Un informe pericial estima que dos tercios del Puertito de Adeje ya han sido dañados por las obras de Cuna del Alma
Un informe pericial de parte presentado en el marco de la causa penal por el proyecto turístico Cuna del Alma estima que dos tercios del Puertito de Adeje ya se han visto afectados por la polémica urbanización de lujo que se proyecta en el sur de Tenerife.
El documento, entregado por la acusación popular, la Asociación Cultural Social Ecologista Puertito Libre, y elaborado por un equipo multidisciplinar de nueve autores concluye a partir de trabajo de campo, vuelos de dron, entrevistas, revisión de imágenes satelitales y de documentos que casi 300.000 metros cuadrados (m2) de terreno del plan, es decir, el 66,8% del total (449.000 m2), se han visto afectados de manera directa por las obras o se encuentran en parcelas que a su juicio incumplen la normativa.
Canarias Ahora ha preguntado a la promotora de la iniciativa, Segunda Casa Adeje SL, sobre las conclusiones de este extenso informe, de poco más de 200 páginas, y si ha presentado escrito de contestación. Pero hasta la fecha de la publicación de este artículo, no ha habido respuesta.
El estudio apunta que los movimientos de tierra en El Puertito de Adeje han creado dos grandes escombreras en la zona, una de 348.000 metros cúbicos (m3) y otra de 115.000 m3. También dice que han desaparecido 17,9 hectáreas de suelo agrícola de regadío dedicadas al cultivo de plátano y tomate con un valor de mercado estimado entre 1,5 y 2 millones de euros. Y calcula asimismo que se han perdido 3,8 hectáreas de vegetación que capturaban anualmente 63 toneladas de dióxido de carbono (CO2). Cuando se culmine la urbanización, agrega, se habrán esfumado 8,2 hectáreas que se hacían con 136 toneladas de CO2.
El Lugar de Interés Geológico (LIG) que alberga el área, llamado ‘Ignimbritas y depósitos de caída plinianos pleistocenos del Puertito de Adeje’, de especial relevancia por contener reservas de dos grandes erupciones registradas en Tenerife, ha perdido el 25,1% de su superficie (que abarca 18 hectáreas) por excavaciones asociadas al proyecto, según el análisis. El daño futuro podría alcanzar las 13,5 hectáreas, o sea, el 75,5% del LIG.
“Esto significa que fases eruptivas completas han sido eliminadas de dicho registro, de manera que su estudio no será posible en el futuro cuando seguramente contemos con técnicas analíticas muy superiores a las que tenemos actualmente”, lamentan los autores del documento.
El Puertito también incluye un área prioritaria de reproducción, alimentación, dispersión y concentración de especies amenazadas. Se llama ‘Llano del Camello’, y fue declarada en 2015. Pues bien, de acuerdo con el informe pericial, 15,5 de sus 265 hectáreas ya están dañadas, y el alcance de las obras acabará afectando a 44,9 hectáreas, provocando “la ruptura en dos” del espacio por la construcción de 3.600 camas turísticas.
El escrito señala sobre la viborina triste, la famosa planta con protección especial que paralizó las obras durante año y medio y ahora está siendo traslocada, que los trabajos de Cuna del Alma han acabado con el 21,2% de las hectáreas donde se encontraban sus núcleos poblacionales, cerca de 3,5 hectáreas en total, y que terminarán haciéndolo con el 91% de su hábitat en la zona. Recuerdan los firmantes del estudio que “no existe evidencia científica sobre traslocación de la viborina triste llevada a cabo con éxito” y remachan deduciendo que su población en el Puertito “está abocada a la desaparición”.
Además, el Hábitat de Interés Comunitario (HIC) de matorrales y tabaibales que contiene se ha visto mermado en un 25,4%, unas 3,76 hectáreas, por obras que han producido “daños constantes e irreparables”, continúa el informe. Toda la urbanización se ‘comería’ unas 8,19 hectáreas (el 55% del total) de este HIC, añade.
Por otro lado, los autores puntualizan que, de los 57 bienes patrimoniales encontrados en el área, 13 han desaparecido o sufrido daños. Entre ellos, yacimientos arqueológicos aborígenes, elementos etnográficos (como bancales y atarjeas) y una casa tradicional canaria. Once bienes también presentan un claro riesgo de desaparición por “carecer de estudios de valor patrimonial” y 18 tienen un “futuro incierto” porque aún “no está aprobada” la propuesta del Cabildo de Tenerife de crear una zona musealizada que los incluya.
Pero el informe no se centra solo en los daños ya constatados. También en los que pueden estar por venir, sobre todo en el mar. El documento enfatiza que los visitantes de las villas de lujo de Cuna del Alma nadarán cerca del espacio protegido ‘Franja Marina Teno-Rasca’, incrementando el tráfico marítimo y, por tanto, multiplicando el riesgo de atropello de tortugas verdes juveniles y molestando a delfines y calderones tropicales.
Indica también que el uso de arena para modificar la playa podría afectar a dos nuevos hábitats de interés comunitario, como son los bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina y las cuevas submarinas, y a los sebadales. La posible instalación de una Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) cerca de la playa hace que “cualquier rotura o avería podría provocar la salida de aguas negras” hacia la bahía de El Puertito.
Los movimientos de tierra han generado nubes de polvo “sin que se riegue la zona para evitarlo”. Y el vallado ha cercado por completo a la población, dejando una única salida para vecinos, turistas y vehículos.
El análisis también menciona la falta de evaluación ambiental que presenta el proyecto; la estrategia del Ayuntamiento de Adeje para autorizar el traslado de la viborina triste usando como pretexto la crisis de vivienda, pese a que la iniciativa no contempla ninguna vivienda pública; la expropiación de la familia Galindo; y el hecho de que el expresidente del órgano ambiental de Adeje, Rosendo López, trabajó al mismo tiempo que ocupó ese cargo para la promotora del plan.