&iacute;stica de su enemigo hasta hacer insostenible el esfuerzo b&eacute;lico. Reuters calcula que los ataques hab&iacute;an reducido un 40% la capacidad exportadora de petr&oacute;leo ruso.
    </p><p class="article-text">
        Ese deterioro habr&iacute;a sido severo y todav&iacute;a m&aacute;s sorprendente porque Kiev lo ha puesto en liza sin ayuda indirecta de Washington. La Administraci&oacute;n Trump acaba de renovar temporalmente las exenciones que permiten seguir comercializando cargamentos de petr&oacute;leo ruso embarcados, con el argumento de estabilizar el mercado energ&eacute;tico global tras el estallido de la contienda en Ir&aacute;n. La decisi&oacute;n revela hasta qu&eacute; punto el mercado petrolero global contin&uacute;a dependiendo del crudo ruso. Incluso en medio del r&eacute;gimen sancionador occidental. E ilustra una contradicci&oacute;n central de la estrategia occidental: la asfixia financiera a Mosc&uacute; provoca un <em>shock</em> energ&eacute;tico de dimensi&oacute;n universal. 
    </p><p class="article-text">
        Michael Kofman, del Carnegie Endowment, asegura sin tapujos que &ldquo;el tiempo no corre del lado de Rusia&rdquo;. Percepci&oacute;n que algunos analistas dicen que se extiende en el seno del propio aparato pol&iacute;tico. En el Kremlin est&aacute; calando la idea de que el auto-aislamiento de Putin y sus frecuentes desplazamientos restringidos, visitas frecuentes a b&uacute;nkeres y temores a un asesinato selectivo no son un ejercicio de ficci&oacute;n de las canciller&iacute;as occidentales. 
    </p><p class="article-text">
        El dirigente ruso muestra una mayor preocupaci&oacute;n por su seguridad que denota, seg&uacute;n anticipan en el centro Robert Lansing Institute de an&aacute;lisis de amenazas h&iacute;bridas, inteligencia y seguridad geopol&iacute;tica, una convicci&oacute;n &ldquo;m&aacute;s o menos consciente de que el equilibrio que le ha sostenido en el poder durante m&aacute;s de dos decenios y medio se est&aacute; erosionando&rdquo;. Aunque voces como las de Sean Wiswesser, antiguo oficial de inteligencia americano, sostienen que muchos rumores sobre miedo, purgas o fracturas internas en el Kremlin pueden estar siendo instrumentalizados por el propio aparato de seguridad ruso para justificar nuevas oleadas represivas. Wiswesser se hace eco de &ldquo;una creciente vigilancia digital y un endurecimiento represivo&rdquo; que responder&iacute;an a una &ldquo;l&oacute;gica cl&aacute;sica de supervivencia autoritaria&rdquo; por parte de Putin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/intensiva-economia-guerra-pasa-factura-rusia-empieza-debilitar-liderazgo-putin_129_13237201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 20:33:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La intensiva economía de guerra pasa factura a Rusia y empieza a debilitar el liderazgo de Putin]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vladímir Putin,Xi Jinping,Donald Trump,Rusia,China,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bancos centrales se lamen las heridas de guerra antes de abordar la temida estanflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/802c4eef-b6c1-4430-8112-65b51bf47494_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bancos centrales se lamen las heridas de guerra antes de abordar la temida estanflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los guardianes del dinero mantienen cautela ante la escalada de precios por el cierre de Ormuz, un retiro espiritual colectivo para decidir la táctica de combate contra una inflación importada que no asfixie a sus economías, con pulso débil. Washington, Fráncfort, Londres y Tokio han impuesto un compás de espera que recuerda la prudencia de los años setenta y se aleja del activismo monetario del último decenio</p><p class="subtitle">El BCE se mantiene en estado de vigilancia y deja los tipos al 2% pese a la amenaza de estanflación por la guerra de Irán</p></div><p class="article-text">
        El G-7 se encuentra ante una de esas encrucijadas de la que no suele salir bien parado. O, para ser m&aacute;s precisos, de la que le cuesta emerger. Los selectos socios de este club, otrora el m&aacute;s rico del planeta, no se sienten nada c&oacute;modos cuando sus coyunturas se debilitan sincronizadamente. Sus recesiones colectivas de 2009 tras el colapso crediticio --primera de su historia-- o de la Gran Pandemia --segunda y &uacute;ltima, hasta el momento-- se superaron con recetas aisladas y sin un ritmo sostenido en sus ciclos de negocios. Tampoco por casualidad, tres de ellos (Jap&oacute;n, Alemania y Reino Unido) han sido diagnosticados como enfermos econ&oacute;micos en los &uacute;ltimos decenios. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las potencias industrializadas se enfrentan a uno de sus peores enemigos: <a href="https://www.eldiario.es/economia/bce-mantiene-vigilancia-deja-tipos-2-pese-amenaza-estanflacion-guerra-iran_1_13183449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la estanflaci&oacute;n.</a> Fen&oacute;meno que, por razones bien fundadas, atenaza a sus bancos centrales. Subir tipos de inter&eacute;s para contener repuntes dr&aacute;sticos de precios choca con la predisposici&oacute;n de sus autoridades a empujar el crecimiento y estimular el empleo. Es como una dicotom&iacute;a existencial. El objetivo de control inflacionista --quiz&aacute;s, el prioritario en su escalaf&oacute;n estatutario-- entra en colisi&oacute;n con sus otros dos principios sacrosantos: el dinamismo productivo y del mercado laboral, que reclaman un precio del dinero barato para proyectar prosperidad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante esta tesitura, la Reserva Federal es la que afronta un escenario m&aacute;s delicado. No solo por el alza de su IPC, que ha saltado al 3,8% en abril --cota m&aacute;xima del &uacute;ltimo trienio--, sino porque la Administraci&oacute;n Trump ha invocado el fantasma de la injerencia monetaria y ha provocado un conflicto b&eacute;lico en Oriente Pr&oacute;ximo que ha ocasionado la par&aacute;lisis del Estrecho de Ormuz, el colapso de los flujos de crudo y gas y, por efecto contagio, de fertilizantes y bienes alimenticios. A lo que se unen las perspectivas pesimistas sobre una tregua garantizada con el r&eacute;gimen iran&iacute;, que no invitan a pensar en un inminente control de los precios por debajo del 2%, sino, m&aacute;s bien a presenciar futuros intentos del l&iacute;der republicano para que la Fed baje tipos. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta estratagema est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/economia/vive-rodeado-ricos-viene-wall-street-elegido-trump-kevin-warsh-nuevo-presidente-fed_1_13219704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nombramiento de Kevin Warsh</a> como relevo en la presidencia de la Fed de Jerome Powell, a quien ha perseguido pol&iacute;tica y judicialmente en los &uacute;ltimos meses. 
    </p><p class="article-text">
        Los cambios nunca suelen ser una garant&iacute;a irrebatible de estabilidad en los bancos centrales. Y menos cuando la gasolina se ha disparado m&aacute;s del 50% desde el inicio de la guerra en Ir&aacute;n en un pa&iacute;s en el que la inflaci&oacute;n despierta descontento en el subconsciente colectivo. Como sabe el propio Donald Trump, que supo tocar su tecla en campa&ntilde;a presidencial hasta situar al IPC --por encima del 2%, pero en descenso tras el shock energ&eacute;tico de la guerra de Ucrania-- en el centro del debate econ&oacute;mico. Ahora, con el indicador espoleado por otra contienda b&eacute;lica, el mercado descarta cualquier atisbo de recorte de tipos en EEUU este a&ntilde;o. 
    </p><h2 class="article-text">La Fed se enreda en su laberinto</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/millon-jovenes-votan-andalucia-izquierda-no-ofrecerles_132_13219431.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Warsh no lo tendr&aacute; f&aacute;cil.</a> La coyuntura no incita a decretar un dinero barato. Pese a lo cual, desde la Casa Blanca se siguen reclamando rebajas urgentes. Y su nombramiento le exige una narrativa que preserve la credibilidad de la Fed frente a las embestidas dial&eacute;cticas contra su soberan&iacute;a del inquilino del Despacho Oval. &ldquo;Est&aacute; entrando en una situaci&oacute;n imposible&rdquo; aduce David Wilcox, ex economista de la Fed y analista del Peterson Institute, sobre Warsh y las renovadas presiones a las que ser&aacute; sometido con una inflaci&oacute;n rampante.
    </p><p class="article-text">
        Mary Daly, responsable de la Reserva Federal de San Francisco, a&ntilde;ade m&aacute;s le&ntilde;a al fuego a esta transici&oacute;n presidencial al avisar de que las cadenas de suministro &ldquo;siguen atascadas&rdquo; y podr&iacute;an mantener la inflaci&oacute;n por encima del 2% durante bastante tiempo. Al igual que Austan Goolsbee, su hom&oacute;logo de Chicago, que rechaza la idea de que la eclosi&oacute;n de la IA vaya a permitir descenso de tipos por el supuesto efecto deflacionista de sus inversiones. Otro mantra que se ha instalado en el clima burs&aacute;til. El nuevo ciclo tecnol&oacute;gico &ndash;manifiesta sin tapujos Goolsbee-- &ldquo;tambi&eacute;n est&aacute; elevando costes y tensiones de inversi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. Goldman Sachs, en una nota a clientes, califica el panorama actual de Wall Street de &ldquo;episodio de espuma especulativa&rdquo;, insiste en un c&oacute;ctel de valoraciones elevadas, optimismo inversor casi un&aacute;nime y una complacencia excesiva hacia los riesgos geopol&iacute;tico y sist&eacute;micos. Sus expertos enfatizan que cuando el S&amp;P 500 super&oacute; la barrera de los 7.100 &ldquo;hicimos disparar las alarmas de un colapso burs&aacute;til [&hellip;] quiz&aacute;s no inminente, pero que deber&iacute;a entenderse como un aviso a navegantes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas crisis financieras --la punto.com, en 2000, y el colapso crediticio de 2008-- se saldaron con recesi&oacute;n del PIB americano. Pero los meses precedentes se emitieron signos de peligro con r&eacute;cords de capitalizaci&oacute;n, aducen en Goldman Sachs, desde donde recuerdan que es el inversor particular el que sale peor parado de las burbujas especulativas con secuelas inflacionistas. 
    </p><p class="article-text">
        El Nobel Paul Krugman tambi&eacute;n se ha apuntado a esta oleada de cr&iacute;ticas. &ldquo;EEUU empieza a oler a estanflaci&oacute;n&rdquo;, con un petr&oacute;leo disparado, una econom&iacute;a y un empleo en resiliencia activa, pero con malos augurios a medio plazo, y una Fed atrapada y sin margen para rebajar tipos sin avivar m&aacute;s los precios. Powell rechaza el paralelismo con los a&ntilde;os setenta, en los que la reacci&oacute;n tard&iacute;a de la Reserva Federal encareci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s los precios. Sin embargo, Krugman atisba &ldquo;demasiadas se&ntilde;ales similares&rdquo;. Desde una inflaci&oacute;n persistente previa al colapso<em> </em>energ&eacute;tico, hasta un voltaje geopol&iacute;tica intenso y un dinamismo que pierde vigor. Antes de se&ntilde;alar a los aranceles rec&iacute;procos y al excesivo coste de la vivienda como &ldquo;aceleradores silenciosos&rdquo; de esta compleja coyuntura.
    </p><h2 class="article-text">BCE, BoE, BoJ, la otra sopa de letras del G-7</h2><p class="article-text">
        En Europa tampoco hay mucho espacio para la complacencia. Ni para movimientos bruscos en su estrategia monetaria. Aunque la econom&iacute;a de la eurozona parte de una posici&oacute;n m&aacute;s fr&aacute;gil, con pulso productivo an&eacute;mico y aminoramiento de la demanda interna, el cierre de Ormuz ha elevado el nivel de amenaza de la estanflaci&oacute;n. Justo cuando el BCE confiaba en iniciar un ciclo de relajaci&oacute;n monetaria m&aacute;s profundo en 2027 para espolear la econom&iacute;a del euro. Hay quien, incluso, no descarta, desde el mercado, que Fr&aacute;ncfort otorgue mayor trascendencia al impulso del PIB y del empleo que a la inflaci&oacute;n. Sobre todo, si el futuro depara a corto plazo el final de las hostilidades en Oriente Pr&oacute;ximo. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el consenso se inclina por una subida del 0,25% en junio y otra similar en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el BCE tambi&eacute;n ha comenzado <a href="https://www.eldiario.es/economia/hernandez-cos-posiciona-preparado-sustituir-lagarde-bce-sondeo-expertos_1_13155982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la batalla por la sucesi&oacute;n de Christine Lagarde</a>, cuyo mandato expira en un a&ntilde;o y a la que ya se le atribuye el sill&oacute;n presidencial del World Economic Forum (WEF), entidad gestora de las cumbres de Davos. En esta carrera, <a href="https://www.eldiario.es/economia/pablo-for-president_129_13216261.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gana posiciones Pablo Hern&aacute;ndez de Cos</a>, ex gobernador del Banco de Espa&ntilde;a y una figura respetada tanto en Fr&aacute;ncfort como en los mercados globales por su perfil t&eacute;cnico. Todo ello a&ntilde;ade dosis de incertidumbre a la estrategia de la autoridad monetaria, en cuyo consejo de gobierno son habituales las luchas entre halcones y palomas; entre ortodoxos --escrupulosos con el mandato inflacionista, de perfil neoliberal-- y keynesianos, m&aacute;s partidarios de potenciar la econom&iacute;a y el empleo. 
    </p><p class="article-text">
        En este dilema, unos y otros velan armas antes de enterrar sus pol&iacute;ticas de <em>wait and see</em> de los &uacute;ltimos meses. Desde el inicio del conflicto en Ir&aacute;n. Con la inflaci&oacute;n armonizada en el 3% en abril --por debajo de las predicciones--, pero con un augurio de crecimiento de apenas 8 d&eacute;cimas para 2026. Y en retroceso por los da&ntilde;os colaterales de la guerra. De modo que las espadas monetarias est&aacute;n en alto en Fr&aacute;ncfort. Isabel Schnabel, miembro de su ejecutiva, ha dejado claro que el BCE &ldquo;tendr&aacute; que encarecer el dinero&rdquo; si la escalada energ&eacute;tica se traslada a la inflaci&oacute;n subyacente. Mientras su colega Boris Vujcic insiste en que &ldquo;el riesgo se est&aacute; moviendo hacia la estanflaci&oacute;n con nitidez&rdquo;, aunque matiza que &ldquo;subir tipos muy r&aacute;pido amenaza con asfixiar&rdquo; a una econom&iacute;a exhausta, con inflaci&oacute;n elevada, dinamismo d&eacute;bil y margen pol&iacute;tico muy limitado. 
    </p><p class="article-text">
        Casi el mismo dilema se reproduce en el Banco de Inglaterra (BoE). Londres se mantiene en ese comp&aacute;s de espera. Con un IPC de marzo revisado al alza, hasta el 3,4%, unos tipos en el 3,75% y una crisis abierta contra el a&uacute;n <em>premier</em>, Keir Starmer, que podr&iacute;a adquirir una dimensi&oacute;n de calado financiero y fiscal. La rentabilidad de los bonos a 30 a&ntilde;os se ha disparado a m&aacute;ximos en casi tres decenios y la losa de una p&eacute;rdida de valor de la libra en los mercados cambiarios como la que se llev&oacute; a la conservadora Liz Truss en 2022 ha vuelto a la arena pol&iacute;tica. Aunque de momento los economistas no aprecian retoques en el BoE, pese al temor de estanflaci&oacute;n y las vulnerabilidades en productividad, ingresos tributarios y gesti&oacute;n de la deuda. O las nuevas tierras movedizas en el 10 de Downing Street.
    </p><p class="article-text">
        Jap&oacute;n representa, quiz&aacute;s, el cambio m&aacute;s simb&oacute;lico. Tras d&eacute;cadas de deflaci&oacute;n y tipos negativos, el BoJ se ha visto forzado a normalizar su pol&iacute;tica monetaria precisamente por un <em>shock</em> externo que amenaza con desanclar las expectativas de inflaci&oacute;n. La autoridad monetaria japonesa dej&oacute; los tipos en el 0,75% en su &uacute;ltima cita, pero 3 de los 9 miembros del consejo votaron ya a favor de una subida inmediata. Kazuo Ueda, su gobernador, reconoce que la instituci&oacute;n deber&aacute; actuar si la energ&iacute;a genera una segunda ronda alcista de salarios y precios. La OCDE prev&eacute; que Jap&oacute;n eleve tipos hasta el 2% antes de 2027 tras d&eacute;cadas luchando contra la deflaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Horizontes lejanos con cumbres borrascosas</h2><p class="article-text">
        Las tensiones coyunturales actuales, sin embargo, no deber&iacute;an impedir ver un futuro a largo m&aacute;s complejo. El propio Hern&aacute;ndez de Cos, desde su posici&oacute;n ejecutiva en el Banco Internacional de Pagos (BIS, seg&uacute;n sus siglas en ingl&eacute;s) viene advirtiendo de que los bancos centrales afrontan un cambio de r&eacute;gimen. De Cos lo achaca a los m&uacute;ltiples efectos de una deuda soberana desbordada, un comercio fragmentado, la financiaci&oacute;n de la transici&oacute;n clim&aacute;tica o la puesta en liza de divisas digitales. Si los gobiernos usan est&iacute;mulos fiscales permanentes para diluir tensiones energ&eacute;ticas o episodios de descontento social --alerta-- los bancos centrales aplicar&aacute;n estrategias de tipos de inter&eacute;s elevados durante periodos m&aacute;s prolongados. 
    </p><p class="article-text">
        El BCE, por ejemplo, se opone a las stablecoins que empiezan a forjar las bigtechs y los poderosos bancos de inversi&oacute;n estadounidenses. Es una de las bazas que tendr&aacute;n que jugar las autoridades monetarias m&aacute;s all&aacute; del precio del petr&oacute;leo. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Lagarde acaba de rechazar el modelo regulatorio estadounidense de las stablecoins. A pesar de que estos activos ya superan los 300.000 millones de d&oacute;lares, por estar vinculados al d&oacute;lar. Europa teme una p&eacute;rdida de soberan&iacute;a monetaria y peligros latentes en la fijaci&oacute;n futura de tipos fuera de la esfera de influencia del <em>billete verde</em>. Hern&aacute;ndez de Cos alerta, por su parte, de que pueden desestructurar el sistema financiero si no se someten a supervisi&oacute;n bancaria. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras todos ellos --la Fed, el BCE, el BoJ y el BoE-- llevan varios ejercicios incorporando el riesgo clim&aacute;tico a sus estrategias tras certificar unas p&eacute;rdidas aseguradoras de 140.000 millones en 2025. Funcas advierte de que el cambio clim&aacute;tico puede consolidar una inflaci&oacute;n m&aacute;s persistente y vol&aacute;til, encareciendo la energ&iacute;a, los alimentos y los seguros y estrechando la capacidad de los bancos centrales para hacer maniobrar sus estrategias monetarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/bancos-centrales-lamen-heridas-guerra-abordar-temida-estanflacion_1_13222156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 19:48:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los bancos centrales se lamen las heridas de guerra antes de abordar la temida estanflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Tipos de Interés,Christine Lagarde,BCE - Banco Central Europeo,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ultrarricos aprovechan el riesgo geopolítico y la docilidad fiscal para elevar su fortuna desde la guerra en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ultrarricos-aprovechan-riesgo-geopolitico-docilidad-fiscal-elevar-fortuna-guerra-iran_1_13205463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c78141c0-48e0-4e56-9a92-657979d40a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ultrarricos aprovechan el riesgo geopolítico y la docilidad fiscal para elevar su fortuna desde la guerra en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vuelve el debate sobre gravar más a los altos patrimonios, con muchos de ellos reconfigurando sus inversiones hacia la Defensa entre sospechas de información privilegiada e ingeniería financiera</p><p class="subtitle">La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo
</p></div><p class="article-text">
        Fortunas internacionales est&aacute;n apostando por valores asociados al escenario geopol&iacute;tico imperante, con empresas y sectores estrechamente vinculados a la contienda militar en Oriente Medio. Las mutaciones del orden mundial est&aacute;n reconfigurando el enfoque de los inversores milmillonarios y con oscilaciones notables, una clara tendencia especulativa al alza est&aacute; catapultando sus rendimientos burs&aacute;tiles desde el inicio de la guerra en Ir&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bloomberg recoge tres altos patrimonios que han elevado sustancialmente sus beneficios en bolsa recientemente. Uno de ellos es Jaime Gilinski, la mayor fortuna de Colombia y ex accionista de Banco Sabadell, que ha incrementado su participaci&oacute;n en GeoPark, firma productora de petr&oacute;leo y gas en Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a su hijo, Gilinski ha invertido 107 millones de d&oacute;lares en esta compa&ntilde;&iacute;a desde marzo por considerarla una opci&oacute;n prioritaria en el reparto del suculento pastel del crudo venezolano desde la detenci&oacute;n ilegal de Nicol&aacute;s Maduro por parte de Estados Unidos, que propici&oacute; el cambio de poder pol&iacute;tico (sin alternancia ideol&oacute;gica) en Caracas. 
    </p><p class="article-text">
        A tenor del rumbo que han tomado sus inversiones, Gilinski conf&iacute;a en la reactivaci&oacute;n de la industria del oro negro de Venezuela, que cuenta con la mayor reserva de petr&oacute;leo del planeta y que, por designaci&oacute;n de Donald Trump, tendr&aacute; ahora mayor presencia del sector privado exterior (especialmente, estadounidense, aunque tambi&eacute;n de otras como la espa&ntilde;ola Repsol), tras levantar la Casa Blanca su veto a las exportaciones de crudo venezolano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s balas milmillonarias en este rev&oacute;lver inversor. El <em>family office</em> de los herederos del magnate sueco del petr&oacute;leo y la miner&iacute;a Adolf Lundin destin&oacute; en marzo unos 29,5 millones de d&oacute;lares a aumentar sus participaciones en empresas de cobre y diamantes con sede en Vancouver y aprovechar las restricciones en las cadenas de suministro. Los portafolios familiares tras la marca de autom&oacute;viles de lujo Ferrari o el emporio medi&aacute;tico estadounidense Cox vienen eligiendo firmas emergentes del sector de defensa como Hermeus, que construye el avi&oacute;n a reacci&oacute;n no tripulado m&aacute;s r&aacute;pido de la historia para el Pent&aacute;gono.
    </p><p class="article-text">
        El <em>&Iacute;ndice de Milmillonarios</em> de Bloomberg desvela que estas cuatro familias poseen un patrimonio neto conjunto de casi 90.000 millones de d&oacute;lares y carteras de inversi&oacute;n intergeneracionales que se remontan a 1898.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Varias de las mayores riquezas del planeta est&aacute;n impulsando sus apuestas en los mercados de capital hacia sectores y empresas involucradas en el elevado voltaje geopol&iacute;tico que ha dominado el escenario global desde finales de febrero, cuando comenzaron las hostilidades en Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esto evidencia la relaci&oacute;n directa entre la guerra y las fluctuaciones de activos con protagonismo b&eacute;lico, energ&eacute;tico o geoestrat&eacute;gico. Un fen&oacute;meno constante desde el inicio de la versi&oacute;n Trump 2.0, que extiende sus tent&aacute;culos hacia valores como el oro, que en los &uacute;ltimos meses ha experimentado revalorizaciones fulgurantes y cotas de precio hist&oacute;ricas, acompa&ntilde;ando los giros econ&oacute;micos, comerciales, financieros, regulatorios y geopol&iacute;ticos del l&iacute;der MAGA sobre el orden mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Valores asociados a estos negocios se han visto alterados por los aranceles rec&iacute;procos, la debilidad del d&oacute;lar, las embestidas dial&eacute;cticas trumpistas para invadir Groenlandia, desintegrar la OTAN, amenazar a Cuba tras entrar ilegalmente en Venezuela o detonar otro conflicto militar en Oriente Pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Carlos Slim, primera fortuna mexicana, con una riqueza valorada en 125.000 millones de d&oacute;lares, el 6,7% del PIB de su pa&iacute;s, est&aacute; entre ellos y dispone de un curr&iacute;culum burs&aacute;til cargado de excelsas ganancias cuando irrumpen crisis financieras.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Altas rentabilidades</h2><p class="article-text">
        Solo en valores con sello de Defensa, un selecto club de ultrarricos ha acumulado m&aacute;s de 20.000 millones de d&oacute;lares en medio de perturbaciones energ&eacute;ticas y de otras materias primas como el cobre o los minerales cr&iacute;ticos, indispensables para la tecnolog&iacute;a de la IA, que hacen m&aacute;s visible la ganancia de pescadores en r&iacute;o revuelto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Expertos de Bloomberg cifran en 658.000 millones de d&oacute;lares el tesoro conjunto de estas fortunas. Su ranking detecta una concentraci&oacute;n masiva de capital en lo que denomina &ldquo;econom&iacute;a del conflicto&rdquo;, con ping&uuml;es beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Bancos de inversi&oacute;n como JP Morgan admiten que la geopol&iacute;tica se ha convertido en un factor de riesgo predominante en las din&aacute;micas inversoras. Empieza a perfilarse como su principal motivo de decisi&oacute;n en un contexto de mutaciones horarias de carteras. Las gestoras reconocen soterradamente que la fragmentaci&oacute;n del orden mundial ha convertido la Defensa en un activo estructural, lo que explica su entrada en startups militares y aeroespaciales. <em>Family offices</em> de fortunas del sector del lujo y la automoci&oacute;n han comenzado a diversificar hacia valores de tecnolog&iacute;a militar, tras decenios centrados exclusivamente en bienes de consumo.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello se une a la denuncia vertida desde Financial Times que documenta la sucesi&oacute;n de movimientos billonarios y opacos de capital en Wall Street previos a anuncios oficiales de la Casa Blanca sobre escaladas o distensiones del conflicto contra Ir&aacute;n. En algunos casos, asociados a un n&uacute;cleo cercano al l&iacute;der republicano que habr&iacute;a recibido alertas tempranas sobre decisiones de alto nivel que han condicionado la evoluci&oacute;n de las bolsas. 
    </p><p class="article-text">
        Apuestas por encima de los 1.000 millones de d&oacute;lares surgieron en varias plataformas predictivas (esencialmente en las dos m&aacute;s utilizadas, Kalshi y Polymarket) con un acuse de recibo claramente vinculado al desarrollo del conflicto. Muchas, seg&uacute;n el diario brit&aacute;nico, justo antes de eventos clave como ataques o anuncios de tregua. Este rotativo revel&oacute; el viernes <a href="https://www.ft.com/content/d73183b6-d610-4caa-949d-186cbd59c970?syn-25a6b1a6=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la apuesta milmillonaria de dos hijos de Trump por sectores apadrinados por el presidente</a>, como los drones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay cierto margen para la esperanza. En EEUU, la senadora dem&oacute;crata Elizabeth Warren ha vuelto a situar en la conciencia colectiva la necesidad de gravar a las grandes fortunas, al presentar un proyecto de ley que recaudar&iacute;a billones de d&oacute;lares en ingresos federales en una &eacute;poca marcada por un agujero presupuestario del 7% del PIB y una deuda que roza los 37 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa impondr&iacute;a un gravamen anual del 2% sobre los patrimonios netos de hogares que superen los 50 millones de d&oacute;lares y un tipo impositivo adicional del 1% sobre la riqueza de los multimillonarios.&nbsp;Afectar&iacute;a a unos 260.000 hogares.
    </p><p class="article-text">
        David Dayen asegura en <em>The American Prospect</em>, con citas a los trabajos de campo de Emmanuel Saez, profesor en la University of California, Berkeley, y de Gabriel Zucman, disc&iacute;pulo de Thomas Pikkety y director del UE Tax Laboratory, que la riqueza de los milmillonarios se ha duplicado con creces desde finales de la d&eacute;cada pasada. S&oacute;lo las 19 mayores fortunas de EEUU a&ntilde;adieron un bill&oacute;n de d&oacute;lares en 2024, m&aacute;s que el PIB suizo, mientras el 1% concentra 55 billones de d&oacute;lares (31,7% de la riqueza total).
    </p><h2 class="article-text">Algo se mueve</h2><p class="article-text">
        En este club de acceso restringido destacan nombres del <em>establishment</em> financiero y tecnol&oacute;gico estadounidense y figuras de la &eacute;lite energ&eacute;tica, inmobiliaria y de los fondos de inversi&oacute;n. Muchos radicados en Nueva York, cuyo alcalde, el progresista Zohran Mamdani, plantea el debate de la desigualdad social en EEUU sin pa&ntilde;os calientes y ha hecho de la fiscalidad de los grandes patrimonios su campo de batalla pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En su agenda prolifera el respaldo a nuevos impuestos sobre las propiedades de alto valor (como las segundas residencias de lujo), con la airada reacci&oacute;n de grandes inversores inmobiliarios y financieros como Ken Griffin, multimillonario gestor de <em>hedge funds</em> que compr&oacute; un &aacute;tico de 238 millones de d&oacute;lares en Manhattan; inversores como Bill Ackman o promotores como Alex Witkoff, que han advertido de que una fiscalidad m&aacute;s agresiva podr&iacute;a acelerar la salida de capital hacia otras jurisdicciones como Florida. 
    </p><p class="article-text">
        Mamdani ha puesto el dedo en la llaga y ha centrado el debate en el punto de ebullici&oacute;n justo: la necesidad de financiar servicios p&uacute;blicos en grandes ciudades altamente desiguales frente a la movilidad extrema del capital de alto nivel. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el senador dem&oacute;crata Bernie Sanders incide en que figuras como Elon Musk o Jeff Bezos pagan tipos efectivos muy inferiores a los de trabajadores medios, y ofrece propuestas impositivas para paliar esa asimetr&iacute;a y crear una estructura que obligue a la riqueza acumulada de forma fulgurante a afrontar grav&aacute;menes acordes. En una l&iacute;nea similar a la propuesta de Warren, critica que el sistema fiscal americano no capta adecuadamente el ascenso del capital financiero y que su propagaci&oacute;n por la &eacute;lite patrimonial de la gran potencia econ&oacute;mica global supera la capacidad redistributiva del Tesoro.
    </p><h2 class="article-text">Para&iacute;sos fiscales</h2><p class="article-text">
        Oxfam recuerda que los perjuicios no solo son morales, sino econ&oacute;micos y que suceden por la persistencia de para&iacute;sos fiscales y centros <em>offshore</em>. Seg&uacute;n esta ONG brit&aacute;nica, los milmillonarios de todo el mundo habr&iacute;an ocultado a sus autoridades tributarias hasta 3,55 billones de d&oacute;lares en el &uacute;ltimo bienio. Una porci&oacute;n de los m&aacute;s de 13 billones que atesoran en para&iacute;sos fiscales. El 80% de estos activos pertenecer&iacute;a al 0,1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        El propio Zucman alert&oacute; a comienzos de 2024 de que la monta&ntilde;a de activos en estos enclaves impositivamente da&ntilde;inos por su baja tributaci&oacute;n hab&iacute;a crecido desde la Gran Pandemia de 2020 un 25% hasta superar los 45 billones de d&oacute;lares. Cantidad similar al PIB conjunto de EEUU y China, que convertir&iacute;a a estas jurisdicciones (entre ellas, el estado de Delaware, en EEUU, o las del Mar del Norte bajo soberan&iacute;a brit&aacute;nica), en la primera potencia econ&oacute;mica global.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de rebajar a la m&iacute;nima expresi&oacute;n el principio de la progresividad impositiva, la existencia de para&iacute;sos fiscales distorsiona la medici&oacute;n real de la riqueza global, ya que una parte notable de los capitales en manos de ultrarricos no aparece en estad&iacute;sticas oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        Estudios recientes muestran que las decisiones de arraigo de los grandes patrimonios no responden &uacute;nicamente a factores personales o familiares, sino a consideraciones impositivas. La movilidad del capital a&ntilde;ade presi&oacute;n a los sistemas fiscales, con competencia entre jurisdicciones y trabas a la capacidad de mantener bases impositivas estables, difuminando la tenue l&iacute;nea entre optimizaci&oacute;n y evasi&oacute;n fiscal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque, en paralelo, ha emergido una potente cruzada de gestores encargados de adelgazar las presiones tributarias sobre las ganancias de sus clientes. Herramientas de ingenier&iacute;a contable que bordean la legalidad y se ocupan de compensar p&eacute;rdidas o diferir pagos en busca de rentabilidad financiera.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el fiscalista Steve Rosenthal, del Tax Policy Center, &ldquo;los sistemas tributarios mundiales no han conseguido seguir el ritmo de la ingenier&iacute;a financiera moderna&rdquo; al permitir un ecosistema en el que la rentabilidad depende del dise&ntilde;o fiscal o del desempe&ntilde;o del activo bajo una atm&oacute;sfera de tensi&oacute;n geopol&iacute;tica, con altas expectativas de rentabilidad y baja propensi&oacute;n a cumplir las obligaciones tributarias. En especial, entre los m&aacute;s pudientes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ultrarricos-aprovechan-riesgo-geopolitico-docilidad-fiscal-elevar-fortuna-guerra-iran_1_13205463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ultrarricos aprovechan el riesgo geopolítico y la docilidad fiscal para elevar su fortuna desde la guerra en Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Millonarios,Desigualdad económica,Impuestos,Donald Trump,Guerra en Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China da un golpe en el orden mundial frente a Trump con su músculo tecnológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-da-golpe-orden-mundial-frente-trump-musculo-tecnologico_1_13184839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62f1fbcd-fef8-42cb-b04d-eb6146a5738f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129463.jpg" width="4969" height="2795" alt="China da un golpe en el orden mundial frente a Trump con su músculo tecnológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro entre Trump y Xi Jinping previsto para este mes reflejará la reconfiguración silenciosa de poderes en el tablero global y la colisión entre dos modelos, con el gigante asiático ganando terreno 
</p><p class="subtitle">La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo
</p></div><p class="article-text">
        Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de sacudir la globalizaci&oacute;n con su ingreso en la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) y su avalancha de manufacturas baratas, China vuelve a alterar el orden mundial. Esta vez, el golpe en la mesa de Pek&iacute;n no procede de sus bajos costes, factor que le ha otorgado el estatus de Gran Factor&iacute;a Global, sino de una reconfiguraci&oacute;n deliberada, planificada y bien perge&ntilde;ada de su modelo productivo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo sorprendente es que este cambio de paradigma se est&aacute; vislumbrando con suma nitidez en pleno voltaje geopol&iacute;tico por la guerra en Ir&aacute;n. El conflicto ha encarecido la energ&iacute;a, tensionado el comercio y reordenado las cadenas de suministro y valor en todo el planeta, y ha dejado traslucir una inusitada capacidad de resiliencia en la segunda superpotencia econ&oacute;mica del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        El PIB chino ha retornado a la reci&eacute;n abandonada meta de crecimiento del 5% entre enero y marzo despu&eacute;s de acelerar una mutaci&oacute;n estructural que ha empezado a mostrar mayor musculatura e influencia internacional.
    </p><p class="article-text">
        El contraste de la coyuntura global es ya revelador. Mientras las potencias industrializadas temen por la denominada estanflaci&oacute;n (inflaci&oacute;n y estancamiento econ&oacute;mico) y otros mercados importadores de combustibles f&oacute;siles acusan el shock del oro negro, Pek&iacute;n est&aacute; amortiguando este impacto. Lo ha hecho gracias a a&ntilde;os de diversificaci&oacute;n energ&eacute;tica, con un aumento de la extracci&oacute;n de carb&oacute;n, proliferaci&oacute;n de reactores nucleares y, sobre todo, fuentes renovables, lo que ha elevado sus reservas estrat&eacute;gicas y reducido su dependencia del crudo del Golfo P&eacute;rsico. 
    </p><p class="article-text">
        China, en definitiva, ha reforzado sus escudos de seguridad energ&eacute;tica. Tanto, que ahora act&uacute;an como estabilizadores autom&aacute;ticos dentro de un entorno vol&aacute;til. La escalada b&eacute;lica no ha hecho descarrilar un patr&oacute;n de crecimiento que parece blindado ante shocks externos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el aut&eacute;ntico cambio de paradigma emerge bajo la superficie de estos datos agregados. El vigor del PIB sigue apoyado en la industria y las exportaciones, aunque ya no tanto en sectores tradicionales que definieron el llamado primer shock chino, en el inicio del milenio. Ahora son los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, las bater&iacute;as, los semiconductores y los negocios digitales los que propulsan la actividad. La producci&oacute;n de alta tecnolog&iacute;a crece a doble d&iacute;gito, la automatizaci&oacute;n industrial se acelera y la IA se integra en el tejido productivo con la aquiescencia del Estado y sus recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ha engendrado un nuevo escenario. China sigue compitiendo v&iacute;a precios. Pero tambi&eacute;n lo hace en la escala tecnol&oacute;gica y con f&eacute;rreos controles sobre sus cadenas de valor y de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Este viraje est&aacute; respaldado por una estrategia pol&iacute;tica expl&iacute;cita, adem&aacute;s de en sus planificaciones plurianuales. El liderazgo de Xi Jinping enfatiza la autosuficiencia tecnol&oacute;gica, la construcci&oacute;n de modelos industriales &ldquo;de gesti&oacute;n controlables&rdquo; y la expansi&oacute;n de la demanda interna, genuina definici&oacute;n de las econom&iacute;as de rentas altas, aunque a&uacute;n incipiente en el gigante asi&aacute;tico, como complemento a su motor exportador. Un modelo que no obstante muestra fuertes d&eacute;ficits, entre otros, un d&eacute;bil consumo de hogares, una inversi&oacute;n privada que fluct&uacute;a pero revela descensos, un mercado laboral con contracciones y episodios de deflaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La agenda reformista de Jinping no est&aacute; exenta de fricciones&rdquo;, anticipa el economista Hao Zhou, quien augura una transici&oacute;n con grandes vaivenes. En especial, porque el pulso competitivo y la rivalidad geoestrat&eacute;gica con EEUU puede pausar su itinerario.  
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la anunciada y no corroborada cita entre Donald Trump y Jinping de mediados de mayo deja varias inc&oacute;gnitas sin resolver y de especial enjundia. Las negociaciones entre las dos superpotencias no se reducen &uacute;nicamente a un acuerdo sobre aranceles o a una rivalidad geopol&iacute;tica <em>stricto sensu</em>. Washington y Pek&iacute;n revelan un choque de modelos econ&oacute;micos en una alocada carrera por la hegemon&iacute;a internacional. Mientras EEUU intenta contener el ascenso tecnol&oacute;gico de Pek&iacute;n con vetos comerciales, subsidios industriales y presi&oacute;n sobre sus aliados, China responde con m&aacute;s autonom&iacute;a, ingentes inversiones en innovaci&oacute;n, diversificaci&oacute;n productiva y refuerzo de su capacidad para sobreponerse a un horizonte de fragmentaci&oacute;n de mercados.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las pautas que definen el segundo shock chino, que rezuma una enorme habilidad para adecuar el boom tecnol&oacute;gico a su estrategia econ&oacute;mica planificada y a su tejido productivo. A diferencia de su anterior modelo, basado en exportar deflaci&oacute;n a costes reducidos, el actual combina sus excedentes industriales con un liderazgo creciente en sectores neur&aacute;lgicos para la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la digitalizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este salto adelante, adem&aacute;s, provoca da&ntilde;os colaterales a discreci&oacute;n, y no solo en adversarios como EEUU, que ve cuestionada su supremac&iacute;a tecnol&oacute;gica. Tambi&eacute;n en socios comerciales como la UE, que se enfrenta a una nueva oleada de competencia en energ&iacute;as verdes; y en sus vecinos asi&aacute;ticos, que rivalizan entre s&iacute; por integrarse en cadenas de valor dominadas por Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La guerra en Ir&aacute;n evidencia la resiliencia activa china a partir de una arquitectura econ&oacute;mica que ha empezado a no depender del orden liberal para prosperar y que marcar&aacute; el reencuentro entre Trump y Jinping. 
    </p><h2 class="article-text">La triple palanca IA-tierras raras-chips </h2><p class="article-text">
        El almirante estadounidense Brad Cooper lo resum&iacute;a con crudeza al describir el impacto de la IA en la guerra: &ldquo;Estos sistemas convierten procesos de horas o d&iacute;as en segundos&rdquo;. La aceleraci&oacute;n operativa define el nuevo campo de batalla econ&oacute;mico y China ha decidido dominarlo desde la base industrial hasta el control de insumos cr&iacute;ticos (bienes e instrumentos esenciales para crear escalas de valor).
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una demanda global creciente (y cada vez m&aacute;s inc&oacute;moda para Occidente) de tecnolog&iacute;a china. Es otro signo de identidad de la versi&oacute;n <em>made in China 2.0</em>: cat&aacute;logo de servicios y productos avanzados que combinan calidad, escala y precio. De sensores para veh&iacute;culos el&eacute;ctricos a robots industriales o bater&iacute;as, las empresas chinas est&aacute;n colonizando segmentos de alto valor a una velocidad que desconcierta a sus rivales. &ldquo;Las que sobreviven en el mercado del gigante asi&aacute;tico son imbatibles en cualquier lugar del mundo&rdquo;, admite un inversor del sector que subraya un ecosistema donde la competencia feroz comprime m&aacute;rgenes, pero multiplica la eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica no es casual. Responde a una sucesi&oacute;n de factores de dif&iacute;cil r&eacute;plica armada desde Pek&iacute;n con subsidios masivos, abundancia de ingenieros, integraci&oacute;n productiva vertical de cadenas de suministro y presi&oacute;n competitiva que obliga a innovar continuamente. El resultado es una deflaci&oacute;n tecnol&oacute;gica global articulada con un extenso cat&aacute;logo de ofertas sofisticadas a precios decrecientes que acaba expulsando a los competidores occidentales, incluso en sectores tradicionalmente protegidos.
    </p><p class="article-text">
        La batalla por la hegemon&iacute;a de los chips es el arma m&aacute;s precisa de esta guerra sin tregua por la soberan&iacute;a digital. China, lejos de quedar rezagada por las restricciones de Washington, ha logrado redoblar su capacidad de autosuficiencia. Programas de ayudas masivas como el de Shangh&aacute;i se han revelado excelentes en el desarrollo de chips dom&eacute;sticos, hasta el punto de que los componentes m&aacute;s famosos de los circuitos integrados podr&iacute;an representar el 55% del mercado nacional de aceleradores de IA en 2027, frente al 17% en 2023. &ldquo;Los controles a la exportaci&oacute;n han creado una oportunidad &uacute;nica para los fabricantes locales&rdquo;, se&ntilde;alan analistas de Bernstein. Incluso con limitaciones tecnol&oacute;gicas, firmas como Huawei est&aacute;n cerrando la brecha digital y consolidando un ecosistema menos dependiente de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el cambio de paradigma no se limita a vender m&aacute;s tecnolog&iacute;a, sino a controlar su difusi&oacute;n. Pek&iacute;n ha pasado de facilitar la transferencia tecnol&oacute;gica a restringirla con vetos a ventas al exterior, pero tambi&eacute;n con supervisi&oacute;n pol&iacute;tica a la concesi&oacute;n de licencias que buscan evitar que su <em>know-how </em>estrat&eacute;gico deje el pa&iacute;s. &ldquo;Es poco probable que China permita que salga algo realmente valioso&rdquo;, dice un funcionario comercial occidental. La paradoja resulta evidente para Financial Times: el mundo quiere tecnolog&iacute;a china, pero Pek&iacute;n decide qui&eacute;n puede acceder a ella y en qu&eacute; condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Este soft <em>power chino </em>se amplifica con su dominio de las tierras raras y su poder para estrangular los cuellos de botella de un mercado clave para la industria de los semiconductores, la defensa o la automoci&oacute;n el&eacute;ctrica. China concentra desde hace decenios su producci&oacute;n global, lo que le ha reportado un arma estructural que se ha convertido en palanca geopol&iacute;tica con el boom de la IA. 
    </p><p class="article-text">
        Un arma contra Occidente, que construy&oacute; sus industrias &ldquo;sobre bases inestables&rdquo; al beneficiarse de materiales baratos cuyo verdadero coste (ambiental y estrat&eacute;gico) no fue digerido por sus sistemas productivos, precisa Patrick Schr&ouml;der, investigador en Chatham House. Para Wendy Cutler, antigua negociadora americana con China, el encuentro Trump-Jinping de este mes va a ilustrar, de nuevo, la asimetr&iacute;a entre ambas superpotencias en chips avanzados. Pek&iacute;n &ndash;avisa&ndash; negocia cada concesi&oacute;n a cambio de un precio. E incluso cuando concede treguas, &ldquo;conserva intacta su capacidad de presi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bo Zhengyuan, socio de la firma de investigaci&oacute;n de mercados Plenum, anticipa que &ldquo;no habr&aacute; un ganador claro en la pr&oacute;xima d&eacute;cada&rdquo;. En su opini&oacute;n, est&aacute; en juego un desaf&iacute;o doble. Por un lado, por el liderazgo tecnol&oacute;gico y, por otro, por el dominio de la arquitectura del poder econ&oacute;mico global.
    </p><h2 class="article-text">Control comercial, energ&iacute;a verde y orden monetario</h2><p class="article-text">
        Pero los esteroides geoestrat&eacute;gicos de Pek&iacute;n no se reducen solo a la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica que inici&oacute; hace un decenio y aceler&oacute; tras la Gran Pandemia. Tambi&eacute;n se aprecia en su control sobre puertos y rutas comerciales. Es una piedra angular de su edificio multilateralista, en el que Pek&iacute;n desea instaurar su renovado poder econ&oacute;mico. China ha tejido estos a&ntilde;os una red inversora muy tupida e hilvanada de enclaves portuarios en m&aacute;s de 90 naciones con una factura financiera de unos 24.000 millones de d&oacute;lares que sigue una trayectoria geoestrat&eacute;gica n&iacute;tida: gestionar los cuellos de botella que atenazan el comercio mundial. Es decir, las pasarelas como Suez, Malaca o Panam&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Dylan Spencer, acad&eacute;mico especializado en el an&aacute;lisis de rutas e infraestructuras comerciales, cree que esta proyecci&oacute;n del capital chino en el exterior &ldquo;no es una f&oacute;rmula aleatoria, sino que se agrupa en torno a corredores de riesgo y valor elevados, donde el control log&iacute;stico equivale a influencia econ&oacute;mica sostenida&rdquo;. A ello, a&ntilde;ade, se suma la integraci&oacute;n de cadenas cr&iacute;ticas de suministro: desde puertos conectados a hubs productivos, de transporte, energ&iacute;a o rutas de exportaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Alexander Wooley, del laboratorio de investigaci&oacute;n AidData, a&ntilde;ade que Pek&iacute;n busca garantizarse &ldquo;la seguridad estrat&eacute;gica&rdquo; de flujos comerciales. &ldquo;Est&aacute;n tejiendo una arquitectura mar&iacute;tima que redefine la globalizaci&oacute;n desde las redes de infraestructura&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El pulso entre Pek&iacute;n y Washington tambi&eacute;n se libra en el orden monetario global. China busca internacionalizar el yuan &ndash;o el renminbi, su unidad en el mercado cambiario- sin renunciar al control estatal. Zongyuan Zoe Liu, investigadora en el Council on Foreign Relations, advierte, sin embargo, que la expansi&oacute;n de <em>stablecoins </em>vinculadas al d&oacute;lar &ndash;un negocio potencial que se valora en 1,75 billones&mdash;supone una amenaza para los intereses de Jinping. &ldquo;Abrir&iacute;a un canal de transacciones en billetes verdes americanos que Pek&iacute;n no podr&iacute;a fiscalizar y erosionar&iacute;a los pilares de su soberan&iacute;a financiera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin duda por ello &ndash;alerta en Foreign Policy&mdash;, China impulsa sus propias alternativas: desde el sistema de pagos CIPS hasta experimentos con el yuan digital y <em>stablecoins offshore </em>en Hong Kong. Eso s&iacute;, con protocolos que priorizan la trazabilidad y supervisi&oacute;n de los movimientos monetarios. Aun as&iacute; &ndash;sostiene Josh Lipsky, director en el Atlantic Council&ndash;, el auge internacional del yuan &ldquo;no puede ser una mera coincidencia&rdquo; con el surgimiento de crisis o la instauraci&oacute;n de sanciones occidentales a terceros pa&iacute;ses, que les obliga a diversificar transferencias. 
    </p><p class="article-text">
        El d&oacute;lar mantiene una ventaja estructural dif&iacute;cil de erosionar a corto plazo. Pero no es un aval eterno. El avance del yuan tiene visos de <em>realpolitik</em>. En marzo, super&oacute; el 56% de las transacciones vinculadas a China y su sistema CIPS ha procesado, con &eacute;xito, m&aacute;s de 1,2 billones de yuanes diarios. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-da-golpe-orden-mundial-frente-trump-musculo-tecnologico_1_13184839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:28:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China da un golpe en el orden mundial frente a Trump con su músculo tecnológico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Estados Unidos,Xi Jinping,Donald Trump,Geopolítica,Comercio,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-aleja-monarquias-golfo-labrada-imagen-refugio-inversor-oriente-proximo_1_13169098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc1db5cb-69a9-437b-813b-de1a991e6112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conflicto ha destruido parte de las infraestructuras de los ‘petroestados’ del Pérsico, amplificado sus riesgos bursátiles e inculcado dudas geopolíticas a su inquebrantable apoyo a EEUU y a su otrora archienemigo regional, Israel. Las monarquías del Golfo están detectando fugas de capital y se calculan contracciones del PIB de hasta dos dígitos en un escenario de conflicto prolongado</p><p class="subtitle">Trump ordena crear un fondo soberano que respalde los intereses geoestratégicos de EEUU</p></div><p class="article-text">
        El fuego cruzado azuzado por EEUU e <a href="https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel contra el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s</a> iran&iacute;es a finales de febrero ha cogido a los<em> petroestados</em> del Golfo P&eacute;rsico con el pie cambiado. Tanto, que quiz&aacute;s sean los pa&iacute;ses que m&aacute;s ans&iacute;an, desde el punto de vista inversor, una tregua permanente. No por casualidad, el conflicto armado contra el enemigo chi&iacute; ha sacudido los cimientos del cambio de paradigma productivo que Arabia Saud&iacute; y sus reinos vecinos han puesto en liza durante este &uacute;ltimo decenio para diversificar sus econom&iacute;as y captar flujos de capitales del exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Las monarqu&iacute;as del Golfo est&aacute;n detectando fugas de capital. Los da&ntilde;os en sus infraestructuras energ&eacute;ticas y en sus <em>hubs</em> tecnol&oacute;gicos y log&iacute;sticos propiciados por el conflicto armado han sido los detonantes de una crisis de identidad inversora que pone en tela de juicio el futuro de unas ambiciones geoestrat&eacute;gicas que el pr&iacute;ncipe heredero saud&iacute;, Mohammed bin Salman forj&oacute; a mediados la de pasada d&eacute;cada en su famosa Visi&oacute;n 2030. Y que en los a&ntilde;os posteriores ha sido emulada por sus <em>hermanos de sangre azul.</em> Especialmente, en Emiratos &Aacute;rabes Unidos (EAU) que siempre ha seguido la estela geoestrat&eacute;gica de Riad. En el reto de transformar sus patrones de crecimiento en econom&iacute;as m&aacute;s diversificadas y basadas en servicios, industrias avanzadas y la alta tecnolog&iacute;a, con <em>megaplanes </em>digitales, y en el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/doble-bloqueo-estrecho-ormuz-atasca-trump-busqueda-salida-caotica-gestion-guerra-iran_1_13168241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaf&iacute;o de asentarse en el bando geopol&iacute;tico de EEUU en Oriente Pr&oacute;ximo. </a>
    </p><p class="article-text">
        Esta renovada arquitectura productiva ha dejado vestigios de cierta espectacularidad. Solo en la ciudad de Neom, paradigma de este viaje al futuro saud&iacute;, se suceden proyectos que superan los 100.000 millones de d&oacute;lares. Aunque, sobre todo, estos centros tecnol&oacute;gicos se han convertido en instrumentos diplom&aacute;ticos de primer orden para interceder en mercados exteriores. A partir del poder de su gran fondo soberano, que opera como arma de influencia global; especialmente, en Wall Street y en sus cada vez m&aacute;s efervescentes procesos de fusiones y adquisiciones (con o sin OPAs hostiles), dirigidos en gran medida a dominar la carrera tecnol&oacute;gica global de la IA, por un lado, y el espacio ideol&oacute;gico estadounidense, por otro. No en vano, <a href="https://www.eldiario.es/economia/opa-hostil-warner-bros-fondos-soberanos-reconfiguran-bazucas-financieros_1_12841825.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el dinero p&eacute;rsico, en este caso saud&iacute; y de EAU, ha fluido en apoyo de Paramount</a> para ganar la partida a Netflix en la toma accionarial de Warner Bros y as&iacute; hacerse con el relato de parte de la industria de Hollywood. 
    </p><p class="article-text">
        En las monarqu&iacute;as del Golfo no daban puntadas sin hilo. Hasta el inicio de las hostilidades contra Ir&aacute;n. Porque el desencadenamiento de las hostilidades contra su gran rival geoestrat&eacute;gico en la regi&oacute;n ha pausado las inversiones for&aacute;neas en los nodos tecnol&oacute;gicos, log&iacute;sticos y comerciales de estos <em>petroestados</em> y paralizado las operaciones en el exterior de sus fondos soberanos. <em>Hubs </em>como los de Dub&aacute;i o Riad han dejado de ser, al menos moment&aacute;neamente, refugios del capital en Oriente Pr&oacute;ximo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto ha sido severo, avisa el analista de Goldman Sachs Farouk Soussa. Sus c&aacute;lculos hablan de que Catar y Kuwait podr&iacute;an registrar contracciones de sus PIB de hasta el 14% en un escenario de conflicto prolongado, desplomes desconocidos desde los a&ntilde;os noventa. Y a Arabia Saud&iacute; y a EAU no les ir&iacute;a mucho mejor. Pese a que ya gozaban de una mayor capacidad de diversificaci&oacute;n log&iacute;stica, sus recesos productivos alcanzar&iacute;an un 3% y un 5%, respectivamente, anticipan en este banco de inversi&oacute;n con intereses en la zona, desde donde tambi&eacute;n se alerta de que, en t&eacute;rminos de reputaci&oacute;n, los da&ntilde;os colaterales pueden ser todav&iacute;a m&aacute;s profundos. &ldquo;Para las econom&iacute;as del Golfo, la guerra podr&iacute;a ocasionar un cortocircuito mayor que la Covid-19&rdquo;, admite Soussa antes de subrayar que las cicatrices en la confianza inversora &ldquo;podr&iacute;an perdurar varios ejercicios&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Adalides del capital instrumental</h2><p class="article-text">
        Las monarqu&iacute;as del Golfo han construido su creciente poder sobre lo que el mercado denomina capital instrumental. O uso estrat&eacute;gico de fondos soberanos, alianzas p&uacute;blico-privadas y grandes proyectos para sumar rentabilidades econ&oacute;micas e influencias geopol&iacute;ticas. No es un fen&oacute;meno marginal. Los recursos bajo gesti&oacute;n de las autoridades p&eacute;rsicas superan los 5 billones de d&oacute;lares, cantidad similar al PIB de Alemania, tercero del planeta, y podr&iacute;a aproximarse a los 8 billones en 2030, auguran varias consultoras. En 2025, estos veh&iacute;culos supon&iacute;an el 43% de sus inversiones estatales y consolidaron a la regi&oacute;n como focos de atracci&oacute;n preferente del capital internacional.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del alto voltaje en Oriente Pr&oacute;ximo en el &uacute;ltimo trienio, enclaves como Dub&aacute;i, Abu Dabi o Riad se han reinventado hasta casi aislarse del caos regional y ganar ventajas competitivas en un mundo cada vez m&aacute;s complejo. A trav&eacute;s de una tupida y efectiva red de <em>hubs</em> especializados. As&iacute;, por ejemplo, en el plano log&iacute;stico, puertos como Jebel Ali en Dub&aacute;i o las plataformas saud&iacute;es en el Mar Rojo se han integrado con aeropuertos de escala global --como los de Dub&aacute;i, Doha o Abu Dabi-- para crear corredores comerciales que conectan Asia, Europa y &Aacute;frica que acortan tiempos y costes en unas cadenas de valor y suministro cada vez m&aacute;s sensibles a la geopol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        A estas plataformas se suman zonas francas y parques industriales con una fiscalidad ventajosa y regulaciones flexibles, dise&ntilde;ados para atraer firmas transnacionales y de tecnolog&iacute;a avanzada. Sobre todo, centros de datos, computaci&oacute;n, e-commerce y empresas de distribuci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, sus nodos energ&eacute;ticos han evolucionado desde la venta directa del <em>oro negro</em> hasta complejos integrados que combinan refino, petroqu&iacute;mica, gas natural licuado y nuevas apuestas como el hidr&oacute;geno o las renovables, con el objetivo de capturar m&aacute;s valor a&ntilde;adido y posicionarse en la transici&oacute;n energ&eacute;tica global.
    </p><p class="article-text">
        En el orden financiero y tecnol&oacute;gico, los <em>petroestados</em> p&eacute;rsicos han impulsado distritos digitales para competir con las principales capitales globales. Zonas como el DIFC en Dub&aacute;i, el ADGM en Abu Dabi o el King Abdullah Financial District en Riad operan con leyes propias para atraer banca global, fondos y firmas de capital riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        Toda esta multiplicidad de <em>hubs</em> ha dotado a los emiratos y a Riad de unos instrumentos de alta diplomacia capaces de atraer talento y de reconfigurar el estatus del Golfo como nodo del capital e innovaci&oacute;n globales. Con el inestimable m&uacute;sculo financiero de sus fondos soberanos. Es lo que Soussa se&ntilde;ala como primer factor de estos cambios de estatus. De inversores pasivos a activos. Capaces de abanderar fusiones y adquisiciones (M&amp;A), moldear sectores enteros y competir en la econom&iacute;a digital. Arabia Saud&iacute;, EAU o Catar empezaban a dejar de depender exclusivamente del petr&oacute;leo para apostar por la IA, el Big Data, las fintechs o ciertas energ&iacute;as limpias. Solo en el primer semestre de 2025, la inversi&oacute;n en startups en Oriente Medio y Norte de &Aacute;frica alcanz&oacute; los 2.100 millones de d&oacute;lares; un repunte interanual del 134%. Mientras multiplicaban por cinco su financiaci&oacute;n en IA.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que los ataques con misiles y drones contra sus infraestructuras perforaron sus narrativas de &ldquo;oasis seguros&rdquo;. No pocas instalaciones en Qatar, Kuwait o Bahr&eacute;in han sufrido da&ntilde;os de un cierto calado; Arabia Saud&iacute; ha visto c&oacute;mo sus refiner&iacute;as y oleoductos se convert&iacute;an en objetivos recurrentes y varios de los emiratos que componen EAU, catalogados como los grandes <em>hubs</em> tecnol&oacute;gico de la zona, han sido golpeados con extrema intensidad por la guerra. Incluso activos de multinacionales occidentales --centros de datos y estructuras energ&eacute;ticas-- han entrado en la ecuaci&oacute;n del riesgo.
    </p><h2 class="article-text">P&eacute;rdida de atractivo inversor</h2><p class="article-text">
        Esta erosi&oacute;n de la confianza ha tocado de lleno al coraz&oacute;n del modelo, ya que Dub&aacute;i, Abu Dabi o Riad no solo compet&iacute;an por capital, sino por el talento, con empresas tecnol&oacute;gicas y cadenas de valor globales. Amazon ha admitido ataques contra sus centros de datos, mientras Nvidia, Microsoft o Google han sido se&ntilde;aladas expl&iacute;citamente por Teher&aacute;n como objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;ha desaparecido el atractivo de Dub&aacute;i y Abu Dabi? &ldquo;Tendremos que verlo&rdquo;, se&ntilde;alaba hace unas fechas Adam Farrar, analista de geoeconom&iacute;a en Bloomberg Economics y ex miembro del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU. La cuesti&oacute;n &ndash;a&ntilde;ade-- no ata&ntilde;e &uacute;nicamente a una ineludible reconstrucci&oacute;n, sino que debe responder a una disyuntiva clave, la de si estos estados podr&aacute;n seguir atrayendo el talento para sostener sus ecosistemas tecnol&oacute;gicos. O, dicho de otro modo: &ldquo;el riesgo no es coyuntural, sino estructural&rdquo; en un clima con vientos bidireccionales. Por un lado, los del capital extranjero, que procede casi en un 60% de la UE y EEUU. Por otro, los de los fondos soberanos ar&aacute;bigos, que se despliegan por casi todas las latitudes del planeta burs&aacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        Esta atm&oacute;sfera inversora supone, en ocasiones, una fortaleza, pero en otras, son unos canales de transmisi&oacute;n de riesgos, explica Farrar. En especial --apunta-- bajo el influjo de las armas, como en la actualidad. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, las reacciones de los fondos soberanos sugieren que sus capitales no se han retra&iacute;do. M&aacute;s bien, se est&aacute; adaptando. Desde el inicio de la guerra, sus recursos han protagonizado unas operaciones de M&amp;A que han rebasado los 47.000 millones de d&oacute;lares, un 120% m&aacute;s que en el primer trimestre de 2025. Todo un desaf&iacute;o en plena desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica global. 
    </p><p class="article-text">
        Abu Dabi, por ejemplo, ha continuado desplegando capital a trav&eacute;s de veh&iacute;culos como Lunate o Emirates International Investment, con participaciones en empresas de consumo y gesti&oacute;n de activos. Arabia Saud&iacute; y su Public Investment Fund (PIF), ha reforzado sus apuestas por sectores estrat&eacute;gicos, como sus nuevas inyecciones en el fabricante de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos Lucid. Y sus equivalentes Qatar Investment Authority y Kuwait Investment Authority mantienen su perfil de diversificaci&oacute;n de riesgos y exploran nichos en Europa, Asia y Am&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Toda esta actividad no debe entenderse como anecd&oacute;tica. Es el reflejo del ADN de este tipo de capital instrumental, dise&ntilde;ado para operar especialmente en contextos de incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no elimina ciertas tensiones inherentes al modelo. La guerra ha puesto de relieve divergencias estrat&eacute;gicas entre los pa&iacute;ses del Golfo. Qatar y Om&aacute;n apuestan por la contenci&oacute;n y la diplomacia. EAU muestra m&aacute;s agresividad y Arabia Saud&iacute; o Kuwait conf&iacute;an en su ambig&uuml;edad calculada. Estas discrepancias afectan a la imagen del bloque y a la percepci&oacute;n de &aacute;rea de riesgo inversor. Pese a que, de momento, los mercados muestran optimismo relativo en la gesti&oacute;n del <em>shock</em> petrol&iacute;fero que emana del control iran&iacute; del Estrecho de Ormuz y que les reporta ingresos adicionales por un barril que oscila en torno a los triples d&iacute;gitos seg&uacute;n como se revele la escalada militar. 
    </p><h2 class="article-text">Presi&oacute;n y distensi&oacute;n hacia la Casa Blanca</h2><p class="article-text">
        La guerra, pues, ha reconfigurado el equilibrio geopol&iacute;tico del Golfo con EEUU, erosionando, sin llegar a romper, su dependencia estrat&eacute;gica. As&iacute; lo cree Firas Maksad, de Eurasia Group, para el que &ldquo;los <em>petroestados</em> no tienen alternativas al paraguas de seguridad americano&rdquo;; China puede ser su primer socio comercial, pero &ldquo;no ofrece defensa militar&rdquo;. Sin embargo, los ataques iran&iacute;es exponen el coste de esa dependencia, enfatiza en <em>Foreign Policy</em>, ya que las bases militares y las alianzas que antes garantizaban estabilidad se han convertido en objetivos iran&iacute;es. &ldquo;Veremos en ellos ofensivas diplom&aacute;ticas, no militares&rdquo; en busca del respaldo europeo y de los mecanismos multilaterales para contener a Teher&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para el polit&oacute;logo Steven Cook, la guerra pone en jaque su modelo porque su pilar esencial --la seguridad-- ya no es un aval. 
    </p><p class="article-text">
        Estas tensiones tambi&eacute;n las desvela <em>Financial Times</em>. EAU --a trav&eacute;s de Abu Dabi--, Qatar y Kuwait han recurrido a colocaciones privadas de deuda por unos 10.000 millones de d&oacute;lares eludiendo mercados p&uacute;blicos para asegurar costes y rapidez en un clima de volatilidad e incertidumbre por el cierre de Ormuz y que les ha obligado a suspender exportaciones de sus combustibles f&oacute;siles. &ldquo;Los emiratos conservan su acceso a la financiaci&oacute;n, aunque en condiciones m&aacute;s exigentes&rdquo;, dice el diario brit&aacute;nico que resalta la petici&oacute;n de los emiratos --muy en concreto, la de EAU-- al Tesoro americano para abrir l&iacute;neas de <em>swaps</em> en d&oacute;lares, mecanismo de liquidez usado para estabilizar sistemas financieros. 
    </p><p class="article-text">
        El fortalecimiento del d&oacute;lar por el conflicto presiona a econom&iacute;as con unas divisas vinculadas al <em>billete verde</em> y las obligan a intervenir para evitar venta de activos. Aunque las autoridades de EAU rechazan que sus finanzas emitan vulnerabilidad por su dependencia del d&oacute;lar en el acceso a financiaci&oacute;n internacional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-aleja-monarquias-golfo-labrada-imagen-refugio-inversor-oriente-proximo_1_13169098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 20:09:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra de Irán aleja a las monarquías del Golfo de su labrada imagen de refugio inversor en Oriente Próximo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Guerra en Irán,Israel,Emiratos Árabes Unidos,Catar,Dubai,Arabia Saudí,Petróleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2312bfa9-5467-4d77-9989-b98165accafd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño del Gran Israel de Benjamin Netanyahu ha generado en la economía hebrea mecanismos de resiliencia que han eludido la recesión. Pero la elevada factura de los dos años de conflictividad bélica con Irán y Líbano ha provocado un deterioro fiscal del 8,5% de su PIB, un hundimiento de la demanda interna que amenaza con perpetuarse</p><p class="subtitle">La imagen de Israel se hunde al punto más bajo de su historia</p></div><p class="article-text">
        Hasta los recientes ataques iran&iacute;es con drones y misiles a territorio israel&iacute;, la narrativa econ&oacute;mica dominante en el pa&iacute;s hebreo era la de un patr&oacute;n de crecimiento capaz de absorber shocks con notable rapidez. En la actualidad, sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-busca-desesperada-salida-iran-sembrar-caos-rastro-objetivos-justifico-guerra_1_13132060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la guerra abierta desatada contra Ir&aacute;n</a> para afianzar el proyecto del Gran Israel que se ha propuesto imponer Benjamin Netanyahu ha mermado la confianza ciudadana, empresarial e inversora en el poder de resistencia de un PIB tasado en 666.400 millones de d&oacute;lares, similar al de Argentina, Suecia o Singapur, que empieza a mostrar fisuras profundas y cada vez m&aacute;s estructurales. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o de conflictividad geopol&iacute;tica y militar para expandir el sue&ntilde;o del gubernamental Likud y de otros partidos ultraortodoxos en Oriente Pr&oacute;ximo e instaurar la hegemon&iacute;a israel&iacute; en la regi&oacute;n ha dejado muestras de resiliencia, con un impactante repunte de la actividad del 3,1% en 2025. Muy por encima del 1% del ejercicio precedente, el peor dato en dos decenios, con la excepci&oacute;n de los primeros latidos del ciclo de negocios post-Covid surgido con f&oacute;rceps monetarios y fiscales en todo el mundo para sacar a la econom&iacute;a global de su hibernaci&oacute;n por la pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el dinamismo israel&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/imagen-israel-hunde-punto-historia_1_13141427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encierra un riesgo latente y cada vez m&aacute;s visible</a>. El cheque militar de abordar dos misiones b&eacute;licas simult&aacute;neas &ndash;ocupaci&oacute;n del sur de El L&iacute;bano y la aniquilaci&oacute;n del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s en Ir&aacute;n, su enemigo irreconciliable dentro de la regi&oacute;n m&aacute;s convulsa del planeta&ndash; empieza a alterar sus cuentas p&uacute;blicas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alerta no procede de ning&uacute;n agente antisemita. Ni de instituciones multilaterales de las que reniega Tel Aviv casi tanto como la Administraci&oacute;n Trump. Es el propio Banco Central de Israel el que ha emitido las se&ntilde;ales de alarma. El coste acumulado de la guerra equivale ya al 8,6% del PIB, unos 177.000 millones de shekels (57.000 millones de d&oacute;lares). Pero, adem&aacute;s, la coyuntura israel&iacute; deja un n&iacute;tido desequilibrio. &ldquo;La econom&iacute;a se ha asentado sobre el impulso reciente de su sector exterior, que sigue certificando un s&oacute;lido rebote que contrasta con un consumo familiar y una inversi&oacute;n empresarial cada vez m&aacute;s d&eacute;biles&rdquo; aduce Nicholas Farr, de Capital Economics. 
    </p><p class="article-text">
        De modo que el PIB contin&uacute;a instalado en una senda del crecimiento, aunque lo hace &ldquo;de forma distorsionada, muy dependiente de factores ajenos a su din&aacute;mica dom&eacute;stica y con la necesidad de recibir est&iacute;mulos extraordinarios para afrontar sus ascendentes gastos en Defensa&rdquo;, previene Farr.
    </p><p class="article-text">
        El FMI, que acaba de rebajar dos d&eacute;cimas (desde febrero) su predicci&oacute;n de crecimiento global en 2026, hasta el 3,1% por &ldquo;la contracci&oacute;n del flujo energ&eacute;tico por Ormuz, da&ntilde;os a infraestructuras energ&eacute;ticas por el conflicto armado y disrupciones en las cadenas de valor y de suministro&rdquo;, no ha pronosticado una valoraci&oacute;n sobre los efectos de la guerra en la econom&iacute;a israel&iacute;, que f&iacute;a a la revisi&oacute;n de los organismos oficiales del pa&iacute;s. Pero resulta elocuente su visi&oacute;n previa al comienzo de las hostilidades. En febrero, el Fondo emiti&oacute; su informe del Art&iacute;culo VI &ndash;diagn&oacute;sticos anuales a todos sus estados miembros&ndash; en el que auguraba un incremento del PIB del 3,5% con tendencia al alza, aunque &ldquo;condicionada&rdquo; a la inexistencia de conflictividad b&eacute;lica regional. 
    </p><p class="article-text">
        En caso contrario &ndash;alertaban sus expertos bajo un escenario en el que la dial&eacute;ctica geopol&iacute;tica ya hab&iacute;a elevado la tensi&oacute;n militar&ndash; &ldquo;se producir&aacute;n ca&iacute;das temporales de inversi&oacute;n y empleo&rdquo;, seg&uacute;n la duraci&oacute;n de contienda, y &ldquo;aumentos graduales y, en ocasiones, exponenciales, del gasto por los costes asociados a la factura b&eacute;lica&rdquo;. Tambi&eacute;n en los precios, que experimentar&iacute;an repuntes desde una inflaci&oacute;n &ldquo;relativamente controlada&rdquo; en el entorno del 2,6% antes de la guerra.
    </p><h2 class="article-text">Econom&iacute;a tecnol&oacute;gicamente avanzada con fuga de talento </h2><p class="article-text">
        &ldquo;El <em>shock</em> geopol&iacute;tico mantiene el dinamismo israel&iacute; por debajo de su potencial de crecimiento&rdquo;, al que contribuyen especialmente el alto componente tecnol&oacute;gico de su tejido productivo y su capital humano. El Fondo apostaba por un d&eacute;ficit del 3,9% en 2026, un objetivo loable, aunque insuficiente para reducir su deuda, del 67,2% del PIB al t&eacute;rmino de 2025, y que lleg&oacute; a suponer el 99% del PIB al inicio del milenio. 
    </p><p class="article-text">
        En sinton&iacute;a con el Banco de Israel, que proyectaba que la econom&iacute;a remontara un 5,2% este a&ntilde;o para estabilizar el endeudamiento soberano. Su gobernador, Amir Yaron, avisa ahora de que el incremento del desequilibrio presupuestario y la revisi&oacute;n a la baja del vigor del PIB van a elevar &ldquo;inevitablemente&rdquo; la ratio de deuda. La reciente aprobaci&oacute;n del gabinete de Netanyahu de un cheque extra de 13.000 millones de d&oacute;lares para financiar la guerra refuerza esa tendencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el conflicto armado no solo acarrea disfunciones fiscales contables. Tambi&eacute;n pone en un brete la inserci&oacute;n internacional de Israel. El deterioro de las relaciones diplom&aacute;ticas, en especial con ciertos socios europeos, tiene efectos tangibles en unas exportaciones que han descendido en 8 miembros de la UE m&aacute;s cr&iacute;ticos con la ofensiva de Tel Aviv en la regi&oacute;n. Ya en 2024, las ventas al mercado interior cayeron en 1.000 millones de d&oacute;lares, mientras que el a&ntilde;o pasado se contabilizaron 1.500 millones menos. El propio banco emisor israel&iacute; sugiere, no sin un poso de cautela, que &ldquo;las posiciones pol&iacute;ticas est&aacute;n influyendo en los vol&uacute;menes comerciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al desgaste externo, sost&eacute;n de momento del dinamismo econ&oacute;mico actual, se suman las dudas sobre la duraci&oacute;n de la guerra con Ir&aacute;n. Las mismas incertidumbres que el FMI menciona con insistencia para justificar la fragilidad de las treguas, la provisionalidad de sus predicciones y los riesgos de que el colapso energ&eacute;tico derive en una debacle financiera. Una nota de JP Morgan a clientes introduce una variable decisiva. &ldquo;El impacto econ&oacute;mico mundial y regional depender&aacute;, sobre todo, del tiempo&rdquo;. A partir del cual, sus analistas presentan un escenario base que var&iacute;a a medida que el conflicto armado se prolonga e introduce variables como una escalada militar de mayor entidad en Oriente Pr&oacute;ximo, cambios en los objetivos militares &ndash;como la renuncia tanto de la Casa Blanca como de Tel Aviv, forzado o no por las circunstancias, a un cambio de r&eacute;gimen en Ir&aacute;n&ndash; o, la m&aacute;s extendida en el calendario, una deriva hacia una guerra de desgaste.
    </p><p class="article-text">
        Las perspectivas sobre este &uacute;ltimo horizonte son sombr&iacute;as. M&aacute;s movilizaci&oacute;n de reservistas, una mayor disrupci&oacute;n productiva, presiones alcistas sobre los precios y menor margen para recortes de tipos de inter&eacute;s. Con independencia del panorama, el banco de inversi&oacute;n ha reducido su meta el crecimiento para Israel en 2026 al 4,1%, mientras anticipa la implantaci&oacute;n de una estrategia monetaria m&aacute;s restrictiva el resto del a&ntilde;o. Por la &ldquo;resiliencia operativa&rdquo; para conservar su ritmo de actividad &ldquo;parcialmente y bajo condiciones de guerra&rdquo; por su r&aacute;pida capacidad institucional, tecnol&oacute;gica y social a panoramas b&eacute;licos, con periodos de transici&oacute;n econ&oacute;mica y de flexibilidad productiva adecuados a los cambios coyunturales. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &ldquo;esta resistencia activa contiene l&iacute;mites&rdquo;, advierten en JP Morgan. Y son de calado estructural. Porque el c&oacute;ctel de conflictividad duradera, tensiones diplom&aacute;ticas y posibles fugas de talento preocupa cada vez m&aacute;s a las autoridades del pa&iacute;s y amenaza con erosionar una arista esencial de su modelo econ&oacute;mico: su marcado perfil innovador con una amplia inserci&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        El ecosistema de alta tecnolog&iacute;a israel&iacute; es el motor de las exportaciones, el gancho de la inversi&oacute;n extranjera y el acicate de la notable productividad registrada por Tel Aviv en tiempos de paz. O, dicho de otro modo: es el gran amortiguador frente a inestabilidades externas. Una guerra sin cuartel, sin fecha de alto el fuego y con una permanente movilizaci&oacute;n de reservistas deteriora la fuerza laboral, altamente cualificada, y eleva el riesgo de los inversores internacionales, con los inmediatos efectos reputacionales, de fugas de talento y de corrosi&oacute;n de la ventaja competitiva labrada por Israel en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El banco central habla de amenaza de <em>brain drain</em> (fuga de cerebros) por la guerra en su &uacute;ltimo informe de situaci&oacute;n. Es decir, de temor a salidas masivas de capital humano de alta cualificaci&oacute;n t&eacute;cnico-profesional que traer&iacute;an unos efectos destructivos multiplicadores. Entre otros, menor innovaci&oacute;n, arritmias en el crecimiento, d&eacute;ficits fiscal y comercial estructurales, encarecimiento del dinero e impulso de la deuda. Una bomba de relojer&iacute;a que se encargar&iacute;a de rebajar el atractivo financiero, poner en alerta a las agencias de ratings para reducir las calificaciones soberanas de Israel y limar la capacidad de respuesta gubernamental ante futuras crisis. &ldquo;La resiliencia israel&iacute; tiene un umbral temporal a partir del cual el deterioro se acelerar&aacute; de una forma no lineal, sino exponencial&rdquo;, alertan en JP Morgan. Farr, por su parte, enfatiza el probable aumento de los costes crediticios si la tensi&oacute;n b&eacute;lica y geopol&iacute;tica se perpet&uacute;a. &ldquo;Ser&iacute;a el detonante de una par&aacute;lisis de la actividad&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Privatizaciones en Defensa para costear la guerra</h2><p class="article-text">
        Este temor a la huida de talento y al agravamiento de las tensiones presupuestarias, financieras y tecnol&oacute;gicas por la escalada militar ha empujado ya al gabinete de Netanyahu a acometer una medida poco habitual en Israel. El pa&iacute;s digitalmente m&aacute;s avanzado de la regi&oacute;n ha decidido que tiene que competir fiscalmente por atraer y fidelizar la destreza profesional. Con incentivos para repatriar pericia tecnol&oacute;gica en plena carrera por la hegemon&iacute;a de la IA y la econom&iacute;a del dato y el algoritmo. Toda vez que la fuga de trabajadores cualificados ha repuntado en un 45% desde 2023. Dror Bin, de la Autoridad de Innovaci&oacute;n israel&iacute;, reconoce que &ldquo;el capital humano es lo que hace que el sector tecnol&oacute;gico, que representa la sexta parte del PIB y m&aacute;s de la mitad del sector exterior, tenga &eacute;xito&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desgaste econ&oacute;mico de la guerra tambi&eacute;n se vislumbra en el &aacute;mbito financiero. La Bolsa de Tel Aviv, tras un repunte inicial ante la expectativa de una guerra corta con Ir&aacute;n, ha perdido parte de las ganancias iniciales. El &iacute;ndice TA-125 ha retrocedido con fuerza en las &uacute;ltimas semanas, a pesar del pulso alcista de esta semana al calor de los vientos favorables a un acuerdo de alto el fuego. M&aacute;s all&aacute; de comportamiento puntuales, los mercados de capital israel&iacute;es reflejan con una meridiana nitidez el contagio por el impacto del encarecimiento energ&eacute;tico, la ralentizaci&oacute;n del turismo y los episodios de rampante incertidumbre global. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, subyacen comportamientos parad&oacute;jicos como el de la divisa israel&iacute;. En general, el shekel ha resistido. Incluso se ha apreciado por momentos, llegando a registrar niveles superiores a las 3 unidades por d&oacute;lar al comienzo de las operaciones militares. En gran medida, como fruto de la fortaleza de la confianza inversora en su industria tecnol&oacute;gica. Aunque tambi&eacute;n ha mostrado signos de debilidad. En funci&oacute;n de las revelaciones sobre el coste de la guerra que han surgido a cuentagotas. La mayor ca&iacute;da del peso monetario del shekel se produjo en Semana Santa, cuando Tel Aviv admiti&oacute; que el coste directo superaba ya varias decenas de miles de millones de d&oacute;lares y que las p&eacute;rdidas podr&iacute;an rebasar los 9.000 millones de shekels semanales bajo una climatolog&iacute;a adversa de movilizaci&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n del equipo econ&oacute;mico de Netanyahu ha llevado al gabinete a estudiar procesos de privatizaci&oacute;n de firmas estatales estrat&eacute;gicas como Israel Aerospace Industries. &ldquo;La necesidad de obtener recursos adicionales para Defensa obliga a monetizar activos p&uacute;blicos&rdquo;, justificaba hace varias jornadas Yali Rothenberg, alto cargo del Ministerio de Hacienda a <em>Financial Times</em>. Y a recibir cr&iacute;ticas del mercado por la falta de previsibilidad del gobierno. Eran Yashiv, profesor en la Universidad de Tel Aviv detecta riesgo de erosi&oacute;n en el modelo de &ldquo;startup nation&rdquo; de Israel, de una econom&iacute;a abierta a otra m&aacute;s cerrada por falta de planificaci&oacute;n de un gabinete al que le obsesiona la victoria militar a cualquier precio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En similares t&eacute;rminos contesta Daniel Byman, del Center for Strategic and International Studies (CSIS), para quien los conflictos en los que est&aacute; involucrado Tel Aviv no se ganan solo en el plano militar. Ir&aacute;n -alerta- est&aacute; logrando desplazar los costes al sistema global, encareciendo la energ&iacute;a y tensionando las econom&iacute;as. Incluso en un escenario de triunfo t&aacute;ctico-militar, &ldquo;podr&iacute;a darse una derrota econ&oacute;mica, aunque sea parcial, de Israel&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Benjamin Netanyahu,PIB,Deuda pública,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fragil-tregua-iran-prolonga-colapso-energetico-espiral-inflacionista-global-cierre-ormuz_1_13132902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd92efa0-2ef4-4149-80f3-154aee1fa34a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El frágil alto el fuego apenas ha alejado las dudas que se ciernen sobre la economía global ni apaciguado el fantasma de la estanflación: el mundo sigue expuesto a un shock energético que se ha propagado especialmente por Asia, amenaza a Europa y atenaza las estrategias monetarias de los bancos centrales</p><p class="subtitle">La guerra de Oriente Medio arrastra a Europa a la estanflación</p></div><p class="article-text">
        La tregua de dos semanas aceptada por EEUU e Ir&aacute;n y surgida con f&oacute;rceps bajo una sorprendente mediaci&oacute;n paquistan&iacute; con influencia soterrada de China, naci&oacute; herida de gravedad. En apenas unas horas, emergieron varias variables geoestrat&eacute;gicas de primer orden que advert&iacute;an de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/eeuu-e-iran-preparan-negociar-pakistan-salvar-tregua-e-israel-abre-dialogar-libano_1_13131178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la desconfianza entre Washington y Teher&aacute;n es profunda</a> y dif&iacute;cil de desenredar. La principal de ellas, para el r&eacute;gimen iran&iacute;, es la interrupci&oacute;n de los bombardeos israel&iacute;es en el sur del L&iacute;bano. Para el intimidador Donald Trump, la reanudaci&oacute;n del tr&aacute;fico mar&iacute;timo por el Estrecho de Ormuz, que desencaden&oacute; su amenazante mensaje de arrasar &ldquo;la civilizaci&oacute;n persa&rdquo; para forzar el alto el fuego. Podr&iacute;a parecer un nuevo episodio de su relato TACO. 
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>Trump Always Chickens Out</em> que se podr&iacute;a traducir como un &ldquo;siempre se achanta&rdquo; que, en esta ocasi&oacute;n, m&aacute;s que en sus escenificaciones en el &aacute;mbito comercial, contuvo el aliento de todo el planeta. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La aceptaci&oacute;n inicial de Teher&aacute;n de permitir el flujo naval por Ormuz</a> concedi&oacute; un fugaz bal&oacute;n de ox&iacute;geno energ&eacute;tico a una larga lista de pa&iacute;ses crudo-dependientes y un cierto respiro a la burbuja petrol&iacute;fera que empezaba a tomar cuerpo, bajo la estrecha vigilancia de los bancos centrales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en apenas unas horas, el voltaje geopol&iacute;tico y la inquietud econ&oacute;mica y burs&aacute;til se volvieron a hacer patentes y el <em>shock</em> energ&eacute;tico global que hab&iacute;a emergido las jornadas previas y posteriores a la Semana Santa cristiana volvi&oacute; a reaparecer. El pacto trabado a contrarreloj por la Administraci&oacute;n Trump y el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s era demasiado d&eacute;bil y exig&iacute;a, como admiti&oacute; la Casa Blanca el pasado jueves, negociaciones directas con los asuntos m&aacute;s espinosos sobre la mesa. Entre ellos, la reclamaci&oacute;n iran&iacute; del final de las hostilidades en territorio liban&eacute;s que, hasta entonces, estaba fuera del radar militar y diplom&aacute;tico estadounidense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hizo oscilar el precio del <em>oro negro</em> en torno a los triples d&iacute;gitos. Pero la cotizaci&oacute;n del barril y el exceso de crudo en el mercado no son los &uacute;nicos bar&oacute;metros de un <em>shock </em>energ&eacute;tico que tiene aristas m&aacute;s pronunciadas que limar. Entre otras, la seguridad del transporte mar&iacute;timo y de los centros productivos e infraestructuras de petr&oacute;leo y gas en Oriente Pr&oacute;ximo, castigadas por el largo mes de guerra &mdash;todav&iacute;a sin provocar el cierre del grifo energ&eacute;tico, precisan los analistas del mercado&mdash;, sin olvidarse de la gesti&oacute;n de los inventarios de crudo o de las primas de riesgo a las navieras y sobre las facturas de los combustibles f&oacute;siles en circulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una voz autorizada como la de Michael Singh, ex responsable del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, anticipaba a la agencia Bloomberg estas dificultades nada m&aacute;s proclamarse la tregua. &ldquo;No es una resoluci&oacute;n de paz, sino, m&aacute;s bien, un respiro en la escalada b&eacute;lica&rdquo; que atestigua que ambas partes &ldquo;est&aacute;n muy lejos de cualquier <em>entente cordiale</em>&rdquo; porque el escenario no apunta precisamente a una sustituci&oacute;n en la c&uacute;pula de poder iran&iacute;, la misi&oacute;n que activ&oacute;, te&oacute;ricamente, las hostilidades de la Casa Blanca en Oriente Pr&oacute;ximo y que escond&iacute;a la contribuci&oacute;n de Trump a la construcci&oacute;n del Gran Israel que persigue Benjam&iacute;n Netanyahu. 
    </p><p class="article-text">
        Los mercados &ldquo;se han tomado un descanso para tomar aire&rdquo;, aunque la econom&iacute;a mundial &ldquo;siga plenamente expuesta&rdquo;, alertaba Singh. Incluso tras el reinicio de las hostilidades posteriores, al que Ir&aacute;n puso otra pausa casi inmediata al suspender sus ataques ante la opci&oacute;n de di&aacute;logo con el nuevo emisario americano, el vicepresidente JD Vance. Pero para bancos de inversi&oacute;n como Goldman Sachs, <a href="https://www.eldiario.es/economia/efectos-petroleo-100-dolares-barrera-psicologica-rompe-previsiones-promete-inflacion_1_13053448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Brent, barril de referencia en Europa, promediar&aacute; ya los 100 d&oacute;lares </a>en 2026 si Ormuz permanece cerrado un mes m&aacute;s. Su estratega Daan Struyven precisa en una nota a sus clientes que la tregua &ldquo;seguir&aacute; siendo demasiado sensible&rdquo;, incluso con la mediaci&oacute;n del n&uacute;mero dos de la Administraci&oacute;n Trump, y que &ldquo;los riesgos futuros sobre el precio del crudo se inclinan al alza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, si la pasarela mar&iacute;tima controlada por Teher&aacute;n reanuda el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo, el Brent se situar&iacute;a en los 82 d&oacute;lares en el tercer trimestre y en los 80 en el &uacute;ltimo del a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/gasolina-diesel-fueloil-clave-comercio-mundial-jaque-guerra-oriente-medio_1_13109350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La descongesti&oacute;n naval, pues, sigue siendo una inc&oacute;gnita.</a> A&uacute;n contin&uacute;an hacinados en las aguas del Golfo P&eacute;rsico alrededor de 800 buques &mdash;la mayor&iacute;a, cargados de crudo, gas natural licuado o combustibles refinados, seg&uacute;n c&aacute;lculos del mercado&mdash; incapaces de seguir sus rutas mercantes. Solo una veintena de ellos llegaron a recibir custodia oficial de la Guardia Costera iran&iacute; durante las jornadas previas al final del ultim&aacute;tum de Washington.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, previo pago de peajes monetarios que han engrosado las arcas iran&iacute;es. Y con la exigencia de que cada naviera pagara sus peajes a trav&eacute;s de criptomonedas. As&iacute; lo asegura Hamid Hosseini, portavoz del Sindicato de Exportadores de Petr&oacute;leo, al Financial Times, arguyendo &ldquo;la necesidad de controlar el tr&aacute;fico de armas&rdquo; y alertando que estos procedimientos &ldquo;llevar&aacute;n su tiempo para supervisar buque a buque&rdquo;. Pero Ir&aacute;n &mdash;precisa&mdash; &ldquo;no tiene ninguna prisa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los instantes de tregua, la amplificaci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapso energ&eacute;tico y de las disrupciones log&iacute;sticas</a> parecieron relajarse. Reflejo de que las aguas inversoras eran turbulentas y que los mercados navegan sin apenas visibilidad. Y a pesar de las artima&ntilde;as que Teher&aacute;n lleva usando para sortear las sanciones occidentales a sus ventas de crudo y que son lo suficientemente extensas como para alterar el negocio petrol&iacute;fero.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Quejas petroleras, da&ntilde;os en pa&iacute;ses crudo-dependientes</h2><p class="article-text">
        Del lado de la oferta, los ejecutivos de las grandes petroleras, desde la saud&iacute; Aramco hasta Exxon Mobil, incid&iacute;an antes de la tregua en que, pese a los beneficios ca&iacute;dos del cielo durante semanas, el mercado del crudo no est&aacute; en condiciones de reajustar precios de forma sostenible en medio de una crisis geopol&iacute;tica de esta magnitud. Esencialmente, porque act&uacute;an dentro de horizontes de inversi&oacute;n de d&eacute;cadas, lo que limita su capacidad para reaccionar ante shocks de corto plazo. Incluso con precios elevados, las incertidumbres &mdash;agravadas por decisiones pol&iacute;ticas cambiantes y mensajes contradictorios desde Washington&mdash; frenan sus expectativas productivas y crean una paradoja compleja. El sector te&oacute;ricamente m&aacute;s beneficiado por la crisis es incapaz de ejercer de amortiguador del sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Aducen que los da&ntilde;os ocasionados a refiner&iacute;as, campos extractivos y plantas de exportaci&oacute;n han alterado su capacidad f&iacute;sica para suministrar energ&iacute;a y transformado la crisis en un problema de seguridad industrial y log&iacute;stica en toda regla. Algo que excede de los par&aacute;metros del mercado y que deja entrever que, en opini&oacute;n de las <em>supermajors</em>, las disrupciones de la guerra tendr&aacute;n unos efectos duraderos y que la reconstrucci&oacute;n de sus activos energ&eacute;ticos requerir&aacute; a&ntilde;os y miles de millones de inversi&oacute;n. Incluso despu&eacute;s de que cesen las hostilidades. Es decir, que la contienda no solo ha distorsionado sus perspectivas de acumulaci&oacute;n de reservas estrat&eacute;gicas o b&uacute;squedas de nuevas balsas energ&eacute;ticas y de fuentes alternativas y limpias, sino que ha puesto en el punto de mira la urgente necesidad de reconfigurar la arquitectura energ&eacute;tica global. En t&eacute;rminos de seguridad productiva y de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Chevron o ConocoPhillips, dos de las petroleras estadounidenses m&aacute;s expuestas a la guerra en el Golfo, han expresado directamente a la Administraci&oacute;n Trump mensajes de protecci&oacute;n de sus activos estrat&eacute;gicos en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en el lado de la demanda, la guerra abierta ha pasado facturas cuantiosas a los pa&iacute;ses altamente dependientes de los combustibles f&oacute;siles. El impacto m&aacute;s tangible se ha concentrado en Asia. En econom&iacute;as como las de Filipinas, Tailandia y Sri Lanka donde la restricci&oacute;n energ&eacute;tica se ha traducido s&uacute;bitamente en espirales inflacionistas con tensiones sociales. En Filipinas, con una intensa necesidad de importaci&oacute;n de crudo, su IPC salt&oacute; hasta el 4,1%, muy por debajo del 2,4% de febrero por el encarecimiento de la gasolina y el di&eacute;sel mientras el tipo de cambio de su peso se hund&iacute;a hasta registros hist&oacute;ricamente bajos respecto al d&oacute;lar, lo que oblig&oacute; a Manila a declarar el estado de emergencia energ&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Tailandia, por su parte, ha recurrido a subsidios y medidas de contenci&oacute;n para evitar un traslado completo a la inflaci&oacute;n general, mientras Sri Lanka &mdash;el mercado m&aacute;s vulnerable a los ojos del FMI, junto a Pakist&aacute;n, mediador en el alto el fuego&mdash;, reintrodujo racionamientos de combustible y limitaciones en las jornadas laborales y salarios. 
    </p><p class="article-text">
        Esta tr&iacute;ada de pa&iacute;ses asi&aacute;ticos componen un patr&oacute;n de comportamiento que deja como secuela el conflicto armado en Ir&aacute;n. Una energ&iacute;a m&aacute;s cara que implica un transporte m&aacute;s costoso y unas cestas de alimentos de primera necesidad que se han disparado y erosionado a una velocidad inaudita el poder adquisitivo de sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        India e Indonesia tambi&eacute;n se han enfrentado a presiones sobre sus divisas. Al igual que Corea del Sur a unos inusitados riesgos comerciales. O China a un desabastecimiento de sus sectores; especialmente, industriales. As&iacute; lo advierte Musa Kim Jong-do, director de la oficina de Trends Research &amp; Advisory en Se&uacute;l y profesor de Korea University. &ldquo;El encarecimiento sostenido de los flujos energ&eacute;ticos f&oacute;siles amenaza con erosionar la competitividad industrial y trasladar inflaci&oacute;n al resto del mundo a trav&eacute;s de las exportaciones chinas&rdquo; en el continente. 
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os colaterales, a su juicio, no van a ser lineales, ya que afectan tambi&eacute;n a los fertilizantes, el transporte mar&iacute;timo y las cadenas manufactureras completas, amplificando el impacto inicial del crudo, mientras dure el reajuste. No en vano, casi las tres cuartas partes de la poblaci&oacute;n del planeta &mdash;el 74%&mdash; habita en pa&iacute;ses importadores netos de combustibles f&oacute;siles, seg&uacute;n el grupo global de expertos en energ&iacute;a, con mercados como el japon&eacute;s, el surcoreano, el alem&aacute;n o el turco con m&aacute;s de las dos terceras partes de las fuentes f&oacute;siles de sus mix energ&eacute;ticos adquiridas del exterior. 
    </p><h2 class="article-text">Contagio a las coyunturas industrializadas</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n EEUU parece cercado, en cierto modo, por el <em>shock </em>energ&eacute;tico global. Algunos analistas situaban sus previsiones de IPC en el 4,1% en abril antes de la tregua con &ldquo;escasas posibilidades&rdquo; de que la Reserva Federal, como desea y presiona Trump, relaje el precio del dinero. Al menos, hasta el oto&ntilde;o, aunque algunos lo retrasan hasta diciembre. Toda vez que la creaci&oacute;n de empleo vuelve a emitir se&ntilde;ales de vitalidad en primavera. Pese a que en 2019 la primera potencia global mostr&oacute; su capacidad para convertirse en primer exportador neto de crudo, una tecla que Trump puede tocar para regar de nuevo de <em>oro negro</em> estadounidense el mercado haciendo uso de sus reservas estrat&eacute;gicas. La gasolina se ha disparado en EEUU un 36,7% desde el inicio de la guerra; el gas en Europa, un 46,9%. El BCE podr&iacute;a subir tipos ya este mes si los <em>halcones</em> ganan la batalla en su c&uacute;pula ejecutiva. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De igual modo, los <em>petroestados</em> del Golfo est&aacute;n reconsiderando a marchas forzadas desviar su flujo petrol&iacute;fero a trav&eacute;s de oleoductos transversales con destino al Mar Rojo. El llamado Este-Oeste de Arabia Saud&iacute; se considera un adelantado a los tiempos para paliar los cuellos de botella de Ormuz. Bajo gesti&oacute;n de Aramco, sufri&oacute; uno de los primeros ataques con drones iran&iacute;es en la falsa tregua, si bien su propietaria, la petrolera saud&iacute;, se mostr&oacute; optimista de poder reparar los da&ntilde;os ocasionados en varios puntos de sus 1.200 kil&oacute;metros de recorrido. Los emiratos barajan ahora varias tuber&iacute;as con destino al Mar Rojo que fueron rechazadas por sus autoridades por su elevado coste y los riesgos de ataques de hut&iacute;es yemen&iacute;es y piratas somal&iacute;es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde la estanflaci&oacute;n parece haberse instalado con m&aacute;s comodidad es en Europa.</a> &ldquo;Energ&iacute;a cara implica importaci&oacute;n de inflaci&oacute;n&rdquo;, recordaba estos d&iacute;as Fabio Panetta, miembro del Comit&eacute; Ejecutivo del BCE para quien la ruptura de las cadenas energ&eacute;ticas y da&ntilde;os en infraestructuras provocan que &ldquo;la normalizaci&oacute;n de los precios sea lenta&rdquo; y efectos &ldquo;potencialmente duraderos&rdquo; de estancamiento econ&oacute;mico con espiral inflacionista en la zona del euro. Un pesimismo que se traslada al &aacute;mbito pol&iacute;tico. El comisario de Energ&iacute;a, Dan J&oslash;rgensen, advierte de un shock &ldquo;de largo recorrido&rdquo; con precios elevados durante bastante tiempo que propician la aprobaci&oacute;n de medidas excepcionales como el uso de reservas estrat&eacute;gicas o el racionamiento de combustibles en tiempos de &ldquo;cautela presupuestaria&rdquo; que podr&iacute;an derivar en &ldquo;consecuencias fiscales graves&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fragil-tregua-iran-prolonga-colapso-energetico-espiral-inflacionista-global-cierre-ormuz_1_13132902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Petróleo,Consumo energético,Inflación,Irán,Combustibles fósiles,China,Asia,Arabia Saudí,Emiratos Árabes Unidos,Gas natural,Precios,IPC - Índice de Precios de Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed62cb4a-8d90-45fe-afff-e8e820da402a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El patrón productivo iraní no solo no ha colapsado tras el conflicto armado, sino que ha entrado en modo economía de guerra con signos de vitalidad pese al deterioro presupuestario de varios decenios de sanciones internacionales, escasez de divisas y una inflación crónica. La Casa Blanca ha rescatado al enfermo económico persa, que se lucra de un barril de petróleo de tres dígitos
</p><p class="subtitle">Ni la gasolina, ni el diésel: el fueloil es la clave para el comercio mundial y está en jaque por la guerra en Oriente Medio</p></div><p class="article-text">
        Ir&aacute;n ha convertido la guerra en un ping&uuml;e beneficio. En las mismas narices de sus dos agresores: Estados Unidos e Israel. Una tupida y eficiente red de negocios opacos vinculados al tr&aacute;nsito petrol&iacute;fero y gas&iacute;stico con peaje por el geoestrat&eacute;gico <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrecho de Ormuz</a>, bajo el estricto control del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s y vigilancia a&uacute;n m&aacute;s f&eacute;rrea de la Guardia Revolucionaria, ha sacado de la UVI a la maltrecha econom&iacute;a persa. Los ingresos ca&iacute;dos del cielo de un <a href="https://www.eldiario.es/economia/gasolina-diesel-fueloil-clave-comercio-mundial-jaque-guerra-oriente-medio_1_13109350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barril que se ha disparado hasta los triples d&iacute;gitos</a> y las regal&iacute;as adicionales solicitadas a buques bajo bandera de pa&iacute;ses a los que la c&uacute;pula dirigente iran&iacute; otorga el pl&aacute;cet de amistad diplom&aacute;tica &mdash;como India, que inici&oacute; el tr&aacute;fico de petroleros por la pasarela del Golfo P&eacute;rsico&mdash;, han proporcionado los balones de ox&iacute;geno que las arcas iran&iacute;es demandaban como agua de mayo para sanear las cuentas estatales. 
    </p><p class="article-text">
        Teher&aacute;n ha convertido la presi&oacute;n geopol&iacute;tica global en ventaja estrat&eacute;gica al cumplir <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/nombrar-nuevo-lider-menor-problemas-iran_129_13052088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mandato de Al&iacute; Jamenei</a> de regionalizar, primero, y globalizar, despu&eacute;s, las hostilidades armadas. El l&iacute;der espiritual asesinado por los ataques a&eacute;reos de EEUU e Israel al inicio del conflicto estaba en lo cierto. Su pa&iacute;s ten&iacute;a la capacidad de protagonizar un doble efecto bumer&aacute;n. Da&ntilde;ar, por un lado, a la econom&iacute;a mundial y sanear, al mismo tiempo, la suya propia en caso de guerra abierta con Washington y Tel Aviv. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema productivo persa ha entrado en una fase de r&aacute;pida y profunda transformaci&oacute;n. Desde una econom&iacute;a sometida al yugo de las sanciones internacionales por los avances en su programa nuclear &mdash;siempre declarado de uso civil por parte del r&eacute;gimen&mdash; hacia un modelo en emergencia de guerra sofisticado y capaz de extraer rentas extraordinarias del encarecimiento del oro negro. Ormuz ha devuelto recursos a las desangeladas arcas iran&iacute;es mientras <a href="https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaba en paralelo el orden internacional</a>. En varios frentes. Desde el temor de los principales bancos centrales a una <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estanflaci&oacute;n</a> que les obligar&iacute;a a retomar la senda restrictiva de tipos de inter&eacute;s y a formalizar ventas masivas de bonos del Tesoro americano para apuntalar sus econom&iacute;as y divisas, hasta el riesgo de un colapso energ&eacute;tico que el mercado, que viene de registrar un marzo negro, todav&iacute;a no descarta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la guerra, que para no pocos analistas tendr&iacute;a que haber precipitado a Ir&aacute;n a la quiebra t&eacute;cnica por su fragilidad productiva, la escasez de su cesta de divisas internacionales y una galopante y persistente inflaci&oacute;n provocada, en gran medida, por las sanciones y embargos occidentales, ha impulsado la mutaci&oacute;n hacia una econom&iacute;a militarizada a marchas forzadas que ha generado una sorprendente rentabilidad. As&iacute; lo subraya <em>The Economist</em> en un reciente an&aacute;lisis en el que asegura que el r&eacute;gimen puede estar siendo golpeado en el campo de batalla, pero est&aacute; ganando, al mismo tiempo, la contienda energ&eacute;tica. Esencialmente, por el <em>shock</em> de oferta en el crudo y el gas. 
    </p><p class="article-text">
        El bypass de Ormuz ha mermado las ventas de combustibles f&oacute;siles de sus vecinos p&eacute;rsicos &mdash;los emiratos y Arabia Saud&iacute;&mdash;, mientras Teher&aacute;n hace caja con su combinaci&oacute;n de peajes de tr&aacute;nsito, una sutil tolerancia del riesgo mediante permisos de tr&aacute;nsito a una selecta lista de petroleros y metaneros y la experiencia larvada en d&eacute;cadas para eludir las sanciones occidentales con cargos en alta mar que esperan contratos al mejor postor y rumbos sin definir. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una paradoja que, a buen seguro, no estaba en los esquemas de la Administraci&oacute;n Trump. Ni del Gobierno de Benjam&iacute;n Netanyahu: cuanto m&aacute;s se desestabiliza el mercado, mayor es la rentabilidad potencial para que Ir&aacute;n siga operando con sus m&aacute;rgenes de beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s <em>inri</em>, esta estrategia dista mucho de ser improvisada. Durante a&ntilde;os, Ir&aacute;n ha puesto en liza una estructura paralela a la que opera en los circuitos globales para comercializar su petr&oacute;leo sin represalia alguna. Formalmente, su venta la gestiona la todopoderosa Guardia Revolucionaria, que acapara cada vez m&aacute;s control sobre las finanzas estatales. Pero, en la pr&aacute;ctica, el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s ha configurado una arquitectura disgregada en una multiplicidad de actores que ejercen distintos poderes e influencias. Desde l&iacute;deres religiosos, hasta militares o miembros del <em>establishment</em> administrativo que se reparten las cuotas de crudo y las convierten en liquidez a trav&eacute;s de redes propias de negocios. 
    </p><h2 class="article-text">Una tupida y efectiva red de control econ&oacute;mico</h2><p class="article-text">
        Esta descentralizaci&oacute;n a golpe de bot&iacute;n energ&eacute;tico resulta ineficiente en tiempos de estabilidad geoestrat&eacute;gica, pero se muestra especialmente resistente con el ruido de las armas. 
    </p><p class="article-text">
        Desmantelar este <em>modus operandi</em> requerir&iacute;a para los agresores del r&eacute;gimen atacar de una forma simult&aacute;nea a decenas de nodos de poder dispersos, algo pr&aacute;cticamente inviable incluso con la superioridad a&eacute;rea estadounidense e israel&iacute;. Aunque sea la c&uacute;pula de la Guardia Revolucionaria la que marca el paso. Desde hace d&eacute;cadas este estamento militar acumula m&uacute;sculo econ&oacute;mico. Hasta el punto de operar como un conglomerado empresarial dentro y fuera de las fronteras de Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es este cuerpo de asalto del r&eacute;gimen chi&iacute; el que ejerce el dominio estricto de las rutas mar&iacute;timas, el que escolta a los buques, monetiza los peajes navales, ordena los ataques a las instalaciones energ&eacute;ticas de sus vecinos p&eacute;rsicos y maneja el caudal exportador con m&eacute;todos coercitivos. 
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n log&iacute;stica de esta transformaci&oacute;n es igualmente reveladora. Ante la vulnerabilidad de infraestructuras clave como la isla de Jarg, Teher&aacute;n ha diversificado sus terminales y rutas, distribuyendo riesgos y aumentando los ingresos monetarios. Este enfoque implica m&aacute;s costes, pero responde a la l&oacute;gica de supervivencia de todo conflicto b&eacute;lico que se precie, en los que la resiliencia sustituye a la eficiencia como criterio econ&oacute;mico. Y, en este sentido, la red de pagos a la sombra generada por la Guardia Revolucionaria y sustentada en miles de cuentas fiduciarias, empresas-pantalla y mini-bancos &mdash;sobre todo, asi&aacute;ticos&mdash; es un aval de garant&iacute;a demostrada. 
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, Ir&aacute;n emplea este mecanismo desde que soporta el r&eacute;gimen sancionador del exterior. Con &eacute;l canaliza ingresos petroleros a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples capas de intermediaci&oacute;n que dificultan tanto el rastreo internacional como dom&eacute;stico. <a href="https://www.eldiario.es/economia/conflicto-oriente-medio-aflora-pulso-geoestrategico-eeuu-china-sostienen-bambalinas_129_13067340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Con la inestimable cooperaci&oacute;n china.</a> Porque el <em>gigante asi&aacute;tico</em> no solo absorbe la inmensa mayor&iacute;a del crudo iran&iacute; mediante su cada vez m&aacute;s extensa constelaci&oacute;n de refiner&iacute;as independientes, sino que tambi&eacute;n ofrece un entorno financiero lo suficientemente flexible como para sostener estas operaciones. Como detalla <em>The Economist</em>, este artificio contable ha alcanzado tal densidad que incluso las autoridades iran&iacute;es tienen dificultades para rastrear completamente los flujos.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con China deja traslucir varias sinergias. Todas de calado. A Pek&iacute;n, el petr&oacute;leo iran&iacute; le resulta indispensable para abastecer su tejido productivo en tiempos disruptivos, mientras que, a Teher&aacute;n, el <em>gigante asi&aacute;tico</em> le aporta un comprador fiel y dispuesto a actuar fuera del sistema mundial. As&iacute; lo explica Ahmed Aboudouh, investigador de Chatham House: la aparente pasividad de China respecto a la guerra &ldquo;no debe confundirse como debilidad o abandono, sino que responde a una l&oacute;gica estrat&eacute;gica deliberada&rdquo;. Xi Jinping ha evitado implicarse en el plano militar y econ&oacute;mico porque prioriza mantener la estabilidad regional y preservar as&iacute; sus relaciones con m&uacute;ltiples actores, incluidos rivales de Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque &mdash;dice Aboudouh&mdash; deja un rasgo diferencial con la pol&iacute;tica exterior estadounidense. &ldquo;Mientras Washington tiende a actuar de una manera reactiva y coercitiva, la diplomacia china apuesta por una acumulaci&oacute;n gradual de influencia desde la prudencia&rdquo;. A corto plazo, puede parecer inacci&oacute;n, pero, a la larga, va a permitir a Pek&iacute;n &ldquo;posicionarse como actor imprescindible en cualquier escenario postconflicto y ganar competitividad global&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Ormuz act&uacute;a de marcapasos recaudatorio</h2><p class="article-text">
        A ello se suma que la demostrada capacidad iran&iacute; para sellar o restringir el tr&aacute;nsito de Ormuz le otorga una herramienta de presi&oacute;n directa sobre la econom&iacute;a global. M&aacute;s all&aacute; del crudo y el gas le concede la posibilidad de institucionalizar el cobro de peajes y, con ello, pasar de ser un mero exportador de energ&iacute;a a convertirse en un recaudador de rentas geopol&iacute;ticas derivadas del flujo energ&eacute;tico mundial. <a href="https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las dobles primas de riesgo</a> &mdash;sobre el barril y los seguros mercantes&mdash; ayudan a elevar la factura petrol&iacute;fera iran&iacute;. Pero, por encima de todo, la mayor contribuci&oacute;n a las arcas la aporta la veintena de barcos que han empezado a pasar a diario por el estrecho. Con pasajes y vetos discriminatorios de por medio. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio de relato de Donald Trump &mdash;del ultim&aacute;tum para destruir centros energ&eacute;ticos y redes de distribuci&oacute;n de agua a avanzar que la guerra terminar&aacute; &ldquo;en dos o tres semanas&rdquo; con la reserva de retirar al Ej&eacute;rcito estadounidenses incluso sin victoria militar&mdash; responde al inc&oacute;modo dilema que le ha creado su guerra ilegal. O aceptar un nuevo equilibrio en la regi&oacute;n con un r&eacute;gimen que permanece en el poder en Ir&aacute;n o arriesgarse a una escalada geopol&iacute;tica e inflacionista de dif&iacute;cil resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos analistas ya anticipan un IPC en EEUU del 4% este a&ntilde;o y el siguiente, lo que dejar&iacute;a sin opciones a sus nuevos delfines en la Reserva Federal, con su futuro presidente, Kevin Warsh, a la cabeza, sin margen para maniobrar a la baja los tipos como desea el l&iacute;der MAGA. A medio a&ntilde;o vista de las elecciones <em>midterm</em> para renovar el Congreso y gobernadores de estados de la Uni&oacute;n. Con la intenci&oacute;n de voto republicano a la deriva. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, en el lado iran&iacute;, la guerra, pese a consolidar una alternativa econ&oacute;mica adaptada a unos par&aacute;metros globales m&aacute;s inestables, fragmentados y competitivos, tambi&eacute;n engendra un patr&oacute;n menos transparente y eficiente y, por el contrario, con m&aacute;s capacidad coercitiva y basado en un precio del petr&oacute;leo caro y en una tela de ara&ntilde;a clientelar de puertas adentro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del ataque sin cuartel al alto el fuego</h2><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas, la balanza geoestrat&eacute;gica parece inclinarse del lado del alto el fuego. No es fruto de la casualidad que este clima en favor de la paz surja en las horas m&aacute;s bajas de Trump en las cinco semanas de conflicto. O que se haya dado relevancia en las canciller&iacute;as occidentales al plan conjunto de Pakist&aacute;n, mediador desde hace una quincena entre Washington y Teher&aacute;n, y China. Sin embargo, de formalizarse, el escenario en Ir&aacute;n tampoco invita al optimismo. Varias voces de observadores internacionales y analistas econ&oacute;micos alertan de un peligro de colapso postb&eacute;lico, con repunte del desempleo, interrupci&oacute;n de negocios y retrocesos del comercio con recortes salariales. Una especie de contracci&oacute;n en diferido que podr&iacute;a traducirse en un malestar social una vez desaparezca el riguroso control militar actual por la urgencia b&eacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Ali Ansari, profesor de Historia Moderna de la universidad escocesa de Saint Andrews, de origen iran&iacute;, recuerda a <em>Reuters</em> que su pa&iacute;s ya atravesaba por &ldquo;profundos problemas&rdquo; econ&oacute;micos con anterioridad al conflicto y que la guerra solo agravar&aacute; una crisis pol&iacute;tica y social previa. A su juicio &ldquo;reaparecer&aacute;n con m&aacute;s fuerza y generar&aacute;n inestabilidad interna&rdquo; porque su coyuntura &ldquo;no ser&aacute; capaz de absorber el <em>shock</em> sin consecuencias civiles e institucionales significativas&rdquo;. Tambi&eacute;n el director de Human Rights Watch Louis Charbonneau cree que &ldquo;si el deterioro de la actividad se acompa&ntilde;a de una intensificaci&oacute;n de la represi&oacute;n, con arrestos de disidentes y descontentos, los enfrentamientos estallar&aacute;n y volver&aacute;n a estar a la orden del d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo unas condiciones econ&oacute;micas d&eacute;biles, que acrecientan la amenaza de una reca&iacute;da. El FMI preve&iacute;a antes del conflicto armado que el PIB iran&iacute; creciera un 1,1% en 2026, lejos del 4% de los mercados emergentes en su conjunto, con una inflaci&oacute;n que super&oacute; el pasado a&ntilde;o el 40% anual, una depreciaci&oacute;n constante del rial y unas necesidades de financiaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico a trav&eacute;s de los ingresos petrol&iacute;feros demasiado elevadas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Estados Unidos,Israel,Donald Trump,Mojtaba Jamenei,Petróleo,Gas,Irán,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ano-i-despues-dia-liberacion-arancelaria-trump-comercio-global-navega-motor-rumbo_129_13114418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b39079e7-bc1a-4172-b246-b6cf0f04efb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114852.jpg" width="6000" height="3375" alt="Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Doce meses después del viraje proteccionista de la Casa Blanca, los flujos de mercancías y servicios emiten tantas vulnerabilidades como signos de resistencia. Entre otros, el coste del veto del Supremo americano a los gravámenes, los brotes inflacionistas del petróleo y las disrupciones de las cadenas de valor mundiales; ahora se suma la inestabilidad geopolítica de la guerra de Irán</p><p class="subtitle">Trump se enfrenta al descontento popular por la subida de precios en el primer año de su cruzada arancelaria</p></div><p class="article-text">
        El primer aniversario del proclamado a bombo y platillo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-anuncia-aranceles-reciprocos-mundo-hoy-america-empieza-rica-nuevo_1_12187318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n Arancelaria</a> deja un balance a medio camino entre el asombro y la inquietud. El experimento proteccionista de la Administraci&oacute;n Trump de reconstruir la supremac&iacute;a industrial de EEUU bajo un nuevo sistema global del comercio <a href="https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-pasaran-factura-comercio-mundial-2026-colchon-agotando_1_12894942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha infringido un parte de siniestros casi total</a> sobre el castigado entramado de intercambio de mercanc&iacute;as, servicios, capitales y trabajadores, Hasta hacerlo, si cabe, todav&iacute;a m&aacute;s fr&aacute;gil, impredecible e inestable.
    </p><p class="article-text">
        El mapa del comercio internacional se ha distorsionado. La imposici&oacute;n de aranceles rec&iacute;procos, articulada a trav&eacute;s de poderes de emergencia, ha erosionado la credibilidad de EEUU como socio fiable y garante del libre comercio. Porque m&aacute;s que redise&ntilde;ar el sistema, la versi&oacute;n Trump 2.0 lo ha desordenado.
    </p><p class="article-text">
        No tanto como para colapsarlo, porque por las arterias comerciales sigue fluyendo productos y servicios. Pero s&iacute; para ralentizar su fluidez. As&iacute; lo cree Gary Clyde Hufbauer, experto del Peterson Institute for International Economics, quien subraya que la balanza bilateral americana con sus socios estrat&eacute;gicos apenas cambi&oacute; en 2025, al tiempo que enfatiza que &ldquo;esta estabilidad resulta porque se produce en un contexto de aminoramiento del comercio mundial&rdquo;, se&ntilde;al inequ&iacute;voca de un deterioro relativo que podr&iacute;a agravarse. &ldquo;No es una ruptura inmediata, sino una erosi&oacute;n progresiva e ineludible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras razones &ndash;aduce&ndash; porque las cadenas de valor y suministro globales, profundamente integradas, &ldquo;no pueden reconfigurarse sin costes significativos&rdquo; y las empresas &ndash;incluso las que han reaccionado con estrategias defensivas como anticipaci&oacute;n de pedidos exportadores, desv&iacute;o de rutas mar&iacute;timas o presiones para obtener exenciones y ayudas estatales para amortiguar sus impactos a corto plazo&ndash; &ldquo;no podr&aacute;n evitar ineficiencias productivas&rdquo; por la interrupci&oacute;n de sus redes de abastecimiento. Y esas anomal&iacute;as, adem&aacute;s, acabar&aacute;n acumulando gastos innecesarios, precisa. El resultado ser&aacute; un comercio menos transparente, costoso y condicionado por pol&iacute;ticas vol&aacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        A este escenario se suma la incertidumbre jur&iacute;dica. <a href="https://www.eldiario.es/economia/claves-fallo-supremo-eeuu-aranceles-opciones-ahora-trump_1_13008785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La decisi&oacute;n del Tribunal Supremo americano de declarar ilegales</a> los aranceles rec&iacute;procos que ha ido forjando a golpe de amenazas coercitivas el l&iacute;der MAGA, lejos de restablecer la estabilidad, ha abierto un nuevo frente de conflicto. Desde la Casa Blanca se ha respondido al fallo judicial buscando resquicios legales alternativos &ndash;desde invocaciones normativas a la seguridad nacional hasta apelaciones a las desventajas comerciales externas&ndash; para reconstruir su muro arancelario. De modo que la resoluci&oacute;n de los magistrados del Supremo &ndash;de marcado signo conservador&mdash; ha convertido la pol&iacute;tica comercial de EEUU en un terreno de disputa permanente entre el poder ejecutivo y los l&iacute;mites legales.
    </p><p class="article-text">
        Este cuadro de mando ha conducido a 12 meses en los que la prometida tierra liberada de Trump ha dado paso a <a href="https://www.eldiario.es/economia/caos-arancelario-trumpista-agita-comercio-global-temor-doble-burbuja-tecnologica-crediticia_1_13027856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un orden comercial ca&oacute;tico</a>. Sin quiebra del transito de mercanc&iacute;as ni <em>decoupling </em>de la globalizaci&oacute;n en sentido estricto. Pero con reglas incoherentes y polarizaci&oacute;n geopol&iacute;tica que se ha acrecentado desde el 2 de abril de 2025. 
    </p><h2 class="article-text">1. Cuellos de botella crecientes y m&aacute;s agobiantes</h2><p class="article-text">
        En rom&aacute;n paladino, ineficiencia inestable. Es la percepci&oacute;n del Nobel de Econom&iacute;a Michael Spence. A su juicio, la fragilidad actual responde a un problema de dise&ntilde;o. Su tesis parte de una verdad inc&oacute;moda. &ldquo;La econom&iacute;a mundial no est&aacute; dise&ntilde;ada para ser resiliente, sino para ser eficiente&rdquo;. Durante d&eacute;cadas, empresas e inversores han optimizado costes, anulado redundancias y concentrado producci&oacute;n en nodos competitivos que alumbr&oacute; un sistema &ldquo;extraordinariamente &aacute;gil en condiciones de normalidad comercial, si bien muy vulnerable cuando algo deja de funcionar&rdquo;. Taras que no necesariamente tienen que ser extraordinarias. Basta con cerrar un estrecho mar&iacute;timo, con dejar una f&aacute;brica esencial fuera de servicio o restringir la exportaci&oacute;n de un insumo &ndash;o producto&ndash; cr&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El listado de riesgos sist&eacute;micos de Spence se refiere a factores que pueden llegar a desencadenar disrupciones en cascada. Desde la energ&iacute;a, hasta los semiconductores o tierras raras, pasando por las infraestructuras digitales. La globalizaci&oacute;n no ha eliminado los cuellos de botella; tan solo los ha redistribuido y, en muchos casos, los ha intensificado, <a href="https://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precisa en </a><a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/addressing-single-points-of-failure-across-the-global-economy-by-michael-spence-2026-03" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Project Syndicate</em></a><a href="https://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. </a>
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, la cuesti&oacute;n no es solo t&eacute;cnica, sino econ&oacute;mica. La resiliencia es un bien p&uacute;blico mal financiado, cuyos beneficios --evitar crisis sist&eacute;mica-- se reparten entre todos y sus costes --duplicar proveedores, mantener inventarios y sacrificar eficiencia&mdash; recaen sobre los actores particulares. En un sistema competitivo, el resultado es predecible porque se invierte poco en resiliencia. &ldquo;Sin embargo, nadie quiere pagar por un seguro cuyo beneficio principal lo disfrutan otros&rdquo;, apunta el tambi&eacute;n profesor em&eacute;rito de Econom&iacute;a de la Escuela de negocios de Stanford.
    </p><h2 class="article-text">2. &iquest;Corregir desequilibrios? Los aranceles acarrean gastos</h2><p class="article-text">
        Erica York, de Tax Foundation, avisa de que el incremento de la presi&oacute;n arancelaria hasta niveles no vistos desde mediados del siglo XX act&uacute;a como un impuesto regresivo al elevar las facturas de hogares y empresas sin que se corrijan con ellos los d&eacute;ficits &ndash;comercial y por cuenta corriente-- externos. La persistencia del agujero comercial de EEUU durante el segundo semestre de 2025 y enero pasado evidencia que los aranceles no atacan las heridas econ&oacute;micas profundas vinculadas al ahorro, la inversi&oacute;n y los flujos de capital. Ni acelera la relocalizaci&oacute;n productiva o el reforzamiento de la seguridad o la autonom&iacute;a geoecon&oacute;mica, acredita York. A partir de datos de este <em>think tank</em> que afirma tener como objetivo fundacional el escrutinio de los recursos federales.
    </p><p class="article-text">
        En 2025, los aranceles supusieron un coste de alrededor de 1.000 d&oacute;lares por hogar; en 2026, ser&aacute;n varios cientos adicionales. Para York, &ldquo;una subida de impuestos, indirecta, pero tangible, en toda regla&rdquo;. Los c&aacute;lculos de Tax Foundation revelan que el peaje promedio pas&oacute; de una cota del 2% a otra del 8% en el conjunto del a&ntilde;o --los aranceles entraron en vigor en agosto--, lo que devolvi&oacute; a la primera econom&iacute;a global al escenario comercial de entreguerras. Sin reajuste en la balanza comercial y con el peligro a&ntilde;adido de que sus costes m&aacute;s relevantes son acumulativos. 
    </p><p class="article-text">
        Las reducciones en el dinamismo del PIB, aunque sea de d&eacute;cimas, significa recortes de inversi&oacute;n, p&eacute;rdida de productividad y, en ultima instancia, de renta familiar e ingresos corporativos. As&iacute; como la p&eacute;rdida de recaudaci&oacute;n de 175.000 millones de d&oacute;lares por parte del Tesoro federal.
    </p><h2 class="article-text">3. Desorden global sin seguridad jur&iacute;dica</h2><p class="article-text">
        Tax Policy Center afirma que EEUU se ha adentrado en un terreno excepcional para una econom&iacute;a avanzada como ha plasmado la correcci&oacute;n del Supremo al invalidar los aranceles impuestos bajo la International Emergency Economic Powers Act. Su resoluci&oacute;n no solo redefine los l&iacute;mites del poder ejecutivo, sino que transforma los flujos financieros asociados al comercio en una escala sin precedentes. Porque lo que durante meses fue una fuente de ingresos p&uacute;blicos se convierte ahora en una obligaci&oacute;n de devoluci&oacute;n masiva. Bajo una l&oacute;gica aplastante --si los grav&aacute;menes son ilegales, el Tesoro no puede retener la cuant&iacute;a recaudada--, su mandato de rebajar los peajes a la importaci&oacute;n y la puesta en liza de mecanismos de compensaci&oacute;n autom&aacute;ticos que trasladen la carga al sistema administrativo y judicial, se abre una fase de litigios, procedimientos aduaneros y medidas pol&iacute;ticas a&uacute;n por definir y de recobros inciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Para las empresas, el fallo revela otra balanza de riesgo y oportunidades. Los importadores son los beneficiarios directos de las devoluciones. Pero el acceso efectivo a esos fondos depende de su capacidad para avanzar en un proceso t&eacute;cnico y exigente de revisi&oacute;n de entradas aduaneras, presentaci&oacute;n de protestas dentro plazos estrictos y reconstrucci&oacute;n documental de los pagos ya realizados, alertan los bufetes de abogados.
    </p><h2 class="article-text">4. Readaptaci&oacute;n incierta de las cadenas de valor</h2><p class="article-text">
        Otro an&aacute;lisis, del Centre for Inclusive Trade (CfIT), incide en que las pol&iacute;ticas ineficientes como las arancelarias de Trump generan facturas adicionales. Las empresas se adaptan a los cambios con mayor celeridad de lo que los pol&iacute;ticos transforman. Ante los grav&aacute;menes y las amenazas, han desviado sus rutas, han reetiquetado sus productos, han buscado intermediarios o negociado exenciones, mientras tratan de amoldarse a la doble prima de riesgo, energ&eacute;tica y al transporte mercante. El comercio no ha desaparecido, pero ha mutado. Sigue funcionando con m&aacute;s fricci&oacute;n. Los investigadores del CfIT Nicol&ograve; Tamberi y Alan Winters aseguran que el impacto m&aacute;s relevante &ldquo;no es la destrucci&oacute;n del comercio, sino la incertidumbre que lo rodea&rdquo;, a la que tambi&eacute;n califican de &ldquo;impuesto&rdquo;; en este caso, &ldquo;particularmente corrosivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas --dicen-- no solo reaccionan a lo que ocurre, sino a lo que podr&iacute;a ocurrir. Si la pol&iacute;tica comercial es vol&aacute;til --aranceles que aparecen, se suprimen o cambian de base legal--, la inversi&oacute;n se ralentiza, las decisiones estrat&eacute;gicas se posponen, la planificaci&oacute;n a largo plazo se sustituye por ajustes t&aacute;cticos y el diagn&oacute;stico es un sistema reactivo e ineficiente. A ello se suma un efecto colateral: el sistema multilateral de comercio, con sus reglas, procedimientos y previsibilidad se ha debilitado. Cuando la primera potencia global act&uacute;a unilateral y err&aacute;ticamente, las normas importan menos. Otros mercados como el europeo buscan alternativas en acuerdos regionales de libre comercio -Mercosur, Canad&aacute;, India o Australia- para ganar en diversificaci&oacute;n y poner parches a su fragmentaci&oacute;n. Aunque el comercio &ldquo;depender&aacute; cada vez m&aacute;s de decisiones de soberan&iacute;a gubernamental&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">5. Mercanc&iacute;as al ralent&iacute; sin gobierno comercial</h2><p class="article-text">
        La OMC acaba de pronosticar su descenso. De un dinamismo del 4,6% en 2025 al 1,9% este a&ntilde;o y el 2,6% en 2027. Tambi&eacute;n el de servicios se retraer&aacute; hasta el 4,8% en 2026 desde posiciones cercanas ya al doble d&iacute;gito. Por el agotamiento importador, el impacto en diferido de los aranceles y la incertidumbre comercial. Incluso dibuja un panorama a&uacute;n m&aacute;s adverso --de medio punto a la baja, hasta el 1,4%-- si el caos arancelario o las tensiones geopol&iacute;ticas se agudizan. Con un diagn&oacute;stico n&iacute;tido: el comercio global resiste, pero readapt&aacute;ndose constantemente a un entorno menos cooperativo y sus cadenas de valor en estado de mutaci&oacute;n. Solo el comercio digital amortigua la desaceleraci&oacute;n, as&iacute; como los flujos ligados a la IA. Din&aacute;micas que operan pese al sistema multilateral, no gracias a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        La propia OMC admite que la ausencia de represalias ha evitado un deterioro mayor, aunque sin un marco normativo plenamente operativo, dif&iacute;cilmente habr&aacute; una regeneraci&oacute;n adecuada. Su papel de &aacute;rbitro y garante del comercio justo est&aacute; sometido a una crisis de identidad debido a la indiferencia de Trump y a la paralizaci&oacute;n de sus mecanismos de resoluci&oacute;n de disputa. En una &eacute;poca en la que sus estatutos resultan insuficientes para abordar distorsiones contempor&aacute;neas como los subsidios masivos, las restricciones tecnol&oacute;gicas o la coerci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        El desprestigio de la OMC es tan alarmante con la versi&oacute;n Trump 2.0 que Ignacio Garc&iacute;a Bercero, del Instituto Bruegel, apunta a una estrategia pragm&aacute;tica, la de reforzar el sistema reglado actual sin esperar a un consenso internacional pleno que combina la defensa de este ente multilateral con la firma de acuerdos globales y regionales en &aacute;reas como el comercio digital o instrumentos de facilitaci&oacute;n de inversiones y mecanismos alternativos de arbitraje. Una especie de equilibrio inestable en el que los aranceles dejar&iacute;an de ser meras barreras econ&oacute;micas para convertirse en s&iacute;ntomas de una transici&oacute;n m&aacute;s profunda. Mientras se decide si la OMC continuar&aacute; o no siendo el arquitecto del comercio mundial o si se idea su reemplazo bajo otro orden mundial. 
    </p><h2 class="article-text">6. La guerra de Ir&aacute;n atenaza la resiliencia activa</h2><p class="article-text">
        Otra pica sobre el desorden comercial. El cierre del Estrecho de Ormuz no solo ha interrumpido el tr&aacute;nsito de hidrocarburos. Tambi&eacute;n ha colapsado nodos log&iacute;sticos cr&iacute;ticos que conectan Asia, Europa y &Aacute;frica. El impacto inmediato se concentra en la energ&iacute;a, cuyo encarecimiento se transmite con rapidez a los costes del transporte y de los alimentos e importa inflaci&oacute;n; especialmente a los pa&iacute;ses crudo-dependientes. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n en este punto, los da&ntilde;os colaterales son mayores. Las disrupciones de crudo se amplifican a lo largo de cadenas de valor, sobre todo, las asi&aacute;ticas, donde grandes centros de refinado redistribuyen productos energ&eacute;ticos y petroqu&iacute;micos a escala global. La perturbaci&oacute;n inicial se convierte en una cascada que ahoga los insumos industriales, fertilizantes y bienes intermedios, elevan su producci&oacute;n y erosionan el comercio m&aacute;s all&aacute; del sector energ&eacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ano-i-despues-dia-liberacion-arancelaria-trump-comercio-global-navega-motor-rumbo_129_13114418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aranceles,Donald Trump,Comercio internacional,Crecimiento económico,Inflación,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e90e13ab-f210-4da1-b52f-e029ddbdc6cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La volatilidad extrema reina otra vez en torno a un barril de crudo a 100 dólares bajo apuestas inversoras ganadoras que coinciden con relatos incoherentes de Donald Trump para que un selecto club de acólitos con información privilegiada se enriquezca en bolsa</p><p class="subtitle">Trump desata el pánico energético global con su guerra en Irán</p></div><p class="article-text">
        El presidente estadounidense ha vuelto a montar otro <a href="https://www.eldiario.es/economia/embargo-comercial-espana-amenaza-farol-trump-carece-base-legal-peligran-inversiones-eeuu_1_13040911.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>TACO</em></a>, acr&oacute;nimo acu&ntilde;ado con sorna en las firmas de inversi&oacute;n de los &uacute;ltimos meses para describir sus secuencias recurrentes de amenazas apocal&iacute;pticas seguidas de repliegues de postura del l&iacute;der MAGA. En 2025, utiliz&oacute; a destajo esta desconcertante dial&eacute;ctica a cuenta de la implantaci&oacute;n de los aranceles rec&iacute;procos de EEUU y sus posteriores tiras y aflojas con aliados y rivales geoestrat&eacute;gicos y culmin&oacute; con un rapapolvo del Supremo americano.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la arena donde se escenifica la estrategia comunicativa trumpista, a golpe de clic, se sit&uacute;a en el mercado del petr&oacute;leo, ecosistema ideal para trasladar casi sin soluci&oacute;n de continuidad las consignas geopol&iacute;ticas a la especulaci&oacute;n burs&aacute;til por el amplio abanico de par&aacute;metros que se conjuran para fijar el precio del barril.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        TACO responde a la apelaci&oacute;n <em>Trump Always Chickens Out</em> (algo as&iacute; como Trump siempre se acobarda) y, hasta ahora, antes de atestiguarse unos sospechosos movimientos de enriquecimiento r&aacute;pido con indicios de tr&aacute;fico de influencia en el c&iacute;rculo pr&oacute;ximo a Trump &ndash;a prop&oacute;sito de sus <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-exige-iran-ponerse-serio-plan-paz-no-haya-marcha-carga-nuevo-otan_1_13099771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazas y repliegues </a>sobre un alto el fuego en la guerra ilegal contra Ir&aacute;n que &eacute;l mismo inici&oacute;&mdash; reg&iacute;a en los c&iacute;rculos inversores la certeza de que &ldquo;la &uacute;nica posici&oacute;n perdedora es tomarse la ret&oacute;rica<em> </em>trumpista al pie de la letra&rdquo;. Lectura con claros tintes ir&oacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el negocio del petr&oacute;leo es m&aacute;s peliagudo. Suma factores m&aacute;s peligrosos a los mensajes coercitivos con rectificaci&oacute;n del mandatario americano que los de una reconfiguraci&oacute;n global de los entramados arancelarios que han sepultado el principio de la libre circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as y servicios.
    </p><p class="article-text">
        El crudo es el fertilizante m&aacute;s propicio para que germinen tomas de decisiones geopol&iacute;ticas en los mercados de capitales. Es donde campa a sus anchas la idea de que la volatilidad propicia incertidumbre, pero tambi&eacute;n oportunidades. As&iacute; lo constataba<em> Financial Times </em>en la ma&ntilde;ana de una de las jornadas clave de la pasada semana, cuando se ejecutaron operaciones en futuros de Brent y WTI &ndash;barriles de referencia en Europa y EEUU, respectivamente&ndash; por valor de 580 millones de d&oacute;lares. Apenas 15 minutos antes de que Trump anunciara avances en las conversaciones con Ir&aacute;n, que el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s se apresur&oacute; a desmentir.
    </p><p class="article-text">
        Pero el relato cumpli&oacute; su misi&oacute;n. Desencaden&oacute; una ca&iacute;da inmediata del petr&oacute;leo con repuntes de otros activos, lo permiti&oacute; capturar beneficios r&aacute;pidos y cuantiosos. &iquest;Tr&aacute;fico de influencias? Presumiblemente. Aunque no se hayan identificado a los operadores ni haya todav&iacute;a pruebas de ilegalidad, el cariz an&oacute;malo de estos movimientos concertados un d&iacute;a sin datos relevantes ni catalizadores evidentes alimenta la sospecha de que un selecto club de inversores pr&oacute;ximo al circuito personal del presidente opera con ventajas informativas de car&aacute;cter privado. &ldquo;Alguien se hizo mucho m&aacute;s rico en horas&rdquo;, asum&iacute;an varias voces del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de esta seria advertencia de los efectos que puede ocasionar la jerga TACO, esta alerta de s&uacute;bitos incrementos patrimoniales para unos pocos parece certificar que el precio del crudo ya no responde &uacute;nicamente a interrupciones del suministro o a cambios en la demanda, sino a la gesti&oacute;n &ndash;y anticipaci&oacute;n&ndash; de informaci&oacute;n geopol&iacute;tica de primera mano. As&iacute; lo asegura Robert Rennie, responsable de materias primas en Westpac Banking Corporation, para quien el negocio petrol&iacute;fero &ldquo;oscila entre escenarios de escalada y de final negociado sin criterios definidos sin inclinarse por ninguno&rdquo;. En parecidos t&eacute;rminos se manifiesta Charu Chanana, de Saxo Markets. En su opini&oacute;n, &ldquo;las recientes ca&iacute;das de precios responden a un recorte de la prima de riesgo, pero no a una normalizaci&oacute;n real de un mercado que descuenta la paz sin confiar de lleno en ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es una din&aacute;mica pendular. El Brent ha pasado de rozar los 120 d&oacute;lares a situarse por debajo de la psicol&oacute;gica barrera de los triples d&iacute;gitos en d&iacute;as, sin flujos de oferta y demanda que lo explique ni fundamentos econ&oacute;micos que lo sustenten. Ni siquiera <a href="https://www.eldiario.es/economia/impacto-bloqueo-ormuz-amenaza-paralizar-taiwan-principal-fabricante-chips-planeta_1_13095122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cierre del estrecho de Ormuz</a> justifica sus fluctuaciones. Entre otras razones, porque la actividad militar contin&uacute;a. Y cada vez con mayor intensidad. Pese a lo cual, parece bastar con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-exige-iran-ponerse-serio-plan-paz-no-haya-marcha-carga-nuevo-otan_1_13099771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una insinuaci&oacute;n de di&aacute;logo</a> para borrar miles de millones de d&oacute;lares en valor.
    </p><h2 class="article-text">La din&aacute;mica de fuerzas que mueve el petr&oacute;leo</h2><p class="article-text">
        A esta fragilidad se suma una inquietud creciente sobre el propio funcionamiento del mercado. Las oscilaciones extremas y ciertas operaciones de gran tama&ntilde;o han reavivado especulaciones sobre posibles intervenciones &ndash;directas o indirectas&ndash; en los mercados de futuros. Tim Skirrow, de Energy Aspects, admite que algunas transacciones recientes &ldquo;han sido inusualmente grandes para momentos sin factores econ&oacute;micos claros&rdquo; y alerta de que el &ldquo;riesgo de erosionar la confianza inversora se palpa en el ambiente&rdquo;. Terry Duffy, consejero delegado de CME Group, alerta de que cualquier percepci&oacute;n de intervenci&oacute;n gubernamental, por parte de la Casa Blanca o de otro productor, en la formaci&oacute;n de precios &ldquo;podr&iacute;a tener consecuencias sist&eacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un colapso energ&eacute;tico? En apariencia, los mercados creen en el dogma de fe neoliberal de que nadie juega con ventaja. Pero esta creencia se tambalea cuando la geopol&iacute;tica se convierte en el motor de los precios y el petr&oacute;leo, m&aacute;s que una mercanc&iacute;a f&iacute;sica, se comporta como un activo narrativo. El <em>efecto TACO</em> no es solo una etiqueta ingeniosa. Es el certificado de que la volatilidad ha dejado de ser una se&ntilde;al de incertidumbre para convertirse en un instrumento de oportunidad forjada por el tr&aacute;fico de influencias.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; interpretan los inversores? Y, sobre todo, &iquest;qu&eacute; factores intervienen en el clima de los negocios petrol&iacute;feros?
