Sumar rechaza el plan para ampliar los aeropuertos de Canarias y pide frenar la presión del turismo

Movimiento Sumar Canarias manifiesta su rechazo a la aprobación del Documento de Regulación Aeroportuaria 2027-2031 (Dora III) del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que prevé invertir 1.807 millones de euros en mejorar las dotaciones y ampliar los aeropuertos del archipiélago.

La formación denuncia en un comunicado que, bajo el pretexto de la “modernización”, esta medida busca en realidad ampliar la capacidad operativa y preparar a las islas para un incremento masivo de visitantes que el territorio, en su opinión, ya no puede soportar.

Para Sumar Canarias, las cifras actuales del tráfico aéreo son el reflejo de un modelo que ha sobrepasado todos los límites ecológicos y sociales. Según los últimos datos oficiales publicados por Aena, entre enero y agosto de este año pasaron por las terminales del archipiélago 36,3 millones de pasajeros en 324.581 vuelos.

Esto supone una presión diaria “insostenible”, con una media de casi 150.000 viajeros y más de 1.330 vuelos cada día.

“Seguir invirtiendo dinero público en infraestructuras orientadas al crecimiento ilimitado, mientras la ciudadanía canaria sufre el colapso de las carreteras, el deterioro de sus espacios naturales y la expulsión del mercado de la vivienda, es una absoluta irresponsabilidad”, asegura el co-coordinador de Movimiento Sumar Canarias, Rubén Hernández.

La formación subraya el vínculo directo entre este incremento del volumen de pasajeros y la grave crisis de vivienda que sufren los residentes.

A su juicio, el desvío de inmuebles hacia el alquiler vacacional y el negocio turístico especulativo ha provocado que la población local no encuentre viviendas disponibles ni a precios asequibles.

Sumar Canarias recuerda que el propio Dora III contempla un aumento de más de cinco millones y medio de pasajeros en los aeropuertos canarios en el año 2031 con respecto a 2027, una hoja de ruta “completamente desconectada” de las demandas de las miles de personas que han salido a las calles de las islas en los últimos años exigiendo un cambio radical de modelo económico.

Frente a las pretensiones de Aena y el Ministerio de Transportes, el co-coordinador declara que “Canarias no necesita más capacidad aeroportuaria; necesita que venga menos gente. La modernización de las infraestructuras no puede ser el caballo de Troya para seguir masificando nuestra tierra”.

La organización defiende que la prioridad política debe centrarse en rebajar la presión turística para garantizar el bienestar de la población local, proteger la biodiversidad del archipiélago y asegurar el acceso al derecho fundamental a la vivienda, y exige la aplicación de ecotasas, la limitación de la compra de viviendas por parte de no residentes y el establecimiento de topes a la capacidad turística.