Greenpeace se moviliza en Canarias para reclamar viviendas dignas, accesibles, saludables y sostenibles
En vísperas del día de San Valentín, el voluntariado de Greenpeace se ha movilizado en 16 ciudades, incluida Las Palmas de Gran Canaria, para reclamar una vivienda digna, saludable y sostenible como derecho. La actividad ha consistido en entrar en tiendas de hogar y decoración para simular cómo sería habitar en una vivienda digna, algo muy complicado actualmente, debido a un parque residencial inaccesible y con malas condiciones de eficiencia energética, según la ONG.
El objetivo final de esta actividad ha sido denunciar las deficiencias energéticas de las viviendas y dar a conocer a la ciudadanía la nueva propuesta de la organización: Tu llave de la vivienda digna, que busca garantizar una rehabilitación accesible, fácil y a gran escala para que todas las personas puedan disfrutar del bienestar de una vivienda saludable, confortable y segura.
La actividad se está llevando a cabo durante esta semana en A Coruña, Alicante, Almería, Asturias, Barcelona, Bilbao, Compostela, Córdoba, Gran Canaria, Granada, Madrid, Málaga, Mallorca, Sevilla, León y Tarragona.
Greenpeace recuerda que el sector de la vivienda tiene un gran impacto climático, económico y social. Mientras que el sector de la edificación es responsable del 30% del consumo energético anual del país, un sector de la vivienda, envejecido, caro y mal o nada aislado, emite el 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero debido a su alta dependencia del gas y la electricidad para calefacción y otros usos energéticos del hogar.
“Ese hecho tiene un alto impacto en los bolsillos de la ciudadanía y en el planeta, genera grandes desigualdades y pobreza energética, mientras enriquece a oligarcas y especuladores”, afirma María Prado, responsable de la campaña de Energía de Greenpeace.
La organización incide en que apostar por una transformación completa, y a gran escala, del parque residencial existente es una oportunidad colectiva para conquistar el derecho social a la vivienda digna, la seguridad económica y la lucha contra el cambio climático y cumplir así con los objetivos climáticos adquiridos en el Acuerdo de París para no superar la temperatura global en 1.5ºC.
Por ello, Greenpeace hace una llamada urgente a las administraciones a construir un consenso de país para que las políticas de vivienda resuelvan los problemas tanto de acceso como de calidad y sostenibilidad y propone 3 ejes de acción: vivienda digna como derecho y no como privilegio; frenar la especulación y poner el dinero al servicio del derecho a la vivienda de calidad; y rehabilitar para vivir mejor.