eldiario.es

9

Viajar Ahora Viajar Ahora

Pisa: mucho más que su famosa torre inclinada

La ciudad toscana es mucho más que su imponente Duomo; la historia de la potente república marítima dejó un buen puñado de palacios e iglesias que no tienen nada que envidiar a su vecina florentina.

La triada en la Piazza dei Miracoli; el Baptisterio, el Duomo y la Torre de Pisa. Pedro (CC)

La triada en la Piazza dei Miracoli; el Baptisterio, el Duomo y la Torre de Pisa. Pedro (CC)

Para la mayoría de los viajeros en tránsito, la ciudad es la torre, el Duomo de la Asunción de la Virgen, el espectacular Baptisterio y poco más. Son pocos los que van más allá del entorno de la Piazza dei Miracoli. La primera vez que fuimos a Pisa también nosotros hicimos lo mismo. Íbamos de paso hacia Florencia y paramos para ver esa maravilla en mármol diseñada por el arquitecto Rainaldo a mediados del siglo XII. Él se hizo cargo de las obras después de la muerte del proyectista anterior. E imaginó una verdadera filigrana en piedra con la columna como protagonista. Una maravilla que se ha convertido en uno de los símbolos de toda Italia, con lo que eso supone. Uno piensa en este país que atesora más de 50 Patrimonios Mundiales (es el que más tiene seguido de China y España) y se le vienen a la cabeza, de manera automática, el Coliseo, la Capilla Sixtina, San Marcos de Venecia y la Torre de Pisa. Pero hay mucho más que ver.

Un día basta para ver la ciudad por encima. Si estás en Florencia –a 84 kilómetros- puedes venir en tren (apenas una hora enTrenitalia) o en autobús (en torno a una hora y media de viaje). Pero si puedes pasar una noche en la ciudad es más que recomendable. Si sigues nuestras guías on line y reportajes ya sabrás que siempre recomendamos pasar al menos una noche en los destinos. Es una manera de conocer más a fondo la idiosincrasia del lugar; de descubrir los paseos nocturnos y ver como se divierten los locales. Pero Pisa es lo suficientemente pequeña para verla con suficiencia en una jornada si llegamos por la mañana y nos vamos a última hora de la tarde o primeras horas de la noche (si te alojas en Florencia es totalmente posible). A continuación te mostramos una pequeña guía de la ciudad con lo básico y algunos apuntes para los que quieran pasar dos días en la ciudad.

El Duomo y el Baptisterio desde lo alto de la Torre. Dimitris Kamaras (CC)

El Duomo y el Baptisterio desde lo alto de la Torre. Dimitris Kamaras (CC)

La Piazza dei Miracli .- Es la principal atracción de la ciudad y, como decíamos, uno de los iconos artísticos de Italia y Europa. La imagen paradigmática de esta plaza monumental única es la Torre Inclinada, que se construyó como campanario de la catedral de modo exento, a la moda de aquellos tiempos (como en Florencia). LaPiazza dei Miracle ( Ver horarios) alberga cuatro grandes monumentos: la torre, la catedral, el baptisterio y el cementerio. La entrada al Duomo –catedral- es gratuita. Para entrar en las otras hay que pagar. La torre tiene una entrada propia (18 euros) y para los otros dos y el Museo delle Sinope está la posibilidad de comprar entradas combinadas (cinco euros un monumento; siete dos y ocho los tres). Nosotros recomendamos sacar los billetes para los tres espacios y dejamos al gusto del viajero subir o no a la torre. Una visita completa a ‘la Piazza’ entrando a todos los monumentos requiere un mínimo de tres horas (nosotros estuvimos como cinco y no subimos a la torre –no lo hemos hecho las tres veces que estuvimos en Pisa).

nave central del Duomo de Pisa. Susan Romero (CC)

nave central del Duomo de Pisa. Susan Romero (CC)

Si eres amante del arte no te pierdas el Museo delle Sinopie. Este antiguo hospital de peregrinos alberga la mayor colección de dibujos medievales de Europa. Un incendio en el Cementerio obligaron a retirar los frescos de las paredes para evitar su pérdida (eran otros tiempos). Y cuando sacaron las pinturas descubrieron los bocetos dibujados con tierra roja (sinopias). Son impresionantes y merecen la pena. Del Duomo sólo podemos decir que es una maravilla. Se la considera como la obra cumbre del románico toscano. Se construyó con el dinero saqueado por la Armada Pisana en Sicilia, aún en manos de los musulmanes a mediados del siglo XI. Pisa se estaba convirtiendo en una potencia mediterránea y su catedral es una prueba de poderío que ya deja entre ver que la Edad Media empieza a encaminarse hacia el Renacimiento.

Arcadas góticas en el Cementerio del Duomo. Herbert Frank (CC)

Arcadas góticas en el Cementerio del Duomo. Herbert Frank (CC)

La visita al Duomo hay que hacerla con calma. Hay detalles por todos lados; obras de arte en cada rincón: frescos, mosaicos, esculturas, pinturas y piezas espectaculares como el púlpito de Giovani Pisano, una de las grandes obras de arte de la escultura italiana. Conviene llegar temprano (abre a las 10.00 y cierra a las 20.00) para evitar las aglomeraciones. Después puedes visitar el resto de los monumentos de la Piazza. Tómate tu tiempo. La mayoría de la gente deja de lado el Cementerio, pero merece mucho la pena. Los frescos son dignos de verse y la sensación de armonía del conjunto es impresionante. Y de la torre… La entrada es cara (18 euros) y lo único que aporta, más allá de decir que has estado allí, son buenas vistas sobre la plaza t los monumentos. A tu elección queda. Los monumentos de la Plaza de los Milagros es uno de los conjuntos artísticos más importantes del mundo. Cada uno de ellos es una obra maestra en sí; uno de esos lugares que hay que ver al menos una vez en la vida.

Tejados del centro histórico de Pisa. Georgette Jupe (CC)

Tejados del centro histórico de Pisa. Georgette Jupe (CC)

EL CENTRO HISTÓRICO DE PISA

Pisa creció a las orillas del Río Arno (el mismo que pasa por Florencia). Está apenas a unos kilómetros de su desembocadura en l Mediterránero; una posición que posibilitó la consolidación de la ciudad como potencia marítima a finales de la Edad Media y principios de la Edad Moderna. Una ciudad rica que se organizó en torno a dos calles: “ Borgo Stretto” y “Borgo Largo” (burgo estrecho y burgo ancho). El primer tramo (burgo estrecho) parte de la Piazza Garibaldi y asciende hacia el norte estrecha y porticada hasta el Borgo Largo (Via Guglielmo Oberdam) que partían la ciudad al medio desde el río hasta la Porta a Luca, una de las muchas puertas que se abren en la, aún hoy, imponente muralla pisana. A ambos lados de la calle se abren los callejones de la ciudad vieja; piedras que en la mayoría de los casos, se remontan a los siglos de gloria de la pisa republicana (siglos XII al XV).

Fachada del Palazzo della Carovana. Herbert Frank (CC)

Fachada del Palazzo della Carovana. Herbert Frank (CC)

En el tramo bajo (Burgo Estrecho), podemos hacer incursiones a un lado y otro para ver lugares como la Piazza delle Vettovaglie, antiguo mercado de la ciudad, o la Torre del Campano (siglo XII), una de las construcciones más antiguas conservadas. También a dos pasos de Piazza Garibaldi se encuentra la Iglesia de San Pietro in Vincole (Via Camillo Benso Cavour) uno de los mejores ejemplos de románico pisano (siglo XI) o la Gipsoteca de Arte Antiguo (Piazza San Paolo All'Orto, 20) con más de 100 réplicas de grandes esculturas clásicas (romanas y griegas principalmente). Ya pasado el Burgo Ancho, el principal punto de interés de esta parte de la ciudad es la Piazza dei Cavalieri, presidido por el soberbio Palazzo della Carovana, sede de la antigua orden de los Caballeros de San Esteban y hoy centro de enseñanza. El edificio es una pasada por fuera y aún más impresionante por dentro.

Callejuelas del centro histórico de Pisa. Hannes Hiller (CC)

Callejuelas del centro histórico de Pisa. Hannes Hiller (CC)

Como sucede en otras ciudades italianas, aquí cada edificio es una verdadera obra de arte llena de obras de arte . Verlo todo es, sencillamente imposible y explorar a fondo los museos, iglesias y conventos supondría varias semanas de visita. Pero en cada ciudad hay dos o tres imprescindibles a los que hay que ir sí o sí. Y el Pisa, después de deleitarse con los monumentos de la Piazza del Miracoli, al lugar que hay que ir es el Museo de San Mateo (Piazza San Matteo In Soarta, 1; Tel: (+39) 050 541865) que es impresionante por dos razones: la primera por el imponente convento gótico que lo alberga y, la segunda, por la calidad de sus colecciones artísticas que incluyen obras maestras de los últimos momentos de la Edad Media y del primer Renacimiento (con obras de Donatello y Fra Angelico como máximos exponentes). Es uno de los grandes museos artísticos italianos y queda opacado por la cercanía de Florencia. Sólo para ver por dentro el edificio merece la pena.

