El harakiri de Izquierda Unida
El declive de Izquierda Unida empezó antes que José Antonio Moral Santin y Rubén Cruz, miembros del Consejo de Administración de Bankia, se vieran involucrados en el asunto/trasunto apestoso de las tarjetas negras y dándose la lengua con Rodrigo Rato y Miguel Blesa, continuó con los tremendos líos originados en Madrid con el secretario de Organización Miguel Reneses, con el portavoz en la Asamblea de Madrid, Gregorio Gordo, y con el del Ayuntamiento de Madrid, Ángel Pérez, todos ellos enfrentados a Tania Sánchez y Mauricio Valiente, partidarios de la Unidad Popular, de ir en una sola plancha a las elecciones municipales del 24 de mayo con el nombre de Ganemos Madrid. A partir de estos avatares, Izquierda Unida comienza a desangrarse, a debilitarse, y uno de los síntomas son las elecciones andaluzas, que de doce diputados bajan a cinco con gran pérdida de votos en todas las provincias andaluzas. Y creo que si el desastre no ha sido más grande es por el gran trabajo que viene haciendo Alberto Garzón, candidato a IU a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales.
En Canarias está ocurriendo más o menos lo mismo, diría más que menos, porque a la posición estalinista de Lorenzo Garzón, secretario de Organización de IUC, no ha sabido ponerle freno el coordinador general de Canarias, Ramón Trujillo, que sigue llevando a la coalición al desastre con su concomitancia con el estalinismo surgido en los últimos tiempos. La escabechina de expulsados ha alcanzado nada menos que a un histórico como Sergio Millares Cantero, por haber defendido la unidad popular, y a trece militantes más, algunos del propio consejo local de Las Palmas de Gran Canaria, y a militantes de Arucas y Santa Brígida, y todas estas expulsiones, auténtica cacicada, realizadas sin aviso previo. Izquierda Unida Canaria se ve de esta forma en una situación de debilidad extrema, a los pies de los caballos, y difícilmente tras estos acontecimientos van a poder tener representación en el Parlamento, en los Cabildos, y vamos a ver si entran en algún ayuntamiento. La impresión personal que tengo es que Izquierda Unida se ha hecho el harakiri. Está claro que ahora mismo la referencia de la izquierda a nivel canario son las confluencias que ha habido con Podemos, y toda la unidad popular que se ha ido gestando en muchos pueblos de las islas. El 24 de mayo tendremos la resolución final.