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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio-j-domingo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio J. Domingo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2312bfa9-5467-4d77-9989-b98165accafd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño del Gran Israel de Benjamin Netanyahu ha generado en la economía hebrea mecanismos de resiliencia que han eludido la recesión. Pero la elevada factura de los dos años de conflictividad bélica con Irán y Líbano ha provocado un deterioro fiscal del 8,5% de su PIB, un hundimiento de la demanda interna que amenaza con perpetuarse</p><p class="subtitle">La imagen de Israel se hunde al punto más bajo de su historia</p></div><p class="article-text">
        Hasta los recientes ataques iran&iacute;es con drones y misiles a territorio israel&iacute;, la narrativa econ&oacute;mica dominante en el pa&iacute;s hebreo era la de un patr&oacute;n de crecimiento capaz de absorber shocks con notable rapidez. En la actualidad, sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-busca-desesperada-salida-iran-sembrar-caos-rastro-objetivos-justifico-guerra_1_13132060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la guerra abierta desatada contra Ir&aacute;n</a> para afianzar el proyecto del Gran Israel que se ha propuesto imponer Benjamin Netanyahu ha mermado la confianza ciudadana, empresarial e inversora en el poder de resistencia de un PIB tasado en 666.400 millones de d&oacute;lares, similar al de Argentina, Suecia o Singapur, que empieza a mostrar fisuras profundas y cada vez m&aacute;s estructurales. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o de conflictividad geopol&iacute;tica y militar para expandir el sue&ntilde;o del gubernamental Likud y de otros partidos ultraortodoxos en Oriente Pr&oacute;ximo e instaurar la hegemon&iacute;a israel&iacute; en la regi&oacute;n ha dejado muestras de resiliencia, con un impactante repunte de la actividad del 3,1% en 2025. Muy por encima del 1% del ejercicio precedente, el peor dato en dos decenios, con la excepci&oacute;n de los primeros latidos del ciclo de negocios post-Covid surgido con f&oacute;rceps monetarios y fiscales en todo el mundo para sacar a la econom&iacute;a global de su hibernaci&oacute;n por la pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el dinamismo israel&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/imagen-israel-hunde-punto-historia_1_13141427.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encierra un riesgo latente y cada vez m&aacute;s visible</a>. El cheque militar de abordar dos misiones b&eacute;licas simult&aacute;neas &ndash;ocupaci&oacute;n del sur de El L&iacute;bano y la aniquilaci&oacute;n del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s en Ir&aacute;n, su enemigo irreconciliable dentro de la regi&oacute;n m&aacute;s convulsa del planeta&ndash; empieza a alterar sus cuentas p&uacute;blicas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alerta no procede de ning&uacute;n agente antisemita. Ni de instituciones multilaterales de las que reniega Tel Aviv casi tanto como la Administraci&oacute;n Trump. Es el propio Banco Central de Israel el que ha emitido las se&ntilde;ales de alarma. El coste acumulado de la guerra equivale ya al 8,6% del PIB, unos 177.000 millones de shekels (57.000 millones de d&oacute;lares). Pero, adem&aacute;s, la coyuntura israel&iacute; deja un n&iacute;tido desequilibrio. &ldquo;La econom&iacute;a se ha asentado sobre el impulso reciente de su sector exterior, que sigue certificando un s&oacute;lido rebote que contrasta con un consumo familiar y una inversi&oacute;n empresarial cada vez m&aacute;s d&eacute;biles&rdquo; aduce Nicholas Farr, de Capital Economics. 
    </p><p class="article-text">
        De modo que el PIB contin&uacute;a instalado en una senda del crecimiento, aunque lo hace &ldquo;de forma distorsionada, muy dependiente de factores ajenos a su din&aacute;mica dom&eacute;stica y con la necesidad de recibir est&iacute;mulos extraordinarios para afrontar sus ascendentes gastos en Defensa&rdquo;, previene Farr.
    </p><p class="article-text">
        El FMI, que acaba de rebajar dos d&eacute;cimas (desde febrero) su predicci&oacute;n de crecimiento global en 2026, hasta el 3,1% por &ldquo;la contracci&oacute;n del flujo energ&eacute;tico por Ormuz, da&ntilde;os a infraestructuras energ&eacute;ticas por el conflicto armado y disrupciones en las cadenas de valor y de suministro&rdquo;, no ha pronosticado una valoraci&oacute;n sobre los efectos de la guerra en la econom&iacute;a israel&iacute;, que f&iacute;a a la revisi&oacute;n de los organismos oficiales del pa&iacute;s. Pero resulta elocuente su visi&oacute;n previa al comienzo de las hostilidades. En febrero, el Fondo emiti&oacute; su informe del Art&iacute;culo VI &ndash;diagn&oacute;sticos anuales a todos sus estados miembros&ndash; en el que auguraba un incremento del PIB del 3,5% con tendencia al alza, aunque &ldquo;condicionada&rdquo; a la inexistencia de conflictividad b&eacute;lica regional. 
    </p><p class="article-text">
        En caso contrario &ndash;alertaban sus expertos bajo un escenario en el que la dial&eacute;ctica geopol&iacute;tica ya hab&iacute;a elevado la tensi&oacute;n militar&ndash; &ldquo;se producir&aacute;n ca&iacute;das temporales de inversi&oacute;n y empleo&rdquo;, seg&uacute;n la duraci&oacute;n de contienda, y &ldquo;aumentos graduales y, en ocasiones, exponenciales, del gasto por los costes asociados a la factura b&eacute;lica&rdquo;. Tambi&eacute;n en los precios, que experimentar&iacute;an repuntes desde una inflaci&oacute;n &ldquo;relativamente controlada&rdquo; en el entorno del 2,6% antes de la guerra.
    </p><h2 class="article-text">Econom&iacute;a tecnol&oacute;gicamente avanzada con fuga de talento </h2><p class="article-text">
        &ldquo;El <em>shock</em> geopol&iacute;tico mantiene el dinamismo israel&iacute; por debajo de su potencial de crecimiento&rdquo;, al que contribuyen especialmente el alto componente tecnol&oacute;gico de su tejido productivo y su capital humano. El Fondo apostaba por un d&eacute;ficit del 3,9% en 2026, un objetivo loable, aunque insuficiente para reducir su deuda, del 67,2% del PIB al t&eacute;rmino de 2025, y que lleg&oacute; a suponer el 99% del PIB al inicio del milenio. 
    </p><p class="article-text">
        En sinton&iacute;a con el Banco de Israel, que proyectaba que la econom&iacute;a remontara un 5,2% este a&ntilde;o para estabilizar el endeudamiento soberano. Su gobernador, Amir Yaron, avisa ahora de que el incremento del desequilibrio presupuestario y la revisi&oacute;n a la baja del vigor del PIB van a elevar &ldquo;inevitablemente&rdquo; la ratio de deuda. La reciente aprobaci&oacute;n del gabinete de Netanyahu de un cheque extra de 13.000 millones de d&oacute;lares para financiar la guerra refuerza esa tendencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el conflicto armado no solo acarrea disfunciones fiscales contables. Tambi&eacute;n pone en un brete la inserci&oacute;n internacional de Israel. El deterioro de las relaciones diplom&aacute;ticas, en especial con ciertos socios europeos, tiene efectos tangibles en unas exportaciones que han descendido en 8 miembros de la UE m&aacute;s cr&iacute;ticos con la ofensiva de Tel Aviv en la regi&oacute;n. Ya en 2024, las ventas al mercado interior cayeron en 1.000 millones de d&oacute;lares, mientras que el a&ntilde;o pasado se contabilizaron 1.500 millones menos. El propio banco emisor israel&iacute; sugiere, no sin un poso de cautela, que &ldquo;las posiciones pol&iacute;ticas est&aacute;n influyendo en los vol&uacute;menes comerciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al desgaste externo, sost&eacute;n de momento del dinamismo econ&oacute;mico actual, se suman las dudas sobre la duraci&oacute;n de la guerra con Ir&aacute;n. Las mismas incertidumbres que el FMI menciona con insistencia para justificar la fragilidad de las treguas, la provisionalidad de sus predicciones y los riesgos de que el colapso energ&eacute;tico derive en una debacle financiera. Una nota de JP Morgan a clientes introduce una variable decisiva. &ldquo;El impacto econ&oacute;mico mundial y regional depender&aacute;, sobre todo, del tiempo&rdquo;. A partir del cual, sus analistas presentan un escenario base que var&iacute;a a medida que el conflicto armado se prolonga e introduce variables como una escalada militar de mayor entidad en Oriente Pr&oacute;ximo, cambios en los objetivos militares &ndash;como la renuncia tanto de la Casa Blanca como de Tel Aviv, forzado o no por las circunstancias, a un cambio de r&eacute;gimen en Ir&aacute;n&ndash; o, la m&aacute;s extendida en el calendario, una deriva hacia una guerra de desgaste.
    </p><p class="article-text">
        Las perspectivas sobre este &uacute;ltimo horizonte son sombr&iacute;as. M&aacute;s movilizaci&oacute;n de reservistas, una mayor disrupci&oacute;n productiva, presiones alcistas sobre los precios y menor margen para recortes de tipos de inter&eacute;s. Con independencia del panorama, el banco de inversi&oacute;n ha reducido su meta el crecimiento para Israel en 2026 al 4,1%, mientras anticipa la implantaci&oacute;n de una estrategia monetaria m&aacute;s restrictiva el resto del a&ntilde;o. Por la &ldquo;resiliencia operativa&rdquo; para conservar su ritmo de actividad &ldquo;parcialmente y bajo condiciones de guerra&rdquo; por su r&aacute;pida capacidad institucional, tecnol&oacute;gica y social a panoramas b&eacute;licos, con periodos de transici&oacute;n econ&oacute;mica y de flexibilidad productiva adecuados a los cambios coyunturales. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &ldquo;esta resistencia activa contiene l&iacute;mites&rdquo;, advierten en JP Morgan. Y son de calado estructural. Porque el c&oacute;ctel de conflictividad duradera, tensiones diplom&aacute;ticas y posibles fugas de talento preocupa cada vez m&aacute;s a las autoridades del pa&iacute;s y amenaza con erosionar una arista esencial de su modelo econ&oacute;mico: su marcado perfil innovador con una amplia inserci&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        El ecosistema de alta tecnolog&iacute;a israel&iacute; es el motor de las exportaciones, el gancho de la inversi&oacute;n extranjera y el acicate de la notable productividad registrada por Tel Aviv en tiempos de paz. O, dicho de otro modo: es el gran amortiguador frente a inestabilidades externas. Una guerra sin cuartel, sin fecha de alto el fuego y con una permanente movilizaci&oacute;n de reservistas deteriora la fuerza laboral, altamente cualificada, y eleva el riesgo de los inversores internacionales, con los inmediatos efectos reputacionales, de fugas de talento y de corrosi&oacute;n de la ventaja competitiva labrada por Israel en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El banco central habla de amenaza de <em>brain drain</em> (fuga de cerebros) por la guerra en su &uacute;ltimo informe de situaci&oacute;n. Es decir, de temor a salidas masivas de capital humano de alta cualificaci&oacute;n t&eacute;cnico-profesional que traer&iacute;an unos efectos destructivos multiplicadores. Entre otros, menor innovaci&oacute;n, arritmias en el crecimiento, d&eacute;ficits fiscal y comercial estructurales, encarecimiento del dinero e impulso de la deuda. Una bomba de relojer&iacute;a que se encargar&iacute;a de rebajar el atractivo financiero, poner en alerta a las agencias de ratings para reducir las calificaciones soberanas de Israel y limar la capacidad de respuesta gubernamental ante futuras crisis. &ldquo;La resiliencia israel&iacute; tiene un umbral temporal a partir del cual el deterioro se acelerar&aacute; de una forma no lineal, sino exponencial&rdquo;, alertan en JP Morgan. Farr, por su parte, enfatiza el probable aumento de los costes crediticios si la tensi&oacute;n b&eacute;lica y geopol&iacute;tica se perpet&uacute;a. &ldquo;Ser&iacute;a el detonante de una par&aacute;lisis de la actividad&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Privatizaciones en Defensa para costear la guerra</h2><p class="article-text">
        Este temor a la huida de talento y al agravamiento de las tensiones presupuestarias, financieras y tecnol&oacute;gicas por la escalada militar ha empujado ya al gabinete de Netanyahu a acometer una medida poco habitual en Israel. El pa&iacute;s digitalmente m&aacute;s avanzado de la regi&oacute;n ha decidido que tiene que competir fiscalmente por atraer y fidelizar la destreza profesional. Con incentivos para repatriar pericia tecnol&oacute;gica en plena carrera por la hegemon&iacute;a de la IA y la econom&iacute;a del dato y el algoritmo. Toda vez que la fuga de trabajadores cualificados ha repuntado en un 45% desde 2023. Dror Bin, de la Autoridad de Innovaci&oacute;n israel&iacute;, reconoce que &ldquo;el capital humano es lo que hace que el sector tecnol&oacute;gico, que representa la sexta parte del PIB y m&aacute;s de la mitad del sector exterior, tenga &eacute;xito&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desgaste econ&oacute;mico de la guerra tambi&eacute;n se vislumbra en el &aacute;mbito financiero. La Bolsa de Tel Aviv, tras un repunte inicial ante la expectativa de una guerra corta con Ir&aacute;n, ha perdido parte de las ganancias iniciales. El &iacute;ndice TA-125 ha retrocedido con fuerza en las &uacute;ltimas semanas, a pesar del pulso alcista de esta semana al calor de los vientos favorables a un acuerdo de alto el fuego. M&aacute;s all&aacute; de comportamiento puntuales, los mercados de capital israel&iacute;es reflejan con una meridiana nitidez el contagio por el impacto del encarecimiento energ&eacute;tico, la ralentizaci&oacute;n del turismo y los episodios de rampante incertidumbre global. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, subyacen comportamientos parad&oacute;jicos como el de la divisa israel&iacute;. En general, el shekel ha resistido. Incluso se ha apreciado por momentos, llegando a registrar niveles superiores a las 3 unidades por d&oacute;lar al comienzo de las operaciones militares. En gran medida, como fruto de la fortaleza de la confianza inversora en su industria tecnol&oacute;gica. Aunque tambi&eacute;n ha mostrado signos de debilidad. En funci&oacute;n de las revelaciones sobre el coste de la guerra que han surgido a cuentagotas. La mayor ca&iacute;da del peso monetario del shekel se produjo en Semana Santa, cuando Tel Aviv admiti&oacute; que el coste directo superaba ya varias decenas de miles de millones de d&oacute;lares y que las p&eacute;rdidas podr&iacute;an rebasar los 9.000 millones de shekels semanales bajo una climatolog&iacute;a adversa de movilizaci&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n del equipo econ&oacute;mico de Netanyahu ha llevado al gabinete a estudiar procesos de privatizaci&oacute;n de firmas estatales estrat&eacute;gicas como Israel Aerospace Industries. &ldquo;La necesidad de obtener recursos adicionales para Defensa obliga a monetizar activos p&uacute;blicos&rdquo;, justificaba hace varias jornadas Yali Rothenberg, alto cargo del Ministerio de Hacienda a <em>Financial Times</em>. Y a recibir cr&iacute;ticas del mercado por la falta de previsibilidad del gobierno. Eran Yashiv, profesor en la Universidad de Tel Aviv detecta riesgo de erosi&oacute;n en el modelo de &ldquo;startup nation&rdquo; de Israel, de una econom&iacute;a abierta a otra m&aacute;s cerrada por falta de planificaci&oacute;n de un gabinete al que le obsesiona la victoria militar a cualquier precio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En similares t&eacute;rminos contesta Daniel Byman, del Center for Strategic and International Studies (CSIS), para quien los conflictos en los que est&aacute; involucrado Tel Aviv no se ganan solo en el plano militar. Ir&aacute;n -alerta- est&aacute; logrando desplazar los costes al sistema global, encareciendo la energ&iacute;a y tensionando las econom&iacute;as. Incluso en un escenario de triunfo t&aacute;ctico-militar, &ldquo;podr&iacute;a darse una derrota econ&oacute;mica, aunque sea parcial, de Israel&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cheque-militar-netanyahu-somete-economia-israel-erosion-presupuestaria-controles-oficiales_1_13149045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cheque militar de Netanyahu somete a la economía de Israel a una erosión presupuestaria sin controles oficiales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Benjamin Netanyahu,PIB,Deuda pública,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fragil-tregua-iran-prolonga-colapso-energetico-espiral-inflacionista-global-cierre-ormuz_1_13132902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd92efa0-2ef4-4149-80f3-154aee1fa34a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El frágil alto el fuego apenas ha alejado las dudas que se ciernen sobre la economía global ni apaciguado el fantasma de la estanflación: el mundo sigue expuesto a un shock energético que se ha propagado especialmente por Asia, amenaza a Europa y atenaza las estrategias monetarias de los bancos centrales</p><p class="subtitle">La guerra de Oriente Medio arrastra a Europa a la estanflación</p></div><p class="article-text">
        La tregua de dos semanas aceptada por EEUU e Ir&aacute;n y surgida con f&oacute;rceps bajo una sorprendente mediaci&oacute;n paquistan&iacute; con influencia soterrada de China, naci&oacute; herida de gravedad. En apenas unas horas, emergieron varias variables geoestrat&eacute;gicas de primer orden que advert&iacute;an de que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/eeuu-e-iran-preparan-negociar-pakistan-salvar-tregua-e-israel-abre-dialogar-libano_1_13131178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la desconfianza entre Washington y Teher&aacute;n es profunda</a> y dif&iacute;cil de desenredar. La principal de ellas, para el r&eacute;gimen iran&iacute;, es la interrupci&oacute;n de los bombardeos israel&iacute;es en el sur del L&iacute;bano. Para el intimidador Donald Trump, la reanudaci&oacute;n del tr&aacute;fico mar&iacute;timo por el Estrecho de Ormuz, que desencaden&oacute; su amenazante mensaje de arrasar &ldquo;la civilizaci&oacute;n persa&rdquo; para forzar el alto el fuego. Podr&iacute;a parecer un nuevo episodio de su relato TACO. 
    </p><p class="article-text">
        Ese <em>Trump Always Chickens Out</em> que se podr&iacute;a traducir como un &ldquo;siempre se achanta&rdquo; que, en esta ocasi&oacute;n, m&aacute;s que en sus escenificaciones en el &aacute;mbito comercial, contuvo el aliento de todo el planeta. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La aceptaci&oacute;n inicial de Teher&aacute;n de permitir el flujo naval por Ormuz</a> concedi&oacute; un fugaz bal&oacute;n de ox&iacute;geno energ&eacute;tico a una larga lista de pa&iacute;ses crudo-dependientes y un cierto respiro a la burbuja petrol&iacute;fera que empezaba a tomar cuerpo, bajo la estrecha vigilancia de los bancos centrales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en apenas unas horas, el voltaje geopol&iacute;tico y la inquietud econ&oacute;mica y burs&aacute;til se volvieron a hacer patentes y el <em>shock</em> energ&eacute;tico global que hab&iacute;a emergido las jornadas previas y posteriores a la Semana Santa cristiana volvi&oacute; a reaparecer. El pacto trabado a contrarreloj por la Administraci&oacute;n Trump y el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s era demasiado d&eacute;bil y exig&iacute;a, como admiti&oacute; la Casa Blanca el pasado jueves, negociaciones directas con los asuntos m&aacute;s espinosos sobre la mesa. Entre ellos, la reclamaci&oacute;n iran&iacute; del final de las hostilidades en territorio liban&eacute;s que, hasta entonces, estaba fuera del radar militar y diplom&aacute;tico estadounidense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hizo oscilar el precio del <em>oro negro</em> en torno a los triples d&iacute;gitos. Pero la cotizaci&oacute;n del barril y el exceso de crudo en el mercado no son los &uacute;nicos bar&oacute;metros de un <em>shock </em>energ&eacute;tico que tiene aristas m&aacute;s pronunciadas que limar. Entre otras, la seguridad del transporte mar&iacute;timo y de los centros productivos e infraestructuras de petr&oacute;leo y gas en Oriente Pr&oacute;ximo, castigadas por el largo mes de guerra &mdash;todav&iacute;a sin provocar el cierre del grifo energ&eacute;tico, precisan los analistas del mercado&mdash;, sin olvidarse de la gesti&oacute;n de los inventarios de crudo o de las primas de riesgo a las navieras y sobre las facturas de los combustibles f&oacute;siles en circulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una voz autorizada como la de Michael Singh, ex responsable del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, anticipaba a la agencia Bloomberg estas dificultades nada m&aacute;s proclamarse la tregua. &ldquo;No es una resoluci&oacute;n de paz, sino, m&aacute;s bien, un respiro en la escalada b&eacute;lica&rdquo; que atestigua que ambas partes &ldquo;est&aacute;n muy lejos de cualquier <em>entente cordiale</em>&rdquo; porque el escenario no apunta precisamente a una sustituci&oacute;n en la c&uacute;pula de poder iran&iacute;, la misi&oacute;n que activ&oacute;, te&oacute;ricamente, las hostilidades de la Casa Blanca en Oriente Pr&oacute;ximo y que escond&iacute;a la contribuci&oacute;n de Trump a la construcci&oacute;n del Gran Israel que persigue Benjam&iacute;n Netanyahu. 
    </p><p class="article-text">
        Los mercados &ldquo;se han tomado un descanso para tomar aire&rdquo;, aunque la econom&iacute;a mundial &ldquo;siga plenamente expuesta&rdquo;, alertaba Singh. Incluso tras el reinicio de las hostilidades posteriores, al que Ir&aacute;n puso otra pausa casi inmediata al suspender sus ataques ante la opci&oacute;n de di&aacute;logo con el nuevo emisario americano, el vicepresidente JD Vance. Pero para bancos de inversi&oacute;n como Goldman Sachs, <a href="https://www.eldiario.es/economia/efectos-petroleo-100-dolares-barrera-psicologica-rompe-previsiones-promete-inflacion_1_13053448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Brent, barril de referencia en Europa, promediar&aacute; ya los 100 d&oacute;lares </a>en 2026 si Ormuz permanece cerrado un mes m&aacute;s. Su estratega Daan Struyven precisa en una nota a sus clientes que la tregua &ldquo;seguir&aacute; siendo demasiado sensible&rdquo;, incluso con la mediaci&oacute;n del n&uacute;mero dos de la Administraci&oacute;n Trump, y que &ldquo;los riesgos futuros sobre el precio del crudo se inclinan al alza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, si la pasarela mar&iacute;tima controlada por Teher&aacute;n reanuda el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo, el Brent se situar&iacute;a en los 82 d&oacute;lares en el tercer trimestre y en los 80 en el &uacute;ltimo del a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/gasolina-diesel-fueloil-clave-comercio-mundial-jaque-guerra-oriente-medio_1_13109350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La descongesti&oacute;n naval, pues, sigue siendo una inc&oacute;gnita.</a> A&uacute;n contin&uacute;an hacinados en las aguas del Golfo P&eacute;rsico alrededor de 800 buques &mdash;la mayor&iacute;a, cargados de crudo, gas natural licuado o combustibles refinados, seg&uacute;n c&aacute;lculos del mercado&mdash; incapaces de seguir sus rutas mercantes. Solo una veintena de ellos llegaron a recibir custodia oficial de la Guardia Costera iran&iacute; durante las jornadas previas al final del ultim&aacute;tum de Washington.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, previo pago de peajes monetarios que han engrosado las arcas iran&iacute;es. Y con la exigencia de que cada naviera pagara sus peajes a trav&eacute;s de criptomonedas. As&iacute; lo asegura Hamid Hosseini, portavoz del Sindicato de Exportadores de Petr&oacute;leo, al Financial Times, arguyendo &ldquo;la necesidad de controlar el tr&aacute;fico de armas&rdquo; y alertando que estos procedimientos &ldquo;llevar&aacute;n su tiempo para supervisar buque a buque&rdquo;. Pero Ir&aacute;n &mdash;precisa&mdash; &ldquo;no tiene ninguna prisa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los instantes de tregua, la amplificaci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapso energ&eacute;tico y de las disrupciones log&iacute;sticas</a> parecieron relajarse. Reflejo de que las aguas inversoras eran turbulentas y que los mercados navegan sin apenas visibilidad. Y a pesar de las artima&ntilde;as que Teher&aacute;n lleva usando para sortear las sanciones occidentales a sus ventas de crudo y que son lo suficientemente extensas como para alterar el negocio petrol&iacute;fero.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Quejas petroleras, da&ntilde;os en pa&iacute;ses crudo-dependientes</h2><p class="article-text">
        Del lado de la oferta, los ejecutivos de las grandes petroleras, desde la saud&iacute; Aramco hasta Exxon Mobil, incid&iacute;an antes de la tregua en que, pese a los beneficios ca&iacute;dos del cielo durante semanas, el mercado del crudo no est&aacute; en condiciones de reajustar precios de forma sostenible en medio de una crisis geopol&iacute;tica de esta magnitud. Esencialmente, porque act&uacute;an dentro de horizontes de inversi&oacute;n de d&eacute;cadas, lo que limita su capacidad para reaccionar ante shocks de corto plazo. Incluso con precios elevados, las incertidumbres &mdash;agravadas por decisiones pol&iacute;ticas cambiantes y mensajes contradictorios desde Washington&mdash; frenan sus expectativas productivas y crean una paradoja compleja. El sector te&oacute;ricamente m&aacute;s beneficiado por la crisis es incapaz de ejercer de amortiguador del sistema. 
    </p><p class="article-text">
        Aducen que los da&ntilde;os ocasionados a refiner&iacute;as, campos extractivos y plantas de exportaci&oacute;n han alterado su capacidad f&iacute;sica para suministrar energ&iacute;a y transformado la crisis en un problema de seguridad industrial y log&iacute;stica en toda regla. Algo que excede de los par&aacute;metros del mercado y que deja entrever que, en opini&oacute;n de las <em>supermajors</em>, las disrupciones de la guerra tendr&aacute;n unos efectos duraderos y que la reconstrucci&oacute;n de sus activos energ&eacute;ticos requerir&aacute; a&ntilde;os y miles de millones de inversi&oacute;n. Incluso despu&eacute;s de que cesen las hostilidades. Es decir, que la contienda no solo ha distorsionado sus perspectivas de acumulaci&oacute;n de reservas estrat&eacute;gicas o b&uacute;squedas de nuevas balsas energ&eacute;ticas y de fuentes alternativas y limpias, sino que ha puesto en el punto de mira la urgente necesidad de reconfigurar la arquitectura energ&eacute;tica global. En t&eacute;rminos de seguridad productiva y de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Chevron o ConocoPhillips, dos de las petroleras estadounidenses m&aacute;s expuestas a la guerra en el Golfo, han expresado directamente a la Administraci&oacute;n Trump mensajes de protecci&oacute;n de sus activos estrat&eacute;gicos en la regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en el lado de la demanda, la guerra abierta ha pasado facturas cuantiosas a los pa&iacute;ses altamente dependientes de los combustibles f&oacute;siles. El impacto m&aacute;s tangible se ha concentrado en Asia. En econom&iacute;as como las de Filipinas, Tailandia y Sri Lanka donde la restricci&oacute;n energ&eacute;tica se ha traducido s&uacute;bitamente en espirales inflacionistas con tensiones sociales. En Filipinas, con una intensa necesidad de importaci&oacute;n de crudo, su IPC salt&oacute; hasta el 4,1%, muy por debajo del 2,4% de febrero por el encarecimiento de la gasolina y el di&eacute;sel mientras el tipo de cambio de su peso se hund&iacute;a hasta registros hist&oacute;ricamente bajos respecto al d&oacute;lar, lo que oblig&oacute; a Manila a declarar el estado de emergencia energ&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Tailandia, por su parte, ha recurrido a subsidios y medidas de contenci&oacute;n para evitar un traslado completo a la inflaci&oacute;n general, mientras Sri Lanka &mdash;el mercado m&aacute;s vulnerable a los ojos del FMI, junto a Pakist&aacute;n, mediador en el alto el fuego&mdash;, reintrodujo racionamientos de combustible y limitaciones en las jornadas laborales y salarios. 
    </p><p class="article-text">
        Esta tr&iacute;ada de pa&iacute;ses asi&aacute;ticos componen un patr&oacute;n de comportamiento que deja como secuela el conflicto armado en Ir&aacute;n. Una energ&iacute;a m&aacute;s cara que implica un transporte m&aacute;s costoso y unas cestas de alimentos de primera necesidad que se han disparado y erosionado a una velocidad inaudita el poder adquisitivo de sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        India e Indonesia tambi&eacute;n se han enfrentado a presiones sobre sus divisas. Al igual que Corea del Sur a unos inusitados riesgos comerciales. O China a un desabastecimiento de sus sectores; especialmente, industriales. As&iacute; lo advierte Musa Kim Jong-do, director de la oficina de Trends Research &amp; Advisory en Se&uacute;l y profesor de Korea University. &ldquo;El encarecimiento sostenido de los flujos energ&eacute;ticos f&oacute;siles amenaza con erosionar la competitividad industrial y trasladar inflaci&oacute;n al resto del mundo a trav&eacute;s de las exportaciones chinas&rdquo; en el continente. 
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os colaterales, a su juicio, no van a ser lineales, ya que afectan tambi&eacute;n a los fertilizantes, el transporte mar&iacute;timo y las cadenas manufactureras completas, amplificando el impacto inicial del crudo, mientras dure el reajuste. No en vano, casi las tres cuartas partes de la poblaci&oacute;n del planeta &mdash;el 74%&mdash; habita en pa&iacute;ses importadores netos de combustibles f&oacute;siles, seg&uacute;n el grupo global de expertos en energ&iacute;a, con mercados como el japon&eacute;s, el surcoreano, el alem&aacute;n o el turco con m&aacute;s de las dos terceras partes de las fuentes f&oacute;siles de sus mix energ&eacute;ticos adquiridas del exterior. 
    </p><h2 class="article-text">Contagio a las coyunturas industrializadas</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n EEUU parece cercado, en cierto modo, por el <em>shock </em>energ&eacute;tico global. Algunos analistas situaban sus previsiones de IPC en el 4,1% en abril antes de la tregua con &ldquo;escasas posibilidades&rdquo; de que la Reserva Federal, como desea y presiona Trump, relaje el precio del dinero. Al menos, hasta el oto&ntilde;o, aunque algunos lo retrasan hasta diciembre. Toda vez que la creaci&oacute;n de empleo vuelve a emitir se&ntilde;ales de vitalidad en primavera. Pese a que en 2019 la primera potencia global mostr&oacute; su capacidad para convertirse en primer exportador neto de crudo, una tecla que Trump puede tocar para regar de nuevo de <em>oro negro</em> estadounidense el mercado haciendo uso de sus reservas estrat&eacute;gicas. La gasolina se ha disparado en EEUU un 36,7% desde el inicio de la guerra; el gas en Europa, un 46,9%. El BCE podr&iacute;a subir tipos ya este mes si los <em>halcones</em> ganan la batalla en su c&uacute;pula ejecutiva. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De igual modo, los <em>petroestados</em> del Golfo est&aacute;n reconsiderando a marchas forzadas desviar su flujo petrol&iacute;fero a trav&eacute;s de oleoductos transversales con destino al Mar Rojo. El llamado Este-Oeste de Arabia Saud&iacute; se considera un adelantado a los tiempos para paliar los cuellos de botella de Ormuz. Bajo gesti&oacute;n de Aramco, sufri&oacute; uno de los primeros ataques con drones iran&iacute;es en la falsa tregua, si bien su propietaria, la petrolera saud&iacute;, se mostr&oacute; optimista de poder reparar los da&ntilde;os ocasionados en varios puntos de sus 1.200 kil&oacute;metros de recorrido. Los emiratos barajan ahora varias tuber&iacute;as con destino al Mar Rojo que fueron rechazadas por sus autoridades por su elevado coste y los riesgos de ataques de hut&iacute;es yemen&iacute;es y piratas somal&iacute;es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde la estanflaci&oacute;n parece haberse instalado con m&aacute;s comodidad es en Europa.</a> &ldquo;Energ&iacute;a cara implica importaci&oacute;n de inflaci&oacute;n&rdquo;, recordaba estos d&iacute;as Fabio Panetta, miembro del Comit&eacute; Ejecutivo del BCE para quien la ruptura de las cadenas energ&eacute;ticas y da&ntilde;os en infraestructuras provocan que &ldquo;la normalizaci&oacute;n de los precios sea lenta&rdquo; y efectos &ldquo;potencialmente duraderos&rdquo; de estancamiento econ&oacute;mico con espiral inflacionista en la zona del euro. Un pesimismo que se traslada al &aacute;mbito pol&iacute;tico. El comisario de Energ&iacute;a, Dan J&oslash;rgensen, advierte de un shock &ldquo;de largo recorrido&rdquo; con precios elevados durante bastante tiempo que propician la aprobaci&oacute;n de medidas excepcionales como el uso de reservas estrat&eacute;gicas o el racionamiento de combustibles en tiempos de &ldquo;cautela presupuestaria&rdquo; que podr&iacute;an derivar en &ldquo;consecuencias fiscales graves&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/fragil-tregua-iran-prolonga-colapso-energetico-espiral-inflacionista-global-cierre-ormuz_1_13132902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La frágil tregua en Irán prolonga el colapso energético y la espiral inflacionista global por el cierre de Ormuz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Petróleo,Consumo energético,Inflación,Irán,Combustibles fósiles,China,Asia,Arabia Saudí,Emiratos Árabes Unidos,Gas natural,Precios,IPC - Índice de Precios de Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed62cb4a-8d90-45fe-afff-e8e820da402a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El patrón productivo iraní no solo no ha colapsado tras el conflicto armado, sino que ha entrado en modo economía de guerra con signos de vitalidad pese al deterioro presupuestario de varios decenios de sanciones internacionales, escasez de divisas y una inflación crónica. La Casa Blanca ha rescatado al enfermo económico persa, que se lucra de un barril de petróleo de tres dígitos
</p><p class="subtitle">Ni la gasolina, ni el diésel: el fueloil es la clave para el comercio mundial y está en jaque por la guerra en Oriente Medio</p></div><p class="article-text">
        Ir&aacute;n ha convertido la guerra en un ping&uuml;e beneficio. En las mismas narices de sus dos agresores: Estados Unidos e Israel. Una tupida y eficiente red de negocios opacos vinculados al tr&aacute;nsito petrol&iacute;fero y gas&iacute;stico con peaje por el geoestrat&eacute;gico <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrecho de Ormuz</a>, bajo el estricto control del r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s y vigilancia a&uacute;n m&aacute;s f&eacute;rrea de la Guardia Revolucionaria, ha sacado de la UVI a la maltrecha econom&iacute;a persa. Los ingresos ca&iacute;dos del cielo de un <a href="https://www.eldiario.es/economia/gasolina-diesel-fueloil-clave-comercio-mundial-jaque-guerra-oriente-medio_1_13109350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barril que se ha disparado hasta los triples d&iacute;gitos</a> y las regal&iacute;as adicionales solicitadas a buques bajo bandera de pa&iacute;ses a los que la c&uacute;pula dirigente iran&iacute; otorga el pl&aacute;cet de amistad diplom&aacute;tica &mdash;como India, que inici&oacute; el tr&aacute;fico de petroleros por la pasarela del Golfo P&eacute;rsico&mdash;, han proporcionado los balones de ox&iacute;geno que las arcas iran&iacute;es demandaban como agua de mayo para sanear las cuentas estatales. 
    </p><p class="article-text">
        Teher&aacute;n ha convertido la presi&oacute;n geopol&iacute;tica global en ventaja estrat&eacute;gica al cumplir <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/nombrar-nuevo-lider-menor-problemas-iran_129_13052088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mandato de Al&iacute; Jamenei</a> de regionalizar, primero, y globalizar, despu&eacute;s, las hostilidades armadas. El l&iacute;der espiritual asesinado por los ataques a&eacute;reos de EEUU e Israel al inicio del conflicto estaba en lo cierto. Su pa&iacute;s ten&iacute;a la capacidad de protagonizar un doble efecto bumer&aacute;n. Da&ntilde;ar, por un lado, a la econom&iacute;a mundial y sanear, al mismo tiempo, la suya propia en caso de guerra abierta con Washington y Tel Aviv. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema productivo persa ha entrado en una fase de r&aacute;pida y profunda transformaci&oacute;n. Desde una econom&iacute;a sometida al yugo de las sanciones internacionales por los avances en su programa nuclear &mdash;siempre declarado de uso civil por parte del r&eacute;gimen&mdash; hacia un modelo en emergencia de guerra sofisticado y capaz de extraer rentas extraordinarias del encarecimiento del oro negro. Ormuz ha devuelto recursos a las desangeladas arcas iran&iacute;es mientras <a href="https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaba en paralelo el orden internacional</a>. En varios frentes. Desde el temor de los principales bancos centrales a una <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-oriente-medio-arrastra-europa-estanflacion_1_13102578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estanflaci&oacute;n</a> que les obligar&iacute;a a retomar la senda restrictiva de tipos de inter&eacute;s y a formalizar ventas masivas de bonos del Tesoro americano para apuntalar sus econom&iacute;as y divisas, hasta el riesgo de un colapso energ&eacute;tico que el mercado, que viene de registrar un marzo negro, todav&iacute;a no descarta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la guerra, que para no pocos analistas tendr&iacute;a que haber precipitado a Ir&aacute;n a la quiebra t&eacute;cnica por su fragilidad productiva, la escasez de su cesta de divisas internacionales y una galopante y persistente inflaci&oacute;n provocada, en gran medida, por las sanciones y embargos occidentales, ha impulsado la mutaci&oacute;n hacia una econom&iacute;a militarizada a marchas forzadas que ha generado una sorprendente rentabilidad. As&iacute; lo subraya <em>The Economist</em> en un reciente an&aacute;lisis en el que asegura que el r&eacute;gimen puede estar siendo golpeado en el campo de batalla, pero est&aacute; ganando, al mismo tiempo, la contienda energ&eacute;tica. Esencialmente, por el <em>shock</em> de oferta en el crudo y el gas. 
    </p><p class="article-text">
        El bypass de Ormuz ha mermado las ventas de combustibles f&oacute;siles de sus vecinos p&eacute;rsicos &mdash;los emiratos y Arabia Saud&iacute;&mdash;, mientras Teher&aacute;n hace caja con su combinaci&oacute;n de peajes de tr&aacute;nsito, una sutil tolerancia del riesgo mediante permisos de tr&aacute;nsito a una selecta lista de petroleros y metaneros y la experiencia larvada en d&eacute;cadas para eludir las sanciones occidentales con cargos en alta mar que esperan contratos al mejor postor y rumbos sin definir. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una paradoja que, a buen seguro, no estaba en los esquemas de la Administraci&oacute;n Trump. Ni del Gobierno de Benjam&iacute;n Netanyahu: cuanto m&aacute;s se desestabiliza el mercado, mayor es la rentabilidad potencial para que Ir&aacute;n siga operando con sus m&aacute;rgenes de beneficio. 
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s <em>inri</em>, esta estrategia dista mucho de ser improvisada. Durante a&ntilde;os, Ir&aacute;n ha puesto en liza una estructura paralela a la que opera en los circuitos globales para comercializar su petr&oacute;leo sin represalia alguna. Formalmente, su venta la gestiona la todopoderosa Guardia Revolucionaria, que acapara cada vez m&aacute;s control sobre las finanzas estatales. Pero, en la pr&aacute;ctica, el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s ha configurado una arquitectura disgregada en una multiplicidad de actores que ejercen distintos poderes e influencias. Desde l&iacute;deres religiosos, hasta militares o miembros del <em>establishment</em> administrativo que se reparten las cuotas de crudo y las convierten en liquidez a trav&eacute;s de redes propias de negocios. 
    </p><h2 class="article-text">Una tupida y efectiva red de control econ&oacute;mico</h2><p class="article-text">
        Esta descentralizaci&oacute;n a golpe de bot&iacute;n energ&eacute;tico resulta ineficiente en tiempos de estabilidad geoestrat&eacute;gica, pero se muestra especialmente resistente con el ruido de las armas. 
    </p><p class="article-text">
        Desmantelar este <em>modus operandi</em> requerir&iacute;a para los agresores del r&eacute;gimen atacar de una forma simult&aacute;nea a decenas de nodos de poder dispersos, algo pr&aacute;cticamente inviable incluso con la superioridad a&eacute;rea estadounidense e israel&iacute;. Aunque sea la c&uacute;pula de la Guardia Revolucionaria la que marca el paso. Desde hace d&eacute;cadas este estamento militar acumula m&uacute;sculo econ&oacute;mico. Hasta el punto de operar como un conglomerado empresarial dentro y fuera de las fronteras de Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es este cuerpo de asalto del r&eacute;gimen chi&iacute; el que ejerce el dominio estricto de las rutas mar&iacute;timas, el que escolta a los buques, monetiza los peajes navales, ordena los ataques a las instalaciones energ&eacute;ticas de sus vecinos p&eacute;rsicos y maneja el caudal exportador con m&eacute;todos coercitivos. 
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n log&iacute;stica de esta transformaci&oacute;n es igualmente reveladora. Ante la vulnerabilidad de infraestructuras clave como la isla de Jarg, Teher&aacute;n ha diversificado sus terminales y rutas, distribuyendo riesgos y aumentando los ingresos monetarios. Este enfoque implica m&aacute;s costes, pero responde a la l&oacute;gica de supervivencia de todo conflicto b&eacute;lico que se precie, en los que la resiliencia sustituye a la eficiencia como criterio econ&oacute;mico. Y, en este sentido, la red de pagos a la sombra generada por la Guardia Revolucionaria y sustentada en miles de cuentas fiduciarias, empresas-pantalla y mini-bancos &mdash;sobre todo, asi&aacute;ticos&mdash; es un aval de garant&iacute;a demostrada. 
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, Ir&aacute;n emplea este mecanismo desde que soporta el r&eacute;gimen sancionador del exterior. Con &eacute;l canaliza ingresos petroleros a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples capas de intermediaci&oacute;n que dificultan tanto el rastreo internacional como dom&eacute;stico. <a href="https://www.eldiario.es/economia/conflicto-oriente-medio-aflora-pulso-geoestrategico-eeuu-china-sostienen-bambalinas_129_13067340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Con la inestimable cooperaci&oacute;n china.</a> Porque el <em>gigante asi&aacute;tico</em> no solo absorbe la inmensa mayor&iacute;a del crudo iran&iacute; mediante su cada vez m&aacute;s extensa constelaci&oacute;n de refiner&iacute;as independientes, sino que tambi&eacute;n ofrece un entorno financiero lo suficientemente flexible como para sostener estas operaciones. Como detalla <em>The Economist</em>, este artificio contable ha alcanzado tal densidad que incluso las autoridades iran&iacute;es tienen dificultades para rastrear completamente los flujos.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con China deja traslucir varias sinergias. Todas de calado. A Pek&iacute;n, el petr&oacute;leo iran&iacute; le resulta indispensable para abastecer su tejido productivo en tiempos disruptivos, mientras que, a Teher&aacute;n, el <em>gigante asi&aacute;tico</em> le aporta un comprador fiel y dispuesto a actuar fuera del sistema mundial. As&iacute; lo explica Ahmed Aboudouh, investigador de Chatham House: la aparente pasividad de China respecto a la guerra &ldquo;no debe confundirse como debilidad o abandono, sino que responde a una l&oacute;gica estrat&eacute;gica deliberada&rdquo;. Xi Jinping ha evitado implicarse en el plano militar y econ&oacute;mico porque prioriza mantener la estabilidad regional y preservar as&iacute; sus relaciones con m&uacute;ltiples actores, incluidos rivales de Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque &mdash;dice Aboudouh&mdash; deja un rasgo diferencial con la pol&iacute;tica exterior estadounidense. &ldquo;Mientras Washington tiende a actuar de una manera reactiva y coercitiva, la diplomacia china apuesta por una acumulaci&oacute;n gradual de influencia desde la prudencia&rdquo;. A corto plazo, puede parecer inacci&oacute;n, pero, a la larga, va a permitir a Pek&iacute;n &ldquo;posicionarse como actor imprescindible en cualquier escenario postconflicto y ganar competitividad global&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Ormuz act&uacute;a de marcapasos recaudatorio</h2><p class="article-text">
        A ello se suma que la demostrada capacidad iran&iacute; para sellar o restringir el tr&aacute;nsito de Ormuz le otorga una herramienta de presi&oacute;n directa sobre la econom&iacute;a global. M&aacute;s all&aacute; del crudo y el gas le concede la posibilidad de institucionalizar el cobro de peajes y, con ello, pasar de ser un mero exportador de energ&iacute;a a convertirse en un recaudador de rentas geopol&iacute;ticas derivadas del flujo energ&eacute;tico mundial. <a href="https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las dobles primas de riesgo</a> &mdash;sobre el barril y los seguros mercantes&mdash; ayudan a elevar la factura petrol&iacute;fera iran&iacute;. Pero, por encima de todo, la mayor contribuci&oacute;n a las arcas la aporta la veintena de barcos que han empezado a pasar a diario por el estrecho. Con pasajes y vetos discriminatorios de por medio. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio de relato de Donald Trump &mdash;del ultim&aacute;tum para destruir centros energ&eacute;ticos y redes de distribuci&oacute;n de agua a avanzar que la guerra terminar&aacute; &ldquo;en dos o tres semanas&rdquo; con la reserva de retirar al Ej&eacute;rcito estadounidenses incluso sin victoria militar&mdash; responde al inc&oacute;modo dilema que le ha creado su guerra ilegal. O aceptar un nuevo equilibrio en la regi&oacute;n con un r&eacute;gimen que permanece en el poder en Ir&aacute;n o arriesgarse a una escalada geopol&iacute;tica e inflacionista de dif&iacute;cil resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos analistas ya anticipan un IPC en EEUU del 4% este a&ntilde;o y el siguiente, lo que dejar&iacute;a sin opciones a sus nuevos delfines en la Reserva Federal, con su futuro presidente, Kevin Warsh, a la cabeza, sin margen para maniobrar a la baja los tipos como desea el l&iacute;der MAGA. A medio a&ntilde;o vista de las elecciones <em>midterm</em> para renovar el Congreso y gobernadores de estados de la Uni&oacute;n. Con la intenci&oacute;n de voto republicano a la deriva. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, en el lado iran&iacute;, la guerra, pese a consolidar una alternativa econ&oacute;mica adaptada a unos par&aacute;metros globales m&aacute;s inestables, fragmentados y competitivos, tambi&eacute;n engendra un patr&oacute;n menos transparente y eficiente y, por el contrario, con m&aacute;s capacidad coercitiva y basado en un precio del petr&oacute;leo caro y en una tela de ara&ntilde;a clientelar de puertas adentro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del ataque sin cuartel al alto el fuego</h2><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas, la balanza geoestrat&eacute;gica parece inclinarse del lado del alto el fuego. No es fruto de la casualidad que este clima en favor de la paz surja en las horas m&aacute;s bajas de Trump en las cinco semanas de conflicto. O que se haya dado relevancia en las canciller&iacute;as occidentales al plan conjunto de Pakist&aacute;n, mediador desde hace una quincena entre Washington y Teher&aacute;n, y China. Sin embargo, de formalizarse, el escenario en Ir&aacute;n tampoco invita al optimismo. Varias voces de observadores internacionales y analistas econ&oacute;micos alertan de un peligro de colapso postb&eacute;lico, con repunte del desempleo, interrupci&oacute;n de negocios y retrocesos del comercio con recortes salariales. Una especie de contracci&oacute;n en diferido que podr&iacute;a traducirse en un malestar social una vez desaparezca el riguroso control militar actual por la urgencia b&eacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Ali Ansari, profesor de Historia Moderna de la universidad escocesa de Saint Andrews, de origen iran&iacute;, recuerda a <em>Reuters</em> que su pa&iacute;s ya atravesaba por &ldquo;profundos problemas&rdquo; econ&oacute;micos con anterioridad al conflicto y que la guerra solo agravar&aacute; una crisis pol&iacute;tica y social previa. A su juicio &ldquo;reaparecer&aacute;n con m&aacute;s fuerza y generar&aacute;n inestabilidad interna&rdquo; porque su coyuntura &ldquo;no ser&aacute; capaz de absorber el <em>shock</em> sin consecuencias civiles e institucionales significativas&rdquo;. Tambi&eacute;n el director de Human Rights Watch Louis Charbonneau cree que &ldquo;si el deterioro de la actividad se acompa&ntilde;a de una intensificaci&oacute;n de la represi&oacute;n, con arrestos de disidentes y descontentos, los enfrentamientos estallar&aacute;n y volver&aacute;n a estar a la orden del d&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo unas condiciones econ&oacute;micas d&eacute;biles, que acrecientan la amenaza de una reca&iacute;da. El FMI preve&iacute;a antes del conflicto armado que el PIB iran&iacute; creciera un 1,1% en 2026, lejos del 4% de los mercados emergentes en su conjunto, con una inflaci&oacute;n que super&oacute; el pasado a&ntilde;o el 40% anual, una depreciaci&oacute;n constante del rial y unas necesidades de financiaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico a trav&eacute;s de los ingresos petrol&iacute;feros demasiado elevadas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/extensa-red-opacos-contactos-control-estrecho-ormuz-alimentan-economia-guerra-iran_1_13118377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 20:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Irán,Estados Unidos,Israel,Donald Trump,Mojtaba Jamenei,Petróleo,Gas,Irán,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ano-i-despues-dia-liberacion-arancelaria-trump-comercio-global-navega-motor-rumbo_129_13114418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b39079e7-bc1a-4172-b246-b6cf0f04efb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114852.jpg" width="6000" height="3375" alt="Año I después del ‘Día de la Liberación’ arancelaria de Trump: el comercio global navega sin motor ni rumbo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Doce meses después del viraje proteccionista de la Casa Blanca, los flujos de mercancías y servicios emiten tantas vulnerabilidades como signos de resistencia. Entre otros, el coste del veto del Supremo americano a los gravámenes, los brotes inflacionistas del petróleo y las disrupciones de las cadenas de valor mundiales; ahora se suma la inestabilidad geopolítica de la guerra de Irán</p><p class="subtitle">Trump se enfrenta al descontento popular por la subida de precios en el primer año de su cruzada arancelaria</p></div><p class="article-text">
        El primer aniversario del proclamado a bombo y platillo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-anuncia-aranceles-reciprocos-mundo-hoy-america-empieza-rica-nuevo_1_12187318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n Arancelaria</a> deja un balance a medio camino entre el asombro y la inquietud. El experimento proteccionista de la Administraci&oacute;n Trump de reconstruir la supremac&iacute;a industrial de EEUU bajo un nuevo sistema global del comercio <a href="https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-pasaran-factura-comercio-mundial-2026-colchon-agotando_1_12894942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha infringido un parte de siniestros casi total</a> sobre el castigado entramado de intercambio de mercanc&iacute;as, servicios, capitales y trabajadores, Hasta hacerlo, si cabe, todav&iacute;a m&aacute;s fr&aacute;gil, impredecible e inestable.
    </p><p class="article-text">
        El mapa del comercio internacional se ha distorsionado. La imposici&oacute;n de aranceles rec&iacute;procos, articulada a trav&eacute;s de poderes de emergencia, ha erosionado la credibilidad de EEUU como socio fiable y garante del libre comercio. Porque m&aacute;s que redise&ntilde;ar el sistema, la versi&oacute;n Trump 2.0 lo ha desordenado.
    </p><p class="article-text">
        No tanto como para colapsarlo, porque por las arterias comerciales sigue fluyendo productos y servicios. Pero s&iacute; para ralentizar su fluidez. As&iacute; lo cree Gary Clyde Hufbauer, experto del Peterson Institute for International Economics, quien subraya que la balanza bilateral americana con sus socios estrat&eacute;gicos apenas cambi&oacute; en 2025, al tiempo que enfatiza que &ldquo;esta estabilidad resulta porque se produce en un contexto de aminoramiento del comercio mundial&rdquo;, se&ntilde;al inequ&iacute;voca de un deterioro relativo que podr&iacute;a agravarse. &ldquo;No es una ruptura inmediata, sino una erosi&oacute;n progresiva e ineludible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras razones &ndash;aduce&ndash; porque las cadenas de valor y suministro globales, profundamente integradas, &ldquo;no pueden reconfigurarse sin costes significativos&rdquo; y las empresas &ndash;incluso las que han reaccionado con estrategias defensivas como anticipaci&oacute;n de pedidos exportadores, desv&iacute;o de rutas mar&iacute;timas o presiones para obtener exenciones y ayudas estatales para amortiguar sus impactos a corto plazo&ndash; &ldquo;no podr&aacute;n evitar ineficiencias productivas&rdquo; por la interrupci&oacute;n de sus redes de abastecimiento. Y esas anomal&iacute;as, adem&aacute;s, acabar&aacute;n acumulando gastos innecesarios, precisa. El resultado ser&aacute; un comercio menos transparente, costoso y condicionado por pol&iacute;ticas vol&aacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        A este escenario se suma la incertidumbre jur&iacute;dica. <a href="https://www.eldiario.es/economia/claves-fallo-supremo-eeuu-aranceles-opciones-ahora-trump_1_13008785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La decisi&oacute;n del Tribunal Supremo americano de declarar ilegales</a> los aranceles rec&iacute;procos que ha ido forjando a golpe de amenazas coercitivas el l&iacute;der MAGA, lejos de restablecer la estabilidad, ha abierto un nuevo frente de conflicto. Desde la Casa Blanca se ha respondido al fallo judicial buscando resquicios legales alternativos &ndash;desde invocaciones normativas a la seguridad nacional hasta apelaciones a las desventajas comerciales externas&ndash; para reconstruir su muro arancelario. De modo que la resoluci&oacute;n de los magistrados del Supremo &ndash;de marcado signo conservador&mdash; ha convertido la pol&iacute;tica comercial de EEUU en un terreno de disputa permanente entre el poder ejecutivo y los l&iacute;mites legales.
    </p><p class="article-text">
        Este cuadro de mando ha conducido a 12 meses en los que la prometida tierra liberada de Trump ha dado paso a <a href="https://www.eldiario.es/economia/caos-arancelario-trumpista-agita-comercio-global-temor-doble-burbuja-tecnologica-crediticia_1_13027856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un orden comercial ca&oacute;tico</a>. Sin quiebra del transito de mercanc&iacute;as ni <em>decoupling </em>de la globalizaci&oacute;n en sentido estricto. Pero con reglas incoherentes y polarizaci&oacute;n geopol&iacute;tica que se ha acrecentado desde el 2 de abril de 2025. 
    </p><h2 class="article-text">1. Cuellos de botella crecientes y m&aacute;s agobiantes</h2><p class="article-text">
        En rom&aacute;n paladino, ineficiencia inestable. Es la percepci&oacute;n del Nobel de Econom&iacute;a Michael Spence. A su juicio, la fragilidad actual responde a un problema de dise&ntilde;o. Su tesis parte de una verdad inc&oacute;moda. &ldquo;La econom&iacute;a mundial no est&aacute; dise&ntilde;ada para ser resiliente, sino para ser eficiente&rdquo;. Durante d&eacute;cadas, empresas e inversores han optimizado costes, anulado redundancias y concentrado producci&oacute;n en nodos competitivos que alumbr&oacute; un sistema &ldquo;extraordinariamente &aacute;gil en condiciones de normalidad comercial, si bien muy vulnerable cuando algo deja de funcionar&rdquo;. Taras que no necesariamente tienen que ser extraordinarias. Basta con cerrar un estrecho mar&iacute;timo, con dejar una f&aacute;brica esencial fuera de servicio o restringir la exportaci&oacute;n de un insumo &ndash;o producto&ndash; cr&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El listado de riesgos sist&eacute;micos de Spence se refiere a factores que pueden llegar a desencadenar disrupciones en cascada. Desde la energ&iacute;a, hasta los semiconductores o tierras raras, pasando por las infraestructuras digitales. La globalizaci&oacute;n no ha eliminado los cuellos de botella; tan solo los ha redistribuido y, en muchos casos, los ha intensificado, <a href="https://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precisa en </a><a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/addressing-single-points-of-failure-across-the-global-economy-by-michael-spence-2026-03" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Project Syndicate</em></a><a href="https://www.project-syndicate.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. </a>
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, la cuesti&oacute;n no es solo t&eacute;cnica, sino econ&oacute;mica. La resiliencia es un bien p&uacute;blico mal financiado, cuyos beneficios --evitar crisis sist&eacute;mica-- se reparten entre todos y sus costes --duplicar proveedores, mantener inventarios y sacrificar eficiencia&mdash; recaen sobre los actores particulares. En un sistema competitivo, el resultado es predecible porque se invierte poco en resiliencia. &ldquo;Sin embargo, nadie quiere pagar por un seguro cuyo beneficio principal lo disfrutan otros&rdquo;, apunta el tambi&eacute;n profesor em&eacute;rito de Econom&iacute;a de la Escuela de negocios de Stanford.
    </p><h2 class="article-text">2. &iquest;Corregir desequilibrios? Los aranceles acarrean gastos</h2><p class="article-text">
        Erica York, de Tax Foundation, avisa de que el incremento de la presi&oacute;n arancelaria hasta niveles no vistos desde mediados del siglo XX act&uacute;a como un impuesto regresivo al elevar las facturas de hogares y empresas sin que se corrijan con ellos los d&eacute;ficits &ndash;comercial y por cuenta corriente-- externos. La persistencia del agujero comercial de EEUU durante el segundo semestre de 2025 y enero pasado evidencia que los aranceles no atacan las heridas econ&oacute;micas profundas vinculadas al ahorro, la inversi&oacute;n y los flujos de capital. Ni acelera la relocalizaci&oacute;n productiva o el reforzamiento de la seguridad o la autonom&iacute;a geoecon&oacute;mica, acredita York. A partir de datos de este <em>think tank</em> que afirma tener como objetivo fundacional el escrutinio de los recursos federales.
    </p><p class="article-text">
        En 2025, los aranceles supusieron un coste de alrededor de 1.000 d&oacute;lares por hogar; en 2026, ser&aacute;n varios cientos adicionales. Para York, &ldquo;una subida de impuestos, indirecta, pero tangible, en toda regla&rdquo;. Los c&aacute;lculos de Tax Foundation revelan que el peaje promedio pas&oacute; de una cota del 2% a otra del 8% en el conjunto del a&ntilde;o --los aranceles entraron en vigor en agosto--, lo que devolvi&oacute; a la primera econom&iacute;a global al escenario comercial de entreguerras. Sin reajuste en la balanza comercial y con el peligro a&ntilde;adido de que sus costes m&aacute;s relevantes son acumulativos. 
    </p><p class="article-text">
        Las reducciones en el dinamismo del PIB, aunque sea de d&eacute;cimas, significa recortes de inversi&oacute;n, p&eacute;rdida de productividad y, en ultima instancia, de renta familiar e ingresos corporativos. As&iacute; como la p&eacute;rdida de recaudaci&oacute;n de 175.000 millones de d&oacute;lares por parte del Tesoro federal.
    </p><h2 class="article-text">3. Desorden global sin seguridad jur&iacute;dica</h2><p class="article-text">
        Tax Policy Center afirma que EEUU se ha adentrado en un terreno excepcional para una econom&iacute;a avanzada como ha plasmado la correcci&oacute;n del Supremo al invalidar los aranceles impuestos bajo la International Emergency Economic Powers Act. Su resoluci&oacute;n no solo redefine los l&iacute;mites del poder ejecutivo, sino que transforma los flujos financieros asociados al comercio en una escala sin precedentes. Porque lo que durante meses fue una fuente de ingresos p&uacute;blicos se convierte ahora en una obligaci&oacute;n de devoluci&oacute;n masiva. Bajo una l&oacute;gica aplastante --si los grav&aacute;menes son ilegales, el Tesoro no puede retener la cuant&iacute;a recaudada--, su mandato de rebajar los peajes a la importaci&oacute;n y la puesta en liza de mecanismos de compensaci&oacute;n autom&aacute;ticos que trasladen la carga al sistema administrativo y judicial, se abre una fase de litigios, procedimientos aduaneros y medidas pol&iacute;ticas a&uacute;n por definir y de recobros inciertos. 
    </p><p class="article-text">
        Para las empresas, el fallo revela otra balanza de riesgo y oportunidades. Los importadores son los beneficiarios directos de las devoluciones. Pero el acceso efectivo a esos fondos depende de su capacidad para avanzar en un proceso t&eacute;cnico y exigente de revisi&oacute;n de entradas aduaneras, presentaci&oacute;n de protestas dentro plazos estrictos y reconstrucci&oacute;n documental de los pagos ya realizados, alertan los bufetes de abogados.
    </p><h2 class="article-text">4. Readaptaci&oacute;n incierta de las cadenas de valor</h2><p class="article-text">
        Otro an&aacute;lisis, del Centre for Inclusive Trade (CfIT), incide en que las pol&iacute;ticas ineficientes como las arancelarias de Trump generan facturas adicionales. Las empresas se adaptan a los cambios con mayor celeridad de lo que los pol&iacute;ticos transforman. Ante los grav&aacute;menes y las amenazas, han desviado sus rutas, han reetiquetado sus productos, han buscado intermediarios o negociado exenciones, mientras tratan de amoldarse a la doble prima de riesgo, energ&eacute;tica y al transporte mercante. El comercio no ha desaparecido, pero ha mutado. Sigue funcionando con m&aacute;s fricci&oacute;n. Los investigadores del CfIT Nicol&ograve; Tamberi y Alan Winters aseguran que el impacto m&aacute;s relevante &ldquo;no es la destrucci&oacute;n del comercio, sino la incertidumbre que lo rodea&rdquo;, a la que tambi&eacute;n califican de &ldquo;impuesto&rdquo;; en este caso, &ldquo;particularmente corrosivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas --dicen-- no solo reaccionan a lo que ocurre, sino a lo que podr&iacute;a ocurrir. Si la pol&iacute;tica comercial es vol&aacute;til --aranceles que aparecen, se suprimen o cambian de base legal--, la inversi&oacute;n se ralentiza, las decisiones estrat&eacute;gicas se posponen, la planificaci&oacute;n a largo plazo se sustituye por ajustes t&aacute;cticos y el diagn&oacute;stico es un sistema reactivo e ineficiente. A ello se suma un efecto colateral: el sistema multilateral de comercio, con sus reglas, procedimientos y previsibilidad se ha debilitado. Cuando la primera potencia global act&uacute;a unilateral y err&aacute;ticamente, las normas importan menos. Otros mercados como el europeo buscan alternativas en acuerdos regionales de libre comercio -Mercosur, Canad&aacute;, India o Australia- para ganar en diversificaci&oacute;n y poner parches a su fragmentaci&oacute;n. Aunque el comercio &ldquo;depender&aacute; cada vez m&aacute;s de decisiones de soberan&iacute;a gubernamental&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">5. Mercanc&iacute;as al ralent&iacute; sin gobierno comercial</h2><p class="article-text">
        La OMC acaba de pronosticar su descenso. De un dinamismo del 4,6% en 2025 al 1,9% este a&ntilde;o y el 2,6% en 2027. Tambi&eacute;n el de servicios se retraer&aacute; hasta el 4,8% en 2026 desde posiciones cercanas ya al doble d&iacute;gito. Por el agotamiento importador, el impacto en diferido de los aranceles y la incertidumbre comercial. Incluso dibuja un panorama a&uacute;n m&aacute;s adverso --de medio punto a la baja, hasta el 1,4%-- si el caos arancelario o las tensiones geopol&iacute;ticas se agudizan. Con un diagn&oacute;stico n&iacute;tido: el comercio global resiste, pero readapt&aacute;ndose constantemente a un entorno menos cooperativo y sus cadenas de valor en estado de mutaci&oacute;n. Solo el comercio digital amortigua la desaceleraci&oacute;n, as&iacute; como los flujos ligados a la IA. Din&aacute;micas que operan pese al sistema multilateral, no gracias a &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        La propia OMC admite que la ausencia de represalias ha evitado un deterioro mayor, aunque sin un marco normativo plenamente operativo, dif&iacute;cilmente habr&aacute; una regeneraci&oacute;n adecuada. Su papel de &aacute;rbitro y garante del comercio justo est&aacute; sometido a una crisis de identidad debido a la indiferencia de Trump y a la paralizaci&oacute;n de sus mecanismos de resoluci&oacute;n de disputa. En una &eacute;poca en la que sus estatutos resultan insuficientes para abordar distorsiones contempor&aacute;neas como los subsidios masivos, las restricciones tecnol&oacute;gicas o la coerci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        El desprestigio de la OMC es tan alarmante con la versi&oacute;n Trump 2.0 que Ignacio Garc&iacute;a Bercero, del Instituto Bruegel, apunta a una estrategia pragm&aacute;tica, la de reforzar el sistema reglado actual sin esperar a un consenso internacional pleno que combina la defensa de este ente multilateral con la firma de acuerdos globales y regionales en &aacute;reas como el comercio digital o instrumentos de facilitaci&oacute;n de inversiones y mecanismos alternativos de arbitraje. Una especie de equilibrio inestable en el que los aranceles dejar&iacute;an de ser meras barreras econ&oacute;micas para convertirse en s&iacute;ntomas de una transici&oacute;n m&aacute;s profunda. Mientras se decide si la OMC continuar&aacute; o no siendo el arquitecto del comercio mundial o si se idea su reemplazo bajo otro orden mundial. 
    </p><h2 class="article-text">6. La guerra de Ir&aacute;n atenaza la resiliencia activa</h2><p class="article-text">
        Otra pica sobre el desorden comercial. El cierre del Estrecho de Ormuz no solo ha interrumpido el tr&aacute;nsito de hidrocarburos. Tambi&eacute;n ha colapsado nodos log&iacute;sticos cr&iacute;ticos que conectan Asia, Europa y &Aacute;frica. El impacto inmediato se concentra en la energ&iacute;a, cuyo encarecimiento se transmite con rapidez a los costes del transporte y de los alimentos e importa inflaci&oacute;n; especialmente a los pa&iacute;ses crudo-dependientes. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n en este punto, los da&ntilde;os colaterales son mayores. Las disrupciones de crudo se amplifican a lo largo de cadenas de valor, sobre todo, las asi&aacute;ticas, donde grandes centros de refinado redistribuyen productos energ&eacute;ticos y petroqu&iacute;micos a escala global. La perturbaci&oacute;n inicial se convierte en una cascada que ahoga los insumos industriales, fertilizantes y bienes intermedios, elevan su producci&oacute;n y erosionan el comercio m&aacute;s all&aacute; del sector energ&eacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ano-i-despues-dia-liberacion-arancelaria-trump-comercio-global-navega-motor-rumbo_129_13114418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 20:16:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Aranceles,Donald Trump,Comercio internacional,Crecimiento económico,Inflación,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e90e13ab-f210-4da1-b52f-e029ddbdc6cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La volatilidad extrema reina otra vez en torno a un barril de crudo a 100 dólares bajo apuestas inversoras ganadoras que coinciden con relatos incoherentes de Donald Trump para que un selecto club de acólitos con información privilegiada se enriquezca en bolsa</p><p class="subtitle">Trump desata el pánico energético global con su guerra en Irán</p></div><p class="article-text">
        El presidente estadounidense ha vuelto a montar otro <a href="https://www.eldiario.es/economia/embargo-comercial-espana-amenaza-farol-trump-carece-base-legal-peligran-inversiones-eeuu_1_13040911.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>TACO</em></a>, acr&oacute;nimo acu&ntilde;ado con sorna en las firmas de inversi&oacute;n de los &uacute;ltimos meses para describir sus secuencias recurrentes de amenazas apocal&iacute;pticas seguidas de repliegues de postura del l&iacute;der MAGA. En 2025, utiliz&oacute; a destajo esta desconcertante dial&eacute;ctica a cuenta de la implantaci&oacute;n de los aranceles rec&iacute;procos de EEUU y sus posteriores tiras y aflojas con aliados y rivales geoestrat&eacute;gicos y culmin&oacute; con un rapapolvo del Supremo americano.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la arena donde se escenifica la estrategia comunicativa trumpista, a golpe de clic, se sit&uacute;a en el mercado del petr&oacute;leo, ecosistema ideal para trasladar casi sin soluci&oacute;n de continuidad las consignas geopol&iacute;ticas a la especulaci&oacute;n burs&aacute;til por el amplio abanico de par&aacute;metros que se conjuran para fijar el precio del barril.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        TACO responde a la apelaci&oacute;n <em>Trump Always Chickens Out</em> (algo as&iacute; como Trump siempre se acobarda) y, hasta ahora, antes de atestiguarse unos sospechosos movimientos de enriquecimiento r&aacute;pido con indicios de tr&aacute;fico de influencia en el c&iacute;rculo pr&oacute;ximo a Trump &ndash;a prop&oacute;sito de sus <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-exige-iran-ponerse-serio-plan-paz-no-haya-marcha-carga-nuevo-otan_1_13099771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazas y repliegues </a>sobre un alto el fuego en la guerra ilegal contra Ir&aacute;n que &eacute;l mismo inici&oacute;&mdash; reg&iacute;a en los c&iacute;rculos inversores la certeza de que &ldquo;la &uacute;nica posici&oacute;n perdedora es tomarse la ret&oacute;rica<em> </em>trumpista al pie de la letra&rdquo;. Lectura con claros tintes ir&oacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el negocio del petr&oacute;leo es m&aacute;s peliagudo. Suma factores m&aacute;s peligrosos a los mensajes coercitivos con rectificaci&oacute;n del mandatario americano que los de una reconfiguraci&oacute;n global de los entramados arancelarios que han sepultado el principio de la libre circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as y servicios.
    </p><p class="article-text">
        El crudo es el fertilizante m&aacute;s propicio para que germinen tomas de decisiones geopol&iacute;ticas en los mercados de capitales. Es donde campa a sus anchas la idea de que la volatilidad propicia incertidumbre, pero tambi&eacute;n oportunidades. As&iacute; lo constataba<em> Financial Times </em>en la ma&ntilde;ana de una de las jornadas clave de la pasada semana, cuando se ejecutaron operaciones en futuros de Brent y WTI &ndash;barriles de referencia en Europa y EEUU, respectivamente&ndash; por valor de 580 millones de d&oacute;lares. Apenas 15 minutos antes de que Trump anunciara avances en las conversaciones con Ir&aacute;n, que el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s se apresur&oacute; a desmentir.
    </p><p class="article-text">
        Pero el relato cumpli&oacute; su misi&oacute;n. Desencaden&oacute; una ca&iacute;da inmediata del petr&oacute;leo con repuntes de otros activos, lo permiti&oacute; capturar beneficios r&aacute;pidos y cuantiosos. &iquest;Tr&aacute;fico de influencias? Presumiblemente. Aunque no se hayan identificado a los operadores ni haya todav&iacute;a pruebas de ilegalidad, el cariz an&oacute;malo de estos movimientos concertados un d&iacute;a sin datos relevantes ni catalizadores evidentes alimenta la sospecha de que un selecto club de inversores pr&oacute;ximo al circuito personal del presidente opera con ventajas informativas de car&aacute;cter privado. &ldquo;Alguien se hizo mucho m&aacute;s rico en horas&rdquo;, asum&iacute;an varias voces del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de esta seria advertencia de los efectos que puede ocasionar la jerga TACO, esta alerta de s&uacute;bitos incrementos patrimoniales para unos pocos parece certificar que el precio del crudo ya no responde &uacute;nicamente a interrupciones del suministro o a cambios en la demanda, sino a la gesti&oacute;n &ndash;y anticipaci&oacute;n&ndash; de informaci&oacute;n geopol&iacute;tica de primera mano. As&iacute; lo asegura Robert Rennie, responsable de materias primas en Westpac Banking Corporation, para quien el negocio petrol&iacute;fero &ldquo;oscila entre escenarios de escalada y de final negociado sin criterios definidos sin inclinarse por ninguno&rdquo;. En parecidos t&eacute;rminos se manifiesta Charu Chanana, de Saxo Markets. En su opini&oacute;n, &ldquo;las recientes ca&iacute;das de precios responden a un recorte de la prima de riesgo, pero no a una normalizaci&oacute;n real de un mercado que descuenta la paz sin confiar de lleno en ella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es una din&aacute;mica pendular. El Brent ha pasado de rozar los 120 d&oacute;lares a situarse por debajo de la psicol&oacute;gica barrera de los triples d&iacute;gitos en d&iacute;as, sin flujos de oferta y demanda que lo explique ni fundamentos econ&oacute;micos que lo sustenten. Ni siquiera <a href="https://www.eldiario.es/economia/impacto-bloqueo-ormuz-amenaza-paralizar-taiwan-principal-fabricante-chips-planeta_1_13095122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cierre del estrecho de Ormuz</a> justifica sus fluctuaciones. Entre otras razones, porque la actividad militar contin&uacute;a. Y cada vez con mayor intensidad. Pese a lo cual, parece bastar con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-exige-iran-ponerse-serio-plan-paz-no-haya-marcha-carga-nuevo-otan_1_13099771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una insinuaci&oacute;n de di&aacute;logo</a> para borrar miles de millones de d&oacute;lares en valor.
    </p><h2 class="article-text">La din&aacute;mica de fuerzas que mueve el petr&oacute;leo</h2><p class="article-text">
        A esta fragilidad se suma una inquietud creciente sobre el propio funcionamiento del mercado. Las oscilaciones extremas y ciertas operaciones de gran tama&ntilde;o han reavivado especulaciones sobre posibles intervenciones &ndash;directas o indirectas&ndash; en los mercados de futuros. Tim Skirrow, de Energy Aspects, admite que algunas transacciones recientes &ldquo;han sido inusualmente grandes para momentos sin factores econ&oacute;micos claros&rdquo; y alerta de que el &ldquo;riesgo de erosionar la confianza inversora se palpa en el ambiente&rdquo;. Terry Duffy, consejero delegado de CME Group, alerta de que cualquier percepci&oacute;n de intervenci&oacute;n gubernamental, por parte de la Casa Blanca o de otro productor, en la formaci&oacute;n de precios &ldquo;podr&iacute;a tener consecuencias sist&eacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un colapso energ&eacute;tico? En apariencia, los mercados creen en el dogma de fe neoliberal de que nadie juega con ventaja. Pero esta creencia se tambalea cuando la geopol&iacute;tica se convierte en el motor de los precios y el petr&oacute;leo, m&aacute;s que una mercanc&iacute;a f&iacute;sica, se comporta como un activo narrativo. El <em>efecto TACO</em> no es solo una etiqueta ingeniosa. Es el certificado de que la volatilidad ha dejado de ser una se&ntilde;al de incertidumbre para convertirse en un instrumento de oportunidad forjada por el tr&aacute;fico de influencias.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; interpretan los inversores? Y, sobre todo, &iquest;qu&eacute; factores intervienen en el clima de los negocios petrol&iacute;feros?
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Ir&aacute;n ha disparado su rango de fluctuaci&oacute;n, aunque sin generar, por ahora, un shock sostenido de oferta. Los inversores parecen m&aacute;s pendientes de la geopol&iacute;tica que de los da&ntilde;os reales en infraestructuras energ&eacute;ticas. As&iacute; como de la narrativa TACO. Pero al mismo tiempo, el conflicto ha propiciado sinergias cruzadas con otros activos. Entre otras, en el orden monetario. Los bancos centrales han optado por la cautela ante el repunte energ&eacute;tico, <a href="https://www.eldiario.es/economia/bce-mantiene-tipos-interes-2-pese-presion-precios-energia-guerra-iran_1_13077900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manteniendo tipos</a> mientras eval&uacute;an el impacto inflacionario. Tambi&eacute;n en terreno cambiario. El d&oacute;lar ha cobrado nuevos br&iacute;os, parece haber superado la aversi&oacute;n al riesgo que se hab&iacute;a instalado en el mercado al calor del encarecimiento del crudo y vuelve a coquetear con su estatus de valor refugio en tiempos en que los tipos de inter&eacute;s han entrado en territorio restrictivo por el peligro a una <em>estanflaci&oacute;n </em>en Europa y, posiblemente, en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, el <em>oro negro </em>y el<em> </em>gas vuelven a actuar como catalizadores de expectativas financieras. Como si la Vieja Econom&iacute;a f&oacute;sil nunca hubiera dejado su hist&oacute;rico dominio de los ciclos de negocios. Pese a los avances hacia la sostenibilidad y el tr&aacute;nsito energ&eacute;tico de fuentes renovables en la era post Covid. O la resistencia de los mercados emergentes a las embestidas burs&aacute;tiles exteriores. Desde estas latitudes se emiten rendimientos de valor moderadamente alcistas. Se&ntilde;al digna de menci&oacute;n especial, dadas las tiranteces en el cr&eacute;dito privado que atenaza a entidades bancarias americanas y al influjo de la burbuja especulativa ligada a los valores IA.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, el negocio petrol&iacute;fero contin&uacute;a operando con numerosas teclas geopol&iacute;ticas y especulativas que tocar. Se define como un sistema h&iacute;brido donde convergen la realidad f&iacute;sica y la anticipaci&oacute;n financiera. En su base est&aacute; el mercado spot, que determina precios para entrega inmediata de crudo, al reflejar las condiciones diarias de oferta y demanda. Pero sobre este, se superpone el de futuros, donde miles de contratos mercantiles estandarizados &mdash;normalmente, de 1.000 barriles&mdash; permiten a empresas e inversores cubrir riesgos o especular a precios futuros.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, sin intenci&oacute;n de recibir barriles f&iacute;sicos, ya que la gran parte de ellos se liquidan en efectivo antes del vencimiento.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, sus referencias globales &mdash;el Brent (Europa) o el WTI (EEUU)&mdash; act&uacute;an como anclas, pese a que en sus precios finales se incorporan expectativas, tensiones geopol&iacute;ticas y decisiones de c&aacute;rteles productores (especialmente la OPEP+), que ajustan la producci&oacute;n para influir en el crudo que sale al mercado. A menudo, con incumplimiento de sus cuotas acordadas.
    </p><p class="article-text">
        A este entramado se a&ntilde;ade otra losa. Los brokers intermedian entre productores y compradores sin poseer el crudo facilitando transacciones, aportando informaci&oacute;n y, en teor&iacute;a, asegurando el cumplimiento normativo. A cambio de comisiones. Para <em>m&aacute;s inri,</em> estos flujos f&iacute;sicos pueden adaptarse casi en tiempo real. Es cuando los petroleros cambian de destino en alta mar en busca de mejores precios a trav&eacute;s de arbitrajes, desv&iacute;os por primas de riesgo en pasarelas neur&aacute;lgicas para el tr&aacute;fico mar&iacute;timo como Ormuz o Suez o por decisiones forzadas por el encarecimiento de los seguros en zonas de conflicto. La congesti&oacute;n portuaria o las sanciones tambi&eacute;n alteran rutas y tiempos.
    </p><h2 class="article-text">Una bifurcaci&oacute;n de estrategias energ&eacute;ticas</h2><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n velada de Trump con su TACO petrol&iacute;fero la esboz&oacute; el primer ministro canadiense <a href="https://www.eldiario.es/internacional/primer-ministro-canada-reconoce-mentira-orden-internacional-amenazas-trump_1_12923278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Carney en la cita de Davos</a> de este a&ntilde;o, cuando advirti&oacute; que el orden internacional liberal hab&iacute;a terminado. Pero Nils Gilman, director del Instituto Berggruen, <em>think tank</em> con sede en Los &Aacute;ngeles, cree que el diagn&oacute;stico de Carney se queda corto. &ldquo;Lo que realmente est&aacute; en juego son los modelos energ&eacute;ticos&rdquo;, dice en <em>Foreign Policy</em>. Trump reconfigura alianzas para llevar el final de la civilizaci&oacute;n f&oacute;sil ante una transici&oacute;n conflictiva. El futuro orden mundial no se decidir&aacute; en instituciones multilaterales, sino por el control de energ&iacute;a, los minerales y la tecnolog&iacute;a, dando lugar a una &ldquo;Guerra Fr&iacute;a ecol&oacute;gica&rdquo; entre <em>petroestados</em>, con sangre f&oacute;sil en vena para hacer funcionar sus arterias productivas y <em>electroestados</em>, que se decantan por inyectar m&aacute;s fuentes renovables en sus mix energ&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        EEUU apuesta por mantenerse en el primer grupo, China por saltar al segundo. Mientras Europa, que acaba de realizar un alegato a favor de una agenda verde defenestrada por la ultraderecha que lanza sus tent&aacute;culos nacional-populistas hacia las jefaturas de gobierno por toda la UE, sigue sin perfilar su hoja de ruta. Pese a que el presidente del Consejo Europeo, Ant&oacute;nio Costa, acaba de volver a situar la transici&oacute;n energ&eacute;tica en el centro de la estrategia comunitaria tras definirla como &ldquo;nuestra principal tarea&rdquo; y vincularla de forma expl&iacute;cita &ldquo;a la seguridad energ&eacute;tica y a los avances en la carrera por la competitividad internacional&rdquo;. Junto a la integraci&oacute;n de mercados de capital. Los dos grandes retos marcados por los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y <a href="https://www.eldiario.es/economia/letta-europa-colonia-estados-unidos-sectores-tecnologia-finanzas_1_13097729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrico Letta</a>.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, Gilman describe a EEUU como l&iacute;der de un eje de petroestados que busca alargar la hegemon&iacute;a f&oacute;sil &mdash;la Vieja Econom&iacute;a que se resiste a manejar los hilos de los ciclos de negocio que describi&oacute; Jeff Curry, ex estratega jefe de materias primas durante la escalada energ&eacute;tica que surgi&oacute; el oto&ntilde;o previo a la invasi&oacute;n rusa de Ucrania&mdash;, mientras China encabeza un bloque de naciones que creen en una <em>electroindustria</em> basada en renovables, bater&iacute;as y cadenas minerales. Europa aparece como una hipot&eacute;tica tercera v&iacute;a. Una potencia regulatoria que intenta equilibrar descarbonizaci&oacute;n, seguridad energ&eacute;tica y gobernanza, pero cuya influencia global depender&aacute; de su capacidad para traducir normas en m&uacute;sculo industrial y en control de recursos en un entorno crecientemente competitivo.
    </p><p class="article-text">
        Estos virajes geoestrat&eacute;gicos se producen en medio de una fractura energ&eacute;tica global provocada por la guerra de Ir&aacute;n e ilustrada en el control del estrecho de Ormuz, que revela la ambig&uuml;edad entre Washington y Teher&aacute;n. Ambas capitales negocian, se supone, un alto el fuego. Aunque sin garant&iacute;as visibles de &eacute;xito y bajo unos cauces de di&aacute;logo, con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/guerra-iran-ultima-hora-ataque-eeuu-e-israel-directo_6_13098913_1120801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediaci&oacute;n pakistan&iacute;</a>, que se alejan de la diplomacia cl&aacute;sica y en los que cada movimiento militar o ret&oacute;rico impacta de inmediato en la oferta y en la psicolog&iacute;a de un mercado energ&eacute;tico convertido en el verdadero campo de batalla global. Pero que tambi&eacute;n deja secuelas dom&eacute;sticas. Porque la credibilidad de Trump se mide tambi&eacute;n en las gasolineras del pa&iacute;s y en un cada vez m&aacute;s complejo equilibrio entre presi&oacute;n militar, estabilidad de precios y coste pol&iacute;tico con elecciones <em>Midterm </em>en oto&ntilde;o y una Fed en la que ha retornado la visi&oacute;n de los <em>halcones</em> inflacionistas.
    </p><p class="article-text">
        Puede que esta vez su dial&eacute;ctica TACO deje de ser efectiva y su ret&oacute;rica coercitiva de efectos correctores retardados ejerza un efecto bumer&aacute;n dentro y fuera de las fronteras americanas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-arma-taco-mercado-petroleo-mimetizan-geopolitica-beneficio-bursatil_129_13105205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump arma otro ‘TACO’ en el mercado del petróleo, donde se mimetizan la geopolítica y el beneficio bursátil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Petróleo,Bolsa,Energía,Tipos de Interés,Transición ecológica,Transición energética,Estados Unidos,Europa,UE - Unión Europea,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f86699ab-dec6-46a5-82c2-a3d7c2be68df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mercado augura que la prima de riesgo energética puede sobrepasar el 20% del precio del barril y la comercial, rebasar el 1,5% del valor del buque que atraviesa este ‘chokepoint’ estratégico de las rutas mercantes. El Estrecho de Ormuz es mucho más que una pasarela marítima bajo control de Irán. </p><p class="subtitle">Gonzalo Escribano, experto en energía: “Aún no hay pozos de petróleo ardiendo, pero nos acercamos peligrosamente”</p></div><p class="article-text">
        Las guerras modernas no se libran tan solo con misiles o incursiones a&eacute;reas. Tambi&eacute;n se disputan en el orden econ&oacute;mico y en los mercados de capitales. El conflicto armado desatado por EEUU e Israel contra Ir&aacute;n ha desempolvado uno de los secretos a voces mejor guardado por los centros de an&aacute;lisis del negocio energ&eacute;tico: las primas de riesgo asociadas al barril de petr&oacute;leo. Capaces de aparecer o de brillar por su ausencia en funci&oacute;n de si el mercurio del term&oacute;metro geopol&iacute;tico global se dispara o, por el contrario, se hunde hacia el fondo. Es el precio a pagar por garantizarse el abastecimiento de los combustibles f&oacute;siles; en especial, <a href="https://www.eldiario.es/politica/gonzalez-laya-trabaja-venezuela-megafono_1_1120345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el oro negro, aunque tambi&eacute;n el gas.</a>
    </p><p class="article-text">
        El Estrecho de Ormuz se ha convertido en el bar&oacute;metro de estos acontecimientos. Hasta el punto de determinar el calibre de este doble impuesto revolucionario que grava en principio la energ&iacute;a, pero que tambi&eacute;n lanza sus tent&aacute;culos hacia el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo. Es decir, no solo a petroleros o metaneros, sino tambi&eacute;n a los buques mercantes que atraviesan por una de las zonas de mayor tr&aacute;fico naval, bajo la amenaza de dejar de ofrecer garant&iacute;as para alcanzar sus puertos de destino. Todo este <em>collage</em> amenaza con romper contratos mercantiles y encarecer cargos. 
    </p><p class="article-text">
        Son mecanismos suficientemente conocidos en el funcionamiento de los mercados energ&eacute;ticos. Sin embargo, las primas de riesgo asociadas al crudo siempre han sido un tributo invisible en un orden econ&oacute;mico mundial que ha vuelto a dominar, desde la Gran Pandemia, la vieja econom&iacute;a, la de los combustibles f&oacute;siles, seg&uacute;n preconiz&oacute; Jeff Curry, entonces estratega jefe de Goldman Sachs. Con objeto de restablecer su influencia en los ciclos de negocios ante la p&eacute;rdida de sus cuotas de mercado por la irrupci&oacute;n de las fuentes renovables y la avalancha de inversiones ESG que empezaba a emerger en las carteras de capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este diezmo petrol&iacute;fero, que no exige pasar por aduana alguna, irrumpe cada vez que el mercado percibe riesgos reales de interrupci&oacute;n en el suministro. A modo de sabotajes a infraestructuras, tensiones geopol&iacute;ticas o, como ocurre ahora, por el cierre casi herm&eacute;tico de un corredor naval de especial valor estrat&eacute;gico como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Estrecho de Ormuz</a>, <em>chokepoint</em> que separa Ir&aacute;n de Om&aacute;n y conecta el Golfo P&eacute;rsico con el Oc&eacute;ano &Iacute;ndico. De apenas 21 millas n&aacute;uticas de anchura es un punto neur&aacute;lgico por el que circulan a diario entre 18 y 20 millones de barriles de crudo, la quinta parte del consumo global. Toda perturbaci&oacute;n por ese paso crea volatilidad energ&eacute;tica inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de la guerra, el Brent &ndash;de referencia en Europa&ndash; oscila en torno a la barrera de los 100 d&oacute;lares por barril. Las jornadas que se asienta por debajo, los expertos del sector lo achacan a entregas de cargas de petroleros parias &ndash;la mayor&iacute;a rusos, bajo bandera de conveniencia&ndash; que vagan por los mares en busca del mejor postor para colocar barriles siberianos sometidos a los topes de 60 d&oacute;lares impuestos por el G7. Aunque ahora, estos l&iacute;mites acaban de ser liberados por EEUU. A instancias de la Administraci&oacute;n Trump, que teme desabastecimientos y escaladas del barril que impulsen la inflaci&oacute;n e <a href="https://www.eldiario.es/economia/reserva-federal-desoye-trump-mantiene-tipos-interes-cambios-caos-economico-guerra-iran_1_13079202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impidan bajar tipos como exige desde hace un a&ntilde;o a la Fed</a>. A media semana, con la intensificaci&oacute;n de los ataques, el crudo toc&oacute; los 119 d&oacute;lares. 
    </p><h2 class="article-text">El nerviosismo se instala en la Casa Blanca</h2><p class="article-text">
        De hecho, el l&iacute;der MAGA, acaba de aprobar una exenci&oacute;n temporal de 60 d&iacute;as de la Ley Jones, la normativa mar&iacute;tima vigente en EEUU desde 1920 y que obliga a que el transporte de mercanc&iacute;as entre puertos estadounidenses se realice en barcos construidos y registrados con pasaporte de EEUU. La medida permitir&aacute; a buques con bandera extranjera transportar petr&oacute;leo, gas y otros productos energ&eacute;ticos dentro del pa&iacute;s. Con la finalidad de reducir costes de transporte y frenar la subida de los combustibles, que ya empieza a retroalimentar un IPC que, por otro lado, nunca ha estado a raya, por debajo del 2%. Seg&uacute;n fuentes oficiosas americanas, el cierre de Ormuz ha blanqueado &ndash;permitido actos de pirater&iacute;a petrolera&ndash;alrededor de 15 millones de barriles diarios y acrecentado las tensiones energ&eacute;ticas globales. 
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (AIE) ha calificado la disrupci&oacute;n actual como la mayor en la historia del <em>oro negro</em>. El gal&oacute;n de gasolina en EEUU ha remontado un 22% desde el inicio de las hostilidades en Ir&aacute;n, hasta superar los 3,70 d&oacute;lares. El gran temor de Trump es que estos precios colapsen la actividad industrial y retraigan el consumo. Bancos de inversi&oacute;n como JP Morgan no descartan que el barril se eleve a los alteres de los 200 d&oacute;lares si Ormuz perpet&uacute;a su cierre. 
    </p><p class="article-text">
        Que el shock energ&eacute;tico empieza a tomar forma y que su evoluci&oacute;n no gusta precisamente a la Casa Blanca se revela en un informe del Consejo Nacional de Comercio que dirige Peter Navarro, uno de los m&aacute;s fieles delfines <em>trumpistas</em>, donde se sostiene que el riesgo vinculado a la guerra en la regi&oacute;n ha a&ntilde;adido hist&oacute;ricamente entre 5 y 15 d&oacute;lares por barril a su precio comercial. En sus c&aacute;lculos, el conflicto contra Ir&aacute;n ha llevado el crudo a una primera escala de subidas del 21%, cota que coincide el consenso del mercado sobre el montante del impuesto revolucionario que se ha exigido esta semana. 
    </p><p class="article-text">
        JP Morgan lo cifra ente el 15% y el 20%. Sin resquicios para el optimismo. Porque lo estipula as&iacute; pese a que productores como Arabia Saud&iacute; logren desviar sus flujos por su oleoducto East-West y embarcarlo a trav&eacute;s del Mar Rojo, aduciendo que esta canalizaci&oacute;n solo puede transportar un caudal de entre 3 y 4 millones de barriles diarios, muy por debajo de los cargos de la ruta Ormuz. Por si fuera poco Teher&aacute;n ha declarado objetivo militar a los centros log&iacute;sticos y de servicios que apoyan al portaaviones estadounidense Gerald R. Ford, que transita por el Mar Rojo. Entre otros, el oleoducto saud&iacute;. Pero incluso sin ataques iran&iacute;es, este enclave mar&iacute;timo, avisa David Oxley, economista en Capital Economics, &ldquo;no era precisamente un basti&oacute;n de estabilidad geopol&iacute;tica&rdquo; sin la presencia de la armada americana. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estimaciones de JPMorgan, incluso con estos desv&iacute;os por oleoducto, persistir&iacute;a una prima de riesgo de entre el 15% y el 20%. Ormuz es m&aacute;s trascendental que el Mar Rojo. Las previsiones de este banco de inversi&oacute;n son de un calibre bastante m&aacute;s pronunciado que el impuesto que se exigi&oacute; los a&ntilde;os que precedieron y sucedieron al colapso crediticio de 2008, estipulado en el 12%. 
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, con un barril que marc&oacute; su cota hist&oacute;rica, en los 147,50 d&oacute;lares, en julio de ese a&ntilde;o, justo tres meses antes de la quiebra de Lehman Brothers. Justificado, entonces, por la amenaza de los ataques yihadistas a instalaciones p&eacute;rsicas. Y, por supuesto, por encima de la cuota, algo menor, por <em>casus belli,</em> que fue a&ntilde;adida durante la invasi&oacute;n de Kuwait en 1990 o de Irak en 2003, en las que el petr&oacute;leo toc&oacute; techos que se moderaron una vez las cadenas de suministro superaron sus disrupciones. 
    </p><h2 class="article-text">Primas extraordinarias por traves&iacute;as mar&iacute;timas</h2><p class="article-text">
        Pero el conflicto armado actual presenta otra factura de riesgo adicional, la del transporte naval. La prima mar&iacute;tima es el seguro &ndash;en este caso, de nuevo, por amenaza b&eacute;lica&ndash; que los buques se deciden a pagar como cobertura de sus hojas de ruta. La aseguradora Lloyd&rsquo;s of London calcula que este <em>war risk insurance</em> ha pasado de significar aproximadamente el 0,25% del valor de cada barco mercante al 1,5%. Por traves&iacute;a. En t&eacute;rminos financieros, este salto es enorme. Porque para un superpetrolero valorado en 100 millones de d&oacute;lares, el seguro ha pasado de un coste de unos 250.000 d&oacute;lares &ndash;montante previo a la guerra&ndash; a alrededor de 1,5 millones por viaje. Y en ciertos desplazamientos de especial peligro, los brokers mar&iacute;timos estiman aumentos del 1000%.
    </p><p class="article-text">
        El Golfo P&eacute;rsico ha reconfigurado su calificaci&oacute;n en los cuadros de mando de las aseguradoras. Ahora, se la declara zona de guerra mar&iacute;tima, lo que implica renegociar p&oacute;lizas con frecuencia &ndash;en ocasiones, cada semana&ndash; por el incremento del riesgo financiero de armadores y compa&ntilde;&iacute;as de seguros. Por supuesto, este encarecimiento se traslada inmediatamente al precio del crudo y, por ende, a los ingresos de los hogares y a las cuentas de resultados de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma el p&aacute;nico a los fletes. Las tarifas diarias de los superpetroleros VLCC, capaces de transportar 2 millones de barriles, han alcanzado casi 800.000 d&oacute;lares al d&iacute;a, aproximadamente cuatro veces m&aacute;s que antes del conflicto. Y en algunos cargamentos por el Golfo, su transporte puede a&ntilde;adir una penalizaci&oacute;n de m&aacute;s de 20 d&oacute;lares por barril, un coste equivalente a una cuarta parte del precio del crudo. El 20% de sus 100 d&oacute;lares actuales. &ldquo;Son niveles de terror&rdquo;, empiezan a admitir analistas del sector, porque la tarifa del seguro &ldquo;no es el &uacute;nico problema&rdquo;, sino que se une la &ldquo;disponibilidad, cada vez menor, de barcos dispuestos a cruzar estas latitudes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las citas surgen de un informe de S&amp;P Global Commodity Insights que resumen con crudeza el panorama: &ldquo;conseguir una cobertura es una cosa; atravesar el Estrecho de Ormuz es otra muy distinta&rdquo;. Numerosos capitanes y armadores han decidido simplemente evitar el &aacute;rea por motivo de seguridad de la tripulaci&oacute;n. El da&ntilde;o colateral ha sido fulminante. El estrangulamiento log&iacute;stico ha llevado a que el tr&aacute;nsito mar&iacute;timo haya ca&iacute;do dr&aacute;sticamente. Solo 47 buques lo realizaron en las dos primeras semanas de conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Reducci&oacute;n del tr&aacute;fico naval, retenci&oacute;n de buques y, por supuesto, interrupciones m&aacute;s o menos parciales de exportaciones energ&eacute;ticas. Impulsadas, adem&aacute;s, por unas intervenciones armadas que han puesto en el punto de mira iran&iacute; instalaciones petrol&iacute;feras y de gas en territorio de los emiratos y Arabia Saud&iacute; y, en el caso de los ej&eacute;rcitos americano e israel&iacute;, contra la isla de Jark, estrat&eacute;gica para el negocio de crudo de Teher&aacute;n, o contra el yacimiento de gas m&aacute;s importante del mundo, de copropiedad irano-catar&iacute;. 
    </p><h2 class="article-text">Las autoridades monetarias, en alerta</h2><p class="article-text">
        Pero hay, adem&aacute;s, m&aacute;s efectos secundarios. <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/bce-vuelve-foco-inflacion-guerra-cuba-colapsa-escribano-atrinchera-indra_132_13080042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La decena de bancos centrales que se han reunido esta semana han aplicado una pol&iacute;tica de prudencia</a>. Solo el australiano ha encarecido el precio del dinero. El resto, han optado por esperar hasta ver el grado de importaci&oacute;n inflacionista que recala en sus econom&iacute;as a trav&eacute;s del barril de crudo y de los nuevos cheques del gas, que se ha instalado por encima de los 50 d&oacute;lares y ha llegado a superar los 70. 
    </p><p class="article-text">
        Para <em>m&aacute;s inri</em>, desde Goldman Sachs se advierte de que una prolongaci&oacute;n <em>sine die</em> del conflicto o superior a un mes- podr&iacute;a dar lugar a una escalada energ&eacute;tica de calado de los combustibles refinados &ndash;di&eacute;sel, queroseno o di&eacute;sel&ndash; porque &ldquo;dependen de crudos pesados del Golfo dif&iacute;ciles de sustituir&rdquo;. En algunas regiones asi&aacute;ticas, sus precios ya se han duplicado. No por casualidad, m&aacute;s del 80% del petr&oacute;leo que atraviesa Ormuz se dirige a China, India, Jap&oacute;n y Corea del Sur. A lo que hay que unir que el enclave del P&eacute;rsico es una arteria tambi&eacute;n esencial del comercio de fertilizantes, productos petroqu&iacute;micos o helio industrial. 
    </p><p class="article-text">
        En todos estos destinos, la doble prima &ndash;energ&eacute;tica y mar&iacute;tima&ndash; se traduce en inflaci&oacute;n galopante y presi&oacute;n sobre las balanzas comerciales. Pero tambi&eacute;n genera nuevas encrucijadas monetarias a sus bancos centrales. En general, <a href="https://www.eldiario.es/economia/guerra-iran-reavivado-temores-estanflacion-economia-mundial_1_13052626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fantasma de la estanflaci&oacute;n</a> &ndash;estancamiento econ&oacute;mico y precios disparados&ndash; es el escenario que los bancos emisores nunca desean abordar. 
    </p><p class="article-text">
        El conflicto iran&iacute; ha llegado a instalar en el mercado la idea de una transformaci&oacute;n internacional del negocio asegurador. As&iacute; lo cree Andrew Westlake, socio del despacho Kennedys. A su juicio, la guerra abre la puerta a una ola potencial de reclamaciones por violencia geopol&iacute;tica, da&ntilde;os a infraestructuras y p&eacute;rdidas comerciales en el Golfo. A ra&iacute;z de reclamaciones multimillonarias por p&oacute;lizas de da&ntilde;os a activos privados. &ldquo;Y abrir un frente legal entre armadores y fletadores&rdquo;, si los buques quedan atrapados meses al activarse las cl&aacute;usulas por ca&iacute;da de ingresos y detenci&oacute;n del buque. O incluso por p&eacute;rdida total si la retenci&oacute;n supera los plazos previstos en las p&oacute;lizas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-energetica-doble-tributo-invisible-petroleo-gas-amenaza-estabilidad-economica-global_129_13084196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La prima de riesgo energética, el doble tributo invisible al petróleo y al gas que amenaza la estabilidad económica global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Petróleo,Gas,Guerra en Irán,Estados Unidos,Donald Trump,Tipos de Interés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conflicto de Oriente Medio aflora el pulso geoestratégico que EEUU y China sostienen entre bambalinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/conflicto-oriente-medio-aflora-pulso-geoestrategico-eeuu-china-sostienen-bambalinas_129_13067340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33f69c5a-220b-4902-bc99-2a02f3d22ebf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conflicto de Oriente Medio aflora el pulso geoestratégico que EEUU y China sostienen entre bambalinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra contra Irán no es solo un ataque de ira de EEUU e Israel hacia el régimen de los ayatolás, ni  un conflicto con riesgo de propagación regional; es también otro episodio de rivalidad entre Washington y Pekín dentro de un juego de tronos</p><p class="subtitle">China puede sacar tajada de la demostración de fuerza de Trump en Oriente Medio</p></div><p class="article-text">
        China ha activado su Diplomacia Panda, una estrategia exterior que Xi Jinping pone en liza cada vez que el voltaje geopol&iacute;tico se torna agresivo hacia sus planes presidenciales y que se resume en una m&aacute;xima tan simple como ambigua: actuar de forma sosegada &ndash;sin exhibiciones de fuerza&ndash; pero proactiva, ante acontecimientos que puedan perturbar su hoja de ruta. En realidad, emula el estilo Den Xiaoping durante sus a&ntilde;os de reforma y aperturismo en los ochenta y noventa con una diplomacia que oculta la fuerza y espera el momento para intervenir.
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, la reconstrucci&oacute;n del <em>hide and bide</em> de Xioaping (ocultar tu capacidad y esperar el momento oportuno) en versi&oacute;n Jinping y explica en gran parte la t&aacute;ctica de Pek&iacute;n en el orden geopol&iacute;tico tras el estallido de la guerra en Ir&aacute;n, as&iacute; como los ataques del pasado a&ntilde;o al r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s por parte de EEUU e Israel. O su papel de respaldo t&aacute;cito a Rusia en la invasi&oacute;n de Ucrania. De igual modo, tambi&eacute;n aclara su postura en el terreno comercial, donde Pek&iacute;n ha aceptado la tregua anual con Donald Trump para atenuar su c&oacute;lera arancelaria hacia Pek&iacute;n mientras sacaba a relucir una baza inesperada, la imposici&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/economia/compiten-eeuu-china-europa-guerra-fria-tecnologica-triple-corona-digital-ia-chips-tierras-raras_1_12869122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">controles a la exportaci&oacute;n de tierras raras</a> que ha obligado a empresas americanas a buscar a la desesperada minerales cr&iacute;ticos e imanes para fabricar desde m&oacute;viles a aviones de combate.
    </p><p class="article-text">
        La treta desat&oacute; la c&oacute;lera <em>trumpista</em>, pero sirvi&oacute; para alcanzar un punto de entendimiento mutuo. China retrasaba las restricciones exportadoras a las tierras raras a cambio de que EEUU sacara a las compa&ntilde;&iacute;as del <em>gigante asi&aacute;tico</em> de su <em>lista negra</em> comercial. Kyle Bass, director ejecutivo de Rochefort Asset Management y voz inversora cr&iacute;tica hacia China que asesora informalmente al mando estadounidense del Indo-Pac&iacute;fico, ofrece una interpretaci&oacute;n concluyente en <em>Financial Times </em>a este tacticismo geoestrat&eacute;gico<em>. </em>La fr&aacute;gil tregua entre ambas superpotencias --afirma-- &ldquo;no es m&aacute;s que un intercambio de rehenes de alto riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, tambi&eacute;n sirve para medir la temperatura de la rivalidad entre EEUU y China. Adem&aacute;s de desvelar que su pulso geoestrat&eacute;gico es, en el fondo, el que est&aacute; generando nuevos vientos huracanados en el ya inestable orden internacional. De ah&iacute; que la intervenci&oacute;n militar en Ir&aacute;n no solo se deba valorar en t&eacute;rminos militares en una zona --Oriente Pr&oacute;ximo-- bajo un claro dominio estadounidense, sino como otro nuevo episodio de agitaci&oacute;n del tablero de ajedrez mundial por la <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/guerra-iran-china_132_13041333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toma de posiciones de Washington y Pek&iacute;n</a>. Aunque el <em>gambito de dama</em> para lograr ventaja de apertura ha partido de la versi&oacute;n Trump 2.0 en la zona m&aacute;s convulsa del planeta, el <em>gigante asi&aacute;tico</em> opera soterradamente desde su patio trasero, el espacio Indo-Pac&iacute;fico, a trav&eacute;s de su tupida red de socios y compromisos regionales. Incluso con India.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A juicio de Bass, &ldquo;EEUU est&aacute; cautivo de los controles chinos sobre las tierras raras a pesar de que Pek&iacute;n se aferra desesperadamente a los <a href="https://www.eldiario.es/economia/eeuu-teme-china-adelantandole-carrera-inteligencia-artificial_1_12532914.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chips de IA de Nvidia</a> para modernizar su ej&eacute;rcito y su industria tecnol&oacute;gica&rdquo;. En consecuencia, -afirma- existe una &ldquo;carrera a la desesperada&rdquo; para que sus econom&iacute;as se liberen de este enredo geoestrat&eacute;gico y tratar de obtener ventaja competitiva sobre la otra&ldquo;. La guerra iran&iacute; viene a complicar este comp&aacute;s de espera que -se supone- tendr&aacute; alg&uacute;n tipo de soluci&oacute;n tras la visita oficial de Trump a China entre el 31 de marzo y el 2 de abril.
    </p><p class="article-text">
        De momento, el reencuentro entre ambos mandatarios sigue en agenda. Pese al alto voltaje que la guerra iran&iacute; y la firme resistencia de Teher&aacute;n tras el asesinato de su l&iacute;der supremo, Al&iacute; Jamenei, a la creciente factura militar que est&aacute; engrosando a la Casa Blanca y a la disoluci&oacute;n paulatina de las esperanzas opositoras a un cambio de r&eacute;gimen en el estado persa. Por contra, ha emergido de nuevo la antipat&iacute;a americana y el antisemitismo en la sociedad civil iran&iacute;, con el retorno a un nacionalismo que rechaza la injerencia militar estadounidense e israel&iacute; y que ha configurado una atm&oacute;sfera de cohesi&oacute;n en torno a la figura de Mojtaba Jamenei, hijo del gu&iacute;a espiritual fallecido.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, porque en la Administraci&oacute;n Trump siguen sin justificar la guerra con argumentos ver&iacute;dicos o tratando de configurar mensajes con cierta apariencia de legalidad. Al inquilino de la Casa Blanca s&oacute;lo le sirve &ldquo;la plena rendici&oacute;n de Teher&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Richard Haass &ndash;antiguo diplom&aacute;tico americano y presidente em&eacute;rito del Council on Foreign Relations&ndash; la intervenci&oacute;n armada en Ir&aacute;n encaja en la categor&iacute;a cl&aacute;sica de &ldquo;guerra de elecci&oacute;n&rdquo;. Es decir, dar inicio de un conflicto b&eacute;lico pese a que exist&iacute;an alternativas de &iacute;ndole diplom&aacute;tica, herramientas como las sanciones o elementos como la disuasi&oacute;n, sin que mediara una amenaza inminente demostrada. A diferencia de los conflictos de necesidad, los de libre elecci&oacute;n &ldquo;obligan a quienes las emprenden a justificar r&aacute;pidamente resultados frente a los potenciales y crecientes da&ntilde;os y costes colaterales&rdquo;, explica Haass.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Tiro por la culata?</h2><p class="article-text">
        Este c&aacute;lculo es particularmente inc&oacute;modo para Trump que ostenta un nivel de aprobaci&oacute;n social neta que se hunde en terreno negativo (&minus;19 puntos) con tan solo un 38% de apoyo. Sin respaldo ciudadano y con elecciones <em>midterm</em> en noviembre, el panorama no es precisamente alentador para el l&iacute;der republicano. Haass incide en que una campa&ntilde;a militar de libre elecci&oacute;n no solo debe ganarse militarmente, sino justificarse estrat&eacute;gicamente&ldquo; y, por supuesto, debe calibrar el clima social y las f&oacute;rmulas de resoluci&oacute;n y de alto el fuego. Porque, de lo contrario, las bajas militares, los costes del conflicto y los riesgos colaterales de aliados como los europeos, el temor a shocks energ&eacute;ticos o el riesgo de estanflaci&oacute;n, irrumpir&aacute;n sin remedio.
    </p><p class="article-text">
        China &ndash;e Ir&aacute;n y Rusia&ndash; son conocedoras de estos entresijos y de que toda prolongaci&oacute;n <em>sine die</em> del conflicto agravar&aacute; los costes econ&oacute;micos y estrat&eacute;gicos de Washington en un momento clave en el que la competencia global se intensifica. Es la misi&oacute;n de la Diplomacia Panda. De ah&iacute; que Pek&iacute;n haya lanzado, unas semanas antes del reencuentro Trump-Jinping, un salvavidas a la Casa Blanca a modo de exigencia de tregua b&eacute;lica para encauzar un &ldquo;a&ntilde;o que podr&iacute;a ser hist&oacute;rico&rdquo; entre las dos superpotencias en el orden geoestrat&eacute;gico, tecnol&oacute;gico, econ&oacute;mico, monetario y comercial. Solo falta que Trump recoja el flotador <em>made in China</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este debate para que el inquilino del Despacho Oval ceda en sus pretensiones exterminadoras del r&eacute;gimen iran&iacute; es el que destaca Christopher Chivvis, investigador del Carnegie Endowment for International Peace, como de especial trascendencia. Este analista se pregunta en <em>Foreign Affairs</em> si &ldquo;Washington no deber&iacute;a auditar, en vez de restaurar autom&aacute;tica y unilateralmente, varios de sus compromisos mundiales&rdquo;, con objeto de &ldquo;reconfigurar&rdquo; junto a China al menos, las garant&iacute;as de seguridad heredadas del Siglo XX. Aunque sigan con su pulso geoestrat&eacute;gico global.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Chivvis lo plantea en t&eacute;rminos de futuro. &ldquo;El sucesor de Trump asumir&aacute; unas alianzas tensas y un dilema de gran calado, si la red de socios construida la pasada centuria contin&uacute;a sirviendo a los intereses estadounidenses en un siglo, el actual, ligado a la rivalidad entre ambas potencias. China &ndash;enfatiza&ndash; reta al poder americano en Asia y disputa su dominio econ&oacute;mico a escala global, mientras Rusia muestra deseos revisionistas imperiales con tolerancia al riesgo y otras potencias como Corea del Norte pueden alcanzar suelo estadounidense con armas nucleares. Por ello, los lazos diplom&aacute;ticos se deber&iacute;an de reevaluar desde una &oacute;ptica geoestrat&eacute;gica. Al lado de socios que refuercen la competitividad de las potencias industrializadas frente a China con cadenas de suministro eficientes y est&aacute;ndares tecnol&oacute;gicos homog&eacute;neos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva concepci&oacute;n de consensos obliga a EEUU a institucionalizar revisiones sistem&aacute;ticas de sus acuerdos exteriores con evaluaci&oacute;n de costes, riesgos y beneficios en cada compromiso para alinearlas con el inter&eacute;s estrat&eacute;gico y la agudizada rivalidad competitiva global, precisa.
    </p><h2 class="article-text">El &lsquo;wait and see&rsquo; de China</h2><p class="article-text">
        China, por su parte, ha construido su influencia mundial a trav&eacute;s del comercio, la inversi&oacute;n y la diplomacia econ&oacute;mica y evitando compromisos militares directos fuera de su entorno. Durante a&ntilde;os, su modelo ha sido fruct&iacute;fero. Sin embargo, la crisis iran&iacute; ha detectado grietas. As&iacute; lo cree el analista chino Deng Yuwen, quien se&ntilde;ala en <em>Foreign Policy</em> que el conflicto desvela a Pek&iacute;n una verdad inc&oacute;moda, que &ldquo;la fuerza econ&oacute;mica por s&iacute; sola no resulta insuficiente&rdquo; sino que m&aacute;s bien &ldquo;deber&iacute;a ir aparejada de una capacidad militar cre&iacute;ble&rdquo;. Sobre todo, si desea salvaguardar sus intereses en Oriente Pr&oacute;ximo, que no son pocos. Por ejemplo, en el &aacute;mbito energ&eacute;tico, como primer comprador de crudo y con billonarios contratos de futuros de gas. Ahora bajo la amenaza internacional del Estrecho de Ormuz.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo factor explica, seg&uacute;n Yuwen, que Jinping haya optado por la carta diplom&aacute;tica, con condena de la intervenci&oacute;n militar, pero con una petici&oacute;n expresa de negociaciones. Puro c&aacute;lculo estrat&eacute;gico. Deliberado y bien pertrechado. Como piensa Craig Singleton, de la Foundation for Defense of Democracies. En su opini&oacute;n, Pek&iacute;n podr&iacute;a utilizar su aparente moderaci&oacute;n como arma negociadora en otros frentes igualmente sensibles. Singleton cita, por ejemplo, &ldquo;la b&uacute;squeda de concesiones en asuntos de su m&aacute;xima incumbencia como el libre comercio o Taiw&aacute;n a cambio de suavizar sus desavenencias sobre Ir&aacute;n&rdquo;. Al tiempo que matiza que la prudencia diplom&aacute;tica china &ldquo;no es una se&ntilde;al de pasividad, sino una t&aacute;ctica destinada a erosionar gradualmente la hegemon&iacute;a americana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El razonamiento de Singleton es sencillo. Para China, la crisis iran&iacute; es, ante todo, un problema de cariz geoestrat&eacute;gico para EEUU y, si el conflicto se prolonga, la Casa Blanca podr&iacute;a verse abocada a ordenar una invasi&oacute;n total y Trump a dedicar ingentes recursos a un teatro estrat&eacute;gico, el de Oriente Pr&oacute;ximo que, en el fondo, no es su prioridad. Porque &ndash;aduce&ndash; la competencia decisiva entre ambas superpotencias se desarrollar&aacute; en la regi&oacute;n Indo-Pac&iacute;fica. &ldquo;Cada portaaviones que ha desplegado en el Golfo es un activo que no puede utilizarse en Asia&rdquo;, replica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la guerra podr&iacute;a reforzar indirectamente los lazos Pek&iacute;n-Teher&aacute;n, ya que cuanto m&aacute;s debilitado quede el r&eacute;gimen iran&iacute; &ndash;por sanciones o ataques militares&ndash; mayor ser&aacute; su dependencia econ&oacute;mica y tecnol&oacute;gica de China, que podr&iacute;a dominar el sector energ&eacute;tico iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s inri, Pek&iacute;n podr&iacute;a verse obligada a intervenir. De ah&iacute; su predisposici&oacute;n al encuentro con Trump. Cualquier interrupci&oacute;n prolongada del flujo energ&eacute;tico en Ormuz afecta especialmente a los mercados asi&aacute;ticos y, muy en particular al chino, y eso confiere a Pek&iacute;n plena legitimidad sobre el conflicto. En contraste con EEUU. Si se ponen en solfa la visi&oacute;n de Rafael Grossi, director general de la International Atomic Energy Agency, sobre la &ldquo;no existencia de evidencia alguna de que Ir&aacute;n est&eacute; construyendo una bomba nuclear&rdquo;. Palabras que echan por tierra el relato de Washington y Tel Aviv para desencadenar hostilidades contra Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones que la Administraci&oacute;n Trump oculta, aunque no pueda soterrarla, es el <em>oro negro</em> que, como durante todo el siglo pasado en la regi&oacute;n, sigue siendo moviendo los juegos de tronos. Aunque en esta ocasi&oacute;n haya sido la transici&oacute;n energ&eacute;tica la que ha alterado buena parte de los c&aacute;lculos de las potencias productoras de f&oacute;siles. E incluso de EEUU. No por casualidad, en 2025, pese a la resistencia activa de la Administraci&oacute;n Trump, las renovables aportaron un 10% de electricidad al mix americano, hasta representar el 25% del total. Algo dif&iacute;cil de aceptar para el impulsor del <em>Drill, baby, drill</em>, uno de los lemas de la pasada campa&ntilde;a presidencial trumpista&nbsp;que ha acabado con los subsidios a las energ&iacute;as limpias de su antecesor, Joe Biden, y restaurando las perforaciones de carb&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jason Bordoff, director del Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia dice que la electrificaci&oacute;n del transporte y el desarrollo de nuevas cadenas de suministro energ&eacute;ticas est&aacute;n modificando las prioridades estrat&eacute;gicas de los gobiernos. Para grandes importadores de crudo como China, la UE o India, reducir su dependencia del petr&oacute;leo significa tambi&eacute;n recortar las vulnerabilidades geopol&iacute;ticas de una regi&oacute;n que concentra las principales rutas energ&eacute;ticas. Con casi un tercio del crudo y el 60% del gas, los <em>petroestados</em> del Golfo se resistir&aacute;n a ceder su peso geoestrat&eacute;gico global y regional. &ldquo;Pero su petr&oacute;leo tender&aacute; a dejar de ser el epicentro de la pol&iacute;tica energ&eacute;tica global&rdquo;, alerta Bordoff.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/conflicto-oriente-medio-aflora-pulso-geoestrategico-eeuu-china-sostienen-bambalinas_129_13067340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 21:19:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Donald Trump,China,Oriente Medio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ataque de EEUU a Irán desata la caja de los truenos: escalada de la energía con elevados riesgos financieros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ataque-eeuu-iran-desata-caja-truenos-escalada-energia-elevados-riesgos-financieros_129_13046339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c2bdb6e-6e01-4f40-bef7-4fc0707fbad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ataque de EEUU a Irán desata la caja de los truenos: escalada de la energía con elevados riesgos financieros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La operación militar de EEUU e Israel amenaza con prolongar el cierre del Estrecho de Ormuz y provocar un shock energético global; el encarecimiento del petróleo y el gas coincide con los temores en Wall Street a un hipotético estallido de la burbuja de la IA y al riesgo de otro episodio de exuberancia crediticia que provoque otro colapso financiero</p><p class="subtitle">La gasolina se encarece un 12% en una semana tras el ataque a Irán, con las estaciones 'low cost' marcando las mayores subidas</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-enfrenta-guerra-larga-esperado-iran-problemas-suministros-municion-armas_1_13044661.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La guerra desencadenada por Donald Trump y su hom&oacute;logo israel&iacute;, Benjam&iacute;n Netanyahu</a>, contra Ir&aacute;n y su r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s amenaza con provocar una tormenta econ&oacute;mica mundial cuyo epicentro meteorol&oacute;gico parte del mercado energ&eacute;tico y que amenaza con descargar borrascas frecuentes en los mercados de capital y las estructuras productivas de todas las latitudes. Todo depender&aacute; de si los ataques iran&iacute;es contra refiner&iacute;as y terminales de petr&oacute;leo y gas de los pa&iacute;ses del Golfo P&eacute;rsico &mdash;en respuesta a los ataques de Washington y Tel-Aviv&mdash; y la interrupci&oacute;n de casi la totalidad del tr&aacute;nsito mar&iacute;timo por el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/estrecho-ormuz-crucial-suministro-petroleo_1_13031958.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrecho de Ormuz</a>, enclave por el que circula un tercio de los combustibles f&oacute;siles bajo el control de Teher&aacute;n, acaban da&ntilde;ando el suministro energ&eacute;tico y deteriorando su demanda mundial y prolongando el uso de rutas alternativas del transporte o elevando las primas de riesgo y, en consecuencia, los seguros de las compa&ntilde;&iacute;as navieras. 
    </p><p class="article-text">
        Si el petr&oacute;leo &mdash;y, sobre todo, en esta ocasi&oacute;n, el gas&mdash; vuelven a ejercer de term&oacute;metros de la alta temperatura que precede a toda tormenta de elevada intensidad, los augurios no son positivos. 
    </p><p class="article-text">
        El Brent, barril de referencia en Europa, ha superado de largo la frontera de los 80 d&oacute;lares desde el inicio del conflicto, mientras el gas natural en Europa se ha disparado por encima del 70% en apenas unos d&iacute;as por la reducci&oacute;n de los inventarios tras el duro invierno en el Viejo Continente y los riesgos de interrupciones en los suministros de Oriente Pr&oacute;ximo. <a href="https://www.eldiario.es/economia/catar-advierte-golfo-suspender-exportaciones-energia-semanas_1_13046294.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En especial, desde Qatar</a> y Arabia Saud&iacute;, territorios donde los misiles y drones iran&iacute;es han centrado sus incursiones de represalia. La volatilidad burs&aacute;til y la desconfianza inversora han hecho mella en un consenso del mercado que ya empieza a barajar retrasos en la rebaja de tipos de inter&eacute;s por parte de la Reserva Federal &mdash;m&aacute;s all&aacute; del verano&mdash; ante una nueva espiral inflacionista en las cestas de la compra estadounidenses. Y el final &mdash;por si cupiese alguna duda todav&iacute;a&mdash; del precio del dinero barato en la zona del euro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conflicto tambi&eacute;n expande sus implicaciones geopol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. El comercio mar&iacute;timo por el Golfo P&eacute;rsico est&aacute; en riesgo, con tensiones renovadas sobre la seguridad energ&eacute;tica de Europa y Asia, y un d&oacute;lar que se fortalece.
    </p><p class="article-text">
        En conjunto, los inversores interpretan que la guerra ha generado un nuevo <em>shock </em>inflacionario global, capaz de retrasar la relajaci&oacute;n monetaria y empujar el dinamismo econ&oacute;mico mundial a otro escenario de resiliencia dentro del convulso y complejo ciclo de negocios post-Covid.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, si Ormuz permanece bloqueado durante semanas, gran parte de los petroleros y metaneros se quedar&aacute;n literalmente atrapados en el Golfo. Sin hojas de ruta alternativas que les hagan reanudar con rapidez sus entregas. Seg&uacute;n c&aacute;lculos privados, alrededor de 14 millones de barriles diarios de crudo atraviesan habitualmente esta pasarela mar&iacute;tima. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mercado empieza a asumir que no se trata de un choque de unos d&iacute;as sino de una disrupci&oacute;n potencialmente larga&rdquo;, se&ntilde;ala Warren Patterson, jefe de estrategia de materias primas de ING. En ese escenario, el crudo podr&iacute;a superar con relativa facilidad la barrera psicol&oacute;gica de los 100 d&oacute;lares por barril. Algunas firmas la elevan hasta los 120 e, incluso, 130 d&oacute;lares. En funci&oacute;n de unas primas de riesgo &mdash;impuesto revolucionario, dicen cada vez m&aacute;s voces del sector petrol&iacute;fero&mdash; que han cogido vuelo. A&uacute;n sin alcanzar el 12% del precio al que lleg&oacute; durante los a&ntilde;os previos y posteriores al colapso crediticio de 2008 por la supuesta amenaza de atentados yihadistas sobre el circuito productivo del crudo, pero bajo un influjo creciente por el elevado voltaje geopol&iacute;tico, el temor al final de la fiesta burs&aacute;til del &uacute;ltimo bienio, aderezada por la IA, el exceso prestamista en circulaci&oacute;n y un riesgo inflacionista que podr&iacute;a precipitar una crisis financiera.
    </p><p class="article-text">
        Esta sucesi&oacute;n de hechos encadenados ayuda a entender que las hostilidades militares en Ir&aacute;n se pueden trasladar al orden econ&oacute;mico internacional.
    </p><h2 class="article-text">'Shock' energ&eacute;tico: Ormuz, detonador global</h2><p class="article-text">
        La traves&iacute;a por la que navega el 20% de los barriles de crudo y del gas licuado global &mdash;el 93% del qatar&iacute;, su gran productor en el &aacute;rea&mdash; ha disparado las primas de riesgo. Pa&iacute;ses asi&aacute;ticos como China, Jap&oacute;n o Corea del Sur, dependientes de ambos combustibles f&oacute;siles, buscan cargas mercantes alternativas para cubrir sus elevadas demandas energ&eacute;ticas. Espa&ntilde;a tiene comprometidos contratos de futuro por el 5% de su consumo de crudo y el 2% del gas. 
    </p><p class="article-text">
        El FMI estima que por cada aumento del 10% del precio del petr&oacute;leo se restar&iacute;a alrededor de 0,15% al PIB mundial y se sumar&iacute;an 4 d&eacute;cimas a la inflaci&oacute;n y que un salto sostenido del barril a 100 d&oacute;lares crear&iacute;a un escenario de estanflaci&oacute;n. La par&aacute;lisis de actividad con espiral de precios es uno de los peores escenarios macro para cualquier banco central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es el gas el que preocupa sobremanera. Qatar exporta el 93% de su oferta gas&iacute;stica a trav&eacute;s de Ormuz. El resto, por gaseoductos. Y sus instalaciones est&aacute;n siendo especialmente castigadas por los misiles iran&iacute;es. &ldquo;Europa es una de las zonas m&aacute;s expuesta al cierre de los grifos p&eacute;rsicos de Gas Natural Licuado (GNL) por sus niveles de stocks por debajo del promedio estacional al inicio de la primavera&rdquo;, asegura Anne-Sophie Corbeau, del Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia. Si las ventas catar&iacute;es no se reanudan r&aacute;pidamente, &ldquo;el mercado podr&iacute;a entrar en p&aacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores de Bloomberg Economics dibujan un horizonte con el petr&oacute;leo en torno a los 108 d&oacute;lares por barril que a&ntilde;adir&iacute;a 8 d&eacute;cimas al IPC estadounidense y m&aacute;s de un punto a Europa y alertan de que, en este terreno, la radiograf&iacute;a estadounidense es particularmente compleja ya que su econom&iacute;a se beneficia parcialmente de precios energ&eacute;ticos altos por sus intensos &iacute;ndices productivos dom&eacute;sticos de petr&oacute;leo y gas. 
    </p><h2 class="article-text">Burbuja IA y riesgo de correcci&oacute;n burs&aacute;til</h2><p class="article-text">
        Existe una correlaci&oacute;n n&iacute;tida entre voltaje geopol&iacute;tico y brusco ajuste de valores tras un largo a&ntilde;o de exuberancia burs&aacute;til hacia todo lo que huela a IA. No lo dice cualquiera. Es palabra de David Solomon, CEO de Goldman Sachs, para quien el clima inversor podr&iacute;a estar subestimando el impacto del conflicto. &ldquo;Me sorprende lo tranquila que ha sido la reacci&oacute;n de los mercados&rdquo;. A su juicio, el ajuste &mdash;visible en febrero&mdash;, no ha hecho m&aacute;s que empezar no se ha producido plenamente. &ldquo;Probablemente har&aacute;n falta varias semanas para que los inversores digieran realmente las implicaciones econ&oacute;micas de lo ocurrido&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Solomon se refiere al c&oacute;ctel de avances acelerados en IA y las primeras se&ntilde;ales de fragilidad en un cr&eacute;dito privado con propensi&oacute;n a la concesi&oacute;n masiva, pese a los elevados tipos en EEUU para sufragar inversiones tecnol&oacute;gicas. El pasado fue un mes de ventas masivas en bancos y gestoras. Por si fuera poco, el KBW Bank Index, el indicador de la banca americana, descendi&oacute; con fuerza y arrastr&oacute; a todo el sector hasta cotas de diciembre. Fue, de hecho, su peor mes desde el D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n Arancelaria de abril y ninguna de sus principales entidades financieras se qued&oacute; al margen. Y cuando se entra en esta espiral y con un evento de la magnitud de la guerra en Ir&aacute;n, &ldquo;los inversores empiezan a exigir una prima mayor para cualquier activo&rdquo;, advirti&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de reajuste de precios &ldquo;suele afectar primero a los sectores con valoraciones m&aacute;s exigentes&rdquo; y, en un mercado dominado por expectativas de crecimiento ligadas a la IA, cambios repentinos en el apetito o la aversi&oacute;n al riesgo &ldquo;podr&iacute;a desencadenar una correcci&oacute;n significativa en las empresas tecnol&oacute;gicas m&aacute;s infladas&rdquo;, avisa Solomon. 
    </p><h2 class="article-text">Peligro de colapso crediticio</h2><p class="article-text">
        Otro de los gur&uacute;s de Wall Street, Jamie Dimon, primer ejecutivo de JP Morgan, el mayor banco de inversi&oacute;n estadounidense, insiste en que &ldquo;algo se huele en los mercados&rdquo; que le recuerda a la quiebra de Lehman Brothers que desencaden&oacute; la crisis financiera de 2008. &ldquo;Estamos viendo a algunos competidores [bancos medianos, pero tambi&eacute;n grandes] hacer cosas realmente alocadas&rdquo;, asegur&oacute; hace unas fechas ante un foro de inversores en clara referencia a &ldquo;ciertas entidades&rdquo; que est&aacute;n relajando los est&aacute;ndares de cr&eacute;dito para incrementar sus ingresos por unos tipos de inter&eacute;s todav&iacute;a elevados &ldquo;en un entorno de competencia feroz&rdquo; por conceder pr&eacute;stamos para financiar proyectos masivos de IA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Dimon, este clima le traslada a los ejercicios previos a 2008, cuando la banca acumul&oacute; activos t&oacute;xicos, bien de productos de riesgo extremo &mdash;swaps, derivados o estructurados&mdash; o inmobiliarios, como en el caso espa&ntilde;ol, y le hace situarse &mdash;reconoce&mdash; en modo alerta: una alteraci&oacute;n de los precios energ&eacute;ticos, con empresas y estados soberanos altamente endeudados y especialmente sensibles a subidas del petr&oacute;leo y el gas, podr&iacute;a deteriorar con una rapidez inusitada las capacidades de pago corporativas y soberanas. 
    </p><h2 class="article-text">EEUU: Resiliencia econ&oacute;mica con vulnerabilidad pol&iacute;tica </h2><p class="article-text">
        La econom&iacute;a estadounidense podr&iacute;a responder mejor al <em>shock</em> energ&eacute;tico que otras regiones. Gracias a la revoluci&oacute;n del <em>shale </em>(esquisto), el pa&iacute;s se ha convertido en gran exportador neto de petr&oacute;leo y gas mundial. Pero el negocio del esquisto no repara el impacto inflacionista sobre los consumidores. 
    </p><p class="article-text">
        A ocho meses de las elecciones legislativas de noviembre y en una fase en la que el malestar de los votantes por la inflaci&oacute;n empieza a erosionar el apoyo social a Trump, la gasolina se podr&iacute;a disparar &mdash;alertan los analistas&mdash;, en torno a los 4,5 d&oacute;lares por gal&oacute;n y a&ntilde;adir hasta 1,5 puntos a la inflaci&oacute;n, si el barril WTI, de referencia en el mercado americano, rebasa los 100 d&oacute;lares. Para los observadores pol&iacute;ticos, un conflicto prolongado aventura estanflaci&oacute;n y merma de ingresos empresariales y familiares. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Bloomberg Economics insisten en que el impacto de la gasolina cara es inmediato en un a&ntilde;o con comicios midterm y la Fed sometida a injerencias para rebajar tipos.
    </p><h2 class="article-text">China afronta una desaceleraci&oacute;n estructural </h2><p class="article-text">
        Pek&iacute;n ha revisado a la baja su objetivo oficial de crecimiento, con implicaciones globales.  <a href="https://www.eldiario.es/economia/china-crecera-ano-4-5-5-menor-ritmo-1991-aumenta-7-gasto-militar_1_13042689.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para 2026, lo fija entre el 4% y el 4,5%</a> y abandona el 5% que ha regido los destinos de sus &uacute;ltimos planes plurianuales. Es la constataci&oacute;n de que su transici&oacute;n de un modelo exportador a otro de demanda interna, de inversi&oacute;n intensiva, a imagen y semejanza del patr&oacute;n de las potencias industrializadas, ha perdido fuelle. 
    </p><p class="article-text">
        La internacionalizaci&oacute;n del conflicto iran&iacute; puede deteriorar a&uacute;n m&aacute;s una demanda interna d&eacute;bil y el sector inmobiliario en crisis perpetua. Pese a que el Gobierno anticipa que activar&aacute; motores de dinamismo adicional vinculados a la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, las tensiones arancelarias no resueltas con EEUU y la extraordinaria crudo-dependencia de su industria, dejan en entredicho cualquier est&iacute;mulo fiscal. Por muy ancho que todav&iacute;a sea el colch&oacute;n de hasta 850.000 millones en manos del equipo de Lan Fo'an, su superministro de Finanzas. No en vano, el gigante asi&aacute;tico compra cerca del 90% del petr&oacute;leo que vende Ir&aacute;n y absorbe alrededor de un tercio del comercio exterior persa. 
    </p><h2 class="article-text">Europa, con otra losa inflacionista en pleno despegue </h2><p class="article-text">
        El BCE se declara vigilante ante la doble escalada de la energ&iacute;a y la inflaci&oacute;n. La clave ser&aacute; la duraci&oacute;n del conflicto, aducen varios de sus consejeros. Si las hostilidades en Ir&aacute;n superan el mes, el despegue de la actividad, ahora que la econom&iacute;a alemana emite pulsaciones, se podr&iacute;a abortar. El giro fiscal del canciller Friedrich Merz con sus gastos sin l&iacute;mites constitucionales en Defensa y su medio bill&oacute;n de euros en programas de infraestructuras se ver&aacute;n sin el combustible que requiere el motor europeo para ponerse en marcha sin el gas ruso y con un petr&oacute;leo alejado de la moderaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Oriente Pr&oacute;ximo, al borde de la par&aacute;lisis econ&oacute;mica (&hellip;) y obligado a revisar sus modelos</h2><p class="article-text">
        Dubai y Abu Dabi, hubs financieros, log&iacute;sticos y tecnol&oacute;gicos globales con sus promesas de estabilidad, han visto cuestionado su estatus de &ldquo;las Suizas del Golfo&rdquo; contra sus infraestructuras. Al igual que Arabia Saud&iacute;, que ve amenazada su agenda 2030 de diversificaci&oacute;n y mega-inversiones. Por su parte, la econom&iacute;a iran&iacute; se expone a una mayor debilidad por las sanciones, el escaso capital for&aacute;neo y su casi mono-dependencia petrolera. Mientras Israel experimenta elevada volatilidad financiera y presi&oacute;n sobre su industria y transporte, reflejando el coste econ&oacute;mico inmediato de la escalada militar regional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ataque-eeuu-iran-desata-caja-truenos-escalada-energia-elevados-riesgos-financieros_129_13046339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ataque de EEUU a Irán desata la caja de los truenos: escalada de la energía con elevados riesgos financieros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerras,Irán,Estados Unidos,Israel,Petróleo,Gas,Crisis financiera,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caos arancelario ‘trumpista’ agita el comercio global y el temor a una doble burbuja, tecnológica y crediticia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/caos-arancelario-trumpista-agita-comercio-global-temor-doble-burbuja-tecnologica-crediticia_1_13027856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/338d71bf-3d2e-4802-acae-a691445ccf78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caos arancelario ‘trumpista’ agita el comercio global y el temor a una doble burbuja, tecnológica y crediticia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El retorno de la política comercial americana a la constitucionalidad anticipa una fase compleja para Donald Trump, con cuotas de popularidad bajas y una economía menos resiliente; el clima bursátil es de burbuja en torno a la IA y hay temor inversor a un colpaso creditico como el de 2008</p><p class="subtitle">Donald Trump incendia el discurso del estado de la Unión con insultos a la oposición, al Tribunal Supremo y a los migrantes</p></div><p class="article-text">
        La Corte Suprema de EEUU fren&oacute; hace una semana el instinto proteccionista de Donald Trump, aunque sin conseguir aplacarlo. A las horas de su hist&oacute;rica resoluci&oacute;n &ndash;que declar&oacute; inconstitucionales los excesos arancelarios del presidente republicano, buque insignia de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de su segundo mandato&ndash; l<a href="https://www.eldiario.es/economia/trump-redobla-pulso-supremo-sube-10-15-arancel-global-anunciado-reves-tribunal_1_13010241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Casa Blanca reaccion&oacute; elevando los peajes</a> a la importaci&oacute;n con una tarifa general. Primero, del 10%, luego, del 15% y finalmente &ndash;parece&ndash;, de nuevo al 10%. El caos sigue latente desde semanas antes de la proclamaci&oacute;n del D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n, all&aacute; por abril de 2025. 
    </p><p class="article-text">
        El fallo de la m&aacute;s alta instancia judicial americana constituye algo m&aacute;s que un mero tropiezo del inquilino del Despacho Oval. Es una reafirmaci&oacute;n sobria de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cronicas-desde-trumplandia/trump-le-parar-pies_132_13018151.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contrapesos institucionales</a> en un momento en el que la rampante permisividad dom&eacute;stica hacia el poder ejecutivo y la docilidad de la comunidad internacional ante sus arrebatos proteccionistas y coacciones expansionistas empiezan a mostrar signos de debilidad. Al invocar la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) &ndash;recalcan los magistrados del Supremo&ndash; para justificar aranceles rec&iacute;procos de amplio alcance, Trump estir&oacute; una ley concebida para responder ante amenazas extraordinarias, hasta convertirla en pilar de una agenda comercial estructural. En el orden exterior, la ristra de cr&iacute;ticas de aliados y rivales por su obcecamiento en acabar con el libre comercio tampoco fue inmediata. 
    </p><p class="article-text">
        Ni de puertas adentro, ni en el espacio internacional parece haber calado la ret&oacute;rica presidencial. La r&aacute;pida invocaci&oacute;n a la Secci&oacute;n 122 de la Ley de Comercio de 1974 de la Administraci&oacute;n Trump, que permite imponer recargos durante 150 d&iacute;as sin aval legislativo, ha sido el anclaje normativo elegido en esta ocasi&oacute;n para instaurar un arancel global del 10%. Esta artima&ntilde;a con volatilidad regulatoria pretende servir de puente mientras la versi&oacute;n Trump 2.0 explora v&iacute;as m&aacute;s duraderas &ndash;entre otras las Secciones 301 y 232 de la misma norma&ndash; para seguir gravando sectores como el de la automoci&oacute;n o el farmac&eacute;utico o bienes esenciales para la industria como los chips o el acero. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fue fulgurante su actuaci&oacute;n en el atril del Congreso, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/donald-trump-incendia-discurso-union-insultos-oposicion-tribunal-supremo-migrantes_129_13018132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a prop&oacute;sito del debate del estado de la Uni&oacute;n.</a> Trump convirti&oacute; el rev&eacute;s judicial en arenga pol&iacute;tica. Ante el Capitolio, defendi&oacute; que el pa&iacute;s es &ldquo;m&aacute;s grande, mejor, m&aacute;s rico y m&aacute;s fuerte que nunca&rdquo; y se comprometi&oacute; a restaurar los aranceles por otros derroteros. E incluso lleg&oacute; a asegurar que podr&iacute;an reemplazar, gracias a su capacidad recaudatoria, al impuesto sobre la renta de manera sustancial. Sin que pareciera que le provocara ansiedad alguna la l&oacute;gica preocupaci&oacute;n de hogares y empresas americanas por los efectos inflacionistas de su retorno al proteccionismo comercial, que ya se dejan sentir en el IPC, y las alteraciones inversoras y en la creaci&oacute;n de empleo de un sector privado que avanza reclamaciones milmillonarias por una medida calificada de inconstitucional por el Supremo con una resoluci&oacute;n que devuelve la potestad de los acuerdos comerciales al poder legislativo.
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad, ha quedado en suspenso la recaudaci&oacute;n que el Tesoro ha recabado desde el D&iacute;a de la Liberaci&oacute;n por estos conceptos --de entre 133.500 y 142.000 millones de d&oacute;lares-- y una factura adicional de entre 170.000 y 200.000 millones si prosperan las denuncias de patronales, empresas y sectores que aseguran haberse sentido perjudicados por la imposici&oacute;n de los peajes a la importaci&oacute;n de Washington.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; da&ntilde;os directos y colaterales plantea este toque de atenci&oacute;n institucional del Supremo a Trump? La espiral es alargada y su fuerza centr&iacute;peta podr&iacute;a ser devastadora, con una econom&iacute;a que emite signos de debilidad y unos mercados sumergido en una burbuja tecnol&oacute;gica y en los que se vislumbra otra de corte financiero para avalar las ingentes inversiones en IA. Esta gu&iacute;a ayuda a entender la dimensi&oacute;n de este arrebato autoritario del presidente estadounidense. 
    </p><h2 class="article-text">El G-7 muestra su malestar</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/parlamento-europeo-retrasa-votacion-acuerdo-comercial-eeuu-caos-aranceles-trump_1_13012805.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bruselas activ&oacute; la alarma primero</a>, al advertir que el nuevo arancel global americano del 10% se suma a grav&aacute;menes ya vigentes y empuja a productos como quesos, mantequilla, pl&aacute;sticos, textiles o qu&iacute;micos por encima del techo del 15% pactado en verano en el acuerdo bilateral. La Comisi&oacute;n traslad&oacute; a los eurodiputados que esa acumulaci&oacute;n vulnera el esp&iacute;ritu --y potencialmente la letra-- del pacto con Washington. La Euroc&aacute;mara ha suspendido su tramitaci&oacute;n, mientras la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, recuerda que la previsibilidad es un valor y ha vuelto a desaparecer y el comisario de Comercio, Maro&scaron; &Scaron;ef&#269;ovi&#269;, reclamaba un periodo transitorio de hasta cuatro meses para recalibrar el encaje y dijo confiar en que la Casa Blanca alivie en semanas la lista --que ya engloba m&aacute;s de 400 r&uacute;bricas exportadoras-- de derivados sujetos al 50% en acero y aluminio, un irritante punto negro en la relaci&oacute;n transatl&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Londres tambi&eacute;n activ&oacute; su desconcierto, como siempre, con acento propio. El Reino Unido, que disfrutaba de un peaje rec&iacute;proco del 10% y presum&iacute;a de su trato preferente, se arriesgaba a ser el mayor perdedor con el techo del 15% que le hubiera restado competitividad exterior dentro de las econom&iacute;as avanzadas. Las C&aacute;maras de Comercio brit&aacute;nicas estimaron un sobrecoste de hasta 3.000 millones de libras y un impacto sobre 40.000 empresas, desde el whisky escoc&eacute;s hasta el juguete. El Gobierno insiste en que su &ldquo;posici&oacute;n privilegiada&rdquo; deber&iacute;a preservarse y evita hablar de represalias; el sector pide, ante todo, certidumbre. Pero contin&uacute;an sin estar conformes sin un trato de privilegio arancelario por parte de Trump.
    </p><p class="article-text">
        En Tokio, el mensaje es m&aacute;s quir&uacute;rgico. Jap&oacute;n reclama que ning&uacute;n nuevo esquema deje al pa&iacute;s en peor posici&oacute;n que la pactada en 2025, cuando acept&oacute; ser un veh&iacute;culo inversor de 550.000 millones de d&oacute;lares a cambio de rebajar aranceles -en especial, sobre los autom&oacute;viles- al 15%. Sobre el papel, nada cambia; en la pr&aacute;ctica, la posibilidad de tasas &ldquo;acumulativas&rdquo; mantiene en guardia a un socio que depende del motor exportador y que, pese al ruido, descarta reabrir el acuerdo.
    </p><h2 class="article-text">M&eacute;xico y Canad&aacute;: alivio t&aacute;ctico, ventaja indirecta</h2><p class="article-text">
        La exenci&oacute;n a los flujos de mercanc&iacute;as que procedan del &aacute;rea USMCA que exige el fallo judicial otorga a M&eacute;xico y Canad&aacute; un arancel efectivo m&aacute;s reducido y protege a cadenas de valor como las de los sectores de automoci&oacute;n o energ&eacute;tico. El Supremo hace prevalecer los t&eacute;rminos del tratado firmado por Trump en su primer mandato. Adem&aacute;s del alivio directo, la resoluci&oacute;n concede a los vecinos de EEUU otra ventaja arancelaria indirecta. Mientras Europa y Asia afrontan un recargo universal del 10% --bajo amenaza del 15%-- los tr&aacute;nsitos USMCA mantienen un trato preferencial que mejora la competitividad de sus firmas exportadoras, incentiva la relocalizaci&oacute;n productiva en la regi&oacute;n y refuerza su poder negociador, aunque bajo la sombra de una eventual revisi&oacute;n del acuerdo.
    </p><h2 class="article-text">Los grandes rivales econ&oacute;micos emergentes, triunfadores</h2><p class="article-text">
        Con el arancel del 10%, Brasil mejora en 18,6 puntos sus cargas exportadoras; China, en 12,1 puntos de promedio durante el largo periodo de tregua, seg&uacute;n Global Trade Alert. En tanto que India enfoca la anulaci&oacute;n del Supremo refuerza su margen negociador para sellar el acuerdo bilateral t&aacute;cito que rebaja tarifas al 18%. La ganancia competitiva es sectorial: China gana tracci&oacute;n en electr&oacute;nica y bienes de consumo; Brasil, en agroindustria, prote&iacute;nas y minerales; India, en bienes farmac&eacute;uticos, tecnolog&iacute;as y en componentes de automoci&oacute;n, al consolidar acceso al mercado estadounidense con una menor fricci&oacute;n arancelaria y una mayor previsibilidad contractual.
    </p><h2 class="article-text">La primera econom&iacute;a global, en estrecha vigilancia...</h2><p class="article-text">
        El clima econ&oacute;mico es menos robusto de lo que sugiere el discurso pol&iacute;tico de Trump. El PIB del cuarto trimestre remont&oacute; en un 1,4% anualizado, lejos del 2,8% previsto y del 4,4% del trimestre precedente. Gran parte de este freno se achaca al cierre parcial del Gobierno, que rest&oacute; casi un punto porcentual al crecimiento, pero tambi&eacute;n a un consumo que se desaceler&oacute; al 2,4% y al lastre del comercio exterior. En el conjunto de 2025, la econom&iacute;a avanz&oacute; un 2,2%, una cifra s&oacute;lida, aunque en fase descendente.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la inflaci&oacute;n acaba de dar satisfacciones al equipo econ&oacute;mico <em>trumpista</em>. El IPC de enero avanz&oacute; otras dos d&eacute;cimas mensuales, hasta el 2,4%, pero la subyacente subi&oacute; una d&eacute;cima m&aacute;s y los servicios hasta un 0,4%. Para Anna Wong, de Bloomberg Economics, el dato &ldquo;templado&rdquo; de enero es una se&ntilde;al de que los efectos de los aranceles a&uacute;n no se han trasladado plenamente a los precios. A su juicio, si se intensifican en los pr&oacute;ximos meses -como espera- los precios podr&iacute;an rebotar hasta dejar sin margen de maniobra a la Fed para recortar tipos. Un cierto consenso del mercado apunta a que el precio del dinero no se abaratar&aacute; en EEUU antes del ecuador del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n se obceca en dar argumentos a la injerencia de Trump en la &oacute;rbita monetaria de la Fed y a su insistencia de bajar tipos con los precios holgadamente por encima del 2%.
    </p><p class="article-text">
        Para <em>m&aacute;s inri</em>, el mercado laboral contrat&oacute; en enero solo 69.000 nuevos empleos y su ritmo ha sido menor del previsto en marzo de 2025, antes de iniciarse el a&ntilde;o fiscal estadounidense. Ahora se ha constatado que se han generado 650.000 empleos menos de las predicciones anuales. 
    </p><p class="article-text">
        Raphael Bostic, presidente de la Fed de Atlanta y voz respetada en la instituci&oacute;n monetaria de EEUU, es rotundo: la econom&iacute;a sigue siendo &ldquo;fuerte pero desigual&rdquo;, con el gasto de los hogares y la actividad empresarial manteniendo un cierto dinamismo que se amortigua con los cambios estructurales que revelan tanto el mercado laboral como las pol&iacute;ticas comerciales disruptivas de la Casa Blanca, que a&ntilde;aden complejidad al diagn&oacute;stico y a la toma de decisiones de la Reserva Federal. 
    </p><h2 class="article-text">&hellip;con los mercados en m&aacute;xima alerta </h2><p class="article-text">
        Si la econom&iacute;a americana est&aacute; sometida a una triple y compleja ecuaci&oacute;n (dinamismo, empleo e inflaci&oacute;n, los tres factores de vigilancia de la Fed) la atm&oacute;sfera inversora est&aacute; acorralada por una doble burbuja especulativa. <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/openai-supera-730-000-millones-valoracion-inyeccion-masiva-capital-amazon-nvidia-softbank_1_13027393.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ya consabida sobre los valores IA,</a> que rememora el ambiente previo a la crisis de las puntocom de 2000. Y otra, m&aacute;s soterrada, insuflada por una intensa concesi&oacute;n de pr&eacute;stamos que empieza a preocupar a figuras emblem&aacute;ticas como Jamie Dimon, CEO de JP Morgan, quien no duda en tildar de &ldquo;fiebre&rdquo;, como la del trienio que antecedi&oacute; al colapso crediticio de 2008, la propensi&oacute;n al pr&eacute;stamo. En especial, para cubrir las extraordinarias inversiones en IA. 
    </p><h2 class="article-text">D&eacute;ficit, deuda, bonos a&ntilde;aden presiones subrepticias</h2><p class="article-text">
        Brad W. Setser, analista en el Council on Foreign Relations (CFR), sostiene en su an&aacute;lisis &ldquo;Trade, Tariffs, and Treasuries: The Hidden Cost of Trump&rsquo;s Protectionism&rdquo; que los aranceles americanos introducen &ldquo;un riesgo sist&eacute;mico&rdquo; en el mercado de deuda estadounidense. Con un d&eacute;ficit cercano al 6% del PIB y 1,8 billones de d&oacute;lares en 2025, el aumento estructural de las emisiones de bonos presiona la oferta del Tesoro. Y los aranceles --que elevaron la recaudaci&oacute;n aduanera hasta los 195.000 millones-- dejar&aacute;n ahora de mitigar marginalmente esa necesidad. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la recaudaci&oacute;n arancelaria tampoco compensaba -como insisti&oacute; Trump- las rebajas fiscales de su rimbombante OBBB (The One, Big, Beautiful Bill Act) que podr&iacute;a a&ntilde;adir 3,4 billones al desequilibrio fiscal americano en diez a&ntilde;os. Cantidad similar al PIB de Francia. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de episodios --hasta ahora puntuales, pero ya de cierta intensidad en Europa y Asia-- de estrategias inversoras <em>Sell US </em>con ventas masivas de bonos, acciones y rotaciones de carteras en contra del d&oacute;lar, que sigue de capa ca&iacute;da, y con una deuda astron&oacute;mica, que supera la barrera de los 38 billones y que ha obligado a la Oficina Presupuestaria del Congreso a reavivar el debate sobre un posible <em>doom loop</em> fiscal. T&eacute;rmino que viene a significar c&iacute;rculo vicioso y que, dentro de la jerga neoliberal, sirve para detectar fuertes exposiciones de bancos al riesgo soberano del pa&iacute;s en el que operan mayoritariamente. Pero que, cuando se trata de econom&iacute;as emergentes o en desarrollo, no tardan en identificar con pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de corte populista.
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, mercado al que el triunvirato de agencias de rating (S&amp;P, Moody&rsquo;s y Fitch) le rebaj&oacute; su calificaci&oacute;n en 2025, han surgido varias quiebras durante el &uacute;ltimo bienio de bancos de mediana dimensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Phillip Swagel, director de la oficina del Congreso record&oacute; que los pagos netos de intereses del Tesoro pasar&aacute;n del 1 bill&oacute;n de d&oacute;lares de este a&ntilde;o a los 2,1 billones en 2036, el 4,6% del PIB. Un salto de costes que, para Jim Reid, de Deutsche Bank, &ldquo;es de tama&ntilde;o colosal&rdquo; que acabar&aacute; por constre&ntilde;ir la pol&iacute;tica fiscal y activar el sensor inversor ante cualquier desv&iacute;o presupuestario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/caos-arancelario-trumpista-agita-comercio-global-temor-doble-burbuja-tecnologica-crediticia_1_13027856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 22:52:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caos arancelario ‘trumpista’ agita el comercio global y el temor a una doble burbuja, tecnológica y crediticia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aranceles,Donald Trump,Comercio,China,Estados Unidos,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[India encuentra su lugar en un mundo tecnológico (y crispado)... sin perder su visión pacifista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/india-encuentra-lugar-mundo-tecnologico-crispado-perder-vision-pacifista_1_13006981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dce01f07-bc17-4283-8676-8cf9418ca701_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="India encuentra su lugar en un mundo tecnológico (y crispado)... sin perder su visión pacifista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El país más poblado del planeta ya es el cuarto PIB mundial. La presidencia de Narendra Modi ha logrado carburar el motor doméstico con reformas que han redundado en prosperidad socio-laboral y dotar a su diplomacia de un perfil digital —con valores "democráticos"— y de una brújula multilateralista capaz de atraer capitales desde todas las latitudes</p><p class="subtitle">Sánchez busca inversiones en India en plena apertura del mercado para paliar los efectos de la guerra comercial de Trump</p></div><p class="article-text">
        La historia reciente de <a href="https://www.eldiario.es/temas/india/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India</a> presenta sobradas muestras para argumentar un relato de &eacute;xito. En su <em>curr&iacute;culum</em>, la naci&oacute;n con una mayor acumulaci&oacute;n demogr&aacute;fica (1.454 millones de habitantes, seg&uacute;n los &uacute;ltimos censos oficiales) deja constancia del salto hacia la prosperidad. Delhi progresa adecuadamente desde que en 2014 Narendra Modi se hiciera con las riendas del otro <em>gigante asi&aacute;tico</em>. Tan solo en dos ejercicios &mdash;2019 y 2020, el previo y en el que emergi&oacute; la Gran Pandemia&mdash; de su triple mandato presidencial, el PIB indio se qued&oacute; por debajo del 5% de crecimiento anual.
    </p><p class="article-text">
        Esta prolongada etapa de bonanza, que arranc&oacute; realmente a finales de los noventa, ha enterrado su tradicional concepci&oacute;n de econom&iacute;a sumergida, con dosis de proteccionismo y una estructura estatal excesivamente burocr&aacute;tica, lenta e ineficaz e incapaz de alcanzar un ritmo de crecimiento que permitiera suprimir estratos de pobreza y de atender las demanda t&eacute;cnico-profesionales de una gigantesca poblaci&oacute;n joven, ha empezado a dar sus frutos. <a href="https://www.eldiario.es/economia/india-prepara-sorpasso-economia-japon-2025_1_11956289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India acaba de superar &mdash;a finales de 2025&mdash; a Jap&oacute;n como cuarto PIB mundial</a>. Apenas un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s del <em>sorpasso</em> sobre Reino Unido. Mientras, se aproxima irremediablemente al alem&aacute;n; ambos, ya por encima de los 5 billones de d&oacute;lares; aunque el germano sin acabar de salir de la recesi&oacute;n y el indio navegando en tasas del 7%. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, un a&ntilde;o antes, en 2024, su principal parqu&eacute; burs&aacute;til, la National Stock Exchange (NSE) de Mumbai sobrepas&oacute; al de Hong-Kong como cuarto centro financiero internacional, con una capitalizaci&oacute;n que ha ido creciendo curiosamente al mismo ritmo y volumen productivo del PIB indio. Hasta rozar los 5 billones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo han forjado los gobiernos de Modi esta coraza a prueba de tensiones geopol&iacute;ticas y disrupciones econ&oacute;micas globales? Gran parte de la explicaci&oacute;n surge de su t&aacute;ctica contrac&iacute;clica. En una globalizaci&oacute;n fragmentada, con el retorno de aranceles que frenan la libre circulaci&oacute;n de mercanc&iacute;as y servicios, cadenas de valor y suministro en estado de alteraci&oacute;n permanente y la b&uacute;squeda del santo grial tecnol&oacute;gico en una desaforada carrera contrarreloj por lograr el cetro de la IA, Delhi ha optado por presentarse como un socio fiable en un mundo crispado y cada vez m&aacute;s conflictivo. Nadando contra corriente, India se comporta como una potencia sist&eacute;mica, con una capacidad sin parang&oacute;n para albergar el Sur Global, sin dejar de ganar influencia entre las potencias industrializadas y, por supuesto, ocupando su lugar entre los BRICS emergentes. Y lo que resulta, incluso, todav&iacute;a m&aacute;s inaudito: con vitola de naci&oacute;n tecnol&oacute;gicamente avanzada y en el pelot&oacute;n de cabeza de la IA. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/claves-cifras-acuerdo-comercial-india-union-europea_1_12938424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los recientes acuerdos con la UE</a> &mdash;de libre comercio&mdash; y <a href="https://www.eldiario.es/economia/eeuu-e-india-refuerzan-alianza-tecnologica-militar-frente-adversario-comun-chino_1_11486729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con EEUU</a> &mdash;arancelario y con compromisos de inversi&oacute;n en suelo americano, bajo coacciones y amenazas, pero con unas ostensibles rebajas de peajes aduaneros, desde el 50% del verano, al 18% actual&mdash; son un buen bot&oacute;n de muestra de la funcionalidad operativa con la que act&uacute;a Modi. Su declarada intenci&oacute;n es que India demuestre habilidades para obtener el reconocimiento de econom&iacute;a de mercado y de primer nivel. No por casualidad el jefe del Estado galo, Emmanuel Macron, y <a href="https://www.eldiario.es/economia/sanchez-busca-inversiones-india-plena-apertura-mercado-paliar-efectos-guerra-comercial-trump_1_12995740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el presidente espa&ntilde;ol, Pedro S&aacute;nchez</a> &mdash;o el canadiense Mark Carney&mdash; se han apresurado a visitar a su hom&oacute;logo indio atra&iacute;dos por los nichos de negocio que aparecen desde hace a&ntilde;os y por la cumbre global de IA (India AI Impact Summit) en la capital india. Precisamente para relanzar la imagen innovadora y las ambiciones globales del pa&iacute;s tras un a&ntilde;o turbulento. 
    </p><p class="article-text">
        Hace seis meses, Modi lidiaba con las embestidas dial&eacute;cticas de Donald Trump a cuenta de unos aranceles rec&iacute;procos del 50% que buscaban acabar con el tr&aacute;fico petrol&iacute;fero entre Rusia e India y las tensiones militares con Pakist&aacute;n &mdash;ambas, potencias nucleares oficiales&mdash; mientras surg&iacute;an las primeras dudas serias sobre el poder&iacute;o productivo indio. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la cita de la IA no es solo un se&ntilde;uelo para autoridades internacionales. Tambi&eacute;n es un foco de atracci&oacute;n de <em>big techs</em>. Ante un selecto grupo de consejeros tecnol&oacute;gicos mundiales, Modi defendi&oacute; que el salto hacia el algoritmo inteligente no se salga de los cauces democr&aacute;ticos, ni que la IA se desligue de un Internet seguro, inclusivo y orientado a las personas. M&aacute;s all&aacute; de los puntos de conexi&oacute;n con la c&uacute;pula empresarial presente en la cumbre de Delhi, que giraron en torno a la convicci&oacute;n de que la IA es el campo competitivo que mueve la geoestrategia global, el presidente indio encontr&oacute; el respaldo de Macron, Carney y S&aacute;nchez al espetar que la sociedad global a&uacute;n conserva margen para decidir las reglas del juego en las que esta tecnolog&iacute;a deber&iacute;a operar en su camino de transformaci&oacute;n de la vida cotidiana y laboral de las personas. 
    </p><h2 class="article-text">Reformas internas con proyecci&oacute;n exterior</h2><p class="article-text">
        El presidente indio conoce con precisi&oacute;n este terreno. No en vano, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/partido-modi-pierde-mayoria-absoluta-parlamento-india_1_11423619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su ajustado triunfo electoral de 2024</a> le ha llevado a impulsar reformas laborales y fiscales para sustentar un dinamismo que supere el 7% y que le permita despejar la gran asignatura pendiente del pa&iacute;s: reducir las elevadas ratios de pobreza. La renta per c&aacute;pita sigue anclada m&aacute;s all&aacute; de los 100 primeros pelda&ntilde;os de la escala global que determina el FMI y la calidad institucional dista todav&iacute;a de los est&aacute;ndares de las econom&iacute;as avanzadas. Adem&aacute;s, persisten otros puntos negros: El sistema el&eacute;ctrico &mdash;crucial para sostener la industria y los avances digitales&mdash; carece de una red de distribuci&oacute;n homog&eacute;nea por todo el territorio y muestra brechas de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a&uacute;n est&aacute;n en cartera cambios en el mercado laboral, en la regulaci&oacute;n financiera o en la normativa sobre inversi&oacute;n extranjera, que sigue acudiendo en masa aunque sin suficientes garant&iacute;as de estancia, as&iacute; como una redefinici&oacute;n de los incentivos productivos a la industria y a la modernizaci&oacute;n de la red de infraestructuras f&iacute;sicas &mdash;energ&eacute;ticas y de transporte, esencialmente&mdash; y digitales, dirigidas a configurar un entorno m&aacute;s predecible para el capital. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, aun as&iacute;, el nacionalismo que impregna el alma pol&iacute;tica de Modi se aleja de casi cualquier vestigio proteccionista. Su modelo de liderazgo contin&uacute;a apostando por abrirse al mundo, por no quedarse atr&aacute;s en el orden global y por activar todas las teclas posibles de prosperidad. Bajo estas premisas se entiende su intenci&oacute;n, declarada en la cumbre de Delhi, de que India aspira a ser la &ldquo;f&aacute;brica de casos de uso&rdquo; de la IA, del mismo modo que fue la oficina trasera del mundo en la era del software y sus servicios inform&aacute;ticos. Sin dominar la tecnolog&iacute;a, sino m&aacute;s bien, con un claro intento de domesticarla en su reto de escalarla hasta su cima. O, dicho de otro modo: &ldquo;sin soluciones excesivamente caras o energ&eacute;ticamente intensivas&rdquo;, precis&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Las r&eacute;plicas empresariales, al menos desde la perspectiva ret&oacute;rica, fueron conciliadoras. Como era de esperar, las visiones de los jerarcas tecnol&oacute;gicos tuvieron un aroma optimista, pero con admisi&oacute;n de dudas y asunci&oacute;n de advertencias. Demis Hassabis, cofundador y CEO de Google DeepMind, defini&oacute; la IA como una revoluci&oacute;n comparable al descubrimiento del fuego o de la electricidad, &ldquo;potencialmente diez veces m&aacute;s r&aacute;pida que la industrializaci&oacute;n&rdquo; y con visos de que su versi&oacute;n general est&eacute; universalmente asentada en un horizonte de cinco a&ntilde;os. Sin embargo, insisti&oacute; en la necesidad de &ldquo;construir guardarra&iacute;les&rdquo; s&oacute;lidos y en seguir acudiendo a la ciencia y a los avances m&eacute;dicos como v&iacute;as para inaugurar &ldquo;una nueva edad dorada del conocimiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En parecidos t&eacute;rminos se manifestaron Sundar Pichai, CEO de Alphabet y m&aacute;ximo responsable de su estrategia global, que reclam&oacute; &ldquo;m&aacute;s cooperaci&oacute;n entre l&iacute;deres tecnol&oacute;gicos&rdquo; para afrontar una carrera desaforada y que &ldquo;pudiera parecer&rdquo; un coto privado para las <em>big techs</em>, sin est&aacute;ndares compartidos y con incentivos puramente competitivos que pudieran llegar a generar amenazas sist&eacute;micas. O Dario Amodei, due&ntilde;o de Anthropic, uno de los unicornios m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la IA, quien hizo hincapi&eacute; en la estrategia pionera de India como defensora de &ldquo;una IA m&aacute;s inclusiva para el Sur Global&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, Nvidia anunciaba varias alianzas con firmas indias para desplegar centros de datos con sus chips m&aacute;s avanzados, reforzando as&iacute; la idea de que India no solo quiere debatir sobre IA, sino convertirse en un nodo operativo clave de su adopci&oacute;n global. Y Apple ya fabrica cerca de la quinta parte de sus iPhones en estados indios como Tamil Nadu o Karnataka, despu&eacute;s de un a&ntilde;o de traslados de sus cadenas de valor desde China por el recrudecimiento de los vetos cruzados entre ambas superpotencias en el terreno tecnol&oacute;gico y en el negocio de los chips. 
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que la otra f&aacute;brica asi&aacute;tica mundial</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, como subraya Arvind Subramanian, analista en el Peterson Institute for International Economics, el verdadero giro estrat&eacute;gico del pa&iacute;s no est&aacute; tanto en la tecnolog&iacute;a punta como en la apertura comercial que la hace viable. En una reciente tribuna en <em>The Economist</em>, defiende los acuerdos con Europa y EEUU, porque &ldquo;pueden convertir a India en una de las econom&iacute;as m&aacute;s abiertas del mundo si utiliza &mdash;como pretende&mdash;, ese aperturismo multilateral como palanca para transformar su estructura productiva y absorber tecnolog&iacute;a a gran escala&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente este marco de actuaci&oacute;n es el que explica la aproximaci&oacute;n india a la IA, que Delhi entiende como una revoluci&oacute;n que no se decidir&aacute; solo en los laboratorios, sino en la adopci&oacute;n masiva de sus servicios. Con casi 900 millones de usuarios de internet, decenas de lenguas y una econom&iacute;a llena de fricciones, India es un banco de pruebas ideal para aplicaciones de bajo coste y que busquen elevados impactos sociales. Desde asistentes de voz en amplias gamas de idiomas hasta herramientas de educaci&oacute;n, sanidad, agricultura o atenci&oacute;n al cliente, las empresas indias est&aacute;n demostrando una notable capacidad para &ldquo;aterrizar&rdquo; la IA en problemas cotidianos. Es la potencia bisagra de la IA en un mundo fragmentado, resume Subramanian. Con su reto de crear una IA &ldquo;no alineada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la <em>entente</em> con EEUU, est&aacute; lejos de ser <em>cordiale</em>. &ldquo;Ha servido &mdash;advierte el polit&oacute;logo Sumit Ganguly en Foreign Policy&mdash; para frenar una escalada arancelaria, pero dif&iacute;cilmente bastar&aacute; para recomponer una relaci&oacute;n estrat&eacute;gica da&ntilde;ada&rdquo;. A su juicio, este reencuentro responde m&aacute;s a una l&oacute;gica transaccional que a una restauraci&oacute;n de la confianza mutua. Para Delhi, &ldquo;el alivio frente a los aranceles impuestos por Trump es tangible y para Washington, corrige parcialmente desequilibrios comerciales&rdquo;. Pero el trasfondo pol&iacute;tico sigue enrarecido por la aproximaci&oacute;n de la Casa Blanca a Pakist&aacute;n tras el conflicto de Cachemira [en 2024], por un lado, y la percepci&oacute;n, ampliamente extendida en India, de la imprevisibilidad estrat&eacute;gica de EEUU, por el otro. 
    </p><p class="article-text">
        Ganguly recuerda que los lazos bilaterales hab&iacute;an avanzado de forma correcta desde finales de los noventa con hitos como el acuerdo nuclear civil de 2008 y la designaci&oacute;n de India como &ldquo;socio mayor de defensa&rdquo;, hasta la llegada de la versi&oacute;n Trump 2.0, que ha activado viejos recelos de la Guerra Fr&iacute;a. En ese contexto, &ldquo;el acuerdo comercial puede evitar un deterioro mayor, pero no borrar la desconfianza acumulada ni facilitar, al menos a corto plazo, una expansi&oacute;n ambiciosa de los intercambios bilaterales de mercanc&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En McKinsey, por su parte, hacen una lectura m&aacute;s estructural del potencial indio. En un an&aacute;lisis sobre su futuro econ&oacute;mico, la consultora identifica a India como uno de los grandes motores del crecimiento global el pr&oacute;ximo decenio, sobre un modelo productivo asentado en cuatro pilares: la urbanizaci&oacute;n, la digitalizaci&oacute;n, las manufacturas avanzadas y la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Con esta hoja de ruta ya en marcha &mdash;insisten sus expertos&mdash; India busca diversificar sus socios exteriores y reducir as&iacute; sus dependencias, apoy&aacute;ndose en su mercado interno y en reformas de largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Anu Madgavkar, socia del McKinsey Global Institute, sintetiza la actual etapa de esplendor indio de manera elocuente: &ldquo;La apertura de la cuarta econom&iacute;a global al comercio, al capital y al <em>boom </em>de la tecnolog&iacute;a, apoyada en su escala digital y su talento, la sit&uacute;a en una posici&oacute;n &uacute;nica para convertir la innovaci&oacute;n en crecimiento sostenido y su visi&oacute;n multilateralista en una estrategia de amplia relevancia global&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/india-encuentra-lugar-mundo-tecnologico-crispado-perder-vision-pacifista_1_13006981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:06:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[India encuentra su lugar en un mundo tecnológico (y crispado)... sin perder su visión pacifista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[India,Inteligencia artificial,Donald Trump,China,Aranceles,Industria,Pobreza,Estados Unidos,Asia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una UE federal? Draghi y Macron defienden ‘más Europa’ para arrebatar músculo global a EEUU y China]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ue-federal-draghi-macron-defienden-europa-arrebatar-musculo-global-eeuu-china_1_12988535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2beb2d65-45f6-4421-a7f4-7dd271313216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Una UE federal? Draghi y Macron defienden ‘más Europa’ para arrebatar músculo global a EEUU y China"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Soberanía geoestratégica o fragmentación del club comunitario. Este es el dilema al que se enfrenta Europa, según las advertencias de Mario Draghi, desde la óptica económica, y de Emmanuel Macron, en el orden geopolítico</p><p class="subtitle">España defiende el 'buy European' y una UE a dos velocidades para impulsar la competitividad</p></div><p class="article-text">
        La coincidencia no es casual. Con apenas unas horas de separaci&oacute;n, dos de las voces que gozan de un mayor prestigio e influencia dentro del <em>establishment</em> europeo &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/temas/mario-draghi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Draghi</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/emmanuel-macron/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emmanuel Macron</a>&mdash; han mostrado que sus prioridades para impulsar a Europa a la vanguardia geopol&iacute;tica y econ&oacute;mica mundial est&aacute;n en la misma longitud de onda. Desde &aacute;ngulos distintos, el antiguo <em>n&uacute;mero uno</em> del BCE &mdash;y ex primer ministro italiano&mdash; y el jefe de Estado franc&eacute;s sostienen que el edificio supranacional de la UE ha tocado techo y est&aacute; sometido a un test de estr&eacute;s internacional. 
    </p><p class="article-text">
        O avanza en la carrera competitiva global a <a href="https://www.eldiario.es/economia/compiten-eeuu-china-europa-guerra-fria-tecnologica-triple-corona-digital-ia-chips-tierras-raras_1_12869122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la misma velocidad que EEUU y China</a> a trav&eacute;s de un armaz&oacute;n federal &mdash;la propuesta de Draghi&mdash; con la que absorber peso geopol&iacute;tico y tecnol&oacute;gico en el mutante orden mundial, o acepta un d&eacute;ficit progresivo de autonom&iacute;a y soberan&iacute;a econ&oacute;mica, en un planeta que le ser&aacute; cada vez m&aacute;s hostil a sus se&ntilde;as de identidad, sustentadas en el Estado de Derecho y el principio de legalidad. Para el salvador del euro en la crisis de la deuda europea tras el colapso crediticio de 2008, el revestimiento federalista resulta ineludible. En t&eacute;rminos de eficacia del poder &mdash;acaba de proclamar&mdash;, &ldquo;una confederaci&oacute;n de 27 Estados con derecho de veto no genera poder&rdquo;, sino que, m&aacute;s bien, deja a cada socio comunitario expuesto a presiones &ldquo;uno a uno&rdquo; &mdash;bilaterales&mdash; por parte de Washington o de Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Macron no llega a este punto &aacute;lgido de reivindicaci&oacute;n. Pero, en el trasfondo de sus advertencias, implora una arquitectura institucional similar. En su opini&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/frenado-ue-trump-groenlandia-resistencia-amenaza-arancelaria-tension-mercados_1_12930210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la amenaza sobre Groenlandia</a> que traslada la versi&oacute;n Trump 2.0 &mdash;m&aacute;s agresiva y con un brazo ejecutor de mayor intensidad por <a href="https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-pasaran-factura-comercio-mundial-2026-colchon-agotando_1_12894942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dogmas de fe MAGA</a> que proclama la Heritage Foundation&mdash; revela hasta qu&eacute; punto la UE es m&aacute;s vulnerable cuanto menos opera con una voz &uacute;nica e instrumentos mutualizados. 
    </p><p class="article-text">
        La UE &mdash;advierte el dirigente galo&mdash; no debe dejarse llevar por una falsa sensaci&oacute;n de que la tensi&oacute;n con EEUU sobre Groenlandia, la tecnolog&iacute;a y el comercio han terminado. Todo lo contrario. A su juicio, es el momento de que el bloque comunitario se embarque en una revoluci&oacute;n econ&oacute;mica y se convierta definitivamente en una verdadera potencia geopol&iacute;tica mundial. Macron asegur&oacute; que presionar&aacute; a sus colegas europeos para que aprovechen <a href="https://www.eldiario.es/internacional/la-semana-internacional/geopolitica-geoartica-querido-trump-groenlandia-no-grande-parece_132_12934721.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;el momento Groenlandia&rdquo;</a> &mdash;el lema que expone la gravedad de las relaciones transatl&aacute;nticas&mdash; para avanzar con inusitada rapidez en una agenda reformista que ha estado &ldquo;largamente postergada&rdquo; y que resulta crucial para reducir la dependencia europea de EEUU y China.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos ante nosotros un <em>tsunami</em> chino en el frente comercial y frentes borrascosos que se aproximan desde la vertiente estadounidense&rdquo;. A Macron &mdash;en declaraciones a varios medios del Viejo Continente&mdash; estas dos amenazas le genera &ldquo;una profunda conmoci&oacute;n&rdquo; porque apunta &ldquo;a una posible ruptura de la construcci&oacute;n europea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su llamamiento a la reacci&oacute;n europea ante un gesto claro de agresi&oacute;n de una administraci&oacute;n estadounidense &ldquo;abiertamente antieuropea que desprecia a la UE&rdquo;, asegura que no hay margen para medias tintas: doblegarse [ante Trump] o unirse y fortalecer el espacio comunitario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tel&oacute;n de fondo que preside ambos relatos es el mismo. EEUU y China han dejado de respetar las reglas del orden econ&oacute;mico liberal con sus subsidios masivos, sus controles tecnol&oacute;gicos y su coerci&oacute;n comercial, o el uso geoestrat&eacute;gico de materiales cr&iacute;ticos. Este elenco de herramientas se ha hecho habitual en mayor o menor medida en el <em>modus operandi</em> de Washington y de Pek&iacute;n. Con efectos devastadores y un uso, en ocasiones, indiscriminado como los aranceles rec&iacute;procos. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma una colisi&oacute;n a punto de ocurrir sobre la regulaci&oacute;n europea a grandes plataformas digitales. Bruselas reivindica un escenario de competencia leal y protecci&oacute;n de derechos civiles frente a las <em>big techs</em> americanas. Washington amenaza con represalias por impedir &mdash;proclama&mdash; el negocio de sus multinacionales en el Viejo Continente. En este <em>affaire </em>tambi&eacute;n confluyen las tesis de Draghi y Macron, que aducen que la soberan&iacute;a europea ya no puede ejercerse desde los Estados-naci&oacute;n, sino &uacute;nicamente desde una arquitectura &mdash;marcadamente federal a los ojos del ex primer ministro italiano&mdash; lo suficientemente resistente como para decidir, invertir y poder defenderse como bloque.
    </p><h2 class="article-text">Federalismo 'draghiniano'</h2><p class="article-text">
        El argumento de Draghi parte de la experiencia institucional. All&iacute; donde Europa se ha &ldquo;federado&rdquo; &mdash;comercio, competencia, mercado &uacute;nico y pol&iacute;tica monetaria&mdash; act&uacute;a como un actor respetado y con capacidad de negociaci&oacute;n. Pero en los &aacute;mbitos donde no ha progresado hacia este modelo &mdash;defensa, pol&iacute;tica industrial y acci&oacute;n exterior&mdash; aparece fragmentada y, por tanto, vulnerable. Esa asimetr&iacute;a es especialmente costosa en la actual fase de la globalizaci&oacute;n, que el expresidente del BCE describe como un sistema &ldquo;disfuncional&rdquo;, surgido desde ingreso de China en la OMC en 2001 y que se ha agravado por el giro estrat&eacute;gico de la Casa Blanca.
    </p><p class="article-text">
        Macron llega a la misma conclusi&oacute;n desde la geopol&iacute;tica. Seg&uacute;n su relato, Europa no debe caer en una &ldquo;falsa sensaci&oacute;n de seguridad&rdquo;. Pese a la &ldquo;distensi&oacute;n moment&aacute;nea&rdquo; con Washington. Sin una autoridad com&uacute;n y homog&eacute;nea en pol&iacute;tica exterior y sin respuestas econ&oacute;micas coordinadas incluso <a href="https://www.eldiario.es/temas/groenlandia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un territorio europeo como Groenlandia</a> puede convertirse en moneda de cambio. Unos focos de tensi&oacute;n que se trasladar&aacute;n &mdash;augura&mdash; a la aplicaci&oacute;n de la Digital Services Act europea de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/bruselas-acusa-meta-infringir-normas-antimonopolio-vetar-ia-terceros-whataspp_1_12974208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulaci&oacute;n de contenidos, datos y libre competencia en plataformas digitales.</a> &ldquo;No dejemos que nuestros hijos tengan un cerebro puramente mercantilista&rdquo;, expres&oacute; a <em>Financial Times</em>. No es un gesto moral, sino un acto de exigencia regulatoria que solo es cre&iacute;ble si se ejerce de una manera unificada y con poder para resistir represalias comerciales del otro lado del Atl&aacute;ntico. 
    </p><p class="article-text">
        La lectura econ&oacute;mica refuerza esta visi&oacute;n. El informe de Draghi sobre competitividad <a href="https://www.eldiario.es/economia/receta-mario-draghi-ue-no-quede-frente-eeuu-china-inversion-anual-800-000-millones_1_11638253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estima que Europa necesita inversiones adicionales cercanas a los 800.000 millones de euros anuales</a> para evitar la desindustrializaci&oacute;n y atraer de nuevo localizaciones empresariales que refuercen todo el entramado de seguridad econ&oacute;mica de la UE y fortalezcan las cadenas de valor y el mercado interior. Sin embargo, algo m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s de su cruda radiograf&iacute;a de situaci&oacute;n &mdash;y la de su colega italiano Enrico Letta, m&aacute;s enfocada a los mercados de capital&mdash; apenas se ha movilizado una fracci&oacute;n de estos recursos. El problema no es solo financiero &mdash;avisa Draghi&mdash; sino institucional, porque el presupuesto europeo ronda el 1,1% de la renta nacional y la UE carece de un sistema impositivo com&uacute;n, lo que atrofia su m&uacute;sculo para responder a la pol&iacute;tica industrial americana o al modelo exportador chino. Cada vez m&aacute;s subvencionados. 
    </p><p class="article-text">
        El FMI, adem&aacute;s, traslad&oacute; otra debilidad adicional. Completar el mercado &uacute;nico es una condici&oacute;n necesaria, como subraya el diagn&oacute;stico Draghi, aunque no suficiente. Europa &mdash;argumenta&mdash; debe atender su fragmentaci&oacute;n regulatoria, que act&uacute;a como un &ldquo;arancel invisible&rdquo; que encarecen en un 44% los bienes que circulan por el espacio comunitario y en un 110% los servicios. Para <em>The Economist</em>, &ldquo;sin una escala verdaderamente continental, Europa no puede competir ni en IA ni en energ&iacute;a ni en defensa&rdquo;. Para Macron estos d&eacute;ficits institucionales demandan una &ldquo;revoluci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo; financiada con deuda com&uacute;n &mdash;no llega a mencionar los bonos europeos que reclama el dirigente italiano para avalar los grandes objetivos geoestrat&eacute;gicos de la UE&mdash; destinada a dar impulso a la IA y la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica, la transici&oacute;n energ&eacute;tica y a la industria militar. Con el &uacute;nico objetivo &mdash;precisa&mdash; de proteger tres prioridades cr&iacute;ticas frente a las pr&aacute;cticas desleales de las dos superpotencias. 
    </p><p class="article-text">
        Para Draghi, la respuesta es un &ldquo;federalismo pragm&aacute;tico&rdquo; que permita a un n&uacute;cleo de socios, los que deseen acelerar procesos de integraci&oacute;n, activar la Europa a dos velocidades. Pero siempre como una federaci&oacute;n genuina &mdash;matiza&mdash; nunca como formato de cooperaci&oacute;n flexible y reversible. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existen zonas de resistencia. Y nada desde&ntilde;ables. Hay capitales que temen perder sus controles nacionales y otras que recelan de pol&iacute;ticas industriales que alteren la ortodoxia del mercado &uacute;nico. Pero la alternativa es m&aacute;s costosa, asegura Draghi, porque la amenaza externa puede unir, aunque &uacute;nicamente la esperanza de un proyecto com&uacute;n sostendr&aacute; este esfuerzo. Y este prop&oacute;sito reclama instituciones federales capaces de transformar el peso y la capacidad de influencia econ&oacute;mico-comercial de la UE a la esfera geopol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        El nuevo orden global se ha convertido en una cruzada funcional en la que Europa deber&aacute; elegir si quiere seguir siendo un espacio regulatorio fragmentado, objeto de tensiones nacionalistas, o un actor soberano que defienda su modelo econ&oacute;mico y social. La convergencia entre Draghi y Macron sugiere que el tiempo de la ambig&uuml;edad se ha agotado para Europa.
    </p><h2 class="article-text">Los expertos comparten el criterio federalista</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, apenas el 11% de las casi 900 medidas propuestas por el ex <em>premier </em>de Italia se han aplicado y se mantiene la confederaci&oacute;n de socios con vetos nacionales que &mdash;resalta&mdash; &ldquo;no produce poder&rdquo;. Desde el sector financiero, Fabrizio Campelli, responsable de inversi&oacute;n de Deutsche Bank, subraya los l&iacute;mites de una estrategia puramente defensiva. &ldquo;Competir bajando costes salariales debilitar&aacute; la innovaci&oacute;n y alimentar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s la tensi&oacute;n social y el populismo&rdquo; en un momento en el que el viraje geopol&iacute;tico de una administraci&oacute;n estadounidense &ldquo;mucho menos proclive a garantizar la seguridad europea&rdquo;, obliga a financiar los gastos de defensa, las infraestructuras y las cadenas industriales. 
    </p><p class="article-text">
        Para Campelli, m&aacute;s deuda o m&aacute;s impuestos solo pueden ser soluciones transitorias, porque &ldquo;el impacto duradero [de estas medidas] depende de c&oacute;mo se estructure el gasto y de si llega a las pymes, a los cauces innovadores de las empresas y a las cadenas de suministro europeas&rdquo;. Esta canalizaci&oacute;n requiere, para ser eficiente, coordinaci&oacute;n supranacional y un ecosistema financiero alineado con unos objetivos comunes, &ldquo;algo dif&iacute;cil sin un marco, al menos, cuasi federal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Guntram Wolff Grabbe y Jeromin Zettelmeyer, analistas del Instituto Bruegel, comparte la visi&oacute;n federalista. Ambos reconocen que Bruselas &ldquo;ha asumido buena parte del diagn&oacute;stico de Draghi en su Competitiveness Compass&rdquo;, pero alertan de &ldquo;una contradicci&oacute;n nuclear, el impulso de una pol&iacute;tica industrial ambiciosa sin dotarla de financiaci&oacute;n centralizada&rdquo;. Y, al confiar este esfuerzo inversor a las ayudas nacionales, &ldquo;se corre el riesgo de fragmentar el mercado &uacute;nico y favorecer a los pa&iacute;ses con mayor capacidad fiscal&rdquo;. En su opini&oacute;n, &ldquo;la coordinaci&oacute;n voluntaria dif&iacute;cilmente sustituir&aacute; a un presupuesto europeo reforzado y, sin instrumentos fiscales comunes, las agendas industriales pueden acabar erosionando la cohesi&oacute;n y la productividad que pretende reforzar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute;bastien Maillard, investigador del Programa Europa de Chatham House, subraya la dimensi&oacute;n institucional. &ldquo;Draghi no propone un <em>big bang</em> federal, sino coaliciones entre socios dispuestos a avanzar en competencias clave sin unanimidad&rdquo; y recuerda el precedente del euro, proyecto de integraci&oacute;n con autoridad exclusiva y credibilidad que act&uacute;a, de facto, como un mecanismo federal sin proclamarse como tal. Para Maillard, &ldquo;Europa no puede aspirar a ser un poder global manteniendo una gobernanza pensada para la mera coordinaci&oacute;n intergubernamental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En parecidos t&eacute;rminos se manifiesta Fred Kempe, presidente del Atlantic Council, que interpreta las advertencias de Draghi como una reacci&oacute;n a la ruptura del orden internacional de posguerra. EEUU y China usan aranceles, subsidios y cadenas de suministro como instrumentos de coerci&oacute;n. En l&iacute;nea con la queja en voz alta de Draghi y con su reivindicaci&oacute;n de que Europa debe decidir si sigue siendo &ldquo;un gran mercado&rdquo; o evoluciona hacia un &ldquo;gran poder global&rdquo;, lo que le exige &ldquo;pasar de una confederaci&oacute;n a una federaci&oacute;n de estados&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ue-federal-draghi-macron-defienden-europa-arrebatar-musculo-global-eeuu-china_1_12988535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 21:22:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Mario Draghi,Emmanuel Macron,Europa,China,Inversión,Inversión pública,Defensa,Política exterior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carney recupera el ‘europeísmo canadiense’ e invoca el libre comercio como trinchera ideológica contra Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/carney-recupera-europeismo-canadiense-e-invoca-libre-comercio-trinchera-ideologica-trump_1_12975091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46911bc7-9f3c-4a21-8c88-14220a5262a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carney recupera el ‘europeísmo canadiense’ e invoca el libre comercio como trinchera ideológica contra Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La visión geoestratégica del primer ministro de Canadá de involucrar a las democracias liberales y los mercados emergentes mutilateralistas contra el dogma MAGA que impregna los cambios en el orden mundial de Trump ha removido los cimientos transatlánticos en torno al libre comercio. Al tiempo, ha rescatado el viejo sueño de configurar alianzas que integren a Ottawa en el entramado de la UE</p><p class="subtitle">Trump eleva su bronca con Carney y amenaza a Canadá con aranceles del 50% sobre los aviones</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La mitad de los canadienses est&aacute;n a favor de unirse a la UE&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/blog/contraoferta/ayuso-derecha-ficcion-servicios-publicos-impuestos_132_12944386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palabra de Mark Carney, el primer ministro del vecino del norte de EEUU</a>, al que Donald Trump tiene m&aacute;s enfilado entre los aliados tradicionales de la Casa Blanca. Porque &ldquo;Canad&aacute; es el pa&iacute;s m&aacute;s europeo de entre las naciones que no pertenecen a la UE&rdquo;. Constataci&oacute;n de que el liberal antiguo gobernador del banco central canadiense durante el colapso crediticio de 2008 y del Banco de Inglaterra entre 2013 y 2020 &ndash;hito ins&oacute;lito porque nunca nadie ha llevado las riendas de dos autoridades monetarias del G-7&ndash; no comulga con el proteccionismo ni la doctrina MAGA que impulsan las pol&iacute;ticas del inquilino actual de la Casa Blanca. 
    </p><p class="article-text">
        Canad&aacute; comparte con EEUU y M&eacute;xico el espacio aduanero USMCA que Trump se encarg&oacute; de refundar en su primer mandato tras enterrar al llamado hasta entonces Nafta norteamericano. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mark-carney-tipo-aburrido-sustituye-justin-trudeau-canada-reto-plantar-cara-maton-trump_1_12117839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carney es un verso suelto</a> en un mundo dominado por la geopol&iacute;tica y los <em>lobbies</em> tecnol&oacute;gicos en busca del cetro competitivo que se conceder&aacute;, te&oacute;ricamente, al vencedor de la carrera por la IA. Antes de su triunfo en las elecciones presidenciales canadienses del pasado mes de marzo el actual premier no hab&iacute;a dejado rastro de actividad en la arena pol&iacute;tica de su pa&iacute;s. Aunque, desde entonces, ha emitido sobradas se&ntilde;as de identidad. Hasta el punto, de que se le identifica con la imagen de antagonista del dirigente estadounidense. Desde la reciente cumbre de Davos, en la que se amplific&oacute; su resistencia militante al <em>America, first</em> y hacia el odio del <em>trumpismo</em> a todo lo que suene a <em>woke</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Tan solo unas Semanas m&aacute;s tarde de las embestidas de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/groenlandia-pedazo-hielo_129_12955947.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump contra Groenlandia</a> y los socios europeos de la OTAN que defendieron su soberan&iacute;a danesa y dejaron temblando la arquitectura transatl&aacute;ntica, la figura de Carney revelaba que Canad&aacute; &ndash;y Europa, al menos, sobre la mesa&ndash; se negaba a jugar en el tablero de ajedrez global que plantea la Casa Blanca. 
    </p><p class="article-text">
        Su idea gira en torno a la ruptura de los hist&oacute;ricos lazos transatl&aacute;nticos y a la asunci&oacute;n de que el orden liberal liderado por EEUU ya no volver&aacute;. De modo que las democracias de las potencias industrializadas deben reorganizarse junto a los grandes mercados emergentes para sobrevivir a las amenazas y coerciones de Washington. O, dicho de otro modo: deben articularse alianzas entre potencia intermedias con suficiente m&uacute;sculo econ&oacute;mico y comercial como para combatir el bilateralismo impuesto por Trump. Bajo unas reglas de juego comunes que garanticen el libre tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as, servicios y capitales y la diversificaci&oacute;n comercial, defiendan los estados de derecho y se al&iacute;en contra el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje, seg&uacute;n un cierto consenso diplom&aacute;tico, estaba dirigido a la UE, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lider-ultraconservadora-japon-acude-urnas-rearme-principal-baza-trump_1_12967043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a>, Australia, Brasil e India, y alertaba contra la soberan&iacute;a hegem&oacute;nica estadounidense. Aunque con acuse de recibo especial a su a&ntilde;orada Europa. O se emancipa de EEUU o acepta una subordinaci&oacute;n con visos de convertirse en estructural, dijo. Su discurso de Davos dej&oacute; un mensaje subliminal, pero a la vez, descifrable, a Bruselas: Encuentren aliados m&aacute;s all&aacute; del eje transatl&aacute;ntico, incluso flexibilizando la entrada de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos chinos para contrarrestar a los aranceles estadounidenses, y t&oacute;mense en serio sus acuerdos comerciales con Mercosur e India.
    </p><h2 class="article-text">Arquitecturas comercial y financiera en mutaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La tercera v&iacute;a de Carney parece haber reposicionado la t&aacute;ctica geoestrat&eacute;gica a ambas orillas del Atl&aacute;ntico. As&iacute;, mientras la versi&oacute;n Trump 2.0 y sus aranceles rec&iacute;procos con armas correctiva de renegociaci&oacute;n han hecho mella en tratados post-Davos como el de Taiw&aacute;n y Corea del Sur o han corregido los excesivos peajes a la importaci&oacute;n con el gigante indio, <a href="https://www.eldiario.es/economia/ue-e-india-firman-madre-acuerdos-comerciales-eliminacion-aranceles-4-000-millones-euros_1_12937583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la UE ha mostrado empe&ntilde;o en sellar definitivamente el suyo con Mercosur y con Nueva Delhi</a>. Pero con notables diferencias. Las que precisamente describi&oacute; el jefe del Gobierno canadiense en el retiro invernal suizo. 
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca no ha forjado estos acuerdos seg&uacute;n los criterios del libre mercado, sino mediante unas exigencias geopol&iacute;ticas expl&iacute;citas. Desde relocalizaciones industriales, hasta directrices de disciplina pol&iacute;tica interna o realineamientos con EEUU en el nuevo orden global. A Taiw&aacute;n, por ejemplo, le rebaja aranceles a sus chips a cambio de compromisos de inversi&oacute;n y avales de medio bill&oacute;n de d&oacute;lares para producir en EEUU. A Corea del Sur, uno de sus grandes aliados en Asia, se le amenaz&oacute; con mayores grav&aacute;menes si Se&uacute;l no se saltaba el tr&aacute;mite parlamentario y rubricaba el pacto de urgencia. La India de Delhi salv&oacute; sus tarifas del 50% del verano pasado a cambio de aceptar f&eacute;rreos controles a la compra de petr&oacute;leo ruso. 
    </p><p class="article-text">
        A esta ristra de acuerdos forzados se une la pretensi&oacute;n de Trump, descrita con precisi&oacute;n durante su estancia en Davos, de atacar arancelariamente a Groenlandia y los socios europeos hasta que no comulgasen con sus deseos anexionistas. En el mercado han puesto nombre a esta t&aacute;ctica. Es el TACO (<em>Trump Always Chickens Out</em>, que se traduce como &ldquo;Trump siempre se acobarda&rdquo;) y responde a la convicci&oacute;n inversora de que el dirigente republicano sigue un patr&oacute;n de comportamiento preconcebido: sus amenazas crean volatilidad inicial en las bolsas; pero, sin embargo, se acaban diluyendo por los elevados costes econ&oacute;micos y diplom&aacute;ticos de sus &iacute;nfulas presidencialistas. 
    </p><p class="article-text">
        Esta t&aacute;ctica negociadora <em>made in US</em> basada en la escalada y el repliegue que reduce de manera dr&aacute;stica la confianza bilateral, encarece el capital, distorsiona los flujos de capital y acrecienta la fragmentaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n, es lo que Carney trata de explicar a otros agentes estrat&eacute;gicos del planeta. Europa, aparentemente, ha renegado estas semanas de la influencia <em>trumpista</em>. En algunos c&iacute;rculos diplom&aacute;ticos creen por su exposici&oacute;n directa a las amenazas estadounidenses en el caso de Groenlandia. De ah&iacute; que la aceleraci&oacute;n de tratados con Mercosur o India se hayan magnificado como una estrategia dirigida a diversificar riesgos y a reducir la dependencia de un socio dispuesto a instrumentalizar el comercio como arma pol&iacute;tica. O que se avance en el pacto con Australia. Incluso que la Euroc&aacute;mara haya sacado esta semana del congelador la negociaci&oacute;n con EEUU tras el <em>affaire</em> groenland&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el terreno financiero, las aguas tambi&eacute;n bajan revueltas desde Davos. La burbuja de la IA y la nueva geopol&iacute;tica tecnol&oacute;gica <a href="https://www.eldiario.es/economia/mercados-tambalean-son-dolar-debil_1_12949883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n reordenando los mercados</a> y han situado estos &uacute;ltimos d&iacute;as las stablecoins, los chips y el negocio del software bajo presi&oacute;n. El nuevo ciclo de la IA est&aacute; creando un efecto domin&oacute; que comienza a desmoronar la resistencia inversora ante unas valoraciones desorbitadas de los criptoactivos, deja traslucir que el bloqueo estrat&eacute;gico de EEUU hacia chips con destino a China --incluso los de Nvidia-- es m&aacute;s serio de lo que asegura Trump o que el temor a que la propia IA destruya parte del negocio tradicional del software tiene visos de realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Tether ha tenido que recortar sus ambiciones financieras tras el rechazo inversor a su valoraci&oacute;n de medio bill&oacute;n de d&oacute;lares. Incluso el banco central cripto parece toparse con l&iacute;mites cuando el apetito especulativo se enfr&iacute;a. Entretanto, Nvidia sigue atrapada en la guerra tecnol&oacute;gica EEUU-China, con las ventas de chips H200 a Pek&iacute;n paralizadas por revisiones de seguridad nacional por parte de EEUU que reflejan el control federal de los semiconductores, convertidos en armas de pol&iacute;tica exterior. Y Wall Street empieza a descontar da&ntilde;os colaterales en la IA con herramientas que amenazan a firmas de software y que dibujan la llegada de un duro ajuste sectorial. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta 56.000 empleos est&aacute;n listos para recortar en el ecosistema tecnol&oacute;gico estadounidense, han advertido varias de sus grandes compa&ntilde;&iacute;as en las &uacute;ltimas dos semanas. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Un CanadEU? utop&iacute;a o &lsquo;realpotitik&rsquo;</h2><p class="article-text">
        La confluencia de intereses demogr&aacute;ficos, energ&eacute;ticos y de valores entre Canad&aacute; y la UE induce a sacar una posible vinculaci&oacute;n de Ottawa en el edificio institucional de Bruselas del caj&oacute;n de los sue&ntilde;os. Integrar una poblaci&oacute;n joven como la canadiense en unas sociedades envejecidas como las europeas, con una inmensa y rica variedad de materias primas energ&eacute;ticas y minerales que, a los ojos de Carney, son la llave para alcanzar la &ldquo;autonom&iacute;a estrat&eacute;gica&rdquo; de EEUU y con valores multilaterales compartidos, hacen factible la opci&oacute;n de un CanadEU. 
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino lo ha popularizado <em>The Economist</em> en un reportaje en el que centra el debate en los recientes acuerdos bilaterales en defensa, comercio y seguridad. Esta <em>entente cordiale</em> convierte la posibilidad de una adhesi&oacute;n de Canad&aacute; en &ldquo;algo menos abstracto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, si arrastra a un Reino Unido laborista que no descarta destensar las r&iacute;gidas cl&aacute;usulas del Brexit. En un momento en el que, adem&aacute;s, las din&aacute;micas del comercio interior comunitario no son precisamente intensas. Todo lo contrario. Entre 2023 y 2025, los intercambios entre los socios comunitarios se han reducido un 1,3%. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        John Authers, columnista de Bloomberg, aduce que Reino Unido necesita un nuevo acuerdo con la UE al cumplirse el primer aniversario de la versi&oacute;n Trump 2.0 que ha demolido el sistema de libre comercio para impulsar una econom&iacute;a, la brit&aacute;nica, estancada, que puede derrumbar a otro gobierno -y van seis- desde el refer&eacute;ndum y que contentar&iacute;a a la City, la industria y las patronales del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La sinton&iacute;a Keir Starmer-Mark Carney tambi&eacute;n juega en esta direcci&oacute;n. Aunque la crisis abierta en torno a la figura de Starmer por la designaci&oacute;n del <em>pr&iacute;ncipe de las tinieblas</em>, Peter Mandelson, como embajador en Washington, pese a conocer sus lazos con el pederasta Jeffrey Epstein, le pueda pasar factura e interrumpir iniciativas del t&aacute;ndem brit&aacute;nico-canadiense. 
    </p><p class="article-text">
        En un momento crucial, en el que <em>Financial Times</em> subraya que Ursula von der Leyen prioriz&oacute; en 2025 evitar a toda costa una guerra comercial con EEUU, lo que ha retardado los avances en la Uni&oacute;n de mercados de capitales o en la culminaci&oacute;n del mercado &uacute;nico, dos de las metas m&aacute;s estrat&eacute;gicas de los informes de los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y Enrico Letta. Pese a que desde el European Research Council constaten que por primera vez se alinean retos industriales, desaf&iacute;os pol&iacute;ticos y las hojas de rutas cient&iacute;ficas en una agenda de competitividad con sello I+D+i. Canad&aacute; y Reino Unido ayudar&iacute;an a suturar las brechas crediticias y la aversi&oacute;n al riesgo de este salto competitivo frente a EEUU y China.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el tel&oacute;n de fondo de esta estrategia muestre serias dificultades. Con la UE bloqueando iniciativas por presiones internas, Canad&aacute; altamente dependiente del mercado estadounidense y los emergentes multilateralistas desconfiando de un orden global que perciben como hecho a imagen y semejanza de las potencias industrializadas. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la reciente adhesi&oacute;n de Ottawa al programa europeo de defensa SAFE ha iniciado una fase de integraci&oacute;n que, probablemente, pueda ser de no retorno, asegura John Feffer, director de Foreign Policy in Focus del Institute for Policy Studies: &ldquo;forman una uni&oacute;n silenciosa, aunque profunda&rdquo;. Canad&aacute; --recuerda-- es el primer pa&iacute;s ajeno a la &oacute;rbita comunitaria en ser admitido en SAFE, &ldquo;una se&ntilde;al pol&iacute;tica de alto voltaje porque pondr&aacute; en marcha una interoperabilidad militar, cadenas industriales compartidas y una convergencia regulatoria&rdquo;. En torno a un alejamiento de la <em>Pax Americana</em> en la que ninguna de las parte cree. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace algo m&aacute;s probable el sue&ntilde;o de Robert Hage, veterano diplom&aacute;tico y analista del Canadian Global Affairs Institute, de un eje Canad&aacute;-Reino Unido-UE, que ha rescatado hace poco para el <em>think tank</em> Konrad-Adenauer-Stiftung. &ldquo;No fue casual&rdquo; -rememora- que Canad&aacute; fuera el primer pa&iacute;s signatario de un pacto comercial de la UE cuando Bruselas asumi&oacute; la soberan&iacute;a en esta materia, en 1976. Y que lo rubricara el entonces jefe de Gobierno Pierre Trudeau, padre de Justin, predecesor de Carney en el cargo y como l&iacute;der del partido liberal. 
    </p><p class="article-text">
        En sinton&iacute;a con John Hulsman, due&ntilde;o de la consultora de geopol&iacute;tica que lleva su nombre y Boris Liedtke, profesor en la escuela de negocios Insead, para quienes &ldquo;la guerra comercial de Trump abre la puerta a un giro que cambiar&iacute;a el pulso de la geopol&iacute;tica&rdquo;. El caos arancelario trumpista es del todo &ldquo;rid&iacute;culo&rdquo; porque &ldquo;ni Europa, ni Canad&aacute; ni M&eacute;xico son China, y nunca se trata a los aliados como a supuestos rivales geoestrat&eacute;gicos&rdquo;. Por ello, si los socios de EEUU siguen la senda de Washington, &ldquo;perder&aacute;n una oportunidad hist&oacute;rica&rdquo;. Pero si, con imaginaci&oacute;n, &ldquo;aprovechan el error t&aacute;ctico de Trump, alterar&aacute;n el juego por completo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/carney-recupera-europeismo-canadiense-e-invoca-libre-comercio-trinchera-ideologica-trump_1_12975091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carney recupera el ‘europeísmo canadiense’ e invoca el libre comercio como trinchera ideológica contra Trump]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emmanuel Macron,Mark Carney,Canadá,UE - Unión Europea,Donald Trump,Aranceles,Groenlandia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mercados se tambalean al son de un dólar débil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mercados-tambalean-son-dolar-debil_1_12949883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf1a14b4-ae3c-44ed-b385-509caa7bcb6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mercados se tambalean al son de un dólar débil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ‘billete verde’ evidencia la fragilidad de su reinado monetario en el primer aniversario de Trump 2.0, en medio de un orden mundial en convulsión con el oro refrendando su estatus de valor refugio y las grandes tecnológicas admitiendo excesos inversores en IA y destruyendo empleo</p><p class="subtitle">Los cinco retos económicos de 2026, tras el nuevo orden mundial de 2025</p></div><p class="article-text">
        Los mercados de capital han dejado de sentirse c&oacute;modos tras un largo a&ntilde;o de convulsiones en las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de la Administraci&oacute;n Trump. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-eleva-bronca-carney-amenaza-canada-aranceles-50-aviones_1_12948631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aranceles rec&iacute;procos de ida y vuelta</a> que han convertido el libre comercio en una plaza de mercaderes en la que EEUU ejerce una gesti&oacute;n de los acuerdos bajo amenazas y exigencias coercitivas, un proteccionismo industrial que premia con subvenciones a la vieja econom&iacute;a f&oacute;sil e invoca la seguridad nacional, y un intenso ejercicio de acoso <a href="https://www.eldiario.es/economia/kevin-warsh-ex-miembro-junta-gobernadores-fed-perfila-elegido-trump-relevar-powell_1_12948689.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra el poder soberano de la Reserva Federal</a> en el terreno monetario. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ni siquiera esta triple cruzada contra el liberalismo en el para&iacute;so del capitalismo &ndash;ni los atentados contra la legalidad de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/minneapolis-laboratorio-represion-trump-resistencia-ice-desgasta-presidente-eeuu_1_12937391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ICE en Minnesota</a>&ndash; han sido capaces de minar el dogma MAGA que impregna la doctrina econ&oacute;mica del <em>trumpismo</em>. Al menos hasta ahora, porque al inicio del segundo asalto del retorno de Trump al Despacho Oval, aliados como Canad&aacute; o Europa han empezado a mostrar sus primeras se&ntilde;ales de rechazo a las beligerantes acciones exteriores de Washington, su disconformidad con sus intereses geopol&iacute;ticos. Por su parte, las compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas, que han contenido cualquier conato de retroceso burs&aacute;til en 2025 al amparo del boom de la IA, empiezan a mostrar la grietas de unas inversiones billonarias en la carrera competitiva por el cetro de la computaci&oacute;n mundial: destrucci&oacute;n de empleo y admisi&oacute;n de que la magnitud de sus despliegues de capital hacia la IA puede contener demasiados fuegos artificiales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la mano m&aacute;s visible que est&aacute; moviendo los mercados en este inesperado inicio de 2026 es el d&oacute;lar. El emblema del liderazgo econ&oacute;mico estadounidense navega en un mar de dudas, en estado de libre flotaci&oacute;n, aunque con una trayectoria descendente que ya est&aacute; arrastrando por la monta&ntilde;a rusa cambiaria a las divisas del G-7. Unas, como el yen japon&eacute;s, emitiendo signos de debilidad; otras, como el euro o las monedas de los pa&iacute;ses escandinavos &ndash;econom&iacute;as de rentas altas sensibles a los impulsos del billete verde americano&ndash; en ascenso.