El Arno a su paso por Pisa. Giorgio Montesi (CC)

El Arno a su paso por Pisa. Giorgio Montesi (CC)

Al otro lado del río

El Arno parte la ciudad histórica en dos. Pasear por la rivera es descubrir las fachadas multicolores de los viejos palacios renacentistas. El Ponte di Mezzo es la pasarela que une las dos orillas desde Piazza Garibaldi. Es nuevo. Comparado con el entorno, un pibe de apenas unas décadas. Los viejos puentes pisanos fueron destruidos en la Segunda Guerra Mundial y se decidió hacerlos nuevos. En la rivera sur los imprescindibles son el Palazzo Blu (Lungarno Gambacorti, 9; Tel: (+39) 050 220 46 50;Ver Horarios; E-mail: info@palazzoblu.it), un antiguo palacio toscano con interesantes colecciones históricas y artísticas, y la pequeña Capilla de Santa María de la Spina (Lungarno Gambacorti, sn), que pese a su pequeño tamaño es una de las joyas del gótico italiano. Cerca de esta última se encuentra la Capilla de Santa Ágata, un precioso adoratorio exento a la preciosa Iglesia de San Paolo Arripa (otro buen ejemplo de románico pisano). Otro punto de interés de esta parte de la ciudad es la Piazza de Vittorio Enmanuel II donde podemos ver el Mural Todomundo (Via Riccardo Zandonai) del grafitero Keith Haring.

Mural Tuttomondo del artista internacional Keith Haring. FaceMePLS (CC)

Mural Tuttomondo del artista internacional Keith Haring. FaceMePLS (CC)

OTRAS VISITAS

Los Arsenales Republicanos (Via Bonanno Pisano, 56126) Situados a las afueras de la ciudad y separados de la misma por un sistema propio de murallas que protegía los secretos navales de la República de Pisa. En estos terrenos se construían y reparaban las galeras y barcos que asentaron el poderío marítimo de Pisa. Este lugar fue siempre puerto; aún muchos siglos antes de que los remos pisanos empezaran a chapotear en el Mar Mediterráneo. Unas obras cerca de la Piazza del Miracli –aquí había otro río hoy desaparecido- dejaron al descubierto los restos sepultados por el lodo de numerosas embarcaciones de época romana y etrusca; se cree que las 30 naves encontradas se hundieron en cinco inundaciones diferentes transcurridas en el lapso de cinco o seis siglos. Hoy estos restos (junto a ánforas, monedas, restos de carga y muchísimo material arqueológico) están en el espectacular Museo dei Navi Antiche que ocupa uno de los edificios de los antiguos astilleros pisanos.

Uno de los barcos romanos del Museo de Naves Antiguas de Pisa. Turismo de Pisa (CC)

Uno de los barcos romanos del Museo de Naves Antiguas de Pisa. Turismo de Pisa (CC)

Baños de Nerón (Largo Parlascio, 14) Los restos de la ciudad romana son escasos y los que se encuentran en torno a la Porta da Luca son los más importantes. Aunque se han atribuido desde la Edad Media a Nerón, las antiguas termas de Pisa son del siglo II dC. Las estructuras están muy deterioradas pero pueden verse las principales salas de los antiguos baños pisanos.

El Jardín Botánico (Via Luca Ghini, 5; Tel: (+39) 050 221 1310) Es el jardín botánico más antiguo del mundo y surgió como anexo a los estudios de Ciencias Naturales de la Universidad Pisana en el siglo XVI. No es muy grande, pero se deja ver y la entrada incluye el Museo de Ciencias Naturales de la ciudad.

Fachada de la Iglesia de San Zeno. Turismo de Pisa (CC)

Fachada de la Iglesia de San Zeno. Turismo de Pisa (CC)

Túmulo Etrusco de San Jacopo (Via San Jacopo) Para fanáticos de la arqueología. Enorme tumba circular de unos 30 metros de diámetro que, según la tradición, fue la tumba de un importante príncipe etrusco. Alrededor del montículo hay multitud de losas de piedra hincadas que son tumbas subsidiarias a la principal. El complejo es del siglo VII aC, en pleno apogeo de la cultura etrusca. COMO LLEGAR: Línea de Autobús Línea Roja (paradas en el centro y Piazza dei Miracoli).

Iglesia de San Zeno (Via San Zeno, 10-12) Una de las iglesias más antiguas de la ciudad (siglo X). Se cree que las piedras más añejas de esta pequeña iglesia prerrománica (la portada es ya del XII) son de una villa romana situada en el mismo sitio. Aquí apenas hay turistas. Ideal para ir a ver las murallas.

Fotos bajo licencia CC: Pedro ; Dimitris Kamaras ; Susan Romero ; Giorgio Montesi ; Herbert Frank ; Georgette Jupe ; Hannes Hiller ; FaceMePLS

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha