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La crisis de las urgencias del Hospital Universitario de Canarias, en cifras: la mortalidad marca su máximo en 5 años

Iván Suárez

29 de octubre de 2026 20:59 h (Hora canaria)

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Las urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) prestaron 77.906 asistencias en 2025, apenas 451 más que el año precedente. Sin embargo, en esos doce meses fallecieron en el servicio 660 personas (casi dos por día), 106 más (un 19%) que en 2024. 

La tasa de mortalidad alcanzó el 0,85% de los pacientes atendidos, el valor más alto del último lustro, según los datos que ha facilitado el Servicio Canario de Salud (SCS) a este periódico a través de una solicitud de información pública. 

Estas cifras coinciden con la crisis en el servicio de urgencias del complejo tinerfeño tras la marcha de decenas de médicos veteranos. Una crisis que se manifestó en la sucesión de movilizaciones que el personal comenzó a finales de 2024 para exigir una mayor dignidad en la atención. Tal y como publicó este medio en febrero, el HUC es, de los cuatro hospitales de referencia de Canarias, el que menos urgencias atiende, pero el que más pacientes ingresa en planta en proporción (un 16,5%, según la última memoria), 

El personal sanitario ha denunciado de manera reiterada la saturación en el servicio de urgencias, que se ha cronificado y que llegó a su culmen precisamente en 2025. En estos últimos años, los trabajadores han venido alertando de situaciones extremas, como esperas interminables para ser atendido, el bloqueo de ambulancias a las puertas del centro por falta de espacio o la utilización de pasillos y zonas de paso (incluso áreas de evacuación) para ubicar a los pacientes. Un escenario agravado por la falta de camas en las plantas de hospitalización y las dificultades para derivar a pacientes agudos desde urgencias. Las largas demoras obligan, además, al personal de enfermería a revaluar a los usuarios de manera constante para evitar complicaciones y empeoramientos.

El repunte de la tasa de mortalidad contrasta de forma sensible con los registros del resto de centros hospitalarios de tercer nivel de las Islas. Según los datos que maneja la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), en el Insular-Materno Infantil y el Doctor Negrín, en Gran Canaria, y en La Candelaria, en Tenerife, esa tasa oscila entre el 0,4 y el 0,5%. Muy inferior, por tanto, a la del HUC, que casi dobla al resto en este indicador. 

Entre 2021 y 2024 la tasa de mortalidad en las urgencias del HUC se había movido entre el 0,63 y el 0,72%. El aumento de 2025 (hasta el 0,85%) se concentra en dos grupos: los pacientes ambulantes (o en circuito ambulatorio, aquellos que acuden y son atendidos en áreas de consulta, sillones o salas de espera, sin llegar a ser encamados o asignados a un box formal de observación), donde se pasa de 24 a 84, y los pacientes en observación (a la espera de pruebas, tratamiento o cama en planta), de 530 a 576, el máximo de la serie. Frente a la media de 2021-2023 (530 fallecidos) al año, el dato de 2025 es un 25% superior.

El SCS precisa en su resolución que desde 2024 distingue la mortalidad del servicio de la de otras especialidades que tienen episodios en urgencias sin estar a su cargo. Además, las cifras son tasas brutas. No están ajustadas por edad ni por gravedad de los pacientes. La Consejería de Sanidad incide en que no existe una tasa estándar porque el indicador varía según el tipo de hospital, la edad de la población atendida y la gravedad de los casos. 

Esperas de hasta doce horas

José Manuel Pavón, presidente de SEMES en Canarias, señala que, si bien es cierto que la población que atiende el hospital tinerfeño (norte de la isla) está más envejecida y es de mayor complejidad, la diferencia con respecto al resto de hospitales es “muy marcada”, que la brecha es evidente. El especialista, que dirigió durante años el servicio de Urgencias del Negrín de Gran Canaria, explica que, cuando las estancias en urgencias se alargan en exceso por falta de camas en planta, los pacientes agudos sufren complicaciones añadidas. Los profesionales de urgencias llevan tiempo alertando de que los tiempos de espera en este servicio del HUC en ocasiones se prolongan hasta 12 y 14 horas. 

Pablo Febles, presidente del comité de empresa del HUC, expresa su preocupación por estos datos y exige la activación de la comisión de mortalidad para auditar qué está ocurriendo en las urgencias del hospital para que se hayan dado esas cifras. Ya ha solicitado una respuesta de la gerencia del hospital y de la dirección médica. 

Para la también representante de Intersindical Canaria (IC) Caty Darias, ese desglose confirma “una clara tendencia al alza en cuanto a la mortalidad” y evidencia “el deterioro provocado por la falta de personal cualificado y las deficiencias organizativas en el servicio”. La portavoz sindical recuerda que la salida de médicos veteranos se produjo tras un cambio de turnos “por imperativo legal” y que los adjuntos fueron sustituidos por profesionales con título homologado pero sin especialidad que, a su juicio, “necesitan como mínimo un periodo formativo” y que “no son responsables de la falta de tutorización y supervisión”. 

A mediados de 2025, la consejera de Sanidad, Esther Monzón (Coalición Canaria), hablaba de una “normalización” y una “leve mejoría” en el servicio de urgencias después de que la Diputación del Común advirtiera en su informe anual de que la situación del servicio era “inaceptable” y reclamara al Gobierno autonómico una intervención directa para una reorganización operativa y para “revisar los perfiles” de la gerencia y la dirección médica.

De un 10% a un 70% de facultativos sin la especialidad

La Asociación MIR España ya denunció este verano que, de los 56 médicos de urgencias, sólo 15 tienen la especialidad para ejercer en urgencias. Fuentes sindicales consultadas por este periódico señalan que en 2024 solo el 10% de la plantilla de facultativos no contaba con la especialidad. Sin embargo, tras la marcha de los adjuntos veteranos y las posteriores contrataciones de profesionales sin MIR o sin la homologación oficial completa, esa cifra se ha disparado hasta alcanzar el 70%. 

Preguntado sobre este aspecto en la solicitud de acceso a la información pública, el SCS rehusó precisar cuántos facultativos ejercen en los hospitales públicos de las Islas sin el título MIR o sin especialidad homologada. La administración argumentó que no dispone de una aplicación informática que permita extraer esos datos de forma automatizada y que para obtener esa información sería necesaria una revisión manual expediente por expediente en todas las gerencias, lo que califica de una “carga desproporcionada”. 

Para los representantes de los trabajadores, esta respuesta constituye una “excusa” administrativa para evitar fiscalizar la cualificación real de los cuadros médicos de urgencias. 

Dudas sobre los jefes de unidad

La Asociación MIR España también había señalado que ni la actual jefa de Urgencias del HUC ni los cinco jefes de área disponen de la especialidad. Una orden de octubre de 2012 fija los criterios y requisitos legales para el acceso y desempeño de puestos directivos asistenciales. Para concursar a una jefatura de servicio o de sección en una unidad asistencial, la normativa exige ostentar la condición de personal estatutario fijo en activo de la correspondiente categoría y especialidad médica dentro del Sistema Nacional de Salud. 

En relación con este punto, la resolución del SCS sostiene que todos ellos “cumplen los requisitos legales para desempeñar sus funciones directivas según la normativa vigente”. 

Sin embargo, las fuentes médicas consultadas dudan de esta aseveración y de que todos cumplan el criterio de antigüedad, ya que tienen constancia de que varios de ellos son profesionales de incorporación reciente con tres o cuatro años en el centro. 

Intersindical Canaria, por su parte, señala que la jefa de servicio acaba de lograr la fijeza de la plaza a través del proceso de estabilización. 

Más revisitas a las 72 horas

Los datos remitidos a este periódico en respuesta a la solicitud de información reflejan también un deterioro en otros indicadores de calidad asistenciales. Así, las revisitas las urgencias del HUC en menos de 72 horas pasaron de 4.028 a 4.425 en 2025, casi un 10% más. La tasa subió del 5,5 al 6,1%. Las revisitas que acabaron en ingreso hospitalario también crecieron en el último año de 508 a 578, de una tasa del 0,7 al 0,8%.

Sin embargo, en estos indicadores el presidente de SEMES Canarias no ve un problema comparativo. La tasa de retorno con ingreso del HUC es, según los datos que maneja, inferior a la de los otros tres hospitales de referencia. Pavón señala, por ejemplo, que en La Candelaria esa cifra supera el 3%, aunque atribuye en parte este valor a que este hospital “mezcla adultos, niños y pacientes ginecológicos”. Aun así, pide prudencia: un hospital que ingresa mucho tendrá menos pacientes que vuelven y con una cifra aislada “es difícil de analizar”.