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Un arqueólogo saca a luz la actividad laboral de las mujeres guanches y las del antiguo Egipto

El arqueólogo Jared Carballo Pérez (18 de mayo de 1994, Santa Cruz de Tenerife), como si de un forense se tratara, ha estado escrutando la actividad laboral de las mujeres guanches y las del Egipto antiguo a través del estudio de restos humanos. Aunque puede existir alguna similitud, son más las diferencias que ha encontrado después de cinco años de trabajo. El resultado de su investigación, en las que ha analizado casi 4.000 restos óseos procedentes de 604 individuos repartidos en 61 enclaves arqueológicos de Nubia, Egipto y Canarias, es La impronta de la vida cotidiana, la caracterización biomecánica de poblaciones norteafricanas antiguas a partir del análisis de la actividad física, título de la tesis doctoral que defenderá el próximo 21 de marzo en la Universidad de La Laguna

Esta investigación doctoral –cuyas conclusiones principales no se exponen en esta noticia porque aún no se han presentado ante el tribunal que las validará-  pretende, según su autor, “analizar las prácticas cotidianas de actividad física en los extremos temporales y geográficos del norte de África: las comunidades egipcias y nubias entre el V y II milenio antes de la era común, las poblaciones aborígenes de Tenerife, El Hierro y La Gomera, entre los siglos III y XVII, y los grupos amaziges actuales del Jbel Sirwa, en el Anti-Atlas de Marruecos”.

Aunque con el estudio transversal de estas poblaciones tan divergentes, explica Carballo, “no hemos pretendido hacer una comparación directa, sí que ofrecemos algunas reflexiones sobre cómo se han materializado determinadas cuestiones comunes en poblaciones norteafricanas culturalmente heterogéneas: el variado impacto del agropastoralismo, las prácticas sociales cotidianas, las desigualdades de género, la pronta incorporación al trabajo de los jóvenes o el estatus de las personas mayores”. 

El arqueólogo ha declarado a Canarias Ahora que ha realizado “una síntesis de los contextos históricos de los diferentes laboratorios de estudio aquí incluidos, para luego analizar los músculos para el trabajo a través de dos contribuciones a nivel experimental y etnoarqueológico, con las que hemos generado hipótesis sobre el impacto físico vinculado a la fabricación guanche de molinos rotatorios y a las labores textiles con el uso de diferentes telares en la actualidad”. Estas aportaciones, añade el investigador, “han contribuido a entender mejor la huella eterna en los huesos, un último plano anatómico en el que hemos ofrecido un estado de la cuestión de los diferentes marcadores óseos de actividad física con los que hemos estudiado nuestras muestras: los cambios de robustez en las entesis, la osteoartrosis, varios signos patológicos en la columna vertebral y las propiedades geométricas de los huesos largos”.

En el curso de su trabajo, el arqueólogo ha observado que las poblaciones norteafricanas que colonizaron Canarias, “en torno a los siglos II y III, debieron pasar por unos duros primeros momentos de adaptación tras el primer poblamiento, lo cual llevó a que durante una cierta fase de consolidación se fueran reduciendo las diferencias de trabajo por género, aunque los momentos en torno al contacto de los europeos se vuelven a apreciar nuevas transformaciones relacionadas con la climatología, la intensidad de ciertas producciones y el claro impacto de la Conquista”.

Respecto a las comunidades del Nilo, “hemos encontrado patrones relativamente diferenciados entre el V-II milenio antes de la era, en los que vemos un mayor peso de las actividades agrícolas para las egipcias, mientras que en el caso de las nubias de Kerma vemos una economía mixta con importancia clave del pastoralismo. Para ambos casos, observamos que a lo largo del proceso de formación estatal se dan fluctuaciones irregulares en la actividad física, encontrando evidencias de desigualdades sociales, diferencias de género cada vez más notables e incrementos puntuales en actividades especializadas de carácter unilateral”.

Matilde Arnay de la Rosa y el egiptólogo canario nacido en Madrid Miguel Molinero han sido los doctores que han dirigido la investigación de Jared Carballo. El arqueólogo hizo el grado en Historia en la Universidad de La Laguna, máster de Antropología Física y Forense en la Universidad de Granada y ahora el doctorado en Territorio y Sociedad en la ULL. Empezó la tesis en 2017 y durante el último lustro disfrutó de un contrato de formación de personal universitario del Ministerio de Ciencia. Los restos óseos canarios estudiados proceden del Laboratorio de Prehistoria de la ULL, del MUNA, del Museo Arqueológico de La Gomera y del futuro Museo Arqueológico de El Hierro. Los del Valle del Nilo proceden del Museo Británico y de la Universidad de Cambridge.