CATE de Arrecife

El PP vuelve a intentar deshacerse del campamento de atención de migrantes de Arrecife

Natalia G. Vargas

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El PP de Arrecife lo ha vuelto a intentar. El partido que gobierna en la capital de Lanzarote ha presentado una moción al pleno del Ayuntamiento para exigir al Ministerio del Interior que retire el CATE (Centro de Atención Temporal de Extranjeros) del centro de la ciudad. El partido pide al departamento que lidera Fernando Grande-Marlaska que reubique el campamento en ''otro emplazamiento más adecuado de la isla“.

El Defensor del Pueblo pide el cierre inmediato de la nave para migrantes de Lanzarote por su insalubridad

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Las personas que llegan en pateras y neumáticas a la isla más oriental de Canarias pasan las primeras 72 horas en estas carpas móviles. Comenzaron a funcionar en febrero de este año y tienen capacidad para 200 personas. La Policía Nacional recoge allí los datos de cada uno de los migrantes y, en un plazo máximo legal de tres días, las personas son reubicadas en los centros de acogida instalados en el Archipiélago.

“Este CATE tiene numerosas deficiencias, siendo una de ellas las altas temperaturas que soportan en días calurosos tanto los inmigrantes como los trabajadores que velan por el bienestar y seguridad de las personas”, reza la moción presentada por el grupo del PP en el Ayuntamiento. “A todo esto se le suma que el CATE está instalado en pleno centro de la ciudad, algo ilógico que no ocurre en otras grandes ciudades, donde suele estar instalado en puertos o en zonas alejadas al casco urbano de la ciudad”, añade el documento.

La moción salió adelante con los votos a favor del PP y del Grupo Municipal Nacionalista, pero fue rechazada por el PSOE, el Grupo Mixto (Somos Lanzarote, Nueva Canarias, Frente Amplio) y el Grupo Lanzarote en Pie-Sí Podemos-Equo.

No es la primera vez que el PP intenta que el CATE no se instale en el municipio en el que gobierna. El enfrentamiento político entre el gobierno de Arrecife y el Gobierno central obligó a cientos de migrantes a pasar las primeras 72 horas en una nave industrial sin duchas.

La construcción del campamento concluyó el 25 de octubre tras una inversión de 2 millones de euros, pero permaneció paralizado durante meses por los obstáculos impuestos por el Ayuntamiento. “No permitiré que Arrecife se convierta en otro Arguineguín”, aseveró entonces la alcaldesa, Astrid Pérez. La regidora llegó a tildar de ilegal la instalación e incluso amenazó con desmontarla porque el Gobierno español no había pedido ninguna licencia: ''Si no lo tramitan antes de que el expediente caduque, tendremos que quitar el CATE“. 

El Consejo de Ministros del Gobierno de España puso fin a este bloqueo el 2 de febrero. El Ejecutivo central declaró de interés general 120 obras que el Ministerio del Interior tenía previsto ejecutar en 2022. Entre estas infraestructuras estaba el CATE de Arrecife. De este modo, pudo entrar en funcionamiento sin necesidad de disponer de los permisos municipales ordinarios. 

La nave industrial

Hasta febrero de 2022, los supervivientes de la ruta canaria que llegaban a Lanzarote pasaban por una nave industrial bautizada como la “nave de la vergüenza”. Este recinto está situado a 300 metros de la depuradora de aguas residuales de Arrecife y alejado del núcleo capitalino. Por allí pasaron cientos de hombres, 385 mujeres y 294 menores hasta que el Defensor del Pueblo pidió su cierre inmediato. 

Según concluyó el Defensor, el establecimiento “no cumplía con las condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad para garantizar la protección de la salud, higiene e intimidad de los detenidos”. Tampoco tenía unos estándares dignos para llevar a cabo la detención durante 72 horas. El máximo de personas que permanecieron hacinadas en esa nave precaria ascendió a 532 migrantes el último fin de semana de septiembre de 2021. 

Las deficiencias del CATE

''Los usuarios del campamento han trasladado a los colectivos que los acompañan que, aunque es cierto que el lugar no es ideal y que hace calor, entienden la necesidad de que esté junto a la comisaría porque el CATE es una extensión de la Policía Nacional“, rebatió la concejala de Lanzarote en Pie, Laetitia Padilla.

Aunque los colectivos apuntan que el CATE es mejor que la nave industrial, también han puesto en cuestión las condiciones del recinto. Durante la borrasca Hermine, un grupo de 81 personas rescatadas durante la noche del océano tuvieron que ser trasladadas al puerto de Arrecife ante la imposibilidad de acceder al CATE. Las carpas quedaron inundadas como consecuencia de las lluvias. ''De nuevo, la improvisación impide el trato digno a las personas migrantes'', criticó en un comunicado la Red ciudadana de solidaridad con las personas migrantes en Lanzarote.

Campamentos alejados de las ciudades

''Ustedes lo que no quieren es un CATE en la ciudad, pero las personas migrantes no son apestadas que tengan que estar en puertos o en zonas alejadas“, añadió en su intervención Laetitia Padilla. En el resto de Canarias, salvo algunas excepciones, tanto los CATE como los centros de acogida están alejados de los núcleos de población. En Gran Canaria el CATE está en Barranco Seco. Aunque lo rodea una de las carreteras de entrada a la ciudad, el recurso no es accesible ni está conectado. Además, como la nave de Lanzarote, está a poca distancia de la Estación Depuradora de Aguas Residuales que recibe el mismo nombre.

En el caso de los recursos de acogida, el mayor campamento de las Islas es el de Las Raíces y está aislado del centro de La Laguna, cerca del aeropuerto y bordeado por un bosque de eucalipto. Si bien es cierto que el campamento de Las Canteras, también en Tenerife, está cerca de la ciudad.

“¿Qué pretenden ustedes con esta moción? ¿Quedar bien con los turistas cuando llegan al puerto porque queda feo el CATE, o velar por la dignidad de las personas que llegan a Canarias?”, añadió Padilla en el pleno extraordinario celebrado el pasado 25 de noviembre. Por su parte, el concejal del PSOE José Alfredo Mendoza aseguró que la moción “se contradice” al plantear que el campamento esté en un puerto, puesto que ya está situado en Puerto Naos. 

El concejal de Seguridad de Arrecife, Eduardo Placeres (PP), ha defendido la moción justificando que quieren que las personas migrantes estén en instalaciones “dignas” que no se inunden cuando llueva. En su defensa, Placeres ha mezclado la inmigración con la seguridad y ha insistido en la falta de agentes de la Policía Nacional suficientes en la capital, algo que le ha afeado el edil socialista. “Vincular la inmigración con la inseguridad es un discurso algo perverso. Otro día podemos hablar de la inseguridad en Arrecife, pero no cuando estamos debatiendo sobre el CATE”.

“¿Por qué está instalado el CATE al lado de la Policía Nacional? Porque ellos se encargan de ellos (los migrantes), ¿verdad? ¿Y por qué han levantado un muro?”, respondió Placeres. Al final del debate intervino Astrid Pérez, alcaldesa y diputada regional.

En su discurso, Pérez afirmó que ''ya no llegan'' pateras a otras islas sino que “todas llegan a Lanzarote”. El dato es falso. Solo en la última semana, más de 200 personas han llegado a otros puntos de Canarias. Justo el día anterior al pleno, Salvamento Marítimo rescató una patera con 45 personas que fueron trasladadas al puerto de Arguineguín. En la provincia de Santa Cruz de Tenerife, un cayuco con 162 personas llegó a El Hierro este domingo.

El PP de Arrecife lo ha vuelto a intentar. El partido que gobierna en la capital de Lanzarote ha presentado una moción al pleno del Ayuntamiento para exigir al Ministerio del Interior que retire el CATE (Centro de Atención Temporal de Extranjeros) del centro de la ciudad. El partido pide al departamento que lidera Fernando Grande-Marlaska que reubique el campamento en ''otro emplazamiento más adecuado de la isla“.

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Las personas que llegan en pateras y neumáticas a la isla más oriental de Canarias pasan las primeras 72 horas en estas carpas móviles. Comenzaron a funcionar en febrero de este año y tienen capacidad para 200 personas. La Policía Nacional recoge allí los datos de cada uno de los migrantes y, en un plazo máximo legal de tres días, las personas son reubicadas en los centros de acogida instalados en el Archipiélago.

“Este CATE tiene numerosas deficiencias, siendo una de ellas las altas temperaturas que soportan en días calurosos tanto los inmigrantes como los trabajadores que velan por el bienestar y seguridad de las personas”, reza la moción presentada por el grupo del PP en el Ayuntamiento. “A todo esto se le suma que el CATE está instalado en pleno centro de la ciudad, algo ilógico que no ocurre en otras grandes ciudades, donde suele estar instalado en puertos o en zonas alejadas al casco urbano de la ciudad”, añade el documento.

La moción salió adelante con los votos a favor del PP y del Grupo Municipal Nacionalista, pero fue rechazada por el PSOE, el Grupo Mixto (Somos Lanzarote, Nueva Canarias, Frente Amplio) y el Grupo Lanzarote en Pie-Sí Podemos-Equo.

No es la primera vez que el PP intenta que el CATE no se instale en el municipio en el que gobierna. El enfrentamiento político entre el gobierno de Arrecife y el Gobierno central obligó a cientos de migrantes a pasar las primeras 72 horas en una nave industrial sin duchas.

La construcción del campamento concluyó el 25 de octubre tras una inversión de 2 millones de euros, pero permaneció paralizado durante meses por los obstáculos impuestos por el Ayuntamiento. “No permitiré que Arrecife se convierta en otro Arguineguín”, aseveró entonces la alcaldesa, Astrid Pérez. La regidora llegó a tildar de ilegal la instalación e incluso amenazó con desmontarla porque el Gobierno español no había pedido ninguna licencia: ''Si no lo tramitan antes de que el expediente caduque, tendremos que quitar el CATE“. 

El Consejo de Ministros del Gobierno de España puso fin a este bloqueo el 2 de febrero. El Ejecutivo central declaró de interés general 120 obras que el Ministerio del Interior tenía previsto ejecutar en 2022. Entre estas infraestructuras estaba el CATE de Arrecife. De este modo, pudo entrar en funcionamiento sin necesidad de disponer de los permisos municipales ordinarios. 

La nave industrial

Hasta febrero de 2022, los supervivientes de la ruta canaria que llegaban a Lanzarote pasaban por una nave industrial bautizada como la “nave de la vergüenza”. Este recinto está situado a 300 metros de la depuradora de aguas residuales de Arrecife y alejado del núcleo capitalino. Por allí pasaron cientos de hombres, 385 mujeres y 294 menores hasta que el Defensor del Pueblo pidió su cierre inmediato. 

Según concluyó el Defensor, el establecimiento “no cumplía con las condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad para garantizar la protección de la salud, higiene e intimidad de los detenidos”. Tampoco tenía unos estándares dignos para llevar a cabo la detención durante 72 horas. El máximo de personas que permanecieron hacinadas en esa nave precaria ascendió a 532 migrantes el último fin de semana de septiembre de 2021. 

Las deficiencias del CATE

''Los usuarios del campamento han trasladado a los colectivos que los acompañan que, aunque es cierto que el lugar no es ideal y que hace calor, entienden la necesidad de que esté junto a la comisaría porque el CATE es una extensión de la Policía Nacional“, rebatió la concejala de Lanzarote en Pie, Laetitia Padilla.

Aunque los colectivos apuntan que el CATE es mejor que la nave industrial, también han puesto en cuestión las condiciones del recinto. Durante la borrasca Hermine, un grupo de 81 personas rescatadas durante la noche del océano tuvieron que ser trasladadas al puerto de Arrecife ante la imposibilidad de acceder al CATE. Las carpas quedaron inundadas como consecuencia de las lluvias. ''De nuevo, la improvisación impide el trato digno a las personas migrantes'', criticó en un comunicado la Red ciudadana de solidaridad con las personas migrantes en Lanzarote.

Campamentos alejados de las ciudades

''Ustedes lo que no quieren es un CATE en la ciudad, pero las personas migrantes no son apestadas que tengan que estar en puertos o en zonas alejadas“, añadió en su intervención Laetitia Padilla. En el resto de Canarias, salvo algunas excepciones, tanto los CATE como los centros de acogida están alejados de los núcleos de población. En Gran Canaria el CATE está en Barranco Seco. Aunque lo rodea una de las carreteras de entrada a la ciudad, el recurso no es accesible ni está conectado. Además, como la nave de Lanzarote, está a poca distancia de la Estación Depuradora de Aguas Residuales que recibe el mismo nombre.

En el caso de los recursos de acogida, el mayor campamento de las Islas es el de Las Raíces y está aislado del centro de La Laguna, cerca del aeropuerto y bordeado por un bosque de eucalipto. Si bien es cierto que el campamento de Las Canteras, también en Tenerife, está cerca de la ciudad.

“¿Qué pretenden ustedes con esta moción? ¿Quedar bien con los turistas cuando llegan al puerto porque queda feo el CATE, o velar por la dignidad de las personas que llegan a Canarias?”, añadió Padilla en el pleno extraordinario celebrado el pasado 25 de noviembre. Por su parte, el concejal del PSOE José Alfredo Mendoza aseguró que la moción “se contradice” al plantear que el campamento esté en un puerto, puesto que ya está situado en Puerto Naos. 

El concejal de Seguridad de Arrecife, Eduardo Placeres (PP), ha defendido la moción justificando que quieren que las personas migrantes estén en instalaciones “dignas” que no se inunden cuando llueva. En su defensa, Placeres ha mezclado la inmigración con la seguridad y ha insistido en la falta de agentes de la Policía Nacional suficientes en la capital, algo que le ha afeado el edil socialista. “Vincular la inmigración con la inseguridad es un discurso algo perverso. Otro día podemos hablar de la inseguridad en Arrecife, pero no cuando estamos debatiendo sobre el CATE”.

“¿Por qué está instalado el CATE al lado de la Policía Nacional? Porque ellos se encargan de ellos (los migrantes), ¿verdad? ¿Y por qué han levantado un muro?”, respondió Placeres. Al final del debate intervino Astrid Pérez, alcaldesa y diputada regional.

En su discurso, Pérez afirmó que ''ya no llegan'' pateras a otras islas sino que “todas llegan a Lanzarote”. El dato es falso. Solo en la última semana, más de 200 personas han llegado a otros puntos de Canarias. Justo el día anterior al pleno, Salvamento Marítimo rescató una patera con 45 personas que fueron trasladadas al puerto de Arguineguín. En la provincia de Santa Cruz de Tenerife, un cayuco con 162 personas llegó a El Hierro este domingo.

El PP de Arrecife lo ha vuelto a intentar. El partido que gobierna en la capital de Lanzarote ha presentado una moción al pleno del Ayuntamiento para exigir al Ministerio del Interior que retire el CATE (Centro de Atención Temporal de Extranjeros) del centro de la ciudad. El partido pide al departamento que lidera Fernando Grande-Marlaska que reubique el campamento en ''otro emplazamiento más adecuado de la isla“.

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Las personas que llegan en pateras y neumáticas a la isla más oriental de Canarias pasan las primeras 72 horas en estas carpas móviles. Comenzaron a funcionar en febrero de este año y tienen capacidad para 200 personas. La Policía Nacional recoge allí los datos de cada uno de los migrantes y, en un plazo máximo legal de tres días, las personas son reubicadas en los centros de acogida instalados en el Archipiélago.