Canarias aspira a engordar el 62% los fondos del Posei, pero aún no tiene agarradas ninguna de sus peticiones
El Gobierno de Canarias sigue manteniendo el optimismo y lo que a la luz parece un objetivo muy ambicioso dentro del proceso integral de negociación del nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) y la nueva Política Agrícola Común (PAC) para el septenio presupuestario 2028-34 de la Unión Europea (UE).
Canarias aspira a que se eleve, que es lo que reconoce el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero (al alimón con los representantes principales del sector agrario regional), la ficha financiera anual del actual programa Posei nada menos que el 62,5%, lo que significa pasar del umbral máximo actual por año de 268,4 millones de euros a los 436 millones pretendidos, un futurible.
Pero la realidad en estos momentos y lo que dicta la historia más reciente es que durante la negociación del presupuesto comunitario ahora en vigor, el del periodo 2021-2027, las islas salvaron una bola de partido y evitaron un recorte del 3,9% en aquella ficha anual de 268,4 millones de euros, que entonces fue la propuesta de la Comisión Europea. Al final se pudo mantener el mismo umbral absoluto anual máximo que el fijado para el septenio 2014-2020, y todo el mundo aplaudió a rabiar.
En la actualidad, el propósito oficial es subir la ficha financiera anual del principal programa de apoyo directo que la UE concede al sector agrario y a la importación de materias primas, insumos y alimentos desde las islas nada menos que el 62%, un incremento relativo (son 167,64 millones de euros más al año) que pocos consideran verdaderamente alcanzable en la coyuntura actual de negociación dentro del Consejo de la UE, aunque habrá que esperar.
Pese a esa realidad, y aún sin saber qué ocurrirá con los presupuestos para el siguiente septenio dentro de la UE, el consejero se manifiesta acerca de ese gran reto con dosis de optimismo y a la vez muestras de pesimismo.
Lo cierto es que, como ha afirmado Narvay Quintero en sede parlamentaria, por ejemplo el martes de esta semana, a día de hoy “siguen sin ofrecerse garantías [a Canarias] sobre dos cuestiones fundamentales para el futuro del Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias (Posei), que son: acceder a una ficha financiera propia, suficiente y actualizada, y el mantenimiento de su autonomía y de la vinculación directa con las instituciones europeas, al margen del reparto de recursos de los futuros planes nacionales”, lo que significa evitar la dependencia de Madrid y aceptar la de Bruselas. Se prefiere lo último.
Quintero expuso en la Cámara regional, según se recoge en una nota de su Consejería, que “la propuesta presentada el pasado 10 de octubre por la Presidencia irlandesa de la UE al Consejo Europeo supone un avance en el reconocimiento de determinadas singularidades de las regiones ultraperiféricas” (las RUP, entre ellas Canarias), aunque “las medidas planteadas no ofrecen garantías de que se preserve una ficha financiera propia y diferenciada para el Posei, así como su autonomía respecto a los futuros planes nacionales”.
Dicho de otra manera: nada de lo reconocido como importante, por ahora, se ha conseguido, y la idea del Consejo Europeo es dejar listo el presupuesto del nuevo septenio antes de 2027. Es el ideal, pero se duda de que eso pueda ocurrir. Por ahora, la Presidencia irlandesa se ha ido con su propuesta bajo el brazo y con un mandato del Consejo de que la cambie y presente de nuevo. A ver qué pasa con la siguiente, que será la base del nuevo debate en el seno del Consejo Europeo.
Gestiones realizadas en Bruselas
El consejero de Agricultura trasladó en el pleno parlamentario que el análisis presentado durante los encuentros celebrados en Bruselas, entre ellos el más reciente del 14 de octubre pasado, “identifica entre los principales riesgos para el sector agrario canario el incremento de los costes de producción [casi 20 años sin ser actualizados], la pérdida de superficie cultivada y de explotaciones, las dificultades para asegurar el relevo generacional y la dependencia de las importaciones agroalimentarias”, algo que el Régimen Específico de Abastecimiento (REA), herramienta incluida en el Posei, atiende con un máximo de 72,7 millones de euros en apoyos de la UE por año.
“Por el momento ‑dijo Quintero‑ permanecen pendientes dos cuestiones fundamentales: garantizar una ficha financiera propia para el Posei durante el próximo periodo presupuestario y preservar su vinculación directa con la Comisión Europea, evitando que los recursos dependan del reparto de fondos dentro de los futuros planes nacionales”, algo que ahora no ocurre y se quiere evitar por todos los medios.
En la actual coyuntura, Quintero defiende que “el nuevo MFP debe garantizar la aplicación efectiva del artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que reconoce las condiciones estructurales específicas de las regiones ultraperiféricas y permite establecer medidas diferenciadas para así compensarlas”. Se trata de que ese reconocimiento jurídico, reconocido en la llamada Constitución europea (derecho primario), “se traduzca en medidas concretas en el diseño y la financiación de las políticas comunitarias” de las RUP, lo que facilitaría la aceptación del trío de demandas principales de Canarias en relación con el futuro Posei, entre otros beneficios.
Tras la devolución de la propuesta de nuevo MFP presentada por la Presidencia irlandesa, el Gobierno de Canarias destaca que la negociación del presupuesto comunitario para 2028-34 “permanece abierta y todavía existe margen para incorporar las principales reivindicaciones de las regiones ultraperiféricas”. Vamos, que hay esperanza de conseguir aquellos logros.
Atendiendo a esa hipótesis, el Ejecutivo autonómico reconoce que “continuará trabajando conjuntamente con el sector primario, el Gobierno de España y las restantes RUP para que el acuerdo final garantice una financiación suficiente de la Política Agrícola Común (PAC) [desde donde se financia el programa Posei], preserve los instrumentos específicos de estos territorios y asegure la continuidad de un Posei autónomo, con una ficha financiera propia, estable, suficiente y actualizada”, y con gestión de las ayudas desde Canarias.
Quintero recalcó en el Parlamento que “defender el Posei es también defender la seguridad alimentaria, el empleo y la actividad económica, el territorio y el futuro del sector primario en Canarias”, un conjunto de actividades productivas que, en términos generales, sigue de capa caída y con ello arrastra las condiciones de vida en el medio rural de las islas.
Lo que se debe saber acerca del Posei
La UE financia el programa Posei canario (en su versión comunitaria) con 268,4 millones de euros al año, una ficha garantizada hasta el 2027, el último ejercicio del actual septenio presupuestario (2021-2027).
Esa asignación total anual, que salvó un recorte previsto por la Comisión Europea del 3,9% (10,5 millones por año), no se podrá modificar (ni al alza ni a la baja) hasta que se apruebe el nuevo marco presupuestario, el de 2028-34, lo que implica que el programa Posei de Canarias, una vez aprobado por la UE, está condenado a crecer, a tener más recursos financieros de origen público, solo por la vía del llamado Posei adicional (las aportaciones de ayudas de Estado, siempre previamente autorizadas por la Comisión, lo que se suele hacer una vez al año).
El Posei comunitario se divide en cuatro medidas específicas:
a) Ayudas directas a actividades agrícolas, salvo el plátano, con 37,3 millones de euros al año.
b) Ayudas directas a actividades ganaderas, con 27,8 millones.
c) Ayudas directas al cultivo del plátano, con 141,1 millones (cantidad blindada, de la que no salen fondos a otros paquetes de ayudas, lo que no ocurre con el resto de medidas). Esta medida acapara el 53% de los fondos totales.
d) Fondos de apoyo a la importación de productos alimentarios, insumos de alimentación y materias primas agrarias dentro del Régimen Específico de Abastecimiento (REA), con unos 62 millones de euros en la actualidad (esta partida puede oscilar y ya se han producido trasvases aprobados por la Comisión desde el REA a medidas de apoyo a las producciones vegetales y animales). El REA puede gastar, según el reglamento del Consejo que aprueba los Posei, un máximo de 72,7 millones de euros al año, aunque ahora posee una ficha en torno a los 62 millones.
La otra pata del programa Posei, junto con la comunitaria (la central y más importante), es el conocido como Posei adicional, que se financia con ayudas de Estado. Actualmente, estos apoyos públicos, para poder atender en su totalidad los compromisos adquiridos, llegan a los 32 millones de euros anuales.
Por lo tanto, la suma de los dos Posei, el de la UE y el del Estado (y/o Canarias, que pone fondos que se convierten en pasivos estatales), alcanza los 300,4 millones de euros al año.
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