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Ir&aacute;n ha disparado su rango de fluctuaci&oacute;n, aunque sin generar, por ahora, un shock sostenido de oferta. Los inversores parecen m&aacute;s pendientes de la geopol&iacute;tica que de los da&ntilde;os reales en infraestructuras energ&eacute;ticas. As&iacute; como de la narrativa TACO. Pero al mismo tiempo, el conflicto ha propiciado sinergias cruzadas con otros activos. Entre otras, en el orden monetario. Los bancos centrales han optado por la cautela ante el repunte energ&eacute;tico, <a href="https://www.eldiario.es/economia/bce-mantiene-tipos-interes-2-pese-presion-precios-energia-guerra-iran_1_13077900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manteniendo tipos</a> mientras eval&uacute;an el impacto inflacionario. Tambi&eacute;n en terreno cambiario. El d&oacute;lar ha cobrado nuevos br&iacute;os, parece haber superado la aversi&oacute;n al riesgo que se hab&iacute;a instalado en el mercado al calor del encarecimiento del crudo y vuelve a coquetear con su estatus de valor refugio en tiempos en que los tipos de inter&eacute;s han entrado en territorio restrictivo por el peligro a una <em>estanflaci&oacute;n </em>en Europa y, posiblemente, en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, el <em>oro negro </em>y el<em> </em>gas vuelven a actuar como catalizadores de expectativas financieras. Como si la Vieja Econom&iacute;a f&oacute;sil nunca hubiera dejado su hist&oacute;rico dominio de los ciclos de negocios. Pese a los avances hacia la sostenibilidad y el tr&aacute;nsito energ&eacute;tico de fuentes renovables en la era post Covid. O la resistencia de los mercados emergentes a las embestidas burs&aacute;tiles exteriores. Desde estas latitudes se emiten rendimientos de valor moderadamente alcistas. Se&ntilde;al digna de menci&oacute;n especial, dadas las tiranteces en el cr&eacute;dito privado que atenaza a entidades bancarias americanas y al influjo de la burbuja especulativa ligada a los valores IA.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, el negocio petrol&iacute;fero contin&uacute;a operando con numerosas teclas geopol&iacute;ticas y especulativas que tocar. Se define como un sistema h&iacute;brido donde convergen la realidad f&iacute;sica y la anticipaci&oacute;n financiera. En su base est&aacute; el mercado spot, que determina precios para entrega inmediata de crudo, al reflejar las condiciones diarias de oferta y demanda. Pero sobre este, se superpone el de futuros, donde miles de contratos mercantiles estandarizados &mdash;normalmente, de 1.000 barriles&mdash; permiten a empresas e inversores cubrir riesgos o especular a precios futuros.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, sin intenci&oacute;n de recibir barriles f&iacute;sicos, ya que la gran parte de ellos se liquidan en efectivo antes del vencimiento.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, sus referencias globales &mdash;el Brent (Europa) o el WTI (EEUU)&mdash; act&uacute;an como anclas, pese a que en sus precios finales se incorporan expectativas, tensiones geopol&iacute;ticas y decisiones de c&aacute;rteles productores (especialmente la OPEP+), que ajustan la producci&oacute;n para influir en el crudo que sale al mercado. A menudo, con incumplimiento de sus cuotas acordadas.
    </p><p class="article-text">
        A este entramado se a&ntilde;ade otra losa. Los brokers intermedian entre productores y compradores sin poseer el crudo facilitando transacciones, aportando informaci&oacute;n y, en teor&iacute;a, asegurando el cumplimiento normativo. A cambio de comisiones. Para <em>m&aacute;s inri,</em> estos flujos f&iacute;sicos pueden adaptarse casi en tiempo real. Es cuando los petroleros cambian de destino en alta mar en busca de mejores precios a trav&eacute;s de arbitrajes, desv&iacute;os por primas de riesgo en pasarelas neur&aacute;lgicas para el tr&aacute;fico mar&iacute;timo como Ormuz o Suez o por decisiones forzadas por el encarecimiento de los seguros en zonas de conflicto. La congesti&oacute;n portuaria o las sanciones tambi&eacute;n alteran rutas y tiempos.
    </p><h2 class="article-text">Una bifurcaci&oacute;n de estrategias energ&eacute;ticas</h2><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n velada de Trump con su TACO petrol&iacute;fero la esboz&oacute; el primer ministro canadiense <a href="https://www.eldiario.es/internacional/primer-ministro-canada-reconoce-mentira-orden-internacional-amenazas-trump_1_12923278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Carney en la cita de Davos</a> de este a&ntilde;o, cuando advirti&oacute; que el orden internacional liberal hab&iacute;a terminado. Pero Nils Gilman, director del Instituto Berggruen, <em>think tank</em> con sede en Los &Aacute;ngeles, cree que el diagn&oacute;stico de Carney se queda corto. &ldquo;Lo que realmente est&aacute; en juego son los modelos energ&eacute;ticos&rdquo;, dice en <em>Foreign Policy</em>. Trump reconfigura alianzas para llevar el final de la civilizaci&oacute;n f&oacute;sil ante una transici&oacute;n conflictiva. El futuro orden mundial no se decidir&aacute; en instituciones multilaterales, sino por el control de energ&iacute;a, los minerales y la tecnolog&iacute;a, dando lugar a una &ldquo;Guerra Fr&iacute;a ecol&oacute;gica&rdquo; entre <em>petroestados</em>, con sangre f&oacute;sil en vena para hacer funcionar sus arterias productivas y <em>electroestados</em>, que se decantan por inyectar m&aacute;s fuentes renovables en sus mix energ&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        EEUU apuesta por mantenerse en el primer grupo, China por saltar al segundo. Mientras Europa, que acaba de realizar un alegato a favor de una agenda verde defenestrada por la ultraderecha que lanza sus tent&aacute;culos nacional-populistas hacia las jefaturas de gobierno por toda la UE, sigue sin perfilar su hoja de ruta. Pese a que el presidente del Consejo Europeo, Ant&oacute;nio Costa, acaba de volver a situar la transici&oacute;n energ&eacute;tica en el centro de la estrategia comunitaria tras definirla como &ldquo;nuestra principal tarea&rdquo; y vincularla de forma expl&iacute;cita &ldquo;a la seguridad energ&eacute;tica y a los avances en la carrera por la competitividad internacional&rdquo;. Junto a la integraci&oacute;n de mercados de capital. Los dos grandes retos marcados por los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y <a href="https://www.eldiario.es/economia/letta-europa-colonia-estados-unidos-sectores-tecnologia-finanzas_1_13097729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrico Letta</a>.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, Gilman describe a EEUU como l&iacute;der de un eje de petroestados que busca alargar la hegemon&iacute;a f&oacute;sil &mdash;la Vieja Econom&iacute;a que se resiste a manejar los hilos de los ciclos de negocio que describi&oacute; Jeff Curry, ex estratega jefe de materias primas durante la escalada energ&eacute;tica que surgi&oacute; el oto&ntilde;o previo a la invasi&oacute;n rusa de Ucrania&mdash;, mientras China encabeza un bloque de naciones que creen en una <em>electroindustria</em> basada en renovables, bater&iacute;as y cadenas minerales. Europa aparece como una hipot&eacute;tica tercera v&iacute;a. Una potencia regulatoria que intenta equilibrar descarbonizaci&oacute;n, seguridad energ&eacute;tica y gobernanza, pero cuya influencia global depender&aacute; de su capacidad para traducir normas en m&uacute;sculo industrial y en control de recursos en un entorno crecientemente competitivo.
    </p><p class="article-text">
        Estos virajes geoestrat&eacute;gicos se producen en medio de una fractura energ&eacute;tica global provocada por la guerra de Ir&aacute;n e ilustrada en el control del estrecho de Ormuz, que revela la ambig&uuml;edad entre Washington y Teher&aacute;n. Ambas capitales negocian, se supone, un alto el fuego. Aunque sin garant&iacute;as visibles de &eacute;xito y bajo unos cauces de di&aacute;logo, con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13098913_1120801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediaci&oacute;n pakistan&iacute;</a>, que se alejan de la diplomacia cl&aacute;sica y en los que cada movimiento militar o ret&oacute;rico impacta de inmediato en la oferta y en la psicolog&iacute;a de un mercado energ&eacute;tico convertido en el verdadero campo de batalla global. Pero que tambi&eacute;n deja secuelas dom&eacute;sticas. Porque la credibilidad de Trump se mide tambi&eacute;n en las gasolineras del pa&iacute;s y en un cada vez m&aacute;s complejo equilibrio entre presi&oacute;n militar, estabilidad de precios y coste pol&iacute;tico con elecciones <em>Midterm </em>en oto&ntilde;o y una Fed en la que ha retornado la visi&oacute;n de los <em>halcones</em> inflacionistas.
    </p><p class="article-text">
        Puede que esta vez su dial&eacute;ctica TACO deje de ser efectiva y su ret&oacute;rica coercitiva de efectos correctores retardados ejerza un efecto bumer&aacute;n dentro y fuera de las fronteras americanas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Petróleo,Bolsa,Energía,Tipos de Interés,Transición ecológica,Transición energética,Estados Unidos,Europa,UE - Unión Europea,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86699ab-dec6-46a5-82c2-a3d7c2be68df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado augura que la prima de riesgo energética puede sobrepasar el 20% del precio del barril y la comercial, rebasar el 1,5% del valor del buque que atraviesa este ‘chokepoint’ estratégico de las rutas mercantes. El Estrecho de Ormuz es mucho más que una pasarela marítima bajo control de Irán. </p><p class="subtitle">Gonzalo Escribano, experto en energía: “Aún no hay pozos de petróleo ardiendo, pero nos acercamos peligrosamente”</p></div><p class="article-text">
        Las guerras modernas no se libran tan solo con misiles o incursiones a&eacute;reas. Tambi&eacute;n se disputan en el orden econ&oacute;mico y en los mercados de capitales. El conflicto armado desatado por EEUU e Israel contra Ir&aacute;n ha desempolvado uno de los secretos a voces mejor guardado por los centros de an&aacute;lisis del negocio energ&eacute;tico: las primas de riesgo asociadas al barril de petr&oacute;leo. Capaces de aparecer o de brillar por su ausencia en funci&oacute;n de si el mercurio del term&oacute;metro geopol&iacute;tico global se dispara o, por el contrario, se hunde hacia el fondo. Es el precio a pagar por garantizarse el abastecimiento de los combustibles f&oacute;siles; en especial, <a href="https://www.eldiario.es/politica/gonzalez-laya-trabaja-venezuela-megafono_1_1120345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el oro negro, aunque tambi&eacute;n el gas.</a>
    </p><p class="article-text">
        El Estrecho de Ormuz se ha convertido en el bar&oacute;metro de estos acontecimientos. Hasta el punto de determinar el calibre de este doble impuesto revolucionario que grava en principio la energ&iacute;a, pero que tambi&eacute;n lanza sus tent&aacute;culos hacia el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo. Es decir, no solo a petroleros o metaneros, sino tambi&eacute;n a los buques mercantes que atraviesan por una de las zonas de mayor tr&aacute;fico naval, bajo la amenaza de dejar de ofrecer garant&iacute;as para alcanzar sus puertos de destino. Todo este <em>collage</em> amenaza con romper contratos mercantiles y encarecer cargos. 
    </p><p class="article-text">
        Son mecanismos suficientemente conocidos en el funcionamiento de los mercados energ&eacute;ticos. Sin embargo, las primas de riesgo asociadas al crudo siempre han sido un tributo invisible en un orden econ&oacute;mico mundial que ha vuelto a dominar, desde la Gran Pandemia, la vieja econom&iacute;a, la de los combustibles f&oacute;siles, seg&uacute;n preconiz&oacute; Jeff Curry, entonces estratega jefe de Goldman Sachs. Con objeto de restablecer su influencia en los ciclos de negocios ante la p&eacute;rdida de sus cuotas de mercado por la irrupci&oacute;n de las fuentes renovables y la avalancha de inversiones ESG que empezaba a emerger en las carteras de capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este diezmo petrol&iacute;fero, que no exige pasar por aduana alguna, irrumpe cada vez que el mercado percibe riesgos reales de interrupci&oacute;n en el suministro. A modo de sabotajes a infraestructuras, tensiones geopol&iacute;ticas o, como ocurre ahora, por el cierre casi herm&eacute;tico de un corredor naval de especial valor estrat&eacute;gico como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Estrecho de Ormuz</a>, <em>chokepoint</em> que separa Ir&aacute;n de Om&aacute;n y conecta el Golfo P&eacute;rsico con el Oc&eacute;ano &Iacute;ndico. De apenas 21 millas n&aacute;uticas de anchura es un punto neur&aacute;lgico por el que circulan a diario entre 18 y 20 millones de barriles de crudo, la quinta parte del consumo global. Toda perturbaci&oacute;n por ese paso crea volatilidad energ&eacute;tica inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de la guerra, el Brent &ndash;de referencia en Europa&ndash; oscila en torno a la barrera de los 100 d&oacute;lares por barril. Las jornadas que se asienta por debajo, los expertos del sector lo achacan a entregas de cargas de petroleros parias &ndash;la mayor&iacute;a rusos, bajo bandera de conveniencia&ndash; que vagan por los mares en busca del mejor postor para colocar barriles siberianos sometidos a los topes de 60 d&oacute;lares impuestos por el G7. Aunque ahora, estos l&iacute;mites acaban de ser liberados por EEUU. A instancias de la Administraci&oacute;n Trump, que teme desabastecimientos y escaladas del barril que impulsen la inflaci&oacute;n e <a href="https://www.eldiario.es/economia/reserva-federal-desoye-trump-mantiene-tipos-interes-cambios-caos-economico-guerra-iran_1_13079202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impidan bajar tipos como exige desde hace un a&ntilde;o a la Fed</a>. A media semana, con la intensificaci&oacute;n de los ataques, el crudo toc&oacute; los 119 d&oacute;lares. 
    </p><h2 class="article-text">El nerviosismo se instala en la Casa Blanca</h2><p class="article-text">
        De hecho, el l&iacute;der MAGA, acaba de aprobar una exenci&oacute;n temporal de 60 d&iacute;as de la Ley Jones, la normativa mar&iacute;tima vigente en EEUU desde 1920 y que obliga a que el transporte de mercanc&iacute;as entre puertos estadounidenses se realice en barcos construidos y registrados con pasaporte de EEUU. La medida permitir&aacute; a buques con bandera extranjera transportar petr&oacute;leo, gas y otros productos energ&eacute;ticos dentro del pa&iacute;s. Con la finalidad de reducir costes de transporte y frenar la subida de los combustibles, que ya empieza a retroalimentar un IPC que, por otro lado, nunca ha estado a raya, por debajo del 2%. Seg&uacute;n fuentes oficiosas americanas, el cierre de Ormuz ha blanqueado &ndash;permitido actos de pirater&iacute;a petrolera&ndash;alrededor de 15 millones de barriles diarios y acrecentado las tensiones energ&eacute;ticas globales. 
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (AIE) ha calificado la disrupci&oacute;n actual como la mayor en la historia del <em>oro negro</em>. El gal&oacute;n de gasolina en EEUU ha remontado un 22% desde el inicio de las hostilidades en Ir&aacute;n, hasta superar los 3,70 d&oacute;lares. El gran temor de Trump es que estos precios colapsen la actividad industrial y retraigan el consumo. Bancos de inversi&oacute;n como JP Morgan no descartan que el barril se eleve a los alteres de los 200 d&oacute;lares si Ormuz perpet&uacute;a su cierre. 
    </p><p class="article-text">
        Que el shock energ&eacute;tico empieza a tomar forma y que su evoluci&oacute;n no gusta precisamente a la Casa Blanca se revela en un informe del Consejo Nacional de Comercio que dirige Peter Navarro, uno de los m&aacute;s fieles delfines <em>trumpistas</em>, donde se sostiene que el riesgo vinculado a la guerra en la regi&oacute;n ha a&ntilde;adido hist&oacute;ricamente entre 5 y 15 d&oacute;lares por barril a su precio comercial. En sus c&aacute;lculos, el conflicto contra Ir&aacute;n ha llevado el crudo a una primera escala de subidas del 21%, cota que coincide el consenso del mercado sobre el montante del impuesto revolucionario que se ha exigido esta semana. 
    </p><p class="article-text">
        JP Morgan lo cifra ente el 15% y el 20%. Sin resquicios para el optimismo. Porque lo estipula as&iacute; pese a que productores como Arabia Saud&iacute; logren desviar sus flujos por su oleoducto East-West y embarcarlo a trav&eacute;s del Mar Rojo, aduciendo que esta canalizaci&oacute;n solo puede transportar un caudal de entre 3 y 4 millones de barriles diarios, muy por debajo de los cargos de la ruta Ormuz. Por si fuera poco Teher&aacute;n ha declarado objetivo militar a los centros log&iacute;sticos y de servicios que apoyan al portaaviones estadounidense Gerald R. Ford, que transita por el Mar Rojo. Entre otros, el oleoducto saud&iacute;. Pero incluso sin ataques iran&iacute;es, este enclave mar&iacute;timo, avisa David Oxley, economista en Capital Economics, &ldquo;no era precisamente un basti&oacute;n de estabilidad geopol&iacute;tica&rdquo; sin la presencia de la armada americana. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estimaciones de JPMorgan, incluso con estos desv&iacute;os por oleoducto, persistir&iacute;a una prima de riesgo de entre el 15% y el 20%. Ormuz es m&aacute;s trascendental que el Mar Rojo. Las previsiones de este banco de inversi&oacute;n son de un calibre bastante m&aacute;s pronunciado que el impuesto que se exigi&oacute; los a&ntilde;os que precedieron y sucedieron al colapso crediticio de 2008, estipulado en el 12%. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, con un barril que marc&oacute; su cota hist&oacute;rica, en los 147,50 d&oacute;lares, en julio de ese a&ntilde;o, justo tres meses antes de la quiebra de Lehman Brothers. Justificado, entonces, por la amenaza de los ataques yihadistas a instalaciones p&eacute;rsicas. Y, por supuesto, por encima de la cuota, algo menor, por <em>casus belli,</em> que fue a&ntilde;adida durante la invasi&oacute;n de Kuwait en 1990 o de Irak en 2003, en las que el petr&oacute;leo toc&oacute; techos que se moderaron una vez las cadenas de suministro superaron sus disrupciones. 
    </p><h2 class="article-text">Primas extraordinarias por traves&iacute;as mar&iacute;timas</h2><p class="article-text">
        Pero el conflicto armado actual presenta otra factura de riesgo adicional, la del transporte naval. La prima mar&iacute;tima es el seguro &ndash;en este caso, de nuevo, por amenaza b&eacute;lica&ndash; que los buques se deciden a pagar como cobertura de sus hojas de ruta. La aseguradora Lloyd&rsquo;s of London calcula que este <em>war risk insurance</em> ha pasado de significar aproximadamente el 0,25% del valor de cada barco mercante al 1,5%. Por traves&iacute;a. En t&eacute;rminos financieros, este salto es enorme. Porque para un superpetrolero valorado en 100 millones de d&oacute;lares, el seguro ha pasado de un coste de unos 250.000 d&oacute;lares &ndash;montante previo a la guerra&ndash; a alrededor de 1,5 millones por viaje. Y en ciertos desplazamientos de especial peligro, los brokers mar&iacute;timos estiman aumentos del 1000%.
    </p><p class="article-text">
        El Golfo P&eacute;rsico ha reconfigurado su calificaci&oacute;n en los cuadros de mando de las aseguradoras. Ahora, se la declara zona de guerra mar&iacute;tima, lo que implica renegociar p&oacute;lizas con frecuencia &ndash;en ocasiones, cada semana&ndash; por el incremento del riesgo financiero de armadores y compa&ntilde;&iacute;as de seguros. Por supuesto, este encarecimiento se traslada inmediatamente al precio del crudo y, por ende, a los ingresos de los hogares y a las cuentas de resultados de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma el p&aacute;nico a los fletes. Las tarifas diarias de los superpetroleros VLCC, capaces de transportar 2 millones de barriles, han alcanzado casi 800.000 d&oacute;lares al d&iacute;a, aproximadamente cuatro veces m&aacute;s que antes del conflicto. Y en algunos cargamentos por el Golfo, su transporte puede a&ntilde;adir una penalizaci&oacute;n de m&aacute;s de 20 d&oacute;lares por barril, un coste equivalente a una cuarta parte del precio del crudo. El 20% de sus 100 d&oacute;lares actuales. &ldquo;Son niveles de terror&rdquo;, empiezan a admitir analistas del sector, porque la tarifa del seguro &ldquo;no es el &uacute;nico problema&rdquo;, sino que se une la &ldquo;disponibilidad, cada vez menor, de barcos dispuestos a cruzar estas latitudes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las citas surgen de un informe de S&amp;P Global Commodity Insights que resumen con crudeza el panorama: &ldquo;conseguir una cobertura es una cosa; atravesar el Estrecho de Ormuz es otra muy distinta&rdquo;. Numerosos capitanes y armadores han decidido simplemente evitar el &aacute;rea por motivo de seguridad de la tripulaci&oacute;n. El da&ntilde;o colateral ha sido fulminante. El estrangulamiento log&iacute;stico ha llevado a que el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo haya ca&iacute;do dr&aacute;sticamente. Solo 47 buques lo realizaron en las dos primeras semanas de conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Reducci&oacute;n del tr&aacute;fico naval, retenci&oacute;n de buques y, por supuesto, interrupciones m&aacute;s o menos parciales de exportaciones energ&eacute;ticas. Impulsadas, adem&aacute;s, por unas intervenciones armadas que han puesto en el punto de mira iran&iacute; instalaciones petrol&iacute;feras y de gas en territorio de los emiratos y Arabia Saud&iacute; y, en el caso de los ej&eacute;rcitos americano e israel&iacute;, contra la isla de Jark, estrat&eacute;gica para el negocio de crudo de Teher&aacute;n, o contra el yacimiento de gas m&aacute;s importante del mundo, de copropiedad irano-catar&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Las autoridades monetarias, en alerta</h2><p class="article-text">
        Pero hay, adem&aacute;s, m&aacute;s efectos secundarios. <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/bce-vuelve-foco-inflacion-guerra-cuba-colapsa-escribano-atrinchera-indra_132_13080042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La decena de bancos centrales que se han reunido esta semana han aplicado una pol&iacute;tica de prudencia</a>. Solo el australiano ha encarecido el precio del dinero. El resto, han optado por esperar hasta ver el grado de importaci&oacute;n inflacionista que recala en sus econom&iacute;as a trav&eacute;s del barril de crudo y de los nuevos cheques del gas, que se ha instalado por encima de los 50 d&oacute;lares y ha llegado a superar los 70. 
    </p><p class="article-text">
        Para <em>m&aacute;s inri</em>, desde Goldman Sachs se advierte de que una prolongaci&oacute;n <em>sine die</em> del conflicto o superior a un mes- podr&iacute;a dar lugar a una escalada energ&eacute;tica de calado de los combustibles refinados &ndash;di&eacute;sel, queroseno o di&eacute;sel&ndash; porque &ldquo;dependen de crudos pesados del Golfo dif&iacute;ciles de sustituir&rdquo;. En algunas regiones asi&aacute;ticas, sus precios ya se han duplicado. No por casualidad, m&aacute;s del 80% del petr&oacute;leo que atraviesa Ormuz se dirige a China, India, Jap&oacute;n y Corea del Sur. A lo que hay que unir que el enclave del P&eacute;rsico es una arteria tambi&eacute;n esencial del comercio de fertilizantes, productos petroqu&iacute;micos o helio industrial. 
    </p><p class="article-text">
        En todos estos destinos, la doble prima &ndash;energ&eacute;tica y mar&iacute;tima&ndash; se traduce en inflaci&oacute;n galopante y presi&oacute;n sobre las balanzas comerciales. Pero tambi&eacute;n genera nuevas encrucijadas monetarias a sus bancos centrales. En general, <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-reavivado-temores-estanflacion-economia-mundial_1_13052626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fantasma de la estanflaci&oacute;n</a> &ndash;estancamiento econ&oacute;mico y precios disparados&ndash; es el escenario que los bancos emisores nunca desean abordar. 
    </p><p class="article-text">
        El conflicto iran&iacute; ha llegado a instalar en el mercado la idea de una transformaci&oacute;n internacional del negocio asegurador. As&iacute; lo cree Andrew Westlake, socio del despacho Kennedys. A su juicio, la guerra abre la puerta a una ola potencial de reclamaciones por violencia geopol&iacute;tica, da&ntilde;os a infraestructuras y p&eacute;rdidas comerciales en el Golfo. A ra&iacute;z de reclamaciones multimillonarias por p&oacute;lizas de da&ntilde;os a activos privados. &ldquo;Y abrir un frente legal entre armadores y fletadores&rdquo;, si los buques quedan atrapados meses al activarse las cl&aacute;usulas por ca&iacute;da de ingresos y detenci&oacute;n del buque. O incluso por p&eacute;rdida total si la retenci&oacute;n supera los plazos previstos en las p&oacute;lizas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Gas,Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Tipos de Interés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conflicto de Oriente Medio aflora el pulso geoestratégico que EEUU y China sostienen entre bambalinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/conflicto-oriente-medio-aflora-pulso-geoestrategico-eeuu-china-sostienen-bambalinas_129_13067340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33f69c5a-220b-4902-bc99-2a02f3d22ebf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conflicto de Oriente Medio aflora el pulso geoestratégico que EEUU y China sostienen entre bambalinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra contra Irán no es solo un ataque de ira de EEUU e Israel hacia el régimen de los ayatolás, ni  un conflicto con riesgo de propagación regional; es también otro episodio de rivalidad entre Washington y Pekín dentro de un juego de tronos</p><p class="subtitle">China puede sacar tajada de la demostración de fuerza de Trump en Oriente Medio</p></div><p class="article-text">
        China ha activado su Diplomacia Panda, una estrategia exterior que Xi Jinping pone en liza cada vez que el voltaje geopol&iacute;tico se torna agresivo hacia sus planes presidenciales y que se resume en una m&aacute;xima tan simple como ambigua: actuar de forma sosegada &ndash;sin exhibiciones de fuerza&ndash; pero proactiva, ante acontecimientos que puedan perturbar su hoja de ruta. En realidad, emula el estilo Den Xiaoping durante sus a&ntilde;os de reforma y aperturismo en los ochenta y noventa con una diplomacia que oculta la fuerza y espera el momento para intervenir.
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, la reconstrucci&oacute;n del <em>hide and bide</em> de Xioaping (ocultar tu capacidad y esperar el momento oportuno) en versi&oacute;n Jinping y explica en gran parte la t&aacute;ctica de Pek&iacute;n en el orden geopol&iacute;tico tras el estallido de la guerra en Ir&aacute;n, as&iacute; como los ataques del pasado a&ntilde;o al r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s por parte de EEUU e Israel. O su papel de respaldo t&aacute;cito a Rusia en la invasi&oacute;n de Ucrania. De igual modo, tambi&eacute;n aclara su postura en el terreno comercial, donde Pek&iacute;n ha aceptado la tregua anual con Donald Trump para atenuar su c&oacute;lera arancelaria hacia Pek&iacute;n mientras sacaba a relucir una baza inesperada, la imposici&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/economia/compiten-eeuu-china-europa-guerra-fria-tecnologica-triple-corona-digital-ia-chips-tierras-raras_1_12869122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">controles a la exportaci&oacute;n de tierras raras</a> que ha obligado a empresas americanas a buscar a la desesperada minerales cr&iacute;ticos e imanes para fabricar desde m&oacute;viles a aviones de combate.
    </p><p class="article-text">
        La treta desat&oacute; la c&oacute;lera <em>trumpista</em>, pero sirvi&oacute; para alcanzar un punto de entendimiento mutuo. China retrasaba las restricciones exportadoras a las tierras raras a cambio de que EEUU sacara a las compa&ntilde;&iacute;as del <em>gigante asi&aacute;tico</em> de su <em>lista negra</em> comercial. Kyle Bass, director ejecutivo de Rochefort Asset Management y voz inversora cr&iacute;tica hacia China que asesora informalmente al mando estadounidense del Indo-Pac&iacute;fico, ofrece una interpretaci&oacute;n concluyente en <em>Financial Times </em>a este tacticismo geoestrat&eacute;gico<em>. </em>La fr&aacute;gil tregua entre ambas superpotencias --afirma-- &ldquo;no es m&aacute;s que un intercambio de rehenes de alto riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, tambi&eacute;n sirve para medir la temperatura de la rivalidad entre EEUU y China. Adem&aacute;s de desvelar que su pulso geoestrat&eacute;gico es, en el fondo, el que est&aacute; generando nuevos vientos huracanados en el ya inestable orden internacional. De ah&iacute; que la intervenci&oacute;n militar en Ir&aacute;n no solo se deba valorar en t&eacute;rminos militares en una zona --Oriente Pr&oacute;ximo-- bajo un claro dominio estadounidense, sino como otro nuevo episodio de agitaci&oacute;n del tablero de ajedrez mundial por la <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/guerra-iran-china_132_13041333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toma de posiciones de Washington y Pek&iacute;n</a>. Aunque el <em>gambito de dama</em> para lograr ventaja de apertura ha partido de la versi&oacute;n Trump 2.0 en la zona m&aacute;s convulsa del planeta, el <em>gigante asi&aacute;tico</em> opera soterradamente desde su patio trasero, el espacio Indo-Pac&iacute;fico, a trav&eacute;s de su tupida red de socios y compromisos regionales. Incluso con India.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A juicio de Bass, &ldquo;EEUU est&aacute; cautivo de los controles chinos sobre las tierras raras a pesar de que Pek&iacute;n se aferra desesperadamente a los <a href="https://www.eldiario.es/economia/eeuu-teme-china-adelantandole-carrera-inteligencia-artificial_1_12532914.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chips de IA de Nvidia</a> para modernizar su ej&eacute;rcito y su industria tecnol&oacute;gica&rdquo;. En consecuencia, -afirma- existe una &ldquo;carrera a la desesperada&rdquo; para que sus econom&iacute;as se liberen de este enredo geoestrat&eacute;gico y tratar de obtener ventaja competitiva sobre la otra&ldquo;. La guerra iran&iacute; viene a complicar este comp&aacute;s de espera que -se supone- tendr&aacute; alg&uacute;n tipo de soluci&oacute;n tras la visita oficial de Trump a China entre el 31 de marzo y el 2 de abril.
    </p><p class="article-text">
        De momento, el reencuentro entre ambos mandatarios sigue en agenda. Pese al alto voltaje que la guerra iran&iacute; y la firme resistencia de Teher&aacute;n tras el asesinato de su l&iacute;der supremo, Al&iacute; Jamenei, a la creciente factura militar que est&aacute; engrosando a la Casa Blanca y a la disoluci&oacute;n paulatina de las esperanzas opositoras a un cambio de r&eacute;gimen en el estado persa. Por contra, ha emergido de nuevo la antipat&iacute;a americana y el antisemitismo en la sociedad civil iran&iacute;, con el retorno a un nacionalismo que rechaza la injerencia militar estadounidense e israel&iacute; y que ha configurado una atm&oacute;sfera de cohesi&oacute;n en torno a la figura de Mojtaba Jamenei, hijo del gu&iacute;a espiritual fallecido.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, porque en la Administraci&oacute;n Trump siguen sin justificar la guerra con argumentos ver&iacute;dicos o tratando de configurar mensajes con cierta apariencia de legalidad. Al inquilino de la Casa Blanca s&oacute;lo le sirve &ldquo;la plena rendici&oacute;n de Teher&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Richard Haass &ndash;antiguo diplom&aacute;tico americano y presidente em&eacute;rito del Council on Foreign Relations&ndash; la intervenci&oacute;n armada en Ir&aacute;n encaja en la categor&iacute;a cl&aacute;sica de &ldquo;guerra de elecci&oacute;n&rdquo;. Es decir, dar inicio de un conflicto b&eacute;lico pese a que exist&iacute;an alternativas de &iacute;ndole diplom&aacute;tica, herramientas como las sanciones o elementos como la disuasi&oacute;n, sin que mediara una amenaza inminente demostrada. A diferencia de los conflictos de necesidad, los de libre elecci&oacute;n &ldquo;obligan a quienes las emprenden a justificar r&aacute;pidamente resultados frente a los potenciales y crecientes da&ntilde;os y costes colaterales&rdquo;, explica Haass.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Tiro por la culata?</h2><p class="article-text">
        Este c&aacute;lculo es particularmente inc&oacute;modo para Trump que ostenta un nivel de aprobaci&oacute;n social neta que se hunde en terreno negativo (&minus;19 puntos) con tan solo un 38% de apoyo. Sin respaldo ciudadano y con elecciones <em>midterm</em> en noviembre, el panorama no es precisamente alentador para el l&iacute;der republicano. Haass incide en que una campa&ntilde;a militar de libre elecci&oacute;n no solo debe ganarse militarmente, sino justificarse estrat&eacute;gicamente&ldquo; y, por supuesto, debe calibrar el clima social y las f&oacute;rmulas de resoluci&oacute;n y de alto el fuego. Porque, de lo contrario, las bajas militares, los costes del conflicto y los riesgos colaterales de aliados como los europeos, el temor a shocks energ&eacute;ticos o el riesgo de estanflaci&oacute;n, irrumpir&aacute;n sin remedio.
    </p><p class="article-text">
        China &ndash;e Ir&aacute;n y Rusia&ndash; son conocedoras de estos entresijos y de que toda prolongaci&oacute;n <em>sine die</em> del conflicto agravar&aacute; los costes econ&oacute;micos y estrat&eacute;gicos de Washington en un momento clave en el que la competencia global se intensifica. Es la misi&oacute;n de la Diplomacia Panda. De ah&iacute; que Pek&iacute;n haya lanzado, unas semanas antes del reencuentro Trump-Jinping, un salvavidas a la Casa Blanca a modo de exigencia de tregua b&eacute;lica para encauzar un &ldquo;a&ntilde;o que podr&iacute;a ser hist&oacute;rico&rdquo; entre las dos superpotencias en el orden geoestrat&eacute;gico, tecnol&oacute;gico, econ&oacute;mico, monetario y comercial. Solo falta que Trump recoja el flotador <em>made in China</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este debate para que el inquilino del Despacho Oval ceda en sus pretensiones exterminadoras del r&eacute;gimen iran&iacute; es el que destaca Christopher Chivvis, investigador del Carnegie Endowment for International Peace, como de especial trascendencia. Este analista se pregunta en <em>Foreign Affairs</em> si &ldquo;Washington no deber&iacute;a auditar, en vez de restaurar autom&aacute;tica y unilateralmente, varios de sus compromisos mundiales&rdquo;, con objeto de &ldquo;reconfigurar&rdquo; junto a China al menos, las garant&iacute;as de seguridad heredadas del Siglo XX. Aunque sigan con su pulso geoestrat&eacute;gico global.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Chivvis lo plantea en t&eacute;rminos de futuro. &ldquo;El sucesor de Trump asumir&aacute; unas alianzas tensas y un dilema de gran calado, si la red de socios construida la pasada centuria contin&uacute;a sirviendo a los intereses estadounidenses en un siglo, el actual, ligado a la rivalidad entre ambas potencias. China &ndash;enfatiza&ndash; reta al poder americano en Asia y disputa su dominio econ&oacute;mico a escala global, mientras Rusia muestra deseos revisionistas imperiales con tolerancia al riesgo y otras potencias como Corea del Norte pueden alcanzar suelo estadounidense con armas nucleares. Por ello, los lazos diplom&aacute;ticos se deber&iacute;an de reevaluar desde una &oacute;ptica geoestrat&eacute;gica. Al lado de socios que refuercen la competitividad de las potencias industrializadas frente a China con cadenas de suministro eficientes y est&aacute;ndares tecnol&oacute;gicos homog&eacute;neos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva concepci&oacute;n de consensos obliga a EEUU a institucionalizar revisiones sistem&aacute;ticas de sus acuerdos exteriores con evaluaci&oacute;n de costes, riesgos y beneficios en cada compromiso para alinearlas con el inter&eacute;s estrat&eacute;gico y la agudizada rivalidad competitiva global, precisa.
    </p><h2 class="article-text">El &lsquo;wait and see&rsquo; de China</h2><p class="article-text">
        China, por su parte, ha construido su influencia mundial a trav&eacute;s del comercio, la inversi&oacute;n y la diplomacia econ&oacute;mica y evitando compromisos militares directos fuera de su entorno. Durante a&ntilde;os, su modelo ha sido fruct&iacute;fero. Sin embargo, la crisis iran&iacute; ha detectado grietas. As&iacute; lo cree el analista chino Deng Yuwen, quien se&ntilde;ala en <em>Foreign Policy</em> que el conflicto desvela a Pek&iacute;n una verdad inc&oacute;moda, que &ldquo;la fuerza econ&oacute;mica por s&iacute; sola no resulta insuficiente&rdquo; sino que m&aacute;s bien &ldquo;deber&iacute;a ir aparejada de una capacidad militar cre&iacute;ble&rdquo;. Sobre todo, si desea salvaguardar sus intereses en Oriente Pr&oacute;ximo, que no son pocos. Por ejemplo, en el &aacute;mbito energ&eacute;tico, como primer comprador de crudo y con billonarios contratos de futuros de gas. Ahora bajo la amenaza internacional del Estrecho de Ormuz.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo factor explica, seg&uacute;n Yuwen, que Jinping haya optado por la carta diplom&aacute;tica, con condena de la intervenci&oacute;n militar, pero con una petici&oacute;n expresa de negociaciones. Puro c&aacute;lculo estrat&eacute;gico. Deliberado y bien pertrechado. Como piensa Craig Singleton, de la Foundation for Defense of Democracies. En su opini&oacute;n, Pek&iacute;n podr&iacute;a utilizar su aparente moderaci&oacute;n como arma negociadora en otros frentes igualmente sensibles. Singleton cita, por ejemplo, &ldquo;la b&uacute;squeda de concesiones en asuntos de su m&aacute;xima incumbencia como el libre comercio o Taiw&aacute;n a cambio de suavizar sus desavenencias sobre Ir&aacute;n&rdquo;. Al tiempo que matiza que la prudencia diplom&aacute;tica china &ldquo;no es una se&ntilde;al de pasividad, sino una t&aacute;ctica destinada a erosionar gradualmente la hegemon&iacute;a americana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El razonamiento de Singleton es sencillo. Para China, la crisis iran&iacute; es, ante todo, un problema de cariz geoestrat&eacute;gico para EEUU y, si el conflicto se prolonga, la Casa Blanca podr&iacute;a verse abocada a ordenar una invasi&oacute;n total y Trump a dedicar ingentes recursos a un teatro estrat&eacute;gico, el de Oriente Pr&oacute;ximo que, en el fondo, no es su prioridad. Porque &ndash;aduce&ndash; la competencia decisiva entre ambas superpotencias se desarrollar&aacute; en la regi&oacute;n Indo-Pac&iacute;fica. &ldquo;Cada portaaviones que ha desplegado en el Golfo es un activo que no puede utilizarse en Asia&rdquo;, replica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la guerra podr&iacute;a reforzar indirectamente los lazos Pek&iacute;n-Teher&aacute;n, ya que cuanto m&aacute;s debilitado quede el r&eacute;gimen iran&iacute; &ndash;por sanciones o ataques militares&ndash; mayor ser&aacute; su dependencia econ&oacute;mica y tecnol&oacute;gica de China, que podr&iacute;a dominar el sector energ&eacute;tico iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s inri, Pek&iacute;n podr&iacute;a verse obligada a intervenir. De ah&iacute; su predisposici&oacute;n al encuentro con Trump. Cualquier interrupci&oacute;n prolongada del flujo energ&eacute;tico en Ormuz afecta especialmente a los mercados asi&aacute;ticos y, muy en particular al chino, y eso confiere a Pek&iacute;n plena legitimidad sobre el conflicto. En contraste con EEUU. Si se ponen en solfa la visi&oacute;n de Rafael Grossi, director general de la International Atomic Energy Agency, sobre la &ldquo;no existencia de evidencia alguna de que Ir&aacute;n est&eacute; construyendo una bomba nuclear&rdquo;. Palabras que echan por tierra el relato de Washington y Tel Aviv para desencadenar hostilidades contra Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones que la Administraci&oacute;n Trump oculta, aunque no pueda soterrarla, es el <em>oro negro</em> que, como durante todo el siglo pasado en la regi&oacute;n, sigue siendo moviendo los juegos de tronos. Aunque en esta ocasi&oacute;n haya sido la transici&oacute;n energ&eacute;tica la que ha alterado buena parte de los c&aacute;lculos de las potencias productoras de f&oacute;siles. E incluso de EEUU. No por casualidad, en 2025, pese a la resistencia activa de la Administraci&oacute;n Trump, las renovables aportaron un 10% de electricidad al mix americano, hasta representar el 25% del total. Algo dif&iacute;cil de aceptar para el impulsor del <em>Drill, baby, drill</em>, uno de los lemas de la pasada campa&ntilde;a presidencial trumpista&nbsp;que ha acabado con los subsidios a las energ&iacute;as limpias de su antecesor, Joe Biden, y restaurando las perforaciones de carb&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jason Bordoff, director del Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia dice que la electrificaci&oacute;n del transporte y el desarrollo de nuevas cadenas de suministro energ&eacute;ticas est&aacute;n modificando las prioridades estrat&eacute;gicas de los gobiernos. Para grandes importadores de crudo como China, la UE o India, reducir su dependencia del petr&oacute;leo significa tambi&eacute;n recortar las vulnerabilidades geopol&iacute;ticas de una regi&oacute;n que concentra las principales rutas energ&eacute;ticas. Con casi un tercio del crudo y el 60% del gas, los <em>petroestados</em> del Golfo se resistir&aacute;n a ceder su peso geoestrat&eacute;gico global y regional. &ldquo;Pero su petr&oacute;leo tender&aacute; a dejar de ser el epicentro de la pol&iacute;tica energ&eacute;tica global&rdquo;, alerta Bordoff.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/conflicto-oriente-medio-aflora-pulso-geoestrategico-eeuu-china-sostienen-bambalinas_129_13067340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 21:19:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El conflicto de Oriente Medio aflora el pulso geoestratégico que EEUU y China sostienen entre bambalinas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump,China,Oriente Medio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ataque de EEUU a Irán desata la caja de los truenos: escalada de la energía con elevados riesgos financieros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ataque-eeuu-iran-desata-caja-truenos-escalada-energia-elevados-riesgos-financieros_129_13046339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c2bdb6e-6e01-4f40-bef7-4fc0707fbad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ataque de EEUU a Irán desata la caja de los truenos: escalada de la energía con elevados riesgos financieros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La operación militar de EEUU e Israel amenaza con prolongar el cierre del Estrecho de Ormuz y provocar un shock energético global; el encarecimiento del petróleo y el gas coincide con los temores en Wall Street a un hipotético estallido de la burbuja de la IA y al riesgo de otro episodio de exuberancia crediticia que provoque otro colapso financiero</p><p class="subtitle">La gasolina se encarece un 12% en una semana tras el ataque a Irán, con las estaciones 'low cost' marcando las mayores subidas</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-enfrenta-guerra-larga-esperado-iran-problemas-suministros-municion-armas_1_13044661.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La guerra desencadenada por Donald Trump y su hom&oacute;logo israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu</a>, contra Ir&aacute;n y su r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s amenaza con provocar una tormenta econ&oacute;mica mundial cuyo epicentro meteorol&oacute;gico parte del mercado energ&eacute;tico y que amenaza con descargar borrascas frecuentes en los mercados de capital y las estructuras productivas de todas las latitudes. Todo depender&aacute; de si los ataques iran&iacute;es contra refiner&iacute;as y terminales de petr&oacute;leo y gas de los pa&iacute;ses del Golfo P&eacute;rsico &mdash;en respuesta a los ataques de Washington y Tel-Aviv&mdash; y la interrupci&oacute;n de casi la totalidad del tr&aacute;nsito mar&iacute;timo por el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrecho de Ormuz</a>, enclave por el que circula un tercio de los combustibles f&oacute;siles bajo el control de Teher&aacute;n, acaban da&ntilde;ando el suministro energ&eacute;tico y deteriorando su demanda mundial y prolongando el uso de rutas alternativas del transporte o elevando las primas de riesgo y, en consecuencia, los seguros de las compa&ntilde;&iacute;as navieras. 
    </p><p class="article-text">
        Si el petr&oacute;leo &mdash;y, sobre todo, en esta ocasi&oacute;n, el gas&mdash; vuelven a ejercer de term&oacute;metros de la alta temperatura que precede a toda tormenta de elevada intensidad, los augurios no son positivos. 
    </p><p class="article-text">
        El Brent, barril de referencia en Europa, ha superado de largo la frontera de los 80 d&oacute;lares desde el inicio del conflicto, mientras el gas natural en Europa se ha disparado por encima del 70% en apenas unos d&iacute;as por la reducci&oacute;n de los inventarios tras el duro invierno en el Viejo Continente y los riesgos de interrupciones en los suministros de Oriente Pr&oacute;ximo. <a href="https://www.eldiario.es/economia/catar-advierte-golfo-suspender-exportaciones-energia-semanas_1_13046294.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En especial, desde Qatar</a> y Arabia Saud&iacute;, territorios donde los misiles y drones iran&iacute;es han centrado sus incursiones de represalia. La volatilidad burs&aacute;til y la desconfianza inversora han hecho mella en un consenso del mercado que ya empieza a barajar retrasos en la rebaja de tipos de inter&eacute;s por parte de la Reserva Federal &mdash;m&aacute;s all&aacute; del verano&mdash; ante una nueva espiral inflacionista en las cestas de la compra estadounidenses. Y el final &mdash;por si cupiese alguna duda todav&iacute;a&mdash; del precio del dinero barato en la zona del euro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conflicto tambi&eacute;n expande sus implicaciones geopol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. El comercio mar&iacute;timo por el Golfo P&eacute;rsico est&aacute; en riesgo, con tensiones renovadas sobre la seguridad energ&eacute;tica de Europa y Asia, y un d&oacute;lar que se fortalece.
    </p><p class="article-text">
        En conjunto, los inversores interpretan que la guerra ha generado un nuevo <em>shock </em>inflacionario global, capaz de retrasar la relajaci&oacute;n monetaria y empujar el dinamismo econ&oacute;mico mundial a otro escenario de resiliencia dentro del convulso y complejo ciclo de negocios post-Covid.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, si Ormuz permanece bloqueado durante semanas, gran parte de los petroleros y metaneros se quedar&aacute;n literalmente atrapados en el Golfo. Sin hojas de ruta alternativas que les hagan reanudar con rapidez sus entregas. Seg&uacute;n c&aacute;lculos privados, alrededor de 14 millones de barriles diarios de crudo atraviesan habitualmente esta pasarela mar&iacute;tima. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mercado empieza a asumir que no se trata de un choque de unos d&iacute;as sino de una disrupci&oacute;n potencialmente larga&rdquo;, se&ntilde;ala Warren Patterson, jefe de estrategia de materias primas de ING. En ese escenario, el crudo podr&iacute;a superar con relativa facilidad la barrera psicol&oacute;gica de los 100 d&oacute;lares por barril. Algunas firmas la elevan hasta los 120 e, incluso, 130 d&oacute;lares. En funci&oacute;n de unas primas de riesgo &mdash;impuesto revolucionario, dicen cada vez m&aacute;s voces del sector petrol&iacute;fero&mdash; que han cogido vuelo. A&uacute;n sin alcanzar el 12% del precio al que lleg&oacute; durante los a&ntilde;os previos y posteriores al colapso crediticio de 2008 por la supuesta amenaza de atentados yihadistas sobre el circuito productivo del crudo, pero bajo un influjo creciente por el elevado voltaje geopol&iacute;tico, el temor al final de la fiesta burs&aacute;til del &uacute;ltimo bienio, aderezada por la IA, el exceso prestamista en circulaci&oacute;n y un riesgo inflacionista que podr&iacute;a precipitar una crisis financiera.
    </p><p class="article-text">
        Esta sucesi&oacute;n de hechos encadenados ayuda a entender que las hostilidades militares en Ir&aacute;n se pueden trasladar al orden econ&oacute;mico internacional.
    </p><h2 class="article-text">'Shock' energ&eacute;tico: Ormuz, detonador global</h2><p class="article-text">
        La traves&iacute;a por la que navega el 20% de los barriles de crudo y del gas licuado global &mdash;el 93% del qatar&iacute;, su gran productor en el &aacute;rea&mdash; ha disparado las primas de riesgo. Pa&iacute;ses asi&aacute;ticos como China, Jap&oacute;n o Corea del Sur, dependientes de ambos combustibles f&oacute;siles, buscan cargas mercantes alternativas para cubrir sus elevadas demandas energ&eacute;ticas. Espa&ntilde;a tiene comprometidos contratos de futuro por el 5% de su consumo de crudo y el 2% del gas. 
    </p><p class="article-text">
        El FMI estima que por cada aumento del 10% del precio del petr&oacute;leo se restar&iacute;a alrededor de 0,15% al PIB mundial y se sumar&iacute;an 4 d&eacute;cimas a la inflaci&oacute;n y que un salto sostenido del barril a 100 d&oacute;lares crear&iacute;a un escenario de estanflaci&oacute;n. La par&aacute;lisis de actividad con espiral de precios es uno de los peores escenarios macro para cualquier banco central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es el gas el que preocupa sobremanera. Qatar exporta el 93% de su oferta gas&iacute;stica a trav&eacute;s de Ormuz. El resto, por gaseoductos. Y sus instalaciones est&aacute;n siendo especialmente castigadas por los misiles iran&iacute;es. &ldquo;Europa es una de las zonas m&aacute;s expuesta al cierre de los grifos p&eacute;rsicos de Gas Natural Licuado (GNL) por sus niveles de stocks por debajo del promedio estacional al inicio de la primavera&rdquo;, asegura Anne-Sophie Corbeau, del Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia. Si las ventas catar&iacute;es no se reanudan r&aacute;pidamente, &ldquo;el mercado podr&iacute;a entrar en p&aacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores de Bloomberg Economics dibujan un horizonte con el petr&oacute;leo en torno a los 108 d&oacute;lares por barril que a&ntilde;adir&iacute;a 8 d&eacute;cimas al IPC estadounidense y m&aacute;s de un punto a Europa y alertan de que, en este terreno, la radiograf&iacute;a estadounidense es particularmente compleja ya que su econom&iacute;a se beneficia parcialmente de precios energ&eacute;ticos altos por sus intensos &iacute;ndices productivos dom&eacute;sticos de petr&oacute;leo y gas. 
    </p><h2 class="article-text">Burbuja IA y riesgo de correcci&oacute;n burs&aacute;til</h2><p class="article-text">
        Existe una correlaci&oacute;n n&iacute;tida entre voltaje geopol&iacute;tico y brusco ajuste de valores tras un largo a&ntilde;o de exuberancia burs&aacute;til hacia todo lo que huela a IA. No lo dice cualquiera. Es palabra de David Solomon, CEO de Goldman Sachs, para quien el clima inversor podr&iacute;a estar subestimando el impacto del conflicto. &ldquo;Me sorprende lo tranquila que ha sido la reacci&oacute;n de los mercados&rdquo;. A su juicio, el ajuste &mdash;visible en febrero&mdash;, no ha hecho m&aacute;s que empezar no se ha producido plenamente. &ldquo;Probablemente har&aacute;n falta varias semanas para que los inversores digieran realmente las implicaciones econ&oacute;micas de lo ocurrido&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Solomon se refiere al c&oacute;ctel de avances acelerados en IA y las primeras se&ntilde;ales de fragilidad en un cr&eacute;dito privado con propensi&oacute;n a la concesi&oacute;n masiva, pese a los elevados tipos en EEUU para sufragar inversiones tecnol&oacute;gicas. El pasado fue un mes de ventas masivas en bancos y gestoras. Por si fuera poco, el KBW Bank Index, el indicador de la banca americana, descendi&oacute; con fuerza y arrastr&oacute; a todo el sector hasta cotas de diciembre. Fue, de hecho, su peor mes desde el D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n Arancelaria de abril y ninguna de sus principales entidades financieras se qued&oacute; al margen. Y cuando se entra en esta espiral y con un evento de la magnitud de la guerra en Ir&aacute;n, &ldquo;los inversores empiezan a exigir una prima mayor para cualquier activo&rdquo;, advirti&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de reajuste de precios &ldquo;suele afectar primero a los sectores con valoraciones m&aacute;s exigentes&rdquo; y, en un mercado dominado por expectativas de crecimiento ligadas a la IA, cambios repentinos en el apetito o la aversi&oacute;n al riesgo &ldquo;podr&iacute;a desencadenar una correcci&oacute;n significativa en las empresas tecnol&oacute;gicas m&aacute;s infladas&rdquo;, avisa Solomon. 
    </p><h2 class="article-text">Peligro de colapso crediticio</h2><p class="article-text">
        Otro de los gur&uacute;s de Wall Street, Jamie Dimon, primer ejecutivo de JP Morgan, el mayor banco de inversi&oacute;n estadounidense, insiste en que &ldquo;algo se huele en los mercados&rdquo; que le recuerda a la quiebra de Lehman Brothers que desencaden&oacute; la crisis financiera de 2008. &ldquo;Estamos viendo a algunos competidores [bancos medianos, pero tambi&eacute;n grandes] hacer cosas realmente alocadas&rdquo;, asegur&oacute; hace unas fechas ante un foro de inversores en clara referencia a &ldquo;ciertas entidades&rdquo; que est&aacute;n relajando los est&aacute;ndares de cr&eacute;dito para incrementar sus ingresos por unos tipos de inter&eacute;s todav&iacute;a elevados &ldquo;en un entorno de competencia feroz&rdquo; por conceder pr&eacute;stamos para financiar proyectos masivos de IA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Dimon, este clima le traslada a los ejercicios previos a 2008, cuando la banca acumul&oacute; activos t&oacute;xicos, bien de productos de riesgo extremo &mdash;swaps, derivados o estructurados&mdash; o inmobiliarios, como en el caso espa&ntilde;ol, y le hace situarse &mdash;reconoce&mdash; en modo alerta: una alteraci&oacute;n de los precios energ&eacute;ticos, con empresas y estados soberanos altamente endeudados y especialmente sensibles a subidas del petr&oacute;leo y el gas, podr&iacute;a deteriorar con una rapidez inusitada las capacidades de pago corporativas y soberanas. 
    </p><h2 class="article-text">EEUU: Resiliencia econ&oacute;mica con vulnerabilidad pol&iacute;tica </h2><p class="article-text">
        La econom&iacute;a estadounidense podr&iacute;a responder mejor al <em>shock</em> energ&eacute;tico que otras regiones. Gracias a la revoluci&oacute;n del <em>shale </em>(esquisto), el pa&iacute;s se ha convertido en gran exportador neto de petr&oacute;leo y gas mundial. Pero el negocio del esquisto no repara el impacto inflacionista sobre los consumidores. 
    </p><p class="article-text">
        A ocho meses de las elecciones legislativas de noviembre y en una fase en la que el malestar de los votantes por la inflaci&oacute;n empieza a erosionar el apoyo social a Trump, la gasolina se podr&iacute;a disparar &mdash;alertan los analistas&mdash;, en torno a los 4,5 d&oacute;lares por gal&oacute;n y a&ntilde;adir hasta 1,5 puntos a la inflaci&oacute;n, si el barril WTI, de referencia en el mercado americano, rebasa los 100 d&oacute;lares. Para los observadores pol&iacute;ticos, un conflicto prolongado aventura estanflaci&oacute;n y merma de ingresos empresariales y familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Bloomberg Economics insisten en que el impacto de la gasolina cara es inmediato en un a&ntilde;o con comicios midterm y la Fed sometida a injerencias para rebajar tipos.
    </p><h2 class="article-text">China afronta una desaceleraci&oacute;n estructural </h2><p class="article-text">
        Pek&iacute;n ha revisado a la baja su objetivo oficial de crecimiento, con implicaciones globales.  <a href="https://www.eldiario.es/economia/china-crecera-ano-4-5-5-menor-ritmo-1991-aumenta-7-gasto-militar_1_13042689.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para 2026, lo fija entre el 4% y el 4,5%</a> y abandona el 5% que ha regido los destinos de sus &uacute;ltimos planes plurianuales. Es la constataci&oacute;n de que su transici&oacute;n de un modelo exportador a otro de demanda interna, de inversi&oacute;n intensiva, a imagen y semejanza del patr&oacute;n de las potencias industrializadas, ha perdido fuelle. 
    </p><p class="article-text">
        La internacionalizaci&oacute;n del conflicto iran&iacute; puede deteriorar a&uacute;n m&aacute;s una demanda interna d&eacute;bil y el sector inmobiliario en crisis perpetua. Pese a que el Gobierno anticipa que activar&aacute; motores de dinamismo adicional vinculados a la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, las tensiones arancelarias no resueltas con EEUU y la extraordinaria crudo-dependencia de su industria, dejan en entredicho cualquier est&iacute;mulo fiscal. Por muy ancho que todav&iacute;a sea el colch&oacute;n de hasta 850.000 millones en manos del equipo de Lan Fo'an, su superministro de Finanzas. No en vano, el gigante asi&aacute;tico compra cerca del 90% del petr&oacute;leo que vende Ir&aacute;n y absorbe alrededor de un tercio del comercio exterior persa. 
    </p><h2 class="article-text">Europa, con otra losa inflacionista en pleno despegue </h2><p class="article-text">
        El BCE se declara vigilante ante la doble escalada de la energ&iacute;a y la inflaci&oacute;n. La clave ser&aacute; la duraci&oacute;n del conflicto, aducen varios de sus consejeros. Si las hostilidades en Ir&aacute;n superan el mes, el despegue de la actividad, ahora que la econom&iacute;a alemana emite pulsaciones, se podr&iacute;a abortar. El giro fiscal del canciller Friedrich Merz con sus gastos sin l&iacute;mites constitucionales en Defensa y su medio bill&oacute;n de euros en programas de infraestructuras se ver&aacute;n sin el combustible que requiere el motor europeo para ponerse en marcha sin el gas ruso y con un petr&oacute;leo alejado de la moderaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Oriente Pr&oacute;ximo, al borde de la par&aacute;lisis econ&oacute;mica (&hellip;) y obligado a revisar sus modelos</h2><p class="article-text">
        Dubai y Abu Dabi, hubs financieros, log&iacute;sticos y tecnol&oacute;gicos globales con sus promesas de estabilidad, han visto cuestionado su estatus de &ldquo;las Suizas del Golfo&rdquo; contra sus infraestructuras. Al igual que Arabia Saud&iacute;, que ve amenazada su agenda 2030 de diversificaci&oacute;n y mega-inversiones. Por su parte, la econom&iacute;a iran&iacute; se expone a una mayor debilidad por las sanciones, el escaso capital for&aacute;neo y su casi mono-dependencia petrolera. Mientras Israel experimenta elevada volatilidad financiera y presi&oacute;n sobre su industria y transporte, reflejando el coste econ&oacute;mico inmediato de la escalada militar regional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ataque-eeuu-iran-desata-caja-truenos-escalada-energia-elevados-riesgos-financieros_129_13046339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ataque de EEUU a Irán desata la caja de los truenos: escalada de la energía con elevados riesgos financieros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerras,Irán,Estados Unidos,Israel,Petróleo,Gas,Crisis financiera,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caos arancelario ‘trumpista’ agita el comercio global y el temor a una doble burbuja, tecnológica y crediticia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/caos-arancelario-trumpista-agita-comercio-global-temor-doble-burbuja-tecnologica-crediticia_1_13027856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/338d71bf-3d2e-4802-acae-a691445ccf78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caos arancelario ‘trumpista’ agita el comercio global y el temor a una doble burbuja, tecnológica y crediticia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El retorno de la política comercial americana a la constitucionalidad anticipa una fase compleja para Donald Trump, con cuotas de popularidad bajas y una economía menos resiliente; el clima bursátil es de burbuja en torno a la IA y hay temor inversor a un colpaso creditico como el de 2008</p><p class="subtitle">Donald Trump incendia el discurso del estado de la Unión con insultos a la oposición, al Tribunal Supremo y a los migrantes</p></div><p class="article-text">
        La Corte Suprema de EEUU fren&oacute; hace una semana el instinto proteccionista de Donald Trump, aunque sin conseguir aplacarlo. A las horas de su hist&oacute;rica resoluci&oacute;n &ndash;que declar&oacute; inconstitucionales los excesos arancelarios del presidente republicano, buque insignia de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de su segundo mandato&ndash; l<a href="https://www.eldiario.es/economia/trump-redobla-pulso-supremo-sube-10-15-arancel-global-anunciado-reves-tribunal_1_13010241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Casa Blanca reaccion&oacute; elevando los peajes</a> a la importaci&oacute;n con una tarifa general. Primero, del 10%, luego, del 15% y finalmente &ndash;parece&ndash;, de nuevo al 10%. El caos sigue latente desde semanas antes de la proclamaci&oacute;n del D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n, all&aacute; por abril de 2025. 
    </p><p class="article-text">
        El fallo de la m&aacute;s alta instancia judicial americana constituye algo m&aacute;s que un mero tropiezo del inquilino del Despacho Oval. Es una reafirmaci&oacute;n sobria de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-le-parar-pies_132_13018151.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contrapesos institucionales</a> en un momento en el que la rampante permisividad dom&eacute;stica hacia el poder ejecutivo y la docilidad de la comunidad internacional ante sus arrebatos proteccionistas y coacciones expansionistas empiezan a mostrar signos de debilidad. Al invocar la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) &ndash;recalcan los magistrados del Supremo&ndash; para justificar aranceles rec&iacute;procos de amplio alcance, Trump estir&oacute; una ley concebida para responder ante amenazas extraordinarias, hasta convertirla en pilar de una agenda comercial estructural. En el orden exterior, la ristra de cr&iacute;ticas de aliados y rivales por su obcecamiento en acabar con el libre comercio tampoco fue inmediata. 
    </p><p class="article-text">
        Ni de puertas adentro, ni en el espacio internacional parece haber calado la ret&oacute;rica presidencial. La r&aacute;pida invocaci&oacute;n a la Secci&oacute;n 122 de la Ley de Comercio de 1974 de la Administraci&oacute;n Trump, que permite imponer recargos durante 150 d&iacute;as sin aval legislativo, ha sido el anclaje normativo elegido en esta ocasi&oacute;n para instaurar un arancel global del 10%. Esta artima&ntilde;a con volatilidad regulatoria pretende servir de puente mientras la versi&oacute;n Trump 2.0 explora v&iacute;as m&aacute;s duraderas &ndash;entre otras las Secciones 301 y 232 de la misma norma&ndash; para seguir gravando sectores como el de la automoci&oacute;n o el farmac&eacute;utico o bienes esenciales para la industria como los chips o el acero. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fue fulgurante su actuaci&oacute;n en el atril del Congreso, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/donald-trump-incendia-discurso-union-insultos-oposicion-tribunal-supremo-migrantes_129_13018132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a prop&oacute;sito del debate del estado de la Uni&oacute;n.</a> Trump convirti&oacute; el rev&eacute;s judicial en arenga pol&iacute;tica. Ante el Capitolio, defendi&oacute; que el pa&iacute;s es &ldquo;m&aacute;s grande, mejor, m&aacute;s rico y m&aacute;s fuerte que nunca&rdquo; y se comprometi&oacute; a restaurar los aranceles por otros derroteros. E incluso lleg&oacute; a asegurar que podr&iacute;an reemplazar, gracias a su capacidad recaudatoria, al impuesto sobre la renta de manera sustancial. Sin que pareciera que le provocara ansiedad alguna la l&oacute;gica preocupaci&oacute;n de hogares y empresas americanas por los efectos inflacionistas de su retorno al proteccionismo comercial, que ya se dejan sentir en el IPC, y las alteraciones inversoras y en la creaci&oacute;n de empleo de un sector privado que avanza reclamaciones milmillonarias por una medida calificada de inconstitucional por el Supremo con una resoluci&oacute;n que devuelve la potestad de los acuerdos comerciales al poder legislativo.
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, ha quedado en suspenso la recaudaci&oacute;n que el Tesoro ha recabado desde el D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n por estos conceptos --de entre 133.500 y 142.000 millones de d&oacute;lares-- y una factura adicional de entre 170.000 y 200.000 millones si prosperan las denuncias de patronales, empresas y sectores que aseguran haberse sentido perjudicados por la imposici&oacute;n de los peajes a la importaci&oacute;n de Washington.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; da&ntilde;os directos y colaterales plantea este toque de atenci&oacute;n institucional del Supremo a Trump? La espiral es alargada y su fuerza centr&iacute;peta podr&iacute;a ser devastadora, con una econom&iacute;a que emite signos de debilidad y unos mercados sumergido en una burbuja tecnol&oacute;gica y en los que se vislumbra otra de corte financiero para avalar las ingentes inversiones en IA. Esta gu&iacute;a ayuda a entender la dimensi&oacute;n de este arrebato autoritario del presidente estadounidense. 
    </p><h2 class="article-text">El G-7 muestra su malestar</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/parlamento-europeo-retrasa-votacion-acuerdo-comercial-eeuu-caos-aranceles-trump_1_13012805.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bruselas activ&oacute; la alarma primero</a>, al advertir que el nuevo arancel global americano del 10% se suma a grav&aacute;menes ya vigentes y empuja a productos como quesos, mantequilla, pl&aacute;sticos, textiles o qu&iacute;micos por encima del techo del 15% pactado en verano en el acuerdo bilateral. La Comisi&oacute;n traslad&oacute; a los eurodiputados que esa acumulaci&oacute;n vulnera el esp&iacute;ritu --y potencialmente la letra-- del pacto con Washington. La Euroc&aacute;mara ha suspendido su tramitaci&oacute;n, mientras la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, recuerda que la previsibilidad es un valor y ha vuelto a desaparecer y el comisario de Comercio, Maro&scaron; &Scaron;ef&#269;ovi&#269;, reclamaba un periodo transitorio de hasta cuatro meses para recalibrar el encaje y dijo confiar en que la Casa Blanca alivie en semanas la lista --que ya engloba m&aacute;s de 400 r&uacute;bricas exportadoras-- de derivados sujetos al 50% en acero y aluminio, un irritante punto negro en la relaci&oacute;n transatl&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Londres tambi&eacute;n activ&oacute; su desconcierto, como siempre, con acento propio. El Reino Unido, que disfrutaba de un peaje rec&iacute;proco del 10% y presum&iacute;a de su trato preferente, se arriesgaba a ser el mayor perdedor con el techo del 15% que le hubiera restado competitividad exterior dentro de las econom&iacute;as avanzadas. Las C&aacute;maras de Comercio brit&aacute;nicas estimaron un sobrecoste de hasta 3.000 millones de libras y un impacto sobre 40.000 empresas, desde el whisky escoc&eacute;s hasta el juguete. El Gobierno insiste en que su &ldquo;posici&oacute;n privilegiada&rdquo; deber&iacute;a preservarse y evita hablar de represalias; el sector pide, ante todo, certidumbre. Pero contin&uacute;an sin estar conformes sin un trato de privilegio arancelario por parte de Trump.
    </p><p class="article-text">
        En Tokio, el mensaje es m&aacute;s quir&uacute;rgico. Jap&oacute;n reclama que ning&uacute;n nuevo esquema deje al pa&iacute;s en peor posici&oacute;n que la pactada en 2025, cuando acept&oacute; ser un veh&iacute;culo inversor de 550.000 millones de d&oacute;lares a cambio de rebajar aranceles -en especial, sobre los autom&oacute;viles- al 15%. Sobre el papel, nada cambia; en la pr&aacute;ctica, la posibilidad de tasas &ldquo;acumulativas&rdquo; mantiene en guardia a un socio que depende del motor exportador y que, pese al ruido, descarta reabrir el acuerdo.
    </p><h2 class="article-text">M&eacute;xico y Canad&aacute;: alivio t&aacute;ctico, ventaja indirecta</h2><p class="article-text">
        La exenci&oacute;n a los flujos de mercanc&iacute;as que procedan del &aacute;rea USMCA que exige el fallo judicial otorga a M&eacute;xico y Canad&aacute; un arancel efectivo m&aacute;s reducido y protege a cadenas de valor como las de los sectores de automoci&oacute;n o energ&eacute;tico. El Supremo hace prevalecer los t&eacute;rminos del tratado firmado por Trump en su primer mandato. Adem&aacute;s del alivio directo, la resoluci&oacute;n concede a los vecinos de EEUU otra ventaja arancelaria indirecta. Mientras Europa y Asia afrontan un recargo universal del 10% --bajo amenaza del 15%-- los tr&aacute;nsitos USMCA mantienen un trato preferencial que mejora la competitividad de sus firmas exportadoras, incentiva la relocalizaci&oacute;n productiva en la regi&oacute;n y refuerza su poder negociador, aunque bajo la sombra de una eventual revisi&oacute;n del acuerdo.
    </p><h2 class="article-text">Los grandes rivales econ&oacute;micos emergentes, triunfadores</h2><p class="article-text">
        Con el arancel del 10%, Brasil mejora en 18,6 puntos sus cargas exportadoras; China, en 12,1 puntos de promedio durante el largo periodo de tregua, seg&uacute;n Global Trade Alert. En tanto que India enfoca la anulaci&oacute;n del Supremo refuerza su margen negociador para sellar el acuerdo bilateral t&aacute;cito que rebaja tarifas al 18%. La ganancia competitiva es sectorial: China gana tracci&oacute;n en electr&oacute;nica y bienes de consumo; Brasil, en agroindustria, prote&iacute;nas y minerales; India, en bienes farmac&eacute;uticos, tecnolog&iacute;as y en componentes de automoci&oacute;n, al consolidar acceso al mercado estadounidense con una menor fricci&oacute;n arancelaria y una mayor previsibilidad contractual.
    </p><h2 class="article-text">La primera econom&iacute;a global, en estrecha vigilancia...</h2><p class="article-text">
        El clima econ&oacute;mico es menos robusto de lo que sugiere el discurso pol&iacute;tico de Trump. El PIB del cuarto trimestre remont&oacute; en un 1,4% anualizado, lejos del 2,8% previsto y del 4,4% del trimestre precedente. Gran parte de este freno se achaca al cierre parcial del Gobierno, que rest&oacute; casi un punto porcentual al crecimiento, pero tambi&eacute;n a un consumo que se desaceler&oacute; al 2,4% y al lastre del comercio exterior. En el conjunto de 2025, la econom&iacute;a avanz&oacute; un 2,2%, una cifra s&oacute;lida, aunque en fase descendente.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la inflaci&oacute;n acaba de dar satisfacciones al equipo econ&oacute;mico <em>trumpista</em>. El IPC de enero avanz&oacute; otras dos d&eacute;cimas mensuales, hasta el 2,4%, pero la subyacente subi&oacute; una d&eacute;cima m&aacute;s y los servicios hasta un 0,4%. Para Anna Wong, de Bloomberg Economics, el dato &ldquo;templado&rdquo; de enero es una se&ntilde;al de que los efectos de los aranceles a&uacute;n no se han trasladado plenamente a los precios. A su juicio, si se intensifican en los pr&oacute;ximos meses -como espera- los precios podr&iacute;an rebotar hasta dejar sin margen de maniobra a la Fed para recortar tipos. Un cierto consenso del mercado apunta a que el precio del dinero no se abaratar&aacute; en EEUU antes del ecuador del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n se obceca en dar argumentos a la injerencia de Trump en la &oacute;rbita monetaria de la Fed y a su insistencia de bajar tipos con los precios holgadamente por encima del 2%.
    </p><p class="article-text">
        Para <em>m&aacute;s inri</em>, el mercado laboral contrat&oacute; en enero solo 69.000 nuevos empleos y su ritmo ha sido menor del previsto en marzo de 2025, antes de iniciarse el a&ntilde;o fiscal estadounidense. Ahora se ha constatado que se han generado 650.000 empleos menos de las predicciones anuales. 
    </p><p class="article-text">
        Raphael Bostic, presidente de la Fed de Atlanta y voz respetada en la instituci&oacute;n monetaria de EEUU, es rotundo: la econom&iacute;a sigue siendo &ldquo;fuerte pero desigual&rdquo;, con el gasto de los hogares y la actividad empresarial manteniendo un cierto dinamismo que se amortigua con los cambios estructurales que revelan tanto el mercado laboral como las pol&iacute;ticas comerciales disruptivas de la Casa Blanca, que a&ntilde;aden complejidad al diagn&oacute;stico y a la toma de decisiones de la Reserva Federal. 
    </p><h2 class="article-text">&hellip;con los mercados en m&aacute;xima alerta </h2><p class="article-text">
        Si la econom&iacute;a americana est&aacute; sometida a una triple y compleja ecuaci&oacute;n (dinamismo, empleo e inflaci&oacute;n, los tres factores de vigilancia de la Fed) la atm&oacute;sfera inversora est&aacute; acorralada por una doble burbuja especulativa. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/openai-supera-730-000-millones-valoracion-inyeccion-masiva-capital-amazon-nvidia-softbank_1_13027393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ya consabida sobre los valores IA,</a> que rememora el ambiente previo a la crisis de las puntocom de 2000. Y otra, m&aacute;s soterrada, insuflada por una intensa concesi&oacute;n de pr&eacute;stamos que empieza a preocupar a figuras emblem&aacute;ticas como Jamie Dimon, CEO de JP Morgan, quien no duda en tildar de &ldquo;fiebre&rdquo;, como la del trienio que antecedi&oacute; al colapso crediticio de 2008, la propensi&oacute;n al pr&eacute;stamo. En especial, para cubrir las extraordinarias inversiones en IA. 
    </p><h2 class="article-text">D&eacute;ficit, deuda, bonos a&ntilde;aden presiones subrepticias</h2><p class="article-text">
        Brad W. Setser, analista en el Council on Foreign Relations (CFR), sostiene en su an&aacute;lisis &ldquo;Trade, Tariffs, and Treasuries: The Hidden Cost of Trump&rsquo;s Protectionism&rdquo; que los aranceles americanos introducen &ldquo;un riesgo sist&eacute;mico&rdquo; en el mercado de deuda estadounidense. Con un d&eacute;ficit cercano al 6% del PIB y 1,8 billones de d&oacute;lares en 2025, el aumento estructural de las emisiones de bonos presiona la oferta del Tesoro. Y los aranceles --que elevaron la recaudaci&oacute;n aduanera hasta los 195.000 millones-- dejar&aacute;n ahora de mitigar marginalmente esa necesidad. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la recaudaci&oacute;n arancelaria tampoco compensaba -como insisti&oacute; Trump- las rebajas fiscales de su rimbombante OBBB (The One, Big, Beautiful Bill Act) que podr&iacute;a a&ntilde;adir 3,4 billones al desequilibrio fiscal americano en diez a&ntilde;os. Cantidad similar al PIB de Francia. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de episodios --hasta ahora puntuales, pero ya de cierta intensidad en Europa y Asia-- de estrategias inversoras <em>Sell US </em>con ventas masivas de bonos, acciones y rotaciones de carteras en contra del d&oacute;lar, que sigue de capa ca&iacute;da, y con una deuda astron&oacute;mica, que supera la barrera de los 38 billones y que ha obligado a la Oficina Presupuestaria del Congreso a reavivar el debate sobre un posible <em>doom loop</em> fiscal. T&eacute;rmino que viene a significar c&iacute;rculo vicioso y que, dentro de la jerga neoliberal, sirve para detectar fuertes exposiciones de bancos al riesgo soberano del pa&iacute;s en el que operan mayoritariamente. Pero que, cuando se trata de econom&iacute;as emergentes o en desarrollo, no tardan en identificar con pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de corte populista.
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, mercado al que el triunvirato de agencias de rating (S&amp;P, Moody&rsquo;s y Fitch) le rebaj&oacute; su calificaci&oacute;n en 2025, han surgido varias quiebras durante el &uacute;ltimo bienio de bancos de mediana dimensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Phillip Swagel, director de la oficina del Congreso record&oacute; que los pagos netos de intereses del Tesoro pasar&aacute;n del 1 bill&oacute;n de d&oacute;lares de este a&ntilde;o a los 2,1 billones en 2036, el 4,6% del PIB. Un salto de costes que, para Jim Reid, de Deutsche Bank, &ldquo;es de tama&ntilde;o colosal&rdquo; que acabar&aacute; por constre&ntilde;ir la pol&iacute;tica fiscal y activar el sensor inversor ante cualquier desv&iacute;o presupuestario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/caos-arancelario-trumpista-agita-comercio-global-temor-doble-burbuja-tecnologica-crediticia_1_13027856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 22:52:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caos arancelario ‘trumpista’ agita el comercio global y el temor a una doble burbuja, tecnológica y crediticia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aranceles,Donald Trump,Comercio,China,Estados Unidos,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[India encuentra su lugar en un mundo tecnológico (y crispado)... sin perder su visión pacifista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/india-encuentra-lugar-mundo-tecnologico-crispado-perder-vision-pacifista_1_13006981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dce01f07-bc17-4283-8676-8cf9418ca701_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="India encuentra su lugar en un mundo tecnológico (y crispado)... sin perder su visión pacifista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El país más poblado del planeta ya es el cuarto PIB mundial. La presidencia de Narendra Modi ha logrado carburar el motor doméstico con reformas que han redundado en prosperidad socio-laboral y dotar a su diplomacia de un perfil digital —con valores "democráticos"— y de una brújula multilateralista capaz de atraer capitales desde todas las latitudes</p><p class="subtitle">Sánchez busca inversiones en India en plena apertura del mercado para paliar los efectos de la guerra comercial de Trump</p></div><p class="article-text">
        La historia reciente de <a href="https://www.eldiario.es/temas/india/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India</a> presenta sobradas muestras para argumentar un relato de &eacute;xito. En su <em>curr&iacute;culum</em>, la naci&oacute;n con una mayor acumulaci&oacute;n demogr&aacute;fica (1.454 millones de habitantes, seg&uacute;n los &uacute;ltimos censos oficiales) deja constancia del salto hacia la prosperidad. Delhi progresa adecuadamente desde que en 2014 Narendra Modi se hiciera con las riendas del otro <em>gigante asi&aacute;tico</em>. Tan solo en dos ejercicios &mdash;2019 y 2020, el previo y en el que emergi&oacute; la Gran Pandemia&mdash; de su triple mandato presidencial, el PIB indio se qued&oacute; por debajo del 5% de crecimiento anual.
    </p><p class="article-text">
        Esta prolongada etapa de bonanza, que arranc&oacute; realmente a finales de los noventa, ha enterrado su tradicional concepci&oacute;n de econom&iacute;a sumergida, con dosis de proteccionismo y una estructura estatal excesivamente burocr&aacute;tica, lenta e ineficaz e incapaz de alcanzar un ritmo de crecimiento que permitiera suprimir estratos de pobreza y de atender las demanda t&eacute;cnico-profesionales de una gigantesca poblaci&oacute;n joven, ha empezado a dar sus frutos. <a href="https://www.eldiario.es/economia/india-prepara-sorpasso-economia-japon-2025_1_11956289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India acaba de superar &mdash;a finales de 2025&mdash; a Jap&oacute;n como cuarto PIB mundial</a>. Apenas un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s del <em>sorpasso</em> sobre Reino Unido. Mientras, se aproxima irremediablemente al alem&aacute;n; ambos, ya por encima de los 5 billones de d&oacute;lares; aunque el germano sin acabar de salir de la recesi&oacute;n y el indio navegando en tasas del 7%. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, un a&ntilde;o antes, en 2024, su principal parqu&eacute; burs&aacute;til, la National Stock Exchange (NSE) de Mumbai sobrepas&oacute; al de Hong-Kong como cuarto centro financiero internacional, con una capitalizaci&oacute;n que ha ido creciendo curiosamente al mismo ritmo y volumen productivo del PIB indio. Hasta rozar los 5 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo han forjado los gobiernos de Modi esta coraza a prueba de tensiones geopol&iacute;ticas y disrupciones econ&oacute;micas globales? Gran parte de la explicaci&oacute;n surge de su t&aacute;ctica contrac&iacute;clica. En una globalizaci&oacute;n fragmentada, con el retorno de aranceles que frenan la libre circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as y servicios, cadenas de valor y suministro en estado de alteraci&oacute;n permanente y la b&uacute;squeda del santo grial tecnol&oacute;gico en una desaforada carrera contrarreloj por lograr el cetro de la IA, Delhi ha optado por presentarse como un socio fiable en un mundo crispado y cada vez m&aacute;s conflictivo. Nadando contra corriente, India se comporta como una potencia sist&eacute;mica, con una capacidad sin parang&oacute;n para albergar el Sur Global, sin dejar de ganar influencia entre las potencias industrializadas y, por supuesto, ocupando su lugar entre los BRICS emergentes. Y lo que resulta, incluso, todav&iacute;a m&aacute;s inaudito: con vitola de naci&oacute;n tecnol&oacute;gicamente avanzada y en el pelot&oacute;n de cabeza de la IA. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/claves-cifras-acuerdo-comercial-india-union-europea_1_12938424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los recientes acuerdos con la UE</a> &mdash;de libre comercio&mdash; y <a href="https://www.eldiario.es/economia/eeuu-e-india-refuerzan-alianza-tecnologica-militar-frente-adversario-comun-chino_1_11486729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con EEUU</a> &mdash;arancelario y con compromisos de inversi&oacute;n en suelo americano, bajo coacciones y amenazas, pero con unas ostensibles rebajas de peajes aduaneros, desde el 50% del verano, al 18% actual&mdash; son un buen bot&oacute;n de muestra de la funcionalidad operativa con la que act&uacute;a Modi. Su declarada intenci&oacute;n es que India demuestre habilidades para obtener el reconocimiento de econom&iacute;a de mercado y de primer nivel. No por casualidad el jefe del Estado galo, Emmanuel Macron, y <a href="https://www.eldiario.es/economia/sanchez-busca-inversiones-india-plena-apertura-mercado-paliar-efectos-guerra-comercial-trump_1_12995740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el presidente espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez</a> &mdash;o el canadiense Mark Carney&mdash; se han apresurado a visitar a su hom&oacute;logo indio atra&iacute;dos por los nichos de negocio que aparecen desde hace a&ntilde;os y por la cumbre global de IA (India AI Impact Summit) en la capital india. Precisamente para relanzar la imagen innovadora y las ambiciones globales del pa&iacute;s tras un a&ntilde;o turbulento. 
    </p><p class="article-text">
        Hace seis meses, Modi lidiaba con las embestidas dial&eacute;cticas de Donald Trump a cuenta de unos aranceles rec&iacute;procos del 50% que buscaban acabar con el tr&aacute;fico petrol&iacute;fero entre Rusia e India y las tensiones militares con Pakist&aacute;n &mdash;ambas, potencias nucleares oficiales&mdash; mientras surg&iacute;an las primeras dudas serias sobre el poder&iacute;o productivo indio. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la cita de la IA no es solo un se&ntilde;uelo para autoridades internacionales. Tambi&eacute;n es un foco de atracci&oacute;n de <em>big techs</em>. Ante un selecto grupo de consejeros tecnol&oacute;gicos mundiales, Modi defendi&oacute; que el salto hacia el algoritmo inteligente no se salga de los cauces democr&aacute;ticos, ni que la IA se desligue de un Internet seguro, inclusivo y orientado a las personas. M&aacute;s all&aacute; de los puntos de conexi&oacute;n con la c&uacute;pula empresarial presente en la cumbre de Delhi, que giraron en torno a la convicci&oacute;n de que la IA es el campo competitivo que mueve la geoestrategia global, el presidente indio encontr&oacute; el respaldo de Macron, Carney y S&aacute;nchez al espetar que la sociedad global a&uacute;n conserva margen para decidir las reglas del juego en las que esta tecnolog&iacute;a deber&iacute;a operar en su camino de transformaci&oacute;n de la vida cotidiana y laboral de las personas. 
    </p><h2 class="article-text">Reformas internas con proyecci&oacute;n exterior</h2><p class="article-text">
        El presidente indio conoce con precisi&oacute;n este terreno. No en vano, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/partido-modi-pierde-mayoria-absoluta-parlamento-india_1_11423619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ajustado triunfo electoral de 2024</a> le ha llevado a impulsar reformas laborales y fiscales para sustentar un dinamismo que supere el 7% y que le permita despejar la gran asignatura pendiente del pa&iacute;s: reducir las elevadas ratios de pobreza. La renta per c&aacute;pita sigue anclada m&aacute;s all&aacute; de los 100 primeros pelda&ntilde;os de la escala global que determina el FMI y la calidad institucional dista todav&iacute;a de los est&aacute;ndares de las econom&iacute;as avanzadas. Adem&aacute;s, persisten otros puntos negros: El sistema el&eacute;ctrico &mdash;crucial para sostener la industria y los avances digitales&mdash; carece de una red de distribuci&oacute;n homog&eacute;nea por todo el territorio y muestra brechas de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a&uacute;n est&aacute;n en cartera cambios en el mercado laboral, en la regulaci&oacute;n financiera o en la normativa sobre inversi&oacute;n extranjera, que sigue acudiendo en masa aunque sin suficientes garant&iacute;as de estancia, as&iacute; como una redefinici&oacute;n de los incentivos productivos a la industria y a la modernizaci&oacute;n de la red de infraestructuras f&iacute;sicas &mdash;energ&eacute;ticas y de transporte, esencialmente&mdash; y digitales, dirigidas a configurar un entorno m&aacute;s predecible para el capital. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, aun as&iacute;, el nacionalismo que impregna el alma pol&iacute;tica de Modi se aleja de casi cualquier vestigio proteccionista. Su modelo de liderazgo contin&uacute;a apostando por abrirse al mundo, por no quedarse atr&aacute;s en el orden global y por activar todas las teclas posibles de prosperidad. Bajo estas premisas se entiende su intenci&oacute;n, declarada en la cumbre de Delhi, de que India aspira a ser la &ldquo;f&aacute;brica de casos de uso&rdquo; de la IA, del mismo modo que fue la oficina trasera del mundo en la era del software y sus servicios inform&aacute;ticos. Sin dominar la tecnolog&iacute;a, sino m&aacute;s bien, con un claro intento de domesticarla en su reto de escalarla hasta su cima. O, dicho de otro modo: &ldquo;sin soluciones excesivamente caras o energ&eacute;ticamente intensivas&rdquo;, precis&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Las r&eacute;plicas empresariales, al menos desde la perspectiva ret&oacute;rica, fueron conciliadoras. Como era de esperar, las visiones de los jerarcas tecnol&oacute;gicos tuvieron un aroma optimista, pero con admisi&oacute;n de dudas y asunci&oacute;n de advertencias. Demis Hassabis, cofundador y CEO de Google DeepMind, defini&oacute; la IA como una revoluci&oacute;n comparable al descubrimiento del fuego o de la electricidad, &ldquo;potencialmente diez veces m&aacute;s r&aacute;pida que la industrializaci&oacute;n&rdquo; y con visos de que su versi&oacute;n general est&eacute; universalmente asentada en un horizonte de cinco a&ntilde;os. Sin embargo, insisti&oacute; en la necesidad de &ldquo;construir guardarra&iacute;les&rdquo; s&oacute;lidos y en seguir acudiendo a la ciencia y a los avances m&eacute;dicos como v&iacute;as para inaugurar &ldquo;una nueva edad dorada del conocimiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En parecidos t&eacute;rminos se manifestaron Sundar Pichai, CEO de Alphabet y m&aacute;ximo responsable de su estrategia global, que reclam&oacute; &ldquo;m&aacute;s cooperaci&oacute;n entre l&iacute;deres tecnol&oacute;gicos&rdquo; para afrontar una carrera desaforada y que &ldquo;pudiera parecer&rdquo; un coto privado para las <em>big techs</em>, sin est&aacute;ndares compartidos y con incentivos puramente competitivos que pudieran llegar a generar amenazas sist&eacute;micas. O Dario Amodei, due&ntilde;o de Anthropic, uno de los unicornios m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la IA, quien hizo hincapi&eacute; en la estrategia pionera de India como defensora de &ldquo;una IA m&aacute;s inclusiva para el Sur Global&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, Nvidia anunciaba varias alianzas con firmas indias para desplegar centros de datos con sus chips m&aacute;s avanzados, reforzando as&iacute; la idea de que India no solo quiere debatir sobre IA, sino convertirse en un nodo operativo clave de su adopci&oacute;n global. Y Apple ya fabrica cerca de la quinta parte de sus iPhones en estados indios como Tamil Nadu o Karnataka, despu&eacute;s de un a&ntilde;o de traslados de sus cadenas de valor desde China por el recrudecimiento de los vetos cruzados entre ambas superpotencias en el terreno tecnol&oacute;gico y en el negocio de los chips. 
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que la otra f&aacute;brica asi&aacute;tica mundial</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, como subraya Arvind Subramanian, analista en el Peterson Institute for International Economics, el verdadero giro estrat&eacute;gico del pa&iacute;s no est&aacute; tanto en la tecnolog&iacute;a punta como en la apertura comercial que la hace viable. En una reciente tribuna en <em>The Economist</em>, defiende los acuerdos con Europa y EEUU, porque &ldquo;pueden convertir a India en una de las econom&iacute;as m&aacute;s abiertas del mundo si utiliza &mdash;como pretende&mdash;, ese aperturismo multilateral como palanca para transformar su estructura productiva y absorber tecnolog&iacute;a a gran escala&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente este marco de actuaci&oacute;n es el que explica la aproximaci&oacute;n india a la IA, que Delhi entiende como una revoluci&oacute;n que no se decidir&aacute; solo en los laboratorios, sino en la adopci&oacute;n masiva de sus servicios. Con casi 900 millones de usuarios de internet, decenas de lenguas y una econom&iacute;a llena de fricciones, India es un banco de pruebas ideal para aplicaciones de bajo coste y que busquen elevados impactos sociales. Desde asistentes de voz en amplias gamas de idiomas hasta herramientas de educaci&oacute;n, sanidad, agricultura o atenci&oacute;n al cliente, las empresas indias est&aacute;n demostrando una notable capacidad para &ldquo;aterrizar&rdquo; la IA en problemas cotidianos. Es la potencia bisagra de la IA en un mundo fragmentado, resume Subramanian. Con su reto de crear una IA &ldquo;no alineada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la <em>entente</em> con EEUU, est&aacute; lejos de ser <em>cordiale</em>. &ldquo;Ha servido &mdash;advierte el polit&oacute;logo Sumit Ganguly en Foreign Policy&mdash; para frenar una escalada arancelaria, pero dif&iacute;cilmente bastar&aacute; para recomponer una relaci&oacute;n estrat&eacute;gica da&ntilde;ada&rdquo;. A su juicio, este reencuentro responde m&aacute;s a una l&oacute;gica transaccional que a una restauraci&oacute;n de la confianza mutua. Para Delhi, &ldquo;el alivio frente a los aranceles impuestos por Trump es tangible y para Washington, corrige parcialmente desequilibrios comerciales&rdquo;. Pero el trasfondo pol&iacute;tico sigue enrarecido por la aproximaci&oacute;n de la Casa Blanca a Pakist&aacute;n tras el conflicto de Cachemira [en 2024], por un lado, y la percepci&oacute;n, ampliamente extendida en India, de la imprevisibilidad estrat&eacute;gica de EEUU, por el otro. 
    </p><p class="article-text">
        Ganguly recuerda que los lazos bilaterales hab&iacute;an avanzado de forma correcta desde finales de los noventa con hitos como el acuerdo nuclear civil de 2008 y la designaci&oacute;n de India como &ldquo;socio mayor de defensa&rdquo;, hasta la llegada de la versi&oacute;n Trump 2.0, que ha activado viejos recelos de la Guerra Fr&iacute;a. En ese contexto, &ldquo;el acuerdo comercial puede evitar un deterioro mayor, pero no borrar la desconfianza acumulada ni facilitar, al menos a corto plazo, una expansi&oacute;n ambiciosa de los intercambios bilaterales de mercanc&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En McKinsey, por su parte, hacen una lectura m&aacute;s estructural del potencial indio. En un an&aacute;lisis sobre su futuro econ&oacute;mico, la consultora identifica a India como uno de los grandes motores del crecimiento global el pr&oacute;ximo decenio, sobre un modelo productivo asentado en cuatro pilares: la urbanizaci&oacute;n, la digitalizaci&oacute;n, las manufacturas avanzadas y la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Con esta hoja de ruta ya en marcha &mdash;insisten sus expertos&mdash; India busca diversificar sus socios exteriores y reducir as&iacute; sus dependencias, apoy&aacute;ndose en su mercado interno y en reformas de largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Anu Madgavkar, socia del McKinsey Global Institute, sintetiza la actual etapa de esplendor indio de manera elocuente: &ldquo;La apertura de la cuarta econom&iacute;a global al comercio, al capital y al <em>boom </em>de la tecnolog&iacute;a, apoyada en su escala digital y su talento, la sit&uacute;a en una posici&oacute;n &uacute;nica para convertir la innovaci&oacute;n en crecimiento sostenido y su visi&oacute;n multilateralista en una estrategia de amplia relevancia global&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/india-encuentra-lugar-mundo-tecnologico-crispado-perder-vision-pacifista_1_13006981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:06:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[India encuentra su lugar en un mundo tecnológico (y crispado)... sin perder su visión pacifista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[India,Inteligencia artificial,Estados Unidos,Donald Trump,China,Aranceles,Industria,Pobreza,Asia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una UE federal? Draghi y Macron defienden ‘más Europa’ para arrebatar músculo global a EEUU y China]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ue-federal-draghi-macron-defienden-europa-arrebatar-musculo-global-eeuu-china_1_12988535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2beb2d65-45f6-4421-a7f4-7dd271313216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Una UE federal? Draghi y Macron defienden ‘más Europa’ para arrebatar músculo global a EEUU y China"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Soberanía geoestratégica o fragmentación del club comunitario. Este es el dilema al que se enfrenta Europa, según las advertencias de Mario Draghi, desde la óptica económica, y de Emmanuel Macron, en el orden geopolítico</p><p class="subtitle">España defiende el 'buy European' y una UE a dos velocidades para impulsar la competitividad</p></div><p class="article-text">
        La coincidencia no es casual. Con apenas unas horas de separaci&oacute;n, dos de las voces que gozan de un mayor prestigio e influencia dentro del <em>establishment</em> europeo &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/temas/mario-draghi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Draghi</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/emmanuel-macron/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emmanuel Macron</a>&mdash; han mostrado que sus prioridades para impulsar a Europa a la vanguardia geopol&iacute;tica y econ&oacute;mica mundial est&aacute;n en la misma longitud de onda. Desde &aacute;ngulos distintos, el antiguo <em>n&uacute;mero uno</em> del BCE &mdash;y ex primer ministro italiano&mdash; y el jefe de Estado franc&eacute;s sostienen que el edificio supranacional de la UE ha tocado techo y est&aacute; sometido a un test de estr&eacute;s internacional. 
    </p><p class="article-text">
        O avanza en la carrera competitiva global a <a href="https://www.eldiario.es/economia/compiten-eeuu-china-europa-guerra-fria-tecnologica-triple-corona-digital-ia-chips-tierras-raras_1_12869122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la misma velocidad que EEUU y China</a> a trav&eacute;s de un armaz&oacute;n federal &mdash;la propuesta de Draghi&mdash; con la que absorber peso geopol&iacute;tico y tecnol&oacute;gico en el mutante orden mundial, o acepta un d&eacute;ficit progresivo de autonom&iacute;a y soberan&iacute;a econ&oacute;mica, en un planeta que le ser&aacute; cada vez m&aacute;s hostil a sus se&ntilde;as de identidad, sustentadas en el Estado de Derecho y el principio de legalidad. Para el salvador del euro en la crisis de la deuda europea tras el colapso crediticio de 2008, el revestimiento federalista resulta ineludible. En t&eacute;rminos de eficacia del poder &mdash;acaba de proclamar&mdash;, &ldquo;una confederaci&oacute;n de 27 Estados con derecho de veto no genera poder&rdquo;, sino que, m&aacute;s bien, deja a cada socio comunitario expuesto a presiones &ldquo;uno a uno&rdquo; &mdash;bilaterales&mdash; por parte de Washington o de Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Macron no llega a este punto &aacute;lgido de reivindicaci&oacute;n. Pero, en el trasfondo de sus advertencias, implora una arquitectura institucional similar. En su opini&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/frenado-ue-trump-groenlandia-resistencia-amenaza-arancelaria-tension-mercados_1_12930210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la amenaza sobre Groenlandia</a> que traslada la versi&oacute;n Trump 2.0 &mdash;m&aacute;s agresiva y con un brazo ejecutor de mayor intensidad por <a href="https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-pasaran-factura-comercio-mundial-2026-colchon-agotando_1_12894942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dogmas de fe MAGA</a> que proclama la Heritage Foundation&mdash; revela hasta qu&eacute; punto la UE es m&aacute;s vulnerable cuanto menos opera con una voz &uacute;nica e instrumentos mutualizados. 
    </p><p class="article-text">
        La UE &mdash;advierte el dirigente galo&mdash; no debe dejarse llevar por una falsa sensaci&oacute;n de que la tensi&oacute;n con EEUU sobre Groenlandia, la tecnolog&iacute;a y el comercio han terminado. Todo lo contrario. A su juicio, es el momento de que el bloque comunitario se embarque en una revoluci&oacute;n econ&oacute;mica y se convierta definitivamente en una verdadera potencia geopol&iacute;tica mundial. Macron asegur&oacute; que presionar&aacute; a sus colegas europeos para que aprovechen <a href="https://www.eldiario.es/internacional/la-semana-internacional/geopolitica-geoartica-querido-trump-groenlandia-no-grande-parece_132_12934721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;el momento Groenlandia&rdquo;</a> &mdash;el lema que expone la gravedad de las relaciones transatl&aacute;nticas&mdash; para avanzar con inusitada rapidez en una agenda reformista que ha estado &ldquo;largamente postergada&rdquo; y que resulta crucial para reducir la dependencia europea de EEUU y China.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos ante nosotros un <em>tsunami</em> chino en el frente comercial y frentes borrascosos que se aproximan desde la vertiente estadounidense&rdquo;. A Macron &mdash;en declaraciones a varios medios del Viejo Continente&mdash; estas dos amenazas le genera &ldquo;una profunda conmoci&oacute;n&rdquo; porque apunta &ldquo;a una posible ruptura de la construcci&oacute;n europea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su llamamiento a la reacci&oacute;n europea ante un gesto claro de agresi&oacute;n de una administraci&oacute;n estadounidense &ldquo;abiertamente antieuropea que desprecia a la UE&rdquo;, asegura que no hay margen para medias tintas: doblegarse [ante Trump] o unirse y fortalecer el espacio comunitario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tel&oacute;n de fondo que preside ambos relatos es el mismo. EEUU y China han dejado de respetar las reglas del orden econ&oacute;mico liberal con sus subsidios masivos, sus controles tecnol&oacute;gicos y su coerci&oacute;n comercial, o el uso geoestrat&eacute;gico de materiales cr&iacute;ticos. Este elenco de herramientas se ha hecho habitual en mayor o menor medida en el <em>modus operandi</em> de Washington y de Pek&iacute;n. Con efectos devastadores y un uso, en ocasiones, indiscriminado como los aranceles rec&iacute;procos. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma una colisi&oacute;n a punto de ocurrir sobre la regulaci&oacute;n europea a grandes plataformas digitales. Bruselas reivindica un escenario de competencia leal y protecci&oacute;n de derechos civiles frente a las <em>big techs</em> americanas. Washington amenaza con represalias por impedir &mdash;proclama&mdash; el negocio de sus multinacionales en el Viejo Continente. En este <em>affaire </em>tambi&eacute;n confluyen las tesis de Draghi y Macron, que aducen que la soberan&iacute;a europea ya no puede ejercerse desde los Estados-naci&oacute;n, sino &uacute;nicamente desde una arquitectura &mdash;marcadamente federal a los ojos del ex primer ministro italiano&mdash; lo suficientemente resistente como para decidir, invertir y poder defenderse como bloque.
    </p><h2 class="article-text">Federalismo 'draghiniano'</h2><p class="article-text">
        El argumento de Draghi parte de la experiencia institucional. All&iacute; donde Europa se ha &ldquo;federado&rdquo; &mdash;comercio, competencia, mercado &uacute;nico y pol&iacute;tica monetaria&mdash; act&uacute;a como un actor respetado y con capacidad de negociaci&oacute;n. Pero en los &aacute;mbitos donde no ha progresado hacia este modelo &mdash;defensa, pol&iacute;tica industrial y acci&oacute;n exterior&mdash; aparece fragmentada y, por tanto, vulnerable. Esa asimetr&iacute;a es especialmente costosa en la actual fase de la globalizaci&oacute;n, que el expresidente del BCE describe como un sistema &ldquo;disfuncional&rdquo;, surgido desde ingreso de China en la OMC en 2001 y que se ha agravado por el giro estrat&eacute;gico de la Casa Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Macron llega a la misma conclusi&oacute;n desde la geopol&iacute;tica. Seg&uacute;n su relato, Europa no debe caer en una &ldquo;falsa sensaci&oacute;n de seguridad&rdquo;. Pese a la &ldquo;distensi&oacute;n moment&aacute;nea&rdquo; con Washington. Sin una autoridad com&uacute;n y homog&eacute;nea en pol&iacute;tica exterior y sin respuestas econ&oacute;micas coordinadas incluso <a href="https://www.eldiario.es/temas/groenlandia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un territorio europeo como Groenlandia</a> puede convertirse en moneda de cambio. Unos focos de tensi&oacute;n que se trasladar&aacute;n &mdash;augura&mdash; a la aplicaci&oacute;n de la Digital Services Act europea de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/bruselas-acusa-meta-infringir-normas-antimonopolio-vetar-ia-terceros-whataspp_1_12974208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulaci&oacute;n de contenidos, datos y libre competencia en plataformas digitales.</a> &ldquo;No dejemos que nuestros hijos tengan un cerebro puramente mercantilista&rdquo;, expres&oacute; a <em>Financial Times</em>. No es un gesto moral, sino un acto de exigencia regulatoria que solo es cre&iacute;ble si se ejerce de una manera unificada y con poder para resistir represalias comerciales del otro lado del Atl&aacute;ntico. 
    </p><p class="article-text">
        La lectura econ&oacute;mica refuerza esta visi&oacute;n. El informe de Draghi sobre competitividad <a href="https://www.eldiario.es/economia/receta-mario-draghi-ue-no-quede-frente-eeuu-china-inversion-anual-800-000-millones_1_11638253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estima que Europa necesita inversiones adicionales cercanas a los 800.000 millones de euros anuales</a> para evitar la desindustrializaci&oacute;n y atraer de nuevo localizaciones empresariales que refuercen todo el entramado de seguridad econ&oacute;mica de la UE y fortalezcan las cadenas de valor y el mercado interior. Sin embargo, algo m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s de su cruda radiograf&iacute;a de situaci&oacute;n &mdash;y la de su colega italiano Enrico Letta, m&aacute;s enfocada a los mercados de capital&mdash; apenas se ha movilizado una fracci&oacute;n de estos recursos. El problema no es solo financiero &mdash;avisa Draghi&mdash; sino institucional, porque el presupuesto europeo ronda el 1,1% de la renta nacional y la UE carece de un sistema impositivo com&uacute;n, lo que atrofia su m&uacute;sculo para responder a la pol&iacute;tica industrial americana o al modelo exportador chino. Cada vez m&aacute;s subvencionados. 
    </p><p class="article-text">
        El FMI, adem&aacute;s, traslad&oacute; otra debilidad adicional. Completar el mercado &uacute;nico es una condici&oacute;n necesaria, como subraya el diagn&oacute;stico Draghi, aunque no suficiente. Europa &mdash;argumenta&mdash; debe atender su fragmentaci&oacute;n regulatoria, que act&uacute;a como un &ldquo;arancel invisible&rdquo; que encarecen en un 44% los bienes que circulan por el espacio comunitario y en un 110% los servicios. Para <em>The Economist</em>, &ldquo;sin una escala verdaderamente continental, Europa no puede competir ni en IA ni en energ&iacute;a ni en defensa&rdquo;. Para Macron estos d&eacute;ficits institucionales demandan una &ldquo;revoluci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo; financiada con deuda com&uacute;n &mdash;no llega a mencionar los bonos europeos que reclama el dirigente italiano para avalar los grandes objetivos geoestrat&eacute;gicos de la UE&mdash; destinada a dar impulso a la IA y la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica, la transici&oacute;n energ&eacute;tica y a la industria militar. Con el &uacute;nico objetivo &mdash;precisa&mdash; de proteger tres prioridades cr&iacute;ticas frente a las pr&aacute;cticas desleales de las dos superpotencias. 
    </p><p class="article-text">
        Para Draghi, la respuesta es un &ldquo;federalismo pragm&aacute;tico&rdquo; que permita a un n&uacute;cleo de socios, los que deseen acelerar procesos de integraci&oacute;n, activar la Europa a dos velocidades. Pero siempre como una federaci&oacute;n genuina &mdash;matiza&mdash; nunca como formato de cooperaci&oacute;n flexible y reversible. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existen zonas de resistencia. Y nada desde&ntilde;ables. Hay capitales que temen perder sus controles nacionales y otras que recelan de pol&iacute;ticas industriales que alteren la ortodoxia del mercado &uacute;nico. Pero la alternativa es m&aacute;s costosa, asegura Draghi, porque la amenaza externa puede unir, aunque &uacute;nicamente la esperanza de un proyecto com&uacute;n sostendr&aacute; este esfuerzo. Y este prop&oacute;sito reclama instituciones federales capaces de transformar el peso y la capacidad de influencia econ&oacute;mico-comercial de la UE a la esfera geopol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        El nuevo orden global se ha convertido en una cruzada funcional en la que Europa deber&aacute; elegir si quiere seguir siendo un espacio regulatorio fragmentado, objeto de tensiones nacionalistas, o un actor soberano que defienda su modelo econ&oacute;mico y social. La convergencia entre Draghi y Macron sugiere que el tiempo de la ambig&uuml;edad se ha agotado para Europa.
    </p><h2 class="article-text">Los expertos comparten el criterio federalista</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, apenas el 11% de las casi 900 medidas propuestas por el ex <em>premier </em>de Italia se han aplicado y se mantiene la confederaci&oacute;n de socios con vetos nacionales que &mdash;resalta&mdash; &ldquo;no produce poder&rdquo;. Desde el sector financiero, Fabrizio Campelli, responsable de inversi&oacute;n de Deutsche Bank, subraya los l&iacute;mites de una estrategia puramente defensiva. &ldquo;Competir bajando costes salariales debilitar&aacute; la innovaci&oacute;n y alimentar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s la tensi&oacute;n social y el populismo&rdquo; en un momento en el que el viraje geopol&iacute;tico de una administraci&oacute;n estadounidense &ldquo;mucho menos proclive a garantizar la seguridad europea&rdquo;, obliga a financiar los gastos de defensa, las infraestructuras y las cadenas industriales. 
    </p><p class="article-text">
        Para Campelli, m&aacute;s deuda o m&aacute;s impuestos solo pueden ser soluciones transitorias, porque &ldquo;el impacto duradero [de estas medidas] depende de c&oacute;mo se estructure el gasto y de si llega a las pymes, a los cauces innovadores de las empresas y a las cadenas de suministro europeas&rdquo;. Esta canalizaci&oacute;n requiere, para ser eficiente, coordinaci&oacute;n supranacional y un ecosistema financiero alineado con unos objetivos comunes, &ldquo;algo dif&iacute;cil sin un marco, al menos, cuasi federal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Guntram Wolff Grabbe y Jeromin Zettelmeyer, analistas del Instituto Bruegel, comparte la visi&oacute;n federalista. Ambos reconocen que Bruselas &ldquo;ha asumido buena parte del diagn&oacute;stico de Draghi en su Competitiveness Compass&rdquo;, pero alertan de &ldquo;una contradicci&oacute;n nuclear, el impulso de una pol&iacute;tica industrial ambiciosa sin dotarla de financiaci&oacute;n centralizada&rdquo;. Y, al confiar este esfuerzo inversor a las ayudas nacionales, &ldquo;se corre el riesgo de fragmentar el mercado &uacute;nico y favorecer a los pa&iacute;ses con mayor capacidad fiscal&rdquo;. En su opini&oacute;n, &ldquo;la coordinaci&oacute;n voluntaria dif&iacute;cilmente sustituir&aacute; a un presupuesto europeo reforzado y, sin instrumentos fiscales comunes, las agendas industriales pueden acabar erosionando la cohesi&oacute;n y la productividad que pretende reforzar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute;bastien Maillard, investigador del Programa Europa de Chatham House, subraya la dimensi&oacute;n institucional. &ldquo;Draghi no propone un <em>big bang</em> federal, sino coaliciones entre socios dispuestos a avanzar en competencias clave sin unanimidad&rdquo; y recuerda el precedente del euro, proyecto de integraci&oacute;n con autoridad exclusiva y credibilidad que act&uacute;a, de facto, como un mecanismo federal sin proclamarse como tal. Para Maillard, &ldquo;Europa no puede aspirar a ser un poder global manteniendo una gobernanza pensada para la mera coordinaci&oacute;n intergubernamental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En parecidos t&eacute;rminos se manifiesta Fred Kempe, presidente del Atlantic Council, que interpreta las advertencias de Draghi como una reacci&oacute;n a la ruptura del orden internacional de posguerra. EEUU y China usan aranceles, subsidios y cadenas de suministro como instrumentos de coerci&oacute;n. En l&iacute;nea con la queja en voz alta de Draghi y con su reivindicaci&oacute;n de que Europa debe decidir si sigue siendo &ldquo;un gran mercado&rdquo; o evoluciona hacia un &ldquo;gran poder global&rdquo;, lo que le exige &ldquo;pasar de una confederaci&oacute;n a una federaci&oacute;n de estados&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ue-federal-draghi-macron-defienden-europa-arrebatar-musculo-global-eeuu-china_1_12988535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 21:22:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Una UE federal? Draghi y Macron defienden ‘más Europa’ para arrebatar músculo global a EEUU y China]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Mario Draghi,Emmanuel Macron,Europa,Estados Unidos,China,Inversión,Inversión pública,Defensa,Política exterior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carney recupera el ‘europeísmo canadiense’ e invoca el libre comercio como trinchera ideológica contra Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/carney-recupera-europeismo-canadiense-e-invoca-libre-comercio-trinchera-ideologica-trump_1_12975091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46911bc7-9f3c-4a21-8c88-14220a5262a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carney recupera el ‘europeísmo canadiense’ e invoca el libre comercio como trinchera ideológica contra Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La visión geoestratégica del primer ministro de Canadá de involucrar a las democracias liberales y los mercados emergentes mutilateralistas contra el dogma MAGA que impregna los cambios en el orden mundial de Trump ha removido los cimientos transatlánticos en torno al libre comercio. Al tiempo, ha rescatado el viejo sueño de configurar alianzas que integren a Ottawa en el entramado de la UE</p><p class="subtitle">Trump eleva su bronca con Carney y amenaza a Canadá con aranceles del 50% sobre los aviones</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La mitad de los canadienses est&aacute;n a favor de unirse a la UE&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/ayuso-derecha-ficcion-servicios-publicos-impuestos_132_12944386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palabra de Mark Carney, el primer ministro del vecino del norte de EEUU</a>, al que Donald Trump tiene m&aacute;s enfilado entre los aliados tradicionales de la Casa Blanca. Porque &ldquo;Canad&aacute; es el pa&iacute;s m&aacute;s europeo de entre las naciones que no pertenecen a la UE&rdquo;. Constataci&oacute;n de que el liberal antiguo gobernador del banco central canadiense durante el colapso crediticio de 2008 y del Banco de Inglaterra entre 2013 y 2020 &ndash;hito ins&oacute;lito porque nunca nadie ha llevado las riendas de dos autoridades monetarias del G-7&ndash; no comulga con el proteccionismo ni la doctrina MAGA que impulsan las pol&iacute;ticas del inquilino actual de la Casa Blanca. 
    </p><p class="article-text">
        Canad&aacute; comparte con EEUU y M&eacute;xico el espacio aduanero USMCA que Trump se encarg&oacute; de refundar en su primer mandato tras enterrar al llamado hasta entonces Nafta norteamericano. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mark-carney-tipo-aburrido-sustituye-justin-trudeau-canada-reto-plantar-cara-maton-trump_1_12117839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carney es un verso suelto</a> en un mundo dominado por la geopol&iacute;tica y los <em>lobbies</em> tecnol&oacute;gicos en busca del cetro competitivo que se conceder&aacute;, te&oacute;ricamente, al vencedor de la carrera por la IA. Antes de su triunfo en las elecciones presidenciales canadienses del pasado mes de marzo el actual premier no hab&iacute;a dejado rastro de actividad en la arena pol&iacute;tica de su pa&iacute;s. Aunque, desde entonces, ha emitido sobradas se&ntilde;as de identidad. Hasta el punto, de que se le identifica con la imagen de antagonista del dirigente estadounidense. Desde la reciente cumbre de Davos, en la que se amplific&oacute; su resistencia militante al <em>America, first</em> y hacia el odio del <em>trumpismo</em> a todo lo que suene a <em>woke</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Tan solo unas Semanas m&aacute;s tarde de las embestidas de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/groenlandia-pedazo-hielo_129_12955947.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump contra Groenlandia</a> y los socios europeos de la OTAN que defendieron su soberan&iacute;a danesa y dejaron temblando la arquitectura transatl&aacute;ntica, la figura de Carney revelaba que Canad&aacute; &ndash;y Europa, al menos, sobre la mesa&ndash; se negaba a jugar en el tablero de ajedrez global que plantea la Casa Blanca. 
    </p><p class="article-text">
        Su idea gira en torno a la ruptura de los hist&oacute;ricos lazos transatl&aacute;nticos y a la asunci&oacute;n de que el orden liberal liderado por EEUU ya no volver&aacute;. De modo que las democracias de las potencias industrializadas deben reorganizarse junto a los grandes mercados emergentes para sobrevivir a las amenazas y coerciones de Washington. O, dicho de otro modo: deben articularse alianzas entre potencia intermedias con suficiente m&uacute;sculo econ&oacute;mico y comercial como para combatir el bilateralismo impuesto por Trump. Bajo unas reglas de juego comunes que garanticen el libre tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as, servicios y capitales y la diversificaci&oacute;n comercial, defiendan los estados de derecho y se al&iacute;en contra el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje, seg&uacute;n un cierto consenso diplom&aacute;tico, estaba dirigido a la UE, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lider-ultraconservadora-japon-acude-urnas-rearme-principal-baza-trump_1_12967043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a>, Australia, Brasil e India, y alertaba contra la soberan&iacute;a hegem&oacute;nica estadounidense. Aunque con acuse de recibo especial a su a&ntilde;orada Europa. O se emancipa de EEUU o acepta una subordinaci&oacute;n con visos de convertirse en estructural, dijo. Su discurso de Davos dej&oacute; un mensaje subliminal, pero a la vez, descifrable, a Bruselas: Encuentren aliados m&aacute;s all&aacute; del eje transatl&aacute;ntico, incluso flexibilizando la entrada de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos chinos para contrarrestar a los aranceles estadounidenses, y t&oacute;mense en serio sus acuerdos comerciales con Mercosur e India.
    </p><h2 class="article-text">Arquitecturas comercial y financiera en mutaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La tercera v&iacute;a de Carney parece haber reposicionado la t&aacute;ctica geoestrat&eacute;gica a ambas orillas del Atl&aacute;ntico. As&iacute;, mientras la versi&oacute;n Trump 2.0 y sus aranceles rec&iacute;procos con armas correctiva de renegociaci&oacute;n han hecho mella en tratados post-Davos como el de Taiw&aacute;n y Corea del Sur o han corregido los excesivos peajes a la importaci&oacute;n con el gigante indio, <a href="https://www.eldiario.es/economia/ue-e-india-firman-madre-acuerdos-comerciales-eliminacion-aranceles-4-000-millones-euros_1_12937583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la UE ha mostrado empe&ntilde;o en sellar definitivamente el suyo con Mercosur y con Nueva Delhi</a>. Pero con notables diferencias. Las que precisamente describi&oacute; el jefe del Gobierno canadiense en el retiro invernal suizo. 
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca no ha forjado estos acuerdos seg&uacute;n los criterios del libre mercado, sino mediante unas exigencias geopol&iacute;ticas expl&iacute;citas. Desde relocalizaciones industriales, hasta directrices de disciplina pol&iacute;tica interna o realineamientos con EEUU en el nuevo orden global. A Taiw&aacute;n, por ejemplo, le rebaja aranceles a sus chips a cambio de compromisos de inversi&oacute;n y avales de medio bill&oacute;n de d&oacute;lares para producir en EEUU. A Corea del Sur, uno de sus grandes aliados en Asia, se le amenaz&oacute; con mayores grav&aacute;menes si Se&uacute;l no se saltaba el tr&aacute;mite parlamentario y rubricaba el pacto de urgencia. La India de Delhi salv&oacute; sus tarifas del 50% del verano pasado a cambio de aceptar f&eacute;rreos controles a la compra de petr&oacute;leo ruso. 
    </p><p class="article-text">
        A esta ristra de acuerdos forzados se une la pretensi&oacute;n de Trump, descrita con precisi&oacute;n durante su estancia en Davos, de atacar arancelariamente a Groenlandia y los socios europeos hasta que no comulgasen con sus deseos anexionistas. En el mercado han puesto nombre a esta t&aacute;ctica. Es el TACO (<em>Trump Always Chickens Out</em>, que se traduce como &ldquo;Trump siempre se acobarda&rdquo;) y responde a la convicci&oacute;n inversora de que el dirigente republicano sigue un patr&oacute;n de comportamiento preconcebido: sus amenazas crean volatilidad inicial en las bolsas; pero, sin embargo, se acaban diluyendo por los elevados costes econ&oacute;micos y diplom&aacute;ticos de sus &iacute;nfulas presidencialistas. 
    </p><p class="article-text">
        Esta t&aacute;ctica negociadora <em>made in US</em> basada en la escalada y el repliegue que reduce de manera dr&aacute;stica la confianza bilateral, encarece el capital, distorsiona los flujos de capital y acrecienta la fragmentaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n, es lo que Carney trata de explicar a otros agentes estrat&eacute;gicos del planeta. Europa, aparentemente, ha renegado estas semanas de la influencia <em>trumpista</em>. En algunos c&iacute;rculos diplom&aacute;ticos creen por su exposici&oacute;n directa a las amenazas estadounidenses en el caso de Groenlandia. De ah&iacute; que la aceleraci&oacute;n de tratados con Mercosur o India se hayan magnificado como una estrategia dirigida a diversificar riesgos y a reducir la dependencia de un socio dispuesto a instrumentalizar el comercio como arma pol&iacute;tica. O que se avance en el pacto con Australia. Incluso que la Euroc&aacute;mara haya sacado esta semana del congelador la negociaci&oacute;n con EEUU tras el <em>affaire</em> groenland&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el terreno financiero, las aguas tambi&eacute;n bajan revueltas desde Davos. La burbuja de la IA y la nueva geopol&iacute;tica tecnol&oacute;gica <a href="https://www.eldiario.es/economia/mercados-tambalean-son-dolar-debil_1_12949883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n reordenando los mercados</a> y han situado estos &uacute;ltimos d&iacute;as las stablecoins, los chips y el negocio del software bajo presi&oacute;n. El nuevo ciclo de la IA est&aacute; creando un efecto domin&oacute; que comienza a desmoronar la resistencia inversora ante unas valoraciones desorbitadas de los criptoactivos, deja traslucir que el bloqueo estrat&eacute;gico de EEUU hacia chips con destino a China --incluso los de Nvidia-- es m&aacute;s serio de lo que asegura Trump o que el temor a que la propia IA destruya parte del negocio tradicional del software tiene visos de realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Tether ha tenido que recortar sus ambiciones financieras tras el rechazo inversor a su valoraci&oacute;n de medio bill&oacute;n de d&oacute;lares. Incluso el banco central cripto parece toparse con l&iacute;mites cuando el apetito especulativo se enfr&iacute;a. Entretanto, Nvidia sigue atrapada en la guerra tecnol&oacute;gica EEUU-China, con las ventas de chips H200 a Pek&iacute;n paralizadas por revisiones de seguridad nacional por parte de EEUU que reflejan el control federal de los semiconductores, convertidos en armas de pol&iacute;tica exterior. Y Wall Street empieza a descontar da&ntilde;os colaterales en la IA con herramientas que amenazan a firmas de software y que dibujan la llegada de un duro ajuste sectorial. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta 56.000 empleos est&aacute;n listos para recortar en el ecosistema tecnol&oacute;gico estadounidense, han advertido varias de sus grandes compa&ntilde;&iacute;as en las &uacute;ltimas dos semanas. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Un CanadEU? utop&iacute;a o &lsquo;realpotitik&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La confluencia de intereses demogr&aacute;ficos, energ&eacute;ticos y de valores entre Canad&aacute; y la UE induce a sacar una posible vinculaci&oacute;n de Ottawa en el edificio institucional de Bruselas del caj&oacute;n de los sue&ntilde;os. Integrar una poblaci&oacute;n joven como la canadiense en unas sociedades envejecidas como las europeas, con una inmensa y rica variedad de materias primas energ&eacute;ticas y minerales que, a los ojos de Carney, son la llave para alcanzar la &ldquo;autonom&iacute;a estrat&eacute;gica&rdquo; de EEUU y con valores multilaterales compartidos, hacen factible la opci&oacute;n de un CanadEU. 
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino lo ha popularizado <em>The Economist</em> en un reportaje en el que centra el debate en los recientes acuerdos bilaterales en defensa, comercio y seguridad. Esta <em>entente cordiale</em> convierte la posibilidad de una adhesi&oacute;n de Canad&aacute; en &ldquo;algo menos abstracto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, si arrastra a un Reino Unido laborista que no descarta destensar las r&iacute;gidas cl&aacute;usulas del Brexit. En un momento en el que, adem&aacute;s, las din&aacute;micas del comercio interior comunitario no son precisamente intensas. Todo lo contrario. Entre 2023 y 2025, los intercambios entre los socios comunitarios se han reducido un 1,3%. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        John Authers, columnista de Bloomberg, aduce que Reino Unido necesita un nuevo acuerdo con la UE al cumplirse el primer aniversario de la versi&oacute;n Trump 2.0 que ha demolido el sistema de libre comercio para impulsar una econom&iacute;a, la brit&aacute;nica, estancada, que puede derrumbar a otro gobierno -y van seis- desde el refer&eacute;ndum y que contentar&iacute;a a la City, la industria y las patronales del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La sinton&iacute;a Keir Starmer-Mark Carney tambi&eacute;n juega en esta direcci&oacute;n. Aunque la crisis abierta en torno a la figura de Starmer por la designaci&oacute;n del <em>pr&iacute;ncipe de las tinieblas</em>, Peter Mandelson, como embajador en Washington, pese a conocer sus lazos con el pederasta Jeffrey Epstein, le pueda pasar factura e interrumpir iniciativas del t&aacute;ndem brit&aacute;nico-canadiense. 
    </p><p class="article-text">
        En un momento crucial, en el que <em>Financial Times</em> subraya que Ursula von der Leyen prioriz&oacute; en 2025 evitar a toda costa una guerra comercial con EEUU, lo que ha retardado los avances en la Uni&oacute;n de mercados de capitales o en la culminaci&oacute;n del mercado &uacute;nico, dos de las metas m&aacute;s estrat&eacute;gicas de los informes de los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y Enrico Letta. Pese a que desde el European Research Council constaten que por primera vez se alinean retos industriales, desaf&iacute;os pol&iacute;ticos y las hojas de rutas cient&iacute;ficas en una agenda de competitividad con sello I+D+i. Canad&aacute; y Reino Unido ayudar&iacute;an a suturar las brechas crediticias y la aversi&oacute;n al riesgo de este salto competitivo frente a EEUU y China.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el tel&oacute;n de fondo de esta estrategia muestre serias dificultades. Con la UE bloqueando iniciativas por presiones internas, Canad&aacute; altamente dependiente del mercado estadounidense y los emergentes multilateralistas desconfiando de un orden global que perciben como hecho a imagen y semejanza de las potencias industrializadas. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la reciente adhesi&oacute;n de Ottawa al programa europeo de defensa SAFE ha iniciado una fase de integraci&oacute;n que, probablemente, pueda ser de no retorno, asegura John Feffer, director de Foreign Policy in Focus del Institute for Policy Studies: &ldquo;forman una uni&oacute;n silenciosa, aunque profunda&rdquo;. Canad&aacute; --recuerda-- es el primer pa&iacute;s ajeno a la &oacute;rbita comunitaria en ser admitido en SAFE, &ldquo;una se&ntilde;al pol&iacute;tica de alto voltaje porque pondr&aacute; en marcha una interoperabilidad militar, cadenas industriales compartidas y una convergencia regulatoria&rdquo;. En torno a un alejamiento de la <em>Pax Americana</em> en la que ninguna de las parte cree. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace algo m&aacute;s probable el sue&ntilde;o de Robert Hage, veterano diplom&aacute;tico y analista del Canadian Global Affairs Institute, de un eje Canad&aacute;-Reino Unido-UE, que ha rescatado hace poco para el <em>think tank</em> Konrad-Adenauer-Stiftung. &ldquo;No fue casual&rdquo; -rememora- que Canad&aacute; fuera el primer pa&iacute;s signatario de un pacto comercial de la UE cuando Bruselas asumi&oacute; la soberan&iacute;a en esta materia, en 1976. Y que lo rubricara el entonces jefe de Gobierno Pierre Trudeau, padre de Justin, predecesor de Carney en el cargo y como l&iacute;der del partido liberal. 
    </p><p class="article-text">
        En sinton&iacute;a con John Hulsman, due&ntilde;o de la consultora de geopol&iacute;tica que lleva su nombre y Boris Liedtke, profesor en la escuela de negocios Insead, para quienes &ldquo;la guerra comercial de Trump abre la puerta a un giro que cambiar&iacute;a el pulso de la geopol&iacute;tica&rdquo;. El caos arancelario trumpista es del todo &ldquo;rid&iacute;culo&rdquo; porque &ldquo;ni Europa, ni Canad&aacute; ni M&eacute;xico son China, y nunca se trata a los aliados como a supuestos rivales geoestrat&eacute;gicos&rdquo;. Por ello, si los socios de EEUU siguen la senda de Washington, &ldquo;perder&aacute;n una oportunidad hist&oacute;rica&rdquo;. Pero si, con imaginaci&oacute;n, &ldquo;aprovechan el error t&aacute;ctico de Trump, alterar&aacute;n el juego por completo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/carney-recupera-europeismo-canadiense-e-invoca-libre-comercio-trinchera-ideologica-trump_1_12975091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Emmanuel Macron,Mark Carney,Canadá,UE - Unión Europea,Donald Trump,Aranceles,Groenlandia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mercados se tambalean al son de un dólar débil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mercados-tambalean-son-dolar-debil_1_12949883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf1a14b4-ae3c-44ed-b385-509caa7bcb6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mercados se tambalean al son de un dólar débil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ‘billete verde’ evidencia la fragilidad de su reinado monetario en el primer aniversario de Trump 2.0, en medio de un orden mundial en convulsión con el oro refrendando su estatus de valor refugio y las grandes tecnológicas admitiendo excesos inversores en IA y destruyendo empleo</p><p class="subtitle">Los cinco retos económicos de 2026, tras el nuevo orden mundial de 2025</p></div><p class="article-text">
        Los mercados de capital han dejado de sentirse c&oacute;modos tras un largo a&ntilde;o de convulsiones en las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de la Administraci&oacute;n Trump. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-eleva-bronca-carney-amenaza-canada-aranceles-50-aviones_1_12948631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aranceles rec&iacute;procos de ida y vuelta</a> que han convertido el libre comercio en una plaza de mercaderes en la que EEUU ejerce una gesti&oacute;n de los acuerdos bajo amenazas y exigencias coercitivas, un proteccionismo industrial que premia con subvenciones a la vieja econom&iacute;a f&oacute;sil e invoca la seguridad nacional, y un intenso ejercicio de acoso <a href="https://www.eldiario.es/economia/kevin-warsh-ex-miembro-junta-gobernadores-fed-perfila-elegido-trump-relevar-powell_1_12948689.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra el poder soberano de la Reserva Federal</a> en el terreno monetario. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ni siquiera esta triple cruzada contra el liberalismo en el para&iacute;so del capitalismo &ndash;ni los atentados contra la legalidad de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/minneapolis-laboratorio-represion-trump-resistencia-ice-desgasta-presidente-eeuu_1_12937391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ICE en Minnesota</a>&ndash; han sido capaces de minar el dogma MAGA que impregna la doctrina econ&oacute;mica del <em>trumpismo</em>. Al menos hasta ahora, porque al inicio del segundo asalto del retorno de Trump al Despacho Oval, aliados como Canad&aacute; o Europa han empezado a mostrar sus primeras se&ntilde;ales de rechazo a las beligerantes acciones exteriores de Washington, su disconformidad con sus intereses geopol&iacute;ticos. Por su parte, las compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas, que han contenido cualquier conato de retroceso burs&aacute;til en 2025 al amparo del boom de la IA, empiezan a mostrar la grietas de unas inversiones billonarias en la carrera competitiva por el cetro de la computaci&oacute;n mundial: destrucci&oacute;n de empleo y admisi&oacute;n de que la magnitud de sus despliegues de capital hacia la IA puede contener demasiados fuegos artificiales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la mano m&aacute;s visible que est&aacute; moviendo los mercados en este inesperado inicio de 2026 es el d&oacute;lar. El emblema del liderazgo econ&oacute;mico estadounidense navega en un mar de dudas, en estado de libre flotaci&oacute;n, aunque con una trayectoria descendente que ya est&aacute; arrastrando por la monta&ntilde;a rusa cambiaria a las divisas del G-7. Unas, como el yen japon&eacute;s, emitiendo signos de debilidad; otras, como el euro o las monedas de los pa&iacute;ses escandinavos &ndash;econom&iacute;as de rentas altas sensibles a los impulsos del billete verde americano&ndash; en ascenso.
    </p><p class="article-text">
        Trump dice no estar preocupado, pero Scott Bessent, su secretario del Tesoro, se ha visto obligado a defender la hist&oacute;rica pol&iacute;tica de un d&oacute;lar fuerte y a desmentir la insinuaci&oacute;n de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, de una hipot&eacute;tica intervenci&oacute;n coordinada con EEUU para contener las fluctuaciones de la divisa japonesa y su rampante mercado de bonos. Esta semana ha marcado repuntes de m&aacute;s de 25 puntos b&aacute;sicos en alguna sesi&oacute;n diaria y rentabilidades superiores al 4%. 
    </p><p class="article-text">
        La agenda fiscal expansiva de Jap&oacute;n ha acelerado un cambio de rumbo en un pa&iacute;s que, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de Takaichi, le otorgar&aacute; la confianza el pr&oacute;ximo 8 de febrero en unas elecciones anticipadas convocadas al calor de su amplia aceptaci&oacute;n social, en cotas desconocidas para un primer ministro desde hace d&eacute;cadas. Pero no es el &uacute;nico foco de alerta. El d&oacute;lar d&eacute;bil, lejos de aliviar tensiones con Europa, ha expuesto la fragilidad de socios monetarios como Alemania, que ha entrado en su tercer ejercicio de recesi&oacute;n con episodios leves de crecimiento an&eacute;mico con un euro demasiado fuerte como para estimular su sector exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el oro, las materias primas met&aacute;licas, un incierto panorama comercial sin una clara radiograf&iacute;a de vencedores y perdedores en la guerra arancelaria, y una IA que ya deja retazos de una distorsi&oacute;n entre inversiones y proyectos corporativos que justifiquen los billonarios esfuerzos de capital, anticipan que algo huele en los mercados que recuerdan a otras burbujas especulativas del pasado. Muy en concreto, la <em>punto.com</em>, con cariz tecnol&oacute;gico, aunque sin la proyecci&oacute;n innovadora que ahora ha irrumpido hacia la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica. Estos cinco an&aacute;lisis ayudan a esclarecer si habr&aacute; o no una debacle financiera en 2026, escenario que no descarta el FMI.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">1. El d&oacute;lar, la madre de todas las batallas </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Miren los negocios que estamos haciendo&rdquo;. Las palabras de Trump alud&iacute;an a la bonanza de su sector exterior con ventajas competitivas v&iacute;a precios con una divisa que se ha depreciado un 10% desde su retorno a la Casa blanca y que registra su nivel m&aacute;s bajo en 4 a&ntilde;os con las monedas del G-10, la cesta de referencia que marca el comp&aacute;s cambiario. Pero el mercado dictamina otra interpretaci&oacute;n. Existe un cierto consenso en que se ha abierto el negocio de la devaluaci&oacute;n del d&oacute;lar, con un elevado componente especulativo, que impulsa al oro y la plata por encima de los 5.250 y los 115 d&oacute;lares por onza, respectivamente, a&ntilde;adiendo margen a una ca&iacute;da que podr&iacute;a ser de calibre, en caso de que se estabilice el valor. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque <a href="https://www.eldiario.es/economia/kevin-warsh-ex-miembro-junta-gobernadores-fed-perfila-elegido-trump-relevar-powell_1_12948689.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la elecci&oacute;n este viernes de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal</a> por parte de Donald Trump interrumpi&oacute; una vertiginosa recuperaci&oacute;n que tambi&eacute;n catapult&oacute; a la plata, el cobre y el platino a m&aacute;ximos hist&oacute;ricos esta semana.
    </p><p class="article-text">
        El euro, entretanto, superaba la barrera de los 1,20 d&oacute;lares, lo que ha movilizado a varias de las voces del comit&eacute; ejecutivo del BCE a alertar de rebajas de tipos si la cotizaci&oacute;n contin&uacute;a en una proporci&oacute;n que resta competitividad exterior. Desde enero de 2025, la divisa com&uacute;n ha recuperado un 15,5% de su valor respecto al billete verde. En firmas como Gavekal, creen que esta brusca correcci&oacute;n se debe a un triple factor de riesgo: por un lado, una p&eacute;rdida de la confianza inversora en la flexibilizaci&oacute;n de la Fed para rebajar tipos; por otro, a episodios de injerencias renovadas de la Casa Blanca en la soberan&iacute;a de su autoridad monetaria y, en tercer t&eacute;rmino, a futuras embestidas de Washington hacia la OTAN o la pasarela comercial transatl&aacute;ntica, con amenazas arancelarias hacia los socios europeos que motiven una venta masiva de bonos americanos por parte de inversores e instituciones del Viejo Continente.
    </p><p class="article-text">
        Algunos analistas han recordado estos d&iacute;as la frase del secretario del Tesoro, John Connally, quien, en 1971, formando parte de la Administraci&oacute;n Nixon, y en pleno cambio de patr&oacute;n monetario del oro al d&oacute;lar, a&ntilde;adi&oacute; que el billete verde americano &ldquo;es nuestra moneda, pero es vuestro problema&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">2. Contagio al Extremo Oriente </h2><p class="article-text">
        Jap&oacute;n tambi&eacute;n sufre sus secuelas. El c&oacute;ctel de una inflaci&oacute;n persistente con el primer alejamiento en d&eacute;cadas de los tipos de inter&eacute;s pr&oacute;ximos a cero y una agenda fiscal expansiva ha volatilizado los parqu&eacute;s financieros nipones, que mantienen unos 5 billones de d&oacute;lares invertidos en el exterior, y disparado el rendimiento de sus bonos soberanos a largo plazo. Los contactos, corroborados por <a href="https://www.eldiario.es/economia/japon-prepara-aterrizaje-economico-turbulencias-geopoliticas-decadas-rumbo-monetario_1_12876523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Takaichi, a quien le gusta su apodo de la Thatcher japonesa</a>, entre la Fed de Nueva York y entidades financieras niponas dieron alas a los inversores para intuir una acci&oacute;n concertada entre los dos bancos centrales &ndash;el BoJ y la Reserva Federal&ndash; para contener la ca&iacute;da libre de ambas divisas.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la defensa del yen podr&iacute;a provocar ventas de reservas &ndash;incluidos bonos del Tesoro&ndash; y trasladar el p&aacute;nico inversor al mercado de bonos americanos, donde ya habita un clima de especial sensibilizaci&oacute;n ante cualquier se&ntilde;al contradictoria sobre la divisa de referencia del comercio, las materias primas y las reservas internacionales. 
    </p><h2 class="article-text">3. El oro vuelve a ser el term&oacute;metro del riesgo</h2><p class="article-text">
        A juicio de Carsten Menke, responsable de Investigaci&oacute;n Next Generation de Julius Baer, &ldquo;el comercio de la devaluaci&oacute;n est&aacute; en auge&rdquo; por la debilidad del d&oacute;lar, lo que eleva la sensibilidad del oro, la plata y otros activos a las fluctuaciones del billete verde. En su opini&oacute;n, los inversores &ldquo;no est&aacute;n reaccionando ni a un retroceso real, de apenas un 3% en enero, ni al riesgo percibido de una erosi&oacute;n estructural de su valor en un contexto de incertidumbre pol&iacute;tica. Los flujos especulativos dominan sobre la coyuntura econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Estos movimientos tel&uacute;ricos, que han contagiado a la plata y metales como el cobre, recogen tambi&eacute;n r&eacute;plicas s&iacute;smicas de cierto voltaje como el temor a otro cierre del Gobierno federal norteamericano por los altercado policiales en Minnesota, la sucesi&oacute;n de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal o las tensiones con aliados de la OTAN reavivadas por Groenlandia, lo que refuerza el <em>sell America trade</em> &ndash;ventas de bonos del Tesoro americano desde latitudes europeas y japonesas&ndash; o la idea de impulsar un euro como divisa <em>anti-d&oacute;lar</em>.
    </p><h2 class="article-text">4. Las &lsquo;big tech&rsquo; a&ntilde;aden dudas sobre la IA y reactivan los expedientes de desempleo</h2><p class="article-text">
        Hay varios botones de muestra. El pistoletazo de salida lo lanz&oacute; a comienzos de semana <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/amazon-despedira-16-000-empleados-oficina-mundo-segundo-gran-recorte-tres-meses_1_12942626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon y su anuncio de recorte de 16.000 empleos</a>. La ola de despidos por la competencia interna de la IA en las grandes tecnol&oacute;gicas americanas para eliminar capas de burocracia y reducir estructuras de gesti&oacute;n &ndash;seg&uacute;n el mercado&ndash; manda una se&ntilde;al n&iacute;tida de que la carrera por la IA est&aacute; empujando a las <em>big tech</em> hacia modelos menos intensivos en capital humano. 
    </p><p class="article-text">
        El volantazo no parece un hecho aislado. Ni genuinamente americano. ASML eliminar&aacute; 1.700 puestos centrados en gesti&oacute;n. Meta, Pinterest o Autodesk tambi&eacute;n recortan empleo con el objetivo de reasignar recursos hacia inversiones en IA. Al igual que Samsung. Wall Street ya empieza a ver el gasto billonario en algoritmos y computaci&oacute;n cu&aacute;ntica no solo como motor de crecimiento, sino como riesgo financiero. Porque los inversores comienzan a poner en tela de juicio que los generosos proyectos en IA sirvan para acelerar la productividad y crear mayores retornos de beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/microsoft-sigue-disparando-beneficios-meta-resiente-plan-fiscal-trump_1_12945370.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meta se ha convertido en el nuevo estandarte de la inversi&oacute;n innovadora</a> con unos desembolsos de capital de hasta 135.000 millones de d&oacute;lares con los que arrastrar&aacute; a toda su cadena industrial &ndash;desde fabricantes de chips hasta proveedores de maquinaria&ndash; en una escalada que redefine sus prioridades estrat&eacute;gicas y tensiona el negocio de los chips. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n afecta al hardware. Samsung, SK Hynix y ASML capitalizan el apetito voraz por la IA en este segmento productivo con beneficios r&eacute;cord, pese al peligro de un creciente desequilibrio entre oferta y demanda que amenaza a sectores cl&aacute;sicos como la electr&oacute;nica de consumo o la automoci&oacute;n. Microsoft y, sobre todo, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/tesla-paga-salto-politica-elon-musk-2025-negro-primera-caida-ventas-historia_1_12945268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tesla y la insistencia de Elon Musk de crear f&aacute;bricas propias en EEUU</a>, ser&aacute;n las que tendr&aacute;n que dar m&aacute;s explicaciones en futuros trimestres. A la espera de que se desvelen las hojas de ruta de 2026 de Apple y Nvidia, la IA no tendr&aacute; en el futuro inmediato el pl&aacute;cet de confianza del ejercicio pasado.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">5. 'Stablecoin', otro foco de disrupci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La Ley Genius americana del pasado verano ha sido el detonador de un viraje monetario a&uacute;n por cuantificar en toda su dimensi&oacute;n. La gran banca de inversi&oacute;n americana ya dispone de prototipos de pagos con sus propias divisas digitales, con tecnolog&iacute;a <em>blockchain</em> y vinculaci&oacute;n al d&oacute;lar. Todo un arma geopol&iacute;tica y financiera para la Casa Blanca, afirma Gillian Tett, una de las consejeras editoriales de <em>Financial Times,</em> que suscribe su hist&oacute;rico responsable de an&aacute;lisis econ&oacute;mico Martin Wolf en una reciente tribuna de opini&oacute;n. La idea de Trump es &ldquo;extender el uso global de activos digitales denominados en d&oacute;lares, lo que ayudar&iacute;a a sostener la demanda de deuda p&uacute;blica estadounidense y, con ello, a financiar d&eacute;ficits crecientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El temor es compartido por el FMI, la OCDE y el Banco Internacional de Pagos, que cuestionan la capacidad de las <em>stablecoins</em> para velar por la estabilidad, la integridad y el funcionamiento de la arquitectura financiera global. EEUU &ndash;dice Wolf&ndash; est&aacute; dispuesto a avanzar r&aacute;pido para romper cosas, por lo que Europa &ldquo;debe resistir, reforzar su soberan&iacute;a monetaria y apostar por unas stablecoins propias y estrictamente reguladas bajo las directrices del BCE y con el euro electr&oacute;nico como m&aacute;stil monetario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mercados-tambalean-son-dolar-debil_1_12949883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 21:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los mercados se tambalean al son de un dólar débil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Mercados,Finanzas,Inteligencia artificial,Japón]]></media:keywords>
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