Se marchó en el Córdoba
Los gestos fueron más que evidentes en el pleno de este lunes. Ver a Soria teniendo que callar, sin derecho a réplica ni a quitar a nadie la palabra, y sometido a una censura por su gestión pasada y la que estuvo a punto de venir, ya era una señal. Ver a José Miguel Pérez tomando posesión a ras del común fue otra. Ver a doscientas personas en la calle, congregadas a las puertas del auditorio esperando para aclamar al nuevo presidente, un signo de nuevos tiempos. Terminado el pleno, el nuevo presidente prescindió del Audi presidencial y despidió a chófer y escoltas. Había llegado hasta allí en su Seat Córdoba, y en su Seat Córdoba se marchó a almorzar con su familia.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora