Escucha el nuevo episodio de Kelugares y presta atención: hay una leyenda de internet que cuenta que los hombres heteros piensan cuatro veces a la semana en el Imperio romano. Lo siento si no eres hombre cishetero, porque en Astorga encontrarás una buena ración de la antigua Astúrica Augusta. Cloacas, casas, muralla... Pero no sólo eso, Astorga también fue un centro neurálgico durante la Edad Media. Por sus calles se paseaban arrieros y peregrinos de todos los pelajes. Era la Nuevayollll de Bad Bunny. Pero, ¿qué queda hoy de todo aquello? Una gastronomía florida, con un cocido que se sirve al revés. Y un porrón de monumentos. Y un palacio de Gaudí. Y una galería de arte urbano. Y hasta una celda de emparedadas. Dale al play para sentirte igual de moderno… o modernista. Suscríbete enâ Spotifyâ ,â Ivooxâ ,â Youtubeâ y lee estas recomendaciones:
Primera parada: cuando Astorga era Roma
Estos son los lugares que nombro en el podcast. Te los dejo también por aquí para que no te pierdas nada.
Museo Romano: conoce el origen de Astorga desde su subsuelo, en las antiguas cloacas romanas, hasta su muralla, sus domus y sus pequeños objetos. Antes de ser Astorga, esta localidad fue Asturica Augusta, una de las ciudades más importantes del imperio en el noroeste peninsular. Los romanos llegaron atraídos por el oro de Las Médulas y convirtieron este enclave en un centro administrativo y comercial de primer orden.
Segunda parada: donde Gaudí no parece Gaudí
Reserva entrada para tu visita en el Palacio de Astorga, de Antonio Gaudí. Este Palacio Episcopal parece un castillo medieval de Disney, pero también una iglesia y a ratos, un escenario de fantasía. Gaudí lo diseñó tras el incendio del antiguo palacio episcopal y es una de las pocas construcciones que realizó fuera de Cataluña.
Tercera parada: la catedral frente al genio
Justo al lado del Palacio de Gaudí se alza la Catedral de Astorga. Aquí puedes comprar tus tickets para la catedral de Santa María y su museo. Si te gustan las curiosidades episcopales, la mezcla de estilos y los retablos sorprendentes, no te puedes perder esta visita.
¿Dónde comer?
Hay muchos lugares, pero uno que no falla es el Restaurante Serrano, especializado en micología y en cocina tradicional maragata desde hace cuarenta años, pero con modernas aspiraciones. No te pierdas su pulpo con garbanzos y su cecina con foie.
Y no te vayas de Astorga sin probar sus míticos Hojaldres Alonso. Aunque hay otro dulce famoso en Astorga que además tiene un componente histórico importante. Y es su chocolate. El chocolate en sí no se produce en Astorga, claro, pero sí se le da forma en sus fábricas. Antiguamente había hasta medio centenar que se dedicaba a este producto en la ciudad. En el Museo del Chocolate te explican todo esto, con objetos reales de las fábricas, y con una pequeña cata final. De la misma manera que el clima frío y seco de Astorga es muy bueno para curar el embutido, también lo es para elaborar chocolate. El producto existe en Astorga desde el siglo XVI, cuando Hernán Cortés se prometió con una hija del marqués de Astorga y le mandó regalos del Nuevo Mundo, entre los que estaba el chocolate.
¿Dónde dormir?
En el lugar donde estaba el antiguo Convento de San Francisco, hoy se encuentra el Hotel Vía de la Plata, de la cadena Eurostars. Con 4 estrellazas, al lado de la plaza mayor y a muy bien de precio. No necesitas más ni menos.