    </p><p class="article-text">
        Trump dice no estar preocupado, pero Scott Bessent, su secretario del Tesoro, se ha visto obligado a defender la hist&oacute;rica pol&iacute;tica de un d&oacute;lar fuerte y a desmentir la insinuaci&oacute;n de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, de una hipot&eacute;tica intervenci&oacute;n coordinada con EEUU para contener las fluctuaciones de la divisa japonesa y su rampante mercado de bonos. Esta semana ha marcado repuntes de m&aacute;s de 25 puntos b&aacute;sicos en alguna sesi&oacute;n diaria y rentabilidades superiores al 4%. 
    </p><p class="article-text">
        La agenda fiscal expansiva de Jap&oacute;n ha acelerado un cambio de rumbo en un pa&iacute;s que, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de Takaichi, le otorgar&aacute; la confianza el pr&oacute;ximo 8 de febrero en unas elecciones anticipadas convocadas al calor de su amplia aceptaci&oacute;n social, en cotas desconocidas para un primer ministro desde hace d&eacute;cadas. Pero no es el &uacute;nico foco de alerta. El d&oacute;lar d&eacute;bil, lejos de aliviar tensiones con Europa, ha expuesto la fragilidad de socios monetarios como Alemania, que ha entrado en su tercer ejercicio de recesi&oacute;n con episodios leves de crecimiento an&eacute;mico con un euro demasiado fuerte como para estimular su sector exterior. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el oro, las materias primas met&aacute;licas, un incierto panorama comercial sin una clara radiograf&iacute;a de vencedores y perdedores en la guerra arancelaria, y una IA que ya deja retazos de una distorsi&oacute;n entre inversiones y proyectos corporativos que justifiquen los billonarios esfuerzos de capital, anticipan que algo huele en los mercados que recuerdan a otras burbujas especulativas del pasado. Muy en concreto, la <em>punto.com</em>, con cariz tecnol&oacute;gico, aunque sin la proyecci&oacute;n innovadora que ahora ha irrumpido hacia la computaci&oacute;n cu&aacute;ntica. Estos cinco an&aacute;lisis ayudan a esclarecer si habr&aacute; o no una debacle financiera en 2026, escenario que no descarta el FMI.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">1. El d&oacute;lar, la madre de todas las batallas </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Miren los negocios que estamos haciendo&rdquo;. Las palabras de Trump alud&iacute;an a la bonanza de su sector exterior con ventajas competitivas v&iacute;a precios con una divisa que se ha depreciado un 10% desde su retorno a la Casa blanca y que registra su nivel m&aacute;s bajo en 4 a&ntilde;os con las monedas del G-10, la cesta de referencia que marca el comp&aacute;s cambiario. Pero el mercado dictamina otra interpretaci&oacute;n. Existe un cierto consenso en que se ha abierto el negocio de la devaluaci&oacute;n del d&oacute;lar, con un elevado componente especulativo, que impulsa al oro y la plata por encima de los 5.250 y los 115 d&oacute;lares por onza, respectivamente, a&ntilde;adiendo margen a una ca&iacute;da que podr&iacute;a ser de calibre, en caso de que se estabilice el valor. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque <a href="https://www.eldiario.es/economia/kevin-warsh-ex-miembro-junta-gobernadores-fed-perfila-elegido-trump-relevar-powell_1_12948689.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la elecci&oacute;n este viernes de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal</a> por parte de Donald Trump interrumpi&oacute; una vertiginosa recuperaci&oacute;n que tambi&eacute;n catapult&oacute; a la plata, el cobre y el platino a m&aacute;ximos hist&oacute;ricos esta semana.
    </p><p class="article-text">
        El euro, entretanto, superaba la barrera de los 1,20 d&oacute;lares, lo que ha movilizado a varias de las voces del comit&eacute; ejecutivo del BCE a alertar de rebajas de tipos si la cotizaci&oacute;n contin&uacute;a en una proporci&oacute;n que resta competitividad exterior. Desde enero de 2025, la divisa com&uacute;n ha recuperado un 15,5% de su valor respecto al billete verde. En firmas como Gavekal, creen que esta brusca correcci&oacute;n se debe a un triple factor de riesgo: por un lado, una p&eacute;rdida de la confianza inversora en la flexibilizaci&oacute;n de la Fed para rebajar tipos; por otro, a episodios de injerencias renovadas de la Casa Blanca en la soberan&iacute;a de su autoridad monetaria y, en tercer t&eacute;rmino, a futuras embestidas de Washington hacia la OTAN o la pasarela comercial transatl&aacute;ntica, con amenazas arancelarias hacia los socios europeos que motiven una venta masiva de bonos americanos por parte de inversores e instituciones del Viejo Continente.
    </p><p class="article-text">
        Algunos analistas han recordado estos d&iacute;as la frase del secretario del Tesoro, John Connally, quien, en 1971, formando parte de la Administraci&oacute;n Nixon, y en pleno cambio de patr&oacute;n monetario del oro al d&oacute;lar, a&ntilde;adi&oacute; que el billete verde americano &ldquo;es nuestra moneda, pero es vuestro problema&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">2. Contagio al Extremo Oriente </h2><p class="article-text">
        Jap&oacute;n tambi&eacute;n sufre sus secuelas. El c&oacute;ctel de una inflaci&oacute;n persistente con el primer alejamiento en d&eacute;cadas de los tipos de inter&eacute;s pr&oacute;ximos a cero y una agenda fiscal expansiva ha volatilizado los parqu&eacute;s financieros nipones, que mantienen unos 5 billones de d&oacute;lares invertidos en el exterior, y disparado el rendimiento de sus bonos soberanos a largo plazo. Los contactos, corroborados por <a href="https://www.eldiario.es/economia/japon-prepara-aterrizaje-economico-turbulencias-geopoliticas-decadas-rumbo-monetario_1_12876523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Takaichi, a quien le gusta su apodo de la Thatcher japonesa</a>, entre la Fed de Nueva York y entidades financieras niponas dieron alas a los inversores para intuir una acci&oacute;n concertada entre los dos bancos centrales &ndash;el BoJ y la Reserva Federal&ndash; para contener la ca&iacute;da libre de ambas divisas.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la defensa del yen podr&iacute;a provocar ventas de reservas &ndash;incluidos bonos del Tesoro&ndash; y trasladar el p&aacute;nico inversor al mercado de bonos americanos, donde ya habita un clima de especial sensibilizaci&oacute;n ante cualquier se&ntilde;al contradictoria sobre la divisa de referencia del comercio, las materias primas y las reservas internacionales. 
    </p><h2 class="article-text">3. El oro vuelve a ser el term&oacute;metro del riesgo</h2><p class="article-text">
        A juicio de Carsten Menke, responsable de Investigaci&oacute;n Next Generation de Julius Baer, &ldquo;el comercio de la devaluaci&oacute;n est&aacute; en auge&rdquo; por la debilidad del d&oacute;lar, lo que eleva la sensibilidad del oro, la plata y otros activos a las fluctuaciones del billete verde. En su opini&oacute;n, los inversores &ldquo;no est&aacute;n reaccionando ni a un retroceso real, de apenas un 3% en enero, ni al riesgo percibido de una erosi&oacute;n estructural de su valor en un contexto de incertidumbre pol&iacute;tica. Los flujos especulativos dominan sobre la coyuntura econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Estos movimientos tel&uacute;ricos, que han contagiado a la plata y metales como el cobre, recogen tambi&eacute;n r&eacute;plicas s&iacute;smicas de cierto voltaje como el temor a otro cierre del Gobierno federal norteamericano por los altercado policiales en Minnesota, la sucesi&oacute;n de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal o las tensiones con aliados de la OTAN reavivadas por Groenlandia, lo que refuerza el <em>sell America trade</em> &ndash;ventas de bonos del Tesoro americano desde latitudes europeas y japonesas&ndash; o la idea de impulsar un euro como divisa <em>anti-d&oacute;lar</em>.
    </p><h2 class="article-text">4. Las &lsquo;big tech&rsquo; a&ntilde;aden dudas sobre la IA y reactivan los expedientes de desempleo</h2><p class="article-text">
        Hay varios botones de muestra. El pistoletazo de salida lo lanz&oacute; a comienzos de semana <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/amazon-despedira-16-000-empleados-oficina-mundo-segundo-gran-recorte-tres-meses_1_12942626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon y su anuncio de recorte de 16.000 empleos</a>. La ola de despidos por la competencia interna de la IA en las grandes tecnol&oacute;gicas americanas para eliminar capas de burocracia y reducir estructuras de gesti&oacute;n &ndash;seg&uacute;n el mercado&ndash; manda una se&ntilde;al n&iacute;tida de que la carrera por la IA est&aacute; empujando a las <em>big tech</em> hacia modelos menos intensivos en capital humano. 
    </p><p class="article-text">
        El volantazo no parece un hecho aislado. Ni genuinamente americano. ASML eliminar&aacute; 1.700 puestos centrados en gesti&oacute;n. Meta, Pinterest o Autodesk tambi&eacute;n recortan empleo con el objetivo de reasignar recursos hacia inversiones en IA. Al igual que Samsung. Wall Street ya empieza a ver el gasto billonario en algoritmos y computaci&oacute;n cu&aacute;ntica no solo como motor de crecimiento, sino como riesgo financiero. Porque los inversores comienzan a poner en tela de juicio que los generosos proyectos en IA sirvan para acelerar la productividad y crear mayores retornos de beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/microsoft-sigue-disparando-beneficios-meta-resiente-plan-fiscal-trump_1_12945370.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meta se ha convertido en el nuevo estandarte de la inversi&oacute;n innovadora</a> con unos desembolsos de capital de hasta 135.000 millones de d&oacute;lares con los que arrastrar&aacute; a toda su cadena industrial &ndash;desde fabricantes de chips hasta proveedores de maquinaria&ndash; en una escalada que redefine sus prioridades estrat&eacute;gicas y tensiona el negocio de los chips. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n afecta al hardware. Samsung, SK Hynix y ASML capitalizan el apetito voraz por la IA en este segmento productivo con beneficios r&eacute;cord, pese al peligro de un creciente desequilibrio entre oferta y demanda que amenaza a sectores cl&aacute;sicos como la electr&oacute;nica de consumo o la automoci&oacute;n. Microsoft y, sobre todo, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/tesla-paga-salto-politica-elon-musk-2025-negro-primera-caida-ventas-historia_1_12945268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tesla y la insistencia de Elon Musk de crear f&aacute;bricas propias en EEUU</a>, ser&aacute;n las que tendr&aacute;n que dar m&aacute;s explicaciones en futuros trimestres. A la espera de que se desvelen las hojas de ruta de 2026 de Apple y Nvidia, la IA no tendr&aacute; en el futuro inmediato el pl&aacute;cet de confianza del ejercicio pasado.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">5. 'Stablecoin', otro foco de disrupci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La Ley Genius americana del pasado verano ha sido el detonador de un viraje monetario a&uacute;n por cuantificar en toda su dimensi&oacute;n. La gran banca de inversi&oacute;n americana ya dispone de prototipos de pagos con sus propias divisas digitales, con tecnolog&iacute;a <em>blockchain</em> y vinculaci&oacute;n al d&oacute;lar. Todo un arma geopol&iacute;tica y financiera para la Casa Blanca, afirma Gillian Tett, una de las consejeras editoriales de <em>Financial Times,</em> que suscribe su hist&oacute;rico responsable de an&aacute;lisis econ&oacute;mico Martin Wolf en una reciente tribuna de opini&oacute;n. La idea de Trump es &ldquo;extender el uso global de activos digitales denominados en d&oacute;lares, lo que ayudar&iacute;a a sostener la demanda de deuda p&uacute;blica estadounidense y, con ello, a financiar d&eacute;ficits crecientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El temor es compartido por el FMI, la OCDE y el Banco Internacional de Pagos, que cuestionan la capacidad de las <em>stablecoins</em> para velar por la estabilidad, la integridad y el funcionamiento de la arquitectura financiera global. EEUU &ndash;dice Wolf&ndash; est&aacute; dispuesto a avanzar r&aacute;pido para romper cosas, por lo que Europa &ldquo;debe resistir, reforzar su soberan&iacute;a monetaria y apostar por unas stablecoins propias y estrictamente reguladas bajo las directrices del BCE y con el euro electr&oacute;nico como m&aacute;stil monetario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mercados-tambalean-son-dolar-debil_1_12949883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 21:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los mercados se tambalean al son de un dólar débil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Mercados,Finanzas,Inteligencia artificial,Japón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PIB español ingresa en el club de los 2 billones de dólares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pib-espanol-ingresa-club-2-billones-dolares_1_12940896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc571d70-672f-41ec-b17d-b021f9634188_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PIB español ingresa en el club de los 2 billones de dólares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El FMI acaba de otorgar el plácet de ingreso a España al selecto grupo de economías de más de 2 billones de dólares. En un cuarto de siglo, nuestro PIB ha duplicado su valor. El ritmo de su ciclo de negocios post-Covid y la diversificación de su patrón de crecimiento hacia la tecnología y la sostenibilidad han obrado este renovado salto de riqueza</p><p class="subtitle">No es solo el turismo y la migración: “La IA está aumentando la productividad de la economía española”</p></div><p class="article-text">
        El Producto Interior Bruto (PIB) espa&ntilde;ol <a href="https://www.imf.org/external/datamapper/NGDPD@WEO/ADVEC/EURO" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaba de recibir el certificado del FMI</a> como econom&iacute;a con m&aacute;s de 2 billones de d&oacute;lares de capacidad productiva anual. Medido en euros, hoy representa alrededor de 1,6 billones de euros. En algo m&aacute;s de dos decenios, ha duplicado su valor, medido en d&oacute;lares, a precios corrientes de mercado (teniendo en cuenta la inflaci&oacute;n), el baremo que usa el Fondo Monetario Internacional para calibrar la composici&oacute;n de su ranking cada ejercicio. En 2003, la producci&oacute;n anual de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola era de un bill&oacute;n de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        El Fondo Monetario cifra el tama&ntilde;o del PIB espa&ntilde;ol en 2,04 billones de d&oacute;lares al inicio de 2026, tras registrar el incremento del &uacute;ltimo ejercicio y despu&eacute;s de un largo bienio en el que el WEO &ndash;el informe econ&oacute;mico de la instituci&oacute;n&ndash; ha venido se&ntilde;alando a Espa&ntilde;a como la potencia de rentas altas m&aacute;s din&aacute;mica. En este ciclo ha intercambiado este rol con EEUU y Canad&aacute;. Con este reconocimiento, la cuarta econom&iacute;a del euro recupera dos puestos respecto a 2025 &ndash;tres desde que se super&oacute; la Gran Pandemia&ndash; y se erige en el decimosegundo PIB mundial, como recoge <a href="https://www.worldometers.info/gdp/gdp-by-country/?source=imf&amp;year=2026&amp;metric=nominal&amp;region=worldwide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el portal Worldometer</a> que ofrece datos en tiempo real y recopila los del FMI. Espa&ntilde;a est&aacute; a cierta distancia &ndash;aunque factible de sobrepasar&ndash; de la capacidad productiva de Brasil (2,29 billones de d&oacute;lares), Canad&aacute; (2,29 billones) y Rusia (2,42), que le anteceden entre el decimoprimer y noveno pelda&ntilde;o del ranking, aunque a una todav&iacute;a m&aacute;s escasa diferencia de las de M&eacute;xico, Australia y Corea del Sur, que le pisan los talones con 2,03; 1,95 y 1,94 billones respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Los c&aacute;lculos del Fondo impulsan en paralelo el PIB per c&aacute;pita espa&ntilde;ol por encima de los 40.000 d&oacute;lares y certifican un repunte de tres d&eacute;cimas, hasta el 2,3%, para 2026 y de otras dos, hasta el 1,9%, para 2027, en sus predicciones actualizadas de su &uacute;ltima reuni&oacute;n (en octubre), en la cumbre de Davos, lo que a&ntilde;ade m&aacute;s madera a la reducci&oacute;n de la brecha con sus principales socios del euro y las potencias que la anteceden en la clasificaci&oacute;n mundial del FMI. 
    </p><p class="article-text">
        El PIB per c&aacute;pita espa&ntilde;ol se sit&uacute;a, sin embargo, en el puesto 42 del <a href="https://www.worldometers.info/gdp/gdp-per-capita/?source=imf&amp;year=2026&amp;metric=nominal&amp;region=worldwide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ranking del Fondo</a>, entre Puerto Rico, que le precede, y Bahamas, pero a escasos 5.000 d&oacute;lares de Italia. &iquest;Por qu&eacute;? Esencialmente, porque los para&iacute;sos fiscales registran billonarios ingresos de grandes fortunas y multinacionales que se trasladan a sus territorios de baja tributaci&oacute;n y &ndash;en la mayor&iacute;a de ellos&ndash; secreto bancario con sus escasas presiones demogr&aacute;ficas. Y, a la vez y en sentido contrario, se constata los repuntes del PIB de los grandes mercados emergentes que, en el reparto individual de su riqueza nacional, tienen que atender ingentes masas poblaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Solo as&iacute; se explica que los 6 primeros puestos (M&oacute;naco, Liechtenstein, Luxemburgo, Bermudas, Irlanda y Suiza) sean enclaves considerados centros <em>off-shore</em> o &ldquo;tributariamente da&ntilde;inos&rdquo;, como les identifica la OCDE, aunque no est&eacute;n en listas oficiales de para&iacute;sos fiscales por sus supuestos progresos en el intercambio de informaci&oacute;n impositiva con autoridades judiciales de pa&iacute;ses que han emprendido acciones contra particulares o empresas de evasi&oacute;n tributaria. Que las Islas Caim&aacute;n, en el noveno pelda&ntilde;o, anteceda dos posiciones a EEUU que, a su vez, precede a la Isla de Man &ndash;para&iacute;so impositivo del mar de Irlanda, bajo soberan&iacute;a brit&aacute;nica&ndash;. Que las naciones n&oacute;rdicas europeas se sit&uacute;en entre los 26 primeros del ranking con sus rentas altas y sus reducidas poblaciones. O que, por el contrario, los grandes mercados emergentes queden relegados a unos lugares demasiado bajos. 
    </p><h2 class="article-text">Cambio de modelo: digitalizaci&oacute;n y renovables</h2><p class="article-text">
        Buena parte de este renovado salto de prosperidad espa&ntilde;ola se debe a la intensa diversificaci&oacute;n del patr&oacute;n de crecimiento del &uacute;ltimo lustro. A ra&iacute;z de la recepci&oacute;n de los fondos Next Generation, Espa&ntilde;a ha a&ntilde;adido a sus dos motores tradicionales &ndash;el turismo y la industria de la construcci&oacute;n y el sector inmobiliario&ndash; <a href="https://www.eldiario.es/economia/no-turismo-migracion-ia-aumentando-productividad-economia-espanola_1_12751466.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras dos fuerzas motrices</a> &ndash;la digitalizaci&oacute;n y la sostenibilidad&ndash; hacia las que se han dirigido preferentemente los recursos europeos. 
    </p><p class="article-text">
        El impulso de las nuevas tecnolog&iacute;as ha surgido en un momento crucial, &ldquo;cuando la IA comienza a comportarse como una catapulta de productividad&rdquo;, asegura el Global AI Vibrancy Tool 2025, elaborado por el Stanford Institute for Human-Centered AI (HAI), informe que concede a Espa&ntilde;a el s&eacute;ptimo lugar entre las econom&iacute;as que han logrado intercalar la innovaci&oacute;n en su modelo de crecimiento. Seg&uacute;n este estudio, &ldquo;la ventaja competitiva de la IA no se mide solo en laboratorios punteros o unicornios tecnol&oacute;gicos, sino en incorporarla a sus empresas y agentes econ&oacute;micos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta reconstrucci&oacute;n del patr&oacute;n productivo hispano tampoco ha pasado desapercibida entre los servicios de estudios nacionales. Judit Montoriol, economista de CaixaBank Research, lo dice en estos t&eacute;rminos: &ldquo;los servicios avanzados &ndash;finanzas, seguros, comercio, log&iacute;stica y turismo&ndash;, concentran la mayor parte del uso efectivo de la IA por ser actividades intensivas en datos, con procesos relativamente estandarizables y que est&aacute;n sometidos a una presi&oacute;n competitiva que acelera la innovaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su compa&ntilde;ero en CaixaBank Research, &Agrave;lex Ruiz, apunta otro factor determinante: &ldquo;la adopci&oacute;n tecnol&oacute;gica llega antes all&iacute; donde los procesos son intensivos en informaci&oacute;n, lo que favorece a los servicios, en el caso espa&ntilde;ol, frente a una industria cuyos costes de integraci&oacute;n resultan m&aacute;s caros&rdquo;. El resultado -a&ntilde;ade- es un modelo de crecimiento tecnol&oacute;gico menos vistoso que el que exhiben las grandes plataformas, pero potencialmente m&aacute;s integrador y expansivo.
    </p><p class="article-text">
        Alba Taboada Villamar&iacute;n, investigadora de Funcas, enfatiza otro vector que ha emergido en este periodo: la implantaci&oacute;n de herramientas de IA en sanidad, el sector p&uacute;blico y las energ&iacute;as, que se han acelerado al calor de los fondos europeos, y de un marco regulatorio uniforme, lo que ha permitido insertar un elemento intangible pero decisivo, la confianza en la digitalizaci&oacute;n que, en su opini&oacute;n, &ldquo;est&aacute; facilitando el despliegue de la IA en &aacute;mbitos sensibles&rdquo;, fen&oacute;meno que &ldquo;no est&aacute; ocurriendo con la misma intensidad en otros pa&iacute;ses&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este avance tecnol&oacute;gico espa&ntilde;ol se ha trasladado a &aacute;mbitos como el de la ingenier&iacute;a, las energ&iacute;as renovables, digitalizaci&oacute;n de redes o gesti&oacute;n avanzada de infraestructuras, ejes estrat&eacute;gicos de esta diversificaci&oacute;n econ&oacute;mica. Un estudio de la consultora Roland Berger desvelado en Davos, destaca esta hoja de ruta. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima memoria anual del Consejo Econ&oacute;mico y Social (CES) es elocuente al respecto. Asegura que la expansi&oacute;n de las renovables no solo ha permitido que la generaci&oacute;n limpia supere el 55 % del mix el&eacute;ctrico nacional, sino que act&uacute;a como potente generador de empleo y de actividad en sectores intensivos en conocimiento y en tecnolog&iacute;a, entre los que menciona la construcci&oacute;n especializada, ingenier&iacute;a, fabricaci&oacute;n de equipos o los servicios de instalaci&oacute;n y mantenimiento. Este tr&aacute;nsito hacia la sostenibilidad con mejora estructural de competitividad por la reducci&oacute;n de la dependencia energ&eacute;tica exterior ha configurado un mercado laboral din&aacute;mico con creaci&oacute;n de empleo superior al promedio europeo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pib-espanol-ingresa-club-2-billones-dolares_1_12940896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El PIB español ingresa en el club de los 2 billones de dólares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PIB,FMI - Fondo Monetario Internacional,Crecimiento económico,Economía,Tecnología,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ejecutivos globales avisan en Davos del miedo a una burbuja en la IA y sitúan a España entre sus mercados preferentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ejecutivos-globales-avisan-davos-miedo-burbuja-ia-situan-espana-mercados-preferentes_1_12918926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7803fc16-1188-4205-b1b5-5426e988b568_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ejecutivos globales avisan en Davos del miedo a una burbuja en la IA y sitúan a España entre sus mercados preferentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su confianza cae a mínimos desde la pandemia; solo tres de cada diez se muestran optimistas, pese a los buenos resultados de 2025; no justifican la fiebre de la IA y el 56% reconoce no haber amasado beneficios ni reducido costes, pese a su ‘boom’ bursátil</p><p class="subtitle">Trump profana el santuario neoliberal de Davos con artillería MAGA
</p></div><p class="article-text">
        La tradicional encuesta que la firma de servicios profesionales PwC publica en la inauguraci&oacute;n de la cumbre de Davos (Suiza) corrobora que los m&aacute;ximos ejecutivos de las empresas &mdash;la mayor&iacute;a con una indiscutible vocaci&oacute;n global y negocios transfronterizos&mdash; no comparten el comportamiento que han reflejado las bolsas en 2025. El sondeo concede notable credibilidad a la existencia de una burbuja especulativa en la inteligencia artificial (IA) y sit&uacute;a a Espa&ntilde;a entre los destinos preferentes de los grandes directivos globales.
    </p><p class="article-text">
        La tradicional encuesta de esta <em>Big Four</em>, publicada este lunes, est&aacute; respaldada por una muestra de 4.454 consejeros delegados de 95 mercados &mdash;el 35%, responsables de negocios con entre 100 y 1.000 millones de ingresos anuales&mdash; y fue realizada entre octubre y mediados de noviembre. Recoge que m&aacute;s de la mitad de los encuestados &mdash;el 56%&mdash; asegura no haber visto incrementos en sus beneficios e ingresos ni recortes de costes por la aplicaci&oacute;n de planes de inversi&oacute;n de la IA en sus cadenas de valor.
    </p><p class="article-text">
        La IA ha catapultado a m&aacute;ximos hist&oacute;ricos (5 billones de capitalizaci&oacute;n) a la estadounidense Nvidia, la firma con m&aacute;s capacidad para fabricar chips de alta gama que abastecen el negocio tecnol&oacute;gico de la computaci&oacute;n cognitiva hasta la c&uacute;spide del sector privado. El diferencial entre esa pujanza burs&aacute;til y la eficiencia real de los proyectos empresariales es justo el temor que manifiestan los analistas. Cr&iacute;ticos con el espectacular rally alcista de los valores con sello IA en 2025, recomiendan a sus clientes sondear las cuentas de las empresas y fondos que componen sus carteras y vigilar sus movimientos inversores para eludir posibles correcciones bruscas en 2026.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, casi un tercio de los consultados por PwC (el 30%) declara haber elevado sus tasas de retorno de ingresos y flujos financieros por sus inversiones en IA en los &uacute;ltimos doce meses. Y una cuarta parte (el 26%) dice haber registrado reducci&oacute;n de costes. Pero solo el 12% dice haber conseguido simult&aacute;neamente crecer y ganar eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Otro rasgo revelador del sondeo de la consultora en Davos, que va por su vig&eacute;simonovena y que en esta edici&oacute;n lleva el elocuente t&iacute;tulo de <em>Liderando la incertidumbre en la era de la IA,</em> es que los consultados no se sienten c&oacute;modos con el clima econ&oacute;mico actual. &Uacute;nicamente el 30% se declara muy confiado en aumentar los ingresos de sus compa&ntilde;&iacute;as en los pr&oacute;ximos doce meses, 8 puntos menos que la muestra de 2025 y lejos del m&aacute;ximo del 56% de 2022. La cota de 2026 es la m&aacute;s reducida desde que comenz&oacute; el ciclo de negocios post-Covid, en el tr&aacute;nsito entre 2020 y 2021.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n de comportamiento con el que los CEO abordan este ejercicio resulta doblemente revelador. Por un lado, reconocen que La IA no compensa a&uacute;n sus milmillonarias inyecciones de capital. O, dicho de otro modo: reconocen que genera valor cuando se despliega a escala, pero que precisa una intensa integraci&oacute;n en procesos internos clave de las compa&ntilde;&iacute;as y se apoya en unas infraestructuras de datos, una gobernanza de riesgos y cambios organizativos profundos.
    </p><p class="article-text">
        El panel de encuestados deja, en consecuencia, un primer aviso a navegantes: la innovaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a IA avanza m&aacute;s r&aacute;pido que la capacidad de muchas empresas para absorberla.
    </p><p class="article-text">
        En segundo t&eacute;rmino, los consultados vislumbran una mayor debilidad coyuntural. El retroceso de la confianza en la econom&iacute;a refleja un entorno de riesgos superpuestos. El 31% de los directivos considera que su empresa est&aacute; muy expuesta a p&eacute;rdidas financieras significativas por ciberataques, proporci&oacute;n que mantiene un aumento constante en las &uacute;ltimas ediciones de esta encuesta. Adem&aacute;s, el alto voltaje geopol&iacute;tico a&ntilde;ade otro poso de duda. As&iacute; lo manifiesta el 20% de los CEO&rsquo;s, que atisba peligros derivados del proteccionismo y los aranceles rec&iacute;procos que ha instaurado la Administraci&oacute;n Trump. Un 29% anticipa que los grav&aacute;menes de Donald Trump reducir&aacute;n sus m&aacute;rgenes netos, aunque la mayor&iacute;a espera impactos limitados.
    </p><p class="article-text">
        Este escenario &mdash;precisa la encuesta&mdash; requiere de una permanente reconversi&oacute;n que demanda resiliencia activa: cambios constantes en un contexto internacional mutante, sin trayectorias definidas o que inviten al optimismo, alejadas del multilateralismo y las reglas de la globalizaci&oacute;n que han regido la econom&iacute;a mundial en el &uacute;ltimo cuarto de siglo. Las fronteras sectoriales se reconfiguran a medida que aparecen nuevos riesgos geopol&iacute;ticos y retos competitivos relacionados con los avances tecnol&oacute;gicos y la productividad. Todo ello ha alterado ya la l&oacute;gica tradicional de los negocios. Un 42% de los CEO afirma que su empresa ha empezado a competir en sectores alternativos a los suyos en el &uacute;ltimo lustro. Mientras, para el pr&oacute;ximo trienio otro 44% espera la inmersi&oacute;n de sus compa&ntilde;&iacute;as en procesos de fusiones o adquisiciones con corporaciones ajenas a su industria original.
    </p><p class="article-text">
        No se trata &mdash;aseguran&mdash; de diversificaciones oportunistas. Las compa&ntilde;&iacute;as que obtienen una mayor proporci&oacute;n de ingresos en nuevos sectores presentan m&aacute;rgenes m&aacute;s elevados y m&aacute;s confianza en su evoluci&oacute;n a futuro. En un entorno de reconfiguraci&oacute;n industrial, permanecer dentro de los l&iacute;mites hist&oacute;ricos del sector se parece cada vez m&aacute;s a una estrategia defensiva. Aunque, al mismo tiempo, apelan a la cautela por las tensiones geopol&iacute;ticas. As&iacute;, un 32% de los CEO admite que la atm&oacute;sfera del orden global se ha enrarecido tanto que les hace menos proclives a grandes inversiones.
    </p><p class="article-text">
        Una prudencia que, no obstante, acarrea costes. Las empresas con m&aacute;s prudencia &mdash;aquellas que no planean adquisiciones relevantes y reducen su apetito inversor&mdash; crecen, de media, dos puntos porcentuales menos y registran m&aacute;rgenes tres puntos inferiores a sus competidoras m&aacute;s emprendedoras.
    </p><h2 class="article-text">Destino preferente</h2><p class="article-text">
        El sondeo sit&uacute;a a Espa&ntilde;a como destino inversor preferente para los CEO. El mercado espa&ntilde;ol aparece como uno de los destinos que ganan peso en el radar inversor de estos grandes directivos globales, aunque a&uacute;n en un segundo escal&oacute;n inferior al de EEUU o las grandes econom&iacute;as de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Un 8% de los CEO encuestados por PwC que planean inversiones internacionales sit&uacute;a a Espa&ntilde;a entre los tres principales destinos en los pr&oacute;ximos doce meses, frente al 6% del a&ntilde;o anterior, lo que supone un avance moderado pero significativo, dada la creciente fragmentaci&oacute;n geopol&iacute;tica y la reordenaci&oacute;n de las cadenas de valor. Espa&ntilde;a se sit&uacute;a as&iacute; por delante de mercados europeos perif&eacute;ricos y en cotas de atracci&oacute;n de capital similares a la de pa&iacute;ses como Francia o Singapur, lo que refleja una mejora relativa de su gancho inversor en t&eacute;rminos de estabilidad, infraestructuras y acceso a mercados regionales, resalta el informe.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos de PwC precisan que este posicionamiento refuerza la idea de que la globalizaci&oacute;n no est&aacute; retrocediendo, sino redistribuy&eacute;ndose. Para los CEO consultados, la decisi&oacute;n de invertir en Espa&ntilde;a se inscribe en una l&oacute;gica de diversificaci&oacute;n de riesgos y b&uacute;squeda de plataformas regionales, m&aacute;s que en grandes apuestas concentradas.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que Espa&ntilde;a gane peso mientras otros destinos tradicionales se estancan sugiere que la cuarta econom&iacute;a del euro se beneficia de un equilibrio relativo entre pertenencia al n&uacute;cleo europeo y menor exposici&oacute;n directa a tensiones comerciales o geopol&iacute;ticas extremas. Todo ello, tras un 2025 hist&oacute;rico para la Bolsa espa&ntilde;ola, en el que el Ibex 35 cerr&oacute; como el selectivo europeo m&aacute;s rentable al dispararse su cotizaci&oacute;n un 50%, su mejor registro anual en m&aacute;s de tres d&eacute;cadas (tan solo por detr&aacute;s del &iacute;ndice financiero surcoreano), en un ejercicio en el que el volumen negociado en el parqu&eacute; espa&ntilde;ol subi&oacute; un 24% y alcanz&oacute; el m&aacute;ximo de seis a&ntilde;os, con 525.300 millones de euros. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el informe de PwC tambi&eacute;n deja impl&iacute;cito que este atractivo tiene tambi&eacute;n ciertos factores coyunturales asociados a planes de contingencia empresarial en los que los directivos priorizan la agilidad en la toma de decisiones, la seguridad regulatoria y la capacidad de reinvenci&oacute;n, as&iacute; como la competencia por la captaci&oacute;n del capital, &ldquo;buscando que sus inversiones sigan siendo intensas y din&aacute;micas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Innovaci&oacute;n: la llave de la reconversi&oacute;n empresarial </h2><p class="article-text">
        La innovaci&oacute;n aparece como la respuesta te&oacute;rica a esa necesaria reconversi&oacute;n empresarial, aunque la pr&aacute;ctica va por detr&aacute;s de este relato. La mitad de los CEO dice que la I+D+i es un componente cr&iacute;tico de su estrategia, pero apenas uno de cada cuatro declara tolerar proyectos de alto riesgo, contar con procesos sistem&aacute;ticos de cancelaci&oacute;n de iniciativas fallidas o disponer de estructuras como incubadoras o unidades de <em>corporate venturing</em>; es decir, actividades inversoras realizadas por compa&ntilde;&iacute;as asentadas que se centra en firmas emergentes o start-ups con gran aportaci&oacute;n tecnol&oacute;gica o disruptiva. Apenas un 8% ha implantado de manera consistente la mayor&iacute;a de las pr&aacute;cticas que favorecen una innovaci&oacute;n efectiva.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un exceso de ret&oacute;rica y una escasez relativa de impacto. All&iacute; donde la innovaci&oacute;n se gestiona como un sistema -con disciplina, incentivos claros y mecanismos de aprendizaje-, los beneficios son visibles: m&aacute;s ingresos procedentes de nuevos productos, crecimiento m&aacute;s r&aacute;pido y m&aacute;rgenes superiores.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n del riesgo clim&aacute;tico sigue una l&oacute;gica similar. Un 42% de los CEO afirma estar al menos moderadamente expuesto a p&eacute;rdidas financieras derivadas del cambio clim&aacute;tico, cifra que se eleva hasta el 67% en sectores como las <em>utilities</em> (servicios esenciales como gas, luz o agua). Sin embargo, solo un 20% integra estos factores de forma sistem&aacute;tica en decisiones de asignaci&oacute;n de capital, y apenas un 24% lo hace en dise&ntilde;o de productos o en reconfiguraci&oacute;n de sus cadenas de suministro. Parad&oacute;jicamente, las empresas que atienden a criterios clim&aacute;ticos en su toma de decisiones ejecutivas muestran m&aacute;s agilidad operativa y rapidez de adaptaci&oacute;n, lo que sugiere que considerar estos riesgos no ralentiza la gesti&oacute;n, sino que la hace m&aacute;s robusta.
    </p><h2 class="article-text">Grupos de inter&eacute;s</h2><p class="article-text">
        A este entramado de riesgos se suma otro vector cada vez m&aacute;s determinante: fidelizar los grupos de inter&eacute;s. Dos tercios de los CEO, un 66%, reconocen haber afrontado un 2025 con preocupaci&oacute;n relevante por parte de grupos de inter&eacute;s en &aacute;mbitos como ciberseguridad, uso de datos, IA o sostenibilidad. La b&uacute;squeda de confianza mutua entre directivos y sus llamados <em>stakeholders</em> tambi&eacute;n tiene efectos econ&oacute;micos medibles. Las empresas cotizadas en las que esa relaci&oacute;n est&aacute; m&aacute;s engrasada han retornos para el accionista hasta nueve puntos porcentuales superiores a las que m&aacute;s han generado disputas.
    </p><p class="article-text">
        En un entorno de creciente demanda de transparencia en la gesti&oacute;n y escrutinio constante, la confianza entre el consejo de administraci&oacute;n, sus accionistas y sus grupos de inter&eacute;s amortigua el riesgo y es un catalizador del valor burs&aacute;til.
    </p><p class="article-text">
        El informe de PwC concluye con una advertencia impl&iacute;cita: solo una minor&iacute;a de empresas avanza con decisi&oacute;n en los frentes clave de la reinvenci&oacute;n corporativa que reclama el nuevo entorno global. Un 12% ha capturado valor financiero de la IA, un 8% aplica pr&aacute;cticas innovadoras que se pueden calificar de s&oacute;lidas y algo m&aacute;s del 40% han atravesado las fronteras sectoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, en un contexto cortoplacista por parte de los ejecutivos. Los CEO dedican un 47% de su agenda a cuestiones con horizonte inferior a un a&ntilde;o y apenas un 16% a asuntos con impacto a m&aacute;s de cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La urgencia cotidiana desplaza sistem&aacute;ticamente a la reinvenci&oacute;n estrat&eacute;gica. En una econom&iacute;a marcada por la IA, la fragmentaci&oacute;n geopol&iacute;tica y la presi&oacute;n clim&aacute;tica, el gran riesgo no es decidir mal, sino no afrontar cambios. &ldquo;No es la incertidumbre la que est&aacute; frenando la transformaci&oacute;n empresarial, sino el coste de no actuar. Las compa&ntilde;&iacute;as que avanzan con m&aacute;s celeridad en IA, en innovaci&oacute;n y diversificaci&oacute;n sectorial lo hacen no porque el entorno sea favorable, sino porque han entendido que la reinvenci&oacute;n es hoy una condici&oacute;n necesaria para sostener el crecimiento y la rentabilidad a medio plazo&rdquo;, destaca PwC.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/ejecutivos-globales-avisan-davos-miedo-burbuja-ia-situan-espana-mercados-preferentes_1_12918926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 17:45:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ejecutivos globales avisan en Davos del miedo a una burbuja en la IA y sitúan a España entre sus mercados preferentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Comercio,Directivos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump profana el santuario neoliberal de Davos con artillería MAGA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-profana-santuario-neoliberal-davos-artilleria-maga_129_12914028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/069b8493-3cc2-478b-a7bf-83ae1901145b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump profana el santuario neoliberal de Davos con artillería MAGA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cita de 2026 de líderes mundiales en la estación invernal suiza de Davos, que empieza este lunes, dejará a este foro ante su mayor crisis de identidad. El mandatario republicano expandirá su odio a la cultura 'woke', su rechazo al libre comercio, su injerencia en asuntos monetarios y su impronta imperialista</p><p class="subtitle">Los aranceles de Trump pasarán factura al comercio mundial en 2026: el colchón “se está agotando”</p></div><p class="article-text">
        El World Economic Forum (WEF) es la organizaci&oacute;n que gestiona los encuentros entre l&iacute;deres globales &ndash;pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, empresariales y sociales&ndash; de Davos desde su puesta en escena, en 1971, tras la firma de su acta de nacimiento en la ciudad suiza de Ginebra. Eran los tiempos en los que la Guerra Fr&iacute;a dividi&oacute; al planeta, los a&ntilde;os del avispero militar estadounidense en Vietnam y de la antesala de la crisis petrol&iacute;fera. Entonces el WEF, constituida como fundaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro &ldquo;independiente, imparcial y no ligada a intereses concretos&rdquo;, alumbr&oacute; la &ldquo;teor&iacute;a stakeholder&rdquo; del profesor alem&aacute;n Klaus Schwab, aut&eacute;ntica <em>alma mater</em> de Davos desde entonces, que sostiene la necesidad de que las empresas interact&uacute;en con cauces permanentes no solo con sus accionistas, sino con un amplio conjunto de grupos de inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Schwab abandon&oacute; el grupo industrial suizo Escher Wyss para forjar durante m&aacute;s de medio siglo esta arquitectura del capitalismo neoliberal. Desde la emblem&aacute;tica estaci&oacute;n invernal suiza. As&iacute; naci&oacute; el <em>Esp&iacute;ritu de Davos</em> como modus operandi del libre mercado en las escarpadas monta&ntilde;as helv&eacute;ticas. Te&oacute;ricamente, con unas exigibles dosis de buena praxis empresarial, multilateralismo y reglas de juego asumidas por cualquier agente econ&oacute;mico o autoridad pol&iacute;tica que quisiera ser part&iacute;cipe de la &ndash;todav&iacute;a entonces&ndash; emergente globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta meticulosa imagen de catedral de la globalizaci&oacute;n y Meca del capitalismo liberal se ha desconfigurado con la versi&oacute;n Trump 2.0, que ha abierto en canal el orden mundial e impuesto una ideolog&iacute;a MAGA que hostiga cualquier manifestaci&oacute;n <em>woke</em>, ignora la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica, abandona el di&aacute;logo diplom&aacute;tico para instaurar negociaciones bilaterales con vetos y amenazas, interfiere en la independencia de los bancos centrales, instaura un clima belicista con renovadas &iacute;nfulas armament&iacute;sticas o articula recetas proteccionistas y m&eacute;todos reaccionarios que atentan contra la libertad de tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as, servicios, capitales y personas.
    </p><p class="article-text">
        Justo el evangelio ap&oacute;crifo del que siempre ha renegado Davos. En su 56&ordf; edici&oacute;n, el WEF ya no esconde su crisis de identidad. Por mucho que trate de suturar su herida de muerte con un lema parad&oacute;jico, <em>Esp&iacute;ritu de di&aacute;logo, </em>la acreditaci&oacute;n de casi 3.000 participantes &ndash;entre ellos, 64 jefes de estado y de gobierno como Donald Trump, Volod&iacute;mir Zelenski, Javier Milei, Ursula von der Leyen o Pedro S&aacute;nchez, dirigentes multilaterales, cerca de 1.700 l&iacute;deres empresariales de 130 pa&iacute;ses o decenas de autoridades econ&oacute;micas y monetarias&ndash; y un abanico de temas de debate de indudable inter&eacute;s global. Geopol&iacute;ticos, como Venezuela, Ir&aacute;n o Groenlandia, burs&aacute;tiles, como la probable burbuja de la IA, comerciales, como la quiebra de la globalizaci&oacute;n o una hipot&eacute;tica crisis financiera en ciernes.
    </p><p class="article-text">
        Estos bloques de asuntos ayudan a comprender la verdadera dimensi&oacute;n de la agitaci&oacute;n global que ha creado Trump, que acude presencialmente a Davos en su segundo mandato tras aparecer de manera virtual en 2025, nada m&aacute;s tomar posesi&oacute;n de su cargo. Con un claro chantaje: rebajar el tono <em>woke</em> que, a su juicio, ha presidido el foro en los &uacute;ltimos decenios. De hecho, Martin Wolf enfoca esta obsesi&oacute;n <em>trumpista</em> a Europa. El hist&oacute;rico comentarista jefe del &aacute;rea econ&oacute;mica del <em>Financial Times</em> no duda en asociar la declaraci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-convierte-europa-enemigo-batir_1_12896619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerra MAGA contra las democracias de la UE.</a> &ldquo;La Casa Blanca ha dejado de ver a Europa como un socio imperfecto y empieza a retratarla como un espacio moral y pol&iacute;tico en declive que necesita ser corregido&rdquo;, alerta.
    </p><p class="article-text">
        Es su lectura del viraje en la estrategia de seguridad nacional, en la que &ndash;asegura&ndash; presenta a sus aliados europeos como arquetipos de la decadencia econ&oacute;mica, de la erosi&oacute;n de libertades, con una alarmante p&eacute;rdida de identidades y derivas democr&aacute;ticas. Pese a elegir a Victor Orban como su gran valedor en el Viejo Continente y a auspiciar a los partidos patri&oacute;ticos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">1. La geoeconom&iacute;a y la geopol&iacute;tica se dan la mano</h2><p class="article-text">
        El Informe Riesgos Globales 2026 del WEF retrata un mundo en permanente estado de mutaci&oacute;n y de alto voltaje. Seg&uacute;n su encuesta anual &ndash;en esta edici&oacute;n, entre 1.300 l&iacute;deres y expertos&ndash;, el orden global est&aacute; &ldquo;al borde del precipicio&rdquo;, y bajo dos amenazas gemelas y latentes: confrontaciones geoecon&oacute;micas y conflictos armados. Por si fuera poco, el comercio, anta&ntilde;o amortiguador de tensiones, se ha convertido en un arma geoestrat&eacute;gica de destrucci&oacute;n masiva.
    </p><p class="article-text">
        La radiograf&iacute;a de situaci&oacute;n del WEF refleja este a&ntilde;o un marcado cambio de &eacute;poca. A diferencia de diagn&oacute;sticos precedentes &ndash;centrados en Ucrania, la inflaci&oacute;n o la desinformaci&oacute;n&ndash;, el peligro actual no es un choque aislado, sino una reconfiguraci&oacute;n competitiva internacional. Las guerras cibern&eacute;ticas conviven con sanciones, vetos tecnol&oacute;gicos y represalias comerciales, mientras las pol&iacute;ticas exteriores se hacen transaccionales y la econom&iacute;a queda sometida a las estrategias de seguridad nacionales. Pero el informe tambi&eacute;n capta la ansiedad que provoca el estilo del actual dirigente republicano, proclive &ndash;constatan los encuestados&ndash; a sacudir a aliados y rivales por igual, y la <a href="https://www.eldiario.es/economia/china-superavit-comercial-historico-pese-aranceles-trump_1_12906164.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disposici&oacute;n de China a responder milim&eacute;tricamente.</a>
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus sondeos ya anticipaban un deterioro marcado del entorno internacional, en el de 2026 cobran intensidad. A corto plazo, casi la mitad de la muestra prev&eacute; &ldquo;turbulencias&rdquo; y, a 10 a&ntilde;os, esta proporci&oacute;n aumenta. Especialmente, los riesgos econ&oacute;micos: temor a una recesi&oacute;n, a una inflaci&oacute;n persistente, o a burbujas financieras que acompase a una fragmentaci&oacute;n brusca del comercio mundial. La desinformaci&oacute;n (<em>fakenews)</em> destaca como amenaza del pr&oacute;ximo bienio, frente a los fen&oacute;menos atmosf&eacute;ricos extremos y a la p&eacute;rdida de biodiversidad que dominan los peligros a un decenio vista.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">2. Nuevo parque tem&aacute;tico en la estaci&oacute;n de Davos </h2><p class="article-text">
        El intento de Peter Brabeck-Letmathe, directivo de Nestl&eacute; y sucesor del sucesor de Shwab &ndash;apartado por conducta inapropiada, pero exonerado de responsabilidades penales&ndash; de reconducir el rumbo del WEF esconde un cambio de paradigma que obliga a los l&iacute;deres a debatir asuntos alejados de la geoestrategia que llega de Washington. Hacia cuestiones como las f&oacute;rmulas de cooperaci&oacute;n en un mundo m&aacute;s competitivo y fragmentado, las futuras fuentes del crecimiento con tensiones comerciales e inflacionistas y una inmensa deuda soberana o las inversiones en capital humano para fortalecer la resiliencia socio-laboral de la transformaci&oacute;n del empleo por la IA. Desaf&iacute;os que se combinan con otros dos identificados por el nuevo equipo gestor de Davos: el despliegue responsable y a gran escala de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y la b&uacute;squeda de la prosperidad respetando los l&iacute;mites del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La hoja de ruta del WEF es loable. Pero casi ut&oacute;pica. Davos ha sido invadido por una atm&oacute;sfera en la que primar&aacute; la seguridad y la geopol&iacute;tica. Con una creciente confrontaci&oacute;n entre potencias y una borrascosa amenaza de que el estancamiento de la econom&iacute;a y la probable explosi&oacute;n de la burbuja burs&aacute;til vinculada a la IA hunda la productividad y paralice el flujo del comercio y del capital.
    </p><h2 class="article-text">3. Un ba&ntilde;o de 'realpolitik'</h2><p class="article-text">
        Otro informe con sello WEF, el Global Cooperation Barometer 2026, publicado junto a la consultora McKinsey, trata de aterrizar estos objetivos en suelo firme. Utiliza 41 indicadores inmersos en cinco pilares para medir el estado de la cooperaci&oacute;n internacional y concluye que los tradicionales enfoques del multilateralismo requieren estructuras m&aacute;s flexibles y adaptadas a retos mundiales complejos.
    </p><p class="article-text">
        El bar&oacute;metro deja pautas para avanzar en estos cinco itinerarios. Primero: en comercio y capital, los cauces se mantienen por debajo de los niveles previos a la Gran Pandemia, aunque con un crecimiento m&aacute;s lento y flujos concentrados entre socios alineados. Segundo: en innovaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a, ha repuntado por la colaboraci&oacute;n en IA y telecomunicaciones, pese a restricciones entre grandes potencias. El tercer pilar, sobre clima e inversiones verdes, a&uacute;n muestra vigor, pero a&uacute;n por debajo de los est&aacute;ndares estipulados en las hojas de ruta de la neutralidad energ&eacute;tica. Mientras el de salud y bienestar &ndash;cuarto&ndash; se mantiene con crecientes presiones sobre la ayuda internacional y el de paz y seguridad &ndash;quinto&ndash; es el que refleja un mayor descenso.
    </p><p class="article-text">
        El informe conviene en se&ntilde;alar que la cooperaci&oacute;n global no ha colapsado, pero se reconfigura en torno a alianzas bilaterales o regionales de intereses compartidos, generalmente vinculados a la seguridad econ&oacute;mica y geopol&iacute;tica y contrarias a la globalizaci&oacute;n y el multilateralismo.
    </p><h2 class="article-text">4. Davos ya no marca la agenda </h2><p class="article-text">
        En un sistema multipolar, fragmentado y que desconf&iacute;a de las &eacute;lites y del <em>establisment</em>, al WEF solo le queda luchar por no ser irrelevante. Ha dejado de reflejar el centro de gravedad del mundo que ayud&oacute; a construir, alertan el FT.
    </p><p class="article-text">
        En 2026, el choque geoestrat&eacute;gico empieza a ser sist&eacute;mico. Es decir, que la inestabilidad deja de ser coyuntural y arraiga en un incierto nuevo orden global en el que los bancos centrales cierran filas &ndash;en un hecho inaudito&ndash; ante la presi&oacute;n que el <em>trumpismo</em> ejerce sobre la independencia de la Reserva Federal y en defensa de su presidente, Jerome Powell, foco de un episodio de lawfare para dejar a la autoridad monetaria m&aacute;s poderosa del planeta en manos del Tesoro y del equipo MAGA que gobierna la econom&iacute;a estadounidense. Este tipo de episodios de solidaridad se suele reservar para escenarios de crisis financieras. Economista y banqueros que lideran esta protesta enfatizan que la utilizaci&oacute;n de denuncias legales para condicionar la acci&oacute;n de un banco central es tambi&eacute;n un aviso a los sucesores de Powell y a cualquiera que contradiga al poder ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        La libertad de los flujos de mercanc&iacute;as, atenazada por los aranceles rec&iacute;procos, y la injerencia en la soberan&iacute;a monetaria de los bancos centrales son dos sacrosantos principios neoliberales que Davos deber&iacute;a defender con ah&iacute;nco. Sin embargo, su pl&aacute;cet a Trump le obliga al voto de silencio. Para no ser identificado como agente <em>woke.</em>
    </p><h2 class="article-text">5. Stablecoins frente a divisas digitales oficiales</h2><p class="article-text">
        Otro asunto candente del que probablemente Davos pasar&aacute; de puntillas. El auge de los stablecoins denominadas en d&oacute;lares &ndash;las divisas de uso corporativo propio y tecnolog&iacute;a blockchain que ide&oacute; Meta en 2019 con su famosa Libra a la que rebautiz&oacute; posteriormente como Diem y que ahora, tras la aprobaci&oacute;n de la Ley Genius, buscan emular la gran banca de inversi&oacute;n americana&ndash; no supone solo innovaci&oacute;n financiera. Se trata de instaurar una aut&eacute;ntica estrategia monetaria privatizada. Trump las ve como una f&oacute;rmula para modernizar pagos transfronterizos y reforzar la demanda global de d&oacute;lares. No sorprende, pues, que la banca se quiera arrogar el papel de emisores, de facto, del dinero.
    </p><p class="article-text">
        Europa trata de reaccionar con un euro digital que preserve este papel supervisor en el BCE en un mundo con cada vez menos dinero en efectivo. Pero el proyecto est&aacute; atascado. Las entidades bancarias del euro temen costes extremos; al tiempo que la extrema derecha lo denuncia como un instrumento de vigilancia estatal. Toda una paradoja: debilitar el euro digital en nombre de la libertad, dejando el terreno abonado a monedas privadas emitidas por Wall Street y grandes plataformas tecnol&oacute;gicas. Sin control democr&aacute;tico ni mandato p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text">6. La renovable danesa &Oslash;rsted contra el ej&eacute;rcito de<em> '</em>supermajors' f&oacute;siles</h2><p class="article-text">
        Davos reclama antes de inaugurar su cita anual que se cuadripliquen las inversiones en combustibles limpios hasta 2030 para reforzar la seguridad energ&eacute;tica. El nuevo mantra para custodiar el mandato de lograr cumplir los objetivos de desarrollo (ODS) de Naciones Unidas. Otro de sus informes previos pone cifras a esta prerrogativa: pasar de los 25.000 millones de d&oacute;lares actuales a los 100.000 millones a finales de esta d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Boston Consulting Group (BCG) aporta otra idea, apretar m&aacute;s el acelerador del negocio verde, cuando los costes tecnol&oacute;gicos enfocados a la neutralidad energ&eacute;tica han retrocedido m&aacute;s del 90% y el capital anual invertido supera ya los 7,4 billones de d&oacute;lares. Al tiempo que su gran rival, McKinsey, incide en esta senda y recuerda que los desembolsos acumulados en activos f&iacute;sicos para alcanzar las emisiones netas cero de CO2 en 2050 ya rebasan los 275 billones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Pero nada de esto parece sonrojar a Trump, que acaba de sacar a EEUU de 66 instituciones de &aacute;mbito internacional vinculadas al combate contra el cambio clim&aacute;tico. Como tampoco el fallo de la Corte del Distrito de Columbia de permitir <a href="https://www.eldiario.es/economia/danesa-oersted-recortara-2-000-empleos-anos-cuarta-parte-plantilla_1_12670520.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reanudaci&oacute;n inmediata a la renovable danesa Orsted</a> de los parques e&oacute;licos <em>offshore</em> suspendidos por orden ejecutiva del l&iacute;der republicano y que ha servido para que su CEO, Rasmus Errboe, llame a la &ldquo;resiliencia activa contra la hostilidad pol&iacute;tica&rdquo; de Washington. Mensaje al que se han empezado a adherir voces financieras como la del jefe de JP Morgan, Jamie Dimon.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las arremetidas trumpistas contra la transici&oacute;n sostenible haya calado entre consejeros y directivos de las supermajors americanas como ExxonMobil o Chevron &ndash;la gran beneficiada de la intervenci&oacute;n estadounidense en el petr&oacute;leo venezolano&ndash;que acudir&aacute;n a Daos a respaldar las consignas MAGA de hacer prevalecer la seguridad de suministro frente a los abstractos objetivos clim&aacute;ticos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/trump-profana-santuario-neoliberal-davos-artilleria-maga_129_12914028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jan 2026 21:49:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump profana el santuario neoliberal de Davos con artillería MAGA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,UE - Unión Europea,Aranceles,Comercio,Empresarios,Pedro Sánchez,Ursula von der Leyen,Venezuela,Groenlandia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los aranceles de Trump pasarán factura al comercio mundial en 2026: el colchón "se está agotando"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-pasaran-factura-comercio-mundial-2026-colchon-agotando_1_12894942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75fbf70c-acfb-411e-b79c-44e55a1c878b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2832y971.jpg" width="1200" height="675" alt="Los aranceles de Trump pasarán factura al comercio mundial en 2026: el colchón &quot;se está agotando&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El evangelio proteccionista de la religión MAGA deja efectos retardados, ambigüedades legales y riesgo de fricción con las reglas del comercio global que convergerán este año</p><p class="subtitle">El comercio se resetea: el mundo se adapta a los aranceles, pero altera el mapa de exportaciones
</p></div><p class="article-text">
        Durante casi tres d&eacute;cadas, el comercio mundial avanz&oacute; por una senda relativamente predecible. Los aranceles descend&iacute;an, las cadenas de suministro disfrutaban de pl&aacute;cets transfronterizos en una arquitectura multilateral imperfecta, pero funcional, con los conflictos mercantiles bajo control. Pero la versi&oacute;n Trump 2.0 ha roto esta sofisticada y defectuosa armon&iacute;a. Y los da&ntilde;os colaterales del nuevo mapa del comercio mundial se cobrar&aacute;n su factura en 2026 con los aranceles del inquilino de la Casa Blanca, para los que se espera una decisi&oacute;n inminente del Tribunal Supremo. 
    </p><p class="article-text">
        El modelo ya estaba herido, aunque no de muerte. La globalizaci&oacute;n se deterior&oacute; s&uacute;bitamente tras el colapso crediticio de 2008 y convulsion&oacute; durante la Gran Pandemia. Sin embargo, han sido los supuestos e hipot&eacute;ticos gendarmes del libre mercado, los dos &uacute;ltimos ocupantes del Despacho Oval, los que han retirado al enfermizo comercio toda respiraci&oacute;n asistida. Primero Joe Biden, con su pol&iacute;tica de vetos tecnol&oacute;gicos, su uso del d&oacute;lar como arma monetaria y su elenco de sanciones contra el Kremlin, con la involucraci&oacute;n del G-7.
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo, ahora Donald Trump con sus ca&oacute;ticos aranceles rec&iacute;procos, para los que se esperaba una decisi&oacute;n del Supremo estadounidense el pasado viernes que finalmente se ha aplazado. Unos aranceles que han remodelado las hojas de ruta de tr&aacute;nsito de las mercanc&iacute;as, los servicios e, incluso, los capitales y los trabajadores, sometidos a no pocas trabas migratorias y a amenazas derivadas de los avances en IA y robotizaci&oacute;n.   
    </p><p class="article-text">
        Este giro geoestrat&eacute;gico copernicano no ha sido solo cuantitativo ni exclusivo de 2025 y ha supuesto tambi&eacute;n una ruptura conceptual. El recetario MAGA trasladado a la pol&iacute;tica comercial ha pasado de intervenciones selectivas a una acci&oacute;n concertada y generalizada, en la que los d&eacute;ficits bilaterales se tratan como prueba autom&aacute;tica de desequilibrio que exige correcciones fiscales a ojos del equipo econ&oacute;mico trumpista. Una red compleja de producci&oacute;n, inversi&oacute;n y consumo queda reducida as&iacute; a una contabilidad simplificada.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo declaran los expertos del Tax Policy Center, que sit&uacute;a el arancel efectivo promedio sobre las importaciones estadounidenses en torno al 17%, con potencial para superar el 20% si se aplicasen todas las medidas anunciadas por Trump. Brasil e India ser&iacute;an las m&aacute;s perjudicadas entre los grandes mercados, a la espera del dictamen sobre China, en un largo comp&aacute;s de espera que podr&iacute;a llevar todo 2026. Para una econom&iacute;a avanzada, aseguran, estos niveles son &ldquo;excepcionales y sit&uacute;an al primer PIB mundial fuera del patr&oacute;n comercial que ayud&oacute; a construir tras la Segunda Guerra Mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este think tank, que vigila las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas americanas, cree que esta reconfiguraci&oacute;n comercial impulsada por la Casa Blanca se distingue por su dureza y su automatismo: el d&eacute;ficit comercial ha dejado de ser un s&iacute;ntoma interpretativo para convertirse en un dogma de fe que incita a tomar medidas. &ldquo;Esta l&oacute;gica deja poco espacio para la diplomacia, al matiz sectorial o a la realidad de las cadenas globales de valor&rdquo;, explican. Entre otras razones, porque el impacto arancelario se ha mostrado indiferente a la geopol&iacute;tica al penalizar por igual a aliados y rivales cuando &ldquo;no cuadran las cifras&rdquo; de sus balanzas comerciales. El agujero comercial estadounidense ronda el 6% del PIB.
    </p><p class="article-text">
        Supply Chain Dive, plataforma editora de datos de mercado, repasa el Top Diez de naciones a las que Washington considera que atentan contra su equilibrio comercial, con un ranking de los mayores grav&aacute;menes rec&iacute;procos en funci&oacute;n del d&eacute;ficit que generan a Washington. 
    </p><p class="article-text">
        China, con un super&aacute;vit de 296.000 millones de d&oacute;lares, seg&uacute;n informaci&oacute;n recabada a principios de agosto, ha recibido un peaje de entrada a sus productos del 30%, supeditado a unas negociaciones que se han saldado con dos pr&oacute;rrogas temporales. Encabeza la lista negra americana, por delante de la UE, con un saldo a su favor de 236.000 millones y un recargo del 15%, y de M&eacute;xico, que con una cuenta exportadora a EEUU que supera en 171.000 millones el valor de las compras de su vecino septentrional recibi&oacute; una tarifa del 25%. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado, arguyen en Tax Policy Center, es un paisaje comercial fragmentado. Asia, Europa y los socios americanos del norte de EEUU afrontan peajes aduaneros m&aacute;s elevados y criterios de acceso inciertos hacia el gran mercado global. Adem&aacute;s, &ldquo;el alcance del cambio va m&aacute;s all&aacute; de los flujos porque a medida que avance 2026, sus efectos retardados empezar&aacute;n a crear disputas legales internas y a lidiar con adaptaciones regulatorias externas, lo que provocar&aacute; una fase de cuestionamiento abierto del sistema multilateral de comercio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Contabilidad arancelaria frente a realidad productiva</h2><p class="article-text">
        Las cadenas de valor modernas no son bilaterales. Al contrario, sus componentes y los flujos por donde circulan cruzan fronteras varias veces antes del ensamblaje final de sus escalas productivas. Es decir, sus mercanc&iacute;as emergen de forma exponencial y su distribuci&oacute;n y log&iacute;stica dependen sobremanera de la fluidez de sus movimientos; del transporte y la adecuada gesti&oacute;n de proveedores y socios corporativos dentro y fuera de sus fronteras originales. Los aranceles rec&iacute;procos vienen a difuminar todo este entramado, al crear transacciones discretas y subjetivas entre estados soberanos. 
    </p><p class="article-text">
        La distancia entre ambos enfoques tiene consecuencias econ&oacute;micas claras y las empresas han reaccionado de manera racional. Como dice el profesor Jason Miller, experto en cadenas de suministro, rara vez abandonan la producci&oacute;n global, sino que la reorganizan con criterios defensivos. Diversifican proveedores, desplazan fases del proceso productivo y aceptan mayores costes a cambio de reducir exposici&oacute;n pol&iacute;tica. &ldquo;La eficiencia cede terreno a la gesti&oacute;n del riesgo&rdquo;, aduce.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos diagn&oacute;sticos comerciales empiezan a reflejar este ajuste. Un an&aacute;lisis de la consultora Roland Berger muestra una ca&iacute;da significativa de importaciones estadounidenses desde China y Canad&aacute; a lo largo de 2025, que se compensan con el ascenso de M&eacute;xico y varios mercados del Sudeste Asi&aacute;tico como proveedores alternativos. Vietnam, Tailandia o Malasia ganan peso, pero &ldquo;no por ventajas de productividad, sino por su postura favorable al nuevo mapa arancelario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de una mera sustituci&oacute;n de las relaciones comerciales. Las rutas se alargan, mientras los inventarios crecen y la log&iacute;stica se vuelve m&aacute;s compleja. Las econom&iacute;as de escala se diluyen. Durante un tiempo, las empresas absorbieron el impacto con m&aacute;rgenes y ajustes contractuales, pero ese colch&oacute;n &ldquo;se est&aacute; agotando&rdquo;, alertan en Roland Berger. Al tiempo, la inflaci&oacute;n de los bienes transfronterizos, contenida durante buena parte de 2025, &ldquo;comienza a reflejar los costes acumulados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de episodios proteccionistas del pasado, esta reconfiguraci&oacute;n no implica un retorno masivo de la producci&oacute;n a EEUU. El tejido industrial no vuelve, &ldquo;sino que se redistribuye&rdquo;, y se hace m&aacute;s disperso, m&aacute;s dependiente de pa&iacute;ses intermedios y reglas de origen m&aacute;s complejas. &ldquo;El comercio no se reduce, pero se vuelve menos eficiente y m&aacute;s geopol&iacute;tico&rdquo;, indica esta firma.
    </p><p class="article-text">
        De igual manera, los aranceles han recuperado relevancia fiscal. Los c&aacute;lculos de Tax Policy Center desvelan que los grav&aacute;menes vigentes y previstos podr&iacute;an generar cerca de 247.000 millones de d&oacute;lares en 2026 y m&aacute;s de 2,3 billones en la pr&oacute;xima d&eacute;cada. Y en un contexto de descontrol persistente en las cuentas federales, &ldquo;estos ingresos resultan tentadores&rdquo;. Aunque insuficientes, porque el d&eacute;ficit presupuestario rebas&oacute; en 2024 el 7% de un PIB de 31,8 billones de d&oacute;lares y su ratio de deuda supera ya el 124% del tama&ntilde;o de su econom&iacute;a, en un periodo de incremento rampante del gasto militar.  
    </p><p class="article-text">
        Este af&aacute;n recaudatorio resulta muy significativo para economistas como Kimberly Clausing, quien se&ntilde;ala que los aranceles &ldquo;funcionan como impuestos indirectos mal dise&ntilde;ados&rdquo;, porque no solo son regresivos y opacos, sino que &ldquo;acabar&aacute;n teniendo una traslaci&oacute;n desigual en los precios&rdquo;. La idea de que el coste lo asume el exterior es, advierte, ilusoria. Consumidores y empresas dom&eacute;sticas absorben buena parte del impacto, aunque a menudo de forma indirecta.
    </p><p class="article-text">
        A todo ello se suma una superposici&oacute;n normativa. Los aranceles rec&iacute;procos conviven con tasas por la seguridad nacional, tarifas sectoriales y disposiciones de emergencia. Los precios efectivos con ribete oficial superan as&iacute; las cifras de inflaci&oacute;n, multiplican la incertidumbre predictiva sobre la evoluci&oacute;n del IPC y alimentan las dudas sobre la fiabilidad de las agencias federales que certifican la coyuntura econ&oacute;mica de EEUU. Para importadores y fabricantes, este c&uacute;mulo de inc&oacute;gnitas constri&ntilde;e sus planes corporativos, pospone inversiones y proyectos productivos y les genera m&aacute;s inquietud sobre la fragmentaci&oacute;n del mercado global. 
    </p><h2 class="article-text">Reglas discrecionales y limbos normativos</h2><p class="article-text">
        Una raz&oacute;n esencial que explica que el impacto macroecon&oacute;mico de los aranceles haya tardado en aflorar es el desfase temporal entre su anuncio y su impacto real. Los analistas subrayan que las empresas tienen herramientas para ganar tiempo: adelantar importaciones, absorber costes, renegociar contratos o cambiar de proveedores. Pero estas t&aacute;cticas solo aplazan el ajuste, sin eliminarlo, con lo que acumulan perjuicios finales. Ciertas predicciones cifran el retraso entre 12 y 18 meses. Con ese calendario, 2026 aparece como el momento en que confluyen decisiones adoptadas desde 2024, cuando muchas empresas a&uacute;n confiaban en que el giro proteccionista fuera transitorio.
    </p><p class="article-text">
        A este desfase econ&oacute;mico se une otro foco de incertidumbre en el orden legal. A finales de 2025, la Corte Suprema estadounidense examin&oacute; la legalidad de parte del r&eacute;gimen arancelario bajo una &ldquo;interpretaci&oacute;n expansiva&rdquo; de la International Emergency Economic Powers Act. El fondo de este debate jur&iacute;dico no es t&eacute;cnico, sino constitucional, y responde a un axioma simple: si el poder de imponer impuestos (aranceles incluidos) puede ejercerse de forma unilateral por el Ejecutivo o corresponde al Congreso, al que la Carta Magna de EEUU otorga en primer t&eacute;rmino este <em>fast-track</em>, o capacidad para acelerar acuerdos o estrategias de &iacute;ndole comercial. 
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses han respondido con adaptaciones estructurales. China, por ejemplo, ha reformado su Ley de Comercio Exterior bajo unos criterios que entrar&aacute;n en vigor el pr&oacute;ximo marzo, que vinculan expl&iacute;citamente el comercio con la seguridad nacional, refuerzan la protecci&oacute;n de la propiedad intelectual y crean mecanismos de asistencia para sectores afectados. No es una represalia puntual, sino un ajuste institucional para operar en un entorno menos predecible.
    </p><p class="article-text">
        El impacto arancelario, adem&aacute;s, alcanza al sistema multilateral. Un reciente an&aacute;lisis del Peterson Institute for International Economics dice que los aranceles rec&iacute;procos &ldquo;vulneran compromisos fundamentales&rdquo; de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) como los l&iacute;mites a grav&aacute;menes a la importaci&oacute;n consolidados o el principio de no discriminaci&oacute;n. Casi un tercio de las importaciones estadounidenses estar&iacute;an ya sujetas a grav&aacute;menes de emergencia y, por tanto, ser&iacute;an incompatibles con las reglas de la OMC. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, esta desobediencia normativa es acumulativa: al ignorar restricciones que antes defend&iacute;a, EEUU reduce la obediencia debida de otros pa&iacute;ses que antes exig&iacute;a y deja en el desamparo a las resoluciones de disputas de la OMC, con sus paneles de arbitraje, con la consiguiente p&eacute;rdida de eficacia y de gobernanza comercial y el pertinente desplazamiento de estos dif&iacute;ciles equilibrios en los pactos bilaterales.
    </p><p class="article-text">
        Robert Z. Lawrence, profesor de Comercio Internacional en la Harvard Kennedy School, subraya que la disyuntiva entre libre comercio y proteccionismo es falsa. En un mundo interdependiente, &ldquo;la habilidad negociadora importa, pero tambi&eacute;n lo hacen las alianzas y las instituciones&rdquo;. En su opini&oacute;n, &ldquo;los aranceles pueden servir como instrumentos transitorios para corregir distorsiones concretas, pero utilizados de forma indiscriminada socavan el sistema que amplifica la influencia estadounidense&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que advierta sobre un coste menos visible. Al encarecer las compras en sectores estrat&eacute;gicos, desde energ&iacute;as limpias hasta manufacturas avanzadas, el renovado mapa arancelario &ldquo;puede frenar inversiones donde la pol&iacute;tica econ&oacute;mica pretende acelerarlas&rdquo;, porque las pol&iacute;ticas comerciales no solo alteran flujos, sino que redefinen prioridades y estas se podr&iacute;an alejar de las claves geoestrat&eacute;gicas oficiales. Dentro y fuera de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        En 2026, todos estos elementos converger&aacute;n, advierte Lawrence, que cree que los aranceles rec&iacute;procos &ldquo;no han colapsado el comercio global, pero han cambiado su geometr&iacute;a&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/aranceles-trump-pasaran-factura-comercio-mundial-2026-colchon-agotando_1_12894942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 20:35:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los aranceles de Trump pasarán factura al comercio mundial en 2026: el colchón "se está agotando"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Aranceles,Comercio,China,Estados Unidos,Geopolítica,Inversiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China, el petróleo y el precio del golpe al derecho internacional: las claves económicas del ataque de EEUU en Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-petroleo-precio-golpe-derecho-internacional-claves-economicas-ataque-eeuu-venezuela_1_12887591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e36989cf-6036-44c9-81e2-a861f55c2bd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="China, el petróleo y el precio del golpe al derecho internacional: las claves económicas del ataque de EEUU en Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agresión militar por parte de EEUU está marcada por varios intereses internacionales, especialmente por el petróleo, pero también por las ascendencia de China en la región</p><p class="subtitle">Las grandes petroleras de EEUU, ante un negocio millonario en Venezuela patrocinado por Trump</p></div><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os colaterales de la intervenci&oacute;n militar americana contra Nicol&aacute;s Maduro no solo atentan contra el principio de no injerencia internacional, sino que implican a China, Rusia y Europa &ndash;entre otras latitudes&ndash; en una reconstrucci&oacute;n fulgurante con implicaciones econ&oacute;micas, energ&eacute;ticas y de seguridad en el orden mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Es la radiograf&iacute;a casi un&aacute;nime de los observadores diplom&aacute;ticos del panorama mundial. El rasgo com&uacute;n que presiden sus an&aacute;lisis incide en varios hechos relevantes, aunque por encima de todos ellos Michael Hirsh, columnista en <em>Foreign Policy</em>, para quien la decisi&oacute;n de Trump &ldquo;tritura lo poco que quedaba del respeto a las normas internacionales&rdquo; y lesiona &ldquo;la capacidad futura de EEUU para invocar el derecho internacional frente a agresiones exteriores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, &iquest;c&oacute;mo se est&aacute; remodelando el nuevo escenario mundial? Y, sobre todo, &iquest;qu&eacute; ha supuesto la intervenci&oacute;n estadounidense en Venezuela? Estos cinco interrogantes tratan de aportar un halo de luz en medio de las oscuras bambalinas geoestrat&eacute;gicas de la doctrina MAGA.
    </p><h2 class="article-text">1. &iquest;Qu&eacute; papel juega China y c&oacute;mo interpreta Pek&iacute;n esta nueva afrenta de la Casa Blanca?</h2><p class="article-text">
        Con un c&oacute;ctel de prudencia financiera, amortiguadores geopol&iacute;ticos y contenci&oacute;n dial&eacute;ctica &ldquo;dise&ntilde;ada para ganar tiempo y limitar da&ntilde;os sin escalar el conflicto con Washington&rdquo;, aduce Michal Meidan, directora del China Energy Programme del Oxford Institute for Energy Studies. En el frente energ&eacute;tico, la p&eacute;rdida potencial del crudo venezolano &ndash;del que China lleg&oacute; a ser el principal comprador&mdash; &ldquo;es relevante pero manejable&rdquo;. Aunque Venezuela solo vendi&oacute; alrededor del 4% de los pedidos de crudo del gigante asi&aacute;tico y de que el oro negro de Petr&oacute;leos de Venezuela SA (PDVSA), la estatal venezolana, tenga un alto contenido de azufre por su escasa capacidad de extracci&oacute;n y refino, resulta clave para la construcci&oacute;n de infraestructuras chinas.
    </p><p class="article-text">
        Meidan aclara que &ldquo;la p&eacute;rdida de barriles venezolanos golpea sobre todo a refiner&iacute;as llamadas independientes&rdquo; &mdash;las conocidas como <em>teapots</em>&mdash;, que dependen de ese petr&oacute;leo barato y dif&iacute;cil de sustituir. Sin embargo, otro colch&oacute;n estrat&eacute;gico amortigua este impacto &mdash;afirma&mdash;, ya que cerca de 82 millones de barriles de crudo est&aacute;n almacenados en buques frente a China y Malasia &mdash;casi en su totalidad, bajo sanciones y una parte significativa de origen venezolano&mdash;, lo que &ldquo;permitir&aacute; a Pek&iacute;n cubrir sus necesidades a corto plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, y mientras arremete oficialmente contra la intervenci&oacute;n militar de EEUU en uno de sus m&aacute;s s&oacute;lidos aliados en Am&eacute;rica Latina, donde ha dirigido sus tent&aacute;culos inversores casi con la misma intensidad en el &Aacute;frica, Pek&iacute;n se siente fortalecido sobre sus reivindicaciones soberanas sobre Taiw&aacute;n. &ldquo;Venezuela sirve como caso de estudio&rdquo;, asumen fuentes diplom&aacute;ticas chinas. Del mismo modo que en el &aacute;rea econ&oacute;mica, el equipo del superministro de Finanzas chino, Loan Fo&rsquo;an dispone de un colch&oacute;n fiscal de 850.000 millones de d&oacute;lares extensibles seg&uacute;n el reciente <a href="https://www.eldiario.es/economia/china-fija-prioridad-proxima-decada-alcanzar-autosuficiencia-tecnologica_1_12713035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Decimoquinto Plan Quinquenal 2026-2030</a> para fortalecer el vigor econ&oacute;mico y abordar desaf&iacute;os geopol&iacute;ticos. Y alerta sobre un largo escenario de conflicto en su socio caribe&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, su banco central ha trasladado a sus entidades financieras que dejen de percibir a Venezuela como centro neur&aacute;lgico de sus pr&eacute;stamos en Am&eacute;rica Latina, se a&iacute;slen de posibles contagios de activos t&oacute;xicos y reputacionales y esperen a que la ocupaci&oacute;n estadounidense genere fricciones, costes o alg&uacute;n cambio de escenario que vuelvan a abrir espacio para sus intereses.
    </p><h2 class="article-text">2. &iquest;Qui&eacute;n ganar&aacute; con el petr&oacute;leo venezolano?</h2><p class="article-text">
        El control efectivo del sector energ&eacute;tico venezolano por parte de EEUU promete ser <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/grandes-petroleras-eeuu-negocio-millonario-venezuela-patrocinado-trump_1_12884604.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">largo y tortuoso y, sobre todo, caro</a>. Aunque Venezuela alberga las mayores reservas probadas de crudo del mundo, de hasta 303.000 millones de barriles, seg&uacute;n la OPEP+, est&aacute; lejos de llegar a su potencial geol&oacute;gico y productivo de manera sostenible tras d&eacute;cadas de expropiaciones y de p&eacute;sima gesti&oacute;n institucional, su infraestructura petrolera se encuentra pr&oacute;xima al colapso, alerta la consultora Kpler, desde donde calculan que, &ldquo;incluso bajo una transici&oacute;n pol&iacute;tica fluida con un levantamiento de las sanciones por parte de Washington &mdash;dos supuestos inciertos&mdash; la cuota que Venezuela ser&iacute;a capaz de poner en el mercado a finales de 2026 apenas llegar&iacute;a a los 1,2 millones de barriles diarios. &rdquo;A&uacute;n muy por debajo de su potencial, pero muy por encima de los 800.000 actuales&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva financiera, <em>Bloomberg </em>pone cifras al desaf&iacute;o. Francisco Monaldi, director de pol&iacute;tica energ&eacute;tica latinoamericana en el Baker Institute, estima que &ldquo;restaurar la capacidad perdida requerir&aacute; inversiones de unos 100.000 millones de d&oacute;lares en una d&eacute;cada&rdquo;, magnitud comparable a una parte sustancial del gasto anual de las <em>supermajors</em> americanas &ndash;ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips que, junto a Shell, BP y Total Energies componen las Big Six petrol&iacute;feras del mundo&mdash; siempre y cuando &ldquo;los riesgos geopol&iacute;ticos y legales puedan ser asumibles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente las tres petroleras estadounidenses &mdash;preferentemente Chevron, dice el consenso del mercado, que lo achaca a su mayor presencia hist&oacute;rica en Venezuela&mdash; son las principales aspirantes a hacerse con las riendas de PDVSA. Aunque antes tendr&aacute;n que recuperar sus cadenas de valor, proyectar extracciones a escala, desembolsar alg&uacute;n centenar de millones de d&oacute;lares a largo plazo en tecnolog&iacute;a y acceder a pr&eacute;stamos de bancos y aseguradoras que, de momento, muestran un tibio inter&eacute;s y una ambigua cautela porque exigir&aacute;n garant&iacute;as y avales ante supuestos de indemnizaciones por activos expropiados o posibles litigios o saqueos.
    </p><h2 class="article-text">3. &iquest;Tendr&aacute; este shock geopol&iacute;tico repercusiones econ&oacute;micas globales? </h2><p class="article-text">
        Como en todo 2025, los mercados han mostrado resiliencia. Wall Street (tanto el S&amp;P 500 como el Nasdaq) ha registrado avances ligeros impulsados por sectores sensibles al riesgo y a los activos tecnol&oacute;gicos y de defensa que coinciden con las alzas de valores refugio como el oro y la plata. Pero JP Morgan advierte de que los mercados podr&iacute;an estar subestimando las amenazas geopol&iacute;ticas de un giro diplom&aacute;tico de la Casa Blanca con est&aacute;ndares de intervenci&oacute;n por otras latitudes de su patio trasero, y Goldman Sachs recomienda a sus clientes prudencia ante episodios de volatilidad estructural prolongada, incluso &ldquo;en ausencia de una crisis financiera sist&eacute;mica&rdquo;. No se trata tanto de p&aacute;nico, sino de una recomposici&oacute;n de peligros &ldquo;m&aacute;s estructurales de lo perceptible a primera vista en Venezuela&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En S&amp;P suman a esta ecuaci&oacute;n primas de riesgo adicionales por nuevas recetas proteccionistas del plano comercial, riesgos de desaceleraci&oacute;n global y repuntes inflacionistas si el <em>oro negro</em> se dispara, que no parece que vaya a ser el caso admisible a corto o medio plazo, m&aacute;s bien al contrario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La combinaci&oacute;n de una geopol&iacute;tica m&aacute;s agresiva con m&aacute;s barreras al comercio podr&iacute;a restringir el cr&eacute;dito a empresas y hogares&rdquo;, auguran sus expertos. Algo que en Moody&rsquo;s expresan de manera elocuente: las acciones unilaterales que erosionan normas internacionales tienden a ensanchar los diferenciales de cr&eacute;dito en pa&iacute;ses y empresas expuestos a arbitrariedad pol&iacute;tica&ldquo;. Y, en el caso venezolano, &rdquo;puede forzar un patr&oacute;n de comportamiento que engorde las deudas soberanas, revise los peligros legales y aumente los costes de capital en econom&iacute;as percibidas como vulnerables geopol&iacute;ticamente&ldquo;, dentro de un efecto lento, pero persistente.
    </p><h2 class="article-text">4. &iquest;Cu&aacute;l es el estado de salud de Derecho Internacional? </h2><p class="article-text">
        Arturo Bris, director del IMD World Competitiveness del Center Douglas Geertz donde ejerce de profesor de Asunto Geopol&iacute;ticos y de Negocios, ahonda a&uacute;n m&aacute;s en esta tesis, pero precisa que &ldquo;el Derecho Internacional no muri&oacute; [el pasado s&aacute;bado], sino en 2003, durante la invasi&oacute;n a Irak sin mandato de Naciones Unidas. Origen &mdash;constata&mdash; de las m&aacute;s recientes invasiones, anexiones, ocupaciones, genocidios y de una &rdquo;abierta muestra de desprecio generalizado a las resoluciones de la ONU&ldquo;. Desde Georgia, hasta Ucrania, pasando por Gaza o Myanmar o las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ataque-eeuu-venezuela-aumenta-temores-invasion-groenlandia-detengan-amenazas_1_12885561.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazas ya nada veladas contra Panam&aacute; o Groenlandia</a> por parte del actual inquilino de la Casa Blanca. Este clima favorable al uso de la fuerza &rdquo;se ha convertido en una acci&oacute;n de normalizaci&oacute;n&ldquo; de las relaciones diplom&aacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Bris matiza esta tesis con otro argumento demoledor: &ldquo;Vivimos en un mundo bipolar, pero no entre Oriente y Occidente, sino entre pa&iacute;ses que a&uacute;n creen en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/dice-derecho-internacional-ataque-eeuu-venezuela-explicado-tres-expertos_1_12884181.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las reglas de juego internacionales</a> y los que pretenden regir el orden global bajo coacciones y poder&iacute;o militar&rdquo;. A su juicio, &ldquo;cuando las normas globales se vuelven opcionales, la justicia se debilita, las fronteras pierden sentido, las instituciones su autoridad y, dentro de las sociedades, la opini&oacute;n p&uacute;blica empieza a creer que el poder, y no las reglas, determina los resultados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para Bris, &ldquo;estamos m&aacute;s cerca de 1914 [preludio de la Primera Guerra Mundial] de lo que alg&uacute;n dirigente est&aacute; dispuesto a admitir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>Pol&iacute;tica Exterior</em> hablan de Venezuela como &ldquo;protectorado de Washington&rdquo; despu&eacute;s de que Trump traspasase con su orden de intervenci&oacute;n los ya &ldquo;fr&aacute;giles l&iacute;mites del tablero de ajedrez que surgi&oacute; en 1948&rdquo;, de que haya desmontado los controles constitucionales sobre la Casa Blanca y de haber implantado una legitimaci&oacute;n, <em>de facto</em>, de futuras agresiones de otras superpotencias. 
    </p><p class="article-text">
        El retorno de la Doctrina Monroe que lleva el apellido del presidente americano en 1823, cuando se asumi&oacute; como acci&oacute;n exterior el dominio del Hemisferio Sur americano, conocido como patio trasero de EEUU, es ya un signo de <em>realpolitk</em>. La Monroe fue una amenaza de Washington a las naciones europeas de que no tolerar&iacute;a m&aacute;s colonizaciones en Latinoam&eacute;rica. Ahora &mdash;avisan en <em>Pol&iacute;tica Exterior</em>&mdash; &ldquo;la <em>gunboat diplomacy</em> que aplic&oacute; Theodore Roosevelt en los a&ntilde;os cincuenta ha regresado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No es casual &mdash;aseguran&mdash; que la injerencia de la <em>Delta Force</em> de EEUU en territorio venezolano se produjera horas m&aacute;s tarde de la visita a Caracas de Qiu Xiaoqi, responsable para Am&eacute;rica Latina del gobierno chino, ni que un ciberataque dejara sin electricidad al pa&iacute;s, facilitando el ingreso de m&aacute;s de un centenar de aeronaves y drones sin ser detectados. Sin embargo, con esta actuaci&oacute;n, Washington ha puesto en juego su credibilidad global, &ldquo;al hacerse responsable del desenlace de la crisis en Venezuela&rdquo;. En t&eacute;rminos de estabilidad, guerra civil o aparici&oacute;n de nuevos aut&oacute;cratas. Como reconocen varios think-tanks estadounidenses, &ldquo;el &eacute;xito operativo inicial contrasta con la complejidad estrat&eacute;gica que se avecina&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">5. &iquest;Se ha proclamado el estado de emergencia continental y transatl&aacute;ntica? </h2><p class="article-text">
        Parece casi indudable. El senador dem&oacute;crata Mark Warner, vicepresidente del Comit&eacute; de Inteligencia del Senado, alerta de que la l&oacute;gica empleada por Trump puede ser replicada por otras potencias. Si EEUU justifica la captura de Maduro por acusaciones penales, China podr&iacute;a invocar argumentos similares contra Taiw&aacute;n, y Rusia contra Ucrania. El peligro &mdash;aclara Hirsh&mdash; es &ldquo;el alumbramiento de un nuevo incentivo para que reg&iacute;menes autoritarios act&uacute;en sin preocuparse por la legitimidad internacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lectura que comparte <em>The Economist</em>, donde se enfatiza en el cambio acelerado del orden mundial: &ldquo;Trump no se limita a eliminar a un dirigente hostil, sino que declara que EEUU dirigir&aacute; Venezuela y gestionar&aacute; su petr&oacute;leo, lo que evoca el argumentario de la invasi&oacute;n de Irak y augura la normalizaci&oacute;n del control directo de recursos estrat&eacute;gicos&rdquo;, objetivo &ldquo;incompatible con el compromiso liberal que Washington dec&iacute;a defender&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hirsh destaca que el despertar de la Doctrina Monroe del sue&ntilde;o de los injustos no es otro gui&ntilde;o a la doctrina MAGA ideada desde la Heritage Foundation y su odio geopol&iacute;tico a la herencia de Hugo Ch&aacute;vez, sino la primera pica de una estrategia que se&ntilde;ala a M&eacute;xico, Colombia y Cuba en la &oacute;rbita americana y a Groenlandia, territorio aut&oacute;nomo bajo soberan&iacute;a danesa, y que amenaza al club comunitario, sus aliados del otro lado del Atl&aacute;ntico. &ldquo;Es la puesta en liza de una pol&iacute;tica exterior coercitiva, pese a que tenga costes geoestrat&eacute;gicos demasiado elevados frente a unos dudosos beneficios econ&oacute;micos y empresariales&rdquo;, explica. Como lo desvela los constantes virajes de su justificaci&oacute;n &ndash;desde acusaciones de tr&aacute;fico de drogas, a flujos de inmigraci&oacute;n, petr&oacute;leo o intereses geopol&iacute;ticos, se&ntilde;ala Hirsh&mdash;o la certificaci&oacute;n de que &ldquo;el poder militar sustituye a toda b&uacute;squeda de consensos&rdquo;, como aclara el seminario brit&aacute;nico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-petroleo-precio-golpe-derecho-internacional-claves-economicas-ataque-eeuu-venezuela_1_12887591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 21:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China, el petróleo y el precio del golpe al derecho internacional: las claves económicas del ataque de EEUU en Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Nicolás Maduro,Donald Trump,Petróleo,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bolsas saturadas, riesgo de burbuja y tensiones cripto: lo que el viento inversor deja para 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/bolsas-saturadas-riesgo-burbuja-tensiones-cripto-viento-inversor-deja-2026_1_12877297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/948211b8-75ee-4d3b-b179-15cfa2574237_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bolsas saturadas, riesgo de burbuja y tensiones cripto: lo que el viento inversor deja para 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Habrá crisis financiera?, ¿convertirá la IA sus inversiones de ficción en valoraciones reales?, ¿dominará de nuevo la volatilidad bursátil o habrá solo una corrección más o menos brusca? Los pronósticos del año</p><p class="subtitle">Japón prepara su aterrizaje económico bajo turbulencias geopolíticas y tras décadas sin rumbo monetario
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deparar&aacute; el nuevo a&ntilde;o en los mercados globales? &iquest;Habr&aacute; crisis financiera? &iquest;Convertir&aacute; la inteligencia artificial (IA) sus inversiones de ficci&oacute;n en valoraciones reales? &iquest;Dominar&aacute; de nuevo la volatilidad burs&aacute;til? &iquest;O acontecer&aacute; solo una correcci&oacute;n m&aacute;s o menos brusca? 
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n estrenado el nuevo ejercicio, cinco bloques anal&iacute;ticos dejan una hoja de ruta inicial de por qu&eacute; derroteros podr&iacute;an circular las expectativas inversoras. En cualquier escenario, 2026 estar&aacute; gobernado por la geopol&iacute;tica y las recetas econ&oacute;micas de la Administraci&oacute;n Trump y, en paralelo, por los activos tecnol&oacute;gicos. <strong> </strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>1. Los iconos de la IA americana marcan la senda tecnol&oacute;gica occidental</strong> </h2><p class="article-text">
        Los dos primeros ejecutivos de Nvidia y Oracle, Jensen Huang y Larry Ellison, han rivalizado por ser, junto a Elon Musk, los empresarios de cabecera de Donald Trump. Sus emporios se han convertido en estandartes del auge de la IA, en sostenes del negocio de los chips y de la fiebre constructora de centros de datos, aunque tambi&eacute;n en sensores de alarma de rampantes deudas corporativas.
    </p><p class="article-text">
        Las revalorizaciones burs&aacute;tiles de Nvidia y Oracle revelan que la IA ha dejado de ser una historia de software brillante para convertirse en un fen&oacute;meno industrial, intensivo en capital y energ&iacute;a. En ese giro, Nvidia &mdash;aproxim&aacute;ndose a los 4,5 billones de d&oacute;lares de capitalizaci&oacute;n, tama&ntilde;o similar al PIB de Jap&oacute;n, cuarto del planeta&mdash; se ha consolidado como proveedor hegem&oacute;nico de la demanda que reclaman las firmas de computaci&oacute;n. Mientras, Oracle (560.000 millones de d&oacute;lares, los PIB de Tailandia o Noruega) se ha erigido en arquitecta y financiadora de sus infraestructuras. Juntas representan la promesa estructural de la IA y las tensiones que empiezan a emerger bajo su creciente m&uacute;sculo inversor.
    </p><p class="article-text">
        Nvidia es el epicentro tecnol&oacute;gico. Sus GPUs [Unidades de procesamiento gr&aacute;fico] Blackwell ejercen de est&aacute;ndares de entrenamiento de modelos de IA avanzados y catapultan una expansi&oacute;n sin precedentes de los centros de datos por todo el mundo. El resto de sus compa&ntilde;eras de las Siete Magn&iacute;ficas (Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla) son sus clientes preferenciales. 
    </p><p class="article-text">
        Oracle, por su parte, ha llevado a cabo una reinvenci&oacute;n excepcional: de vender software corporativo a convertirse en suministrador de <em>cloud</em> neutral para IA, firmando contratos colosales &mdash;sobre todo, con OpenAI&mdash; y financiando <em>data centers</em> con deuda a gran escala. El mensaje impl&iacute;cito es claro: la IA ya no es ligera ni barata; es una carrera contrarreloj de ladrillo y hormig&oacute;n para sus armazones, de silicio para sus circuitos integrados.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es fuente de endeudamiento. La red de acuerdos circulares que se est&aacute;n confeccionando en torno a estos dos colosos corporativos, con capitales cruzados, compromisos anticipados de compra de chips y pr&eacute;stamos fuera de balance, recuerda episodios pasados de exuberancia tecnol&oacute;gica. &ldquo;Si dentro de un a&ntilde;o hablamos de una burbuja de la IA, estos pactos conc&eacute;ntricos ser&aacute;n los primeros en estallar&rdquo;, advierte Brian Colello, analista de Morningstar, que describe un c&iacute;rculo vicioso: Nvidia invierte en OpenAI; esta se compromete a comprar enormes vol&uacute;menes de chips y esos compromisos, a su vez, justifican nuevas inversiones en centros de datos y m&aacute;s financiaci&oacute;n. Y est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/gran-pregunta-burbuja-ia-economia-global-2026-caduca-chip_1_12871388.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la duda de cu&aacute;ndo caduca un chip</a> y si los plazos de amortizaci&oacute;n de esas inversiones ser&aacute;n suficientes.
    </p><p class="article-text">
        A juicio de Colello, el <em>quid</em> de esta cuesti&oacute;n no reside en el crecimiento de la demanda, sino en que todos estos flujos de capital e ingresos se empiecen a validar entre unos mismos actores, adelantando beneficios futuros a&uacute;n inexistentes. &ldquo;Si la monetizaci&oacute;n real de la IA se retrasa o decepciona, esa red de compromisos cruzados puede amplificar el ajuste&rdquo;, alerta. No tanto porque falle esa tecnolog&iacute;a, sino porque la ingenier&iacute;a financiera haya inflado la percepci&oacute;n de la IA como tracci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Jim Morrow, consejero delegado de Callodine Capital, lo plantea en t&eacute;rminos automovil&iacute;sticos: &ldquo;Estamos en la fase del ciclo en la que el neum&aacute;tico toca el asfalto&rdquo;. Pero queda por ver si estas inversiones masivas se traducen en retornos reales. De no ser as&iacute;, el coche se saldr&aacute; de la pista.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la crisis punto.com de 2000, las <em>bigtechs</em> generan beneficios y las valoraciones de Nvidia y Oracle no rozan niveles delirantes, dice el consenso del mercado. Pero todo cambio de r&eacute;gimen provoca alteraciones y la IA ha pasado de promesa intangible a una apuesta econ&oacute;mica que traslada actividad en productividad y esta en competitividad, lo que genera una serie de riesgos sist&eacute;micos asociados a la energ&iacute;a, financiaci&oacute;n y concentraci&oacute;n de empresas.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia &mdash;resalta Morrow&mdash; el &eacute;xito de Nvidia y Oracle no depender&aacute; solo de su liderazgo tecnol&oacute;gico, sino de si la econom&iacute;a puede absorber y rentabilizar los cimientos f&iacute;sicos sobre los que hoy se levanta la revoluci&oacute;n artificial.
    </p><h2 class="article-text"><strong>2. Oro y petr&oacute;leo: la pareja de danza en las crisis se separa</strong> </h2><p class="article-text">
        El oro met&aacute;lico se dispara y engorda su leyenda de valor refugio (&iexcl;en una fase de bonanza burs&aacute;til!) y el petr&oacute;leo se ancla a un barril barato, en torno a 60 d&oacute;lares, por un exceso de oferta en el mercado de la que participa activamente la OPEP+. Son tiempos complejos de explicar.
    </p><p class="article-text">
        El contraste entre oro y crudo en 2025 dice m&aacute;s sobre la econom&iacute;a global que cualquier indicador aislado. El metal precioso encadena topes hist&oacute;ricos, impulsado por recortes de tipos y riesgos geopol&iacute;ticos, y el crudo lidia en un mundo de sobreabundancia inaudito, donde la oferta crece m&aacute;s r&aacute;pido de lo que la demanda geopol&iacute;tica o macroecon&oacute;mica puede absorber.
    </p><p class="article-text">
        El oro se ha beneficiado de una convergencia poco frecuente. A la expectativa de un dinero m&aacute;s barato en EEUU (viento de cola cl&aacute;sico para su rendimiento) se une una geopol&iacute;tica cada vez m&aacute;s indigesta. Ahmad Assiri, analista de Pepperstone, lo expresa elocuentemente: &ldquo;Las fricciones geopol&iacute;ticas han vuelto al centro del relato&rdquo; y el metal dorado &ldquo;refuerza su demanda como valor refugio&rdquo;, aunque en un clima de euforia burs&aacute;til. Adem&aacute;s, las compras de lingotes de bancos centrales y las fuertes entradas en ETF &mdash;fondos cotizados&mdash; han engordado su cotizaci&oacute;n con una intensidad desconocida desde los setenta.
    </p><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo, en cambio, enfrenta el problema opuesto: demasiado suministro. Sudam&eacute;rica se ha convertido en su nuevo man&aacute;, con Brasil, Guyana y Argentina aumentando producci&oacute;n a ritmos que recuerdan a la revoluci&oacute;n del esquisto estadounidense de la d&eacute;cada pasada. Pero el contexto es distinto. El negocio del <em>fracking </em>de EEUU no remonta y las firmas texanas se sit&uacute;an en riesgo de quiebra, escenario que persigue la estrategia de inundar el mercado de barriles de la OPEP+.
    </p><p class="article-text">
        Eso explica la sobreproducci&oacute;n. Pero Arabia Saud&iacute; y Rusia han empezado a relajar sus aumentos para defender cuota de mercado. La t&aacute;ctica del c&aacute;rtel en 2025 fue elevar el precio del barril y evitar una p&eacute;rdida de relevancia en un mercado fragmentado y multipolar. El resultado es un crudo atrapado entre tensiones geopol&iacute;ticas, con expectativas catastr&oacute;ficas que empujan al alza, pero que se diluyen milagrosamente durante los conflictos, y un exceso latente de cuotas que limita cualquier rally sostenido.
    </p><p class="article-text">
        Vistos en comandita, ambos mercados reflejan una misma ansiedad. El oro prospera porque el mundo duda de la estabilidad monetaria y pol&iacute;tica y el petr&oacute;leo sufre porque la oferta responde mejor que la coordinaci&oacute;n internacional. En esa asimetr&iacute;a se dibuja el mapa econ&oacute;mico de 2026, donde la abundancia f&iacute;sica, la escasez de certezas y las preferencias por activos que prometen protecci&oacute;n antes que crecimiento, volver&aacute;n a ser las t&oacute;nicas imperantes.
    </p><h2 class="article-text"><strong>3. Los mercados de capitales buscan espacios de racionalidad</strong></h2><p class="article-text">
        Frente a la volatilidad de 2025, los analistas recomiendan a los inversores aguzar el ingenio, escudri&ntilde;ar sus diagn&oacute;sticos, apostar por la prudencia y elegir bien sus valores en unas necesarias rotaciones de carteras. Teorema que roza la utop&iacute;a burs&aacute;til. &ldquo;Salgan ah&iacute; fuera y demuestren lo que valen&rdquo;. <em>Grosso modo</em>, es la frase que dir&iacute;a un maestro de ceremonias en un acto de graduaci&oacute;n acad&eacute;mica al despedir de la universidad a sus reci&eacute;n licenciados.
    </p><p class="article-text">
        Dos de las grandes casas de inversi&oacute;n coinciden en que 2026 no ser&aacute; un ejercicio para apuestas temerarias. Tras el largo ciclo post-Covid de expansi&oacute;n crediticia, alimentado por est&iacute;mulos monetarios y fiscales, disrupciones tecnol&oacute;gicas y concentraci&oacute;n burs&aacute;til, el entorno se perfila m&aacute;s incierto y con menor margen de error para los inversores.
    </p><p class="article-text">
        Goldman Sachs describe un escenario de crecimiento global moderado, inflaci&oacute;n m&aacute;s contenida pero persistente, y bancos centrales reacios a volver a pol&iacute;ticas laxas. En ese contexto, aconseja rebajar expectativas de rentabilidad, priorizar calidad de balances y asumir que la volatilidad va a ser estructural, no pasajera. 
    </p><p class="article-text">
        JP Morgan refuerza esta lectura y apuesta por escenarios benignos de dif&iacute;cil visibilidad; sobre todo, si el crecimiento decepciona o los tipos permanecen elevados. Recomienda diversificar las carteras y atender a activos defensivos por estar en una fase m&aacute;s tard&iacute;a del ciclo. Sus expertos no ven crisis inminente, pero atisban un cambio de r&eacute;gimen inversor con menos exuberancia y elecciones de activos m&aacute;s selectivos por los riesgos geopol&iacute;ticos y financieros entrelazados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>4. &iquest;Vuelven los bailes de divisas?</strong> </h2><p class="article-text">
        El yen marc&oacute; el &uacute;ltimo <em>Allegro ma non troppo</em> de tensi&oacute;n de 2025 en los mercados cambiarios. La debilidad del d&oacute;lar americano fue la nota dominante de un a&ntilde;o que reaviv&oacute; el debate sobre su hegemon&iacute;a como reserva global. Aunque su posici&oacute;n dominante sigue intacta, hay tensiones crecientes. La depreciaci&oacute;n del billete verde &mdash;cercana al 10% frente a la cesta de divisas de naciones de rentas altas&mdash; ha acabado afectando a mercados emergentes y al G7. Su ca&iacute;da ha empujado al yen a un retroceso prolongado, pese a la reciente subida de tipos del Banco de Jap&oacute;n hasta m&aacute;ximos de casi 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las divisas del G-7 pierden competitividad con sus revalorizaciones indeseadas. El euro y la libra se suman al yen y a otras divisas asi&aacute;ticas. Todo ello, para regocijo de Washington, que subrepticiamente ampara un d&oacute;lar d&eacute;bil como soporte del empleo y la actividad. Esta presi&oacute;n ha comenzado a trasladarse a los BRICS, que no disimulan ya su intenci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/economia/brics-respaldan-putin-ganan-fuerza-erigirse-alternativa-occidental_1_11764142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de construir sistemas alternativos al d&oacute;lar</a>, con su propia red de transacciones y sus reservas de divisas compartidas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>5. Las stablecoins, en ayuda de los criptoactivos</strong></h2><p class="article-text">
        La tabla rasa del d&oacute;lar ha llegado a cuestionar las versiones digitales del billete verde, el euro o la libra, bajo los controles de sus respectivos bancos centrales. La Administraci&oacute;n Trump y su Ley Genius lanzan la idea de que las multinacionales utilicen sus propias monedas, conocidas como stablecoins. Los principales bancos de inversi&oacute;n americanos y alguna bigtech, con Meta a la cabeza, que ya cre&oacute; su prototipo en 2019, el diem (originariamente, libra), barajan su implantaci&oacute;n. Tambi&eacute;n Amazon, Visa o Walmart.
    </p><p class="article-text">
        El asunto es de tal envergadura que <em>Financial Times</em> habla de 2026 como a&ntilde;o de su lanzamiento y como la herramienta que conceder&aacute; credibilidad a un sector financiero al alza en los mercados. El dominio de las transferencias de pagos transfronterizos tambi&eacute;n est&aacute; en juego. Otro negocio emergente en una banca que cada vez m&aacute;s se reinventa con alternativas h&iacute;bridas y ecosistemas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, en un entorno en el que el bitcoin consolid&oacute; su reinado cripto, m&aacute;s por estatus que por precio. En 2025 se volvi&oacute; a subir a una monta&ntilde;a rusa de emociones burs&aacute;tiles, con un refugio narrativo favorable y una imagen de ancla de balances corporativos. Su cotizaci&oacute;n cerr&oacute; d&eacute;bil el a&ntilde;o, pero la institucionalizaci&oacute;n de sus inversiones en 2026 a trav&eacute;s de ETFs, tesorer&iacute;as y bajo regulaciones m&aacute;s claras y ben&eacute;volas apuntan a un reforzamiento de su valor de mercado si no surgen burbujas especulativas de envergadura. El bitcoin, junto a las stablecoins, gana peso en el universo token.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/bolsas-saturadas-riesgo-burbuja-tensiones-cripto-viento-inversor-deja-2026_1_12877297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jan 2026 21:29:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bolsas saturadas, riesgo de burbuja y tensiones cripto: lo que el viento inversor deja para 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bolsa,Inteligencia artificial,Nvidia,Petróleo,Divisas,Criptomonedas,Bitcoin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Japón prepara su aterrizaje económico bajo turbulencias geopolíticas y tras décadas sin rumbo monetario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/japon-prepara-aterrizaje-economico-turbulencias-geopoliticas-decadas-rumbo-monetario_1_12876523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22c55e00-1dae-44a4-96d5-937616238032_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Japón prepara su aterrizaje económico bajo turbulencias geopolíticas y tras décadas sin rumbo monetario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intensa agenda de reformas estructurales de la nueva primera ministra exige elevar el gasto militar; en una encrucijada geoestratégica, la tensión con China devuelve a Asia a la peligrosa época de la disuasión  </p><p class="subtitle">Los cinco retos económicos de 2026, tras el nuevo orden mundial de 2025
</p></div><p class="article-text">
        Jap&oacute;n ha entrado en otra dimensi&oacute;n. La combinaci&oacute;n electoral que ha llevado a la thatcheriana Sanae Takaichi al poder en Tokio y ha devuelto a Donald Trump a la Casa Blanca han provocado un viraje de 180 grados en la cuarta econom&iacute;a global, a&uacute;n sumergida en la fosa del estancamiento productivo que ha paralizado sus motores desde hace d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        El detonante es un factor diferencial sumamente peligroso: una escalada geopol&iacute;tica de gran voltaje por dirimir la capacidad de influencia en Asia frente a su archienemigo chino. Tras 50 a&ntilde;os de Guerra Fr&iacute;a y otro cuarto de siglo de sofisticados equilibrios diplom&aacute;ticos entre Tokio y Pek&iacute;n, la tensi&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses ha devuelto a la regi&oacute;n a la peligrosa &eacute;poca de la disuasi&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Takaichi fue la baza de emergencia del sempiterno Partido Democr&aacute;tico Liberal (PDL) que ha regido Jap&oacute;n desde la Segunda Guerra Mundial casi sin interrupciones. En casi tres meses en el gobierno, la primera ministra y su renovado amigo americano han generado un entorno geoestrat&eacute;gico mucho m&aacute;s desafiante, elevando la percepci&oacute;n del riesgo e inyectando estos temores en la agenda econ&oacute;mica y el tacticismo monetario del Banco de Jap&oacute;n (BOJ). 
    </p><p class="article-text">
        El foco de operaciones ha sido Taiw&aacute;n, cuya soberan&iacute;a reivindica China, origen del combate geoestrat&eacute;gico entre los dos pesos pesados del planeta en Asia. La premier japonesa abri&oacute; la caja de Pandora al dejar caer la aplicaci&oacute;n de una defensa colectiva si Pek&iacute;n atacase el territorio insular desde una alianza militar, AUKUS &ndash;conocida como la OTAN asi&aacute;tica e inserta en la pol&iacute;tica Indo-Pac&iacute;fica de Washington- y que involucra a Jap&oacute;n, seg&uacute;n Takaichi. 
    </p><p class="article-text">
        Esta ret&oacute;rica hostil, como la ha calificado Pek&iacute;n, ha generado una oleada de represalias comerciales encubiertas, con restricciones a exportaciones y turismo, y un incremento de patrullas militares cercanas a zonas disputadas como las islas Senkaku/Diaoyu por parte de China. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, Jap&oacute;n ha acelerado una gran restructuraci&oacute;n de sus sistemas de defensa y ha reforzado su red de alianzas, afianzando relaciones con EEUU y desplegando activos militares avanzados en las islas del sur del Estrecho de Taiw&aacute;n; particularmente en el archipi&eacute;lago de Ryukyu, que empieza a conocerse como el de los misiles. 
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Takaichi no se deben enmarcar solo en la dial&eacute;ctica diplom&aacute;tica. Tambi&eacute;n tienen efectos dom&eacute;sticos notables, al justificar el fortalecimiento de la capacidad militar de Jap&oacute;n para elevar su disuasi&oacute;n regional. Esto se ha traducido en cambios presupuestarios y recetas neoliberales en una econom&iacute;a a&uacute;n sometida a herencias proteccionistas recientes, con elevadas vulnerabilidades y una deuda soberana descomunal.  
    </p><p class="article-text">
        La nueva din&aacute;mica geoestrat&eacute;gica interact&uacute;a con decisiones econ&oacute;micas y monetarias internas de calado. El gobierno Takaichi ha lanzado su agenda de medidas fiscales expansivas y compromisos de gasto en defensa sin precedentes. En paralelo, el BOJ ha abandonado su estrategia de decenios con tipos de inter&eacute;s pr&oacute;ximos a cero para combatir la deflaci&oacute;n y sacar al enfermo econ&oacute;mico de su aton&iacute;a productiva. La autoridad monetaria acaba de implantar una etapa de encarecimiento del dinero para atender una oleada de inflaci&oacute;n inaudita y cooperar en la mitigaci&oacute;n de los desequilibrios presupuestarios. 
    </p><h2 class="article-text">Giro fiscal expansivo</h2><p class="article-text">
        El objetivo declarado de Takaichi con su reorientaci&oacute;n fiscal es espolear la inversi&oacute;n privada y sostener la demanda interna con alteraciones impositivas progresivas y desgravaciones y permitir un incremento sustancial del gasto p&uacute;blico, incluyendo el militar. En el coraz&oacute;n de su agenda tributaria laten medidas incentivadoras de la inversi&oacute;n empresarial con mecanismos de alivio a hogares, en especial, familias de ingresos medios, tras un a&ntilde;o en el que la cesta de la compra nipona se ha encarecido significativamente impulsada por alimentos b&aacute;sicos como el arroz.
    </p><p class="article-text">
        Para paliar los efectos de la inflaci&oacute;n, el pasado mi&eacute;rcoles Jap&oacute;n puso fin a un impuesto a la gasolina adoptado como una medida provisional en 1974 pero que acab&oacute; durando m&aacute;s de medio siglo. Junto con la eliminaci&oacute;n de una tasa similar al di&eacute;sel en 2026 comportar&aacute; p&eacute;rdidas de ingresos anuales al erario p&uacute;blico de unos 3.825 millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        En la agenda gubernamental destacan la proliferaci&oacute;n de cr&eacute;ditos fiscales enfocados a inversi&oacute;n y mecanismos de depreciaci&oacute;n acelerada de bienes de capital que reducen hasta un 7% el valor de las operaciones, para impulsar unas cadenas de valor atascadas en un c&iacute;rculo vicioso. Adem&aacute;s, ampl&iacute;a las desgravaciones inmobiliarias y aumenta el umbral de ingresos libres de impuestos, y las deducciones a trabajadores de ingresos medios para amortiguar el impacto de la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este recetario se inserta en un amplio proyecto de reforma tributaria que busca impulsar el crecimiento aun reduciendo temporalmente la recaudaci&oacute;n. Las deducciones fiscales a la inversi&oacute;n buscan ser un contrapeso a la rigidez de la demanda interna, hist&oacute;ricamente afectada por una poblaci&oacute;n envejecida y un mercado laboral conservador y poco dado a la movilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo, se eleva un punto porcentual el IRPF desde enero de 2027 para financiar la creciente factura en defensa bajo unas pautas compensatorias, como eliminar el recargo para la reconstrucci&oacute;n por el terremoto de 2011. As&iacute;, la presi&oacute;n impositiva no recaer&aacute; de inmediato sobre los hogares. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Takaichi, este redise&ntilde;o &ldquo;busca asegurar recursos y fortalecer la defensa nacional con una dotaci&oacute;n del 2% del PIB este mismo a&ntilde;o fiscal -dos ejercicios antes de lo previsto-, sin imponer cargas directas adicionales a las familias&rdquo;. Esa cuadratura del c&iacute;rculo debe pasar por el tr&aacute;mite parlamentario.  
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Econom&iacute;a acaba de mostrar las primeras cifras de este desembolso militar, que se centrar&aacute; en ayudas y avales a chips y aplicaciones de IA para amortiguar las ansias estrat&eacute;gicas de Tokio por los avances americanos y chinos en este terreno y la fragilidad de sus cadenas de suministro. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta 1,23 billones de yenes (unos 6.700 millones de euros) liberar&aacute; el gobierno nip&oacute;n en el ejercicio fiscal que comienza en abril, adem&aacute;s de incrementar un 50%, en otro bill&oacute;n de yenes (unos 5.440 millones de euros) las asignaciones a estas partidas. 
    </p><p class="article-text">
        En total, la factura supera ligeramente los 3 billones de yenes, unos 16.000 millones de euros. La mayor parte se dirigir&aacute; a la multinacional de semiconductores Rapidus, creada en 2022 con apoyo gubernamental y grandes corporaciones como Sony, Toyota, SoftBank, NEC, NTT, Kioxia y Denso, entre otras, al impulso de modelos fundacionales de IA y pr&eacute;stamos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la aritm&eacute;tica fiscal japonesa sigue sin ofrecer datos presupuestarios precisos, m&aacute;s all&aacute; de este planteamiento inicial. Takero Doi, profesor de la Universidad de Keio, avisa de que el enfoque podr&iacute;a funcionar si se sostiene el crecimiento nominal en el que &ldquo;conf&iacute;a ciegamente el Gobierno&rdquo;. Este, recuerda, deber&aacute; tambi&eacute;n manejar una deuda que supera el 250% del PIB, la m&aacute;s alta del planeta, con permiso de la sursudanesa. 
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, &ldquo;sin un plan cre&iacute;ble de consolidaci&oacute;n presupuestaria, el riesgo de que el mercado acabe exigiendo una prima mayor seguir&aacute; latente&rdquo;. Doi advierte de una posible p&eacute;rdida de confianza de inversores y agencias de rating en sus calificaciones soberanas.
    </p><p class="article-text">
        Shigeto Nagai, ex alto funcionario del Ministerio de Finanzas, subraya que &ldquo;los recortes fiscales y el aumento del gasto no est&aacute;n acompa&ntilde;ados de reformas estructurales profundas que eleven el potencial de crecimiento&rdquo;. Esto podr&iacute;a desembocar en m&aacute;s inflaci&oacute;n y entorpecer la productividad real, un riesgo de especial relevancia &ldquo;en un pa&iacute;s con una poblaci&oacute;n que envejece r&aacute;pidamente y una fuerza laboral en contracci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Natixis destaca los peligros asociados a emitir m&aacute;s deuda en un contexto de alzas de tipos. Los bonos japoneses se vuelven m&aacute;s atractivos por sus rendimientos altos, pero toda ausencia de claridad fiscal obliga a gestionar activamente posiciones de renta fija, dado que la credibilidad presupuestaria es esencial para anclar expectativas de inflaci&oacute;n y evitar primas de riesgo vol&aacute;tiles.
    </p><h2 class="article-text">Al rescate monetario</h2><p class="article-text">
        Tras tres d&eacute;cadas de t&aacute;ctica ultra-expansiva de tipos y compras masivas de activos, el Banco de Jap&oacute;n acaba de emprender un giro notable en diciembre al encarecer el dinero al 0,75%, cota desconocida desde los noventa, dejando atr&aacute;s un largo ciclo de pol&iacute;ticas heterodoxas. 
    </p><p class="article-text">
        Estos cambios responden a din&aacute;micas internas (inflaci&oacute;n persistente por encima del 2% por el repunte de costes laborales y energ&eacute;ticos y presiones de la oferta global de mercanc&iacute;as) y externas, ilustradas por unos mercados financieros que anticipaban este ajuste con rendimientos de los bonos a largo plazo en m&aacute;ximos de hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El BOJ ha enfatizado que la normalizaci&oacute;n ser&aacute; gradual, depender&aacute; de los datos, y con ajustes adicionales si las condiciones lo justifican. 
    </p><p class="article-text">
        El alza de tipos tiene efectos ambivalentes. Si bien reduce incentivos para una expansi&oacute;n extrema de liquidez y ayuda a anclar expectativas inflacionarias, encarece la financiaci&oacute;n de la deuda y restringe el espacio fiscal, justo cuando el gobierno impulsa gastos significativos en defensa y despliega nuevos recursos. La tensi&oacute;n entre pol&iacute;tica monetaria y fiscal est&aacute; servida si el despegue no toma altura. Y tampoco ayuda el tipo de cambio del yen, m&aacute;s vol&aacute;til, con implicaciones directas sobre la competitividad de las exportaciones y los balances de activos de los inversores japoneses con sumas billonarias en bonos extranjeros denominados en d&oacute;lares. Un yen d&eacute;bil encarece el servicio de esta deuda externa en moneda local y eleva la amenaza de las carteras institucionales y fondos de pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Para Kazuo Momma, exdirector ejecutivo del Banco de Jap&oacute;n, &ldquo;el mayor riesgo no es una subida puntual de tipos, sino una descoordinaci&oacute;n entre pol&iacute;tica fiscal y monetaria, algo que Jap&oacute;n hab&iacute;a logrado mantener durante a&ntilde;os&rdquo;. Destaca que la transici&oacute;n hacia tipos en positivo debe gestionarse con cautela para evitar que la rigidez presupuestaria y la deuda rampante obstruyan la hoja de ruta econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">Envejecimiento, inserci&oacute;n digital y rearme</h2><p class="article-text">
        Momma advierte adem&aacute;s de que las reformas deber&iacute;an atender al envejecimiento japon&eacute;s y la brecha laboral femenina, destensar la rigidez del empleo e insertar la innovaci&oacute;n digital en los proyectos de inversi&oacute;n empresarial y sectores concretos del mercado laboral. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Invertir en tecnolog&iacute;a y capital humano para ganar productividad&rdquo;, explica Kyohei Morita, economista jefe de Nomura, para quien su aplicaci&oacute;n en segmentos como el del software, la IA o la biotecnolog&iacute;a requieren &ldquo;un entorno regulatorio y educativo que fomente el emprendimiento y la movilidad de talento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Morita cree que el ritmo de implantaci&oacute;n de estas reformas es lento. Enfatiza que &ldquo;incluso cuando la inflaci&oacute;n y las subidas de tipos est&aacute;n m&aacute;s arraigadas que en a&ntilde;os recientes, se sigue sin conseguir que las alzas salariales y de precios funcionen arm&oacute;nicamente&rdquo; y se trasladen a la productividad, la competitividad -en especial, con China y Corea del Sur- y a crecimientos sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        El reequilibrio entre geopol&iacute;tica y econom&iacute;a adquiere un mayor grado de incertidumbre tras el abandono del mandato pacifista de la Constituci&oacute;n de 1947, con una reinterpretaci&oacute;n amplia del uso de la fuerza y la defensa colectiva. El gabinete de Takaichi acelerar&aacute; la adquisici&oacute;n de misiles de largo alcance (sistemas Tomahawk adaptados a la Armada nipona), modernizar&aacute; sus capacidades a&eacute;reas con el caza F-35B y otros aviones de &uacute;ltima generaci&oacute;n y pondr&aacute; en liza un cintur&oacute;n de misiles defensivos en el sur del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Para el ex teniente general de las Fuerzas de Autodefensa Koichi Isobe, estas medidas se justifican en &ldquo;la necesidad de construir capacidades conjuntas con EEUU y otros aliados&rdquo; para contrarrestar las presiones de China y asegurar la estabilidad regional. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tendr&aacute;n efectos econ&oacute;micos inmediatos. Nomura Research Institute alerta de que solo el sector tur&iacute;stico perder&iacute;a 2,2 billones de yenes por el conflicto diplom&aacute;tico con Pek&iacute;n y su &ldquo;furiosa reacci&oacute;n&rdquo; a las palabras de la primera ministra japonesa sobre Taiw&aacute;n, con advertencias de castigos comerciales que incluir&iacute;an barreras arancelarias y de restricciones a viajes y a estudiantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jan 2026 19:23:41 +0000]]></pubDate>
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